Sábado, 05 Junio 2021 06:10

Tiempos inciertos

Joe Biden FOTOS PÚBLICAS, CARLOS M. VAZQUEZ

Con el politólogo estadounidense Corey Robin

La política estadounidense vive tiempos convulsos. El período de gobierno de Joe Biden comenzó con un intento de reanimar la economía con un gigantesco paquete de estímulo, mientras la izquierda y la derecha tratan de recomponerse para enfrentar el tiempo que se viene. Para hablar sobre estos temas, Brecha conversó con Robin, teórico político y profesor de ciencia política de la City University of New York.

 

Empecemos con la administración Biden. Parecía –por lo que Biden representa y por el hecho de que peleó una primaria contra la izquierda– que sería un presidente más bien conservador, pero su gobierno se muestra más audaz de lo esperado. ¿Eso es así? ¿Cómo interpreta estos primeros meses del gobierno de Joe Biden?

—Es muy temprano para saberlo. En los primeros dos meses de la administración Biden, la principal legislación fue el paquete de estímulo, que, en términos de gasto, fue mucho mayor de lo que mucha gente esperaba. Y no es solo que fuera tan grande, también es adonde está dirigido. Mucho va a comunidades de color, y mucho dinero va directamente a la gente. Creo que desde el principio flotó la noción de que iba a ser una presidencia transformadora. Ahora estamos en la realidad. Va a haber discusiones sobre una ley de infraestructura y una reforma laboral. Ahí vamos a ver. No se trata tanto de la personalidad de Biden o de lo que él quiera personalmente, sino del Partido Demócrata, que tiene una pequeñísima mayoría en la legislatura, por lo que necesita estar unificado para que esto se apruebe. Creo que en las próximas semanas y meses vamos a tener una mejor visión de esto.

¿En qué estado está la izquierda estadounidense hoy, después de la derrota de Bernie Sanders y después de los grandes movimientos de protesta del año pasado?

—Es una pregunta difícil de responder. Ha habido un par de escaramuzas con la administración Biden en las que la izquierda pudo ejercer un poco más de presión de lo que muchos hubieran anticipado. Pero no hemos llegado al punto de las grandes peleas sobre las leyes laborales y el derecho al voto. Ahí vamos a tener una mejor idea. Otro tema es que la izquierda ha estado relativamente callada. No estuvo en las calles como estuvo durante la administración Trump o, incluso, durante el segundo mandato de Barack Obama. Mi sensación es que la izquierda no va a hacer lo mismo que hizo durante el primer mandato de Obama –o sea, nada–. Creo que la gente está más preparada para una pelea. Pero está por verse.

Entonces, hay mucha incertidumbre. Es un momento interesante.

—Lo es. Creo que es un momento fascinante. Es el momento más interesante que hemos tenido en mucho tiempo. Porque hacía mucho que el Partido Demócrata no estaba tan inclinado a la izquierda. Y la izquierda ha construido cierta capacidad política que antes no tenía. Además, la derecha tiene mucha incertidumbre sobre su futuro, porque las herramientas habituales que tenía para oponerse a la izquierda ya no le funcionan tanto. Estamos viendo una nueva constelación del balance de fuerzas, y por eso la incertidumbre es tan grande.

Ha comparado el momento actual con situaciones anteriores de «realineamiento» de la política estadounidense, como la emergencia del movimiento conservador en los setenta y el del New Deal en los treinta. ¿Cuáles son los puntos de comparación?

—Creo que son muchos. Últimamente los historiadores han estado mirando los años setenta con mucho más cuidado, como un momento muy similar al nuestro en términos de que nadie sabía hacia dónde irían las cosas. Había un sentido muy claro de que el orden del New Deal estaba colapsando. Tenías un movimiento conservador y un Partido Republicano cada vez más combativos, y dentro del Partido Demócrata tenías intentos reales de salirse del New Deal. Jimmy Carter fue el primero en impulsar la desregulación. Instaló a Paul Volker en la Reserva Federal, donde desarrolló una política monetaria contractiva. Estaba claro que el orden anterior se estaba viniendo abajo, pero nadie sabía lo que pasaría. Hoy vemos algo parecido: la ortodoxia neoliberal de la era de Reagan –impuestos bajos, gasto bajo– está cambiando. El paquete de estímulo que fue aprobado en el gobierno de Donald Trump y nuevamente ahora es una evidencia de ello. Creo que hay muchos parecidos con el realineamiento de los setenta. Pero, nuevamente, es muy temprano para saber hacia dónde va todo esto.

En estos años ha participado de polémicas sobre hasta qué punto se podía calificar a Trump de autoritario o hasta qué punto era capaz de actuar autoritariamente. ¿Qué podemos decir en retrospectiva sobre lo que fue Trump?

—Creo que habría que aclarar algunas cosas sobre Trump que tienen que ver con pensar la derecha desde una perspectiva histórica. Mucha gente tiene dificultades para hacer eso. La mayor parte del tiempo, la gente de izquierda no le presta ninguna atención a la derecha y, cuando esta, de repente, aparece en la escena, captura su imaginación. Parece que fuera algo nuevo y diferente. Pero la verdad del asunto es que muchas de las características típicas de Trump salen directamente del recetario tradicional del conservadurismo: el lenguaje racista, los alardes populistas, el desprecio al Estado de derecho, la hostilidad a las instituciones y las creencias establecidas. Una cosa que, si bien no es nueva, se intensificó mucho es la conciencia creciente en el Partido Republicano de que ya no son capaces de ganar mayorías. En la era de Richard Nixon, Ronald Reagan y George Bush, el movimiento conservador fue capaz de comandar una fuerza mayoritaria, de hablar por la mayoría. Ese ya no es el caso. Entonces, los conservadores dependen cada vez más de partes de la Constitución estadounidense que son muy antimayoritarias y antidemocráticas, como el Senado, el Colegio Electoral y la Suprema Corte. Estas son las partes del sistema estadounidense hostiles a la democracia popular. Si alguien dijera que la Constitución estadounidense es un documento autoritario, yo no tendría ningún problema. Pero creo que es mejor pensarlo como un documento antidemocrático. Y es en eso que se escudan Trump y el Partido Republicano. Eso es muy distinto de lo que se ve en muchos autoritarios de alrededor del mundo, que son hostiles al orden constitucional. El Partido Republicano y el movimiento conservador no serían nada sin el orden constitucional actual. Entonces, se los puede considerar un partido conservador muy tradicional, en términos del siglo XIX, que busca quedarse en el poder restringiendo el derecho al voto, dibujando los límites de los distritos al Congreso a su favor, usando a los jueces. Eso se parece más a la política estadounidense del siglo XIX que a cualquier tipo de nuevo orden.

Uno no está acostumbrado a pensar en el conservadurismo como algo estridente o violento. El conservadurismo, al contrario, se presenta a sí mismo como moderado, cauteloso.

—Exactamente. Las dificultades para entender a Trump dependen de las dificultades para entender la tradición conservadora en su conjunto, y ese es el problema.

¿Cómo se relacionan históricamente el populismo y esta tradición conservadora?

—Es una pregunta interesante. Quiero ser cuidadoso, porque sé que en América Latina la palabra populismo tiene connotaciones muy distintas que en Estados Unidos y en Europa. A lo largo de los años he aprendido a ser muy cuidadoso al hablar de este tema. Yo uso la palabra populismo en un sentido minimalista, no en el sentido de la ciencia política ni en el de los historiadores. Aunque el conservadurismo es un movimiento en defensa del poder de las elites, no lo hace de una forma tradicionalista. No usa métodos tradicionales, ni argumentos tradicionales, ni tácticas tradicionales. Y una cosa que el conservadurismo entendió desde el principio fue que era necesario encontrar una forma de apelar a lo popular. No a la democracia, pero sí a las imágenes, a los símbolos, a los mitos populares. Y eso es a lo que me refiero con populista. Es un intento de hacer una alianza entre las elites y las masas para hablar en nombre del todo, de una forma que es distinta de las defensas tradicionales de la jerarquía.

Oponiéndose a la izquierda.

—Sí. El conservadurismo nace como un contramovimiento, contra la revolución francesa y contra la democracia de masas. Pero los conservadores siempre entendieron que si quieren contrarrestar a la izquierda, van a tener que ofrecer su propia forma de política de masas. No pueden ofrecer una defensa jerárquica tradicional. Por eso el conservadurismo, incluso remontándose a Edmund Burke, siempre tuvo su propia política de masas. No es solamente un tema de las elites.

En América Latina solemos recibir las cosas que pasan en la derecha estadounidense con cierto retraso. Primero la derecha evangélica, ahora los libertarians. Nos vendría bien saber qué está pasando allá en ese campo para saber qué esperar en los próximos años.

—Sí, hay un gran historiador acá, en Estados Unidos, Greg Grandin, que ha escrito bastante sobre la forma como Estados Unidos exporta su derecha a América Latina. En cuanto a lo que pasa acá, durante la Guerra Fría y hasta Bush tuvimos lo que se llamaba una fusión entre tres corrientes de la derecha: el sector de la seguridad nacional, la derecha religiosa evangélica y la derecha económica, de libre mercado. Todos se reunían bajo la bandera del anticomunismo, que era un pegamento que funcionaba en Estados Unidos y en el exterior. Pero lo que pasa cada vez más –y esto se ve claramente con Trump– es que esas cosas ya no funcionan tan bien juntas como antes. Muchos de los conservadores de la seguridad nacional han roto con Trump; incluso, se han ido del Partido Republicano. Y los libertarians obtuvieron desregulaciones y reducciones de impuestos, pero si ves los presupuestos de Trump, el gasto social fue bastante alto. A los evangélicos les fue muy bien con las nominaciones de jueces, pero el movimiento se empezó a fragmentar. El problema que tiene la derecha es que estas tendencias ya no se retroalimentan entre ellas tan bien como antes y, de hecho, comenzaron a disputar entre ellas.

Quizás esto es más una cosa de Internet que de la realidad, pero parecería que se está dando un renacimiento de posturas extremadamente reaccionarias en Estados Unidos: desde tradicionalismos hasta eso que se llama neorreacción. ¿Esto es algo importante o marginal?

—Es algo que se está debatiendo bastante. Para mí, hay que mirar cómo el partido gobierna. Hay que recordar que los republicanos estaban hasta hace poco en el poder. Tuvieron el control total del Estado los primeros dos años de Trump. Y la verdad es que la forma como gobernaron, más allá de las nominaciones de jueces, fue relativamente moderada. Y en los últimos dos años fueron lo mismo. Tenés, también, al movimiento de milicias –que no es algo nuevo, pero está más audaz– y, quizás más importante, la sensación en el Partido Republicano de que ya no pueden formar mayorías por medios democráticos. Y eso es lo más importante. Cosas como las que pasaron el 6 de enero y Qanon se llevan toda la atención porque dan miedo, pero creo que lo más significativo es lo que está pasando con el Partido Republicano.

El año pasado vimos grandes manifestaciones antirracistas, que fueron reprimidas con mucha violencia. ¿Pudo ver el movimiento de cerca? ¿Cuánto cambió el terreno político?

—Creo que hay elementos de continuidad y novedad. Estados Unidos tiene una historia extraordinariamente violenta. Hubo muchos disturbios en los años sesenta y setenta, que luego continuaron, pero se les prestó menos atención. Lo nuevo fueron un par de cosas. Por un lado, este es un movimiento mucho más multirracial. En los sesenta y los setenta fue abrumadoramente negro. Por otro lado, las redes sociales permiten ver el lado oscuro del Estado mucho más que antes. También es verdad que hay grabaciones de televisión de la represión de los setenta. Pero ahora hay más, con grabaciones de asesinatos de personas negras por la Policía. Y, por último, el discurso conservador de ley y orden ha perdido fuerza en la política estadounidense. Nixon y Reagan llegaron al poder azuzando la amenaza de la violencia negra y los disturbios en las calles. Así construyeron mayorías populares. La retórica de Trump, que intentó hacer lo mismo, no le hizo ningún favor.

Uno de los eslóganes de las manifestaciones reclamaba quitar el presupuesto a la Policía. Acá, en América Latina, sería utópico pensar que un movimiento de masas reclamara esto. ¿De dónde salió ese reclamo?

