Jueves, 17 Mayo 2012 10:18

Brasil Potencia

Brasil Potencia

 

Edición 2012, Formato: 17 x 24 cm, 312 páginas
P.V.P:$40.000 ISBN:978-958-8454-54-2

 

 

Reseña.

En la transición que vivimos hacia un mundo multipolar, Brasil será una de las ocho potencias globales que jugarán un papel preponderante en las relaciones internacionales. Para la región latinoamericana, pero sobre todo para América del Sur, la emergencia de este gigante como primera potencia intrarregional en nuestra historia, representará un cambio de larga duración llamado a remodelar la geopolítica local y planetaria.

Aún es pronto para determinar si el Brasil Potencia será la argamasa capaz de integrar una región que asume cada vez más claramente sus diferencias con Estados Unidos y Canadá, o si se convertirá en un nuevo imperialismo destinado a someter al resto de la región.

Este trabajo explora la tensión entre ambos caminos y concluye que estamos ante un escenario abierto. Analiza los cambios internos que llevaron a una remodelación de las clases dominantes de Brasil y al desarrollo de su capacidad autónoma de acumulación de capital, debatiendo con la tesis de Ruy Mauro Marini, quien acuñó el concepto de “subimperialismo”. Concluye con los desafíos que se presentan a los movimientos populares de Brasil, y de toda la región, ante los cambios sistémicos en curso.



 
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Quid pro quo: venta de bancos de EU a China y revaluación del renminbi
La cuarta ronda del Dialogo Estratégico y Económico (DEE) en Pekín entre Estados Unidos y China, la cumbre bilateral más importante del mundo, obtuvo resultados significativos” (China Economic Net, 5/5/12), lo cual marca una notable distensión después de su abrupto deterioro.


Los multimedia estatales chinos han dado más vuelo al éxito del DEE que la prensa de Estados Unidos, que ha enmudecido.


Se han escenificado tres sucesos significativos de la reciente distensión: 1) el tercer periodo presidencial de Vlady Putin, que la prensa china considera favorable, ya que menguará “la presión de Estados Unidos a China” (Global Times, 13/5/12), cuando ha llamado la atención la ausencia del zar ruso a la cumbre del G-8 que, a mi juicio, es enterrado en su formato inoperante en favor del G-20, más híbridamente multipolar; 2) anuncio del plan de un tratado de libre comercio entre las tres mayores potencias geoeconómicas del noreste asiático: China, Japón y Corea del Sur (Xinhua, 13/5/12), y 3) la concomitante y extraña revelación del dalai lama sobre una “conspiración” para asesinarlo (Global Times, 13/5/12). ¿Será capaz Estados Unidos de vender al dalai lama por un renminbi cuando lo que menos le conviene a China es su homicidio descarado?


En los trueques “visibles” inmediatos a la cuarta ronda del DEE se gestaron tres concreciones geofinancieras trascendentales: 1) revaluación acelerada del renminbi, lo cual valió los elogios del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner; 2) permiso de la Reserva Federal de Estados Unidos (la Fed) para la instalación de tres bancos chinos estatales (sic): Industrial and Commercial Bank of China (ICBC), el más exitoso banco del mundo, que compró 80 por ciento del estadunidense Bank of East Asia –con 13 sucursales en Nueva York y California (Rand, 15/5/12)–, mientras que Banco de China, el tercero en importancia, abre una sucursal en Chicago, y Banco Agrícola de China, el cuarto mayor, coloca una en Nueva York, y 3) China recorta de nuevo su tasa de reserva en proporción a sus depósitos bancarios (en 50 puntos base), “con el fin de inyectar mayor liquidez al mercado” (Xinhua, 13/5/12).


Más aún: la Fed permitió a una serie de entidades financieras chinas –ICBC, Central Huijin Investment y el “fondo soberano de riqueza” China Investment Corp– operar como “empresas bancarias holding”.


Nos encontramos lejos de la etapa bushiana, cuando bajo el apotegma fariseo de la “soberanía (sic) económica” prohibió a la empresa estatal petrolera china CNOOC adquirir Unocal, que acabó siendo digerida con papel chatarra por Chevron.


No hay que minimizar la apertura del sector financiero superestratégico de Estados Unidos al imponente sector bancario chino, aunque sea mínimamente simbólico.


¿Cuándo llegará la banca china a México por órdenes de Washington, más que por voluntad “nacional”? ¿Asistiremos pronto a la captura de empresas de Estados Unidos por la banca china mediante el esquema de “fusiones y adquisiciones” (M&A, por sus siglas en inglés)? ¿Qué otro tipo de trueques geopolíticos se habrán gestado tras bambalinas?


Otro rubro en el que Estados Unidos se abre dramáticamente es el cese del bloqueo de la exportación tecnológica de carácter civil a China.


En contraparte, uno de los cambios políticos más profundos es la decisión de China de permitir la inversión “foránea” (léase: de Estados Unidos) hasta en 49 por ciento.


El presidente chino Hu Jintao salió feliz de la cuarta ronda, a la que calificó de “excelente trabajo”, mientras la amazona (y fiestera) secretaria de Estado Hillary Clinton apaciguó los ánimos alterados debido a la “política del retorno de Estados Unidos a Asia”, al reiterar que Washington está a favor de una “China fuerte, próspera y exitosa”. ¡Cómo no!


En las oscilaciones sadomasoquistas entre la “competencia” y la “cooperación”, la cuarta ronda fue tan exitosa que catalizó la primera visita imprevista del ministro de Defensa Liang Guanglie al Pentágono después de nueve años.


En forma coincidente han aparecido apologistas apaciguadores de la “cooperación” bilateral en detrimento de la “competencia” limítrofe de la guerra fría, como Jeffrey Bader, anterior consejero de Obama sobre China y Asia en el Consejo de Seguridad Nacional y autor del libro Obama y el ascenso de China: un relato interno de la estrategia de EU en Asia (Brookings Press, marzo de 2012).


Jeffrey Bader considera que los “lazos de Estados Unidos y China giran alrededor de la mesa de negociaciones y no de los campos de batalla”, cuando el “abordaje de ocho (sic) presidentes de Estados Unidos hacia China, comenzando con Richard Nixon, ha sido similar, con sólo desviaciones (sic) menores” (Global Times, 13/5/12).


Obama no ha sido la excepción, y Jeffrey Bader sintetiza que “su política tiene tres principales fundamentos”: reconocimiento y respeto del ascenso (sic) de China y sus intereses legítimos; insistencia en que su ascenso (sic) se dé dentro de las normas internacionales y la ley; y asegurar que el ascenso de China sea estabilizado (¡súper sic!) por el fortalecimiento de alianzas regionales y asociaciones.


A su juicio, la relación bilateral es “razonablemente buena”, cuando los chinos han cooperado con Estados Unidos en los temas de Norcorea e Irán, mientras “Taiwán no ha sido una fuente de tensión”. Da a entender que “el único (sic) tema en el que en teoría podría darse un conflicto” es Taiwán. Hasta cierto punto porque la provocativa venta de armas a Taiwán ha sido factor preponderante de la tensión.


Arguye que el tema “irritante” de los “derechos humanos” y el contencioso del Mar del Sur de China “no son obstáculo para la cooperación”. Los “diferentes desafíos” provienen del “paso acelerado del ascenso (sic) de China en la pasada década y de su mayor rol en el mundo”. ¡Los tiene mareados el “ascenso” chino!


Alega que “la noción de que China ha suplantado o pronto suplantará a Estados Unidos en su liderazgo mundial no tiene nada que ver con los hechos”, ya que “existe una brecha muy sustancial (sic) en poder y en el ingreso per cápita”.


Aduce que las relaciones militares “fueron restauradas con la visita del anterior secretario del Pentágono Robert Gates” y desecha la leyenda de la “nueva política de contención de Estados Unidos”, pero admite el riesgo del “dilema de seguridad” entre Estados Unidos y China: la “noción de que cada uno está destinado a ver los pasos que la otra parte da por razones defensivas como por acción ofensiva”.


Razona que el “dilema de seguridad” y la “desconfianza mutua” pueden ser superados por el DEE.


