Guillermo Lasso y el laberinto de las izquierdas ecuatorianas

Con Guillermo Lasso, un banquero cercano al Opus Dei, la derecha ecuatoriana llega al gobierno tras su victoria electoral del 11 de abril. La izquierda y la centroizquierda tienen una clara mayoría en la Asamblea Nacional, pero sus fuerzas se encuentran enfrentadas y lejos de poder construir un bloque común.

 

Las elecciones presidenciales de 2021 en Ecuador dieron el primer triunfo electoral a la derecha en más de dos décadas. Pese a que el de Lenín Moreno fue un gobierno escorado a la derecha, el hecho de que las fuerzas verdaderamente representativas de ese espectro ideológico –como el Movimiento Creando Oportunidades (CREO) y el Partido Social Cristiano (PSC)– hayan obtenido el triunfo electoral marca un hito en la política ecuatoriana y expresa un nuevo contexto histórico al que los espacios de izquierda y progresistas deben prestar atención.

En su tercer intento electoral, el banquero Guillermo Lasso logró imponerse por casi cinco puntos sobre el correísta Andrés Arauz. A pesar del escrutinio final, tanto los resultados presidenciales de primera vuelta como la composición de la Asamblea Nacional revelan que la configuración del tablero político es bastante más compleja que lo que indica la mera elección del binomio Lasso-Borrero. Esto da un peso significativo a las izquierdas en la oposición al futuro gobierno, de perfil neoliberal, tanto dentro como fuera de los juegos políticos partidarios.

Ecuador vive un contexto difícil: el aumento de la pobreza, el desempleo agudizado en medio de la crisis sanitaria y la muy deficiente gestión del gobierno saliente son las señas de este tiempo. Diversos informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ubican a Ecuador como uno de los países en América donde más aumentó la pobreza extrema en medio de la pandemia. 

Los principales actores partidarios de la izquierda son hoy el Movimiento Revolución Ciudadana, liderado por el ex-presidente Rafael Correa, y el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, el brazo político de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Aunque ambos espacios sostienen coincidencias en su oposición al neoliberalismo, han sufrido históricos desencuentros que es necesario relevar para comprender la situación de la izquierda institucional ecuatoriana. Por fuera de ellos, sin embargo, también hay una importante vitalidad: la que otorgan los movimientos sociales. Estos serán, en el actual contexto, decisivos para el devenir de la izquierda. Su cercanía o no a estas dos organizaciones político-partidarias dependerá en buena medida de cómo se sigan decantando sus distancias o cercanías con el gobierno que hoy comienza sus funciones.

El triunfo de Moreno –como candidato del correísmo– en las elecciones presidenciales de 2017 por menos de tres puntos sobre Lasso supuso para la fuerza gobernante fundada por Rafael Correa la superación de una fase de declive. En aquel contexto, el triunfo dejaba en suspenso la necesaria autocrítica sobre el déficit de política en la gestión, en la medida en que su base de sustento se distanciaba cada vez más de organizaciones y movimientos sociales. Sin embargo, el triunfo fue de cortísimo aliento. Moreno optó por gobernar con un plan agresivamente neoliberal, acompañarse de actores empresariales, de la banca y las corporaciones mediáticas, y contar con el soporte de CREO y PSC en el Poder Legislativo, a la vez que generaba la implosión del movimiento político Alianza PAIS con el que había accedido a la Presidencia.

La primera expresión de oposición al gobierno de Moreno nacía de la fractura de su propia fuerza política. El bloque de legisladores de la Revolución Ciudadana (30 de 74 asambleístas electos) se mantuvo en la línea del plan de gobierno votado en 2017 y constituyó una pieza fundamental de configuración de discurso y acción política contra el ajuste: votó orgánica y sostenidamente contra las iniciativas legislativas de apoyo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), e incluso por fuera de los medios tradicionales, no dejó de batallar y argumentar para fortalecer a la oposición al gobierno de Moreno. No es posible hablar de la vigencia y resistencia del correísmo sin su acción. Esta fuerza (sin personería jurídica) se desempeñó en condiciones de constante persecución y proscripción, toda vez que sus varios intentos de formación de movimientos políticos fueron bloqueados con argumentos poco sólidos desde el Consejo Nacional Electoral (CNE). En este marco, el bloque de legisladores de la Revolución Ciudadana ejerció oposición prácticamente en solitario hasta el último semestre de 2019.

El movimiento Pachakuitk ocupó, en cambio, un lugar diferente en la oposición a Moreno. Gracias a la dinámica de diálogo convocado por el gobierno y la coincidencia en el anticorreísmo, tanto la Conaie como Pachakutik se mantuvieron inicialmente cerca del gobierno. De hecho, una de las escenas inaugurales y altamente simbólicas de la ruptura entre Correa y Moreno sucedió cuando el presidente anunció en acto público que restituía el comodato del terreno de la sede de la Conaie, que Correa había suspendido en 2015, esta vez por 100 años. Correa calificó el anuncio como un desaire y un acto de deslealtad de Moreno, quien arrancaba un capítulo de diálogo con el movimiento indígena ecuatoriano. Integrantes de este movimiento ocuparían un cargo ministerial como la Secretaría del Agua y una consejería en una institución con altísima incidencia como el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), órgano que nombra a las principales autoridades de control.

La gestación de la ruptura entre Pachakutik y el gobierno de Moreno llegaría a mediados de 2019 con la movilización nacional que tuvo su combustible definitivo en el decreto 883, que eliminaba el subsidio a los combustibles. Esta movilización, que fue masiva y diversa, fue reprimida ferozmente por el gobierno, con un saldo de 11 muertos, 1.340 heridos y 1.230 detenidos (75% de ellos liberados por no cumplir los requisitos legales para ser apresados). A los diversos informes que exhibieron la violencia y las arbitrariedades, se sumaron los del movimiento indígena, el bloque de la Revolución Ciudadana y la Comisión Especial para la Verdad y la Justicia, que reportaron judicializaciones, encarcelamientos ilegales, violaciones sexuales y exiliados.

En los diálogos televisados entre el gobierno nacional y los dirigentes indigenas quedó en evidencia su inconformidad por el incumplimiento de acuerdos en el marco del diálogo nacional, pero sobre todo quedó sentada la voluntad de defender no solamente sus intereses sino los de las grandes mayorías. Esto se pondría de manifiesto cuando el Parlamento Plurinacional de los Pueblos, así como diversas organizaciones y colectivos sociales, elaboraron un plan de gobierno alternativo para Ecuador con el nombre «Minga por la vida». Los gestos y acciones hacían pensar en la posibilidad de amplias confluencias entre el movimiento indígena y el correísmo. Sin embargo, precisamente el momento posterior a octubre se constituyó en el primer aviso de que, incluso en el marco de la profundización del ajuste y de la vocación autoritaria gubernamental, las tensiones, desconfianzas y falta de reconocimiento mutuo entre el movimiento indígena, el correísmo y otras expresiones de izquierda seguirían siendo más fuertes que las coincidencias. La configuración de un bloque unido parecía imposible.

Por su parte, la derecha mostró una unidad más sólida, no solo blindando al gobierno en su guion para tratar a movilizados como el «enemigo interno», sino incluso exacerbando el tratamiento racista e invocando a ejércitos patrióticos de defensa de la propiedad y «la ciudad». Tanto el PSC como CREO mostraron su rostro de derecha radical durante y después de las jornadas de movilización. La pandemia les permitió incluso recuperar y profundizar aún más las medidas contra las que el pueblo había salido a las calles y sufrido semejante represión, como la liberalización del precio de los combustibles, la legislación en favor de la clase empresarial y el pago anticipado de deuda (en contraste con el recorte a lo largo de su gestión en el sector de la salud). El desprecio por la vida quedaría además demostrado en la gestión de la crisis sanitaria, provocando un exceso de mortalidad tal que ubica a Ecuador como el segundo a escala mundial en este indicador.

En consonancia con las dinámicas del ciclo político, las elecciones presidenciales vieron llegar una histórica alianza de derechas que llevaba a Lasso como candidato a presidente. Pachakutik y la coalición correísta Unión por la Esperanza (UNES) se mostraban, por el contrario, distantes.

La selección del candidato de Pachakutik no estuvo exenta de tensiones. La decisión de que el candidato fuera finalmente Yaku Pérez no parecía consecuente con las dinámicas y liderazgos gestados en las movilizaciones de octubre. Entre ellos se destacaban dos actores: Leónidas Iza y Jaime Vargas. Ambos parecían capaces de representar los intereses populares y dar un giro al modelo de gobierno. De hecho, en las mediciones de intención de voto para la Presidencia de los primeros meses de 2020 los dos dirigentes se ubicaban casi a la par de Correa y Jaime Nebot (líder social cristiano). Los dirigentes del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC) y la Conaie denunciaron procesos poco democráticos en la designación de Pérez como candidato a la Presidencia. La dinámica del partido se imponía a la del movimiento. Según el criterio de un analista cercano a Pachakutik, se habría privilegiado el desempeño electoral en el territorio.

