Miércoles, 04 Julio 2012 07:23

Nuevas formas de golpismo en la región

 Nuevas formas de golpismo en la región
La destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, abrió un debate entre intelectuales y políticos respecto de las nuevas formas de golpismo en América latina. Los presidentes de la Unasur resolvieron en la cumbre de Mendoza que se trató de “una ruptura del orden democrático” y, en concordancia con el Protocolo de Ushuaia, suspendieron la participación de Paraguay en ese bloque regional y también en el Mercosur. Sin embargo, la contundente y unánime respuesta política regional no agotó el debate intelectual que sigue generando controversias. Página/12 consultó a los politólogos Aníbal Pérez-Liñán y Amílcar Salas Oroño y también al director nacional electoral, Alejandro Tullio, quienes compartieron críticas al proceso de remoción de Lugo, pero también señalaron que la debilidad política del mandatario depuesto contribuyó al desenlace irregular de la crisis paraguaya.


“Es tentador llamar a lo que ocurrió en Paraguay como golpe de Estado, pero creo que es un error porque no permite entender claramente lo que sucedió. No hubo una operación militar en contra del presidente electo, como en Honduras hace tres años. En Paraguay, el Congreso abusó de su autoridad constitucional para destituir al presidente”, sostiene Pérez-Liñán, doctor en Ciencia Política de la Universidad de Nôtre-Dame y uno de los mayores especialistas argentinos en política comparada latinoamericana. Pérez-Liñán, además, es autor del libro Juicio Político al presidente y nueva inestabilidad política en América Latina, que analiza las crisis presidenciales de la región durante los últimos veinte años, en donde cayeron 21 presidentes, pero sólo en tres hubo intervención militar. Para Pérez-Liñán, “estirar” la etiqueta de golpe de Estado lleva a “un callejón sin salida”, porque podría derivar en que toda caída de un presidente pueda ser denunciada ante la OEA como un golpe y, según mayorías circunstanciales, convertirse en un recurso de “intervención arbitraria”.


“En cualquier caso, la caída de un presidente electo es una tragedia constitucional, pero la desmilitarización de la política latinoamericana en los últimos veinte años es un logro que no debe ser ocultado por un juego de palabras”, concluye el docente de la Universidad de Pittsburgh que, si bien calificó como “dudoso” el proceso de juicio político, afirmó que su legalidad está dada por la autoridad constitucional del Congreso para llevarlo adelante.


Desde otra perspectiva, para Salas Oroño se trata sin dudas de un golpe de Estado, “tanto por falta de demostración sustantiva y articulada de argumentos expuestos en el juicio político como por la ausencia de una posibilidad efectiva de defensa”. Doctor en Ciencias Sociales de la UBA e investigador del Instituto de Estudios de América latina y el Caribe dependiente de la misma universidad, Salas Oroño advierte que el caso paraguayo constituye un ejemplo de lo que denomina la implantación de una “ideología parlamentarista” como un fenómeno construido con el esfuerzo combinado de las elites conservadoras en cada país en alianza con los medios de comunicación, “que fuerzan una específica interpretación de la realidad en la que se desvaloriza la legitimidad de los poderes ejecutivos”.


“De un lado se encuentran determinados Poderes Ejecutivos que, con mayor o menor determinación, se plantean como horizonte político desagregar los elementos tradicionales de las dialécticas neoliberales. Del otro, Parlamentos que funcionan como refugios institucionales para la reorganización política de las diferentes oposiciones. Lo que no pueden lograr de otra forma, los sectores opositores lo encuentran a través del Parlamento”, explica Salas Oroño.


Tomando esta idea, para Salas Oroño el principal déficit del gobierno de Lugo debería ubicarse en el plano político: “En comparación con los otros gobiernos del mismo signo en el Cono Sur, que también tienen deudas sociales en su haber, Lugo no logró, ni siquiera, un cambio en los realineamientos de las identidades políticopartidarias. La debilidad de las fronteras políticas que trazó no sirvió ni para retener a sus propios aliados; a fin de cuentas, fue el Partido Liberal el que definió la suerte del Presidente”, concluye.


En un sentido similar, el abogado y titular de la Dirección Nacional Electoral, Alejandro Tullio, cuestionó la actitud del Senado paraguayo y argumentó que en la Constitución “hay conceptos que no explicita porque su significado esta implícito”. Uno de esos significados implícitos es el de juicio, “que requiere de acusación circunstanciada en hechos, ejercicio sustancial –no formal– del derecho de defensa y, además, una sentencia fundada”. Para Tullio el Senado en los hechos no juzgó ni sentenció, sino decidió y votó la destitución “en un ejercicio autojustificativo donde el fundamento de la decisión es únicamente la facultad legal de tomarla”. Según Tullio, esta actitud se condice con “una especie impropia de revocatoria de mandato” por parte del Senado, la cual es impropia porque sólo puede revocar quien otorga el mandato que es el pueblo paraguayo.


El debate no parece encontrar una conclusión común al final del análisis. La calificación como golpe de Estado depende, en gran medida, del énfasis que se les otorgue a las irregularidades reconocidas por los intelectuales en el proceso de destitución, encabezadas por la falta de un ejercicio real del derecho de defensa, la falta de rigor en la acusación realizada por la Cámara de Diputados y los plazos acelerados que sirvieron para evitar el impacto de la presión internacional.


Este análisis va en sintonía con las palabras del secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, quien afirmó en referencia al caso que “el estricto apego a la letra formal de la norma no significa necesariamente el apego a los principios”.

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Occidente podría dejar Siria en manos de Assad dos años más
El presidente de Siria, Bashar Assad, podría durar más de lo que sus opositores esperan, con la tácita aceptación de líderes occidentales, ansiosos de asegurar nuevas rutas petroleras hacia Europa vía Siria, antes de la caída del régimen. Según una fuente íntimamente involucrada en una posible transición del partido Baaz en el poder, estadunidenses, rusos y europeos están fraguando un acuerdo que permitiría a Assad quedar como líder de Siria durante al menos dos años a cambio de concesiones políticas para Irán y Arabia Saudita, tanto en Líbano como en Irak.

A Rusia se le garantizará la continuidad de su base militar en la ciudad costera siria de Tartus y una relación con el gobierno en Damasco que surja eventualmente con el apoyo de Irán y Arabia Saudita. La reciente concesión de Rusia, en el sentido de que Assad podría no ser esencial en la futura estructura del poder sirio, es parte del entendimiento en Occidente que podría aceptar la presidencia de Assad a cambio de un acuerdo que impida una guerra civil.

La información proveniente de Siria sugiere que el ejército de Assad "está recibiendo una paliza" de rebeldes armados, que incluyen tanto a fuerzas islamitas como nacionalistas. Se cree que al menos 6 mil soldados han sido asesinados o resultado muertos en combates desde que comenzó la rebelión antigubernamental, hace 17 meses. Hay reportes no confirmados de que cada semana hasta mil nuevos combatientes sirios son entrenados por mercenarios sirios en una base usada por autoridades occidentales, en la que supuestamente "personal de seguridad" realiza "ejercicios antiterroristas".

Las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia –que son fáciles de negar y se ocultan cínicamente detrás de acusaciones mutuas entre Hillary Clinton y su par ruso, Sergei Lavrov– implican que las superpotencias reconocerían la influencia de Irán sobre Irak y su relación con sus aliados de Hezbolá en Líbano, al tiempo que se alentaría a Arabia Saudita –y Qatar– a garantizar los derechos de los musulmanes sunitas en Líbano e Irak. El surgimiento de Bagdad como centro de poder chiíta ha causado mucha angustia a Arabia Saudita, cuyo apoyo hacia la minoría sunita en Irak ha llevado a una fuerte división política.

Pero el objetivo real de las pláticas entre las potencias mundiales gira en torno a la determinación de Occidente de garantizar petróleo y gas de los estados del Golfo y dejar de depender de los suministros de Moscú. "Rusia puede cerrarle el grifo a Europa cuando quiera, y esto le da tremendo poder político", señala una fuente. "Hablamos de dos rutas petroleras fundamentales hacia Occidente: una que pasa por Qatar y Arabia Saudita vía Jordania y Siria y por el Mediterráneo hasta Europa, y otra que va de Irán pasando por el sur chiíta iraquí y Siria hasta llegar también al Mediterráneo hacia Europa. Esto es lo que importa y por eso están preparados para dejar que Assad se quede otros dos años de ser necesario. Estarían perfectamente conformes con eso, y Rusia tendría un lugar en la nueva Siria".

Diplomáticos que aún discuten esos planes deben, desde luego, ser tratados con cierto escepticismo. Una cosa es escuchar a líderes políticos decir que el régimen sirio es la escoria por su abuso contra los derechos humanos y sus matanzas, y otra muy distinta que los diplomáticos occidentales están más que listos para poner todo esto de lado en favor de ver "el panorama completo" que consiste, como de costumbre en Medio Oriente, en el petróleo y el gas. Están dispuestos a tolerar la presencia de Assad hasta el final de la crisis antes que insistir en que su partida es el principio del fin. Los estadunidenses opinan lo mismo y ahora Rusia cree que la estabilidad es más importante que el mismo Assad.

