El premier japonés, Shinzo Abe, al llegar a su oficina, el lunes pasado, en Tokio.Foto Ap

La renuncia intempestiva, debido a su colitis ulcerativa crónica, del premier japonés, Shinzo Abe, quien estuvo casi ocho años en el poder con el mayoritario partido conservador (sic) Liberal (sic) Democrático –mezclado con una política neoliberal y a su alianza con Trump–, provocó fuerte conmoción que comporta enormes consecuencias en la geopolítica regional, no se diga a escala neoeconómica, ya que Tokio ostenta el cuarto lugar, aunque en declive, del PIB "nominal" mundial, muy detrás de China.

Japón exhibe dos enormes vulnerabilidades estructurales: la mayor deuda del mundo frente a su PIB (https://bit.ly/3gPlcnZ) y el mayor envejecimiento global: una sociedad "superanciana", la cuarta parte de su población. En Japón la demografía, más que su geografía, es destino.

Abe será recordado por haber ideado el concepto geoestratégico "Indo-Pacífico" para contrarrestar el irresistible ascenso de China y sus tres Rutas de la Seda –si hacemos caso a la versión del Wall Street Journal (https://on.wsj.com/3gRakWx).

No extraña la amplia cobertura que proveyó al retiro de Abe el Financial Times (FT) –cuyo control accionario es compartido por la banca Rothschild y el conglomerado financiero nipón Nomura– donde resalta un artículo del israelí-británico Gideon Rachman, quien abulta la "lucha de Xi Jinping" con el saliente premier nipón ( FT, 31/8/20). Rachman exulta que "Abe no haya hecho concesión alguna en la disputa por las islas Senkaku-Diaoyu" y da a entender que su arribo al poder, un mes después del mandarín Xi, tuvo como "tarea principal (sic) fortalecer a Japón para lidiar con una China cada vez más poderosa y autoritaria". El propagandista de la banca Rothschild, Rachman, aduce que el "dilema estratégico de Japón no puede ser resuelto solamente por Tokio", cuyo "destino (sic) puede depender de los desarrollos políticos que se encuentran fuera de su control: en EU y en la China de Xi". Rachman juzga que "sería tentador para un gobierno nipón adoptar una política de apaciguamiento" cuando en China ponen en tela de juicio "la soberanía de Japón sobre Okinawa con una población de 1.4 millones donde se encuentra la mayor base militar de EU en la región (sic)". Concluye que la "respuesta al ascenso de China es un desafío generacional (sic) para Japón", que "navega en un futuro incierto (sic)". ¿Está dispuesta la banca Rothschild a arrojar debajo del autobús a Japón para congraciarse con China?

Global Times comenta que las relaciones de China y Japón "pueden retroceder debido al impacto de EU": los "lazos de China y Japón empeorarán" cuando "los difícilmente logros diplomáticos se evanescerán", ya que “la reciente interacción entre Japón y EU en defensa militar aumenta las preocupaciones (https://bit.ly/31LFp9I)”. El portal chino refiere el encuentro en Guam entre Mark Esper, secretario del Pentágono, y su homólogo nipón, Taro Kono, con el fin de impedir la "soberanía china" en las islas Diaoyu, que los japoneses llaman Senkaku. A juicio de Da Zhigang, "bajo la presión de EU y las fuerzas conservadoras domésticas, el próximo premier japonés podría sumarse a la Alianza de los Cinco Ojos, encabezada por EU, y convertirse en el sexto ojo para vigilar a China". La Alianza de los Cinco Ojos está formada por la anglósfera de EU/Canadá/Gran Bretaña/Australia/Nueva Zelanda (https://bit.ly/3hVzfK4).

Más allá de la diatriba de Koichi Nakano, politólogo de la Universidad Sofía en Tokio, en el NYT, que no le perdona al saliente Abe sus estrechos lazos con Trump (https://nyti.ms/3bjhl1m), WSJ, cercano a Trump, adelanta que Yoshihide Suga, jefe de gabinete del premier saliente, emergió como favorito cuando los "acuerdos militares y la coordinación en referencia a China serán sus pruebas tempranas". WSJ concluye que Suga es la opción de la "continuidad". Un escollo de las cálidas relaciones de Japón con Trump será el financiamiento de los 54 mil soldados de EU en Japón. Por cierto, el grupo de Abe se encuentra nervioso ante un escenario de que triunfe Biden, quien es más favorable a China.

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Noam Chomsky: “Tenemos poco tiempo para decidir si la vida humana sobrevivirá"

El pensador norteamericano habla de una crisis climática, económica y humanitaria

 

No ha habido otro momento de estas características en la historia de la Humanidad. Así lo asegura el prestigioso intelectual y activista estadounidense Noam Chomsky, quien dijo que la pandemia del coronavirus ha hecho de estos tiempos los más oscuros de los que se tenga memoria. Chomsky explicó que el presente representa un "punto de confluencia de distintas crisis muy graves", entre las que se incluyen una amenaza de guerra nuclearcambio climático, la pandemia del coronavirus, una gran depresión económica y una contraofensiva racista que tiene como epicentro a los Estados Unidos.

“Este es un momento único en la historia de la humanidad, no solo en mi vida. Nunca ha habido un momento en el que haya surgido tal confluencia de crisis y las decisiones al respecto que deban tomarse muy pronto, no se pueden retrasar", afirmó el pensador que tal vez sea el lingüista vivo más importante del mundo.

Chomsky, activista pacifista desde hace mucho tiempo, criticó al presidente Donald Trump por "desmantelar sistemáticamente las protecciones que ofrecían algún tipo de defensa contra la guerra nuclear".

“Los principales expertos como William Perry, exsecretario de Defensa, una persona que no puede ser considerado un exagerado y que muy conservador y a la vez está muy bien informada sobre estos temas, argumenta que la amenaza nuclear hoy es todavía mayor que durante la Guerra Fría”, dijo Chomsky.

Chomsky dijo además que las iniciativas que los gobiernos lleven adelante para hacer frente a la pandemia de coronavirus serán importantes a corto plazo, pero que sus decisiones sobre el cambio climático serán aún más duraderas.

“Saldremos de alguna manera de la pandemia pero a un costo terrible, que tiene en su mayoría causas evitables”, dijo el autor de Hegemonía o supervivencia y Estados fallidos, entre muchos otros títulos, en una entrevista concedida al sitio The Hill. "No saldremos del derretimiento de las capas de hielo polar, eso es permanente".

“Tenemos tiempo por delante para decidir si la vida humana organizada sobrevivirá en la Tierra o sucumbirá a la amenaza de un desastre ambiental”, agregó Chomsky.