Las tensiones entre el movimiento y su brazo político fueron puestas entre paréntesis y el trabajo orgánico en el territorio quedó en evidencia con la histórica votación obtenida por Pérez en la primera vuelta (19,39%, el mejor resultado del partido en una elección presidencial), con apenas 32.000 votos menos que Lasso, y la obtención del segundo bloque en la Asamblea Nacional (26 legisladores). Su candidatura quedaba reforzada, además, por el apoyo de 80% de los votantes contra las actividades mineras en el páramo en el referéndum organizado en la ciudad de Cuenca.

El CNE tuvo un manejo poco prolijo tanto en la transmisión de resultados de conteo rápido el día de las elecciones como en el tratamiento de impugnaciones del resultado. Procuró un diálogo televisado entre Lasso y Pérez con el acompañamiento de la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA). En el debate, los dos candidatos coincidieron en su retórica anticorreísta y dejaron sentado que, por el bien de la democracia, llegaban a un acuerdo sobre las condiciones de revisión de actas. El acuerdo se rompió pocos días después, y la proclamación de resultados se hizo en medio de denuncias de fraude por parte del movimiento indígena y Pachakutik. 

El correísmo, articulado en UNES, vivió hasta último momento intentos de descalificación de su binomio. Con gran vocación de resistencia pero casi ninguna de ampliación hacia otros sectores, llegó con un candidato que, si bien era desconocido y no tenía mayor trayectoria política, procedía de la matriz de la Revolución Ciudadana. Andrés Arauz, un joven tecnócrata, llevó adelante una campaña afincada en la retórica de los años de gobierno anteriores y en la fuerza del líder. Los resultados de la primera vuelta dejaron ver a una fuerza electoral vigente, no solo por la ventaja de 13 puntos respecto al segundo, sino también por haber obtenido el primer bloque de legisladores (49 escaños). Pero para competir en la segunda vuelta, Arauz debía ampliar su base de apoyo y renovar su discurso.

En el balotaje, sin embargo, se recreó el distanciamiento con otras fuerzas políticas y el anticorreísmo se convirtió en la razón para que actores progresistas no se sumaran ni pidieran el voto por el binomio Arauz-Rabascall. UNES logró el apoyo de algunas organizaciones sociales, de dirigencias de nacionalidades amazónicas e incluso de Jaime Vargas, presidente de la Conaie. Sin embargo, este apoyo llegó en un momento de fuertes fricciones internas y no supuso, en estricto rigor, el apoyo de la organización.

Para la segunda vuelta, Pachakutik y la Conaie llamaron al «voto nulo ideológico» con la consigna «Ni Lasso, ni Nebot, ni Correa», tal como reza el cierre del plan de gobierno alternativo «Minga por la vida». El 11 de abril, 16% de la población votó por esta consigna. Se trata del porcentaje más abultado de voto nulo registrado en elecciones presidenciales de segunda vuelta. Un resultado que, según algunos análisis, habría favorecido el triunfo de Lasso.

Luego de los resultados finales, Arauz manifestó –como ya lo había hecho en varios momentos de la campaña previa a la segunda vuelta– la necesidad de construir una «nueva mayoría», un «bloque histórico» con el «progresismo, la plurinacionalidad, la socialdemocracia». Aludía no solamente a Pachakutik, sino también a Izquierda Democrática (ID), un partido de larga data que ocupó la Presidencia a finales de la década de 1980 y que reapareció en escena con un candidato outsider –el empresario Xavier Hervas–, un discurso con énfasis en la economía del emprendimiento y guiños a las demandas de derechos de las organizaciones de mujeres y de la comunidad LGBTI. Con 18 asambleístas, tras lograr el cuarto lugar en las presidenciales (16% de votación), ID se convirtió en un actor a tomar en cuenta, aunque sus propuestas y su discurso no dejan señales muy nítidas de que se trate de una fuerza con la cual la izquierda pueda sumar.

El discurso de cierre de Arauz contrastó fuertemente con el de Correa, quien expresó la necesidad de «dar gobernabilidad» al presidente entrante y, sobre todo, promovió un acuerdo (del que se empiezan a conocer detalles en estos días) con el bloque de derecha –CREO y PSC– para la elección de principales autoridades de la Asamblea Nacional. Además de la necesidad de darle salida a la crisis del país, se habría dejado sobre la mesa el pedido de conformación de una «comisión de la verdad» para revisar los procesos judiciales que han afectado a varios cuadros políticos de la Revolución Ciudadana. La decisión y conducción de tales acuerdos bajo el liderazgo del ex-presidente Correa dejaría entrever claramente un lugar de segundo orden del candidato y hasta ahora presidente del movimiento Arauz, así como de sus líneas de discurso respecto al comienzo de la reconstrucción del poder popular, la autocrítica o la renovación de la política.

De parte de Pachakutik, se envió una oferta similar, «de gobernabilidad democrática» al nuevo gobierno. Con ello, las dos fuerzas más importantes de la izquierda, lejos de constituir un bloque común, optaron por posicionar discursos y acciones políticas ofreciendo, en competencia, gobernabilidad a Lasso. De esta forma, los actores que cogobernaron con Moreno para la implementación de políticas combatidas en octubre de 2019, aquellos que lo legitimaran y acompañaron su discurso de signar a las dirigencias del movimiento indígena y la Revolución Ciudadana como incendiarios y golpistas, se volvieron ahora apetecidos socios.

El primer intento de lograr la Presidencia de la Asamblea veía confluir a PSC, CREO y el correísmo, pero el partido gobernante a última hora falló a su palabra. La elección la ganaría, así, Guadalupe Llori, de Pachakutik, con los votos de CREO e ID. Se trata de una mujer amazónica que sufrió la prisión durante el gobierno   , bajo acusaciones de terrorismo y sabotaje.

Fruto de este resultado y acuerdo del que quedarían fuera, tanto Nebot como Correa han afirmado que el de Lasso es un mal inicio y, sobre todo, lo han acusado de no tener palabra. Antes del inicio del gobierno ya se ha roto también la alianza entre PSC y CREO. Está claro que el presidente tendrá que lidiar con la dura retórica de ambos líderes nacionales. Pero el juego político fundamental ahora no está en ello. Pachakutik, además de la Presidencia de la Asamblea, tiene tal capacidad de incidencia que cuenta –junto con ID– con mayoría en el Consejo de Administración Legislativa (CAL), órgano fundamental, pues tiene como funciones y atribuciones la planificación de las actividades de la Asamblea, la tramitación de reformas constitucionales, la calificación de los proyectos de ley y las solicitudes de indulto y amnistía. Además, el partido indígena preside la Comisión de Régimen Económico que tiene la atribución de tramitar reformas tributarias que resultarán necesarias para la gestión de las finanzas del gobierno en el marco del acuerdo con el FMI. Pachakutik es un actor con suficiente poder para resistir el ajuste, si esa es su voluntad política.

La configuración de este escenario y el del protagonismo de los movimientos sociales en la potencial oposición al gobierno a escala nacional tendrá un elemento fundamental en las próximas elecciones en la Conaie, donde entrará nuevamente en cuestión el protagonismo de Leónidas Iza. Yaku Pérez, quien según se anticipaba desde antes de las elecciones de abril podría disputar también la presidencia de la organización, se ha separado de Pachakutik por los acuerdos de este con el partido de Lasso, advirtiendo que hubo fraude en la primera vuelta, reivindicando ser una «tercera vía» y aclarando que no se retira de las organizaciones del movimiento (Conaie y la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador), pero sí de la política electoral. Su discurso en esta renuncia, ya fuera de la contienda, tuvo líneas más claras de oposición a la «derecha neoliberal» que las esbozadas en su campaña.

Si frente al gobierno de Moreno fueron fundamentales el correísmo en el Legislativo y el movimiento indígena en las movilizaciones, se abre entonces el interrogante sobre cuál será la capacidad de incidencia de la Revolución Ciudadana en el juego legislativo, con escasa presencia en la directiva y en las presidencias de comisiones claves, y cuál será el lugar de la Conaie para irradiar línea discursiva, ahora que su brazo político ha acordado con CREO para hacerse del poder en la Asamblea y tener los espacios más relevantes en ella.

Si todo lo transitado y actuado hasta ahora por los actores partidarios de izquierda ha sido para procurar gobernabilidad en nombre de las profundas crisis que vive el país, ¿cuáles serán los repertorios y qué peso tendrá el clivaje correísmo/anticorreísmo a la hora de confluir para defender y profundizar la democracia, que ha sido gravemente lesionada durante el gobierno que termina?

