Lunes, 21 Octubre 2013 08:08

¿Fin o principio?

¿Fin o principio?

Una bicicleta pasa a toda velocidad por Broadway con una enorme bandera en la que se lee Arrepiéntete. Regresa a Jesús. Un monje tibetano regala tarjetitas que ofrecen un camino para superar todo lo negativo. Un grupo de buenas intenciones trata de platicar con los peatones sobre los peligros mortales de los combustibles fósiles, otro pide contribuciones para niños en el mundo que no tienen qué comer, otro más para rescatar de la extinción a más animales.

 

Las noticias –por radio, periódicos, televisión, Internet, Twitter, Facebook– nutren el pesimismo y el temor (pero los anuncios invitan cada vez más a pan y circo). Todo parece indicar, incesantemente, que estamos cerca del fin del mundo.

 

La disfuncionalidad espectacular de Washington en estas últimas semanas comprobó que no tiene ni idea de cómo resolver los grandes problemas de fondo que padece el país más poderoso. Peor aún es que el acuerdo político no fue para generar empleo, elevar sueldos, invertir más en educación e infraestructura o abordar el cambio climático, sino para evaluar cómo reducir aún más el gasto social para controlar el déficit y la deuda.

 

Algunos afirman que estos son síntomas del fin del imperio estadunidense. Chris Hedges, periodista premio Pulitzer, corresponsal de guerra para los grandes medios y ahora crítico furioso de una cúpula política y económica dedicada a empeorar la vida de las mayorías, escribió en su artículo en Truthdig que "los últimos días de imperio son carnavales de locura. Estamos en medio del nuestro, cayendo hacia adelante mientras nuestros líderes invitan a la autodestrucción económica y ambiental. Sumeria y Roma cayeron así, como también los imperios otomano y austro-húngaro. Hombres y mujeres de mediocridad asombrosa encabezaban las monarquías de Europa y Rusia en vísperas de la Primera Guerra Mundial. Y Estados Unidos ahora, en su propio declive, ha ofrecido su elenco de débiles, tontos y retrasados para guiarlo a la destrucción... Si tuviéramos alguna idea de lo que en verdad nos está pasando... nos habríamos amotinado". Advierte que nuestro colapso se llevará a todo el planeta.

 

Pero tal vez es el fin sólo de ese mundo. Si uno evita el torrente de noticias sobre las últimas tragedias y horrores que, por alguna razón, se ofrecen con enorme gusto, de repente se asoman otras cosas.

 

Algunas son cotidianas: maestros que educan al próximo Martin Luther King o Albert Einstein, o a los poetas de la próxima generación, a pesar de las reformas que tienen el propósito de aplastar la dignidad, la imaginación, la belleza y casi todo lo noble (eso no cabe en un examen estandarizado ni genera lana para las empresas y financieros detrás de estas reformas).

 

También hay, todos los días, música subterránea que rompe con su belleza lo gris de lo que nos prometen los expertos sobre el fin del mundo. De pronto aparece un reggae tocado por un grupo que durante el día labora en construcción; unos músicos veracruzanos que rescatan su identidad, y por ello, la de todos, con sus bandas de pueblo después de que laboran 12 horas lavando coches; tambores árabes o africanos en parques, que invitan con sus ritmos antiguos a festejar el ahora, y de ahí, el mañana.

 

Más allá de eso, hay iniciativas para juntar a personas –el acto más básico de la civilización humana– para contarse cuentos, guardar la memoria colectiva, intercambiar experiencias, defenderse y conspirar en crear otro futuro. Eso ocurre en los campos de Florida con la Coalición de Trabajadores de Immokalee, en los sótanos de iglesias en Sunset Park, Brooklyn, en centros de cultura y educación popular en las montañas de Tenesi (el Highlander Center), como a través del hip-hop radical en las calles de este país, entre otros.

 

Hay múltiples luchas y acciones en contra del fin del mundo por todo el país, desde las recientes acciones directas de inmigrantes y sus aliados en Arizona y San Francisco para físicamente detener deportaciones como las de los jóvenes indocumentados que desafían a las autoridades de migración gritando indocumentado y sin temor, y, por otro lado, un creciente movimiento, cada vez más amplio y resuelto, contra la construcción de oleoductos y la extracción de petróleo por el método de fracking. También hay iniciativas locales contra la violencia entre jóvenes en las calles de Chicago, o esfuerzos sociales por recuperar vivienda para los que perdieron sus casas en la crisis hipotecaria.

 

A la vez, hay un fenómeno de largo plazo para construir bases económicas que buscan evadir el modelo económico bajo control de Wall Street. Gar Alperovitz, profesor de economía política en la Universidad de Maryland, comenta que, ante la aceleración de la desigualdad económica que está poniendo en jaque la vida democrática del país, "el creciente dolor económico y social está produciendo condiciones de las que varias nuevas formas de democratización –de propiedad, riqueza e instituciones– empiezan a surgir".

 

Hoy día, unos 130 millones de estadunidenses son miembros de cooperativas de consumo, producción y crédito, y más de 10 millones participan de alguna manera en empresas propiedad de los trabajadores. También hay miles de empresas sociales manejadas de manera democrática para ganar dinero y cumplir con un propósito social más amplio de renovación comunitaria, desarrollo sustentable y redistribución de riqueza, reporta un artículo en The Nation.

 

Alperovitz señala que hay iniciativas que establecen redes de producción y consumo, y también de apoyo mutuo. Por ejemplo, el sindicato siderúrgico USW, el de servicios SEIU y la Corporación Mondragón del País Vasco –modelo integrado de múltiples cooperativas y más de 80 mil personas– anunciaron una campaña para ayudar a generar empresas cooperativas sindicales de propiedad de sus trabajadores en Estados Unidos.

 

Tal vez otro mundo no sólo es posible, sino que ya se está construyendo.

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Jueves, 17 Octubre 2013 07:58

Las luchas del mundo

Mi trabajo me obliga a viajar por varios países. Las experiencias que recojo, sin confirmar ni descartar las hipótesis que orientan mi trabajo científico, me dan informaciones preciosas sobre el pulso del mundo, sujeto a presiones globales, pero de ningún modo unívoco en las respuestas que les da. La supuesta ausencia de alternativas para problemas o conflictos concretos en un determinado país no es más que un argumento útil para quien está en el poder y en él se quiere perpetuar.

 

El pasado mes de julio pude convivir cerca de los campesinos mozambiqueños que luchan contra la actividad minera y los proyectos agroindustriales que los expulsan de sus tierras y los realojan en condiciones infrahumanas, destrozan la agricultura familiar que en gran medida alimenta a la población, contaminan las aguas de los ríos, destrozan sus cementerios y frecuentemente los someten a una violenta represión policial. Todo en nombre del progreso y del crecimiento económico, pero en realidad apenas sirve para permitir lucros escandalosos a las empresas multinacionales implicadas (muchas de ellas brasileñas) y rentas parásitas a las élites político-económicas locales. Los contactos entre campesinos mozambiqueños y brasileños fueron cruciales para fortalecer su lucha a través de la solidaridad internacional y alimentar la esperanza de que la resistencia pueda tener éxito.

 

Hace dos semanas, en Chile, viví momentos de emoción frente al Palacio de la Moneda, donde hace cuarenta años el presidente electo Salvador Allende fue depuesto por el golpe de Pinochet. Un golpe preparado por una fuerte campaña de desestabilización orquestada por Washington muy semejante a la que está siendo ahora orquestada contra Venezuela, facilitada por algunos errores cometidos por un chavismo que no sabe existir sin Chávez. En vísperas de las elecciones, las marcas de la dictadura continúan ensombreciendo las élites políticas y la vida social de los chilenos. La privatización de la Educación, la Sanidad y la Seguridad Social (las mismas políticas que hoy se implantan en Portugal) tuvo consecuencias devastadoras para el bienestar de la gran mayoría de la población, y la probable victoria de Michelle Bachelet podrá representar el esfuerzo, aunque limitado, por revertir la situación de desprotección social que avasalla el país.

 

¿Estará Portugal condenado a repetir la historia de Chile vaciando, en nuestro caso, la democracia para después intentar devolverle algún significado? Para simbolizar que las continuidades siempre conviven con rupturas, el día anterior a mi partida, más de 50.000 chilenos y chilenas, la mayoría jóvenes, desfilaron en una valiente marcha del orgullo gay como diciendo que, como los estudiantes que protagonizaron las revueltas de 2012 y los pueblos mapuches en lucha contra el saqueo de sus recursos naturales, son parte de un nuevo Chile post-conservador y post-neoliberal.

 

Escribo esta crónica desde Ciudad de México. Días antes, en Guadalajara, tuve un encuentro con representantes del pueblo Wixarika, que lucha contra una empresa minera canadiense que fue autorizada por el Gobierno mexicano para extraer minería a cielo abierto en sus territorios sagrados de Wiricuta, en San Luis de Potosí. Basta este nombre para mostrar la continuidad del saqueo de los recursos naturales de estos pueblos desde el inicio de la colonización española hasta hoy. Como en Mozambique, Chile o Brasil, la solidaridad internacional y la implicación de órganos de la ONU serán importantes para fortalecer la resistencia contra estos megaproyectos hechos sin consultar a la población y que violan gravemente los derechos humanos y el medio ambiente.Entretanto, el Gobierno priista propone una reforma educativa con un perfil semejante a la que se está haciendo en Portugal. Y, como aquí, también los sindicatos de los profesores de México protestan masivamente contra las reformas. Los sindicatos mexicanos son muy fuertes y, a pesar de que el Gobierno intenta enflaquecerlos, adoptan formas de lucha que incluyen la ocupación de edificios públicos y plazas, bloquean carreteras o anulan los peajes de las autopistas. Estos ejemplos muestran que merece la pena continuar la lucha por un mundo más justo y ecológicamente más equilibrado. Los que luchan pueden tener la certeza de que no están solos.

 

17 oct 2013

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Por la vida, el territorio, la autonomía y la soberanía*

Contexto general 

 

La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), fue fundada en 1982, durante el Primer Congreso Nacional de los Pueblos Indígenas. Desde su nacimiento, el trabajo de la Organización se basa en cuatro principios fundamentales, a saber: TERRITORIO, CULTURA, AUTONOMÍA y UNIDAD. Estos principios han orientado la resistencia, la lucha y el quehacer de los pueblos indígenas colombianos. La ONIC se encuentra conformada por 44 organizaciones indígenas de todo el país, aunque de sus espacios de debate y proposición, participan organizaciones no adscritas formalmente. A nivel internacional, la Organización es una de las fundadoras de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI).

 

Por mandato de las autoridades ancestrales y milenarias de los pueblos indígenas, la ONIC aboga por el pleno respeto y cumplimiento de los derechos humanos y colectivos de los pueblos indígenas. Asimismo, protege la integridad étnica, física y cultural de los pueblos, a través de la defensa y promoción de sus derechos, amparados en la Ley de Origen, la Ley 89 de 1890, la Constitución Política de Colombia de 1991, el Convenio 169 de la OIT, y recientemente, en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

 

En reiteradas ocasiones los Pueblos Indígenas de Colombia, nos hemos visto obligados a usar las vías de hecho para exigir el cumplimiento de nuestros derechos. Sin embargo, el día en que el presidente Juan Manuel Santos llegó a la Presidencia de la República, y realizó su posesión simbólica en la Sierra la Nevada de Santa Marta, confiamos en su palabra y en el compromiso que el nuevo mandatario adquirió con los Pueblos Indígenas cuando le fueron entregadas cuatro Tumas sagradas que representan el agua, la tierra, la comida y gobierno.

 

Posteriormente, en ejercicio de su mandato, el Presidente y el Gobierno deben dar cumplimiento a diversas decisiones de la Rama Judicial que en varias sentencias, le ordenaban consultar con los Pueblos Indígenas importantes Políticas Públicas. Estos dos compromisos: uno de carácter espiritual, y otro de carácter jurídico, hacen que el gobierno del Presidente Santos decida sentarse con los Pueblos Indígenas, y activar varios de los escenarios de Concertación Nacional, entre otros, la Mesa Permanente de Concertación con los Pueblos y Organizaciones Indígenas.

 

Los Pueblos Indígenas estábamos preparados para retomar las propuestas estructurales que se habían quedado archivadas en las oficinas de algunas entidades del Estado: derechos humanos, paz, territorio, autonomía e identidad, seguían vigentes en nuestras agendas. Y en la nueva coyuntura, otros temas empezaron a sumarse: los autos emitidos por la Corte Constitucional, en seguimiento a la Sentencia T-025 de 2004, de especial connotación, el Auto 004 de 2009, que declaró la situación de exterminio físico y cultural de por lo menos 34 Pueblos Indígenas. En conclusión, seguíamos dispuestos a cumplir con la misión de defender el territorio y la vida en todas sus dimensiones.

 

Un sin número de temas fueron situados sobre la Mesa. Los Pueblos Indígenas demostramos nuestra capacidad de diálogo, de interlocución, formulación y concertación de propuestas, y en un acto de fraternidad y de solidaridad con las víctimas no indígenas del conflicto armado colombiano, lanzamos un salvavidas al proyecto de ley de víctimas que cursaba en el Congreso (hoy Ley 1448 de 2011).

 

El camino en estos escenarios de concertación no fue nada fácil: nos encontramos con múltiples obstáculos que iban desde las trabas jurídicas, funcionarios que no entendían nuestras reivindicaciones, limitaciones presupuestales, dilaciones en el cumplimiento, que sumadas al final, resultaron en la falta de voluntad política del Gobierno para asumir y hacerse responsable de los compromisos adquiridos; a pesar de lo anterior, mantuvimos nuestra voluntad de dialogo hasta el final. Pero entendimos que más valieron las presiones de los amigos de la guerra, y los grandes intereses económicos, que la defensa de la vida.

 

En todo caso, el Gobierno Nacional utilizó estos escenarios de concertación como modelo ante la opinión pública, nacional e internacional, mostrando resultados y avances inexistentes.

 

Lo más grave es que mientras se desarrollaba el diálogo político entre los Pueblos Indígenas y el Gobierno nacional, la violencia sociopolítica, el conflicto armado, las limitaciones del territorio, los ataques a nuestros derechos, persistieron e incluso se incrementaron .

 

Persistimos en el diálogo hasta que la situación se volvió insostenible: a pocos meses de finalizar este gobierno, el balance sobre los 96 acuerdos contenidos en el anexo IV del Plan Nacional de Desarrollo, el incumplimiento total del Decreto Ley 4633 de 2011, la falta de voluntad política para entregarnos la administración integral de nuestros sistemas, la desidia institucional, incluso, se promovieron acciones de desarticulación del movimiento indígena como una estrategia intencional del Gobierno Nacional.


