Los cubanos en actividades normales, ayer en un barrio de La Habana.Foto Afp

Convoca el presidente a realizar un análisis autocrítico de las causas de las protestas y llama a la unidad

 

La Habana., Al señalar que el bloqueo de Estados Unidos "supera los deseos de desarrollo y de hacer frente a las carencias", el gobierno de Cuba anunció ayer que levantará el resto del año restricciones aduaneras que limitan la importación de medicamentos y alimentos, tres días después de movilizaciones opositoras en esta capital y otras ciudades de la isla.

El presidente Miguel Díaz-Canel llamó a la unidad durante una emisión especial del programa Mesa Redonda e instó a hacer un análisis crítico y autocrítico de las causas de los disturbios del domingo pasado, y convocó a la paz, la concordia y el respeto entre ciudadanos.

En el mismo programa televisivo, el primer ministro, Manuel Marrero, indicó que a partir del lunes próximo y hasta el 31 de diciembre se podrá ingresar al país con maletas cargadas con alimentos, material para aseo y medicamentos que cumplan las normas sanitarias establecidas, sin límite de valor de importación y libre de pago de aranceles, con la finalidad de aliviar la situación de desabasto que vive el país.

Esta era una de las medidas solicitadas por académicos e intelectuales en una reciente carta abierta dirigida al gobierno, para aliviar la escasez de productos básicos, que figuraron entre las motivaciones de las protestas del domingo.

Las leyes cubanas permiten la importación no comercial de 10 kilos de medicamentos, libre de impuestos, mientras pone topes a alimentos y otros productos, por los que sí cobra aranceles.

"Usted puede traer la cantidad de alimentos, productos de aseo y medicamentos que considere, el límite no lo ponemos nosotros, no lo pone el país, no lo pone la aduana, el límite se lo puede poner la aerolínea", indicó Marrero.

Un grupo de artistas e intelectuales, entre ellos el cineasta Fernando Pérez y el economista Carmelo Mesa Lago, habían pedido facilitar el proceso "para permitir la entrada de medicamentos y enseres médicos al país".

Las autoridades han dicho que las protestas fueron provocadas por una campaña en redes sociales con la etiqueta #SOSCuba, que pedía una "intervención humanitaria" impulsada por "contrarrevolucionarios", en un intento de desestabilizar el país.

Durante el programa se transmitieron videos en los que se ve a decenas de personas saqueando un establecimiento. "Este no es el comportamiento que tienen los cubanos. Nuestra sociedad no genera odio, sino solidaridad", comentó Díaz-Canel.

El gobernante mencionó que "las agresiones detectadas en las protestas tuvieron un comportamiento salvaje y fueron manipuladas", y puso como ejemplo que el lunes en el barrio capitalino de La Guinera la gente iba directo a atacar una estación de policía, pretendía quemarla con la idea de huir en barcos estadunidenes. En esos disturbios un hombre murió y varios ciudadanos y agentes resultaron heridos, reportó antier el gobierno.

Díaz-Canel insistió en que su llamado a defender las calles "fue malinterpretado y manipulado" por los opositores, y reafirmó la "legitimidad de proteger los bienes del pueblo, el respeto a la ley y preservar la tranquilidad ciudadana ante elementos desestabilizadores".

Reiteró que este plan se ha apoyado en una enorme campaña de desinformación desplegada en redes sociales y medios de comunicación opositores, con la intención de generar "confusión" y "pánico" en la isla, lo que calificó de "terrorismo mediático".

Señaló que los "disturbios" del domingo “forman parte de un plan deliberado que responde a los preceptos de guerra no convencional y al manual del llamado golpe suave.

"Han coincidido el reforzamiento del bloqueo estadunidense y el pico de la pandemia por Covid-19 en las últimas semanas, lo que hizo creer a la mafia cubanoestadunidense que el momento de la estocada final había llegado", remarcó el jefe de Estado.

Añadió que esos "sectores reaccionaron, además, a los anuncios en Washington de que el gobierno del presidente Joe Biden realizaría una revisión de su política hacia Cuba, heredada de la administración de Donald Trump".

Insistió: "nuestros sueños y deseos son superados por ese bloqueo que nos impide avanzar a la velocidad que necesitamos" y explicó que "esa política hostil y de cerco provoca incomprensión y afecta las esperanzas de los ciudadanos" de la isla, que enfrenta carencia de divisas y el cierre de sus fuentes de ingreso.

"Por eso decimos que es genocida y demerita a Estados Unidos frente a un pequeño país que quiere conseguir la justicia social", subrayó Díaz-Canel, y reiteró: "si nos dejan actuar, si no nos ponen trabas, podemos alcanzar la prosperidad económica y multiplicar la inmensa obra social gestada por la revolución".

Manifestó que "la economía cubana funciona en condiciones de guerra", tarea que calificó de "compleja y retadora para superar adversidades y enfrentar una brutal campaña mediática atizada desde el exterior".

Más información sobre lo expuesto en el programa Mesa Redonda en: http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/07/14/diaz-canel-y-dirigentes-del-gobierno-comparecen-en-la-mesa-redonda-video/

"La represión, calumnia total"

En una comparecencia anterior, Díaz-Canel calificó de "mentira" y "total calumnia" la "represión" de las protestas en la isla. Pidió no dejarse "intoxicar" por las redes sociales, desde donde "se pretende construir una realidad que no se está viviendo; una Cuba desordenada, ingobernable, que está de estallido en estallido". Insistió en que "han sido tan cínicos, tan mentirosos que ridículamente han llegado a poner fotos, argumentos e informaciones que son nuestras y no de ellos".

Puso como ejemplo fotografías que han circulado por redes sociales. "Han usado las manifestaciones de apoyo a la revolución, las han puesto como si fueran actos públicos en contra. Han tomado la foto de una protesta en Egipto para decir que es en el Malecón", subrayó.

El Centro de Prensa Internacional, perteneciente a la cancillería, desmintió ayer dos veces al periódico español ABC. La primera, por "informar" sobre la "renuncia" del viceministro del Interior, general Jesús Manuel Burón, en rechazo a la "represión" ejercida el fin de semana, y la segunda, al negar que este medio tenga o haya tenido otra corresponsalía o más periodistas acreditados en la isla, tras la detención de su corresponsal Camila Acosta, quien según su familia fue arrestada el lunes.

Las autoridades también desmintieron la supuesta muerte de un detenido el pasado día 11 que participó en acciones vandálicas en la ciudad de Cárdenas, provincia de Matanzas.

Las conexiones al servicio de Internet y el uso de algunas redes sociales populares en La Habana comenzaron a recuperarse paulatinamente después de un apagón digital de casi 48 horas, derivado de fallas en el servicio eléctrico, que coincidió con las protestas que rompieron la tradicional tranquilidad en la isla.

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Una ola de disturbios y saqueos jaquea a Sudáfrica

Al menos 72 muertos se contabilizan en seis días de estallido

Los incidentes se iniciaron tras la detención del expresidente Jacob Zuma, condenado a 15 meses de cárcel por desacato a la justicia. El hecho alimentó el malestar social frente a la pobreza, el desempleo y el impacto del coronavirus.

 

La oleada de disturbios y saqueos masivos que sufre Sudáfrica desde la semana pasada, con niveles de vandalismo inéditos en la historia democrática del país, acumula ya 72 muertos. Los incidentes continuaban el miércoles en algunos puntos de Sudáfrica a pesar de las intervenciones de la policía y el ejército, que intentan hallar a los instigadores. La escasez de alimentos y combustible empezó a amenazar a la nación africana tras el sexto día de una ola de violencia que tuvo su inicio tras la detención del expresidente Jacob Zuma, condenado a 15 meses de prisión firme por desacato a la justicia. Ese hecho alimentó el malestar de la sociedad frente a los elevados niveles de pobreza y desempleo, y la gestión gubernamental de la pandemia de covid-19.

Saqueos, incendios y justicia por mano propia

De acuerdo al último balance oficial difundido por la policía, el total de víctimas fatales por los disturbios y saqueos ocurridos desde el pasado viernes asciende a 72, mientras que los detenidos ya son 1.234. El miércoles, aunque más reducidos que en jornadas previas, todavía se registraban incidentes en algunos puntos de las dos regiones más afectadas por la ola de violencia, que son la oriental provincia de KwaZulu-Natal y la provincia de Gauteng, donde se encuentran Johannesburgo y Pretoria. 

La policía, completamente desbordada, tuvo que recibir el apoyo de 2.500 efectivos del Ejército y el miércoles, tras seis jornadas de escalada de la violencia, esa presencia se dobló hasta 5.000 soldados. Además la fuerza de seguridad indicó que están investigando cada una de las muertes, en principio relacionadas con las estampidas producto de los saqueos, pero también por explosiones, incendios y disparos.

"Estamos apretando el acelerador para que lo que ha pasado no vaya a más en términos de destrucción", prometió el ministro de Seguridad sudafricano, Bheki Cele, en declaraciones a los medios durante una visita a un centro comercial devastado en el distrito de Mamelodi, a las afueras de Pretoria. El alto funcionario sostuvo la hipótesis de que "el crimen organizado podría estar escondiéndose detrás del hambre y los problemas sociales de la comunidad".

Cele, quien en los últimos días fue objeto de duras críticas por la incapacidad de las fuerzas de seguridad para prever y manejar la ola de vandalismo, advirtió también que los numerosos afectados por los incidentes no deben reaccionar aplicando justicia por mano propia. En ese sentido, en el distrito de Vosloorus, al sureste de Johannesburgo, se investiga la muerte de un adolescente que habría sido asesinado por choferes de taxis informales tras ser sorprendido intentando robar un negocio.

