Azerbaiyán y Armenia: impacto euroasiático de una guerra vecinal

El 27 de septiembre empezó una nueva ronda del choque armado entre Armenia y Azerbaiyán, y esta vez tuvo lugar en la zona fronteriza de Tavush, que no en la región Nagorno Karabaj  [puesto que los armenios la llaman Artsaj, utilizaremos el término "Karabaj- Artsaj"]. Ambas partes se acusan mutuamente de haber disparado la primera bala, mientras el resultado ha sido la muerte de cientos de personas y la huida de miles de sus hogares, mientras la covid-19 arrasa en ambas naciones.

Este es uno de los conflictos más extraños del panorama actual: no es étnico, ya que ambos pueblos son de origen ario, ni es religioso, puesto que se trata de repúblicas laicas, y además carece de una larga historia, pero, en las circunstancias actuales, no se le ve solución alguna.

Algunos datos de interés

Esta región ha sido el campo de batalla de las potencias regionales e internacionales.

1828: Irán, gobernado por la dinastía turca-chiíta de Qayar, pierde el Cáucaso sur (Georgia, Azerbaiyán y Armenia) a Rusia en la guerra.

1923: En el marco de la formación de las Repúblicas Socialistas de la Unión Soviéticas, Moscú cede el control de Karabaj- Artsaj, de mayoría armenia, a la RSS de Azerbaiyán, en vez de conferirlo a la RSS de Armenia.

1988, febrero: Los armenios de Karabaj- Artsaj reclaman su derecho de autodeterminación y Moscú rechaza su demanda de formar parte de la autoridad armenia. Empiezan los conflictos: un centenar de armenios son asesinados en la ciudad azerbaiyana de Sumgait, mientras los azeríes de la región empiezan un éxodo.

1991, 10 de diciembre: con el fin de la URSS, la mayoría de la población de Karabaj- Artsaj dirigida por los nacionalistas vota en un referéndum en favor de su integración en la República Armenia, aunque al final declaran la independencia. La negativa de Azerbaiyán en aceptarlo provoca una guerra que hasta 1994 va arrancando 20.000 vidas y provoca el desplazamiento de un millón de personas, mientras Armenia ocupa alrededor del 20% del territorio azerbaiyano. Ambos se acusan de "pogromos".

1994: se forma el Grupo de Minsk, copresidido por Rusia, EEUU y Francia, e impone una paz 'negativa' que congela el conflicto sin darle una solución definitiva.

2007: se celebra la conferencia ministerial de la Organización para Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) en Madrid, y se firman los llamados "Principios de Madrid", que preveían la retirada de las tropas armenias de Nagorno y buscar un estatus para Karabaj- Artsaj.

2016, entre 1 y 5 de abril tiene lugar la Guerra de Cuatro Días en la que, como siempre, los muertos los ponen los pobres mientras el gobierno de Azerbaiyán recupera parte de su territorio. Moscú organiza el alto el fuego.

2018: En Armenia tiene lugar unan Revolución de Terciopelo, o sea, sin disparar una sola bala, que convierte a Nikol Pashinyan en el primer ministro. El nuevo mandatario mantendrá buenas relaciones con Rusia, aunque buscará un mayor acercamiento con la Unión Europea.

2019, el 5 de agosto: Pashinyan, declara que "Artsaj es Armenia, y eso es todo", incendiando los ánimos en Bakú, que lo considera una declaración de anexión. La propuesta del mandatario armenio a que el destino de esta región fuese incluido en el Proceso de Misnk es rechazado por sus presidentes y por Azerbaiyán, al ser contrario a los principios fundacionales de las negociaciones y una violación a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU (822, 853, 874 y 884) que exigen la retirada de las fuerzas armenias de todas áreas ocupadas.

2019, enero: ambos estados coinciden en "la necesidad de tomar medidas concretas para preparar a la población para la paz".

2019, 19 de octubre: Ilham Aliyev que gobierna desde 2003, sucediendo a su padre Heydar (¡y no, no es una monarquía!), reprime una gran manifestación en contra de su dictadura, los bajos salarios y la "enfermedad holandesa" - la corrupción-, que suele producir el negocio del Oro Negro no controlado por el pueblo en la oligarquía gobernante. Acusar a los indignados de ser "agentes de las potencias enemigas" también está de moda en este y otros países de la zona.

2020, el 12 de julio: las fuerzas armadas azerbaiyanas intentan una incursión en Armenia. Bakú necesita recuperar Karabaj- Artsaj por considerarlo su "tendón de Aquiles": si lo consigue será inmortal.

2020, enero: Pashinyan anuncia que se desmarca de los Principios de Madrid, firmados por el gobierno anterior. ¿Piensa en el modelo de Kosovo, quizás?

21 de mayo: Pashinyan visita la ciudad azerbaiyana de Shusha, y anuncia su intención de construir una carretera a través de los territorios ocupados de Azerbaiyán. El Parlamento Europeo lo condena.

12 de julio: enfrentamientos en la región fronteriza. Armenia solicita la ayuda colectiva de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) en la que está integrada junto con Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán, para enfrentarse a Azerbaiyán. La falta de voluntad de CSTO en involucrarse en el conflicto, además de la imposibilidad de hacerlo por la crisis económica agravada por el COVID, deja sola a Armenia.

Así, los cambios producidos a lo largo de las costas del Caspio han despertado los "conflictos congelados". Al igual que todas guerras que suceden en una región de importancia mundial, el actual pulso entre las dos repúblicas caucásicas presenta tres dimensiones: nacional, regional e internacional. A nivel interno, ambos estados pueden estar utilizando este enfrentamiento como cortina de humo de la mala gestión de la pandemia, y la crisis económica que están sufriendo, entre otros problemas que padecer dos pequeños estados capitalistas envueltas en la tensión de una región altamente militarizada.

Países involucrados

  • Turquía

"Azerbaiyán debe tomar el asunto en sus propias manos" y poner fin a la ocupación de Armenia, ordena Tayyeb Erdogan que se está convirtiendo en el "garbanzo de todas las sopas", como reza un dicho persa: se apunta a todas las guerras. En vez de mediar para evitar un baño de sangre, ha enviado equipamiento militar a su "hermano menor" azerí. A la armeniofobia de Erdogan se añade su preocupación por el cambio que puede producirse en la región amenazando los grandes intereses económicos y comerciales de Turquía, y en concreto en Azerbaiyán, por ser:

  • Su principal fuente del gas, junto con el gas licuado de Catar. Este año, Turquía ha importado un 46% menos de gas iraní y un 41,5% del gas ruso. Desde 2012, el gasoducto Transanatolio (TANAP) transporta el gas azerí del Shahdeniz en Caspio a Europa pasando por Turquía. Por lo que, Ankara bajo el pretexto de la "seguridad energética" puede caer en la tentación de expandir sus fuerzas militares alrededor de Tavush, que alberga las principales rutas energéticas, ferroviarias y comerciales que esquivan a Rusia e Irán.
  • Ser la conexión de Turquía con Asia Central a través del ferrocarril Bakú-Tbilisi-Kars.

Erdogan, el representante turco del nacionalislamismo, ha amenazado con recuperar la "tierra musulmana" de Karabaj- Artsaj. Es poco probable tal atrevimiento en la zona que es "oficialmente" espacio de influencia rusa. Quizás, haya soñado que, ocupando el Cáucaso sur, obligaría al señor Putin ceder en el Idlib sirio o en Libia. El dramático suicidio de Turquía está asistido por su peligroso presidente.