Queda claro que el gobernante sirio pudo haber continuado las extensas reformas que dejó su padre, Hafez Assad, fallecido en 2000. En ese momento, según funcionarios sirios, la economía nacional estaba en mucho mejor estado de lo que se encuentra hoy la economía de Grecia. Pero poco a poco, las voces más razonables que influenciaban el liderazgo de Assad fueron quedándose sin poder. Un funcionario cercano al presidente lo llamó durante el peor momento de los combates del año pasado y dijo que "Homs arde". La reacción de Assad fue rehusar cualquier comunicación personal con el funcionario e insistió en que éste le enviara exclusivamente mensajes de texto. "Assad ya no tiene poder personal sobre lo que ocurre en Siria", señala un informante. "No es porque no lo quiera, sino porque están pasando tantas cosas en todo el país que un solo hombre no puede mantenerse al tanto de todo".

Assad aún tiene la esperanza, según veteranos del ejército, en una solución como la de Argelia. Tras la cancelación de elecciones democráticas en Argelia, su ejército y generales combatieron sin piedad a rebeldes y guerrilleros islamitas en todo el país durante los años 90, y perpetraron torturas y matanzas con un saldo de 200 mil muertos, para conservar el poder.

En medio de esta crisis, Argelia envió una delegación castrense a Damasco para que la cúpula militar de Havez Assad le contara cómo el ejército sirio destruyó la rebelión islamita en Hama, con un costo de 20 mil muertos, en 1982. La guerra civil argelina, notablemente similar a la que ahora afecta al régimen de Assad, desplegó muchas de las características de la actual tragedia en Siria: bebés degollados, familias asesinadas por misteriosos "grupos armados" paramilitares, poblados enteros bombardeados por las fuerzas del gobierno.

Y, lo que es más interesante para los hombres de Assad: Occidente siguió respaldando al régimen de Argel, políticamente y con armas durante los 90 mientras soplaba y resoplaba por los derechos humanos. Las reservas de petróleo y gas fueron más importantes que las muertes de civiles. De la misma forma, hoy Damasco confía en el deseo occidental de encontrar una ruta siria para obtener combustibles y su disposición a tolerar asesinatos. Jamil Hassan, capitán de inteligencia de la fuerza aérea siria, es ahora el "asesino" del régimen, no tanto Maher, hermano de Bashar, a cuya Cuarta División se ha dado demasiado crédito por sofocar la revuelta, sin lograr aplastarla del todo.

Mientras, Occidente tiene que lidiar con su contacto con Siria, Mohamed Nassif, quizá el más cercano asesor de Assad. Sin embargo, prevalece la incógnita de si Assad, independientemente de cuánto ignora sobre el control militar del terreno, realmente entiende la épica importancia política de lo que ocurre en su país. Antes de la rebelión, líderes europeos y turcos quedaron boquiabiertos cuando el gobernante aseguró que fuerzas sunitas en el norte de la capital libanesa de Trípoli intentaban crear un "Estado salafista" que amenazaba a Siria. El cómo esta extraordinaria afirmación, basada seguramente en tonterías dichas por algún agente de inteligencia, se formuló en la mente de Assad sigue siendo un misterio.


Traducción: Gabriela Fonseca
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“El futuro que queremos” desde la perspectiva boliviana
Río de Janeiro, Brasil – Junio 20, 2012 – Las primeras secciones (1 y 2) del documento “El futuro que queremos” se denominan “Nuestro futuro común” y “Renovando nuestros compromisos políticos” y presentan el acercamiento conceptual de la Declaración y los principales aspectos políticos. En este contexto, la Declaración ha finalmente reivindicado los Principios de Río 1992 y de la Agenda 21 que estaban siendo puestos en duda por algunos países desarrollados.

 
Para el Estado Plurinacional de Bolivia es importante que el párrafo 39 reconozca al planeta tierra como nuestro hogar y se haya manifestado que la expresión Madre Tierra sea común para varios países y regiones, notando que algunos países han reconocido los derechos de la naturaleza para la promoción del desarrollo sostenible. A su vez, el párrafo 40 hace un llamado a una visión holística del desarrollo que guíe a la humanidad a la armonía con la naturaleza y a la restauración de la integridad y salud de los ecosistemas de la Tierra.

 
Sin embargo, en el párrafo 7 todavía persiste la lógica antropocéntrica en la que prima el hombre sobre la naturaleza, colocándolo en el centro del desarrollo sostenible. Asimismo, si bien el párrafo 49 enfatiza la importancia de la participación de los pueblos indígenas no convoca la aplicación o suscripción universal a la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas.

 
La sección 3, denominada “Economía verde”, sin lugar a dudas se ha constituido en la sección más polémica de la Declaración, en tanto que la sociedad civil y las organizaciones sociales han identificado que a través de este término se está aceptando la incorporación del capitalismo en la naturaleza, promoviéndose la mercantilización de las funciones ambientales y procesos naturales con serias implicaciones sobre el medio ambiente y los medios de vida de las comunidades indígenas y poblaciones locales.

 
En esta sección el Estado Plurinacional de Bolivia ha logrado tres importantes aspectos. En primer lugar, se ha promovido el “reconocimiento de diferentes enfoques, visiones, modelos y herramientas” para lograr el desarrollo sostenible (párrafo 56). De este modo, se ha avanzado en el hecho de que los países que no comparten sus postulados no tienen por qué aparecer como prisioneros de la “economía verde” en el futuro. En segundo lugar, se ha logrado degradar a la “economía verde” a una simple herramienta para el desarrollo sostenible (el mismo párrafo 56). En tercer lugar, se ha conseguido diluir el significado y el alcance de la “economía verde” introduciéndose una serie de salvaguardas que incluyen el respeto a la soberanía de los países a sus recursos naturales; la promoción de un crecimiento económico inclusivo y sostenible; fortalecimiento de la población indígena y comunidades tradicionales; manejo sustentable de los recursos naturales; preservación y respeto a enfoques de no mercado que contribuyan a la erradicación de la pobreza (párrafo 58).

 
Entonces, se ha conseguido hacer inaplicable un enfoque mercantilista de la economía verde y neutralizarlo en la práctica. Sin embargo, es de esperar que los países desarrollados sigan insistiendo en la puesta en marcha de este enfoque y dirigiendo los recursos financieros y asistencia técnica y tecnológica a los países en desarrollo que escojan soberanamente avanzar en la implementación de proyectos de economía verde.

 
La sección 5 se denomina “Marco para las acciones a seguir”. El mayor logro del Estado Plurinacional de Bolivia en esta sección ha sido la eliminación de los mecanismos de mercado, pago por servicios ambientales, incorporación de los costos ambientales en la economía y evitar un enfoque muy climatizado y/o ambiental del desarrollo y la lucha contra la pobreza. Bolivia también ha logrado eliminar cualquier mención en el texto al mecanismo REDD+ que está vinculado a la mercantilización de los bosques.

 
Un problema que todavía persiste en el documento es el rol excesivo que se le ha asignado al sector privado, ya no como un grupo más de la sociedad civil, sino como una entidad de financiamiento del desarrollo sostenible, a través de las alianzas publico-privadas, lo que debilita el concepto de cooperación internacional a favor de las inversiones privadas. Por otra parte, no se ha podido lograr que los países desarrollados trabajen en medios de implementación coherentes para lograr el desarrollo sostenible.

 
Con relación a la seguridad alimentaria, se han reafirmado los compromisos con el derecho humano a la alimentación y el acceso a la nutrición, la seguridad alimentaria y el acceso a alimentos suficientes, nutritivos y seguros para eliminar el hambre. También se reconoce el rol de las comunidades campesinas, los pueblos indígenas y los pequeños productores campesinos en la agricultura y de sus prácticas productivas que preservan el medio ambiente, reducen la degradación de la tierra, promueven la seguridad alimentaria y fortalecen la producción nacional.

 
En el tema del agua, Bolivia ha logrado reafirmar los compromisos sobre el derecho humano al agua potable y el saneamiento, aunque en un lenguaje más diluido que el de la Resolución promovida por el Estado Plurinacional de Bolivia. También se resalta la importancia crítica del agua para ejercer el derecho al desarrollo, la erradicación del hambre y la pobreza, la salud pública, la agricultura, la seguridad alimentaria, la generación de energía hidroeléctrica, la forestación y el desarrollo rural.

 
Con relación al tema de la biodiversidad, Bolivia ha insistido para que fueran retiradas del documento todas laspropuestas que mercantilizaban la naturaleza, como es el pago por los servicios de los ecosistemas.
 