El principal centro comercial de la región fue devastado y parcialmente incendiado, y varios cadáveres fueron hallados en el lugar. "Nos pasamos la vida sirviendo a la comunidad y mira qué sacamos a cambio. Me rompe el corazón", decía abatido Mike de Freitas, de 45 años y dueño de una carnicería que había ido a verificar los daños. En la provincia de KwaZulu-Natal, los campos de caña de azúcar fueron quemados y el ganado robado. "La gente ha saqueado las tiendas y, ahora que no tienen comida, atacarán las granjas", lamentó el director de la organización agrícola AgriSA Van der Rheede.

En la ciudad costera de Durban las tomas aéreas mostraron a cientos de personas saqueando grandes tiendas comerciales. Una mujer fue vista tirando a su bebé desde el segundo piso de un edificio para salvarlo de un incendio, luego de que los negocios del piso de abajo fueran quemados. Transeúntes pudieron recibir al bebé sano y salvo. "Todo lo que podía hacer era confiar en completos desconocidos", dijo la joven de 26 años Naledi Manyoni en diálogo con la BBC, y contó que tanto ella como su hija Melokuhle se encuentran bien.

Los extensos daños materiales aún no fueron cuantificados y se teme que en los próximos días haya problemas de suministro de alimentos y de combustible, por lo que el miércoles muchos sudafricanos hacían cola desde primera hora en supermercados y en estaciones de servicio. Además la violencia obligó a interrumpir, por ejemplo, los servicios médicos para el tratamiento de condiciones de salud crónicas, como diabetes, tuberculosis y VIH, y la aplicación de vacunas contra la covid-19.

Según el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, los incidentes son de una magnitud nunca vista en democracia, solo comparables con la convulsa transición que Sudáfrica vivió a principios de los años noventa tras el final del sistema segregacionista del apartheid. "El camino de la violencia, de los saqueos y de la anarquía sólo lleva a más violencia y devastación. Lleva a más pobreza, más desempleo y más pérdida de vidas inocentes. Esto no es lo que somos como pueblo", lamentó el lunes Ramaphosa en un mensaje a la nación.

De protestas pro-Zuma al malestar general

Jacob Zuma, de 79 años, fue un luchador contra el apartheid que pasó 10 años preso en la cárcel de Isla Robben, cerca de Ciudad del Cabo. En la Sudáfrica democrática llegó a ser vicepresidente y luego presidente, antes de ser depuesto por el gobernante Congreso Nacional Africano (CNA) en 2018 al proliferar una serie de escándalos de corrupción. Aún así, Zuma mantiene su popularidad entre muchos sudafricanos pobres, especialmente entre militantes de base del CNA que lo ven como un defensor de los marginados.

Los incidentes empezaron el viernes pasado en KwaZulu-Natal, cuna del expresidente, quien el pasado 29 de junio había sido condenado a 15 meses de cárcel por desacato judicial tras haberse negado repetidamente a declarar por una de las causas de corrupción que lo salpican. Aunque Zuma se entregó pacíficamente a las autoridades a última hora del miércoles, había estado insistiendo previamente en que era víctima de una persecución político-judicial y que la pena de prisión sería para él una "sentencia de muerte".

En ese contexto, sus simpatizantes salieron a cortar caminos como muestra de apoyo. En los días siguientes las protestas se extendieron por KwaZulu-Natal y se replicaron en otras regiones. Para el fin de semana se habían transformado ya en una caótica oleada de disturbios, que más que con motivos políticos enlazan con problemas sociales preexistentes como la extrema desigualdad, los elevados niveles de criminalidad general en el país y el descontento por la gestión de la pandemia.

15 de julio de 2021

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Miércoles, 14 Julio 2021 06:36

Colombia: un peligro para la región

Colombia: un peligro para la región

Colombia, gracias al apoyo de los Estados Unidos no solo realiza la formación de las Fuerzas Militares que hoy ostenta el mayor número de violaciones a los derechos humanos y una simbiótica relación con grupos Paramilitares, sino que prepara así, un ejército de Matones Globalizados que obedecen al mejor postor.

El mercenarismo, otro lastre que potenció el Plan Colombia

El informe entregado a la Comisión de la Verdad “Desde el inicio hasta el final. Estados Unidos en el Conflicto Armado Colombiano” deja ver cómo la presencia del apoyo militar norteamericano ha estado asociado al incremento de acciones militares violatorias de derechos humanos, al uso de la guerra sucia, al incremento del paramilitarismo y a la formación bajo esta misma doctrina y lógica a las fuerzas militares de la región, exportando un producto esencial para la inestabilidad y la guerra sucia [FOR20].

Vale recordar que durante la década de los 60 el ejército estadounidense ya enviaba misiones y equipos de entrenamiento militar a Colombia. En 1962, por ejemplo, la misión en Colombia dirigida por el General William Yarborough, instruyó al ejército sobre la conformación de grupos mixtos de civiles y militares (paramilitares):

“Consideramos que […] debe realizarse un esfuerzo concertado por todo el Equipo del País [Colombia] a fin de seleccionar personal civil y militar con miras a un entrenamiento clandestino en operaciones de resistencia y, en la medida en que sea necesario, ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas, contra partidarios del comunismo conocidos. Los Estados Unidos deben apoyar esto’’ [Veg142].

El papel de la Escuela de las Américas (SOA) operativa entre 1946 y 2000, ha sido decisiva, en 2001 cambió de nombre por, Instituto de Cooperación para la Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC) esto, tras las innumerables denuncias documentadas ampliamente de su incidencia en la comisión de múltiples homicidios, violaciones a Derechos Humanos, fomento de estrategias de tortura, métodos criminales, etc., entre otras acciones difundidas y promovidas gracias a sus manuales de instrucción. De esta realidad da cuenta el análisis de siete manuales desclasificados que fueron usados en la SOA y distribuidos en Colombia y otros países latinoamericanos.

Más de 18.000 militares colombianos fueron entrenados en dicha escuela, incluyendo más de 1.300 durante 1965-1976 y 4.000 durante 1982-1991, los períodos en que el Pentágono ha reconocido que los manuales o contenido similar estuvieron en uso en la escuela [Sch20].

A finales de los años 90, hace su presencia el Plan Colombia devenido de este un contexto de militarización y doctrina del enemigo interno, una estrategia con la que EE.UU aumenta su presencia (entrenamiento, asesores, tecnología) interviniendo directamente en el conflicto armado colombiano.

El investigador John Lindsay-Poland en su libro Plan Colombia: Atrocidades, aliados de Estados Unidos y activismo comunitario, referencia que: “entre 2000 y 2010, Estados Unidos financió el entrenamiento militar de 77.276 colombianos La mayoría de los oficiales del ejército colombiano” (Lindsay-Poland, 2020). En esta etapa, el enemigo interno se amplía a las organizaciones sociales, populares, étnicas, comunitarias.

Ahora bien, existe un claro patrón de conducta derivada de esta formación y política militar norteamericana:

  • Militares formados en la SOA y WHINSEC vinculados con graves violaciones de derechos humanos.
  • Militares y policías vinculados con graves violaciones de derechos humanos.
  • Militares violadores de derechos humanos protegidos y hasta ascendidos, premiados, por sus vínculos con la SOA WHINSEC, u otras escuelas militares de los Estados Unidos, promoviendo así, la impunidad y generando un mensaje como ejemplo a seguir [FOR20].
  • Muchos de los violadores de derechos humanos más destacados en América Latina fueron entrenados por SOA – WHINSEC [Sch19].

Vale señalar este ejemplo: de los veintiún instructores colombianos en WHINSEC entre 2001-2003 y de los ocho oficiales colombianos que tomaron el importante curso de comando y estado mayor en el mismo periodo, se resalta que:

De los veinticinco instructores y graduados colombianos de WHINSEC sobre quienes hay información posterior disponible, doce de ellos, esto es, el 48%, fueron acusados de un delito grave o comandaron unidades cuyos miembros, según informes, habían cometido múltiples ejecuciones extrajudiciales después del período del oficial en WHINSEC. Para determinar si este porcentaje de oficiales colombianos implicados en violaciones o que tenían bajo su mando unidades acusadas de cometer múltiples ejecuciones era desproporcionado, examiné una muestra aleatoria de veinticinco oficiales de aproximadamente el mismo período, con la misma combinación de rango y rama militar que los instructores y egresados de WHINSEC. De estos veinticinco, cuatro dirigieron unidades con múltiples presuntas ejecuciones extrajudiciales bajo su mando. Otros tres lideraron unidades con una sola ejecución cometida bajo su mando. ¿Cómo es que pudo haber ocurrido todo eso? (Lindsay Poland, 2020, p 383-385).

Todo este contexto le deja muy buenos resultados a las empresas de seguridad de Estados Unidos que han presionado en su país la aprobación de apoyos militares y políticas de intervención como el Plan Colombia con todo y sus complejidades, como la empresa Lockheed que produce la aeronave de radar P-3, empresas fabricantes de helicópteros Sikorsky Aircraft Corporation y Bell Textron, entre otras, y también el sector extractivo, la Asociación Empresarial EE.UU.-Colombia compuesta por once compañías multinacionales, La Occidental Oil y un largo etcétera [FOR20], y lógico, entre estos negocios se encuentra uno muy lucrativo por todo el mercado que gira de manera directa e indirecta: el mercado y tráfico de drogas.