Irán

En la República Islámica (RI), un sistema con múltiples centros de poder, hay varias líneas respecto al conflicto azerbaiyano-armenio:

  • El gobierno de Hasan Rohani, que aboga por la neutralidad y mantener buenas relaciones con la República de Azerbaiyán (que significa en persa "Tierra de Fuego Sagrado", cuna de Zaratustra), que es tercer país de mayoría chiita, junto con Irán y Bahréin, y también con la Republica de Armenia, que es el único vecino no musulmán de Irán. En sus consideraciones influyen los siguientes factores:

- Cerca del 40% de la población iraní son pueblos turcoparlantes: unos 25 millones de azeríes, y 5 millones de turcomanos y Qashqais). Por el hecho de que el régimen islamista se ha negado conceder una mínima autonomía a las12 nacionalidades distintas que forman el país (en el que los persas son la minoría mayoritaria), y que la provincia de Azerbaiyán se declaró República Democrática en 1946 bajo el liderazgo del Partido comunista de Tudeh, y hay fuertes demandas federalistas, teme que el chovinismo azerí-turco aproveche el descontento de esta población y provoque la desestabilización del país. El suelo de "Gran Azerbaiyán" se inyecta desde las televisiones por satélite y las redes sociales. Los azeríes hablan un dialecto turco desde la Edad Media debido a la migración de los turcomanos de Asia Central a esta región. Mantener buenas relaciones con Bakú y Ankara reduce las aspiraciones autonomista azeríes en Irán.

  • La amistad de la RI con Ereván "cristiano", sólo se explica desde el Realpolitik: 1) representa un acto de equilibrio contra la alianza turco-Azerí en el sur del Cáucaso; 2) se trata de mantener una buena relación con el protector de Armenia, la Federación Rusa. Un Irán aislado no puede permitirse el lujo de molestar al gigante vecino del norte, ni para satisfacer a "Alá"; y 3) por las buenas relaciones entre Azerbaiyán e Israel: los drones israelíes se despegaron del suelo azerí para atacar en julio pasado las instalaciones nucleares de Irán. Teherán está acusado de suministrar armas a Armenia, quizás también está castigando a Bakú por la suspensión del comercio de petróleo y gas con Irán acatando las sanciones económicas de EEUU impuestas a Irán; 4) A Teherán no le interesa que Azerbaiyán recupere Karabaj-Artsaj: ¿a quién le gusta un vecino grande y poderoso? Por su parte, Ereván necesita de Irán por dos motivos: por ser un contrapeso a Turquía, y por el acceso de Irán a las aguas libres ya que Armenia no tiene salida al mar. Las facciones que intentan desbancar al presidente Rohani le acusan de estar en la línea de Israel por no romper las relaciones con Bakú.
  • Ayatola Jamenei, el jefe del estado, a través de sus representantes oficiales en las regiones azeríes de Irán ha apoyado a los "musulmanes" de Azerbaiyán, pidiendo la salida de las "fuerzas de ocupación" armenia del territorio azerí, presentando el conflicto como una guerra religiosa. Éstos, organizaron manifestaciones quemando las banderas de armenia, y acusaron al gobierno de no proteger al islam. Piden que los muertos azeríes sean declarados "mártires". Los azeríes iraníes controlan la burguesía comercial del país, y por ende su economía, y dominan los "Bazares" de Tabriz y de Teherán.

Un sector de la opinión pública iraní cree que este conflicto y la presencia de varios miles de "yihadistas" sunnitas que Azerbaiyán ha instalado en sus fronteras con Irán, forman parte de un plan de EEUU e Israel para arrastrar a Irán y a Turquía a la guerra.

Los intereses de la nación iraní no pasan por tener otra guerra en sus fronteras ni muchos menos participar en ella.

En los últimos días, han caído varios morteros disparados por Azerbaiyán en el suelo iraní que han causado destrozos y algunos heridos. Los guardianes islámicos han advertido que no admitirán más agresiones militares a su territorio. 

Rusia

El Cáucaso ha sido una "región tapón" para Rusia que bloquea el acceso de los turcos y los persas a su territorio, y la política de Moscú hacia Azerbaiyán y Armenia ha sido mantener un "equilibrio" amistoso con ambos. En la ciudad armenia de Gyumri, Rusia tiene una base militar. Además, Ereván es su socio en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, así como en la Unión Económica Euroasiática. Puede que algunos gestos armenios -como excluir los canales extranjeros, incluido los rusos, de la red estatal libre "porque pueden amenazar la seguridad nacional"-, no sientan bien en Kremlin, pero no dudará en proteger a esta pequeña y hermana nación de posibles agresiones. Entre el 21 al 26 de septiembre, Rusia organizó las maniobras militares Kavkaz-2020, con 80.000 efectivos rusos y unos 1.000 militares de China, Armenia, Bielorrusia, Myanmar y Pakistán, en el suroeste de Rusia, enviando un mensaje a Turquía y otros que puedan tener la tentación de empezar una guerra, colocándose detrás de Azerbaiyán.

EEUU

Washington ha intentado fortalecer su posición (y de la OTAN) en el Cáucaso sur, con medidas como:

  • Propiciar, sin éxito, un acercamiento entre Turquía y Armenia.
  • Mejorar su relación con Azerbaiyán. En 2019, un grupo de los congresistas de EEUU solicitó la derogación de la Sección 907 de la Ley de Apoyo a la Libertad (1992) que prohíbe cualquier ayuda estadounidense a Azerbaiyán tras el conflicto de Karabaj- Artsaj (a pesar de utilizar las instalaciones azeríes para el envío de armas y tropas a Afganistán). Que Armenia sea miembro del Consejo de Cooperación de la OTAN, y que la comunidad armenia tenga un importante peso en EEUU y Europa le impide a Washington actuar contra este país. Pero puede dejar que lo hagan Turquía y Azerbaiyán. Así, de paso, disfrutará del empantanamiento de Erdogan, contra quien intentó un golpe de estado y un asesinato en 2016. EEUU detesta a una Turquía fuerte y con una política exterior independiente (aunque igual de reaccionaria). La trampa se parecerá a la que tendió a Sadam Husein en Kuwait, y todo lo que supuso la declaración del "Nuevo Orden Mundial" en 1991.

En cuanto a la Unión Europea, es la seguridad energética lo que está determinando su actitud respecto a este conflicto. Una guerra total puede paralizar el suministro de gas que recibe desde Azerbaiyán. El distrito de Tovush, además de acoger los oleoductos y gasoductos que abastecen a Europa, también alberga el corredor Lapis Lazuli que une Afganistán a Europa a través de Turkmenistán, Azerbaiyán, Georgia y el Mar Negro.

 Teniendo en cuenta que en estos momentos EEUU no está para involucrarse en un conflicto tan complejo, y confuso y peligroso y Europa no hará nada sin EEUU, los protagonistas del escenario, además de los propios estados en guerra son Rusia, Turquía e Irán, que pueden aplicar el mismo formato de la Conferencia de Astané para acercar las posiciones entre Bakú y Ereván.

Las fronteras evolucionan, y los países grandes se achican, y ¿qué importancia tiene? Por encima de todo está la vida y la felicidad de las personas, que no las banderas. Es preferible mil malas negociaciones que una guerra, aunque la llamen "justa".

Por Nazanín Armanian

8 octubre 2020

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Fin de la era del dólar hegemónico, según Stephen Roach

De todos los factores que EU ostenta todavía como la otrora superpotencia unipolar –que ahora tiene que compartir las esferas de influencia con China y Rusia en los ámbitos geoeconómico y militar–, su omnipotente dólar se mantiene como su máximo poderío cuando ni China, con su renminbi/yuan, ni Rusia, con su valetudinario rublo, aparecen aún en el radar geofinanciero. En el seno del cada vez más disfuncional FMI, el dólar estadunidense –porque existen otros "dólares" desde Canadá hasta Singapur– es la reina de sus divisas que conforman los Derechos Especiales de Giro pentapartitas junto con el euro, el renminbi/yuan, el yen japonés y la libra esterlina. A un nivel del intercambio global de divisas, el dólar aún constituye 61 por ciento, seguido por el euro (20.5) –quedando muy atrás el yen nipón (5.7) y la libra esterlina (4.6) (https://bit.ly/36D33Ip).

Mucho se maneja que las decapitaciones del iraquí Saddam Hussein y del libio Muammar Gaddafi se debieron a su "osadía" de haber pretendido trasmutar la venta de hidrocarburos de dólares a euros. Hace ya buen tiempo Martin Feldstein –ex jefe de consejeros del Consejo Económico con Ronald Reagan y miembro del macabro globalista/monetarista "Grupo de los 30"– aboga por una devaluación controlada del dólar (https://bit.ly/3lmYXbk): un poco en similitud al Acuerdo Plaza, con el fin de estimular las exportaciones de EU que han periclitado frente al asombroso ascenso de China.

