Lunes, 13 Agosto 2012 06:46

Dura advertencia de Netanyahu a Irán

 Dura advertencia de Netanyahu a Irán
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, manifestó ayer que Irán es la amenaza más grande que enfrenta Israel. A su vez, insistió, como lo hizo recurrentemente durante las últimas semanas, en que su país no aceptará por ningún motivo que la República Islámica avance en la producción de material bélico nuclear. La posibilidad de que Teherán desarrolle esas armas supone una amenaza particular y diferente en alcance y sustancia, por lo que no se puede permitir que esto suceda, dijo el premier al inicio de la reunión semanal del consejo de ministros. Las declaraciones de Netanyahu se producen mientras su gobierno y el de Estados Unidos no logran acercar posiciones sobre cómo reaccionar frente a la supuesta amenaza nuclear iraní. Durante el fin de semana, el diario israelí Yediot Ahronot reveló que el premier y su ministro de Defensa, Ehud Barak, están decididos a atacar Irán antes de las elecciones presidenciales norteamericanas del 6 de noviembre.


Irán asegura que la tecnología nuclear que desarrolla –y que es impugnada fuertemente por las potencias mundiales, encabezadas por Estados Unidos– sólo persigue fines pacíficos vinculados a la producción de energía. Ayer, sin embargo, un alto funcionario israelí afirmó que Teherán logró avances significativos en el montaje de una ojiva nuclear sin que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tenga conocimiento de esa iniciativa, informó el periódico israelí Haaretz.


Según el diario israelí, los mayores progresos iraníes son en la producción y ensamblaje de una ojiva nuclear, mientras sus ingenieros trabajan en el desarrollo de otros componentes, que incluirían el armado del fusible y los detonadores nucleares. No obstante, el gobierno israelí evitó pronunciarse sobre esa información y pidió que no se extraigan conclusiones apresuradas, según señaló el secretario del Consejo de Ministros, Zvi Hauser.


“Hay demasiadas atribuciones de manipulación, y hay muchas cosas que son lo que son, para bien y para mal”, explicó el funcionario. Mientras tanto, los oficiales consultados en Washington coincidieron en que, por lo que a Estados Unidos concierne, Irán todavía no se decidió a fabricar una bomba atómica. Y que, en cualquier caso, su tecnología actual está a años de obtener estos resultados. Paralelamente, las Fuerzas Armadas de Israel empezaron a probar un sistema de alerta contra ataques de misiles a través de mensajes de SMS (Sistema de mensajes de textos a través de teléfonos móviles).


Las pruebas empezaron ayer, confirmó un vocero israelí. No obstante, negó que el proyecto tenga que ver con un eventual ataque de ese país contra las instalaciones nucleares de Irán. “Se trata sólo de una práctica de rutina”, subrayó el portavoz, del que no trascendió su nombre. En caso de un ataque contra Irán, expertos cuentan con el consiguiente lanzamiento de misiles y cohetes contra Israel desde el país persa, desde el sur del Líbano por parte de Hezbolá, y desde la Franja de Gaza. El alerta de SMS –en hebreo, árabe, ruso e inglés– sería enviado en caso de ataque de manera automática sólo a teléfonos móviles en zonas cercanas al previsible lugar del impacto, según el portavoz militar. El sistema completo (destinado a alertar sobre la caída de misiles) entraría en funcionamiento a partir del próximo mes.


En contra de la escalada belicista y de las amenazas de Netanyahu contra Irán, cientos de israelíes se movilizaban al cierre de esta edición para expresar ante el gobierno de Tel Aviv su oposición a un posible ataque contra Irán. La multitudinaria marcha tuvo como epicentro el edificio en el que vive el ministro de Defensa Ehud Barak en la capital israelí. Los manifestantes que llegaron hasta allí lanzaron consignas contra el funcionario y el primer ministro, a quienes pidieron que renuncien antes de poner en peligro la vida de ciudadanos israelíes.


Por su parte, la prensa israelí había informado el viernes que Barack Obama y Netanyahu iban a presionar a favor de un ataque israelí en la segunda mitad del año para evitar que Irán fabricara armas atómicas. Esas especulaciones cobraron fuerza cuando el premier señaló que el país persa representa una importante amenaza para Israel. De acuerdo con una encuesta del diario Maariv, el 40 por ciento de los israelíes apoyaría un ataque de Israel a Irán, mientras que el 35 por ciento preferiría que lo haga primero Estados Unidos.

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Caos en Siria: se insinúa el “Kurdistán”
El caos sirio afecta e infecta a cuatro de sus vecinos (Turquía, Líbano, Jordania e Irak), mientras Ephraim Halevy, ex director del Mossad, advierte que las próximas semanas (¡súper-sic!)” el primer ministro Netanyahu se dispone atacar Irán en forma unilateral sin la anuencia de EU (The Jerusalem Post, 4.8.12), lo que perturbaría a Israel y a la región en una “guerra de 100 años”.


Por lo pronto, Israel, país bélico, lleva ya en pie de guerra contra todos sus vecinos 64 años, desde su creación.


¡Cómo se parece el coetáneo Medio Oriente al medioevo europeo con sus “guerras de 100 y 30 años”!


Israel se apresta a su “guerra de 100 años” contra sus vecinos (árabes, turcos y persas), mientras las denominaciones islámicas de sunitas y chiítas –en los mundos árabe e islámico– han destapado la Caja de Pandora teológica y sectaria que puede desembocar en una “guerra de 30 años”, al estilo medieval europeo y sus luchas entre católicos y protestantes.


El enfoque multidimensional en los multiniveles global, regional y local optimiza la visibilidad de los eventos.


En el ámbito global/regional asistimos a la fractura tectónica geopolítica de lo que se puede expresar en forma metafórica, sin perder de vista matices y sutilezas, como “6 contra 3” que se (con)centra en esta coyuntura en Siria: “los 6” –EU, Gran Bretaña (GB), Francia (que empieza a desmarcarse), Turquía (en problemas con los kurdos), Arabia Saudita (AS) y Qatar (US $160 mil per cápita: el mayor del mundo) –y “los 3”– Rusia, China e Irán.


La recaptura tanto de la capital Damasco como de Alepo (mayor población y centro comercial de Siria) por las huestes alawitas (grupo minoritario y esotérico del chiísmo) del alicaído régimen de Bashar Assad conlleva dos consecuencias inmediatas: 1. Otorga relativa oxigenación al régimen para negociar y, 2. Baja los humos intransigentes a la heteróclita coalición de rebeldes –contaminados por la presencia de mercenarios jihadistas/Al-Qaeda, como divulgó Thierry Meyssan director de Réseau Voltaire– para buscar un gobierno de transición aceptable para “los 6” , “los 3” y el mosaico etnoteológico local.


Habíamos advertido desde el año pasado, ubicados en la frontera siria, que dentro de la hipercomplejidad no lineal de la implosión del mosaico étnico teológico en Siria se podía perfilar el resurgimiento del nacionalismo kurdo, lo cual está sucediendo y angustia al gobierno turco con su peor pesadilla: la creación de Kurdistán.


Con nuestra malhadada experiencia personal de la guerra civil libanesa en 1975 –que 37 años más tarde ha reunificado asombrosamente a sus tirios y troyanos– lo peor es tomar partido en un conflicto fraterno, por lo que mi postura consistirá en analizar crudamente la real politik y su geopolítica, mientras reclamo la conciliación y concordia de las partes, como ideal humanista de una voz solitariamente desértica.


Como consecuencia del caos sirio, la etnia de los kurdos no-árabes de origen persa (10 por ciento de su población) y de religión sunita –curiosamente marginados por los rebeldes del Consejo Nacional Sirio de sus conciliábulos rijosos– aprovecharon el vacío del poder en el norte de Siria, frontera con Turquía –provincia de Al-Hasaka y el norte de Alepo (Adam Michalski; Journal of Turkish Weekly, 2.8.12)–, para controlar una importante franja de territorio que se ha conectado geográfica, religiosa y étnicamente con la parte autónoma del norte de Irak: pletórico en petróleo en la región de Kirkuk y que ExxonMobil explota unilateralmente contra la decisión central del gobierno del premier chiíta Nur-Al Maliki en Bagdad, aliado de Irán.