Estas estrategias de formación militar bajo la doctrina del enemigo interno, enfocado en el resultado y de aplicación de toda forma de terror incluyendo la más delirante psicología de guerra y manipulación a todo nivel, ha echado raíces en Colombia como su alumno avanzado, nada más estudiar a fondo el caso Falsos Positivos cuyo concepto da cuenta de una manera de hacer política exterior y política nacional, hacer de la guerra sucia, la mentira, la manipulación y el crimen su mayor fortaleza [Roj202].

Ahora bien, junto al interés empresarial está el interés político de control de la región a favor de dichos intereses, es así que hoy desde Colombia se viene preparando dicha asistencia militar para el control regional que incluye la creación funcional de una constante inestabilidad regional a la medida de intereses económicos y políticos, como un producto de exportación.

Colombia así, exporta formalmente entrenamiento militar a otros países [Lin20] y a la par brinda servicios a empresas privadas en calidad de mercenarios, el paquete completo y a bajo costo.

El general Kelly, excomandante del Comando Sur de los EEUU, en el año 2014 sugería que los EUA utilizara a las fuerzas de seguridad colombianas para entrenar a terceros países precisamente para evitar restricciones de derechos humanos.

No nos estamos enfocando de la misma manera en países que están, hoy, muy cerca de ir al límite, donde estaba Colombia en los 90. Están a solo unos centímetros de caer por el precipicio. Sin embargo, estamos restringidos de trabajar con ellos, por pasados – ‘pecados’, en los 80. La belleza de tener una Colombia – son tan buenos socios, particularmente en el ámbito militar, son tan buenos socios con nosotros. Cuando les pedimos que vayan a otro lugar y capaciten a los mexicanos, hondureños, guatemaltecos, los panameños, lo harán casi sin pedirlo. Y lo harán solos. Están muy agradecidos de lo que hicimos por ellos. Y lo que hicimos por ellos fue, de verdad, animarlos por 20 años y ellos han hecho un trabajo magnífico. Pero es por eso que es importante que se vayan ellos, porque yo, al menos en el lado militar, estoy restringido de trabajar con algunos de estos países debido a limitaciones que se basan realmente en pecados pasados. Y lo dejaré así [Sec14].

Hoy notamos el aumento de ese proceso de exportación de prácticas violatorias de derechos humanos de las fuerzas de seguridad colombianas a la región, generando esa funcional inestabilidad.

Es así que, en el marco del Plan de Acción Estados Unidos-Colombia para la Seguridad Regional (USCAP), entre 2013 y 2017, Colombia entrenó: 17.000 efectivos de Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala y la República Dominicana. En el 2011, 7.000 mexicanos habían recibido entrenamiento por colombianos con financiamiento de los EUA. Destaca la formación de la policía colombiana, con el apoyo de los EUA, a los TIGRES de Honduras, estructura policial implicada en la brutal represión a las protestas masivas que se sucedieron tras el fraude en las elecciones de noviembre 2017 [FOR20].

Un exacerbado extractivismo de muerte

Después de los 90 luego de la caída del muro de Berlín, se crean ejércitos privados para liberar guerras en las que los Estados no quieren verse directamente implicados saltando exigencias del Derecho Internacional Humanitario, de Derechos Humanos, escándalos, crisis diplomáticas e impacto en futuras elecciones para personas y grupos de interés. No han sido pocos los escándalos de empresas como: G4S, DynCorp, Blackwater, entre otras, por gestar dolor, sufrimiento y destrucción de la base social, son múltiples los bombardeos, asesinatos, ejecuciones masivas, exterminios, etcétera a su favor.

En los años 2000, en el marco del Plan Colombia, soldados y policías comenzaron a ser entrenados por estas empresas que llegaron al país a brindar entrenamiento en inteligencia, seguridad, contrainteligencia y operaciones antinarcóticos, entre otras. Una vez se intensificó la guerra contra el terrorismo en Irak y Afganistán, luego del ataque contra las Torres Gemelas (2001), estas empresas decidieron recurrir a mano de obra colombiana, porque era más barata que contratar a exmilitares estadounidenses. Por unos miles de dólares se los llevaban con unos contratos poco claros que terminaron poniéndolos en el campo de batalla cuando la promesa había sido solo hacer tareas de vigilancia [ElE213].

En Irak, Libia, Afganistán, Yemen e incluso en la lucha contra el Estado Islámico se ha constatado la presencia de exmilitares colombianos contratados por empresas de seguridad privadas.

Tabla 1: Algunos casos de presencia de exmilitares en guerras externas.

País

Año

Descripción

Irak

2006

El 23 de agosto, la BBC, y varios medios locales, informaron que unos 35 exsoldados colombianos se quejaron de haber sido engañados por una compañía que los contrató en Bogotá para brindar servicios de seguridad en Irak.

Emiratos Árabes

2011

El 14 de mayo el New York Times informó que un avión que transportaba a decenas de colombianos aterrizó en Emiratos Árabes, habrían entrado a la región haciéndose pasar por trabajadores de la construcción. “De hecho, eran soldados de un ejército mercenario secreto liderado por Estados Unidos que estaba construyendo Erik Prince, el multimillonario fundador de Blackwater Worldwide” “Tales tropas podrían desplegarse si los Emiratos se enfrentaran a disturbios en sus abarrotados campos de trabajo o si fueran desafiados por protestas a favor de la democracia”, informó el Times.

  

La BBC informó en ese año que una firma que se hacía llamar Thor reclutaba por Internet soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Militares, entre 25 y 45 años de edad, que estuvieran interesados en prestar servicios de seguridad en el exterior.

Yemen

2015

El 25 de noviembre, la prensa estadounidense informó que Emiratos Árabes envió en secreto a cientos de mercenarios colombianos a Yemen para luchar en el conflicto de ese país. “Es el primer despliegue de combate para un ejército extranjero que los Emiratos han construido silenciosamente en el desierto durante los últimos cinco años, según varias personas involucradas actualmente o anteriormente en el proyecto”, informó el Times.

Fuente: elaboración propia con datos de [Ret21]

En Libia (2011) la prensa relacionó que en la invasión que terminó con el cruento asesinato por mercenarios de Maumar el Gadaffi, se reportó que “ebeldes ejecutaron a mercenarios, entre ellos 10 colombianos. «Los que no murieron en la batalla, fueron condenados de inmediato. Una bala en la cabeza y adiós. Eran asesinos, carniceros, no un grupo de soldados, eran hombres sin alma que mataban por dinero», sostuvo la fuente [Chi11].

Afirma Andrés Macías, investigador del CIPE, de la Universidad Externado de Colombia:

Hay una convención de Naciones Unidas que criminaliza el reclutamiento, utilización, financiación y entrenamiento de mercenarios (1989”, pero Colombia y muchos países no la han firmado, dejando un terreno fértil para que estas empresas contraten mercenarios, de acuerdo con la definición legal individuos reclutados para participar en un conflicto o un acto de violencia como derrocar un gobierno o socavar la integridad territorial de un Estado a cambio de una retribución material [ElE213].

En la región se evidencian hoy escándalos de militares implicados de manera directa o a modo de contratistas, en las redes logísticas y de protección de intereses norteamericanos en alianza con grandes carteles de la droga, paramilitarismo y sectores políticos altamente corruptos, es un fenómeno ya constante.

Vale recordar un caso emblemático y famoso del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) desmantelado ante los grandes escándalos de corrupción, tráfico de drogas, apoyo al paramilitarismo, asesinato de líderes sociales, la planeación e intento frustrado de asesinato del entonces Presidente de Venezuela Hugo Chávez, entre otras [Cep09].

Los ataques desde Colombia a Venezuela son constantes por medio de comandos tipo mercenarios, paramilitares y narcotraficantes, a la par de una política exterior basada en engaños y agresiones hacia el vecino país, también contra Cuba, ataques a los que se suman el Gobierno, su partido y los medios de cobertura nacional.

Se gestan así redes en alianza con Estados Unidos por medio de empresas de seguridad para atacar, intervenir y desestabilizar, es el caso de la Operación Gedeón cuyo objetivo era el de secuestrar y/o asesinar al presidente Nicolás Maduro, acción gestada con apoyos desde Colombia y según la declaración del Militar Venezolano en retiro Mayor General Cliver Alcalá quien lideró este ataque y que en entrevista al medio Nacional La W confirmó la articulación para tales fines entre altos funcionarios Colombianos, asesores norteamericanos, funcionarios Venezolanos, el liderazgo del ciudadano Venezolano Juan Gauidó, el asesor JJ Rendón y al apoyo de narcos en Colombia así, se entrenó y gestó toda esta operación, afirmó demás que de esto tenía pleno conocimiento de la Agencia Nacional de Inteligencia (antes DAS), a tal punto que el General en cuestión vivía en Barranquilla y desde allí montó y proyectó este plan [LaW201]. Luego de fracasada esta operación y de la captura de varios mercenarios por el gobierno de Venezuela, se supo de la vinculación incluso de la empresa de seguridad Norteamericana Sylvercorp y de nuevo se reafirma la participación del Gobierno de Colombia [Par201].