En este tenor, Stephen Roach –ex economista jefe en Asia del banco de inversiones Morgan Stanley, con sede en Nueva York, y autor de Desbalanceados: la codependencia entre EU y China (https://amzn.to/3nskDVI)– advierte sobre "el fin del privilegio exorbitante (sic) del dólar" y de su “probable desplome (sic) dado el colapso (sic) en los ahorros domésticos de EU y su brecha del déficit de cuenta corriente ( Financial Times, 4/10/20)”. Roach se da el lujo de calcular en forma cualitativa que el desplome sería de "un máximo de 35 por ciento (¡supermegasic!) a finales de 2021".

Llama la atención que tal megadevaluación sea más "estructural" que personal, independientemente de quién triunfe en la presidencia de EU entre Trump y Biden, a quienes ni siquiera cita. Roach sentencia que "era un accidente (sic) que debía ocurrir", aunque "la explosión en el déficit gubernamental relativa al Covid sea la fuente inmediata del problema", cuando el "delgado colchón" de la tasa neta de ahorro doméstico "dejó a EU vulnerable (sic) a cualquier choque, no se diga al Covid": al pasar de 2.9 por ciento del ingreso nacional bruto de 2011 a 2019 (¡ocho años!) constituyó "menos que la mitad de 7 por ciento de 1960 (sic) a 2005 (¡45 años!)".

Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), el déficit federal calculado para 2020 se encuentra en 16 por ciento del PIB, que retrocederá a 8.6 por ciento en 2021 (https://bit.ly/3lllQMA). Según Roach, las "implicaciones serán ominosas (sic) para el futuro de EU", ya que "sin ningún ahorro del empréstito superavitario del exterior, el crecimiento se torna imposible (sic)", lo cual seguirá erosionando en forma gradual el "privilegio especial del dólar" como la “divisa de reserva dominante (https://bit.ly/2HV9Keu)”.

Así, los prestamistas foráneos exigirán "concesiones" que se gestan en dos formas: en "ajustes a la divisa y/o a las tasas de interés".

Juzga que "el canal de la tasa de interés ha sido cerrado en forma efectiva", por lo que el "ajuste será forzado (sic) mediante un dólar débil" cuando la Reserva Federal "ha prometido conservar su política de tasas de interés cercanas a cero por varios años más". Vaticina que las alternativas al "otrora invencible dólar" son el renminbi/yuan, oro (se le olvidó la plata mexicana) y las criptodivisas, al unísono del hoy "devaluado" euro que ha empezado a ser estimulado por una política fiscal paneuropea de 858 mil millones de dólares (https://bit.ly/2F7dSqV).

¿Qué advendrá del peso mexicano que pertenece a la "zona dólar"? ¿Se podrá desacoplar el "México de la 4T" del dólar, con su T-MEC a cuestas?

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Miércoles, 07 Octubre 2020 05:30

“Asesinato colateral”. Posdata

Reflexiones sobre el video destapado por Wikileaks que desató las iras de Washington

 

Antes de acabar con su vida en Dodge Center, Minnesota, el veterano de 30 años de la guerra de Irak Danny Holmes solía sentarse delante de la pantalla de su ordenador a mirar las fotografías guardadas en un archivo llamado “Irak/Imágenes”.

En esas ocasiones, según cuenta su novia, su labio inferior se contraía en un tic nervioso. Las imágenes habían sido tomadas para un informe a posteriori sobre el ataque realizado por un helicóptero Apache, el 12 de julio de 2007. El ataque adquirió una infausta fama en 2010, cuando Julian Assange y Wikileaks publicaron el video de la masacre con el título “Asesinato colateral”.

Como Vijay Prashad escribió en Counterpunch hace unos días, de todos los crímenes cometidos por el gobierno de Estados Unidos que son la auténtica razón de la persecución, encarcelamiento y actual juicio contra Assange, ninguno avergonzó tanto a los apologistas de la guerra como la publicación de dicho video, que registra con despiadado detalle el ataque contra doce hombres y dos niños.

Entre los muertos estaba el fotógrafo de Reuters de 22 años Namir Noor-Elden y su conductor y ayudante de 40 años Saeed Chmagh. Los artilleros del Apache no habrían visto a los niños; iban en el interior de una camioneta conducida por un hombre, su padre, quién con otros dos buenos samaritanos intentaron ayudar al herido Chmagh. Les llamo samaritanos porque no hay ninguna razón para llamarles de otra manera. No devolvieron los disparos y no iban armados. Los artilleros estadounidenses especularon con la idea de que eran insurgentes, igual que especularon que Noor-Eldeen y Chmagh llevaban armas. El informe posterior determinó que todo lo que provocó esta atroz carnicería había estado justificado. Lo mismo hizo David Finkel, un reportero del Washington Post que acompañaba al ejército de EE.UU. y narró este ataque en su libro de 2009 “The Good Soldiers” (Los buenos soldados). Aunque la descripción de los hechos es la de un crimen de guerra, él concluye que los 140 disparos con el cañón de 30 milímetros del Apache son parte de la realidad de una guerra que el resto de nosotros, cómodos con nuestras opiniones, a salvo en nuestras casas y sin poder hacernos cargo del contexto, nunca podremos entender y no deberíamos cuestionar.

Pero el caso de Danny Holmes nos obliga a plantearnos su relato.

También conocemos su historia por Finkel, que siguió a algunos de los miembros del batallón con los que había convivido cuando volvieron a casa, y sobre cuyas tribulaciones escribió en otro libro, publicado en 2013, “Thank You for Your Service” (Gracias por vuestro trabajo).

El pelotón se aproximó orgulloso tras el ataque, y al menos uno de los soldados que acompañaban a Holmes hizo fotos para documentar lo sucedido. Se supone que esas fotografías eran material reservado, pero los soldados suelen llevarse a casa fotografías reservadas de Irak, que en ocasiones muestran como si fueran trofeos de guerra. Finkel describe de este modo las fotos posteriores a la acción que obsesionaron a Danny Holmes:

“Cabezas medio desaparecidas, torsos completamente abiertos derramando sangre, con las entrañas fuera.

Primeros planos, bien enfocados, con la luz perfecta y el color perfecto.

En otras palabras, la guerra tal como la experimentan los soldados que la vivieron”.

Las imágenes granulosas en blanco y negro de “Asesinato colateral”, por muy perturbadoras que sean, no tienen nada que ver con esas fotografías.

Danny se las enseñó a su novia de 19 años, Shawnee, dos años antes de suicidarse. Le dijo que él había matado a “unas cuantas” personas y que eso no le causaba problemas. Pero ella había visto como le temblaba el labio al decirlo. Él no hablaba mucho de la guerra. La historia que contaba más a menudo era la de estar metido en un tiroteo con un hombre que sujetaba a una niña pequeña. Danny decía que disparó al hombre y también a la niña; que no tenía otra opción. Los detalles de la historia has sido narrada algunas veces, una niña de tres años con cabello largo, pero el lugar y el momento de los hechos está poco claro; nadie del batallón podía confirmarla. Pero Danny se despertaba una y otra vez de sus pesadillas diciendo a Shawnee: “veo niños por todas partes”.

La niña pequeña a la que sacaron de la camioneta de su padre tenía 3 o 4 años. Llevaba cristales en los ojos y en el pelo y había sufrido una herida en el vientre. Uno de los soldados que descubrió a los niños en el vehículo volcado vomitó y echó a correr, según el entonces soldado especialista Ethan McCord, quien sacó a la niña y luego volvió a por su hermano, de 7 u 8 años, que tenía una herida en la cabeza. McCord contó años después al sitio web World Socialist que cuando llevaba a la niña en brazos pensó en su propia hija. El jefe de su pelotón le gritó: “¡Deja de preocuparte por esos putos niños!”. De regreso a la base, después de limpiarse la sangre de los niños del uniforme, McCord acudió a su sargento primero y le dijo que necesitaba ver a alguien de salud mental. “No seas mariquita”, dice McCord que le contestó.