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Sin Copa América: ‘Golazo’ del Paro Nacional al gobierno Duque

Las manifestaciones no paran de cosechar resultados. A medida que las movilizaciones no cesan en todo el territorio nacional, fruto de una ardua resistencia social, este gobierno ha tenido que retirar la Reforma Tributaria –la cual abrió la Caja de Pandora del descontento–, luego llegó el reconocimiento parcial al derecho a la educación superior y universitaria gratuita (reivindicación aún por conquistar en toda su extensión e iomplicaciones), en pasado día 19 la reforma a la salud mordió el polvo que inunda las potronas congregacionales (lo ue no implica la derrota de la Ley 100/93, base del actual sistema de salud, precario, intermediado por privados, objeto de lucro y discriminación) y, el día 20 fue público que la Copa América 2021, evento deportivo y comercial aplazado el año pasado debido al estallido pandemico no se reaizará en Colombia.

Copa América, un bálsamo idóneo para este gobierno el cuál en cabeza del jefe de Estado Iván Duque ha demostrado su gran fascinación por el espectáculo y los grandes eventos, tanto así que, en un desesperado intento por conservar la sede, el gobierno colombiano le solicitó a la Conmebol el aplazamiento del certamen hasta fin de año para no perder sus candidatura como sede, una petición algo descabellada teniendo en cuenta que el calendario ya se ha visto trastocado por los estragos de la pandemia, y los millonarios contratos de patrocinio no dan espera.

El punto de quiebre para que el país fuera librado de este espacio de negocios, lo dio el comunicado oficial por parte del Departamento de Estado norteamericano en el cual invita a los ciudadanos estadounidenses a evitar viajar al territorio colombiano, llamando la atención sobre los altos niveles de covid-19 que se presentan en el país, además de acusar altos niveles de delincuencia, secuestro y amenaza de ataques terroristas por parte de grupos al margen de la ley.

Un comunicado que no sorprende pues suscribe todas las narrativas catastrofistas que maneja el mandamás de la región a la hora de referirse a los países bajo su órbita, pues para ellos todo es o terrorismo o conspiración. Este llamado de atención por parte del gobierno grindo a sus subditos terminó por decantar el veredicto final de la Conmebol, la que optó por Argentina como úncia sede –originalmente se desarrollaría en ambas sedes.

Sin espectáculo se quedó este gobierno, el mismo que aún no abre canales de dialogo expeditos para facilitar la negociación del paro que está en vísperas de cumplir un mes de su primer jornada nacional. Pérdida que le resta escenarios para lavar su cara ante la comunidad nacional e internacional.

Espectáculo también enfriado en la copa local, por ahora suspendida y sin fecha exacta para los partidos finales. Una realidad que disipa escenarios para la manipulación, al tiempo que reduce escenarios para negocios ahora reclamados por los empresarios de todo nivel.

El levantamiento social le deja algo muy en claro al establecimiento y es que no hay ‘circo’ que valga para acallar el clamor popular. Decisión de la Conmebol en horabuena para la resistencia social pues le da a las elites donde más les duele, al desarticular una de las herramientas que por excelencia han utilizado para distraery engañar: la sed de justicia social y de un país diferente pudo más que la sed de goles.

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Chile: la convención constitucional puede ser la tumba de la revuelta

La derecha pinochetista fue derrotada, ya que no consiguió el tercio de la convención constitucional necesario para bloquear cambios. Una derrota que comenzó a fraguarse hacia 2000, con la resistencia empecinada del pueblo mapuche y luego las luchas de los estudiantes secundarios. A partir de octubre de 2019, el pueblo chileno decidió enterrar la herencia de Pinochet con una multitudinaria revuelta.

Los partidos de la antigua Concertación que gobernó Chile desde el fin de la dictadura, también salieron mal parados, al obtener sólo 25 escaños bajo el lema Unidad Constituyente, frente a los 37 de la derechista Vamos por Chile. La izquierda consiguió 28 escaños en un muy buen desempeño. Los pueblos originarios tenían asignados 17 puestos, los independientes consiguieron nada menos que 48 escaños y se alcanzó a la paridad entre varones y mujeres.

Sabemos quiénes perdieron, pero no es sencillo saber quiénes resultaron vencedores. En primer lugar, debe constatarse una elevada abstención, ya que votaron sólo 42.5 por ciento de los inscritos, cifra que cae hasta 21 por ciento entre los mapuches. Puede argumentarse que la pandemia no favoreció el voto, pero lo cierto es que la deserción de las urnas viene creciendo en la última década y media.

La segunda cuestión es que si bien la derecha pinochetista no tiene poder de veto, sí lo tiene la suma de ésta con la ex Concertación, integrada básicamente por socialistas y democristianos que han apoyado el modelo neoliberal extractivo. Juntos superan el tercio de los votos para impedir cambios.

En tercer lugar, la revuelta en Chile no fue para conseguir una nueva Constitución, sino para poner fin al modelo neoliberal. Desde que las negociaciones cupulares abrieron esa posibilidad, argumentando que con la nueva Constitución caerá el modelo, la movilización comenzó a desgranarse.

Si bien entre los 155 miembros de la convención constitucional hay una fuerte presencia de la izquierda y de los movimientos sociales, que aportaron una parte considerable de los constituyentes independientes, la garantía de cambios no está en los representantes, sino en organizaciones y movilizaciones colectivas.

La cuarta cuestión es mirar hacia los lados. En América Latina hubo tres nuevas constituciones en pocos años: en Colombia, en 1991; en Ecuador, en 2008, y en Bolivia, en 2009. Algunas contienen capítulos bien interesantes: la naturaleza como sujeto de derechos, en la ecuatoriana, y la refundación del Estado, en la boliviana.

En ninguno de los casos se cumplieron esas aspiraciones, pese a que en Bolivia y en Ecuador la derecha fue derrotada en las calles y cayeron cinco presidentes mediante grandes insurrecciones.

Sin embargo, el neoliberalismo extractivista continuó despojando a los pueblos de los bienes comunes, y la situación concreta de los pueblos originarios y de los sectores populares no hizo más que empeorar. No por las constituciones, sino por algo más profundo: la desmovilización de las sociedades y los pueblos.

Pensar que se puede derrotar al neoliberalismo, que es la forma que asume el capitalismo en este periodo, mediante nuevas cartas magnas y con leyes que declaman derechos para las más diversas opresiones, es una ilusión que conduce a callejones sin salida. No es una cuestión de ideologías, sino de la lectura del pasado reciente y de la situación que atravesamos en todo el mundo.

En Chile no estamos ante una constituyente legítima, sino ante un juego político, como sostiene Gabriel Salazar (https://bit.ly/3f1W6Eo). Ese juego lo parieron dirigentes del Frente Amplio, la proclamada nueva izquierda, que pactaron con la derecha cuando había millones en las calles y lo volverán a hacer en un recinto donde caben malabares discursivos con total impunidad.

La única garantía que tenemos los pueblos, para que al menos nos respeten, es la organización y la movilización. En Chile hubo durante meses enormes manifestaciones y se crearon más de 200 asambleas territoriales. Los constituyentes de izquierda están diciendo que no es necesario volver a las calles y la mayoría de las asambleas se debilitaron al apostar a las urnas, aunque ahora retornan a sus territorios.

¿Cómo se harán realidad los mejores artículos de la nueva Constitución, que sin duda los habrá? Resuenan las palabras de la comandanta Amada en la inauguración del segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan: Dicen que ahora hay más leyes que protegen a las mujeres. Pero nos siguen asesinando.

Ninguna ley impedirá a los hombres armados (Carabineros y militares), núcleo duro del patriarcado, seguir golpeando, lacerando y asesinando. El mapuche Fernando Pairicán reconoció que 80 por ciento de los mapuches que no votaron, lo hicieron, en parte, por la fuerza del movimiento autonomista que llamó a no votar (https://bit.ly/3ot3Gv0).

La esperanza de un nuevo Chile sigue estando en la resistencia mapuche y en las redes de vida que sobreviven en unas cuantas asambleas territoriales.

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Lula confirmó que piensa ser candidato presidencial

El líder del PT se postulará para vencer a Bolsonaro 

 

"Si estoy en la mejor posición para ganar las elecciones presidenciales y gozo de buena salud, sí, no lo dudaré", resaltó el líder del Partido de los Trabajadores (PT) al ser consultado por la revista francesa "Paris Match". 

 

Luiz Inácio Lula da Silva afirmó en una entrevista brindada a Paris Match que no dudará en ser candidato para volver a la presidencia de Brasil si está "en la mejor posición para ganar las elecciones" y si goza de buena salud.

