Imagen: Julián Varsavsky

El miedo al Otro a las puertas de una conflagración

Dos viejos enemigos se enfrentan por extender su influencia en Medio Oriente. Por detrás chocan las cosmovisiones del materialismo occidental con la espiritualidad chiita que lo impregna todo desde la cotidianeidad al poder político. 

 

 Aterrizo bajo la noche en el aeropuerto de Teherán y de la milenaria civilización iraní, me topo con un simple baño. Es distinto a todos los que haya visto: tiene tres bancos fijos de mármol blanco frente a canillas en la pared y una canaleta. Lo primero que hace un occidental que se precie al aterrizar en un aeropuerto internacional, es comprar o mirar precios. El primer acto de un musulmán iraní luego de un vuelo largo, es un rezo. Y antes se tiene que purificar, lavándose. Acaso después, mirará el duty-free.

El Occidente racionalista empezó a pensar el mundo desde la Tierra hacia el cielo -y no a la inversa- con la invención de la filosofía griega que concluyó en la “muerte de Dios” firmada por Nietzsche. Esto derivó de manera inconsciente en la sacralización del dinero: se fue volviendo sagrado a medida que ese hombre se secularizaba. Pocas cosas hay más importantes para nuestro viajero secularizado -opuesto al peregrino a la Meca- que comprar artículos, en lo posible de lujo. Mientras que un iraní religioso se preocupa más por entrar al baño a hacerse una ablución: se sienta lavándose pies, brazos, cara y cabeza. Entonces va a la mezquita del aeropuerto -o se prosterna donde pueda orientado a la Meca- y reza. Este procedimiento de aseo y rezo lo hacen de tres a cinco veces por día más de la mitad de la población de un país donde el 95% adhiere al Islam.

Un musulmán debe mantener todo el tiempo su estado de pureza ritual: el cuerpo se integra a lo divino y es cuidado con devoción. La ablución corresponde cada vez que se va al baño y al despertar: la ritualidad impregna lo cotidiano a cada momento. La preeminencia de lo sagrado sobre lo profano es tan fuerte en Irán, que tampoco la política está escindida de la religión: el Ayatollah es cabeza religiosa y política de la nación. Y todo esto define la cosmovisión.

El Occidente de la razón instrumental orienta sus actos vitales hacia el progreso, la producción y el consumo: el más religioso -cada vez son menos- va a la iglesia algún domingo. En aras del avance individual, el homo-laborans inmerso en el capitalismo global reduce su alma a una fuerza productiva y va perdiendo el concepto aristotélico de la “vida contemplativa”, el nexo con la naturaleza y su sacralidad. En Irán, en cambio, las mezquitas se llenan varias veces al día con gente rezando hasta en la vereda y el asfalto si no caben en el edificio: lo sagrado sigue estando por encima de lo productivo. El trabajo se detiene para adorar.

En Occidente el espíritu del capital va ocupando el lugar de la religión. El filósofo Giorgio Agamben lo ejemplifica: un niño que en sus juegos rompe billetes reales, comete una profanación. Y los adultos reaccionan alarmados. Desde la mirada musulmana chiita, la voracidad occidental ofende como una máquina profanadora que pisotea lo sagrado. Desde la visión opuesta, dejar de producir para rezar equivale al niño rompiendo dinero.

El Islam prohíbe la imagen de Alá y se aferra al Corán. Al escritor Salman Rushdie, haber profanado al profeta con “blasfemias” le costó una condena a muerte de parte de Irán, levantada en 1998.

Desde tiempos del colonialismo, Occidente sacraliza e impone el librecomercio y la explotación de la naturaleza a cualquier precio. La razón instrumental justificó la esclavitud. La iluminación hogareña con aceite de ballena produjo casi su extinción a comienzos del siglo XX. Hoy la energía motriz del capitalismo es el petróleo, un comodity que en Irán brota como leche de la ubre de una vaca.

El etnocentrismo sobrevuela todas las culturas y sus dirigentes. Lo sagrado de cada mundo choca en el conflicto EE.UU-Irán: una geopolítica de los negocios versus una geopolítica pastoral. Irán quiere expandir su revolución religiosa y en eso se diferencia de las monarquías sunitas (hay países musulmanes entre sus adversarios).

Esta colisión es explosiva. Un Donald Trump con la pera en alto y la boca en óvalo sobrepasa todo organismo internacional y a su propio Congreso. Y no hay una fuerza mediadora que arbitre. El líder espiritual Alí Khamenei prometió venganza y actuó con relativa mesura. El riesgo es un círculo mutuo de desquites al estilo medieval, ese tiempo de guerra entre musulmanes y cristianos. De un lado hay una potencia con 560 bases militares en todo el orbe; del otro, un ejército de 523.000 soldados e incontables civiles acaso dispuestos a dar pelea en un país que rinde culto al martirologio: las movilizaciones masivas en el entierro del general Suleimani darían pauta de esto. Ya en el origen del cisma chiita -separados de los sunitas en el siglo VII- aparece el martirio con el asesinato del Imán Hussein, cuyo recuerdo inspira la festividad más popular del país: el Muharram. De hecho, el punto más alto de la espiritualidad chiita se alcanza entregando la vida en lucha por el Islam. Por eso Suleimani es héroe nacional de millones que lo lloraron en masa, una escena calcada de los desfiles del Muharram donde se sigue velando a un mártir desde hace 1340 años.

El conflicto sería más del orden de la cosmovisión que de la ideología política en el sentido occidental “derecha-izquierda”. Una carta del imán Jomieni a Gorbachov en 1989 lo ilustra: "A partir de ahora habrá que buscar el comunismo en los museos de historia política mundial, ya que el marxismo no puede dar respuesta a las necesidades reales de los seres humanos. Se trata de una escuela de pensamiento materialista, pero a fuerza de materialismo no es posible salvar la humanidad de la crisis que supone la falta de creencias espirituales, lo que constituye el dolor más agudo que padecen las sociedades tanto orientales como occidentales." Visto así, también el capitalismo norteamericano rompería esos valores: el choque actual sería entre una espiritualidad islámica chiita con gesto guerrero y el materialismo occidental expandido por la globalización, ambos movidos a su vez por la voluntad de poder propia de sus líderes.

El mundo cristiano ya no combate por lugares santos como en Las Cruzadas. Trump lo explicitó al decir que su país gastó millones en Irak y "no nos iremos hasta que paguen por ello''. En cambio un soldado chiita puede ir a la guerra por razones religiosas. No en vano Trump amenazó con pegar donde más les duele: “en los lugares culturales”.

 En nuestro mundo, el baño es un mero diseño funcional. En aquel otro, un ámbito de ritualidad: en esa simple arquitectura se puede leer por oposición, la medida de la secularización de Occidente y la sacralización vigente en el mundo persa, el que fuera primera potencia en el alba de las civilizaciones en Mesopotamia, enfrentado hoy de manera asimétrica a la mayor fuerza militar que haya existido jamás. 

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Hasan Rohani: "Irán demuestra que no retrocede ante EE.UU."

El presidente iraní dijo que su venganza "será cortar los pies de Estados Unidos de esta región"

Donald Trump sostuvo que su gobierno mató a Soleimani porque el general iraní planeaba volar la Embajada de Estados Unidos en Bagdad. También exigió una ampliación de la OTAN que incluya a países de Medio Oriente.

 

En una nueva jornada de tensión en Medio Oriente, el presidente de Irán, Hasan Rohani, advirtió que habrá una "respuesta muy firme" si Washington "comete otro error". Agregó que la venganza de Irán, luego del asesinato del jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, Qasem Soleimani, "será cortar los pies de Estados Unidos de la región". En la misma línea, un alto mando militar iraní aseguró que el ataque a objetivos militares estadounidenses en Irak fue solo una muestra de su poderío defensivo. Por su parte, el gobierno iraquí volvió a exigir que las tropas extranjeras abandonen el territorio. En declaraciones a la prensa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Washington mató a Soleimani porque el general iraní planeaba volar la Embajada de Estados Unidos en Bagdad. El mandatario sostuvo también que la OTAN debería expandirse e incluir a países de Medio Oriente. 

El presidente iraní Hasan Rohani manifestó que Irán "demuestra que no retrocede ante Estados Unidos". Si Estados Unidos "quiere cometer otro crimen debe saber que recibirá una respuesta aún más firme", dijo Rohani en un consejo de ministros. "Pero si son cuidadosos no harán nada más", agregó.

"Nuestra respuesta final a su asesinato será expulsar a las fuerzas de Estados Unidos de la región", agregó. "Cortaron la mano del querido general Soleimani en esta atrocidad. Nuestra venganza será cortar los pies de Estados Unidos de esta región", aseguró Rohani.

En respuesta a la muerte de Soleimani, Irán atacó el miércoles con misiles dos bases militares situadas en Irak en las que se encuentran desplegados soldados estadounidenses, una acción que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, describió como "una bofetada" a Washington. 

Horas más tarde, el subcomandante de la Guardia Revolucionaria iraní, Ali Fadavi, aseguró en la misma línea que el ataque a objetivos militares estadounidenses en Irak fue solo una muestra del poderío defensivo del país persa.