Muchos meses más tarde, cuando regresó a Estados Unidos, McCord consideró meterse una bala en la cabeza, “pero cada vez que lo pensaba, miraba las fotos de mis hijos y pensaba en aquel día y en cómo se llevaron al padre de esos niños y lo horrible que debió ser para ellos”.

Cuando Wikileaks publicó el video en 2010, McCord empezó a tener pesadillas otra vez, y “la ira, la sensación de haber sido utilizado volvió de nuevo”. Él y otro miembro de la compañía, el soldado especialista Josh Stieber, que no estuvo en el lugar de los hechos ese día, escribieron una carta abierta de reconciliación y asunción de responsabilidad al pueblo iraquí. En ella reconocían su responsabilidad “por llevar el combate a su barrio” y solicitaban el perdón porque “hicimos con ustedes lo que no querríamos que hicieran con nosotros”.

Danny Holmes tenía una hija con su novia. Tras su nacimiento, según Shawnee, empezó a contar la alucinada historia del asesinato de la niña pequeña en Irak con más frecuencia. En su segundo libro, David Finkel desdeña los “absolutos y las certeza” de quienes observan horrorizados el video de Wikileaks pero él mismo no hace nada por poner en duda su propia certeza, expresada en el primer libro, de que el ataque estuvo justificado. En cualquier caso, de todas las historias de veteranos con secuelas de la guerra que cuenta Finkel en su libro, Danny Holmes es el único a quien vemos obsesionado por las imágenes de personas con los cuerpos reventados por las balas de un cañón de 30 milímetros.

Danny tenía 32 años cuando acabó con su vida. Se había deteriorado mucho desde la época en que Shawnee lo conoció en una fiesta. Se enfadaba con frecuencia y daba miedo. Le pidió a ella que escondiera su colección de cuchillos. Shawnee le sugirió que buscara ayuda, él dijo que lo haría, pero nunca lo hizo. Una historia familiar. El último día de su vida ella había hecho planes para salir por la noche con amigos. “Necesito hablar”, le dijo él esa mañana, pero ella tenía que hacer la colada, luego teñirse el pelo; “Quiero hablar… ¿Serías tan amable de hablar conmigo?”… mientras ella limpiaba la casa, lavaba el coche, se duchaba y se preparaba para salir. Esa noche ella bebió demasiado, la policía le paró el coche y pasó la noche en la cárcel. Cuando llegó a casa de madrugada se encontró a su pareja ahorcada en las escaleras con su cordel del paracaídas militar.

Shawnee se figuró que ató un extremo del cordel en lo alto de la escalera, hizo un lazo en el otro extremo y se lo colocó alrededor del cuello, para luego echar a correr y dar un salto. La operadora del 911 le pidió que lo bajara cortando la cuerda. Según explicó a Finkel, se produjo un sonido, un “boing”, que resuena en su cabeza una y otra vez. El forense dijo que probablemente tardó 10 minutos en morir. Cuando subió a la habitación del bebé encontró una almohada en el suelo, junto a la cuna. Ella se pregunta si Danny lo había dejado allí antes de saltar, al despedirse de su hija.

Ese día lleno de distracciones Shawnee, entonces con 21 años, podría haber sido cualquier estadounidense y Danny cualquier soldado angustiado. Desde entonces, las distracciones en todo el país se han multiplicado muchas veces, lo que solo explica en parte por qué no se ha producido una protesta masiva por Chelsea Manning, la primera que vio y luego filtró el video del Apache, que vuelve a estar en prisión por negarse a colaborar con Estados Unidos para procesar a Assange; tampoco se ha producido ninguna protesta masiva por Assange; ni movimientos de masas contra la guerra; ni una preocupación particular por los muertos y mutilados, incluyendo los 60.000 veteranos de guerra de EE.UU. que se suicidaron entre 2008 y 2017, según un informe del año pasado del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

McCord y Stieber hicieron hincapié en su carta abierta en que “lo que se mostraba en el video de Wikileaks solo es una pequeña muestra del sufrimiento que hemos causado”. La enormidad de ese sufrimiento es lo que devoró a Danny Holmes. Eso es lo que querían expresar Manning y Assange al revelar los secretos de la maquinaria bélica de EE.UU, arriesgando su libertad y su vida al hacerlo. Eso es, en realidad, lo que Finkel hace en sus libros, aunque Finkel dice que él no pretende otra cosa que explicar las realidades de la guerra a los estadounidenses. Su labor le valió una “beca para genios” [de la Fundación MacArthur]. Por su parte los soldados, que no recibieron elogios, denunciaban “las políticas destructivas de los líderes de nuestra nación” y hacían un llamamiento a honrar “nuestra humanidad común”.

Eso pasó hace una década. No hemos avanzado nada. Assange es un enemigo público.

De alguna manera, la carta escrita por los soldados llegó hasta Ahlam Abdelhussein Tuman, la viuda del hombre que conducía la camioneta en Irak y la madre de los niños que McCord había llevado en brazos. En 2010 esta mujer declaró al Times de Londres: “Puedo aceptar sus disculpas porque salvaron a mis hijos y, de no ser por ellos, tal vez mis dos pequeños estarían muertos”.

Luego añadió: “Me gustaría que el pueblo estadounidense y el mundo entero comprendieran lo que ha ocurrido aquí, en Irak. Hemos perdido nuestro país y han destrozado nuestras vidas”.

Por Joann Wypijewski | 07/10/2020

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Fuente: https://www.counterpunch.org/2020/09/07/collateral-murder-post-script/

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Ren Zhengfei (derecha), junto al jefe de estado chino Xi Jinping. El régimen está comprometido en la lucha por conquistar las redes 5G de todo el planeta. Los vínculos entre la empresa y el Ejército Chino son históricos (PA Images)

La compañía tecnológica lanza sus redes en el mundo de la mano de la diplomacia del régimen. Cómo el COVID-19 podría servirle a la corporación para extender el tendido de su 5G

 

Hace poco más de un año se hacía referencia a una realidad fácil de probar que hoy parece más vigente que nunca: Huawei es el brazo tecnológico que utiliza el régimen chino -y su ejército- para su expansión definitiva. Huawei es China. No su pueblo, sino su estado. Y Beijing parece destinada a proteger y promover los negocios estratégicos de la nación y las redes de su diamante más valioso hasta el final. Incluso, está dispuesta a mezclar armas con smartphones, como podría estar sucediendo en India.

Su vecino, también potencia nuclear, ha colocado en un paréntesis la posibilidad de utilizar la red 5G que la diplomacia china está empujando a fuerza de bullying en todos los continentes. Es muy probable que Nueva Delhi decline de ella por la desconfianza que le genera dejar en manos del Partido Comunista Chino (PCC) su información más sensible. Las dudas entre los asesores de Narendra Modi surgieron mucho antes de que tropas chinas violaran límites fronterizos y mataran a soldados indios, lo que provocó una creciente tensión en los Himalayas.

A partir de ese enfrentamiento trágico, India decidió bloquear decenas de aplicaciones cuyos datos tenían un flujo directo hacia Beijing y se mostró más decidida a frenar el avance del 5G tanto de Huawei como de ZTE, la otra empresa que ofrecen como alternativa las embajadas chinas de todo el mundo.

Pero al acecho militar contra India también se suma la propaganda psicológica. Cada día los órganos informativos del régimen de Xi Jinping dedican líneas para alertar sobre las graves consecuencias que tendría para la economía de Modi decidir por una red europea de 5G. Se refieren a Nokia. Global Times, uno de los periódicos del PCC, señala a diario que no inclinarse por Huawei provocaría daños severos en las finanzas de la nación.

En sus líneas, el diario orgánico pretende estimular fibras sensibles, algo recurrente en la cada vez más extendida “diplomacia del Wolf Warrior” que impone el régimen. En ella se muestra víctima de una creciente tendencia “anti-China”. En su última alusión a Huawei, el medio del PCC juega con ese arma: “Impulsada por una ola de sentimiento anti-China luego del fatal choque entre las tropas fronterizas de los dos países en junio, India ha impuesto una serie de restricciones y prohibiciones absolutas a las empresas e inversiones chinas”, dice el editorial.