—Es un movimiento que se fue desarrollando de a poco. Acá también era utópico en los noventa, cuando yo era un estudiante. Es una historia de lenta organización y con el tiempo de organización de masas, que irrumpió en la conciencia colectiva rompiendo muchos tabúes. Estados Unidos es el país que más presencia policial tiene y donde más se encarcela. Pero la combinación de la organización de largo plazo y el debilitamiento de la derecha cambió las cosas. Lo que entusiasma del reclamo de quitar el presupuesto a la Policía es que no es solo retórica, sino que se trata de dar presupuesto a otras prioridades. A menudo, el neoliberalismo es erróneamente pensado como una filosofía antiestatista, pero no lo es: solo favorece a cierta parte del Estado, a la parte judicial, policíaca y carcelera. Hablar de quitar el presupuesto a la Policía implica cambiar las prioridades políticas del Estado. Tiene el potencial de ser algo muy transformador.

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 “Avanzamos muy poco”: Comité del Paro tras reunión con el Gobierno nacional, que anunció acuerdo en 16 puntos

Este jueves 3 de junio, la mesa entre el Comité del Paro y el gobierno Duque terminó con varios acuerdos pero en lo que no se avanzó fue en las garantías para el ejercicio de la protesta.

 

Después de un nuevo día de conversaciones entre el Comité del Paro y el Gobierno nacional, desde el comité señalaron que se avanzó muy poco en el acuerdo sobre las garantías para el ejercicio de la protesta. “Esperamos que el gobierno muestre voluntad efectiva para llegar pronto a un acuerdo”, sostuvieron.

Así mismo, recordaron que el pasado 24 de mayo ya habían llegado a un preacuerdo con 34 medidas, que el Gobierno nacional deshizo el pasado 29 de mayo, proponiendo cambios regresivos en prácticamente todo el texto.

“Seis días después, de las 34 medidas, en 16 tenemos acuerdo, en 11 hace falta precisar, y en 9 se identifican grandes discrepancias, en temas como la no participación de las Fuerzas Militares en las protestas, la autonomía de las autoridades locales en el manejo de las protestas, el no uso de armas de fuego en las protestas, las condiciones para la intervención del Esmad en las protestas, y el mecanismo de seguimiento al acuerdo”, dijo el comité.

Sobre los cortes de vías, el comité explicó que hay un nuevo informe, donde se verifica una reducción significativa de los bloqueos. Al día de hoy persisten 23 puntos, y en todos ellos hubo procesos de diálogos y negociaciones, gracias a los acuerdos y decisiones que han tomado las organizaciones y comunidades involucradas, y que en varios casos han contado con la voluntad y el concurso de autoridades locales. “Es nuestra voluntad seguir impulsando y facilitando, en lo que esté a nuestro alcance, diálogos y acuerdos territoriales para avanzar en la reducción y sostenibilidad de los cortes de vías”, sostuvieron.

“Reiteramos nuestra voluntad de llegar a un acuerdo, nos mantenemos en las conversaciones. El responsable de la demora para llegar a un acuerdo es del Gobierno nacional, llevamos 36 días de Paro Nacional, 36 días en que no se concreta una voluntad para poder entrar a negociar y llegar a acuerdos y soluciones concretas sobre los puntos del pliego de emergencia presentado hace un año: renta básica, salud, empleo, educación, desarrollo agropecuario. Soluciones que se encuentran esperando millones de colombianas y colombianos”, puntualizó el comité.

Por su parte, el representante del gobierno en la mesa, el consejero Emilio Archila, dijo al terminar la reunión: “Dentro del diálogo que estamos teniendo con el Comité del Paro, con el equipo de gobierno del presidente Iván Duque, cumplimos con la totalidad de los compromisos que habíamos adquirido. La sesión de hoy fue productiva y logramos depurar una metodología con la que nos podamos sentar a buscar acuerdos. Es una metodología diseñada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y es apoyada por distintos ministerios. Darle la totalidad de las garantías a la protesta social es prioridad constitucional. Creemos que en Colombia, no solamente existe el derecho a disentir sino a protestar, lo cual debe hacerse con todas las garantías que debieran. En ese campo hoy tuvimos avances significativos”.

Así mismo, el funcionario acusó a los líderes sindicales y estudiantiles de no haber cumplido con su parte del trato. Archila dijo que de los 16 compromisos que debía cumplir el comité, solo respondieron por uno. Para el Gobierno nacional lo más grave de la situación es que en el país se siguen bloqueando las vías, hecho que en múltiples ocasiones ha sido catalogado por el presidente y su gabinete como ilegal.

4 de Junio de 2021

Publicado enColombia
Pedro Castillo, el candidato de los «likes invisibles»

La campaña de Pedro Castillo en Perú careció, hasta último momento, de una estrategia profesional y programada en las redes sociales. Sin embargo, comunidades de usuarios lograron promover su imagen «desde abajo», particularmente desde Facebook, la red social a la que muchos daban por muerta.

Pedro Castillo, el sindicalista docente, ha sorprendido en todos los planos. Desconocido hasta el momento para el público general, el candidato del partido Perú Libre ha llegado al balotaje en Perú y competirá contra Keiko Fujimori, probablemente la política actual más conocida —para bien y para mal— en el país. Una de las facetas más sorpendentes de Castillo se vincula a su presencia (o, en realidad, a su ausencia) en las redes sociales. Cuando entró al balotaje, tenía apenas 3.000 seguidores en Twitter y en la actualidad tiene 79.000 contra más de un millón de Keiko Fujimori. De un modo irónico, podría haber sido inicialmente denominado «el candidato sin likes». Pero, ¿en qué medida ha sido así? ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI —cuando los consultores en comunicación enfatizan permanentemente la importancia de una estrategia política integrada en las distintas plataformas— un candidato esté cerca de ganar la presidencia en estas condiciones? En última instancia, ¿cuál es la distancia entre las redes sociales y la «realidad»?

La política se basa en acuerdos. Por tanto, un cuadro político puede reunir los votos necesarios para ganar e incluso gobernar —y estar fuera de las redes sociales—, si tiene apoyo político suficiente. El ex-presidente uruguayo José «Pepe» Mujica, nunca tuvo un perfil oficial. Alberto Fernández, actual presidente de Argentina, no tenía más que 30.000 seguidores en Twitter cuando se conoció que sería quien enfrentaría al entonces presidente Mauricio Macri. En el caso de Alberto Fernández (hoy con 2 millones de seguidores) es evidente que recibió gran parte de esa nueva audiencia gracias a Cristina Fernández de Kirchner, puesto que llegó a esa posición apalancado por la estructura de militancia que construyó la actual vicepresidenta de Argentina. El caso de Castillo es completamente diferente, pues ninguna estructura previamente consolidada y unificada le cedió su capacidad de amplificación como para llegar a la instancia del balotaje. La microestructura de Perú Libre era desdeñable frente a semejante desafío. A escasos días del balotaje, resulta pertinente plantearse dos interrogantes. Por un lado, ¿qué elementos podemos tomar en cuenta entonces para explicarnos tamaña singularidad? Y por el otro, ¿qué puede enseñar esta experiencia atípica de comunicación digital que ha debido atravesar desafíos tan intensos en una brecha muy corta de tiempo?

 #MerinoRenuncia y la «Generación del Bicentenario»

Siguiendo la costumbre de Cronos, el sistema político peruano se come a sus propios hijos. Desde que se inició la investigación por el Lava Jato en Perú, no quedó ningún ex presidente en pie. Las acusaciones por corrupción los arrasaron a todos. La crisis política llevó, además, al nacimiento, en noviembre de 2020, de la llamada «Generación del Bicentenario», como se ha denominado al movimiento que salió a las calles a defender la democracia en el Perú.  Poniendo en discusión las severas desigualdades que atraviesan a la nación andina, la «Generación del Bicentenario» respondió también a la decisión del Congreso de sacar del poder a Martín Vizcarra (vice y luego sucesor de Pedro Pablo Kuczynski). El consultor político argentino Mario Riorda, lo calificó al hecho de histórico, por producirse «en el país con mayor desafección política de la región». Con el hashtag #MerinoRenuncia como insignia, los jóvenes inundaron Facebook, Instagram y TikTok.

El enorme potencial de la Generación del Bicentenario tuvo también su expresión en Twitter, como lo hizo notar Julián Macías Tovar, analista de redes sociales vinculado a Podemos (España) y responsable de Pandemia Digital. Macías Tovar logró exhibir la monstruosa superioridad de las comunidades que forzaron la caída del gobierno interino de Manuel Merino en la conversación de Twitter, dejando ver la potencia del uso de determinados hashtags (#MerinoNoEsMiPresidente con más de 370.000 tweets y #MerinoNoMeRepresenta con más de 130.000).

Desde el Perú rural (¿desconectado?) hacia la burbuja de Lima

Pocos meses después de las movilizaciones que echaron a Merino, se produjo la primera vuelta presidencial que colocó a Pedro Castillo y a Keiko Fujimori en el balotaje. Para Giovanna Peñaflor, analista política peruana y directora de Imasen, el fenómeno de Pedro Castillo está asociado a una peculiar catalización política proveniente del Sur peruano: «Hay que notar que el sur se viene manifestando de forma distinta al resto del país en cada proceso electoral (...) Es como una fuerza que cuestiona al establishment o a lo que se considera el statu quo. En algún momento fue Toledo, Humala, hoy Castillo. Hay que recordar que en el sur se dio con mayor fuerza el terrorismo y allí está una de las fuentes de la mayor generación de riqueza en el Perú, la gran minería. Donde la gran minería está presente, Castillo ha tenido una votación mayor. En el sur queda clara la incapacidad de los gobiernos para integrarla, salvo Arequipa que logra de alguna manera insertarse en el desarrollo con el tema extractivo».

A la hora de analizar un fenómeno político producido en esa zona del país, especialmente cuando no ha sido advertido en su desarrollo por la intelligentsia del país concentrada en Lima, surge lo siguiente. Dado que la preeminencia de Keiko Fujimori se da fundamentalmente en Lima y la de Castillo en el interior, ¿puede relacionarse esto con la menor conectividad de las regiones en las que Castillo se hizo fuerte? ¿O simplemente, como se viene señalando en otros casos a nivel internacional, tiene que ver con que en las redes nos retroalimentamos en burbujas con usuarios que piensan parecido a nosotros?

Por un lado, hay que observar que en Lima Metropolitana, entre la población de 6 años de edad o más, más de 80% se encuentra conectada a internet desde sus casas, mientras que en el resto del país ese porcentaje de conexión apenas supera el 40%. Sobre quienes sí acceden, se sabe que un 90% lo hace desde sus teléfonos móviles. Por otro lado, según un estudio de IPSOS de 2020, «13,2 millones de peruanos conectados son usuarios de redes sociales». Sobre esa masa, la penetración la lidera Facebook con el 94%, seguida de WhatsApp con el 86%, Instagram con el 60%, Twitter con el 29% y TikTok con el 18%.

Contra la percepción de que la desconexión del Perú rural habría sido la razón objetiva que impidió ver el avance de Castillo, varias señales permitieron advertir que el maestro de izquierda estaba posicionándose, no solo en el mundo offline, sino también en las redes sociales. Así lo documentó el cronista peruano Fernando Vivas, al citar un boletín de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica y Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

Vivas lo resume de la siguiente manera: «Pedro Castillo era el segundo candidato que más había crecido en cantidad de seguidores y de likes en Facebook entre el 5 de enero y el 15 de marzo, un mes antes de las elecciones (...) Había aumentado en 66,7% su número de fans (de 33,132 a 55,236), solo superado por Rafael López Aliaga, que lo hizo en 182,6% (de 23, 450 a 66, 372). En verdad, es poco en comparación a Keiko y a Humala que superan el millón en sus fanpages, y figuras como la candidata de izquierda Verónika Mendoza, con alrededor de medio millón. Sin embargo, todos estos crecieron poco o nada en el mismo periodo».

Al observar el boletín de la JNE observamos que el crecimiento en likes de Pedro Castillo es de 305,8%, justo detrás del ultraconservador López Aliaga con 678,5%. Como señala Vivas, «López Aliaga fue un fenómeno en todos los medios y redes, y su crecimiento en intención de voto fue registrado en las encuestas mucho antes que el de Castillo. Aparecía profusamente en la televisión y la prensa escrita (...) Era un outsider que tenía algo de insider peleonero. Y tenía la simpatía de un canal, Willax, que amplificaba todo lo que hacía y decía. En Twitter, la red oficial de los políticos era hiperactivo, con una cuenta que creó en el 2014 y que tiene 102.000 seguidores» (actualmente tiene más de 120). En la primera vuelta, Castillo obtuvo un 19,1%, Keiko un 13,3% y López Aliaga 11,7%.