Estas incursiones siguen realizándose de manera reiterada, como es el caso de la llamada Operación Cacique Guaicaipuro realizada en la Cota 905 (julio de 2021) y que neutralizó una nueva incursión armada contra Venezuela, allí fueron capturados paramilitares de Colombia con abundante y potente armamento colombiano y norteamericano, el objetivo desestabilizar el Gobierno y a la par ampliar las rutas del narcotráfico de Colombia desde Venezuela, detalles emitido en declaraciones de la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez.

Rodríguez recordó que previo a los sucesos registrados en Caracas, el jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU, William Burns, visitó Colombia y Brasil. La funcionaria manifestó que el presidente Nicolás Maduro había denunciado que la CIA y el Comando Sur de EEUU preparaban un plan contra Venezuela [Spu21].

En simultánea a este hecho, ocurre el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en Haití, en donde se hace pública la supuesta participación de 26 colombianos.

Son 26 los colombianos que estarían presuntamente implicados en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, de los cuales 18 fueron capturados por vecinos y la Policía Nacional haitiana, mientras que tres fueron abatidos y cinco continuaban prófugos según fuentes oficiales [Spu211].

Ahora bien, se hace más delicado aún porque no todos se reportan como exmilitares, sino que 6 se referencian como militares activos, lo que complejiza aún más la situación y deja mal parado al gobierno de Colombia.

Con relación de la infiltración de militares de Colombia aseguró que es novedosa y grave porque han confirmado que «se trataría por lo menos en el caso de 6 de ellos, ya no de militares retirados como afirmó el ministro de defensa, Diego Molano, sino incluso de militares activos y 2 de ellos con el rango de Sargentos en las Fuerzas armadas colombianas».

Por su parte, es pública la noticia que la policía de Colombia asesoraba a Haití sobre cómo afrontar la crisis de los secuestros, allí un grupo de oficiales se encargó en terreno, del análisis de marzo a mayo de 2021 [Mar21] y según avanza la investigación los capturados ingresaron al país en el mes de mayo.

De los militares o exmilitares detenidos en Haití se encuentran casos particulares, por ejemplo, Francisco Eladio Uribe quien tiene cuentas pendientes ante el organismo de justicia transicional de Colombia -JEP- por su participación en ejecuciones extrajudiciales de civiles (falsos positivos) la pregunta es cómo logra que la Cancillería le otorgue pasaporte y Migración le concede permiso para salir del país.

Así mismo otro de los militares o exmilitares detenidos Manuel Antonio Groso Guarín es primo de Rafael Guarín Cotrino, consejero presidencial para la Seguridad Nacional de Colombia, quien negó conocer a su familiar luego de hacerse pública la noticia [Por21].

La información fluye muy rápido, los niveles de confusión mediática tal vez como estrategia de distracción también, ya se sabe de la Participación de la empresa de seguridad CTU con sede en Miami, desde donde se gestó el reclutamiento de algunos militares implicados, capturados, dicha empresa es dirigida por Antonio Intriago de nacionalidad venezolana, opositor y cercano al ciudadano Juan Guaidó, una empresa registrada en el año 2019, también está relacionado con otras empresas de seguridad de la Florida: la Academia Federal de la Unidad Contra el Terrorismo, el Consejo Nacional Venezolano Americano y Doral Food.

La pregunta sigue siendo ¿quiénes están detrás de los mercenarios que mataron al presidente y cuales los intereses que se tejen internacionales y nacionales allí?

Existen muchos intereses entrecruzados, como dice un dicho popular: si hay un muerto, sigue la ruta del dinero. Intereses de todo orden, desde reforma del sector eléctrico del país, la relación estrecha con Venezuela en temas de envío de petróleo a bajo costo, el interés de EE.UU. de mantener vigilado y bloqueado a Venezuela, petróleo que es un importante sector de la resquebrajada economía del país, los contratos a través de ayuda internacional ONGs que suma un gran porcentaje del producto interno bruto, y terminan siendo sectores más poderosos que el mismo Estado, acá un dato particular, el ciudadano norteamericano James Solages uno de los capturados y sindicados del asesinato del presidente de Haití, fue jefe de guardaespaldas de la embajada de Canadá en Puerto Príncipe, director de la ONG Save the Children, con sede en La Florida, Estados Unidos, a estos intereses se suma el narcotráfico, el mercado ilegal de armas, entre otras [Sga21].

En últimas, es lamentable lo bajo e indigno que ha caído la Fuerza Pública de Colombia, al punto que la han llevado los Gobiernos recientes y el actual, acabando con su soberanía, denigrando y mancillando su honor, destruyendo todo atisbo de ética, haciendo trizas su lealtad constitucional, reduciéndoles a un grupo de matones a sueldo al servicio de intereses mercantiles y políticas mezquinas a favor de extranjeros o de reducidos grupos de interés, movidos solo por el fin de lucro, sin consciencia alguna, mercenarios a sueldo.

Es necesario un cambio profundo en la estructura, doctrina y formación de la fuerza, gestar desde la misma sociedad cambios reales, propender por elegir líderes guiados por el bien común, articular bloques regionales que detenga esta estrategia global que utiliza a Colombia como plataforma de guerra sucia, fortalecer la articulación de medios alternativos que rompan el cerco mediático y la articulación de centros de investigación autónomos a modo de centros de pensamientos desde abajo, que puedan ahondar en estos fenómenos y tracen apuestas de cambio.

Por ahora Colombia fue transformada en un riesgo para América Latina exportando lo que más sabe crear, grupos mercenarios, paramilitares vendidos al mejor postor.

 

Referencias bibliográficas

Cepeda Castro, I. (5 de septiembre de 2009). El Cartel de las Tres Letras. Obtenido de El Espectador: https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ivan-cepeda-castro/el-cartel-de-las-tres-letras-column-159754/

Chicago Tribune. (13 de septiembre de 2011). Libia: Rebeldes ejecutaron a mercenarios, entre ellos 10 colombianos, dice diario. AI pide a insurgencia parar abusos. Obtenido de Chicago Tribune: https://www.chicagotribune.com/hoy/ct-hoy-8030591-libia-rebeldes-ejecutaron-a-mercenarios-entre-ellos-10-colombianos-dice-diario-ai-pide-a-insurgencia-parar-abusos-story.html

El Espectador. (9 de julio de 2021). La huella de los mercenarios colombianos en guerras ajenas. Obtenido de El Espectador: https://www.elespectador.com/mundo/america/la-huella-de-los-mercenarios-colombianos-en-guerras-ajenas/

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* Abogado, especialista en derecho penal, defensor público e investigador Grupo Kavilando. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

** Docente Investigador Universidad de San Buenaventura Medellín, Integrante Red Interuniversitaria por la Paz, actual consejero de Paz Conpaz Medellín sector Universidades, e Integrante grupo Autónomo Kavilando. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Miércoles, 14 Julio 2021 06:16

Y Dios entró en La Habana

Una bandera cubana ondea en un barrio habanero, hoy lunes 12 de julio del 2021, en La Habana. EFE/Yander Zamora

Manuel Vázquez Montalbán aprovechó en 1998 la histórica visita de Juan Pablo II a Cuba para escribir todo un tratado sobre las distintas aristas de la Revolución Cubana. Lo tituló Y Dios entró en La Habana. En aquel viaje, el papa polaco dejaría para la posteridad un célebre adagio: "Que Cuba se abra al mundo (…) y que el mundo se abra a Cuba". La isla todavía se resentía por los estragos del Periodo Especial de inicios de los años 90 y la llegada del Pontífice auguraba una nueva era de cambios que, sin embargo, no fructificaron. Dos décadas después, una nueva deidad está obrando el milagro de los panes y los peces. Allí donde surgen demandas de cambios, las redes sociales las difunden y generan un efecto contagioso. Ocurrió en noviembre de 2020 con las movilizaciones de un grupo de artistas e intelectuales y ha sucedido ahora, de manera explosiva, con el rechazo popular más contundente que se recuerda en la isla desde hace mucho tiempo.

Cuando Fidel Castro enfermó gravemente a finales de julio de 2006 y delegó el poder en su hermano Raúl (a la sazón, ministro de Defensa), un runrún circuló por las calles de La Habana: "Esto con Raúl no aguanta". Al general se le achacaba una falta de conexión con el pueblo de la que Fidel andaba sobrado. Frente al carisma y la elocuencia del comandante para mantener a flote la Revolución, Raúl solo parecía proponer su férreo control de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Pero el general se encargó pronto de acallar las voces más derrotistas con una habilidad política desconocida. Su gobierno no sería continuista sino reformista. En lugar de esperar un nuevo maleconazo (la protesta anticastrista de 1994 que el propio Fidel desbarató al presentarse en persona y disolver la concentración), Raúl fue proponiendo pequeños cambios en los modos de vida de una población exhausta tras años de austeridad económica y exigencias políticas.

El lento reformismo de Raúl y, más tarde, de su delfín político, el hoy presidente Miguel Díaz-Canel, ha generado más decepciones que esperanzas a lo largo de los últimos 15 años. En 2006 muy pocos cubanos tenían acceso a Internet. Una cuenta de correo electrónico era un objeto de deseo y un teléfono móvil, un artículo de lujo. La tímida apertura del régimen ha permitido un progresivo acceso de los ciudadanos a la Red. Era pues cuestión de tiempo que la creciente conectividad engarzara con el malestar de amplios sectores de la sociedad ante una crisis económica crónica, agravada por la pandemia.