En un discurso desde la ciudad de Isfahan, Fadavi destacó que ese bombardeo contra la base de Ain al Asad es "una de las manifestaciones inigualables del poderío y la capacidad de Irán en el campo de la defensa militar". Poco después y en el centro de Irak, un nuevo cohete impactaba sin causar víctimas en las inmediaciones de una base área en la que operan tropas estadounidenses.

"Capturamos un monstruo"

"Irán nos golpeó con misiles. No deberían haber hecho eso. Afortunadamente para ellos, nadie fue alcanzado, nadie fue asesinado", expresó Trump en un encuentro con medios en la Casa Blanca. "Están muy afectados por las sanciones", dijo en relación a los iraníes. "Pueden fortalecer la economía de su país muy rápidamente si lo desean. Veremos si negocian o no", agregó más adelante.

Además, el presidente de Estados Unidos señaló que Washington mató al jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, Qasem Soleimani , para detener sus planes de volar la Embajada de Estados Unidos en Bagdad. "Capturamos un monstruo total y lo sacamos. Eso debería haber sucedido hace mucho tiempo. Lo hicimos porque estaban buscando hacer estallar nuestra Embajada", dijo Trump.

El mandatario afirmó también que la OTAN debería considerar una expansión para incluir a países de Medio Oriente. El presidente expresó que ya se lo había comentado previamente al secretario general de la alianza militar, Jens Stoltenberg.

"Creo que estaba realmente emocionado por eso", dijo Trump, quien agregó que sugirió que el nombre se ampliara a "Natome" por las iniciales en inglés de la alianza y la suma de Medio Oriente (NATO +Middle East) "Qué hermoso nombre, Natome. Soy bueno con los nombres, ¿verdad?", comentó el mandatario, intentando poner paños fríos a los temas ásperos que tocó en su contacto con la prensa.

El miércoles en su discurso oficial, Trump había sugerido que los aliados de la OTAN deberían involucrarse más en Medio Oriente. Stoltenberg recogió el consejo y expresó que reflexionará sobre cómo transformar su misión en esa región, básicamente mediante misiones de entrenamiento. Aclaró además que esa reorganización no implica aumentar el número de tropas de combate sobre el terreno, sino "capacitar a las fuerzas locales para que luchen por si mismas contra el terrorismo". 

Finalmente, y al ser consultado por las sanciones impuestas a Irán, expresó: "Ya se hizo. Las hemos aumentado. Eran muy severas, pero ahora se han incrementado sustancialmente. Lo aprobé hace un tiempo con el Tesoro", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca. El mandatario había prometido el miércoles , en su discurso a la nación, "sanciones económicas adicionales" en represalia por el ataque iraní. 

Por último, el gobierno de Irak volvió a exigir el retiro de tropas del territorio. Luego de reunirse con su par turco, Mevlüt Cavusoglu, el ministro de Relaciones Exteriores de Irak, Mohamed Ali Al Hakim insistió en que "todas las tropas extranjeras tienen que abandonar" el país. De todas formas, precisó que la salida debe ser acordada a través de canales diplomáticos y del diálogo.

Por su parte, Cavusoglu afirmó que "Irak no está solo" y Ankara trabajará a su lado en estos "días difíciles", al tiempo que pidió que el territorio iraquí "no se convierta en un campo de batalla para las fuerzas extranjeras". Ambos países acordaron trabajar para aliviar la escalada de la tensión en la región. El Parlamento iraquí había aprobado el pasado domingo una moción en la que solicitaba al Ejecutivo que acabe con la presencia de cualquier fuerza extranjera en Irak.

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Doble trampa de Trump y Netanyahu para asesinar a Soleimani: acefalia estratégica de EU

Aún no se conoce la identidad del “contratista (sic)” de EU supuestamente asesinado en Kirkuk por las milicias chiítas proiraníes, lo cual desató la grave crisis medioriental.

Después del asesinato del icónico general iraní Soleimani por órdenes de Trump, postulé: “De dos cosas una, o las dos: el asesinato del legendario, además de piadoso chiíta, general Soleimani –quien viajó en forma asombrosa en un vuelo comercial de Damasco al aeropuerto internacional de Bagdad donde fue recibido por al-Muhandis–, fue producto de un engaño de EU para negociar tras bambalinas, o bien expuso inconcebibles grietas en el aparato de contrainteligencia de Irán en Irak” (https://bit.ly/2T0Q6Bp).

Tres días después se sabe que fue una doble trampa de Trump, en connivencia con su aliado: el saliente primer ministro Netanyahu.

El connotado investigador Jefferson Morley asevera que “Trump tiró del gatillo después que el Mossad tenía en la mira a Soleimani” (https://bit.ly/2N0H4R2).

Jefferson Morley divulga que el “pasado octubre, Yossi Cohen, mandamás del Mossad de Israel, habló abiertamente del asesinato del general iraní Soleimani” que “sería consistente con la doctrina israelí” ya que absorbería a EU a una guerra con Irán (https://bit.ly/2Qz0deU).

Amos Harel, del rotativo israelí Haaretz, expone que “es razonable suponer que EU alertó a Israel sobre el inminente (sic) asesinato” ya que “la declaración de Netanyahu antes (sic) de viajar a Grecia pareció como un indicio (¡mega-sic!) ligeramente muy explícito de lo que iba a suceder en Irak horas más tarde”.

La declaración premonitoria (sic) de Netanyahu: “Eventos muy dramáticos suceden en nuestra región, los estamos siguiendo cercanamente y estamos en contacto constante con nuestro gran amigo EU” (https://bit.ly/36zy0Kz).

Aluf Benn, del Haaretz, exulta que Netanyahu –quien se solidarizó con su aliado Trump, para luego lavarse farisea e impúdicamente las manos –(https://bit.ly/2Fum9Si) resultó el gran triunfador del asesinato (https://bit.ly/2SXzCKp).

Pero, ¿A qué fue Soleimani tan desparpajado a Bagdad?

Kim Sengupta, del The Independent, expone que el general iraní fue atraído por un doble engaño de Trump, según confesión del saliente primer ministro iraquí Adil Abdul-Mahdi (https://bit.ly/2Fq1Zc2).

Trump había rogado al primer ministro iraquí su intermediación para disminuir la tensión regional entre Irán y Arabia Saudita, cuya encomienda recayó en Soleimani, quien también intervino para levantar el sitio de la embajada de EU en Bagdad por las milicias chiítas proiraníes, a cambio de estudiar en el Parlamento iraquí la salida del ejército de EU en Irak.

Soleimani, quien viajó con pasaporte diplomático, llevaba la respuesta de Irán para su desescalada con Arabia Saudita. ¡De tal magnitud fue el doble engaño de Trump, sugestionado por Netanyahu, para asesinar al icónico Soleimani!

Tres días después de su asesinato, Soleimani –canonizado como “el Che Guevara del mundo islámico”– cobró dos triunfos estratégicos, como el legendario “Cid Campeador”, quien fallecido seguía cobrando victorias en Andalucía: 1. El Parlamento árabe de Irak exigió la expulsión del ejército de ocupación de EU; y 2. Irán anunció en forma inespecífica la reanudación de su enriquecimiento nuclear.

Más allá de la canonización del general iraní Soleimani, quien ingresó al panteón hagiográfico del esoterismo chiíta, el ludópata Trump exhibe la preocupante acefalia estratégica de EU –donde impera el caos y la confusión– que provoca cefaleas globales, la cual no tendría importancia si no se tratase de la segunda superpotencia nuclear del planeta.

¿Qué mandatario “suicida” en el mundo se atreverá de ahora en adelante a “negociar” en forma triangulada o directamente con Trump, quien no ha perdido su hábito lúdico de apostar en las delicadas relaciones internacionales, como si fuera una vulgar partida de póker en uno de sus casinos?

El zar Vlady Putin acudió a Siria y Turquía cinco días después del asesinato preprogramado del general Soleimani para recordar al ludópata Trump la existencia de “líneas rojas” que no respeta (https://bit.ly/37FHfZO).

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Gasem Soleimani, cronología de un magnicidio al servicio de una guerra

Donald Trump, acosado por continuos escándalos, necesitaba una victoria. Dice el exembajador del Reino Unido en el Líbano Tom Fletcher que Soleimani era una «figura mucho más poderosa que Bin Laden o al-Bagdadi”. En mayo del 2011, cuando la popularidad de Obama habia caído por los suelos, mandó a rematar el fantasma de Bin Laden, convirtiéndose por unos meses en un superhéroe.

 El asesinato extrajudicial por EEUU de Gasem Soleimani (GS), comandante de la Fuerza Quds, la rama de los Guardianes Islámicos de Irán para las operaciones en extranjero, además de ser la muerte más importante para la República Islámica de Irán (RII) después de Jomeini, es la convergencia de tres realidades paralelas:


1. La ley del proceso del tránsito de los cambios cuantitativos, en las relaciones entre la RII y EEUU, a los saltos cualitativos;
2. El choque entre los intereses de las élites de diferentes estados en Oriente Próximo, que alberga la mayor reserva del oro negro del planeta, desdibuja la lucha de clase de millones de sus sufridos ciudadanos, y
3. La determinación de EEUU, desde el fin de la Unión Soviética en 1991, de cambiar el mapa de la zona (congelada desde la desintegración del imperio otomano en 1916) y convertir a sus países estratégicos en estados fallidos controlables: Irak, Afganistán, Libia, Siria, Yemen, y ahora le toca a Irán (y por ocho motivos), mientras Turquía y Arabia Saudí ponen su barba a remojar.


