Cachemira: nuevos códigos geopolíticos y siete motivos de una crisis planeada

En secreto y sin informar al parlamento indio ni muchos menos a los ciudadanos de Jammu y Cachemira (J&C), el 5 de agosto, el gobierno de Narendra Modi puso en marcha la segunda fase de su plan de anexionar el estado semi independiente de J&C suspendiendo el artículo 370 de la Constitución que protegía los derechos de su población sobre la tierra en la que viven.

Días antes, Modi ordenó el envío de decenas de miles de soldados a esta región para unirse a los 500.000 ya estacionados. Se declaró el toque queda, se bloquearon las redes sociales y los servicios de telefonía móvil y fijo, se puso a los diputados bajo arresto domiciliario, y se detuvieron a miles de personas, entre ellas a los máximos dirigentes comunistas Rajya Sabha Raja y Sitaram Yechury. El toque de queda significa, por ejemplo, que las personas enfermas no puedan acudir a los hospitales ya que no hay ni ambulancias, o morir de parto en casa. Las masivas protestas de la población sólo aumentaron la intensidad de la represión de unos antidisturbios escrupulosamente deshumanizados. 

 La primera fase de la operación tuvo lugar el 14 de febrero cuando la fuerza aérea india atacó un supuesto campo terrorista en Pakistán, al norte de Islam Abad, en venganza por la muerte de 42 miembros de sus fuerzas paramilitares en Cachemira en un atentado del grupo islamista Yesh-e-Mohammad (Soldados de Mahoma) del que Pakistán niega vínculo.

La Cachemira disputada    

El conflicto de hoy es el resultado de la respuesta del colonialismo británico a la independencia de la India, que se dio mediante dos operaciones: 1) Diseccionar la India democrática, creando la República Islámica de Pakistán, y 2) la venta del principado de Cachemira a un maharajá hindú a cambio de acuerdos económicos para de este modo mantenerla bajo su control a través de acuerdos económicos. Más adelante, los territorios de ambos países se irán achicando: En 1962, India pierde a China la región deshabitada Aksai Chin (que significa en árabe «El punto más lejano de China»), situada en el desierto de sal de Ladakh en Cachemira india, tras una breve guerra, por la construcción de una autopista por China, que uniría Tíbet con Sinkiang. Pakistán también se romperá: en 1971 nace de sus entrañas Bangladés: Indira Gandhi lo celebrará con Champaign. 

De este modo, el valle, habitado por 12 millones de personas, se ha dividido en: 1) La parte controlada por India llamada Jammu y Cachemira, con dos tercios del todo el territorio, y nueve millones de habitantes, de los que el 60% son musulmanes, y también a los hinduista de Jumma, los budistas y chiitas de Ladakh, y el glaciar Siachen; 2) la parte administrada por Pakistán que son Cachemira Azad ( «Libre» en las lenguas indoiranias) y la unidad política de Gilgit y Baltistan, que linda con Afganistán y China y es de mayoría musulmana sunnita; y 3) Aksai Chin y el Valle Shaksgam (que le fue cedido por Pakistán en 1961) ya forman parte de la Región Autónoma Uigur de Sinkiang. Aun así, los tres son miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái (la OCS). 

Tanto Pakistán como India reclaman la totalidad de las dos primeras partes de Cachemira: uno porque “la mayoría de sus habitantes son musulmanes” (cerca del 80% sunnitas y el 20% chiitas) y la otra porque “históricamente han pertenecido a la India”, estado secular que es el tercer país con mayor número de fieles del islam (unos 150 millones) después de Indonesia y Pakistán. Disputa que ha causado cuatro guerras (1948, 1965, 1971 y 1999), miles de muertos y millones de desplazados.

La importancia estratégica de Cachemira reside en 1) su valor militar al ser el Techo de Asia, un lugar previlejado por vigilar a China, India y Pakistán; importante motivo por el que tanto India como China se oponen a la mediación de EEUU en el conflicto: ¡Saben que, si el Tío Sam pone sus pies allí para “imponer la paz, luego ni Dios puede echarle! , y 2) Los abundantes caudales de agua de la región. 

Los motivos de la guerra 

  1. Si EEUU regala Afganistán a Pakistán, India se quedará con Cachemira”, habrá pensado Modi, tras conocer los acuerdos de paz entre Trump, Talibán y Omran Khan. Según Shahbaz Sharif, el líder de oposición en el parlamento pakistaní, Khan le ofreció a Trump ayudar a su objetivo de retirarse de Afganistán (que es una farsa) a cambio de que su mediación en el conflicto de Cachemira en su favor.
  2. Entorpecer el proyecto del Corredor Económico China-Pakistán, en el que Beijing ha invertido 46.000 millones de dólares, y atraviesa la parte pakistaní de Cachemira para alcanza el puerto de Gwadar en Mar Arábigo. India sabe que una mayor inestabilidad de la región asestaría un buen golpe al proyecto. 
  1. “Colonizar” Cachemira, ofreciendo oportunidades para las empresas indias en esta región, y provocar un cambio demográfico. Pues, la ley suspendida prohibía a los no cachemiríes comprar tierra en la región. 
  2. Guerra por los recursos hídricos del Indo, cuya cabecera se encuentra en la cachemira de India, pero sus aguas pasan principalmente por Pakistán. El Tratado de Indo del 1960 asigna a Nueva Delhi la gestión del 20% de dichos recursos y el resto a Islam Abad con los que riega los cultivos en Pakistán para alimentar a 40 millones de personas. El aumento descontrolado de la población en ambos países, el calentamiento global que ha provocado la evaporación de los ríos y la pérdida del volumen del glaciar de Himalaya, la rápida industrialización de la India y la desertificación de Pakistán, han renovado la lucha por el Oro Líquido. Pakistán ahora teme que Modi siga construyendo represas y canales disminuyendo el flujo de Indo o le corte el agua como hizo durante la guerra de la independencia (1947-1948), secando sus cultivos: “Agua y sangre no pueden correr al mismo tiempo” , advierte India, utilizando el asesinato de sus solados en los atentados “yihadistas”.
  3. Recuperar la soberanía sobre Cachemira pluriétnica fue una de las promesas electorales del Modi en 2014. El lema “India para los hindúes” del Partido de extremaderecha fundamentalista y anti-musulmán Rashtriya Swayamsevak Sangh del presidente Modi, -quien está desmantelando el estado secular del país por el suprematismo hinduista-, ha provocado dentro de la propia india el aumento del ataque de los grupos fascistas a las minorías no hinduistas del Estado.

6 . Utilizar Cachemira para distraer a la población de los graves problemas del país (como que casi la mitad de la población de 1.352.millones no tiene un baño y defeca al aire libre), señalando a Pakistán como el enemigo, que no su régimen neoliberal-integrista.  

  1. Los generales islamistas Pakistán, interesados en el enfrentamiento, así renuevan la política del uso del “yihadismo”, movilizando a los Talibán de cachemira y otros grupos terroristas que operan en la zona.  El poder y el papel del ejército indio no es menor en la política de su país: la Ley de Poderes Especiales de las Fuerzas Armadas de 1958, le otorga licencia para actuar como un ejército de ocupación en las regiones autónomas. 

Cachemira y las potencias 

EEUU, que utilizó a Pakistán, durante la Guerra Fría, para hacer de contrapeso a la India No Alineada y ser la fábrica del “Yihadismo” (a propuesta del Dr. Brzezinski), y así destruir a las fuerzas de izquierda en toda la región, con el fin de la URSS, y sobre todo con la Doctrina anti-China de Obama de “Regreso a Asia”, fue tirado a la papelera.  Obama será el único presidente de EEUU que viajó dos veces a la India con el objetivo de 1) impedir la formación de la Chindia fruto de una alianza entre los dos gigantes asiáticos, y 2) evaluar su capacidad para producir artículos baratos para el mundo y expulsar a China de este mercado. No pudo ser, quizás porque Nueva Delhi pensó que “quien tiene un tío en Alcalá, no tiene tío ni tiene ná”: EEUU estaba demasiado lejos, y no le convenía llevarse mal con los chinos. A demás, la pantomima del asesinato de Bin Laden fue el último clavo a una relación desastrosa con Islam Abad. Donald Trump, que ha fusionado la política anti-china con la anti-iraní, asegura que Modi no le informó de su plan. En esta crisis, EEUU prefiere no debilitar a India: aunque no reconocer la soberanía de Delhi sobre Cachemira, tampoco respalda la independencia de una región desorganizada que podrá convertirse en un campo de batalla de grupos armados y potencias extranjeras. 

China ha criticado duramente la suspensión unilateral del estatuto de Cachemira. En este juego de alianzas, Beijín está con Pakistán que es 1) un socio de bajo costo para mantener a raya a India, 2) el destino del 40% de sus exportaciones de armas, 3) un instrumento para influir sobre los acontecimos de Afganistán, donde la OTAN le tiene como su principal objetivo. A China que no le vendría mal que los indios se desgastasen en el conflicto de Cachemira, aunque pide una solución negociada entre ambos países. 

Rusia al contrario de EEUU y China se siente más cómoda con India, quizás por fuertes lazos heredados de la era soviética. Kremlin es consciente de la necesidad de Delhi a contar con al menos una potencia mundial a su lado. Los dos países están unidos en el grupo BRICS, y han formado una asociación estratégica, con la que Rusia intenta romper las sanciones que sufre de Occidente aprovechando el inmenso mercado indio: han acordado triplicar el volumen del comercio bilateral, que hoy es de 10.000 millones de dólares. India además es un destacado cliente de armas rusas: compró en 2018 el defensa antiaérea S-400, por 5.200 millones de dólares. 

Israel ha encontrado en Narendra Modi al hermano gemelo de Benjamín Netanyahu, el padre del “anti-musulmanismo”, (que no anti-islamismo, teniendo en cuenta que islam y judaísmo son religiones hermanas). Modi pone fin a la tradicional política anticolonialismo de la India y su defensa al pueblo palestino, y convierte a Israel en su principal proveedor de armas, en cuyo suelo los soldados indios aprenden técnicas antiterroristas para oprimir manifestantes y realizar tareas de vigilancia e inteligencia contra los activistas; Tel Aviv, además es para Modi un enlace directo con la Casa Blanca. A cambio, Israel encuentra en India un aliado contra el único país “musulmán” poseedor de armas nucleares: Pakistán.

***

Para los generales de los ejércitos de ambos países, que ganan miles de millones de dólares para “defender el país” del enemigo de al lado, la paz no es una opción. Las escaramuzas y una guerra de baja intensidad justifican su importante papel en la política, con unas 140 ojivas nucleares, que posee cada uno, mantendrán el equilibrio del terror. 