En el hastío por un presente desolador y un futuro nada prometedor está el germen de las marchas del domingo. A diferencia de otras épocas en las que una protesta se localizaba en un lugar concreto y enseguida era aplacada por las autoridades sin que el resto del país se enterara, hoy Internet funciona como un altavoz difícil de silenciar. Las manifestaciones comenzaron en San Antonio de los Baños, un tranquilo pueblo próximo a La Habana y célebre por albergar la escuela de cine internacional. Y se reprodujeron en la otra punta de la isla, en el municipio de Palma Soriano, enclavado en ese oriente cubano donde arraigó la Revolución en los años 50 del siglo pasado. Y de ahí al mismo corazón de La Habana Vieja. La escasez de productos básicos y el preocupante aumento de los contagios por coronavirus han espoleado el descontento ciudadano. Las redes sociales han hecho el resto: convertir ese rechazo en un evento masivo.

Si la extensión de la protesta es fruto de la implantación de Internet en la isla, la primera respuesta del régimen parece extraída de los tiempos de la Guerra Fría. En su primera alocución televisada, Díaz-Canel volvió a culpar a Estados Unidos de la precaria situación económica de la isla. El embargo que todavía impone Washington a La Habana estaría en la raíz de un estallido social que, según el mandatario cubano, podría servir de excusa para una intervención extranjera.

Es incuestionable el daño económico y comercial que el bloqueo estadounidense ha causado en Cuba desde los años 60. Un perjuicio que se recrudeció en tiempos de Trump al dejar atrás la etapa del deshielo fomentada por Obama. Pero el malestar social ya no se circunscribe a la penuria económica. Lo demostraron a finales del año pasado los colectivos de artistas e intelectuales (San Isidro, 27-N), y lo expresaron este domingo los miles de manifestantes que gritaban "libertad". En ambos casos, las redes sociales fueron cruciales. Muchos jóvenes tienen hoy acceso a Facebook, Twitter o Instagram y se informan a través de estos canales de lo que ocurre en cualquier rincón del país.

El régimen debería prestar atención a ese cambio de época. Sin embargo, la retórica castrense no ha desaparecido del Palacio de la Revolución: "La orden de combate está dada", se despachó Díaz-Canel al llamar a los "revolucionarios" a tomar las calles. Es posible que la Policía y las brigadas parapoliciales puedan contener más protestas callejeras con represión y detenciones masivas. Pero aquellos que han salido a las plazas exigiendo una vida más digna, hartos de los apagones y de la escasez de productos de primera necesidad, aquellos que también demandan más libertad a un régimen enrocado en el pasado, cuentan con una herramienta nueva para potenciar su descontento. La protesta se ha hecho viral en Cuba. Las redes sociales van a modificar (ya lo están haciendo) las relaciones entre el poder y la ciudadanía. El combate debería ser dialéctico.

 

Por César G. Calero

Periodista. Ha sido corresponsal en México, Centroamérica, Cuba y Argentina.

12/07/2021


Cuba: malestar e injerencismo*

Miles de cubanos se manifestaron el domingo pasado contra el desabasto de artículos básicos, la carestía y los cortes intermitentes de la energía eléctrica, entre otras demandas. De manera completamente inusual en los actos de protesta que tienen lugar en la isla, durante las marchas se registraron saqueos de tiendas y ataques contra patrullas de policía, así como detenciones violentas de quienes causaban desmanes.

En respuesta, el presidente Miguel Díaz-Canel se apersonó en la protesta realizada en la localidad de San Antonio de los Baños para escuchar las demandas de la población y explicar los motivos de las estrecheces que aquejan al país. El mandatario reconoció que no todos los manifestantes son "contrarrevolucionarios ni mucho menos", sino personas "insatisfechas", pero también denunció la campaña de desestabilización urdida por la mafia cubanoestadunidense, y sostuvo que "quienes alientan esas manifestaciones no quieren el bienestar de la gente, sino la privatización de la salud y la educación, el neoliberalismo".

Sería pueril negar que en ese país, como en muchos otros, existe un sector social descontento con las autoridades y decidido a tomar las calles para plantear sus exigencias; es sabido, por otra parte, que este malestar se ha exacerbado y ampliado a consecuencia de la prolongada pandemia que mantiene paralizado el turismo, una de las principales fuentes de ocupación e ingresos en la isla; por otra parte, es claro que las dificultades que experimentan millones de cubanos se origina, en parte, en las ineficiencias del gobierno y en las inercias burocráticas.

Sin embargo, supondría una enorme ingenuidad creer que no hay una promoción de estas manifestaciones desde Washington y Miami, y resultaría absurdo ignorar el peso que han tenido en la gestación de este enojo social las seis décadas del bloqueo estadunidense contra la isla, toda vez que esta brutal y permanente violación a los derechos humanos de todos los cubanos está expresamente diseñada para generar malestar contra el régimen y doblegarlo mediante el hambre y la carencia generalizada.

En las actuales circunstancias, la hostilidad de Estados Unidos contra La Habana se inserta, además, como una fuerza extraña que enturbia los legítimos reclamos de la sociedad cubana y oscurece el entendimiento de sus malestares.

Por ello, el llamado del presidente Joe Biden a que el gobierno cubano "atienda a las necesidades" de su pueblo en este momento vital resulta de una perversidad inaudita: es el bloqueo estadunidense y no las autoridades cubanas lo que impide a la isla adquirir los insumos básicos para lidiar con la pandemia, y la primera medida para terminar con el "sufrimiento económico" que denuncia el político demócrata pasa por levantar el embargo que mantiene maniatados al comercio y las finanzas cubanas desde hace más de medio siglo.

Está claro que la única actitud sensata ante las dificultades que enfrenta la isla es dejar que sean los propios cubanos quienes decidan qué quieren hacer con su país. Como lo expresó ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador, la situación del pueblo cubano no debe utilizarse para intervenir en los asuntos internos una nación independiente, libre y soberana, a cuyos gobierno y ciudadanos corresponde buscar una salida mediante el diálogo.

*Editorial diario La Jornada, México, martes 13 de julio/2021

 

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El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ofreció detalles en rueda de prensa. | Foto: MIPCC

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ofreció detalles de las pruebas que vinculan al Gobierno de Colombia con los grupos paramilitares que participaron en el magnicidio del presidente de Haití, Jovenel Moîse y en los recientes hechos violentos en Caracas.

En comparecencia con la prensa, Rodríguez ofreció detalles de la relación que guardan las autoridades del Gobierno de Iván Duque con grupos paramilitares, al  proporcionarle a estas organizaciones armamento de alta potencia, utilizados en el despliegue contra un barrio de la capital venezolana.  

Rodríguez advirtió que el mandatario colombiano Iván Duque se ha convertido "en una verdadera amenaza" para la paz de la región.

Mostró pruebas de que la empresa que contrató a los mercenarios colombianos para asesinar al presidente de Haití está involucrada en el atentado contra en presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 4 de agosto de 2018.

Se trata de la empresa de seguridad privada CTU Security, dirigida por el opositor venezolano Antonio Enmanuel Intriago Valera.

Rodríguez señaló que Intriago tiene vinculación con el mandatario colombiano, Iván Duque, con quien participó en la organización del concierto que se realizó en Cúcuta en 2019, denominado Venezuela Aid Live.

Denunció que el paramilitarismo colombiano es una suerte de nueva Escuela de las Américas, y empresas en Estados Unidos contratan a esos efectivos para ir a asesinar en Irak, Venezuela o ahora Haití.

Denuncia plan para atacar con drones en celebración del centenario de la Batalla de Carabobo

Agregó que tenían preparada una operación contra la República Bolivariana de Venezuela en el contexto de la celebración por el bicentenario de la Batalla de Carabobo. Se articuló con cuatro drones que fueron neutralizados por los dispositivos de seguridad del Estado venezolano.

Explicó que, a partir del fracaso de este intento, desplegaron la operación con paramilitares en el suroeste de Caracas.

Mostró un video extraído del móvil de uno de los delincuentes que operaron en la capital venezolana, en que se aprecian vistas estratégicas de la urbe, entre ellas la Academia Militar y el Paseo de los Próceres, con la idea de atentar contra Maduro y la dirección de la Revolución Bolivariana.

Rodríguez valoró que los hechos ocurridos en la parroquia La Vega y en la cota 905 manifiestan un patrón típico del modo en que actúan los paramilitares colombianos. Refirió que la derecha violenta pretende articular acciones como estas en otras ciudades, lo cual es investigado por las autoridades.

Recordó que las oposiciones venezolanas tienen un espectro amplio y dividido, pero hay un avance real en el diálogo con aquellas que se inclinan por respetar la Constitución y por promover la vía política para participar en las elecciones del próximo 21 de noviembre.

Subrayó que otro sector de esas derechas, como el que representa Leopoldo López, desde hace mucho no tiene una participación política y solo les interesa promover acciones violentas. Al respecto, reiteró que el Gobierno no irá a ninguna mesa de diálogo o negociación con estos violentos.

13 julio 2021

(Con información de teleSur)

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El país de América Latina donde se duplicaron los desplazamientos forzados en la primera mitad de 2021 (y las razones del fenómeno)

La Defensoría del Pueblo de Colombia informó que en el primer semestre de 2021 hubo 102 eventos de esta naturaleza, frente a los 51 que se registraron en el mismo período del año anterior.

Los desplazamientos forzados se duplicaron durante el primer semestre de 2021 en Colombia con 102 eventos de esta naturaleza, detalló en un informe la Defensoría del Pueblo.