"Si estoy en la mejor posición para ganar las elecciones presidenciales y gozo de buena salud, sí, no lo dudaré", dijo el líder del Partido de los Trabajadores (PT) al ser consultado por la revista francesa "Paris Match" si se postulará en los comicios de octubre 2022 contra el actual mandatario, Jair Bolsonaro.

Lula consideró que él fue un "buen presidente" y subrayó que creó lazos fuertes con Europa, América del Sur, EEUU, China y Rusia. "Bajo mi mandato, Brasil se volvió un importante actor en el escenario mundial", destacó el principal líder del Partido de los Trabajadores. 

Lawfare

El exmandatario recuperó sus derechos políticos en marzo. Tras una decisión del Tribunal Supremo Federal se anularon las condenas por corrupción que pesaban en su contra y por medio de las cuales estuvo preso 580 días e inhabilitado para participar de los comicios de 2018. Aunque desde entonces se daba por hecho que se presentaría a las elecciones del año que viene, Lula aún no lo confirmó públicamente más allá que hoy dejó entrever por segunda vez su decisión de hacerlo.

También emitió su opinión acerca del juez Sergio Moro, quien lo condenó y ahora fue declarado culpable de parcialidad. Lula recordó: “En mi primer testimonio, le dije al juez Moro: 'Está condenado a sentenciarme porque la mentira ha ido demasiado lejos y no tiene forma de volver atrás'. De hecho, esta mentira involucró a un juez, fiscales y los principales medios de comunicación del país, todos los cuales me condenaron incluso antes de ser juzgado. Lo que no sabían es que estoy dispuesto a luchar hasta mi último aliento para demostrar que se aliaron para impedirme ir a las elecciones”.

Favorito en encuestas

Según una encuesta publicada la semana pasada por el Instituto Datafolha, Lula es favorito para derrotar en primera y segunda vuelta a Bolsonaro. El exmandatario vencería por 41% contra 23% a Bolsonaro, seguidos por 7% del exjuez Sergio Moro, 6% del laborista Ciro Gomes y 4% del animador televisivo y magnate Luciano Huck.

Para una segunda vuelta electoral, el favoritismo de Lula es de 55% contra el 32% del ultraderechista Bolsonaro, mientras que 11% votaría en blanco o nulo y el 2% restante no respondió. Lula vencería también en segunda vuelta a Moro, que fue quien lo condenó, y al gobernador paulista, Joao Doria.

Recuperación del Covid-19

Sobre su estado de salud, luego de haber contraído coronavirus, aseguró que no sintió “nada, en absoluto”. Además, detalló que se enteró “haciendo una prueba que resultó ser positiva” y que cuando se le detectó una mancha en uno de sus pulmones, le recetaron antibióticos.

“Dos semanas después, recuperado, pude regresar a Brasil, donde me sometieron a más exámenes. Incluso vacunado, sigo cuidándome. Evito las multitudes, sigo usando mascarilla y uso gel hidroalcohólico siempre que sea necesario”, añadió.

21 de mayo de 2021

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Extraoficialmente el Gobierno de EEUU ya le fijó fecha de caducidad al autoproclamado Guaidó

19.05.21 - La administración del presidente estadounidense Joe Biden, habría dado un finiquito al autoproclamado Juan Guaidó, como supuesto líder de la oposición venezolana, para “sacar” a Nicolás Maduro del poder antes del 1 de diciembre.


La decisión la notificó el embajador para Venezuela, James Story, al G-4 (coalición de los principales cuatro partidos de oposición) en una reunión que se llevó a cabo este martes en Bogotá, Colombia. Así lo informó Oswaldo Muñoz, presidente del Grupo Editorial El Venezolano, en entrevista concedida a PanAm Post.


“Tenemos información fidedigna y cierta de que hasta el 1 de diciembre le da plazo Estados Unidos al interinato. Es una decisión del Departamento de Estado y Story la hizo oficial en una reunión con el G-4 en Bogotá”, refirió.

El cambio de línea en la política de la Casa Blanca hacia Venezuela es evidente. Muñoz asegura que el Gobierno de Estados Unidos exigió a Guaidó “resolver” antes del 1 de diciembre. Agrega que esto no solo se traduce en un retiro del reconocimiento al líder opositor como presidente interino, sino también al acceso a los fondos de la nación bajo la protección de Washington.

Y es que bajo el auspicio de la Casa Blanca, el Tesoro y la Reserva Federal de EE.UU. se apropiaron de $342 millones en activos que pertenecen a Venezuela, de los cuales $245 millones han sido desembolsados al grupo de Guaidó.

El objetivo, promover la desestabilización institucional y social a lo interno de Venezuela, así como una supuesta ayuda humanitaria al país. De esta última en particular, no hay indicios reales, según denuncias del gobierno nacional.

Para el presidente del Grupo Editorial El Venezolano, que incluye medios impresos en varios países y El Venezolano TV en Miami, la Administración Biden podría reestablecer las relaciones diplomáticas con el régimen de Nicolás Maduro una vez que deje de reconocer oficialmente a Guaidó. Considera que la política de Donald Trump hacia Venezuela fue una “estafa” porque vendió la esperanza de una salida por la fuerza que nunca ocurrió.

Recientemente, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció que Guaidó solicitó dialogar con él y las fuerzas revolucionarias, luego que fuera conformado el nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).

El jefe de Estado venezolano señaló que evalúan varios puntos para la posible mesa de dialogo; el principal tema planteado es que Guaidó y su fracción renuncie a la violencia y reconozca las autoridades legítimas del país.

Otro punto que destacó es que debe retornar todos los recursos y activos venezolanos que con su promoción, la de Guaidó, han sido confiscados en el exterior, por ejemplo, Citgo en EE.UU. y Monómeros en Colombia.

Por: Aporrea | Jueves, 20/05/2021

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Israel, la constante transformación del ejército en milicias de Dios

Un fenómeno propio de Israel es la transformación que experimenta el ejército. En 1948 era un ejército exclusivamente laico, aunque muy nacionalista, pero en los últimos lustros se ha convertido en muy religioso además de nacionalista. Los soldados religiosos están más motivados que los laicos y su influencia en las jefaturas crece día a día de manera alarmante.

 

Esta semana Yonatan Shapira, que fue piloto en las fuerzas aéreas de Israel, ha calificado al ejército en el que sirvió de "organización terrorista", y a los líderes políticos y militares de "criminales de guerra" que adoptan decisiones movidos por "motivos racistas", en declaraciones a la agencia Anadolu.

Shapira explica que fue educado en colegios que le animaban a enrolarse en el ejército para proteger a los judíos, pero que sirviendo en la fuerza aérea se dio cuenta de que tenía que lanzar bombas sobre civiles, lo que consideró una "acción terrorista". En su opinión, el sistema educativo israelí es militarista desde la infancia y a los alumnos "se les lava el cerebro".

Shapira abandonó filas en 2003, durante la segunda intifada, después de haber servido diez años, pero reconoce que en Israel, un país con más de nueve millones de habitantes, apenas una fracción de "unos pocos miles" comparte sus opiniones. 

El coste que ha tenido que pagar es elevado. Se le detuvo y encarceló varias veces y también se le echó del trabajo por participar en protestas junto a los palestinos en la Cisjordania ocupada, protestas con las que perseguía romper el bloqueo de la Franja de Gaza. Shapira ha dado conferencias en el extranjero y ha animado a los soldados a desertar.

En un periodo de varios años 27 pilotos han renunciado a seguir bombardeando la Franja de Gaza, una cifra diminuta si se observa que durante ese periodo ha habido cientos de pilotos que han participado en los bombardeos.

"El ejército es una organización terrorista y sus líderes son criminales de guerra. El gobierno de Israel es un gobierno judío racista que está arrastrando a toda la región al desastre", ha declarado Shapira. "Muchos piensan así pero no todos quieren decirlo".

Un número significativo de líderes extranjeros, incluidos congresistas americanos, denuncian desde hace tiempo que en Israel se practica el apartheid. Una prueba reciente es el hecho de que la policía ha llevado ante los tribunales a 116 personas por los incidentes de la última semana que han enfrentado a judíos y palestinos en las ciudades mixtas de Israel. Hasta el lunes, todos los imputados eran árabes y ninguno judío, un dato que muestra diáfanamente la doble ley. 

Con ser un dato significativo, no debe interpretarse como un suceso aislado. Es toda la sociedad la que está sumergida en una clasificación en la que los judíos constituyen una etnia a cuya medida se fabrican leyes que son discriminatorias para los no judíos en todos los ámbitos, lo que crea un fuerte resentimiento. Naturalmente, los palestinos de los territorios ocupados sufren mucho más la discriminación y el apartheid.

El ejército no es un caso singular. Como el resto de la sociedad ha experimentado un giro radical y se ha entregado al nacionalismo y el religionismo más extremo. Hace unos años, el veterano periodista Ben Caspit, del diario Maariv, publicó que la mayor parte de los mandos del estado mayor se cubría la cabeza con kipa, el solideo que marca el grado de religiosidad de quien la porta. 