Brendan O’Reilly (Asia Times, 9/5/12) juzga que la estrategia de China está basada en el “desarrollo económico y la integración”, cuando el comercio bilateral ha alcanzado 450 mil millones de dólares al año, la “mayor relación comercial entre dos países en la historia de la humanidad”: China “emplea una táctica más sutil para contrarrestar en forma eficiente el dominio militar y político de Estados Unidos”, mediante la “mayor integración de las dos economías”.


O’Reilly aduce que China “no puede igualar el poder militar de Estados Unidos a mediano plazo”, por lo que el gobierno chino “desea desarmar (sic) en forma efectiva la ventaja táctica de Estados Unidos, creando una situación de dependencia mutua y económica casi total”.


Concluye que “China busca crear un nuevo orden mundial, en el que el conflicto militar de las mayores potencias se vuelva obsoleto por la integración económica”. ¿Podrá?


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Netanyahu “engaña al mundo”, según su ex jefe de espionaje Yuval Diskin
Quienes compran ciegamente los engaños desinformativos, cortoplacistas, suelen hacer el ridículo cuando son escudriñados bajo el juicio severo de la sindéresis y la historia, como sucedió con todos aquellos (la aplastante mayoría de los mendaces “multimedia occidentales”) que tales psitácidos repitieron aburridamernte la superchería atribuida al presidente iraní Ajmadineyad sobre su falso deseo de “borrar del mapa” a Israel, lo cual ahora resultó una “pésima traducción” (¡Cómo no!).


El viceprimer ministro israelí Dan Meridor (DM) en su entrevista en Al-Jazeera (14.4.12), reconoció que los líderes iraníes nunca habían clamado “borrar del mapa” a Israel. ¿No vale la pena una disculpa pública de los desinformadores?


Como adelanté a contracorriente desinformativa (ver Bajo la Lupa, 15.4.12), el avance espectacular de las recientes negociaciones entre Irán y EU (básicamente), bajo la coreografía del “P5 más 1” en la reunión de Estambul, ha tenido tres efectos mayores: 1. La distensión con Rusia (cuando el “zar geoenergético global” Vlady Putin retoma por tercera vez las riendas del Kremlin); 2. La baja del precio del petróleo (que puede beneficiar a Obama para su relección frente al “tercer Bush”, que es Romney), y 3. La desestabilización de la estructura del poder en Israel entre los superhalcones (la tríada Netanyahu-Lieberman-Barak), quienes amenazan con una guerra unilateral nuclear a Irán, y las “palomas” del poderoso conglomerado del espionaje doméstico (Shin Bet) y foráneo (Mossad), quienes pública y virulentamente se oponen a la aventura militar en el Golfo Pérsico (que a mi juicio puede desembocar en una tercera guerra mundial).


En una entrevista con Amos Harel (Haaretz, 25.4.12), el jefe de estado mayor del ejército israelí, teniente general Benny Gantz (BG), derrumbó varios mitos profanados por la maquinaria propagandística de la tríada de superhalcones Netanyahu-Lieberman-Barak.


BG “no cree que Irán decidirá desarrollar una bomba nuclear”: “Pienso que el liderazgo iraní está compuesto de gente muy racional (¡súper-sic!)”. ¿No nos habían asegurado que estaban “locos” los chiítas iraníes? Hasta el dizque consagrado “historiador” nonagenario Bernard Lewis garantizó que Irán iba a lanzar hace seis años (¡super-sic!) la bomba nuclear que todavía no posee (Bajo la Lupa; 16. 8.06). ¿Quién resultó “loco” mayúsculo?


BG consideró que las sanciones eran suficientes cuando el supremo líder ayatola Ali Jameneni, de quien depende la decisión de construir la bomba atómica, no estaba dispuesto a recorrer “el kilómetro extra”.


AH asevera que BG “ha tomado un abordaje precavido”, dejando “abiertas las puertas a la negociación con Irán” y juzga que el lenguaje del militar “está usualmente despojado de las comparaciones del Holocausto a la que son afectos los políticos israelíes” y “está lejos de la retórica dramática (sic) del premier Netanyahu” y del lenguaje “histérico”.


A los dos días de las declaraciones de BG, el ex director del espionaje doméstico (Shin Bet), Yuval Diskin (YD), fustigó que el primer ministro Netanyahu y el ministro de defensa Ehud Barak (EB) “no son aptos para gobernar”, debido a que son presa de un “liderazgo mesiánico (¡super-sic!)”: Netanyahu es “un mesías de Cesárea” y EB es “mesías de las torres Akirov” (nota: donde vendió su departamento de lujo a 7 millones de dólares con ganancia de 4 millones).


El máximo ex espía israelí criticó que Netanyahu “engaña (sic) a la opinión pública” sobre el asunto de la bomba nuclear iraní que todavía no posee: “Si Israel ataca, ello estimulará a los iraníes a producir la bomba más rápido” (Ynetnews; 27.4.12).
YD alegó que “Israel se ha vuelto mucho más racista (sic) en los pasados 15 años” y que Netanyahu no estaba interesado en negociar la paz con los palestinos (Editorial Haaretz; 30.4.12). El editorial (“Israel debe escuchar a Duskin, ex jefe de Shin Bet”) juzga que los comentarios de YD “desenmascaran al gobierno” cuando sus revelaciones se suman a las de Meir Dagan (ex jefe del Mossad, quien denostó como “suprema estupidez” el ataque a Irán) y del general Gaby Ashkenazi (ex jefe de estado mayor), quienes exhibieron el “desempeño superficial” de los políticos israelíes, quienes “venden imágenes (sic) a los votantes”.


Anshel Pfeffer (Haaretz, 29.4.12) aduce que las críticas del ex jefe de Shin Bet “exhiben que el establishment cupular de la seguridad en Israel está en desacuerdo con Netanyahu y Barak en el manejo del tema iraní”.


El centro de pensamiento estratégico europeo De Defensa (2.5.12) pregunta si el primer ministro Netanyahu “es la verdadera amenaza existencial contra Israel” cuando la “dirigencia política” y la “seguridad nacional” se inflaman en su “guerra civil”. Los ataques contra Netanyahu han sido virulentos, en particular de Tzipi Livni (TL) –anterior (¿?) funcionaria del Mossad, ex canciller y ex presidenta del partido Kadima de oposición–, quien arremetió contra la política “mesiánica” del primer ministro Netanyahu contra Irán, lo cual se ha vuelto “una amenaza existencial para Israel al arrastrarle a tensiones y a la posibilidad de un conflicto con efectos catastróficos para sí mismo”.


Russia Today (1.5.12) destaca las violentas críticas tanto de TL como del ex primer ministro Ehud Olmert contra Netanyahu y su política bélicosa con Irán. TL fustiga que “el gobierno Netanyahu pone la existencia del Estado judío en peligro mortal, al ignorar el creciente descontento internacional (sic)”. Pues sí, de otra forma no sería “mesiánico”.


La ventana de oportunidad abierta en Estambul entre Irán y EU (básicamente) en sus negociaciones “útiles y constructivas” puede desembocar en un arreglo histórico en la próxima reunión de Bagdad a finales de mayo, que ya fracturó a los superhalcones del gobierno, la tríada Netanyahu-Lieberman-Barak, con las palomas, hoy ubicadas en el aparato de seguridad nacional de Israel.


Lo atractivo del concepto que De Defensa califica de “guerra civil” israelí radica en que el nada improbable arreglo entre Irán y EU acerca cada vez más a los aparatos de seguridad de Israel con sus homólogos de EU, mientras aleja cada vez más a Obama de Netanyahu: icono de los neoconservadores straussianos y comprometido con la eterna agenda bélica del Partido Republicano y su “tercer Bush” (Mitt Romney).


A su cuenta y riesgo, Netanyahu,entrampado en su sionismo “mesiánico”, abusa de sus aliados hasta hoy indefectibles del eje Wall Street-Congreso-Hollywood-Las Vegas-multimedia.


La teología irredentista de Netanyahu tiende a subestimar tanto el poderío ejecutivo de la presidencia de EU como la inteligencia de Obama, quien ha sido muy prudente frente a los constantes desaires e (intro)“misiones” flagrantes del primer ministro israelí.

Peor aún: el “mesías de Cesárea” (YD dixit) confronta peligrosamente al Pentágono que en cualquier momento lo puede parar en seco
.