Por todo lo anterior, y recogiendo el sentir de nuestros pueblos y autoridades, decidimos convocar a la Minga Social Indígena y Popular -Por la vida, el territorio, la autonomía y la soberanía.- A partir de allí definimos cinco temas estructurales de la agenda, los cuales están estrechamente relacionados:


1. Derechos Humanos, conflicto Armado y Paz
2. Territorio
3. Política Minero Energética del país
4. Política Económica y Agraria Colombiana
5. Autonomía Política, Jurídica y Administrativa
A continuación desarrollamos los puntos críticos y nuestras exigencias en cada uno de estos temas.

 

14 de Octubre de 2013

 

DERECHOS HUMANOS, CONFLICTO ARMADO Y PAZ

 

Puntos críticos frente a Derechos Humanos, Conflicto Armado y Paz.

 

La ONIC y sus organizaciones regionales han venido llamando la atención reiterativamente, sobre la grave situación de genocidio y etnocidio sistemático que afecta profundamente los derechos individuales y colectivos de los Pueblos Indígenas en Colombia. En 2008, durante la Minga Nacional de Resistencia Indígena y Popular, fueron denunciados ante el entonces Presidente, un total de 1.244 homicidios contra mujeres y hombres indígenas y 70.351 fueron víctimas de desplazamiento forzado (entre el 1 de enero de 2002 y el 16 de octubre de 2008); registro que contraría la cifra presentada por el Estado, el cual informa sobre un total de 640 homicidios y 55.325 personas desplazadas en el periodo señalado .

 

A pesar de la alarmante advertencia sobre la situación afrontada por los Pueblos Indígenas en Colombia, en los años subsiguientes (2009 – 2013), se suman a esa cifra un aproximado de 400 homicidios y cerca de 18.154 indígenas víctimas de desplazamiento forzado . Haciendo un análisis porcentual, en 11 años las cifras evidencian el siguiente panorama: diariamente 35 indígenas fueron desplazados forzadamente de sus territorios, entre 1 y 2 indígenas fueron desplazados cada hora y fueron asesinados 1 indígena cada 40 horas.

 

En lo concerniente a otras vulneraciones de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, se encuentran cifras absolutamente escalofriantes: ejecuciones extrajudiciales: 388 casos; homicidio intencional: 379 casos; herida intencional: 312 casos; detención ilegal y/o arbitraria: 271 casos; amenaza individual: 219 casos; amenaza colectiva: 176 casos; tortura: 115 casos. Sumado a lo anterior se identifican dentro de los pueblos afectados con mayor profundidad, sin contar la cifra de desplazamiento forzado, los siguientes: Nasa: 1008 personas; Nación Emberá: 629 personas; Awá: 289 personas; Wayúu: 235 personas y Kankuamo: 164 personas. (indicar el período)

 

Todo esto sin contar con la afectación diferencial de grupos poblacionales específicos: mujeres (Auto 092 de 2008 y 098 de 2013); niños, niñas y adolescentes (Auto 251 de 2008); sabios y sabias y, personas en condición de discapacidad indígenas (Auto 006 de 2009), quienes han encontrado gravemente vulnerados sus derechos con ocasión de la violencia proveniente del conflicto armado.

 

Ejemplo de ello son las cifras que entre 2009 y 2013 se encuentran sobre mujeres y niñas indígenas: Un total de 1442 mujeres y 761 niñas vieron vulnerados sus derechos en dicho periodo; en eventos de desplazamientos masivos se relacionan 538 mujeres y 369 niñas; 87 mujeres y 31 niñas fueron víctimas de confinamiento; 41 mujeres y 9 niñas fueron asesinadas y, 358 mujeres y 249 niñas sufrieron algún daño por infracciones al DIH.

 

Esta situación se agrava teniendo en cuenta que la población indígena en el país se totaliza en 1.392.623 personas, equivalente al 3.3% de la población nacional a 2005 (Censo DANE 2005); sin embargo a 2013 la población indígena total en el país es de 1.071.482 personas. A esta reducción poblacional significativa se adiciona la existencia en la actualidad de Pueblos Indígenas abocados a desaparecer: De los 102 Pueblos Indígenas existentes en Colombia, 36 se identifican en riesgo de exterminio (Auto 004 de 2009 y 382 de 2010), y 31 se encuentran en proceso inminente de extinción a la fecha (la mayoría de los cuales no cuentan con una protección especial que dé cuenta de dicha dinámica), siendo en total 67 los Pueblos (equivalentes al 65,7% del 100% de Pueblos Indígenas existentes en Colombia), que cuatro años después de expedido el Auto 004 se encuentran ad portas de desaparecer.

 

Estos últimos 31 Pueblos que están padeciendo el exterminio aceleradamente (ubicados en un alto porcentaje en la Orinoquía y Amazonía colombiana), cuentan con grupos poblacionales de menos de 500 personas: 18 tienen una población inferior a 200 personas y 10 están conformados con menos de 100 individuos. El impacto del conflicto armado de manera directa e indirecta y los factores vinculados y subyacentes al mismo, se reflejan entonces en la desaparición de un porcentaje importante de Pueblos Indígenas, así como la desaparición de idiomas, cosmovisiones y tradiciones culturales.

 

Restringiendo el análisis a las cifras descritas, concentrando los hechos victimizantes en los 31 pueblos y permitiéndonos partir del supuesto de dicha focalización de afectaciones en contra de los mismos, el resultado es desgarrador: en 10 años los 10 pueblos que cuentan con menos de 100 personas habrían desaparecido según la tendencia identificada en un periodo similar y, en promedio, en 60 años desaparecerían los 31 pueblos actualmente en proceso de exterminio.

 

Lo más desconcertante es que las cifras previamente indicadas observan un subregistro, que invisibiliza la situación real de vulneración de derechos de los Pueblos Indígenas, dicha realidad es reconocido por la institucionalidad colombiana y por las organizaciones indígenas; a la fecha no se tienen datos exactos a partir de los cuales evidenciar la real afectación de los Pueblos Indígenas en el marco del conflicto armado. A esto se pueden agregar variables como la desnutrición e inseguridad alimentaria, condiciones precarias de salud,empobrecimiento, discriminación estructural, carencia de adecuación institucional, militarización, megaproyectos, desterritorialización, entre otros factores, que vulneran estructuralmente el derecho a la vida de los Pueblos Indígenas.

 

Lo anterior se conjuga con lo ya destacado por la ONIC ante la CIDH en cuanto a la relación entre hechos victimizantes en contra de los Pueblos Indígenas e intereses sobre nuestros territorios, "Tenemos serios indicios de que las graves violaciones de los derechos humanos a la población indígena, catalogadas por el Estado Colombiano y los mismos grupos armados como "daños colaterales" de todo enfrentamiento armado; bien pueden enmarcarse como un objetivo más, y no una consecuencia inevitable de la guerra lo que agrava la ya delicada situación de desarraigo cultural. Numerosos hechos aislados atados con un mismo hilo conductor, podrían estar vinculados entre sí a un contexto más amplio, donde se perfila el desarraigo comunitario como un objetivo político común de las partes combatientes".

 

El conflicto armado y la guerra, con expresiones violentas como las descritas en los renglones anteriores, han ocasionado, a pesar de las advertencias oportunamente efectuadas por los Pueblos y Organizaciones Indígenas, consecuencias irreparables. Desde nuestras óptica "la paz pasa obligatoriamente por el reconocimiento y garantía de goce efectivo de los derechos territoriales de los pueblos ya que la guerra contra nosotros se ha hecho para despojarnos de nuestra territorialidad ancestral, desde la misma llegada de los españoles. El conflicto armado tiene gran parte de su escenario en los territorios indígenas, a causa de la disputa por los recursos naturales y la intervención de la gran minería y los macro proyectos, lo que está ocasionando una de las mayores crisis humanitarias en nuestros pueblos" .

 

Así las cosas asumiremos en esta Minga que "La solución política del conflicto armado no es la paz del país, aunque es un paso necesario en el avance hacia la misma; por ello, somos los Pueblos Indígenas de Colombia, los sectores sociales y la sociedad civil en general, los llamados a construir, en un horizonte de corto, mediano y largo plazo, esa paz sostenible y duradera que anhelamos" .

 

Principios frente al tema de Derechos Humanos, Conflicto Armado y Paz

 

Reivindicación del Derecho a la Vida y rechazo al Genocidio de los Pueblos Indígenas en Colombia.

 

Para nosotros los Pueblos Indígenas, todos los seres -desde el más pequeño hasta el más grande, tienen derecho a vivir. Las personas, montañas, los animales, los árboles, los ríos y las piedras, todos tienen una función, una misión y un lugar en el universo. Sustentar antropológicamente.

 

En los últimos 30 años de existencia de la ONIC, se ha insistido y probado la persistencia de prácticas genocidas en contra de los Pueblos Indígenas; la desaparición más o menos paulatina de un pueblo indígena ocurre por múltiples causas, algunas de ellas atribuibles a hechos deliberados (o en todo caso reconocidos) que por su grave impacto físico, ambiental o cultural conducen al exterminio del grupo como entidad colectiva. Desde el punto de vista jurídico, el fenómeno del exterminio configura un genocidio cuando se demuestra la sistematicidad de los hechos que lo ocasionan y la deliberación de los agentes que provocan el exterminio.

 

Partimos del supuesto que "Cuando un pueblo indígena desaparece, se extingue para siempre todo un mundo, con su cultura, cosmovisión, idioma, conocimientos ancestrales, y prácticas tradicionales que contribuyen al desarrollo sostenible y equitativo, y a la ordenación adecuada del medio ambiente" .


Las variables que conducen al genocidio de los Pueblos Indígenas, necesariamente deben observar por lo menos dos aspectos: Por un lado, escenarios de violencia estructural y de conflicto armado, discriminación, exclusión y empobrecimiento por causa del modelo económico; por el otro los factores subyacentes y vinculados al conflicto armado que socavan de forma sistemática nuestros derechos.

 

En este contexto, exigimos detener el genocidio del cual estamos siendo víctimas, con la consecuente desaparición de nuestras lenguas, costumbres y tradiciones ancestrales.

 

Apuesta por la Paz: Salida Política y Negociada al Conflicto Armado.

 

Los Pueblos Indígenas de Colombia apostamos por una paz integral y duradera que trasciende los diálogos que se desarrollan actualmente en La Habana. Para nosotros los indígenas, la Paz pasa obligatoriamente por el reconocimiento, garantía y protección de nuestros derechos territoriales, y por el buen vivir comunitario.

 

Los Pueblos Indígenas reiteramos nuestra posición de defensa de la autonomía y de resistencia frente al modelo Neoliberal y de guerra. En este sentido, defenderemos nuestro derecho a la soberanía alimentaria, al agua, al ambiente, a los planes de vida de las comunidades indígenas y afro descendientes. Reivindicamos nuestro derecho a producir nuestros propios alimentos como ejercicio a la resistencia para la pervivencia.

 

La solución política del conflicto armado no es la paz del país, aunque es un paso necesario en el avance hacia la misma; por ello, somos los Pueblos Indígenas de Colombia, los sectores sociales y la sociedad civil en general, los llamados a construir, en un horizonte de corto, mediano y largo plazo, esa paz sostenible y duradera que anhelamos. (línea repetida)

 

Reconocimiento del Territorio como Víctima.

 

A través del Decreto Ley 4633 de 2011, se reconoce al territorio como víctima; "Para los Pueblos Indígenas el territorio es víctima, teniendo en cuenta su cosmovisión y el vínculo especial y colectivo que los une con la madre tierra".

 

La crisis humanitaria que viven los grupos étnicos hace necesario plantear una lógica distinta sobre la relación entre el derecho fundamental a la consulta previa, libre e informada y los proyectos de infraestructura: no son las comunidades étnicas y sus derechos, quienes imponen un problema a los proyectos de infraestructura y concesiones; son estos proyectos los que generan un problema a las comunidades. La inconsistencia está en el diseño y la planificación de tales proyectos que se hacen suponiendo que las comunidades en los territorios estarán de acuerdo, desconociendo la cosmogonía de los pueblos, medios de vida y relación con el territorio. El impacto a las comunidades no se puede evaluar como una externalidad del crecimiento, sino como una condición anterior con base en la cual se deben planificar las intervenciones alternativas.

 

Mientras las concesiones se implementan, las obras de infraestructura siguen arrasando territorios ancestrales; los intereses de los actores armados se entremezclan con los intereses empresariales en el control armado de estas zonas, las comunidades libran una batalla con empresarios y gobierno por sus derechos. El interés o eventual participación de los grupos armados en las actividades mencionadas potencian el escenario de riesgo para los pobladores.

 

La ONIC y sus organizaciones consideramos que una real garantía para cumplir con la salvaguarda ordenada por la Corte Constitucional para la protección de los Pueblos Indígenas, consiste en la obligación del Estado para prevenir las causas estructurales que generan el desplazamiento forzado y ponen en riesgo de exterminio físico y cultural a los Pueblos Indígenas, por tanto como medida cautelar, debe anular la totalidad de los títulos mineros otorgados a terceros en los territorios indígenas que además de conducir al exterminio, han sido otorgados de manera inconsulta, por otra parte debe agilizar los procesos de protección jurídica de los territorios indígenas.

 

Exigencias políticas frente a Derechos Humanos, Conflicto Armado y Paz

 

Derechos Humanos y Conflicto Armado


1. Exigimos la incorporación integral de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas al ordenamiento jurídico colombiano, sin reservas ni restricciones, mediante la expedición de una ley estatutaria.

 

2. Exigimos la implementación integral del Decreto Ley 4633 de 2011, mediante la asignación y apropiación de recursos suficientes, y la adecuación y fortalecimiento de la capacidad institucional para la atención integral, protección, reparación integral y restitución de derechos territoriales para los pueblos y comunidades indígenas.

 

3. Exigimos la formular e implementar en concertación con los pueblos y organizaciones indígenas, en el plazo de 6 meses, una política pública de prevención y protección individual y colectiva de derechos humanos; acorde con la diversidad étnica, cultural y geográfica, y con las formas ancestrales de control social, territorial y de protección física y espiritual de los Pueblos Indígenas. Esta política debe contener el enfoque de género y generacional.

 

4. Exigimos el cumplimiento integral de los Autos 092 de 2008, 004 de 2009 y otros específicos para Pueblos Indígenas, mediante la asignación y apropiación de recursos económicos suficientes, que permitan implementar el Plan de acción del Programa de Garantías de derechos de los Pueblos Indígenas, los 36 Planes de salvaguarda étnica, y el Plan de acción del Auto 092 de 2008, formulado por la ONIC con sus organizaciones regionales.


5. Exigimos al Gobierno Colombiano garantizar que en el plazo de 3 meses se disponga de garantías económicas e institucionales para la formulación e implementación concertada de Planes de Vida reforzados para los Pueblos Indígenas en proceso inminente de exterminio físico y cultural, a causa de la fragilidad demográfica, el conflicto armado y el desarrollo de iniciativas económicas o de infraestructuras en sus territorios, y los cuales no están cobijados por la orden constitucional consagrada en el Auto 004 de 2009.

