La retirada de efectivo desata una ola de protestas violentas en Venezuela

Una persona ha muerto y al menos 10 han sido detenidas en los saqueos, disturbios e incendios que se han desatado por la escasez de billetes



La escasez de efectivo desató decenas de protestas e incidentes violentos en ciudades del interior de Venezuela este viernes, en los que ha muerto una persona, según informa el diario El Correo del Caroní. Los incidentes se produjeron el primer día después de finalizar el plazo de 72 horas dispuesto por el Gobierno de Nicolás Maduro para retirar de circulación todos los billetes de 100 bolívares disponibles en el mercado.


El domingo pasado, Maduro anunció la medida, que calificó de “radical” y “dura”, pero “inevitable”, para golpear a supuestas mafias que desde Colombia y Estados Unidos habrían orquestado una operación para sacar papel moneda de Venezuela y con ello desestabilizar a la ya devaluada moneda nacional, el bolívar.


Maduro entonces dio 72 horas para que los ciudadanos acudieran a taquillas de la banca comercial, tanto privada como estatal, para depositar o canjear por notas de otra denominación los billetes de 100 bolívares que estuvieran en su poder. Ese plazo expiró el jueves. A partir de entonces, el depósito de los billetes “desmonetizados” -como los nombra el Gobierno- solo estará realizándose durante otros cinco días hábiles en las oficinas del Banco Central de Venezuela (BCV).


Sin embargo, este viernes en la mañana, cientos de personas encontraron cerrada la sede del BCV en Maracaibo, capital del Estado de Zulia (occidente de Venezuela). Cuando manifestaron su descontento, se enfrentaron a un cordón policial. Hubo 10 arrestos. También se reportaron saqueos en comercios del oeste de la ciudad.


En la ciudad minera de El Callao, Estado de Bolívar (sureste del país), la negativa de los comerciantes a aceptar pagos en billetes de 100 bolívares despertó la ira de la población. Una persona ha muerto durante los desórdenes. Además el alcalde de la localidad, Carlos Chancellor, aseguró que 17 establecimientos comerciales resultaron saqueados y destruidos. La furia se ensañó especialmente con los locales de comerciantes chinos, quienes por lo general controlan el menudeo en las zonas populares de ciudades de provincia.


En Guasdualito, capital del Distrito Especial Alto Apure (llanos del suroccidente), dos agencias bancarias fueron incendiadas. La Guardia Nacional detuvo durante unas horas al diputado por el estado de Apure a la Asamblea Nacional, Luis Lippa, además de a otros tres dirigentes regionales del opositor partido Primero Justicia (PJ), que continúan arrestados acusados de haber promovido los incidentes.


Muchos clientes encontraron, en esa y otras localidades venezolanas, que los cajeros automáticos no funcionaban o que la banca comercial, siguiendo la normativa gubernamental, ya no aceptaba los billetes de 100 bolívares. También hubo protestas y saqueos en poblaciones de los Estados de Anzoátegui, Trujillo, Mérida, Táchira y Monagas.


En la capital del país, Caracas, la fila para llegar a la sede principal del BCV se extendía por más de 20 cuadras. Quienes lograron alcanzar las taquillas del organismo emisor de monedas encontraron que no había canje de billetes, pues el banco tampoco dispone de ellos. Solo se aceptaban depósitos de billetes a cambio de un vale en papel.


Como era un día de pago de quincena, muchos negocios confrontaron dificultades para cancelar los salarios a sus empleados no bancarizados, justo una semana antes de Navidad.


La crisis que desató la retirada compulsiva de los billetes de 100 bolívares, que representan casi la mitad del circulante que hay en el país, se agudizó con el retardo en la llegada de los billetes, de mayor denominación, del nuevo cono monetario, que debían entrar en circulación este jueves.


Este viernes, durante un acto en Caracas en el que condecoró a la canciller Delcy Rodríguez con la Orden de los Libertadores por su frustrado intento de colarse a la reunión de Mercosur en Buenos Aires, el presidente Maduro calificó la campaña de recolección de billetes como una “guerra relámpago” que crearía “alguna dificultad”. Sin embargo, confió en que los cinco días establecidos para terminar de recibir los billetes sacados de circulación en las taquillas del BCV bastarán para que “todo termine de salir bien”.


El Gobierno ordenó que los servicios de transporte público dependientes del Estado, como los sistemas de Metro en Caracas, Maracaibo, Valencia y Los Teques, así como los autobuses de la empresa oficial Sitssa, trabajen de manera gratuita hasta el próximo lunes 19 de diciembre. El anuncio no hace más que oficializar una realidad de hecho, pues los sistemas de transporte han funcionado a puerta abierta por la escasez de efectivo.


Por su parte, la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) emitió un comunicado en el que condena la “situación de zozobra y honda preocupación que el régimen ha generado en todo el país desde el domingo 11”, cuando se decretó la retirada de los billetes, y que este viernes “se ha expresado en protestas populares espontáneas. De acuerdo al pronunciamiento, con esta medida se somete al pueblo venezolano “a una situación de casi inducida desde el Gobierno”, que la alianza opositora urge a Maduro a rectificar.

 

Por Ewald Scharfenberg
Caracas 17 DIC 2016 - 01:01 COT

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¿Por qué China no lanza su anunciada bolsa petrolera en Shanghai?

La guerra multidimensional –excluyendo todavía la vía militar directa– de EU contra Rusia y China ha elevado su nivel en otros frentes y ahora se practica en forma obscena y directa en tres segmentos: 1) la guerra energética; 2) la guerra geofinanciera, y 3) la guerra de divisas, sin contar las otras confrontaciones, cibernética y de propaganda, en curso.

No fue menor el reciente anuncio timorato de relanzar la proyectada bolsa petrolera rusa de San Petersburgo, Spimex, que busca romper el supremacismo energético anglosajón y la hegemonía del dólar ( http://goo.gl/jXNzzo ), en paralelo a los amagos de independencia bursátil y liberación energética de China.


Bloomberg News destacó hace poco que la apertura de la bolsa petrolera de China en la plaza de Shanghai, donde operaría sus primeros contratos, arrastra los pies todavía después de más de 20 años (¡supersic!) de su anuncio ( http://goo.gl/My2mfO ).


El motivo aducido, poco creíble, es la volatilidad de los mercados, como si ello fuera algo novedoso, cuando es consustancial a la creación de burbujas del mercado neoliberal global, como acaba de confesar el francés centralbanquista Jacques de Larosière de Champfeu, malhadado ex director ejecutivo del FMI.


Anunciada para finales de 2015, la apertura de la bolsa petrolera de Shanghai –que contribuiría a romper el supremacismo energético anglosajón de la mercantilización del crudo por el Nymex y el IPE, respectivamente, en las plazas financieras de Nueva York y Londres– fue pospuesta hasta una fecha inespecífica de 2016, cuando ya han transcurrido cinco meses.


Hace más de 20 años, el gobierno chino introdujo un contrato doméstico de crudo en 1993, que fue detenido un año más tarde en medio de la evaluación (sic) de su industria energética.


No hay que evaluar demasiado 20 años más tarde cuando las importaciones de China se han incrementado en forma sustancial: 7.9 millones de barriles al día (MBD): 8.3 por ciento más en lo que va del año y cuya mayoría sirve para almacenar sus reservas estratégicas ( http://goo.gl/IfqVZp ).


No es lo mismo la China de hoy que la de hace dos décadas, cuando apenas empezaba a despuntar en la geoeconomía global –en ese momento se encontraba incluso detrás de México– y aún no implementaba su trascendental asociación estratégica con Rusia, en la fase de rehabilitación y restauración relativas del zar Vlady Putin.


Hoy los diestros mosqueteros chinos, veinte años más tarde, se han posicionado como la primera superpotencia geoeconómica global (medido por el poder adquisitivo) y han establecido una asociación estratégica nuclear y gasera con Rusia –cuyos verdaderos alcances permanecen secretos– para impedir la humillante estrangulación por EU.


Como imagen en espejo, las exportaciones de Rusia a China rompieron récord ( https://goo.gl/d1pjum ), lo que (en)marca la complementariedad que se puede generar entre los dos proyectos de las nuevas bolsas petroleras: la rusa de San Petersburgo (Spimex) y la de Shanghai.