Más allá de las tensiones que se han generado entre Turquía y tres de sus vecinos –Rusia (en el Mar Negro), Irak e Irán: cruciales para su abastecimiento vital gasero (Yigal Schleifer; eurasianet.org, 19.7.12; y Pepe Escobar, 6.7.12)–, lo cual pone en tela de juicio la idílica teoría del canciller turco Ahmet Davutoglu sobre el advenimiento del “neootomanismo” y los “cero (sic) problemas” con los vecinos, el agravamiento del caos sirio ha desembocado en la sorprendente “liberación” (en el doble sentido libertario y físico) de la etnia kurda en la frontera sirio-turca.


El virtual Kurdistán, cuya erupción es susceptible de balcanizar a varios países que han integrado artificialmente a sus moradores (Siria, Turquía, Irak, Irán y hasta Armenia) es una nación sin país formal, es decir, una bomba letalmente implosiva: entre 30 y 40 millones de habitantes dependiendo de quien realice las “encuestas” (Turquía, 25 por ciento; Irak, 23 por ciento; Irán, 10 por ciento, y Siria, 10 por ciento)


El Tratado de Sèvres de 1920 que se repartió el féretro del imperio otomano, como corolario de los acuerdos secretos coloniales de Sykes-Picot de GB y Francia (1915/16), reconoció la entidad kurda que luego escamotearon los británicos, codiciosos del petróleo de Kirkuk (as usual) en el norte de la antigua Mesopotamia.


Los entusiastas kurdos proclaman que el virtual Kurdistán tendrá cuatro capitales: Diyarbakir (Turquía), Erbil (Irak), Qamishli (Siria) y Mahabad (Irán). Falta ver si no vuelven a ser sacrificados en los altares geopolíticos por sus patrocinadores israelí-anglosajones, como ha sucedido en el pasado.


Ofra Bengio; Haaretz, 3.8.12) –cabeza del Programa de Estudios Kurdos del Centro Moshe Dayan de la Universidad de Tel Aviv– indaga la probabilidad de una “salida al mar” del virtual Kurdistán, específicamente de la región autónoma del norte de Irak (y su región petrolera de Kirkuk): “un corredor que alcance el mar Mediterráneo significaría un importante estímulo a sus aspiraciones de independencia”.


Cabe señalar las excelentes relaciones entre Israel y una sustancial parte del virtual Kurdistán, lo cual le conviene para abastecerse de petróleo, desmembrar más a los mundos árabe e islámico y colocarse como cuña en el norte del Medio Oriente.


A nivel local, los máximos beneficiados son hasta ahora los kurdos norteños de Siria quienes obligan tanto al desfalleciente régimen como a los rebeldes sectarios a tomar en cuenta sus también legítimas demandas y envían poderosas reverberaciones a sus correligionarios separatistas en Turquía, donde libran una lucha armada de 30 años en Anatolia (nacimiento de los ríos Tigris y Eúfrates).


El israelí Bengio se frota las manos y comenta que ahora Turquía comparte mil 200 kilómetros de frontera (frente a los anteriores 800 kilómetros) con el virtual Kurdistán y aduce que Ankara contempla dos soluciones: “creación de una zona de amortiguamiento en la frontera del Kurdistán sirio y el acomodamiento con sus propios kurdos turcos”. Concluye que hay que olvidar el previo trazado de las fronteras frente a la presente fluidez en donde la situación de los kurdos ha mejorado ostensiblemente a grado tal de tener a la mano el acceso otrora impensable al mar Mediterráneo”. ¿Caos sirio teledirigido?


A mi juicio, quien más saldría perjudicado con la emergencia del Kurdistán sería Turquía, cuyos políticos susurran y lamentan sotto voce la puñalada trapera que han recibido de sus “aliados” de la OTAN.


¿Que se esperaban cuando cunde la grave crisis financiera noratlántica, gangrenada en crisis alimentaria, al unísono del maratón por los recursos energéticos?


http://Alfredojalife.com

Twitter: @alfredojalife

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“Teníamos dignidad; ésta es nuestra tragedia”
Campamento Bourj-el-Baranjen, Beirut. La tragedia de Siria comenzó 10 años antes de que naciera. Sus padres fueron echados de su hogar en Haifa –en esa parte de Palestina que se convirtió en Israel– y huyeron a Líbano en 1948, y luego a Siria en 1982. Nuestro padre, Dios bendiga su alma, me puso por nombre Siria y a otra hermana la llamó Palestina”, dice, sentada en el rincón de una choza donde impera un calor sofocante, en el mayor campo de refugiados de Beirut. Un abanico lucha contra el aire polvoso, a 35 grados Celsius.


Palestina, la hermana de Siria, escucha con ojos entrecerrados, asintiendo, pero con rostro inexpresivo la mayor parte del tiempo. Las dos visten de negro.


Siria –el país– era un lugar agradable cuando Siria la refugiada llegó allí con su joven marido, huyendo de la guerra civil libanesa. En los primeros años de Hafez Assad –con qué rapidez los occidentales y los enemigos árabes de Siria olvidan esto– se garantizaron hogares, derechos iguales como ciudadanos, empleo y servicios hospitalarios gratuitos al medio millón de palestinos que vivían bajo el régimen baazista: mejores condiciones de las que ofrecía cualquier otra nación árabe.


“El gobierno era estricto, pero nos trataba igual que los sirios”, dice Siria. “En Siria éramos neutrales.”


Ella inició su familia –tiene cinco muchachos y dos chicas, dice– en el campo de refugiados de Deraa, la ciudad del sur de Siria donde estalló la revolución, hace 18 meses, cuando agentes del gobierno torturaron y dieron muerte a un sirio de 11 años por pintar consignas contra el gobierno en un muro.


“Luego de 1982 fueron años hermosos y teníamos una vida bonita”, recuerda. “Nos trataban bien y con dignidad, y mis hijos sentían que pertenecían a Siria, no a Líbano, de donde venían sus padres. Mis hijos se casaron con sirias.” Aún no habla de su tragedia.


Um Asán expresa asentimiento. Tiene 48 años; es la hermana menor y madre de cinco hijos y cinco hijas. Se estableció en el campo de refugiados de Tel al-Zataar, en Beirut, que fue sitiado por la milicia cristiana Tigre de Dany Chamoun en 1975.


“Mis dos hermanos murieron en la masacre al año siguiente”, dice. “Se llamaban Nimr y Korfazé.” Habla sin emoción. Nimr, irónicamente, quiere decir “tigre”en árabe. Un tigre muerto por un tigre. Ella y su familia se mudaron a Deraa en 1981; sus recuerdos son los mismos de Siria. “Una vida segura; como palestinos, todo estaba disponible para nosotros, cualquier oportunidad de trabajo; los hospitales eran gratuitos.” Su sonrisa no dura mucho.


“Las cosas comenzaron a ponerse mal hace 18 meses. Nos trataban bien, pero comenzaron los tiroteos en Deraa y nosotros simpatizábamos con los ciudadanos sirios. Tratábamos de llevarles medicinas y ayudar a los heridos. Luego los rebeles armados invadieron nuestro campamento el mes pasado y se murmuró que los sitios querían que los palestinos dejáramos nuestros hogares.


“Algunos se fueron, otros se quedaron. Llegaron los helicópteros y comenzaron a bombardear las casas. Yo corrí con mi familia tan rápido que dejé la llave en la casa y la puerta sin cerrojo. Cuando regresé por un instante, encontré la casa destruida y todos nuestros muebles y pertenencias saqueados, robados por los rebeldes, por el régimen, hasta por nuestros vecinos.”