En una situación tan compleja las potencias emergentes están deshaciendo las viejas normas estratégicas, haciendo “ensayo y error” en busca de nuevos paradigmas. Sólo así se puede comprender por qué India ha empezado un peligroso juego que difícilmente podrá controlar. Por cierto: la población de Cachemira que vive en la extrema pobreza también tendrá algo que decir.

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¿Trump busca comprar Groenlandia para contener a Rusia y a China en el Ártico?

ANTECEDENTES: Desde hace 12 años sigo la geopolítica del Ártico donde Rusia y China han sembrado a EU: "La nueva guerra gélida por los hidrocarburos del Ártico" (https://bit.ly/308c3PH); "Rusia nacionaliza las aguas profundas del Ártico" (https://bit.ly/2NdAojo); "Rusia y China, juntos a la conquista del Ártico" (https://bit.ly/2YYbmMq); "La Ruta de la Seda polar de China: un país casi ártico" (https://bit.ly/2L4TQwj ); "Rusia y China impulsan la Ruta de la Seda del Ártico y siembran a EU" (https://bit.ly/2KFIT5h).

Recientemente abordé que "Rusia se posiciona en el Ártico con apoyo de China y la hostilidad de Estados Unidos y el Reino Unido" (https://bit.ly/2DLeL4w) y "EU niega el cambio climático y exaspera al Consejo del Ártico en la reunión de Finlandia" (https://bit.ly/2Yu8Cl0).

HECHOS: No es ninguna "broma", como se han burlado los políticos en el reino de Dinamarca, la oferta inmobiliaria de Trump para comprar Groenlandia.

The Wall Street Journal ( WSJ), muy cercano a Trump, reveló el interés del presidente por el "autónomo" territorio de más de 2.16 millones de kilómetros cuadrados (un poco más que México) con 56 mil habitantes nativos inuit, estratégicamente situado entre el Nor-Atlántico y el Ártico (https://on.wsj.com/31GW5wa).

WSJ comenta que Trump contempla a Groenlandia, de enorme "relevancia geopolítica", como pieza importante para los "intereses de seguridad nacional de EU" y con quien poseen un tratado añejo de defensa, extensivo a Dinamarca (miembro de la OTAN), donde destaca la base aérea Thule (desde 1952), donde espían a Rusia con sus radares.

EU busca descarrilar los esfuerzos chinos para tener un pie económico en Groenlandia, donde el Pentágono "bloqueó a China para financiar tres aeropuertos en la mayor isla del planeta".

No es la primera vez que EU "compra" territorios, cuando no los obtiene por la fuerza militar ( v. gr. con México, a quien le arrancó más de la mitad de su territorio en el siglo XIX): Louisiana (con 15 estados, comprada a Napoleón en 1803 por Thomas Jefferson), Alaska (comprada en 1867 a Rusia) y las Islas Vírgenes (vendidas, por cierto, por Dinamarca en 1916).

La motivación de Trump, según WSJ, radica en su deseo de tener "una adquisición tipo Alaska para su legado".

Trump se mueve en el linaje de Andrew Johnson y Truman quien en 1946 intentó comprar Groenlandia que ya había sido objeto de la codicia de EU desde 1867.

Más allá de las consabidas perogrulladas sobre los recursos primarios de Groenlandia –minerales de tierras raras, oro, carbón, zinc, cobre, hierro, uranio, diamantes, gas, petróleo, depósitos de pescados, "el agua más pura", etcétera–, Trump usa su "compra" para contrarrestar el nuevo dominio del binomio de Rusia y China en el super estratégico polo Ártico que con el cambio climático se transformará en una de las principales Tres Rutas de la Seda.

El legislador del Partido Republicano, Mike Gallagher, reclamó que se trata de "una jugada geopolítica inteligente" y recalcó que "EU tiene un irresistible (sic) interés estratégico en Groenlandia" (https://bit.ly/2KPhXyN).

The Economist aduce que su valor estratégico consiste en “controlar un vital punto de estrangulamiento ( choke point) marítimo”: el “corredor entre Groenlandia, Islandia y Gran Bretaña, conocido como la "brecha GIUK" que fue un importante conducto para los submarinos rusos que entraban al Átlántico durante la guerra fría”, donde ahora la "Flota Norte de Rusia ha incrementado 10 veces su patrullaje submarino" (https://econ.st/2YXingf).

CONCLUSIÓN: En medio de alarmantes sucesos en el Gran Tablero del Ajedrez Mundial contra China –guerra comercial de EU; anexión de Cachemira por India; venta de armas de EU a Taiwán; estímulo por Gran Bretaña a la secesión en Hong Kong (https://bit.ly/2HcfJZ9) etcétera–, la temeraria jugada estratégica de Trump es susceptible de provocar a Rusia, lo cual desembocaría en la militarización de la región del Ártico.

Los políticos daneses afirman que Groenlandia "no está en venta". Lo peor es que quizá no sepan que Trump va a arrebatar y/o "liberar" Groenlandia al estilo antimexicano del siglo XIX.

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Crónicas rutinarias del paraíso paramilitar

Nuevamente nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve en la necesidad de acudir al país y al mundo para dejar constancia de los últimos hechos de los cuales hemos sido víctimas por seguir en nuestra resistencia civil en defensa de la vida y del territorio.

En las últimas semanas se ha notado otra vez una intensa presencia de paramilitares camuflados y con armas largas, los cuales han entrado por la vereda Playa Larga provenientes de Nuevo Antioquia, corregimiento de Turbo, y por la vereda La Resbalosa provenientes de Córdoba. Están llegando a las veredas e intimidando a los campesinos, anunciando que les van a quitar sus teléfonos celulares para que no informen de su presencia a nuestra Comunidad de Paz, insistiendo en que está prohibido informar de su presencia y menos a la Comunidad de Paz.

Los hechos de los cuales dejamos hoy constancia son los siguientes: 

  • El martes 30 de julio de 2019en horas del día, nuestra Comunidad de Paz se enteró de que estaban amenazando fuertemente a los integrantes de nuestra Comunidad que viven en la vereda La Resbalosa. Allí los paramilitares están anunciando que no van a permitir que los miembros de nuestra Comunidad sigan trabajando en una de las fincas comunitarias de nuestro proceso de vida en dicha vereda. Al parecer hay muchos intereses empresariales y de narcotráfico que los llevan a impedir que la gente siembre alimentos en huertas de pan coger, pues quieren que la tierra se dedique a objetivos ajenos a los de la subsistencia del campesinado y que éste se someta a planes e intereses de sectores poderosos que solo buscan dañar y destruir la naturaleza y explotar al campesino para su provecho.
  • El jueves 1º de Agosto de 2019, en horas del día, nos llegaron informaciones según las cuales los paramilitares que controlan las 32 veredas de San José de Apartadó les están   prohibiendo terminantemente a los pobladores, especialmente a quienes tienen tierras en las veredas de Mulatos, La Resbalosa y La Esperanza, entre otras, vender sus tierras sin permiso de ellos y menos a la Comunidad de Paz, advirtiendo que, si alguien lo hace, tendrá que atenerse a graves consecuencias. Fuera de la persecución que el paramilitarismo ha sostenido durante más de dos décadas contra nuestra Comunidad de Paz, buscando a toda costa su exterminio y desaparición, la población de la región percibe cada vez más claramente que el paramilitarismo, y los poderes que detrás de ellos se expresan, buscan un control cada vez más absoluto del territorio para someterlo a planes perversos, en beneficio de una élite pequeña y poderosa.
  • El viernes 2 de Agosto de 2019en horas del día, nos llegaron informaciones de que el comandante paramilitar alias “René” quien ha sido desde hace algún tiempo el encargado del control y expendio de drogas en el área de San José, se había retirado de la zona diciendo que se trasladaba a causa de las fuertes denuncias que hay en su contra, lo cual le impedía ejercer mayor control. Según informaciones, fue trasladado por sus mandos paramilitares al corregimiento de Piedras Blancas, del municipio de Carepa. Al despedirse lanzó fuertes amenazas contra nuestra Comunidad de Paz, manifestado que: “la única que denuncia es esa Comunidad de Paz, pero esto no se quedará así”.
  • El sábado 3 de Agosto de 2019, en horas de la noche, llegaron cerca de 15 paramilitares camuflados y portando armas largas de fuego a la vereda El Porvenir. Allí ingresaron a las viviendas de los campesinos anunciando que llegaron para solucionar algunos problemas de mala fama que tienen los paramilitares en la zona, manifestando: “estamos aquí porque la población civil dice -y hay muchas denuncias que así lo muestran- que nosotros los paramilitares somos unos asesinos y ladrones y eso lo vamos a solucionar, pues nosotros no somos malos”. Al mismo tiempo, en tono amenazante, preguntaron a los pobladores que si tenían celulares, a lo que los pobladores respondieron que no. Allí permanecieron toda la noche en los alrededores de las fincas.
  • El domingo 4 de agosto de 2019a las 12:00 del día, fueron vistos nuevamente estos mismos paramilitares que habían llegado el día anterior a la vereda El Porvenir y que se habían quedado acampando cerca de las viviendas de los campesinos.
  • El martes 6 de Agosto de 2019, nuestra Comunidad de Paz hizo presencia, con acompañamiento internacional y de la Defensoría del Pueblo de Apartadó, en las veredas Alto Joaquín y Puerto Nuevo y en el corregimiento de Frasquillo, del municipio de Tierralta Córdoba. Allí nuestra comunidad defiende unas propiedades colectivas en la cuales viven miembros de nuestro proceso de Comunidad de Paz. Se pudo evidenciar que los paramilitares siguen siendo los que controlan todo allí, desde el comercio de drogas de uso ilícito, las que transportan con el permiso de la Armada Nacional que tiene allí una base; el comercio de alimentos, el cual controlan para no vender sino a quienes ellos les quieren vender; el control sobre la represa, regulando toda la movilidad en embarcaciones tipo Johnson, y el despojo de tierras de las familias que viven cerca de la represa. Todo esto ligado al pago de impuestos obligatorio que le exigen a los campesinos.
  • El miércoles 7 de Agosto de 2019nuestra Comunidad realizó un recorrido con acompañamiento internacional hacia la vereda La Esperanza, pasando por la vereda El Porvenir ambas dentro del territorio del corregimiento de San José, pues ya habían muchas informaciones según las cuales los paramilitares habían estado en esos días anteriores recorriendo las viviendas de los campesinos. Estando allí, en el camino que conduce de la vereda El Porvenir hasta la vereda La Esperanza, se pudo comprobar que había presencia de paramilitares armados muy cerca del camino, lo cual confirmaba su presencia en la vereda El Porvenir. Según pobladores de la vereda La Esperanza, los militares habían estado esos mismos días patrullando en la vereda La Esperanza pero no en El Porvenir, distante unos 40 minutos de La Esperanza y que era el lugar donde los paramilitares estaban llegando a ingresar a las casas de los campesinos. Ya es suficientemente conocida la táctica militar y su articulación con los paramilitares, consistente en no coincidir en los mismos espacios para no dar la impresión de que se apoyan mutuamente.
  • El jueves 8 de Agosto de 2019a las 9:00 de la mañana, un contingente militar de la Brigada 17 del ejército llegó al pequeño caserío, antiguo asentamiento de nuestra Comunidad de Paz en la vereda La Unión, allí comenzaron a visitar las casas de los campesinos  haciendo un censo o empadronamiento. No sabemos qué objetivo tendría dicho censo, lo que es muy claro es que en años anteriores la Brigada 17 del ejército hacía estos censos o empadronamientos ilegales y todas esas informaciones terminaban en las manos de los paramilitares quienes luego iban asesinando a mucha gente que aparecía en esas listas.