Con referencia a la sección 6 de “Medios de implementación”, que es también una de las partes más controversiales de la Declaración, ya que se están debilitando de manera sistemática los compromisos y esfuerzos de los países desarrollados para promover e impulsar el desarrollo sostenible en el mundo. En esta sección simplemente se han reafirmado los medios de implementación prometidos en las Cumbres de 1992 y 2002 y otras. También se establece dar inicio a un proceso intergubernamental para determinar necesidades financieras y evaluar necesidades adicionales para proponer opciones para una Estrategia para el Financiamiento del Desarrollo Sostenible. Esta propuesta ha sido desarrollada conjuntamente por el Brasil, Bolivia y la India.

 
Este es uno de los temas donde existe un importante retroceso ya que se han introducido en el lenguaje los cambios que se han venido dando en los últimos años con el impulso a una arquitectura de la ayuda internacional en el marco de la movilización de recursos de la inversión privada, el comercio para la ayuda, y la exigencia para que los propios países en desarrollo contribuyan financieramente a su desarrollo.

 
Por René Orellana y  Diego Pacheco integran el Equipo de Negociación de la Delegación boliviana para el Cambio Climático y Río+20

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¿Grupo de Shangai frena irredentismo de EU/OTAN/Israel?
Bajo el sello de la multipolaridad, se celebró en Pekín la cumbre 12 del Grupo de Shanghai (GS) –Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés)– donde, a escala geoestratégica, brilló la profundización de los lazos entre los presidentes Vladimir Putin (entrante) y Hu Jintao (saliente).


A escala regional destacó el trato preferencial al presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, quien tuvo la deferencia de una reunión bilateral con Vlady Putin, en vísperas de la reunión del “P-5 más 1” en Moscú.


Irán es “observador” del GS y acepta ya al renminbi en lugar del dólar, en pago de las compras de sus hidrocarburos por China (Financial Times; 7.5.12).


Me cuesta trabajo digerir la goebelliana propaganda de EU/OTAN/Israel que peroran haber “aislado a Irán” de la “comunidad internacional”.


Irán goza de excelentes relaciones con India y el GS, ya no se diga la Organización de Cooperación Islámica (OIC, por sus siglas en inglés: 57 países y mil 600 millones de feligreses), por lo que tal “aislamiento” de la “comunidad internacional (sic)” suena alucinógeno (mejor que tal desinformación intoxicante se la dejen a @TelevisaMex).


A escala regional, Afganistán fue admitido como “observador” al GS y su presidente Hamid Karzai (en querella ascendente con Washington) recibió trato deferente y diferente, mientras que tras bambalinas Paquistán (cada vez más alejado de EU) era atraído a la cofradía euroasiática sino-rusa.


¿Clarificó la saliente dirigencia china los límites geopolíticos de su gestión a la nueva dirección de mandarines del Partido Comunista Chino: Irán, Afganistán, Paquistán, Irán y Siria?


El quid proquo geopolítico bidireccional entre Rusia y China se profundiza en sus esferas de influencia en Medio Oriente/Caúcaso y el Mar del Sur de China.


La prensa anglosajona escamoteó la reunión (con notable excepción del NYT, que enfatizó la “ausencia” de EU en la cumbre) y los medios rusos fueron sucintamente escuetos, mientras los multimedia chinos le dieron vuelo a la cumbre auspiciada por China.


El GS mantiene su política de combatir los “tres maleficios” (“separatismo, extremismo y terrorismo”), que solamente le faltó evocar que son creación de la dupla anglosajona (EU/GB).


Global Times (9.6.12) analiza que “no hay que subestimar la amistad entre China y Rusia” (que, a mi juicio, busca sabotear la dupla anglosajona –EU/GB–): “comparten 4 mil 300 kilómetros de frontera (nota: más que la transfrontera de EU y México), mayormente localizadas en la región del lejano Oriente” (donde abundan las mayores materias primas del planeta).


Lo relevante radica en que “China y Rusia optimizarán su asociación (sic) estratégica integral (sic) de coordinación”, como sucede con las “líneas rojas” trazadas en Siria e Irán después de la patética ingenuidad de Moscú y Pekín en el caso libio (nota: Putin acusó a los drones y a los “servicios especiales de EU” de haber asesinado, mejor dicho sodomizado, a Muammar Kadafi).


Li Xing, director de estudios rusos en la Escuela de Ciencias Políticas y Estudios Internacionales en la Universidad Normal de Pekín, considera que la cumbre exhibió que “China y Rusia se aferran a los principios en el caso de Siria”.


¿Se volvió Siria –por extensión Líbano, al borde de la balcanización, y el binomio Gaza/Cisjordania– la nueva fractura tectónica de la geopolítica mundial entre EU/OTAN/Israel/petromonarquías (árabes) y el GS/Irán?


No todo fue color de rosa en Pekín cuando los dirigentes de Rusia y China no lograron concretar su seminal acuerdo gasero debido a diferendos sobre la vulgar cotización de los precios frente al juego geoestratégico desplegado.


El verdadero precio de supervivencia de Rusia y China consiste en detener la destrucción letal que les tiene preparada la triada EU/OTAN/Israel.


Lignet (vinculado a la CIA; 8.6.12) fustiga que el “objetivo de Putin es socavar a EU a cada oportunidad” y “desafiar el liderazgo de EU en el escenario global”. ¡Pobrecitos!


Aduce que la alianza de Rusia “con los enemigos de EU puede contrastar la capacidad militar de EU”. Pues, ¿cuántos “enemigos” tendrá EU?


El muy bien informado periodista francés Thierry Meyssan, director de Réseau Voltaire (9.6.12), considera que el “conflicto sirio puede degenerar en una guerra mundial”. ¡Uf!


A juicio de Meyssan, “la crisis siria cambió de naturaleza” cuando EU/OTAN/petromonarquías (árabes) “estaban dispuestos a invadir Siria, al “estilo Kosovo”, sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU: “Con el apoyo chino, Moscú fulminó con dos amonestaciones (¡súper-sic!) a Washington: 1. Dos lanzamientos intercontinentales Topol y Bulova y 2. “Moscú dispuesta a una guerra mundial si EU/OTAN/petromonarquías árabes no se pliegan a sus obligaciones internacionales (“Plan de paz Kofi Annan” de la ONU y la Liga Árabe) y cesan su ayuda a los Hermanos Musulmanes y salafistas en Siria.


Las fuentes de Meyssan indican que Alemania y Francia recularon al aventurerismo de los superhalcones transatlánticos e israelíes, mientras el flamante presidente François Hollande acaba de enviar al muy solvente Michel Rocard a una misión especial a Irán.


El problema nodal radica en que China y Rusia colocan en primer lugar el concepto de “soberanía” (avalado por la ONU), mientras EU/OTAN lo juzgan “anacrónico” y no lo respetan, sino a conveniencia y selectivamente limitada, por lo que se arrogan el derecho a intervenir militarmente bajo el disfraz de los “derechos humanos”.


Lo notable: EU/OTAN contribuyen a perturbar los mismos “derechos humanos” en sus desestabilizaciones domésticas mediante sus conocidos servicios de espionaje de todo género.


Más allá del choque interno, a juicio de Meyssan, “la crisis siria es ante todo una etapa de la remodelación del Gran Medio-Oriente, una nueva tentativa para destruir al Eje de la Resistencia (nota: Irán, Siria, Hezbola libanés, Hamas palestino) y la primera guerra geopolítica del gas” (nota: en la costa siria abunda el gas).


Más allá de la vigencia del régimen “laico” (sic) de Bashar Assad y lucha frontal de las petromonarquías árabes fundamentalistas sunitas contra el Partido Baas laico de Damasco y con el integrismo del jomeinismo chiíta, en medio de la explosión del sectarismo –según Meyssan– el “gran juego” radica en “delimitar las fronteras que separan los bloques de la OTAN y el GS”. ¡Qué visión!


Las jugadas magistrales del GS son eminentemente de corte defensivo, como en el ajedrez, donde EU/OTAN no cesan su irredentista ofensiva militar cuando se encuentran simultáneamente a la defensiva económica, a grado tal que las dos dinastías financieras de banqueros pro israelíes –los Rockefeller y los Rothschild– han fusionado sus operaciones en EU bajo la bendición del israelí-estadunidense Reuben Jeffrey: “bisagra” entre Goldman Sachs y el gobierno Obama (Infowars; 30.5.12).


Lo más relevante de la estéril cumbre del G-20 en Los Cabos será la amplia reunión bilateral entre Putin (recién desempacado de la cumbre del GS) y Barack Obama (quien acaba de emitir su canto de cisne frente a la balcanización de la eurozona), donde (Xinhua; 29.5.12) tendrán que empezar a definir las fronteras del nuevo orden multipolar si no desean enfrascarse en una tercera guerra mundial termonuclear que tanto anhelan los circuitos israelíes.