Activismo digital e instalación «desde abajo»

 En un artículo muy ilustrativo, la corresponsal Jimena Ledgard declara que la aparición sorpresiva de Castillo en el primer puesto durante la primera vuelta «llevó a los comentaristas limeños a declarar que ‘el Perú sin internet ha hablado’, ofreciendo así una conveniente explicación frente a la inesperada victoria. Pero una conversación con los simpatizantes rurales y de clase trabajadora de Castillo revela una historia más compleja». Ledgard sostiene que «algunos jóvenes rurales peruanos desafían incluso más el estereotipo de que sus regiones están fundamentalmente desconectadas. El hashtag  #PedroCastilloPresidente tiene más de 7,7 millones de vistas en TikTok, con muchos de los creadores provenientes de zonas rurales en los Andes. Y aunque Castillo no tiene una página validada en Facebook (aunque actualmente ya han logrado verificar un perfil oficial), docenas de grupos en esta red social han aparecido orgánicamente para expresar su apoyo al candidato».

Tanto Ledgard como Vivas señalan la importancia de los grupos de Facebook pro-Castillo. Por su dinámica, los grupos de Facebook pueden ser públicos o privados. Entre ellos se cuentan Pedro Castillo Presidente 2021 (268.000 miembros), Pedro Castillo Presidente del Bicentenario (59.000 miembros), Pedro Castillo en Segunda Vuelta (62000 miembros), Todos con Pedro Castillo rescatar al Perú más Salud y Educación (43.300 miembros) o Pedro Castillo «Presidente de los Pobres» (43.400 miembros), incluyendo al menos a diez grupos de varias decenas de miles de miembros. Vivas señala que estos grupos se transformaron en un hervidero poco antes de la primera vuelta. De cara al balotaje, muchos de ellos superan las 800, 900, y hasta 1.700 publicaciones diarias.

Según Ledgard, también los grupos de Facebook por región son muy activos. Por ejemplo, Pedro Castillo Presidente-Región Cusco (39.400 miembros). «Nuestro enfoque es descentralizar la política. Por eso dejamos que las regiones hablen por sí mismas. Esto incluye las estrategias de comunicación. Damos algunas pautas a los seguidores de cada lugar, pero dejamos que ellos hagan sus propios spots», le explicó el politólogo Franco Pomalaya Neyra a Legard. Pomalaya Neyra es parte del equipo de redes de Perú Libre y está encargado de las transmisiones en vivo, proveniente del Colectivo Dignidad.

La gran pregunta es: ¿cómo han surgido estas fogosas comunidades que han instalado «desde abajo» al maestro izquierdista en la pelea electoral? La crónica de Fernando Vivas ofrece algunas pistas muy valiosas para entender este proceso a partir de registrar los cambios de denominación de varios de esos grupos de Facebook. «El grupo Pedro Castillo Presidente recién ha tenido su bautizo castillista el 12 de abril. Antes se llamó Folklor Peruana y antes de eso Programa Nacional Juntos Empadrona a tu Menor Hijo para Bono 200 soles. Esa ruta puede dar una idea de los motivos comunes que se traslapan en pocos meses: del impacto de la pandemia y la crisis, al cultivo del folclor y sus recompensas ‘identitarias’, y a la afección política en contexto electoral polarizado (...) El grupo Pedro Castillo Presidente 2021 se bautizó así el 9 de febrero último, pero sobre la base de otro grupo creado en el 2017 con el nombre Plazas Vacantes para los Docentes Perú. No es difícil inferir, en este caso, el entusiasmo de profesores con un candidato de origen y de agenda magisterial». 

Vivas continúa: «Comparamos el historial de los grupos de Castillo con el de los grupos más numerosos de apoyo a Keiko Fujimori y vimos que, en todos los casos, nacieron asociados a ella (...) En cambio, con Castillo es común esta reconversión, sino en los integrantes, al menos en los administradores del grupo, desde intereses ajenos a la política. He ahí el fenómeno de la novedad del outsider dejando una huella perfectamente legible en las redes». Vivas destaca que otros grupos pro-Castillo surgieron también con denominaciones en apoyo a otros líderes políticos como Francisco Sagasti o Daniel Urresti y advierte en ello una metabolización hiper-dinámica del proceso de toma de conciencia de «la Generación del Bicentenario».

En los grupos de Facebook, los simpatizantes de Castillo participan de discusiones políticas, comparten videos, artículos, memes y también se entrelazan íntimamente a través de WhatsApp. De esta manera, los grupos de Facebook se transforman en la punta del iceberg de una red mucho más cercana e irrastreable. La importancia de los grupos de WhatsApp (que tienen como límite inalterable los 256 miembros), ya la hemos visto en la campaña de Jair Bolsonaro, con la sutil diferencia de que aquí no ha operado ninguna empresa ni ningún mecanismo malicioso para enviar mensajes artificiosamente. Para poder conocer la actividad de estos grupos, Vivas sumergió en WhatsApp a un colaborador anónimo. Tras la investigación, aclara que en los grupos de WhatsApp «encontramos mensajes más íntimos y emocionales, subrayados con emoticones; además de mayor interacción y conversación. Las coordinaciones para reclutar personeros, por ejemplo, pasan más por estos grupos. En los grupos de Facebook prima la propaganda». Además, sostiene que «si en el Twitter prima la confrontación y la polarización, aquí son los mensajes de adhesión», y destaca las siguientes temáticas: «rechazo al ‘terruqueo’ a Castillo, el conservadurismo en materia de derechos (a un fan le asquea que Verónika Mendoza apoye el matrimonio gay) y las pocas menciones a Vladimir Cerrón (fundador de Perú Libre y gobernador de Junín acusado de corrupción)». Finalmente, Vivas subraya que «incluso en el grupo Perú Libre Ayacucho (...) en un post colocan un directorio de 40 grupos de WhatsApp que lo apoyan. Es común encontrar invitaciones específicas a agregarse a grupos de esa naturaleza».

Por todo esto, el investigador de la PUCP, Eduardo Mansilla Villanueva, argumenta en su texto «Las redes sí son el Perú. Sólo hay que saber cómo mirarlas» que «muchos repiten el mantra de ‘el Perú no es las redes’. En realidad, lo que quieren decir es que el Perú no es su red, aquella que les decía día a día que había un montón de conocidos entusiastas negando la realidad».

La confusión de activos digitales: un panorama propicio para las fake news

Las elecciones suelen desarrollarse alrededor de una pregunta. La lucha por formular esta pregunta, la mayoría de las veces define al vencedor. Pues es bien sabido que los comicios no se definen por los núcleos duros. La clave suele estar en un porcentaje que decide su voto más cerca de la elección. Se trata de un público que suele combinar sus posiciones de formas más difíciles de captar en los estudios preelectorales. Y es precisamente para movilizar a ese sector que resulta fundamental definir el marco, lo que está en juego en la votación.

Para inclinar la balanza en su favor, Keiko Fujimori cuenta con un enorme aparato de comunicación digital. Como lo explica Héctor Venegas Díaz, de Politólogos Digitales: «El fujimorismo (...) tiene experiencia articulando pequeñas agencias con actores políticos o con la campaña central. Estos outlets o páginas satélites que también sirven para poner contenidos pueden ser mejor recibidos en vez que salieran en fan page de Keiko Fujimori o una que tenga el nombre del partido». Todo un gigantesco ecosistema –que lideran los grandes medios peruanos– blande en favor de Keiko una campaña «contra el comunismo» que según ellos representa Castillo, reforzando la imaginería de que un gobierno de Perú Libre sería «dictatorial como Venezuela y Cuba».

Las fake news están dirigidas a definir al segmento intermedio de indecisos. La campaña de Perú no podía ser la excepción. Aunque luego se derramen a todas las redes sociales, Twitter es el terreno más favorable a la difusión de las fake news, dada su mayor tolerancia a los bots y su prácticamente nulo control en la veracidad de los perfiles. Cuando Castillo venció en primera vuelta logró alzarse con 50.000 menciones, seguido por 35.000 menciones a López Aliaga y 22.000 menciones a Keiko. En definitiva, como señaló el experto en comunicación política Ignacio Ramírez, «la distribución de opiniones de la sociedad, que es lo que importa, no está reflejada en Twitter. Twitter no es representativo de nada, salvo de sí mismo». Nada más, ni nada menos.

Julián Macías Tovar investigó una acción sucedida el pasado 12 de mayo en la cual seguidores de Keiko Fujimori se concentraron frente al Hotel Sheraton de Lima «insultando a Pablo Iglesias creyendo o simulando que creían que se reunía con Pedro Castillo». Todo comenzó con una cuenta falsa de Perú Libre (@2021Libre, actualmente suspendida por la plataforma y que según el análisis de Macías Tovar pertenecía a opositores venezolanos). Desde esta cuenta, «anunciaron esta reunión que grandes medios nacionales e internacionales difundieron como si fuese real». Hasta Infobae, uno de los principales medios digitales en español de América Latina, se hizo eco. También publicaron el apoyo de Perú Libre a una supuesta agresión en un acto de Keiko lanzándole una piedra.

Esta cuenta ya había generado previamente otro daño contra Perú Libre, publicando un documento que, supuestamente, habrían firmado el 1 de mayo una serie de representantes del partido. Allí se sostenía que Castillo «no participaría de los debates de segunda vuelta de las elecciones Generales 2021 organizados por el Jurado Nacional de Elecciones». Este mensaje «circuló por redes sociales y mensajes en WhatsApp. Sin embargo, era falso», tal como lo explicó la periodista Karem Barboza Quiroz en El Comercio. Poco antes de ello, a pesar de negar que fuera un canal oficial de Perú Libre, los agentes de prensa de la organización de Pedro Castillo creían que la cuenta pertenecía a simpatizantes.

Todo esto revela, por un lado, que el poco organizado equipo de prensa de Pedro Castillo tenía plena conciencia de que la campaña en redes por su candidato obedecía a una lógica «desde abajo» y, por otro, de que para poder ordenar un choque político-partidario en presencia de los grandes actores de la opinión pública, como la televisión y los aparatos políticos vinculados al establishment, era precisa la profesionalización.

Un orden precario bajo el potente paraguas del anti-fujimorismo

Desde la primera vuelta, el equipo de prensa ha podido construir un equipo de redes. La dependencia de un esquema tradicional extrapolado a lo digital resulta evidente, pero eso no es ni puede ser el centro de las preocupaciones. El principal desafío pasó por centralizar la palabra y la imagen de Castillo en canales oficiales que sean reconocidos por la mayor cantidad de usuarios posibles, para evitar la dispersión y las confusiones.

A pesar de ello, la recta final no estuvo exenta de contratiempos. Los periodistas Diego Quispe y David Pereda sostienen que «la campaña de Castillo Terrones tuvo tropiezos y desorden en sus páginas oficiales. El 14 de mayo, el postulante colocó en Twitter una ilustración con la frase «Antes un dictador, ahora un profesor». El posteo se interpretó literalmente como que el docente cajamarquino es un totalitario rehabilitado. A pesar de su exponencial crecimiento en Facebook y Twitter, Castillo no explota Instagram ni tiene un TikTok oficial. Para Quispe y Pereda esto «evidencia su hermetismo electoral».

El publicista peruano Milton Vela, de Café Taipa, sostiene en el mismo artículo que en Fuerza Popular, la fuerza fujimorista, hay «más articulación en redes sociales que en Perú Libre, pero enfrenta una comunidad que favorece a Castillo por rechazo al fujimorismo, una espontánea organización más articulada por tener jóvenes con alta cultura digital que se moviliza». Allí reside la verdadera fortaleza de Castillo de cara a la segunda vuelta el 6 de junio: en las multitudinarias acciones callejeras y digitales que se desenvuelven en la última semana de campaña bajo los lemas #KeikoNoVa o #FujimoriNuncaMás.

Más allá del resultado final, el caso de Castillo exhibe con claridad la importancia de recordar que, como afirma Eduardo Mansilla Villanueva, las redes sociales son, ante todo eso: redes. Es decir, no son simplemente medios sociales (como los denominan algunos), sino fundamentalmente tramas de interacción configuradas por patrones de sociabilidad comunes. Y, en ese plano, para una amplia cantidad de segmentos sociodemográficos (en Perú y en muchos otros países), la forma de expresión y conexión que privilegia Facebook, así como la penetración que brinda, tiene la capacidad de ofrecer todavía una muestra mucho más significativa de procesos que anidan en el interior de los electorados que los datos más abiertos y más fácilmente obtenibles de Twitter.

La monitorización de comunidades en Facebook (especialmente restringida debido al Reglamento General de Protección de Datos y el escándalo de Cambridge Analytica), así como la investigación de conversaciones en WhatsApp (harto dificultosa por su oscuridad y privacidad), pueden ser, a pesar de su complejidad, tan o más provechosas para entender qué pasa en amplios segmentos de la opinión pública que los cada vez más extendidos análisis de datos de Twitter.