Este fenómeno dista mucho del ejército que estableció David Ben Gurión cuando se creó el estado en 1948. Entonces no había prácticamente ningún soldado que se cubriera la cabeza con kipa, mientras que hoy el solideo es una prenda corriente entre los militares, y cada día va en aumento, con todo lo que ello implica de radicalismo.

Aljazeera publicó esta semana un reportaje titulado: "El poder de Dios. Cómo Netanyahu convirtió el ejército en una milicia religiosa", pero sería engañoso atribuir exclusivamente al primer ministro la transformación religionista que se da en el conjunto del país. Es cierto que Netanyahu, que es laico, ha dado un golpe religioso y nacionalista a la sociedad, pero es probable que esta tendencia salga de la misma sociedad con independencia del primer ministro. 

 El jefe de la Brigada Givati, una de las unidades de élite del ejército, difundió entre sus subordinados un mensaje poco antes del inicio de las hostilidades contra Gaza con un inusual tono religioso. Entre otras dijo a los soldados: "La historia nos ha escogido para conducir la guerra contra el enemigo terrorista de Gaza que insulta y maldice al Dios de las fuerzas israelíes"

Fue a partir de la guerra de 1973, pero especialmente a partir de la guerra de Líbano de 1982, cuando empezó a observarse con claridad la expansión de la religión en el ejército. Algunos historiadores señalan que esto obedeció, al menos en parte, a la falta de motivación militar entre los jóvenes laicos de clase media. 

El religionismo ha ido creciendo en paralelo al nacionalismo al amparo de un gran número de rabinos radicales, muchos de ellos residente en las colonias ilegales que hay en los territorios ocupados, y ha impulsado la creación de unidades militares propias. El influyente rabino Avraham Shapir dijo: "El reclutamiento en las unidades religiosas nos acerca a Dios, y el servicio militar y el combate son una tarea colectiva impuesta por Dios con el fin de liderar el proyecto judío"

Con el notable y paulatino descenso de los soldados laicos, los más religiosos y nacionalistas, que a su vez son los más motivados, van ocupando las posiciones de mando de una manera que dirigentes y jefes laicos consideran preocupante. 

Para ellos específicamente se han creado escuelas rabínicas (yeshivot hesder), s que combinan la enseñanza religiosa con la militar, y que agrupan a millares de jóvenes que en muchos casos hacen carrera en el ejército y cada vez ostentan cargos de más responsabilidad. Occidente debería considerar este fenómeno con toda la gravedad que tiene y que crece de manera constante.

 

 19/05/2021 22:55

Por Eugenio García Gascón

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https://www.dw.com/es/en-colombia-hubo-76-masacres-con-292-asesinados-en-2020-seg%C3%BAn-la-onu/a-56664554

Lo ocurrido en Colombia en el marco del paro nacional en curso desde el 28 de Abril, en ciudades como Cali, Bogotá, Palmira, Buga, Ibagué, Neiva, Villavicencio, Soacha, Popayán, Medellín, Pereira y más de 500 medianas y pequeñas ciudades, incluso comunidades campesinas e indígenas, configura un cuadro de campos de guerra con decenas de muertos, cientos de desaparecidos, centros de concentración y de tortura, con allanamientos ilegales, ametrallamiento de manifestantes –desde helicópteros– y residencias de los sectores inconformes, con artillería terrestre y aérea de última generación; las ciudades son ahora el teatro de operaciones militares a gran escala, guerra contra el pueblo que en los últimos 75 años ha dejado más de un millón de muertos del mismo pueblo, cientos de miles de desaparecidos, más de 8 millones de campesinos, comunidades negras e indígenas desplazados. Primero fue “contra el comunismo”, luego contra el “terrorismo”, después, “contra el narcotráfico, el terrorismo y el comunismo”; las mismas supuestas razones para despojar concentrar la tierra, la riqueza y el poder político de la feudal-colonialista, ahora narco-financiera y fascista oligarquía colombiana.

Hoy los beneficiarios de la guerra cambian el nombre a su “enemigo interno”, llamándolo “terrorismo vandálico”, cuyos miembros son los jóvenes de los sectores populares empobrecidos y desechados por esta sociedad, criminalizados por este Estado narco-fascista y apátrida; Estado y oligarquía que nunca han dejado de ser colonialistas, racistas, ladrones y genocidas, sobre todo, ahora que la “pandemia” es un instrumento de sometimiento, silenciamiento, aislamiento y control total de la población, especialmente sobre los sectores populares víctimas de las supuestas secuelas económicas y sociales de esa plandemia. Sin embargo, las causas de la grandiosa y heroica protesta popular no son de hoy, vienen desde el mismo momento en que la oligarquía usurpó el poder político y económico de este país, las cuales se intensifican a partir de los años 20 del siglo pasado con la entrega de nuestros bienes naturales y energéticos al capital extranjero y la dependencia económica y política del Estado oligárquico al sector financiero mundial (BM, FMI, BID, etc.) dependencia representada en la constante. onerosa y criminal deuda siempre pagada por el pueblo a través de paquetazos como el pretendido por estos días, que no solo nos quita los pocos recursos de nuestros bolsillos, sino, que nos reduce el pan, la educación y las capacidades de recuperación y sobrevivencia. Una política económica que se extiende en sus nefastas medidas a la desindustrialización, el abandono de la agricultura alimentaria, el sometimiento del campesinado pequeño y mediano al monocultivo y a la importación de alimentos, todo ello con efectos directos como el desempleo y miseria, causas de la presente crisis.

El heroísmo de los jóvenes populares surge de sus propias necesidades, de su exclusión, de sus capacidades negadas para crear y producir, de la injusticia y el hambre en que nacieron y crecieron, pues solo han “servido” como carne de cañón para la guerra, el narcotráfico y la delincuencia, instrumentalizados para su propia destrucción y la conservación de las comodidades, privilegios y el statu quo de la oligarquía tradicional y emergente; por esto, parafraseando a Marx, estos jóvenes no tienen nada que perder porque hasta el miedo se lo quitaron, porque han abierto los ojos físicos y mentales, ellos dicen: “nos disparan a los ojos porque saben que los abrimos”.

Cuando digo oligarquía y Estado, me refiero no solo al central de Bogotá, también a sus representantes o delegados en las regiones y ciudades de todo el país, especialmente a aquellos supuestamente elegidos mediante el voto popular, que se reclaman progresistas y demócratas, quienes se destacan por clamar al Estado central la represión y el terror, escudándose de las críticas del pueblo, con la excusa de que no tienen manejo de la fuerza pública (Cali, Bogotá…), en este momento se caen las caretas y quedan expuestas las verdaderas caras fascistas de esos personajes –alcaldes, gobernadores, congresistas, diputados, concejales–; claro, y por supuesto la catadura de la jerarquía militares-policial empezando por los jefes fascistas del Estado Iván Duque, Álvaro Uribe y sus séquitos de ministros, coroneles y generales, además de los narcotraficantes, los más grandes terratenientes, empresarios y del sector financiero para los que el Estado trabaja.

La Policía Nacional, principal protagonista de la masacre, es un cuerpo más del Ejército Nacional, entrenada, armada y con licencia para matar, no solo obedece a sus amos locales sino también a los norteamericanos –e isrraelies– quienes les dictan la doctrina y los protocolos de agresión; claro que toda su tropa –de subteniente para abajo– es extraída de los sectores populares y son también carne de cañón como los soldados rasos, por eso, al Estado no le importa de qué lado sean los muertos. El fascismo inculcado a las Fuerzas Armadas no es producto del discurso del nazi chileno, es simplemente la continuidad de la doctrina impuesta desde el Complejo Militar Industrial y del comando sur de USA durante más de 70 años, o ¿qué fueron el Frente Nacional, el Estatuto de Seguridad de Turbay y luego la Seguridad Democrática de Uribe? Lo que pasa es que la guerra y el genocidio los trasladaron a las ciudades (a partir de las ejecuciones extrajudiciales llamadas por los medios oficiales “Falsos Positivos); lo que continúan haciendo los paramilitares y el Ejército en los campos, ahora a la luz del día y de las cámaras web, pero que los grandes medios oficialistas no registran.

Desde que el Estado oligárquico colombiano se constituyó, ha existido respuesta popular a su avaricia y criminalidad, empezando con los artesanos y sus Sociedades Democráticas, luego los campesinos y los trabajadores de la agroindustria y la naciente industria, contra la oligarquía mercantilista; después, en el siglo XX, se sumarían los trabajadores del petróleo, del banano, los ferroviarios contra las multinacionales, y se crearon las insurgencias –como posibilidad de construir un nuevo Estado más equitativo, supuestamente democrático– respuesta continuada en el siglo XXI por el campesinado, la actuación del movimiento indígena y la lucha del estudiantado y las y los trabajadores, aportando cada uno su invaluable cuota de sangre y de desaparecidos; la lucha fue incrementándose en la medida que crecían la opresión y la explotación, con la mayoría de los dirigentes populares y demócratas perseguidos y asesinados.

