La recesión se agrava con una caída del 0,4% en el PIB del primer trimestre
A la nueva recesión en la que se ha sumido la economía española solo le faltaba el respaldo estadístico. La primera confirmación la acaba de suministrar el Banco de España. Su último boletín económico anticipa que la tasa trimestral del PIB retrocedió un 0,4% entre enero y marzo, una caída que amplifica en una décima la registrada en el trimestre final de 2011.


El Banco de España —cuya estimación debe ser aún validada por el Instituto Nacional de Estadística, dentro de una semana—, corrobora así lo que ya todo el mundo daba por descontado: que la economía española había enlazado dos trimestres en retroceso, ajustándose así a la definición más extendida de recesión. Y también está en línea con los vaticinios más recientes de los expertos, que apuntan a que la recesión se agravará hasta el verano.


En términos anuales, el PIB ya está en terreno negativo (-0,5%). Según los servicios de estudios privados, esa comparación anual llegará a superar el -2% a lo largo de 2012. Es la segunda recesión que sufre la economía española en poco más de tres años, aunque en 2009, después del colapso internacional, la caída fue más pronunciada (-3,7%).


El boletín económico del Banco de España detalla que el descenso del PIB se debe, de nuevo, al retroceso de la demanda nacional. Además, la aportación del sector exterior, aunque positiva, es inferior a la del trimestre anterior. La exportaciones disminuyen ligeramente por el frenazo del crecimiento en toda Europa, mientras las importaciones descienden con fuerza, otro indicio de la débil demanda interior.


El consumo privado, que explica más de la mitad de la demanda española, retrocede un 0,4% en términos trimestrales, mientras la inversión en bienes de equipo cae hasta un 3,5%, según las estimaciones del Banco de España. El supervisor advierte también una notable contracción en las inversiones relacionadas con la obra pública, aunque advierte que el drástico ajuste presupuestario en marcha “se profundizará en los próximos meses”.


Las perspectivas del empleo también se agravan, advierte el Banco de España. A la espera de lo que diga la Encuesta de Población Activa este viernes, los expertos del organismo supervisor del sector financiero calculan que la pérdida anual de puestos e trabajo se situará en el 4%, frente al 3,3% del cuarto trimestre de 2011.


Ante este persistente deterioro del mercado laboral y tras el aumento en 290.000 personas de los parados apuntados a las oficinas públicas de empleo entre enero y marzo, la institución avanza que este escenario "sería compatible con una tasa de paro en el entorno del 24% en el primer trimestre de 2012".


El organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez vuelve a considerar que la subida salarial (un 2,2% hasta marzo) es “elevada, dadas las condiciones de la economía”, pero espera “una moderación adicional” a lo largo del año por obra y gracia de la reforma laboral en marcha.


Por Alejandro Bolaños Madrid 23 ABR 2012 - 10:56 CET
Publicado enInternacional
La recesión en EU sepultó el ingreso medio de los latinos

Nueva York, 26 de julio. El ingreso promedio de los hogares latinos en Estados Unidos se desplomó 66 por ciento, y el de los afroestadunidenses se redujo 53 por ciento a causa de la crisis económica, la peor disparidad entre minorías y la mayoría blanca en 25 años, según un nuevo informe del Pew Research Center.

La riqueza media de hogares blancos disminuyó 16 por ciento en ese mismo periodo.

El informe, basado en un análisis de datos oficiales del censo, encontró que la riqueza media, o valor neto, de los hogares blancos es 18 veces más grande que la de latinos, y 20 veces mayor que la de los afroestadunidenses. Estas disparidades, subrayó Pew, son “las más grandes en un cuarto de siglo desde que el gobierno publicó por primera vez tales datos, y aproximadamente doble el tamaño de las proporciones que prevalecían entre estos tres grupos (latinos, afroestadunidenses y blancos) durante las dos décadas antes de la gran recesión”.

El informe presentado hoy también revela que el número de estadunidenses con un valor neto nulo –o sea, dueños de nada– se incrementó sustancialmente durante la recesión. Un tercio de latinos (31 por ciento) tenían un valor neto nulo o negativo en 2009, comparado con el 23 por ciento que estaba en esa situación en 2005. Para los afroestadunidenses, 35 por ciento tenía riqueza nula o negativa en 2009, comparado con un 29 por ciento en 2005. Para los blancos, el incremento en este rubro fue del 11 a 15 por ciento sin bienes o activos.

En términos numéricos, la riqueza media de los hogares latinos se desplomó de 18 mil 359 dólares en 2005 a sólo 6 mil 325 en 2009, detalla el informe. Para los afroestadunidenses, el típico hogar ahora tiene menos de la mitad de lo que tenía antes de la recesión, 5 mil 677; para los hogares blancos, el valor neto medio fue de 113 mil 149 dólares.

La principal causa de la erosión en riqueza fue el desplome en el valor de la vivienda. Esto afectó de manera más drástica a los latinos, según el informe, “porque los hispanos derivaban casi dos tercios de su valor neto en 2005 a vivienda y una porción desproporcionada reside en estados que fueron la vanguardia en el derretimiento de la vivienda. Los latinos fueron los más golpeados por el desplome del mercado de vivienda”, afirma el Pew Research Center.

Mientras tanto, la disparidad entre los más ricos y todos los demás se incrementó en el mismo periodo, tanto en general como dentro de los mismos sectores raciales. Entre 2005 y 2009, la porción de la riqueza controlada por 10 por ciento de las familias más ricas se incrementó de 49 a 56 por ciento. Entre los hispanos, el 10 por ciento más rico vio su porción de la riqueza incrementarse de 56 al 72 por ciento, y entre los afroestadunidenses se aumentó de 59 a 67 por ciento.

La “riqueza” de los hogares o “valor neto” está conformado de bienes y activos (incluyendo ahorros, casas, inversiones y automóviles), menos deudas (hipotecas, tarjetas de crédito, etcétera).
 

La crisis hipotecaria

Para Antonio González, presidente del Instituto William C. Velazquez y un líder latino nacional en asuntos de derechos políticos, civiles y económicos, el informe sólo confirma las investigaciones realizadas en 2008 por su organización en cuanto al “dramático impacto negativo de la crisis hipotecaria sobre los latinos a lo largo del país”.

En entrevista con La Jornada, González informó que él y sus colegas presentaron este asunto al gobierno de Barack Obama hace un par de años, y que la respuesta fue nula. “Es cierto que la crisis de las hipotecas de vivienda no fue culpa del gobierno de Obama, sino que la heredó del gobierno de Bush, y también es cierto que, como dicen algunos, se metieron a una cama en llamas. Pero si yo me meto a esa cama, intentaría extinguir las llamas. Ellos no lo han hecho”.

Todo esto mientras que la cúpula política en Washington debate cuánto más reducir los programas de asistencia social para los más necesitados, como parte de las negociaciones para reducir el déficit presupuestario y elevar el llamado “techo” de deuda.

Los datos de Pew, junto con la alta tasa de desempleo de 9.2 por ciento (los latinos y los afroestadunidenses padecen tasas de desempleo de 11.6 y 16.2, respectivamente) ofrecen una idea de la devastación de la crisis económica que aún impera dos años después de que oficialmente se declaró el fin de la “gran recesión”.

Por tanto, no sorprende que las encuestas registren cada vez mayor desilusión y frustración con los políticos de ambos partidos. Un 90 por ciento de los estadunidenses cree que la economía está mal, y cuatro de cada cinco dicen que es difícil conseguir empleo, según la encuesta más reciente publicada hoy por el Washington Post/ABC News. En ese sondeo, más de un tercio de los estadunidenses ahora creen que las políticas de Obama están dañando la economía, y un número casi igual piensa lo mismo de los legisladores republicanos. Un 52 por ciento desaprueba el manejo del problema del desempleo por el presidente, y 65 por ciento cuestiona el de los republicanos.

El informe completo se puede consultar en: http://pewsocialtrends.org/2011/07/26/wealth-gaps-rise-to-record-highs-between-whites-blacks-hispanics/. La investigación y análisis del Instituto William C. Velazquez se puede consultar en: www.wcvi.org/press_room/press_releases/2009/housingwp061809.htm

Por David Brooks
Corresponsal

 

Publicado enInternacional
El FMI advierte del riesgo de que la crisis del euro impacte en la economía global
El retraso en la solución de la crisis griega no es una opción. Este ha sido el mensaje que el Fondo Monetario Internacional ha dado en la víspera de la cumbre clave de la Unión Europea de mañana y que ha expresado en su informe anual sobre la situación económica de la eurozona. La prioridad, añade el organismo, es evitar que la crisis en los países de la periferia europea salpique al corazón de Europa por la vía del contagio a España e Italia y utilice el sistema financiero como canal de transmisión.
 
Así, el FMI afirma que en caso de que se cumpla el "escenario de terremoto" en el que la crisis salpicaría a toda la zona euro, el crecimiento en la región podría recortarse en un 2,5% y un 1% a escala global. En el "escenario de temblor" -confinado a la periferia-, el golpe sería de cuatro y dos décimas para la zona euro en 2011 y 2012, y del 0,2% y el 0,1% para la economía global.
 
