EU incluye a decenas de firmas chinas en lista negra comercial

Washington. El Departamento de Comercio de Estados Unidos confirmó que agregará a decenas de empresas chinas, incluido el principal fabricante de chips del país, SMIC, a una lista de veto comercial.

La medida se considera parte de la últimas decisiones del presidente Donald Trump para fijar su legado de mano dura sobre China y se produce semanas antes de que Joe Biden tome posesión como presidente el 20 de enero.

En una entrevista con Fox Business, el secretario de Comercio Wilbur Ross dijo que Estados Unidos sumará un total de 77 compañías y filiales a la denominada lista de entidades, incluidas 60 firmas chinas. Reuters reportó más temprano que el departamento agregaría unas 80 compañías, en su mayoría chinas.

Las designaciones incluyen a entidades chinas involucradas en supuestos abusos de derechos humanos y en la construcción y militarización de islas artificiales en el Mar de la China Meridional, señaló el Departamento de Comercio.

También citó entidades que adquirieron productos con origen estadunidense para apoyar programas del Ejército Popular de Liberación, así como compañías y personas que participaron en el robo de secretos comerciales de Estados Unidos.

Entre las firmas previamente incluidas en la lista están los gigantes de las telecomunicaciones Huawei y 150 filiales, y ZTE por violaciones de sanciones, así como el fabricante de cámaras de vigilancia Hikvision por su papel en la represión de la minoría uigur de China.

El Departamento de Comercio confirmó la decisión, asegurando que la medida “responde a la doctrina china de fusión militar-civil y pone en evidencia actividades entre SMIC y entidades preocupantes en el complejo industrial militar”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino dijo que, de ser cierta, la decisión demostraría la opresión estadunidense sobre las empresas chinas, por lo que Pekín seguirá tomando las “medidas necesarias” para proteger sus derechos.

China anunció que mantendrá el apoyo a su política para la recuperación económica, evitando cambios repentinos, para ayudar a mantener el crecimiento durante 2021, reportó la agencia de noticias Xinhua.

Pekín ha puesto en marcha fuertes estímulos fiscales para lidiar con la recesión, reduciendo impuestos y permitiendo que los gobiernos locales emitan más deuda para financiar proyectos de infraestructura, pero los analistas afirman que ha cambiado a una posición más estable mientras la economía se recupera.

Se espera que la economía china crezca 2.1 por ciento este año, la única gran economía que se expandirá –aunque a su ritmo más lento desde 1976–, y después subirá 8.4 por ciento en 2021, según un sondeo de Reuters.

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El Sahara Occidental, una excolonia española en disputa

El conflicto entre el Frente Polisario y Marruecos vive su peor momento desde el alto el fuego de 1991

El reconocimiento de Trump a la soberanía marroquí en este enclave en el desierto significa un revés a las aspiraciones independentistas alentadas durante casi medio siglo.

 

 “Más se perdió en Cuba” es la expresión habitual que el riquísimo refranero español encuentra para relativizar cualquier contratiempo de la vida cotidiana. En el imaginario popular, la independencia de la isla en 1898, que puso punto final a lo que durante siglos fue el imperio más poderoso y extendido de la historia, sigue apareciendo como la referencia del final de una época de esplendor colonial que se prolongó durante cuatro siglos y el símbolo de una pérdida irreparable.

Sin embargo, no fue la isla caribeña la última colonia, ni 1898 el año en el que desapareció el postrero vestigio del imperio español. El Sahara Occidental, una vasta extensión desértica de 266.000 kilómetros cuadrados, con una población de medio millón de personas, riquísima en minerales, principalmente fosfato, y con mil kilómetros de costa sobre uno de los caladeros de pesca clave para abastecer a los países europeos, estuvo bajo la administración de Madrid hasta bien entrado el siglo XX. Concretamente, hasta 1975.

En noviembre de ese año, la parte más occidental del desierto del Sahara, delimitada por las fronteras de Mauritania, Argelia y Marruecos, se hallaba en pleno proceso de descolonización y en España la dictadura vivía sus últimos días. El entonces rey marroquí, Hassan II, hasta entonces uno de los pocos legitimadores del franquismo en la escena internacional, entendió que el vacío de poder que creaba el estado de salud de Francisco Franco, que moriría el 20 de ese mes, le ofrecía una oportunidad para expandirse hacia el sur y apoderarse de los recursos del territorio hasta entonces gobernado por España.

El 3 de noviembre de 1975, 350.000 civiles marroquíes movilizados por la corona iniciaron lo que se conoció como la 'marcha verde'. Ante la impotencia de la entonces potencia colonial, entraron en el Sahara Occidental, que acabó en su mayor parte anexionada por Marruecos. Mauritania hizo lo mismo e invadió desde el sur. La mayoría de la población autóctona huyó de la franja costera hacia el desierto, en dirección al Este y se instaló en campamentos cercanos a la frontera con Argelia, país que desde entonces ha respaldado su reivindicación de recuperar el hogar perdido.

España se retiró en medio de un silencio tan estruendoso que el episodio ni siquiera encontró hueco en el refranero popular. Desde entonces, la diplomacia española se ha debatido entre la obligación de defender el derecho a la autodeterminación del pueblo antiguamente colonizado y la necesidad de mantener buenas relaciones con Marruecos, el siempre conflictivo vecino del sur cuya capacidad para cerrar y abrir el grifo de la inmigración ilegal supone un arma de gran poder de fuego diplomático. Históricamente, a cada gesto de respaldo español a las aspiraciones del pueblo saharaui le ha seguido una llegada masiva de inmigrantes a las costas mediterráneas del país ibérico, con el consiguiente conflicto interno que eso supone para la administración española.

El Frente Polisario de Liberación Nacional, una organización que había nacido en 1973 bajo la inspiración de las revoluciones anticoloniales africanas, especialmente la argelina, para luchar por la independencia del Sahara Occidental, proclamó al año siguiente de la invasión la República Árabe Saharaui Democrática y entró en guerra con Mauritania y con Marruecos, conflictos en los que sólo encontró el respaldo de Argelia y Cuba.

Con Mauritania alcanzó un acuerdo de paz en 1979, pero el conflicto armado con Marruecos se ha prolongado hasta hoy. En 1980, los marroquíes iniciaron con asesoramiento técnico israelí y financiación de Arabia Saudí la construcción de un muro de 2.700 kilómetros en el desierto, que se sembró de radares y minas antipersonas, para protegerse de las incursiones del Polisario y que se mantiene hasta hoy como símbolo de la ocupación de la corona alauita, que mantiene desplazada a la zona una fuerza militar de 100.000 hombres.

No fue hasta 1991 cuando tras una mediación internacional ambas partes alcanzaron un alto el fuego y firmaron un acuerdo que incluía como punto sustancial la celebración de un referéndum de autodeterminación que Marruecos nunca se avino a convocar.

No obstante, los esfuerzos diplomáticos marroquíes por conseguir reconocimiento internacional a lo que considera sus provincias del sur siempre chocaron con el criterio de Naciones Unidas, según la cual el Sahara Occidental es uno de los escasos territorios pendientes aún de descolonizar. Hasta la pasada semana, cuando Donald Trump reconoció la soberanía marroquí a cambio de que el reino alauita estableciera relaciones plenas con el Estado de Israel, ningún país occidental consideraba a este territorio como parte de Marruecos. La decisión del mandatario saliente en la Casa Blanca da un giro inesperado a un conflicto que lleva casi medio siglo enquistado y que en el último mes ha visto recrudecido uno de los conflictos bélicos más invisibilizados del mundo.

El pasado 13 de noviembre, tras esperar durante casi 30 años el cumplimiento del acuerdo que dio lugar al alto el fuego, el Polisario retomó sus acciones bélicas. Lo hizo después de que el Ejército de Marruecos penetrara en la zona desmilitarizada del Guerguerat, en la parte sur del territorio, junto a la frontera con Mauritania, para expulsar a unos 50 civiles saharauis que en una acción de protesta pacífica bloqueaban la carretera de acceso a ese país y reclamaban la celebración del referéndum. Desde entonces se han producido enfrentamientos armados entre el Frente y el ejército marroquí sobre los que las informaciones suministradas por una y otra parte difieren en el número de bajas. En todo caso, el Frente considera roto el alto fuego acordado en 1991.