El pasado 19 de junio se puso en conocimiento del Presidente Duque un compendio de agresiones contra nuestra Comunidad de Paz, sufridas entre agosto de 2018 y mayo de 2019 [Rad: EXT 19-00060721], con la reiterada petición de cumplir sus obligaciones constitucionales como garante de derechos, todo acompañado de un recordatorio de principios de derecho internacional que le impone a todo mandatario hacerse cargo de los hechos de sus predecesores cuando no se decide a condenar, corregir y reparar lo que viene del pasado destruyendo el Estado de Derecho. La respuesta fue idéntica a la de los ex Presidentes Samper, Pastrana, Uribe y Santos: remitirle los llamados al Ministerio de Defensa (responsable de primer orden de los hechos) y allí las peticiones comienzan un peregrinaje de años, de oficina en oficina, donde ningún oficial o sub-oficial quiere repudiar los hechos perpetrados por sus colegas, prefiriendo solidarizarse con ellos en el disimulo, la evasión, el encubrimiento y la opción de manos caídas y “vista gorda”. Nada cambia. Nada cambia. Nada cambia. Todo sigue igual. Son rutinas que han trillado su camino en 22 años.

Una vez más nuestra Comunidad de Paz agradece a la multitud de personas en el país y en el mundo que se solidarizan con nuestra resistencia y que condenan con plena convicción ética y moral la criminalidad del Estado colombiano. A todas ellas nuestra sincera gratitud.

Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Agosto 16 de 2019

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Noam Chomsky (Filadelfia, 1928). Fotografía de Jean Baptiste Paris.

El profesor emérito de lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts Noam Chosmky analiza el contexto en oriente medio en relación a los intereses de control de Estados Unidos.

 

“Cualquier preocupación sobre armas iraníes de destrucción masiva podría calmarse por medio de atender el llamamiento de Irán a establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio”, dice el legendario intelectual público Noam Chomsky, pero eso no hace que el Gobierno de Trump deje de inventar historias sobre la amenaza de Irán de “conquistar el mundo” para aumentar las tensiones y de este modo reforzar la posición de Trump ante las elecciones de 2020.

En esta transcripción exclusiva de una conversación emitida en Alternative Radio, Noam Chomsky –el brillante profesor del MIT y lingüista a quien en un índice se cita como la octava persona más citada de la historia, con Shakespeare y Marx— aborda la estrategia de disuasión militar iraní y las acciones tomadas por los líderes estadounidenses que no pueden tolerar lo que el Departamento de Estado describe como el “desafío exitoso” de Irán.

David Barsamian: Vamos a hablar sobre Irán, en concreto situándolo en la política exterior estadounidense post-1945. Washington diseñó su Estrategia Gran Área e Irán toma enorme importancia debido a su riqueza petrolífera.


Noam Chomsky: Riqueza petrolífera y posición estratégica. Se dio por hecho en la planificación de la Estrategia Gran Área que EE UU dominaría Oriente Medio, lo que Eisenhower llamó la “parte del mundo más importante estratégicamente”, un premio material sin análogo alguno.


La idea básica de la primera fase de la Estrategia y las primeras fases de la guerra eran que EE UU tomaría lo que llamaban la Gran Área, por supuesto, el hemisferio occidental, el antiguo Imperio británico y el Lejano Oriente. Asumieron en ese momento que Alemania probablemente ganaría la guerra, así que habría dos grandes potencias, una basada en Alemania con gran parte de Eurasia y EE UU con su Gran Área. Para cuando estaba claro que los rusos derrotarían a Alemania, tras Stalingrado y después la gran batalla de tanques en Kursk, se modificó la planificación, y la idea era que la Gran Área incluiría tanto de Eurasia como fuera posible, por supuesto, manteniendo el control de los recursos petrolíferos de Oriente Medio.

Hubo un conflicto respecto a Irán justo al final de la Segunda Guerra Mundial. Los rusos apoyaron a un movimiento separatista en el norte. Los británicos querían mantener el control. Los rusos fueron básicamente expulsados. Irán era un Estado cliente bajo control británico. Había, sin embargo, un movimiento nacionalista, y el líder iraní, Mohammad Mossadegh, lideró un movimiento para intentar nacionalizar el petróleo iraní.

Los británicos, obviamente, no querían. Intentaron detenerlo, pero estaban en sus dificultades de la posguerra y no pudieron. Llamaron a EE UU, que básicamente tuvo el papel principal en implementar un golpe militar que derrocó el régimen parlamentario e instaló al shah, que era un cliente leal. Irán siguió siendo uno de los pilares del control de Oriente Medio mientras el shah siguió en el poder. El shah tenía relaciones muy cercanas con Israel, el segundo pilar del control. No eran formales porque, teóricamente, se suponía que los Estados islámicos estaban en contra de la ocupación israelí, pero las relaciones eran extremadamente cercanas. Fueron reveladas en detalle después de que cayera el shah. El tercer pilar del control estadounidense era Arabia Saudí, así que había una especie de alianza tácita entre Irán e Israel e, incluso más tácita, Israel y Arabia Saudí, bajo la tutela de EE UU.

En 1979, el shah fue derribado. EE UU al principio consideró el intento de llevar a cabo un golpe militar que restauraría el régimen del shah. No funcionó. Después vino la crisis de los rehenes. Iraq, poco después —bajo Saddam Hussein—, invadió Irán. EE UU apoyó con fuerza la invasión iraquí, finalmente incluso interviniendo de forma bastante directa para proteger la navegación iraquí en el Golfo. Un crucero portamisiles derribó un avión civil iraní, matando a 290 personas en espacio aéreo comercial. Finalmente, la intervención de EE UU básicamente convenció a los iraníes, si no de capitular, de aceptar un acuerdo que era mucho menos que lo que esperaban tras la agresión iraquí. Fue una guerra asesina. Saddam usó armas químicas. EE UU fingió no saberlo —de hecho, intentó culpar a Irán de ello. Pero al final hubo un acuerdo de paz.


Inmediatamente, EE UU recurrió a sanciones contra Irán y a severas amenazas. Esto ya era el primer Bush. Su gobierno también invitó a los ingenieros nucleares iraquíes a EE UU para formación avanzada en producción de armas nucleares, lo que, por supuesto, era una seria amenaza para Irán.

Es bastante irónico que cuando Irán era un Estado cliente leal bajo el shah en los 70, el shah y otros altos responsables dejaron muy claro que estaban trabajando para desarrollar armas nucleares. En ese momento, Kissinger y Rumsfeld y Cheney estaban presionando a las universidades estadounidenses, sobre todo al MIT —hubo un gran escándalo en el campus por esto—, para traer ingenieros nucleares iraníes a EE UU para formación, aunque, por supuesto, sabían que estaban desarrollando armas nucleares. De hecho, más tarde se preguntó a Kissinger por qué cambió su actitud hacia el desarrollo de armas nucleares iraníes en años posteriores cuando, por supuesto, se convirtió en un tema importante, y dijo, de forma muy sencilla, que entonces eran un aliado.

Las sanciones contra Irán se volvieron más duras, más intensas. Hubo negociaciones para abordar los programas nucleares iraníes. Según la inteligencia estadounidense, después de 2003, no había pruebas de que Irán tuviera programas de armas nucleares, pero probablemente estaban desarrollando lo que se llama una capacidad nuclear, que muchos países tienen; esto es, la capacidad de producir armas nucleares si surge la ocasión. Ya que Irán estaba aumentando rápidamente sus capacidades, con más centrifugadoras, etc., Obama finalmente aceptó el acuerdo conjunto, el pacto nuclear con Irán, en 2015.

Desde entonces, según la inteligencia de EE UU, Irán lo ha cumplido totalmente. No hay nada que indique alguna violación iraní. El Gobierno de Trump se salió y ahora ha aumentado considerablemente las sanciones contra Irán. Ahora hay un nuevo pretexto: no son las armas nucleares; es que Irán está entrometiéndose en la región.

A diferencia de EE UU.


O cualquier otro país. De hecho, lo que están diciendo es que Irán está intentando aumentar su influencia en la región. Tiene que convertirse en lo que el secretario de Estado Pompeo llamó un “país normal”, como nosotros, Israel y otros, y no intentar nunca expandir su influencia. Esencialmente, está diciendo: “sólo ríndete”. Pompeo en concreto ha dicho que las sanciones estadounidenses están diseñadas para intentar reducir las exportaciones de petróleo iraníes a cero. EE UU tiene influencia extraterritorial: obliga a otros países a aceptar las sanciones estadounidenses bajo amenaza de que serán excluidos del mercado estadounidense y, en particular, de los mercados financieros, que están dominados por EE UU. Así que EE UU, como principal Estado canalla del mundo, impone sus propias decisiones unilaterales sobre otros, gracias a su poder. Bolton [John, consejero de Seguridad Nacional], por supuesto, como ha dicho, sólo quiere bombardearles.

Mi especulación es que gran parte de los gestos agresivos en este momento se debe probablemente a dos motivos: uno, intentar mantener a Irán desequilibrado e intimidado, y también intimidar a otros de forma que no intenten interferir en las sanciones de EE UU; pero pienso que es en gran parte doméstico. Si los estrategas de Trump están pensando con claridad —y asumo que lo hacen— la mejor forma de enfocar las elecciones de 2020 es inventarse grandes amenazas por todos lados: inmigrantes de Centroamérica que vienen aquí a cometer genocidio contra estadounidenses blancos, Irán a punto de conquistar el mundo, China haciendo esto y aquello. Pero seremos salvados por nuestro valiente líder con el pelo naranja, la única persona que es capaz de defendernos de todas estas terribles amenazas, no como esas mujeres que “no sabrán cómo hacer nada”, o “somnoliento” Joe [Biden, candidato a las primarias del Partido Demócrata] o “loco” Bernie [Sanders, otro candidato]. Ésa es la mejor forma de ir a unas elecciones. Eso significa mantener las tensiones, pero sin tener intención de ir realmente a la guerra.