El arranque del Fondo es rotundo. La tensión en la deuda soberana es el principal riesgo para la economía y puede tener implicaciones mayores a escala regional y global. El FMI advierte por eso de "que se necesita más y no menos Europa", tal y como ha afirmado Luc Everaert, jefe de la división de la zona euro, quien ha precisado que el informe fue elaborado antes de que Christine Lagarde asumiera la dirección del organismo.
 
Escepticismo de los mercados
 
El Fondo es el primero en admitir que los mercados "no están convencidos" con los esfuerzos que se están realizando desde hace un año para solucionar y contener la dispersión de la crisis de la deuda soberana, que estalló en Grecia y saltó a Irlanda y Portugal. "No ven solución sostenible en la mano", señalan los responsables del informe, que hablan de varias soluciones posibles.
 
Así, opinan que para reducir el riesgo de contagio deben aclararse fundamentalmente tres cosas. La primera es que se establezcan "instrumentos" flexibles para la gestión de la crisis. La segunda, que se resuelva el papel del sector privado en la ayuda a los países con problemas y, la tercera, que los bancos eleven sus colchones de capital. También recomienda que se facilite que los mecanismos de ayuda financiera creados a raíz de los problemas de Atenas, Dublín o Lisboa puedan compra deuda de los Estados en dificultades.
 
El FMI evita hablar de casos específicos. Eso sí, reitera que resolver la incertidumbre sobre Grecia ayudará a aliviar la tensión que pesa sobre otros países que están bajo lupa. La pasada primavera, el organismo dijo que España se había desacoplado del resto de los países con problemas. Pero para que las cosas se mantengan así, la crisis debe resolverse de forma urgente.
 
Recuperación "bien encaminada"
 
En términos generales, el FMI constata que la recuperación está "bien encaminada", aunque avanza a un ritmo desigual. Los que tiran de la máquina son Alemania, Francia, Holanda, Bélgica y Austria, que se distancian de los que tienen problemas de deuda, planes de austeridad, tensiones financieras, deterioro de la vivienda y paro, caso de Portugal, Italia, España y Grecia.
 
Con todo esto, la proyección del FMI es que la zona euro crezca a una media del 2% del PIB esta año y baje a un 1,7% el próximo. La inflación se moderará del 2,6% al 1,8% en ese periodo. También mejorará el déficit público, que pasará del 5,9% del PIB de 2010 al 4,2% a final de año y al 3,3% el que viene. La deuda, entre tanto, subirá al 87,8% del PIB en 2011 y al 88,3% en 2012.
 
El informe también habla de bolsas de fragilidad en el sector financiero y, en concreto, cita la vulnerabilidad de los bancos en los países de la periferia. Por todo esto, desde el FMI se reclama a los líderes europeos que den con una solución urgente a la crisis. Es una prioridad para la recuperación económica se sostenga y, sobretodo, evitar que salpique al resto de la economía global.

Por SANDRO POZZI | Nueva York 19/07/2011
 
Publicado enInternacional
El retraso en la solución de la crisis griega no es una opción. Este ha sido el mensaje que el Fondo Monetario Internacional ha dado en la víspera de la cumbre clave de la Unión Europea de mañana y que ha expresado en su informe anual sobre la situación económica de la eurozona. La prioridad, añade el organismo, es evitar que la crisis en los países de la periferia europea salpique al corazón de Europa por la vía del contagio a España e Italia y utilice el sistema financiero como canal de transmisión.
 
Así, el FMI afirma que en caso de que se cumpla el "escenario de terremoto" en el que la crisis salpicaría a toda la zona euro, el crecimiento en la región podría recortarse en un 2,5% y un 1% a escala global. En el "escenario de temblor" -confinado a la periferia-, el golpe sería de cuatro y dos décimas para la zona euro en 2011 y 2012, y del 0,2% y el 0,1% para la economía global.
 
El arranque del Fondo es rotundo. La tensión en la deuda soberana es el principal riesgo para la economía y puede tener implicaciones mayores a escala regional y global. El FMI advierte por eso de "que se necesita más y no menos Europa", tal y como ha afirmado Luc Everaert, jefe de la división de la zona euro, quien ha precisado que el informe fue elaborado antes de que Christine Lagarde asumiera la dirección del organismo.
 
Escepticismo de los mercados
 
El Fondo es el primero en admitir que los mercados "no están convencidos" con los esfuerzos que se están realizando desde hace un año para solucionar y contener la dispersión de la crisis de la deuda soberana, que estalló en Grecia y saltó a Irlanda y Portugal. "No ven solución sostenible en la mano", señalan los responsables del informe, que hablan de varias soluciones posibles.
 
Así, opinan que para reducir el riesgo de contagio deben aclararse fundamentalmente tres cosas. La primera es que se establezcan "instrumentos" flexibles para la gestión de la crisis. La segunda, que se resuelva el papel del sector privado en la ayuda a los países con problemas y, la tercera, que los bancos eleven sus colchones de capital. También recomienda que se facilite que los mecanismos de ayuda financiera creados a raíz de los problemas de Atenas, Dublín o Lisboa puedan compra deuda de los Estados en dificultades.
 
El FMI evita hablar de casos específicos. Eso sí, reitera que resolver la incertidumbre sobre Grecia ayudará a aliviar la tensión que pesa sobre otros países que están bajo lupa. La pasada primavera, el organismo dijo que España se había desacoplado del resto de los países con problemas. Pero para que las cosas se mantengan así, la crisis debe resolverse de forma urgente.
 
Recuperación "bien encaminada"
 
En términos generales, el FMI constata que la recuperación está "bien encaminada", aunque avanza a un ritmo desigual. Los que tiran de la máquina son Alemania, Francia, Holanda, Bélgica y Austria, que se distancian de los que tienen problemas de deuda, planes de austeridad, tensiones financieras, deterioro de la vivienda y paro, caso de Portugal, Italia, España y Grecia.
 
Con todo esto, la proyección del FMI es que la zona euro crezca a una media del 2% del PIB esta año y baje a un 1,7% el próximo. La inflación se moderará del 2,6% al 1,8% en ese periodo. También mejorará el déficit público, que pasará del 5,9% del PIB de 2010 al 4,2% a final de año y al 3,3% el que viene. La deuda, entre tanto, subirá al 87,8% del PIB en 2011 y al 88,3% en 2012.
 
El informe también habla de bolsas de fragilidad en el sector financiero y, en concreto, cita la vulnerabilidad de los bancos en los países de la periferia. Por todo esto, desde el FMI se reclama a los líderes europeos que den con una solución urgente a la crisis. Es una prioridad para la recuperación económica se sostenga y, sobretodo, evitar que salpique al resto de la economía global.

Por SANDRO POZZI | Nueva York 19/07/2011
 
Publicado enInternacional
Nueva York, 8 de julio. El desempleo se incrementó en Estados Unidos nutriendo temores de un estancamiento económico y hasta de una segunda recesión y golpeando la fortuna política del presidente Barack Obama en el arranque de su campaña de relección en 2012.

Los números oficiales sobre empleo emitidos hoy por el Departamento de Trabajo sorprendieron a la Casa Blanca, inversionistas y economistas al ser los peores en los pasados nueve meses, y generar serias dudas sobre la recuperación económica de Estados Unidos.

Sólo 18 mil empleos fueron creados en junio –el número más bajo en 9 meses– y los expertos pronosticaban que esa cifra sería de entre 90 y 110 mil. Con ello, la tasa de desempleo oficial se incrementó de 9.1 por ciento a 9.2 por ciento. Así, dos años después del fin oficial de la recesión económica, aun no se han logrado reducir de manera significativa los altos niveles de desempleo y sólo se ha logrado recuperar una fracción (aproximadamente un millón) de los 8 millones de empleos que se esfumaron en la crisis.

Para Obama, el problema del desempleo podría determinar su relección; la economía será el tema central y las tendencias, si siguen igual, anularán su argumento de que ha logrado rescatar al país de la peor crisis económica desde la Gran Depresión. De hecho, ningún presidente desde la Segunda Guerra Mundial ha logrado su relección con una tasa de desempleo mayor de 8 por ciento, reporta el Washington Post, agregando que los economistas de la Casa Blanca calculan que estará a ese nivel para las fechas de la elección en noviembre de 2012.

Obama reconoció que "el informe de empleo de hoy confirma lo que la mayoría de estadunidenses saben: aún tenemos un largo camino y mucho trabajo que hacer para darle a la gente la seguridad y la oportunidad que merecen".

Para los aspirantes republicanos a la presidencia, la noticia sirvió para lo que será su consigna electoral. Tal como comentó hoy Mitt Romney, líder (por ahora) en las preferencias entre los candidatos presidenciales republicanos, "el abismal informe de hoy de empleo confirma lo que todos sabemos, que el presidente Obama ha fracasado en lograr que esta economía arranque de nuevo".