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Mahmoud Abbas
París, 8 de junio. Los palestinos pedirán a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el estatuto de "Estado no miembro", luego de que les fue negado el reconocimiento de miembro de pleno derecho por el Consejo de Seguridad, declaró hoy el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas.


Si las negociaciones con Israel no se reanudan, “pediremos el reconocimiento a la Asamblea General del estatuto de "Estado no miembro", como El Vaticano”, dijo Abbas tras haber sido recibido por el presidente francés Francois Hollande, quien prometió hacer todo lo posible para facilitar el reconocimiento de un futuro Estado palestino y reactivar el proceso de paz.


"Vamos a ir a la Asamblea General de la ONU porque fuimos ante el Consejo de Seguridad y lamentablemente no obtuvimos los votos necesarios", dijo Abbas en conferencia de prensa dada conjuntamente con Hollande. Los palestinos elegirán esa vía "si todas las otras tentativas de negociación (con Israel) no tienen éxito", precisó.


Israel y Estados Unidos se oponen al pedido palestino de adhesión presentado el 23 de septiembre pasado por Abbas, bajo el argumento de que un Estado palestino solamente puede ser el resultado de un acuerdo de paz.


Hollande declaró que Francia trata ante todo de "ser útil" en la reanudación del proceso de paz entre israelíes y palestinos, lo único que puede desembocar en el reconocimiento de un Estado palestino. "Tenemos buenas relaciones con israelíes y la ANP, lo que nos permite hacer pasar un cierto número de mensajes y facilitar la reanudación del diálogo", agregó.


"Hoy debemos hacer todo lo posible para reconocer un Estado palestino mediante negociaciones. Lo que esperan los palestinos no es una proclamación, sino que pueda haber, tras un proceso de negociación y un acuerdo de paz, el reconocimiento del Estado palestino"
.

El presidente palestino, cuya última visita a Francia se remonta a octubre de 2011, llegó el miércoles a París y firmó el jueves con el canciller Laurent Fabius una convención de ayuda de Francia a los territorios palestinos. Además, antes de ser recibido por Hollande, Abbas se había reunido con el primer ministro Jean-Marc Ayrault.


En tanto, la nueva ola de construcción de asentamientos ilegales israelíes en territorios palestinos está destruyendo las esperanzas de un retorno a las conversaciones de paz, denunció en Nueva York el enviado palestino ante el Consejo de Seguridad, Riyad Mansur.


El embajador palestino calificó esa política de "provocación descarada" e instó a "la condena y el rechazo internacional" de estas actividades con que Israel busca consolidar la ocupación, luego de los planes anunciados esta semana de levantar miles de nuevos asentamientos en Cisjordania y cerca de Jerusalén este anexado.


Afp, Pl y Notimex
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EE UU anuncia que el grueso de su flota estará la próxima década en Asia
El secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, ha concluido hoy una visita oficial a Vietnam en la que discutió con las autoridades de ese país futuros acuerdos de cooperación militar para garantizar la seguridad de la última nación que derrotó a Estados Unidos en una guerra. Esos acuerdos forman parte de una apuesta estratégica por la que, según ha anunciado el jefe del Pentágono, la mayor parte de la flota estadounidense será trasladada a la región Asia-Pacífico en la próxima década.


Durante su presencia en Vietnam, Panetta visitó el puerto de Cam Ranh Bay, donde estuvo establecida una de las principales bases de abastecimiento de las fuerzas militares norteamericanas en los años de combate contra el Vietcong, y donde ahora se encuentra atracado otra vez el buque de guerra USNS Richard E. Byrd. El secretario de Defensa trató con el Gobierno de Vietnam la posibilidad de nuevas visitas de buques estadounidenses y otra serie de acciones conjuntas que ambos países prefieren todavía llamar “actividades” en lugar de “maniobras” para evitar su resonancia militar.


Tanto Vietnam como EE UU son conscientes de la atención con la que China, que mantiene un disputa territorial y años de tensiones y conflictos con Vietnam, ha seguido la visita de Panetta a Hanoi. La misma que Pekín presta a toda la gira de nueve días que el secretario de Defensa realiza por Asia.


EE UU no quiere plantear esta gira como un esfuerzo de contención del posible expansionismo de China. “Lo niego por completo”, ha declarado Panetta. El interés de EE UU en la región “es completamente compatible con el desarrollo y el crecimiento de China; de hecho, el aumento de la presencia norteamericana beneficiará a China”, ha asegurado.


Ese aumento, que ha ya empezado, se completará en menos de una década, cuando la mayoría del despliegue naval estadounidense esté concentrado en Asia. “Para 2020”, dijo el sábado Panetta en Singapur, “las fuerzas que hoy tenemos repartidas aproximadamente en un 50%-50% entre el Pacífico y el Atlántico, pasará a ser del 60-40 en esos océanos”.


Los movimientos militares empezaron el pasado mes de abril con la llegada al puerto australiano de Darwin de un primer contingente de marines de una fuerza estable de unos 2.500 que permanecerá en ese país. “Que nadie se equivoque, EE UU está rebalanceando y mejorando sus recursos militares en esta región vital de una forma deliberada, constante y sostenible”, ha explicado el jefe del Pentágono en esta gira.


Además del pulso de largo plazo con China, que seguramente dominará el escenario estratégico internacional durante varias décadas, EE UU tiene fuertes inmediatos que proteger en el área. Uno de ellos es la seguridad del mar del Sur de China. Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, por ese paso cruzan cada año más de cinco billones de dólares del comercio mundial, de lo que una quinta parte es del comercio de EE UU.


Es uno de los puntos esenciales para el desarrollo de la economía mundial, pero también un lugar en permanente riesgo de conflicto por las tensiones históricas entre los países que lo comparten, entre ellos Vietnam y Filipinas, dos de los principales blancos de la actual iniciativa estratégico-militar de EE UU.


Esa iniciativa tiene, no obstante, algunos límites económicos y políticos. Por un lado se produce en un momento en que el Pentágono está reduciendo su presupuesto, lo que obliga a efectuar aún más drásticos recortes en otras áreas si se quiere potenciar la presencia en Asia-Pacífico. Además, esta apuesta se ve condicionada por la resistencia del Congreso a aprobar intercambios militar con países que violan los derechos humanos. Pese a todas las promesas hechas en privado por Panetta en Hanoi, no es probable, por ejemplo, que se autoricen en el Capitolio ventas de armas a Vietnam antes de las elecciones norteamericanas de noviembre.


El pasado mes de enero los senadores John McCain y Joseph Lieberman, los más influyentes en materia de seguridad nacional, visitaron, precisamente, Vietnam y Filipinas, donde recibieron las demandas de asistencia militar de esos países, ambos temerosos de la creciente sombra de China.

Por Antonio Caño Washington 4 JUN 2012 - 19:30 CET
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Lunes, 04 Junio 2012 06:22

Evo, la voz inaugural

Evo, la voz inaugural
La 42ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos empezó con fuertes reclamos de “refundarla”, sobre todo a su Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Si así no fuera, algunos países como Venezuela y Ecuador amenazan con desafiliarse. Hoy las delegaciones de 34 países intentarán achicar diferencias de criterios y semánticas para firmar alrededor de 70 resoluciones, según indicó la cancillería local. Ayer, en la inauguración de la Cumbre Social paralela, el presidente Evo Morales abogó por la nacionalización de “todos los recursos”, incluidos el agua y la telefonía.


El tema principal de esta asamblea –elegido por Morales– es “Seguridad Alimentaria con Soberanía”, tal el slogan del encuentro. Para ello hay lista una declaración consensuada hasta con Estados Unidos, cuyo presidente y primera dama estarían “contentos” con el texto, según la cancillería anfitriona. El presidente boliviano adelantó cuál sería el segundo paso luego de implementar la seguridad alimentaria con soberanía. “Una segunda política debe ser cómo recuperar o nacionalizar todos los recursos naturales, que estén en la mano del pueblo bajo administración del Estado. Los servicios básicos (energía, agua, luz, telecomunicaciones) jamás pueden ser de negocio privado”, dijo en el Coliseo de Tiquipaya, una población de 90 mil habitantes distante 10 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.


“Lamentablemente, tenemos un sistema capitalista que todavía está vigente aunque en decadencia. Siento que el capitalismo se derrumba”, dijo Morales ante dos mil integrantes de organizaciones sociales de la región. Anoche a pocas cuadras de ahí fue la inauguración oficial de la asamblea, en la Universidad del Valle. En Tiquipaya los vecinos andan con acreditación para entrar a sus casas, porque los sucesivos anillos de seguridad de la Policía boliviana y el Ejército no permiten la circulación de una mosca sin el permiso correspondiente. Son 3000 uniformados que están donde se mire, para evitar cualquier protesta social, como la que habían amenazado algunos sectores en entredicho con el gobierno. Además, en Cochabamba entró en rigor la ley seca hasta que se vayan las visitas.