No es la primera vez que el intelectual norteamericano se refiere públicamente al tema en estos términos. En abril de este año advirtió que los gobiernos están siendo “el problema y no la solución” y sobre la situación puntual de Estados Unidos sostuvo que se ve agravada por la condición de “bufones sociópatas” que manejan la administración de ese país con Donald Trump a la cabeza. Sobre los cambios que pueden llegar a producirse alerta que “esto nos podría llevar a estados altamente autoritarios y represivos que expandan el manual neoliberal incluso más que ahora”, aunque aclara que “eso depende de la gente joven” y “de cómo la población mundial reaccione”.

Recientemente, en junio, se refirió al bochornoso rol adoptado por Trump en la gestión de la pandemia y no dudó en calificarlo como "el peor criminal de la historia, sin lugar a dudas”. “Nunca ha habido una figura en la historia política que se haya dedicado tan apasionadamente a destruir los proyectos para la vida humana organizada en la tierra en el futuro cercano”, sentenció el reconocido catedrático.

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Global Times sentencia en editorial la postura de Trump en el mar sur de China, dice que la presencia militar de EU en la región buscaría contener o asfixiar a China.Foto Ap

NYT cita a un funcionario de Defensa de Estados Unidos (EU) (sin identificar): China lanzó una barrera de fuego de misiles de medio alcance al mar del sur de China como demostración por Pekín de su “dominio estratégico y soberanía sobre los mares en disputa (https://nyti.ms/2QCw6T2)”.

El lanzamiento de tales misiles forma parte de los ejercicios militares del país asiático en el mes, cuando la escalada en el mar del sur de China ha alcanzado nuevos grados de tensión (http://goo.gl/ugdmbP) en medio de la guerra multidimensional que libra Trump contra Pekín, donde resalta la temeraria osadía de la visita del secretario de Salud, el libanés-estadunidense Alex Azar, a la isla renegada de Taiwán (https://bit.ly/3jsYJPf), lo cual retrocedió el cronograma de las relaciones bilaterales hasta 1979, cuando Jimmy Carter reconoció a China bajo el apotegma de “la política de una sola China (https://bit.ly/2YKimdB)”.

China ha sido el blanco favorito de la retórica electorera de Trump, quien ha obligado a la venta de la exitosa TikTok en EU, mientras el funcionario de Defensa aludido afirma que el “ejército de EU detectó el lanzamiento de cuatro (sic) misiles desde China hasta el mar del sur de China (https://bit.ly/32xnxyA)”.

Muy al estilo de la cultura china, el portavoz del Ministerio Nacional de Defensa chino, coronel Wu Qian (WQ), no mencionó para nada el lanzamiento de los misiles, pero sí confirmó que Pekín ha realizado ejercicios militares planeados con antelación en una zona que va de Qingdao (noreste de China) hasta las disputadas islas Spratly, en el mar del sur de China. El coronel WQ comentó que tales ejercicios no están dirigidos contra ningún país.

Los lanzamientos se escenificaron después de que China acusó a EU por su flagrante provocación al sobrevolar con su avión espía U-2 la zona de sus ejercicios.

Según Taylor Fravel, director del programa de Estudios de Seguridad en el MIT, los misiles antiembarcaciones probados por China pudieran ser del tipo DF-21, los “asesinos de portaviones ( carrierkiller)” que tendrían la capacidad de destruir los portaviones de EU.

El editorial del Global Times titula “Ojalá los misiles carrierkiller nunca sean usados en el mar del sur de China (https://bit.ly/2EDNwfV)” y comenta la alterada reacción del Departamento de Defensa de EU, que critica los ejercicios militares chinos y el lanzamiento de misiles balísticos –en alusión a los misiles DF-21D y DF 26B– que desestabilizarán más la situación en el mar del sur de China, además de que contrastan con la promesa de la nación asiática de no militarizar (sic) el mar del sur de China.

El editorial comenta que China no admite ni niega el lanzamiento de los misiles, pero este silencio es una postura (sic).

Luego pregunta: ¿Cuál es la nación regional que tiene disputas territoriales con China y posee portaviones? En alusión a la presencia de los dos portaviones Ronald Reagan y Nimitz de EU en la zona.

El editorial contrataca y afirma que es EU quien ha militarizado el mar del sur de China, que no es el Caribe (sic), donde los militares de EU pueden actuar desenfrenadamente.

Global Times realiza una letanía de la presencia militar de EU en toda la región, des-tinada a contener o asfixiar a China, donde destacan las intenciones malignas de EU cuando envía barcos de guerra al mar del sur de China por lo que debieron haber pensado que el ejército chino lanzaría los misiles DF-21D y DF-26B en el peor de los casos.

Global Times sentencia sin tapujos que los dos misiles están preparados para los portaviones de EU en caso de que ataquen al ejército chino en el mar del sur de China convertido en un teatro geopolítico y en línea frontal marítima para suprimir a China.

El problema para los estrategas chinos es discriminar entre la electorera guerra retórica de Trump –que comporta componentes reales en sus guerras comercial y tecnológica– con la postura relativamente menos cacofónica de los militares de EU que no esperaban las pruebas de los misiles “asesinos de portaviones ( carrierkillers)”.

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La estrategia militar china: mantener a EEUU lejos de sus costas

Cuando se está en desventaja, es imprescindible tener una buena estrategia. Además, es necesaria una voluntad de hierro de todo un pueblo para superar a un adversario superior, tanto en armamento como en tecnología. La batalla de Dien Bien Phu, cuando los vietnamitas sellaron el fin del colonialismo francés en Indochina, pertenece a esta estirpe.

Hubo otras batallas en las que fueron derrotados ejércitos inicialmente más poderosos, como la de Stalingrado en la Segunda Guerra Mundial y la de Argel, en la guerra de independencia argelina. En los tres casos, hubo la combinación entre una dirección política y militar acertada, con pueblos decididos a defender su nación.

El coronel Ha Van Lau fue entrevistado en 1980 por la televisión canadiense para el documental "Vietnam, la guerra de los 10 mil días", dirigido por el periodista Michael Maclear. En su minucioso relato de la batalla de Dien Bien Phu, el coronel Van Lau explica cómo los campesinos integrados en el Ejército Popular de Vietnam cargaron 200 cañones a través de selvas y montañas, además de toneladas de municiones, arrastrándolos con cuerdas.

"En una ocasión una de las cuerdas se rompió y uno de nuestros artilleros se colocó detrás de la rueda de ese cañón para evitar que cayera al abismo. Así era la moral de nuestros luchadores. Se sacrificaban ellos mismos para evitar que cayera una pieza de artillería", relata el coronel.

Algo similar puede estar sucediendo en el conflicto en curso entre China y Estados Unidos. Las mejores armas, e incluso el mando militar más experimentado, nada pueden conseguir si no existe una predisposición a darlo todo en el combate por parte de la tropa.