El informe mensual del Departamento del Trabajo indica que 14.1 millones de trabajadores estaban desempleados en junio (comparado con 13.9 millones en mayo). De éstos, mas de 6 millones han estado desempleados por más de seis meses –un nivel récord. Este minúsculo incremento en empleo fue resultado de contrataciones en el sector privado, y gran parte de las pérdidas de empleo fueron en el sector público.

Como resultado de la crisis económica los gobiernos (federal, estatal y municipal) han enfrentado problemas deficitarios en sus presupuestos, y en junio se reportó una reducción de 39 mil empleos en el sector público; en mayo fueron 30 mil. Junio fue el octavo mes consecutivo en que se registró una reducción de empleos en el sector público.

Si se incluye al subempleo, hoy unos 25 millones de estadunidenses padecen falta de empleo o empleos de menor remuneración o tiempo de lo que necesitan. La economía debe generar más de 200 mil empleos al mes para mantenerse a la par con el crecimiento de la población. Los 18 mil empleos generados en junio son por tanto un monto casi insignificante.

"Miserable, horrendo, alarmante, pésimo" y otros adjetivos fueron empleados por analistas al evaluar las cifras reveladas hoy, lo cual desinfló toda expectativa de que estaba en marcha una recuperación lenta pero sólida de la economía. Algunos advirtieron que podría indicar que la economía está al borde de una segunda recesión, y otros señalaron que confirma un estancamiento que requiere de mayor intervención gubernamental.

En Washington, la gran disputa es justo sobre qué tipo de intervención. El tema central entre los líderes de ambos partidos no es el empleo, sino el déficit del presupuesto. Obama y el liderazgo republicano del Congreso negocian intensamente un acuerdo para reducir el déficit por entre 3 y 4 billones en los próximos 10 años. Tanto Obama como los republicanos han llegado a un consenso de que el déficit es el tema fundamental, y la disputa es sobre los mecanismos necesarios para reducirlo –qué combinación de recortes a programas sociales como el Seguro Social junto con fórmulas para incrementar el ingreso a las arcas públicas, incluyendo impuestos.

Pero para los críticos este enfoque es justo el problema. El economista Paul Krugman, Premio Nobel y columnista del New York Times, insistió una vez más en que se requiere mayor estímulo económico, no reducciones del gasto, en esta etapa de crisis, y advierte que "intentar balancear el presupuesto en tiempos de peligro económico es una receta para profundizar el desplome".

Subrayó que recortes en el gasto público en este momento "reducirán el crecimiento e incrementará el desempleo". Criticó a Obama por afirmar que la reducción del déficit impulsaría el crecimiento económico, algo que Krugman comparó con las premisas del presidente Herbert Hoover, quien enfrentó la Gran Depresión.

Mientras debaten el problema en Washington, no pocos en el país empiezan a desear que varios de estos políticos sean los próximos desempleados sumados a las cifras oficiales.
Publicado enInternacional
La economía mundial experimenta una desaceleración sincronizada, por efecto de los altos precios de los energéticos y de los productos primarios. El desastre en Japón, el descenso en la creación de empleos en EU y nuevas preocupaciones por el futuro de la zona euro también ensombrecen las perspectivas de crecimiento. EIU ha reducido su pronóstico de crecimiento mundial para 2011. En particular, creemos que EU y Japón tendrán este año un desempeño más débil de lo que se pensaba.

La economía mundial crecerá 4.1% (en paridad de poder de compra) en 2011, que no sólo es menor que el 4.3% que vaticinamos el mes pasado, sino representa un considerable descenso respecto del repunte posterior a la recesión de 2010, cuando las políticas de estímulo en muchos países llevaron el crecimiento global cercano a 5%.
 
La evidencia de las semanas pasadas sugiere que economías claves pierden fuelle. En EU, el alentador repunte en la generación de empleos que se vio a principios de este año se ha estancado. Japón está de nuevo hundido en la recesión, luego de los terribles efectos del tsunami del 11 de marzo en la industria. Encuestas entre ejecutivos de compras de las industrias muestran un deterioro en las condiciones de EU, Europa y China. Entre tanto, los altos precios del petróleo siguen causando problemas en muchas naciones.
 
A estos factores se añaden nuevos temores de que una moratoria en Grecia sacuda el sistema financiero europeo, los disturbios políticos en el mundo árabe y, tal vez lo más importante, la perspectiva de una política monetaria y fiscal más restrictiva en la mayoría de países en los próximos 18 meses. Las tasas de interés ya se elevan, sobre todo en mercados emergentes, donde los gobiernos forcejean con la inflación. Entre tanto, los programas de austeridad en Europa y la resistencia política a cualquier incremento del gasto público en EU limitan la extensión en la que la política fiscal pueda contribuir a revivir el crecimiento.
 
No es sorpresa que todo esto genere preocupaciones de que la economía mundial se enfila a una repetición de 2010, cuando un fuerte crecimiento inicial dio paso a una desaceleración que hizo temer una recesión de “doble inmersión”. Sin embargo, creemos que la tendencia descendente actual es más un bache que un retorno a la recesión, y que los fundamentos de una recuperación sustancial siguen allí. Pese a sus problemas, las economías desarrolladas ahora parecen más capaces de mantenerse firmes, y tal vez un descenso en los mercados emergentes no sea tan malo. Por ejemplo, que la producción industrial en países como Corea del Sur y Polonia se haya reducido de las tasas de dos dígitos que había alcanzado parece más una normalización que una causa de inquietud. Las empresas se han quedado con un exceso de inventarios porque la demanda final no cumplió sus altas expectativas, pero creemos que, una vez que se despejen esas existencias, la recuperación debe recobrar impulso en la segunda mitad del año.
 
Países desarrollados
 
Hemos reducido nuestro pronóstico de crecimiento para EU en 2011 de 2.7 a 2.4%. El crecimiento del PIB en el primer trimestre se redujo a 1.8% anualizado. También los datos de confianza del consumidor y empleos han sido débiles. Sin embargo, este bache podría ser temporal. Las grandes empresas han tenido fuertes ganancias y mucha liquidez. Aunque la tasa de desempleo se ha elevado, el mercado laboral está en mejor forma que a principios de 2010. La economía debe mejorar hacia finales del año, cuando desciendan los precios del petróleo.
Japón sigue sufriendo los efectos del sismo y el tsunami del 11 de marzo. Los datos del producto interno bruto en el primer trimestre muestran la extensión del daño: el PIB real se contrajo a una tasa anualizada de 3.5% y es probable una nueva contracción en el segundo. Prevemos una contracción de 0.5% en el año, aunque ya se ven signos de recuperación en manufacturas, y la reconstrucción construirá a elevar el crecimiento en 2012.
 
La zona euro continúa acaparando la atención, ante la inquietud por la crisis de deuda en los países “periféricos”, Grecia en particular. Creemos inevitable una restructuración de la deuda griega, que ocurrirá probablemente en 2012 o 2013. Aparte de eso, la zona euro ha tenido un desempeño razonable, con una recuperación del crecimiento en el primer trimestre de este año. Prevemos una aceleración del crecimiento del PIB global a 2% en 2011, y una posterior reducción a 1.6 el año próximo.
 
Asia pasa por un descenso benigno al reducirse la demanda en Occidente y por los intentos de los gobernantes por controlar la inflación. Prevemos que la economía china resistirá bien la restricción de la política monetaria y de crédito y se expandirá 9% en 2011. El crecimiento del PIB de India se mantendrá, a una tasa de 8.6%. La tasa de expansión económica en el sureste de Asia se reducirá de casi 8% que alcanzó en 2010 a una tasa todavía saludable de 5.2.
 
Las economías latinoamericanas desaceleran luego de un desempeño estelar en 2010. Al restringirse las políticas en respuesta a la inflación, el crecimiento regional se reducirá de 6% en 2010 a 4.5 este año. Brasil se contraerá a 4%. Hemos recortado la expectativa de crecimiento para México de 4.9 a 4.2% este año debido a una expansión más lenta de lo previsto en EU, que también afectará a las economías centroamericanas y del Caribe. En cambio, exportadores de productos primarios de Sudamérica como Perú, Colombia y Chile tendrán un fuerte crecimiento pese a las políticas restrictivas, gracias a la robusta demanda asiática.
 
Tipos de cambio
 
Los mercados de divisas han estado buscando dirección conforme los inversionistas tratan de definir el ritmo y amplitud de la desaceleración mundial. El dólar, que repuntó contra el euro y otras divisas en mayo, se debilitó hacia finales de mes, y el 9 de junio se cotizaba a 1.45 por euro. En tanto no se define si la economía mundial se deteriora o no, es probable que los inversionistas oscilen entre vender dólares (por activos de mayor riesgo) y comprarlos por razones de seguridad. Los diferenciales en las tasas de interés entre EU y Alemania deben continuar apoyando el euro hasta cierto punto, pero esto se verá contrarrestado por las preocupaciones por la viabilidad de la divisa única. Pronosticamos que el dólar se fortalezca contra el euro en la segunda mitad de este año y en 2012.
 