El Frente Polisario controla aproximadamente un 20 por ciento del territorio, el situado en la parte oriental, junto a la frontera con Argelia, donde desde hace más de cuatro décadas malvive buena parte de la población autóctona hacinada en campamentos de refugiados sostenidos gracias a la ayuda internacional y de organizaciones no gubernamentales, la mayor parte españolas. Ahora, con la decisión adoptada por Trump y el recrudecimiento de la guerra, un eventual acuerdo de paz que les permita volver a su tierra después de más de 40 años parece estar más lejos que nunca. 

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Sábado, 12 Diciembre 2020 05:59

El lápiz de Stalin

El lápiz de Stalin

Tras la Primera Guerra Mundial y un periodo del flujo de las fronteras −propio igual a buena parte de Europa y Medio Oriente (bit.ly/3mXCL9a)− el Cáucaso acabó en manos bolcheviques. El imperio de los zares colapsó. El imperio otomano capituló y sus fuerzas se retiraron. También las del cuerpo expedicionario británico que tenía en la mira el petróleo de Bakú (bit.ly/36Uauun). Armenia, Azerbaiyán y Georgia, tras haber formado la efímera República Democrática Federal de Transcaucasia (bit.ly/33Wu2wn) y un breve periodo de independencia marcado por conflictos interétnicos, pasaron a ser −como repúblicas soviéticas nominalmente soberanas agrupadas en la República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia (bit.ly/36W5ztd)− miembros-fundadores de la URSS. Nagorno Karabaj (NK) −un enclave montañoso con mayoría armenia reclamado por Armenia y por Azerbaiyán− ha sido un importante punto de contención. La decisión de Stalin, un georgiano a cargo de la "cuestión nacional" ( Narkomnats), de transferirlo a Azerbaiyán en 1921, a pesar de prometérselo antes a Armenia −y convertirlo, en 1923, en una "región autónoma"− más que resolver el problema, resultó ser al fin, en la década de los 80, igual ante la ambigua postura de Mijaíl Gorbachov, uno de los factores desestabilizadores de la URSS. Cuando en 1988 el Partido Comunista Armenio votó por su "reunificación", estallaron disturbios y pogromos antiarmenios (Sumgaït). Tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, siguió la guerra.

Detrás de la instrumental decisión de Stalin había −aparentemente− varias razones. Primero, congraciarse con los azeríes para asegurarse el control del petróleo y del gas del mar Caspio. Segundo, la lógica de "dividir y reinar" −en concordancia con la vieja y perversa estrategia zarista de oponer a un grupo étnico contra el otro− que exacerbaba la desconfianza y debilitaba a las etnias para que no desafiaran a Moscú; así, forzando lealtades de ambas partes y volviéndolos rehenes del régimen, Stalin (bit.ly/3dKGzGW) podía presentarse luego como el salvador ante la mayoría armenia (‘solo el batiushka es capaz de defenderlos del odio de Bakú’), y como un guardián territorial ante Azerbaiyán (‘solo el batiushka es capaz de garantizar su integridad ante el irredentismo de Ereván’). Tercero, hacer un gesto de "buena voluntad" hacia la Turquía de Mustafa Kemal Atatürk, que tras el colapso del imperio otomano, seguía siendo un importante actor regional hostil a las potencias occidentales y uno que tenía fuertes vínculos culturales y políticos con Azerbaiyán; Lenin (y Stalin) ignorando la voz de los armenios de NK y en un reverso a su inicial política de "autodeterminación" −hasta el punto de garantizar a los pueblos el derecho a salir de la URSS− y a las consignas del Congreso anticolonial en Bakú (1920) (bit.ly/3jnyZmO) que igual abogaba por "el derecho a la determinación" −mientras la Realpolitik soviética ya imponía un "colonialismo interno"− pretendía(n) "flirtear", al final sin éxito alguno (bit.ly/2KbyGzO), con los kemalistas para la diseminación de la revolución.

Después de un siglo de estos acontecimientos y ante la reciente guerra en NK −fruto tardío de aquellos conflictos irresueltos y decisiones perversas− es imposible no apuntar a algunas ironías de la historia.

* El afán de Rusia de recuperar influencia regional tras el desplome de la URSS −o el "desmantelamiento desde afuera" (S. F. Cohen)− pasaba desde el principio por apoyar los irredentismos −Nagorno Karabaj (Azerbaiyán), Transnistria (Moldavia), Abjasia-Osetia del Sur (Georgia), Crimea-Donetsk-Lugansk (Ucrania)−, "frutos" de la tóxica política étnica soviética, misma que contribuyó a su debilitamiento.

* El gambit sirio −"la huída hacia adelante" tras la crisis ucraniana y el afán de “reafirmar su ‘irresuelta’ relevancia global”− y su posterior involucramiento en Libia– han sido "jaqueados" por Turquía (bit.ly/3gm089K) por el apoyo de la cual la dirigencia soviética "sacrificó" a NK y a la cual a su vez venía apoyando en la década de los 20; Turquía contribuyó, ahora igual, a la holgada victoria, entre otros gracias a los recursos del petróleo de Azerbaiyán sobre la separatista "republiqueta" armenia de Artsaj-NK, y políticamente sobre Armenia, el mejor aliado de Rusia en el Cáucaso.

* Si bien la Rusia de Vladimir Putin, que tanto ha hecho para reivindicar el legado de Stalin, estaba feliz de ver al problemático gobierno de Nikol Pashinian en Ereván (bit.ly/2HFOjhG) salir debilitado de la confrontación con los azeríes (el tratado militar ruso-armenio no abarca a Arstaj-NK) la mediación de Moscú −detrás del origen del problema ("el lápiz de Stalin") y reproduciendo hoy la misma estrategia estalinista de "dividir y reinar"−, fue un salvavidas para los armenios, pero sólo a precio de convertir lo que quedó de Arstaj en un protectorado ruso (bit.ly/39a2h76) y el Cáucaso en la siguiente arena de transacciones ruso-turcas ( bit.ly/398zMXf) (con Azerbaiyán convertido igual en una colonia de Ankara).

Tras un siglo, Putin y Erdoğan están haciendo en el Cáucaso el mismo tipo de tratos −igualmente por encima de los armenios y los azeríes− que en 1920-21 Lenin (y Stalin en su limitada capacidad) hacía(n) con Atatürk, con la diferencia que hoy ya no está en juego la suerte de la revolución mundial. "El pasado nunca está muerto. Ni siquiera pasa", escribió una vez William Faulkner.

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Donald Trump anunció la normalización de relaciones entre Israel y Marruecos

Como contrapartida, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental

Desde la Unión Europea señalaron que el estatuto de la zona en disputa ubicada al norte de Africa debe negociarse en el seno de las Naciones Unidas.

 

El presidente saliente de Estados Unidos Donald Trump anunció la normalización de las relaciones entre Marruecos e Israel. Como contrapartida, el mandatario reconoció la soberanía marroquí sobre el disputado territorio del Sahara Occidental. El magnate republicano indicó que esta medida favorecerá la pacificación de la región. Además sostuvo que EEUU abrirá un consulado en el Sahara para promover oportunidades económicas y comerciales. Con este acuerdo, Marruecos se convierte en el cuarto país árabe que restablece contactos con Israel, después de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahrein y Sudán, todos estos auspiciados por la administración Trump. Por su parte, voceros de la Unión Europea (UE) indicaron que el estatuto del Sahara Occidental debe negociarse en el seno de las Naciones Unidas (ONU).

“Otro avance histórico”

En cuanto a la reanudación relaciones entre Marruecos e Israel, Trump catalogó la noticia como un nuevo avance histórico. “¡Nuestros dos GRANDES amigos Israel y el Reino de Marruecos acordaron relaciones diplomáticas plenas -un hito masivo para la paz en Oriente Medio!", escribió el magnate en Twitter. En un comunicado, la Casa Blanca reveló que el líder republicano había hablado con el rey marroquí Mohamed VI. Durante la conversación el Rey se comprometió a expandir la cooperación económica y cultural con Israel. “Reanudaremos los contactos oficiales (...) y las relaciones diplomáticas lo antes posible", indicó el Palacio real marroquí.