Siria se ha quedado en silencio mientras Um Asán hace su relato. “El gobierno creyó que había palestinos entre los manifestantes y detuvo a algunos. Se llevaron a uno de mis hijos a prisión y lo torturaron durante dos o tres semanas. Luego murió por las torturas.” La habitación queda en silencio.


Así pues, le sobreviven cuatro de los cinco hijos que mencionó al principio, observo en voz baja. “No, ya lo desconté del número total”, dice. “Tengo cinco hijos vivos; tenía seis.” Los que le sobreviven están ahora en una escuela y una mezquita en una aldea de las afueras de Deraa. Todos tienen documentos de identidad libaneses. Ella vino a Beirut para encontrar los documentos y llevárselos de nuevo a Siria, para que sus hijos e hijas puedan entrar en Líbano.


Los palestinos de Siria han recibido buen trato de los oficiales fronterizos libaneses; les permiten entrar en el país luego de registrar sus nombres y edades. Ahmed Mustafá, quien compila detalles de todos los refugiados palestinos que llegan a Beirut desde Siria, dice que hay 80 familias registradas en Bourj el-Barajné, 70 en Sabra y Chatila –lugar de la matanza cometida por milicianos cristianos aliados de Israel en 1982– y 10 en el pequeño campamento Mar Elías. Trescientas familias palestinas más llegadas de Siria se han asentado en el enorme campamento de Ein el-Helweh, en las afueras de Sidón, y otras 60 en Rashidieh, a escasos 30 kilómetros de la frontera israelí.


Ehud Barak, ministro israelí de Defensa, dice que su país no aceptará refugiados de Siria. Los palestinos de Siria –hay más de medio millón– creen que el comentario de Barak estaba dirigido a ellos. El hogar de los palestinos seguirá siendo territorio prohibido.


Um Jaled llegó de Deraa esta semana, pero su tragedia empezó, desde luego, 23 años antes de que naciera, cuando su abuelo, comerciante de camellos, huyó con su familia –incluido el padre de ella, entonces de 8 años– del suburbio de Tir al-Haifa, en lo que hoy es la ciudad más grande del norte de Israel: primero a Jordania y luego a Egipto, donde vivía la familia de su abuela. Cuando ésta murió, la familia se trasladó al suburbio de Doumar, Damasco, y luego al campamento palestino de Yarmouk. Um Asán tenía 17 años. Ahora tiene 10 hijos; su marido se fue a Europa hace cuatro años para buscar empleo. Ella huyó de Damasco hace apenas cuatro días y su historia es tan instructiva como trágica.


“Supongo que teníamos simpatías por los manifestantes en las calles y nos preocupaba que mataran personas indefensas en las calles. El comando general del Frente Popular para la Liberación de Palestina estaba con el régimen, pero algunos de sus oficiales no. Incluso algunos del Frente Palestino de Liberación (parte de las fuerzas armadas sirias) no están con el régimen. La violencia empezó en Yarmouk hace dos semanas. Hombres del FPL llegaron para proteger el campamento. Cayeron proyectiles; no sabemos quién los lanzó. Luego helicópteros sirios sobrevolaron la zona y dejaron caer panfletos en los que se vía la foto de un niño sonriendo, y el pie decía: “Si quieres mantener la sonrisa de tu hijos, desaloja la zona”.


Nueva ironía. En 1982, la fuerza aérea israelí dejó caer panfletos casi iguales sobre zonas civiles de la sitiada Beirut, los cuales decían: “Si valoras las vidas de tus seres queridos, vete de Beirut Occidental”. ¿Será que las autoridades sirias aprenden de los israelíes?


“Luego llegaron tanques sirios a la calle Araba y comenzaron a disparar. Un vecino mío, Maafeq Sayed, estaba en la zona de Araba y fue herido en el cuello por un francotirador y murió. Su madre dijo que la televisora gubernamental afirmó que era un terrorista. El hospital del gobierno lo registró como víctima de ataque al corazón. Los palestinos del comando central no devolvieron los disparos.


“Luego hubo rumores de que los alauitas del ejército sirio iban a masacrarnos. Algunas mujeres fueron asesinadas en la zona de Asali, cerca del campamento de Yarmouk. Llegaron palestinos a rescatar a personas atrapadas en sus hogares. Luego hubo más rumores de que habían llegado matones con cuchillos para asesinar a los alauitas.”


El viernes de la semana pasada cayeron proyectiles en todo Yarmouk; hubo 20 palestinos muertos y 54 heridos, 18 de los cuales perdieron miembros. Entre las víctimas hubo mujeres y niños. Um Asán vendió los muebles de su familia y se marchó a vivir con amigos en Beirut, rogando por que su marido –ahora refugiado sin empleo en la ciudad sueca de Malmo– tenga posibilidad de ayudarla. Ella insiste en que la vida era buena antes del conflicto en Siria. “Teníamos dignidad –dice–. Pero ésta es nuestra tragedia.”


Traducción: Jorge Anaya

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Sábado, 11 Agosto 2012 07:28

Peligran pasado y futuro de Siria

Ahora que el gobierno sirio alardea de su control total de Damasco –hasta el momento va ganando la batalla final” que anunciaban los rebeldes–, al menos se podría evitar a esa capital la destrucción cultural que tiene lugar en gran parte del resto del país. Krak des Chevaliers, el glorioso castillo de las Cruzadas, ha sido atacado con proyectiles luego que los rebeldes se refugiaron en él; tropas sirias han ocupado el castillo de Palmira y bombardeado la ciudadela de Al-Mudiq, y saqueadores han arrancado con buldózer los bellos mosaicos romanos de Apamea. Pero los tesoros de Damasco continúan intactos.


Es de suponer que los salafistas, entre los opositores armados al régimen de Assad, no tendrán escrúpulos para destruir la tumba de Saladino y el manto de seda verde con que fue cubierta por el káiser Guillermo, ni el que según la leyenda es el cuerpo decapitado de Juan el Bautista junto a la mezquita de los Omeyas, “construida en el aire” en la Ciudad Vieja de Damasco. Pero el problema de todas las autocracias de Medio Oriente –y no olvidemos a los nada democráticos señores del Golfo– es que deben inscribir su presencia en la historia de su país.


Ninguna institución hace esto con más asiduidad que la Biblioteca Assad, vasta fortaleza de piedra ocre frente a la cual hay una escultura sedente en hierro del presidente Hafez Assad –padre del presidente Bashar– en un vasto sillón de hierro y con un libro muy grande también de hierro abierto en la mano derecha. La Biblioteca Assad no está precisamente en la ruta turística, pero yo he estado dentro de sus 22 mil metros cuadrados de galerías de concreto y he rondado por sus 19 mil 300 manuscritos originales que se remontan al siglo XI; sus 300 mil volúmenes, su centro de cómputo y las salas donde se restauran manuscritos antiguos con la más moderna tecnología. Hasta libros prohibidos por el régimen están abiertos para estudiantes sirios. Entre ellos están, sobra decirlo, las obras de Michel Aflaq, el cofundador secular-socialista del partido Baaz que murió en el exilio en Irak, pero cuya memoria evocará poco amor entre los opositores armados al régimen actual.


La Biblioteca Assad tiene un director de “actividades culturales” –un leve tufo a Europa oriental impregna este título–, y cuando él me acompañó a recorrer las galerías, hace años, se podía entender cómo el régimen intentaba vincular al partido Baaz con los antiguos califatos: una colección completa de los discursos de Hafez Assad desde 1970, junto con un juego computarizado de cada filme sirio y palestino desde 1948 y una masa de literatura árabe de los siglos XII y XIII. En el departamento de manuscritos, a 15 centímetros de mi rostro, había una obra filosófica de Bin al-Marzubán al-Azerbaiyani, escrita en el oeste de Irán en 1066. Mientras en Gran Bretaña Haroldo se preparaba al martirio a manos de Guillermo de Normandía, Azerbaiyani terminaba su texto, el cual, nueve siglos después, sería colocado en una base de datos en la Biblioteca Assad.