Productos primarios
 
Luego de los pronunciados declives de precios a principios de mayo, la mayoría de los productos primarios han recuperado terreno, lo que apoya nuestra opinión de que este descenso no era el principio de una caída sustancial en los precios, sino más bien una reacción de corto plazo a los débiles datos económicos y a cierto fortalecimiento del dólar. Los precios deben bajar todavía en la segunda mitad de este año y en 2012, pero en su mayor parte (sobre todo los de productos agrícolas) se mantendrán en niveles históricamente altos.
 
Prevemos que el barril de petróleo (mezcla Brent fechada) costará en promedio 108.5 dólares este año. Pese a la liquidación de principios de mayo, la perturbación política en el mundo árabe todavía carga un sobreprecio de riesgo al petróleo. Sin embargo, no esperamos que ningún otro productor árabe importante sufra problemas en escala similar a los de Libia, y por tanto los precios del petróleo bajarán en la segunda mitad de este año.
 
Fuente: EIU
Traducción de texto: Jorge Anaya
Publicado enInternacional
Frente a la crisis del 30, que comenzó en los Estados Unidos y se exportó al resto del mundo, los países reaccionaron de distintas maneras. En Gran Bretaña supieron recurrir al pragmatismo político al romper el esquema bipartidista y tomar en cuenta al laborismo para un gobierno de unidad nacional. En este nuevo gobierno los estratos sociales del viejo poder económico se manifiestan en expresiones superestructurales diferenciadas. El Partido Conservador representa a los grupos sociales renuentes a las innovaciones, cerradamente proteccionistas, vinculados con la Iglesia; los liberales representan una estructura social más innovadora, partidaria del libre cambio y de los gobiernos municipales autónomos; los laboristas expresan a los nuevos sectores sociales, apoyados en el proletariado urbano, los trade union.

Para el pragmatismo inglés un gobierno de este tipo podría sobrellevar la crisis con mayor sensación de consolidación del orden que un gobierno monopartidario. Los conservadores aseguran la colaboración de la burguesía financiera, los liberales vinculan a la estructura metropolitana con la Commonwealth y los laboristas flexibilizan la relación con los sindicatos. La aplicación de distintas estrategias con el mismo fin de equilibrar áreas que necesariamente van a desequilibrarse es lo que dará sentido al gobierno de unidad nacional.

En la primera coyuntura el jefe de gobierno es un laborista, Mc Donald, jefe del partido. Es una señal del stablishment a favor de una mejor relación con los sindicatos. Mc Donald flexibiliza la política oficial con los sindicatos y reduce al mínimo las huelgas y la oposición de los sectores de ingresos fijos, buscando que la depresión no altere el orden institucional. Este esquema necesita un saldo de balanza comercial y saldo de balanza de pagos lo más estable posible en el contexto de las consecuencias inmediatas a la crisis. Para que los resultados de balanza comercial y de pagos no afecten decisivamente al saldo metropolitano está la Commonwealth, que en 1932 firma el pacto de Ottawa, en el peor momento de la crisis, con un bajo nivel del PBI y alto nivel de precios internos. Superado ese mal momento mediante la aplicación de estos recursos políticos y económicos, surge en 1935 el gobierno conservador, cuando ya no hacen falta los laboristas. Asume el gobierno conservador de Baldwin quien elabora una política de ajuste liberal, no ortodoxa, con gasto público aplicado a defensa, fuertemente multiplicador.

Inglaterra dice defenderse de la burocracia nacionalista de Japón, que avanza sobre el sudeste asiático buscando mercados externos.

La invasión de Manchuria en 1932 expulsa a los japoneses de la Sociedad de las Naciones pero es una respuesta a la crisis por su carencia de insumos, que lo obliga permanentemente a innovar o a comerciar en la corta distancia con China.

El problema del Manchukúo es el primer acto de una serie ocupaciones japonesas del sudeste asiático: Malasia, Singapur, Indochina francesa, Birmania, todo antes de diciembre de 1942, todo sobre colonias británicas. El doble discurso de la elite británica gobernante habla de pacificación pero busca generar un efecto multiplicador en el área de defensa. Si manejar eficientemente ese esquema erradica el desempleo, la guerra es la política anticíclica por excelencia para salir de la crisis mundial.

Frente al pragmatismo inglés el caso de Francia es muy diferente ya que los franceses carecen del despliegue inglés. Si los ingleses logran cumplir tres tareas al mismo tiempo con un gobierno de unidad nacional, los franceses tendrán que hacerlo en tres gobiernos diferentes. Los nacionalistas de Laval son estatistas, el Frente Popular de Blum es izquierdista y Daladier es conservador. Con Laval hay congelamiento salarial y el gasto público se dirige al pago de la deuda pública local y externa, ya que Francia se endeudó penosamente en la primera guerra mundial. La política del Frente Popular plantea un esquema de distribución del ingreso, pero sin pacto social la reducción de la jornada laboral y el aumento de salarios no son acompañados de un crecimiento de la productividad. La inflación provoca el ascenso de los conservadores de Daladier quienes aplican políticas de ajuste anti-inflacionario que se traducen en recorte del gasto y devaluación del franco para mejorar las exportaciones.

En Alemania el gobierno surgido de las elecciones de 1933 fue un gobierno de primera minoría que no contaba con apoyos claros y cuyo programa tenía tres consignas centrales. La primera era no pagar la deuda externa, la segunda era garantizar el pleno empleo y la tercera proteger los intereses alemanes en el exterior. El Lebensrawn, la teoría del espacio vital, es una política de saneamiento del déficit fiscal, de apropiación de recursos básicos que Alemania no tiene.

Italia invade Etiopía como una maniobra de distracción de Mussolini para evitar la profundización de contradicciones internas en Italia, que padece un fuerte déficit fiscal. Italia es expulsada de la Sociedad de las Naciones por la invasión y se queda sin recursos. Para romper su aislamiento se acerca a Alemania y firma el pacto Anticomintern contra el Frente Popular que gobierna en España y Francia. Luego viene Guernica, la gran guerra ya había comenzado.

La crisis de 2008 y sus características en cada país

En Gran Bretaña, conservadores y liberales acordaron la formación de un gobierno de coalición tras los resultados electorales del 6 de mayo de 2010 que no dio la mayoría absoluta a ninguno de los tres partidos. En esta coalición donde faltan los laboristas, los programas de gobierno de ambos partidos difieren en todos los puntos, sólo están de acuerdo en un recorte del gasto público, previendo realizar un ajuste económico con cierto consenso. La coalición también insistió en que Gran Bretaña permaneciera fuera de la eurozona, con la intención de alejarse de las turbulencias que azotan a la Unión Monetaria Europea. El ajuste terminó siendo más duro de lo que los líderes políticos habían previsto inicialmente pero se justificaba por el objetivo de evitar que las calificadoras de riesgo bajaran la calificación como en Grecia o España.

Alemania está en una posición imperialista que no tenía en los años ‘30 y propone al resto de los países europeos “armonizar las políticas fiscales, laborales y sociales para mejorar la competitividad”. También ha propuesto desvincular los salarios de la inflación. Así nivela continentalmente las políticas de ingreso de los trabajadores, sean planes sociales, legislación laboral, salarios, presión tributaria o negociaciones colectivas, creando una masa laboral continental a precio único.

Los dirigentes políticos alemanes declararon que el EFSF (Fondo de Estabilidad Financiera Europea) tenía fondos suficientes para enfrentar cualquier crisis, que gracias a las garantías de los gobiernos europeos podría disponer de 440 mil millones de euros, frente a los 225 mil millones con que contaba hasta entonces. De esta forma presionaban a sus socios europeos sobre la conveniencia de un ajuste fiscal y la aceptación de nuevas reglas que limitasen los salarios y el gasto público en los países de la eurozona. Si Alemania debe asumir un mayor riesgo y aportar nuevos fondos para sostener a la periferia y al euro para que Europa sobreviva, el resto de los países tendrán que reconfigurar sus políticas económicas de acuerdo al parámetro alemán. Los políticos alemanes se justifican diciendo que Alemania no cometió los excesos de la periferia y que al contrario que el resto de Europa está viviendo una fuerte recuperación económica. Solo a cambio de estas contrapartidas de ajuste en la periferia podrá Angela Merkel convencer a su electorado de que Alemania deberá aumentar las subvenciones al resto de los países europeos para mantener a flote el euro. La burguesía alemana se asegura que si su país va a financiar la zona euro, Europa se configurará de acuerdo a la imagen diseñada por ellos.

El Pacto por la Competitividad no es un documento declarativo vacío de contenido. A los países que suscriban el pacto se les piden compromisos concretos y deberán adoptar seis medidas de nivelación:

1. Reformar sus constituciones para limitar el endeudamiento público por ley. Alemania ya lo ha hecho.

2. Ajustar sus sistemas de pensiones a la evolución demográfica. En concreto, que todos los países retrasen la edad jubilatoria a los 67 años.

3. Abolir todas las cláusulas automáticas de actualización salarial vinculada a la inflación. Estas cláusulas todavía existen en España, Bélgica, Austria y Portugal.