Nuestro pueblo, como todos los pueblos del mundo, es valiente y creativo, especialmente su juventud, lo comprobamos hoy en la movilización masiva pacífica y alegre. con música, colores, danza y teatro, con sus sonrisas ante las máquinas de la muerte, ante la indiferencia de unos pocos escépticos en todas las calles del país. Se reavivó la solidaridad, se rebosó la fraternidad y la empatía, el pueblo en los barrios de Cali salieron con banderas y alegría a la ruta de las chivas a agradecer y despedir a la Minga Indígena que fue ultrajada y agredida por grupos narco-fascistas racistas llenos de miedo ante las inmensas marchas y concentraciones, en las que la Minga hizo presencia protegiendo a los caminantes protestantes; esos fascistas vestidos de blanco fueron impulsados, dirigidos por las mafias políticas, empresariales y militares dirigidas por el uribismo, pero no pudieron amilanar ni amedrentar a la juventud movilizada.

Este movimiento de dignidad y coraje está sentando un gran precedente en la lucha por construir un mejor país, justo, equitativo y solidario. En los puntos de resistencia de todo el país se palpó el compromiso solidario de las familias de los barrios circunvecinos con sus jóvenes, las ollas comunitarias que en muchos casos brindan alimentos a jóvenes y familias que en su pobreza les falta la comida; de igual manera por los corredores humanitarios circulan alimentos, medicinas y logística que permiten la provisión a las ciudades, como para sostener el movimiento; personal médico y paramédico se volcó en la asistencia sanitaria, muchos medios alternativos e independientes –youtubers, blogueros, twiteros hacen parte de una inmensa cadena de comunicación nacional e internacional–, transmitiendo en vivo y directo las marchas, grabando las agresiones de la fuerza pública, el vandalismo muchas veces agenciado por la policía y el ESMAD; nuestros jóvenes enseñan la democracia, no hay líderes individuales, las discusiones las hacen en colectivo y las decisiones las toman en asamblea, allí hay jóvenes –hombres y mujeres– de estratos 1, 2, 3 y 4 tomando los mismos riesgos –rotarse en la primera línea de fuego– asumiendo iguales responsabilidades, hasta las barras bravas de los equipos de futbol “rivales” confraternizan y participan de todas las actividades.

Este comportamiento de los y las jóvenes populares nos dan una lección de unidad, y solidaridad a quienes hemos estado por muchos años en la lucha política contra el Estado, la mayoría desde estrechos nichos partidarios, de tendencias y de sectas que en muchos casos nublaron nuestros iniciales objetivos humanista-humanitarios, además, no siempre nos apoyamos en expresiones de verdadera solidaridad, sensibilidad y afecto, nuestros sentimientos eran más de rabia y tristeza, generalmente alejados de nuestras familias e hijos en nuestras actividades políticas –creyendo que así los protegíamos.

Hoy los padre, madres y familias populares se sienten orgullosos de sus hijos e hijas rebeldes, les acompañan y animan a continuar la lucha. De todas maneras, las luchas populares son escuelas de formación y temple de la juventud, hay mucho qué aprender y compartir en experiencia y saberes entre las generaciones presentes; se necesita asumir cambios en nuestras culturas, tendientes a la autonomía, al autogobierno, a la economía y educación propias, al rescate de nuestras historias y de valores humanistas. Creo que este movimiento, con todas las víctimas por acción del Estado, con sus dificultades y errores, es un hito en el proceso de la construcción de un mejor país y de un mundo mejor.

Mayo 17 de 2021

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Martes, 18 Mayo 2021 11:26

Colombia. La masacre no cesa

Registro de la reunión en Compensar de las delegaciones del Gobierno y del Comité de Paro en procura de abrir una negociación

Como una honda expansiva que va recorriendo el país, la energía del paro nacional llega cada día a diversidad de municipos del país, no solo grandes, como el caso de las capitales de departamento, sino también a medianos y pequeños, como resaltó con el industrial municipio de Yumbo en el Valle del Cauca.

En efecto, el pasado domingo 16, con prolongación durante el lunes 17, la protesta social fue reprimida en Yumbo, carcano a la capital vallecaucana, conocido por ser territorio industrial y punto de acopio de hidrocarburos por parte de Ecopetrol y multinacionales.

Según denuncias, el Esmad, como ya es conocido, llegó a disolver la protesta pacífica de la comunidad y con ella a la Minga Indígena, la cual denunció que fue atacada con armas de fuego. En un trino la Organización Nacional Indígena de Colombia –Onic– denunció: “[…] la situación en Yumbo, Valle, es gravísima: El ESMAD está disparando contra los participantes en la Minga que se concentra en el punto de Ecopetrol. Continúa la vulneración a los Derechos Humanos”.

El mismo alcalde local reconoció el carácter pacífico que reinaba entre los manifestantes: “Estaban haciendo una protesta pacífica, tranquila, que lastimosamente se ha visto empañada por la violencia”. Y agregó: “Gobierno nacional, siéntese ya a debatir esas exigencias que le están haciendo. Sean responsables porque nosotros somos los que estamos pagando esa situación de orgullo del Gobierno nacional”. Horas después se supo que supuestos manifestantes atacaron su vivienda.

Por el ritmo violento y represivo de los acontecimientos el mandatario local también denunció: “Yo, alcalde del municipio de Yumbo, Jhon Jairo Santa María, quiero poner en conocimiento esta situación a la comunidad internacional, porque necesitamos la presencia de ustedes para garantizarles las vidas a nuestros yumbeños, a nuestros compatriotas, a nuestra comunidad”.

Su denuncia y preocupación por lo que estaba sucediendo no era gratuita ya que, como lo reportó el periodista Luis Alfonso Mena S. en artículo titulado: Yumbo; 24 horas de terror policial: “La violencia oficial se prolongó durante 24 horas, pues llegada la medianoche del martes 18 de mayo se seguía experimentando el terror policial, que dejó tres jóvenes asesinados a balazos, 30 heridos, la mayoría con armas de fuego, y numerosos detenidos.

Durante todo el día y la noche se produjo un incesante asedio y ataque de la policía que obraba como fuerza de ocupación en avenidas y barrios contra la población, incluso con francotiradores desde la llamada Mega Estación, a pesar de lo cual la comunidad movilizada no cedió, siguió en las calles y se enfrentó a las fuerzas coercitivas del Establecimiento,

Las personas asesinadas fueron identificadas como Maicol López Cano, de 32 años de edad; Michael Joan Vargas López, de 23 años, con heridas de bala en la cabeza, y Jhon Alexander Yotengo Chagüendo, de 21 años.

Rodrigo Vargas, defensor de derechos humanos de Yumbo, quien fue víctima de la represión y fue lesionado también por la policía, reveló el siguiente primer listado de heridos en las primeras horas del lunes: Reinaldo Manzano, Alejandro Cárdenas, José Wilmer Valencia y Andrés Cerón.

Luego, el Hospital La Buena Esperanza confirmó que allí fueron atendidos con heridas causadas con armas de fuego las siguientes personas: Héctor Manuel Vargas, Néstor Julián Bermúdez, Jarry Alejandro Bermúdez, Nicolás Peñuela Salazar, Sebastián Mosquera, Ronald Alexis Llantés Sánchez, Johanson David Preciado, Harold Yesid Medina Borrero, Daniel Andrés Ramos Domínguez, Aníbal Armando Solarte Méndez, Nicolás Arroyo Moreno y Cristian Andrés Muñoz Rendón.

En video difundido desde la entrada al hospital de Yumbo en horas de la madrugada del lunes Armando Solarte dijo que fue herido por la policía frente a su propia casa.

Heridos con arma blanca fueron atendidos en el Hospital La Buena Esperanza los ciudadanos Jaime Ángel Cabal, Víctor Manuel Rodríguez, Jean Carlos Villanueva Mesa, Brayan Alexander Guzmán y Steven Lenis.

Intoxicados con gases lacrimógenos llegaron al hospital Lesly Yulieth López, Angie Tatiana Vasco Arango y Cristhian David Acevedo.

Otras personas heridas fueron Jorge Alberto López, Óscar Payán y Miguel Amézquita.

El Equipo Jurídico y Humanitario 21 N informó que nueve jóvenes que habían sido detenidos en horas de la mañana del lunes fueron dejados en libertad luego de sus gestiones ante instancias judiciales.

Defensores de derechos humanos denunciaron que el joven Brayan Sti Parra, de 19 años de edad, fue detenido por la policía en el sector de Ecopetrol y se encontraba desaparecido”.