Llené mi cuaderno con estos retazos de historia en éste, el más baazista de los monumentos. Una traducción del Corán al francés, de 1649; una Biblia de 1671 en latín y árabe, un diccionario árabe de 500 años de antigüedad, los discursos reunidos del califa Alí, fechados en 1308, y un estudio de 1466 de cómo un guerrero árabe debe jinetear su caballo al tiempo que lucha con lanza y espada. Como escribí más tarde, la Biblioteca Assad tiene la clara intención de dar una continuidad que conecte al califato con el Baaz, a las antiguas filosofías islámicas con Hafez Assad y su familia, con el mismo cuidado con que las mujeres del archivo pegan las páginas arrancadas de los libros del siglo XV.


Y podemos, supongo, reflexionar en cómo la “batalla por la historia de Siria” –cito a Bashar, claro– se ha librado muchas veces antes, cómo la crueldad de masas existía en una sociedad culta y refinada, cómo la exégesis árabe de caballeros armados fue estudiada por nuestros propios reyes y caballeros. Ricardo I, claro, conocía bien estas tierras, mientras Eduardo II –asesinado cobardemente a la edad de 43 años– habría encontrado cierta espantosa relevancia en las atrocidades de la tragedia siria; Ricardo III y Enrique VIII no creían más en la democracia y los derechos humanos que el rey Abdalá de Arabia Saudita.


Pero eso fue entonces, como dicen, y esto es ahora, y cuando los inocentes mueren en lo que el mundo –excepto el gobierno sirio– llama una guerra civil, la historia toma un papel secundario, salvo por su utilidad en manos de propagandistas y merolicos. Y regresamos a la vieja y lacerante pregunta: ¿cómo nos atrevemos a temer por los tesoros de la historia cuando los jóvenes de Siria se desangran y mueren, cuando cuerpos amortajados de niños son sepultados en Alepo? ¿Qué valen los baluartes de Krak des Chevaliers contra el tormento de Idlib y Homs y –por unos días– Damasco?


Pero la herencia siria –que es nuestra también– sí importa. Será el patrimonio de los futuros pobladores de Siria, sea quien fuere el vencedor de esta deplorable, sucia y cínica batalla de hoy. Su mensaje de renovación cultural y de persistencia teológica y persuasión filosófica es tan relevante ahora como hace 900 años. Quien “gane” –y las guerras civiles rara vez tienen triunfadores claros– debe estudiar esos manuscritos para aprender sobre la locura humana. Incluyendo la propia.


Traducción: Jorge Anaya

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Viernes, 10 Agosto 2012 07:06

El ejército de Siria recupera Alepo

El ejército de Siria recupera Alepo
Los cinco tanques cubrieron las esquinas de la plaza Salaheddine, disparando a los combatientes rebeldes que trataban de abrirse paso en las calles laterales, desesperados por tratar de recapturar el terreno que habían perdido; su tarea era dificultada por los helicópteros de guerra atacando desde arriba. Esta no era la primera ocasión que las fuerzas del régimen intentaban romper la impasse en la línea del frente de Alepo enviando blindados. Pero esta vez se han quedado más que antes, tratando de abrir un camino para que lleguen las tropas y fuercen su camino a sectores de la ciudad en manos de los revolucionarios.


Al anochecer, con el cielo encendido por resplandores ámbar de los disparos y el sonido de las armas de fuego retumbando en los edificios, no está claro si las fuerzas del presidente Al Assad podrían ganar una significante ventaja en la batalla por la segunda ciudad más grande de Siria. Los combatientes de la oposición –en autos, camiones, algunos en motocicletas y motonetas– entraban a raudales por las tres direcciones para echar al enemigo, totalmente conscientes de lo que estaba en juego.


Los rebeldes usaban granadas lanzadas con misiles, que han demostrado ser efectivas contra los blindados, y Kalashnikov, mientras corrían de puerta en puerta. Hasta el momento parecían haber detenido a los tanques por lo menos, pero la sensación general era que los fuerzas del régimen podrían adelantarse una vez que tuvieran más soldados en el lugar.


“Tenemos a los tanques en una trampa, ésta era una táctica deliberada”, gritó Abu Mohammed Jaffar, un comandante rebelde, dirigiendo a sus hombres por un callejón. Sus próximas palabras, en voz cansada, eran más cercanas a la realidad: “No podemos dejar que se dispersen; si lo hacen, les cortarán el camino a nuestros hombres en las calles del frente de Salaheddine. No habrá nada que los detenga de llegar al centro que tiene calles anchas. Será difícil luchar con tanques en un lugar así”.


El régimen comenzó su ataque más pesado hasta ahora en Salaheddine por la mañana; tanques y carros blindados entrando después de salvas de artillería. No se había capturado al barrio a las pocas horas, como afirmaba la TV estatal siria. Aun con su presencia en la plaza, las fuerzas del gobierno controlaban sólo una parte del distrito. Sin embargo, la penetración de la defensa rebelde, que había soportado ataques sostenidos durante 11 días, fue la primera indicación de que las tropas y los blindados que Damasco había reunido estaban teniendo un efecto positivo para el ejército sirio.


La televisión estatal también declaró que “docenas de terroristas habían resultado muertos y muchos más capturados”. Las pérdidas rebeldes era altas, aunque no tanto como afirmaba Damasco. Por la mañana, entre 14 y 19 habían muerto, según distintos informes. Uno de los muertos era un médico, una pérdida especial para los rebeldes, ya que el personal médico trabajando en hospitales provisorios en el campo estaba estirado hasta el límite. Su trabajo es peligroso, y no sólo porque están trabajando en una zona de combate. Los cuerpos carbonizados de tres jóvenes médicos fueron encontrados después de haber sido arrestados por el Mukhabarat, la policía secreta, por tratar a “terroristas”.


The Independent se reunió con el último de los médicos que murió cuando estaba tratando a los heridos en una mezquita la semana pasada. Preguntado por los riesgos obvios que estaba corriendo, el cirujano de 24 años –cuya identidad no fue revelada, para proteger a su familia– había dicho: “He visto tipos más jóvenes que yo muriendo, sufriendo horribles heridas. Yo ni siquiera estoy en el frente de batalla con los conductores de ambulancias; sólo estamos tratando a los heridos, soldados del gobierno, así como los shabaab (combatientes rebeldes). Pero éste es un extraño régimen que cree que los médicos son enemigos”.


El fuego de los francotiradores era particularmente pesado ayer e inusualmente exacto, lo que provocó nuevamente informes, sin evidencia, de que estaban trayendo a entrenados tiradores rusos e iraníes. “Es verdad, absolutamente, hemos interceptado conversaciones en ruso, se les paga miles de dólares”, insistió Hussein Mohammed Abdali, un trabajador de cueros convertido en revolucionario, pero no pudo dar más noticias. “No me han mantenido informado.”


La falta de información de tipo más serio era un problema continuo ayer para los rebeldes. En la calle 10 en Salaheddine, los combatientes de la brigada Abu Gaker, de la ciudad de Al Bab, estaban ocupados en una continua y feroz lucha con el enemigo, habiendo inu-tilizado un tanque con las granadas lanzadas con misiles en una emboscada bien diseñada. Sin embargo, no eran conscientes de los tanques a sus flancos en la plaza, que los separaban potencialmente del resto de la fuerza de la oposición.