El asesinato de GS el día 3 de enero es una nueva fase de este plan contra Irán, que se puso en marcha con la presidencia de Donald Trump y se intensificó el verano pasado.


A lo largo del 2019, EEUU e Israel bombardearon en diversas ocasiones las sedes del grupo paramilitar chiita iraquí Hashad al Shaabi «Unidades de Movilización Popular» (UMP) vinculado a Quds en Siria y en Irak, país que no es más que una base militar de EEUU desde 2003 contra Siria, Irán, Turquía y Arabia Saudí.


• 27 noviembre: el consulado de Irán en Nayaf (Irak) es incendiado: EEUU pretende desiranizar al régimen de Bagdad.
• 27 de diciembre: China, Irán y Rusia realizan unas maniobras militares conjuntas en el océano Índico. Ninguno puede permitir que EEUU se haga con el control del Golfo Pérsico ni con Irak.
• 28 de diciembre: EEUU acusa a Kataeb Hizbolá «Brigadas del Partido de Alá» iraquíes, de haber disparado cohetes contra la base K1 de su ejército en Kirkuk, matando a un contratista estadounidense. El grupo lo niega y exige que se publiquen los datos de la supuesta víctima. Trump que se habia negado a atacar Irán, promete venganza: ya habia determinado que el “terrorismo” sería el casus belli contra Irán.
• 29 de diciembre: EEUU ataca con sus F-15E cinco bases de Kataeb, en Irak y Siria, y mata a 24 de sus hombres.
• 31 de diciembre: un grupo de Kataeb, tras el funeral de las víctimas, se dirige a la Zona Verde de Bagdad, sin que las fuerzas de seguridad se les impidieran (¡las mismas que aplastaron con máxima crueldad las protestas ciudadanas!), y asalta la embajada de EEUU. La guardia de la sede les dispara gases lacrimógenos, impidiendo que accedan al edificio principal. Los asaltantes salen y acampan delante de edificio, anunciando que hasta la salida de las tropas de la ocupación no abandonarán la sentada.
• 1 de enero de 2020: en un comunicado, las UMP pide a los acampados retirarse de forma pacífica, Los afiliados al Kataeb no les gusta la idea, aunque se marchan.


Esta era la cuarta “crisis de la embajada de EEUU” en las últimas décadas:


1. Saigón (hoy, Ho Chi Minh), 30 de abril del 1975. Cerca de mil personas se quedaron atrapadas en la sede diplomática ante el avance del Frente Nacional de Liberación de Vietnam. Unos pocos fueron evacuadas por el helicóptero.
2. Teherán, 1979. En los 444 días de la ocupación de la embajada, el perfil de los asaltantes, así como sus demandas fueron cambiándose. Al final, Jomeini llegó a un acuerdo secreto con los republicanos para arruinar la reelección de Jimmy Carter en favor de Reagan, a cambio de recibir armas. ¡Lo que cuenta Argo, es la versión de la CIA!
3. Bengasi, consulado de EEUU, 11 de septiembre de 2012. Un grupo de “yihadistas”, que habían sido trasladados de Afganistán e Irak a Libia para desmantelar el Estado libio, facilitando la tarea de la OTAN, mataron al embajador Christopher Stevens. El incidente acabó con las aspiraciones políticas de Hilary Clinton.


En el caso de Bagdad, Donald Trump y Ali Jamenei controlaron la situación: Tanto los asaltantes como los guardianes de la embajada tuvieron cuidado de no matar a nadie. «Esto no será un Bengasi«, dijo Trump, y al ser preguntado sobre la posibilidad de una guerra con Irán: «No veo que eso suceda«, «me gusta la paz«, dijo. Por su parte, Jamenei afirmó que «no buscamos guerra«, dándose una nueva tregua, eso parecía, hasta la siguiente ronda de crisis.


Posibles autores y objetivos


La toma de la embajada en Irak -que fue construida en 2009 por un coste de 750.000 dólares y cuenta con 16.000 personas en nómina- puso en un serio aprieto a Trump: tenía que reaccionar.


Sobre quién estaba detrás y qué pretendía, aquí unas hipótesis:


• Irán, con la intención de:


Mostrar a EEUU que puede someterle a la «máxima presión», respondiendo a la campaña de «máxima presión» a Irán y estrangular su economía.
Revelar la vulnerabilidad de EEUU ante el mundo, burlándose de “la grandeza de América” de Trump.
Lavar la cara de la milicia impopular de UMP y presentarle como una fuerza “anti-imperialista”.
Distraer la atención de las masivas protestas de los pobres contra un régimen teocrático y una élite corrupta.
Dar la impresión de que las fuerzas del orden (e incluso el ejército) iraquíes están más a las órdenes de la RII que a la de EEUU.


• Israel que ha hecho todo lo posible para empujar a EEUU a convertir Irán en cenizas.
• La industria militar -que acaba de imponer su mega “Guerra de Galaxias” al Congreso y necesita más conflictos ahora que se anuncia el fin del ISIS, y los sectores anti-Trump de EEUU, como los halcones más belicistas y los demócratas.


Soleimani, el Bin Laden de Trump


• 3 de enero: el secretario de Defensa de EEUU, Mark Esper, afirma que su país tiene la autoridad para realizar ataques preventivos (¡como Bush!) contra Irán. Horas después, el Pentágono sigue el rastro del general, desde el aeropuerto de Teherán hasta el de Bagdad, donde es recogido por el subcomandante de la UMP Abu Mahdi al Mohandes y otras cinco personas. Allí, sus coches son atacados por los misiles de la Sección 127e del Pentágono, especializada en la lucha contra Al Qaeda. ¿Cómo varios altos militares viajaban juntos, infringiendo las normas más básicas de seguridad, y en un país bajo el control militar absoluto de EEUU? Aunque las fuerzas poriraníes del gobierno iraquí han creado su propio servicio de inteligencia, es obvio que poco pueden hacer contra la superpotencia.


Donald Trump, acosado por continuos escándalos, necesitaba una victoria. Dice el exembajador del Reino Unido en el Líbano Tom Fletcher que GS era una «figura mucho más poderosa que Bin Laden o al-Bagdadi”. En mayo del 2011, cuando la popularidad de Obama habia caído por los suelos, mandó a rematar el fantasma de Bin Laden, convirtiéndose para unos meses en un superhéroe.


Posibles consecuencias:


• Debilitar la relación de la Fuerza Quds con las milicias chiitas de la región: pues, el factor personal importa. GS era carismático y durante 20 años habia creado una profunda amistad con otros jefes islamistas en la zona y ahora es difícil llenar este vacío. Además, poseía una serie de informaciones sobre la situación militar de la zona que no la tienen ni sus compañeros.
• Golpe a la facción de la RII que representa Ali Jamenei. Ahora debe buscar otro candidato para sustituir al presidente Rohani. Hace unos meses y ante los rumores de un golpe de estado, el general GS le dijo con sarcasmo a Rohani: “Yo no necesito hacer un golpe de estado”. El hombre más fuerte de la RII que había creado un gobierno en la sombra presumía en julio del 2018 de cooperar con EEUU, revelando que Obama le habia pedido a él que no al presidente de Irán a que garantizase la seguridad de los soldados de EEUU cuando iban a salir de Irak. En el febrero del 2019, llegó a invitar a Bashar al Asad a Teherán, impidiendo que el ministro de exteriores Javad Zarif participara en los encuentros. Zarif presentó su dimisión en protesta.
• Es difícil saber si habrá una ofensiva de la RII contra los intereses de Israel o de EEUU, o Teherán tomará una posición defensiva. Lo cierto es que, durante una serie de asesinatos selectivos de Israel contra los líderes del Hizbolá libanés, organización fundada por los Guardianes Islámicos, aunque Hizbolá juraba venganza, al final vencía la cordura: ocurrió con el jefe de la inteligencia del grupo Imad Mugniyah(en 2008) por ejemplo, o el alto comandante de la milicia Mustafa Badreddin (en 2016).
• Conscientes de que la base electoral del presidente no desea guerra, la RII y el Partido Demócrata (que le ha prometido recuperar el acuerdo nuclear si gana las elecciones del 2020) pueden pactar una estrategia y sabotear la promesa electoral de Trump de “salgamos de todas estas estúpidas guerras». Será una apuesta arriesgada, sin duda.
• Trump que se aplica la teoría de Madman, a pesar de su promesa no sólo ha enviado 14.000 soldados más a Oriente Medio el año pasado, sino que prevé mandar a otros 3000 para luchar contra Irán.
• Rusia condena el atentado y lo considera un grave error de EEUU. Vladimir Putin conoció a GS cuando el general hizo una visita secreta a Moscú el 24 de julio del 2015, para proponer a Rusia a intervenir en la guerra de Siria. Allí nació la coalición 4+1: Irán, Rusia, Siria, Irak y Hizbolá. Ahora, Putin podrá jugar el papel de mediador entre EEUU y la RII, con el fin de bajar la tensión (que no lo conseguirá) y elevar su perfil del pacificador de los conflictos a nivel mundial.
• Benjamín Netanyahu se apunta una nueva victoria. Israel, que no EEUU, es el único ganador de las guerras que azotan Oriente Próximo.
• Disparar el precio del barril de petróleo Brent, en un 2,4%. Una guerra no sólo afectará a las exportaciones de 15 millones de barriles de petróleo por el Golfo Pérsico, también hará subir la factura de las calefacciones en EEUU.
• La guerra (en su versión bélica) dependerá de numerosos factores, que ante la ausencia de un movimiento antimilitarista a nivel mundial, ya parece inevitable

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Trump contestó "tenemos 52 sitios iraníes en la mira"

Atacan con misiles la zona verde de Bagdad y una base militar de EE.UU. 