De todo, lo que más me extraña es que el “mesías de las torres Akirov”, general Ehud Barak, haya sucumbido a los espejismos teológicos de Netanyahu, el “mesías de Cesárea”. Los militares de Israel suelen ser la parte más seria y serena de su supraestructura. Algún día y en la coyuntura oportuna relataré mi reciente entrevista civilizada con uno de sus cupulares pesos pesados.


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¿Será América Latina el nuevo Medio Oriente?
Todos los años la región latinoamericana escala posiciones en el ranking geopolítico mundial por el constante incremento de sus reservas de recursos estratégicos. Cuando Petrobras difundió en 2006 el descubrimiento de la capa pre-sal de petróleo, que puede albergar hasta 100 mil millones de barriles de crudo, el peso de Brasil en el mundo creció notablemente, ya que en 2020 será el cuarto productor mundial de crudo.


La pasada semana se supo que posee también enormes reservas de gas natural en las regiones de Mato Grosso y Minas Gerais. El ministro de Minas y Energía, Edison Lobão, aseguró que en cinco años el país tendrá autosuficiencia y se convertirá en exportador aunque seguirá importando gas boliviano (O Globo, 29 de abril de 2012). Hasta ahora Brasil es un modesto productor de gas con reservas de 340 mil millones de metros cúbicos, puesto 36 en el mundo.


Las cifras que difundió el gobierno de Dilma Rousseff elevan las reservas a 7 billones de metros cúbicos, lo que coloca al país entre las cinco principales reservas de gas del mundo, detrás de Rusia, Irán y Qatar y a la par de Arabia Saudí. Un salto espectacular, similar, según Lobão, al que se dio con la capa pre-sal. En suma, la sexta economía del mundo se coloca como potencia gasífera y petrolífera, en una región cuya importancia en materia de recursos minerales y energéticos no deja de crecer.


Apenas un año atrás, Venezuela había desplazado a Arabia Saudí como la primera reserva de petróleo. Además posee la tercera reserva de bauxita, la cuarta de oro, la sexta de gas natural y la décima reserva de hierro del mundo. En 2007 se supo que Perú contiene enormes reservas de uranio, disperso en 13 de sus 25 regiones, que ya se comienza a explotar en la provincia sureña de Carabaya, en Puno. A eso debe sumarse que Chile es el mayor productor mundial de cobre, y Brasil el mayor de hierro.


Un reciente informe de Metals Economic Group señala que la caída del mercado de acciones favorece las inversiones en minería que crecieron 44 por ciento en 2010 y 50 por ciento en 2011, luego de una fuerte caída en 2009 (Tendencias de la exploración mundial 2012). La región latinoamericana es el primer destino de las inversiones mineras en el mundo, con 25 por ciento del total, donde destacan Chile, Perú, Brasil, Colombia, México y Argentina, los tres últimos por ser grandes productores de oro. En 2003, apenas 10 por ciento de la inversión minera mundial se dirigía hacia América Latina.


Perú es el primer destino de las inversiones mineras en la región, seguido por México, Chile y Brasil. En 2010 la región proveía 51 por ciento de la plata del mundo, la mitad del litio, 45 por ciento del cobre, 27 por ciento del molibdeno, 25 por ciento del estaño, 23 por ciento del zinc y la bauxita, 19 por ciento del oro y 18 por ciento del hierro (Reuters, 16 de abril de 2012). Hasta 2020 el sector minero recibirá 300 mil millones de dólares de inversiones.


Un verdadero desastre, ya que consolida la dependencia de la región a la explotación y exportación de sus recursos naturales. El periodista peruano Raúl Wiener sostiene que 30 por ciento de los ingresos fiscales de su país se originan en la minería y que “la única forma más o menos rápida de incrementar estos fondos en el corto plazo y poder llevar adelante los programas sociales que todo candidato promete para ganar las elecciones, es con más inversiones en minería, por lo que pelearse con este sector sería hacerse el harakiri” (La Primera, 12 de abril de 2012).


La región ocupa un lugar destacado no sólo en reservas de gas natural y gas de esquisto (shale gas), petróleo, mineral de hierro, sino también en los más diversos metales. Para las multinacionales es el momento de hacer negocio. ¿Cómo evitar esta avalancha de inversiones que depredan la naturaleza y remachan nuestra dependencia? ¿Cómo hacer para que las riquezas no se conviertan en una maldición, como señala el ex presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador, Alberto Acosta?


El primer punto es que en los gobiernos no existe clara conciencia de que la región es un nuevo Medio Oriente. Atados a una mirada de corto plazo para aumentar la recaudación fiscal, ni siquiera saben cómo harán para defender esas riquezas. La segunda cuestión es que la resistencia de los movimientos, vigorosa y valiente, no tiene aún la potencia suficiente para frenar este proceso. Por cada emprendimiento que se frena o aplaza, como el proyecto explotación aurífera Conga, en Perú, decenas de otros siguen adelante.


En tercer lugar, el único país de la región que tiene la capacidad tecnológica y financiera para encarar proyectos de extracción e industrialización de los recursos es Brasil, a través de Vale (segunda minera del mundo), Petrobras (cuarta petrolera), Braskem (quinta petroquímica) y sus grandes constructoras como Odebrecht, OAS, Andrade Gutierrez, Camargo Correa y Queiroz Galvão. Y cuenta con el mayor banco de fomento del mundo, el BNDES, para financiar cualquier proyecto.


El fracaso de la refinería que decidieron construir en Manabí las estatales Petroecuador y PDVSA, que crearon una empresa binacional para desarrollar el proyecto, muestra los límites de las iniciativas regionales. El proyecto fue anunciado por el presidente Rafael Correa en 2008 y nunca se concretó. A mediados de abril Correa informó que China estaría dispuesta a financiar los 13 mil millones de dólares de la Refinería del Pacífico que podría estar terminada en 2016 (La Hora, 21 de abril de 2012). Ecuador debió recurrir a China ante la crisis y ruptura con las empresas brasileñas en 2008.


La sensación dominante es que más allá de la voluntad de los gobiernos de la región, que apuntan hacia la profundización del modelo extractivo con mayor presencia estatal, no hay condiciones para eludir a las multinacionales. La buena nueva, relativa por cierto, es que el menú se ha ampliado: a las tradicionales megaempresas del norte se suman ahora las chinas y las brasileñas. Los que crean que son mejores, les pueden preguntar a los pueblos –y también a los gobiernos– que las sufren.

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Jueves, 03 Mayo 2012 06:33

Pakistán se está enojando

Se explica: el domingo que pasó, aviones no tripulados (ANT) de EE.UU. atacaron una escuela abandonada en Waziristán Norte y mataron a sus cuatro ocupantes, “presuntos terroristas”, aunque no se ha explicado todavía si lo eran o apenas gente sin techo que eligió el lugar para dormir. Una característica terrible de estas guerras es el anonimato de sus víctimas, de las que en los medios desaparecen nombres, edades, condiciones de vida, y todo se funde en un número, una mera cifra que sirve para contar cualquier clase de objetos.
 

Este hecho elevó la temperatura de las relaciones Pakistán/EE.UU., aliados en la guerra contra el talibán, que ya venían tensas por la repetición de misilazos en la zona paquistaní lindante con Afganistán donde, en efecto, hay bases guerrilleras, pero que más bien están “infestadas” de tribeños del lugar. En noviembre último, un ataque aéreo estadounidense que bombardeó bases paquistaníes en esa zona fronteriza y se cobró la vida de 24 soldados “aliados” (www.washingtonpost.com, 11-11-11) había ya agravado la tirantez entre los dos países. La Casa Blanca lamentó el suceso, pero todavía está debatiendo si pedir disculpas o no.
 

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán calificó estas operaciones de “violaciones de la integridad territorial y la soberanía nacional” y subrayó que se llevan a cabo “en total contravención del derecho internacional y de las normas establecidas por las relaciones interestatales”. Obama se defendió atacando: su principal asesor en seguridad interior y guerra contraterrorista, John Brennan, declaró el mismo domingo: “Infortunadamente, en la guerra también hay bajas civiles... a veces hay que tomar vidas para salvar vidas”, aunque no explicó cómo la muerte de casi 3000 personas, casi todas ellas no identificadas, salvó vidas (//abcnews.go.com, 29-4-12). Y no mencionó que estos bombardeos con ANT se producen en países con los que Washington no está en guerra: Pakistán, Yemen y Somalia. Cualquiera puede tener un olvidito.
 