4. Armonizar los criterios de aplicación del impuesto a las sociedades. Recientemente Irlanda rechazó aumentarlos.

5. Reconocer los títulos profesionales nacionales a nivel europeo

6. Crear mecanismos de gestión de posibles crisis bancarias a nivel nacional

Uno de los elementos que permiten comprender la situación alemana dentro de Europa es la diferente estructura del capitalismo alemán y del capitalismo anglosajón. Las políticas anglosajonas impulsan la desregulación, la deslocalización y una redistribución asimétrica de la riqueza nacional. Así favorecen el crecimiento del sector financiero y la contracción de los sectores manufactureros. En contraste, las políticas germánicas sostienen un sector productivo amplio, eficaz y muy especializado. Las políticas neo-corporativistas y mercantilistas alemanas se deducen de estos factores estructurales, cuyo punto central es la repetición del mecanismo de keynesianismo bélico de “mendigar al vecino”, plasmada en contratos comerciales depredadores de su “espacio vital” utilizados por el nazismo triunfante y replicado ahora sobre el nuevo “lebensraum”, la Unión Europea.

Es un imperialismo débil, anclado en la pertenencia al euro. La prolongación de la crisis europea podría, como sucedió en el cono sur de América Latina, cambiar la situación en forma dramática.

En Grecia, el gobierno está preparando el anuncio de otro ajuste de € 6.4 mil millones (9.3 mil millones de dólares) en medidas de austeridad y venta de activos, después de que la calificadora Moody’s redujo el ranking del país en tres puntos. El gobierno griego respondió a la baja de calificación sosteniendo que avanzará con las medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea y el FMI a pesar de la oposición interior.

El plan implica que el gobierno griego venderá su participación del 40% en la Thessaloniki Water Supply and Sewerage Company, una participación del 21% en el aeropuerto internacional de Atenas y la totalidad de su 34% de participación en Postbank Helénica, según informó el periódico griego Kathimerini.

El FMI y los bancos europeos están exigiendo el control del proceso de ventas para saber quién comprará los activos del Estado griego y a qué precio. Insisten en que a cambio de nuevos préstamos la economía griega debe abrirse al saqueo directo de la élite financiera. Estas políticas de austeridad se han encontrado con la oposición masiva de la población griega. Miles de trabajadores han ocupado el centro de Atenas y otras ciudades todas las noches para protestar contra las medidas. Los trabajadores de la Organización Helénica de Telecomunicaciones (OTE), la compañía griega de telecomunicaciones que es en parte de propiedad estatal, se declararon en huelga al igual que los trabajadores del ferrocarril eléctrico Kifissia-Pireo (ISAP). ADEDY, el principal sindicato griego del sector público, con 280.000 miembros y el GSEE, un sindicato del sector privado con 450.000 miembros, entraron en huelga general.

Las protestas se desarrollan cada vez más fuera del control de las estructuras sindicales oficiales. Tras una sucesión de protestas sin fuerza y diversas manifestaciones organizadas por los sindicatos que atrajeron a un número cada vez menor de participantes, ha comenzado una nueva oleada de protestas. El domingo 5 de junio más de 70.000 personas se abarrotaron en la Plaza Syntagma de Atenas para protestar frente al edificio del Parlamento. La manifestación fue la culminación de una serie de 12 reuniones realizadas todas las noches y en gran parte inspiradas por el movimiento de ciudadanos indignados en España e Italia. Un banner destacado en la protesta del domingo decía: "los banqueros, ladrones, estafadores". Miles más se manifestaron en otras ciudades griegas.

Estados Unidos, como potencia mundial, enfrenta dos problemas: uno interior y otro exterior. En el interior, los Estados de la Unión están impulsando políticas de ajuste neoliberal ortodoxo y el propio presidente Barack Obama dio a conocer detalles de su plan para recortar drásticamente las regulaciones económicas, centralmente los pagos compensatorios de accidentes de trabajo, en el intento de eliminar todas las restricciones a la actividad de las grandes empresas.

El esquema desregulatorio de la Casa Blanca forma parte del giro hacia la derecha de la administración demócrata iniciado a raíz del resultado electoral del año 2010 y su antikeynesiano manejo de la crisis económica, totalmente inverso a la lección que Roosevelt aprendió de Huey Long en la Lousiana de fines de los ‘20.
Los gobernadores estatales, al contrario de la política de ataque directo a los trabajadores que manifiesta el gobierno federal, se dirigen primariamente contra el sistema educativo.

En Texas el acuerdo bicameral del 16 de mayo impone drásticos recortes a la educación, la salud y otros servicios sociales.

En Nueva York la Unión de Maestros del Estado ha dicho que habrá 13.500 empleados despedidos. La Alianza para la Calidad de la Educación reportó que el 88% de los 700 distritos está despidiendo a personal escolar, como consejeros, bibliotecarios y ayudantes y profesores.

Nevada lidera los indicadores estadounidenses de desempleo, bancarrotas y ejecuciones hipotecarias y tiene un déficit presupuestario que asciende al 54% del presupuesto total del Estado, el porcentaje más alto de la nación. El gobernador republicano Brian Sandoval planea reducir la educación K-12 (inicial, primaria y secundaria) en $ 270 por estudiante y también la educación superior por un monto total de $ 162 millones.

En Michigan, según el plan del gobernador Rick Snyder, el presupuesto de educación reduciría el gasto por alumno de las escuelas K-12 por un monto total de $ 470 cada uno, una sumatoria de $ 300 en cortes estatales y $ 170 en fondos federales. Esto equivale a un descenso del 8 al 10% de la financiación para la mayoría de los distritos en el Estado. La Cámara de Representantes de Michigan propone hacer recortes aún mayores, reduciendo la financiación total federal y estatal hasta en $ 501 por estudiante.

En Illinois, los demócratas que controlan ambas Cámaras de la Asamblea General, están de acuerdo en que el déficit del Estado se ejecutará principalmente a través de recortes al sistema de salud, a la educación, sobre la indemnización de los trabajadores y en la ayuda a los municipios. La Cámara también intenta reducir los pagos a los hospitales de Medicaid por un monto de $ 463 millones, lo que tendrá un efecto devastador en muchos hospitales. También se prevé la reducción de los honorarios pagados a los proveedores médicos para el tratamiento compensatorio de las lesiones de los trabajadores.

En Florida los legisladores votaron el viernes 13 de mayo un tope a los pagos a Medicaid, proveedores del sistema de salud. La legislación va a modificar profundamente la calidad y disponibilidad de la atención médica de 2,9 millones de beneficiarios estatales de Medicaid.

En Pennsylvania, a raíz de la brutal propuesta de presupuesto 2011-2012 del gobernador Tom Corbett, que elimina $ 1.2 mil millones de dinero de la educación pública, el distrito escolar de Filadelfia debe enfrentar ahora un déficit de 629 millones de dólares.

En California, el gobernador demócrata Jerry Brown dió a conocer el 16 de mayo su proyecto de presupuesto donde se esfuerza por cerrar el déficit mediante medidas fiscales regresivas contra la clase obrera por un monto de $ 9.1 mil millones.

El gobernador amenazó con poner en práctica miles de millones más en recortes a la educación K-12 y a otros servicios sociales si sus propuestas fiscales no son aprobadas. Similares medidas se están promoviendo y aplicando en otros Estados.

En el plano externo, las fuerzas armadas de Estados Unidos están llevando a cabo ataques simultáneos con aviones no tripulados, bombardeos, asesinatos selectivos con fuerzas especiales y combates en tierra en cinco países distintos: Irak, Afganistán, Pakistán, Libia y Yemen. Al mismo tiempo está presionando hacia una salida armada a Siria y China. El Congreso estadounidense está considerando un nuevo modelo de declaración de guerra que autoriza el empleo de las fuerzas armadas de Estados Unidos en un conflicto sin fin, sin límites y sin un claro enemigo. Se trata de un instrumento legal, que actualiza la declaración del 18 de septiembre de 2001, para expandir los límites geográficos, políticos y temporales del conflicto, transformándolo en una guerra global permanente. El nuevo texto, redactado por el republicano Howard McKeon, dice que “los Estados Unidos están empeñados en una guerra contra las naciones, las organizaciones y los individuos que forman parte o apoyan a Al-Qaeda, a los talibanes o a las fuerzas aliadas que participan en hostilidades contra los Estados Unidos, contra los miembros de la Coalición o a favor de las citadas naciones, organizaciones o personas”. La nueva declaración de guerra también autoriza la detención de los enemigos sin límites de tiempo: “El presidente tiene la autoridad para detener a los combatientes hasta el final de las hostilidades”. El texto propuesto no menciona un daño específico, como el ataque del 11 de septiembre, o una amenaza específica. Se sostiene que Estados Unidos está en guerra dondequiera que haya sospechosos de terrorismo, independientemente de si existe un peligro real.