Veamos cómo se combinan ambos aspectos en el Mar del Sur de China.

La Armada de EEUU es la más poderosa del mundo. Muy superior a la del Ejército Popular de Liberación de China. Aunque el EPL se está modernizando a pasos de gigante, ni sus portaaviones ni sus cazas pueden competir con los del Pentágono. Éste cuenta con enormes ventajas, tanto en relación con la calidad de su armamento como en cuanto a su larga experiencia en combates.

La red de satélites militares de EEUU es incomparablemente superior a la de China, que recién ahora está completando su propia red. Los drones no tripulados, los cazas de quinta generación, los submarinos nucleares y bombarderos estratégicos conforman una fuerza militar inigualable.

La "tercera crisis del estrecho de Taiwán", en marzo de 1996, finalizó con una humillante derrota para China. La administración del presidente Bill Clinton (1993-2001) desplegó dos grupos de batalla de portaaviones liderados por el USS Nimitz y el USS Independence, que forzaron a Pekín a retroceder en su intención de controlar Taiwán.

A partir de ese momento, el Dragón se propuso, como señala el columnista de Asia Times, Richard Javad Heydarian, "evitar una humillación estratégica similar en sus aguas adyacentes".

En ese marco debe ubicarse el reciente lanzamiento de misiles en el Mar del Sur de China, entre ellos un DF-21 denominado "asesinos de portaaviones" y considerado por los expertos como "el primer misil balístico antibuque del mundo".

"Esta es la respuesta de China a los riesgos potenciales que traen consigo los cada vez más frecuentes aviones de combate y buques militares estadounidenses en el Mar de China Meridional", dijo una fuente al South China Morning Post de Hong Kong.

La fuente se refiere a la reciente entrada de un avión espía U-2 del Pentágono a una zona de exclusión aérea de China, durante un simulacro naval con fuego real en el mar de Bohai frente a su costa norte.

Para neutralizar a una flota superior, "la potencia asiática ha perseguido una estrategia de guerra asimétrica anti-acceso/negación de área", denominadas (A2/AD) "cada vez más sofisticada en sus aguas cercanas", según el diario de Hong Kong.

Este es el punto que desarrolla ampliamente el analista David Goldman, cuando asegura que no habrá guerra entre EEUU y China porque el Dragón quiere que sea imposible que el Pentágono se acerque a sus costas.

En su opinión, el EPL es un ejército mediocre que gasta en equipamiento de sus soldados apenas 1.500 dólares, frente a los 18.000 dólares que cuesta cada soldado estadounidense. Agrega que los cazas de ataque terrestre chinos están muy por detrás del ruso SU-25, por ejemplo, y de sus similares estadounidenses.

Pero China ha invertido enormemente en defensas costeras. Agrega que "el misil DF-26 tiene un alcance de 2.500 kilómetros, suficiente para atacar la base militar de EEUU en Guam". Más grave aún, porque "los misiles chinos descienden verticalmente de la estratosfera y las defensas de los barcos estadounidenses no están diseñadas para contrarrestar este tipo de ataque".

Goldman recuerda una evaluación del Centro de Estudios de la Universidad de Sidney, un año atrás: "Este creciente arsenal de misiles precisos de largo alcance representa una gran amenaza para casi todas las bases, pistas de aterrizaje, puertos e instalaciones militares estadounidenses y aliadas en el Pacífico Occidental".

Las múltiples instalaciones del Pentágono en el Pacífico podrían verse inutilizadas por ataques de precisión en las primeras horas de un conflicto. La amenaza de los misiles del EPL desafía la capacidad de EEUU para operar libremente en toda la región.

En opinión de Goldman, China no necesita derrotar a la fuerza aérea y naval de EEUU, sino "sólo mantener a las fuerzas estadounidenses a distancia de China y dificultar que EEUU refuerce a Taiwán".

La segunda cuestión, la disposición anímica de la población, es meridianamente transparente cuando observamos la crisis de confianza de la juventud estadounidense (afros, latinos y jóvenes blancos precarizados) con las instituciones, el sistema de partidos y, de modo muy particular, en relación con las fuerzas policiales.

Si una nación mucho menos rica como China logra neutralizar a unas fuerzas armadas superiores, por el desarrollo de una estrategia de defensa que niega el acceso a sus costas al ejército adversario, el equilibrio de fuerzas se traslada a la actitud de los seres humanos. La conclusión es que EEUU no está en condiciones de afrontar una guerra con una potencia social y militar como China.

17:11 GMT 28.08.2020URL corto

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Israel llega a la frontera iraní amenazando aún más la estabilidad en Oriente Próximo

La normalización de relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos ha creado un nuevo frente de batalla entre Israel e Irán, esta vez en el Golfo Pérsico, una zona llena de conflictos donde la superpotencia regional va a movilizarse con el apoyo de EEUU para combatir a la república islámica desde una distancia de apenas unos kilómetros.

 

El reciente acuerdo de normalización de relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel pone sobre la mesa una nueva ecuación en lo tocante a la estabilidad en el Golfo Pérsico, una zona en permanente ebullición por donde circula una fracción considerable del petróleo que se consume en el mundo.

La normalización permitirá a Israel llegar hasta la misma frontera marítima iraní, una circunstancia que va a agravar las tensiones dada la actividad que Israel ya tiene dentro de Irán y la belicosidad contra la república islámica de los EAU. Tanto los EAU como Israel buscan desestabilizar al gobierno de Teherán y reemplazarlo por otro más acorde con sus intereses.

Aunque su población autóctona apenas supera el millón de habitantes, los EAU cuentan con una población inmigrante de más de ocho millones. Sin embargo, este pequeño país ha estado muy activo en los últimos años en todos conflictos regionales, como Yemen, Libia, Siria, Qatar y otros, siempre siguiendo las órdenes del príncipe Mohammed bin Zayed (MBZ).

Además, desde hace años Turquía se ha convertido en otro centro de atención de MBZ. Este pasado domingo, The Sunday Times reveló que Israel está coordinando la política contra Turquía con los EAU, Egipto y Arabia Saudí. Esta actividad contra Turquía no está apartando la atención del príncipe emiratí de los demás frentes, y concretamente del iraní, un objetivo que comparte de manera especial con Israel y Arabia Saudí.

Para Israel, la normalización significa entre otras cosas que podrá operar más abiertamente desde los EAU contra Irán. Hay que tener en cuenta que en la zona hay un sinfín de bases militares estadounidenses y que los submarinos atómicos alemanes de que dispone Israel ya pueden estar usándolas.