 

Instrumento: Planes de vida reforzados

 

Ruta:


• Identificación y caracterización de los Pueblos Indígenas no cobijados en el Auto 004 de 2009, es decir 66 pueblos, requerirían planes de salvaguarda étnica y cultural reforzados.


• Formulación concertada de los planes de salvaguarda reforzados y sus componentes.


• Implementación eficiente, efectiva e integral de los planes de salvaguarda étnica y cultural reforzados


• Implementación de mecanismos de monitoreo y seguimiento al desarrollo de los planes de salvaguarda reforzados, los cuales incluyen el acompañamiento de los órganos de control, en cumplimento a sus funciones constitucionales y legales.

 

6. Instamos a la Corte Constitucional Colombiana a pronunciarse, a través de las decisiones judiciales pertinentes, sobre la situación de los Pueblos Indígenas con debilidad demográfica manifiesta y en procesos inminentes de exterminio físico y cultural, los cuales no están cobijados en el Auto 004 de 2009, y sobre los cuales se les allegó información en la audiencia del día 9 de septiembre de 2013.

 

7. La criminalización en contra de los líderes y miembros de los Pueblos Indígenas afecta de forma significativa nuestros derechos colectivos, el ejercicio del derecho propio o derecho mayor, y pone en riesgo nuestra pervivencia como pueblos. Esta política de violación y de represión se realiza a través de discursos estigmatizadores, señalamientos, represiones policivas, judicialización, enjuiciamiento, y leyes que legitiman su accionar. Por lo anterior, exigimos la reforma al Código Penal Colombiano, en su artículo 353(a) y el retiro inmediato del Proyecto de Ley 091 de 2013, presentado por el Gobierno Nacional a través de su Ministro de Defensa y la cesación de todas las formas de criminalización.

 

8. Exigimos al Gobierno Colombiano que se abstenga de conformar y promover la creación de organizaciones indígenas paralelas que desestabilicen la unidad y la cohesión del movimiento indígena colombiano articulado a la ONIC.

 

Paz

 

9. Exigimos que las mesas de la Habana sitúen sus acuerdos en escenarios donde la sociedad civil pueda tomar las decisiones en perspectivas acorde con la democracia participativa; acuerdos que seguramente serán bien recibidos en la medida en que se puedan ubicar en el horizonte de corto, mediano y largo plazo para una paz estable y duradera, que al interior de la misma venimos construyendo. Por ello planteamos al Gobierno interlocutar desde ahora con los procesos de sociedad civil sobre cuáles pueden ser estos escenarios.

 

10. Exigimos al Gobierno nacional disponer de todos los mecanismos y garantías jurídicas y políticas necesarias para la realización de diálogos humanitarios entre la Guerrilla y una comisión humanitaria indígena, en la María, Piendamó, o en otro territorio ancestral en Colombia, o, de no ser ello posible, en uno de los países acompañantes del proceso de paz, para tratar la grave problemática de infracciones al DIH.


11. Exigimos al Gobierno Colombiano y a la Fuerza Pública el respeto al ejercicio de control territorial que desarrollan las autoridades indígenas; el cual implica (i) suspender el incremento del pie de fuerza militar, e iniciar su desmonte gradual al interior de los territorios indígenas, (ii) retirar los soldados ubicados en Sitios Sagrados donde se realizan rituales de armonización espiritual, (iii) retirar las bases militares, trincheras y todo tipo de infraestructura militar ubicadas en medio de la población civil indígena, los cuales generan riesgo para la vida individual y colectiva (iv) reconocimiento y respeto de las formas de protección ancestral.


12. Atención especial y diferencial que garantice la implementación de justicia para los crímenes cometidos en contra de los Pueblos Indígenas, avance de forma acelerada en las investigaciones, dé seguimiento y presente resultados concretos de los hechos de violación de derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario en contra de los Pueblos Indígenas.

 

Instrumento: Creación de una unidad al interior de la Fiscalía General de la Nación para la investigación y la judicialización de los crímenes individuales y colectivos cometidos en contra de Pueblos Indígenas.

 

TERRITORIO


Puntos críticos respecto al tema territorial indígena

 

El proyecto de colonización en curso en los territorios

 

Los Pueblos Indígenas en Colombia, hemos venido siendo expropiados sistemáticamente de nuestras tierras ancestrales a través de diferentes procesos de colonización, lo que ha implicado para muchos Pueblos Indígenas la pérdida de nuestros territorios y el menoscabo de nuestras culturas.

 

A pesar de existir normas en el ordenamiento colombiano que reconocen el derecho de los Pueblos Indígenas sobre nuestros territorios ancestrales, a la fecha se observan un sin número de obstáculos provenientes del Estado colombiano y su institucionalidad, que terminan impidiendo la protección real de los territorios indígenas.

 

Se estiman que en la actualidad existen más de 800 solicitudes sin resolver, realizadas por los Pueblos Indígenas ante el INCODER, sobre la titulación, constitución, saneamiento y ampliación de resguardos indígenas en el país; la mayoría de las cuales llevan más de 16 años en trámite y 828 procesos priorizados por la Comisión Nacional de Territorios, en los cuales no ha existido la diligencia necesaria para avanzar en la protección jurídica de estos territorios indígenas. Lo anterior, sin contar con los procesos no iniciados por muchas pueblos comunidades indígenas que no han comenzado el trámite de solicitud de protección jurídica de sus territorios ancestrales debido, en parte, a la situación de nomadismo en el que se encuentran algunos pueblos, esta situación advierte que la propiedad comunal de posesión ancestral de los Pueblos Indígenas requiere ser caracterizada para establecer su área geográfica real.

 

A la cifra anterior se suman está 403 procesos pendientes de constitución de resguardos, 288 casos de ampliación, 22 casos de saneamiento, 69 casos de restructuración y 29 casos de aclaraciones .

 

La mayoría de los conflictos en materia de reconocimiento territorial guardan relación directa con la declaración de baldíos y reservas forestales (Ley 2 de 1959) del territorio ancestral y su posterior adjudicación por el INCORA (hoy INCODER) a terceros, delimitando el área territorial con las consecuencias a continuación descritas:

 

a. Pueblos Indígenas despojados de sus territorios ancestrales por terceros.


b. Territorios indígenas ocupados por colonos, que están en mora de ser devueltos por el Estado Colombiano a través de procedimientos de saneamiento.


c. Resguardos que fueron disminuidos en su área geográfica, que aspiran mediante procesos de compra y ampliación del resguardo, integrar las áreas tradicionales que han perdido de su territorio ancestral.


d. Comunidades indígenas que no tienen reconocimiento de propiedad colectiva porque su área territorial está considerada como baldío nacional, sobre los cuales existen solicitudes de constitución de resguardos.


e. Territorios ancestrales donde permanecen aun los pueblos y su área territorial ha sido entregada en adjudicación de baldíos a terceros no indígenas, ni habitantes de ese territorio. Sobre el cual los Pueblos Indígenas aspiran mediante diferentes procedimientos lograr la titularidad de sus territorios.


f. Territorios ancestrales indígenas que fueron integrados a las áreas de reservas naturales, traslapados con parques naturales nacionales.


g. Pueblos Indígenas con tierras insuficientes.


h. Pueblos Indígenas con resguardos parcialmente ocupados por personas no indígenas.


i. Pueblos y Comunidades indígenas que poseen títulos de resguardos indígenas de origen colonial que fueron reducidos en su área.


j. Pueblos Indígenas en contacto inicial, nómadas, seminómadas o agricultores itinerantes.


k. Pueblos Indígenas en situación de desplazamiento, confinamiento y resistencia.


l. Traslape de zonas de reserva campesinas con territorios indígenas ancestrales que no han sido demarcados, ni titulados.

 

La falta de protección y reconocimiento de los territorios ancestrales de los Pueblos Indígenas, genera una violencia estructural para los Pueblos Indígenas.

 

El principal problema de desprotección de los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas en el país, comienza por el desconocimiento de la propiedad colectiva, ya que a falta de dicha protección, por vía de la violencia y el desconocimiento de la propiedad ancestral de los Pueblos Indígenas en su territorio se realizan despojos de tierras y el desconocimiento de su existencia como Pueblos indígenas.

 

El mismo INCODER reconoce que a la fecha no tiene la información completa sobre la necesidad de reconocimiento territorial para Pueblos Indígenas en el país. Muchos de estos territorios no están priorizados para compra por parte del Estado, con lo cual es imperativo requerir el reconocimiento jurídico de la propiedad colectiva de los Pueblos Indígenas. Muchas de las solicitudes de protección jurídica de los territorios hechas con anterioridad al entonces INCORA fueron extraviados por los funcionarios y no aparecen en los archivos institucionales.

 

El desconocimiento jurídico de los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas, genera desprotección sobre la titularidad de la posesión ancestral y pone en riesgo a los Pueblos Indígenas ante cualquier tercero que por vía de la violencia pueda apropiarse de estos territorios.

 

Es importante resaltar que de los 268 resguardos indígenas que han sido identificados como minifundistas, habitados por una población total de 364.934 indígenas, con un número estimado de 52.130 familias, suman en conjunto 149.045 hectáreas que demandarían ser ampliadas en una superficie no menor a 1.192.628 hectáreas adicionales, con el propósito de asegurar condiciones razonables de vida a las comunidades titulares del dominio de los resguardos.

 

Amenazas normativas para el despojo de tierras indígenas que cursan y fueron aprobadas

 

Son varias las normas que se han aprobado de forma inconsulta, y que ponen en riesgo el deber de protección y seguridad jurídica de los territorios indígenas, entre ellas se encuentra:


• El Decreto 1987 del 2012 "Por el cual se organiza el Sistema de coordinación de actividades públicas, privadas y de inclusión social para el cumplimiento del Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural", que le asigna los procesos de desarrollo rural de las comunidades indígenas a los municipios atentando contra la autonomía de los territorios indígenas.


• El proyecto de Ley 46 de 2011 que cursa en la actualidad en el senado por la cual se dictan normas de distribución de terrenos baldíos, sin la consulta de los Pueblos Indígenas, ya que esta normatividad permite entregar territorios de los Pueblos Indígenas declarados baldíos a terceros .


• El Decreto 1465 de julio 10 de 2013 para la formalización de la propiedad y recuperación de baldíos en el país, el cual derogó el artículo 18 del capítulo III del Decreto 2663 de 1994, dejando sin piso jurídico los procedimientos de clarificación de resguardos de orden colonial y republicano, violentando los derechos territoriales y estancando los procesos de clarificación iniciados.


Exigencias Políticas frente al territorio

 

1. Exigimos al Gobierno establecer la protección jurídica de nuestros territorios ancestrales por encima de cualquier forma de apropiación territorial, que afecten el ejercicio integral del derecho fundamental al territorio.

 

2. Se exige la derogatoria del Decreto 1987 del 12 de septiembre y el Decreto 1464 de julio del 2013.

 

3. Exigimos el retiro inmediato del proyecto Ley 46 de 2011 que cursa actualmente en el Senado de la República, debido a que afecta la propiedad integral del territorio ancestral de los Pueblos Indígenas.

 

4. Exigimos la formulación concertada en un plazo máximo de tres meses de un decreto reglamentario que desarrolle competencias en marco de la normatividad de los derechos territoriales previstas en la Ley 21 de 1991, los Autos 008 y 004 de el año 2009, emitidos por la Corte Constitucional para la protección de los derechos territoriales indígenas.

 

5. Exigimos el reconocimiento y protección efectiva con carácter urgente de los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas en riesgo de exterminio físico y cultural, de los pueblos nómadas, aquellos en contacto inicial, aislamiento voluntario y no contactados, como un mecanismo de salvaguarda y protección real de los derechos de los Pueblos Indígenas.

 

6. Exigimos la constitución, ampliación, saneamiento, adquisición de predios de los territorios indígenas y reafirmación de resguardos con títulos coloniales priorizados por la Comisión Nacional de Territorios Indígenas- CNTI, para el cumplimiento de esta obligación se solicita que el gobierno destine recursos necesarios para la vigencia del año 2014.

 

7. Exigimos se ordene al Ministerio de Agricultura para que de manera extraordinaria convoque a junta directiva del INCODER, con el propósito de aprobar la expedición inmediata de las resoluciones de constitución, ampliación y saneamiento de los resguardos solicitados.

 

8. Crease la una dirección de asuntos territoriales de los Pueblos Indígenas, facultada con competencias, jurídicas, legales, administrativas y técnicas y con presupuesto propio para resolver todos los asuntos referidos a los derechos territoriales y de tierras en Colombia.

 

POLÍTICA MINERO ENERGÉTICA DEL PAÍS


Puntos críticos del sector Minero energético


Persiste un modelo colonial


La normatividad y las prácticas del sector minero energético refuerzan un modelo de expoliación, de invasión y ocupación al que nos hemos resistido desde hace más de 521 años, nos rehusamos a ser víctimas de la cultura de socavón, modelo que no hace parte de nuestros planes de vida, ya que fue la responsable del genocidio de centenares de Pueblos Indígenas y hoy amenaza la existencia física y cultural de los 102 Pueblos en Colombia.

 

En particular nos referimos a las zonas mineras indígenas, zonas mineras mixtas y el supuesto derecho de prelación consagrados en el Código Minero (Ley 685 de 2001), que buscan imponer la obligación de explotar minerales como un destino inexorable, en especial de aquellos que generan irreparables impactos ambientales, culturales, económicos, sociales y espirituales.

 

De otro lado, la normativa del sector de hidrocarburos a cargo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, no tiene límites ni consideraciones sobre los territorios indígenas, los proyectos de generación de energía, están invadiendo nuestros territorios bajo la excusa de falsos dilemas sobre seguridad energética vs el patrimonio cultural de la nación.

 

Las normativas del sector minero energético, pretende suplantar la Constitución de 1991 y violentan nuestra Ley de Origen.

 

La normativa del sector minero energético, está diseñada especialmente para proteger los intereses de las empresas, e ignorar completamente nuestra presencia en los territorios. Siendo estas normativas de menor nivel, disputan competencias con la Carta Constitucional colombiana, al tocar aspectos que no le corresponden desarrollar, en materia de: derechos de los Pueblos Indígenas, ordenamiento territorial, jerarquía de derechos, la función ecológica de los territorios, la democracia y la participación.

 

Nuestra Ley de Origen determina que existe una relación fundamental entre el mundo de arriba donde está lo espiritual, el mundo vivo que es donde estamos en el ahora, 3) y el mundo de abajo. De la interrelación de estos ejes depende nuestra pervivencia como Pueblos Indígenas y no sólo, la liberación de esos espíritus desencadena efectos incontrolables para la supervivencia de la humanidad, que hoy incluso son reconocidos por estudiosos del mundo mayoritario, cuando hablan de la oxidación de sulfuros que acidifican las fuentes de agua.