Cuando defendió la guerra contra Libia, Obama publicitó una doctrina que prescinde hasta del pretexto de una amenaza potencial para justificar la guerra. En lugar de ello afirma que Estados Unidos tiene el derecho de hacer la guerra siempre que considere que sus "intereses y valores" están en juego, incluso si los objetivos a ser atacados no suponen ninguna amenaza perceptible para su seguridad. Entre estos valores inviolables Obama ha incluido el "mantener el flujo del comercio", el flujo de beneficios destinado a las arcas de las compañías petroleras de Estados Unidos y a otras corporaciones.

En Yemen, Estados Unidos ha recurrido nuevamente al fantasma de Al Qaeda para bombardear el país con aviones no tripulados y de combate. Por otro lado está prácticamente confirmado que el gobierno de Iraq solicitará a Estados Unidos que sus tropas permanezcan en el país más allá del plazo límite del 31 de diciembre de 2011.

En Pakistán el Pentágono apuesta a una jugada sumamente peligrosa denominada Operación Atardecer que marca el traslado del teatro de la “guerra contra el terror” de Afganistán a la inestable Pakistán, que afronta un vacío de poder con serias divisiones dentro del ISI –el servicio de inteligencia–, entre el ISI y una parte del ejército y entre el ejército y el gobierno.

En Siria está tratando de explotar el levantamiento popular contra el régimen del presidente Bashar al-Assad con el objetivo de romper la alianza de Damasco con Irán o avanzar hacia un cambio de régimen. Esta situación ha obligado al cambio de política exterior de Turquía, convertido ahora en socio del jaqueado gobierno vecino.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de Naciones Unidas, también se ha volcado contra Siria. Su consejo elevó un informe al Consejo de Seguridad sobre un supuesto intento sirio de construir un reactor nuclear secreto en su desierto oriental. El informe sostiene que es "muy probable" que se esté construyendo un reactor nuclear en el lugar, en parte destinado a la fabricación de bombas de plutonio. La resolución abre la vía a sanciones o medidas punitivas de la ONU.

Respecto a China el economista estadounidense Nouriel Roubini, quien predijo acertadamente la crisis mundial del 2007-2008, advirtió ahora sobre una próxima crisis. Después de la aplicación de los programas de estímulo de 2008 la participación de la inversión fija como porcentaje del PBI se incrementó del 42% al 47% en 2009 y a casi el 50% en 2010.

"El problema, por supuesto, es que ningún país puede ser suficientemente productivo como para reinvertir el 50% del PBI en nuevo capital social, sin enfrentar eventualmente un exceso de capacidad y un enorme problema de préstamos morosos. China está lleno de exceso de inversión en capital físico, infraestructura y propiedad", escribió Roubini.

Predijo que el desplome ocurra probablemente en 2013 seguido por un período prolongado de crecimiento lento, similar a las consecuencias de la crisis financiera asiática de 1997-1998. Ya hay indicios de que la economía china se está desacelerando, un proceso que ha sacudido a los comentaristas económicos y recorrido los mercados a nivel mundial en las últimas semanas.

Al mismo tiempo, la agencia calificadora internacional de crédito Standard & Poor's advirtió sobre las posibles consecuencias de las medidas anti-inflacionarias del gobierno chino, especialmente las de amarrar la oferta de crédito. Su informe señaló que "la inflación y una posible desaceleración económica derivada del refuerzo de las medidas podría dar lugar a un aumento en las pérdidas de crédito en los próximos dos o tres años. La rentabilidad de los bancos chinos podría caer en lo que resta del 2011 y producir una nueva caída en los próximos dos años".

Después de la crisis financiera mundial del 2008, que rápidamente destruyó unos 20 millones de empleos en China, principalmente en las industrias de exportación, el régimen chino abrió las compuertas del crédito del banco estatal para estimular la economía. El préstamo de 17.5 billones de yuanes (2.7 billones de dólares) en 2009 y 2010 fue igual a una cuarta parte del PIB de China durante ese período. El resultado ha sido una sobrecapacidad en la industria, el alza de precios de los inmuebles y una montaña de deudas.

La Unión Europea se enfrenta a una guerra en Libia que marca un punto de inflexión en la política mundial. La decisión de bombardear el país fue tomada después del estallido de la revolución en Túnez y Egipto y pocos días después del inicio de la rebelión contra Muammar Gaddafi. A diferencia de las guerras en Afganistán e Irak, la iniciativa para el ataque fue llevada adelante por las antiguas potencias coloniales europeas, a quienes luego se unió Estados Unidos.

Lo que está en cuestión son las reservas estatales de petróleo y las reservas de gas en el desierto, el acceso a las materias primas y a los mercados de África, alrededor de los cuales ruge una batalla entre las viejas potencias imperialistas y la potencia en ascenso, China. Y al mismo tiempo se trata de la supresión de la revolución en el norte de África y Oriente Medio.

También la guerra de Libia es determinada por motivos políticos internos y sirve para desviar la atención de los conflictos sociales y crear las condiciones necesarias para una violenta represión. Sarkozy y Berlusconi tratan de imponer medidas de austeridad muy impopulares para la clase obrera.

La disputa entre Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos por un lado y Alemania por el otro se hizo evidente con el estallido de la guerra en Libia. Absteniéndose en la votación del Consejo de Seguridad por primera vez Alemania hizo un frente común con Rusia, China, India y Brasil en contra de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, sus aliados tradicionales. No ha tomado parte en la guerra, mientras que Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos votaron a favor de la resolución y pasaron a dominar el conflicto.

El eje franco-alemán ha sido la columna vertebral de la Comunidad Europea y la Unión Europea desde el Tratado de Roma de 1957. Este eje está mostrando claras líneas de ruptura. Aunque Estados Unidos ha mantenido la unidad política y militar con Europa durante décadas ahora ha desechado esa trayectoria al participar en una guerra con la oposición oficial de Berlín.

La abstención del ministro Westerwelle es la consecuencia lógica de la política exterior y de las diferencias económicas entre Alemania y Francia, cuyos intereses son contradictorios. En la última década la importancia de la región para la política exterior alemana ha crecido de manera constante por tres razones: la seguridad energética, la migración y la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada. Libia es el cuarto más importante proveedor de petróleo de Alemania, Argelia es el octavo.

Alemania no es el único país interesado en el Norte de África, donde participa un número cada vez mayor de actores internacionales: Estados Unidos, Rusia, España, Italia, Gran Bretaña, y también cada vez más China, India y América Latina. Buscan cooperación energética y de seguridad, que incluye la venta de armas, la participación en la infraestructura de transportes y contratos en la construcción.

Francia explota los eventos en Libia con el fin de recuperar la ofensiva ya que las revoluciones en Túnez y Egipto fueron un duro golpe para las relaciones estrechas que mantenía con esos gobernantes depuestos. Mientras tanto Alemania cree que tiene una buena oportunidad de hacer negocios con los sucesores de esos gobernantes.

Por su parte Rusia y China, dos de las actuales potencias BRICS desafiantes del statu quo, han logrado una importante victoria estratégica en Kazajstan, donde la Royal Dutch/Shell cerró sus oficinas el 30 de mayo después de retirarse del proyecto de desarrollo petrolero del campo de Kashagan.

Kashagan es uno de los mayores campos de petróleo descubiertos en los últimos 30 años y es también uno de los campos técnicamente más difíciles. Se encuentra en la región norte del Mar Caspio, un ambiente hostil con vientos de más de 70 millas por hora y donde vuelan pedazos de hielo del tamaño de cantos rodados. Sin embargo el atractivo de 30 mil millones de barriles de reservas atrajo a muchas empresas occidentales y a otros al proyecto.

Estaba previsto que el campo de Kashagan entrara en producción antes de 2007, pero los miembros del consorcio subestimaron las dificultades de desarrollo del campo. Los costos se dispararon y el plazo para la entrada en producción se retrasó hasta el año 2014. Sin embargo alrededor de 2007 el gobierno kazajo empezó a seguir los dictados geopolíticos rusos y se enfocó en las empresas extranjeras de energía, elevando los impuestos y exigiendo el pago de honorarios por violaciones de contrato mientras incrementaba la intervención del gobierno en distintos proyectos energéticos.

El primer ministro kazajo, Karim Masimov, advirtió a los miembros del consorcio de Kashagan que si no mantenían los costos bajo control y cumplían con los plazos del proyecto, el proyecto sería congelado. Shell decidió dar por finalizado el contrato.

Dos de las empresas que conforman el consorcio de Kashagan son BP y ExxonMobil. BP fue miembro fundador del proyecto pero se alejó previendo los problemas actuales. ExxonMobil ha dejado claro que no quiere asumir el liderazgo y la responsabilidad.

La mayor parte del petróleo de Kazajstán va a Rusia, mientras que la nueva producción estaba destinada a enviar casi tanto petróleo a Rusia como a China, que se ha enfocado en Kazajstán como una nueva fuente de energía. Kazajstán es una fuente muy atractiva ya que las exportaciones a China seguirían una ruta terrestre a través de un estado fronterizo, a diferencia del trayecto actual por mar. Una vez que todos los tramos del oleoducto Kazajstán-China estén construidos en 2013, la línea abastecerá aproximadamente el 20% de las importaciones de petróleo de China.