Por su parte el jefe de gobierno israelí Reuven Rivlin agradeció al rey de Marruecos por la cálida relación bilateral. En tanto que el primer Ministro Benjamín Netanyahu anunció a sus ciudadanos que en breve se realizarán vuelos directos entre ambos países. El ministro de Defensa Benny Gantz también acogió con beneplácito el acuerdo y dijo que reforzaría los intereses económicos y de seguridad de ambos países, según el portal Haaretz. También agradeció a la administración estadounidense. "Actúa incansablemente para fortalecer a Israel y estabilizar toda la región", indicó el ministro. Marruecos e Israel habían establecido oficinas de representación en Rabat y Tel Aviv en los años noventa, pero fueron cerradas en la década de 2000. 

“La única solución viable”

En paralelo el presidente norteamericano sostuvo que el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental favorecerá la pacificación de la región. "¡La propuesta de autonomía seria, creíble y realista de Marruecos es la ÚNICA base para una solución justa y duradera por una paz y prosperidad perdurables", escribió Trump en Twitter. Además sostuvo que la existencia de un Estado saharawi independiente no es una opción realista para resolver el conflicto. “Una autonomía genuina bajo soberanía marroquí es la única solución viable", indicó el mandatario. A su vez recordó que Marruecos reconoció la independencia de EEUU en 1777. "Es por tanto apropiado que reconozcamos su soberanía sobre el Sáhara Occidental", sostuvo el magnate neoyorquino.

Este territorio desértico de 266.000 kilómetros cuadrados ubicado al norte de África, es una excolonia española cuyo estatuto sigue sin definirse desde 1975. El independentista Frente Polisario reclama a Marruecos la soberanía sobre el territorio. Por su parte el gobierno marroquí plantea una autonomía limitada para la antigua colonia. Allí se encuentra desplegada la Misión de Paz de la ONU (MINURSO) para monitorear un cese al fuego. El organismo también solicitó que se organice un referéndum para resolver la soberanía del territorio. Trump instó a las partes a iniciar conversaciones sin retraso, empleando el plan de autonomía de Marruecos. “Es el único marco para negociar una solución aceptable mutuamente", exhortó el presidente.

En paralelo, la UE dijo que mantiene las resoluciones de la ONU que establecen al Sahara Occidental es un territorio no autónomo, explicó un portavoz de Exteriores del bloque a la agencia Europa Press. Bruselas sostuvo que apoya un proceso de acuerdo pactado, o incluso un referéndum, como establece la resolución de la ONU de octubre pasado. Sin embargo ninguna de estas soluciones termina de efectivizarse. La diplomacia europea recordó el compromiso del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de relanzar el proceso político en la zona y su llamado a las partes a cooperar para la estabilidad en la región junto con la MINURSO. "Esto debe llevar a la reanudación de un diálogo con el objetivo de una solución justa, duradera y aceptada mutuamente", indicó el portavoz de la UE, expresando la línea que viene manteniendo el bloque continental sobre esta cuestión.

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Presidente de Colombia, Iván Duque y opositor venezolano Leopoldo López en Bogotá. 10 de diciembre de 2020Presidencia de Colombia / Reuters

El mandatario aseguró que "algún día" podrá "contar los detalles" de cómo actuó su país para que el político huyera de la Embajada de España en Caracas.

 

El presidente de Colombia, Iván Duque, reveló este jueves que su gobierno protegió al opositor venezolano Leopoldo López, y lo ayudó a huir de la Embajada de España en Caracas, donde se encontraba desde abril de 2019 tras protagonizar un intento fallido de golpe de Estado en Venezuela.

"Algún día podremos contar los detalles de cómo te protegimos entre quienes te quieren en tu territorio y nosotros, para que hoy seas una voz libre en el mundo", aseguró Duque al recibir a López en la Casa de Nariño.

Según Duque, el venezolano estaba "expuesto a perder la vida" por la supuesta persecución del gobierno de Maduro. "Cuando era inminente ese intento por acallar el alma, el espíritu y tu voz, te dije que aquí estaba Colombia", dijo.

Para el mandatario, López es "un gran amigo" de Colombia. "Nos complace tenerlo en nuestro país y haber podido contribuir a la recuperación de su libertad", enfatizó después de mostrarse dispuesto a pedir "más presión diplomática" contra el gobierno de Maduro. 

Las declaraciones de Duque ocurren la misma semana en que Maduro denunció que tuvo que cambiar a última hora su centro de votación en las pasadas elecciones parlamentarias, porque "fuentes de inteligencia colombiana" le informaron desde la Casa de Nariño se estaba preparando un atentado para asesinarlo el mismo día de los comicios.

Las autoridades venezolanas y el propio Maduro han alertado en varias oportunidades los planes de magnicidio o golpe de Estado por parte de la oposición radical, con apoyo de los gobiernos de Colombia y EE.UU.

En agosto de 2018, los cuerpos de seguridad venezolanos frustraron un intento de asesinato durante un acto presidencial en Caracas, que según Maduro contó con el respaldo de Bogotá. Meses después, el 3 de mayo del 2020, Colombia también fue acusada de participar en el intento fallido de incursión en las costas de La Guaira, en el litoral central del país suramericano.

Publicado: 10 dic 2020 23:36 GMT

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Un soldado francés de la operación de seguridad 'Sentinelle' patrulla las calles después de los ataques, París, 19 de noviembre de 2020.Benoit Tessier / Reuters

La ministra de Defensa subrayó que las técnicas "invasivas" para mejorar el rendimiento de los combatientes "no están en la agenda de las Fuerzas Armadas", pero deben ser estudiadas para que Francia no se quede atrás.

El Comité de Ética del Ministerio de Defensa de Francia publicó este martes un informe de 32 páginas con su evaluación del concepto de "soldado potenciado" y una visión general acerca del uso de tecnologías invasivas que podrían mejorar el rendimiento y las capacidades de los combatientes franceses.

Compuesto por 18 representantes civiles y militares con experiencia en el campo operacional, médico, filosófico, histórico y jurídico, el comité dio luz verde para realizar estudios sobre innovaciones científicas y tecnológicas y sus posibles aplicaciones en la defensa para mejorar "las capacidades físicas, cognitivas, perceptivas y psicológicas" de los soldados.

Entre las posibles áreas de investigación se encuentran los implantes que aumentarían la "capacidad cerebral" de los combatientes o liberen sustancias que bloquean el estrés, así como fármacos para mejorar la resistencia mental de los uniformados, en caso de ser capturados por el enemigo, y tratamientos para prevenir el dolor y el cansancio.

La ministra de Defensa de Francia, Florence Parly, subrayó en un comunicado que las técnicas "invasivas" para potenciar a los soldados "no están en la agenda de las Fuerzas Armadas" del país, pero que tampoco deberían cerrar los ojos a lo que podría definir la preparación militar en el futuro a fin de que Francia no se quede atrás, teniendo en cuenta que "no todos tienen los mismos escrúpulos" que el país galo.

"El dictamen emitido por el Comité de Ética nos ayuda a hacerlo: buscando los medios para mantener nuestra superioridad operativa, sin negar nuestros valores y respetando nuestros compromisos internacionales", indicó Parly, para luego agregar que la decisión "se revisará periódicamente a la luz de los desarrollos futuros".

  • Las palabras de la ministra de Defensa francesa se produjeron días después de que, en un artículo para The Wall Street Journal, el director de Inteligencia Nacional de EE.UU., John Ratcliffe, acusara a China de hacer experimentos con sus soldados en la esperanza de que algún día desarrollen "capacidades biológicamente mejoradas". "No existen fronteras éticas para Pekín en su búsqueda del poder", escribió Ratcliffe.
  • El Ministerio de Exteriores de China negó estas afirmaciones y sostuvo que EE.UU. debería "dejar de producir y difundir virus políticos y mentiras".
La industria militar, el talón de Aquiles del Pentágono

 

La industria militar de los EEUU tiene un enorme poder, pero es en gran medida responsable del déficit presupuestario gigante que sobrelleva el país.