 

Solicitudes y titulación minera, declaración de zonas de reserva y disponibles para la explotación de hidrocarburos y licencias ambientales otorgadas de forma inconsulta en territorios indígenas.

 

De manera arbitraria nuestros territorios han sido concesionados a terceros y a empresas transnacionales, bajo el principio que el subsuelo pertenece al Estado. En esta feria de títulos mineros que ha hecho el Gobierno Nacional, estos se han concedido indiscriminadamente sin ninguna regla o control, sobre resguardos, territorios ancestrales, lugares sagrados o ceremoniales, ríos y mares, sin si quiera avisarle a las comunidades, mucho menos solicitando su consentimiento.

 

Se otorgan licencias ambientales por entidades desde oficinas en las ciudades, que desconocen las realidades de los territorios y los impactos culturales, sociales, económicos y sobre los derechos étnicos territoriales.

 

Al año 2012, en resguardos indígenas se contaban con más de 501 títulos mineros vigentes, 2.008 títulos mineros solicitados, 419 Áreas disponibles para hidrocarburos y 82 Áreas en reserva para hidrocarburos. En términos de áreas la ONIC ha documentado, que se ha titulado 28.410.812 ha., a empresas mineras en zonas de resguardos indígenas, de este total se han titulado 242.317 ha., 27 Resguardos se hallaban titulados en más del 50% de su área y 14 de ellos han sido titulados completamente. El tema es mucho más grave, ya que no se cuenta con información sobre el traslape de estos proyectos en otros territorios indígenas (lugares sagrados, resguardos coloniales, territorios de pueblos no contactados, zonas de interés para la ampliación de nuestros resguardos, zonas de caza y donde estamos desarrollando procesos de recuperación de semillas nativas).

 

Consulta Previa

 

Además de los gravísimos señalamientos que desde el gobierno nacional se está haciendo sobre este derecho y los insistentes planes por restringir su carácter y alcance. Los procesos de consulta previa asociada directa o indirectamente a estos proyectos se están realizando de formas clandestinas, amañadas y desinformadas, en escenarios de concertación desequilibrados, lideradas por las empresas, sin presencia de órganos de control, donde se generan incumplimientos de lo pactado y sin ningún límite sobre proyectos que atentan contra la pervivencia de los pueblos.

 

Hasta la fecha según la base de datos de Certificaciones del Ministerio del Interior y de Justicia, solo desde noviembre de 2011 a septiembre de 2012, de un total de 2054 solicitudes de certificación, 360 fueron para consulta previa, el triple que en un periodo de los 15 años anteriores. De estos, 42 son con entidades del Estado y el resto con empresas. En orden de sector se encuentran: Hidrocarburos (406), Ambientales (293), Energía (214), Investigación (87), Infraestructura (66), Medidas Administrativas (42), Telecomunicaciones (3), se realizan procesos de consulta en tiempos muy cortos, generando desintegración y desarraigo en las comunidades. Es decir, que hasta la fecha ningún título minero se ha otorgado de manera consulta y con el consentimiento de los Pueblos Indígenas y sus comunidades en contravía de la Constitución y la Ley 21 de 1991 que ratifica el Convenio 169 de la OIT.

 

Impactos negativos a los Pueblos Indígenas por parte de la industria extractiva

 

En los territorios indígenas donde hacen presencia las industrias extractivas, son evidentes y múltiples: las limitaciones a la permanencia y tránsito por el territorio, enfermedades crónicas (respiratorias, cutáneas, cánceres), la proliferación de la prostitución forzada, graves desarraigos culturales, profanación de sitios sagrados, contaminación, la militarización de territorios, disminución de los caudales de sus ríos, la profundización de aguas, pérdidas de la soberanía y seguridad alimentaria, truncamiento de proyectos de vida, la desaparición de animales y de plantas medicinales, fragmentaciones al tejido social y organizativo, todos estos daños son irreparables y dolorosas afectaciones a los ejes fundamentales de nuestra Ley de Origen.

 

La mega-minería atenta contra el goce efectivo del derecho al territorio, la alimentación, la salud, el medio ambiente sano (Colombia es el tercer país que más contamina por mercurio en la explotación de oro con 50 a 100 toneladas por año) y el desarrollo sostenible diferenciado que tenemos derecho los Pueblos Indígenas. Así mismo el crecimiento de este sector está obstaculizando nuestra tarea de proteger la Madre Tierra.

 

Los proyectos de hidrocarburos emplean mano de obra indígena, sin condiciones laborales dignas, afectando su ser indígena. Los proyectos de este sector, desde los mismos procesos de exploración generan graves impactos en los territorios, otros proyectos asociados al sector minero energético (construcción de megavías, puertos, oleoductos), aumentan exponencialmente los riesgos sobre nuestro territorio.

 

El Sector minero energético no es de utilidad pública

 

Las utilidades de las empresas mineras trasnacionales pasaron de una media de 20.000 millones de dólares hace casi una década a 113.000 millones en el 2012. (Fuente CEPAL), sin embargo, la renta minera que pagan las empresas transnacionales a Colombia no ha aumentado. Las empresas mineras han cooptado la institucionalidad del país, a tal punto que las ganancias, según informes de las propias instituciones del Estado como la Contraloría General de la República son equivalentes al 0% (cero por ciento), debido a que lo que recibe el Estado por las regalías generadas por las empresas extractivas, es un valor, que el mismo Estado devuelve a estas empresas por deducciones en impuestos, toda vez que las mismas empresas se encargaron además de construir el Código Minero, realizar las modificaciones en materia de impuestos, beneficiándose a sí mismas.

 

Esta falacia del aumento de recursos del Estado a través de la renta minera, o de la supuesta generación de empleos (que no superan el 1,2%), bajo la cual se masifica el modelo extractivista, está generando incalculables deudas sociales, ambientales y culturales asociadas, que no podrán subsanarse con ninguna cantidad de dinero.

 

Exigencias políticas del sector minero energético

 

Nuestras exigencias respecto al sector minero energético se agrupan en cinco (5) puntos


Modificación Normativa

 

Exigimos al gobierno colombiano, modificar la normatividad del sector minero energético, acorde con los derechos consagrados en la Constitución de 1991 en materia de derechos étnico territoriales y ambientales y el bloque de constitucionalidad.

 

Del código minero se debe excluir de minería los territorios indígenas, sitios sagrados y otras áreas protegidas, como parques nacionales, páramos, fuentes hídricas, zonas de importancia de agricultura tradicional y terrenos donde se desarrollen procesos recuperación de semillas nativas. Eliminar la declaratoria de la minería como sector de utilidad pública.

 

Normativa de hidrocarburos: Cambio inmediato del trámite de asignación de áreas para actividades de exploración y producción de hidrocarburos de la ANH: Se exije no considerar parte del potencial hidrocarburífero del país, los territorios indígenas. No serán consideradas áreas disponibles o reservadas los territorios indígenas, estas serán patrimonio inalienable de la humanidad.

 

Reconocer el carácter de utilidad pública y de derechos fundamentales, del agua para el consumo humano, la producción de alimentos para la soberanía alimentaria, la recuperación tradicional semillas y la diversidad cultural, por encima de la economía extractivista.

 

Instamos a la Corte Constitucional a que se pronuncie de manera inmediata para delimitar los alcances del Código Minero actual, respecto a los derechos de los indígenas, en tanto se desarrolla una adecuación de la legislación del sector minero energético como norma subordinada de la Constitución y respetuosa de los derechos de los indígenas.

Reconocer a las autoridades indígenas como autoridades ambientales a través de un decreto autónomo.
Titulos mineros, concesiones, y proyectos hidroeléctricos

 

a. Suspensión inmediata de la entrega de las 419 áreas denominadas "disponibles" para la exploración y explotación de hidrocarburos, que están en los resguardos indígenas.


b. Suspensión inmediata de las 82 áreas denominadas de "reserva" que se encuentran en resguardos indígenas.


c. Suspensión inmediata de los estudios de reservas de hidrocarburos en territorios indígenas


d. Suspensión inmediata del trámite de los 2008 títulos mineros solicitados en resguardos indígenas


e. Derogación de los 501 títulos mineros vigentes en resguardos indígenas.


f. Cancelación de los contratos vigentes de hidrocarburos en territorios indígenas.


g. Revisión y suspensión de licencias ambientales de proyectos mineros, de hidrocarburos y proyectos hidroeléctricos que han afectado territorios indígenas.


h. Realización de estudios sobre traslape de títulos vigentes y solicitudes mineras en otros territorios indígenas.
i. Realización de estudios sobre el traslape de estudios, concesiones, procesos de exploración y producción de hidrocarburos en otros territorios indígenas.

 

Promoción de la participación y la democracia

 

a. Realizar la consulta de una normatividad de desarrollo diferencial en materia económica y de medio ambiente sostenible para los territorios indígenas distinta a la minería y a industrias extractivas.


b. Debate televisivo abierto en el Congreso entre empresas, Estado, organizaciones de Pueblos Indígenas, campesinas, organizaciones ambientales y los órganos de control del país sobre la mega minería.


c. Garantizar el carácter vinculante de las consultas autónomas realizadas por los Pueblos Indígenas.


d. Garantizar la realización de un plebiscito para determinar prioridades del uso del suelo en el país, entre el sector agrícola y el sector minero energético.


e. Respetar el principio de democracia directa y respetar las decisiones de las consulta populares de los ciudadanos en oposición a la industria extractiva en sus territorios.

 

Justicia


Se exigen sanciones ejemplares en procesos judiciales en curso de las empresas que se han beneficiado con el daño a nuestro territorio, y a los funcionarios que han contribuido a la protección de las empresas a costa de nuestro derecho a existir. Así mismo solicitamos abrir de oficio investigaciones judiciales y disciplinarias por estos hechos.

 

Derechos fundamentales

 

Se exige al Gobierno Nacional respetar y reconocer normativamente a la Madre Naturaleza y al territorio como un seres vivos y garantizar por lo tanto la protección de los elementos que la integran.

 

Diseñar e implementar programas de atención en salud preventiva de enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental, y de recuperación de ecosistemas afectados por la minería en el país.

 

Respetar y garantizar la consulta previa, el consentimiento previo, libre e informado, como derechos fundamentales y sustantivos ligados a la pervivencia de los Pueblos Indígenas. En este sentido, abstenerse de reglamentar, restringir, limitar y poner en peligro su alcance fundamental.

 

POLÍTICA ECONÓMICA Y AGRARIA COLOMBIANA

 

Puntos críticos del contexto de los TLC y política agraria del país

 

Si bien los Tratados de Libre Comercio –TLC, nacen bajo premisas en las cuales se desea generar una mayor movilidad de recursos y cuyos supuestos acuden a la competitividad y el mejoramiento de las partes, en países como Colombia, con presencia de un conflicto armado permanente y sus consecuencias socioeconómicas, culturales, educativas, de salud, alimentarias; donde no existen subsidios al agro, ni inversión para fortalecer la economía nacional, donde el problema de posesión de la tierra es profundamente inequitativa, así como la desigualdad y exclusión de muchos grupos sociales, entre otras problemáticas estructurales, este tipo de medidas comerciales, no son positivas si no se atienden los temas de fondo que afectan la agricultura, la producción nacional y por ende al grueso de la población.

 

Desde el año 1995 al año 2012 se encuentran vigentes 6 tratados y acuerdos de libre comercio, con México, Chile, Triángulo Norte, AELC, Canadá y Estados Unidos. Por su parte, los acuerdos internacionales sobre la promoción y protección recíproca de inversiones vigentes son con: España, Suiza, Perú, China, e India. También se encuentran acuerdos suscritos con: AELC, Unión Europea, Perú, Corea, Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Japón. Finalmente se encuentra en curso negociaciones con Turquía y la Alianza del Pacífico.

 

Uno de los principios que permiten la construcción de los Tratados de Libre Comercio, supone que se debe realizar de forma "democrática y participativa", sin embargo, estos se están haciendo de forma impuesta. Este tipo de convenios internacionales no son ajenos a realidades de Centro y Suramérica y han hecho eco en la forma de vida y han amenazado las culturas tradicionales en el afán de obtener el "beneficio de comercializar". No se puede olvidar el caso de México cuyos efectos han sido catastróficos para las economías propias, que si bien las cifras muestran un aumento en las exportaciones no se evidencia un fortalecimiento de la economía nacional con sus insumos y productos propios, llegando a importar más del 70% de sus productos alimentarios, dejando de lado el cultivo de bienes tradicionales como el maíz, para adaptarse con bienes sustitutos que atentan directamente con sus prácticas históricas y culturales.

 

Nuestro país después de un año de la implementación del TLC con EE.UU, ha demostrado los efectos nocivos para la sociedad y la economía nacional; las cifras demuestran que durante los 7 primeros meses de 2013, respecto al año anterior tanto importaciones como exportaciones disminuyeron, sin embargo, la disminución del 1.1% de las importaciones se explica por la reducción de compra de bienes manufacturados. Por su parte hubo un incremento desmedido en la adquisición de "el grupo de productos agropecuarios, alimentos y bebidas, y el grupo de combustibles y productos de las industrias extractivas presentando un crecimiento de 26,0% y de 7,3%, respectivamente. El comportamiento del primer grupo se explica principalmente por el aumento de 72,0% en las compras externas de cereales y preparados de cereales"

 

Mientras tanto las exportaciones muestran una disminución del 4.3% reflejado en la caída de ventas de todos los sectores. Que la caída de las exportaciones esté siendo mayor a la de las importaciones refleja un panorama deficitario de la balanza comercial del país, que se agudiza con el proceso de revaluación que vive actualmente Colombia.

 

Esta situación refleja que los productos menos protegidos (del agro) muestren una caída significativa de sus precios, así como el incremento de precios en los insumos para el agro y precarias condiciones de vida de quienes trabajan la tierra y agravan la situación de soberanía y autonomía alimentaria, así como pone en riesgo la propiedad intelectual nacional, el acceso a recursos genéticos, la relación cultural con la tierra, entre otros fenómenos sociales.

 

Se legitiman así las iniciativas de movilización popular, teniendo en cuenta que los procesos aperturistas acentuados a partir del Gobierno de Cesar Gaviria han conducido a un proceso de crisis general de la economía colombiana, de la industria, del agro colombiano, que golpea con más intensidad a los grupos sociales más vulnerables, lo cual se puede corroborar en un solo ejemplo y es que desde ese momento hasta la actualidad nos convertimos en un país que paso de importar 600 mil toneladas de productos alimentarios básicos a importar cerca de 11 millones de toneladas; existen productos que muestran índices bastante significativos del proceso de crisis y dependencia alimentaria al que estamos llegando, después de tan solo un año de entrada en vigor del TLC con EEUU, entre ellos el arroz, la leche, los quesos, las carnes de pollo, pavo, cerdo, la soya y sus productos derivados.