 

Según el comando militar iraquí, ninguno de los dos ataques provocó víctimas. Crece la tensión ante las bravuconadas de Estados Unidos y las represalias iraníes.

El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán por el asesinato de Qasem Soleimani sumó un nuevo capítulo. La primera reacción a la ejecución ordenada por Donald Trump llegó durante la jornada del sábado. Dos ataques simultáneos de misiles golpearon la protegida Zona Verde de Bagdad y una base aérea iraquí que aloja soldados estadounidenses al norte de la capital. Según el comando militar iraquí, ninguno de los dos ataques provocó víctimas. En paralelo, una facción militar proiraní en Irak advirtió a las tropas de ese país que se alejen de las bases militares donde haya soldados estadounidenses.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contestó los ataques con una nueva amenaza. “Que sirva como una advertencia, que si Irán ataca a cualquier estadounidense u objetivo estadounidense, tenemos en la mira a 52 sitios iraníes (que representan a los 52 rehenes estadounidenses capturados por Irán muchos años atrás), algunos de muy alto nivel e importancia para Irán y la cultura iraní, Y SERÁ MUY RÁPIDO Y MUY FUERTE”, escribió el mandatario. “Los Estados Unidos no quieren más amenazas”.

Antes, dos proyectiles cayeron en un barrio del centro de Bagdad y en la fortificada Zona Verde, según informó la Célula de Información de Seguridad del Gobierno iraquí en Twitter. Ese lugar es cede de embajadas extranjeras, incluida la de Estados Unidos, y otros edificios gubernamentales. El ataque no habría producido bajas humanas.

Casi al mismo tiempo, al menos a un centenar de kilómetros más al norte, dos cohetes Katyusha impactaron en la base aérea de Al Balad. Esta inmensa base iraquí aloja a soldados y aviones estadounidenses. Es una de las más grandes de Irak y en ella hay tropas y asesores de la coalición internacional antiyihadista liderada por Washington. Tras las detonaciones, sonaron las sirenas de emergencia y drones estadounidenses sobrevolaron la instalación militar para proteger el área. Según precisó un oficial citado por la agencia EFE, los cohetes cayeron en la parte meridional de la base. Produjeron daños en los almacenes de armas del Ejército iraquí sin causar víctimas, pero sí pérdidas materiales.

Por el momento el gobierno iraní no se atribuyó los ataques. Sin embargo, más temprano el presidente de Irán, Hasan Rohani prometió que habrá una reacción por el ataque norteamericano. “Vengaremos su sangre entre todos”, aseguró el mandatario. Los llamados a la venganza se multiplican tanto en Bagdad como en Teherán. Ayer, el Concejo Nacional de Seguridad del gobierno iraquí condenó el último ataque de Donald Trump. “Es una violación a la soberanía y de las condiciones que rigen la presencia de las fuerzas estadounidenses en Irak”, manifestó el Consejo en un comunicado.

Los ataques se produjeron un día después de que Estados Unidos matara con drones en el aeropuerto de Bagdad a Qasem Soleimani. Este era el general más poderoso de Irán y arquitecto de las intervenciones del país persa en la región. En el mismo ataque también murió Abu Mahdi al-Muhandis, vicecomandante de las Fuerzas de Movilización Popular. Esta coalición de milicias iraquíes atacó el pasado martes la embajada estadounidense en la capital.

Los llamados a la venganza se multiplicaron tanto en Bagdad como en Teherán. En paralelo Washington decidió mandar al país petrolero unos 2.800 soldados –que se suman a los 750 enviados esta misma semana– para hacer frente a las amenazas. Desde finales de octubre, hubo un total de trece ataques de misiles contra intereses estadounidenses en Irak. Uno de ellos mató el pasado 27 de diciembre a un contratista estadounidense presente en una base militar en Kirkuk, una zona petrolífera ubicada en el centro del país.

La facción proiraní en Irak, Movimiento de Resistencia Islámica de Irak (Kataeb Hezbolá), exhortó a las tropas iraquíes a alejarse de las bases militares estadounidenses en el país. “Pedimos a las fuerzas de seguridad que se alejen a 1.000 metros como mínimo de las bases estadounidenses, a partir de este domingo a las 5 pm”, indicó el comunicado de Kataeb Hezbolá, que pertenece a la red militar de las milicias chiitas Fuerzas de Movilización Popular (Hashed al Shaabi). “Los líderes de las Fuerzas de Seguridad no deben permitir que sus combatientes sean un escudo humano para los invasores”, subrayó un comandante de Operaciones Especiales de la milicia. Por su parte, el líder chiita iraquí, Moqtada Sadr, reactivó su propia milicia disuelta tras luchar contra el ocupante estadounidense en Irak (2003-2011).

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Una venganza norteamericana contra Irán y una guerra inminente en Oriente Medio

El general Suleimani eliminado en Bagdad representaba el símbolo de que Irán había sido el gran beneficiado por la invasión de Irak por EEUU en 2003


En marzo de 2008, una ofensiva militar del Gobierno de Maliki para imponer el orden en Basora, en el sur de Irak, y acabar con el poder de la milicia del Ejército del Mahdí y varias organizaciones criminales se inició de forma desastrosa. Ni siquiera la ayuda norteamericana con ataques aéreos permitió controlar la situación. En menos de una semana, murieron cerca de 500 personas. Hasta que llegó el momento del general Qasem Suleimani.


Varios diputados iraquíes de partidos chiíes se trasladaron a la ciudad iraní de Qom para reunirse con el jefe desde finales de los años 90 de la Fuerza Quds, una unidad de élite de la Guardia Revolucionaria iraní, y pedirle que gestionara una tregua. El primer ministro Maliki había prometido no negociar con el Ejército del Mahdí. Suleimani tenía otras ideas al respecto y asumió los contactos hasta obtener un alto el fuego que fue el primer paso para llegar después a la pacificación de la ciudad, siempre inestable como era habitual en Irak.


Fue una de las primeras ocasiones en que los medios de comunicación norteamericanos prestaron atención a Suleimani, destacando el aire misterioso de su influencia en Irak y otros lugares. Era el hombre indispensable de la maquinaria militar y de espionaje de su país en el exterior y después fue un protagonista clave de la guerra de Siria en apoyo del Gobierno de Asad y de otros conflictos.


Suleimani fue asesinado con un ataque con misiles lanzados por un dron estadounidense a la una de la madrugada del viernes cerca del aeropuerto de Bagdad. Supone una declaración de guerra a todos los efectos. Donald Trump ha colocado así a Oriente Medio al borde de otro conflicto bélico de consecuencias imprevisibles, por mucho que su secretario de Estado, Mike Pompeo, la denominara una "acción defensiva".


Lo que era indudable en 2008 era que Suleimani representaba el símbolo de que Irán había sido el gran beneficiado por la invasión de Irak por EEUU en 2003. "Un Irán expansionista y fortalecido parece ser el único vencedor" de la guerra de Irak, concluyó una historia oficial de la guerra encargada por el Ejército de EEUU.


Los norteamericanos habían eliminado a Sadam Hussein, el gran enemigo de Teherán, así como antes a otro régimen que odiaba a los chiíes, el de Afganistán. Habían puesto en el poder en Bagdad a una coalición de partidos chiíes, muchos de cuyos dirigentes pasaron el exilio en Irán, mientras sus partidos recibían ayudas económicas del Gobierno iraní para subsistir.


Las autoridades iraquíes no eran todas unas marionetas en manos de Suleimani, pero este contaba con la mayor influencia externa sobre los acontecimientos iraquíes. Todos los primeros ministros iraquíes han tenido lo que se ha dado en llamar una "relación especial" con Irán.


Esto se acentuó cuando los yihadistas del ISIS se hicieron con el control de las ciudades de Faluya y, sobre todo, Mosul y Tikrit. Las milicias chiíes apoyadas por Irán fueron la principal fuerza de choque para ayudar al desorganizado y corrupto Ejército iraquí poco después de la caída de Mosul. Esos grupos armados fueron el embrión de un partido político que fue el segundo más votado en las elecciones iraquíes. Era otra pieza de presión con la que contaba el general iraní.


Documentos secretos iraníes de 2014 y 2015 a los que tuvieron acceso en noviembre The Intercept y The New York Times confirmaron esa influencia. En caso de duda, los iraquíes no podían resistirse. En 2014, Suleimani en persona fue a ver al ministro iraquí de Transportes para pedirle que concediera acceso al espacio aéreo y poder enviar a Siria los aviones con los suministros de armas y material de guerra que necesitaba el Gobierno de Damasco. El ministro dio de inmediato el visto bueno y Suleimani le besó en la frente como muestra de agradecimiento.