“Las comunicaciones no son buenas”, dijo Abu Amar Idlibi, tocando su antiguo walky talky. “Escuchamos que había combates en esa dirección, pero no sabemos exactamente lo que sucede ahí. Nos han dicho que mantengamos esta línea y eso es lo que estamos haciendo.” Mientras hablaba, dos proyectiles impactaron edificios a 25 metros, semidemoliendo uno. “Como puede ver, estamos ocupados aquí; otros tendrán que hacerse cargo de los tanques detrás nuestro. Los ayudaremos, si vemos la noche.”


Por Kim Sengupta *

Desde Salaheddine, Alepo

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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No a la intervención extranjera en Siria, clama dirigente de Irán
Damasco, 7 de agosto. Al se recibido por el presidente sirio, Bashar Assad, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Saeed Jalili, afirmó hoy que “todos deben permitir al pueblo sirio determinar por libre voluntad lo que necesita para su futuro y su destino, sin ninguna intervención extranjera”.


Para Jalili, la solución a la crisis en Siria tiene que venir del interior del país por medio del diálogo nacional. “El pueblo iraní es hostil a cualquier plan apoyado por sionistas o por Estados Unidos”, agregó el funcionario, citado por la cadena iraní Al Alam.


Jalili criticó a los países que brindan apoyo y suministros militares a los rebeldes armados en Siria y advirtió que no permitirá que nadie “rompa el eje de la resistencia”, en lo que Dpa consideró una referencia a la alianza entre Irán, Siria, el movimiento chiíta libanés Hebollah y algunos grupos palestinos.


La agencia estatal siria Sana mostró fotos del presidente, que no había sido visto en público en más de dos semanas, junto a Jalili, sin informar dónde tuvo lugar el encuentro.


La última vez que el líder sirio fue visto en televisión fue el pasado julio, cuando recibió al nuevo jefe del Estado mayor, el general Ali Abdullah Abyub, días después del ataque con bomba en Damasco que mató a cuatro miembros de su círculo interno.


La reaparición tiene lugar también un día después de que el primer ministro, Riad Hiyab, desertara a la oposición, sin que se conozca su paradero.


Irán acusa a Estados Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Turquía de ayudar a los rebeldes en su lucha contra el gobierno de Assad, mientras la oposición armada y Estados Unidos acusan a Irán de apoyar militarmente a Siria.


Assad, por su parte, reiteró su decisión de vencer a los rebeldes, y destacó “la determinación del pueblo y del gobierno sirios de limpiar al país de terroristas”.


Irán también expresó preocupación por la suerte de los 48 iraníes que señala como peregrinos y que fueron secuestrados el sábado por la Brigada Al Baraa del opositor Ejército Sirio Libre (ESL) en Damasco. “Irán utilizará todos los medios para conseguir la liberación inmediata de los peregrinos inocentes”, afirmó Jalili, quien responsabilizó a Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudita y Qatar –todos países que apoyan a los opositores sirios– de la suerte que corran los cautivos, después de que se conoció la muerte de tres de los iraníes en un supuesto bombardeo del gobierno.


El Ministerio del Exterior iraní llamó a consultas el lunes por la noche al embajador suizo, que lleva los asuntos de Washington en Irán debido a que no hay relaciones diplomáticas entre los dos países.


Teherán considera que por el apoyo que da a los rebeldes, el responsable último es Estados Unidos.


El ESL asegura que los iraníes pertenecen a los Guardianes de la Revolución, la unidad de elite del las fuerzas de la república islámica, y aseguró que tres de ellos murieron en un bombardeo del ejército regular.


En una visita a Ankara, el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, expresó que Turquía puede “desempeñar un papel clave” para obtener la liberación de los iraníes. “En la medida en que el Ejército Sirio Libre recibe el apoyo de Turquía”, su gobierno tiene “responsabilidad en este caso”, explicó la cancillería en Teherán.


En Alepo, el ejército continuó la ofensiva aérea un día después de una violenta jornada que el lunes dejó 265 muertos, según fuentes en el exilio. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), dijo en Londres que helicópteros y la artillería bombardearon los barrios rebeldes de Salahedin, Sukari, Sajur y Chaar, en lo que podría ser el preludio a una ofensiva terrestre.


El ESL, de su lado, atacó un edificio donde había entre 300 y 400 hombres del ejército y milicianos favorables al gobierno, pero tuvo que reiterarse por la intervención de los helicópteros.


En la localidad de Yandar, cerca de la ciudad de Homs, opositores armados mataron a 16 sirios, en su mayoría alauitas y cristianos, que se encontraban en una residencia para las familias de los empleados de una compañía de electricidad, dijo el OSDH.


Turquía afirmó que el número de refugiados sirios se elevó a 47 mil 500, luego de que anoche ingresaron a territorio turco unos mil 300 sirios, entre ellos un general de brigada y 11 oficiales del ejército que huyeron de la violencia en Alepo.


Mientras, las agencias humanitarias de la Organización de Naciones Unidas denunciaron la falta de fondos para poder llevar a cabo sus labores y entregar asistencia urgente al pueblo de Sirisa, que sufre una escasez grave de medicamentos.


La Organización Mundial de la Salud añadió que las sanciones y el encarecimiento del combustible están agudizando el problema. La mayoría de las fábricas están cerradas en regiones como Alepo, Damasco o Homs y muchos hospitales y centros de salud no funcionan.


Afp, Pl, Dpa, Reuters, Xinhua y The Independent

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De la primavera árabe al verano islámico: en medio de la emergente tripolaridad global (EU, Rusia y China)
La pésimamente bautizada primavera árabe por los multimedia propagandísticos occidentaloides –que denominé La revolución del jazmín (Ver mi libro: Las revoluciones árabes en curso: el detonador alimentario global, 2011, ed. Orfila)– se ha metamorfoseado en el verano islámico, poco más de un año después, con el irresistible ascenso de la triada sunnita: 1) Hermanos Musulmanes (apoyados por Estados Unidos, Gran Bretaña y la OTAN, que incluye a Turquía), 2) salafistas –integristas coránicos, apoyados por Arabia Saudita y Qatar, miembros prominentes de las seis petromonarquías árabes del Golfo Pérsico–, y 3) Al Qaeda, presuntamente apuntalada por la CIA/“Al-CIA” (ver Bajo la Lupa, 29/7/12).


En la conclusión de mi libro preví, con rigor (24/10/11), la “caída de las repúblicas tiránicas, la consolidación de las petromonarquías, la eclosión del sectarismo, el auge de los Hermanos Musulmanes y el acecho de Al Qaeda/salafistas”, escenario que se abate con todo su furor en Egipto, Siria, Irak y Bahrein.


El predominio sunita es avasallante: prácticamente 85 por ciento, tanto en la Organización de la Cooperación Islámica (OIC, por sus siglas en inglés), de 57 países, como en la Liga Árabe, de 22 países, sin contar la RASD (también sunita), que reconoce la Unión Africana. En ambos, la OIC y la Liga Árabe, el chiísmo, tanto árabe como no árabe, oscila minoritariamente entre 10 y 15 por ciento, con excepciones fulgurantes, donde goza de amplia mayoría en países árabes (Bahrein, Irak y Líbano) y no árabes: la persa Irán. En Yemen se da prácticamente un empate técnico entre sunitas y chiítas.


A mi juicio, como destacan al unísono otros geopolitólogos, detrás de la guerra civil en Siria se encontraría el objetivo primordial de golpear a Irán y librar una “guerra de baja intensidad” de EU, GB y OTAN contra Rusia y China (ver Bajo la Lupa: “Fase pos Bashar: guerra de baja intensidad de EU contra Irán, Rusia y China”, 22 y 29/7/12).


Por lo pronto, en el verano islámico emergen vencedores, grosso modo, los Hermanos Musulmanes, y vuelven a perder los cristianos (Irak, Egipto y Siria), a punto de ser avasallados y/o expulsados de todo Medio Oriente.


Dígase lo que se diga, Estados Unidos avanza su proyecto regional con objetivo global, acoplado (por ahora) con Turquía: promover a los Hermanos Musulmanes en todo el mundo árabe para desestabilizar las importantes poblaciones islámicas del RIC (Rusia, India y China).