Por desgracia, es suficiente malo por sí mismo. No tenemos absolutamente ningún derecho de imponer ninguna sanción sobre Irán. Ninguno. Se da por hecho en todo debate que de alguna forma esto es legítimo. No hay absolutamente ninguna base para ello. Pero también, las tensiones pueden estallar fácilmente. Podría pasar cualquier cosa. Un barco estadounidense en el Golfo podría chocar con una mina, digamos, y algún comandante diría: “Vale, vamos a tomar represalias contra una instalación iraní”, y después un barco iraní podría disparar un misil. Pronto, estás en camino. Así que podría estallar.

Mientras tanto, hay efectos horribles por todo el lugar, lo peor en Yemen, donde nuestro cliente, Arabia Saudí, con fuerte apoyo estadounidense —armas, inteligencia— junto a su brutal aliado de Emiratos Árabes Unidos, está creando de hecho lo que la ONU ha descrito como “la peor crisis humanitaria del mundo”. Está bastante claro; realmente no es polémico lo que ocurre. Si hay un enfrentamiento con Irán, la primera víctima será Líbano. Tan pronto como haya alguna amenaza de guerra, con seguridad Israel no querrá afrontar el peligro de los misiles de Hezbolá, que probablemente están dispersos por todo Líbano ahora. Así que es muy probable que el primer paso previo al conflicto directo con Irán sería destruir Líbano o algo así.

Y esos misiles en Líbano son de Irán.


Vienen de Irán, sí.

Entonces, ¿cuál es la estrategia de Irán en la región? Se escucha este término, el “arco chií”, la población chií en Iraq, Baréin, Líbano y Siria.


El arco chií es una invención jordana. Por supuesto, Irán, como cualquier otra potencia, está intentando aumentar su influencia. Lo está haciendo, habitualmente, en las áreas chiíes, naturalmente. Es un Estado chií. En Líbano, no tenemos registros detallados porque no pueden hacer un censo —rompería la frágil relación que existe allí en el sistema sectario—, pero está bastante claro que la población chií es el mayor de los grupos sectarios.

Tienen un representante político, Hezbolá, que está en el Parlamento. Hezbolá se desarrolló como una fuerza guerrillera. Israel estaba ocupando el sur del Líbano tras su invasión de 1982. Esto fue en violación de las órdenes de la ONU, pero básicamente se quedaron allí, en parte mediante un ejército asociado. Hezbolá finalmente echó a Israel. Eso les convirtió en una “fuerza terrorista”. No tienes derecho a echar al ejército invasor de un Estado cliente, obviamente.


Desde entonces, Hezbolá sirve a los intereses iraníes. Envió combatientes a Siria, que son una gran parte del apoyo al Gobierno de Assad. Técnicamente, eso es bastante legal. Ése era el Gobierno reconocido. Es un Gobierno podrido, así que puedes, con argumentos morales, decir que no deberías hacerlo, pero no puedes decir con argumentos legales que no deberías. EE UU estaba intentando derrocar al Gobierno. No es secreto. Finalmente, quedó claro que el Gobierno de Assad controlaría Siria. Todavía hay algunos focos sin resolver, las áreas kurdas y otras, pero básicamente ha ganado la guerra, lo que significa que Rusia e Irán tienen el papel dominante en Siria.

En Iraq, hay una mayoría chií, y la invasión estadounidense básicamente entregó el país a Irán. Había sido una dictadura suní pero, claro, con la dictadura suní destruida, la población chií consiguió un papel sustancial. Así que, por ejemplo, cuando el ISIS [también conocido como Daesh] estuvo cerca de conquistar Iraq, fueron las milicias chiíes las que les hicieron retroceder, con apoyo iraní. EE UU participó, pero de forma secundaria. Ahora tienen un rol fuerte en el Gobierno. En EE UU, esto se considera más intromisión iraní. Pero pienso que la estrategia iraní es bastante sencilla: es expandir su influencia como pueden en la región.

Por lo que respecta a su postura militar, no veo ningún motivo para cuestionar el análisis de la inteligencia estadounidense. Parece bastante acertado. En sus exposiciones en el Congreso, señalan que Irán tiene gastos militares muy bajos para los estándares de la región, mucho menos que los otros países —eclipsados por Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, por supuesto Israel— y que su doctrina militar es esencialmente defensiva, diseñada para disuadir una invasión el suficiente tiempo como para que se inicien los esfuerzos diplomáticos. Según la inteligencia de EE UU, si tienen un programa de armas nucleares —el cual no tenemos motivos para pensar que lo tienen, pero si lo tienen— sería parte de su estrategia disuasoria.

Ésa es la verdadera amenaza iraní: tiene una estrategia disuasoria. Para los Estados que quieren tener libertad para desbocarse en la región, la disuasión es una amenaza existencial. No quieres ser disuadido; quieres poder hacer lo que quieras. Ésos son en primer lugar EE UU e Israel, que quieren tener libertad de actuar por la fuerza en la región sin disuasión alguna. Para ser preciso, ésa es la verdadera amenaza iraní. Es lo que el Departamento de Estado llama “desafío exitoso”. Ése es el término que el Departamento de Estado utilizó para explicar a principios de los 60 por qué no podemos tolerar el régimen de Castro, debido a su “desafío exitoso” a EE UU. Es absolutamente intolerable si tienes la intención de poder dominar el mundo, por la fuerza, si es necesario.

Y parece que un componente de ello es la amenaza de un buen ejemplo.


También está eso, pero no creo que sea cierto en el caso de Irán. Es un Gobierno miserable. El Gobierno de Irán es una amenaza a su propio pueblo. Creo que es bastante justo decirlo. Y no es un modelo real para nadie. Cuba era bastante diferente. De hecho, si miras atrás al principio de los 60 en los documentos internos que han sido desclasificados, había gran preocupación porque —como dijo Arthur Schlesinger, el consejero cercano de Kennedy, especialmente sobre asuntos latinoamericanos— el problema con Cuba es “la difusión de la idea de Castro de tomar los asuntos en las propias manos”, que tiene gran atractivo para otros en la región que están sufriendo las mismas circunstancias que Cuba bajo el régimen de Batista, apoyado por EE UU.
Eso es peligroso. La idea de que la gente tiene el derecho de tomar las cosas en sus propias manos y de separarse de la dominación estadounidense no va a ser aceptable. Eso es el desafío exitoso.

Otro tema que se manifiesta después de 1945 es la resistencia de Washington al nacionalismo independiente.


Sí. Pero eso es automático para una potencia hegemónica. Lo mismo con Gran Bretaña, cuando estaba controlando la mayor parte del mundo; lo mismo con Francia y sus dominios. No quieres nacionalismo independiente. De hecho, a menudo se hace totalmente explícito. Justo después de la Segunda Guerra Mundial, cuando EE UU estaba empezando a intentar organizar el mundo de la posguerra, la primera preocupación era asegurarse de que el hemisferio occidental estaba totalmente bajo control.

En febrero de 1945, EE UU convocó una conferencia hemisférica en Chapultepec (México). El principal tema de la conferencia era precisamente lo que describías: era acabar con cualquier tipo de “nacionalismo económico”. Ésa era la frase que se utilizó. El Departamento de Estado advirtió internamente que los países latinoamericanos están infectados —ahora estoy prácticamente citando— “por la idea de un nuevo nacionalismo”, que significaba que la gente del país deberían ser los primeros beneficiarios de los recursos del país. Obviamente, eso es totalmente intolerable. Los primeros beneficiarios deben ser los inversores estadounidenses. Ésa es la filosofía del nuevo nacionalismo, y debe ser aplastada. Y la conferencia de Chapultepec, de hecho, hizo explícito que el nacionalismo económico no sería tolerado.

Así que, por ejemplo, por coger un caso que se debatió, Brasil, un país importante, podía producir acero, pero no el acero de alta calidad del tipo en que EE UU se especializaría. Por lo demás, hay, como siempre, una excepción no mencionada a las reglas. A EE UU se le permite seguir políticas de nacionalismo económico. De hecho, EE UU estaba destinando masivamente recursos gubernamentales para el desarrollo de lo que se convirtió en la economía de alta tecnología del futuro: ordenadores, internet, etc. Ésa es la excepción habitual. Pero para los otros, no pueden sucumbir a esta idea de que los primeros beneficiarios de los recursos de un país debería ser la gente de ese país. Eso es intolerable. Esto se enmarca en todo tipo de bonita retórica sobre los mercados libres y tal y cual, pero el significado es totalmente explícito.

A menudo has citado a George Kennan, el venerado responsable del Departamento de Estado, en su famoso informe de 1948: “Tenemos el 50% de la riqueza mundial pero sólo el 6,3% de su población… Nuestra verdadera tarea en el período que viene es idear un modelo de relaciones que nos permita mantener esta posición de disparidad”. Eso era 1948. Me interesó descubrir que dos años después, hizo una declaración. “La protección de nuestras materias primas” en el resto del mundo, particularmente en América Latina, se impondría sobre la preocupación por lo que llamó “represión policial”.


Dijo que la represión policial puede ser necesaria para mantener el control sobre “nuestros recursos”. Recuerda que estaba en el extremo blando del espectro político, de hecho, tanto que por ese tiempo le echaron y le sustituyeron por un partidario de la línea dura, Paul Nitze. Era considerado “demasiado suave” para este duro mundo. Su estimación de que EE UU tuviera el 50% de los recursos mundiales es probablemente exagerada ahora que se ha hecho más trabajo en detalle. Las estadísticas no son fantásticas para ese período, pero hay estudios. Era probablemente menos que eso. Sin embargo, puede ser cierto hoy en un sentido diferente. En el período contemporáneo de la globalización, las cadenas de suministro globales, las cuentas nacionales, en el sentido de la parte del país del PIB global, son mucho menos relevantes de lo que solían ser.

Una medida mucho más relevante del poder de un país es la riqueza controlada por corporaciones multinacionales con sede doméstica. Ahí, lo que encuentras es que las corporaciones estadounidenses poseen cerca del 50% de la riqueza mundial. Ahora, hay buenas estadísticas. Hay estudios sobre ello por un economista político muy bueno, Sean Kenji Starrs, quien tiene varios artículos y un nuevo libro que va a salir sobre ello con extenso detalle. Como señala, esto es un grado de control de la economía internacional que no tiene absolutamente ningún paralelo o equivalente en la historia, de hecho. Será interesante ver cuál es el impacto de la bola de demolición de Trump sobre todo esto, que está rompiendo el sistema de cadenas de suministro globales que se ha desarrollado cuidadosamente durante años. Puede tener algún impacto. Realmente no lo sabemos. Hasta ahora, sólo está haciendo daño a la economía global.