El zar Putin parece aplicar el apotegma biologista de que la función crea al órgano, como profirió a finales de 2014, durante la cumbre de la APEC en Pekín, antes de las asfixiantes sanciones de Obama y de la guerra contra el rublo (vía desplome del crudo): “El uso del rublo y el yuan podría reducir la influencia del dólar ( https://goo.gl/96HMfA )”.


Casi un mes después de los anhelos tripolares de Putin, su feroz contrincante Obama –quien optó hasta ahora en forma eficiente y casi silenciosa por la guerra geofinanciera y la guerra de divisas, en lugar de las desastrosas aventuras militares– le propinó una tremenda paliza al rublo.


No será sencilla ni tersa la transición al nuevo orden tripolar entre EU, Rusia y China cuando los halcones –financieros y militares– de Washington se empecinan en su inviable unipolaridad.


China compite ya con EU como el mayor importador global de crudo y requiere no sólo establecer mayor influencia en la cotización del oro negro, sino también promover la utilización del yuan/renminbi, por lo que ha relajado las reglas que permiten la importación del petróleo a las refinerías “independientes ( http://goo.gl/9zSW3g )”.


No es nada desdeñable la participación de las refinerías chinas, que han llegado a procesar casi 10.6 MBD.


Más allá de la vulgar cuan reduccionista mercantilización del crudo, las coyunturas geopolíticas son cruciales para la toma de decisiones del gobierno chino, en la etapa de florecimiento/consolidación/salvaguarda por el mandarín Xi de su singular modelo mixto (público/privado).


Lu Feng, funcionario de Shanghai International Energy Exchanges, comentó que dicha bolsa energética debe concluir reglas y conductas de simulación mercantil –¡después de más 20 años!–, además de que requiere la aprobación de la Comisión Regulatoria de Valores Bursátiles de China.
Según Bloomberg, las turbulencias bursátiles y la volatilidad de los mercados financieros –donde descuellan tanto la guerra de divisas como la guerra geofinanciera entre el dólar y el yuan/renminbi que no se atreven a decir su nombre– han apaciguado las ansias del gobierno chino que necesita tener mayor influencia en la cotización del petróleo que controlan hoy en forma anómala las plazas de Nueva York y Londres.


¿Teme China a la guerra geofinanciera en boga que le pueden propinar sin misericordia las doblemente plazas financieras/energéticas de Nueva York y Londres?


En el más reciente encontronazo de guerra geofinanciera entre el dólar y el yuan/renminbi, China se vio obligada a desprenderse de un billón de dólares de sus reservas de divisas que siguen siendo las primeras del planeta, ahora disminuidas a 3 billones de dólares.


Gabe Collins, del portal The Diplomat (muy cercano a Japón), comenta que “el enfoque intenso sobre el auge del petróleo de Norteamérica (sic), Arabia Saudita y los yihadistas de Daesh/Isis oscurecen una importante tendencia (sic) energética emergente: la producción del petróleo de China está llegando a su pico ( http://goo.gl/lalPO6 )” –que explicaría su espectacular rebote reciente desde el desplome de 25 dólares el barril hasta los linderos de 50 dólares de hoy–, lo cual “tendrá implicaciones profundas en el mercado petrolero, ya que China no es sólo un importador masivo de crudo, sino que se encuentra también entre los cinco principales productores globales, detrás de EU, Rusia, Arabia Saudita y prácticamente empatada con Canadá ( http://goo.gl/cbMkes )”.


Otro capítulo especial lo constituye el petróleo de esquisto ( shale oil), del que China posee pletóricas reservas globales con un enorme potencial, según la muy sesgada EIA: 32 mil millones de barriles técnicamente recuperables.


¿Cómo responderá el presidente saliente Obama a las veleidades libertarias bursátiles de Rusia y China?


Por lo pronto, en el área del binomio ambiguo cuan confuso de cooperación/confrontación de Obama y el mandarín Xi, EU ha levantado en forma alarmante el embargo de venta de armas a Vietnam ( http://goo.gl/EtY8dV ), su antiguo enemigo, para confrontar a su nuevo rival: China.


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"El euro actual es un desastre, cualquier otra cosa sería mejor"

El economista advierte de que la expansión monetaria "ha sido poco eficaz creando empleo" y le parece increíble decir que España sale de la crisis porque el paro baje al 23%

 

Joseph Stiglitz (Gary, Indiana, 1943) habla con el tono de profesor y el aplomo de quien ha ganado el Nobel (en 2001) tanto si se trata de economía estadounidense como europea, e incluso de elecciones catalanas. Desde su despacho en la Universidad de Columbia, en Nueva York, brama contra uno de sus grandes caballos de batalla, la desigualdad en las sociedades más ricas. Acaba de lanzar La gran brecha (Taurus), donde lo aborda. Un gran punto de inflexión, a su juicio, fue la huelga de controladores aéreos en la época de Reagan, cuando recortó los derechos sindicales. Otro gran mal para la economía es la austeridad aplicada en Europa, la cual, dice, ha quebrado la unidad del euro. Luego recogerá la cartera y caminará encorvado por el campus de Columbia para regresar a su casa.


Pregunta. Defiende que la Reserva Federal (Fed) no suba los tipos de interés hasta 2016. ¿Qué clase de recuperación es esa que no puede soportar un precio del dinero al 0,25%?


Respuesta. No es una recuperación. En Jackson Hole [una reunión anual de banqueros centrales mundiales] había gente joven con camisetas con el lema ¿La recuperación de quién? Era la recuperación del 1%, porque los afroamericanos no se han recuperado, los salarios estadounidenses no se han recuperado... Básicamente no hay recuperación, están las cosas mejor de lo que estaban, pero hay un déficit de 3,3 millones de empleos.


P. En el mercado de los profesores, usted sería de ese 1%, ¿correcto?


R. Quizá, no lo sé.


P. Para una mejor redistribución,


R. Debemos mejorar ambas fases de distribución. Tenemos una gran desigualdad en los salarios, pero además no hacemos un gran trabajo a la hora de redistribuirlo con el sistema de impuestos. No creo que haya tantos profesores en ese 1%, creo que hay sobre todo banqueros y ejecutivos de empresas. Y esa concentración de ingresos resta dinero que podría gastarse en inversión, por ejemplo. El estilo de vida de la clase media ya no es asequible para la clase media americana, no puedes llevar a los hijos a la universidad, no lo puedes pagar, mucha gente ha perdido su casa, las trabajadoras no tienen permiso de maternidad... Estados Unidos creó la clase media y la está destruyendo.


P. ¿El aumento de la desigualdad es tan político, no es la globalización el mayor motivo?


R. La tecnología es relevante, y también la globalización pero EE UU tiene más desigualdad que ningún otro país, mientras que Suecia o Noruega tiene menos, cuando las leyes de la economía y la tecnología son las mismas. Suecia está entre los más globalizados y con tecnología, pero tiene menos desigualdad, así que quizá debemos luchar para tener una sociedad más igualitaria. Cuando hay tanta diferencia, te hace pensar que lo más importante no es la globalización o la tecnología, sino las políticas. Hay muchas normas que cambian muchas cosas. Por ejemplo, ¿debería los presidente de empresas cobrar lo que quieran sin preguntas siquiera a los accionistas? ¿O sin ni siquiera explicar bien lo que cobran?


P. ¿Cree que la expansión cuantitativa —el QE, por sus siglas en inglés— aumenta la desigualdad en Europa?


R. El QE en EE UU hizo que subiera el precio de los activos en mano de los más ricos y la gente jubilada que depende de los bonos públicos se ha hecho más pobre. Pero ha sido poco efectivo creando empleos. En Europa es parecido y la verdadera pregunta es si va a compensar la creación de empleo. En países en los que el desempleo es un gran problema, como España o Grecia, el efecto dominante es la austeridad. La esperanza del QE era que esta liquidez se tradujera en más inversión y gasto, pero el motivo por el que no tuvo más éxito en EE UU es porque el sistema bancario no estaba funcionando muy bien. El problema en España o Grecia es cien veces peor. Sus bancos están tan devastados por la pérdida de dinero, que es muy difícil volver a prestar. No espero que el QE no lleve a mucho más crecimiento en España o Grecia.