En forma decisiva, los Hermanos Musulmanes han obtenido la presidencia de Egipto, país paradigmático del mundo árabe: primera potencia militar y décima en el ranking mundial; 25 por ciento del total y su primera potencia cultural.


En forma ominosa, tanto en Siria como en Irak, Al Qaeda ha penetrado preponderantemente a los rebeldes sunitas (NYT, 30/7/12, y la Red Voltaire, 26/7/12), lo cual mancilla los legítimos reclamos de los contestatarios.


No se pueden soslayar las consecuencias globales y regionales de un probable colapso del régimen de Bashar Assad (apuntalado hasta donde resista por Rusia y China), cuya cabeza es exigida por EU, GB y la OTAN, al unísono de Turquía, Qatar y Arabia Saudita.


Con la caída del alawita Bashar, la teocracia jomeinista de Irán sufriría un severo golpe geopolítico, ya que el “creciente chiíta” –que va desde el occidente de Afganistán hasta la parte oriental del mar Mediterráneo– se vería fracturada en Siria: desconectada de Hezbolá (mayoría chiíta de Líbano) y Hamas (en Gaza, cuyo sunismo es muy cercano a los Hermanos Musulmanes de Egipto y Siria), así como de Irak (mayoría chiíta árabe y con óptimas relaciones con la persa Irán).
A mi juicio, desde la primavera árabe hasta su metamorfosis en el verano islámico se ha asentado y acentuado el “nuevo orden tripolar global”, de corte geoestratégico, que desplaza subrepticia y gradualmente el mortinato “orden hexapolar”, de corte economicista: taxonomía tanto de un servidor –BRIC (sin Sudáfrica) + EU + Unión Europea (UE)– como del geoestratega Zbigniew Brzezinski, quien coloca a Japón en lugar de Brasil.


Hoy, lamentablemente, la UE se ha desvanecido, tanto desde el punto de vista geoeconómico como geoestratégico, cuando los otros tres actores cupulares (Estados Unidos, Rusia y China) han eclipsado la emergencia de India y Brasil.


Rusia y China favorecen el orden mundial en transición de la unipolaridad a una multipolaridad que en realidad es tripartita (EU, Rusia y China): los tres supremos jugadores, cuando el G-20, como tal, padece catatonia y la eurozona se extingue a fuego lento, mientras Rusia y Alemania profundizan sus relaciones gaseras y tecnológicas.


Se trata de una tripolaridad geoestratégica más que multipolaridad, sin una guerra de por medio, que favorece la evolución de las caducas instituciones a nuevas por formarse: un G-20 todavía disfuncional; el BM donde existió acuerdo Estados Unidos-Rusia por la elección de un presidente estadunidense de origen sudcoreano; el FMI, corto de capitales, donde gradualmente China amplía su cada vez más valiosa participación.


En la cúpula de la tripolaridad geoestratégica existen muchos traslapes y acuerdos, pero también desacuerdos notables.


EU y Rusia no están peleados, como abultan las primitivas mentes maniqueas y lineales condicionadas, sino compiten por sus respectivas esferas de influencia cuando se acaba de gestar un acuerdo seminal por la explotación del superestratégico Ártico entre las petroleras rusas con ExxonMobil y la expulsión estruendosa de BP.


Sucede algo similar con China y sus altibajos sadomasoquistas con EU cuando la banca china acaba de ingresar a Estados Unidos por la puerta trasera y a Latinoamérica por el pórtico principal.


En el caso de Siria e Irán, se están delimitando las respectivas esferas de influencia de la tripolaridad geoestratégica, como se reflejó en la cumbre de Los Cabos entre Obama y Putin, donde quedó sellado el acuerdo sobre el régimen de transición sirio. Leáse: “sueltan” –para no decir, el acuerdo cupular tripolar geoestratégico con anuencia regional– a Bashar con maquillajes en el establishment sirio, que pasaría del binomio alawita-sunita al control depurado sunita con el ascenso del general Manaf Tlass, hipótesis que me atreví, primero en el mundo, a lanzar en CNN y en Proyecto 40, la cual está resultando viable para las partes antagónicas.


Muchas interpretaciones de corte occidentaloide se han quedado paralizadas en la nostalgia del caduco orden unipolar de Estados Unidos, que se está colapsando aceleradamente, como denotan los graves escándalos financieros a los dos lados del Atlántico norte.


A mi juicio, nos encontramos ante un “nuevo orden tripolar” geoestratégico que no se atreve a pronunciar su nombre: con el temor fundamental de Estados Unidos, que busca como sea contener a China. De ahí se desprende la gran inestabilidad mundial producto de las derrotas militares estadunidenses en el “gran Medio Oriente” y del doble ascenso de Rusia y China.


Como la teoría de juegos de Von Neuman, el orden tripolar es muy inestable por la presencia de tres jugadores cupulares cuando Estados Unidos pretende seducir tangencialmente a Rusia y se centra diáfanamente en “contener” a China a como dé lugar.


alfredojalife.com
@AlfredoJalife

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Martes, 31 Julio 2012 09:50

AL-India: vínculos crecientes

AL-India: vínculos crecientes
En un contexto de crecientes vínculos comerciales y de inversión entre América Latina y Asia, India toma una postura más activa. América Latina se ve cada vez más como un mercado dinámico (con pautas similares de demanda de bienes y servicios en el segmento de bajo y mediano ingreso) y como importante proveedor de recursos naturales para proporcionar seguridad energética y alimentaria al subcontinente indio.

Una de las tendencias más interesantes de los 10 o más años pasados ha sido el surgimiento de Asia como uno de los principales socios comerciales y de inversión de AL.

Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Asia representó 21% de todo el comercio latinoamericano en 2011, detrás de Estados Unidos (34%), pero delante de la Unión Europea (13%).

Dentro de Asia, China, Japón y Corea del Sur han estado a la vanguardia de la expansión comercial y de negocios en AL. China en particular ha estado muy activa en este frente, impulsada por su necesidad de productos primarios. El país se ha convertido en el principal socio comercial de Brasil y Chile, así como en una de las principales fuentes de financiamiento e inversión extranjera directa (IED) para la región.

Si bien AL se ha beneficiado claramente de la expansión de los vínculos con China en la década pasada, la relación ha resultado bastante cargada a un solo lado. Hasta ahora la pauta ha sido que China importa productos primarios (80% de sus compras en AL) y exporta productos manufacturados, amenazando a los sectores fabriles latinoamericanos al competir con éxito tanto en el mercado doméstico como en los mercados tradicionales de exportación para productos manufactureros de AL. El comercio y la inversión crecen, pero se mantienen debajo de su potencial.

El otro gigante asiático, India, ha tomado un enfoque menos dinámico hacia AL. El comercio bilateral se ha elevado de modo significativo, de 2 mil mdd en 2002 a 25 mil md en 2011, pero equivale a sólo 10% del comercio entre China y AL y constituye menos de 1% del comercio exterior de la región.

Pese a las obvias complementariedades, existen obstáculos a una relación comercial más estrecha, entre ellas barreras tarifarias elevadas, sobre todo del lado indio (el arancel agrícola promedio a las exportaciones latinoamericanas es de 65%, comparado con el promedio de 12.5% que impone China, según el BID), y los altos costos del transporte y logística, dados los problemas de infraestructura en ambos lados.

En términos de IED, la inversión india en AL ha aumentado cuatro veces en la década pasada, de menos de 1% en la década de 1990 a un promedio de 4% en 2002-06. Se concentra en recursos naturales, servicios de tecnología de información (TI) y el sector automotriz. Brasil y, en menor extensión, Argentina han sido los principales beneficiarios de la inversión india en la región.