Nadie sabe demasiado qué desenvolvimientos se están produciendo a gran escala en esos ámbitos cerrados y semicerrados, pero sin dudas habrá que profundizar los muestreos y prestar atención a esos «likes invisibles». Mientras TikTok marca la era de los microvideos e Instagram busca mantenerse en la pelea por medio de los reels, el partido del lápiz, desde tierras andinas, nos sugiere un slogan inesperado: Facebook not dead

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Alerta mundial por la detención de Cristiana Chamorro en Nicaragua

Organizaciones de DD.HH., la ONU, EE.UU. y la Unión Europea ven con preocupación la decisión de la fiscalía nicargüense

Chamorro había anunciado su candidatura hace unos días y según la encuestadora Cid Gallup era la opositora con mayor probabilidad de ganar en los comicios del próximo siete de enero.

 

Cristiana Chamorro Barrios amanceció este jueves con arresto domiciliario, incomunicada y con custodia policial, informaron allegados y familiares. Acusada por presunto lavado de dinero, Chamorro también quedó inhabilitada de participar en las elecciones de noviembre. Su detención fue recibida con preocupación por organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). También se manifestaron en contra de la detención las Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos 

El director de Human Rights Watch para América Latina, José Miguel Vivanco, rechazó la medida del gobierno orteguista. “Es un golpe para cualquier esperanza de elecciones justas en Nicaragua, y una prueba crítica para determinar si la administración Biden puede ayudar a proteger los derechos humanos y la democracia en la región”, escribió Vivanco en su cuenta de Twitter.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también criticó la detención de la candidata opositora. “CIDH expresa preocupación por medidas de inhabilitación política solicitadas por la Fiscalía para (Cristiana Chamorro) precandidata a presidenta”, escribieron en un tuit publicado por la comisión.

A su turno la dirección general de la Organización deNaciones Unidas (ONU) “Estamos muy al tanto de las recientes acciones legales tomadas contra Cristiana Chamorro. Estos acontecimientos crean el riesgo de empeorar la confianza en las próximas elecciones", señaló Stéphane Dujarric, portavoz de Antonio Guterres, secretario general de la organización.

Mientras tanto Peter Stano, portavoz dela cancillería de la Unión Europea, exigió la inmediata liberación de Chamorro. "Las acciones judiciales @chamorrocris son incompatibles con un proceso electoral creíble, transparente & abierto a la oposición y sus candidato," tuiteó. 

EE.UU. y la política centroamericana

En tanto, el canciller estadounidense, Antony Blinken, afirmó que Nicaragua va en la “dirección opuesta” a lo que consideran elecciones justas y libres. El secretario de Estado se encontraba en Costa Rica en el marco de negociaciones para abordar la migración centroamericana hacia EE.UU., rechazó la medida de la fiscalía de Nicaragua y aseguró que la situación del país centroamericano no sólo preocupa a Estados Unidos, sino que también al hemisferio en general.

“En la Organización de Estados Americanos (OEA) se llamó a Nicaragua a tomar los pasos necesarios para tener elecciones libres y justas, y en vez de hacer eso, en vez de cumplir con sus responsabilidades, incluidas las responsabilidades con las que se comprometieron al firmar la Carta Interamericana hace 20 años, se está moviendo en la dirección contraria", declaró el jefe de la diplomacia norteamericana.

Cristiana Chamorro quedó bajo arresto domiciliario este miércoles, pocos días después de que venciera el plazo establecido para mayo de 2021 por la Asamblea de la OEA, y que tenía como objetivo que el gobierno nicaragüense implemente reformas electorales que garanticen elecciones libres, justas y transparentes y que reestablezcan las garantías democráticas en el país.

Un tribunal de la capital Managua emitió una orden de allanamiento y detención en su contra por “gestión abusiva, falsedad ideológica en concurso real con el delito de lavado de dinero, bienes y activos, en perjuicio del Estado de Nicaragua y la sociedad nicaragüense". Desde el ministerio de Gobernación afirmaron que la Fundación Violeta Barrios de Chamorro -dedicada a la promoción de la libertad de prensa y de expresión- incumplió obligaciones con el Ente Regulador. “Del análisis de los Estados Financieros, período 2015-2019, se obtuvieron claros indicios de lavado de dinero”, detalló el ministerio. A principios de año, Chamorro Barrios anunció el cierre de la Fundación luego de que la Asamblea Legislativa aprobara la ley que ordenaba a las organizaciones que recibían dinero de la cooperación internacional a inscribirse como “agentes extranjeros”. "Estaríamos renunciando a nuestra ciudadanía nicaragüense", alegó Chamorro.

La opositora rechazó las acusaciones de la fiscalía y afirmó que se trataba de una farsa para evitar su participación en los comicios que se realizarán el siete de noviembre. Hace unos días, Chamorro había solicitado su inclusión a la Alianza Ciudadanos por la Libertad (CxL), desde donde se presentaría como precandidata presidencial. Según la encuestadora Cid Gallup, Cristiana Chamorro actualmente es la figura de la oposición con mayor probabilidad de ganar las elecciones de noviembre. Aunque Ortega todavía no confirmó su participación en los comicios de noviembre, sus adversarios creen que buscará un cuarto mandato consecutivo.

La familia Chamorro

Chamorro de 67 años, nació en el seno de una familia propietaria de medios de comunicación y con una amplia trayectoria política. Hija del reconocido periodista y exdirector del diario La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro, asesinado por la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, meses antes del triunfo del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN). La madre de Cristiana, Violeta Barrios de Chamorro, venció a Daniel Ortega en las elecciones de 1990 y fue presidenta de Nicaragua hasta 1997. Durante el gobierno de Violeta Barrios, su hija, Cristiana Chamorro se encargó de las tareas de comunicación y relaciones públicas del Ejecutivo y también estuvo al frente del diario La Prensa.

04 de junio de 2021

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Martes, 01 Junio 2021 05:58

Colombia o la hipocresía europea

Funeral en el Cauca durante las movilizaciones contra el Gobierno de Iván Duque. Xavi Suler

Colombia sigue los pasos de Israel en su grado de impunidad y violación sistemática a los derechos humanos, con la única diferencia de que, si el segundo opera contra el ocupado pueblo palestino, Colombia lo hace contra su propia población.

 

Un régimen que criminaliza la protesta social y que en su respuesta a la misma suma un reguero continuo de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. Un régimen que ha añadido a la represión policial, que causa ya decenas de muertes, cientos de asesinados y miles de detenciones, nuevas formas de terror contra la población. Se generalizan así las desapariciones de manifestantes jóvenes que, semanas después, van apareciendo con signos de torturas y baleados en campos y cunetas; se cuentan también por decenas las personas que reciben disparos en los ojos, quedando de esta brutal manera marcados para el resto de sus vidas. Pero este es un régimen que también hace uso de las violencias machistas como herramienta para la represión social y se cuentan ya por decenas las mujeres jóvenes que han sido secuestradas y violadas por elementos policiales, llevando a alguna de ellas al suicidio.

Leyendo el párrafo anterior es posible que algunos se hayan situado inmediatamente en Venezuela. Una más, habrán pensado, del bárbaro régimen bolivariano que lleva años reprimiendo a la democrática oposición y sosteniéndose en su tiránico poder (esperamos se entienda la ironía). Al fin y al cabo, esto es lo que llevan años contándonos, y por lo tanto moldeando así la opinión pública, desde las tribunas mediáticas que controlan las élites económicas y políticas de Europa y América. En ese continente Venezuela encarna el mal y tiene su antónimo en el país vecino: Colombia, quien es suma de los valores de la democracia y el respeto más escrupuloso a los derechos humanos. Donde no hay intereses oligárquicos ni mezquinos que, desde posiciones ultraderechistas, sigan pugnando por enterrar el fallido proceso de paz, por estigmatizar a la población indígena, afro y campesina desde evidentes posiciones clasistas y racistas, estén detrás de la muerte de cientos de liderazgos sociales o sean la razón, con sus políticas económicas, del continuo empobrecimiento de la mayoría de la población colombiana que se ve abocada a mal vivir en su propio país o emigrar en busca del inexistente paraíso donde, por lo menos, quizá le respeten la vida.

Pero, dejemos de lado el sarcasmo y la ironía. La situación en Colombia es escandalosamente grave y este país ya no se puede clasificar ni tan siquiera como democracia de baja intensidad. Sabemos que su gobierno, así lo ha sido durante décadas, está protegido por los intereses geoestratégicos norteamericanos y europeos, que le permiten desarrollar una política de tierra quemada contra su propia población. No pretendemos entrar en una reiterada revisión de las causas más visibles de la protesta social, aquellas que tienen que ver con un nuevo intento por hacer pagar más a quienes menos tienen, mientras los que más tienen siguen engordando unas cuentas de beneficios que les permiten pasear el país en helicóptero o hacer las compras en Miami. Tampoco revisaremos las causas menos visibles, aquellas que se refieren a un régimen oligárquico que durante décadas ha respondido a una concepción patrimonial del estado, que hoy combina con los dictados más ortodoxos del modelo neoliberal. Sobre todo ello se ha escrito ampliamente en estas semanas, y se seguirá escribiendo en las venideras.

Sin embargo, hacemos aquí un alegato contra la hipocresía europea, especialmente de su clase política. Una clase siempre dispuesta para la denuncia del gobierno de Venezuela, o para poner el grito en el cielo por las detenciones de golpistas en Bolivia y a hacer votos por el respeto escrupuloso a sus derechos bajo amenazas al gobierno soberano de este país de sanciones de todo tipo. Y, sin embargo, una clase política que mira sistemáticamente para otro lado mientras en Colombia la juventud sale a las calles para denunciar la falta absoluta de perspectivas, no de futuro, sino en este presente duro al que ha sido condenada sin juicio alguno. Una clase política que mira para otro lado mientras se superan los 1000 liderazgos sociales asesinados desde la firma de unos Acuerdos de Paz (2016) que el gobierno de Iván Duque incumple sistemáticamente. Clase política europea que, acompañada de la económica y mediática, mira para otro lado desde que el 28 de abril la sociedad colombiana decidió optar por la protesta sostenida y pacífica, que ha sido respondida por la represión más salvaje y la militarización del país en un no declarado estado de excepción que suspende libertades y derechos, mientras se protege desde esos cuerpos policiaco-militares a civiles armados que asesinan impunemente manifestantes en las calles.

Colombia es un país en el que, en situación de pandemia, con índices de contagios y muertes provocadas por el virus de los más altos de América Latina, la gente prefiere salir a la protesta y asumir el riesgo que ello conlleva. Como se decía en los primeros días, este es un país en el que la gente teme más las decisiones perversas del gobierno que los efectos mortales de un virus. Al fin y al cabo, Colombia es país especializado en vivir en medio de múltiples virus: el de la violencia, el de la pobreza, el de la injusticia social, el de la desigualdad, el del neoliberalismo…

Pero para Europa nada de esto es grave. No habrá grandes conciertos de música solidaria, no habrá medidas que presionen al gobierno para frenar la represión, no habrá misiones de verificación de la situación de los derechos humanos, no sea que hagan su trabajo y le digan a la vieja Europa que Colombia es uno de los países donde esos derechos son más sistemática y masivamente violados. Esto, igual no se podría seguir escondiendo, y complicaría la consideración de Colombia como un país aliado, democrático y, sobre todo, donde la internacionalización de nuestras empresas puede seguir adelante, aunque ello no deje ningún beneficio ni entienda los intereses y demandas de la población.

En este escenario, la tónica general de Europa, tantas veces escuchada y sufrida, suele ser del tipo: “expresamos nuestra preocupación por la situación”, “seguimos de cerca la evolución de los acontecimientos”, o “llamamos a un diálogo para construir consensos”. Todo, como si lo que se estuviera produciendo fuera una discusión un poco subida de tono entre vecinos. Todo, obviando que el actual gobierno colombiano está en manos de la extrema derecha que representa el uribismo, contrario a la paz y que aboga por seguir considerando Colombia como su finca particular en la que se imponen, bajo una máscara de aparente sistema democrático, medidas siempre en detrimento de la vida de las grandes mayorías del país y, cuando éstas, protestan, se las reprime a sangre y fuego. Por supuesto, el rasero que se aplica a Colombia con miles de muertos e índices de pobreza en continua progresión no tiene nada que ver con las presiones diplomáticas, sabotajes, bloqueos económicos, denuncias internacionales y toda la larga serie de acciones y medidas concretas contra, por ejemplo, el gobierno venezolano.