 

Lo anterior evidencia, la grave tendencia que pone en riesgo la soberanía y autonomía alimentaria del país, agudizando los problemas estructurales históricos en general y del agro en especial. Sumado a lo anterior es necesario denunciar que por ejemplo, la soya y sus derivados provienen al 100% de transgénicos, poniendo en riesgo la dieta y la salud de las y los colombianos, sin olvidar que existen iguales tendencias en productos tan emblemáticos de nuestra sociedad, como el maíz, igualmente expuesto a los procesos de pérdida en su diversidad por la presencia cada día mayor de los maíces transgénicos.

 

Colombia no ha tenido una reforma agraria a favor de la población rural, por ello y frente a una crisis de conflicto armado, violación de los derechos humanos, etc. las condiciones del campo son precarias y su evidente abandono por parte del Estado ha dejado sin posibilidades de competitividad a nuestros pueblos de la ruralidad, llevando ineludiblemente al exterminio de la producción nacional y con ello, la soberanía y autonomía alimentaria y la dependencia, los conocimientos tradicionales respecto a los procesos productivos, generándose un desequilibrio de la relación con la tierra, de modo que los Pueblos Indígenas tiendan entonces frente al ataque indiscriminado del mercado, a perder su identidad y al resto de los colombianos a perder su acervo histórico y cultural; se trata de una pérdida del patrimonio nacional, considerando que se exponen los conocimientos colectivos y los recursos genéticos a procesos de desaparición, reducción y homogenización biocultural.

 

En la falacia de un mejoramiento del mercado, desmentido por los indicadores oficiales que evidencian una crisis en las cifras de importaciones versus exportaciones, el Gobierno no puede seguir escondiendo la realidad para favorecer a poderosos sectores económicos privados, por encima de la sociedad civil colombiana, apostando por una extranjerización de la tierra, un regreso intensivo a los procesos de expoliación de los bienes naturales del país y de nuestros territorios y finalmente un desinterés por el impulso de modelos productivos soberanos, asociados a mercados justos y basados en el fortalecimiento de nuestras economías propias.

 

Frente a esto, el país ha evidenciado los procesos de movilización social que claman por políticas integrales, y condiciones dignas de trabajo, tierra, producción, autoabastecimiento etc. El agro colombiano acudió a su derecho constitucional a la protesta durante 2013, como consecuencia de los efectos mencionados por la implementación inconsulta del TLC con Estados Unidos, que evidentemente agravan los procesos aperturistas de los 90's. El saldo que ha quedado son muchas personas muertas, heridas, e indebidamente judicializadas, y una negativa del Gobierno frente a la resolución de las necesidades estructurales como la construcción colectiva de una política agraria integral y democrática.

 

La paradoja de la situación anterior es que a pesar de las condiciones complicadas que han tenido que enfrentar los pueblos y comunidades de la ruralidad colombiana, los datos nos siguen mostrando como las estrategias productivas de los pequeños productores aportan cerca del 60% de la producción agrícola, más del 80% de la producción cafetera y parte sustancial de la producción pecuaria y de los productos derivados de esta, lo que constituye razón suficiente para seguir creyendo en el significado de lo estratégico de esa producción para la soberanía alimentaria de la sociedad colombiana.

 

Exigencias políticas en cuanto a política economía y agraria

 

Los Pueblos Indígenas de Colombia hemos rechazado vehementemente este tipo de pactos inconsultos desde hace muchos años. Vemos a los TLC como una amenaza a nuestra pervivencia individual y colectiva, dado que a través de este instrumento se continúa profundizando la concesión de nuestros territorios para los monocultivos extensivos, las economías extractivas y se agudizan las situaciones de inseguridad alimentaria debido a la soberanía que en ese sentido pierde el estado colombiano. Motivo de preocupación también son los aspectos relacionados con conocimientos ancestrales, plantas medicinales y propiedad intelectual, lo cual se ha convertido en objeto de comercio voraz, aún cuando para los Pueblos Indígenas se trata de asuntos sagrados propios de nuestra espiritualidad.

 

Ejemplo de nuestro desacuerdo con el TLC con Estados Unidos, las Autoridades Indígenas del Cauca realizamos una consulta popular del tratado con la participación de "Más de 150 mil sufragantes, de los cuales el 98% dijo NO rotundo a la decisión de firmar el Tratado."

 

En concordancia con las reflexiones y conclusiones que hemos venido tejiendo en el marco de la MINGA SOCIAL, INDÍGENA Y POPULAR, POR LA VIDA, EL TERRITORIO, LA AUTONOMÍA Y LA SOBERANÍA, frente a estas afectaciones por los TLC, que incluye el desmonte definitivo de lo poco que quedaba de la estructura agraria del país después del proceso aperturista, que se hace evidente además en el proceso de extranjerización de las tierras y territorios, los Pueblos Indígenas de Colombia, consideramos:

 

Se debe cumplir con las exigencias que desde los Pueblos Indígenas se están planteando en materia de territorio y Derechos Humanos, para garantizar el goce efectivo de los derechos y contribuir al fortalecimiento de la economía propia, la soberanía y autonomía alimentaria, así como la protección a la biodiversidad y los conocimientos ancestrales. Aunado a lo anterior es necesario la construcción colectiva de una política agraria integral que responda a las necesidades estructurales del agro colombiano.

 

Se deben derogar los Tratados de Libre Comercio, los cuales se han negociado de forma inconsulta, violando los derechos constitucionales. La posibilidad de derogar o finalizar los Tratados de Libre Comercio, no se encuentra fuera de la legalidad y se constituye en una opción real para cualquiera de los gobiernos implicados, dado que en los documentos por los cuales se firman estos acuerdos incluyen un parágrafo como aquel establecido en el documento final del Acuerdo de Promoción Comercial entre la República de Colombia y Estados Unidos de América en su Capítulo 23 – Artículo 23.4 Numeral 2, el cual reza: "Cualquier Parte podrá poner término a este Acuerdo mediante notificación escrita a la otra Parte, y dicha terminación surtirá efecto seis meses después de la fecha de notificación".

 

Los TLC deben ser consultados con el Pueblo Colombiano, se exige al Gobierno el cumplimiento de las disposiciones constitucionales e internacionales sobre consulta, consentimiento previo, libre e informado con los Pueblos Indígenas frente a este tipo de acuerdos comerciales, así como la garantía de participación de los demás sectores sociales para hacer valer los procesos y derechos democráticos. Por el contrario creemos firmemente en las posibilidades de establecer otro tipo de acuerdos con países vecinos y/o en condiciones socioeconómicas similares, para impulsar las economías propias y que cumplan el criterio de mercados justos y con el respeto por la autonomía y gobernabilidad interna de nuestros pueblos.

 

En el contexto de la aplicación de las normas de semillas que operan en Colombia y en concordancia con el documento de posición por la defensa de las semillas de la Red de Semillas Libres de Colombia, "no aceptamos ninguna norma de propiedad intelectual aplicada sobre las semillas (patentes y derechos de obtentores vegetales), puesto que permiten su privatización y el control corporativo" por parte de las grandes transnacionales semilleras mediante el monopolio de los mercados, para consolidar nuestra dependencia alimentaria.

 

Por el contrario, creemos con firmeza en la construcción participativa de un modelo de desarrollo propio, cuyo objetivo principal sea garantizar la integridad y la permanencia cultural de los Pueblos Indígenas y de otros pueblos de nuestra ruralidad, mediante el aumento de la producción local y la disminución de la dependencia externa, además de consolidar los territorios como libres de transgénicos. En este orden de ideas, la política pública debe contener una visión clara en la que se fortalezca lo cultural y debe estar basada en los principios de identidad, unidad, territorialidad, sostenibilidad, autonomía, interculturalidad y participación.

 

AUTONOMÍA POLÍTICA, JURÍDICA Y ADMINISTRATIVA


Puntos criticos respecto al reconocimiento de la autonomía política, jurídica y administrativa.

 

A pesar del amplio marco jurídico Internacional, constitucional, legal y jurisprudencial que ordenan al Estado colombiano garantizar a los Pueblos Indígenas el pleno ejercicio de estos derechos, los gobiernos de turno desde la conquista hasta nuestros días insisten en aplicar políticas reduccionistas y mecanismo reformistas que limitan cada vez más los derechos a la autonomía, el gobierno propio y la libre determinación, así como las competencias ancestralmente conferidas por el derecho propio y reconocidas por la Constitución Política, muestra de ellos son los constantes fallos de cortes, tribunales y juzgados que delimitan las competencias de las autoridades indígenas, sin que ninguna norma les haya conferido esas facultades. La implementación de políticas educativas dirigidas desde el gobierno nacional y las entidades territoriales, con modelos educativos hegemonizantes que buscan la integración de los Pueblos Indígenas a la cultura mayoritaria, la expedición de licencias de explotación que conceden autorización a terceros para extraer recursos naturales en los territorios, la implementación de sistemas de atención en salud que desconocen la medicina tradicional y diferentes cosmovisiones.

 

Han transcurrido 22 años desde la promulgación de la constitución política y otro tanto desde la ratificación del Convenio 169 de la O.I.T., y ni el gobierno nacional, ni el congreso de la república han expedido las normas necesarias que garanticen el pleno ejercicio del gobierno propio, la jurisdicción especial indígena, la libre determinación y en general la autonomía indígena, incluye su negativa a poner en funcionamiento los territorios indígenas, dejando estos importantes territorios y sus autoridades bajo la tutela de los ministerios, los departamentos, los municipios, la iglesia y los particulares.

 

Esta omisión legislativa absoluta, como lo ha calificado la corte constitucional, es una de las principales causas para la perdida de las culturas, empobrecimiento de la población, expropiación del territorio, deslegitimación de las autoridades tradicionales, inclusión de los territorios indígenas en el conflicto armado, violación sistemática de los derechos fundamentales y en general el exterminio cultural de nuestros pueblos.

 

No han bastado las constantes exigencias de los Pueblos Indígenas al gobierno para que se expidan los instrumentos que den operatividad a los territorios indígenas, los acuerdos suscritos en las diferentes mesas habilitadas para dialogar, ni las conminaciones hechas por la Corte Constitucional, para que se desarrollen estos derechos de los Pueblos Indígenas, el gobierno sigue con su política inclusiva, reduccionista, lo que nos pone hoy en día en un riesgo inminente de desaparición.

 

Exigencias Políticas a la autonomía política, jurídica y administrativa.

 

Para poner en funcionamiento los territorios indígenas, exigimos expedir normas que resuelvan el vacío u omisión normativa existente, que ha mantenido nuestros asuntos bajo la tutela de instituciones externas a nuestros pueblos y sistemas de gobierno propio.

 

Exigimos que el Gobierno Nacional amparado en el artículo 56 transitorio de la Constitución Política de 1991, expida las normas fiscales y demás que fueran necesarias para poner en funcionamiento los territorios indígenas.

 

Exigimos poner en funcionamiento los territorios indígenas mediante la expedición de un decreto de origen constitucional que reconoce la capacidad y competencias de estos, mediante el ejercicio del derecho a la autonomía y gobierno propio, para que formulen y desarrollen sus políticas o sistemas propios, implica el reconocimiento de las autoridades indígenas como autoridades económico ambientales, como autoridades educativas, autoridades en salud propia e intercultural; a los pueblos como dueños legítimos del territorio (suelo, subsuelo y sobre suelo o espacio electromagnético) y con ello la posibilidad de consolidar dichos pueblos y garantizar la pervivencia cultural.

 

*La ONIC está integrada por las siguientes organizaciones de los pueblos indígenas:

OIA (Antioquia), CRIDEC (Caldas), CRIR (Risaralda), ORIQUIN (Quindío), ORIVAC y ACIVA (Valle del Cauca), CRIC (Cauca), CRIHU (Huila), ASO´UWA (Boyacá, Santander y Norte de Santander), UNIPA, ACIESNA y CAMAWARI (Nariño), ASOREWA y FEDEOREWA (Chocó), CRIT (Tolima), ASOPBARI (Norte de Santander), PUEBLO MUISCA, (Cundinamarca), UNUMA (Meta), CAMAEMKA (Alto Sinú, Córdoba), ASCATIDAR (Arauca), ORIC (Casanare), CRIVI (Vichada), AIPEA, ACITAM, ATICOYA, AZCAITA, OIMA, AZICATCH y ASOAINTAM (Amazonas), CRIOMC y ORUCAPU (Caquetá), ASOCIACIÓN WAYA WAYUU, ORGANIZACIÓN WAYUU ARAURAYU, RESGUARDO DE MAYABANGLOMA, AACIGWASUG, PAINWASHI y YANAMA (La Guajira), OWYBT (Cesar, Magdalena y La Guajira), OIK y PUEBLO YUKPA (Cesar), PUEBLO ETTE ENAKA (CHIMILA) (Magdalena y Cesar), CABILDO MAYOR REGIONAL ZENU (Córdoba y Sucre), CABILDO MAYOR MOKANA (Atlántico) y CABILDO MAYOR EMBERA KATÍO DEL ALTO SAN JORGE (Córdoba).

 

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El modelo extractivo rechazado en las calles

Pascua Lama, la mina de oro de Barrick Gold, está congelada por decisión de la Corte Suprema de Chile. Monsanto debió paralizar la construcción de una planta de semillas en Córdoba por la masiva oposición de la población. Las grandes empresas extractivas empiezan a cosechar derrotas.

 

"En democracia los desaparecidos somos los pueblos", dijo Mercedes Maidana, quien se definió como "colla trashumante" que no ha dejado de cultivar la tierra pese a que vive en una de las ciudades del norte argentino. Con esa frase estableció un hilo rojo entre las dictaduras y los regímenes actuales durante el encuentro "Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas", realizado a fines de agosto en Buenos Aires [1].

 

En esas fechas la legislatura de Neuquén votaba el acuerdo YPF-Chevrón por el que se extiende la concesión del área Loma La Lata hasta 2048 en la que se utilizará la modalidad de la fractura hidráulica (fracking). La represión contra miles de manifestantes frente a la legislatura provocó la retirada de sala de siete diputados, tres radicales, dos vinculados a la CTA y otros dos de izquierda, entre ellos Raúl Godoy dirigente de la empresa recuperada Zanón.

 

En toda la región latinoamericana se suceden conflictos por la resistencia de los pueblos a un modelo que destruye el medio ambiente y limita la posibilidad de que las comunidades sigan cultivando la tierra y viviendo como ellas desean. Entre ellos, destacan los conflictos contra la minería y contra las fumigaciones y cultivos transgénicos.

 

Según el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL), hay más de 195 conflictos activos por la megaminería en la región: Perú y Chile encabezan la lista con 34 y 33 conflictos respectivamente, le siguen México con 28, Argentina con 26, Brasil con 20 y Colombia con doce. Los que menos conflictos mineros presentan son Trinidad y Tobago, Paraguay y Uruguay con uno.