Las movilizaciones crecen

Mientras Estados Unidos ajusta a sus trabajadores y pretende ajustar al mundo, la Unión Europea se divide y las potencias en ascenso disputan recursos a empresas imperialistas. En al polo social inverso, las manifestaciones del viernes 27 de mayo pasado en Egipto fueron las más grandes desde que el movimiento revolucionario de los trabajadores y los jóvenes obligaron a renunciar al viejo dictador Hosni Mubarak el 11 de febrero. Cientos de miles de personas se reunieron en la capital El Cairo y en otras ciudades para denunciar la política del gobierno militar establecido después de la caída de Mubarak.

Entre las consignas planteadas por los manifestantes estaba la convocatoria a una "segunda revolución". Esta frase expresa una comprensión crítica de la situación, que la caída de meses Mubarak tres meses y medio atrás no ha resuelto las aspiraciones democráticas sociales básicas de aquellas protestas.

En China miles de trabajadores inmigrantes de Guangzhou, distrito de Zengcheng, han participado de tres días de protestas y enfrentamientos con la policía desde el viernes pasado. Al igual que lo sucedido a Mohammed Bouazizi en Túnez, los disturbios fueron provocados cuando miembros de la seguridad urbana empujaron y tiraron al piso a Lianmei Wang, una vendedora callejera embarazada de 20 años de edad, al tratar de destruir su puesto.

Unos días antes 200 trabajadores migrantes de la ciudad cantonesa de Chaozhou se manifestaron fuera de un edificio del gobierno municipal. La manifestación se convirtió en un motín de miles de trabajadores, en el que cuatro vehículos fueron destruidos. La policía arrestó a nueve personas.

En otro enfrentamiento 2.000 manifestantes tomaron por asalto el edificio del gobierno en la ciudad de Lichuan, provincia de Hubei, por la muerte del ex legislador local Ran Jianxin, que había estado investigando la corrupción del gobierno en las transacciones lucrativas. Ran estaba siendo interrogado por la policía y murió el 4 de junio, aniversario de la masacre de Tiananmen.

En mayo miles de estudiantes y pastores de Mongolia Interior organizaron manifestaciones durante varios días por la muerte de un pastor y un residente local que fueron asesinados mientras protestaban contra las operaciones de la minería del carbón. En abril miles de conductores de camiones en Shanghai entraron en huelga contra el aumento de las tarifas y los precios de los combustibles.

El malestar tiene sus raíces en el incremento de las contradicciones de la economía china. El índice de precios al consumidor publicado el martes mostró que la inflación trepó en los últimos 34 meses a un máximo de 5.5% anual. Los precios de los alimentos se elevaron al 11,7%, afectando gravemente a los hogares de la clase trabajadora.

Al mismo tiempo los esfuerzos del régimen chino para contrarrestar la inflación han llevado a una crisis crediticia que golpea a las pequeñas y medianas empresas que emplean a decenas de millones de trabajadores. Desde octubre los bancos centrales han elevado las tasas de interés cuatro veces y el aumento de los índices de reservas en ocho ocasiones para frenar los préstamos.

Hay indicios de que una nueva ola de huelgas puede haber comenzado. Más de 400 trabajadores de la fábrica sur-coreana de neumáticos Kumho, en la ciudad de Changchun, realizaron un paro del 8 al 12 de junio. Se quejaron de que el 80% de los trabajadores reciben un salario básico de sólo 870 a 950 yuanes (u$s 134 - u$s 147) por mes, con pocos beneficios.

Al mismo tiempo continúan creciendo las tensiones en el Mar Meridional de China, donde China, Vietnam y Filipinas se enfrentan entre sí por los derechos territoriales sobre las aguas en disputa. Estados Unidos afirmó su interés en la región y alienta abiertamente las posturas cada vez más provocativas que están adoptando Filipinas y Vietnam, quien anunció que realizaría ejercicios con munición naval en el Mar de China Meridional, dando un nuevo paso en la escalada de confrontación.

Filipinas, Vietnam y Japón, aliados de Estados Unidos, están siendo alentados por Washington para desempeñar un papel más firme en la contención de China. Al tratar de usar su fuerza militar actual para mantener su predominio marítimo, Estados Unidos está elevando deliberadamente las tensiones con China.

Reflexión final

Hay similitudes en el comportamiento de los actores entre la crisis del 30 y la crisis actual:

1. La crisis comienza en Estados Unidos

2. Inglaterra forma un gobierno de coalición

3. Italia inicia una guerra colonial en el norte de Africa

4. Alemania apela a la política de keynesianismo bélico

5. Hay disputas interimperialistas en el sudeste asiático

6. Todos los países aplican políticas de ajuste fiscal interno

7. Todos los países ejecutan políticas exteriores de apropiación de recursos básicos

8. Se ha formado una coalición antihegemónica: los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica).

Pero también hay importantes diferencias que deben remarcarse:

1. Estados Unidos no aplica políticas de new deal en su economía interna.

2. La guerra no está determinada por el efecto multiplicador sobre la economía, sino por los intereses y conveniencias del aparato militar-industrial.

3. El gobierno de coalición inglés carece de espacio vital (Commonwealth) y de relación con los sindicatos.

4. América del sur en su conjunto forma parte del proyecto antihegemónico.

5. Las potencias contestatarias del statu quo obtienen acceso a los mercados de materias primas sin recurrir a la guerra (China en Africa, Rusia en América Latina).

6. La crisis social y las movilizaciones populares conquistan grandes triunfos democráticos (Túnez, Egipto) o desafían la gestión burguesa de la crisis (España, Italia) o reaccionan frente a las políticas de ajuste (Estados Unidos, Grecia) o impiden la apropiación de recursos (Perú).

7. Los gobiernos de la coalición antihegemónica son democráticos o presentan presiones sociales para serlo (China).

8. Se ven giros hacia una gestión autoritaria en las democracias liberales (Estados Unidos, Europa) mientras en la periferia sucede todo lo contrario.

El escenario mundial presenta una dinámica de muchas guerras e intervenciones de la coalición inestable Europa-Estados Unidos. La crisis económica está más cerca de producir un rebote hacia un segundo capítulo que de detenerse. Las protestas sociales seguirán creciendo incluso y sobre todo dentro de Estados Unidos y Europa, que no tienen capacidad de exportarla exitosamente.

La fotografía de hoy muestra tanto indicadores de un cambio revolucionario del régimen mundial como de una reafirmación de la dominación imperialista. A falta de una gestión económica para salir de la crisis, Estados Unidos y Europa ensayan una novedosa gestión militar para solventar una salida contrarrevolucionaria a los procesos inconclusos de movilización social, como Libia, Siria y Yemen. Pero fracasan cuando quieren hacerlo en España con represión policial o en Egipto con una dictadura militar. Como siempre, la historia se sigue escribiendo y definiendo en las calles.

Norberto Emmerich, miembro del- Centro Argentino de Estudios Internacionales - CAEI


Publicado enInternacional
El terremoto y el tsunami que sacudieron Japón el 11 de marzo han dado la puntilla a la débil economía del país, que ha entrado en recesión en el primer trimestre del año tras caer un 3,7% en tasa anualizada, casi el doble de lo previsto por los analistas. El impacto de la catástrofe, agravada por el accidente de la central nuclear de Fukushima, paralizó el tejido productivo de Japón y ahondó la atonía del consumo de las familias, con lo que el volumen de la economía nipona ha retrocedido a los niveles que tenía en 1991 en términos no ajustados a la evolución de los precios, lo que matiza la comparación pero no diluye la preocupación que provoca el dato.

Japón, que el año pasado cedió el puesto de segunda economía mundial frente a la pujante China, ha visto como su Producto Interior Bruto caía un 0,9% intertrimestral en los tres primeros meses del año. Este retroceso se suma al recorte del 0,75% sufrido en el último trimestre de 2010, con lo que se confirma la entrada en recesión del país.

El ministro de Economía, Kaoru Yosano, ha reconocido que se espera que la economía de Japón permanezca débil por el momento, pero ha añadido que la demanda de bienes se está recuperando por los esfuerzos de reconstrucción y confía en que eso impulsará el crecimiento durante el segundo trimestre: "La economía tiene la fuerza para recuperarse", ha declarado tras describir la contracción como un "fenómeno temporal".

Esta previsión es compartida por los organismos internacionales como el FMI, que aunque ha rebajado sus proyecciones para este 2011, para cuando espera más descensos en los próximos trimestres, ha revisado al alza su cifra para 2012 por el efecto de las labores de reconstrucción del país. El Banco Central de Japón comparte esta visión sobre la evolución de la economía japonesa a medio plazo.

Naomi Fink, de la firma Japan Strategies, afirma que la parte más preocupante de los datos anunciados este jueves es la disminución de consumo privado en un 0,6%, ya que la población ha decidido apretarse el cinturón después de la catástrofe natural que ha asolado Japón. El consumo, al igual que en otras naciones desarrolladas como EE UU, representa casi el 60% de la economía japonesa.