A partir de ahora también podrá usar las bases en los EAU, y de esta manera aplicará el proceso de reciprocidad con Irán. Los iraníes están presentes en Siria, y también en Líbano a través de Hizbolá, de modo que Israel ve de lo más natural profundizar su actividad militar en el Golfo Pérsico.

Estados Unidos ya utiliza los EAU como una de sus principales bases de espionaje contra Irán, lo mismo que ocurre con Bakú, capital de Azerbayán, y en más de una ocasión estadounidenses e israelíes han comentado que comparten la inteligencia que obtienen sobre la república islámica. Irán es el principal enemigo de Israel, y por lo tanto de Estados Unidos, de modo que no puede extrañar que estos dos países aúnen sus esfuerzos en este asunto.

Varios medios regionales han publicado desde hace años que el Mosad israelí opera ampliamente desde los EAU contra Irán, y que incluso dispone de una estación propia en los EAU. Lo más natural es que a partir de ahora la presencia israelí en ese país se multiplique y que Irán sea el objetivo principal.

La situación geográfica de los EAU no puede ser más interesante para Israel. Aunque el estado judío mantiene excelentes relaciones, todavía no oficiales, con Omán, los EAU se encuentran a muy poca distancia de Irán, una situación más apetecible que la de ningún otro país del Golfo. Algunos medios han indicado que los aliados podrían provocar cualquier incidente para justificar un ataque contra Irán y dotarlo de "legitimidad internacional", una situación que sin duda aprobaría Israel.

No debe olvidarse que los EAU mantienen una disputa territorial con Irán desde los años setenta en torno a tres islas, una circunstancia que sin duda aprovechará Israel para meter cizaña. Todavía es pronto para saberlo, pero no hay que descartar que Israel aproveche ese contexto favorable para establecer bases militares en los EAU, o para usar las ya existentes, a pocos kilómetros de Irán.

La normalización con los EAU, a la que seguirán otras, refuerza la hegemonía de Israel en la región ante la pasividad europea. Los intereses de Europa son bien distintos a los de Israel, pero la ausencia de liderazgo en Oriente Próximo por parte de la canciller Ángela Merkel y el presidente Emmanuel Macron únicamente contribuye a crear conflictos y a agravarlos.

Esta explosiva situación se ha comprendido rápidamente en Teherán, desde donde se ha advertido de que la normalización con Israel puede tener "pésimas consecuencias" para los EAU, sugiriendo que la presencia israelí en aguas del Gofo puede causar incidentes graves. De momento, este escenario es hipotético pero un suceso inesperado o provocado puede convertirlo en un escenario real.

Todo esto ocurre cuando falta menos de tres meses para las elecciones estadounidenses. La situación podría cambiar si el presidente Donald Trump abandona la Casa Blanca en enero, pero es muy difícil que el demócrata Joe Biden sea capaz de imponer su voluntad sobre Israel, máxime si se tiene en cuenta que en los últimos meses sus declaraciones han sido claramente proisraelíes y ha hecho toda clase de guiños al primer ministro Benjamín Netanyahu, por ejemplo declarando que ayudará a la oposición turca contra el presidente Recep Tayyip Erdogan.

26/08/2020 08:22

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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Miércoles, 26 Agosto 2020 05:28

Las nuevas fronteras militares de los EE.UU.

Las nuevas fronteras militares de los EE.UU.

 

Mientras los disturbios, las protestas y las pasiones políticas preelectorales hacen estragos en los Estados Unidos, el Pentágono continúa modernizando activamente sus fuerzas armadas y actualizando sus estrategias (1). En 2020 se había lanzado anteriormente la Estrategia Ártica de la Fuerza Aérea de los EE. UU. A principios de agosto se publicaron dos documentos, que se habían presentado algo antes, pero, en general, quedaron clasificados.

El primero trata sobre la doctrina actualizada de las operaciones combinadas del espectro electromagnético, en pocas palabras, guerra electrónica, aprobada oficialmente el 22 de mayo de 2020. El segundo es la doctrina de operaciones espaciales que data de junio de este año. Algunos fragmentos de este documento se hicieron públicos anteriormente, pero el texto ahora está disponible en su totalidad (2).

Anteriormente existían varios documentos similares y estaban relacionados con el ciberespacio.

La doctrina de la guerra electrónica se desarrolló bajo los auspicios del Estado Mayor Conjunto desde el 2012. El término guerra electrónica se refiere a la acción militar que implica el uso de la energía electromagnética y la energía dirigida para controlar el espectro electromagnético o atacar a un enemigo. La guerra electrónica consta de tres componentes: ataque electrónico, defensa electrónica y soporte de guerra electrónica. La guerra electrónica es vital para defender las operaciones amigas y negar la acción del enemigo en el espectro electromagnético que pertenece al entorno operativo.

La guerra electrónica está asociada con operaciones de información, inteligencia, guerra irregular y guerra cibernética.

Dado que el ciberespacio requiere comunicaciones por cable e inalámbricas para enviar información, las operaciones ofensivas y defensivas en el ciberespacio pueden requerir el uso del espectro electromagnético para crear efectos en el ciberespacio. Debido a la naturaleza complementaria y las posibles sinergias de la guerra electrónica y las operaciones en redes informáticas, estas deben coordinarse para garantizar que se apliquen con la máxima eficacia.

Las regulaciones sobre el campo del espectro electromagnético cibernético del Ejército de los EE. UU. se aprobaron en 2014. Establecen que las actividades electromagnéticas cibernéticas (CEMA) son actividades destinadas a capturar, mantener y utilizar estas ventajas sobre los adversarios y enemigos en el ciberespacio y el espectro electromagnético, al tiempo que les impide hacer lo mismo, menoscabando sus mismas capacidades y protegiendo el sistema de mando en este tipo de misiones. Las actividades ciber-electromagnéticas consisten en operaciones en el ciberespacio, guerra electrónica y operaciones de gestión del espectro.

Los observadores militares señalan que los congresistas participaron en la publicación del nuevo documento sobre el espectro electromagnético. Para ello, se creó un grupo especial en el Congreso, que se comprometió en el desarrollo de estándares destinados a lograr la superioridad del ejército estadounidense en esta área específica. La nueva doctrina dice que “al igual que en el espacio físico y el ciberespacio, las fuerzas militares maniobran y operan dentro del espectro electromagnético para lograr una ventaja táctica, operativa y estratégica vital para nosotros y las operaciones multinacionales».

La prensa estadounidense especializada señala que ahora Estados Unidos podrá alcanzar a Rusia y China (3), que han avanzado mucho en métodos de supresión electrónica, interferencia y detección de enemigos. Anteriormente los medios de comunicación señalaban constantemente que las tropas estadounidenses no estaban listas para enfrentar a Rusia y China en esta área (4).