Uno de estos grupos, el de los originarios que rechazan la construcción de una carretera por medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure, se reunió ayer con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, durante hora y media. Los comisionados por la Novena Marcha Indígena, que se acerca a la ciudad de La Paz, quedaron satisfechos con el recibimiento del chileno, quien se habría comprometido a pedir al gobierno boliviano informes sobre supuestas vulneraciones a los derechos de los indígenas. Le entregaron a Insulza documentación sobre la brutal represión policial a la Octava Marcha Indígena, en septiembre de 2011, cuya causa judicial aún no tiene acusados. El jefe del organismo internacional también les viabilizaría una reunión con Santiago Cantón, titular de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).


Brasil, Bolivia, Venezuela y Ecuador solicitaron reformas en esta rama de la OEA, o en todo el organismo, como dijo Morales. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, iba a llegar anoche para intervenir en el encuentro del hotel Regina. “Vamos a Bolivia. Decidimos participar en la asamblea de la OEA para poner en su sitio a cierta burocracia internacional que se cree por encima de nuestros Estados”, había anunciado en Quito. “O la OEA se reinventa, o la OEA desaparecerá. No tiene otro camino”, dijo Ricardo Patiño, ministro de Relaciones Exteriores ecuatoriano. Insulza intentó suavizar el ambiente. “En primer lugar, nosotros no hemos hablado de reforma sino de fortalecimiento. No queremos dar la impresión de que se vaya a reducir o eliminar determinadas atribuciones de ninguno de los organismos del sistema”, dijo sobre los cuestionamientos a la CIDH.


Aunque Bolivia quiere aprovechar la oportunidad para avanzar en su anhelo de tener de nuevo mar, la delegación chilena asegura que no tiene ninguna cuestión territorial ni marítima por discutir con su vecino.


Pese a todas las desavenencias, el canciller boliviano, David Choquehuanca, anticipó que la asamblea aprobará unas 70 resoluciones, entre ellas una referente a la despenalización del masticado de coca. También se rubricaría la Declaración de Cochabamba, que focalizaría en el tema de la seguridad alimentaria con soberanía. “Sólo faltan algunos detalles que están en consulta con los países. También se aprobarán otras resoluciones sobre narcotráfico, crisis energética, cambio climático, las islas Malvinas y producción de alimentos, entre otros”, dijo.

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La “trampa Tucídides”: guerra de EU por temor al ascenso de China
Un analista posmoderno debe estar siempre en interacción con sus lúcidos lectores, quienes han mostrado, para mi gran asombro, una gran cultura y un enorme interés sobre la geoestrategia de China.


Fueron muy tonificantes los profundos comentarios y las acertadas correcciones de los lectores el miércoles pasado sobre “Vulnerabilidades de China: alimentos, hidrocarburos, control financierista y portaviones” (ver Bajo la Lupa, 30/5/12).


Los principales militares de Estados Unidos, general Martin Dempsey, jefe de estado mayor de las fuerzas conjuntas, y general James Cartwright, anterior vicedirector de las fuerzas armadas conjuntas, durante una conferencia en Virginia Beach, Virginia, Guerra conjunta, se pronunciaron en contra de un conflicto con Rusia y China.


El general Martin Dempsey advirtió sobre el peligro de caer en la “trampa de Tucídides”: decretar la guerra simplemente por temor al poder ascendente de China.


En su Historia de la guerra del Peloponeso, el genial Tucídides (siglo V a.C.) redactó que “lo que hizo la guerra inevitable (sic) fue el crecimiento del poder de Atenas y el miedo que esto provocó en Esparta”.


A juicio del general Martin Dempsey “existe amplia historia sobre el trato de una superpotencia con una potencia en ascenso”, por lo que Estados Unidos “debe ser la superpotencia que rompa ese paradigma”. Indicó que existen excelentes (sic) relaciones militares con China “a nivel de servicio” y que se está tratando “de elevarlas uno o dos puntos”.


En efecto, el general Martin Dempsey hace mucho que ha advertido en contra de caer en la trampa de un conflicto con China simplemente por el temor de su acenso como potencia global.


Los dos importantes militares son unas “palomas” frente a los superhalcones del Partido Republicano y su flamante candidato Mitt Romney (el tercer Bush), quienes en su vida no han disparado una arma pero están dispuestos a detonar la tercera guerra termonuclear contra China y Rusa, valiéndose del inflamatorio contencioso de Irán.


En la principal conferencia del 15 de mayo, el general James Cartwright fustigó el proceso en el Congreso y el ala ejecutiva (sic) donde se están acumulando recursos para llevar agua al molino de la estrategia bélica de la administración Obama, que se basa primordialmente en el concepto de “batalla aire-mar” (“air-sea battle”: ASB).


El concepto ASB ha sido desarrollado conjuntamente por la fuerza aérea y la marina en contra de medidas “anti acceso”/ “negación de territorio” (anti access/ area denial): tomadas por ciertos (sic) países para mantener a las fuerzas de Estados Unidos lejos de un rango en caso de un conflicto.


El antecedente de ASB fue la doctrina “batalla aire-tierra” (“air-land battle”: ALB) de la década de los 80, en la que el ejército terrestre y la fuerza aérea desarrollaron un plan de batalla en contra de la formación de tanques soviéticos estacionados en Europa.


El Pentágono es muy ambiguo en admitir que ASB está destinado a China y, en menor medida, a Irán.


¿El teatro de batalla en Irán sería la experimentación de ASB contra China?


Los proponentes de ASB no se atreven a tocar ni siquiera con el pétalo de una rosa sin espinas a Rusia, cuyo arsenal nuclear puede hacer desaparecer del mapa a Estados Unidos en 15 minutos; los dos, Estados Unidos y Rusia, se extinguirían mutuamente. Corre una broma geoestratégica, de que en caso de una guerra entre Estados Unidos y Rusia el gran vencedor resultaría China.


El general James Cartwright criticó a quienes ven en el ASB el Santo Grial para el Pentágono en el futuro y señaló que su grave problema versa en la innecesaria “demonización de China”, lo cual “no está en los mejores intereses de nadie”. So what?

El general James Cartwright reconoció que la reciente estrategia “pivote” –la doctrina Obama para Asia: retiro de tropas de Irak y Afganistán y reposicionamiento en las salidas de los mares de China (mar del Sur, mar Amarillo y mar del Este)– ha sido interpretada como si Estados Unidos hubiese abandonado al resto del mundo para concentrarse en “contener” a China. Rechaza que esto sea así pero reconoce la contradicción inherente entre la estrategia “pivote” de Obama para Asia y el concepto ASB, con el fin de formular una estrategia homogénea.


Esta búsqueda de la estratégica “cuadratura del círculo” se complica más debido a la impugnación de Rusia en contra del despliegue de Estados Unidos de su escudo misilístico de defensa en Europa, por lo que el general James Cartwright aconsejó reconsiderar la estrategia de Estados Unidos con China y Rusia antes de entrar a “un conflicto estratégico (sic)” con ambos.


El general James Cartwright divulgó las dos preocupaciones que le han sido expresadas en su diálogo con Rusia: 1) la posibilidad de que el escudo misilístico de defensa de Estados Unidos sea capaz de “alcanzar y tocar” su sistema intercontinental balístico de misiles (ICBM, por sus siglas en inglés) y, por consecuencia, desajustar el equilibrio de poder”; 2) “la potencialidad de que se genere un escenario en que Estados Unidos lance un ataque preventivo y luego utilice el escudo misilístico para eliminar sus fuegos residuales” (v.gr. lanzamiento de represalias de sus remanentes ICBM).


The last but not the least: la preocupación de Rusia sobre el escudo de misiles de Estados Unidos (Block IIB Standard) a instalar en Polonia y Rumania, que el general ruso Nikolai Makarov ha amenazado destruir en forma “preventiva”.


Al unísono de la mencionada conferencia de Virginia Beach, se celebró un debate sobre el concepto ASB bajo los auspicios de Brookings Institution en Washington en el que el jefe de estado mayor de la fuerza aérea, general Norton Schwartz, y el almirante Jonathan Greenert, jefe de operaciones navales, intentaron convencer a su audiencia de las supuestas bondades del ASB, negando que estuviese “destinado a cualquier potencial adversario en particular”. ¡Cómo no! ¿Cuál sería entonces su utilidad, en última instancia, en momentos del recorte del presupuesto del Pentágono y de la grave crisis económica de Estados Unidos?


Lo que emergió de la discusión en Brookings Institution fue el reparto de tareas de la fuerza aérea y la marina con la “necesidad” de Estados Unidos para mantener la libertad militar de acción en cualquier parte del mundo. ¡Uf!


Según el almirante Jonathan Greenert, no se trata de una campaña particular, sino de “un importante objetivo estratégico” para el “acceso (sic)”, es decir, Estados Unidos no puede permitir la inaccesibilidad de cualquier punto del planeta que considere fundamental para el libre intercambio global de bienes y servicios.