La relación entre India y AL ha sido impulsada hasta ahora sobre todo por el sector empresarial (encabezado por trasnacionales indias como Tata Consulting Services, Infosys, Sasken y Genpact). Sin embargo, el potencial económico de AL (elevado por el descubrimiento de nuevas reservas de hidrocarburos y gas) y su creciente perfil internacional la han puesto en la agenda política de India, donde se ha diseñado una estrategia más estructurada de acercamiento.

A partir de la firma de acuerdos comerciales preferenciales con el Mercosur y Chile, autoridades indias han dinamizado iniciativas para estrechar relaciones con AL. Este año se han dado más interacciones de alto nivel entre líderes políticos indios y sus equivalentes latinoamericanos (el presidente de Brasil y el primer ministro de Trinidad y Tobago han visitado India, en tanto el primer ministro indio, Manmohan Singh, visitó México para la reunión del G-20, y Brasil para la cumbre Río+20).

Además, en agosto India será anfitriona del primer diálogo con ministros del exterior de países de AL, con la mira de instaurar un foro similar al establecido con África, y un medio de involucrarse activamente en la región. Se espera que este primer diálogo se lleve a cabo en Nueva Delhi e incluya al ministro indio de Exteriores, S M Krishna, y a sus pares de Chile, Cuba y Venezuela. Las declaraciones oficiales aluden al interés indio por forjar una asociación que abarque una amplia gama de aspectos con una región que es hogar de casi 600 millones de personas, rica en recursos y con una ubicación estratégica, cerca de los mercados estadunidenses.

AL representa un mercado dinámico, pero aún inexplorado para India, y podría tener un papel esencial para la seguridad energética del país asiático. En la actualidad India obtiene combustibles fósiles de los estados del golfo Pérsico.

Un seminario de alto nivel organizado por la Confederación de la Industria India (CII), el 17 de julio, con el tema India y AL, en el cual participaron representantes diplomáticos de nueve países latinoamericanos, fue otro signo del creciente interés indio por reforzar los lazos bilaterales. Esa reunión apuntó a las importantes complementariedades entre el subcontinente y AL, y a la creciente voluntad política para superar obstáculos tales como los altos costos del transporte.

Si bien la creciente voluntad política de forjar una sociedad entre India y América Latina es un paso prometedor, AL enfrentará el reto de procurar que la relación sea benéfica y eleve las perspectivas de crecimiento a mediano plazo.
En particular, aunque la fortaleza de India reside en los servicios, existe el riesgo de mayor competencia para el sector manufacturero latinoamericano (en especial considerando los costos fabriles indios, mucho más bajos) y de que se desarrolle una relación asimétrica, muy similar a la que se tiene con China.

Para evitarlo, AL tendrá que hacer más por promover la competitividad de sus industrias, atendiendo deficiencias en infraestructura y capacitación, acceso al crédito, e investigación y desarrollo. Esto se puede lograr asegurando que la inversión india en la región incluya una significativa transferencia de conocimientos, tecnología y capacidades administrativas; creando iniciativas que promuevan el comercio intraindustrial con India, y cooperando en innovación y desarrollo de capital humano.


Traducción de textos: Jorge Anaya
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Las turbulencias sirias sacuden con intensidad al régimen iraní
Fuera de Damasco, en ninguna otra capital se está sintiendo la turbulencia que sacude Siria con la intensidad que en Teherán. Para la República Islámica de Irán, la caída de Bachar el Asad supone no solo la pérdida de su aliado clave en la región, sino un riesgo existencial. Siria era la piedra angular de una política exterior basada en el enfrentamiento a Israel sobre la que todas las facciones del régimen estaban de acuerdo. Alcanzar un nuevo consenso va a resultar especialmente complicado. A las divisiones internas que se evidenciaron en el verano de 2009, se suman ahora unas sanciones internacionales que reducen el margen de maniobra para ofrecer incentivos.

 
“Siria es la joya de la corona de Irán, su principal valor estratégico. Con la caída de Bachar, el régimen iraní va a perder su mayor inversión de los últimos 30 años en esta región en términos de dinero, armas y estrategia”, resume Abdulá el Shayji, director del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Kuwait.


De ahí que después de meses de negar que su aliado árabe tuviera problemas, Teherán ha cambiado sutilmente su discurso y ahora se ofrece para mediar entre las partes. Aunque jalean las protestas de los chiíes en Bahréin y aplauden el "despertar islámico" de Túnez, Egipto, Libia y Yemen, los medios iraníes (todos bajo control estatal) siguen negando que los sirios se hayan levantado contra sus gobernantes.
 

"El conflicto sirio debe resolverse mediante negociaciones", ha admitido sin embargo esta semana el ministro iraní de Exteriores, Ali Akbar Salehi, en la cadena iraní en árabe Al Alam. Salehí reiteró la disposición de su país para acoger unas eventuales negociaciones entre el Gobierno sirio y los partidos de oposición, si bien oficialmente Damasco sólo afronta un problema de terrorismo. Pero ese gesto, que tal vez hubiera servido de algo al principio de la crisis el año pasado, llega tarde para todos.
 

"No creo que la comunidad internacional vaya a permitir la mediación de Irán en el conflicto porque lo ve como parte del problema no como solución", señala Theodore Karasik, director del centro de análisis militar INEGMA, en Dubái. Para este experto, "Irán hipoteca la defensa del régimen sirio".
 

Desde la revolución que derrocó a la monarquía en 1979, Siria ha sido el más fiel aliado de Irán en el mundo árabe (y en general). Estuvo a su lado incluso durante la guerra con el Irak de Sadam Husein durante los años ochenta del siglo pasado. Y eso a pesar de las enormes diferencias ideológicas que separaban la república islámica del modelo laico instaurado por Hafez el Asad, el padre del actual mandatario. A menudo se ha simplificado esa relación buscando una afinidad religiosa entre el chiísmo iraní y el credo alauí que profesa el clan de los El Asad. Pero fue sobre todo la enemistad con Israel lo que unió a ambos regímenes.
 

Para los gobernantes iraníes, Siria se convirtió en la vía de acceso a Hezbolá y Hamás, los dos grupos que, desde Líbano el primero y desde los territorios palestinos el segundo, les permitían mantener su pose de defensores de la causa palestina sin derramar una gota de sangre iraní y mantener el conflicto alejado de su territorio. Atendiendo a sus raíces suníes (como la mayoría de los sublevados sirios), Hamás se distanció el año pasado de Damasco y buscó el amparo de Doha. Pero el chií Hezbolá, una criatura de los Guardias de la Revolución iraníes, no tiene otro benefactor al que acudir, y el derribo de Bachar podría ser un golpe mortal.

 
"Es posible que Israel incluso se arriesgue a atacarlo", apunta Shayji. Por su parte, el director de INEGMA ve mayor riesgo de que al sentirse aislado, Hezbolá "reanude sus actividades terroristas". Es el fantasma que están agitando algunos portavoces iraníes. "Los aliados de Siria no van a permitir un cambio de régimen", advirtió el pasado martes un responsable de los Guardianes de la Revolución antes de precisar que "las fuerzas de la resistencia no han entrado en acción todavía".

 
"El régimen iraní se da cuenta de que el colapso de El Asad significa que pierde su asidero en el mundo árabe. Por eso está intensificando su actividad en Irak, sobre todo en el Kurdistán, en Yemen…", asegura Karasik.

 
Sin embargo, el politólogo kuwaití considera que ni Irak ni el Kurdistán pueden sustituir a Siria, con su acceso al Mediterráneo, a Israel y a Hezbolá. "La caída de Bachar el Asad acaba con su grandioso proyecto para la región. Pero no es sólo su presencia regional, incluso el control sobre su propio pueblo se tambalea", interpreta Shayji. En su opinión, "la caída de Bachar será un indicador para los iraníes y permitirá que la Primavera Árabe llegue por fin a Irán".