Numerosos contratistas están trabajando ahora en varios pedidos para el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para la producción de módulos de guerra electrónica que se pueden utilizar en tierra, aire y mar.

El objetivo es crear un arsenal digital diverso que pueda detectar transmisiones enemigas, descifrar sus códigos, encontrar sus unidades para realizar ataques precisos e interrumpir sus redes con interferencias y piratería, idealmente de formas tan inteligentes que el enemigo no pueda incluso detectar el engaño.

Algunas herramientas de guerra electrónica se desarrollan teniendo en cuenta el uso de inteligencia artificial. Por ejemplo, Lockheed Martin recibió 75 millones de dólares para desarrollar el drone prototipo Silent Crow (5). Y para los vehículos terrestres se lanzó el programa Terrestrial Layer System. Se supone que para fines de 2022 las fuerzas armadas de EE. UU. recibirán los primeros lotes de productos y se completará un salto en su modernización.

Si bien se destaca la nueva doctrina, dice que las operaciones combinadas en el espectro electromagnético están asociadas con operaciones en el ciberespacio, operaciones en tierra, mar, aire y espacio.

Y el ejército, la infantería de marina, la marina, la fuerza aérea, la guardia costera y la guardia nacional utilizarán medios especiales de guerra electrónica. La indicación de los dos últimos servicios de la lista parece intrigante, ya que su área de responsabilidad es exclusivamente territorio estadounidense. La cita del almirante soviético Sergei Gorshkov al comienzo del primer capítulo de que «la guerra futura la ganará el bando que sea más capaz de utilizar el espectro radioeléctrico» parece intrigante.

Es inequívoco que la carrera armamentista en Estados Unidos se desarrolla en diferentes planos, como lo demuestran este documento e información sobre el último complejo militar-industrial.

En cuanto a la doctrina de las operaciones espaciales, dicen que «el dominio militar en el espacio no puede ganar guerras unilateralmente, pero, al igual que el poder terrestre, marítimo, aéreo o cibernético, su éxito, ausencia o fracaso puede ser catastróficamente decisivo en una guerra. La dominación militar en el espacio puede potencialmente ser la diferencia entre la victoria y la derrota, debe verse con el mismo significado que el poder militar en cualquier otra área».

En realidad, el tercer capítulo de la doctrina de las operaciones espaciales está dedicado a la justificación del uso de la fuerza militar en el espacio. Habla de disuasión e intimidación, la naturaleza moderna de la guerra y la estrategia para incapacitar al enemigo, métodos de reconocimiento utilizando el espacio, control sobre trayectorias orbitales clave y cómo el dominio militar en el espacio puede afectar la dimensión cognitiva, es decir, sobre el proceso de toma de decisiones.

Y esto ahora se ve como un imperativo estratégico para la creación de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos como un servicio militar independiente capaz de maximizar el poder espacial militar como una formulación distinta y vital del poder militar (6). Agregamos que el Senado aprobó el 6 de agosto de 2020 el nombramiento del nuevo comandante de las Fuerzas Espaciales de Estados Unidos, el General del Ejército Jace Dickinson. En otras palabras, la militarización del espacio es irreversible. Y los Estados Unidos de América la han iniciado.

26 agosto 2020

Traducido del ruso por Juan Gabriel Caro Rivera

Notas:

  1. https://https//www.geopolitica.ru/article/arktika-i-vvs-ssha
  2. https://https//www.geopolitica.ru/article/ssha-pristupili-k-aktivnoy-militarizacii-kosmosa

3.https://breakingdefense.com/2020/08/army-electronic-warfare-big-tests-in-21/

4.https://breakingdefense.com/2019/10/us-forces-untrained-not-ready-for-russian-jamming/

5.https://breakingdefense.com/2020/04/army-awards-lockheed-75m-for-ai-cyber-jamming-pod/

6.https://breakingdefense.com/2020/08/spacepower-is-catastrophically-decisive-in-war-new-space-force-doctrine/

Fuente:https://www.geopolitica.ru/article/novye-voennye-frontiry-ssha

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Sábado, 22 Agosto 2020 05:44

Rusia, China y el reorden hegemónico

Rusia, China y el reorden hegemónico

El acuerdo reciente que firmó el régimen de Teherán con los gobiernos de China, por una parte, y Rusia, por la otra, es de proporciones todavía impredecibles. Probablemente fija el primer gran momento (institucional) de inflexión y quiebre del orden mundial que surgió con la caída del Muro de Berlín en 1989. A lo largo de 25 años, Irán recibirá de Pekín, a intereses bajos, 400 mil millones de dólares para desarrollar su infraestructura, sus sistemas de comunicación y para cuatro ramas industriales básicas. Asimismo, acordó lineamientos para la cooperación militar directa y su respectiva logística. ¿Un Plan Marshall?... ¡Pero chino! A cambio, el gobierno de Pekín tendrá acceso a sus recursos energéticos y mineros. El tratado con Rusia se ciñe a la esfera de la “colaboración militar”. Todas las transacciones se realizarán en las respectivas monedas nacionales, es decir, no se empleará el dólar ni otros equivalentes generales como moneda de intercambio.

En otras palabras, Irán pasa en términos económicos y militares a formar parte de la zona de influencia de esa peculiar alianza que han urdido China y Rusia a lo largo de la pasada década. Se trata evidentemente de la disputa por la hegemonía de una parte de los recursos energéticos más cuantiosos del mundo, los que se sitúan en el Golfo Pérsico. Si se toma en cuenta que el petróleo y las reservas venezolanas ya se encuentran bajo las mismas manos, a pesar de todos los infructuosos intentos de Estados Unidos por impedirlo, y que Rusia es uno de los grandes productores mundiales, el “Tratado de Oriente”, por llamarlo de alguna manera, tendrá un poder decisivo en el mercado mundial energético. Es decir, en la política mundial.

No es casual que el acuerdo se firmara en el momento en que la crisis social y económica provocada por la pandemia de Covid-19 en Occidente atraviesa por su punto más álgido. Estados Unidos se ha replegado sobre sí mismo, con un enloquecido presidente que ha perdido legitimidad incluso entre los círculos militares y el aparato de intervención internacional en Washington. Europa, por lo pronto, empleó sus ahorros de las décadas recientes en una política (hasta ahora exitosa) de enfrentar la pandemia sin afectar los beneficios del Estado social. Sin embargo, atraviesa por una recesión sin precedentes desde 1929 y hace rato que ha abandonado el fervor militar que se requiere para intervenciones en ultramar. La pregunta es ¿si se trata de una recesión o el comienzo de una decadencia?