 

La megaminería está afectando un total de 290 comunidades. En algunos países como Perú, donde el 25% del territorio fue concesionado a multinacionales mineras, la conflictividad hizo caer dos gabinetes del gobierno de Ollanta Humala y llevó a la militarización de varias provincias. Los conflictos socio-ambientales entre 2006 y 2011 provocaron la muerte de 195 activistas en el país andino.

 

La resistencia a la soja, el principal cultivo transgénico en la región, se está haciendo sentir con fuerza en Argentina, donde Monsanto pretende instalar una planta en la localidad Malvinas Argentinas, cerca de Córdoba, para producir semillas de maíz. En esa ciudad las Madres de Ituzaingó consiguieron ganar una primera batalla contra las fumigaciones. Ituzaingó es un barrio obrero de seis mil habitantes del sur de Córdoba rodeado de campos de soja.

 

Madres sin hijos

 

Sofía Gatica asegura que su barrio "fue declarado inhabitable en 2005 aunque en 2002 las autoridades habían dicho que todo estaba bien. Recién en 2008 intervino la presidenta ordenando una investigación sobre el impacto del uso de agroquímicos" [2].

 

La fundadora de Madres de Ituzaingó dio a luz una hija hace trece años. Días después los riñones de la beba dejaron de funcionar. La madre quiso saber los motivos de la muerte de su hija y empezó a hablar con las vecinas.

 

Sin ninguna experiencia, alrededor de dieciséis madres comenzaron a recorrer puerta a puerta las casas del barrio y descubrieron que los índices de cáncer son 41 veces superiores al promedio nacional. "Hay 300 enfermos de cáncer, nacen niños con malformaciones, el 80% de los niños tienen agroquímicos en la sangre y el 33% de las muertes son por tumores", dijo Sofía. El agua de sus tanques estaba contaminada con plaguicidas, como consecuencia de las fumigaciones aéreas.

 

Las Madres de Ituzaingó pusieron en pie la campaña "Paren de Fumigar", para denunciar la situación que vivían. Recién en 2008 el ministro de Salud ordenó una investigación al Departamento de Medicina de la Universidad de Buenos Aires que ratificó la investigación hecha por las madres vinculando la exposición a agrotóxicos con efectos para la salud. Una ordenanza municipal posterior prohibió la fumigación aérea a una distancia menor a los 2.500 metros de las viviendas.

 

En 2010 la Corte Suprema de Justicia no sólo prohibió las fumigaciones cerca de centros poblados sino que invirtió las cosas: en adelante los vecinos no tendrán que demostrar el daño de las fumigaciones sino que el gobierno y los sojeros deberán probar que los químicos que usan son seguros.

 

Siendo el tercer mayor exportador de soja del mundo, Argentina utiliza 300 millones de litros de agrotóxicos, incluyendo glifosato y endosulfán, éste ya prohibido en 80 países incluyendo todos los de la Unión Europea mientras Naciones Unidas considera que debe dejar de ser producido y comercializado.

 

En abril de 2012 Sofía recibió el Premio Goldman, uno de los galardones más importantes del mundo para luchadores por el medio ambiente. "Nos recibió el presidente Obama y meses después recibimos una carta en donde nos dice que no puede hacer nada contra Monsanto".

 

En junio de 2012 lograron llevar a juicio penal a los responsables, por primera vez en el país. El 21 de agosto la Cámara del Crimen de Córdoba encontró culpables a un productor y a un fumigador de contaminar y afectar la salud de la población. La pena fue de tres años de prisión condicional sin cárcel.

 

"Fue un fallo histórico", dijo Medardo Ávila Vázquez, ex subsecretario de Salud y actual integrante de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, ya que es la primera vez que la justicia condena a los causantes de contaminación y enfermedades [3]. Pero ese mismo día el ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, presentaba junto a los directivos de Monsanto la nueva semilla de soja transgénica: Invicta RR2 Pro.

 

El objetivo de las Madres de Ituzaingó es conseguir que empresas como Monsanto se retiren del país. "La alternativa está en nosotros mismos porque lo que estamos viviendo es un genocidio encubierto en toda América Latina", dice Sofía. La empresa promete que la nueva semilla será "una segunda generación de soja".

 

La minería, fuente de conflictos y crisis

 

Perú y Chile son los países con más conflictos mineros en la región. Jaime Borda, de la Red Muqui Sur de Perú, advirtió que los gastos para exploración minera en el mundo se multiplicaron por diez desde 2002. Enseña un mapa que muestra "cómo ven los empresarios al Perú", un país cubierto de cuadrados que representan las concesiones mineras [4]. En 2002 había apenas 7,5 millones de hectáreas concedidas a la minería, cifra que saltó a casi 26 millones en 2012, el 20% de la superficie del país.

 

Algunas provincias andinas como Apurímac tienen el 57% de la superficie concedida a las mineras. Borda sostuvo que la elevada conflictividad que registra el país está motivada por el hecho de que "la población entendió que la protesta es la única forma de que el gobierno escuche a las comunidades". Se preguntó si es posible una relación nueva y diferente con la minería.

 

La respuesta no fue sencilla. Las grandes empresas mineras, como las recién fusionadas Glencore y Xstrata controlan monopólicamente los mercados: 70% del mercado mundial de zinc, 55% del cobre, 45% del plomo. "Las bases del crecimiento extractivo se han agotado en términos democráticos y se vuelve un crecimiento cada vez más agresivo, vertical, autoritario y profundamente centralista", dijo Borda.

 

Por eso defendió "mayor institucionalidad en el tema ambiental, fortalecer la descentralización y el ordenamiento territorial", ya que no está claro quién planifica el crecimiento de la minería que está convirtiendo la región sur en un corredor minero.

 

El chileno Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) destacó que su país, pese a ser el primer productor del cobre del mundo, renunció a regular el mercado y los precios al punto que "las transnacionales deciden dónde y a qué ritmo explotar" [5]. La minería es el principal producto de exportación pero supone menos del 1% del empleo, pero el 70% es precario por subcontratos.

 

En 2010, el 25% del territorio estaba en exploración o explotación. En Chile la minería consume el 37% de la electricidad que produce el país, que llegará al 50% en pocos años, frente al 28% de la industria y el 16% del sector residencial. Eso impone al Estado la permanente construcción de nuevas fuentes de energía, que aceleran el desplazamiento de poblaciones y el trasvase de tierras agrícolas a otros usos.

 

En paralelo, el Estado es el gran perdedor con la expansión minera. En 1990 la estatal Codelco concentraba el 75% de la producción minera, porcentaje que cayó al 28% en 2007 por las permanentes concesiones a privadas. Sin embargo, los aportes fiscales son inversos: con ese pequeño porcentaje de la producción, Codelco aportaba en 2008 al fisco 8.300 millones de dólares frente a sólo 3.400 millones de las privadas pese a que producen el doble.

 

Los opositores a la minería han cosechado una importante victoria en Chile. Desde 2000 sostienen una pugna contra la minera Barrick Gold que explota Pascua Lama en la frontera chileno-argentina. La justicia decidió la paralización de la explotación mientras no regularice obras de contención y manejo de aguas contaminadas.

 

El proyecto de Barrick, el mayor productor de oro del mundo, de unos 8.500 millones de dólares, fue paralizado en abril por una corte local a pedido de comunidades indígenas de la zona. Días atrás la Corte Suprema confirmó la suspensión de la mina [6].

 

En consecuencia Barrick reportó pérdidas de 8.560 millones en el segundo trimestre 2013 (el 40% de su patrimonio) y los accionistas iniciaron un juicio contra los directivos por ocultar y tergiversar información desde octubre del 2009. Puede ser el comienzo de los problemas de la minería en Chile: el Norte del país sufre una importante crisis hídrica cuya principal responsabilidad recae en la megaminería [7].

 

Ellos o nosotros

 

El biólogo Raúl Montenegro, Premio Nobel Alternativo en 2004 [8], sostiene que "el actual modelo agrícola extractivo que se practica en Argentina debería ser asumido como una variante muy extendida y superficial de la megaminería" [9]. Argumenta que en los cultivos no se extraen metales sino nutrientes que luego se exportan como granos. "Agricultura y megaminería tienen en común, además el consumo de agua y la generación de pasivos ambientales".

 

Mientras la minería deja depósitos estériles y colas de mineral, la agricultura industrial "deja acumulaciones diseminadas de plaguicidas que persisten por años y décadas". Con esa mirada aborda el emprendimiento de Monsanto en Malvinas Argentinas, una localidad a 14 kilómetros de Córdoba y a 10 del barrio Ituzaingó, que tiene poco más de 12 mil habitantes.

 

Como todas las ciudades situadas en campos de soja recibe los efectos de los plaguicidas. Afortunadamente, explica Montenegro, la noticia de la llegada de Monsanto se produjo mientras en la sociedad se debaten "los efectos de las bajas dosis de plaguicidas en la salud humana y el ambiente", gracias a la persistencia de las Madres de Ituzaingó.

 

Ironías de la vida, la noticia fue dada el 15 de junio de 2012 por la presidenta Cristina Fernández desde Estados Unidos, tres días después de iniciado el primer juicio contra los responsables de la contaminación en Ituzaingó. Apenas se enteraron del proyecto, los habitantes de Malvinas Argentinas pusieron en pie la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida integrada por el colectivo Red de Médicos de Pueblos Fumigados y vecinos de la localidad.

 

En abril la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Católica de Córdoba y el Conicet (consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) hicieron pública una encuesta realizada en Malvinas Argentinas: el 87% desean una consulta popular y el 58% rechaza la instalación de la multinacional. Pero el 73% tiene miedo de opinar en contra de Monsanto por temor a salir perjudicado y el 65% no tiene confianza en el estudio de impacto ambiental que realizará la propia empresa [10].

 

Monsanto planifica instalar 240 silos de semillas de maíz transgénico con el objetivo de llegar a 3,5 millones de hectáreas sembradas. El doctor Ávila Vázquez asegura que uno de los principales riesgos es una enfermedad llamada "pulmón de granjero" que produce la formación de fibrosis en los pulmones. Un problema adicional es que "no existe en Latinoamérica un lugar donde existan tantos silos juntos y los granos estarán recubiertos con una película de agroquímicos" [11].

 

La planta usará millones de litros de agroquímicos para el curado de semillas y una parte de los efluentes "se liberarán al suelo y al agua, provocando un grave perjuicio", sostiene Ávila Vázquez. La frontera agrícola seguirá creciendo y morirán muchos insectos. "Estas semillas están prohibidas en Europa porque han llevado a la muerte masiva de abejas, mariposas monarcas y vaquitas de San Antonio", señaló el médico.

 

Por su parte, Montenegro sostiene que "Argentina tendría las dos plantas más grandes del mundo para el acondicionamiento de semillas, lo cual fortalecerá el ya descontrolado modelo extractivo". La asamblea sostiene que el municipio aplica una ley provincial que tiene menos exigencias ambientales que la nacional. En abril el Tribunal Supremo de Justicia habilitó la obra que había sido suspendida por otro juzgado [12].

 

Las protestas contra Monsanto se incrementaron desde el 18 de setiembre cuando los manifestantes instalaron un campamento impidiendo el paso de camiones con materiales para la construcción de la planta. Hubo una fuerte represión policial en la que fue herida Sofía Gatica. "No vamos a permitir el ingreso de ningún camión ni que se instale Monsanto, porque son ellos o somos nosotros. Yo ya perdí a mi hija", dijo Sofía [13].

 

El sindicato de la construcción desalojó el 26 de setiembre a los manifestantes de uno de los portones de entrada y la CGT reclama por las fuentes de trabajo que se pierden [14]. A pesar de la mezquindad del sindicalismo empresarial, las protestas llevaron a la suspensión de las obras el 1 de octubre por la falta de materiales.

 

Notas:

[1] El seminario "Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas" fue realizado el 29 de agosto en Buenos Aires y estuvo organizado por la asociación BEPE (Bienaventurados los Pobres), la Red Agroforestal del Chaco y la Red de Asistencia Jurídica contra la Megaminería.

[2] Intervención de Sofía Gatica en el seminario "Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas".

[3] Darío Aranda, "Invicta, la nueva imposición de Monsanto", MU, Buenos Aires, setiembre 2013.

[4] Intervención de Jaime Borda en el seminario "Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas".

[5] Intervención de Lucio Cuenca en el seminario "Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas".

[6] Reuters, Santiago, 25 de setiembre de 2013.

[7] Datos aportados por Lucio Cuenca.

[8] Right Livelihood Award

[9] "Monsanto invade Malvinas Argentinas (Córdoba)", 22 de julio de 2012 en www.ecoportal.net

[10] Darío Aranda, "Agro y minería", Página 12, 19 de setiembre de 2013.

[11] "Monsanto: la semilla de la discordia", 6 de octubre de 2013 en http://noticias-ambientales-cordoba.blogspot.com/

[12] "Monsanto: conflicto social e incertidumbre legal", La Voz del Interior, Córdoba, 6 de octubre de 2013.

[13] "Luchan contra la llegada de Monsanto a Córdoba", 4 de octubre de 2013 en www.olca.cl

[14] "Monsanto: conflicto social e incertidumbre legal", La Voz del Interior, Córdoba, 6 de octubre de 2013.

Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Américas (www.cipamericas.org)

Fuente: http://www.cipamericas.org/es/archives/10888

Publicado enInternacional
La "Escuela neozapatistas": vivir desde adentro la lucha por la autonomía
 

"¿No lo sabes? Ellos están hablando acerca de una revolución (...) Por eso, los pobres van a levantarse y a recuperar lo que antes fue suyo (...) pues, finalmente, las cosas están empezando a ponerse totalmente de cabeza, porque ellos están hablando acerca de una revolución..."

Tracy Chapman, Talking about a revolution, 1988.

 

 

 

 

 

 

 

Caminito de la Escuela...

 

La impactante y rica experiencia reciente de la Escuelita Neozapatista, desarrollada en agosto de 2013 en los territorios de Chiapas hoy bajo el control del digno movimiento indígena mexicano, constituye una experiencia que, además de haber sido profunda y marcante desde el punto de vista emotivo y personal, es también una experiencia cargada de múltiples y fundamentales lecciones teóricas, políticas, intelectuales y morales. Porque a lo largo de los cinco días que duró este primer Curso de "La Libertad según [email protected] Zapatistas", se prodigaron y multiplicaron las muchas y diversas enseñanzas que, tanto los Votánes o Guardianes de cada uno de los estudiantes de este Curso, como en general los propios pueblos y comunidades neozapatistas, transmitieron y comunicaron a los mil setecientos participantes de esta rica y compleja iniciativa.