P. No ve a España fuera de la crisis.


R. No, es increíble que haya gente que diga que España ha doblado la esquina de la crisis por el hecho de que el paro haya pasado del 25% al 23%. En cualquier otro contexto ese 23% sería considerado un desastre, y el 50% de paro juvenil es otro desastre. No sé como el Gobierno puede decir que ha sido un éxito, es como si tiene a un tipo que estaba casi muerto, y te alegras de que no ha muerto, pero sigue casi muerto.


P. ¿Conoce el auge independentista en las elecciones catalanas?


R. Sí, yo veo esto como una consecuencia del error de la política económica alemana, imponiendo la austeridad y llevando a alto paro. Destruye el tejido social, puedes ver lo que ha pasado en Grecia o en Francia. Esto es más saludable que el aumento del fascismo, pero para mí es otro síntoma de la destrucción política que ha creado la austeridad.


P. ¿Qué consecuencia ve para España?


R. Mucha gente piensa que esto es destruir ese algo por lo que mucha gente luchó en la guerra civil, por una república española. Después de la dictadura había una esperanza de recrear ese país y la gente ve que ese sueño que se restableció en los setenta está amenazado ahora.


P. ¿Y qué implicaría para la economía?


R. La zona euro es un proyecto fallido, así que solo es un aspecto más de su fracaso. Se suponía que debía unir a la gente y ahora está incluso dividiendo a los propios países. Ahora la pregunta es si debe haber más o menos Europa y de verdad deseo que haya más, porque esta casa a medio construir está creando mucha destrucción económica y política. En Europa se dice que el euro es Europa, pero el euro es un trozo papel. Si hubiera funcionado bien, si no se hubiera arruinado por la austeridad, por las ideas, por el único mandato de la inflación... El BCE solo está preocupado por la inflación, cuando el problema es el 50% de paro juvenil.


P. Pero una vez has creado el euro, no puedes volver atrás. ¿O sí puedes?


R. Sí puedes, creo que debería ir hacia adelante pero la imposibilidad de los últimos cinco años me ha hecho menos optimista. Hay modos de ir atrás, de decir que esto fue un experimento prematuro y podemos crear un euro flexible, un euro español, uno griego, un euro para el norte, otro para el sur... Debemos reconocer que la actual dirección es un fracaso. En España han pagado muy caro ese trozo de papel. Hubo dos razones para el euro: para la prosperidad y para la unión y qué ha pasado: tiene recesión, un desastre económico y división.
P. Entonces romper el euro no sería tan desastre.


R. El sistema actual es un desastre, casi cualquier otra cosa sería mejor, y eso sería mejor.


P. ¿Incluso quebrar la eurozona sería mejor?


R. Sí, mejor.


P. ¿La nueva victoria de Tsipras en Grecia es un éxito de la troika o un fracaso de esta?


R. La austeridad es una política fracasada y la gente griega la ha rechazado repetidamente, pero ha creído equivocadamente que debe conservar ese trozo de papel, el euro, y aceptará términos inaceptable para quedarse en él. La troika no ha convencido a los griegos de que sus políticas funcionan, si la troika quiere creer que se puede ejercer el poder como la amenaza, esta es un victoria para la troika, pero es un fracaso. A menos que la troika cambie de política, la depresión en Grecia va a seguir. Quizá ahora vaya un poco mejor este año y el siguiente porque las restricciones fiscales se han reducido, pero en 2018 hay un objetivo de 3,5% de superávit primario y va a volver la depresión. El tercer rescate no puede funcionar si la troika no cambia.

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Sábado, 19 Septiembre 2015 05:08

Plan bomba

Plan bomba

Chile, Brasil, Colombia y Perú son los países que la ortodoxia económica puso como ejemplos a imitar a lo largo del kirchnerismo. El manejo de sus economías con criterios de mercado los posicionaba como plazas atractivas para los capitales internacionales, decían. Eso les daba acceso a importantes volúmenes de financiamiento por distintas vías: inversión extranjera directa (empresas que se radicaban para producir), venta de activos financieros a través de la Bolsa y los bancos y emisión de deuda a bajas tasas de interés. A eso llamaban estar integrados al mundo, mientras que la Argentina, por el contrario, quedaba afuera de ese combustible supuestamente imprescindible para garantizar el crecimiento. La idea de vivir con lo nuestro era denostada por considerarla retrógrada e inviable. "No entienden cómo funciona el mundo", explicaban. La condición para participar de la fiesta de la liquidez global era seguir al pie de la letra el recetario neoliberal. Es decir, esquemas fundados en la valorización financiera, la reprimarización productiva y el derrame de ganancias desde las cúpulas empresarias al resto de la sociedad.


El concepto de base de esos modelos es que hay que congraciarse con los mercados para sobrevivir. Esta semana hubo una muestra casi dramática de lo que implica el desarrollo de esa lógica por parte del presidente del Banco Central de Brasil, Alexandre Tombini: afirmó que es imprescindible implementar reformas económicas estructurales "de manera urgente" luego de que la calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) bajara la nota del país la semana pasada. Tombini declaró que "la situación se ha puesto más desafiante por la retirada del 'grado de inversión' a los títulos soberanos", y eso "refuerza la necesidad de proseguir con más determinación y perseverancia en el proceso de ajustes". Sus palabras tuvieron como destinatarios a los legisladores de Brasil, para convencerlos de que aprueben sin dilaciones el último plan de ajuste propuesto por el Gobierno, que comprende la suba de impuestos y el recorte de gastos sociales. Tombini sostuvo que esas medidas permitirán "fortalecer los fundamentos macroeconómicos" y llevarán a la economía otra vez al crecimiento en el corto plazo.


La pérdida de soberanía económica es una de las primeras consecuencias cuando se gobierna para los mercados. Una vez que se toma ese camino, como se recordará por la experiencia nacional, las exigencias van siendo cada vez mayores. El arco se corre, y entre tanto van cayendo derechos sociales. Se genera una dinámica donde los organismos internacionales, las calificadoras de riesgo, los analistas de los bancos y los "gurúes" de las finanzas van marcando a los gobiernos lo que tienen que hacer, y por más esfuerzos que éstos demuestren, su respuesta siempre les parecerá incompleta o insuficiente. Brasil atraviesa esa etapa.


Chile, Colombia y Perú aún tienen más crédito de esos evaluadores por sus tratados de libre comercio con Estados Unidos y Europa. Sin embargo, las recomendaciones son del mismo tipo. Los tres países, y mucho más Brasil, iniciaron el año con pronósticos de desempeño económico –desde la ortodoxia– mucho más optimistas de lo que se ha verificado en los hechos.


n Brasil. El FMI estimó que la economía crecería 0,3 por ciento este año. El gobierno ya reconoce una baja del 1,9 y las perspectivas del mercado ahora son de una caída del 2,6. El desempleo arrancó 2015 en 5,3 por ciento y escaló en agosto a 7,5, su nivel más alto en más de cinco años. En noviembre de 2009 también había marcado 7,5. En el medio se está produciendo una devaluación brusca, del 46 por ciento desde enero y contando. La inflación, pese a la recesión, duplicó la meta del Banco Central y tocó 9,53 por ciento en agosto último, su pico más alto en doce años. Inflación y recesión, lo que vaticinaban para Argentina, se está dando en Brasil.


n Chile. La desaceleración económica lleva cinco trimestres consecutivos. El presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, indicó que la expansión sería del 2 por ciento en 2015, la mitad del cálculo de comienzos de año. Lo dijo el 1 de septiembre en el Senado, durante una audiencia en la que admitió su descontento: "El repunte que esperábamos de la actividad y la demanda se ha vuelto a retrasar. Las tasas de crecimiento que prevemos para la economía en 2015 y 2016 son menores que el promedio del último quinquenio". "Es un informe realista, ni optimista ni pesimista", agregó. La desocupación subió a 6,6 por ciento a finales de agosto, 0,5 décimas más que en enero, y las proyecciones del mercado son que en diciembre llegará a 6,8. "Con todo, las mayores cifras de desempleo siguen siendo contenidas por la alta creación de empleo del sector público", señaló un informe del banco Santander Chile. Esa política es denostada en la Argentina por el aumento que supone del gasto público. La inflación, a su vez, se estiraría a 4,9 por ciento en el año, más de un punto y medio por arriba de la meta original. El problema en países como Chile es que los incrementos de precios no tienen una correlación de paritarias aceitadas que equiparen la pérdida salarial.


n Colombia. El gobierno había previsto un crecimiento del 4,6 por ciento para el año. Ahora ya está en el 2,8. La desocupación, pese a ello, retrocedió a 9 por ciento a fines de julio, desde al 9,9 de un año atrás. Aun así, La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) alertó en un informe reciente que "la inequidad e informalidad, y la pobreza en personas de la tercera edad, permanecen entre las más altas de América latina". La inflación se ubicó en 4,0 por ciento de enero a agosto, contra 3,7 de todo 2014 y 1,9 de 2013. La actualización salarial también se realiza según parámetros de mercado.


n Perú. En septiembre se produjo el cuarto descenso consecutivo de la proyección de crecimiento para 2015, hasta 2,8 por ciento, desde el 4,0 por ciento de principios de año. En 2014 la expansión había sido de 2,35 por ciento, su peor performance desde 2009. "La producción se ha desacelerado en medio de una caída de las inversiones y una menor demanda de metales de grandes consumidores como China", describió la agencia Reuters hace dos semanas. La inflación, que debía ubicarse entre 1 y 3 por ciento en el año, terminaría en 3,5 según los últimos sondeos.