Se desprende que la palabra “acceso” es jerárquicamente prioritaria para la presencia de Estados Unidos en el océano Pacífico, responsable en gran medida del crecimiento económico y la estabilidad en la región, como ha sucedido en las pasadas décadas. Ergo, la estratégica “cuadratura del círculo” que no despejó el general James Cartwright, su colega más bélico, el almirante Jonathan Greenert la resolvió a su manera sofista: conectó el concepto ASB con el “pivote” estratégico en la Cuenca del Pacífico.


A mi juicio, si se trata del océano Pacífico, es evidente que todo tipo de “contramedidas” se aplica específicamente a China y a su economía orientada a las exportaciones. La palabra “acceso” se refiere a los mares de China que son su oxigenación al océano Pacífico. Estados Unidos desentierra a Tucídides 26 siglos más tarde.


http://alfredojalife.com

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Sin la salida de Assad no hay solución en Siria: Hollande; lo rechaza Putin
París, 1º de junio. El presidente francés, Francois Hollande, dijo esta noche que "no hay solución posible" en Siria sin la salida de Bashar Assad, en una entrevista conjunta con su colega ruso, Vladimir Putin, quien descartó la salida del mandatario como una condición previa para una solución al conflicto en el país árabe, mientras la secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, acusó a Moscú de seguir proveyendo de armas al régimen árabe y Damasco rechazó una resolucion del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que lo responsabilizó por la matanza de Hula.


"Debe haber sanciones. El régimen de Bashar Assad se comportó de manera inaceptable, intolerable. Cometió actos que lo descalifican", indicó el mandatario francés quien agregó que conoce "los riesgos de desestabilización, con riesgos de guerra civil" en Siria.


Hollande dijo que la salida de Assad es una condición "previa para una transición política".


Putin descartó la salida del mandatario sirio. "Si se se retira del poder el presidente en ejercicio, ¿creen ustedes que habrá un bienestar total en ese país?", preguntó, y concluyó que su objetivo es evitar una guerra civil.


El mandatario ruso puso en duda la eficacia de posibles sanciones del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) contra el régimen sirio.


"Las sanciones están lejos de ser siempre eficaces" y reiteró su apoyo a la mediación del negociador de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, al señalar que es “contraproducente declarar que su misión está condenada al fracaso.


Principal aliado de Assad, Rusia se opone a cualquier tipo de acción del Consejo de Seguridad contra Siria, entre ellas la imposición de sanciones de la ONU.


Putin, quien inició el 7 de mayo un tercer mandato, se encontró con Hollande para una entrevista y una cena de trabajo en el Palacio del Elíseo, luego de una visita que realizó a Alemania.


"Solución política"



En Berlín, Angela Merkel y Putin se mostraron en favor de una "solución política" en Siria, en donde aparecen elementos "precursores" de una guerra civil, según el mandatario ruso. Al final de un encuentro con la canciller alemana, Putin aseguró que no se puede "hacer nada por la fuerza" en Siria.


"Expresamos ambos nuestra convicción de que hay que encontrar una solución política" a la crisis, declaró Merkel al asegurar que su visión sobre la situación en el terreno "no es diferente" y subrayó la voluntad común de asegurar la estabilidad en la región.


Alemania tiene importantes intereses en Rusia, su principal socio comercial y del que depende gran parte del suministro de gas que consume el país.


A pesar del respaldo de Moscú a Assad, Putin aseguró que su país no apoya a ninguna de las partes enfrentadas y desmintió que Rusia entregue armas al país árabe.


La secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, quien el jueves cuestionó directamente a los rusos al estimar "que su política contribuirá a una guerra civil", acusó hoy a Moscú de haber entregado armas a Siria y expresó su "seria preocupación" sobre el tema.


Moscú respondió mediante un comunicado en el que afirmó que la matanza de Hula es resultado de la ayuda financiera extranjera y la entrega de armas a los rebeldes.


En tanto, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aceptó el viernes una resolución que pide "una investigación especial" de la masacre para que los responsables comparezcan ante la justicia. Dicha matanza ocurrió el pasado 25 de mayo en la localidad del mismo nombre y dejó al menos 100 muertos, muchos de ellos niños.


La resolución fue aceptada por 41 votos durante la sesión especial sobre Siria celebrada este viernes (la cuarta desde marzo de 2011). China, Rusia y Cuba votaron en contra, mientras que Uganda y Ecuador se abstuvieron.


El texto subraya "la necesidad de llevar a cabo una investigación transparente, independiente y rápida sobre violaciones del derecho internacional para pedir cuentas a los responsables de las violaciones de los derechos humanos".


La delegación de Siria acusó a "terroristas" –el término que utiliza para los rebeldes contrarios al gobierno– de realizar la matanza y rechazó el texto como una interferencia con motivaciones políticas.


Por su parte, el secretario estadunidense de Defensa, Leon Paneta, dijo que su país mantiene la posibilidad de un ataque militar contra Siria, siempre y cuando sea avalado por Naciones Unidas.


El ministro de Exteriores británico, William Hague, dijo que "todas las opciones" deben ser consideradas en la escalada del conflicto en Siria, aunque la acción militar no se está considerando aún.


En contraste, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Antigua y Barbuda, Dominica, San Vicente y Granadinas) acusó a Occidente de buscar una intervención en Siria similar a la de Libia y expresó su respaldo a Assad en una reunión de emergencia sobre ese país en Ginebra, indicó un comunicado difundido por el gobierno venezolano.


Afp, Dpa, Reuters, Pl y The Independent

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Rafael Correa, de “indignado” a presidente de la República
A las diez de la mañana en punto, como estaba convenido, el presidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado (economista, 49 años, tres hijos, casado con la profesora belga Anne Malherbe a quien conoció en la Universidad Católica de Lovaina), entra al Salón Amarillo (o de los Presidentes) en el palacio de gobierno de Quito, donde se realizará la entrevista con Punto Final.

Desde las paredes observan inescrutables los retratos de los ex presidentes del país (hoy de catorce millones y medio de habitantes y casi 300 mil kms2, incluyendo las islas Galápagos). El palacio del siglo XVIII -varias veces remodelado- fue sede de la Real Audiencia de Quito y también se conoce con el nombre de su constructor, el barón de Carondelet. El salón en que el presidente Correa nos da la bienvenida está adornado para la ocasión con hermosos ramos de rosas y de flores silvestres. Esta es el área del edificio abierta al público.

El palacio -que conocieron Bolívar y otros visitantes ilustres- se ha convertido en museo y las oficinas presidenciales funcionan en un piso superior. La entrevista se verá interrumpida en dos ocasiones: por un grupo de turistas extranjeros -a los que el presidente saluda en inglés- y por los niños de tercero básico de la escuela “Concentración Deportiva de Pichincha”, que se alborotan al encontrarse a boca de jarro con el popular presidente de su país.

Correa encabezó un movimiento ciudadano que rompió los desprestigiados monopolios partidarios del Ecuador. Fundó la Alianza (hoy Movimiento) PAIS (Patria, Altiva i Soberana), cuyo programa es la Revolución Ciudadana. Con esa bandera, Correa llegó a la Presidencia en 2006 con respaldo del 57 por ciento de los votos. Dos años después, Ecuador aprobó una nueva Constitución y en 2009 Correa fue elegido para un nuevo periodo, que termina en 2013. Las encuestas le otorgan 67 por ciento de apoyo para respostularse.

Cuando le preguntamos si lo hará, respondió que eso lo determinará en agosto próximo el movimiento que le apoya. Pero a la vez defendió la tesis de la reelección de los buenos gobernantes -inmediata o después de un periodo- reconocida por muchas democracias del mundo.
Con luces y cámaras de TV que grabaron un registro completo de la entrevista, iniciamos la conversación con el presidente ecuatoriano.

- Nos interesa conocer, en sus palabras, cómo se define la Revolución Ciudadana que tiene lugar en Ecuador. Sus objetivos, los obstáculos que enfrenta, qué alianzas sociales y políticas requiere para alcanzar sus propósitos.

- “En términos muy concretos, es el cambio radical, profundo y rápido de las estructuras vigentes y, básicamente, de las relaciones de poder en la sociedad ecuatoriana.