Al día siguiente, en cumplimiento de una indicación de Obama, Brennan formuló declaraciones detalladas sobre las políticas y consideraciones que explican el empleo de ANT contra los terroristas, al que calificó de “legal”, “ético” y “conforme a los principios de necesidad y proporcionalidad” (www.lawforeblog.com, 30-4-12). Insistió en que “nada en el derecho internacional” prohíbe matar “enemigos” fuera del campo de batalla, afirmación que convierte al mundo entero en un campo de batalla. El Pentágono ya lo practica mediante ejecuciones extrajudiciales en cualquier país. Pero ésas son operaciones clandestinas y los ANT son notorios.
 

Obama, durante su hasta ahora único mandato, quintuplicó las operaciones de ANT en relación con las ordenadas por W. Bush a lo largo de sus dos presidencias. La CIA llega a sostener que borró del mapa a 600 talibán sin matar a un sólo civil con tales ataques, pero oculta que minutos después de lanzar uno, los ATN regresan para liquidar a los vecinos que acuden a socorrer a posibles sobrevivientes. Así lo verificó in situ la Oficina de Periodismo de Investigación de la City University de Londres (BIJ, por sus siglas en inglés). Su informe más reciente, solicitado por el Sunday Times, señala que la campaña de la CIA con ANT “ha matado a decenas de civiles que se aprestaban a ayudar a las víctimas o asistían a funerales” (www.thebureauinvestigates.on, 4-2-12).
 

La investigación de la BIJ registra que de mayo de 2009 a junio de 2011, “al menos quince ataques contra quienes intentaban rescatar a las víctimas fueron noticia en medios serios, incluidos The New York Times, CNN, Associated Press, ABC News y Al Jazeera”. Recuerda que a los funerales de Khwaz Wali Mehsud, un comandante talibán de mediana importancia, concurrieron unas 5000 personas, no sólo talibán, sino muchos vecinos, y un nuevo ataque de ANT acabó con la vida de 83, de los que 45 eran civiles, diez niños entre ellos. El informe de la BIJ apareció pocos días después de que Obama afirmara que esos ataques eran un esfuerzo preciso y bien dirigido a los blancos que “no ha causado un número elevado de bajas civiles”.
 

Sarah Crowe, representante de Unicef, ha dicho que “aun la muerte de un sólo niño por los misiles de los ANT o por ataques suicidas, es una muerte de más. Los niños no tienen lugar en una guerra y todas las partes deben hacer lo máximo para protegerlos de ataques violentos en todo momento”. Es evidente que esas máquinas no saben leer: según la organización caritativa británica Childs Victims of War (//childsvictimsofwar.org.uk), los ataques de los ANT han provocado ya la muerte comprobada de 175 niños. A saber a cuánto asciende en realidad su número.
 

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 Japón y EE UU anuncian la retirada de 9.000 marines de Okinawa
Japón y Estados Unidos han anunciado la retirada de 9.000 marines de la isla de Okinawa, al sur del país asiático, donde la presencia militar americana de unos 24.000 soldados era cada vez más rechazada por la población. "Alrededor de 9.000 marines, acompañados de sus familias, serán recolocados en otras zonas fuera de Japón", ha indicado un comunicado conjunto publicado este viernes en Tokio. La operación se enmarca en una reorganización del despliegue de tropas de Estados Unidos en el océano Pacífico, la región a la que Washington está prestando atención creciente.

 
La reorganización se llevará a cabo entre las islas americanas de Guam, donde serán reinstalados 5.000 de los militares, Hawai, y también Australia. El comunicado no ha aclarado nada sobre el traslado de la base aérea de Futenma a una bahía protegida de la isla, que rechaza una gran parte de la población local.


Los dos Gobiernos confirman que se trata de "la única solución viable encontrada hasta el momento". El acuerdo llega justo una semana antes de que el primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, visite Washington para entrevistarse con el presidente Barack Obama. EE UU ha decidido aumentar su cooperación militar con Australia, Filipinas y Singapur, frente al crecimiento del poder e influencia de China en la región. "Estoy muy satisfecho porque, después de muchos años, hemos alcanzado este importante acuerdo y el plan de acción. Aplaudo el duro trabajo y el esfuerzo que se realizó para lograrlo", aseguró en un comunicado el secretario de Defensa, Leon Panetta.

 
"Hemos sido capaces de desvincular la recolocación de Futenma de otros elementos, como la reubicación de los Marines a Guam y la devolución de algunas partes de Okinawa", comentó Ichiro Fujisaki, embajador en Estados Unidos de Japón, país que ayudará a financiar, con 3.100 millones de dólares, el redespliegue de las tropas norteamericanas en Guam.

 
Al menos desde 2006 venía negociándose este pacto, que fue también alabado por Panetta porque permite, según el comunicado, "una presencia en la región de Asia-Pacífico mejor distribuida geográficamente, más resistente en el en el plano de las operaciones y políticamente sostenible". Un alto funcionario del Departamento de Estado afirmó a Reuters: "[El pacto] es un elemento clave de nuestra estrategia de reorientación hacia la región de Asia-Pacífico". Una estrategia que incluye también relaciones más estrechas con Filipinas, Australia y Singapur.

 
Además, según un alto funcionario del Pentágono, el acuerdo permitirá dedicar más recursos a la ciberseguridad, a espionaje y a la vigilancia de operaciones, y al programa de misiles balísticos.

 
La fuerte presencia militar norteamericana en Okinawa, donde está concentrada la mitad de los 47.000 soldados del archipiélago, viene creando desde hace años tensiones entre los dos países. En 2006, Washington aceptó trasladar la base aérea de Futenma, que está situada en plena zona urbana, hacia una bahía protegida, pero parte de la población, que se opone a la presencia estadounidense, pide el cierre definitivo de la base.


Agencias Tokio 27 ABR 2012 - 06:10 CET
 


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Sábado, 21 Abril 2012 11:24

Una asignatura todavía pendiente

Una asignatura todavía pendiente
Es muy probable que en pocas semanas ya no se vuelva a tocar el tema de la VI Cumbre de las Américas. Muy significativo resulta el esfuerzo oficial y oficioso por proclamar el éxito, como si se quisiera responder a un escepticismo que se sabe generalizado. Y, en efecto, del evento no resultó el replanteamiento de las relaciones políticas hemisféricas que algunos esperaban ingenuamente. Todo ocurrió como lo habíamos previsto: un evento más que todo social y diplomático, donde no se logra aprobar una declaración política pero se reafirma el status quo del continente. En ese sentido, ganan Obama y Santos, cuyos acuerdos bilaterales constituyeron lo único que los grandes medios de comunicación pudieron rescatar al final de la fiesta. Se constató la oposición de varios países del Alba, la protesta de Argentina y la notificación de su autonomía por parte de Brasil, lo cual no deja de ser importante, pero la verdad es que ya eso se sabía y, a esta altura, y con los antecedentes de la posición expresada por Ecuador, se esperaba mucho más.

Hay que tener cuidado, sin embargo, para no caer en el socorrido lugar común según el cual todo es retórica y pocas cosas prácticas. La realización de la Cumbre por sí misma tiene una significación y cumple una función política. Esa significación depende en un todo de los medios masivos de comunicación. Fue así como Santos logró elevar el perfil político de la Cumbre al sugerir que se iban a discutir los temas de Cuba y de las drogas; durante meses no hablaron de otra cosa los fabricantes de opinión. Hoy, después de haberse revelado que no resultó nada importante al respecto, el propio Santos se disculpa, a través de los medios, afirmando que él nunca había dicho que esos fueran temas centrales. La aparente armonía, que por fortuna alcanzó a ser ensombrecida, es de todas maneras un hecho político que van a tratar de capitalizar.

Pero el objetivo buscado era más que todo colombiano: era la apuesta principal de Santos. Por eso, al mismo tiempo, el Gobierno y los grandes medios a su servicio ponderaron hasta el cansancio los éxitos de la reunión empresarial y sobre todo de la llamada Cumbre Social. “Se rompió la incomunicación con la sociedad civil”, dice la funcionaria encargada de promoverla, como si este ejercicio participativo no fuera un ritual que se ha repetido otras veces con base en la maquinaria de cooptación de la OEA. No deja de ser, por ello, de extrema ingenuidad argumentar, como lo hacen algunos dirigentes sociales, que “pudieron hacer conocer sus planteamientos”, para justificar su presencia allí. La ‘participación’, en realidad, resulta encuadrada en los temas oficiales, en este caso alrededor de la “conectividad”.