Fotos en el frente


Las guerras contra el ISIS y en Siria elevaron al máximo su perfil público. Ya no era nada misterioso, entre otras cosas porque permitía que le fotografiaran en sus visitas a los dos frentes para reunirse con mandos militares y confraternizar con los soldados. Su ayuda al régimen sirio supuso un apoyo fundamental para su supervivencia y Suleimani quería que eso se supiera en Teherán.


Si bien la Fuerza Quds se ocupa también del espionaje, no es el único organismo iraní que se dedica a ello. El Ministerio iraní de inteligencia se quejaba en un documento, reseñado por The Intercept, por la exposición pública de Suleimani "al publicar fotos suyas en distintas redes sociales". Temía que muchos suníes y no pocos chiíes iraquíes terminaran acusando a Irán por la deplorable situación económica y de corrupción del país, como así ha ocurrido.


En las manifestaciones de los últimos meses contra el Gobierno iraquí, hubo muchos gritos contra los iraníes. En el incidente más grave, prendieron fuego al consulado iraní de Nayaf a finales de noviembre. Centenares de manifestantes murieron tiroteados en las concentraciones, en muchos casos a manos de las milicias chiíes.


El precedente de los neocon


Tras la invasión de Irak en 2003 y eufóricos por el rápido fin del régimen de Sadam, los neoconservadores continuaron la presión para llevar también la guerra a Irán. "Cualquiera puede ir a Bagdad. Los hombres de verdad van a Teherán", fue una frase que se popularizó en ciertos ambientes belicistas de Washington. Muchos mandos militares lo consideraban una locura. Eran conscientes de que un país como Irán (actualmente 81 millones de habitantes en 1,6 millones de kilómetros cuadrados) suponía un desafío casi irrealizable comparado con Irak (hoy 38 millones en 437.000 kilómetros cuadrados).


Eso no ha impedido que el deseo de acabar con el régimen de Irán haya sobrevivido a la Administración de Donald Trump. "Vi la pasada noche que había gente bailando en las calles en partes de Irak", dijo a CNN Mike Pompeo. "Tenemos la esperanza de que la gente, no solo en Irak, sino en Irán, vea la actuación americana de la noche pasada como algo que les concede libertad". Es la vieja esperanza de los neocon de provocar un "cambio de régimen" en Teherán.


Recuerda a la frase del entonces vicepresidente Dick Cheney cuando dijo antes de la invasión de Irak que los norteamericanos iban a ser "recibidos como libertadores".


La propaganda se ha puesto rápidamente en marcha. El vicepresidente, Dick Pence, lanzó varios mensajes en Twitter con algunas afirmaciones que son falsas. Dijo que el general iraní "colaboró en el viaje clandestino a Afganistán de 10 de los 12 terroristas que llevaron a cabo los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos". Es falso. Los terroristas fueron 19, 15 de ellos saudíes, y ninguno de ellos tuvo la ayuda de Suleimani o del Gobierno iraní.


Suleimani era indudablemente un enemigo declarado de la presencia militar norteamericana en Oriente Medio y un protagonista básico en la extensión de la influencia iraní en la región en países como Irak, Líbano y Siria. Aportó armas y fondos a grupos chiíes que atacaron a militares norteamericanos en Irak, pero no a los suníes. Pocos militares como él han tenido tanta responsabilidad en la guerra siria, donde han muerto centenares de miles de personas.


Pompeo dijo que la decisión de matar a Suleimani había "salvado vidas", pero no ofreció ninguna prueba. Horas después, Trump compareció ante los periodistas sin aceptar preguntas para decir que "hemos tomado esta acción para detener una guerra".


Guerra es la respuesta más probable a un asesinato selectivo contra el militar iraní más conocido. El líder espiritual iraní, Alí Jamenei, ya ha prometido venganza y todo el mundo da por hecho que se producirá. Nadie sabe exactamente qué puede ocurrir. Es probable que Irán elija el terreno y objetivos contra EEUU más propicios para sus intereses. De entrada, aprovechará la oportunidad para que el Gobierno iraquí expulse a las tropas norteamericanas presentes en el país. En el Parlamento de Bagdad, ya se ha presentado una iniciativa para que se dé ese paso.


Lo que es indudable es que habrá una respuesta militar iraní, suya o de sus aliados en la región. "La puerta de la diplomacia entre Teherán y Washington está cerrada durante un futuro previsible. Los iraníes se vengarán de forma que hará que sea imposible que ambos países eviten el conflicto", contó Alí Vaez, del 'think tank' International Crisis Group a Al-Monitor.


Oriente Medio está ahora en manos de dos hombres de 73 y 80 años –Trump y Jamenéi– que no pueden permitir que se cuestione su reputación

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Cinco claves geopolíticas para pensar América Latina en 2020

Comenzamos 2020 y se avivan los rescoldos de un 2019 turbulento, que comenzó con una Venezuela bajo asedio, y terminó con un golpe de Estado contra el proceso de cambio boliviano y con Evo Morales como asilado político de los gobiernos de México, primero, y Argentina, después, todo ello mientras insurrecciones populares desafiaban nuevamente el modelo neoliberal en Haití, Honduras, Ecuador o Chile, a las que se sumaban las grandes movilizaciones contra el sistema político en Colombia.

Probablemente el año 2020 esté conformado por muchos más focos rojos sobre los que poner nuestra atención, pero vamos a dar prioridad y analizar los cinco principales:


El eje progresista México-Argentina. El regreso del kirchnerismo y del peronismo en la tercera economía latinoamericana no sólo implica la derrota del proyecto neoliberal macrista en las urnas, siendo el primer presidente latinoamericano en todo el ciclo progresista que no logra la reelección, sino que junto a México se va a conformar un eje progresista conformado por dos de los tres países latinoamericanos miembros del G-20.


La buena sintonía entre Alberto Fernández y Andrés Manuel López Obrador, cuyo gobierno, además, va a estar a cargo de la presidencia pro tempore de la Celac (que tendrá una primera ronda de conversaciones el 8 de enero en Ciudad de México) podría dar un nuevo impulso a la integración regional de una América Latina convulsionada por golpes de Estado y rebeliones populares. Aunque cada presidente tiene mucha tarea en casa para desmontar el destrozo social neoliberal, con la renegociación de la deuda de más de 50 mil millones de dólares contraída con el FMI en el caso de Fernández, y los retos para disminuir las tasas de pobreza, desigualdad y violencia, en el caso de López Obrador, parece que hay una intención por impulsar un liderazgo regional que ningún presidente de la derecha latinoamericana puede tener.


El golpe de Estado en Bolivia. Con Evo Morales protegido por el gobierno argentino y ya muy cerca de Bolivia, los próximos movimientos pasan por la convocatoria de elecciones el 3 de mayo (probablemente para junio, con la toma de posesión el 6 de agosto) y la designación el 19 de enero del candidato del MAS-IPSP, que todo parece indicar podría ser Luis Arce Catacora, el ex ministro de Economía, artífice del milagro económico boliviano, como una forma de apelar no tanto a la clase media, sino sobre todo al bolsillo de la gente común, que quedará seriamente afectado en caso de que los golpistas sigan en el poder. Su acompañante podría ser un indígena, como el ex canciller Diego Pary, o un dirigente campesino, como Andrónico Rodríguez, vicepresidente de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba.


Pero a pesar de que el MAS pudiera ser el partido más votado en primera vuelta, es necesario ser conscientes de que quienes han impulsado el golpe de Estado en Bolivia no van a entregar el poder en una cita electoral, y harán todo lo que tengan que hacer para mantenerlo. La vuelta de la DEA, USAID y el embajador de Estados Unidos, así como la privatización de empresas públicas o la venta del litio, no van a ser puestas en riesgo por los golpistas y sus socios del Departamento de Estado.


Venezuela. A pesar de haber sufrido durante 2019 una agresión militar, diplomática y mediática mayor que la que provocó la caída del proceso de cambio boliviano, y un bloqueo económico que ha supuesto más de 30 mil millones de dólares de pérdidas debido a las sanciones, Venezuela comienza 2020 como uno de los países más estables de la región, entregando la vivienda número 3 millones a los sectores más humildes (con una meta de 5 millones de viviendas para 2025) y dedicando 76 por ciento del PIB a inversión social, algo inédito en el continente.


Este 2020 habrá elecciones legislativas, la número 26 desde 1998 (de las 25 anteriores el chavismo ganó 23) y si se logra reactivar la economía y la oposición golpista se mantiene dividida, puede ser el año en que se consolide la etapa post-Chávez de la revolución bolivariana.


Rebeliones antineoliberales. Con un capitalismo global en fase de descomposición y un modelo neoliberal que no puede garantizar condiciones de vida dignas para una mayoría de la población, las movilizaciones populares, que adoptan diferentes ritmos, intensidades y liderazgos según el país, irán en aumento durante 2020. Si a eso le sumamos la ola feminista, que puede convertirse en tsunami allá donde la izquierda no asuma el feminismo como parte de su horizonte político, se dan las condiciones para que la derecha no pueda imponer su programa gracias a las luchas de las y los de abajo.


Estados Unidos. Last but not least, la elección presidencial va a impactar en América Latina, desde México a Argentina, pasando por Cuba y por supuesto Venezuela, además de Bolivia o el Brasil de un cada vez más cuestionado Bolsonaro y de un Lula, quien en libertad puede demostrar un liderazgo no sólo político, sino social.