En el curso de la refriega, y en repudio por la acción policial, los manifestantes llegaron hasta el CAI del barrio Las Acacias para encarar a quienes lo custodiaban. Allí la balacera también fue notable.

En medio de ello, y en lo que parece a todas luces una provocación para inculpar a los manifestantes de terrorismo o similares, o justificar una mayor matasona, personas no identificadas atentaron contra un tanque de Ecopetrol, acción que pudo transcender en un suceso de graves consecuencias para los pobladores que habitan en los alrededores del terreno donde la petrolera nacional acopia combustible.

Este lunes, Iván Duque y su gabinete se reunió con los miembros del Comité del Paro por segunda vez pero no hubo consenso. Se espera que vuelvan a encontrarse para negociar el levantamiento de las protestas el próximo 20 de mayo.


Otros territorios

 

Desde el departamento del Huila ganó eco el potencial de la movilización campesina y ciudadana, la cual mantiene vivos 23 bloqueos viales a lo largo de su territorio y los cuales impactan de manera especial sobre 13 municipios de su jurisdicción.

Un hecho sin claridad sobre quiénes lo protagonizaron afectó al municipio de La Plata, con intento de incendio del edificio municipal.

Los bloqueos se mantienen a lo largo del país, y de lo cual dio cuenta la propia policía de carreteras al informar que al día lunes 17 estos afectan 86 vías principales y 5 secundarias., también confirmó la existencia de 46 concentraciones sobre distintas vías nacionales.

En Antioquia, en cercanías a Medellín, se vivieron momentos de alta tensión por protestas por la entrada norte como sur a la ciudad, en sucesos con epicentro en los municipios de Bello –jurisdicción de Niquia– y en Caldas. También hubo intentos de bloqueo sobre la vía Las Palmas.


La negociación

 

Estos hechos acontecen mientras un segundo encuentro entre el Comité Nacional de Paro y el gobierno nacional no logra sintonía, y queda citado una tercera ronda para el jueves 20.

El intento para definir una hoja de ruta que encauce de manera próspera las negociaciones está bloqueada por el rechazo del gobierno a dos solicitudes de la contraparte, reconocimiento efectivo del derecho a la protesta pacífica: 1. Que el ministro de Defensa, Diego Molano, rinda excusas públicas por los abusos policiales a los manifestantes en distintas zonas del país; 2. Retirar tanto al Ejército como del Esmad, y que la Policía Nacional no utilice armas en el control de las manifestaciones sociales.

Solicitudes ante las cuales el gobierno no responde, pero si levanta una exigencia: que quienes protestan levanten los bloqueos que mantienen sobre diversas autopistas del país. Una exigencia que va reforzada con una amplia campaña de difusión por medio de la cual quienes protestan son señalados como causantes del deterioro económico del país, así como creando el ambiente propicio para una acción represiva de amplio espectro para abrir esas vías a sangre y fuego.

Consecuente con ello, y al tiempo que las delegaciones representantes de las partes trataban de ponerse de acuerdo para instalar la mesa de negociación, el presidente Duque en mensaje al país ordenó el “despliegue de la fuerza pública” para recuperar las vías bloqueadas. De esta manera, y con los antecedentes de violencia y terror materializados por los cuerpos armados del establecimiento, cualquier cosa puede suceder en los días que vienen. Una orden librada sobre el diagnóstico maniqueo que de la protesta tiene el Gobierno, para el cual los bloqueos son realizados por delincuentes con el claro propósito de “afectar y de sabotear”.

No es casual la preocupación expresada por Francisco Maltés, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores y vocero del Comité de Paro, enfatizando que con la orden presidencial el presidente “Le declara la guerra al paro al ordenar desplegar el máximo de las Fuerzas Militares y de Policía sobre los sitios de concentración pacífica que hay hoy en el país”.

Un pulso difícil de sostener, toda vez que el terrorismo en Colombia no escatima en grados de violencia y muerte. Pese a ello, el Comité de Paro Nacional convocó a una nueva jornada de parálisis para el miércoles 19, y las partes acordaron para el jueves 20 otra jornada de diálogo para ver si logran un acuerdo que de vía a la instalación de la mesa de negociaciones.

El jueves en el curso del día se conocerá si el pulso se inclina hacia alguno de los ángulos.

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Ganadores en las megaelecciones: Jadue, Hassler, Rapaminti y Grondón.

Las claves que dejó la elección de constituyentes, alcaldes, concejales y gobernadores

Candidatos de izquierda ganaron alcaldías de comunas clave como Santiago Centro y Maipú. El Partido Comunista y el Frente Amplio salieron victoriosos en estas megaelecciones.

 

Un nuevo capítulo se escribió este fin de semana en el proceso de cambio de la Constitución de 1980 que rige a Chiley que fue perpetrada durante la dictadura de Pinochet. Fue la elección de los integrantes de la Convención Constitucional, conocida como “la madre de todas las batallas” en unas megaelecciones que incluyeron, además, gobernadores, alcaldes y concejales. Los resultados, que comenzaron a darse a conocer  tres horas después del cierre de las mesas de votación, a las 18:00 -19 de Argentina- no sólo demuestran el éxito de los comicios —a pesar de la pandemia, del tamaño de las papeletas que incluían hasta 100 nombres y problemas de locomoción— sino también una transformación del mapa político que demuestra que el estallido social de octubre de 2019, donde el motor fue la exigencia de un cambio del modelo neoliberal y la desconfianza a la clase política, se sigue manteniendo.  Justamente, un movimiento social amplio, sin partidos políticos ni liderazgos definidos, que provocó este proceso gracias al plebiscito un año después donde un 78% de los chilenos aprobaron cambiar la Carta Magna. Dos datos de vital importancia: con un total de 6.108.676 votantes (41% del total de habilitados que suma 14.900.189), la participación fue más baja que la del plebiscito con 7.569.082 (50,95%). Y segundo, la Constitución deberá votarse en un plebiscito de salida en el primer semestre de 2022.

La irrupción de los independientes

Giovanna Grandón era una conductora de micros escolares que comenzó a disfrazarse del personaje de Pikachu de Pokémon y sus frenéticos bailes —y caídas— durante las protestas de 2019 y 2020 se hicieron virales. El apoyo ciudadano era tal, que decidió postularse a constituyente, consiguiendo las firmas necesarias para hacerlo. Las pocas veces que estuvo en TV apenas le daban tiempo para responder y los analistas destacaban jocosamente su supuesta poca preparación técnica. Hoy aparece en la tapa de El Mercurio electa como constituyente con su 5,75% en su distito, junto al mediático abogado Daniel Stingo (24,85%, uno de los más votados del país) y el experimentado Benito Baranda (12,65%), vocero por años del Hogar de Cristo (la gran institución de solidaridad en Chile), actual América Solidaria. Todos ellos independientes. Y esa ha sido la tónica de la clase política y sus medios asociados: la sorpresa y el reconocimiento a regañadientes de las fuerzas sociales que lograron un apoyo del 31% (48 electos) que suman a las listas de domicilio político de izquierda: Apruebo Dignidad (28, 18,1%) y Lista del Apruebo (25, 16,1%). A esto hay que incluir a los pueblos originarios que tenían 17 cupos (11,0%).

La gran derrota de la derecha

La derecha se quedó sin el tercio soñado y esperado con apenas 37% de electos (23,9%). Algo que era importante considerando que los dos tercios es el requisito acordado por la misma clase política en noviembre de 2019, en pleno estallido social para conseguir los acuerdos en la redacción de la nueva Constitución. Ministros como el cuestionado Gonzalo Blumel, titular del interior durante el estallido que dejó una veintena muertos y 400 personas con daño ocular, no lograron convertirse en constituyentes. Pero esto también se tradujo en las derrotas en las elecciones de Gobernadores con Catalina Parot por la Región Metropolitana —habrá segunda vuelta entre Claudio Orrego (DC) y Karina Oliva (Frente Amplio)— pero también las alcaldías de comunas clave como Santiago Centro donde la comunista Irací Hassler logró vencer al derechista Felipe Alessandri (Renovación Nacional) que se repostulaba. Lo mismo sucedió en la populosa comuna de Maipú donde la oficialista Cathy Barriga (Unión Democrática Independiente) perdió la reelección frente a Tomás Vodanovic del Frente Amplio/Revolución Democrática. Una de las pocas triunfadoras del conglomerado —y que marca una de las excepciones de la opción independiente, en su gran mayoría de izquierda— fue la exministra de Educación de Sebastián Piñera Marcela Cubillos (22,17%) que, de todas formas representa al oficialismo. O la filósofa Teresa Marinovic (9,47%) que es tan ultraderechista que encuentra “blando” al gobierno, se opone al aborto y tiene un discurso exagerado y populista muy cercana a la de Milei.