Volviendo a Irán, mencionaste en nuestro libro Malestar Global que “cualquier preocupación sobre armas iraníes de destrucción masiva podría calmarse por medio de atender el llamamiento de Irán a establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio”. Esto está casi al nivel de samizdat [literatura prohibida por la URSS]. Apenas se sabe o se informa de ello.


No es un secreto. Y no es sólo el llamamiento de Irán. Esta propuesta para una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio y extendida a zona libre de armas de destrucción masiva en realidad viene de los Estados árabes. Egipto y otros la iniciaron a principio de los 90. Pidieron una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio. Hay zonas así que se han establecido en diversas partes del mundo. Es bastante interesante mirarlas. No son completamente operativas porque EE UU no las ha aceptado, pero están ahí teóricamente. La de Oriente Medio sería extremadamente importante.

Los Estados árabes presionaron por ello durante largo tiempo. Los países no alineados, el G-77 —ahora son alrededor de 130 países— la han pedido firmemente. Europa en general la apoya. Probablemente no Inglaterra, sino otros. De hecho, hay un apoyo global casi total, a lo que se añade un régimen de inspecciones de un tipo que ya existe en Irán. Eso básicamente eliminaría cualquier preocupación no sólo respecto a las armas nucleares, sino a las armas de destrucción masiva.

Sólo hay un problema: EE UU no lo permitirá. Esto aparece regularmente en las sesiones de control regulares del Tratado de No Proliferación, la más reciente en 2015. Obama lo bloqueó. Y todo el mundo sabe exactamente por qué. Nadie lo dirá, por supuesto. Pero si miras a las publicaciones de control de armas o a las publicaciones profesionales, son bastante abiertas sobre ello, porque es obvio. Si hubiera un acuerdo de este tipo, las armas nucleares de Israel quedarían bajo inspección internacional. EE UU quedaría obligado a reconocer formalmente que Israel tiene armas nucleares. Por supuesto, sabe que las tiene, todo el mundo lo sabe, pero no se te permite reconocerlo formalmente. Por un buen motivo. Si lo reconoces formalmente, la ayuda estadounidense a Israel tiene que acabar, según la ley de EE UU. Por supuesto, puedes encontrar formas de sortearlo; siempre puedes violar tus propias leyes. Pero eso se convierte en un problema. Significaría que las armas de Israel tendrían que ser inspeccionadas —no sólo las nucleares, sino también las biológicas y químicas. Eso es intolerable, así que no podemos permitirlo. Por lo tanto, no podemos avanzar a hacia una zona libre de armas de destrucción masiva, que acabaría con el problema.

Hay otra cosa que sólo puedes leer en samizdat. EE UU tiene un compromiso especial con esto, un compromiso único, junto con Gran Bretaña. La razón es que cuando EE UU y Gran Bretaña estaban planeando la invasión de Iraq, buscaron desesperadamente algún pretexto legal para ella de forma que no pareciera simple agresión directa. Apelaron a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de 1991 que pedía a Saddam Hussein que acabar con sus programas de armas nucleares, lo que de hecho había realizado. Pero el pretexto fue que no lo había hecho, así que había violado esa resolución; por lo tanto, se suponía que eso daba alguna legitimidad a la invasión.

Si te molestas en leer esa resolución de la ONU, cuando llegas al artículo 14, compromete a los firmantes, EE UU y Gran Bretaña incluidos, a trabajar por una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio. Así que EE UU y Gran Bretaña tienen una especial responsabilidad en hacerlo. Intenta encontrar algún debate sobre ello. Y, por supuesto, podría resolver cualquier problema que uno piense que hay. De hecho, según la inteligencia de EE UU, en esencia no hay ninguno.
El verdadero problema es básicamente lo que describe la inteligencia estadounidense, la postura iraní de disuasión. Eso es un verdadero peligro y constantemente se considera una amenaza existencial para Israel y EE UU, que no pueden tolerar la disuasión.

Hay grandes días de pago para una política exterior militarista tal como la que tiene EE UU. Por ejemplo, Lee Fang, escribiendo en The Intercept, informa de que “grandes fabricantes de armas”, como Lockheed Martin y Raytheon, “han dicho a sus inversores que aumentar el conflicto con Irán podría ser bueno para el negocio”.


Claro que lo es. Ése es un factor. No creo que sea el factor principal, pero ciertamente es un factor. Es lo que se llama “bueno para la economía” si puedes producir bienes materiales que puedes vender a otros países. EE UU es preeminente en fuerza militar. Ésa es una ventaja comparativa real —la fuerza militar. Otros países pueden producir ordenadores y televisiones, pero EE UU es el mayor exportador de armas. Su presupuesto militar aplasta a cualquier cosa en el resto del mundo. De hecho, es casi tan grande como el resto del mundo combinado, mucho más grande que el de otros países. El incremento estadounidense en el presupuesto militar bajo Trump –el incremento- es mayor que todo el presupuesto militar ruso. China está mucho más atrás. Y, por supuesto, EE UU está mucho más avanzado tecnológicamente en hardware militar. Así que ésta es la ventaja comparativa estadounidense. Naturalmente, querrías continuarla. Pero pienso que lo principal es simplemente asegurar que el mundo sigue básicamente bajo control.

Por David Barsamian  Truthout

 Traducido por Eduardo Pérez

2019-08-16 11:15

Publicado enInternacional
Jueves, 15 Agosto 2019 10:56

“Cuelguen a esos h.p."

Rafael Barrios Mendivil

La Corte Suprema de Justicia, el 8 de agosto de 2019 precluyó la investigación contra la doctora Ángela María Buitrago Ruíz porque llegó a la conclusión que efectivamente Edgar Villamizar Espinel sí compareció a la Escuela de Caballería en el 2007 y, al no prefabricarse la prueba, el prevaricato por exclusión de materia quedó automáticamente sin sustento.

Corría el año 2007 cuando el cabo del ejército Edgar Villamizar Espinel llegó a la Escuela de Caballería durante una diligencia que adelantaba la fiscal Angela María Buitrago Ruíz en el caso de los desaparecidos del Palacio de Justicia. Villamizar le dijo la verdad a la fiscal, que había visto en dicha guarnición militar a varios desaparecidos del Palacio y le escuchó decir al coronel Luis Alfonso Plazas Vega: “cuelguen a esos hijueputas”.

Tres años después, el señor Plazas Vega denunció a la fiscal Angela Buitrago por falsedad ideológica en instrumento público y prevaricato por acción, porque el nombre del testigo no coincidía, ya que en la declaración aparecía como Edgar Villareal y no Edgar Villamizar y porque tampoco concordaba el lugar de nacimiento del testigo. Además, sostuvo el coronel, que Edgar Villamizar se “retractó” en el 2009, dos años depués, al negar haber declarado ante la fiscal y al afirmar que no estuvo en la Escuela de Caballería en el 2007.

La Corte Suprema de Justicia, el 8 de agosto de 2019 precluyó la investigación contra la doctora Ángela María Buitrago Ruíz porque llegó a la conclusión que efectivamente Edgar Villamizar Espinel sí compareció a la Escuela de Caballería en el 2007 y, al no prefabricarse la prueba, el prevaricato por exclusión de materia quedó automáticamente sin sustento.

La misma Corte Suprema el 16 de diciembre de 2015 absolvió a Plazas Vega al otorgarle el beneficio de la duda, aseguró que la declaración de Édgar Villamizar Espinel de 2007, evidentemente sí se practicó, pero no le confirió crédito alguno a la declaración por no encontrar medios de convicción que permitieran corroborarla. Sobre este último aspecto, consideramos que en el expediente si existen medios de pueba que concuerdan y confirman lo dicho por Villamizar.

Primero. El agente de inteligencia militar Ricardo Gámez Mazuera le dijo a las autoridades que el coronel Luis Alfonso Plazas Vega dio la siguiente orden a subalternos: “me los llevan, me los trabajan, ya cada dos horas me dan informes”, refiriéndose los empleados de la cafetería del Palacio de Justicia. En el argot militar de la época, “me los trabajan” significaba “me los torturan”.

Segundo. Los militares sí sabían el día y la hora en que el M-19 se iba a tomar el Palacio de Justicia, ya que hubo acuartelamiento de primer grado el 5 de noviembre de 1985 en Comando Especial, el Ciaes en Villavicencio al que pertenecía Villamizar y en las horas de la mañana del 6 de noviembre se trasladaron en helicóptero a Bogotá, desde la base militar de Apiay, Meta. Por otro lado, el 6 de noviembre a las 10:30 de la mañana, miembros de inteligencia del batallón Charry Solano llevaron álbumes fotográficos a la Casa del Florero para identicar a los integrantes del M-19 que participaron de la toma.

Tercero. Las torturas eran un modus operandi en la Escuela de Caballería. Ejemplo de ello fueron los choques eléctricos y ahogamiento a José Vicente Rubiano Galvis, y en otras instalaciones militares como el Charry Solano donde fueron torturados Yolanda Santodomingo y Eduardo Matson, y en la propia Casa del Florero, puesto avanzado de la Brigada XIII, a Orlando Quijano.

Cuarto. Las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas como las del magistrado Carlos Horacio Urán, el administrador de la cafetería Carlos Rodríguez y la guerrillera Irma Franco hacen parte de un patrón de comportamiento del ejército durante la retoma y luego de finalizada esta.

Quinto. La declaración de Villamizar concuerda, entre otras, con las de José Vicente Rubiano, Eduardo Matson, Yolanda Santodomingo, Ricardo Gámez, Tirso Saénz y Marlio Quintero.

Sexto. Las “retractaciones” fueron una práctica sistemática de los militares en el caso Palacio de Justicia. Fueron obligados a cambiar su testimonio el sargento Bernardo Alfonso Garzón Garzón, el conductor del taxi del ejército Marlio Quintero Pastrana, -quien hacía parte de una fachada del batallón Charry Solano- y el cabo Edgar Villlamizar Espinel.

Séptimo. Los testigos falsos Alonso Vásquez López y Ariel Guillermo Valdés Gil, trataron de desvirtuar para restarle credibilidad a la declaración de Edgar Villamizar, lo cual obligó a la jueza que condenó al general Jesús Armando Arias Cabrales a compulsar de copias por falso testimonio a la Fiscalía para investigar la conducta de los testigos.