Escuelita Neozapatista que, a primera vista, se nos presenta como una nueva versión, ahora radicalizada y llevada hasta el extremo, de lo que fueron en 2006 y 2007 los tres Encuentros de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, es decir, el esfuerzo de mostrar e ilustrar en su esencia más profunda, las múltiples formas, dimensiones y variantes a través de las cuales estos pueblos neozapatistas construyen, de manera concreta y cotidiana, el proceso mismo de su verdadera autonomía. Pero mientras que en el Primer, Segundo y Tercer Encuentros de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, estos procesos de ilustrar y mostrar eran solo unidireccionales, de los zapatistas hacia sus oyentes, y utilizaban como su vehículo principal e incluso único el de la palabra hablada, ahora en cambio, en esta Escuelita Zapatista, esa ilustración y demostración de la lucha por la autonomía se volvió un proceso mucho más complejo y multidimensional, que era dialógico, participativo y además directamente vivencial, al transmitir esa lucha de la autonomía viviéndola en carne propia, compartiéndola directamente con los compañeros Bases de Apoyo, discutiéndola con los Votánes o Guardianes y en las Reuniones o Asambleas más amplias, y conociéndola desde su interior más profundo y en sus manifestaciones más cotidianas y esenciales1.


Entonces el enorme paso adelante que esta Escuelita Neozapatista representa, respecto a los tres Encuentros de 2006 y 2007, es el de haber integrado directamente, aunque sea por el breve lapso de una semana, a sus mil setecientos participantes, al proceso complejo y cotidiano de la propia construcción del movimiento neozapatista, y con ello, de su actual lucha y resistencia antisistémicas frente al capitalismo mexicano, latinoamericano y mundial. Integración temporal breve a su lucha cotidiana, que no persigue solamente dar a conocer, desde sus propias entrañas más profundas, a ese neozapatismo mexicano, sino que también se inserta muy consciente y explícitamente dentro de la nueva estrategia global que el neozapatismo ha propuesto a los movimientos sociales, a los colectivos, y a los individuos, que tanto en México como en todo el mundo, se hayan realmente comprometidos en la lucha radical anticapitalista y antisistémica. Nueva estrategia global que fue planteada a partir de su impresionante reemergencia pública del 21 de diciembre de 2012, dentro de toda la serie de Comunicados que precedieron, durante 2013, a esta importante iniciativa de la Escuelita Neozapatista2.


Estrategia global nueva del neozapatismo, que entre sus muchas definiciones también incluye la postura de renunciar claramente a suplantar a los otros compañeros o movimientos sociales fraternos, negándose entonces a dar en lugar de esos compañeros las luchas o los combates que sólo a ellos les corresponden, o intentando lograr ellos las conquistas o los objetivos por los que deben pelear esos mismos compañeros. En cambio, lo que los neozapatistas retoman en esta nueva estrategia reciente suya, es la vieja tesis de Marx de que "la emancipación de la clase obrera, debe ser obra de la clase obrera misma", lo que hoy significa que cada sector o clase social, grupo, colectivo o movimiento, debe librar sus propias batallas, definiendo su específica agenda de lucha y sus objetivos, y confrontando en sus propias geografías y calendarios, al que no obstante si es el enemigo común de todos nosotros, y el causante de todos nuestros males, que es el sistema capitalista mundial, y por ende, también mexicano.


Por eso, lo que la Escuelita Zapatista perseguía, entre otras muchas cosas, es también la de ser un espejo que interrogaba a cada uno de esos mil setecientos participantes dentro de ella, sobre cómo él o ella llevaba ya a cabo, o podía llevar a cabo en el futuro, en sus propios calendarios y geografías, y bajo sus modos y maneras específicas y singulares, esa compartida y única lucha antisistémica y anticapitalista por la autonomía, la autogestión, el autogobierno y libertad, y también y obligadamente, en contra de la explotación, el despojo, el desprecio y la represión, lo mismo que frente a la exclusión y a las múltiples e injustas asimetrías del "arriba" y el "abajo".


Espejo que al mostrarnos y al hacernos vivir y compartir en los hechos, no en el discurso ni en la teoría sino en la vida diaria, esa rica autonomía y libertad que en sus nuevos mundos no capitalistas ni clasistas están ya hoy edificando los compañeros neozapatistas, nos interpelaba directa y radicalmente a cada uno de nosotros, los estudiantes de esta Escuelita, sobre cómo nosotros en nuestros espacios y nuestros tiempos propios, podemos o podríamos también tratar de construir estos mismos mundos nuevos, con esa libertad y autonomía que vimos, vivimos, respiramos, sentimos y admiramos, en la segunda semana de agosto de 2013. Lo que explica la afirmación del Subcomandante Marcos, cuando planteó que el "examen final" de esta peculiar "Escuelita" sería hecho por un sinodal que sería un espejo, y que su única y muy complicada pregunta era la de "¿Qué es la libertad, según tú-ustedes?"3.


De este modo, uno de los objetivos centrales de esta original y rica iniciativa de la "Escuelita Neozapatista", es el de dar curso a esa nueva estrategia global propuesta en esta nueva etapa de su lucha, aplicando en los hechos una suerte de pedagogía interpeladora dialógica, basada en la incorporación directa y vivencial del "estudiante" dentro del caso o ejemplo mismo que se pretende "enseñar", o "mostrar", o transmitir. Pedagogía basada en un ejemplo que involucra e incorpora al "educando", dentro de la experiencia misma que el "educador" desea transmitir, cuyo resultado principal es la pregunta de cómo ese educando será después capaz de "replicar" o "reproducir", con sus modos, en sus formas, en sus calendarios y sus geografías propias, las lecciones de ese mismo ejemplo o caso que no sólo "estudió" u "observó", pasiva e indirectamente, sino que por el contrario vivió, compartió, y hasta construyó él mismo en la práctica y con sus propias acciones directas.


Porque si la teoría nace de la práctica, y si el saber en general brota primordialmente de la experiencia directa, entonces el mejor modo de aprender a hacer algo es haciéndolo, así que la mejor forma de aprender a luchar es luchando, y la mejor forma de aprender y asimilar lo que es la autonomía y la libertad, es viviéndolas y ejerciéndolas directamente y en los hechos. Lo que nos da sin duda uno de los sentidos profundos y radicales de esta excepcional experiencia de la Escuelita Zapatista.

 

* * *

 

Al participar en esta novedosa experiencia de la Escuelita, y al involucrarse en esa también innovadora pedagogía de transmisión del caso mediante su vivencia y construcción directa, los cientos de participantes de la misma, pudieron también comprobar asombrados la enorme y sólida fuerza y vitalidad de la que hoy goza el movimiento neozapatista mexicano. Pues, sin proponérselo, y sólo mediante la simple "compartición" de ese proceso de creación de la autonomía y la libertad, los compañeros nos mostraron también la profunda honestidad, el radical realismo y la tranquila certeza autocrítica que los caracterizan, frente a las diversas tareas y empeños que derivan de ese proceso de lucha por la autonomía.


Pues tanto en las conversaciones con los Votá[email protected] o con las Bases de Apoyo, lo mismo que en las Reuniones colectivas o en los cuatro Cuadernos y los dos Videos que se distribuyeron como material de apoyo para este primer Curso de "La Libertad según [email protected] Zapatistas", asombra la claridad y honestidad con la que el movimiento neozapatista nos cuenta y nos muestra, en los hechos, sin duda sus enormes logros y conquistas, pero también sus fallas y errores, o los problemas que no han podido resolver, junto a los obstáculos aun no superados, igual que sus lados débiles y sus insuficiencias abiertamente reconocidas.


Así, con un realismo radicalmente fiel a la situación difícil y compleja que viven ellos, no ocultan ni esconden nada, explicando, mostrando y asumiendo los hechos tal y como son, sin adornos ni sesgos autocomplacientes, que los hacen revelar lo mismo sus virtudes que sus defectos, es decir, tanto los lados buenos o positivos de su práctica y de su lucha cotidiana, como los lados negativos o malos de las mismas. Y esto, con un sentido autocrítico claro e implacable con ellos mismos, que lejos de negar o minimizar sus límites los denuncia y hace evidentes, para entonces poder asumirlos de frente y superarlos, real y efectivamente, en los propios hechos.


Demostración sin falsos embellecimientos de sus problemas y dificultades, que lejos de reflejar alguna debilidad o flaqueza de este movimiento, nos ilustra acerca de su gran fortaleza y vitalidad actuales. Porque solo un movimiento realmente sólido, bien construido y muy bien implantado en la vida, en los corazones y en las mentes de los cientos de miles de sus miembros y de los millones de sus seguidores, es capaz, del modo sereno y verdadero en que lo proyectó y reflejó esta experiencia de la Escuelita Zapatista, de mostrar y de discutir abiertamente y sin problemas ni limitaciones, de sus errores anteriores y actuales, de sus fallas, de las pifias cometidas, de las lagunas aun no colmadas, de los problemas y dificultades aun sin resolver.


Un asombroso ejercicio de autocrítica veraz, tranquila y totalmente abierta, que los lleva a narrar o a mostrar sin tapujos ni restricciones lo que aún no saben, lo que no entienden, lo que no han podido superar y lo que les falta por hacer. Porque como ellos mismos nos han enseñado reiteradamente, "todavía falta lo que falta", lo que para nada impide, sin embargo, reconocer todo lo que ya han logrado y conquistado, todos los inmensos avances concretados y todas las lecciones y enseñanzas que encierra su difícil y compleja, pero también muy rica y heurística experiencia de más de cuatro lustros, en el camino de la forja y el descubrimiento de la libertad y de la autonomía. Veamos entonces, sólo unas pocas de estas lecciones y enseñanzas, que se hicieron evidentes para las centenas de participantes de esta primera concreción de la Escuelita Neozapatista.

 

... Apurándose a llegar...

 

 

"Quisieron cambiar nuestras ideas, haciéndonos creer que ellos son los sabios, los buenos, los más avanzados en la lengua, imponiéndonos su educación..."

Compañera Ana, del MAREZ El Trabajo, en el Cuaderno "Resistencia Autónoma", agosto de 2013.

 

 

 

 

 

 

 

Muchas y muy diversas son las lecciones principales que se derivan de la Escuelita Zapatista, y es tarea actual y futura de todos los que participamos en ella, la de reflexionar, teorizar y explicar poco a poco todas esas enseñanzas fundamentales y esenciales que los compañeros neozapatistas han aportado para los individuos, grupos, colectivos y movimientos que luchan de modo antisistémico en México y en todo el planeta. Por eso, y en la línea de este gran esfuerzo, que deberá ser colectivo, queremos nosotros apuntar sólo algunas primeras pistas o elementos, de también sólo algunas de estas centrales lecciones.


Una primera lección general posible, partiendo del hecho de que se trataba de una iniciativa que se anunció explícitamente como una "Escuelita", se refiere a uno de los ejes o núcleos que componen y definen, en su nivel más general, a la función principal de la escuela dentro de la sociedad actual, es decir, al proceso general de la transmisión de un conjunto de saberes, y derivado de esto, a la jerarquía, valor y función que se asignan a esos específicos saberes, recuperados y "transmitidos" por dicha escuela. Pero, dado que se trata de una "Escuelita" neozapatista, es decir muy otra de la escuela oficial y tradicional moderna burguesa hoy dominante en el mundo entero, lógico es entonces que aquí se revolucione por completo y se redefinan totalmente, todas nuestras nociones habituales de lo que es una escuela, de lo que entendemos por saberes, de quiénes son los maestros y quienes los alumnos o estudiantes, de la propia pedagogía y de los métodos en juego, de los contenidos del proceso de "enseñanza-aprendizaje", y hasta de los lugares físicos, los horarios, los recreos, las formas de evaluación, y los resultados de esta misma y muy otra Escuelita.


Pues como buen heredero directo de la revolución cultural mundial de 1968, y de todas las lecciones que ella nos legó sobre la crítica radical de la función de la escuela capitalista, el neozapatismo ha asumido e incorporado ya, en los hechos y dentro de sus propias escuelas zapatistas, a las que asisten sus niños y jóvenes regularmente, tanto la crítica de la estructura disciplinaria, clasificadora y homogeneizadora-normalizadora de los comportamientos de los alumnos, como la superación del profundo divorcio entre la escuela y la vida real, pero también la crítica de la ridícula idea de que el maestro es el único depositario del saber frente a la ignorancia total de sus alumnos, o el desmontaje de la supuesta neutralidad, objetividad y ausencia de sesgo ideológico de los saberes y de los diversos contenidos que se transmiten y reproducen dentro de la actual institución escolar4.


Entonces, si la Escuelita Zapatista (ahora dirigida no a niños y jóvenes neozapatistas, sino a los mil setecientos invitados que asistimos a ella en agosto de 2013), parte naturalmente de asumir de modo implícito todas estas críticas y superaciones heredadas de la revolución mundial de 1968, ella agrega además algunos elementos nuevos, en los cuales vale la pena detenerse con más detalle. Por ejemplo, el hecho de que al establecer la composición específica de los "alumnos" y de los "maestros" de esta Escuelita, se subvierte radicalmente toda la jerarquía burguesa hoy dominante en el conjunto de los saberes existentes dentro de las sociedades de todo el planeta. Porque si bien los zapatistas son conscientes y afirman explícitamente, que el verdadero maestro era el colectivo o la comunidad toda, la que efímeramente incluía también a los propios alumnos invitados a esta Escuelita, eso no elimina el hecho de que una de las funciones centrales de [email protected] Votá[email protected] indígenas, fue la de enseñar a esos alumnos externos a las comunidades, el proceso de la autonomía zapatista en todas sus aristas y dimensiones, junto al hecho de que todos sus alumnos fueron, durante esa semana de la Escuelita, a aprender qué cosa era y cómo se edificaba "La Libertad según [email protected] Zapatistas".


Entonces los "maestros", o enseñantes, o guías, eran las Bases de Apoyo neozapatistas, es decir los cientos de miles de indígenas dignos y rebeldes del Sureste Mexicano, mientras los alumnos eran distintos miembros de la sociedad civil, que incluían a Profesores e Investigadores universitarios, junto a estudiantes de Licenciatura, Maestría, Doctorado y Postdoctorado, además de múltiples activistas y militantes políticos de todo tipo de movimientos, con una sólida y amplia formación y educación políticas. Lo que en los hechos, implicaba una profunda revolución de la jerarquía habitual y aceptada de los saberes, dentro de la sociedad capitalista actual. Revolución que actualizaba y profundizaba, hasta sus últimas consecuencias, la crítica de esa misma jerarquía planteada desde 1968, y presente en todos los grandes teóricos de la cultura de las últimas cuatro o cinco décadas recién transcurridas.


Jerarquía burguesa y capitalista de los saberes, que olvida que el saber original, primario y fundamental, nace directamente de la experiencia, y que por lo tanto el saber principal y fundante de todo otro saber posible, es el hondo y profundo saber popular. Saber popular que es siempre la fuente nutricia de todos los otros saberes, y en consecuencia, también del saber erudito, libresco e indirecto, que es un saber derivado y de segundo grado, y que es el que se enseña, aprende y transmite, en las escuelas y Universidades del mundo entero5. Saber erudito y libresco que, sin embargo, la época burguesa de la historia, dentro de la que aún vivimos y que todavía padecemos, ha tratado de entronizar falsamente como si fuese el único saber, o en otro caso, como el saber principal, superior o jerárquicamente más importante, o fundamental, o estructurante y definitorio de los restantes saberes humanos.