 

Un reducido grupo de grandes empresas (Lockheed Martin, General Dynamics, Boeing, Raytheon, BAE Systems, Huntington Ingalls, Textron y L3Harris Technologies) presiona constantemente al Departamento de Defensa para obtener más recursos.

En efecto, EEUU alcanzó en junio el mayor déficit presupuestario mensual en su historia, estimado en 864.000 millones de dólares. Una parte de ese déficit se debe a los enormes gastos que implica la industria militar que obtiene a su vez fabulosas ganancias.

Sin embargo, el crecimiento del presupuesto de Defensa que en 2019 alcanzó 716.000 millones, un 3,2% de su Producto Interior Bruto (PIB), no supone una mejora en la capacidad de las Fuerzas Armadas. La razón es simple y se relaciona con una industria militar que se dedica a embolsar miles de millones sin ser eficiente.

Miremos en detalle los precios de los aviones que encarga el Pentágono y los costos de vuelo por hora, para tener una idea de la vulnerabilidad de sus FFAA.

"El F-22 Raptor, el caza más avanzado de los Estados Unidos, requiere la friolera de 72.000 dólares por hora de vuelo; su rival ruso, el Sukhoi T-50, es casi cinco veces más barato", señala un informe de la revista digital Forum Libertas.

Los aviones de quinta generación F-22 Raptor y el F-35 forman parte del programa militar estadounidense más caro de la historia, a cargo de Lockheed Martin. El F-35 Lightning II combina sigilo avanzado con velocidad de combate y agilidad, destinado a ser "el avión del futuro" que contaría con capacidades inigualables de ataque, pero según un informe de BBC es un enorme dolor de cabeza para el Pentágono.

Se trata de "uno de los aviones de combate que más retrasos ha sufrido y uno de los más problemáticos de la historia", según le contó a la BBC Justin Bronk, analista militar del Instituto Real de Servicios Unidos para Estudios de Defensa y Seguridad. La aeronave estuvo más de 15 años en fase de desarrollo, sufrió varias fallas durante el proceso y el Pentágono estima que le costará más de un billón de dólares no solo fabricarlo, sino mantenerlo operativo.

Según el mismo especialista, "las autoridades estadounidenses van a hacer que funcione porque no tienen otra opción, no hay alternativa. Y gastarán todo el dinero que sea necesario para ello". Donald Trump corroboró a finales de 2016, antes de asumir la presidencia, que el costo del F-35 estaba "fuera de control".

Cada F-22 Raptor tiene un costo de 356 millones de dólares. El F-35 tiene un precio de casi 200 millones, la hora de vuelo vale algo más de 40.000 dólares, y la empresa fabricó un

Frente a estos importes, encontramos que el Saab Gripen sueco de cuarta generación tiene un precio de 40 millones de dólares y la hora de vuelo vale 10.000 dólares. El Sukhoi 57 de quinta generación, rival del F-22 y del F-35, tiene un precio de sólo 40 a 45 millones de dólares.

Algo más, pero fundamental. "El diseñador jefe de Sukhoi enfatizó que la aeronave se creó originalmente como un caza polivalente, mientras que los cazas F-22 y F-35 son capaces de solucionar eficazmente sólo ciertas tareas separadas". De ese modo, el fabricante Lockheed Martin consigue vender dos productos al Pentágono en vez de uno, multiplicando sus ganancias.

El problema es que tanto los precios de compra como de vuelo son mucho mayores para los cazas estadounidenses que los europeos más avanzados, como EuroFighter Typhoon (18.000 dólares la hora de vuelo) y Dassault Rafale (16.500 la hora de vuelo). Alguien debe explicar las razones por las cuales los aviones de EEUU son tan caros respecto a todos los demás.

La forma de operar de la industria de EEUU es una de las grandes responsables de estos problemas. EEUU se embarcó en la producción del F-35, la operación más costosa en su historia, sin haber realizado el primer vuelo de prueba. Así lo reconoció Frank Kendall, responsable de la compra de armamento: "Llevar el F-35 a la línea de producción años antes del primer vuelo de prueba fue una mala práctica".

En 2016 el entonces presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, el senador John McCain, interpeló a altos cargos del Pentágono sobre el F-35 y concluyó: "Ha sido un escándalo y los sobrecostos han sido vergonzosos". En el debate aseguró que sólo para supervisar el programa del F-35 se necesitan casi 3.000 personas y 300 millones de dólares al año, según Military Times.

La industria militar es un negocio de unas pocas empresas con CEOs que ganan fortunas, que los colocan entre las personas más ricas del mundo. El ex CEO de Boeing, Dennis Muilenburg, dejó al gigante aeroespacial con un salario de 80.7 millones anuales, pese a haber fracasado en la gestión del avión 737 Max 8 que provocó pérdidas 9.000 millones de dólares a la empresa.

El 737 Max 8 tuvo dos accidentes con 346 fallecidos, lo que obligó a dejar toda la flota en tierra. En las investigaciones aparecieron mensajes de los empleados que decían: "Este avión está diseñado por bufones, quienes, a su vez, son supervisados por monos".

Es evidente que a ese tipo de personas les interesan sus ganancias y nada más.

El informe de Forum Libertas compara la situación de la Fuerza Aérea de EEUU y sus rivales con lo que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial cuando Alemania desató la Operación Barbarroja contra la Unión Soviética, ya que sus blindados se vieron totalmente superados por los Panzer nazis.

"El estado mayor soviético decidió aprovechar el chasis de los tanques desfasados para producir en masa grandes cantidades de cazacarros", que tenían poco blindaje y escasa munición. Pero los soviéticos "se lanzaban en grandes grupos contra los Panzer usando caños de gran calibre para romper la línea enemiga". Los carros de combate alemanes, fueron derrotados por la masividad del ataque con "cazacarros".

Naciones que no alcanzan la sofisticación de las fuerzas armadas de EEUU, pueden infligirle derrotas con armas menos dotadas pero en mayor cantidad. Un F-22 Raptor en principio es muy superior al Saab Gripen, pero cinco de éstos pueden abatirlo o neutralizarlo.

El gabinete de Joe Biden estará rebosante de miembros del complejo industrial-militar. Un solo ejemplo: Michèle Flournoy, favorita para liderar el Pentágono, funge en la directiva del contratista de defensa Booz Allen Hamilton y fundó el think tank Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense que recibe fondos de los gigantes de la industria militar como General Dynamics, Raytheon, Northrop Grumman y Lockheed Martin.

Una vez más, debemos concluir que las guerras no las ganan las armas, sino los pueblos que están decididos a defenderse. Las armas son apenas un instrumento, para ganar batallas o para enriquecerse, aunque suele olvidarse que las diseñan, fabrican y mantienen seres humanos con intereses propios.

16:08 GMT 07.12.2020URL corto

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La Franja de Gaza se hunde en el aislamiento más absoluto

Hundida en la miseria, la población de la Franja de Gaza no alberga ninguna esperanza de superar las tribulaciones de su crisis permanente. El lavado de manos de los líderes europeos niega cualquier horizonte político. La esperanza de una solución pende ahora de Joe Biden, quien tendrá que enfrentarse al poderoso lobby judío, al Congreso y el Senado si quiere cumplir su promesa de crear un estado palestino en la Franja de Gaza y Cisjordania.

 

Una de las cuestiones palestinas más candentes de cara al futuro es el destino que espera a la Franja de Gaza. Gobernada por Hamás desde 2007, después de haber ganado las elecciones del año anterior, la Franja constituye en un pequeño territorio en el que viven más de dos millones de palestinos en unas condiciones infrahumanas y sin perspectivas de cambio.

Mientras la comunidad internacional rechaza cualquier diálogo con Hamás, los líderes occidentales únicamente se permiten una discreta relación humanitaria con su población, poniendo un parche aquí y otro allá pero sin mejorar nunca sus condiciones de vida, una situación que solo sirve a los intereses de Israel.