Un ejemplo es el “Foro de los Jóvenes”, que presenta como preocupación central el acceso a las redes y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, pero en un sentido de mercado que se acerca más bien a la ampliación del número de clientes, sin referencia alguna a las verdaderas amenazas que se encuentran en la ley Sopa en los Estados Unidos y su equivalente en Colombia, la Ley Lleras (hoy, implementación del TLC). Y, lo que es más importante, sin ninguna referencia al tema que verdaderamente está en debate entre los jóvenes, es decir la Educación como derecho, gratuita y universal, el tema que estuvo en el centro del Foro impulsado por la MANE en la V Cumbre de los Pueblos.

En suma, el significado de la Cumbre Social lo dan los medios de comunicación que, sin importar lo que allí se diga, destacan ante todo el hecho mismo de la participación como un ingrediente más de la construcción de la unidad nacional de Santos, y como un mecanismo para negar u ocultar la realización de la V Cumbre de los Pueblos, verdadera expresión de los movimientos sociales que, como en ocasiones anteriores y desde el principio, se encargaron de ubicar en primer plano los temas fundamentales de la disputa regional: la militarización imperialista que incluye la criminalización de las luchas sociales, la amenaza del ‘libre comercio’, la persistencia del modelo extractivista, la crisis ambiental y climática, el acaparamiento de tierras, y la negación neoliberal de los derechos humanos económicos, sociales y culturales. Tales temas, entre otros, fueron abordados por miles de participantes en sus deliberaciones. Y una discusión de fondo sobre la necesidad y posibilidad de replantear las relaciones con la potencia, que tiene en cuenta las experiencias recientes de integración de Latinoamérica y el Caribe.

Esta Cumbre de los Pueblos, realizada en medio de enormes dificultades logísticas y del clima de ‘seguridad’ militarista que se impuso en la ciudad de Cartagena, no abriga muchas esperanzas de ser escuchada por los Jefes de Estado, ya que ni siquiera contó, como en el pasado, con el apoyo de aquellos que llamamos progresistas, pero tiene la satisfacción de avanzar en el proceso de convergencia y fortalecimiento de los movimientos sociales del continente. Se ubica en una línea de continuidad que tiene como cita inmediata la Cumbre que habrá de realizarse en Rio de Janeiro a mediados de junio de este año.

Desde el punto de vista de las relaciones políticas hemisféricas, es claro que la publicitada Cumbre de las Américas no dio lugar a la confrontación o la negociación que algunos esperaban. Y ello, pese a que el reclamo acerca de la necesaria participación de Cuba, más allá del reclamo mismo, representaba una reacción contra las tradicionales imposiciones de Estados Unidos y constituía, por tanto, una ocasión inmejorable para, por lo menos, cambiar el escenario. Los gobiernos del Alba no supieron, o no quisieron, llevar hasta el final el cuestionamiento del formato de la Cumbre. Es una tarea que sigue pendiente, en la simple pero categórica exigencia con la que termina la declaración aprobada por la Cumbre de los Pueblos: “La Cumbre oficial de las Américas no puede seguir siendo un escenario excluyente, de subordinación al Imperio y simulación de falsas armonías”.

 
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Sábado, 21 Abril 2012 11:06

La voz que se impuso en Cartagena

La voz que se impuso en Cartagena
Con poca gloria para Santos, mucha pena para el pueblo de La Heroica y muchos interrogantes para el continente, terminó la VI Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias. El presidente colombiano, en lugar de salir en hombros, como hacía prever el enorme despliegue económico (25 millones de dólares), organizativo y de propaganda, salió a defenderse culpando a los medios de haber azuzado el fuego con los temas candentes: Cuba, Malvinas y drogas. La V Cumbre de los Pueblos, por su parte, emitió una declaración conjunta sobre estos y otros temas estratégicos, y se puso del lado de quienes dejaron atrás la sumisión a Estados Unidos.

La ausencia de Cuba, Puerto Rico y Ecuador, por la intransigencia y el colonialismo estadounidenses; la salida intempestiva de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, por la falta de consenso en su solicitud de respaldo en la exigencia de reconocimiento de la soberanía de su país sobre las islas Malvinas; la ausencia de Nicaragua y posteriormente la salida del presidente de Bolivia, Evo Morales, dejaron una lánguida foto y un balance que empeoraba con el paso de las horas.

De los 34 países del continente, 33 coinciden ahora en que “no habrá una sola cumbre más que reúna a los gobiernos del continente sin la participación de Cuba”. Desde los gobiernos conservadores hasta los progresistas, han llegado a un consenso en este punto, anunció ante los medios de comunicación, el lunes 16 de abril, el canciller venezolano Nicolás Maduro.

El gobierno de Colombia, a pesar de los tiempos que corren, mantiene su posición de genuflexión con el conjunto de la política estadounidense, y por eso el fracaso de Santos no equivale al éxito de la agenda social colombiana. Barack Obama vino a acelerar la entrada en vigencia del TLC para beneficio de las corporaciones estadounidenses. El sector avícola, resignado, anuncia que se está adaptando, “a pesar de la brecha competitiva”, a la entrada de 27.000 toneladas de pollo estadounidense en el primer año del Tratado, y que la competencia ya no será sólo con los cuartos traseros baratos (pierna y pernil) sino también con la pechuga de pollo, que ha bajado de precio en Estados Unidos, producto de la reducción del consumo en medio de la crisis económica.

Sigue la militarización norteamericana de todo el continente, con efectos perversos en el conflicto armado colombiano; se acelera un convenio energético consistente en hidroeléctricas que seguirán explotando el recurso estratégico del agua e imponiéndose sobre los derechos territoriales de las comunidades, a la vez que contribuyen a profundizar la crisis climática. El ministro de Minas Mauricio Cárdenas afirma pomposamente que Colombia se pone a la vanguardia de la integración energética del continente, mientras millones de personas todavía no cuentan con acceso a la electricidad o tienen que pagar 10 o más por ciento de su ingreso mensual por contar con este servicio.

La presencia disidente


Al otro lado de las murallas de la Ciudad Heroica culminó la V versión de la Cumbre de los Pueblos, bajo el lema “La verdadera voz de las Américas”, que se sumó al rechazo frente a que Estados Unidos siga imponiendo la agenda continental, a la vez que abordó los verdaderos debates del continente y sentó su posición de respaldo a Cuba, a la soberanía Argentina sobre Malvinas y en contra de la llamada “guerra contra las drogas”. Así lo consignó en la declaración final, construida de manera consensuada entre organizaciones sociales de Colombia y delegaciones internacionales. También se produjeron declaraciones sectoriales de sindicatos, mujeres, estudiantes e iglesias, que realizaron sus encuentros en el marco de esta Cumbre.

La presencia y la actuación de las corporaciones trasnacionales en diferentes renglones de la economía de América Latina fueron temas transversales a las reflexiones de las organizaciones sociales en los diferentes paneles, talleres y conversatorios de la Cumbre de los Pueblos. El debate llega a la misma conclusión: los intereses de la megaminería, los agronegocios, la banca, las multinacionales del agua, los recursos naturales, las telecomunicaciones, las farmacéuticas y la tecnología, entre otras, están detrás de la militarización, la represión, el señalamiento y la persecución de los líderes sociales que se oponen a que controlen los recursos estratégicos. Estas corporaciones, a la vez, sobornan, presionan o se alían con funcionarios gubernamentales para imponer sus propias reglas de juego a través de los Tratados de Libre Comercio, los Tratados Bilaterales de Inversiones y toda la legislación interna que se ha modificado para garantizarles cada vez más derechos. Todo esto ocurre en un contexto de crisis económica en Estados Unidos y Europa, cuando el gran capital busca reacomodarse acumulando cada vez más rentas, territorios y recursos, y mira hacia nuestros territorios con avaricia.