Colombia sigue los pasos de Israel en su grado de impunidad y violación sistemática a los derechos humanos, con la única diferencia de que, si el segundo opera contra el ocupado pueblo palestino, Colombia lo hace contra su propia población. Y Europa, esta vez sí, aplica el mismo rasero en uno y otro caso: mirar para otro lado y dejar hacer.

por Jesús González Pazos

31 may 2021 12:48

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Las autoridades italianas localizan un cargamento de Captagon. Ciro Fusco/EFE

Siria se ha convertido en epicentro mundial de producción de fenetilina de una marca llamada Captagon y su comercio empieza a tener peso en el PIB de una economía dañada por la guerra

 

En el verano de 2015, un poderoso cargo de seguridad abordó a un empresario de la provincia siria de Latakia para pedirle un favor. Quería que el comerciante, un importador de suministros médicos, obtuviera grandes cantidades del extranjero de un medicamento llamado fenetilina. El régimen, dijo, estaría dispuesto a comprar el lote.

Tras una búsqueda en Internet, el comerciante tomó una decisión. Sacó a su mujer y a sus hijos del país y esa misma semana abandonó su casa y obtuvo lo que pudo de sus empresas para empezar desde cero en otro país. "Sé lo que me pedían", afirma desde su nuevo hogar en París. "Querían el ingrediente principal del Captagon. Y esa droga es un negocio turbio".

Otros empresarios del norte de Siria no han tenido tantas reservas morales. La fabricación de Captagon en el corazón del régimen se ha convertido en uno de los únicos éxitos empresariales recientes de Siria; una industria en crecimiento tan grande y sofisticada que está empezando a rivalizar con el Producto Interior Bruto (PIB) de la maltrecha economía nacional.

Desde un país en ruinas y el también desastroso colapso al otro lado de la frontera, en Líbano –donde a finales de abril oficiales saudíes encontraron un cargamento de Captagon escondido en granadas y exportado desde Beirut–, se está imponiendo una realidad: ambos países se están convirtiendo rápidamente en narco-Estados, si es que no encajan ya en esa definición.

La cocaína de los pobres

Antes de la incautación en abril de millones de pastillas de Captagon, lo que llevó a Arabia Saudí a prohibir todas las importaciones agrícolas procedentes del Líbano, en los últimos dos años se habían interceptado al menos otros 15 envíos de esta droga en Oriente Medio y Europa.

Seis agentes de policía y de los servicios de inteligencia de Oriente Próximo y Europa han declarado a The Guardian que todos fueron enviados desde el epicentro del Captagon en Siria o a través de la frontera del Líbano, donde una red de intocables –familias del crimen, líderes de milicias y dirigentes políticos– han formado cárteles transfronterizos que fabrican y distribuyen cantidades de droga a escala industrial.

Captagon es uno de los varios nombres de marca del compuesto farmacológico clorhidrato de fenetilina. Se trata de un estimulante con propiedades adictivas que se utiliza con fines recreativos en todo Oriente Medio y que a veces se denomina "la cocaína de los pobres". También es utilizada por grupos armados y fuerzas regulares en situaciones de combate, ya que se considera que tiene propiedades que aumentan el coraje y adormecen los miedos.

A todos los efectos, la frontera entre ambos países se difumina; una zona sin ley donde los traficantes operan con la complicidad de los funcionarios de ambos lados. Los traficantes mueven materia prima y productos acabados, tanto hachís como Captagon, a lo largo de una ruta que pasa por el valle libanés de la Bekaa, la ciudad fronteriza siria de Qusayr y las carreteras hacia el norte a través del corazón alauita del Gobierno de Asad, hacia los puertos de Latakia y Tartus.

El simil con el cártel de Sinaloa

Latakia ha estado bajo el intenso escrutinio de las agencias de policía e inteligencia europeas y estadounidenses. Samer al-Asad, primo del líder sirio Bashar al-Asad, es una figura influyente en el puerto. Según el comerciante exiliado y otros tres empresarios de Latakia, todo aquel que quiera operar debe pagar una importante tajada de los ingresos a cambio del acceso a las redes y la protección.

A pesar del escrutinio sobre el puerto, se han realizado pocas incautaciones en origen. En cambio, la lista de incautaciones desde 2019 compite con el apogeo del cártel de Sinaloa de México por su escala y eficiencia.

Entre estas incautaciones están cinco toneladas de pastillas de Captagon encontradas en Grecia en julio de 2019, dos alijos similares en Dubái en los meses siguientes y cuatro toneladas de hachís descubiertas en la ciudad egipcia de Port Said en abril de 2020, envueltas en el embalaje de la empresa Milkman. En ese momento la empresa era propiedad del magnate del régimen Rami Makhlouf.

También hubo un envío de Captagon a Arabia Saudí oculto en hojas de té, así como incautaciones en Rumanía, Jordania, Bahréin y Turquía. En julio del año pasado se interceptó en el puerto italiano de Salerno el mayor alijo de la historia de esta droga, con un valor en el mercado de más de 1.000 millones de euros, que se cree que estaba destinado a ser un punto de paso en la ruta hacia Dubai.

El cargamento estaba oculto en rollos de papel y maquinaria enviados desde una imprenta de Alepo y los funcionarios italianos atribuyeron inicialmente la importación al grupo terrorista Estado Islámico. En diciembre pasado, la autoría se atribuyó a la poderosa milicia libanesa Hezbolá. Ellos niegan su implicación y afirman que no tienen nada que ver con el comercio regional y mundial de Captagon, que se está asociando rápidamente con los dos países fallidos.

Siria, "epicentro mundial de la producción de Captagon"

La organización Centre for Operational Analysis and Research, que se centra en Siria, publicó recientemente un informe en el que destaca el papel del Captagon y el hachís en el país, cuya economía se ha visto paralizada por una década de guerra, las sanciones de Occidente, la corrupción arraigada y el colapso del Líbano, donde miles de millones de dólares han desaparecido en el pozo del sistema bancario del país.

"Siria es un narco-Estado con la presencia de dos drogas mayoritarias: el hachís y el estimulante de tipo anfetamínico Captagon", dice el informe. "Siria es el epicentro mundial de la producción de Captagon, que ahora está más industrializado, adaptado y técnicamente sofisticado que nunca.

"En 2020 las exportaciones de Captagon desde Siria alcanzaron un valor de mercado de al menos 3.460 millones de dólares. Aunque se trata de una conjetura, es posible que el techo del mercado sea mucho más alto. Aunque el tráfico de Captagon fue en su día una de las vías de financiación utilizadas por los grupos armados de la oposición, la consolidación del control territorial ha permitido al Gobierno de Asad y a sus principales aliados regionales consolidar su papel como principales beneficiarios del comercio de estupefacientes en Siria".

Un exinfiltrado del régimen en el exilio y que mantiene conexiones con algunos funcionarios dentro del país, afirma que "la guerra en Siria no solo ha causado la muerte de cientos de miles de personas, más de seis millones de refugiados, ocho millones de desplazados internos, alrededor de un millón de heridos y la destrucción total de pueblos y ciudades, sino que también ha provocado un colapso total de la economía tras la crisis bancaria libanesa, la pandemia y una ley de Estados Unidos que fija sanciones. Todo ello ha convertido al país oficialmente en un narco-Estado, con unos pocos empresarios próximos al régimen y señores de la guerra convertidos en señores de la droga".

"Al principio del conflicto, un dólar equivalía a 50 libras sirias. El tipo de cambio bajó, pero logró mantenerse en 500-600 libras sirias a lo largo de ocho años de guerra, hasta que comenzó la crisis libanesa en 2019. Entonces empezamos a ver el colapso total de ambas divisas simultáneamente, lo que demuestra lo interconectadas que están. El Líbano había estado actuando como el respirador de Siria. Y de repente perdió su suministro de oxígeno", dice.

Varios meses después de que el comerciante de Latakia huyera de Siria, un visitante llegó al Líbano en un jet privado procedente de Arabia Saudí. Era el príncipe Abdulmohsen bin Abdulaziz al-Saud, un miembro de la familia real, que entonces tenía unos 20 años. Cuando el príncipe se preparaba para volar a casa, el 26 de octubre de 2015, fue detenido, supuestamente con dos toneladas de pastillas de Captagon en su equipaje.

Durante los siguientes cuatro años estuvo recluido en una habitación situada encima de una comisaría de policía en el barrio de Hamra, en Beirut, donde recibió más prebendas que otros presos, mientras continuaban las negociaciones para su liberación.

Según un miembro de los servicios de inteligencia libaneses, "Hezbolá le tendió una trampa". "Cayó en una trampa y a Riad le llevó mucho tiempo liberarlo porque la gente de aquí quería una compensación. El Estado no estaba involucrado. Todo se hizo para que desapareciera. Se pagó a la gente adecuada y se fue a casa en 2019. El captagon tiene un gran poder para conseguir cosas".

Por Martin Chulov

30 de mayo de 2021 21:47h

Traducido por Emma Reverter

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Lunes, 31 Mayo 2021 05:49

El líder de la democracia

La representante demócrata por Fort Worth, Nicole Collier, presidenta del caucus legislativo negro estatal, habló ayer en conferencia de prensa en el Capitolio texano, en Austin, contra el proyecto de ley 7 del Senado, conocido como Ley de Protección de Integridad Electoral. Por lo menos 14 estados ya han aprobado leyes que buscan imponer nuevas restricciones sobre el voto con el objetivo de suprimir sobre todo el minoritario (afroestadunidense y latino en particular).Foto Ap

Todos los días el gobierno de Estados Unidos afirma que desea ser líder del mundo para guiar al planeta en acorde con sus "valores democráticos", y frecuentemente denuncia y amenaza a aquellos países que considera que no los comparten, pero el mensaje cotidiano estadunidense entre palabras y hechos no es, digamos, coherente y a veces es incomprensible.

Aun sin hacer una amplia revisión histórica de Estados Unidos, la contradicción constante entre esos "valores" en la retórica oficial y los hechos –un país donde esclavistas hablaban elocuentemente sobre la igualdad y la libertad, donde se buscó destruir las civilizaciones indígenas, la invasión de otros países, las constantes intervenciones y guerras que marcan casi toda su historia y más, la represión de sus disidentes y de movimientos democratizadores y más recientemente el experimento con un proyecto neofascista– se manifiesta todos los días, en especial a lo largo de la última semana.

A finales de la semana pasada, republicanos en el Senado lograron derrotar la iniciativa impulsada por demócratas cuyo objetivo era crear una comisión independiente para investigar la intentona de golpe de Estado del 6 de enero, y con ello dejar impune lo que algunos demócratas afirman fue el ataque más peligroso jamás cometido contra la democracia estadunidense. Muchos republicanos responden que la verdadera amenaza a la democracia son los que impulsan el "socialismo", como el presidente Biden y sus aliados. Aparentemente, las amenazas a la democracia son bipartidistas.

Hablando de democracia, se siguen impulsando medidas para suprimir el voto en múltiples estados, incluyendo esta semana con una de las más restrictivas en Texas. Todas son promovidas por políticos republicanos y casi todas son justificadas con la "defensa de la democracia", alegando que Trump perdió por un fraude masivo, algo por lo cual no hay ni mínima evidencia hasta la fecha (ni en estados controlados por republicanos). Por lo menos 14 estados ya han aprobado leyes que buscan imponer nuevas restricciones sobre el voto con el objetivo de suprimir sobre todo el minoritario (afroestadunidense y latino en particular). Se han elaborado unos 400 proyectos de ley de este tipo a escala nacional. El presidente Biden calificó la medida en Texas de "asalto a la democracia".

Mientras, en caso de que los valores democráticos no sean suficientes, Estados Unidos sigue siendo líder mundial en armas y tiroteos masivos. Los estadunidenses están comprando más armas que nunca, reportó el New York Times. Esto en el país con la población ya de por sí más armada del planeta. Según algunos sondeos, 39 por ciento de los hogares estadunidenses son dueños de armas de fuego.

Este fin de semana dos personas fueron asesinadas y más de 20 resultaron heridas en Miami, cuando tres personas salieron de su camioneta con rifles de asalto y pistolas y dispararon de manera indiscriminada contra gente congregada afuera de un salón de fiestas. Pocos días antes, un hombre llegó a su sitio de trabajo en San José, California, y mató a ocho. Son sólo los ejemplos más recientes de una incesante violencia con armas de fuego en este país.

Justo en medio de todo esto, el gobierno de Texas anuló el requisito de obtener una licencia para portar de manera oculta armas de fuego; no está solo, otros 19 estados ya lo hicieron.