Partido Comunista y Frente Amplio “descentralizan” la izquierda

Que comunista Daniel Jadue y candidato presidencial sea reelecto como alcalde de Recoleta con el 63% de los votos y que la nueva alcaldesa de Viña del Mar sea Macarena Ripaminti —sacando a la derecha que tuvo el control de la ciudad por 17 años con Virginia Reginato quien decidió no postularse— es sólo la punta de un iceberg político donde las fuerzas de la izquierda se alejan del centro representado por el PS, PPD y DC sobre todo. Algunos analistas lo interpretan como un “castigo” de la ciudadanía, aunque lo más posible es que sea el entusiasmo que generan propuestas frescas y con soluciones directas como las de Jadue que instaló ópticas, farmacias, librerías y hasta inmobiliarias populares. Idea que fue replicada por otras alcaldías, incluso de derecha. También fue el fracaso de figuras disruptivas como Pablo Maltés, pareja de Pamela Jiles, diputada humanista y candidata presidencial que marcó el fin de semana por tratar de “conchadesumadre, asesino igual que Pinochet” al presidente Piñera además de pedir en TV —en plenos comicios, lo que es ilegal en Chile— que votaran por Maltés quien postulaba a gobernador. Uno de los pocos ganadores de derecha es Joaquín Lavín, candidato presidencial, reelecto como alcalde de la UDI por Las Condes, una de las comunas más ricas del país.

La novedad de paridad

Que los pueblos originarios tengan un espacio en la Convención Constitucional era una exigencia que ya estaba presente en procesos políticos de otros países como Canadá o Noruega. Pero que sea un proceso paritario era algo inédito en el mundo. Algo que hace estas “megalecciones” una suma de hitos que también incluyen la primera elección de gobernadores ciudadanas, ya que antes el cargo estaba en manos de los Intendentes designados por el presidente, algo que potencia el proceso de regionalización. Así se generan situaciones curiosas donde alguien con mayor cantidad de votos tenía que cederle el cupo a un compañero de lista que obtuvo un segundo lugar. Un ejemplo destacado es Natalia Arevena, independiente en el cupo de Convergencia Social que aunque fue la mayoría con 13.636 votos de su lista, debió ser reemplazada por el ex ministro de desarrollo social, Marcos Barraza (PC) con 11.073. preferencias. O, al revés, Jaime Coloma Alamos (UDI) a pesar de haber obtenido 18.923 votos su distrito, debió cederle el puesto a Claudia Castro, compañera de lista que apenas obtuvo 3.834.

Revés para Piñera

El presidente de Chile Sebastián Piñera se notaba decepcionado. Y un poco enojado. En la noche del domingo dio un punto de prensa en La Moneda donde, cuidando el discurso, felicitó a la población por un proceso que, paradojalmente lo salvó de su posible destitución vía el acuerdo de noviembre de 2019 para votar una nueva Constitución. Con referencias a “Dios” (es un reconocido católico) y autocríticas: “Estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y por nuevos liderazgos” y “No estamos sintonizando con las demandas y anhelos de la ciudadanía”. Esto, por supuesto, significa que habrá costos en La Moneda. Ya se habla de cambio de gabinete y de la “soledad” de un mandatario cuyo único éxito incuestionable hasta el momento ha sido el proceso de vacunación. Y haber respetado un proceso que, contra todo lo esperado, incluso por los expertos, ha acercado las demandas ciudadanas a la política como sólo había sucedido en 1970 cuando el mundo, por supuesto, era otro

Por Juan Carlos Ramírez Figueroa

17 de mayo de 2021

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La erradicación de la indigencia en China

Resultado de la fuerte expansión económica de las últimas décadas

Néstor Restivo y Gustavo NG presentaron su libro "“China -La superación de la pobreza” donde explican cómo hizo el gigante asiático para lograrlo. 

 

La erradicación de la pobreza extrema que recientemente anunció China es producto no sólo del derrame derivado de la impresionante expansión económica a lo largo de las últimas tres décadas sino también de un amplio número de programas enfocados en el acompañamiento de las familias indigentes, la capacitación, mejora en las redes de comercialización, acceso a la energía, infraestructura y ampliación de la protección social. Este complejo proceso representa un hito en la historia moderna, dado que China explica una quinta parte de la población mundial, y fue el motivo de la investigación plasmada en el libro “China -La superación de la pobreza”, de los autores Néstor Restivo y Gustavo NG.

El libro fue presentado en un evento virtual que organizó el grupo de estudios China y América del Centro Cultural de la Cooperación. Contó también con la participación de Wang Xiaolin, Ministro Consejero de la Embajada de China en Argentina, quien además de enfatizar el logro de la erradicación de la indigencia en el país asiático se refirió al tema de las vacunas. “China es el mayor proveedor de vacunas hacia países en vías de desarrollo. Vamos a seguir con la distribución en forma global para salvar la grieta en el acceso desigual a las vacunas entre países”, dijo.

“Entre 2016 y 2019, viajamos muchas veces a China y entrevistamos a académicos, dirigentes y militantes en territorio. Uno de los ejes que reconocemos es que el tema de la erradicación de la pobreza es un compromiso asumido por muchos actores. En primer lugar, involucra al Estado central, pero también todos los ministerios, el Partido y los estados provinciales y municipales. Y se trata de algo de particular interés para nosotros, que vemos pasar las décadas sin poder resolver este flagelo”, comenzó Restivo, historiador y director de la revista Dang Dai, especializada en China.

Gustavo NG, co-autor junto a Restivo, consideró que “el hecho de que el país más poblado del mundo, que concentra a un quinto de la población mundial, no tenga más indigencia y esté camino a erradicar la pobreza, es casi delirante. Estamos hablando de algo que es hito de la humanidad, una sociedad sin niños que se van a dormir con hambre”.

¿Cómo?

“Hay dos grandes instancias en la superación de la pobreza. La primera es generar riqueza para distribuir y la segunda distribuir de manera ecuánime. En China, la fabulosa riqueza que se generó desde la década del ’80 tuvo un lugar en un sistema fuerte de redistribución, lo cual ha permitido una repartición ecuánime, lo cual no quiere decir igualitaria, ya que en China hay una clase con mucho más poder de consumo que otras. Sin embargo, el resto de la sociedad ha ido mejorando. Pero aun así, en determinadas zonas y sectores no alcanzaba la economía socialista. Ahí aparecieron muchos programas focalizados”, explicó Gustavo NG.

Los autores relevaron las medidas puntuales adoptadas en zonas con malas condiciones para la agricultura y con situaciones de atraso estructural. “Se procuró enganchar a esos sectores a la marcha de la economía nacional. Esas poleas consistieron en la creación de caminos, provisión de energía, mejora de los sistemas de comercialización, temas incluso de marketing basados en las tradiciones locales. También capacitación para modernizar sistemas de producción que eran muy antiguos, junto con cobertura social y servicios básicos como educación, salud, vivienda, servicios urbanos y agrícolas y protección tercera edad”, continuó Gustavo NG.

Un capítulo importante se vincula al turismo, ya que a medida que las clases medias urbanas fueron aumentando su poder adquisitivo, parte de ese dinero fue al turismo internacional pero sobre todo nacional. Hubo un fuerte trabajo para que las minorías étnicas de zonas alejadas, retrasadas económicamente pero con gran tradición, pudieran ofrecer servicios turísticos culturales.

“A lo largo de dos décadas hubo programas muy ambiciosos de acompañamiento casa por casa, familia por familia, para que la gente salga de la condición de indigencia. Esto se hizo en un territorio gigantesco, con responsables por familia y seguimiento periódico. La erradicación de la indigencia es un programa multifacético, pero para mí lo fuerte es la capacitación laboral para que los pobres produzcan no solo para subsistencia diario sino para colocar en el mercado, incluso para exportar”, agregó Restivo.

Por su parte, Paule Decrop, politóloga y especialista en Derechos Humanos y Democratización, mencionó las críticas desde Occidente a China por temas vinculados a participación política y libertad de prensa y remarcó que “desde 1949 la esperanza de vida en China pasó de 35 a 77 años y la tasa de alfabetización, del 20 al 96,84 por ciento. El 95 por ciento de la población es cubierta por el sistema de salud pública y hay participación política de las minorías étnicas”.

Por Javier Lewkowicz

Mariano Ciafardini, coordinador del Grupo de Estudios de China y América latina en el CCC, enfatizó que “ningún país capitalista es capaz de hacer esto. No solo no es capaz sino que no tiene intención de hacerlo porque los gobiernos son manipulados por las grandes corporaciones financieras y económicas a quienes no les interesa la franja de excluidos. Es más, históricamente al capitalismo le viene bien que haya excluidos”.

 

17 de mayo de 2021

Publicado enInternacional