Pero las crisis son sólo los momentos axiales en que los que procesos de larga duración cobran cuerpo. China ha mostrado que su expansión económica contiene dos factores inconcebibles en la mentalidad (y en las prácticas) expansivas de Estados Unidos: a) es indiferente al régimen político dominante del país –igual se adapta a Venezuela que a Irán o Pakistán– y no busca entretejer ni su ideología ni sus formas de gobierno; b) ofrece condiciones para una mejor redistribución del ingreso nacional. Acaso una proyección de su propia realidad. ¿O existe en la experiencia moderna otro país que haya redistribuido el ingreso con la eficacia y la velocidad que China?

Esto habla ya de una proyección hegemónica inédita. En la relación entre las grandes potencias y los países subalternos, hegemonía nunca ha significado –ni significa– someterse a la alianza con la potencia más adecuada, sino con la que se tiene la creencia de que es la menos tóxica, la menos dañina. El tándem con Rusia, y su vasto aparato militar, potencia el binomio a escala inédita. Paradójicamente, China se ha revelado como una potencia mucho más pragmática de lo que fue alguna vez Estados Unidos. En una época donde el pragmatismo parece ser el dueño de la lógica de las hegemonías actuales.

Hay en todo esto una ironía histórica. Una de las claves del despliegue de Estados Unidos en la guerra fría fue precisamente agudizar la separación, primero, y después la división entre China y la Unión Soviética. Bastaron cuatro años de una paranoia aislacionista, como la que hoy define a Washington, para volver a reunirlos. Juntos serán un hueso muy difícil de roer para Occidente. La conjunción entre ambos ha golpeado a los dominios estadunidenses en múltiples conflictos del mundo: Siria, Pakistán, Venezuela, Nigeria... Moscú tiene una larguísima experiencia de intervención gradual sobre estados enteros y Pekín los recursos económicos, tecnológicos y financieros para capitalizarla. Son regímenes que se han alejado del esquema neoliberal y que no requieren de los grandes relatos de la sociedad de mercado para funcionar ideológicamente. Carecen acaso de la otra gran parte que requiere toda hegemonía: la influencia cultural. Pero en un mundo radicalmente fragmentado, exento ya de toda noción de universalidad, donde lo político se expresa en un abigarrado pluriverso o multiverso, ésta puede ser una cuantiosa ventaja. Si se suma el hecho de que hoy son capaces de abandonar el dólar como moneda de transacción, la conclusión es que Estados Unidos ha perdido ya su antigua capacidad de alinear a, incluso, sus aliados más naturales.

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China responde ante "acciones provocativas" de Estados Unidos en la región asiática

22 agosto 2020  Si Estados Unidos “sigue su propio camino”, ejerciendo acciones provocativas y presionando a los países de la región asiática, China se verá obligada a tomar medidas de represalia para salvaguardar sus intereses de seguridad, declaró este viernes en una conferencia de prensa el portavoz de la Cancillería china, Zhao Lijian.

“China se opone firmemente al despliegue estadounidense de misiles terrestres de medio alcance en la región de Asia-Pacífico y expresa su fuerte descontento con la presión frecuente de Estados Unidos sobre los países vecinos de China y las provocaciones abiertas en el hogar de China”, indicó el alto funcionario.

Según el vocero ministerial, la intención de la Casa Blanca “es consistente con su creciente presencia militar en la región y la llamada 'estrategia Indo-Pacífico', una demostración típica de su mentalidad de Guerra Fría”.

Zhao Lijian instó a Washington a “adoptar una actitud responsable” y concentrar sus esfuerzos en el mantenimiento de la paz y la estabilidad mundial y regional, “y no al revés”.

“Si Estados Unidos insiste en seguir su propio camino, China tomará las contramedidas necesarias para salvaguardar firmemente sus propios intereses de seguridad”, advirtió Zhao Lijian.

Los planes de Estados Unidos en la región asiática

El diplomático chino valoró así las palabras del enviado especial estadounidense para el control de armas, Marshall Billingslea, que en una entrevista con el medio japonés Nikkei afirmó que la Casa Blanca planeaba discutir el despliegue de misiles terrestres de mediano alcance con algunos países asiáticos para contrarrestar la “amenaza inmediata” del arsenal nuclear de China.

En particular, se trata de un tipo de misil de crucero de alcance medio no nuclear lanzado desde tierra que Estados Unidos empezó a desarrollar días después de su salida del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Medio y Corto (INF por sus siglas en inglés) con Rusia, que prohibía este tipo de armas, explicó Billingslea.

Según sus palabras, el nuevo misil, con un alcance de 1.000 kilómetros, es “exactamente el tipo de capacidad defensiva que países como Japón querrán y necesitarán en el futuro”.

Este acuerdo para la destrucción de los proyectiles de alcance medio y corto quedó oficialmente cancelado el pasado 2 de agosto de 2019 a iniciativa de la Administración Trump. El Tratado INF fue firmado en 1987 por la Unión Soviética y Estados Unidos con el objetivo de eliminar los misiles balísticos y de crucero con base en tierra con un alcance de entre 500 y 5.500 kilómetros, tanto nucleares como convencionales.

El último de los instrumentos bilaterales en el ámbito del control de armas ofensivas estratégicas que queda vigente entre Moscú y Washington es el Tratado START III, que expira en febrero de 2021.

Zhao Lijian aseguró que China apoya el diálogo sobre la extensión del START, dado que este tratado garantiza “no solo la seguridad estratégica de Estados Unidos y Rusia, sino también la estabilidad estratégica global”. Paralelamente, el portavoz señaló que Pekín “no tiene intención de participar en las llamadas 'negociaciones trilaterales' sobre el control de armas con Moscú y Washington”.

(Con información de RT)

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El Acuerdo Abraham y la peligrosa entrada de Israel en el Golfo Pérsico en 27 notas

Mientras bombardea Siria y Gaza, y pocos días después del misterioso incendio del puerto del Líbano y un mes después de los discretos ataques a varios centros estratégicos de Irán, Israel anuncia a bombo y platillo la firma del Acuerdo Abraham con Emiratos Árabes Unidos (EAU), con el que es reconocido oficialmente por el primer estado situado en el Golfo Pérsico. Será el tercer régimen árabe, – después de Egipto (1977) y Jordania (1994)-, que establece relaciones oficiales con el país que hace 72 años fue establecido en las tierras palestinas.