El acto de inicio de la campaña trumpiana ejecutado en Bagdad mediante el asesinato del general iraní Soleimani es sólo la confirmación de la necesidad que tiene Trump de una guerra y varios enemigos externos para asegurarse la reelección.
Que el 2020 nos agarre sino confesados, al menos sí informados.


* Politólogo vasco-boliviano,especialista en América Latina

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Martes, 31 Diciembre 2019 06:34

2020, 10+1 desafíos

2020, 10+1 desafíos

El inicio de un nuevo año, y más el de una década, es siempre un buen momento para poner sobre la mesa tareas pendiente y desafíos. Me atrevo a contribuir a esa tarea señalando los mayores problemas que yo creo que tiene nuestro mundo y el horizonte al que en mi opinión debería apuntar su solución para poder evitar que sigan produciendo las fracturas tan dramáticas que hasta ahora vienen generando.

  1. Conservar la vida en el planeta.

Acabamos de vivir una cumbre mundial sobre esta cuestión y no creo que sea necesario abundar en las consecuencias terribles que puede tener la emergencia climática en la que nos encontramos. Yo no puedo añadir mucho más a lo mucho que ya se ha dicho al respecto, pero sí quisiera subrayar algo que me parece esencial. No habrá forma de dar respuesta a los problemas medioambientales que amenazan la vida en nuestro planeta si no se parte de un convencimiento común y efectivo: ni la naturaleza en su conjunto ni los recursos que nos provee son mercancías. No han sido creados como tales y eso significa que no pueden utilizarse con el único propósito de hacerlos rentables en los mercados. No hay solución sostenible ni verdadera para el planeta que no pase por asumir un principio básico: lo que por su intrínseca naturaleza es común y perteneciente no sólo a la generación presente sino también a las futuras no puede ser apropiado privadamente por nadie, ni destruirse.

  1. Garantizar el sustento de todos los seres humanos.

Según la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación) 11 de cada 100 seres humanos pasan hambre actualmente en el mundo y cada día mueren unas 25.000 personas por esa causa. No hay otro fenómeno que provoque más muertes injustificadas y evitables porque, según esa misma organización y otras muchas, en nuestro planeta hay recursos materiales de sobra para poder alimentar suficientemente a toda la población mundial.

Y no se trata sólo evitar que tantas personas mueran de hambre, sino también de proporcionarles recursos que les garanticen una vida mínimamente decente. Algo que está perfectamente a nuestro alcance.

Según el Banco Internacional de Pagos, el volumen total de transacciones financieras que se realizan en el mundo es de unos 11.000 billones de dólares (millones de millones). Eso quiere decir que con una simple tasa de 20 céntimos por cada 100 dólares de transacción se podría financiar todo el gasto público mundial ELIMINANDO TODOS Y CADA UNO DE LOS DEMÁS IMPUESTOS QUE HAY EN EL PLANETA. Y que con otra de más o menos la misma insignificante proporción se podría conceder una renta básica decente a toda la población mundial.

Eso no sería todo lo que se necesita, pero es la demostración palpable de que estamos ante un desafío perfectamente alcanzable que no se logra porque no se asume como imperativo ético esencial el derecho a la vida que tememos todos los seres humanos.

  1. Ejercicio efectivo de los derechos humanos.

El último informe anual de Human Rights Watch dice que «estos son tiempos oscuros para los derechos humanos», que «a pesar de la creciente resistencia, las fuerzas de la autocracia han experimentado un auge» y que «varios gobiernos importantes (de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, …) flaquearon» en la defensa de los derechos humanos.

Hace 72 años que se suscribió masivamente la Declaración Universal de los Derechos Humanos y es cierto que se han dado avances importantísimos, pero de ninguna manera suficientes o completos. Un desafío fundamental es el establecimiento definitivo de un sistema de justicia universal que combata los crímenes que lesionan o incluso acaban con esos derechos, y reconocer y perseguir específicamente los crímenes económicos contra la humanidad.

  1. Libertad real de acceso a la información.

Gracias a internet y a las redes sociales, nunca en la historia de la humanidad ha habido mejores y más asequibles formas de acceso a la información. Pero cada día es más claro que eso no es suficiente porque el uso de las nuevas tecnologías y de las organizaciones que son necesarias para elaborarla, empaquetarla y difundirla está cada más concentrado. Siete empresas controlan casi el 70% de toda la red de comunicación mundial y en españa cuatro consejos de administración hacen lo mismo con el 80% de las audiencias de televisión y radio, por no hablar del poder inmenso de las nuevas megacorporaciones como google o facebook.

Esa concentración tan extraordinaria y la falta de controles efectivos está en la base de la mentira y la manipulación, cuya expansión tampoco tiene precedentes. Sin información libre y plural no hay posibilidad real de ejercer la ciudadanía y de condicionar y presionar al poder. Garantizar la transparencia, perseguir y condenar la mentira, hacer posible el acceso libre y efectivo a la información y a los medios de comunicación y democratizar el acceso a la tecnología y a su uso, son los grandes desafíos en nuestra época del biga data y de las redes.

  1. Gobernanza global.

La mundialización de prácticamente todas nuestras relaciones sociales e incluso personales es ya un proceso que no tiene vuelta atrás, pero que se ha dado sin que al mismo tiempo se diseñen y desarrollen mecanismos e instituciones de regulación y control a la misma escala o nivel. Y sin ellos es prácticamente imposible impedir que sólo quienes disponen de más dinero, información o acceso al poder puedan decidir a su antojo lo que se puede hacer o no en el planeta. Las consecuencias del unilateralismo y de la falta de espacios y foros de debate y decisión cooperativa y plural a escala global están a la vista, y cada día resulta más urgente hacer frente a esta carencia que puede terminar destruyendo la ya de por sí escasa democracia que hay en el planeta.

  1. Reestructuración y jubileo de la deuda.

La deuda se ha convertido en la losa más grande que pesa sobre las familias, las empresas, los gobiernos y la sociedad en general.

Según el Fondo Monetario Internacional, el total de la pública y privada ha crecido un 60% desde 2007 en todo el mundo, unos 70 billones de dólares en la última década, y actualmente representa más de tres veces del producto bruto mundial.

La economía actual tiene la deuda como motor y eso significa que es imposible impedir que se produzcan colapsos periódicos y quizá uno global de magnitud incalculable si no se le pone freno. Y al respecto hay que saber que es mentira que ese incremento de la deuda sea consecuencia de una mala praxis de familias, empresa o gobiernos. No, lo que realmente sucede es que el sector económico más poderoso del planeta, el bancario, tiene el privilegio de crear dinero y, por tanto, beneficio y poder, creando deuda. Y usa su evidente influencia en todo el mundo para imponer políticas económicas que limitan los ingresos para promover su negocio, el crecimiento de la deuda. Prácticamente el 100% de la deuda acumulada en la Unión Europea desde 1995 (más del 60% en España) se debe a intereses, y una gran parte de esa carga es incluso inmoral e injusta.

Hacer frente a este volumen de deuda es materialmente imposible y todas las crisis de deuda que ha habida a lo largo de la historia, sin excepción, se han resuelto con decisiones políticas. Ya es hora de hacer frente al bárbaro endeudamiento que ha provocado el poder inmenso y la avaricia bancaria abriendo negociaciones que lleven a su reestructuración, a quitas ordenadas e incluso a un jubileo global. Sin ello, será imposible garantizar una mínima estabilidad en el mundo a medio y largo plazo.

  1. Justicia fiscal.

Gracias a la enorme influencia política y mediática que han acumulado, los grandes poderes económicos y financieros han conseguido hacer creer que la mejor política para todos es rebajar impuestos. Pero eso sólo se ha traducido en que solamente sean ellos quienes dejen de contribuir a la financiación de los gastos comunes, produciendo así los déficits y el incremento de la deuda que, como acabo de decir, les interesa porque ese es su negocio y lo que esclaviza a los que tienen abajo.

Según los economistas Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, de la Universidad de Berkeley, las 400 familias más ricas de Estados Unidos pagaron en impuestos en 2018 el 23% de sus ingresos y las clases trabajadoras el 24%. Y los paraísos fiscales y las distintas formas de elusión y fraude fiscal contempladas en las propias leyes fiscales permiten que las multinacionales y grandes fortunas apenas contribuyan a los gastos comunes. Las grandes empresas se llevan alrededor del 40% de sus beneficios (unos 600.000 millones de dólares anuales) a esos territorios opacos. Y eso, a pesar de que son quienes en mayor medida se benefician del gasto público, porque no hay que olvidar que un euro gastado por el Estado se convierte prácticamente de forma instantánea en un ingreso del capital privado (porque va directamente a él o porque se traduce en gasto en consumo que va a las empresas, o en ahorro que rentabiliza el sistema financiero).

El desafío es doble. Por un lado, asumir en la práctica el imperativo ético de que todos hemos de contribuir a la financiación del gasto que es común en proporción a nuestra capacidad. Y, por otro, que si el proceso de mundialización es ineludible hay que hacer que la fiscalidad que responda a ese anterior principio se establezca también a escala internacional.