Esos eventos, propiciados por la violencia en los territorios, significaron la movilización forzada de 44.290 personas, pertenecientes a 15.340 familias. La cifra es significativamente mayor a los 13.912 ciudadanos que tuvieron que huir de sus casas en 51 desplazamientos registrados en la primera mitad del año pasado.

De acuerdo a estos datos, el número de eventos de desplazamiento forzado habría aumentado a 256% en 2021, y afectado a más del triple de personas con respecto al año pasado.

Los departamentos más afectados son Nariño, Valle del Cauca, Cauca, Chocó, Antioquia, Córdoba, Norte de Santander, Risaralda y Arauca. Y entre las comunidades más impactadas se encuentran en un 59 % de casos las indígenas y afrodescendientes y en un 41 % los campesinos. 

Confinamiento de poblaciones

Además, se registraron 68 eventos de confinamientos que obligaron a 36.101 personas, un 98,5 % indígenas y afrodescendientes, de 192 comunidades a quedarse dentro de sus territorios.

"La mayoría de estos eventos están relacionados con el interés de los grupos armados ilegales por los cultivos para uso ilícito, la disputa por el control del narcotráfico y de las rutas de contrabando y la extracción ilícita de minerales", señala la entidad en un comunicado

"El accionar de los grupos armados ilegales están generando situaciones que aterrorizan a la población y generan el desplazamiento masivo de las comunidades, por cuenta de amenazas, homicidios, reclutamiento forzado, presencia de artefactos explosivos, restricciones a la movilidad, disputas por el control territorial y social, entre otros", indicó el defensor del Pueblo, Carlos Camargo. 

Camargo destacó la "urgencia" de desplegar "medidas de protección y mitigación del riesgo y la vulnerabilidad de las comunidades afectadas, por medio de acciones de prevención y protección que garanticen la atención integral y el goce efectivo de los derechos de la población". 

En Colombia existe una violencia estructural en zonas donde hay enfrentamientos entre los grupos armados ilegales y las autoridades por el control territorial.

Hace unos meses, se compartieron en las redes videos donde se observan a comunidades enteras de indígenas huyendo de sus hogares en plena pandemia ante las amenazas de los grupos armados.

Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), que ha hecho un registro de los homicidios de líderes sociales y excombatientes, en el país suramericano han ocurrido 43 masacres, que han causado 164 muertes, en lo que va de año. 

En las últimas décadas, desde 1985 hasta 2019, el Registro Único de Víctimas (RUV) tiene un acumulado histórico de casi 8 millones de desplazados. Según la Organización de Naciones Unidas, se trata de la mayor cifra de desplazamiento interno en el mundo.

Publicado: 13 jul 2021 21:27 GMT

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Bolsonaro sancionó la ley para privatizar Eletrobras

Es la mayor empresa eléctrica de Latinoamérica

 

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sancionó --con algunos vetos-- la Medida Provisional que reglamenta el proceso de privatización del gigante estatal Eletrobras, la mayor empresa eléctrica de Latinoamérica. De acuerdo con las proyecciones del Gobierno, la primera etapa del proceso de capitalización de la compañía podría estar lista en febrero de 2022.

Según publicó este martes el Diario Oficial de la Unión, entre los vetos del Ejecutivo a la propuesta inicial se incluye el descuento para adquisición del 1 % de las acciones de la empresa por parte de funcionarios dimitidos, la prohibición de extinguir algunas subsidiarias y la obligación del Gobierno para aprovechar durante un año a los servidores públicos despedidos.

Respecto al primer veto, Bolsonaro alegó que reservar el 1 % de acciones con descuento para exempleados "podría causar distorsión en el proceso de precios de nuevos papeles accionarios", mientras que sostuvo que la obligatoriedad de mantener filiales "limita la gestión de las subsidiarias por la nueva empresa y le retira su flexibilidad".

Sobre el veto a la obligación del Gobierno para aprovechar durante un año a los servidores públicos despedidos, el mandatario indicó que esa medida "viola el principio del concurso público --convocatoria abierta al que tienen derecho los ciudadanos para convertirse en servidores-- y aumenta las despensas".

El mes pasado, el Congreso aprobó el modelo de privatización de la estatal, que será la mayor en la historia del país por rendirle al Estado cerca de 100.000 millones de reales (unos 20.000 millones de dólares). Ese modelo prevé una capitalización de la empresa sin la participación del Estado y la posterior venta de las acciones que queden en manos del sector público.

Con esta privatización, remarcó la semana pasada a periodistas extranjeros el ministro de Minas y Energía de Brasil, Bento Albuquerque, Eletrobras podrá invertir hasta 14.000 millones de reales (unos 2.800 millones de dólares) al año.

Actualmente, el Estado brasileño es el propietario del 60 % de las acciones de Eletrobras, la mayor generadora y transmisora eléctrica del país, porcentaje que se reducirá a cerca del 45 % tras la capitalización, por la que la empresa realizará una oferta pública de acciones en bolsa de la que se abstendrá de participar el Estado.

Pese a la venta del control, dicen los medios locales, el proceso le garantiza al Estado brasileño una "acción dorada" de la empresa, que le daría poder de veto en decisiones estratégicas de la compañía.

13 de julio de 2021

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Martes, 13 Julio 2021 07:03

Cuba: entre la vacuna y la crisis

Cuba: entre la vacuna y la crisis

 Cuba vive momentos tensos. La situación económica ha empeorado dramáticamente, los alimentos básicos son escasos, la moneda pierde valor y los números de contagios de covid-19 se están disparando. En este marco, Cuba vive inéditas protestas en las calles. Afortunadamente, las vacunas que se producen en el país están funcionando y el proceso de vacunación en marcha podría, con el tiempo, vencer la crisis sanitaria. Pero no son las vacunas las que pueden resolver la crisis económica ni la crisis de confianza política.

Cuba vive momentos tensos. La situación económica ha empeorado dramáticamente, los alimentos básicos son escasos, la moneda pierde valor, la frustración estalla en protestas callejeras, y los números de contagios de covid-19 se están disparando. Los casos diarios se han multiplicado por cuatro en tan solo tres semanas. Con más de 6.700 contagios por día y más de 25.000 hospitalizados confirmados por covid-19, el sistema de salud está llegando a sus límites. Sin embargo, la lucha contra la pandemia también trae la mayor esperanza: las vacunas desarrolladas en la isla muestran un nivel de eficacia muy alto, no solo en los estudios clínicos, sino también en la práctica.

El gobierno de La Habana había arriesgado mucho cuando, en mayo de 2020, decidió no importar ninguna vacuna, ni de Rusia ni de China. Tampoco a través de la participación en la plataforma de vacunas COVAX. En su lugar, apostó en desarrollar vacunas propias. Muchos se mostraron escépticos: ¿por qué esta isla caribeña de 11 millones de habitantes sería exitosa allí donde fracasaron multimillonarios emporios farmacéuticos?

La explicación es el sector biotecnológico que ha ido construyéndose sistemáticamente desde la década de 1980: una isla de eficiencia en medio de la economía socialista del país. Desde el principio, se hizo énfasis en el desarrollo de vacunas, no solo para el consumo interno, sino también para la exportación a países del Sur global. Es esta estructura de investigación y producción la que ha permitido a Cuba crear en muy poco tiempo dos vacunas listas para usar.

Ambas, «Abdala» y «Soberana-2», se basan en una plataforma de proteínas, un método utilizado durante décadas contra la poliomielitis, el tétanos y otras enfermedades. A diferencia de las novedosas vacunas de ARN mensajero de BioNTech y Moderna, se trata de una tecnología de la «vieja escuela». Pero la ventaja es que estas vacunas se pueden producir en las fábricas existentes, la experiencia indica un bajo nivel de efectos secundarios graves y no se necesita un enfriamiento extremo. Y son vacunas eficaces. Ya se han publicado los resultados de los estudios de fase 3, que muestran para Abdala una efectividad contra enfermedad sintomática de 92% después de completar el esquema de tres dosis, y para Soberana-2, una eficacia de 91%.

Los críticos han cuestionado estos números y han señalado falta de transparencia y documentación insuficiente en las revistas científicas. Es posible que con la aplicación práctica haya que hacer ajustes. A pesar de que ambos estudios de fase 3 se hicieron sobre más de 40.000 personas, los números absolutos en los que se basan los cálculos de eficacia no son altos; para Soberana-2 había cinco casos de enfermedad sintomática en el grupo vacunado versus 51 en el grupo placebo.

Pero más allá de los estudios, para ver que las vacunas sí son eficaces, la campaña de vacunación en curso habla por sí sola. Cuando se vacunó al personal médico del país, a principios de marzo, se redujo inmediatamente el número de contagios entre los empleados del sector sanitario. Esto se observa también desde el comienzo de las vacunaciones masivas en La Habana, en el mes de mayo.

Ya se han aplicado más de siete millones de dosis en una campaña que se ha concentrado en la capital del país, originalmente el epicentro del proceso infeccioso. En todas las demás provincias, las incidencias están aumentando fuertemente. En la capital, sin embargo, donde ya la mitad de la población ha sido vacunada, los contagios han caído a la mitad de su valor pico. Como en otros países con altos niveles de vacunación, se ve un repunte con la reciente entrada a Cuba de la agresiva variante Delta. Los estudios de fase 3 de las vacunas cubanas se hicieron todavía con la prevalencia de la cepa Beta. Aun si parecen dar buena inmunidad contra la Delta también, no se puede excluir que –como se ha visto con otras vacunas– la efectividad sea algo menor contra esa variante, sobre todo en caso de vacunación incompleta.