El segundo pilar de la economía nipona es el comercio y el superávit comercial del país ha caído un 34,3% en marzo frente al mismo mes hace un año. "Me preocupa el segundo trimestre, que es el comienzo del nuevo año fiscal. Muchas compañías revisarían a la baja sus planes de gasto de capital", ha señalado Seiji Adachi, un economista de alto rango de Deutsche Securities en Tokio.

A pesar de los datos, se espera que el Banco de Japón mantenga la política monetaria estable, pero el organismo está listo para relajar su postura si los daños resultan mayores de lo esperado.

EL PAÍS | Madrid 19/05/2011
Publicado enInternacional
El desastre natural que sufrió ayer Japón traerá para ese país un desequilibrio económico de magnitud equivalente, con impactos variados para los mercados internacionales. Las pérdidas económicas hasta el momento son incalculables, pero puede tomarse como parámetro la reconstrucción que encaró el país tras el terremoto de 1995 –de menor magnitud que el de ayer–, que demandó 100 mil millones de dólares. A esto se suma la situación previa de deflación y alto endeudamiento del gobierno nipón, que hará todavía más difícil su recuperación. A nivel mundial los primeros efectos pudieron sentirse en el precio del petróleo, que se ubicó por primera vez en varias semanas por debajo de los 100 dólares el barril. Esto se debe a que Japón es el tercer consumidor de combustibles del mundo, detrás de China y Estados Unidos. En las Bolsas mundiales los papeles más afectados fueron los vinculados con firmas aseguradoras, ante las primeras especulacones sobre los desembolsos que deberán afrontar por los daños. En Argentina no se espera una repercusión negativa directa. Incluso podría beneficiarse de la exportación de alimentos durante el lapso que lleve la reconstrucción.

Japón aporta más del 8 por ciento al producto interno bruto mundial, con lo que se mantuvo durante una década como la segunda economía más grande del planeta. Recién el año pasado fue desplazada por China. Es además la segunda economía más poderosa en términos de tecnología, después de Estados Unidos. Sin embargo, la crisis financiera internacional de 2008 inició una etapa recesiva en el país, siendo uno de los desarrollados más afectados por la caída de las inversiones y la demanda mundial de sus exportaciones. Esto último hizo peligrar su superávit comercial. Para salir de esa situación anunció en abril de 2009 un plan trienal de estímulo por 150 mil millones de dólares. Las últimas cifras difundidas daban cuenta de que esa crisis comenzaba a quedar a atrás.

El terremoto de ayer arrasó con todo. “Es un episodio catastrófico tanto desde lo humano como desde lo material. La destrucción de riqueza que produjo este hecho es inmensurable. Esto plantea una dura paradoja, dado que en términos de flujo del producto interno bruto Japón mostrará un alto nivel de crecimiento, pero sólo estará recomponiendo stock”, explicó a Página/12 el economista José Siaba Serrate. El analista especuló con que la recuperación será mucho más costosa que la encarada luego del terremoto de 1995, a lo que se suman las difíciles condiciones previas a este último desastre. “El alto endeudamiento es uno de los principales problemas que tiene Japón, debido a que mucho de lo que se destruyó era colateral (garantía) de parte de la deuda estatal y privada”, agregó Siaba Serrate.

Por ejemplo, desde viviendas hipotecadas hasta empresas que perdieron sus instalaciones pero conservan las obligaciones crediticias. Seguramente el Estado se deberá hacer cargo de saldar esos compromisos. La deuda nipona equivale a dos veces su producto interno bruto (aproximadamente 4,5 billones de dólares).

El impacto internacional también es difícil de determinar. “La situación abre un abanico de efectos, dependiendo del sector de que se trate”, opinó el especialista. “Esto es seguramente lo peor que le pudo pasar a Japón en el peor momento económico”, publicó en su sitio web el economista Nouriel Roubini, de la Escuela de Negocios Stern de Nueva York, famoso por haber pronosticado la crisis financiera de 2008. “Cuando hay un shock como este tiende a producir un debilitamiento de la actividad económica en el corto plazo”, agregó. Por ejemplo, desde el lado de la oferta, el sector automotor podría verse sacudido. Toyota, la automotriz número uno del mundo, tuvo que cerrar sus plantas de producción por daños en varias de ellas. Una situación similar sucede con Nissan y Honda. Japón también es uno de los líderes en el sector tecnológico. Sony cerró sus centros de ensamblaje. Por el lado de las demanda, la industria japonesa es sumamente dependiente de las importaciones de materias primas y combustibles. Además, importa el 60 por ciento de los alimentos que consume su población.

La primera repercusión internacional vino por el canal de la demanda. El precio del petróleo se retrotrajo en Nueva York a 99,36 dólares el barril de crudo WTI. Es la primera vez que evidencia una caída tan marcada y además se ubica por debajo de los 100 dólares luego de varias semanas de alzas producto de la inestabilidad política en Medio Oriente. La caída en el combustible estuvo vinculada con una menor demanda esperada, dado el peso de las compras niponas a nivel mundial. Se prevé que la recuperación de su parque automotor lleve algunos años, lo que derivará en un menor consumo de combustible en el corto plazo. En el sector financiero los índices accionarios de las principales plazas bursátiles evidenciaron caídas leves, aunque se desplomaron los activos del sector asegurador. Papeles de las compañías de seguros en todo el mundo sufrieron recortes en cotizaciones de entre 2,5 y 7 por ciento. De todos modos, Wall Street subió 0,5 por ciento y la Bolsa de Buenos Aires bajó apenas 0,07 por ciento, mientras que el dólar siguió sin cambios a 4,06 pesos.

Por el lado comercial, Argentina, Brasil y Perú son los principales referentes de Japón en la región. En particular, la Argentina le exporta concentrados de cobre, aluminio, granos, camarones y langostinos y mosto de uva concentrado, entre otros. Por su parte, de Japón se importan principalmente automóviles y autopartes, medicamentos y mecanismos de impresoras láser. Ese comercio bilateral arrojó el año pasado un déficit para la Argentina de 379 millones de dólares. El país importó de Japón 1191 millones de dólares y exportó 813 millones, en su mayoría (61 por ciento) en productos primarios.

Por Cristian Carrillo
Publicado enInternacional
El mexicano Carlos Slim, el primer no estadounidense en ser coronado oficialmente como el más rico del mundo, repite en el primer puesto de la lista Forbes de multimillonarios, que se ha publicado hoy, título que le robó el año pasado a Bill Gates, que vuelve a ser número dos. El español Amancio Ortega, sube en el ranking, al ocupar este año el puesto número siete, el único europeo, con el francés Bernard Arnault (cuarta posición), entre los diez primeros.

“Este ha sido un año de récords con 214 nuevo multimillonarios”, subrayó la revista al contabilizar 1.210 personas con un patrimonio superior a los mil millones de dólares. Las cifras son apabullantes, más aún en el contexto posterior a la recesión. La fortuna media de los multimillonarios es de 3.700 millones de dólares, 200 millones más que en 2010, y 700 millones más que en 2009. El monto total de las fortunas, calcula Forbes, es de 4,5 billones de dólares, un récord respecto a años anteriores. Entre los 20 más ricos, todos excepto uno, han ganado más dinero que en 2010.
Los diez primeros

En los primeros puestos: el magnate de la comunicación Carlos Slim, con una fortuna de 74.000 millones de dólares; Bill Gates (56.000 millones); el inversor estadounidense Warren Buffet (50.000 millones), el magnate del imperio del lujo LVMH, Bernard Arnault (41.000 millones); el responsable de Oracle, Larry Ellison (39.500 millones); el dueño de Zara, Amancio Ortega (31.000 millones); el responsable del imperio minero brasileño Eike Batista (30.000 millones); el petrolero indio Mukesh Ambani (27.000 millones) y una de las herederas del imperio comercial Wal-Mart, Christy Walton (26.500 millones).

Este es el mejor puesto de Ortega. En 2009 Forbes estimó su fortuna en 18.300 millones de dólares: el año pasado en 25.000 millones. Slim es que más ha ganado de toda la lista respecto a 2010, 20.000 millones de dólares en un sólo año mientras que el dueño de Ikea, el sueco Ingvar Kamprad (puesto 162) es el que más ha perdido de sus compañeros 11.000 millones de dólares.

Los equilibrios regionales van cambiando. Estados Unidos sigue siendo la parte del mundo con más multimillonarios (413), le sigue Asia, que por primera vez arrebata el puesto a Europa con 332, casi cien más que el año pasado. Pero el viejo continente sigue conservando el puesto de número dos, siempre después de los estadounidenses, en cuantía total de fortunas También hay un cambio generacional. Mark Zuckerberg y los otros creadores de Facebook se suman a la lista así como el multimillonario ruso de la web, Yuri Milner.

Por ISABEL PIQUER Nueva York 09/03/2011 22:07 Actualizado: 10/03/2011 10:12
Publicado enInternacional