El contexto de declive económico, como se advierte, es generalizado en la región. El motivo central en la mayoría de los casos es la caída de los precios internacionales de las materias primas, que constituyen la base de las exportaciones. Argentina, sin embargo, ha logrado recuperarse en 2015, a contramano de los pronósticos de la city porteña, que alertaban sobre las duras consecuencias de no acordar en enero con los fondos buitre, tras el vencimiento de la cláusula Rufo. El crecimiento económico es mayor que en 2014, la inflación se desaceleró según todas las mediciones, incluidas las privadas y las del Gobierno de la Ciudad, y la desocupación bajó a 6,6 por ciento. La cobertura social y el salario mínimo, en tanto, son los mayores de la región. El plan bomba, al parecer, estaba en otro lado.

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Bajo asedio, Grecia ordenó un corralito

Los socios europeos dieron la espalda a Tsipras luego de que anunciara un referéndum en el que los griegos deberán decidir si aceptan o no los recortes. El premier adelantó que ni la Bolsa de Atenas ni los bancos operarán hoy.


Grecia se despierta hoy con un "corralito" y los líderes europeos con una pesadilla. Los banqueros gobiernan, las democracias están sometidas a ellos. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, buscó dar vuelta el paradigma y restaurar la soberanía popular con una consulta prevista para el próximo 5 de julio en la cual los griegos deberán decidir si aceptan o rechazan las condiciones impuestas por la troika (Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea y Banco Central Europeo) luego de que el Eurogrupo (países de la zona euro) rechazara desembolsar el monto del segundo rescate. Bastó con que Tsipras acudiera al voto para que una lava volcánica de pánico recorriera Europa. Acorralado de todos lados por sus "socios", con una inmensa fuga de capitales en curso (sólo el sábado salieron 400 millones de euros) Tsipras anunció ayer la medida más temida por la Unión Europea: el control de capitales, o sea, un "corralito". El jefe de Gobierno también adelantó que este lunes 29 de junio ni la bolsa de Atenas ni los bancos mantendrían operaciones. Las cancillerías ya apostaban por lo peor. Alemania y Holanda advirtieron a los turistas que viajan a Atenas de que lleven "suficiente dinero al contado". Nadie sabe a esta altura qué pasará hoy. En un contexto semejante y con los precedentes escatológicos de la más reciente historia griega, la instauración del control de capitales parecía inevitable. Entre 2010 y 2015, más de 80 mil millones de euros salieron del país. El control de capitales fue instaurado en Malasia y Tailandia en la década de los '90, también en la Argentina en 2001, en Islandia en 2008 y en Chipre en 2013. Su meta es simple: se trata de evitar que los capitales salgan del país, es decir, el llamado "pánico bancario", "el bank run".


La única buena noticia que recibió el país vino ayer del Banco Central Europeo, el BCE. La institución dirigida por Mario Draghi mantuvo vigentes las líneas de liquidez de urgencia (los ELA), con lo cual se despeja por el momento uno de los horizontes más catastróficos. Todo pende sin embargo de un hilo. El primer ministro francés, Manuel Valls, dijo ayer que el Banco Central Europeo no puede en ningún caso "cortar el suministro". Sin embargo, la decisión del BCE puede ser revisada a más tardar a partir del miércoles. Ese día Grecia deja de estar bajo el amparo del programa de rescate y, encima, tiene que pagar a las Tortugas Ninjas del sistema financiero, el Fondo Monetario Internacional, 1500 millones de dólares. Si el Banco Central Europeo interrumpe sus aportes los bancos griegos se quedarán sin dinero. Nunca como hoy la confrontación entre los escuderos de las finanzas y un país democrático que eligió una mayoría para no someterse a los dictados de la banca había llegado a un grado tan extremo. Según las declaraciones de los responsables griegos, la disyuntiva de la solución no está en manos de FMI, de la Comisión Europea del BCE sino de Alemania. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró a la prensa alemana que es la canciller de Alemania, Angela Merkel, quien "detenta la llave" (ver recuadro). Los europeos han tenido una actitud sobradora y excluyente con el dirigente griego. Aunque es miembro de él, Varoufakis no fue invitado a participar en la reunión del Eurogrupo que se celebró el sábado.


El control de capitales no es una medida liviana y cuesta levantarla de un día para otro. En Chipre, por ejemplo, duró dos años. No obstante, la pesadilla que acarrea esta decisión consiste en saber si en control de capitales no es sino la antesala del "Grexit", entiéndase, la salida de Grecia de la zona euro. Los plazos son múltiples y cortos. Grecia tiene hasta mañana 30 de junio para pagar los 1500 millones de euros al FMI y, si no lo hace, caería en defaut parcial. Atenas abriría así la puerta para salir del euro al tiempo que se quedaría sin posibilidad de conseguir el segundo segmento del plan de rescate financiado por la troika, 7,2 mil millones de euros. La segunda frontera crítica aparece en la agenda el próximo 22 de julio. Ese día marca el límite para que Grecia pague los 3,5 mil millones de euros que le debe al BCE. Dicho esto, cada uno de estos datos de ruptura puede quedar en la nada porque no existe en ningún tratado europeo la posibilidad de que un país se salga de la unión o del euro, ni tampoco que pueda ser expulsado. La pertenencia a la unión monetaria es irreversible. El esquema es complejo y totalmente inédito. Si no le paga al BCE o al FMI, Atenas puede con todo recuperar cierta soberanía financiera y hacer circular el euro al mismo tiempo que su o sus propias monedas paralelas.


En el discurso en el cual anunció la instauración del control de capitales, Alexis Tsipras aseguró que los depósitos de los ciudadanos "en los bancos griegos está garantizado" (ver pág. 20). El premier también reveló que le había pedido a la Unión Europea y al BCE la prolongación del programa de ayuda para su país. Tsipras precisó que esperaba "una respuesta rápida a esta demanda democrática de base". En su conjunto, cabe preguntarse cuánto hay de teatralización y cuanto de verdad en este enredo. Si bien Tsipras les pidió a sus ciudadanos que votaran "no" a los nuevos sacrificios exigidos por la troika, los sondeos de opinión vaticinan un "sí" mayoritario. Tal vez, lo más terrible sean los años perdidos y los sufrimientos de un pueblo entero. En 2011, el entonces primer ministro Geórgios Papandréou había propuesto la organización de un referéndum para consultar al pueblo griego sobre los recortes y ajustes que se venían. El también entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, se opuso vehementemente, al igual que la canciller alemana, Angela Merkel, quien había dicho "votar es peligroso". Tsipras le sacó ahora el voto soberano.


Anoche, las capitales del Viejo Continente sufrieron un colapso. François Hollande y Angela Merkel convocaron reuniones de urgencia. Lo impensable, o lo que sólo entraba en los cálculos de la "economía ficción", se convirtió en un trastorno tangible. La mayoría griega decidirá la semana próxima el destino que quiera. El euroegoísmo, la grosería dictatorial y financiera del FMI, la inmensa estafa organizada por los mismos europeos y las consultoras norteamericanas para que Grecia entrara en el euro convergen en un terremoto global. Todos son responsables de la hecatombe, pero sólo los griegos, en sus ya aspiradas vidas cotidianas, seguirán pagando la cuenta.