  1. El hecho considerado "histórico", y vendido como "el triunfo de la diplomacia por haber parado la anexión de Cisjordania a Israel", no fue la decisión tomada en los parlamentos de los firmantes, sino que es un acuerdo opaco entre unos hombres corruptos de extrema derecha: Donald Trump, su yerno Jared Kushner, Benjamín Netanyahu, el príncipe heredero del Reino de Arabia Saudí (RAS) Mohammed bin Salman (MbS), y el mandatario emiratí, Mohammed bin Zayed (MbZ).
¿En qué consiste el acuerdo?
  1. Es falso que EAU se ha sacrificado con este pacto para que Netanyahu abandonase el plan de anexionar gran parte de Cisjordania que anunció en julio, porque:
  2. Israel nunca ha parado de ocupar más tierras palestinas, ni lo hará. De hecho, el propio Netanyahu aseguró que se trata sólo de una suspensión temporal del proyecto, que hace de espada de Damocles colgada encima del cuello de los países "musulmanes" para arrodillarles aun más. El objetivo de Israel ha sido y es imposibilitar un estado palestino, y obligarles a su gente asimilar con una sonrisa su sometimiento a un sistema de Apartheid.
  3. En el momento que todas las potencias mundiales, salvo EEUU, se opusieron a este proyecto, al igual que su socio del gobierno Benny Gantz y los sionistas liberales -que priorizan la resolución del conflicto con palestina con el fin de garantizar la seguridad de Israel-, el viejo político judío se dio cuenta de que llevar a cabo el proyecto sería un grave error estratégico. Por lo que, sacó esta carta de la manga, tapando un escándalo con otro, disfrazándolo de papel rosa, para salir de una embarazosa situación: ¿Quién sino él puede, con una sola amenaza y sin dar nada a cambio (ni siquiera la paralización de nuevos asentamientos), obtener tanto, e incluso pasar de ser "corrupto e incompetente" ante su propio pueblo a ser un "héroe"?
Lo que obtiene Israel

3 . Entrar en el Golfo Pérsico e instalarse a pocos kilómetros de Irán, país que ya está rodeado de las bases militares de EEUU y al OTAN por los cuatro costados. De hecho, todos los contactos oficiales previos al acuerdo que han tendido ambos estados desde 1996 han girado en torno a cómo contener a la República Islámica de Irán (RII). La teocracia chiita, en un gravísimo error, nada más nacer en 1978 declaró una guerra religiosa contra Israel, EEUU y también los regímenes sunnitas tanto las repúblicas (como Iraq de Sadam Husein o Libia de Gadafi) como las monarquías, poniendo a los iraníes y a la integridad territorial de Irán en un serio peligro ante el poder arrasador de EEUU y sus socios, quienes han borrado del mapa a varios estados, sin piedad.

  1. Crear una alianza militar conjunta contra el enemigo iraní, ahora que la prioridad de la política exterior de EEUU – más allá de quien sea su presidente-, es China que no la RII. Desde 2016, las fuerzas aéreas de ambos países participan en las maniobras militares de la OTAN.
  2. Un inmenso mercado de armas. Israel se llevará una buena tajada del presupuesto anual de defensa de los EAU, unos 23.000 millones de dólares. La empresa emiratí Group 42 se ha asociado con la israelí Industrias Aeroespaciales y Rafael Advanced Defense Systems, para la compra de drones, artefactos de reconocimiento facial (AnyVision), vigilancia cibernética, e incluso el sistema antimisiles Cúpula de Hierro, que tras el misterioso ataque contra las instalaciones petrolíferas saudíesde Aramco, ha encontrado mercado en esta zona. Israel, de paso, roba este cliente a EEUU que en 2019 firmó un contrato de armas por 5.5 mil millones de dólares, que incluye el sistema de misiles Patriot. Ahora, aunque EEUU pueda vender armas avanzadas a este país árabe, incluidos los "prohibidos" F35 sacándole miles de millones de dólares, nunca le otorgará sus claves para que pueda usarlas de forma independiente: Israel siempre tendrá la superioridad militar.
  3. La posibilidad de hacerse con el control del Comando Central de EEUU en el Golfo Pérsico, por lo que no sólo Irán, sino ningún estado se salvará del chantaje israelí que ve el mundo solo desde la óptica de sus propios y estrechos intereses.
  4. Poder infiltrarse en los servicios de inteligencia y en la inteligencia militar emiratí, para tomarle como rehén. Los regímenes de Iraq, Siria y Libia, por ejemplo, no podían haberse sido desmontado de esta manera si no fuera, en parte, porque EEUU les obligó a cooperar en la supuesta lucha contra el terror, accediendo a sus servicios de seguridad nacionales.
  5. Cambiar la alineación geopolítica de la zona: los países árabes, como RAS y EAU, han pasado de unirse contra Israel a unirse con él contra Irán. Dijo Mike Pompeo que este acuerdo será una "pesadilla" para Irán.
  6. Aislar aún más a Irán, justo cuando estaba mejorando sus relaciones con las monarquías del Golfo Pérsico. Da igual que la RII haya dejado de lanzar la consigna "muerte de Israel" (y sus mandatarios quieren que este cambio se sepa en Occidente), haya levantado la prohibición a los atletas iraníes de competir con los israelíes, y haya autorizado a Hizbolá tener contacto con Tel Aviv, que es un reconocimiento indirectamente de aquel estado.
  7. Convertir a EAU en un socio y cómplice en sus agresiones militares a otras naciones. Pues, el diminuto país cuenta con ejércitos privados en Siria, Yemen y Libia. Además, es el único país árabe con tácticas y estrategias claras, y el mejor organizado en su política expansionista.
  8. Obtener una fuente segura de petróleo. Israel importa unos 240.000 barriles por día, y EAU posee inmensas reservas el 6% de las reservas mundiales: hasta la década de 1950, vivía del cultivo de dátiles, la pesca y el buceo de perlas.
  9. Enterrar la Iniciativa de Paz Árabe del 2002 que condicionaba la normalización de las relaciones con Israel a la desocupación de las tierras palestinas.
  10. Aleja a otro poderoso y rico país árabe de los palestinos

14 . Recibirá inversiones millonarias de los jeques, sangre inyectada en la economía israelí afatada por la crisis económica. EAU es la segunda economía más grande árabe, después del RAS.