El periódico sigue y pone en primer plano las consecuencias generadas por el COVID-19: “Bajo el impacto de la pandemia, la economía de la India se ha enfrentado a grandes dificultades, y el boicot irracional a las aplicaciones e inversiones chinas solo ha empeorado su economía. En la actualidad, reparar las relaciones entre China e India y corregir las desviaciones anteriores es lo que más necesita la India”.

Pero Nueva Delhi no es el único gobierno en Asia que está en vías de bloquear a la compañía paraestatal china para su tendido. El de Japón también lo evalúa: se sumaría así a grandes potencias que no quieren ver comprometidos sus datos -de seguridad nacional y militar, pero también de sus ciudadanos-. Las grandes democracias asiáticas desconfían -con razón- del control que tendrá Beijing sobre esa información si deja sus antenas bajo el poder de Xi y su ejército.

El motivo de tal desconfianza emerge de un simple hecho que no puede ser negado ni por las empresas ni por las autoridades: las leyes chinas obligan a las compañías de capital local a aceptar a un miembro del PCC en su directorio. Este integrante tendrá a su disposición toda la información que pretenda de los clientes de la corporación de la que forma parte. Esto rige tanto para una firma tecnológica como para una que realice dragados de ríos, administre puertos o comercialice granos de soja.

Pero Beijing cuenta con otros métodos para golpear las mesas de negociaciones cuando pretende algo. Luego de la crisis sanitaria y económica desatada como consecuencia de la pandemia por coronavirus, varios países impulsaron campañas para que se realice una investigación independiente de la administración que hizo el régimen del brote en Wuhan.

Australia fue una de ellas: en respuesta, Xi Jinping sacudió el comercio entre ambos países como primera embestida. Scott Morrison, primer ministro australiano, no dio marcha atrás y continúa en su postura. Otro detalle: tampoco aceptará que Huawei haga el tendido que comprometería sus comunicaciones confidenciales con otros países como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón.

La desconfianza es sobre todo, de seguridad. Desde su génesis, Huawei está signada por su impronta militar. Su fundador, Ren Zhengfei fue miembro del Ejército Popular de Liberación (PLA) durante décadas. En 1978 se unió al Partido Comunista. En la fuerza, trabajó siempre en el área de innovación y ciencia, su gran pasión, donde se destacó hasta que cumplió su ciclo. En 1982 se radicó en la provincia de Shenzhen, cerca del mayor centro financiero de Asia, Hong Kong. Cinco años después concretaría su sueño al fundar la corporación tecnológica más importante del continente.

Pero el amor de Ren por el ejército no mutó y la colaboración fue permanente entre ambos actores. De acuerdo con una investigación hecha por Bloomberg, el acuerdo involucra investigaciones en las que participan empleados de la corporación y uniformados. “Durante la última década los trabajadores de Huawei han formado equipo con miembros de varios órganos del Ejército Popular de Liberación en al menos diez emprendimientos de investigación que abarcan desde inteligencia artificial hasta comunicaciones por radio", advierte el medio. Ese vínculo continúa imperturbable. Huawei es China. O más preciso: Huawei es el régimen chino y el Ejército chino.

En ese contexto, América Latina no escapa al complejo escenario post-coronavirus. Beijing extendió hasta esta región su “diplomacia de las mascarillas” para lavar la precaria imagen que su gobierno había cosechado por la pobre administración que hizo de la epidemia de COVID-19 cuando el mundo poco sabía sobre síntomas y consecuencias de una cepa mortal similar al SARS que estaba gestándose un año atrás en la importante provincia de Hubei. Xi Jinping prefirió silenciar a quienes advertían sobre el brote e informar tarde a la Organización Mundial de la Salud (OMS). El resto es historia en desarrollo.

Como respuesta, la maquinaria productiva china se puso en movimiento y su industria de insumos médicos floreció. Ofreció elementos de protección para trabajadores de la salud de todo el mundo, mascarillas de dudosa calidad y todo cuanto pudiera hacerse para provocar una amnesia conveniente en sus detractores. Los gobiernos receptores debían agradecer al gran líder chino por su generosidad. Y pagar en efectivo, desde luego.

Sin embargo, no todo se reduce a cubrebocas N95 o trajes descartables para médicos y enfermeros. El cimbronazo, además de sanitario, fue (es) económico. Esa conmoción en los números se siente muchísimo más en aquellas naciones pobres, con instituciones débiles y gobiernos voraces, con leyes laborales pretéritas y una fuerza trabajadora informal como principal motor económico. Allí Beijing también agudiza su diplomacia.

El régimen de Xi olfatea que entre esos países necesitados de la región está la Argentina. El gobierno kirchnerista está decidido a hacer más fluida esa relación carnal. En tiempos de Tinder, pareciera ser un match perfecto para la Casa Rosada. A la entrega de soberanía en el sur patagónico -donde una base militar china instaló antenas de observación y no permite inspección alguna por parte de funcionarios argentinos-, ahora se está en vías de “yuanizar” la economía local.

Para ese dudoso beneficio -advierten los delegados del régimen- Huawei tendrá que tener un lugar de privilegio en el tendido del 5G: esa es una de las condiciones que China busca imponer en Buenos Aires. El deterioro de las finanzas argentinas es el mejor recurso que tiene Beijing para hacer pie en América Latina. Un pie a medias: en Colombia, Perú, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia y Brasil podría tenerlo más difícil.

5 de Octubre de 2020

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Martes, 06 Octubre 2020 05:34

Juan Guaidó se quedó sin el oro 

Juan Guaidó se quedó sin el oro 

Fallo de un tribunal de apelaciones de Londres

La Justicia estimó que el ejecutivo británico podría seguir reconociendo "de facto" a la administración de Nicolás Maduro.

 

Un tribunal de apelaciones de Londres anuló este lunes una decisión judicial previa que en julio reconoció al líder opositor venezolano Juan Guaidó como el único capacitado para determinar el destino de 31 toneladas de oro (con un valor aproximado de 900 millones de euros) que custodia desde hace años el Banco de Inglaterra.

La premisa era que el Banco de Inglaterra no estaba autorizado a darle ese dinero a Maduro, sino a Guaidó. El fallo de julio fue un gran apoyo de la justicia británica al presidente de la Asamblea Nacional del país sudamericano reconocido como presidente interino por más de 50 países. La sentencia del lunes da por tierra la sentencia de julio.

Considerando ambigua la declaración del entonces ministro británico de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, que en febrero de 2019 reconoció a Guaidó como "presidente interino de Venezuela", la Corte de Apelación estimó que el ejecutivo de Londres podría seguir reconociendo "de facto" a la administración de Nicolás Maduro.

Los jueces no pudieron sin embargo determinar si esto es efectivamente así, por lo que ordenaron que se lleve a cabo una investigación en profundidad cuya consecuencia última sería determinar a cuál de los dos rivales corresponde el control real de los fondos.

"Antes de poder dar una respuesta definitiva a las cuestiones de reconocimiento, será necesario determinar si el gobierno de Su Majestad reconoce al señor Guaidó como presidente de Venezuela a todos los efectos y, por consiguiente, no reconoce al señor Maduro como presidente a ningún efecto", escribieron los jueces en su decisión reenviado el asunto a la Corte Comercial que emitió la sentencia de julio.

El tribunal de apelación señala en su fallo que es posible jurídicamente reconocer a la autoridad de un país mientras se mantienen relaciones con la que detenta en realidad el poder. “No se ha discutido al respecto que el Gobierno de Su Majestad ha seguido manteniendo relaciones diplomáticas con los representantes del señor Maduro, al recibir en la Corte de St. James las credenciales del embajador designado por el señor Maduro, y seguir manteniendo una embajada en Venezuela con un embajador acreditado por el señor Maduro”, sostiene el fallo.

El gobierno de Maduro, a través del Banco Central de Venezuela presidido por Calixto Ortega, lleva dos años intentando sin éxito recuperar las 31 toneladas de oro de la reserva nacional.