Cualquier clase de contacto político con Hamás está prohibido. Los cónsules europeos que residen en Jerusalén viajan periódicamente a la Franja pero se andan con mucho cuidado para no violar las órdenes recibidas de las capitales europeas y evitan cualquier relación directa con los gobernantes de Hamás que enfurecería a Israel.

A Palestinian Statelet, un artículo de José Vericat aparecido en el último número de Journal of Palestine Studies, aborda con franqueza la situación política de la Franja, pronosticando que el pequeño territorio está destinado a convertirse en un exiguo estado desconectado del resto de Palestina.

El autor ha sido en los últimos años representante de The Carter Center para Israel y Palestina, una posición con base en Jerusalén que le ha permitido profundizar en el conocimiento del conflicto, un tema que ha estudiado durante años, primero directamente como residente en la ciudad de Gaza y luego académicamente por medio de su tesis doctoral en la Universidad de Oxford.

Los líderes de Fatah que gobiernan sui géneris los enclaves palestinos de la Cisjordania ocupada denuncian continuamente que Hamás quiere establecer en la Franja un "emirato" desconectado de Cisjordania y que ese también es el objetivo de Israel.

Las negociaciones que periódicamente han conducido representantes de Hamás y Fatah no han dado frutos. El objetivo de Fatah es que Hamás desaparezca para siempre y regresar a la situación que existió hasta 2007, cuando Gaza estaba en manos del turbio y poco fiable Mohammad Dahlan, un estrecho aliado de Israel que en la actualidad reside en los Emiratos Árabes Unidos y aspira a suceder al octogenario presidente Mahmud Abás con el apoyo de Israel.

Vericat sostiene que el futuro de la Franja ya ha sido determinado por Israel con el eslogan "Gaza es Palestina", un enfoque que dice mucho también en relación con el futuro de Cisjordania. Las políticas israelíes están llevando a Cisjordania a un callejón sin salida, con un número creciente de colonos judíos y una anexión irreversible que solo se podría detener con una intervención enérgica de EEUU y Europa que no se va a producir.

El eslogan "Gaza es Palestina" se ha intensificado durante la administración del presidente Donald Trump, que ha permitido a Israel hacer todo lo que ha querido en Cisjordania, castigando además a la Franja con saña, manteniendo el férreo bloqueo y el aislamiento internacional que hipócritamente respaldan las capitales europeas.

En realidad, el inicio de la segmentación de Palestina se remonta a tres décadas, cuando se celebró la Conferencia de Madrid y le siguieron los acuerdos de Oslo. Solo una ínfima parte de la población de la Franja ha sido autorizada para visitar las calles de Jerusalén o rezar en la mezquita Al Aqsa durante todos esos años, y la mayor parte de los afortunados lo hicieron en los años noventa. El conjunto de los palestinos está condenado a permanecer encerrado bajo unas limitadas condiciones de vida.

Paralelamente, Hamás está siendo perseguida sin descanso en Cisjordania, tanto por Israel como por la Autoridad Palestina, que actúa como brazo ejecutor de Israel. La estructura de Hamás en Cisjordania se ha desmantelado y sus cuadros están encerrados en las prisiones palestinas o israelíes. Cualquier intento de asomar la cabeza se corta de raíz.

Los gazatíes, concluye Vericat, han perdido cualquier sentido de horizonte político, una situación que se ha agravado con la pandemia del Covid-19, confirmando que ni siquiera una emergencia sanitaria de esa naturaleza puede unificar las filas de Hamás y de Fatah. Al contrario, las dos fuerzas que gobiernan los territorios palestinos se han enrocado en sus respectivos feudos.

En este contexto, con los palestinos castigados por países árabes como Egipto Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, las posibilidades de superar la situación son prácticamente nulas, máxime si atendemos al llamado "acuerdo del siglo" que la administración de Donald Trump anunció el 28 de enero, un plan cuyo objetivo central consiste en consolidar la ocupación israelí y evitar una solución pacífica del conflicto.

El cambio de administración en Washington previsto para el 20 de enero no es muy esperanzador. Aunque el demócrata Joe Biden ha indicado que es partidario de crear un estado palestino, el todavía presidente electo tendrá que luchar a muerte con el Senado y el Congreso para llevar adelante esa iniciativa, y antes tiene que atender una multitud de problemas en todos los frentes que no le dejarán dedicarle demasiado tiempo a la cuestión palestina.

07/12/2020 22:24

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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El presidente electo de EEUU, Joe Biden. - REUTERS

Continúa la destrucción programada y sistemática de Siria. El país que un día fue uno de los pesos pesados del mundo árabe ha sido borrado del mapa, al igual que Irak y Libia, gracias a la ingeniería militar de EEUU e Israel y su capacidad de manipular la opinión pública. Desde 2011 (fecha del inicio de los tres conflictos sirios), medio millón de su gente ha sido asesinada, cientos de miles de sus mujeres y niñas han sido violadas, doce millones han tenido que huir de sus casas, y el resto recoge su vida destrozada entre los escombros, la pobreza y la desesperación absoluta. Y la situación puede seguir este curso más años a pesar de que la guerra ha cumplido sus principales objetivos.

Siria no estuvo presente en la campaña electoral de EEUU. Las prioridades de la política exterior del futuro presidente Joe Biden serán China, Irán y recuperar el multilateralismo, sobre todo su lado militar representado por la OTAN.

Tres presidentes de EEUU frente a un Assad

Biden hereda una Siria fruto de los cinco años del gobierno de Obama, en el que estuvo de vicepresidente, y cuatro de Donald Trump:

1- Lo que hizo la Administración Obama-Biden

. Aprovechar las "primaveras árabes" y el descontento interno en Siria para crear un Afganistán en Eurasia.

. No poner "las botas en el suelo" sirio, sino intervenir mediante la organización internacional de mercenarios "yihadistas", trasladada desde Irak, Afganistán y Jordania. Primero la llamó "rebeldes moderados" o "Ejercito Libre de Siria" para después bautizarle como "Estado islámico", justificando así los ataques con misiles para desmantelar el Estado sirio: debe haber un terrorismo para que haya una lucha "anti-terrorista". Lo admitió Evan McMullin, un candidato presidencial de 2016: "Mi papel en la CIA era salir y convencer a los operativos [terroristas por la democracia]de Al Qaeda para que trabajaran con nosotros". Este juego sucio ha permitido a EEUU obtener, por primera vez en su historia, no una sino al menos 11 bases militares en el país euroasiático. Aunque, en 2015, las discrepancias entre la CIA, que aboga por respaldar a los kurdos, y el Pentágono -que prioriza salvar las relaciones estrategias con Turquía-, dividen a los mercenarios y enfrenta a los estados que los patrocinan: Turquía, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos, Israel, los países europeos, etc.

. A pesar de desatar la "crisis de refugiados", organizada por Turquía, Arabia Saudí, Israel y los halcones de EEUU, cuyo objetivo fue forzar a Obama a derrocar a Assad, mostrando en los medios además imágenes de decapitaciones por los terroristas, el presidente de EEUU se niega porque 1) no iba a espantar a Irán, con el que estaba firmando su desarme nuclear matando a un mandatario con fecha de caducidad, y 2) un Assad vivo le serviría para convertir a Siria en una trampa y así desgastar a Rusia, Turquía, Irán y otros, rivales y enemigos. Fue por eso que Biden negoció con Rusia la retirada de las armas químicas sirios, neutralizando las presiones para una intervención directa y establecer zonas de exclusión aérea, preludio de la partición siria.

2- Lo que hizo la Administración Trump

. Inicialmente, no mostró ningún interés especial por Siria.

. En abril de 2017, y ante la acusación del uso de armas químicas por el gobierno de Assad, Trump lanzó 59 misiles de crucero contra una base aérea siria. Fue muy aplaudido en Washington. "Los combatientes respaldados por la CIA pueden haber matado o herido a 100.000 soldados sirios y sus aliados en los últimos cuatro años", afirma el periodista de The Washington Post David Ignatius, entusiasmado por aquella carnicería.