Octavo. la fiscal Ángela Buitrago así como distintas autoridades judiciales colombianas y la Comisión de la Verdad de la Corte Suprema, otorgaron plena credibilidad a lo descrito por Villamizar, al igual que la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

A propósito de la decisión de la Suprema del 16 de diciembre de 2015 que absolvió a Plazas, afirmamos en el libro El Pacto del Silencio, publicado en agosto de 2017: “Que no saque mucho pecho el coronel porque tiene rabo de paja. Que no ande señalando con un dedo a la fiscal Ángela María Buitrago porque tres de ellos apuntan hacia él. La Corte reconoció que no hubo suplantación del testigo Edgar Villamizar Espinel, tampoco la Suprema negó los hechos ni las desapariciones ni las torturas y ejecuciones extrajudiciales. Reconoció la Corte que son crímenes de lesa humanidad y ordenó que investiguen a Plazas Vega por exceso de uso de fuerza.”

Nos alegramos por la decisión inhibitoria de la Corte de agosto de 2019 en favor de la fiscal Angela María Buitrago Ruíz. Esperamos que la Fiscalía General de la Nación “desengavete” el caso a fin de superar la impunidad en que lo mantiene, luego de entregar restos incompletos de algunas víctimas a sus familiares. Esperamos que se supere el silencio y el miedo, con el fin de que la verdad y la justicia salgan adelante pronto, porque el paso del tiempo juega en su contra. Las víctimas tienen derechos que se deben satisfacer plenamente.

Publicado enColombia
Lunes, 12 Agosto 2019 05:57

Los señores de la guerra

John Bolton, asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, y Biniamin Netaniahu (derecha), primer ministro israelí, durante la visita del primero a Israel en agosto de 2018 / Foto: Afp, Pool, Sebastian Scheiner

En la búsqueda de un enemigo común con el que unificar a sus seguidores, la Casa Blanca acompaña su promoción de la xenofobia dentro de Estados Unidos con una política exterior cada vez más agresiva. A cargo de esta última tendencia está un grupo de creyentes en el “destino manifiesto” que, tras instigar la guerra de Irak en 2003, hoy impulsan las sanciones contra Venezuela y sueñan con una invasión a Irán.

 

El martes 6, durante la llamada Conferencia por la Democracia en Venezuela, realizada en Lima, John Bolton, asesor en seguridad nacional y uno de los hombres más escuchados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, repitió una de sus frases más habituales de los últimos tiempos: “El tiempo del diálogo ya pasó, ha llegado el momento de pasar a la acción”. La utilizó para anunciar un bloqueo a los bienes del gobierno venezolano y la amenaza de sanciones a cualquier empresa internacional que comercie con Caracas. Meses atrás la había empleado para barajar abiertamente la posibilidad de una intervención militar contra Venezuela, y antes y después para alentar una guerra contra Irán. Bolton es, junto al vice Mike Pence, el canciller Mike Pompeo, el secretario de Defensa Patrick Shanahan, y, fuera del gabinete de gobierno, figuras como los senadores Marco Rubio y Tom Cotton y el ex alcalde de Nueva York y abogado presidencial Rudy Giuliani, parte de los superhalcones que marcan la política exterior washingtoniana.

Con una tradición de duro entre los duros en todo puesto que haya ocupado (en el Departamento de Estado, en el Departamento de Justicia, en la Usaid, como embajador ante la Onu), el septuagenario hombre de los bigotes tan raros para la usanza local es uno de esos conservadores de pura cepa que cree en el “destino manifiesto” de Estados Unidos. Es también un convencido de que la “primera potencia mundialno puede esperar a que un conflicto estalle para involucrarse en él y correr el riesgo de hacerlo de manera tardía, sino que debe estar en el origen de conflictos preventivos que le permitan reafirmar permanentemente su poder”, según dijo años atrás en una de sus (muy bien pagas) columnas en el muy derechista canal Fox News, propiedad del multimillonario Rupert Murdoch, íntimo amigo de Donald Trump. Cuando ejerció como subsecretario de Estado, entre 2001 y 2005, bajo el gobierno de George W Bush, Bolton fue quien armó el retiro de Estados Unidos de la Corte Penal Internacional, con el argumento de que los soldados y gobernantes de “la primera potencia mundial” no pueden ser sometidos a control externo alguno por sus actuaciones en defensa del “mundo libre”. En el mismo período, estuvo entre los principales promotores de la invasión a Irak de 2003, y a él se le atribuye la política de fake news que la justificó, como el invento de la posesión de armas de destrucción masiva por el régimen de Sadam Hussein. Cuando, entre 2005 y 2006, fue embajador del gobierno de Bush ante la Onu (una paradoja tratándose de una “institución despreciable”, como la calificó, y de un defensor ardiente del unilateralismo estadounidense) promovió la aplicación de sanciones internacionales cada vez más duras contra Irán, Corea del Norte y Venezuela. Ya manejaba entonces Bolton la posibilidad de una intervención militar contra Teherán, una alternativa que con los años fue alentando con menos tapujos. En 2015 le propuso a Barack Obama que Estados Unidos bombardeara las instalaciones nucleares iraníes. Obama no lo escuchó y poco después su administración fue parte del acuerdo internacional a seis sobre el programa atómico de la república islámica, que Trump denunciaría en mayo de 2018, ya con Bolton incorporado al gobierno. Como otros halcones republicanos, Bolton está obsesionado con provocar un “cambio de régimen” en Irán antes del cierre de 2019, año del 40 aniversario de la caída del sha y de la “imperdonable afrenta” que significó para Estados Unidos la toma de su embajada en Teherán. Cuando en febrero pasado las autoridades de Irán conmemoraban la revolución de 1979, Bolton subió un video a la cuenta de Twitter de la Casa Blanca en el que amenazaba al gobierno de ese país: “No creo que lleguen a festejar otro aniversario”, les advertía.

SIMILITUDES. En mayo pasado, el New York Times reveló, basándose en fuentes del Pentágono, que durante una reunión de los principales asesores de seguridad de Trump, tanto Bolton como el entonces subsecretario de Defensa, Shanahan, defendieron el envío a Oriente Medio de “120 mil militares”, una cifra que se acerca mucho a la del contingente que invadió Irak 15 años atrás. Hay muchas similitudes entre aquella intervención y este proyecto de intervención, escribió en 2018 Peter Beinart, profesor de periodismo en la City University de Nueva York. “En los dos casos –apuntó en The Atlantic–, los dirigentes estadounidenses temían que un ex aliado en Oriente Medio se liberara de las cadenas que lo atenazaban. En los dos casos, esos dirigentes defendían una política más agresiva, apoyada en declaraciones que intentaban meter miedo sobre los programas nucleares del régimen en cuestión. En los dos casos, los inspectores internacionales contradecían esas declaraciones alarmistas. En los dos casos, los aliados europeos de Estados Unidos defendían a los inspectores y advertían sobre el caos que una política agresiva podría generar. En los dos casos, los halcones de Israel respondían desacreditando a las inspecciones. En los dos casos, los dirigentes actuantes eran Biniamin Netaniahu y John Bolton” (8-V-18). Año y pico después, el cuadro y los actores principales se repiten como un calco.

La perspectiva de un ataque a Irán, promovida también por el secretario de Estado, Mike Pompeo (“hay que lanzar 2 mil bombas” sobre Teherán, dijo tiempo atrás), fue justificada en las semanas pasadas por los incidentes entre fuerzas navales iraníes y petroleros estadounidenses y “aliados” en el estrecho de Ormuz y por el derribo de un dron estadounidense en el cielo iraní (“¿Qué tenía que hacer un dron estadounidense allá lejos? ¿Qué hubiera hecho Estados Unidos si un dron iraní sobrevolara nuestro cielo?”, se preguntó el senador demócrata –y socialista– Bernie Sanders), así como por “el desarrollo vertiginoso” (palabras de Bolton) del programa nuclear iraní. “El gobierno de Trump miente como ningún otro (…). El propio Bolton ha sido acusado en el pasado de falsificar informaciones de inteligencia para justificar acciones contra Irak y Cuba. La manera en que utiliza ahora la amenaza iraní recuerda (…) los episodios previos a la guerra de Irak”, escribió a su vez Max Boot, un neoconservador que en su momento defendió la intervención en Bagdad y es hoy uno de los editorialistas de derecha más críticos de la política agresiva de Estados Unidos (The Washington Post, 7-V-19).

A LA FUERZA. Bolton es también partidario de “liquidar” al gobierno norcoreano, un objetivo que el extraño idilio que mantiene Trump con Kim Jong-un ha por el momento postergado. Y tiene por supuesto a Cuba y a Venezuela entre ceja y ceja. Ha sido uno de los apoyos más constantes del opositor venezolano Juan Guaidó y uno de los primeros en lanzar la idea de una intervención militar “contra la dictadura de Maduro”. Venezuela “tiene el petróleo que necesitamos”, habría afirmado durante una reunión en la Casa Blanca. Andrew McCabe, ex número dos del Fbi despedido por Trump, cuenta en su reciente libro The Threat, publicado en febrero de este año, que el presidente formuló declaraciones similares en 2017. Venezuela –dijo Trump según McCabe– “es el país con el quedeberíamos estar en guerra. Tiene todo ese petróleo y están en nuestra puerta trasera”.

En la reunión de Lima de esta semana, Bolton estuvo acompañado, entre otros, por Elliott Abrams, el enviado de Trump para Venezuela. Diplomático de carrera desde hace cuatro décadas, Abrams participó en “muchos de los actos más horrorosos de Estados Unidos” en ese período, señaló la publicación digital The Intercept (1-II-19). Encubrió, por ejemplo, la masacre de El Mozote, en El Salvador, en 1981, en la que fuerzas militares entrenadas y financiadas por Estados Unidos asesinaron a unos 1.200 indígenas acusados de colaborar con la guerrilla, entre ellos unas 500 mujeres y niños. Fue también un protector del general y masacrador guatemalteco ya fallecido Efraín Ríos Montt, y un promotor, desde los primeros años ochenta, época del sandinismo “originario”, de una invasión a Nicaragua. En 2002 estuvo entre los autores intelectuales del golpe de Estado contra Hugo Chávez. Y es un mentiroso consuetudinario. En 1991, no tuvo problema alguno en admitir ante el Congreso que había ocultado información al declarar sobre el caso Irán-contras.

***

Poco después de haberlo designado asesor en seguridad, Donald Trump dijo de John Bolton, casi bromeando: “Algún día me llevará a hacer una guerra”. Por ese camino va el gobierno, afirma Max Boot, para quien es muy probable que Bolton y acólitos acentúen las provocaciones a sus enemigos (llámense Irán, Venezuela, Cuba) para desatar un conflicto. Lo único que entienden como estrategia diplomática es “la relación de fuerzas”,dice.Ni siquiera piensan en el día después, en lo que vendrá tras las guerras, más allá de los beneficios inmediatos que Estados Unidos, sus empresas y sus aliados más carnales (Israel o Arabia Saudita, para el caso de Oriente Medio) puedan obtener. ¿Qué pasaría a mediano plazo en Irán si la república islámica cayera?, se pregunta por ejemplo la investigadora Suzanne Maloney. Los precedentes de Irak y Libia, donde el caos que siguió al derrocamiento sangriento de los gobiernos respectivos se volvió incluso contra los propios occidentales, no son muy alentadores, concluye esta especialista en Irán en la Brookings Institution (Mediapart, 11-V-18).