Sin embargo, la Asamblea Nacional de Venezuela, dominada por la oposición y presidida por Guaidó, nombró en julio de 2019 a su propia dirección adecuada del banco central venezolano y pidió a la entonces primera ministra Theresa May que no entregase los lingotes, asegurando que "podrían servir para reprimir al pueblo venezolano", o llenar los bolsillos de un régimen que califica de "cleptócrata".

El Ejecutivo de Maduro había reclamado la devolución del oro para transferirlo al Programa de Ayuda al Desarrollo de Naciones Unidas, y facilitar así la compra “de material sanitario, medicinas y alimentos básicos” que permitieran la lucha contra la pandemia del coronavirus. El Banco de Inglaterra, junto con la Reserva Federal de Estados Unidos, es el mayor custodio internacional de reservas de oro. Retiene en sus cámaras unos 400.000 lingotes, por valor de más de 200.000 millones de euros.

Afirmando necesitar los fondos para combatir la pandemia de covid-19, Caracas se querelló en mayo contra el Banco de Inglaterra. Este afirma sin embargo encontrarse atrapado entre dos grupos rivales que le dan instrucciones contradictorias y pidió a la justicia que, antes de decidir el destino final del oro, se resuelva como cuestión preliminar quién tiene su control.

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Brecha intergeneracional tras fin de la globalización e inicio de la era del desorden

Un "Estudio 2020" del Deutsche Bank demuestra que el fin de la globalización da inicio a la "era del desorden" (https://bit.ly/2Sj64Fh). Desde los varios puntos seminales que aborda como nueva dinámica –entre ellos la inevitabilidad del ascenso geoeconómico de China–, Deutsche Bank se enfo-ca en la "brecha intergeneracional" en el G-7 entre los baby boomers y la generación Z ( centennials)/generación Y ( millennials) que marcará la pauta política en la próxima década, con tendencia a la "izquierda" tipo Bernie Sanders (EU; https://bit.ly/34h72ru)/ Jean-Luc Mélenchon (Francia)/Jeremy Corbin (Gran Bretaña).

El banquero investigador Jim Reid (JR), gerente de dirección y estratega de Deutsche Bank (https://bit.ly/3nkNwTJ), expone el conflicto generacional entre los desposeídos jóvenes centennials (generación Z)/ millennials (generación Y) y los pudientes baby boomers (https://bit.ly/3d4fG0x) prevalente en el G-7 que impuso su modelo fenecido de la globalización, mientras envejecía, y propició la "desigualdad" que constituye un "área multifacética"; una de cuyas subáreas del desorden imperante se acentuará con la "división intergeneracional" que "se ha ensanchado en años recientes" y se instalará como uno de los temas principales en el “futuro inmediato (https://bit.ly/34kEsFt)”.

Los centennials/millennials "han ya experimentado los choques gemelos de la crisis financiera global y ahora la pandemia del Covid-19: los dos peores choques económicos desde la Gran Depresión en la década de 1930".

Aquí hemos expuesto in extenso la grave crisis que sufren los jóvenes en EU, extensivo al G-7, y dramáticamente en Latinoamérica/África/Medio Oriente, con poblaciones promedio básicamente juveniles que heredarán los lastres de las deudas nacionales acumuladas que les han legado sus antecesores o progenitores.

Conforme los jóvenes del G-7 se animen a participar en las votaciones, a las que han sido reacios por no creer en sus fraudulentos sistemas políticos, en la próxima década tenderán a imponer su cosmogonía que difiere de los fracasos plutocráticos de los baby boomers que se despacharon con la cuchara grande mediante los artificios de la globalización financierista.

Se escenificará un choque brutal debido a los exagerados altos precios de la vivienda, literalmente inalcanzables para los ingresos de los jóvenes que sufren un desempleo asfixiante, no se diga con salarios de hambruna, lo cual crea coraje y resentimiento (https://bit.ly/3l6cOTu). !Con justa razón!

JR vaticina, con lujo de gráficas, que la "demografía juvenil podría pronto movilizarse a una mayoría electoral", lo cual infligirá una "potencial y disruptiva reversión" en la correlación de fuerzas cuando "será muy difícil tender puentes en forma natural a la brecha de los ingresos y la riqueza", por lo que existe "la posibilidad de un cambio telúrico (sic) en la política y en las elecciones".

Este esquema dinámico del G-7 es aún mas válido y trágico para un país como México, que tiene un promedio de edad de 29.3 años y cuya pirámide demográfica ostenta 26 por ciento en el rango de 0 a 14 años y 17 por ciento en el de 15 a 24 años: es decir, de 0 a 24 años, el porcentaje arroja 43 por ciento cuando 42 por ciento (en el rango de 25 a 54 años) incorpora al grupo millennial (generación Y) que va de 24 a 40 años (https://bit.ly/2HR3swC). Se pudiera aducir que México es un país donde predominan la generación Z ( centennials) y la Y ( millennials).

Por cierto, la pirámide demográfica de Brasil es muy similar a la de México (https://bit.ly/3nf5qXV), cuando ambos conforman un poco más de la mitad de la población de toda Latinoamérica.

A mi juicio, el devenir de México y Brasil será determinante por su demografía, no se diga con el ascendente segmento de los "mexicanos guadalupanos (incluidos los latinos no-mexicanos)" en EU, que exhibirá su mayor estallido poblacional y colocará a los latinos como su principal minoría étnica: hoy despreciada por los hegemónicos partidos Demócrata y Republicano (https://bit.ly/2HMomwF).

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Sábado, 03 Octubre 2020 05:18

No es fortuito

No es fortuito

El agravamiento de la disputa territorial por el enclave de Nagorno-Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán, el cual suma ya seis días de combates y bombardeos, no es fortuito y que esté ocurriendo ahora –dos meses después de los enfrentamientos fronterizos, el primer brote de violencia desde el choque armado de abril de 2016– obedece a varios factores.

Aunque la controversia lleva irresuelta casi 30 años, a partir de los combates de julio anterior Azerbaiyán concluyó que la llegada al poder en 2018 del primer ministro armenio, Nikola Pashinian, no se tradujo en ninguna concesión y apostó por una solución de fuerza con el abierto apoyo de Turquía.

El desplome de los precios del petróleo y la crisis económica en Azerbaiyán obligan al presidente Ilham Aliyev a levantar el ánimo patriótico de la población al intentar recuperar al menos parte de los siete distritos adyacentes ocupados por Armenia desde 1994, cuando el Grupo de Minsk –creado para mediar por la OSCE y encabezado por Estados Unidos, Francia y Rusia (en orden alfabético)–, impuso la paz y, fracasada toda negociación posterior, se congeló el conflicto.

El Grupo de Minsk exhortó en una declaración conjunta a establecer un alto el fuego, un gesto significativo, pero que Azerbaiyán considera inútil, igual que su principal aliado, Turquía –dispuesta a apoyarlo hasta el final, que según ellos no puede ser sino la completa devolución de los territorios ocupados por Armenia–, promueve que Rusia acepte dividir el territorio disputado en zonas de desescalada, a semejanza de Idlib en Siria.

Estados Unidos, concentrado en su elección presidencial no desempeña un papel activo en la solución de este conflicto, Francia, enemistada con Turquía, tomó partido por Armenia al considerar que Azerbaiyán dio el primer disparo en la actual crisis, y Rusia está atada de manos por los compromisos contractuales con Armenia a cambio del permiso para mantener su base militar, el deseo de mejorar relaciones con Azerbaiyán, visto como un magnífico comprador de armamento ruso y la necesidad de no abrir un tercer frente con Turquía, que pasó de aliado a competidor en Siria y Libia.

Imposible saber cuál de estos factores resulta determinante y quizás la mezcla de todos ellos tenga a Armenia y Azerbaiyán al borde de una guerra de gran escala.

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El viraje hacia adentro de China descoloca a Occidente

El Dragón se propone cambiar de estrategia. En respuesta a la situación internacional, decidió un viraje a lo que denomina "doble circulación", que supone que "el mercado y el consumo interno serán los principales impulsores del futuro crecimiento del PIB de China".