Por Ángeles Espinosa Dubai 29 JUL 2012 - 00:45 CET

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Domingo, 29 Julio 2012 06:47

Siria: la “opción Manaf Tlass”

Siria: la “opción Manaf Tlass”
Desde la costa oriental del mar Mediterráneo hasta el golfo Pérsico los múltiples focos incandescentes profundizan sus interconexiones.


Por azares del destino, Al-Qaeda, segmento terrorista sunnita que presuntamente controla la CIA (o “Al-CIA”), reapareció con todo su resplandor devastador tanto en el seno de los rebeldes sirios (lo cual infecta sus legítimas demandas) como con sus correligionarios de Irak.


The New York Times y Frankfurter Allgemeine Zeitung han sido muy generosos en exponer las nuevas andanzas de Al-Qaeda en Siria e Iraq, países que constituyen dos “imágenes del mismo espejo sectario”: el primero, con mayoría sunnita y relevantes minorías (alawitas, cristianos, kurdos, drusos y turcomenos) y, el segundo, de mayoría chiíta árabe (vinculada al chiísmo persa) y con notables minorías (sunnitas árabes y kurdos).


En el “Creciente Fértil”, corazón de la máxima hipercomplejidad del mundo árabe, prevalece su consustancial sectarismo (Líbano, Siria e Irak) y donde las reduccionistas mentes maniqueas de reflejos condicionados lineales occidentaloides pueden salir decapitadas por ridículo simplificador.


Existe ya embotellamiento de portaviones de EU en el golfo Pérsico para asfixiar a la teocracia chiíta persa, mientras el gabinete israelí del “sionista mesiánico” (ex-jefe del Mossad dixit) Netanyahu acaba de adoptar un “presupuesto de guerra” para atacar a Irán y/o capturar, para “el bien del género humano”, las armas químicas del tambaleante régimen alawita (minoría esotérica del chiísmo) de Bashar Assad.


Sea contra quien fuere, pero Netanyahu está en pie de guerra: ya sea para realizarla en cualquier momento; ya sea para secuestrar la elección presidencial de EU donde el desmedidamente poderoso “lobby AIPAC” –consultar luminoso libro The Israel Lobby and US Foreign Policy de los excelsos politólogos John Mearsheimer y Stephen Walt– ejerce una influencia considerable gracias a su control de los multimedia y sus PRESS-titutes (Paul Craig Roberts dixit).


Thierry Meyssan, director galo de Réseau Voltaire –lectura obligada para equilibrar la avasallante desinformación de “Occidente”– se encuentra en Damasco y ha reportado la infiltración de mercenarios jihadistas de Al-Qaeda provenientes de varios países árabes en el seno de los rebeldes sirios. A grado tal que el canciller ruso Sergei Lavrov ha acusado a EU de “encubrir el terrorismo”. ¡Uf!


A mi juicio, la EU/GB/OTAN aplican en Siria 30 años mas tarde el “modelo Afganistán” de los “libertarios jihadistas” (con apoyo de películas de Hollywood “a la Silver Stallone” sustituidas por la instantaneidad del video en youtube) contra el régimen de Kabul, aliado a la ex-URSS. Hoy Damasco se parece a Kabul y Alepo a Kandahar.


Siria se mueve entre dos polos extremos de disolución de su entidad estatal: 1. la balcanización en miniestados étnico-teológicos “a la Yugoslavia”, que en el norte se insinúa con la apropiación territorial de los kurdos –quienes son sunnitas pero no-árabes–, lo cual ha puesto en alerta a Turquía que apoya ostensiblemente, con ayuda financiera de Arabia Saudita (AS) y Qatar, a los rebeldes sirios y, 2. el sectarismo de la guerrea civil teológica entre sunnitas y chiítas a escala regional (entre AS e Irán) y, a escala local siria, entre los alawitas (10 por ciento de la población) y sunnitas (70 por ciento).


Curioso: los cristianos de Siria (10 por ciento) se han aliado a su cuenta y riesgo al régimen alawita por temor a la toma del poder por el espectro de la omnipotente triada sunnita: Hermanos Musulmanes, salafistas (integristas coránicos) y Al-Qaeda.


En forma anecdótica, el destino de la batalla de Alepo –entre el ejército controlado por la secta alawita, y los rebeldes de la triada sunnita– será decidido por quien tomen partido los kurdos no-árabes: 20 por ciento de la población comercial más importante de Siria, además de joya arquitectónica milenaria y centro de la óptima gastronomía. ¡Ese es el Medio-Oriente!


Desde la Guerra del Peloponeso, 26 siglos más tarde, los humanos no han cambiado mucho con sus lealtades y perfidias; sólo varió la coreografía tecnológica.


El binomio dinástico de los alawitas Assad y los sunnitas Tlass –que gobernó Siria y controló el Partido Baas durante 42 años desde los padres Hafez y Mustafa, refrendado por los hijos Bashar y Manaf–, quedó fracturado irreversiblemente.


Es imposible gobernar Siria –país proclive a la ingobernabilidad y propenso a varios golpes de estado antes del más reciente que propinó Hafez Assad en 1970– sin el factor del “estructural pegamento” mayoritario sunnita.


Entre los dos polos disolutivos de la entidad estatal siria, se perfila la “opción Manaf Tlass” (ver Bajo la Lupa 22.7.12), la cual, dicho sea con humildad de rigor, propuse antes que nadie en mis comentarios a CNN y Proyecto 40.


Manaf desertó de la pretoriana Guardia Republicana para asilarse en París donde ha empezado a encabezar el liderazgo de la transición aceptable a los actores globales y regionales (con la salvedad de Irán que guarda prudente silencio): hijo del ex ministro de Defensa Mustafa, y hermano tanto de Firas (multimillonario radicado en Dubai y muy cercano a las pudientes petromonarquías) como de Nahed (esposa del multimillonario y célebre mercader de armas saudita Akram Ojjeh).


Se detectan radiactivamente los hondos vínculos añejos del clan Tlass con Rusia, Francia, Turquía y las seis petromonarquías, en particular, Arabia Saudita. No es poco.


El portal libanés lorientlejour (26.7.12), muy cercano a Francia, destapa a Manaf –playboy muy carismático de 48 años de edad– como “futuro hombre fuerte de Siria”.


Michel Kilo, uno de los principales dirigentes de la oposición, durante sus negociaciones con el canciller Sergei Lavrov, en Moscú, filtró que Manaf “está destinado a jugar un rol de primer plano en la fase de transición”.


A un sector de la oposición, Consejo Nacional Sirio (CNS) que ha sido entrenado por EU para presidir la transición, no le agrada para nada la opción del sunnita “Manaf” cuya familia es identificada con el nepotismo Assad.


A la muy fracturada y heteróclita oposición siria solamente la unifica su abominación a Bashar cuya defenestración puede ser peor que su estancia, si no se mantiene un mínimo institucional de gobernabilidad para no repetir el lúgubre vacío de poder que sucedió con la des-baasificación de Irak (imagen en espejo de Siria) a raíz de la desastrosa invasión anglosajona que sigue sembrando fuego y sangre en toda la región con el fin de apoderarse de los hidrocarburos.


El portal libanés naharnet (26.7.12), muy cercano a EU, reproduce la entrevista de Manaf con el rotativo saudita As-Shark-Al-Awsat, durante su conspicua visita al reino wahabita, donde expuso su “hoja de ruta para concluir la crisis” donde “participarían los sirios honorables (sic), que incluyan a miembros del presente régimen cuyas manos no estén teñidas de sangre” y en la que Bashar (su íntimo amigo de adolescencia y juventud) no tendría papel alguno que jugar.


El objetivo de Manaf es ante todo “preservar el estado” para que Siria no se disuelva entre el sectarismo y/o la balcanización. ¿Podrá?


¿Cual es el “verdadero plan” de EU/GB/OTAN que parecen coquetear con la “qaedización” para desestabilizar en última instancia a Irán, Rusia y China?


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