  1. Socialización del dinero y el crédito.

El crédito que sirve para poder realizar gastos a lo largo del tiempo y el dinero que es lo que utilizamos para saldar las deudas que genera nuestra diferente participación en los procesos productivos, son para las economías como la savia de las plantas o la sangre de los demás seres vivos. Sin ellos, es prácticamente imposible satisfacer las necesidades humanas cuando se ha alcanzado un cierto nivel de desarrollo. Pero en el capitalismo se ha permitido que el dinero se convierta en una mercancía más que, para colmo y tal y como he dicho, pueden crear de la nada unos agentes especialmente privilegiados. Eso es lo que constantemente produce los cuellos de botella que generan crisis que traen destrucción de empresas, de empleo y de riqueza.

La alternativa no es la broma de hacer creer que todo el mundo debiera tener acceso libre al dinero y al crédito sin más. No, el desafío consiste en establecer sistemas financieros que proporcionen los medios de pago y el crédito necesarios para garantizar la actividad productiva con eficiencia, responsabilidad, solvencia, suficiencia y equilibrio y no sólo buscando el beneficio de quien lo crea, como he dicho, de la nada. Y en particular, consiste en poner un freno radical al uso especulativo de los medios de pago que provoca las burbujas y las innumerables crisis financieras que se vienen dando en las últimas décadas, justamente desde que se liberalizó el sistema financiero, exacerbando la mercantilización del dinero y el crédito.

  1. Justicia y simetría en el comercio internacional.

Seguramente, no hay una organización o proceso más farisaico e injusto en nuestro mundo que el del comercio internacional. Sus reglas permiten que los poderosos se protejan y tengan plena libertad de acción mientras que obligan a los países más pobres (en realidad, empobrecidos) a desarmarse plenamente y a someterse a las normas que les imponen los ricos. Con una apariencia de igualdad y una retórica que dice defender el liberalismo, lo que en realidad se ha establecido es un régimen de doble moral y de trato discriminatorio en favor de los poderosos. No se trata de reclamar para todos el proteccionismo reaccionario que practican los ricos. El desafío es combinar la apertura con la cooperación y la libertad de actuación con el justo derecho a la protección que tienen todos los países y no sólo los ricos, para poder promover un nuevo tipo de economías que satisfaga las necesidades desde la proximidad, la eficiencia y el respeto a la naturaleza. El régimen actual del comercio internacional genera conflictos políticos, raciona artificialmente la producción que sería necesaria para acabar con el hambre y la insatisfacción, la ubica de forma muy ineficiente y ecológicamente insostenible, crea pobreza y destruye las economías y los lazos sociales. Hay que acabar con este régimen de injusticia comercial impuesto por las grandes compañías multinacionales con el apoyo de los gobiernos de las grandes potencias.

  1. Desmercantilización del trabajo.

Un grupo de relatores independientes elaboró el año pasado un informe para Naciones Unidas en el que señalaban que «hoy vivimos en un mundo más rico, pero también más desigual que nunca». Y que algunos informes sugieren que el 82% de toda la riqueza creada en 2017 fue al 1% de la población más privilegiada económicamente, mientras que el 50% de los estratos sociales más bajos no vio ningún aumento en absoluto.

Esta desigualdad creciente en las últimas décadas tiene diversas causas bien conocidas: la apropiación privilegiada de los beneficios del aumento de la productividad por el capital, las reformas legales que han acabado con derechos laborales básicos, la discriminación de género, la globalización asimétrica, la inequidad fiscal, la deuda… Pero una de ellas es la que está detrás de todas las demás: la utilización del trabajo humano como si fuera una simple mercancía. Eso lleva a que la inmensa mayoría de las personas sólo puedan disponer de ingresos para vivir si venden su tiempo de trabajo en los mercados. En unos mercados, en donde cada vez tienen menos derechos y poder de negociación.

Por eso, el desafío más básico y necesario de nuestra época es acabar con esa mercantilización del trabajo para hacer posible que las personas puedan disponer de recursos suficientes para tener una vida digna con independencia de lo que ocurra en los mercados laborales. Y eso implica fortalecer las políticas sociales, los servicios de bienestar y, en general, las instituciones que garantizan que todos los seres humanos tengan recursos mínimos para vivir dignamente por el simple hecho de serlo. Y también reducir notablemente la jornada de trabajo para evitar que la revolución digital que se avecina provoque desempleo de masas.

Puede parece un desafío radical, inalcanzable, propio de extremistas… pero lo cierto es que la idea de que «el trabajo no es una mercancía» es el primer principio fundamental de los cuatro establecidos en la Declaración de Filadelfia de 10 de mayo de 1944 que han firmado, entre otros muchos países, todos los socios de la Unión Europea. El desafío consiste simplemente en cumplir con el compromiso adquirido.

10+1. Una nueva forma de pensar y de contemplar el mundo y a nuestros semejantes.

Los anteriores desafíos se refieren a objetivos, a tareas que habría que emprender pero quizá ninguno de ellos pueda hacerse realmente efectivo y alcanzarse si no se cambia nuestra forma de pensar, asumiendo un conocimiento complejo, omnicomprensivo, cósmico, ecologizante, humanista y crítico. Si no cambiamos nuestra forma de medir y de fijar los objetivos que perseguimos, si no anteponemos la mejora de nuestra vida a la multiplicación del dinero, y la felicidad o la satisfacción auténtica y la responsabilidad a la consecución del lucro privado sin límites. Si nuestra acción personal y colectiva no se vincula a compromisos o incluso a imperativos éticos que condiciones nuestra toma de decisiones. Si no aceptamos someternos a la rendición de cuentas que debe ser parte ineludible de una acción individual y colectiva honesta y respetuosa con nuestros semejantes. Y si no entendemos que la paz y el diálogo no son el fin sino el camino.

Fuente: http://www.juantorreslopez.com/2020-101-desafios/

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 El presidente chino, Xi Jinping, saluda a marinos en el puerto de Sanya, en la provincia meridional de Hainan, el pasado 17 de diciembre. Li Gang AP

La ambición de Pekín por dominar el Pacífico inquieta a Washington, mientras el país asiático aumenta un 130% su inversión militar en una década

 

Cuando China botó en 1974 su primer submarino nuclear —el 091— más que inquietar, provocó burlas en Occidente. Encargado por Mao 16 años antes, además de ineficiente, emitía ruidos insoportables y altos niveles de radiación. Algunos analistas aseguraron que era más peligroso para su tripulación que para el resto del planeta. Menos de medio siglo después, los pasos de gigante del Ejército chino y la ambición de Pekín por dominar el Pacífico suponen un quebradero de cabeza en Washington.

El país lleva años inmerso en un proceso de transformación de sus Fuerzas Armadas. Coincidiendo con su despegue económico, el aumento del gasto militar en los últimos años —casi diez veces mayor que a mediados de los noventa, según datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI)— le ha permitido un desarrollo exponencial de sus capacidades, fundamentalmente enfocado en el Ejército del Aire y en la Marina. Desde hace tiempo, el Pentágono no oculta su preocupación por la vulnerabilidad a la que se enfrentan las tropas estadounidenses en el Pacífico ni por la creciente amenaza que padecen aliados como Japón y Taiwán. Cifras recogidas por Reuters revelan que desde 2014 China —que según datos del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), con sede en Londres, posee un Ejército de 2.035.000 efectivos en activo, de los cuales 250.000 pertenecen a la Armada— ha botado más buques de guerra, submarinos, barcos de apoyo o anfibios que el total de la flota británica. Sin embargo, los expertos señalan que esta fortaleza es relativa. Pekín se ve lastrado aún por su falta de experiencia y una capacidad nuclear menor que la del resto de las principales potencias (EE UU, Rusia, el Reino Unido y Francia).

 Con el objetivo de completar la modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL) para 2035 y de convertirlo en “fuerza de clase mundial” para 2049 —un compromiso adquirido por el presidente Xi Jinping en el XIX congreso del Partido Comunista Chino celebrado en 2017—, el gasto militar del país en 2018 alcanzó casi los 250.000 millones de dólares (unos 226.065 millones de euros), más que Francia, Rusia y el Reino Unido juntos, y superado solo por EE UU, con 649.000 millones de dólares. Los datos del SIPRI muestran que la inversión de China en defensa aumentó un 130% en la última década. Pese a aumentar con respecto al año anterior, EE UU se mantuvo en 2018 todavía por debajo de los niveles de diez años atrás, cuando los conflictos en Irak y Afganistán elevaban el gasto.

La cuestión naval ocupa el grueso del último informe del Departamento de Defensa de EE UU sobre el poderío militar chino. En el documento se destaca que Pekín es capaz de destruir con misiles DF-21 cualquier barco —incluidos portaviones— que navegue a menos de 1.500 kilómetros de sus costas. En el informe también se asume que la nueva posición hegemónica de China supone una amenaza para las tropas estadounidenses de la región, principalmente en puntos clave como el estrecho de Taiwán. El texto reconoce que el poderío militar chino se está reflejando en que, desde 2016, casi un tercio de los aliados con los que contaba Taiwán han preferido traicionar a Taipéi y establecer relaciones con Pekín. Japón, otro aliado principal de Washington, también siente cada vez más el aliento de China, con quien se disputa la soberanía de las islas Senkaku, patrulladas cada vez con mayor frecuencia por el EPL.