. En febrero de 2018 bombardeó un convoy del ejército sirio que  intentaba recuperar el yacimiento de gas Conoco (nombre de la empresa petrolífera de EEUU que lo controla), cerca de Deir Ezzor. Aunque el pretexto de la presencia militar sigue siendo "proteger los campos petroleros del ISIS", la realidad es otra: a) las unidades de artillería que ha instalado en la zona no sirven para la lucha antiterrorista, sino, como confiesa el ex Secretario de Defensa Mark Esper, están para impedir el legítimo acceso del ejército sirio al yacimiento; b) Permite que sus aliadas, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), se financien de la venta de este gas y poder pagar a sus 60.000 combatientes y mantener a miles de presos "yihadistas" y sus familias del bolsillo de los sirios. En Afganistan EEUU ha financiado a los Muyahedines mediante la venta del opio, y en América Latina a través del negocio de la cocaína colombiana.  

. Cerró la ruta en Al-Tanf que conecta Irán a Siria desde Irak.

. Apoyó la ocupación turca de Idlib, y luego, en octubre de 2019, (aconsejado por el Pentágono) autorizó al "increíble líder" Tayyeb Erdogan el asalto a los aliados kurdos: un regalo envenenado con el objetivo de empantanar a una Turquía que se estaba acercando demasiado a Rusia. Pero, meses después, asignó 300 millones de dólares para las SDF. Si eso no es un "doble juego" ¿Qué es, entonces?

. Aprobó la Ley César en junio de 2020, que impone sanciones a las personas, empresas y países que apoyan a Bashar al-Assad o trabajan con su gobierno, y prohíbe la reconstrucción del país mientras aquel presidente sigue en el poder.

. Cortó la ayuda humanitaria a los civiles, y ralentizó el trámite de la petición de refugio de cerca de 120.000 solicitantes sirios,  prisioneros en los campos de refugiados infrahumanos.

. Ordenó la retirada de las tropas de EEUU de Siria, a pesar de la oposición del Congreso con 354 votos en contra. Sin embargo, Jim Jeffrey, enviado especial de Trump para Siria, revela que el Pentágono engañó al presidente para disuadirlo de retirar las tropas y no le comunicó el verdadero número de los soldados, que entre los uniformado y los mercenarios armados deben ser decenas de miles. En los últimos meses, EEUU ha reforzado sus bases en las áreas ocupadas de Hasakah, Raqqa y Deir Ez-Zour, enviado convoyes desde Irak. Seguramente la CIA tampoco hizo caso a Trump que mandó acabar sus operaciones en este país.

. Reconoció la soberanía ilegal de Israel sobre los Altos de Golán sirios.

Por lo que, el mandato de Trump no ha reducido la influencia de EEUU en Siria, solo la ha ocultado. Esta potencia sigue siendo el principal y el actor más determinante de este escenario.

3- Lo que planea hacer la Administración Biden

Hay varias cuestiones que habría que tener en cuenta:

  1. Biden prioriza la política exterior, a pesar de que los medios afirman que al menos 250.000 ciudadanos más pobres han muerto a causa de la coid-19: las primeras personas designadas para su gabinete fueron, no el Secretario de Sanidad o de Asunto Sociales, sino de la política exterior y de la seguridad nacional. Antony Blinken, su Secretario de Estado, es un veterano belicista, que a pesar de que no descarta la normalización de las relaciones con el presidente Assad (como hizo Obama en febrero de 2010), afirma que este "no es un escenario probable en los próximos cuatro años". Blinken utilizará el control ilegal sobre el petróleo sirio como "un punto de influencia porque al gobierno sirio le encantaría tener dominio sobre esos recursos. No debemos renunciar a eso gratis".
  2. Biden ha anunciado que corregirá los errores que cometió en Siria. ¿Cuáles? ¿Enviar a miles de "yihadistas" o no romper Siria en líneas sectarias y étnica? En 2006, el senador Biden propuso dividir a Irak en tres regiones independientes: árabe suniita, árabe chiita y kurdo sunnita.
  3. Alrededor del futuro Gobierno de Biden se están reorganizando los defensores de las "guerras perpetuas" como los funcionarios del gobierno de Bush, o criminales de las guerras sucias como John Negroponte, Chuck Hagel, Eliot Cohen, Richard Armitage, Victoria Nuland o Susan Rice que se opusieron a Trump por su "aislacionismo".
  4. Biden mantendrá tranquila a la ala izquierdista del Partido Demócrata con políticas económica sociales para tener las manos abiertas en una política exterior agresiva, aunque por el momento recurrirá a la fórmula del "imperialismo liberal": proporcionar recursos a determinados grupos para minar un régimen desde dentro, bajo el nombre de "solidaridad con la sociedad civil". Significa recuperar el estatus de EEUU como la policía del mundo, violando la soberanía nacional de otros estados, para convertirlos en territorios sin estado. Formar un gabinete con personas con diferentes sexo, color de piel, y origen nacional es una respuesta a las deficiencias políticas en el interior de EEUU, y de ninguna manera significa un cambio en las políticas del imperialismo en el mundo. La vicepresidenta electa Kamala Harris declaró que el gobierno de EEUU "una vez más apoyará a la sociedad civil y los socios prodemocracia en Siria y ayudará a avanzar en un acuerdo político en el que el pueblo sirio tenga voz". Los lobbies financiados por los multimillonarios judíos, como la Fundación para la Defensa de las Democracias o American Enterprise Institute de Paul Wolfowitz, estarán encantados de volver a colocar el cartel "Israel, primero". Un Biden que ha sido uno de los responsables de la desastre siria no podrá, ni pretende darle una solución menos cruel a Siria: puede empezar con una serie de presiones diplomáticas de "palo y zanahoria", para pasar a gestionar el conflicto en vez de colaborar en su solución.

El diseño del llamado "Enfoque 4-R"-Reevaluación,  Reestructuración, Realineación, y no Repetir viejos errores presenta el siguiente panorama:

. Corregir lo que los demócratas consideran el mayor error de EEUU en Siria: dejar que los militares de CENTCOM decidan la estrategia de la superpotencia. Aunque, provocar caos en Oriente Próximo y Asia Central ha sido una estrategia, no un error.

. Revitalizar la diplomacia y el multilateralismo para repartir los gastos y las responsabilidades en sus futuras incursiones militares, como lo hizo en Yugoslavia o Libia.

. Seguir politizando la cuestión humanitaria de los refugiados, condicionando su regreso a realizar amplias "reformas" por Assad o directamente a su salida del poder, ¿para reemplazar el último gobierno semisecular de Oriente Próximo por otro islamista, que es lo que EEUU ha ido haciendo en los últimos 40 años?

. Mantener la Ley César, para forzar a Rusia, Irán y el propio Damasco a una transición "pacifica". Si no lo hace, no habrá reconstrucción de Siria. Para Vladimir Putin, que no recibió a Assad hasta 2015, lo importante no es rescatar a Assad (total, algún día tendría que apartarse, siendo Siria una república) sino preservar lo que ha logrado en Siria y abandonar una guerra muy costosa. En 2016, el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, criticó a Assad por su deseo de continuar la contienda hasta recuperar todo el territorio sirio. Entre los 20 propósitos de Rusia en Siria, no está tal objetivo.

. Reactivar la Resolución 2254 del 2015 del Consejo de Seguridad de la ONU (o sea, con los votos favorables también de Rusia y China) que establece la convocatoria de elecciones libres supervisadas por la ONU.