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Domingo, 16 Febrero 2014 06:11

Brasil y la turbulencia en la economía

Brasil y la turbulencia en la economía

Dilma Rousseff empezó el último año de su mandato presidencial enfrentando fuertes resistencias en el mercado financiero local, con una mezcla de temor y desconfianza en los inversores extranjeros.


No es un fenómeno único: buena parte del escenario internacional se muestra poco propicio a los países emergentes. Las incertidumbres del mundo no eligen blancos aislados, afectan todos de manera general, y a algunos de manera particular. Brasil no quiere estar en esta última categoría y el gobierno trata de buscar una estrategia eficaz para lograrlo, tanto en el campo interno como en el externo.
Además, la situación de la economía tiene peso específico en las elecciones generales de octubre. La persistente presión inflacionaria (2013 cerró con una tasa de 5.91 por ciento) es buena munición para los adversarios, y gracias a los segmentos de alimentación, vestido, transporte y servicios afecta directamente a las clases más bajas, donde se concentra el grueso del electorado.


Por todo eso, Dilma se concentra en enviar señales en varias direcciones: al electorado, al mercado financiero y, por extensión, al exterior.
Con insistencia, trata de asegurar que Brasil dispone de los medios necesarios para hacer frente a la crisis que amenaza a los países emergentes. Insiste en que en 2014 el gobierno mantendrá una gestión compatible con la continuidad de la política de profundo compromiso con la responsabilidad fiscal, y dice que en su gobierno hay plena disposición para hacer que 2014 sea un año mejor que 2013.


El principal problema de la mandataria es que, por más que asuma compromisos y difunda datos que deberían tranquilizar a los inversionistas, todavía no ha logrado convencer a los analistas, consultores e inversores de que el cuadro es mucho menos feo de lo que pintan. Argumentos concretos, como la continuidad del nivel de empleo y la reducción de las desigualdades sociales, además de la estabilidad y del crecimiento económico, no parecen suficientemente convincentes, o seductores, para los dueños del dinero.


También hay vientos preocupantes en el escenario externo, que hacen que la volatilidad de la Bolsa y las oscilaciones del cambio afecten aún más algunos sectores de la economía ya bastante debilitados, en especial la industria.


En lo que va del año, la bolsa cayó 12 por ciento en Brasil y el dólar se revaluó otro tanto frente al real. A eso se suman las presiones para que aumente aún más la tasa básica anual de interés, la Selic, y también eso preocupa al gobierno.


En intensas reuniones a puerta cerrada, técnicos del Banco Central y emisarios del equipo económico tratan, sin mucho éxito, de convencer a analistas y consultores de que esa proyección no tiene base concreta alguna. A la vez, intentan demostrar que en enero la inflación se mantuvo bajo control y que los gastos del gobierno siguen el mismo camino.


Sin embargo, hay problemas que no pueden ser ignorados. Las exportaciones tuvieron el peor enero de la historia, con un déficit de 4 mil millones de dólares, y se supo que la recaudación fiscal aumentó alrededor de 2 por ciento en 2013, en comparación con el año anterior, mientras los gastos públicos subieron 7 por ciento.


En suma, todo eso lleva a que los grandes fondos globales de inversión miren hacia Brasil con desconfianza creciente.


Por si fuera poco, ahora surgen críticas contundentes vinculadas a algunas medidas adoptadas por Dilma para reducir precios, contener la inflación y estimular el consumo interno, que ayudaron a corroer el saldo de las cuentas públicas.


Subsidios y renuncias fiscales para abaratar productos y servicios, de la gasolina a la energía eléctrica, de los alimentos a los electrodomésticos, pueden haber costado alrededor de 20 mil millones de dólares en 2013. Son cálculos del mercado financiero, con base en datos oficiales.


Con ese valor, el gobierno podría haber cumplido holgadamente la meta oficial de ahorrar 50 mil millones de dólares para disminuir la deuda pública. Se lograron unos 37 mil millones, lo que provocó fuerte insatisfacción y nueva desconfianza de los inversores sobre la capacidad del gobierno para cumplir sus metas.


Sin embargo, suspender algunos programas significaría quitar a una parte sustancial de la población el acceso a bienes y servicios, y liquidaría de una vez el exitoso Mi casa, mi vida, que en tres años entregó, con base en créditos de bajísimo interés, alrededor de 3 millones de viviendas de interés social por todo el país.


Por su parte, el gobierno afirma que la economía puede perfectamente soportar ese resultado y que no pretende interrumpir programa social alguno.

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Estancamiento con deflación, el décimo momento de la crisis

ALAI AMLATINA, 10/0/2/2014.- Todo parece indicar que ha comenzado con fuerza el décimo momento de la crisis iniciada en agosto de 2007 que ha implicado múltiples quiebras bancarias y costos fiscales masivos en Estados Unidos. Esto ha sido seguido por ajustes de consumo que han impactado sobre el crecimiento de la economía de la Zona Euro y británica. La inyección de liquidez de la banca central para evitar una deflación llevó en un primer momento a un auge de precios en el mercado de commodities y generó una crisis de dos velocidades: los detenidos y los que crecían porque sus exportaciones tenían precios altos.


Los programas de estímulo monetario de la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra desde 2009, el Banco Central Europeo (BCE) desde 2012 y el Banco de Japón desde 2013, terminaron por dotar a la banca de inversión de un mayor apalancamiento y con ello, favorecieron apuestas especulativas en los mercados de renta variable (commodities, acciones, tipos de cambio y bienes raíces). De ahí se desprende que el repunte de los mercados de valores no haya arrastrado la recuperación del mercado de trabajo en ninguna parte. Lo que hizo fue sostener artificialmente un nivel de precios en leve crecimiento en un contexto de contracción del consumo en las economías maduras.


La decisión de Ben Bernanke de terminar con el programa de la Fed en mayo de 2013 puso sobre la mesa la fragilidad de la recuperación económica global y reveló el unilateralismo estadounidense en la toma decisiones para beneficio propio sin mirar los efectos sobre el resto del mundo. Durante su discurso en el Club de Prensa Nacional en Washington a mitad de enero de este nuevo año, la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, se convirtió en la primera autoridad mundial en alertar de "riesgos de deflación" en las "economías avanzadas". Esto es cierto para Estados Unidos pero en especial para la Zona Euro, con una inflación interanual de 0.80% a diciembre de 2013, por debajo del objetivo de 2% fijado por el BCE, los datos oficiales muestran deflación para prácticamente la mitad de Europa desde mayo. Japón apenas logra salir de su deflación de larga data iniciada en los años noventa.


Con expectativas de reducción de precios a futuro, el consumo presente se contrae con un efecto multiplicador negativo sobre la demanda agregada. La inversión se reduce y la banca se muestra más renuente a prestar. De otro lado, se precipita la quiebra de bancos y empresas y aumenta la centralización de capital (Véase A. Graña, "¿El mundo en deflación?",http://www.obela.org/node/1624). Los datos antes de la deflación muestran que durante 2013 desaparecieron 269 instituciones financieras europeas (EUbusiness, 21/01/2014) y 767 estadounidenses entre diciembre de 2010 y septiembre de 2013, según el FDIC, la agencia de seguros de depósitos de dicho país.


Por otro lado, de acuerdo con el informe Perspectivas de la economía mundial del FMI actualizado a enero de 2014, las economías emergentes crecerán 5.1% en promedio durante el año en curso arrastradas por China que crecerá 7.5 por ciento. Como ya es habitual, los estimados del Fondo están sobre valuados. Los indicadores del Metals Futures Market de enero mismo muestran una baja de precios de 11 por ciento. El descenso iniciado en el año 2011 se ha acentuado conforme se anunció el inicio del fin del programa de estímulos monetarios en mayo, se concretó en diciembre de 2013 y comenzó a implementarse en enero. Los precios de las materias primas están determinados a medias por la demanda real, la demanda financiera también juega un papel importante.


Lo que se está viendo, por tanto, es el fin del triple arbitraje de tasas de interés, tipos de cambio y precios de activos financieros, observado desde que las tasas de interés se volvieron negativas en el año 2003 y acentuaron su caída desde 2009. El fin del triple arbitraje implica la inversa con el impacto sobre los tipos de cambio de las economías emergentes, la tasa de inflación en dichas economías y las tasas de interés. La consecuencia de una contracción del consumo podría derivar río abajo en una recesión económica en el mundo emergente. En agregado significa la generalización global de la crisis. La interrogante es hasta cuándo permanecerá el continente asiático al margen de esta dinámica.