Ilhan Omar, una de las cuatro legisladoras demócratas “rebeldes” a las que Trump invitó hace algunas semanas a “volver a su país” (ella nació en Somalia), dijo tiempo atrás que está en el Adn imperial de buena parte de los dirigentes estadounidenses intentar derrocar a gobiernos que no les son afines. Al interrogar en el Congreso a Elliot Abrams sobre la política hacia Venezuela, en febrero, Omar le preguntó: “¿Apoyaría a una facción armada en Venezuela que cometa crímenes de guerra, de lesa humanidad o genocidio si cree que beneficia los intereses de Estados Unidos, como hizo con Guatemala, El Salvador o Nicaragua?”. “No voy a responder a esa pregunta”, contestó el funcionario.

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 Manifestantes encaran a la policía, en Hong Kong. MANAN VATSYAYANA AFP

Las imágenes del fin de semana muestran la mano dura de las fuerzas de seguridad con tácticas encubiertas para practicar detenciones y el uso brutal de pelotas de goma

 

Mucho ha cambiado desde el día en el que la policía de Hong Kong contemplaba impasible cómo un grupo de manifestantes asaltaba el parlamento autónomo, gesto revolucionario por excelencia. Alentadas por Pekín y su apoyo incondicional, las fuerzas de seguridad optaron ayer por aplicar mano dura contra las protestas antigubernamentales. La jornada de mayor violencia tras diez semanas consecutivas de movilizaciones se saldó con 45 personas heridas, dos de ellas de gravedad, y varios detenidos, cuyo número exacto no ha trascendido.

El domingo comenzó con una concentración en el parque Victoria, una de las pocas protestas permitidas por las autoridades. Desde allí los manifestantes se diseminaron por varios distritos de la ciudad, siempre en movimiento, como acostumbran a hacer en las últimas semanas, lo que desembocó en enfrentamientos en los que la policía se empleó con agresividad.

Imágenes compartidas en redes sociales muestran a los antidisturbios disparando pelotas de goma a menos de dos metros de distancia y apuntando a la cabeza, una práctica censurada por las directrices de armamento no letal elaboradas por la Academia de Ginebra de Derecho Humanitario, ya que “puede resultar letal”. Uno de esos proyectiles golpeó en el rostro a una chica, quien tuvo que ser llevaba de emergencia al hospital. El parte médico indica que “quedará ciega de ese ojo de manera permanente” y su pronóstico es reservado mientras se estudia si el impacto causó una fractura craneal.

La policía también disparó bombas de gases lacrimógenos en el interior de la estación de metro de Kwai Fung, pese a la presencia de ciudadanos sin protección y ajenos a las protestas. Las instrucciones del fabricante, además, advierten de manera explícita que no debe ser empleado en espacios cerrados.

Policías vestidos de negro se infiltraron entre la multitud y practicaron arrestos, sirviéndose en algunos casos de un evidente exceso de fuerza, como prueba el vídeo en el que se ve a un chico sangrando copiosamente, cuya cabeza aprietan contra al asfalto pese a no ofrecer resistencia. Estos agentes se negaron a identificarse cuando fueron cuestionados por los periodistas presentes en el lugar de los hechos. Otras grabaciones muestran a antidisturbios introduciendo armas en las mochilas de los detenidos, presumiblemente para plantear contra ellos acusaciones más graves.

Ya existían rumores acerca de la infiltración de miembros de la policía en las protestas, aprovechándose de la apertura de un movimiento popular amorfo, en particular desde que el 27 de junio un agente de paisano fuera identificado en la movilización que rodeó la comisaría de Wanchai. En un comunicado posterior en Facebook, el cuerpo policial desmintió cualquier tipo de participación, asegurando que “el oficial no estaba disfrazado ni había realizado ninguna provocación” y criticando “la propagación de rumores falsos”.

Los manifestantes, por su parte, recurrieron por primera vez desde que empezaron las protestas al lanzamiento de un par de cócteles molotov: uno en Wanchai y otro frente a la comisaría de Tsim Sha Tsui. Este segundo provocó quemaduras en las piernas de un agente.

Este nuevo recrudecimiento de la violencia está en línea con las directrices dictadas desde Pekín. En su segunda rueda de prensa en ocho días tras 22 años de silencio, la más alta institución política china para la gestión de cuestiones relacionadas con la excolonia, la Oficina para Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado, invitó al gobierno de Hong Kong a redoblar la política de arrestos y enjuiciamientos. Existe la idea de que esta nueva táctica, sumada al comienzo del curso escolar, puede logra el objetivo de apagar la mecha de las protestas sociales.

La prioridad para el Partido Comunista chino es haber solucionado las movilizaciones antes del 1 de octubre, día en el que se celebrará el 70 aniversario de la fundación de la República Popular y que se pretende que sea una demostración de fuerza y unidad nacional. Eso explica el nombramiento de Alan Lau, que volvió del retiro para ser desempeñar el cargo de comisionado adjunto con la misión de “fortalecer el orden estratégico y supervisar eventos públicos”. Las fuerzas de seguridad parecen dispuestas a seguir avanzando por esta vía. Hoy, sin ir más lejos, tendrá lugar una demostración de nuevos recursos, como el empleo de cañones de agua, frente a los legisladores pertenecientes a la comisión de seguridad pública.

A pesar de la escalada en los enfrentamientos, los políticos prochinos subrayaron en sus declaraciones que el número de manifestantes está disminuyendo. “Se están convirtiendo en repetitivas, así que algunos manifestantes ya están cansados. La policía, además, está haciendo mejores planes”, apuntó Tam Yiu-chung, miembro del Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo, el cuerpo legislativo de la República Popular china. Por su parte, el gobierno local publicó un comunicado a medianoche, el gobierno local publicó un comunicado en el que “condenaba rotundamente” la actuación de los manifestantes, añadiendo que estaban “indignados” por sus acciones. La indignación, aunque por motivos opuestos, parece ser lo único que comparte hoy una ciudad más dividida que nunca antes.

Por Jaime Santirso

Pekín 12 AGO 2019 - 03:21 COT

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Domingo, 11 Agosto 2019 05:31

Suicidio de Epstein beneficia a Trump

Al centro, Jeffrey Epstein (✝) durante una audiencia en una corte de Florida en 2008.Foto Ap

Conveniente "suicidio" de Jeffrey Epstein ante su juicio por pedofilia que implica a Trump.

Jeffrey Epstein ya había sufrido un premonitorio "desmayo" en su celda. Su conveniente "suicidio" salva muchas honras en el Olimpo del poder de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Cuatro días antes, Wayne Madsen (WM) –ex funcionario de National Security Agency (NSA) y especialista en espionaje electrónico– opinó que el inicio del juicio de Epstein en el verano de 2020, en pleno paroxismo de la campaña electoral, descarrilaría la relección de Trump (bit.ly/2ZH5qUh).

Ya había abordado en tres artículos los avatares del hoy occiso: 1.“Pedofilia cupular del multimillonario J. Epstein: Casa Blanca/Virgin Island/Israel (bit.ly/2XIePOB)”; 2. “Caso Epstein de pedofilia cupular: renuncia Acosta, secretario del Trabajo de Trump (bit.ly/2xXTfGB)”; y 3. “Peter, sobrino de George Soros, en la ‘lista negra’ del pedófilo Epstein (bit.ly/2YZ9y0x)”, donde afloran sus connivencias eróticas con la "élite" política y empresarial de Estados Unidos y la Casa Real Británica.

WM expurgó el juicio escabroso de 2006 “Jane Doe contra Jeffrey Epstein y Donald Trump, (bit.ly/2YQLCxt) y (bit.ly/2YBQABT)”, que alega la violación en 1994 de una niña de 13 años en la mansión de Manhattan de Epstein, lo cual se acumulaba a las pestilentes aventuras del multimillonario en Florida/Nueva York/Nuevo México/Islas Vírgenes con metástasis sexuales en Francia y México (¡mega-sic!).

Lo mas explosivo se centra en que "la demanda federal en Estados Unidos contra Epstein está programada para empezar durante el verano de 2020 justo a la mitad de la campaña presidencial de Estados Unidos", cuya evidencia arroja "¡más de un millón de paginas!", que "afectará el resultado de la elección".

A juicio de WM –quien reveló los vínculos del mega-especulador George Soros con la CIA (goo.gl/F6h7sC) y (goo.gl/bqLJn4)–, la estrecha relación de Trump con Epstein “puede ser la razón por la cual varios republicanos de la Cámara de Representantes no competirán: "lo que se esperaba una derrota de los republicanos en 2020 puede ser un tsunami si el juicio de Epstein produce la esperada información explosiva de los residentes (sic) multimillonarios en la isla Palm Beach en Florida, hogar de Epstein, Trump y otros mega-ricos muy influyentes".

WM expone los vínculos de Epstein con el Mossad, agencia de espionaje israelí, así como sus periplos en Francia y México (sic).

¿Existirán traslapes entre la pedofilia trasnacional de Epstein con los fétidos escándalos del albergue "Mama Rosa", tenazmente "defendida" por Letras Libres (sic) de Televisa (bit.ly/2LQdrCm), así como con la secta sexual esclavista de NXIVM, donde brotan los vástagos de tres ex presidentes de México (Salinas, De la Madrid y Fox) y la connotada regiomontana Rosa Laura Junco de la Vega Garza T. (bit.ly/2YV9ZJB)?

WM devela el "pasaporte austriaco fake" que Epstein usaba en sus vuelos trasnacionales: "el uso de los pasaportes fake, una especialidad del Mossad" que mantiene una "industria de pasaportes" en Israel y que han sido usados para "operaciones del Mossad" en 22 países (sic), que incluyen a México (sic).

¿Los pasaportes fakes de los tres criminales israelíes, dos de ellos asesinados en Galería Artz del Pedregal, y uno expulsado de Cancún en forma bizarra (bit.ly/2TjYBpt), habrán sido confeccionados por el Mossad?

WM comenta que "los más altos escalones de la estructura política y del espionaje de Israel forman parte prominente del círculo de asociados y amigos de Epstein".

WM arguye que "el uso de chantaje sexual por las agencias de espionaje son operaciones muy añejas", pero que "el uso de menores (sic)" en los casos de "trampas de miel" son prácticamente la exclusividad del Mossad.