. Mantener la ocupación de Siria. Incluso podrá desplegar tropas árabes para que mueren y maten por los intereses de EEUU, y de paso contengan a Rusia, Irán y Turquía. Los estados árabes no han tenido una política sofisticada y elaborada en la región. Según Lee Smith, columnista de Huston Institute, Obama admiraba a Ghasem Soleimani y su labor de crear redes de apoyo a la política de la República Islámica en la zona. Había dicho a un grupo de funcionarios árabes que "necesitan aprender del ejemplo de Irán", de saber usar el poder blando en los países de su interés y ser más sutiles, más furtivos, más efectivos… bueno, más como Irán.  Arabia Saudí, que ha destituido al hombre de guerra del Ministerio de Exteriores Adel al-Jubeir, ahora puede hasta proteger a Assad ya que la opción del Partido Demócrata de EEUU de instalar a un hombre de la Hermandad Musulmana (HM), poderosa organización sunnita patrocinada por Turquía y Qatar, es más perjudicial para sus intereses que un presidente secular. Además, así podrá alejar a Assad de Irán, sacándole de la "Comunidad chiitas" para reingresarle en la "Comunidad árabe"; de paso, provocar un enfrentamiento entre Assad y Turquía, el principal enemigo de Riad: los árabes hasta regalaron varios millones a los kurdos sirios por su lucha contra el ejército turco. Los jeques no olvidan que Barak Obama se estrenó en 2009 como presidente con una conferencia en la universidad Al Azhar de HM en el Cairo. Assad que, por su parte, necesitan los petrodólares árabes para reconstruir el país, ha ido alejándose de Teherán.

***

Hace un siglo, Francia y Reino Unido plasmaron, con el Tratado de Picot y Sykes, las líneas de sus intereses en el mapa de Oriente Próximo sobre los restos del Imperio Otomano. En 191, y con la desaparición de la Unión Soviética, EEUU intenta rediseñar este mapa a la medida de sus intereses

 

Por Nazanín Armanian

8 diciembre 2020

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Imagen: Protestas en Teherán contra Biden tras el asesinato de Mohsen Fajrizadé. (REUTERS)

El año 2020 empezó para Irán con el asesinato del segundo hombre más poderoso del país, el general Qasem Soleimani, en Irak, y termina con el atentado contra el científico nuclear Mohsen Fajrizadé en el propio suelo iraní.

Hasta el momento, el futuro presidente de Estados Unidos Joe Biden no se ha pronunciado sobre el acto terrorista Made in Mossad contra el director de la Organización de Investigación e Innovación del Ministerio de Defensa iraní, el 27 de noviembre pasado. Un silencio bastante significativo.

El magnicidio tuvo lugar el viernes cuando el hombre de 62 años y varios de sus guardaespaldas regresaban en sus coches blindados de un almuerzo en casa de su suegra en Absard, cerca de la montaña cubierta de nieve de Damavand. Al principio, Irán afirmó que unos 12 terroristas habían bloqueado la carretera con un coche incendiado para luego disparar contra los ocupantes de los autos, matando a los guardaespaldas y dejando malherido a Fajrizadé. Un tercer coche, que transportaba a su esposa y sus hijos iba a poca distancia. Los autores consiguieron huir -dicen-, mientras el hospital más próximo estaba sin electricidad (sí, en Teherán, no en una ciudad de la abandonada provincia de Beluchistán), y los médicos no lograron salvarle la vida.

Una reciente y nueva versión afirma que no hubo terroristas humanos sino electrónicos: desde un coche, una ametralladora automática de control remoto disparó al aire para llamar la atención y obligar a los guardaespaldas a salir de los automóviles revestidos de acero para después de dispararles suicidarse incendiándose: los autores no sólo conocían la ruta y los horarios del militar en su día de descanso, el viernes, sino también las características de su vehículo.

No termina ahí el bochorno para los servicios de seguridad de la República Islámica (RI): el Secretario General del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Shamjaní afirma que conocían el plan del asesinato del fallecido, el lugar y la hora, pero que sucedió: ¿fue la voluntad de Dios, quizás? Esta situación recuerda las explicaciones cambiantes sobre el derribo del avión ucraniano al inicio del año en Teherán y la muerte de sus 176 pasajeros. Nada justificará un nuevo fracaso para unos servicios de inteligencia que están más ocupados en espiar la mente de los propios ciudadanos y detener a sindicalistas, escritores y feministas, que en proteger los intereses nacionales del país. De hecho, dos días después, el Poder Judicial, en un comunicado dirigido a las administraciones públicas, volvió a amenazar a las mujeres que llevan mal el velo: «Nerón tocaba el violín mientras Roma ardía».

La cronología ya había avisado

Irán deberá esperar operaciones más mortíferas por parte del binomio Estados Unidos-Israel, unas serán abiertas y otras encubiertas.

Durante el verano, cuatro instalaciones nucleares y militares iraníes sufrieron sabotaje e incluso una, la planta de Natanz, fue atacada con misiles lanzados desde los drones israelíes, que entraron en el espacio aéreo del país sin siquiera ser detectados.

Sólo en el mes de noviembre, un conjunto de hechos, indicaban lo que iba a ocurrir y lo que está por venir.

1 de noviembre. Turquía, miembro de la OTAN, instala en la frontera de Irán con Azerbaiyán (socio de Israel), unos «2.000 yihadistas sunnitas».

9 de noviembre. Trump destituye al secretario de Defensa, Mark Speer, quien, entre otras discrepancias con su jefe, se oponía a una ataque a Irán.

12 de noviembre. Los asesores de alto rango de la Casa Blanca disuaden a Trump (que sigue estando bajo una fuerte presión de Israel) de destruir las instalaciones nucleares en Irán. Este día, The New York Times afirma que, en el mes de agosto, un comando del Mossad asesinó a tiros en Teherán al número dos de Al Qaeda, un tal Abu Muhammad al-Masri, y su hija Maryam, nuera de Bin Laden. Si es cierto, ¿Cómo y por qué irán había autorizado su estancia en el país?

12 de noviembre. Teherán anuncia que está aumentando la producción del uranio enriquecido, ante el incumplimiento del acuerdo nuclear por las potencias firmantes.

16 de noviembre. El ex consejero de Seguridad Nacional de la Administración Trump advierte que Israel podría atacar a Irán antes de que el presidente dejase el cargo.

18 de noviembre. Estados Unidos ordena la retirada de una parte de las tropas de Afganistán y de Irak, no para desocupar estos países, sino para salvar a sus soldados de una posible represalia de Irán. Los militares humanos serán reemplazados por la alta tecnología asesina.

21 de noviembre. El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo visita Israel, Arabia Saudí y Emiratos Árabes. El Acuerdo de Abraham ha cambiado el mapa de la región: ahora Israel entra en el Golfo Pérsico, y puede cercar a Irán por todos los costados. «Para mantener bajo control las ambiciones nucleares de Irán, todas las opciones están todavía sobre la mesa», avisó Pompeo, quien desde su anterior puesto de jefe de la CIA ya había afirmado que «el bombardeo de Irán solo necesitaría 2.000 ataques de aviones de combate». Pompeo necesita ganar la confianza del lobby proisraelí y árabe para su candidatura de cara a las elecciones presidenciales de 2024.

21 de noviembre. Estados Unidos envía dos bombarderos B-52H Stratofortress a Israel. Su misión: un ataque «preventivo» contra los sitios nucleares de Irán o responder a la posible venganza iraní. Los B-52 vuelan a velocidades supersónicas en cualquier clima de día o de noche y pueden transportar bombas de racimo o misiles guiados de precisión.

26 de noviembre. El subsecretario de Defensa estadounidense Christopher Miller visita la región para abordar la lucha contra las «actividades maliciosas» [de Irán].

27 de noviembre. Al menos 19 miembros de la milicia chiita Fatemiyun patrocinada por Irán mueren en un bombardeo de Israel sobre Siria.

27 de noviembre. Asesinan a Fajrizadé.

28 de noviembre. El Pentágono ordena al portaaviones USS Nimitz entrar en el Golfo Pérsico-

Biden y el objetivo de Israel

Obviamente, Israel no realiza una operación de tal impacto contra Irán sin la autorización de Estados Unidos. Su voluntad de paralizar el programa nuclear de Irán no pasa por vías diplomáticas y acuerdos, sino por matar a los científicos iraníes y destruir sus instalaciones, mientras guarda bajo llave sus al menos ochenta ojivas nucleares ilegales en los sótanos de otros países. Tras eliminar del escenario a rivales poderosos como Irak, Siria y Libia, Israel se ha volcado con Irán para después ir a por Turquía. Con estas últimas acciones Tel Aviv pretende provocar la venganza iraní (en Irak, por ejemplo) que condujera a una guerra total.