La creación de islotes artificiales en el Pacífico supuso un punto de inflexión. En 2013, China comenzó a construir en aguas que rodean a las islas Spratly y las Paracelso, una zona que, además de ser una vía principal del comercio marítimo internacional, alberga importantes reservas de petróleo y gas. Malasia, Vietnam, Taiwán, Filipinas y Brunéi también aseguran tener derechos sobre estas aguas. Los islotes artificiales —La Gran Muralla de Arena, como la acuñó en 2015 el comandante jefe de EE UU en el Pacífico— son utilizados por Pekín como bases militares, lanzaderas y depósitos de armas.

“Tradicionalmente, la Marina del EPL se ha centrado en las operaciones en el litoral de China, defendiendo los reclamos de soberanía en el mar del Sur de China y alrededor de Taiwán. La estrategia militar de 2015 ahora dirige a la Marina a cambiar gradualmente su enfoque de defensa de aguas costeras para desarrollar capacidades de proyección de poder de mayor alcance para defender los intereses políticos y económicos internacionales de China”, explica por correo electrónico Henry Boyd, investigador para defensa y análisis militar del IISS.

Ahora, “las fortalezas de la Marina del EPL son principalmente cuantitativas y tecnológicas: han encargado una impresionante cantidad de grandes buques de guerra modernos con sistemas avanzados de misiles antibuque y de misiles tierra-aire en la última década”, afirma Boyd. Basándose en los datos actualizados del Military Balance, que elabora el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, el experto señala que la Armada china tiene en servicio cuatro submarinos de misiles balísticos, 54 submarinos de ataque (de los cuales seis son de propulsión nuclear), un portaviones, 81 cruceros, destructores y fragatas, además de seis grandes barcos anfibios. La Marina de EE UU, por su parte, cuenta con 14 submarinos de misiles balísticos, 53 submarinos de ataque (todos de propulsión nuclear), 11 portaviones —más que el resto de países juntos—, 110 cruceros, destructores y fragatas y 32 grandes buques anfibios en servicio.

El submarino nuclear “es una de las armas estratégicas de mayor importancia dentro de la Armada china”, explica Tong Zhao, experto en seguridad nuclear del Carnegie-Tsinghua Center for Global Policy. Actualmente, los seis submarinos tienen capacidad para 12 misiles balísticos y pertenecen a la segunda generación de submarinos nucleares, los llamados clase 094. “Se cree que China está desarrollando la tercera generación, los 096, y según información de dominio público, está probando su tercera generación de misiles balísticos lanzados desde submarinos, los JL-3, un tipo de proyectil que podría volar más lejos que los actuales y ser capaz de liberar una carga más pesada”. Sin embargo, el experto admite que estos submarinos “no se pueden comparar” con los estadounidenses. “Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido y Francia los han desarrollado mucho antes. La capacidad de China no es todavía tan buena como la de las otras cuatro potencias y en este campo EE UU posee las tecnologías más avanzadas. Pero la brecha se está reduciendo por la cantidad de recursos que sigue invirtiendo Pekín”, advierte.

“Aunque la Marina china produce más buques que la armada de EE UU cada año, los barcos chinos son generalmente más pequeños y menos capaces”, señala Siemon T. Wezeman, investigador principal del programa de armamento y gasto militar del SIPRI. “Un ejemplo, China apenas está introduciendo su segundo portaviones y es la mitad en tamaño que el estadounidense ”.

Entre sus ventajas, China posee una importante flota de barcos costeros, afirma Wezeman. Para Fernando Delage, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Loyola, otra de las fortalezas reside en el desarrollo de una serie de puertos que, bajo apariencia civil, pueden servir de instalación de apoyo logístico a la Marina china. “Eso significa Birmania [actual Myanmar], Sri Lanka, Pakistán y Yibuti [en el Cuerno de África], donde ya tiene desde hace dos años una base”, la primera en el extranjero.

Las debilidades de la Armada, por el contrario, “se centran en el capital humano, la organización y la doctrina”, señala Boyd. “La Marina del EPL tiene una experiencia operativa e institucional relativamente limitada en operaciones navales complejas a gran escala”, explica. Según Siemon T. Wezeman, la Armada china “no está acostumbrada a operar fuera de la primera cadena de islas [islas sureñas de las Kuriles, el archipiélago japonés, Taiwán, el norte de Filipinas y la isla de Borneo] y por tanto, trabaja muy cerca de la costa china”. No tiene experiencia tampoco en operaciones con otras ramas del Ejército, afirma el experto.

Sin embargo, aunque la Armada estadounidense es todavía, con mucho, la más poderosa, China no necesita tener once portaviones como EE UU para impedirle el acceso al Mar de China Meridional, afirma Delage. “Hoy le basta con tener misiles antibarco, que son infinitamente más baratos que un portaviones y que tienen la capacidad para destruir, en caso de un conflicto, un buque americano”, señala.

“A EE UU le preocupa que los esfuerzos de modernización de la Marina del EPL puedan haber cerrado la brecha cualitativa entre las dos fuerzas hasta el punto en que, en un escenario de conflicto, la Marina estadounidense lucharía para operar de manera oportuna y efectiva en las aguas litorales alrededor de China sin incurrir en pérdidas muy altas en buques y personal”, concluye Henry Boyd.

 

Madrid 28 DIC 2019 - 03:53 COT

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Viernes, 27 Diciembre 2019 06:14

Cruces de Trump con Rusia por ataques en Siria

Un hombre evacúa a una víctima de un bombardeo en Maaret Al-Noman, provincia de Idlib. Imagen: AFP

El presidente de EE.UU. acusó a Putin, Irán y al régimen de Asad de bombardeos indiscriminados

Desde el 16 de diciembre, las fuerzas del presidente sirio Bashar al Asad, con el apoyo de la fuerza aérea rusa, han intensificado sus bombardeos sobre la región de Idlib. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este jueves a los gobiernos de Rusia, Siria e Irán que detengan la violencia contra civiles en la provincia siria de Idlib, controlada por los rebeldes. "Rusia, Siria e Irán están matando, o en camino a matar, a miles de civiles inocentes" en ese territorio del noroeste sirio dominado por los yihadistas, tuiteó Trump. "¡No lo hagan! Turquía está trabajando duro para detener esa matanza", agregó.

Desde el 16 de diciembre, las fuerzas del presidente sirio Bashar al Asad, con el apoyo de la fuerza aérea rusa, han intensificado sus bombardeos sobre la región y los combates en tierra contra los yihadistas y rebeldes, a pesar de un alto el fuego anunciado en agosto. Alrededor de 80 civiles fueron asesinados en la nueva escalada, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que estima que más de 40.000 personas han sido desplazadas.

Ankara dijo el martes que está en conversaciones con Moscú para asegurar un nuevo alto el fuego en Idlib, y pidió el fin inmediato de los ataques. El portavoz presidencial turco Ibrahim Kalin dijo que Ankara estaba presionando por un nuevo alto el fuego para reemplazar un acuerdo alcanzado en agosto. Francia también pidió un retroceso inmediato de las acciones, acusando a Damasco y sus aliados rusos e iraníes de "empeorar la crisis humanitaria".

En un comunicado esta semana, el ejército sirio dijo que se había apoderado 320 kilómetros cuadrados de sus enemigos en los últimos días. Además, ha prometido continuar su puja hasta recuperar Idlib, pidiendo a los civiles que salgan de las áreas bajo control yihadista. La región de Idlib está dominada por yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Cham (HTS), exaliado de Al Qaida, y otros movimientos rebeldes.

El líder del grupo instó a los yihadistas y los rebeldes aliados a dirigirse al frente y luchar contra "los ocupantes rusos" y el régimen. Su campaña "feroz" "requiere que hagamos más esfuerzos", dijo el martes el líder de HTS, Abu Mohammed al Jolani, en un comunicado. 

Idlib alberga a unos tres millones de personas, incluidos muchos desplazados por años de violencia en otras partes del país. El régimen, que ahora controla más del 70% del territorio sirio, ha dicho repetidamente que está decidido a reconquistar Idlib.

La escalada de violencia se produce después de que Rusia y China vetaran el viernes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría extendido por un año las entregas de ayuda transfronteriza a cuatro millones de sirios, muchos de ellos en Idlib. La medida aumentó los temores de que la asistencia vital financiada por la ONU podría dejar de ingresar desde enero a las partes de Siria controladas por la oposición, salvo que se alcance un acuerdo alternativo.

La asesora humanitaria de Naciones Unidas para Siria, Najat Rochdi, expresó la semana pasada su preocupación por la escalada de violencia en Idlib y pidió a todas las partes el cese inmediato de estas tensiones para proteger tanto a la población civil como las infraestructuras básicas.

Rochdi condenó la intensificación de los combates y, en particular, el aumento de los ataques aéreos y el supuesto uso de "barriles bomba". Decenas de civiles habrían perdido la vida como consecuencia de estas acciones, entre ellos numerosos niños, según la estimación de Naciones Unidas.

"A pesar de las reiteradas garantías de que las partes enfrentadas solo atacarán objetivos militares legítimos, persisten los ataques contra instalaciones médicas y educativas", lamentó Rochdi en un comunicado. "Las operaciones antiterroristas no pueden invalidar las responsabilidades para proteger a los civiles" subrayó.

El Gobierno de Siria ha defendido que la ofensiva en Idlib es parte de su lucha contra el terrorismo en el país. La guerra de Siria ha matado a más de 370.000 personas y ha desplazado a millones desde 2011 con la brutal represión de las protestas antigubernamentales.

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