"La cooperación monetaria internacional se ha roto [...] Los países industrializados tendrían que desempeñar un papel protagónico en la restauración de [la cooperación entre los bancos centrales], no pueden lavarse las manos y ajustar" sentenció Raghuram Rajan, actual gobernador del banco central de la India y ex funcionario del FMI en una entrevista a Bloomberg TV (Citado por Larry Elliot, The Guardian, 30/01/2014). La verdad es que no les interesa. Mientras las tasas de interés en las economías maduras sigan negativas en términos reales, subirán en las economías emergentes; así aseguran el traslado de riqueza mientras intentan contener lo inevitable al menos en el corto plazo. Estamos en un escenario similar a 1934, con el optimismo de que la crisis ya pasó y el desastre ad portas.


Por Oscar Ugarteche es Economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Miembro del SNI/Conacyt. Coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org y presidente de ALAI www.alainet.org.
Ariel Noyola Rodríguez es Miembro del proyecto OBELA, IIEC-UNAM. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

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Martes, 31 Diciembre 2013 08:00

La Fed, más fuerte y robusta

La Fed, más fuerte y robusta

Conforme se acercaba la temporada de asueto de 1913, sólo una cosa separaba a Woodrow Wilson de sus largamente esperadas vacaciones en el Golfo de México. El Congreso aún debatía una iniciativa de ley para crear la Reserva Federal (Fed), y Wilson había amenazado con mantenerlo en sesiones durante la Navidad, hasta que estuviera lista para que él la firmara.

 

Un siglo después, la Fed sigue ensombreciendo el periodo vacacional: al cierre de este informe estaba en reunión, deliberando poner fin a sus compras masivas de bonos gubernamentales. Más aún, el debate sobre su función es tan febril hoy como siempre. Para apoyar la economía, en meses pasados ha rescatado segmentos de Wall Street y asumido nueva supervisión del sistema financiero, además de acumular más de 3 billones de dólares en bonos. Muchos, incluso su ex presidente Paul Volcker, se preocupan de que esté creciendo demasiado.

 

Esos temores no son nuevos. En el primer siglo después de la fundación de Estados Unidos, el Congreso creó dos veces bancos centrales de facto, pero dejó caducar sus documentos constitutivos debido a la resistencia a la centralización del poder financiero. En 1907 la quiebra de una firma fiduciaria en Nueva York desencadenó una estampida de ahorradores en todo el país. El pánico resultante provocó la búsqueda de una solución duradera a la inestabilidad financiera crónica.

 

El Congreso integró una comisión encabezada por Nelson Aldrich, senador republicano, la cual consultó a banqueros y estudió los bancos centrales de Gran Bretaña, Alemania y Francia. Recomendó formar una asociación de bancos, en su mayoría privados, que emitiría su propia moneda para los miembros que enfrentaran corridas de ahorradores. Pero muchos demócratas temían que un banco central operado por banqueros sujetaría demasiado el caudal monetario, lo que privaría de crédito a empresarios y granjeros. Creían que el gobierno sería más liberal.

 

En su campaña presidencial de 1912 el demócrata Wilson atacó el plan de Aldrich, señalando que favorecía el poder del dinero. Ya en el cargo guió al Congreso para rescribir el plan de modo que redujera la influencia de los banqueros en los 12 bancos regionales que forman la red de la Fed y añadir un consejo de vigilancia nombrado por el presidente. Para aplacar a William Jennings Bryan, líder del ala populista de los demócratas, la moneda de la Fed sería pasivo del gobierno, no de los bancos. Los banqueros detestaban este esquema socialista, pero Wilson se mantuvo firme y promulgó la institución de la Reserva Federal el 23 de diciembre de 2013 (el momento referido al principio).

 

El compromiso de Wilson dejó de todos modos a la Fed con un mandato relativamente estrecho. Su función era simplemente proveer una moneda elástica: cuando los bancos estuvieran cortos de efectivo, podían pedir prestado en la ventanilla de descuento de la Fed, presentando en garantía los créditos a granjeros y otros negocios. Por designio, este sistema de billetes reales subordinó la Fed a las necesidades de la economía real. No había expectativa de que usara su control sobre la oferta de crédito para tratar de dar forma a la economía. Eso cambió pronto: en la década de 1920 comenzó a comprar y vender bonos en el mercado abierto para atenuar los altibajos en la oferta de crédito.

 

Sin embargo, durante la gran depresión volvió a su pasividad original, suspendiendo sus operaciones en el mercado abierto y permitiendo la quiebra de miles de bancos. Aún se debate por qué obró de ese modo, pero una razón fue que el sistema de billetes reales mantenía su asidero. Como los bancos no pedían crédito, la Fed no lo daba, lo cual mantenía restringido el circulante pese al colapso en precios y producción.

 

La elección de Franklin Roosevelt en 1932 marcó una reforma del sistema financiero. La banca comercial y la de inversión se separaron, se creó el seguro sobre depósitos y la Fed proveyó un manejo más explícito de la economía. Se le permitió prestar a más instituciones y recibir más tipos de garantías. Se asignó al nuevo Comité Federal del Mercado Abierto el encargo de influir en la situación general crediticia del país.

 

La combinación de bancos enjaulados y una Fed activista mantuvo sobre rieles la economía en las décadas de 1950 y 1960. Pero en su afán de impulsar el empleo la Fed puso poca atención a la inflación, la cual alcanzó dobles dígitos en la década de 1970. Eso impulsó al Congreso a dar al banco central un doble mandato en 1977: precios estables y pleno empleo. Volcker asumió el cargo en 1979, aplastó la inflación y, junto con su sucesor Alan Greenspan, dio entrada a la gran moderación: 25 años de inflación contenida y recesiones ligeras e infrecuentes. Al ceder la crisis bancaria, la ventanilla de descuento cayó en desuso.

 

El debate actual sobre el papel de la Fed tiene una impactante semejanza con los que se dieron antes de su creación y de su reforma durante la década de 1930. Una devastadora crisis financiera ha expuesto las fragilidades del sistema financiero y alimentado la indignación populista contra los banqueros. Un presidente demócrata ha abogado por dar un papel de mayor fuerza al gobierno para manejar la economía y el sistema financiero en particular. La Fed surge más fuerte que nunca. Algo de esto es hechura propia: para contener una crisis que se originó fuera de los bancos receptores de depósitos, extendió su autoridad prestando a bancos de inversión, a una empresa aseguradora y a emisores de valores comerciales. Redujo a cero las tasas de interés y llevó la política monetaria a territorios inexplorados, al comprar bonos con dinero recién impreso y comprometerse a mantener tasas de interés cercanas a cero en los años por venir.

 

Barack Obama y el Congreso también añadieron responsabilidades. La ley Dodd-Frank confiere a la Fed la facultad de supervisar no sólo bancos, sino cualquier institución financiera que se considere sistémicamente importante. Al elegir a Janet Yellen como sucesora de Ben Bernanke en la presidencia, Obama habló de incrementar el empleo y crear puestos de trabajo.

 

No todos están contentos con esto. Muchos rezongan que la compra de bonos por la Fed ha servido más para inflar burbujas de activos que para impulsar el empleo. Volcker se preocupa de que el banco haya obtenido mucha autoridad, usado mucha autoridad y fabricado alguna autoridad... Para exagerar, todo lo que ocurre en la economía es por causa de la Reserva Federal. Creo que es un poco peligroso y una carga demasiado pesada.

 

Muchos republicanos añoran los días en que Washington tenía menos influencia en la Fed y el oro tenía más. Existe un proyecto republicano de ley que la despojaría de toda responsabilidad en materia de empleo, limitaría su capacidad de comprar bonos y daría más voz a los directores de sus 12 bancos regionales.

 

Reman contra la corriente de la historia. Hace un siglo Wilson buscó un banco central que apoyara toda la economía, no sólo a Wall Street. Con cada nueva crisis sus sucesores han concluido que eso requiere una Fed más grande y robusta.