Todo esto no parece limitar el entusiasmo oficial para proclamar repetidamente que Estados Unidos ofrece "liderazgo" mundial en promover "nuestros valores de libertad, democracia y respeto por los derechos humanos", y hasta ofrecer "exponer" a los que son invitados a participar en programas de educación, incluso la militar, "a la cultura de Estados Unidos" como un gran privilegio (tal como se escribe más recientemente en la justificación del presupuesto para el Departamento de Estado).

Tal vez Estados Unidos debería contemplar solicitar asistencia desde el exterior para apoyar la defensa de sus "valores democráticos" en su propia tierra.

The Temptations. Ball of Confusion. https://open.spotify.com/track/ 7gWBXNYoKH7jLZx0MgZCfl?si= 7a5a32b68f9b40b8

Green Day. Holiday. https://open.spotify.com/track/ 4VgEM12OeaN3GyBV487Me7?si= 6c2e4bfa5cba439c

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La Comuna en la historia de la izquierda

La Universitat Progressista d’Estiu de Catalunya (UPEC) organizó el 12 de mayo una jornada sobre la Comuna con el sugerente título “El Temps de les Cireres” (El tiempo de las cerezas). Aquí puede verse la grabación de todas las ponencias. Reproducimos la que realizó Miguel Salas.

Gracias por esta invitación que estrecha aún más la colaboración entre la UPEC y la revista Sin Permiso.

Agradezco esta iniciativa que nos permite actualizar el pasado y darle significado hoy a la Comuna. Los hechos que sucedieron en París y en Francia tuvieron una repercusión internacional que cambió y concretó las perspectivas emancipadoras. La teoría se convirtió en práctica: por primera vez se constituía un gobierno dirigido por la clase trabajadora. Y la práctica enriqueció la teoría y permitió comprender mejor los procesos de transformación social.

Su influencia ha llegado hasta nuestros días y sigue siendo una fuente de conocimiento y reflexión, porque cada vez que volvemos a estudiar la historia de la Comuna descubrimos un nuevo matiz gracias a las posteriores experiencias revolucionarias.

En una entrevista que publicamos en Sin Permiso con Kristin Ross, le preguntan sobre su libro Lujo comunal. El imaginario político de la Comuna:

“Este libro vuelve a poner en escena a la Comuna de París en nuestra época. ¿Por qué la Comuna es un recurso que nos permite pensar reivindicaciones políticas actuales? -y Kristin responde- Me alegra que elijas la palabra ‘recurso’ en vez de la palabra ‘lección’”.

Sí. Ciento cincuenta años después, la Comuna sigue siendo una fuente de matices y de recursos, de los que estamos tan necesitados las izquierdas. Sigue viva y necesitamos seguir aprendiendo de ella. Leemos y escuchamos los ecos que nos vienen de lejos, pero lo hacemos mirando al futuro que queremos cambiar.

Lo que nos atrae de la Comuna

¿Qué poderosa influencia la ha mantenido viva durante todo este tiempo? Es cierto que hay bastante desconocimiento y tergiversación sobre lo que fue, pero cuando cualquier persona, cualquier militante o activista social entra en contacto con ella y empieza a conocerla se le abre un mundo de interés, de ansia de saber más, y puede transportarle hasta imaginarse la sociedad que querríamos para el futuro.

Espero que a lo largo de estos debates sepamos transmitir ese interés y ayudemos al renacimiento de muchas de sus ideas y experiencias. El título de esta mesa es “La Comuna de París en la historia de la izquierda”. Podríamos decir que la historia de la izquierda está determinada por la Comuna. Veámoslo.

Muchas cosas cambiaron tras 1871. Una brutal represión acabó con la Comuna, se persiguió al movimiento obrero en toda Europa y especialmente a la I Internacional; también fue el inicio de un periodo de fértil desarrollo del capitalismo y marcó el comienzo del imperialismo; pero la semilla ya había sido plantada, y de las cenizas de la Comuna surgieron los partidos y los sindicatos obreros y se actualizaron sus ideas y métodos de lucha.

Las repercusiones políticas de la Comuna fueron enormes en todo el mundo. El historiador de la Comuna, Lissagaray, escribió: “La atracción del París rebelde fue tan fuerte que hasta vinieron de América para ver este espectáculo desconocido en la historia: la mayor ciudad del continente europeo en manos de los proletarios”. La solidaridad se extendió por todo el continente. August Bebel, diputado socialdemócrata, declaró en el Reichstag alemán: “Si ahora París ha sido vencida, os prevengo que la lucha iniciada no es más que una avanzadilla. Pronto el grito de guerra del proletariado parisino: “¡guerra a los palacios, paz en las cabañas, muerte a la miseria!”, será el grito de guerra de todo el proletariado”. No fue fácil. La reorganización del movimiento obrero costó tiempo y esfuerzos.


La Comuna encuentra un nuevo impulso en Rusia

Fue en la lejana Rusia donde la Comuna encontró un nuevo impulso. Se comenta la anécdota de que cuando la revolución rusa superó los 72 días que la Comuna había durado, Lenin salió a la calle y se puso a bailar sobre la nieve para celebrarlo (es difícil imaginar sus virtudes como bailarín). Sea real o no, las anécdotas suelen reflejar momentos o estados de ánimo. Para los revolucionarios rusos la Comuna fue su referencia histórica, la inspiración teórica y práctica de lo que querían para su país. Por ejemplo, en el catálogo de referencias de las obras de Lenin se encuentran 367 entradas referidas a la Comuna. Regularmente, los aniversarios de la Comuna se aprovechaban para publicar artículos en su prensa o, cuando se podía, celebrar actos conmemorativos. “Todos, en el movimiento actual, descansamos sobre los hombros de la Comuna”, escribió Lenin.

La Comuna estuvo bien presente en los debates más importantes de los revolucionarios rusos. Si se hablaba del carácter de la revolución, aparecía la Comuna para defender el carácter obrero de la futura revolución; si se debatía sobre si la clase obrera estaría o no preparada para dirigir la sociedad, ¡qué mejor ejemplo que lo sucedido en París!; si la polémica giraba en torno a cómo combinar las exigencias democráticas de un país atrasado con el carácter socialista de la revolución, surgía la Comuna para ofrecer ejemplos y argumentos; si se trataba de la actitud a tomar ante la guerra imperialista, solo había que recordar lo aprobado en el Congreso de Basilea de 1912: “Que los gobiernos sepan muy bien que, con el actual estado de Europa y disposición de espíritu de la clase obrera, no podrían desencadenar la guerra sin correr peligro ellos mismos. Que recuerden que la guerra franco-alemana provocó la explosión revolucionaria de la Comuna, que la guerra ruso-japonesa puso en movimiento las fuerzas de la revolución de los pueblos de Rusia”.

Claro que también entre las izquierdas había quienes huían de cualquier referencia a la Comuna o, como mucho, la consideraban un accidente de la historia que no se volvería a repetir o que no correspondía a las particularidades rusas.

La historia lo resolvió. La mayoría de vosotros conoceréis o habréis oído hablar de las Tesis de Abril de Lenin. Son las tesis que defendió en su retorno a Rusia y que dieron un vuelco a la revolución. Si las repasáis, podréis comprobar que básicamente lo que hizo fue adaptar, en realidad podríamos decir copiar, la experiencia de la Comuna a las condiciones del momento.

¿Qué proponen las Tesis de Abril?: “Supresión de la policía, del ejército y de la burocracia (armamento general del pueblo). La remuneración de los funcionarios, todos ellos elegibles y renovables en cualquier momento, no deberá exceder del salario medio de un obrero cualificado”. Es una copia literal de lo que pusieron en práctica los comuneros parisinos. Los revolucionarios rusos también habían aprendido de los errores y las debilidades de la Comuna. Y en las Tesis de Abril se lee: “Fusión inmediata de todos los bancos del país en un Banco Nacional único, sometido al control de los Soviets de diputados obreros”. Como sabéis, en 1871 los parisinos no se atrevieron a tomar el Banco de Francia, dejando de utilizar esa importante palanca financiera. En dichas Tesis hay unas notas de Lenin que dicen: “Sobre la posición ante el Estado y nuestra reivindicación de un "Estado-Comuna"”, y añade a pie de página: “Es decir, de un Estado cuyo prototipo dio la Comuna de Paris”.

Como es de suponer, no todas las izquierdas compartían ni ese entusiasmo ni ese proyecto. En aquella época también había reformistas a quienes la revolución les producía grima; siempre hay quienes están dispuestos a rendirse antes que luchar. Un socialdemócrata alemán llamado Vollmar declaró que a “los comunalistas, en vez de tomar el poder les hubiese ido mejor echarse a dormir”. O quien, como Kautsky, utilizó la Comuna como arma arrojadiza para denigrar la revolución rusa.

A pesar de las diferencias entre marxistas y anarquistas -especialmente porque los segundos rechazan intervenir en política y su comunismo libertario debía producirse de un día para otro-, en torno a la Comuna se produce una mayor aproximación conceptual: la democracia participativa y de base, las comunas como la organización base de la sociedad y una defensa clara de la Comuna parisina como anticipo de una nueva sociedad.

 

Asturias. Nuestra Comuna

El hecho es que, a ojos del mundo, la continuidad de la Comuna fue el poder de los soviets y ambos se convirtieron en la referencia para casi todos los levantamientos obreros y populares. Viajemos ahora hasta la China de los años veinte del siglo pasado. Un país ocupado por potencias extranjeras e inmerso en un proceso revolucionario en el que participan la clase trabajadora y los campesinos, y una burguesía nacional que quiere sacudirse el peso de las potencias extranjeras. Durante el año 1926 se desarrollaron importantes huelgas en la zona de Cantón y Hong Kong, y en el mes de junio se reunió un congreso de 800 delegados obreros en el que se considera el primer soviet del continente asiático. Al año siguiente fue el turno de Shanghái. Una insurrección popular estalló el 21 de marzo hasta el 12 de abril, que fue conocida como la Comuna de Shanghái.

Nosotros también tenemos nuestra Comuna. En octubre de 1934 se había preparado una huelga general contra la entrada en el gobierno de las derechas reaccionarias contrarias a la república. El levantamiento solo triunfó en Asturias, donde se había conformado una Alianza Obrera de todas las izquierdas y sindicatos. La insurrección empezó el 5 de octubre y duró hasta el 18. Como en todo proceso comunal, hubo orden entre las filas obreras y desorden y represión causado por la guardia civil y el ejército (dirigido por Franco; el dictador hizo allí su aprendizaje represor). Se empezaron a tomar medidas de defensa de lo común de carácter socialista, y a organizar la vida en un sentido comunitario. En su libro Hacia la segunda revolución, Joaquín Maurín explica: “Hay otra (fortaleza) que los insurrectos se disponen a asaltar. Es el Banco de España. Nuestros revolucionarios no incurrirán en el grave error de la Comuna (de París) que respetó, cándidamente, el Banco de Francia. […] El Comité revolucionario de Asturias ha aprendido esta importante lección marxista. La dinamita hace saltar hecha trizas la cámara acorazada del Banco de España. Y, sucesivamente, saltan otras cajas en las sucursales de los bancos que hay en las poblaciones de la zona minera. […] El dinero, en último término, no es más que un signo de poder. El banco es un auxiliar puesto al servicio de quien manda. Y los que ahora mandan son los obreros revolucionarios”.

La derecha española utilizó la represión en París para que se aceptara la suya. En la sesión parlamentaria del 5 de noviembre de 1934, Melquiades Álvarez, diputado por Oviedo, evocó los asesinatos del gobierno francés en 1871 para defender la legitimidad de la represión contra el levantamiento asturiano. En esa misma sesión fue más lejos Calvo Sotelo, el dirigente de las derechas reaccionarias, que justificó la represión porque las ejecuciones de los comunards en París habían proporcionado a Francia sesenta años de paz social, o sea, la paz de los cementerios.

La Comuna de París vuelve a ser una referencia durante la revolución de 1936. Un batallón de las Brigadas Internacionales se pone de nombre “Comuna de París”. Conmemorando la Comuna, Federica Montseny, la dirigente anarquista de la CNT, da una conferencia en Valencia en mayo de 1937 en la que defiende la relación entre la experiencia de la Comuna y la revolución que está en marcha en España. “Por primera vez se aplican principios socialistas -dice Federica. [La Comuna] realizó una serie de hechos justos, proclamó una cantidad de principios socialistas por los que ahora precisamente estamos pugnando nosotros. […] Eran comunalistas, como en España lo era el movimiento federalista y libertario”.