 

Este viraje se viene anunciando desde hace algunos meses, pero a lo largo de septiembre cobró mayor dimensión. El Diario del Pueblo publicó un artículo titulado "El desarrollo chino se plantea a través de un nuevo modelo", donde destaca que el "crecimiento económico de China estará impulsado por el consumo interno y la inversión".

Justin Yifu Lin, decano honorario de la Escuela Nacional de Desarrollo de la Universidad de Pekín y ex economista jefe del Banco Mundial, destaca la necesidad de China de "medidas de reforma más audaces para cultivar un mercado interno más eficiente y liberar el potencial del país para verificar un crecimiento de mayor calidad".

China está transitando, según Lin, de "una economía orientada a la exportación hacia una economía orientada al consumo interno y la inversión", lo que considera un paso inevitable. Según el diario oficialista, "el patrón de desarrollo de doble circulación ha generado acalorados debates y especulaciones sobre un posible cambio de la política de desarrollo de China y su potencial impacto en la economía mundial".

El presidente Xi Jinping definió que "China necesita crear un nuevo patrón de desarrollo en el que la circulación económica interna sea el pilar y los mercados internos y externos puedan complementarse entre sí".

El cambio está en marcha, al punto que la proporción de las exportaciones en el PIB de China ha disminuido desde un 35% en 2006, hasta un 17% en 2020. El consumo interno suponía, en 2008 el 35,3% del PIB, porcentaje que creció hasta un 58% del PIB en 2019.

Sin embargo, esto no quiere decir que las exportaciones dejarán de ser importantes para la economía china, ya que el país seguirá aprovechando sus ventajas competitivas para seguir ampliando la oferta de bienes a bajos precios.

China no va a aislarse, como ha dicho días atrás el presidente Xi. Prueba de ello es que mantiene en alto su principal proyecto, la Ruta de la Seda, que busca precisamente acelerar los intercambios con Asia y Europa. Como señala el economista Lin, el viraje supone aumentar los ingresos de los hogares para que el consumo interno se convierta en uno de los motores claves del crecimiento económico.

Sin embargo, este viraje que busca la mayor autonomía de China del mercado global, provoca un sentimiento de zozobra en Occidente. El Commerzbank, por ejemplo, uno de los mayores bancos de Alemania, vaticina que "China ha iniciado un camino hacia la autarquía".

Según este análisis, el viraje de China "puede perjudicar a Europa y, en especial, a Alemania en el medio plazo". Observado desde Europa, el viraje chino busca "la autosuficiencia para blindarse ante la nueva 'era del desorden'", que "puede suponer una seria amenaza para los grandes socios comerciales".

Según el citado informe de El Economista, "China se ha convertido en un gran importador de bienes intermedios de calidad, beneficiando a Alemania, Japón, Corea del Sur o EEUU. Esto es lo que parece estar en peligro con la nueva estrategia que pretende adoptar el país a partir de octubre".

En los próximos años, el Dragón se encamina a producir una gran parte de los bienes y servicios de elevado valor añadido que ahora importa. Los economistas de Commerzbank sostienen que China seguirá importando commodities como petróleo, pero la sustitución de importaciones industriales "plantea riesgos importantes para China y para las economías industrializadas occidentales".

Con este viraje, es muy probable que la guerra comercial con EEUU no haga más que intensificarse. Alemania será uno de los países más afectados, ya que se ha convertido en el principal proveedor de China, principalmente vehículos, piezas de coches, de aviones, máquinas y equipamiento industrial. "Se sentirán decepcionados, en particular los que exportan productos finales de alto valor añadido que China ahora puede producir por sí misma", estima Alicia García Herrero, economista de Natixis y una de las mayores expertas en economía china.

El economista argentino Claudio Katz ofrece una interesante reflexión sobre las causas de este viraje, que sitúa en la crisis de 2008, cuyo epicentro fueron los EEUU. El crecimiento de China basado en las exportaciones a su principal socio comercial, "alcanzó un techo infranqueable", ya que la debilitada economía de EEUU "no pudo sobrellevar el desbalance generado por el superávit comercial y las monumentales acreencias acumuladas por Pekín".

En efecto, la recesión que sobrevino a la crisis "introdujo un freno a la adquisición norteamericana de excedentes chinos y al consiguiente engrosamiento de las reservas asiáticas de Bonos del Tesoro". En los años siguientes, los intentos de China por aumentar las inversiones para ampliar su mercado interno, no alcanzaron el mismo nivel de beneficios que se obtenía con las exportaciones, sobre todo porque, como apunta Katz, "el consumo interno de los sectores de alta y media renta no fue suficiente para sostener el mismo ritmo de actividad".

Según esta explicación, la guerra comercial y el desacople entre Pekín y Washington serían consecuencia, más que de la actitud de ambos presidentes, de los límites que encuentra la interpenetración de las economías de ambas potencias. Dicho de otro modo, la guerra comercial desatada por Trump es la respuesta a los límites estructurales de un tipo de relaciones ancladas en el comercio.

China necesita un desarrollo endógeno, como lo han tenido EEUU y la Unión Europea desde hace mucho tiempo, así como todas las potencias ascendentes. Si no promueve ese viraje, quedará como un país dependiente de las exportaciones de bienes poco industrializados, una desventaja que las naciones del tercer mundo subdesarrollado conocemos de sobra.

Sin embargo, este viraje augura cambios geopolíticos de larga duración. Las potencias occidentales tuvieron una sobrevida luego de la crisis de 2008 gracias al notable crecimiento de la economía china, que era capaz de absorber todo tipo de productos industrializados y de alto valor agregado que producían las economías desarrolladas. Ahora se verán enfrentadas a sus propios límites, ya que los mercados internos del Norte tienen muy pocas posibilidades de expandirse.

21:17 GMT 01.10.2020(actualizada a las 22:43 GMT 01.10.2020) URL corto

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Viernes, 02 Octubre 2020 06:06

Palestina: la ocupación sin fin

Palestina: la ocupación sin fin

“Que nunca experimente la agonía de que le roben su país; que nunca sienta el dolor de vivir en cautiverio bajo la ocupación; que nunca sea vendido por sus ‘amigos’”, escribió Hanan Ashrawi, integrante del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en reacción al auspiciado por la administración trumpista y firmado hace un par de semanas "acuerdo de paz" entre Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin e Israel (bit.ly/346EzEp ). Cuando el año pasado EU presentó su "plan de paz para el Medio Oriente" ( The deal of the century), para el cual uno de los talleres” propagandísticos se realizó en Bahréin. Asimismo, Ashrawi remarcó que el meollo de este "acuerdo" en el que se concedía todo a Israel y nada a Palestina era "la ocupación", una palabra que ni siquiera aparecía en el documento (bit.ly/2S9vMfo). De manera similar –como "una agenda para la ocupación permanente"−, Ashrawi calificó los planes israelíes para los nuevos asentamientos alrededor de Jerusalén (bit.ly/33Kj3p3). Mientras en aquel entonces censuró la hipocresía del mundo que teme decirle algo a Trump respecto a su incondicional apoyo a Israel y al propio Israel por su interminable ocupación de Palestina, ahora se lo reprochó a EAU y Bahréin, que traicionando la causa palestina "sacaron no más a la luz sus tratos secretos con Israel" (bit.ly/33dtHpj).

En efecto. Más que "un acuerdo de paz" –los tres países nunca han estado en guerra y desde hace años mantenían relaciones no-oficiales−, lo firmado bajo la tutela de Trump ha sido sólo un burdo trato de armas. ¿Los beneficiados? La industria militar estadunidense (bit.ly/2EIL6wt) y la israelí que desde hace años surte a los ricos regímenes del golfo con sus avanzadas tecnologías de vigilancia usadas para reprimir la disidencia interna (bit.ly/32NgF1l, bit.ly/3cnE10L). Si bien oficialmente, como parte del "acuerdo", Israel se comprometió con EAU "a no anexar (por ahora) a Cisjordania", la decisión de frenarla (sin descartarla en el futuro) ya se tomó anteriormente a nivel de la política interna israelí (bit.ly/2FRToCs). Si hay algún efecto práctico de dicho acuerdo es la normalización de la ocupación de Palestina –siendo ésta, en la práctica, una forma de anexión (bit.ly/3kxF9lb)− y la eternalización del sufrimiento del pueblo palestino. Igualmente el auspiciado por Trump y firmado en el mismo tiempo "acuerdo de paz" entre Serbia y Kosovo que parecía ideado sólo para poder incluir en él cláusulas respecto a Medio Oriente (sic), igualmente apuntaba a legitimar la ocupación obligando a ambas partes a reconocer a Jerusalén como "la capital de Israel" (bit.ly/349xUcy).