Ahora bien, aunque parece que Netanyahu ha querido sabotear los intentos del futuro presidente de Estados Unidos de regresar al acuerdo nuclear y dialogar con Irán, colocándole ante hechos consumados de su propia agenda, en realidad, y más allá de sus promesas electorales, Biden ni quiere ni puede resucitar aquel acuerdo nuclear muerto, y desde ya está exigiendo a Teherán una rendición total y humillante a sabiendas de que Irán no puede aceptarlo.

Imagínense que dos países, A y B, están en guerra y un día deciden resolver sus discrepancias a través de la diplomacia. De repente, el país A es atacado duramente por el país C. ¿Quién se beneficia de este ataque? Las acciones de Israel no solo debilitan a Irán sino que también lo señalan. Dato que será aprovechado por Biden en una posible mesa de negociación: Irán ahora no sólo tendría que renunciar a las armas nucleares y también a los misiles balísticos, sino que deberá cumplir cada uno de los doce mandamientos de Trump. Antony Blinken (de origen judío, dato importante en este conflicto), próximo Secretario de Estado del gabinete de Biden, cree que la diplomacia debe ser «complementada con disuasión» y que «la fuerza militar puede ser utilizada como un medio esencial para tener una diplomacia efectiva».

Fue durante el gobierno de Obama-Biden cuando Israel asesinó a varios científicos iraníes. También la CIA y el Mossad lanzaron el virus Stuxnet contra la planta nuclear de Natanz, paralizándola. El Partido Demócrata no condenó aquellos actos, ni tampoco cuando Israel bombardeó las instalaciones nucleares de Irak en 1980 y las de Siria en 2007. En los tres casos, el objetivo fue contener el avance de dichos países en términos tecnológicos, no derrocar a sus regímenes (sino hubieran atacado la residencia de sus presidentes). El objetivo del binomio Estados Unidos-Israel es Irán, no la teocracia islámica que lo gobierna.

La primera consecuencia del asesinato de Mohsen Fajrizadé ha sido acabar con el clima positivo que la victoria de Biden había creado en Irán; la segunda, inyectar sangre nueva en las venas del sector belicista de la República Islámica en perjuicio de los ciudadanos, que sufrirán aún más la militarización de la sociedad y una dictadura más severa.

La reacción de Irán

Todo aprendiz de parvulario del activismo clandestino sabe que si un miembro del grupo ha sido reconocido por el enemigo debe ser apartado inmediatamente. Sin embargo, a pesar de que el nombre de Fajrizadé (un desconocido para el común de los iraníes) fue relacionado por Netanyahu con el programa nuclear iraní en abril de 2018, y una segunda vez por el Departamento de Estado de Estados Unidos en un informe en junio pasado, él seguía en su puesto, e incluso tenía las mismas «rutinas». La República Islámica de Irán ya ha advertido a los autores de que serán duramente castigados. ¿En serio? Pero si no se trata de unos «lobos solitarios», sino de una red de espionaje israelí dentro de los centros neurálgicos militares del estado iraní.

Es imposible realizar tantos atentados y de forma tan sistemática sin tener una sólida infraestructura de seguridad en el terreno. Y no alguien con facciones parecidas a Netanyahu o Golda Meir: los agentes del Mossad en Irán son iraníes y chiitas, personas asentadas en los lugares claves de un sistema en el que pueden acceder solo y exclusivamente los fieles del régimen, y aun llevando recomendaciones de altas esferas deben pasar por una docena de barreras de seguridad y control político.

La única motivación de tales personas para colaborar con un servicio enemigo es el dinero. Esta semana, la prensa iraní anunció la detención de Kiumars Azari, ex director del servicio de Inteligencia de la provincia de Mazandaran, por el contrabando de dos toneladas de oro. Este caso es sin duda la punta de iceberg en un país donde no existe ningún control popular y democrático sobre el poder y sobre la caja de uno de los países más ricos del planeta. El poder absoluto corrompe absolutamente. En junio pasado, alguien lanzó al vacío desde la ventana de un hotel en Bucarest, Rumania, al clérigo Gholamreza Mansouri huido del país con varios millones de dólares. Un escenario donde Luis García-Berlanga y Francis Ford Coppola hubieran disfrutado mogollón.

Ahora, Irán está en una callejón sin salida: una represalia militar seria (que no pantomima, como el ataque a la base desalojada de Estados Unidos en Irak en febrero pasado) significa ir a la guerra, mientras que dejarlo pasar -como se hizo con el asesinato de los cuatro científicos nucleares-, animaría a Tel Aviv a seguir cometiendo atentados dentro del propio Irán. Pero, Teherán ya ha empezado con venganzas no militares: salir del Protocolo Adicional del TNP, que permite al Organismo Internacional de la Energía Atómica realizar inspecciones sin aviso previo, reducir su colaboración con la Agencia de Energía Atómica, y volver a enriquecer el uranio por encima del 20%.

Para salvar la cara, las autoridades llevarán ante las cámaras de televisión a algún detenido para que confiese el magnicidio, como ya es habitual desde hace cuarenta años: a miles de presos políticos les obligaron a realizar falsas confesiones, que después utilizaban para justificar las ejecuciones sin juicios.

La República Islámica sufre ahora el síndrome del pastor mentiroso: de tanto acusar a escritoras, feministas, sindicalistas o activistas de los derechos de las minorías religiosas y étnicas de pertenecer a la CIA o el Mossad (para así deshonrarlos y además aplicarles la pena de muerte) y de tanto mentir, ahora que dice la verdad y se trata de una operación de la inteligencia israelí, pocos le creen. Las redes sociales iraníes se han llenado de la frase de «kare jodeshuné» («lo han hecho ellos mismos»), en alusión a que se trataría más de otro ajuste de cuentas y lucha por el poder en el seno de la propia República Islámica que de una agresión exterior.

Según el ministro de Asuntos Exteriores, Javad Zarif, algunos «amigos» (en referencia a los altos cargos del régimen) no quieren que sea el Gobierno del presidente Rohani quien empiece las negociaciones con el Gobierno de Biden; es más, intentan sabotearlas hasta que el próximo presidente iraní, que será designado en junio de 2021 (muy probablemente un militar islamista), ponga su firma a un posible acuerdo, llevándose los méritos. Es absurdo: la República Islámica debe tener una relación normal con Estados Unidos, como el resto de los países del mundo.

SAVAK sigue allí

Cuando la revolución iraní de 1978 fue abortada por el G-4, el general Hosein Fardust (1917-1987), director del SAVAK el temible servicio de inteligencia del Sha, acudió a Jomeini para ofrecerle su experiencia en la lucha anticomunista, impidiendo la disolución de la sucursal de la CIA en Irán.Jomeini aceptó: en 1983, y en colaboración con los espías del MI6 británico en la embajada de la Unión Soviética en Teherán, la República Islámica asaltó al Partido Comunista de Tudeh, deteniendo a su comité central y otros 10.000 militantes. Hicieron lo mismo con todos los partidos,  organizaciones progresistas y rivales.

En principio, ni Estados Unidos ni Irán están en condiciones de entrar en una guerra. A los problemas económicos, políticos y sociales que ya arrestaban el año pasado se ha sumado el impacto mortal y descomunal de la covid-19 en ambos países. Sin embargo, el hecho de que la guerra, además de un negocio redondo, sea también una forma de exportar la crisis interna, ha hecho que los halcones de las dos partes mantengan esta alternativa viva sobre la mesa. Pasa lo mismo con Israel, que se enfrenta a otras posibles elecciones parlamentarias en 2021. No hay que olvidar que Irán tiene la capacidad de lanzar una lluvia de misiles sobre Israel desde el Líbano.

Estados Unidos no está dejando ningún margen de maniobra para una rendición digna de la República Islámica: una guerra sería catastrófica para Irán y toda la región, mientras se desvanecen las infundadas esperanzas de Irán por la victoria de Biden.

La lógica del estado natural de guerra entre países rivales con economía de mercado de Thomas Hobbes se une a la lucha de clases de Karl Marx para producir una situación de extrema sensibilidad en Irán, que se prepara para el peor de los escenarios, ante la ausencia total de un movimiento por la paz.

Por Nazanín Armanian | 03/12/2020

Fuentes: Público -

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