La Comuna ha seguido siendo un evocador ejemplo. No podía faltar en el Mayo francés de 1968, en donde se volvió a hablar de la Comuna en París y de la Comuna del Barrio Latino (la de los estudiantes); y especialmente en la huelga general del 13 de mayo, en una manifestación que reunió en París a un millón de manifestantes. En el recorrido ondeaban las banderas rojas, y en un momento determinado un joven subió a una farola a descolgar la bandera francesa y a dejar allí una bandera roja. Fue un reflejo de la Comuna de 1871. La bandera tricolor representaba al ejército que reconquistó Paris a sangre y fuego. La bandera roja era la que ondeaba en las barricadas como enseña de la república de las clases trabajadoras. Sigue viva la Comuna, por ejemplo, en las protestas de los ‘chalecos amarillos’, donde se podían ver pancartas de “Viva la Comuna” y “Viva Louise Michel (una de sus figuras revolucionarias)”. En el movimiento la Nuit Debout, la Plaza de la República de París fue bautizada como “Plaza de la Comuna”.

Continuidad

Hay un hilo conductor que desde la Comuna llega hasta nosotros. Una continuidad, a pesar de las dificultades y de los giros que da la historia, que expresa la incansable lucha por la emancipación social y nacional, por liberar al trabajo del capital. John Reed, el periodista norteamericano que escribió Diez días que conmovieron al mundo, tiene un pequeño relato -que les recomiendo- titulado Hija de la revolución. Sucede en el París de 1914, donde coincide con una mujer joven que cuenta la historia de su familia. Su abuelo luchó en la Comuna; su padre fue un sindicalista revolucionario; su hermano siguió los pasos del padre y fue enviado a la guerra y ella -no os desvelo el final- quiere ser una mujer libre. Esa continuidad es la que convierte en normal, natural, la conmemoración de este 150 aniversario. Como escribió el socialista británico William Morris, “nos plantean de nuevo a todos los socialistas la periódica tarea de celebrarla a la vez con entusiasmo e inteligencia”.

Todos sabemos que la historia no es un proceso lineal, sino que está llena de avances y retrocesos y de sinuosas curvas que nos desvían del objetivo emancipador. Pues, así como la Comuna renace cada vez que hay un proceso revolucionario en marcha, podemos decir que su espíritu ha desaparecido en la práctica de la mayoría de los partidos políticos. ¿Qué tiene que ver el intento de la Comuna de asaltar los cielos, de emancipar el trabajo del capital, con la política de la socialdemocracia que ya en los años veinte del siglo pasado se opuso a la revolución y cuya única tarea parece ser gestionar mejor el capitalismo? En la tradición estalinista se hablaba de la Comuna, incluso se la conmemoraba, para hacer lo contrario. ¿Qué tiene que ver la participación democrática en la Comuna, la elegibilidad y revocabilidad de los dirigentes, con la práctica estalinista de ausencia de libertades? ¿Qué tiene que ver la práctica de la Comuna de que los elegidos debían cobrar el salario medio de un obrero cualificado con los privilegios y la corrupción de la burocracia estalinista? ¿O la aspiración de la Comuna a un gobierno barato con el monstruo de Estado creado por la burocracia estalinista?

Claro que siempre se puede decir que el mundo ha cambiado, que ahora no habría condiciones, que el mundo es mucho más complejo… siempre se pueden encontrar excusas, pero hay algo que no ha cambiado: la necesidad de luchar y acabar con el capitalismo y construir una sociedad igualitaria, solidaria, democrática, fraternal, es decir, socialista.

Puestos a encontrar excusas, también se utiliza aquello de que las propuestas de la Comuna solo servirían para momentos revolucionarios, y ahora no lo son. No es una buena excusa. La participación democrática, la revocabilidad de los dirigentes, la elegibilidad de jueces y funcionarios, un gobierno barato, etc. Medidas que empezaron a aplicar los trabajadores parisinos serían perfectamente posibles en nuestra sociedad actual y una respuesta democrática a los numerosos problemas que arrastramos, desde la desigualdad hasta el crecimiento de la extrema derecha, o hechos como las recientes elecciones en Madrid.

Estudiando el pasado mirando al futuro

Al iniciar esta conferencia me preguntaba, os preguntaba, ¿qué nos atrae de la Comuna?

Me aventuraría a decir qué nos atrae:

  1. A) Su audacia y heroicidad. Fueron capaces de defender su ciudad y su país frente al ejército invasor, mientras la burguesía pactaba con los invasores y prefería sofocar la revolución antes que luchar contra el ejército enemigo.
  2. B) Su energíapara aplicar las medidas que respondían a las necesidades del pueblo trabajador. No tenían un plan preciso, pero tampoco tuvieron miedo para atacar lo que parecía intocable: el ejército permanente, el poder de la Iglesia, la judicatura como un cuerpo ajeno al pueblo. Tampoco se echaron atrás ante la propiedad privada. Las viviendas desocupadas fueron adjudicadas a quienes las necesitaban. Las fábricas abandonadas por sus propietarios empezaron a ser controladas por sus trabajadores. Solo les faltó tiempo para proseguir su labor.
  3. C) Su radicalidad democrática. ¿Dónde se había visto que las clases trabajadoras pudieran gobernar, una tarea que parecía solo reservada a burgueses, a gente con fortuna o abogados? ¿Dónde se había visto que los gobernantes, diputados, jueces podían ser revocados por sus electores si no cumplían con lo acordado? Hasta entonces el Estado había sido un botín para repartirse entre los distintos sectores de la burguesía; la Comuna instauró un gobierno barato del que se podía beneficiar el conjunto de la sociedad. Digamos también que, aunque las mujeres jugaron un importante papel en las decisiones y en la lucha, incluso en las barricadas, no llegaron a conquistar su derecho a votar. La Comuna como célula básica de la nación. No la nación creada desde arriba, sino una federación de comunas que libremente conforman la nación. Su aceptación del extranjero, del inmigrante: algunos de ellos hasta tuvieron puestos de responsabilidad en la dirección de la Comuna. La fraternidad con los pueblos, la Comuna como base de una república universal, decían.
  4. D) Su lucha contra la desigualdad. La libertad y la democracia necesitan asegurar la base material de la existencia, tener una vida digna. Solo pudieron empezar, pero abrieron el camino que siguieron muchas generaciones para conquistar una nueva sociedad.

Esta conmemoración de la Comuna la hacemos estudiando el pasado con los ojos bien abiertos hacia el futuro.

Para acabar, quisiera recuperar un discurso pronunciado en otro aniversario. Cuando se cumplían cien años de la Comuna le concedieron a Pablo Neruda el Premio Nobel de Literatura. En su discurso de aceptación dijo: “Hace hoy cien años exactos, un pobre y espléndido poeta, el más atroz de los desesperados, escribió esta profecía: A l’aurore, armés d’une ardente patience, nous entrerons aux splendides villes. (Al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos en las espléndidas ciudades)”.

“Yo creo en esa profecía de Rimbaud, el vidente, -dijo Neruda-. Yo vengo de una oscura provincia, de un país separado de todos los otros por la tajante geografía. Fui el más abandonado de los poetas y mi poesía fue regional, dolorosa y lluviosa. Pero tuve siempre confianza en el hombre. No perdí jamás la esperanza. Por eso tal vez he llegado hasta aquí con mi poesía, y también con mi bandera”.

“En conclusión, debo decir a los hombres de buena voluntad, a los trabajadores, a los poetas, que el entero porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: Solo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano”.

Por Miguel Salas 

Miembro del consejo editorial de Sin Permiso

Publicado enInternacional
Domingo, 30 Mayo 2021 05:32

Santiago de Cali ensangretada

Santiago de Cali ensangretada

Matones del régimen de Duque asesinaron a 13 jóvenes el 28 M

 

Desesperado por la firme resistencia de la juventud, el régimen uribista de Iván Duque anegó en sangre las calles de Cali este viernes 28 de mayo, precisamente el día en que se cumplía un mes de iniciado el Paro Nacional, y dejo 13 personas asesinadas, 98 heridas, 54 de ellas con armas de fuego y 13 jóvenes judicializados.

La agresión comenzó en La Luna, popular sector de la Autopista Sur Oriental, hasta donde llegaron sujetos vestidos de civil que dispararon desde una motocicleta contra un plantón juvenil.

Luego, igualmente en el sector de La Luna, incursionó en motocicleta el detective Fredy Bermúdez Ortiz, policía al servicio del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, quien abrió fuego contra los jóvenes que participaban en un plantón pacífico en el lugar.

Allí, el policía de civil asesinó a Luis Eduardo López Solano, vecino solidario con el Paro que laboraba como celador en los Estudios Takeshima de la Secretaría de Cultura de Cali y era muy apreciado también en la Universidad del Valle.

En la reacción de quienes participaban en el plantón, el atacante disparó en varias oportunidades de nuevo contra los manifestantes y dejó a una persona gravemente herida, identificada como Juan Pablo Cabrera, de 18 años de edad, quien falleció posteriormente.

Al tratar de huir cubriéndose con disparos, el detective Bermúdez Ortiz fue alcanzado por la multitud y pereció en un linchamiento.

Al pistolero le encontraron un carné de integrante de la Armada Nacional, lo mismo que su credencial de funcionario de la Fiscalía.

Tratando de ocultar el modus operandi que se ha generalizado por parte del gobierno de Duque, que utiliza civiles armados (paramilitares) o agentes de la Fuerza Pública sin uniforme en la represión de las protestas en Cali, la Fiscalía dijo que Bermúdez Ortiz se encontraba el viernes de descanso y que simplemente pasaba por el lugar de los hechos.

Una versión contraevidente con el apertrechamiento del individuo, quien tenía pegado a una de sus piernas una cartuchera con dos armas de fuego, una de las cuales descargó completamente en los crímenes cometidos en el lugar antes del linchamiento del que fue víctima por parte de los manifestantes.

Toda la información sobre de este caso fue constatada por defensores de derechos humanos consultados por PERIODISMO LIBRE.

Estas tres muertes ocurrían en momentos en que se iniciaban las grandes movilizaciones populares que desde diferentes puntos de Cali conmemoraban los 30 días del Paro Nacional, iniciado el miércoles 28 de abril de 2021. 

Una gran marcha se desplazó desde el plantón de Sameco, en el norte, y llegó al Parque de la Dignidad (Loma de la Cruz), en el centro; otra manifestación se programó para salir de Calipso y dirigirse a Puerto Resistencia, en el oriente, y una más salió al mediodía de Siloé y se concentró en inmediaciones de la Universidad del Valle, en el sur.

El desfile del sur fue masivo y lleno de colorido, pues participaron diversas expresiones artísticas y al final del mismo se realizaba el que se denominó cacerolazo sinfónico, con músicos de la Universidad del Valle.

ESTELA DE MÁS CRÍMENES

La estela de asesinatos no se detuvo en La Luna, continuó en otros puntos de Cali y, de acuerdo con denuncias formuladas por defensores de derechos humanos, en la oleada de represión oficial en la que intervinieron fuerzas combinadas de civiles y agentes uniformados y sin uniforme, ocurrieron once asesinatos más.

Dos personas muertas en horas de la tarde del oscuro viernes 28 de mayo fueron identificadas como Maicol Andrés Aranda, asesinado con arma de fuego en el barrio Siloé, y Sebastián Jacanamejoy Jansasoy, miembro de la comunidad indígena inga, baleado en el barrio Meléndez.

La tercera persona asesinada fue Jhonatan David Basto Goyeneche, estudiante de bachillerato de 19 años de edad, que, de acuerdo con información entregada por la comunidad a la Red de DD.HH. Francisco Javier Ocampo Cepeda, recibió un impacto de arma de fuego disparado por la policía.

La víctima, que fue ingresada al Hospital Departamental Mario Correa Rengifo, situado en el barrio Los Chorros, había sido remitida desde el sector de Meléndez, en el sur de Cali, donde se mantiene un plantón popular de resistencia que fue atacado por civiles armados y por la policía.

Se conoció, asimismo, que un hombre identificado como Juan Guillermo Bravo Manzanares, de 21 años de edad, había sido asesinado en el sector de Nuevo Latir, oriente de Cali, el jueves 27 de mayo, pero el hecho apenas trascendió el viernes.

El sábado 29 de mayo en horas de la tarde, organizaciones defensoras de derechos humanos informaron que siete personas más habían sido reportadas como asesinadas por la policía de Cali y bandas de matones del régimen de Duque así:

En el sector Paso del Aguante (Paso del Comercio), Carlos Alzate; en La Luna, uno más, de nombre Luis Fernando Castillo; en el Puente de las Mil Luchas (Puente de los Mil Días), una persona sin identificar aún; en el sector La Playa, cerca de Meléndez, dos personas incineradas, una de tez morena y otra que vestía una camiseta amarilla, y en Dollar City, otra persona, al parecer vigilante.