Si bien tras la guerra de los Seis Días –"una guerra de conquista" (Tom Segev)−, que convirtió a Israel en un imperio colonial al ocupar Cisjordania, Gaza, los Altos de Golán y la península de Sinaí (de los cuales éste sólo evacuó a Sinaí y cambió la ocupación de Gaza por un inhumano bloqueo convirtiendo la ocupación de Palestina en la más larga ocupación militar en la historia moderna: 53 años y contando) varios prominentes políticos israelíes alertaban "que la prolongada ocupación destruiría el tejido de la sociedad israelí" (Avi Shlaim, The Iron Wall: Israel and the Arab World, 2000, p. 317), Israel más bien aprendió a organizar la sociedad alrededor de ella. Convirtió la debilidad (todo el derecho internacional está aquí del lado de los palestinos) en una fortaleza que lo hacía atractivo sobre todo para los regímenes represores en el mundo. Los territorios ocupados se convirtieron en un enorme laboratorio para el armamento y las tecnologías de vigilancia y control de masas con palestinos en calidad de conejillos de indias (bit.ly/3cisuQw). El reciente "acuerdo de paz" ni siquiera pretende tapar esta realidad. Más bien la confirma, demostrando que lo más provechoso es continuar la ocupación –y seguir en una perpetua "zona gris" entre ocupación y anexión, la ambigüedad de la que es especialista Netanyahu, bien remarca Avi Shlaim bit.ly/2ZThvb5)− que terminarla.

Escenificar su firma en el mismo césped sur de la Casa Blanca (bit.ly/33IOlfP) donde en 1993 se firmaron los Acuerdos de Oslo (Arafat/Clinton/Rabin), fue igualmente revelador: ha sido precisamente Oslo que más que "abrir el camino a la paz" le permitió a Israel "rempacar la ocupación" y bajar sus costos reales y políticos al transferirle la carga de controlar la población ocupada a la Autoridad Palestina encargada ahora de sofocar la resistencia armada y pacífica a la ocupación (bit.ly/30eYO1w) sin comprometerse prácticamente a nada (la conformación del Estado palestino, el retiro de los asentamientos ilegales, etcétera). La formación de un régimen colaboracionista bajo Arafat (y luego Abbas) −"un subcontratista de la ocupación"−, igual que en otros casos históricos, ha sido crucial para manejarla sin tener que ceder nada del territorio. En su tiempo Ashrawi censuró a Arafat diciendo que ni él ni los demás dirigentes de la OLP vivieron bajo la ocupación –estaban en el exilio− y no tenían idea que firmaban con Oslo en su forma presentada por los israelíes (Avi Shlaim, Israel and Palestine, 2009, p. 220), aunque luego se incorporó a autoridades encargados de administrarla. En este sentido tanto los acuerdos con EAU y Bahréin, como el previo "acuerdo del siglo", se vislumbran no como la "traición", sino consolidación y continuación del "espíritu de Oslo".

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La obscena bursatilización de las vacunas anglosajonas

Patricia Lee Wynne, de Sputnik, comenta que "sin conocerse la eficacia (sic)" de las vacunas, las farmacéuticas “han recibido enormes sumas de dinero estatal (sic) y han visto dispararse el precio de las acciones,con obtención de fabulosas ganancias (https://bit.ly/2G8TLcc)”. Ya antes Sputnik fustigó que las farmacéuticas firmaron contratos millonarios para que las primeras dosis sean casi exclusivamente de EU, Gran Bretaña (GB) y Europa, cuando las “previsiones más optimistas indican que 61 por ciento (sic) de la población mundial podría no acceder a una vacuna antes de 2022 (https://bit.ly/2EIupkM)”. ¿Existe una "guerra de vacunas" anglosajona vs. Rusia y China (https://bit.ly/3gEqTFX)?

Lower Drug Prices Now (LDPN) fulmina contra las "Ganancias de la p" del Big Pharma con subsidios gubernamentales “para aumentar el precio de sus acciones y obtener ganancias sin (sic) la vacuna (https://bit.ly/3jl2zdG)”. LDPN exhibe que este año, hasta finales de agosto, el valor de mercado de las ocho empresas biotecnológicas anglosajonas que cotizan en el índice bursatil S&P 500 superaron 600 mil millones de dólares con un crecimiento anual de 13 mil millones de dólares.

El índice Nasdaq Biotech creció 20 por ciento en lo que va del año cuando dos de las empresas biotecnológicas del Big Pharma nunca (sic) fabricaron una vacuna y la de Moderna nunca había producido un medicamento. ¡No, bueno! Según Patricia Lee, "el gobierno de EU ha entregado 19 mil 800 millones de dólares por contratación directa sin competencia ni concursos ni condiciones" y desnuda la burbuja bursátil de las vacunas, en su mayoría financiadas con dinero público o por universidades (en su mayoría públicas) que llevan a cabo el grueso de la investigación.

Aunque las vacunas fracasen, como el caso flagrante de la británica AstraZeneca, las trasnacionales del Big Pharma "no asumirán ninguna pérdida". Según Oxfam, con sede en Oxford, Moderna recibió de Trump casi mil 500 millones de dólares y venderá su vacuna (subsidiada) a los estadunidenses a un máximo de 15 dólares la dosis, mientras para el resto del mundo valdrá 35: ¡2.3 veces más (https://bit.ly/3jfBto9)! Pfizer, que inoculará dos dosis, coloca el precio de cada una en 19.50 dólares: un total de 39.

La "lógica" globalista tanto bursátil como del "mercado" prima en la repartición de las vacunas: GB tendrá cinco dosis para cada uno de sus habitantes, mientras Bangladesh obtendría una dosis por cada nueve habitantes. ¡Qué bonito! ¿Por qué las entidades británicas están tan preocupadas por la salud global?

La “balcanización regional de las vacunas por EU y GB (https://bit.ly/30gTCKG)” se agudiza y el globalista Financial Times (23/9/20) expone la "cantidad invertida en las vacunas candidatas contra el Covid-19" tanto por los gobiernos (sic) como por los organismos internacionales para financiar y procurar las vacunas, basado en datos de Airfinity, empresa de software con sede en Londres, que coloca en una gráfica el ranking de las inversiones de seis entidades: 1) Barda, parte de la operación “Velocidad de la Luz ( Warp Speed)” de Trump: 9 mil 500 millones de dólares del gobierno y 2 mil 500 millones externos; 2) Alianza de la Unión Europea: 2 mil 500 millones de dólares de los gobiernos y 2 mil 200 millones externos; 3) gobierno de GB: 2 mil 200 millones de dólares del gobierno y 2 mil 100 millones externos; 4) Bill & Melinda Gates Foundation: 2 mil 100 millones de dólares propios; 5) CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness): 895 millones de dólares, y 6) el gobierno de Brasil: 500 millones de dólares externos y 100 millones gubernamentales. Llama la atención el desmedido cuan bizarro interés por las vacunas de la fundación del polémico Gates. Es altamente perturbador que CEPI, con sede en Oslo (Noruega, país miembro de la OTAN) haya sido también "fundada" por Gates, cuya fundación también creó la alianza GAVI (https://bit.ly/2EOYak8). Destaca la Santa Alianza del Foro Económico Mundial de Davos/OTAN con la tríada GAVI/Covax/Cepi. ¿De cuándo acá los globalistas, que despedazaron al planeta, se preocupan por la salud humana con su gran negocio de las vacunas?

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