Epstein manejó el portafolio financiero de Leslie Wexner, cuya "Fundación Wexner otorgó generosos donativos a organizaciones israelíes, que incluyen becas para funcionarios del gobierno de Israel con el fin de obtener títulos de posgrado en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard" ¡Mega-Uf!

El "suicidio" de Epstein beneficia a la relección de Trump.

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Cuando los nazis se enamoraron de las armas

Un pibe de 21 años tiene un rifle automático, un arma de guerra, y decide usarlo. Desde su temprana adolescencia se considera un soldado de la causa, un Blanco, un Ario, un norteamericano que ve su país blanco amarronarse, descender en el caos de la mezcla de razas. Y,  a los 21 años apenas, entra en un Walmart y abre fuego. El chico no sabe a cuántos va a matar, pero sabe que del hipermercado él sale muerto o a la cárcel para siempre. Lo hace igual, porque se siente un soldado de una causa, un ejemplo que puede disparar la anhelada Guerra Santa Racial. Esa misma que su gobierno hace lo imposible para evitar, porque su gobierno es cómplice de las fuerzas ocultas que dominan el mundo. Hasta con Trump, los neonazis norteamericanos siguen diciendo que son oprimidos por el Gobierno Zionista de Ocupación.

La ultraderecha norteamericana es única en el mundo por su violencia militarizada y por su doctrina anti estatal. Los skins alemanes, los fascistas italianos, los falangistas disimulados de Vox, los que ven a Jair Bolsonaro como un mesías, los polacos encantados con el autoritarismo, no ven al Estado como un enemigo. La utopía es coparlo, usarlo, cambiarlo, pero el Estado es visto como la gran herramienta y el fundamento para que el Líder pueda gobernar. Los americanos llegan al borde de un anarquismo en el que toda autoridad es opresiva para los derechos "naturales" del hombre blanco. La misma idea de ley es vista con sospecha.

Esto es una evolución reciente en un país que tuvo su movimiento nazi en los años treinta y un rico prontuario de militantes del Klan, antisemitas vociferantes, racistas abiertos y, un clásico, regulares prohibiciones a la inmigración de no blancos. EE.UU. tiene un cimiento tan racista, que hasta los irlandeses, tan colorados ellos, tuvieron que ganarse el derecho de ser considerados blancos. Y ni hablar de gentes más marrones, como los italianos o los croatas... La violencia tampoco estuvo ausente, pero era organizada y canalizada a través de grupos: si una iglesia negra ardía en el sur, no era porque un chico con un rifle la atacaba, sino porque el Klan decidía una "acción" que se hacía en grupo.

Pero en 1975 los americanos perdieron Saigón y vieron una camada de veteranos de guerra radicalizados por la guerra de Vietnam. Eran gente amargada por perder, acostumbrada a una violencia sin formato, con ganas de encontrar un culpable y más racista que cuando había embarcado. Si la segunda guerra mundial creó una solidaridad entre razas por la experiencia compartida, que ayudó a desegregar el ejército, Vietnam creó tensiones nuevas. Entre otras cosas, por la enorme bronca y activismo de los afroamericanos, reclutados al voleo, por pobres nomás.

Un producto del momento fue la revista Soldier of Fortune, que llegó a vender casi doscientos mil ejemplares y a ser el house organ de los que querían hacer carrera como mercenarios o simplemente querían armarse. Su editor, Robert Brown, un ex boina verde, hasta llegó a dirigir escuadrones en la muerte en El Salvador y a combatir con los muyahidin en Afganistán, contra los soviéticos. La revista señalaba oportunidades de trabajo en guerras sucias contra los movimientos de liberación en Africa y Asia, pero también fue un precursor en esto de vender uniformes, armas de combate y explosivos directo al consumidor. Así aparecieron los primeros milicianos blancos, organizados como comandos y presentados como una vanguardia espontánea contra el comunismo y sus cómplices internos, como los sindicalistas y los Panteras Negras.

Pero en 1984 hubo otro cambio y apareció el primer grupo que definió al gobierno norteamericano, a Washington como conjunto, como el enemigo. El grupo era La Orden, también conocido como Brüder Schweigen, que se dedicó a robar bancos para financiar la revolución hasta que el FBI mató o capturó a su dirigencia. Ese mismo año, hay que tener en cuenta, terminaba el primer período de Ronald Reagan, un super-conservador y posiblemente el presidente que más habló de achicar el estado. ¿Por qué los nazis lo veían como un enemigo? Porque no le creían, en parte porque tenía judíos en posiciones prominentes en el gabinete. Un gobierno con ministros judíos no podía hacer una revolución de derechas... En un sermón de la época -La Orden tenía pastores protestantes- se explicaba que Washington se aliaba a Jerusalén, se entregaba a la banca internacional y no movía un dedo para sostener la supremacía blanca.

De aquí surge la idea central que hoy es mayoría entre los 25.000 milicianos armados y el medio millón de simpatizantes que se estima con seriedad existen hoy en Estados Unidos: el gobierno es el enemigo y hay que resistir con las armas. Entre los creyentes hay dos utopías, la de crear una nación puramente blanca en el noroeste, que es una región de mayoría blanca, o la de tomar el poder, liquidar o expulsar a todos los negros, marrones o amarillos, y colgar de sendos faroles a los "traidores a su raza". En ambos casos, la receta es parecida y parte de una idea del racista Louis Beam, la de crear un movimiento sin líderes ni estructura, imposible de infiltrar, en el que cada militante lleve a cabo sus acciones "como un lobo solitario". El más famoso de estos lobos fue Timothy McVeigh, el ex soldado que voló el edificio federal de Oklahoma con una bomba casera en 1995. Con 165 muertos y cientos de heridos, el ataque fue el peor antes de las torres gemelas y sigue siendo el más sangriento de la derecha miliciana.

La idea revolucionaria fue expresada en una novela de William Pierce, Los Diarios de Turner, supuestamente las memorias de un veterano de la guerra racial. En la novela, el gobierno pasa la Ley Cohen para desarmar al pueblo, comienza razzias contra los blancos que resisten y crea bandas de negros para intimidar a la mayoría. Los blancos reaccionan cuando un militante abre fuego contra negros y eso dispara una guerra racias que termina cuando logran llevar una bomba atómica, entregada por militares racistas, a Washington y desintegran la ciudad. La purga es masiva y sangrienta, pero una nueva era comienza con la abolición del dólar y con el calendario arrancando de nuevo desde el Año Uno.

El momento clave de la novela, el más representativo, es ese en que los blancos al fin reaccionan cuando uno se alza en armas y comienza a matar enemigos de su raza. Ese es el disparador que buscan estos militantes, como el chico de 21 años que disparó en Walmart. No es sólo un tema de insanía mental, también hay una idea política.

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Dos muertos y seis heridos en atentado –declaración de guerra– contra la Guardia Indígena del Norte del Cauca

Un día después de celebrarse el día internacional de los pueblos indígenas, en Colombia se riega la tierra en el Norte del Cauca con la sangre de dos Guardias Indígenas asesinados y otros 6 heridos.

A mansalva. A las 7:30 de la mañana del 10 de agosto, dos vehículos en donde se transportaban participantes de la Feria del Café en Toribio y un grupo de Guardias que acompañaba, fueron atacados en el sector del Chorro, vía que conecta a los municipios de Toribio con Caloto. Según fuentes indígenas, siete actores armados dispararon con fusiles de largo alcance y con pistolas, pretendiendo una masacre, desconociendo que era personal civil, desarmado, defensores de la paz en sus territorios. El resultado da cuenta de su propósito: 8 heridos, de los cuales 2 fallecieron pasadas unas horas: los Guardias del resguardo indígena de San Francisco, Kevin Ademir Mestizo Coicue y Ogenio Tenorio.

Hasta el momento no se han identificado los actores del crimen, pero el atentado concreta las amenazas recibidas por medio de panfletos firmados, de manera individual, por distintos grupos armados que están en la región, como las Águilas Negras, el Cartel de Sinaloa y las disidencias de las Farc, en los que declaran objetivo militar a las autoridades y a todo el que tenga los distintivos de la Guardia Indígena, como la Chonta o Bastón de Mando.

 

 

Sin dejarse atemorizar, la respuesta por parte de la organización indígena y las comunidades fue la de realizar movilizaciones y desplazamientos masivos hasta la zona donde se presentaron los hechos, donde los armados continúan los hostigamientos con arma de fuego, zona que va desde el Palo hasta el Tierrero por la vía que conecta los municipios de Caloto-Toribio.

Al caer la tarde el sábado 10 las comunidades se encuentran concentradas en sitio de asamblea permanente, y desde la Consejería Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) se realizó una convocatoria urgente para el día 11 de agosto, a partir de las 8 de la mañana para abordar el tema en junta directiva extraordinaria. Allí deberán llegar las 126 autoridades, las 11 asociaciones y toda la Guardia Indígena de cada Territorio, así como la comisión política y todos los programas locales, zonales y regionales.

La guerra frontal contra la guardia indígena tiene que ver con el narcotráfico y el control de corredores estratégicos que cursan esta región en su ligazón con el Pacífico colombiano. Como se mencionó en el artículo “Arrecia la guerra contra las comunidades y la Guardia Indígena en el Norte del Cauca”, fuentes cercanas a desdeabajo informan que estos ataques posiblemente tienen que ver con el narcotráfico y quienes están detrás son grupos delincuenciales. Sin embargo, este accionar deja abiertos algunos interrogantes, ¿No será esta una forma de actuar de grupos específicos, ligados al poder, que pretender debilitar por medio del miedo y el temor a la comunidad indígena? ¿No pretenderán con ello debilitar la capacidad de movilización del movimiento más fuerte en Colombia? ¿Será esta una nueva estrategia para generar divisiones y rupturas al interior de la organización indígena, campesina y popular en general?  

La situación es compleja y cada vez más crítica, pero seguramente la sabiduría de los pueblos logrará defender los territorios, garantizar la pervivencia en los mismos, evitando tensiones y divisiones a su interior y/o con campesinos y pueblos afrodescendientes. La declaración de guerra no debe prosperar.

Este es un reto, otro lo constituye, ante la realidad gubernamental y extragubernamental, la necesidad de plantear un accionar diferente para los movimientos sociales del país, uno que denuncien y haga cada vez más visible la democracia de papel imperante en Colombia, y de esta manera comenzar a organizar y crear otra democracia, una que vaya más allá de los formalismos institucionales o electorales y que ahonde el poder del gobierno propio, concitando la acción común con el resto de los actores sociales, y así, por fin, lograr encarar la construcción de una agenda común para avanzar hacia otro país con justicia y vida digna.  

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