Además, en El Poblado Campestre, municipio de Candelaria, fue asesinado Sebastián Herrera, en el punto de resistencia situado en esta urbanización.

Defensores de derechos humanos consultados por PERIODISMO LIBRE indicaron que la represión oficial del viernes 28 de mayo dejó por lo menos 60 heridos, muchos de los cuales fueron atendidos en los sitios de las protestas.

Por su parte, la Misión de Verificación del Paro, integrada por nueve organizaciones de DD.HH., indicó que la cifra de heridos era de 98 personas, 54 de ellos afectadas por disparos con armas de fuego.  

Entre los heridos se encuentran Isan Imbachí, del pueblo yanacona, con un impacto de arma de revólver en su cuerpo y Óscar David Montero Ortiz.

También se conoció que la subsecretaria de DD.HH. de la Alcaldía de Cali, Natali González, fue agredida en inmediaciones de la Calle 16 y que se sigue estigmatizando a los defensores de derechos humanos, de manera especial cuando acuden en representación de los numerosos capturados.

CIVILES DISPARAN CON AMPARO POLICIAL

El cacerolazo del sur fue interrumpido por el estruendo de los disparos que sujetos de civil, con la protección de la Policía de Cali uniformada, hicieron de manera reiterada contra la multitud.

En videos de comunicadores alternativos se pudo constatar que los civiles, varios de ellos de camisas blancas, disparaban armas cortas y largas (fusiles) con el mayor desparpajo, a la vista de todos, parapetados en distintas edificaciones y calles del exclusivo sector de Ciudad Jardín.

La complicidad policial queda en evidencia cuando se observa a uno de los civiles que dispara contra el pueblo ser “reconvenido” amablemente por un agente de la policía que le pone una mano en la espalda y lo aconseja sin sonrojo, y a otro se le ve recargar su arma en medio de policías.

Al atardecer del viernes, hombres y mujeres que transitaban por el sur denunciaban que habitantes de Ciudad Jardín estaban arrebatando los celulares a las personas que los habían grabado disparando.

Buscaban así borrar evidencias al hacer uso ilegal de armas de fuego y al atentar criminalmente contra seres humanos.

Ante el reclamo que varios hacían a agentes de la Policía por su pasividad ante los civiles armados, éstos contestaban con elusivas y cinismo.

La actuación de la Policía de Cali y de pistoleros de civil, que incluso amenazan a periodistas con disparos, como se aprecia en una de las fotografías que acompañan esta crónica, tomada de un video captado en el lugar, debería estar siendo investigada por la Fiscalía y los órganos de control.

Pero no. No pasa nada. Los medios masivos de comunicación tradicionales callan cobardemente, lo ocultan, miran hacia otro lado, con un comportamiento antiético y cómplice pasmoso, esperan el boletín oficial para repetir como robots, se enroscan en su vil función de cancerberos del Estado criminal.

¿Qué responden el alcalde de Cali, la gobernadora del Valle, el comandante de la Policía en la ciudad, el director nacional de esa institución, los ministros de Defensa, del Interior y de Justicia, el “defensor” del Pueblo, la procuradora y el fiscal general de la Nación?

Las escenas de hombres disparando impunemente pistolas y fusiles en las calles del sur de Cali bajo la mirada cómplice y complaciente de decenas de agentes de la Policía deben ser llevadas ante organismos internacionales, ya que todo indica que en Colombia pasarán al campo de la impunidad.

Todo apunta, igualmente, a que la acción de civiles armados contra los manifestantes fue planificada, como ocurrió con la agresión a la minga indígena el domingo 9 de mayo en el mismo sector de Ciudad Jardín, donde también actuaron paramilitares de la zona amparados por la Policía, con total impunidad judicial hasta el momento.

EL JOVEN MÚSICO TORTURADO

La represión desatada por la policía el viernes en el sur de Cali dejó numerosas violaciones de derechos humanos, entre ellas las cometidas contra el músico y estudiante de la Universidad del Valle Álvaro Herrera Melo.

Defensores de derechos humanos y juristas, como Élmer José Montaña, sostuvieron que el joven se encontraba en grave peligro. “Les pido a las organizaciones de DD.HH. que ayuden en la difusión de esta denuncia. Es urgente. La vida de Álvaro Herrera Melo corre peligro. Está siendo torturado en la estación La María en Cali”, declaró Montaña.

“Que sepa todo el mundo quién es Álvaro Herrera. Necesitamos ayuda para que lo liberen sano y respeten su integridad. Qué vergüenza @IvanDuque que hizo campaña con la bandera de la cultura y ahora permita esta monstruosidad. Su capacidad para violentar a Colombia es ilimitada”, manifestó, por su parte, la destacada cantautora Catalina García, Madame Periné.

El periodista Jesús Abad Colorado escribió: “Liberen sano y salvo a Álvaro Herrera Melo y no lo torturen obligándolo a decir que es un vándalo”.

Precisamente el viernes circuló un video infame en el que el estudiante aparece sin camina, ensangrentado, esposado con las manos atrás y arrojado en el suelo, autoincriminándose, en lo que todo evidencia fue una declaración obtenida bajo tortura, violatoria de la Constitución Política de Colombia, del Código Penal de este país y de todas las normas de derechos humanos en el continente americano y en el mundo.

En el patético video, que deja escuchar a un individuo haciendo un interrogatorio a todas luces amañado, se ve al estudiante respondiendo lo que los carceleros de Ciudad Jardín quieren que diga, con el terror reflejado en su rostro.

Se trata de una “confesión” obtenida bajo presión y tortura que no tendrá ninguna validez ante un estrado judicial, pero que es utilizada por los propagandistas del régimen uribista para infundir terror en la población y para anunciar todo lo que están dispuestos a hacer, y están haciendo, contra la rebeldía juvenil y la protesta social.

Es esta, pues, una nueva violación flagrante de los derechos humanos cometida por los policías del gobierno de Iván Duque, alumno aventajado de Pinochet, Videla, Somoza, Bordaberry y demás dictadores latinoamericanos.

Resulta pertinente referir aquí que, según revelaciones hechas por conocedores de lo que ocurre en el sector de Ciudad Jardín, señoras del área les dan órdenes a los agentes de la estación de La María, como si fueran sus jefes, y les dicen qué hacer con los jóvenes detenidos.  

DUQUE CORRE A CALMAR A SUS AMOS

El régimen del uribismo, de Duque y del segmento más arrogante, racista y violento de la derecha colombiana está desesperado porque no ha podido derrotar la resistencia del pueblo vallecaucano en el Paro Nacional, y por eso aúpa a los paramilitares de Ciudad Jardín y de las demás villas del empresariado oligárquico de Cali y de otras áreas del país.

Ese régimen se desprestigia cada vez más, porque la gente no le cree y entonces el llamado subpresidente se enconcha en el núcleo cerrado de la burguesía y los terratenientes que representa.

Sabe que tiene el foco de la comunidad internacional encima y no le será fácil seguir guardando las apariencias, a pesar de los cómplices que tiene afuera.

Con moción de censura contra su ministro de la guerra o sin ella, con declaratoria del estado de conmoción interior o sin ella, Duque desgobierna de manera despótica.

Ya dictó el Decreto No. 575 ordenando, de nuevo, despejar calles, avenidas y carreteras a sangre y fuego y militarizando los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Huila, Nariño, Risaralda, Norte de Santander, Putumayo y Caquetá.

De igual manera, las ciudades de Cali, Buenaventura, Buga, Yumbo y Palmira, en el Valle; Popayán, Pasto, Ipiales, Bucaramanga, Pereira, Madrid, Facatativa y Neiva.  

Además, ordena toques de queda, detenciones y demás medidas liberticidas, propias de un régimen dictatorial, con la amenaza de sanciones para aquellos mandatarios que osen no cumplirlas.

Duque se desenmascara como síntoma de su debilidad y lo demuestra el hecho de que, en la visita realizada a Cali en la noche del viernes 28 de mayo, la única zona a la que pudo ir fue al barrio de la oligarquía, Ciudad Jardín, también barrio de la mafia.

De acuerdo con múltiples denuncias, documentos textuales, gráficos y videográficos, fue de ese sector de donde salieron muchos de los que dispararon contra los estudiantes y jóvenes concentrados en la Universidad del Valle, situada en su vecindad.

De esta forma, ante vítores destemplados de los residentes de Ciudad Jardín, sus amos, que lo acogieron en la oscuridad de la noche, Duque deja en evidencia, como si hiciera falta, para quiénes gobierna y por quienes anega en sangre las calles de Cali.

Una decisión perversa que miles y miles de caleños y vallecaucanos repudian, y por eso continuarán en la resistencia y en la desobediencia popular, a pesar de decretos y crímenes oficiales.

Como en la canción de Pablo Milanés, referida a Santiago, la capital de Chile ensangrentada por la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, nuestra Santiago de Cali algún día tendrá sus calles liberadas de los crímenes de las oligarquías y “pagarán su culpa los traidores”.

“Yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada, y en una hermosa plaza liberada me detendré a llorar por los ausentes”.

Santiago de Cali, sábado 29 de mayo de 2021.

Publicado enColombia
Duque en Cali

En el sector de las Canchas Panamericanas el presidente Iván Duque habló con algunos comerciantes y visitantes del sector que le hicieron reclamos en el marco del paro nacional.

 

El presidente Iván Duque llegó a Cali este viernes tras un reporte preliminar de 3 personas muertas por las manifestaciones que conmemoraban el primer mes del paro nacional. Al llegar se reunió con la Policía Metropolitana, el alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán y la cúpula militar en un consejo de seguridad extraordinario.

Fue sobre las 7:10 p.m. que el primer mandatario se pronuncio ante los colombianos sobre los hechos y decretó que la ciudad iba a ser militarizada explicando que “en menos de 24 horas” se triplicaría el pie de fuerza de militares y policías en la capital del Valle y anunció que se quedaría en la ciudad, por lo menos, hasta que le diera solución a la situación de orden pública y se levantaran los bloqueos.

En la mañana de este sábado se conoció por parte del secretario de Seguridad y Justicia de Cali, Carlos Alberto Rojas, que la cifra de muertos de la jornada del viernes ascendió a 10, siendo esta cifra una preliminar. Por su parte el presidente Duque esta mañana se dirigió a la Calle 9na, en el complejo deportivo de las Canchas Panamericanas, tras haber estado la noche anterior en el barrio Ciudad Jardín, donde se presentaron hechos de civiles armados. En ese lugar fue aplaudido, sin embargo, en ‘Las Canchas’ la situación no fue la misma.

En videos compartidos en redes, algunas personas le dieron la mano al presidente en un local de cholados, pero al salir otros ciudadanos le empezaron a gritar “vaya a puerto resistencia, a ‘la loma’”, haciendo referencia a los puntos de bloqueos más concurridos y donde están los jóvenes de primera línea. En ese mismo clip le piden a Duque más inversión en educación, “necesitamos soluciones reales”, dice un manifestante.

Más adelante, sobre la misma calle novena, el presidente, que se transporta en una camioneta, para en un andén para hablar y saludar a la comunidad, sin embargo, desde el otro lado de la calle le gritan palabras como ‘asesino’, ‘títere’ y ‘largo’.

En otro video, en el mismo lugar, otras personas le dicen “hable con los pelados”, refiriéndose a los jóvenes de la primera línea. “No te queremos”, “solo exigimos respeto”, le gritan. En ese momento un joven domiciliario se le acerca al presidente y le reclama por los civiles que estaban armados en Ciudad Jardín. “Ayer habían unos civiles que andaban con fusiles detrás de la Policía disparando. ¿Sabe cuántos heridos hubieron (SIC) ayer en Univalle?”, le pregunta.

Tras esta paso por Cali el primer mandatario se dirigió a Popayán a adelantar un consejo de seguridad con las autoridades locales y en presencia del ministro de Defensa, Diego Molano, quien esta semana salió victorioso de una moción de censura en su contra por parte de la oposición.

Sobre el mediodía de este sábado el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, explicó que el número preliminar de muertos del 29 de mayo subió a 13 personas, según las autoridades, pero indicó que esto sigue en verificación para conocer si están asociadas a la protesta social. Agregó que 34 personas fueron lesionadas durante la jornada, de las cuales dos personas fueron por arma de fuego.

“Lamentamos que hayan muerto personas jóvenes en diversos sectores (...) La Fiscalía nos reporta 13 homicidios en el día de ayer”.

29 de Mayo de 2021

Publicado enColombia