 

Economist Intelligence Unit

Traducción de textos: Jorge Anaya

En asociación con Infoestratégica

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Aurelio Alonso: La unificación monetaria en Cuba no es un acto de magia

Hay un tema que por estos días ocupa tanto a especialistas y decisores como a ciudadanos comunes en Cuba y genera noticia y opiniones incluso más allá de nuestras fronteras: el anuncio, el pasado mes de octubre por el Consejo de Ministros, de un proceso de unificación monetaria.


Se habla mucho de las formas y el posible escenario, del cronograma aún indefinido y las consecuencias que tendría este proceso. El sociólogo Aurelio Alonso, ensayista, investigador, subdirector de la revista Casa de las Américas y Premio Nacional de Ciencias Sociales 2013, es uno de los expertos que ha dado su opinión.


-Aurelio, se respira por doquier la expectativa que ha despertado el anuncio de la unificación. Para adentrarnos en el tema sería bueno un breve recorrido por la historia de la circulación de dos monedas en nuestro país.


-Mira, si nos ponemos a rebuscar en la historia, este ha sido un país de dualidad monetaria desde que se hizo república. Incluso en los años de ocupación norteamericana, entre 1898 y 1902, circulaban no dos sino tres monedas: el dólar estadounidense, que ya entraba en la economía cubana; el doblón español, que se cotizaba por arriba de los cuatro dólares, y el luis de oro francés, el de más alta cotización.


Posteriormente, cuando se estableció el peso cubano, la economía nacional se organizó tan sujeta, tan dominada por la economía norteamericana, que el dólar también circulaba en muchos lugares y se mantuvo una paridad uno a uno entre ambas monedas que duró hasta el triunfo de la Revolución.

Incluso, en los años ´50 había muchos cubanos que tenían cuentas bancarias en dólares; había una fuga de divisas ordinaria, regular, por esa identidad, esa dolarización de la economía...


La gente dice ahora que la economía cubana está dolarizada... Bueno, dolarizada estuvo en la primera mitad del siglo pasado: ahora se re-dolarizó en cierta medida, en otras condiciones. Porque los conceptos tienen distintas connotaciones: no es lo mismo la dolarización en Ecuador, donde un presidente en los ´90 decidió darle la cara a la crisis dolarizando y eliminando la moneda nacional, que en otros países donde se dolarizó estableciendo una equivalencia artificial con la moneda nacional, como hizo Ménem en Argentina, lo que llevó a imponer el corralito financiero, una terapia de shock con la cual dio un golpe brutal a la clase media...


-Hablaba de la dolarización hasta 1959, cuando hubo un cambio radical con la Revolución, con una política diferente...

-Sí, y con un bloqueo brutal de los Estados Unidos, que fue comercial y también financiero. Recordemos que la moneda es también una mercancía, y la moneda estadounidense es un medio de cambio a nivel mundial. Se bloqueó la moneda norteamericana y Cuba decidió de todos modos mantener la equivalencia del dólar y el peso cubano para los cálculos de su economía, como se venía haciendo., en una situación en que no se sabía exactamente cómo iba a comportarse.

A nivel de pueblo, a nivel de consumidores, cuando nos hablan de doble moneda pensamos en el CUP, el peso cubano, y el CUC, el peso convertible. Nuestros economistas suelen plantear que la dualidad empezó en 1993, cuando se despenalizó el dólar... Sí y no, porque ya existía una diferencia establecida entre la macroeconomía del país, con la que se insertaba en el mercado mundial y en el CAME, donde el dólar se seguía evaluando como equivalente del peso, y el rublo también como equivalente del peso, y la economía interna, donde la moneda nacional no era convertible y no había equivalencia, se había convertido en un certificado, en una moneda interior...


¿Qué sucede? Cuando se derrumba el Campo Socialista y la economía cubana cae brutalmente -se derrumba entre un 35 y 36% el PIB, en más de un 75% la capacidad adquisitiva del país-, se viene todo abajo y el dólar empieza a circular más activo y a tasarse en el mercado negro... Empieza a subir. Según algunos autores llegó hasta 75, según otros hasta 120, pero muchos recuerdan que estuvo a 150 pesos. La despenalización del dólar logró que se fuera reduciendo hasta la cantidad que tenemos hoy. O sea, la decisión de 1993 fue acertada.


-Hablamos con mucha gente en la calle y se repiten las opiniones sobre la gran diferencia entre ambas monedas, el poco valor del peso, la extrañeza sobre dos monedas nacionales tan distintas una de otra, las ventas y servicios mejores en una moneda que en la otra, y el constante criterio de que es algo nocivo... Decía que la decisión de 1993 fue acertada, ¿cuál es la realidad 20 años después?


-Hoy la dualidad se ve con luces distintas a las de los ´90, hay grandes diferencias entre aquella etapa y el momento actual. El período de los ´90 comenzó con una caída en un barranco y el país tuvo que comenzar a apoyarse en otras vías de ingreso para reponer la economía. Fue, por ejemplo, el comienzo del turismo. El nivel del turismo hoy no es el de los ´90, tampoco el de los ingresos por servicios profesionales como los médicos; no existía el fenómeno de las remesas como existe hoy... Las remesas generan un dinero que no entra por la macroeconomía sino por la economía de la familia, que termina comprando en la TRD. Hay hoy una circulación monetaria distinta en el país, y una posibilidad de retornar a la búsqueda de una moneda única.
Claro, hay que ser realista. No existe una varita mágica. Esto no va a ser la solución de los problemas porque a veces se dice "bueno, no podemos seguir con la equivalencia 25 a uno, es demasiado, tienen que abaratarse los productos, o subir los salarios", pero la mayor capacidad de ingresos tiene que estar respaldada por un efecto productivo mayor en el país. Una economía nacional, un país, no puede comerse más de lo que produce, en términos monetarios, de números; incluso, la economía supone que existe una equivalencia entre lo que se llama Producto Nacional Bruto y el Ingreso Nacional Bruto; tiene que haber una correspondencia. Cualquier otra cosa es una anomalía económica.


-Para muchos, la pérdida de esa equivalencia y la doble circulación ha tenido un impacto económico que ha afectado profundamente en los últimos años las economías individuales.


-El sentido común nos lleva a pensar que la pérdida de esa correspondencia entre salario y capacidad adquisitiva para satisfacer las condiciones mínimas de vida es un resultado de la doble moneda, pero es la doble moneda el resultado de una situación económica en que se ha perdido esa capacidad, que es lo tiene que ver con el derrumbe de la primera mitad de los años ´90.


Hay muchas preguntas en este sentido. ¿Por qué la relación de 25 a uno? Porque es una relación que llega a establecerse con el dólar, porque el problema grave aquí es que el eje de la dualidad no está en la diferencia entre el CUC y el CUP, las dos monedas nacionales, una equivalente al dólar, establecida para ser equivalente al dólar... ¿Qué es un billete de un CUC? Es como si fuera un billete de 25 CUP. En este caso, la diferencia no está tanto en la moneda como en la administración de la distribución: con 25 CUP no se compra en la TRD; con un CUC sí. Es decir, hay una diferencia de acceso al mercado... Como esto expresa una equivalencia con el dólar, por detrás del CUC, el problema está en que hay que equilibrar la economía del peso cubano con el dólar, y hay que empezar a equilibrarla por el Estado...


Ya se ha llevado la economía en algunos medios empresariales a una relación de diez por uno, y se está operando con base en esa relación, por ejemplo, en las ventas del sector campesino al turístico, y se está haciendo también en las relaciones a nivel internacional con el dólar. Mientras más baja, más beneficia a la población la circulación interior, pero no puede ser una acción voluntarista, hay que buscar cuál es la equivalencia adecuada, la que responde a los balances financieros. Por eso este es un proceso largo, que puede durar tres, cuatro, cinco años, también para no recurrir a terapias de choque.


-Es un proceso que recién ha comenzado, que redimensiona la economía cubana y que se va a tomar su tiempo en el sector estatal, y mucho más para llegar al doméstico.

..
-Yo soy sociólogo, no economista, pero pienso que si se mantienen adecuadamente los pasos, sin precipitación, tomando las medidas poco a poco, esto no debe traerle a la población trastornos mayores que los que ya tiene. Los grandes trastornos para la población de este país se produjeron en los años ´90 y seguimos arrastrando la situación de entonces, y las fluctuaciones en los mercados mundiales, con los precios de los alimentos más elevados. Lo que va a sufrir la población hoy no va a ser más grave, pero tampoco va a haber necesariamente una mejoría sistemática. Puede ser que algunos productos bajen de precio, hay productos en las TRD que están sobre-tasados y hay que hacerlos menos caros, son precios establecidos arbitrariamente y hay que dejar que el mercado se mueva ahí.