También en Irán se realizó un estudio de fase 3 para la vacuna Soberana-2, con 24.000 participantes, y allí la vacuna cubana ya obtuvo la aprobación de emergencia. En Cuba recientemente se dio la aprobación para Abdala mientras la para Soberana-2 es espera en las próximas semanas. Es de suponer que la autoridad de aprobación cubana espera con la aprobación formal hasta que se tenga disponible todos los datos requeridos por los protocolos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Porque, además de vencer la pandemia en su propio territorio, Cuba también espera exportar sus vacunas. Pero la producción a escala se enfrenta a grandes obstáculos. Los 100 millones de dosis cuya producción se anunció alguna vez para este año quedarán como una posibilidad teórica. Los insumos que se necesitan se han vuelto extremadamente escasos, porque empresas de todo el mundo apuestan al desarrollo de vacunas a base de proteínas, sea Novavax en Estados Unidos, Sanofi/GlaxoSmithKline en Europa o Anhui en China.

Si bien Cuba es «soberana» en el desarrollo de sus propias vacunas, tal como lo sugiere el nombre de una de ellas, esto no es así en cuanto al equipamiento y los componentes, que deben importarse. A los problemas mencionados se suma, como siempre ocurre en Cuba, el lastre del embargo estadounidense, que limita las oportunidades de adquirir maquinaria e insumos. Además, las amenazas de Washington a los bancos internacionales hacen que las transacciones financieras con la isla sean maniobras complejas y costosas. Como resultado, Cuba tendrá que concentrarse inicialmente en producir suficientes vacunas para su propia población. Por cierto, como gesto de solidaridad, hubo una primera entrega de 30.000 dosis de Abdala a su aliada Venezuela, cuyas entregas de petróleo a Cuba han disminuido, pero siguen siendo indispensables para abastecer a la isla. Se han prometido otros 12 millones de dosis, pero sin precisar la fecha de entrega.

También se espera poder negociar opciones de exportación, preferiblemente con prefinanciación. Otra opción es vender licencias a países como Argentina o Vietnam, que tienen sus propias capacidades de producción. En el pasado, la OMS ya ha comprado vacunas cubanas para campañas de vacunación en países del Sur global y podría volver a hacerlo en la actual pandemia. A mediano plazo, las vacunas a base de proteínas, como las cubanas, también son adecuadas como vacunas de refuerzo.

Por importantes que sean estas perspectivas, las vacunas cubanas pueden vencer la crisis sanitaria del país, pero no la económica. Esta sigue siendo tarea de una agenda de reformas que debería apuntar a reanimar toda la economía y no confiar en que el sector biotecnológico se convierta en la gallina de los huevos de oro. Y aún cuando son un logro del sistema de salud, no pueden ser las vacunas las que den respuesta a la largamente acumulada crisis de confianza política que en estos días se hace evidente en las calles. 

La lucha contra la pandemia en Cuba es, como en otros lugares, una carrera contra el tiempo. Entre la velocidad de la vacunación, por un lado, y la propagación del virus y sus variantes, por otro. Si las cosas van bien, la campaña de vacunación puede prevenir el colapso de los hospitales, hacer que gradualmente el país salga de las medidas de confinamiento y permitirle reabrir sus puertas al turismo internacional a tiempo para la importantísima temporada de invierno. El sector turístico era la industria más importante de la isla antes de la pandemia y su reactivación es indispensable como fuente de divisas en la actual crisis.

Pero las vacunas cubanas también deberían ser motivo de reflexión fuera de la isla. En tiempos de cadenas de suministro globales, muchos rápidamente tildaron todas las ideas de «autosuficiencia» de anticuadas. Durante la pandemia, sin embargo, hasta los países ricos tuvieron que aprender que no se puede contar con la globalización en tiempos de emergencia. Ya se trate de mascarillas o vacunas, a la hora de la verdad, no solo es America First, sino que cualquier otro país cuida primero sus propios intereses.

El hecho de que el sector biotecnológico de Cuba haya logrado desarrollar sus propias vacunas con los limitados recursos del país es sencillamente sensacional. Con el avance de la variante Delta y el dramático aumento de infecciones, combinado con la crisis alimentaria y el malestar social, la sociedad cubana está por vivir meses tensos, si no dramáticos. Pero el avance de las vacunaciones hace esperar que, llegando el invierno, Cuba se uno de los primeros países de América Latina en entrar a la «era post-covid».

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Miguel Díaz Canel sobre las protestas en Cuba: "Hay una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales"

Se presentó en la televisión y explicó los motivos de los cortes de luz

En una conferencia de prensa, el presidente cubano sostuvo que hay "acciones para desacreditar al gobierno y la Revolución", al tiempo que admitió el impacto de los recientes apagones.

 

El presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, denunció este lunes que Estados Unidos aplica "una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales en el país". Díaz Canel dirigió un discurso a la nación para "esclarecer todo un grupo de matrices que han tratado de imponer acciones para desacreditar al gobierno y la revolución". Desmintió haber llamado a la violencia a sus seguidores y se refirió a los cortes de luz que afectan a distintas partes del país y fueron una de las motivaciones de las protestas del domingo. El mandatario cubano había catalogado previamente a esas movilizaciones como "acciones de desestabilización política" que contaron con la intromisión estadounidense.

El lunes se respiraba en Cuba una tensa calma, sin servicio de Internet y con fuerte presencia policial en las calles de La Habana un día después de que miles de cubanos salieran a las calles para protestar contra el gobierno. La imagen del día la protagonizaron las decenas de mujeres que se concentraron frente a comisarías de La Habana para preguntar por el paradero de sus maridos, hijos y allegados detenidos o desaparecidos durante las manifestaciones del domingo.

"No llamamos al pueblo a enfrentar al pueblo"

Acompañado por miembros de su Ejecutivo y del Buró Político del Partido Comunista de Cuba con quienes respondió preguntas a la prensa, Díaz Canel afirmó que las protestas masivas del domingo en distintas partes de Cuba buscaron "fracturar la unidad de nuestro pueblo". El presidente señaló que su presencia en la televisión fue una iniciativa pensada desde hace días "para brindar información al pueblo" sobre la situación en el país, que atraviesa el peor momento de la pandemia y una severa crisis económica. 

Díaz Canel desmintió haber llamado a la violencia cuando el domingo instó a sus seguidores a concentrarse en las calles para rechazar las manifestaciones opositoras. "No llamamos al pueblo a enfrentar al pueblo sino que llamamos al pueblo a defender su revolución", argumentó el mandatario.

El líder cubano explicó que en distintas localidades de la isla se registraron robos en comercios mientras que en otras zonas los manifestantes volcaron autos y tiraron piedras contra las fuerzas de seguridad. Díaz Canel buscó demostrar de esa forma el funcionamiento de la "maquinaria ideológica y violenta" que está detrás de los disturbios.

En ese punto el presidente se preguntó: "¿A quién le molesta nuestro régimen? A la mayor parte del pueblo no, porque la mayoría lo ha refrendado en miles de debates públicos. ¿A quién le molesta? ¿A Estados Unidos? ¿Por qué no ven las virtudes de un sistema que trabaja para todos y tiene resultados en esferas de la salud, educación, seguridad social, tranquilidad ciudadana?". Para Díaz Canel, la actitud estadounidense "hace cerrar más las filas, nos une más, nos pone más claro cuáles son las verdaderas intenciones y hace nacer posiciones genuinas de defensa".

Tras una breve reconciliación entre 2014 y 2016, las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos están en su nivel más bajo desde que Donald Trump endureció el embargo vigente desde 1962, denunciando violaciones de derechos humanos y apoyo de La Habana al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. Estas sanciones, así como la ausencia de turistas debido a la pandemia, han sumido a Cuba en una profunda crisis económica y han generado un fuerte malestar social, seguido de cerca en Washington y el continente americano.

Guerra de cuarta generación

Rogelio Polanco, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe del Departamento Ideológico presente en la conferencia, sostuvo que en la isla están viviendo "lo que se conoce como guerra de cuarta generación" fomentada en gran medida por Estados Unidos. Algo similar a lo vivido en Venezuela, sostuvo Polanco, "donde se alcanzó un nivel muy intenso" de parte de las manifestaciones en contra del gobierno.

"Esto es parte de un manual que se ha aplicado minuciosamente en varios países, para lograr lo que se ha denominado como cambio de régimen. No hay tecnología ni estrategia de esta naturaleza que pueda contra la voluntad del pueblo. Venezuela ha demostrado que es posible derrotarlo, como lo está haciendo Cuba", dijo el dirigente comunista.

Apagones

Al responder una de las preguntas de los periodistas presentes en la conferencia, el presidente Díaz Canel reiteró que la nación sufre "una política cruel y agresiva de persecución financiera y energética sostenida" y recrudecida durante el gobierno del expresidente Donald Trump. En ese sentido el ministro de Energía y Minas, Liván Arronte Cruz, afirmó que se está trabajando en los problemas del sistema eléctrico nacional afectado por "el escenario extremadamente tenso" que atraviesa el país.

"Las limitaciones financieras y de crédito del país para reparar las termoeléctricas han estado muy marcadas por el bloqueo, así como los problemas en el acceso a los combustibles", subrayó Arronte Cruz. En el interior de Cuba los apagones se extendieron en las últimas semanas en medio del agobiante calor veraniego.

El presidente y el titular de la cartera de Energía atribuyeron los cortes a roturas en las principales centrales termoeléctricas de la isla y al aumento de la demanda energética, para asegurar después que el servicio se reestablecerá a partir de este martes. 