El desarrollo de nuestros países, al menos en su punto inicial, no es un problema técnico como se nos hizo creer durante mucho tiempo. Es un problema político. Si América Latina no cambia las relaciones de poder, no va a producir desarrollo para las grandes mayorías. Tal vez sí para las elites que siempre han dominado, pero no para las mayorías. 
Nuestra revolución no significa cambios violentos, pero sí cambios profundos y radicales. ¿Por qué es ciudadana? Porque los legisladores y demás ‘representantes’ del pueblo ya no se representaban ni siquiera a ellos mismos. Este proceso fue el fruto de los ‘indignados’ del Ecuador, que se indignaron mucho antes que los de Europa. Fue un movimiento de protesta contra el gobierno corrupto y entreguista de Lucio Gutiérrez(1) que nos llamó ‘forajidos’. Los ciudadanos, en forma prácticamente espontánea, nos llevaron a la Presidencia de la República. Y este es uno de los problemas que hemos enfrentado. A diferencia de otros países latinoamericanos, el ecuatoriano es un proceso revolucionario que se inicia sin una estructura política organizada. Hemos logrado avanzar en este aspecto, pero aún nos falta mucho por recorrer. Existe un riesgo: como tenemos gran apoyo popular, pero sin estructuras organizadas y con capacidad de movilización, somos vulnerables a minorías que sí tienen esa capacidad”.

OPOSITORES A LA REVOLUCION CIUDADANA

- Nos cuesta comprender que algunos movimientos sociales, indígenas y ambientalistas, entre otros, hagan oposición a su gobierno. ¿Les reconoce usted una cuota de razón? ¿Hay posibilidades de entendimiento?

- 
“Con todos los que tengan buena fe y razón, por supuesto. Me molesta aparecer como intolerante, como algunos quieren caricaturizarme. Soy un hombre que tiene la cabeza fría, estoy acostumbrado a debatir. Pero hay muchísima mala fe en esa oposición. Toda revolución tiene su contrarrevolución, ¿verdad? ¿Y qué proceso revolucionario no ha tenido sus traidores? Esos grupos presuntamente de Izquierda son aliados de la derecha. En la Asamblea votan con la derecha. Y no es que se opongan a los temas mineros solamente, se oponen a todo. ¿Y por qué? No porque estemos haciéndolo mal, porque es indudable el cambio que está ocurriendo en el país en favor del pueblo. Se oponen porque no están ellos en el gobierno. Es un problema de ambiciones, de ilegítimas aspiraciones políticas por sobre los intereses del pueblo. Si no están en el gobierno, están contra el gobierno. Cuesta mucho conversar con gente de mala fe con agendas político-electorales propias. En cambio la gente que discrepa de buena fe y lucha por el bienestar del país, es bienvenida”.

- Sin embargo, algunos de esos movimientos sociales tienen opiniones de Izquierda, lo cual hace inexplicable que no apoyen este proceso…


- “Mire, las últimas encuestas -que no han sido encargadas por nosotros- confirman que los sectores populares están con nosotros. Pero siempre habrá algunos pseudodirigentes que se toman el nombre de la sociedad y aunque no representen a nadie, la prensa de derecha los magnifica para dañar al gobierno. Esto no sólo ocurre en Ecuador; mire en Bolivia cómo Evo Morales, dirigente social, tiene oposición de grupos indígenas y de trabajadores. Siempre hay desubicados, algunas veces de buena fe, pero la mayoría por ambiciones. 
Mire Venezuela, mire el caso de Lula, en Brasil, atacado por sectores de trabajadores, etc. Es la oposición más letal porque utiliza nuestro mismo lenguaje, plantea nuestros mismos objetivos e incluso, invoca nuestros mismos principios. Son lobos disfrazados de ovejas. Los grupos de extrema Izquierda que denuncian a este gobierno porque se ha ‘derechizado’, votan en la Asamblea con la extrema derecha para conspirar contra el gobierno. Pese a nuestras diferencias, con la verdadera Izquierda siempre será más lo que nos une que lo que nos separa. La pseudo Izquierda se toma la representación de ese sector político, pero en la práctica actúa como la extrema derecha. Y eso es injustificable, no hay cómo sostenerlo”.

MODELO EXTRACTIVISTA DE ECONOMIA



- Un reproche frecuente a gobiernos que encabezan el proceso de cambios en América Latina es que mantienen un modelo tradicional de economía, basado en la extracción de riquezas mineras. ¿Qué opina de esa crítica?


- “Es un error garrafal… ¿Dónde está en el Manifiesto Comunista el no a la minería? Tradicionalmente los países socialistas fueron mineros. ¿Qué teoría socialista dijo no a la minería? Son los pseudointelectuales postmodernistas los que meten todos estos problemas en una interminable discusión. No hay dónde dudar: salir del modelo extractivista es erróneo. Hay que aprovechar estos recursos al máximo para desarrollar otros sectores de la economía, haciendo que el sector extractivista vaya perdiendo peso para avanzar a etapas superiores en las relaciones económicas. Por ejemplo a una economía del conocimiento, que se basa en el talento humano. ¿Pero de dónde sacamos los recursos para las escuelas y universidades, para los centros de investigación que necesitamos? Es torpe creer ese discurso que busca superar la economía extractivista cerrando las minas y los pozos de petróleo.

Probablemente llegaríamos a la economía de recolección, porque no tendríamos nada. Regresaríamos a un estado primitivo, que es lo que algunos quisieran. ¡Perfecto, propóngalo en las elecciones y que democráticamente ganen el derecho a hacerlo!

Creo que la mayoría quiere, razonablemente y en armonía con la naturaleza, tener satisfechas ciertas necesidades básicas. Ecuador ha sido el primer país que en su Constitución ha dado derechos a la Pacha Mama. Pero aquellos pseudoeconomistas creen que el ser humano es un estorbo para la naturaleza. Nosotros sostenemos que el ser humano sigue siendo lo más importante. En 2016 seremos exportadores de energía eléctrica gracias a las once hidroeléctricas que estamos construyendo con los recursos del petróleo.

Vamos a cambiar estructuralmente la economía ecuatoriana: aumentaremos el sector servicios convirtiéndonos en exportadores de energía limpia”.

GOBIERNOS DEL ALBA

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¿Qué principios y objetivos hermanan a su gobierno con los de Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua? ¿Cómo valora los instrumentos de integración creados en los últimos años: Alba, Unasur, Celac?


- “Me parece que se ha creado una convergencia de gobiernos, una conciencia única en la historia de América Latina acerca de la necesidad de la integración. Gobiernos de derecha o Izquierda, tenemos una convicción muy profunda de impulsar la integración y la democracia. Son dos cosas sumamente importantes que nos permiten avanzar, más allá de diferencias ideológicas.

Pero obviamente, con los gobiernos que compartimos una visión bolivariana, como Venezuela, Bolivia o Cuba, o visiones revolucionarias como Nicaragua, de justicia como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, tenemos más cercanía. Pero, insisto, las relaciones son muy buenas con todos los gobiernos de la región. 
La Patria Grande ya no es un sueño. Se ha entendido como una necesidad de supervivencia, es lo que necesitamos para tener presencia internacional. La integración, como decía Bolívar, ‘no es el deseo de los hombres sino el inexorable decreto del destino’. Estamos construyendo esa Patria Grande: ahí están la alianza bolivariana (Alba), Unasur y Celac, que superan con mucho a organismos creados bajo esquemas neoliberales.

Por ejemplo Unasur significa un proyecto de integración -digámoslo así- ‘integral’. La parte comercial es importante -hablo de un comercio justo, desde luego-. Pero va mucho más allá, aborda integración energética, financiera, conectividad, armonización de políticas, acción colectiva para no ser víctimas de explotadores como ocurrió durante la larga noche neoliberal. En esa etapa América Latina precarizó su oferta laboral: garantizó bajos salarios y estabilidad laboral; el esfuerzo de nuestros trabajadores se traspasó como ganancias a las transnacionales. Ahora no vamos a competir por quién reduce más los impuestos para transferir riqueza y aportar renta a los inversionistas extranjeros. Queremos coordinar un salario mínimo regional sin precarizar nuestra fuerza laboral. Estos temas trata Unasur.

A su vez, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) es más nuestra porque es más latinoamericana. ¿Por qué tenemos que ir a discutir los problemas de América Latina en Washington? El golpe en Honduras tuvimos que discutirlo en Washington. En el caso del diario El Universo, nos acusaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ¡en Washington! por haber osado denunciar a los poderosos de siempre.(2) ¿Por qué tenemos que ir a Washington a dejar en claro que Ecuador respeta los derechos humanos? Es insólito, más aún cuando Washington no reconoce a la CIDH. Son aberraciones intolerables… Es necesario cambiar estas cosas y para eso, se necesita un nuevo sistema fundamentalmente latinoamericano. A eso apunta la Celac”.

RELACIONES CON EE.UU.



- ¿Considera posible que América Latina pueda alcanzar un nivel razonable de convivencia con EE.UU.?


- “Deberíamos tenerla… Está claro que la política de EE.UU. hacia América Latina ha sido básicamente de explotación y subordinación. Pero también hemos sido responsables nosotros, que históricamente hemos agachado la cabeza precisamente por actuar aislados. Integrándonos podremos actuar de igual a igual…”.