Lo otro muy importante es la macroeconomía, porque cuando la empresa tenga que ajustar la tasa de uno a uno, cuando la economía estatal deje de pensar que el peso cubano hay que operarlo como equivalente al dólar y busque una tasa que se aproxime a la real, en los presupuestos se van a dar cuenta de que les sale más caro producir muchas cosas porque las materias primas que tasaban al equivalente de uno a uno van a ser ahora diez a uno. Entonces van a encontrar cuáles son los verdaderos precios de producción, y eso va a llevar, a mi juicio, a saber qué empresas estatales son rentables y cuáles no, a definir con qué se queda el Estado y con qué no.


Hoy hablamos de flexibilizar la economía, pero lo que hacemos es crear 180 tipologías de cuentapropismo, y eso no modifica en nada la economía del país. El Estado tiene que tener los elementos económicos para saber qué es lo que tiene que administrar, y de lo que tiene que administrar qué es lo que no está siendo rentable y si puede ser rentable. Y ver qué hace con lo que no puede ser rentable, si licita para ponerlo en manos de particular, de cooperativas, de capital extranjero, o si lo cierra.


Esta medida es necesaria para que el Estado sepa, en primer lugar, qué tiene que hacer, y, por supuesto, para que se opere con una sola moneda en el país.


-El tema de los salarios en relación con la dualidad monetaria sale una y otra vez a la luz en las encuestas en la calle... También se habla de la inexistencia de un cronograma definido...


-El anuncio del Consejo de Ministros plantea que se ha aprobado la confección de un cronograma, pero hasta ahora nadie sabe cuál es. Supongo que nadie sabe cuál es el cronograma porque no se puede prever o calendariar etapas. Lo otro que se dijo es que se iba a empezar por la economía estatal.
Por otra parte, los precios y los salarios sólo podrán casarse cuando el desarrollo económico lo permita, cuando una cuota de eficiencia mayor lo permita, y cuando los niveles de producción se incrementen y haya un mercado que vaya facilitando progresivamente el acceso. Tampoco es simple, tiene que ver con un mercado y, por ejemplo, a lo mejor el plátano baja y la frutabomba sube, en dependencia de la producción. En cualquier sociedad mercantil hay reglas que definen la diferencia entre productos de primera necesidad, intermedios y suntuarios. Y se trata de aproximarnos a un mercado que no nos domine, sin perder el esquema económico socialista, y esto implica que la empresa socialista se mantenga fuerte en los sectores donde tiene que mantenerse fuerte, pero que todo lo que no tenga por qué ser administrado por el Estado no lo sea.


-Uno de los encuestados dijo que nuestro peso convertible sirve sólo en Cuba, y con el cambio anunciado ya hay algunos deshaciéndose de los CUC que tenían ahorrados, por miedo a que se devalúen...


-La característica principal del peso convertible es que no es convertible; la convertibilidad está a nivel nacional. Es muy difícil la situación económica nuestra, de muchos vericuetos, es muy difícil ver y plantear soluciones.


En cuanto al temor de la devaluación del CUC, esa dinámica no va a ser tan rápida. Me parece que el que se deshaga ahora de los CUC se está adelantando demasiado a los acontecimientos.


Hay otro tema en este proceso: las cuentas bancarias, algo importante porque en Cuba hay una gran cantidad de CUC y de CUP en cuentas bancarias de ahorro. Se ha dicho que se va a garantizar protección a las cuentas bancarias, lo cual implica que esto no es una medida de choque, es algo que le costará al Estado y que hace más lenta la transformación

-¿Alguna conclusión?


-Es importante que el país tenga una moneda fuerte, pero para que el país tenga una moneda fuerte hay que levantar la economía. Para que el peso cubano tenga fuerza hay que levantar la economía. Este proceso anunciado es decisivo, porque el proyecto de reforma avalado en los lineamientos necesita un saneamiento monetario. No podemos seguir viviendo con un presupuesto nacional con una equivalencia del dólar y el peso, engañándonos en cuanto a la rentabilidad de nuestro aparato económico estatal, porque ello introduce el caos en la economía.


Este camino de transformación monetaria y económica a partir de los lineamientos tiene que ser un camino de experimento y error, para saber con qué instrumentos vamos a hacerle un espacio atractivo al crecimiento del mercado en el país. En esto también van a jugar muchos factores como la política exterior de Estados Unidos, pero tampoco podemos planificar con esperanzas de mejoría en ese sentido; tenemos que planificar con la mirada puesta en lo que podemos hacer por nosotros mismos.


(Tomado de Cuba Contemporánea)

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Miércoles, 13 Noviembre 2013 21:14

La derrota del Banco de la República

La derrota del Banco de la República

La avalancha de dólares sobre Colombia en el último quinquenio responde a la decisión de poner al capital extranjero como variable principal del modelo de crecimiento. La cuenta de capital suma, desde 2008 hasta junio de 2013, cerca de 70.000 millones de dólares. En total, entre 2001 y 2012, la inversión foránea creció 522%.

 

La fórmula oficial para contrarrestar los efectos dañinos de este alud, en especial sobre el agro y la industria, fue la "intervención" del Banco de la República en el mercado cambiario, comprando dólares. Se suponía suficiente para mantener una tasa de cambio competitiva y para lograrlo, entre 2010 y septiembre de 2013, se compraron 17.691 millones de dólares. En esa operación, el banco ha tenido pérdidas acumuladas en los últimos tres años, y hasta el pasado mes de agosto, por más de $ 2,5 billones, y ha sido "ineficiente", en tanto la tasa de cambio sigue revaluada. En 2010, el promedio anual fue $ 1.897 y, por ahora, en 2013, es de $ 1.880.

 

Podría decirse que si Banrepública no traslada, como era usual, sus utilidades al Gobierno central y, antes bien, causa menoscabo a las finanzas públicas, se valida tal intervención en aras de las metas propuestas; que es explicable la pérdida por la diferencia en el cambio y que las reservas internacionales, entre 2008 y el primer semestre de 2013, pasaron de 22.130 millones de dólares a 40.817 millones, casi el doble. El análisis se complica cuando se nota que los pasivos del banco, entre diciembre de 2010 y agosto de 2013, crecieron más del 46%, al pasar de $ 54,8 billones a $ 79,35, más de $ 25 billones en 32 meses.

 

¿Cómo explicar tan insólita elevación de obligaciones? De un lado, la base monetaria ha crecido cerca del 10 %, lo cual justifica una porción, pero del otro se detecta el incremento de los llamados TES de control monetario. ¿En qué consisten? En que a un agente que trae dólares, para no darle efectivo por los efectos inflacionarios que podría implicar, se le cambia por unos "depósitos remunerados" (como se clasifican en el balance) por los que recibe el 5% de interés. Es decir, quien trae los dólares puede tener como propósito previo prestárselos al banco, un negocio que sale redondo.

 

Y no son solo las divisas para el sector minero-energético, ni las remesas que envían los colombianos desde el exterior a sus hogares. Los afluentes incluyen capitales especulativos de corto plazo, inversiones de portafolio y préstamos comerciales, traídos a bajas tasas de interés y prestados en el interior a tarifas hasta de más del 25%. Sumados rebasan, desde 2010 hasta septiembre de 2013, los 15.000 millones de dólares.

 

Tampoco puede descartarse el lavado de activos, y peor aún si –tal como lo fijó la pasada reforma tributaria– el impuesto a los intereses ganados por los capitales venidos desde afuera e invertidos en TES bajó del 33 al 14%, algo no corregido con el decreto de "paraísos fiscales" en casos como Panamá, Delaware, Luxemburgo y Curazao, entre otros.

 

Este 'con el pecado y sin el género' es un ejemplo clásico de privatización de ganancias y socialización de pérdidas. Al final, los exportadores en términos reales poco o nada han conseguido, y el gran ganador es el sector que acarrea dólares, el cual arrodilló al Banco de la República.

 

Por Aurelio Suárez Montoya, Bogotá, El Tiempo, noviembre 13 de 2013

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