Coronavirus y caída del turismo

En otro tramo de la conferencia, Díaz Canel aseguró que Washington le teme al ejemplo de Cuba ebn su enfrentamiento a la pandemia de covid-19, pese al repunte de casos que desataron las manifestaciones del domingo. "Lamentablemente en el país disminuye la percepción de riesgo y circulan cepas que son más agresivas y con más transmisión, lo cual ha provocado un pico pandémico", destacó el mandatario, al tiempo que agregó que Cuba "demoró más que nadie en entrar a este pico pandémico" y pronto lo va a dejar atrás.

La situación de la salud pública en Cuba, en medio de la crisis por el coronavirus, se ha visto agravada por el bloqueo estadounidense. El embargo dificulta el acceso a medicamentos e insumos para la producción de vacunas. De acuerdo con la información proporcionada por la cancillería de Cuba, durante el gobierno de Trump se aplicaron 243 medidas coercitivas unilaterales contra Cuba; de ellas, 55 solo en 2020, las que sobresalieron por "su sistematicidad e intencionalidad", según las autoridades de la isla.

En el mes de junio la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución que exige el fin del bloqueo comercial, económico y financiero de Estados Unidos contra la isla. En ese momento el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció que los daños ocasionados por esta medida superaban los 147 mil millones de dólares.

Otro aspecto que preocupa a Cuba es la caída estrepitosa del turismo. En 2019 Cuba había recibido a 4,2 millones de turistas y en 2020 ese número descendió a 1,08 millones. En lo que va del 2021 solo ingresaron, hasta el momento, 120 mil viajeros al país, según datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (Onei).

El turismo es la segunda fuente de ingresos de Cuba por detrás de la venta de servicios profesionales al exterior. Constituye el diez por ciento del PBI del país y genera aproximadamente medio millón de empleos.

13 de julio de 2021

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Lunes, 12 Julio 2021 06:35

Haití y la mano de obra colombiana

Imagen: EFE

Las hipótesis tras el asesinato de Jovenel Moïse

¿Quién dio la orden de matar al presidente Moïse? ¿Quiénes fueron? ¿Los asesinos están entre los exmilitares y comandos colombianos detenidos hasta ahora en Puerto Príncipe?. Múltiples interrogantes del magnicidio. 

Haití lleva consigo una marca que parece perpetua. Sus muertos se cuentan de a centenares de miles sin que haya sufrido una guerra formal o no declarada. Son demasiadas tragedias juntas: el hambre, las pestes, un terremoto que en 2010 dejó 316 mil víctimas fatales, casi tres décadas de dictadura con el clan Duvalier, Papá Doc y Baby Doc (1957-1986), golpes de Estado, quince presidentes en 33 años y el 7 de julio último, un magnicidio, el de Jovenel Moïse.

La desgracia encontró un hábitat ideal para reproducirse en este territorio de 11,2 millones de habitantes. Su historia desbarrancó desde que nació como república. Fue el segundo país de América después de Estados Unidos en independizarse de las colonias. Un faro libertario guiado por sus pioneros y ex esclavos. Pero en el siglo XX y lo que va del XXI nunca pudo sacudirse una etiqueta: la de la nación más pobre del continente. Lleva décadas así y ahora, una vez más, sin presidente.

La política de Haití está en piloto automático desde un tiempo incalculable. Pero es un piloto automático que no funciona. Hay indicios de que a Moïse, un empresario bananero al que cosieron a balazos, se la tenían jurada. Las preguntas son: ¿Quién dio la orden? ¿Quiénes fueron? ¿Los asesinos están entre los exmilitares y comandos colombianos detenidos hasta ahora en Puerto Príncipe? Daría la sensación que sí, aunque faltan todavía más pruebas para ratificarlo. Si fuera esta la hipótesis, la policía local habría sido muy rápida y eficiente para atraparlos. Y los soldados, suboficiales y oficiales colombianos entrenados bajo las tácticas de contrainsurgencia por EE.UU, muy verdes. Como el color de las boinas de la fuerza especial del ejército estadounidense que los adiestró.

Edgar Ceballos, presidente del Cuerpo de Generales y Almirantes de la Reserva Activa de Colombia (FFMM) declaró: “Hubo un mal planeamiento, la operación no tuvo vía de escape”. En la misma entrevista virtual de La Semana, un medio de su país, su compañero de directiva, el vicepresidente Guillermo León agregó: “Fue una operación terriblemente mal organizada”.

Mercenarios

El sábado 10 se conoció que los militares capturados después del asesinato de Moïse habían sido contratados por la empresa CTU Security con sede en Miami. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, citó en público el dato que había publicado antes la agencia AP. No fue por azar. El dueño de esa agencia de seguridad que conchaba mercenarios es Antonio Enmanuel Intriago Valera, un venezolano que apoya a Juan Guaidó, el pseudo presidente de una república imaginaria.

La otra hipótesis que investigan varios servicios de inteligencia en Haití parece que se desvaneció cuando Martine Moïse , la esposa del mandatario asesinado, dijo desde Miami, donde está internada tras sobrevivir al ataque: “Mientras hoy están en prisión los mercenarios que asesinaron al presidente, hay otros mercenarios que quieren asesinar el sueño, la visión y las ideas del presidente para el país”. Sus dichos no coinciden con los del exsenador opositor Steven Benoit: “no fueron los colombianos, sino la propia seguridad del presidente la que lo asesinó”, señaló.

La colombiana Jenny Capador Giraldo explicó - citada por el diario El Tiempo- que su hermano Duberney, uno de los comandos muertos en Puerto Príncipe “me decía que habían llegado tarde a proteger a la persona que tenían que cuidar, me imagino que era el Presidente. Que la Policía los tenía acorralados y que él iba a tratar de mediar para que los escucharan”. El mensaje lo recibió por Whatsapp, dijo la mujer. El militar era sargento y había pedido la baja en 2019. El grupo de colombianos estaba integrado por efectivos de distinta graduación. El de mayor rango es el exteniente coronel del ejército Carlos Giovanni Guerrero Torres. Hoy está preso en Haití.

Cualquiera de las dos hipótesis que se confirmara sobre los verdugos de Moïse, llama la atención la improvisación o la ingenuidad de los detenidos. Una de dos. Todos tuvieron alta preparación en unidades del ejército, combatieron contra los narcos y la guerrilla. Pero cayeron casi sin ofrecer resistencia. Incluso algunos fueron detenidos por la gente y entregados a la policía. De los 28 que intervinieron en el ataque según el gobierno local – dos son de origen haitiano-estadounidense-, veinte están detenidos, tres murieron y cinco continúan prófugos. Ese es el balance que publicó el sábado Le Nouvelliste, el diario más importante de Haití.

Si se demostrara que les encargaron matar a Moïse, habrían cometido otra impericia. Se expusieron en las redes sociales en los días previos a su ingreso a Haití desde la frontera con República Dominicana, el único país limítrofe con el que comparte la isla La Española. La evidencia son los posteos de uno de los comandos más experimentados. Manuel Antonio Grosso Guarín se sacó varias fotos y las subió a su Facebook haciendo turismo desde el Faro Colón, en Santo Domingo. La unidad investigativa de El Tiempo lo describe como “uno de los militares mejor preparados del Ejército colombiano. Recibió entrenamiento de Comando Especial con instructores estadounidenses. Y, en 2013, estaba asignado al Grupo de Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas”.

Sus excompañeros lo identificaron esposado y sentado en el piso apoyado contra una pared, cuando se lo expuso junto a los demás para la prensa. En un video también aparece capturado por un grupo de civiles junto a otro mercenario, condición que en su país algunos militares de alto rango niegan. En la entrevista citada de La Semana, el general Ceballos comentó: “los soldados colombianos tienen entrenamiento como nadie en América”.

El coronel John Marulanda, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (ACORE) viajó varias veces a Haití como consultor en seguridad. Comentó que en su país “operaron mercenarios británicos e israelíes, y de Estados Unidos en Venezuela” de lo cual se desprende que la contratación de sus servicios se volvió habitual en Latinoamérica.

La privatización de las operaciones encubiertas tomó relieve con la Guerra de Irak. Mercenarios de la empresa estadounidense Blackwater mataron a 17 civiles iraquíes en la Plaza Nisour de Bagdad en 2007. Varios empleados de esa lucrativa compañía recibieron condenas por homicidio. Los militares colombianos son bastante requeridos en sociedades de ese tipo.

Marulanda explicó lo que pasa en la actualidad: “Los señores retirados van a trabajar a Emiratos Árabes, adquieren la nacionalidad de allá y no es ilegal o de mercenarios. El problema que se presentó es que ahí hicieron una alianza con otros países árabes para enfrentar a los chiitas, y por eso había colombianos combatiendo. Eso desnaturalizó la función por cumplir y hubo dos abatidos. También hemos tenido oficiales que han trabajado en Irak y Yemen”.

Profesionales de elite o improvisados, los militares colombianos entrenados por EE.UU ya operan en varios países. Los oficiales (R) Ceballos, León y Marulanda coincidieron en que cuando se retiran – aún está por confirmarse si en Haití no hubo comandos en servicio activo – su destino “queda sujeto al libre albedrío y solo siguen vinculados al sistema de salud”. En otras palabras, no les hacen un seguimiento. Son armas letales de carne y hueso.

Por Gustavo Veiga

12 de julio de 2021

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