- Perdone, presidente, pero no es de “nosotros”, los pueblos; la responsabilidad ha sido de los gobiernos entreguistas y de la burguesía…


- “Sí, usted tiene razón. Nuestras élites siempre utilizaron el pretexto del progreso de los países para excluir; concentraron todo: sus colegios de lujo, sus barrios de lujo. Crearon ‘Estados aparentes’, representando sólo a una pequeña porción de la sociedad, no Estados integrales como decía Gramsci. Usted tiene razón: no han sido nuestros pueblos, han sido los gobiernos entreguistas y las dictaduras militares que hablaban español pero pensaban en inglés… cuando pensaban, como Pinochet. Por otra parte, hago una diferencia entre los gobiernos de EE.UU. y su política exterior, y el pueblo norteamericano, que es muy bueno. He vivido en ese país, lo conozco. La gente es buena, afable y solidaria. 

Lamentablemente -y sobre todo en las últimas décadas-, EE.UU. no ha sido gobernado para su pueblo, sino para grandes intereses corporativos. Al pueblo lo manipulan los medios de comunicación.

La lucha contra el fantasma del comunismo por ejemplo; después de la segunda guerra mundial convirtió a EE.UU. en un ‘manicomio del anticomunismo’, como escribe Punto Final (PF N° 755, págs. 10 y 11. N. de PF). Pero con una América Latina unida, los norteamericanos se darían cuenta que somos pueblos hermanos que debemos y podemos tener relaciones de amistad y respeto mutuo”.

SISTEMA LATINOAMERICANO DE DD.HH.



- Su gobierno plantea reemplazar el sistema “interamericano” de derechos humanos por un sistema “latinoamericano”. Entretanto, Venezuela ha anunciado su retiro de la CIDH, aduciendo motivos semejantes a las críticas del Ecuador. ¿Podría ser también el camino que seguirá su gobierno?


- “El caso del diario El Universo nos abrió los ojos en muchos sentidos. Los alcances del poder mediático de la derecha son impresionantes. Se valen además de instancias internacionales como la CIDH, que están por encima de los Estados soberanos. La relatora de esa Comisión pretendía que hasta sus opiniones tuvieran carácter vinculante para nuestro país. Parece ignorar que las únicas cuestiones vinculantes para Ecuador son los tratados firmados. La CIDH, sin embargo, nos pedía información de acuerdo a lo que publicaba el diario acusado. Ni siquiera nos llamaban para consultar nuestro punto de vista. ¡Algo increíble! Descubrimos que la CIDH estaba tomada por intereses ajenos a la región y a los derechos humanos. Hay una burocracia internacional creada por las políticas neoliberales. Son burócratas imbuidos de la visión anglosajona del derecho. ¿Qué es la libertad para los anglosajones? ¡Simplemente la libertad de mercado! De las ocho relatorías de la CIDH, la única con presupuesto propio es la relatoría de libertad de expresión. Sus financistas son EE.UU. -que no reconoce a la CIDH- y la Unión Europea, que no es parte del sistema interamericano”.

A la CIDH sólo le interesan algunos aspectos de la libertad de expresión. ‘Punto Final’, por ejemplo, tiene una disputa con el Estado chileno porque hemos sido excluidos de la publicidad estatal, junto con otros medios de Izquierda. Agotadas las instancias judiciales, llegamos a la CIDH. Ha pasado el tiempo y no hay ningún pronunciamiento de la Comisión…
“Así es, aquí casi matan a una joven periodista ecuatoriana de Telesur, María Elena Rodríguez. ¿Dónde estuvo la CIDH en ese caso? Es impresionante la doble moral de esa instancia. Con este tipo de sistema interamericano de derechos humanos no vamos a ningún lado”.

- ¿Ecuador está evaluando su retiro de la CIDH?


- “No excluimos esa posibilidad. Mañana hablaré con Insulza sobre estos asuntos (el secretario general de la OEA se encontraba en esos días en Quito. N. de PF). Estamos hasta la coronilla con esta situación. Una fundación privada, Fundamedios, financiada por los grupos que controlan la prensa ecuatoriana, tenía acceso directo a la CIDH, trabajaba con ella para elaborar informes contrarios a Ecuador. El representante de la fundación era recibido en Washington hasta por autoridades de gobierno”.
¿No cree que es tiempo de superar la OEA?
“Creo que estamos en otro momento histórico, distinto a aquel en que fue creada la OEA. Ella es fruto de la guerra fría. Fidel Castro la definió como ‘Ministerio de Colonias’ de Estados Unidos. Tenemos que crear un sistema nuestro; en vez de rescatar a la OEA -lo cual es imposible y no tiene sentido-, debemos crear algo nuevo y mejor”.

SOLIDARIDAD CON ARGENTINA



- La renacionalización de YPF ha creado una tensa situación entre los gobiernos de Argentina y España. ¿Cómo aprecia la decisión de la presidenta Cristina Fernández? ¿Existe un grado suficiente de solidaridad con Argentina en América Latina?


- “Hay que recordar que YPF era estatal. La privatizó Menem en la larga y triste noche neoliberal. Tengo entendido que Repsol-YPF se negaba a cumplir las políticas del Estado argentino sobre independencia energética. Creo que Argentina tiene todo el derecho de renacionalizar la empresa, en ejercicio de su soberanía y, sobre todo, cuando se trata de proteger recursos no renovables. Un problema bilateral entre Argentina y una empresa se ha convertido en un problema entre Estados. Pero si además se mete la Unión Europea, no dejaremos sola a Argentina. Si este asunto traspasa la dimensión bilateral y la UE se pronuncia, también se pronunciará Unasur. En lo personal, el gobierno de Cristina Fernández tiene toda mi solidaridad. Las empresas privadas en sectores estratégicos, como en este caso, están obligadas a acatar las políticas públicas de los países donde operan. No son empresas que vendan corbatas. Explotan riquezas naturales, son recursos no renovables del país que acoge a esos inversionistas”.

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI



- ¿Cree posible el socialismo en esta América Latina del siglo XXI? ¿Cuáles serían las diferencias con los “socialismos reales” que se derrumbaron en Europa?

- “¡Por supuesto que lo creo posible! Pero una parte importante de las definiciones del socialismo del siglo XXI consisten en caracterizar los errores que cometió el socialismo del siglo anterior. Pero veamos las coincidencias: primero, la búsqueda de la justicia. Si uno quisiera definir en una palabra al socialismo del siglo XXI sería: justicia. Socialismo y justicia son palabras mayores en América Latina, que es la región más desigual del planeta. Para oponerse a la justicia, la derecha utiliza conceptos sublimes pero etéreos, como la palabra libertad. Estaríamos atentando contra la libertad los que luchamos por la justicia. Pero la única manera de alcanzar la libertad es a través de la justicia. Y eso es el socialismo. 
La necesidad de la acción colectiva es otro elemento fundamental del socialismo. Hay problemas comunes en la sociedad que requieren respuestas comunes. Se presentan hoy desafíos muy grandes, por ejemplo el socialismo del siglo XXI no puede tener una realidad económica que no considere el mercado, que fue el error del socialismo tradicional.

El gran desafío es la acción colectiva para gobernar ese mercado y controlarlo para que rinda los frutos que son esenciales. Lo que no se puede dejar al mercado es salud y educación. Privatizarlos es un absurdo. Lo mismo ocurre con sectores estratégicos, como los recursos no renovables. Al mercado se le sobrestimó: puede hacer algunas cosas pero no puede hacer todas las cosas. 
El neoliberalismo satanizó la política para dejar indefensas a las sociedades. Entre las diferencias del socialismo de este siglo con el anterior hay que destacar no ser dogmático, no se puede aplicar el mismo remedio a toda enfermedad; el socialismo nuestro se basa en principios, no en modelos. La solución de cada problema no está en un manual. El socialismo hay que construirlo día a día. Hay gente que prefiere estar rigurosamente equivocada sin aceptar la razón y la verdad. No hay un solo socialismo. El del Ecuador es diferente al de Venezuela, Francia, etc. 
Tampoco podemos ser estatistas absolutos. A esta altura del desarrollo de la Humanidad no podemos sostener que todos los poderes corresponden al Estado. Hay que lograr un justo balance entre el individuo y la sociedad. Demasiado individualismo mata a la sociedad, demasiado colectivismo mata al individuo, y ambos son necesarios para el buen vivir. En nuestro socialismo del siglo XXI hay que cuestionar incluso aspectos del materialismo dialéctico. Puede ser que la tesis estaba equivocada y que la antítesis era correcta. Pero nos quedamos con una síntesis incorrecta y el resultado fue que retrocedimos…”




Notas

(1) Coronel (r) Lucio Gutiérrez, elegido presidente en 2002 y destituido en 2005 por un movimiento social de protesta contra la corrupción.

(2) El enfrentamiento del gobierno de Correa con el diario conservador El Universo de Guayaquil, puede leerse en PF N° 753, pags. 26-27.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 758, 25 de mayo, 2012
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