Minería: locomotora rota


El gobierno colombiano les devuelve a las multinacionales mineras en exenciones de impuestos aproximadamente al 30 por ciento de lo que pagan estas empresas en regalías. Esa fue la denuncia presentada por Mario Valencia, de la Red Colombiana de Acción Frente a la Megaminería (Reclame), durante el panel “Megaminería y Desarrollo”, realizado el primer día de la V Cumbre de los Pueblos. “El estado colombiano le está regalando los minerales a esas empresas, por estar cargados de exenciones que equivalen a dos billones de pesos anuales, que es justamente lo que los estudiantes están pidiendo para mejorar la calidad y la oferta educativa de la universidad pública”, señaló Valencia, quien afirmó que el Estado debe recuperar el control de la minería.

La problemática minera atraviesa el continente, pero no todos los países juegan el mismo papel. Raúl Burbano, integrante de la organización no gubernamental canadiense Frontera Común, que le hace seguimiento a la minería, afirmó en el panel “Implementación de los TLC” que dos tercios de la minería mundial es de origen canadiense, y recordó que Canadá ha ‘asesorado’ la reforma a los códigos mineros de varios países del continente, con lo cual termina favoreciendo a las 1.500 empresas y los 1.246 proyectos mineros canadienses. En los últimos cinco años, el crecimiento del sector pasó de 35 a 50 por ciento. La mayoría de estas inversiones están en Honduras, Colombia y Perú, países donde no se respetan los derechos humanos, añade Burbano, con lo cual la minería canadiense busca evadir su responsabilidad con trabajadores y comunidades, para aumentar su margen de ganancias. Frontera Común promueve un marco legal en su país que permita el control al comportamiento de la minería más allá de las fronteras.

¿Guerra, contra qué?


La llamada Guerra contra las Drogas fue abordada por la V Cumbre de los Pueblos bajo el eje de militarización, derechos humanos y criminalización de la protesta social. Ricardo Soberón Garrido, ex zar antidrogas del Perú, analiza los intereses que la dinamizan: “En el terreno empresarial, obviamente los laboratorios farmacéuticos internacionales que pretenden seguir manteniendo el monopolio del control de las situaciones de neurosis, de psicosis, de distinto tipo de patologías a partir de sus propios medicamentos y no permitir que la gente tenga salidas más naturales (recurriendo a plantas de uso tradicional, estigmatizadas por esta misma política). En el terreno militar, estamos evidenciando un proceso de privatización de la guerra, particularmente en América Latina. Organizaciones y agencias de seguridad y de orden público del aparato tecnológico militar de Estados Unidos están interesadas en alimentar a las fuerzas armadas y policiales de nuestros países, y a sus servicios de inteligencia, para poder encomendarles nuevas misiones, entre otras el control del narcotráfico; el seguimiento y monitoreo de vuelos sospechosos, de embarcaciones sospechosas, la devolución de migrantes, etcétera. Hay también otros actores ideológicamente interesados, en algunos casos podemos hablar de sectores muy conservadores”.

Soberón renunció hace algunos meses a su cargo como Zar Antidrogas de su país por presión de Washington. Se hizo presente en la V Cumbre de los Pueblos para compartir sus reflexiones y señalar esta temática como un asunto del resorte de cada país: “No hay un problema mundial de drogas: hay problemas nacionales que deben ser respondidos en términos nacionales, porque uno de los trucos sobre los cuales se ha basado el sistema internacional ha sido hacernos pensar que el problema es global, que la respuesta es global, y que nadie puede poner en tela de juicio ese paradigma internacional”.

Los TLC: leyes de implementación podrían ser inconstitucionales


La multiplicación de los Tratados de Libre Comercio está generando un nuevo orden legal internacional que pone en juego las normas nacionales e incluso las normas internacionales que protegen los derechos humanos. Así se desprende de las discusiones que tuvieron lugar bajo el eje “TLC: negociación, implementación y resistencias”, durante la V Cumbre de los Pueblos.

En el panel sobre implementación de los TLC, los estragos de los Tratados de Libre Comercio no fueron sólo un pronóstico. Jorge Coronado, de la Comisión Nacional de Enlace, red de organizaciones sociales costarricenses, presentó el balance de lo que han sido siete años de implementación del TLC con Estados Unidos para Centroamérica: la balanza comercial se invirtió completamente. Hoy, Centroamérica importa de Estados Unidos más de lo que exporta. El 73 por ciento de la biodiversidad está patentado, el desempleo aumentó y la informalidad representa el 66 por ciento de la economía, y es perseguida por la policía. Existen fuertes restricciones en materia de propiedad intelectual, las fotocopias están penalizadas en Centroamérica y la responsabilidad recae sobre los dueños de los pequeños negocios de copiado, reveló Coronado.

El analista y economista Héctor-León Moncayo, integrante del consejo editorial de este periódico, afirmó que en Colombia, como en otros países con TLC, las leyes ya no se desprenden de la Constitución sino del acuerdo comercial. También afirmó que en la demanda de inconstitucionalidad presentada por diversas organizaciones sociales, académicas y sectores empresariales, en 2009, quedó un espacio abierto para la incidencia jurídica, y es que la Corte declaró constitucional el TLC con Estados Unidos pero afirmó que algunas leyes de implementación pueden ser inconstitucionales. Moncayo insistió en que la lucha contra los TLC está vigente y debe darse también en el terreno jurídico, pero fundamentalmente a través de la movilización social.

El gobierno no acoge propuestas de la MANE


La educación, en particular la superior, está en el centro de los debates sobre el modelo económico en el continente. La disputa por la educación pública, gratuita, universal y de calidad le ha dado dividendos muy importantes al movimiento estudiantil en el continente, particularmente en Chile y Colombia, donde mantienen detenidas las reformas que profundizan la privatización. El reconocimiento por esos logros se hizo sentir en todos los escenarios y momentos de la V Cumbre de los Pueblos, donde la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) se hizo presente.

Ante la presión del movimiento estudiantil, el viceministro de Educación Javier Botero Álvarez tuvo que asistir al foro sobre autonomía universitaria convocado por la MANE, en el marco de la V Cumbre de los Pueblos. El funcionario se reafirmó en la postura gubernamental de centralizar la autonomía universitaria en una junta directiva o consejo superior, a pesar de las recientes críticas que rodearon la elección del rector de la Universidad Nacional de Colombia, en el marco del debate sobre la educación pública en el país.

Los integrantes de la MANE participantes en el Foro denunciaron que el gobierno colombiano no acoge sus propuestas, aunque públicamente se declara dispuesto al diálogo. “No quieren salir del marco neoliberal porque apuntan a abrirle espacio a la inversión privada y al capital extranjero en la universidad pública”, señaló Leonel Eduardo Vargas, vocero de la MANE, quien anunció que la movilización seguirá.

Sin la voz de las mujeres, otra América no es posible


Con esta consigna, cerca de 200 representantes de organizaciones de mujeres de Cartagena, la Costa Caribe y el país, junto con delegadas internacionales, se reunieron en un encuentro realizado en el marco de la V Cumbre de los Pueblos para discutir las relación entre las reglas y las normas del modelo económico, y los derechos humanos. A pesar de los avances de la lucha feminista, las mujeres siguen siendo las principales responsables del trabajo doméstico no remunerado que combinan con las actividades productivas, duplicando su jornada laboral. Adicionalmente, las tasas de desempleo de las mujeres son más altas estructuralmente en todo el continente. En Colombia, en el período septiembre-diciembre de 2011, el desempleo de las mujeres fue de 12,5 por ciento, mientras el de los hombres fue de 7 por ciento.

El modelo actual está fuertemente sostenido en sus hombros mientras les ofrece condiciones precarias de trabajo. Los sectores de la economía nacional que desplazan los TLC en los países llamados en desarrollo son la agricultura y la industria (incluyendo el desarrollo tecnológico). Las economías locales quedan sostenidas en sectores como comercio, hoteles y restaurantes, y en los servicios comunales, sociales y personales. Estos dos son las principales fuentes de trabajo para las mujeres, también porque son una extensión de los roles de cuidado, tradicionalmente asignados a ellas. En el país, 63 de cada 100 mujeres trabajan en comercio y servicios, según estadísticas del Dane.