¿Y qué consigue EAU?
  1. Mientras la fiesta por el acuerdo en Israel era pública, en Abu Dabi había silencio, no por estar avergonzados, sino por el miedo a provocar más protestas en los países "musulmanes", a pesar de haberlo vendido como un acuerdo para "salvar a los palestinos de la anexiona". Aun así, el jeque Zayed puede:
  2. Presentarse como el líder de la diplomacia en la región, a pesar de las bombas que sigue lanzando sobre "las naciones musulmanas" de Yemen y Libia. Ya ven que eso de "choque de civilizaciones" no era más que una coartada de la extremaderecha del Occidente y de Orienye, en su asalto a los derechos de los ciudadanos, también en ambos lados.
  3. Presentar su "modelo" de país musulmán, ahora que han fracasado las versiones iraní, turca, y saudí. Vale, las mujeres (extranjeras) pueden ir en bikini a las playas, pero la disidencia se castiga con tortura y desapariciones, igual que en todo Oriente Próximo.
  4. Protegerse de las exigencias de la democratización del país por parte de su propia población, teniendo a un "primo zumosol" como Israel; la familia real piensa que sería una póliza de seguro. Las dictaduras de la región se han dado cuenta de que la amenaza a su poder y privilegio provine más del interior que de fuera (Irán, 2009las verdaderas"primaveras árabes" de 2011). Las consignas contra Israel, lanzadas desde los países árabes, Turquía e Irán, son simple distracción por dichos regímenes de derecha y corruptos, acusando a sus ciudadanos críticos de estar al servicio de un régimen impresentable como Israel.
  5. Meter un gol al RAS en Washington, donde los saudíes, incluso entre los republicanos, han perdido su peso.MBS no puede reconocer a Israel mientras vive su padre el rey Salman, muy anti israelí, y quien llegó a señalar al Mosad como el autor de los atentados del 11S.
  6. Recibirá no solo tecnología, sino muchos turistas israelíes, que podrán disfrutar (no sé cómo) del Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo.
  7. Se apoyará en Israel en su afán expansionista. En Siria, ambos patrocinaron al Estado Islámico. ¿Quién hubiera pensado que unos diminutos emiratos consiguieran hacerse con el control de las vías fluviales estratégicas en los mares Árabe y Rojo, ocupando el sur de Yemen?
  8. Sustituir sus frágiles relaciones con EEUU por Israel de forma progresiva, al igual que otros países árabes. Bahréin, Kuwait, Omán e incluso Qatar se van preparando para reconocer el Estado de Israel a precio de mantener el statu quo de la ocupación de las tierras palestinas.
  9. Utilizar su alianza con Israel para resolver las disputas que tiene en la región con países como Omán y Qatar. Es curioso que la Irán también recurrió a Israelpara luchar contra sus enemigos: le compró armas en su guerra contra Iraq en los años ochenta.
Las ganancias de Trump
  1. Tras su fracaso en poner en marcha el Acuerdo del Sigloy perder un Noble de la Paz, Donald Trump puede presumir de su única victoria en la política exterior, tras sus derrotas con Irán, Corea del Norte, Venezuela, Afganistán y China. Pero, este acuerdo no se traducirá en votos para las elecciones presidenciales de noviembre: no solo porque los estadounidenses seguramente ni saben dónde está EAU, sino porque están indignados por la gestión de la pandemia por el presidente y por la situación económica que ha dejado otros 22 millones de parados. Jimmy Carter consiguió la firma de paz entre Israel y Egipto en 1978, pero perdió las elecciones de 1980 -en parte por una alianza entre Teherán y el candidato republicano Ronald Reagan-, y George Bush, el artífice del Nuevo Orden Mundial, que supuestamente expulsó a Iraq de Kuwait, perdió la reelección por ignorar el aumento de la pobreza y desempleo.
  2. La indignación de los ciudadanos es tal que Trump no se ha atrevido a convertir este acuerdo en una gran celebración como la hizo Carter en Camp David.
Palestina tendrá la última palabra
  1. El error clásico de las élites es menospreciar la fuerza de los pueblos en la lucha por sus derechos, y este acuerdo morirá justamente por no haber contado son las sociedades palestina y emiratí. Está por ver 1) si utilizar estrategias como la emisión televisiva del deporte, sobre todo el futbol, por los firmantes de Abraham, normalizará la opresión de los palestinos entre los espectadores, y 2) si la sociedad palestina consigue apartar a la extremaderecha religiosa y a la derecha desfallecida e inmóvil del liderazgo de su batalla y tarazar nuevas estrategias y tácticas para la nueva situación y ser protagonista de su propio destino. Habría que acabar con el error de pedir la solidaridad con la "causa árabe", concepto despojado del enfoque de la lucha y la alianza de clases a nivel nacional, regional y mundial.
  2. El Oriente Próximo, a pesar de estar acostumbrado de resolver sus problemas con violencia, siempre tiene un lugar para el "tit-for-tatism", "La toma y daca" en la teoría de juegos. Cierto, los pueblos de esta región están cansados de tantas guerras, y deben incluir el dialogo y negociación con el enemigo en su política exterior, pero este tipo de "paz" injusta con un régimen como el israelísolo significa más guerras contra otros millones de personas indefensas. No es tarde para organizar un movimiento antimilitarista a nivel mundial y sobre todo en esta región tan azotada del planeta, y poner fin a las guerras contra los palestinos, los kurdos, yemeníes, iraquíes, afganos, sirios, libios y sudaneses, entre otros integrantes de una larga lista de nombres.

20 AGOSTO 2020

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EEUU, UE y Grupo de Lima desechan a Guaidó: De "Presidente Encargado a titular de la Asamblea Nacional"

15.08.20 - A casi dos años del apoyo a Juan Guaidó, Estados Unidos, junto a sus organizaciones satélites de la Unión Europea y el Grupo de Lima, dejaron por sentado su distanciamiento del líder ultraderechista en un comunicado publicado el viernes.

Guaidó pasó de «presidente encargado de Venezuela» a un simple «titular de la Asamblea Nacional». Así lo refirió el autoproclamado Grupo de contacto en el comunicado de este viernes, reflejando un notable cambio discursivo, cuando desde enero del 2019, el líder fue reconocido (sin comicios, ni consultas) como presidente de Venezuela para toda la comunidad internacional, aliada a los planes injerencistas de las potencias occidentales.

Desechar a Guaidó ya era evidente luego que el exasesor de Seguridad Nacional de EE.UU. revelara el pasado junio en su libro titulado The Room Where It Happened: A White House Memoir (La habitación donde sucedió: un recuerdo de la Casa Blanca), que el presidente de EEUU, Donald Trump, apenas 30 horas después de mostrarle su respaldo a Guaidó, le preocupaba que el líder opositor pareciera débil, “un niño», en comparación con el «duro de Maduro”, por lo que consideró cambiar de estrategia.

Trump, reconoció públicamente a través de una entrevista concedida a Telemundo el pasado mes de julio, que «Guaidó parece estar perdiendo el Poder».

El fracaso de Guaidó al no poder concretar los diferentes planes golpistas que lideró contra el presidente constitucional Nicolás Maduro, fueron la crónica de una muerte anunciada de su andar político, tanto por las vías democráticas, como por las vías injerencistas propias del gobierno estadounidense.

Después de dejar la puerta abierta para que Reino Unido y EEUU se apoderarán de activos esenciales para la salud, alimentación, educación y demás necesidades primarias del pueblo venezolano. Esos mismo que lo aplaudieron y celebraron, hoy lo bajan de su trono mediático, voluble y ficticio.

 

Por, Aporrea, domingo 16/08/2020

 

 

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