La reducción del Estado recae también sobre los hombros de las mujeres. Una muestra de ello es el trabajo de las madres comunitarias, a quienes históricamente se les ha negado su relación laboral con el Estado. Las madres comunitarias del departamento de Bolívar denunciaron durante el encuentro que, con el programa de atención a la primera infancia, “De Cero a Siempre”, lanzado por el gobierno nacional, su trabajo está en riesgo. Las ONG van a recibir los recursos de Bienestar Familiar para atender a la infancia, y son ellas las que van a contratar a las madres. María Valencia, del Sindicato de Madres Comunitarias de Bolívar, anunció que las organizaciones que las agrupan en todo el país realizarán una marcha nacional en mayo de este año para denunciar esta situación y exigirle al gobierno nacional unos programas que las incorporen y reconozcan sus derechos.

Las ventas por catálogo se han convertido en otra ocupación generalizada para las mujeres en la región. Algunas lo asumen como trabajo adicional para completar sus ingresos. Mientras las multinacionales de belleza y otros artículos de aseo y nutrición acumulan enormes ganancias por este concepto, las mujeres deben poner el capital inicial, crear las redes de ventas y pagar por los catálogos. Todos los costos los asumen las vendedoras, sin llegar a tener relación laboral o contractual con estas compañías.

La salud y la seguridad social son dos de las enormes deudas del modelo económico con las mujeres. No hay atención en salud que reconozca los derechos sexuales y reproductivos en las distintas etapas de su vida, y, por el contrario, la atención en salud se ha precarizado, deshumanizado y estandarizado, señalan las mujeres. Ecuador, a pesar de tener un sistema de salud pública, y Chile, con TLC firmados con muchos países, comparten este diagnóstico sobre la atención. María Clara Plata, de la Mesa Mujeres y Economía, de Colombia, afirmó que “el libre comercio convirtió a las y los pacientes en clientes, y a la salud en un negocio” e invitó a las participantes a sumarse al Referendo por la Salud y la Seguridad Social, cuyas firmas se están recogiendo en Bogotá, y a participar en el Congreso Nacional por la Salud, el próximo mes de agosto.

Las mujeres también recordaron que el 12 de abril se cumplieron tres años de la violación de Jessika Beltrán. Su mamá denunció que el sargento Michael Cohen y el contratista César Ruiz, ambos ubicados en la base de Tolemaida, desarrollando labores del ‘plan Colombia’, violaron a su hija cuando tenía 12 años. El caso sigue en la impunidad. A través de esta denuncia, rechazaron la militarización de la vida cotidiana y denunciaron la violencia de los actores armados contra las mujeres, insistiendo en la exigencia de la solución política del conflicto armado de Colombia y la desmilitarización de la vida civil en el continente.

Objeción de conciencia frente al modelo neoliberal


“El escenario de la guerra ya no se limita al control del territorial y de los recursos económicos sino que ahora las guerras buscan también la dominación de la mente y el cuerpo de las personas, y apuntan a la construcción de un pensamiento único”. Esta fue la principal conclusión a la que llegó el Encuentro Ecuménico, realizado durante la V Cumbre de los Pueblos.

En la declaración, suscrita por 31 organizaciones cristianas, de personas de fe, jóvenes, mujeres, indígenas y afrodescendientes, acordaron ampliar el trabajo de la objeción de conciencia al servicio militar, al neoliberalismo en su conjunto: “No podemos seguir pensando y actuando con los criterios de este mundo neoliberal que se nos impone con su lógica de muerte y destrucción humana y de la naturaleza”. El Encuentro Ecuménico también acordó fortalecer la organización del sector ecuménico, conocer las experiencias de opciones políticas y económicas que están surgiendo en la región, como el socialismo del siglo XXI y el Buen Vivir, trabajar por lo solución negociada del conflicto armado en Colombia, la reparación, y la restitución de las tierras a desplazados y víctimas.

La ciudad y las Cumbres


En un ambiente hostil al movimiento social y en medio de un fuerte control militar y policial en la ciudad, se desarrollaron la V Cumbre de los Pueblos y la VI Cumbre de las Américas. El pueblo cartagenero tuvo restringida la movilidad dentro de su ciudad, particularmente en las zonas de Bocagrande, el centro y la ciudad amurallada. Los vendedores ambulantes sintieron el impacto económico negativo en sus ventas por la falta de público. La ciudad, limpia y despejada, daba la sensación de una paraíso aterrador, al estilo del mundo feliz.

En un acto de total abuso de autoridad, la fuerza pública les ordenó a los dueños de hoteles expulsar a estudiantes y sindicalistas hospedados en el sector de Bocagrande que participaban en la V Cumbre de los Pueblos. Mientras trataba de vender la imagen de un líder internacional que concilia intereses divergentes en el continente, el gobierno de Juan Manuel Santos dio muestras de un profundo Estado represivo, que quiso ocultar y acallar la voz de la protesta social en Cartagena.

Pero no lo consiguió. Ocho mil personas marcharon en medio de fuertes dispositivos de seguridad por un trayecto corto, desde el Coliseo Chico Navarro hasta el sector de Chambacú, al cabo del cual se leyó la declaración final, que concluye: “Esta es nuestra voz, la verdadera voz de los pueblos de las Américas, y así lo proclamamos ante el mundo”.

Mientras los analistas colombianos cuentan las monedas que quedaron de la cacareada Cumbre, el continente sigue en sus realidades y las cartas quedan sobre la mesa: el modelo neoliberal avanza desafiando a los pueblos, y éstos han asumido el desafío. El triste espectáculo de sumisión a la hegemonía estadounidense se desgasta. Subyacen poderes no suficientemente desafiados: el patriarcado, el sistema financiero, la plutocracia, el poder corporativo que se alza sobre los Estados mismos. Poderes todos presentes en la vida cotidiana, esa que el movimiento ecuménico llama a desneoliberalizar desde la conciencia, siendo más grandes que el sectarismo político.

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Obama y su política exterior en América Latina: el verdadero escándalo de Cartagena
La campaña de reelección del Presidente Barack Obama lanzó su primera publicidad en idioma español esta semana, justo después de regresar de la Cumbre de las Américas. Obama estuvo tres días en Colombia, más tiempo que ningún presidente en la historia de Estados Unidos. Sin embargo, el viaje estuvo marcado por un escándalo de prostitución que involucra a las Fuerzas Armadas y al Servicio Secreto de Estados Unidos. El General Martin Dempsey, Jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército, declaró: “Decepcionamos al jefe, porque de lo único que se habla sobre Colombia es de este incidente”. Dempsey tiene razón. El incidente también funcionó como metáfora del modo en que el gobierno estadounidense trata a América Latina.


Once miembros del Servicio Secreto de Estados Unidos y cinco miembros de las Fuerzas Especiales del Ejército estadounidense estarían implicados en el escándalo. Los oficiales supuestamente tuvieron encuentros con prostitutas en uno o en varios bares de Cartagena y se llevaron a alrededor de 20 mujeres al hotel. Algunas probablemente eran menores de edad. Todo esto debe ser investigado a fondo, pero también deberían analizarse las posiciones políticas que Obama promovió en Cartagena.


En primer lugar, su posición con respecto a la guerra contra las drogas. Sobre este tema el Presidente Obama declaró en la cumbre: “Es totalmente legítimo tener una conversación sobre si las leyes vigentes causan más daño que beneficio en determinados lugares. Mi posición personal y la de mi gobierno es que la legalización no es la respuesta”. Ethan Nadelmann, fundador y director ejecutivo de la Alianza por una Política de Drogas, con sede en Nueva York, me dijo que a pesar de la declaración predecible de Obama, esta cumbre demostró “la transformación del diálogo regional y mundial con respecto a las políticas sobre drogas....Es la primera vez en la historia que un presidente dice que estamos dispuestos a considerar la posibilidad de que las políticas de Estados Unidos con respecto a las drogas están causando más daño que beneficio en algunas partes del mundo”. Ethan Nadelman explica que esto es el resultado del creciente consenso existente en todo el espectro político latinoamericano, desde ex presidentes importantes como Vicente Fox, de México, que está a favor de la legalización de las drogas, hasta los actuales jefes de Estado, como el actual presidente mexicano, Felipe Calderón, que dijo que el principal problema es la voraz demanda de drogas en Estados Unidos.


Nadelman agregó: “También se da la situación un tanto inusual de Evo Morales, el presidente boliviano de izquierda y ex líder del sindicato de cocaleros, que alleccionó a Estados Unidos con una frase que podría ser una cita de Milton Friedman: '¿Cómo pretenden que reduzcamos la oferta si hay demanda?'. Entonces estamos ante el comienzo de un cambio. No creo que se pueda dar marcha atrás”.


Luego está el tema del comercio. Obama y el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, también anunciaron que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y Colombia entraría en vigor el 15 de mayo. Los líderes sindicales tanto de Colombia como de Estados Unidos cuestionan el acuerdo debido a que Colombia es el peor país del mundo para realizar actividades sindicales. El asesinato de sindicalistas en ese país es moneda corriente: al menos 34 sindicalistas murieron en el último año y medio. Durante su primera campaña presidencial, Obama prometió oponerse al TLC con Colombia “porque la violencia contra los sindicatos en Colombia estaría en contradicción con las protecciones laborales que insistimos que se incluyan en este tipo de acuerdos”. Ese año, 54 sindicalistas colombianos fueron asesinados. El presidente de la central sindical estadounidense conocida como AFL-CIO, Richard Trumka, dijo que el anuncio “es muy decepcionante y preocupante”. Por su parte, los republicanos elogiaron a regañadientes a Obama por promover el TLC.


Con respecto a Cuba, Obama asumió la impopular postura de defender el bloqueo estadounidense. Incluso en Estados Unidos, las encuestas indican que una gran mayoría de la población y de las empresas apoyan que se ponga fin al bloqueo. Estados Unidos también logró, una vez más, impedir que Cuba asistiera a la cumbre, lo que incitó al presidente de Ecuador, Rafael Correa, a boicotear la reunión.


En respuesta a la intransigencia absoluta de Estados Unidos, los demás países del hemisferio occidental se están organizando. Greg Grandin, catedrático de Historia Latinoamericana de la Universidad de Nueva York, me dijo: “Los propios latinoamericanos están creado organismos que excluyen a Estados Unidos, que profundizan la integración política y económica entre ellos. Parece ser un lugar donde se reúnen para criticar las políticas de Washington con bastante eficacia”.


El Profesor Grandin comparó las políticas de Obama con respecto a América Latina con las de sus predecesores: “Los dos principales pilares de la política exterior estadounidense (profundizar el neoliberalismo y aumentar la militarización con respecto a las drogas) continúan en pie, se retroalimentan y han generado una gran crisis en el corredor que va desde Colombia, pasa por América Central y llega hasta México. Esta política ha sido un desastre total y no ha habido cambios”.


Se necesitará más que un escándalo de prostitución para encubrirla.


Por Amy Goodman. Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

 
Publicado el 20 de abril de 2012

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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Viernes, 20 Abril 2012 06:54

Lo que viene después del patio trasero

Lo que viene después del patio trasero

Después de la reciente sexta Cumbre de las Américas quedan pocas dudas de que la región latinoamericana ha cambiado. Dejó de ser el patio trasero de un decadente imperio que tiene muy poco para ofrecerle salvo bases militares y flotas amenazantes. El doble fracaso estadunidense, de Barack Obama en Cartagena y de Hillary Clinton la semana siguiente en Brasilia, muestra la falta de propuestas constructivas para la región.
 

Como señaló Dilma Rousseff, los países de la región reclaman “relaciones entre iguales”, lo que fue interpretado por algunos analistas como “una rebelión contra Estados Unidos”. La principal consecuencia de la cumbre es la constatación del aislamiento de Estados Unidos y su inexistencia de políticas capaces de atraer al conjunto de la región como sucedió hasta mediados de la década de 1990. Encuentro cinco razones para el deterioro de las relaciones de Washington con todo el continente, que anticipan el nuevo escenario en formación.
 

La primera es el doble fracaso de la guerra contra las drogas y del embargo a Cuba. Luego de la caída de la Unión Soviética Washington debió fabricar un enemigo para seguir forzando la militarización de las relaciones internacionales. El tráfico de drogas ilegales cumplió con esa función durante un tiempo, pese a que nunca fue creíble porque no incluyó la reducción del consumo en los países del norte, los grandes consumidores de drogas ilegales.
 

Ahora la guerra contra las drogas perdió la batalla de la legitimidad. El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos acaba de lanzar un estudio en el que afirma que no sólo fracasó en combatir el consumo y el tráfico, sino que la guerra contra las drogas “ha creado una amenaza importante contra la seguridad internacional” (La Jornada, 17 de abril). ¿No era ese acaso el objetivo buscado?
 

La segunda es el fin del tiempo de la OEA y la consolidación de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), que excluyen a Estados Unidos y Canadá y se ajustan a la nueva realidad global. Siguiendo la tendencia ya marcada por la Unasur desde 2009, la Celac se está convirtiendo rápidamente en el organismo capaz de resolver los problemas de la región y de trazar el rumbo de su soberanía frente a las potencias extracontinentales. Puede discutirse si ese es el tipo de integración que necesitan los pueblos latinoamericanos, pero no cabe duda de que, sea cual sea el camino que elijan, están excluyendo a los antiguos propietarios del patio trasero.
 

En tercer lugar, Estados Unidos ya no es el principal socio comercial de los principales países de la región, en particular de Sudamérica, y su decreciente mercado interno ya no tiene el atractivo de antaño ni se muestra en condiciones de captar las exportaciones latinoamericanas. La tendencia es que China y el conjunto de Asia sustituyan el papel que tuvo Estados Unidos desde principios del siglo XX hasta la crisis de 2008 como aliado comercial, y político, decisivo.


Hasta 2005 Estados Unidos compraba 1.5 millones de barriles diarios a Venezuela, cifra que cayó en 2011 a menos de un millón. Por el contrario, las exportaciones venezolanas a China, que eran casi inexistentes en 2005, treparon a casi medio millón de barriles diarios en 2011 (Geab No. 60, diciembre de 2011). La tendencia es que un mercado sustituya al otro.
 

Estados Unidos y la Unión Europea, en cuarto lugar, van camino de ser desplazados como los principales inversionistas en América Latina. China es el principal inversor en Venezuela, primera reserva mundial de petróleo, tercera de bauxita, cuarta reserva de oro, en sexta posición en gas natural y décima reserva de hierro en el mundo. China cuenta también con fuertes inversiones en Argentina y Brasil, las dos mayores economías suramericanas.
 

La segunda petrolera china, Sinopec, estaba interesada en comprar la parte de Repsol en YPF por 15 mil millones de dólares antes de la estatización decidida por el gobierno de Cristina Fernández (Financial Times, 18 de abril de 2012). Ahora puede ampliar sus inversiones en Argentina, donde es responsable de 6 por ciento de la oferta de crudo y de 1.7 por ciento de la de gas.
 

La región tiene también capacidades endógenas de inversión. El mejor ejemplo es el anuncio de la inversión de 16 mil millones de dólares por tres empresas brasileñas (Petrobras, Odebrecht y Braskem) en Perú, para extraer gas en Camisea, construir un gasoducto de más de mil kilómetros hacia el sur y un polo petroquímico en la ciudad portuaria de Ilo, el primero de la costa del Pacífico.
 

En quinto lugar, Estados Unidos ya no es el único aliado militar de la región. Venezuela mantiene una sólida alianza con Rusia, Brasil tiene acuerdos de cooperación con India en aeronáutica y con China en la industria espacial. Pero lo más notable es la progresiva integración de las industrias militares de la región, o sea el acople de los países suramericanos con la creciente industria militar brasileña.
 

El caso más notable es la alianza estratégica entre Brasil y Argentina, que se traduce en el desarrollo conjunto de blindados, un carguero militar que sustituirá a los Hércules, el desarrollo de misiles aire-aire que Brasil trabaja con África del Sur, y aviones no tripulados para vigilancia de fronteras. Ambos países conforman una masa crítica capaz de arrastrar a los demás para poner en pie una industria militar regional autónoma del norte.
 

El inminente triunfo del socialista François Hollande en las elecciones francesas “activará una serie de cambios estratégicos” que acelerarán las transiciones geopolíticas en curso, según estima el Laboratorio Europeo de Anticipación Política (Geab No. 54, 17 de abril de 2012). Uno de los principales virajes será la formación de una alianza estratégica Europa-BRICS. De alguna manera, esta alianza ya comenzó con el acuerdo militar Francia-Brasil de 2009 para construir submarinos y cazas de ataque. La autonomización de la región puede contar con aliados inesperados.
 

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