Absurda jerarquía de los saberes, criticada por la revolución mundial de 1968 y por los teóricos críticos de la cultura antes mencionados, que será directamente subvertida y trascendida en los hechos con esta radical experiencia de la Escuelita Neozapatista, la que al modificar los roles habituales o esperados de los indígenas rebeldes Bases de Apoyo, y de los Profesores, estudiantes, intelectuales o militantes y activistas políticos venidos de todo el planeta, poniendo a los primeros como guías o "maestros" de los segundos, no sólo restituyó en la práctica la verdad elemental de la primacía y mayor relevancia del saber popular sobre el saber libresco, universitario y erudito, sino que también redimensiona y reubica, en su justo papel, a este saber derivado, secundario, indirecto y de segundo grado, nacido de la lectura, de las aulas, y de las escuelas y Universidades tradicionales de todo tipo.


Aunque esto, desde una lógica que no pretende sustituir la anterior jerarquía de saberes con una nueva jerarquía, ahora invertida, en donde la cultura o el saber populares dominará ahora a la cultura o al saber libresco y erudito, o en otra variante, la cultura indígena a la cultura mestiza o ladina, sino más bien la de eliminar esa relación jerárquica absurda entre saberes y culturas diversas, para sustituirla con una visión abierta, dialógica y completamente horizontal de esos diferentes saberes o culturas. Por eso, y en contra del "síndrome del evangelizador" criticado por el Subcomandante Marcos, que "...asume como evidente que la cultura ladina o mestiza es superior, en extensión y profundidad de saberes y conocimientos a la indígena", en cambio de esto, "...cuando el indígena topa o se encuentra con una cultura diferente, fuera de su territorio, tiende espontáneamente a tratar de entenderla, no pretende establecer una relación de dominante/dominado"6.


Por eso, la Escuelita Zapatista, lejos de menospreciar esos saberes librescos y eruditos que inundan las escuelas y Universidades de todo el planeta, lo que hace más bien es reubicarlos en su justo papel, y tratar de entenderlos y asimilarlos, recuperando la parte que de ellos puede ser útil, fructífera y productiva, para su propia lucha libertaria y autonomista, y para el proceso más general de la lucha emancipadora de todo el mundo.


Entonces, mientras los indígenas Bases de Apoyo le "enseñaban" lo que es la libertad y la autonomía a esos Profesores, Doctores, Postdoctores, estudiantes, militantes, activistas y jóvenes curiosos y ávidos de aprender, venidos de todo el mundo, insistían también en que todo ese saber sobre la autonomía, el autogobierno y la autogestión, no era fruto de los libros ni había sido sacado de ningún "Manual" o "Antimanual" escrito, sino que brotaba y era el resultado, decantado y concreto, de su propia experiencia de lucha directa, de sus varios lustros de esfuerzos y combates "prácticos" desarrollados en ese mismo proceso de construcción autonómica.


Así, una posible segunda lección general de este Primer Curso de la Escuelita Neozapatista, directamente conectada con la primera, es también la de la redefinición radical del papel y de la función de los intelectuales, en general pero igualmente y de modo más específico, dentro de los actuales movimientos sociales anticapitalistas y antisistémicos de todo el planeta. Pues al restablecer en los hechos la verdadera relación que existe entre los distintos saberes, recordándonos que el saber que nace de la práctica y de la experiencia directa es el saber original y fundante, y que el saber de los libros es un saber sólo indirecto, secundario y derivado del primero, la Escuelita Zapatista redefine con ello también el papel que pueden tener, dentro de los movimientos antisistémicos actuales, todos los "intelectuales", es decir, los portadores de ese saber dependiente y de segundo grado que es el saber libresco, erudito y universitario.


Nuevo papel de los intelectuales, derivado del saber que ellos encarnan, que entonces impide y anula que ellos puedan ser los "guías", o los dirigentes, o los líderes, o la "conciencia" lúcida, iluminada y clarividente de dichos movimientos. Pues si el saber libresco es en verdad derivado y dependiente del saber nacido de la experiencia, del hondo saber popular, no puede ya pretender dirigirlo ni dominarlo, ni tampoco dictarle sus rumbos, ni trazarle sus caminos, ni iluminar sus pasos, como pretendieron alguna vez intelectuales incluso de izquierda, sobre todo en la etapa anterior a 1968. Lo que no impide que ese saber de los intelectuales sí pueda ser muy útil, importante, y productivo para los movimientos antisistémicos actuales, e incluso hasta fundamental en ciertas coyunturas o circunstancias muy específicas, pero sólo desde la clara asunción de que ese saber no será nunca el saber esencial o central para la estructuración general y para la definición global del destino y de la acción de dichos movimientos sociales anticapitalistas y antisistémicos7.


Papel radicalmente diferente de los intelectuales dentro de los movimientos antisistémicos, materializado muy plásticamente en la Escuelita Neozapatista, que fue ya anticipado desde la revolución de 1968, la que además de mutar radicalmente a todos los movimientos anticapitalistas del globo terráqueo, hizo también pedazos esa falsa jerarquía y entronizamiento de los intelectuales dentro de los movimientos de protesta de todo tipo. Destronamiento del "intelectual-rey" que fue muy bien percibido y teorizado por Michel Foucault en su momento, y que ha ido siendo asumido, progresivamente y a lo largo de las últimas cuatro décadas, por todos los nuevos movimientos antisistémicos del mundo, y naturalmente, también por el neozapatismo mexicano8.


Pero si los intelectuales no son ya ni pueden ser la "conciencia" que viene de fuera del movimiento, ni tampoco los "portadores" y "generadores exclusivos" de la teoría en su interior, entonces se entiende mejor la reiterada afirmación del Subcomandante Marcos de que para los zapatistas "su teoría es su propia práctica". Pues su hondo y rico saber político y en general, no proviene primordialmente ni de los libros ni de las aulas, sino de su propia práctica política, de su experiencia directa de lucha durante casi tres décadas, de sus tenaces y exitosos esfuerzos concretos para construir su autonomía, y para dar vida a los nuevos mundos no capitalistas que hoy florecen y prosperan a todo lo largo y ancho del territorio de Chiapas en México.


Porque hoy, a diferencia de hace cien años, cuando Lenin escribió su brillante y agudo texto del ¿Qué hacer?, ya es claro que la conciencia, para los movimientos, no necesita más venir "de afuera", sino que se gesta directamente a partir de la experiencia de la lucha (tesis que, por lo demás, también fue afirmada enfáticamente y de modo muy sabio por el mismo Lenin), y se consolida y construye desde la autoreflexión colectiva del mismo movimiento, autoreflexión a la que pueden modestamente contribuir los 'otros intelectuales de abajo', en la medida en que acepten adherirse y acompañar, de modo fraterno y totalmente horizontal, a esos mismos movimientos.

 

... Con los libros bajo el brazo...

 

"Porque eso es para nosotros la libertad: ejercer el derecho de construirse uno mismo un destino, sin nadie que nos mande, ni nos diga qué sí y qué no".

Subcomandante Insurgente Marcos, Votán II. [email protected] [email protected], 30 de julio de 2013.

 

 

 

 

 

 

 

Una tercera lección general de esta Escuelita, se refiere a los contenidos generales que fueron transmitidos o "enseñados" a los "alumnos" durante una semana. Y esos contenidos parecerían referirse, según los propios compañeros nombraron al Curso, al tema de "La Libertad según [email protected] Zapatistas". Pero también, y a partir de los títulos de los cuatro Cuadernos que eran el material impreso de apoyo al Curso, es claro que una parte central de esos contenidos a mostrar y a "enseñar", eran los temas mismos de sus títulos, que son el "Gobierno Autónomo" (I y II), "La Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo" y la "Resistencia Autónoma". Con lo cual, y a partir también de las exposiciones que se hicieron para el grupo que trabajó en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, y de las ricas pláticas y discusiones de todos los "alumnos" con sus Votá[email protected] o [email protected], es claro que el gran tema general abordado en todo este Curso no fue otro que el de la compleja construcción cotidiana de la Autonomía Neozapatista.


Entonces, si el Curso era sobre la "Libertad", y el eje principal en torno al cual giraron todo el conjunto de enseñanzas del Curso fue el tema de la Autonomía, eso significa que para el neozapatismo la libertad y la autonomía son prácticamente idénticas, o por lo menos, tan estrechamente cercanas y similares que sus contenidos y elementos esenciales se superponen, imbrican e intercambian de tal modo que bien pueden considerarse como términos casi sinónimos. Lo que además sería muy lógico, si recordamos que la "libertad" ha sido una de las nueve, luego once y finalmente trece consignas neozapatistas, y que en estas últimas no figura en cambio la de la "autonomía", consigna o demanda que a la luz de los últimos diez años de vida del neozapatismo mexicano, y también de esta experiencia de la Escuelita Neozapatista, parecería deber estar incluida en esas demandas actuales de este movimiento zapatista.


Así, la duda se resuelve cuando recordamos las afirmaciones del Subcomandante Marcos, el que en un texto muy reciente nos dice que "...la definición indígena zapatista de libertad [es]: gobernar y gobernarnos de acuerdo a nuestros modos, en nuestra geografía y en este calendario", para agregar además, unas líneas más abajo, "porque eso es para nosotros la libertad: ejercer el derecho de construirse uno mismo un destino, sin nadie que nos mande, ni nos diga qué sí y qué no"9. Con lo cual queda claro que en la concepción neozapatista la libertad y la autonomía sí son términos idénticos, pues ser libre es poder decidir de modo autónomo el destino que uno mismo quiere construirse, para autogobernarse según sus modos, sus formas, sus tiempos y sus circunstancias específicos.


Por eso, no es para nada casual que esta definición de la libertad planteada por el Subcomandante Marcos, coincida en lo esencial con la definición de autonomía que, hace algunos años, nos había dado ya el Subcomandante Insurgente Moisés (entonces, Teniente Coronel Insurgente Moisés) y que planteaba que la autonomía "...quiere decir pues así, que lo que queremos pues formar, es una vida, una sociedad, que nosotros mismos vamos a moverla pues, que nosotros mismos vamos a construirla..."10.


Noción entonces amplia, abarcativa y muy global de lo que es la libertad o autonomía para los neozapatistas, que fue expuesta, mostrada, ilustrada, debatida e incluso vivida y compartida cotidianamente dentro de la Escuela Neozapatista, y que naturalmente trasciende y supera tanto a la limitada y literal noción jurídica de la autonomía, como a su definición un poco más amplia en tanto autonomía política, pero incluso también, a la noción antropológica de la autonomía predominantemente cultural e identitaria.


Porque la idea zapatista de esa autonomía-libertad, abarca el entero tejido de lo social en todas sus múltiples manifestaciones, incluyendo entonces sin duda la idea de autogobernarse según sus propias leyes, o de definir libremente la configuración de toda su estructura política, e incluso de comportarse y actuar de acuerdo a su propia identidad cultural, a sus tradiciones históricas y a sus usos y costumbres, pero también y mucho más allá, de decidir y construir por sí mismos el tipo de vínculo que desean mantener con la naturaleza, o el tipo de economía que ellos eligen, o las relaciones sociales y las formas de comunidad dentro de las que deciden vivir, o el tipo de cultura, de arte, de música y de conocimiento o saber que han elegido libremente asumir, entre muchas otras dimensiones y manifestaciones de esta misma autonomía-libertad.


Autonomía global integral que nos remite a la capacidad de definir y decidir "la figura total deseada de su propia socialidad elegida" como diría Bolívar Echeverría, y que por ende, está presente lo mismo en las tareas del gobierno autónomo que en las relaciones de género y en la participación de las mujeres, pero también en las múltiples formas de la resistencia política, ideológica, económica, psicológica, social, educativa, en el campo de la salud, o de la comunicación, o en la resistencia cultural, de las que se habló y discutió abundantemente, además de vivirlas en vivo y en directo, a partir de las lecturas y luego los debates de los contenidos de los cuatro Cuadernos impresos de apoyo a esta Escuelita Zapatista.


Definición de la libertad o de la autonomía global e integral según los zapatistas, que al postularse como abarcativa de absolutamente todos los órdenes, niveles, dimensiones y elementos de la totalidad social, es decir, de la sociedad humana en su conjunto, e incluso hasta de la civilización humana en tanto tal (al incluir también la relación de los hombres con el espacio, y más en general, todos los vínculos de su metabolismo general con la naturaleza), nos conduce directamente no sólo a una definición y asunción radicalmente anticapitalista y antisistémica de la autonomía y de la libertad, sino también hacia la vital pregunta que hoy acosa y preocupa a muchos de los movimientos antisistémicos de todo el planeta, respecto de qué tan posible es construir la verdadera autonomía, si ella se limita o confina a solo una esfera o unas pocas esferas del conjunto de las relaciones que constituyen a la mencionada totalidad social y civilizatoria humanas.


Pues como lo vivimos, sentimos, observamos, escuchamos y debatimos durante una semana, los zapatistas sí están tratando de construir su autonomía en todas las esferas de la sociedad y la civilización, defendiendo lo mismo a la Madre Tierra que construyendo una comunicación autónoma, promoviendo su autogobierno político y edificando una economía también autonómica, revolucionando sus relaciones de género y avanzando en la educación autónoma, al mismo tiempo en que despliegan su resistencia autónoma en contra de la guerra militar o paramilitar de alta intensidad del gobierno mexicano, o en contra de la ideología capitalista propagada por los grandes medios masivos de comunicación, entre muchas otras formas de esa rica y multivariada afirmación de su autonomía global integral.


Lucha por la autonomía integral o libertad global, que es una lección importante para los actuales movimientos antisistémicos de México y del mundo, los que por sus propios caminos específicos, y en sus modos y formas singulares, han ido comprobando también esta sabia postura neozapatista. Pues si la autonomía se limita a ser sobre todo una justicia autónoma y un mecanismo de garantizar la seguridad de sus propias poblaciones, como en el caso de la Policía Comunitaria de Guerrero, o si se confina predominantemente a la defensa de los propios bosques y de su territorio, como en el caso de Cherán en Michoacán, entonces el Estado mexicano puede crear los espurios Grupos de Autodefensa Armada recientemente surgidos en Guerrero, para confundir y deslegitimar desde afuera, y luego dividir desde adentro, a ese interesante y promisorio proyecto realmente autónomo que ha sido, durante ya diecisiete años, ese movimiento de la CRAC-PC de Guerrero. O también ese gobierno mexicano puede tratar de aislar y encapsular a la comunidad de Cherán, cercándola mediante una alianza con los narcotraficantes y los talamontes de Michoacán, y tratando de deslegitimarla también, al incluirla genérica y tramposamente dentro de los grupos de autodefensa armada, también creados recientemente en el mismo Estado de Michoacán11.


Por eso, como lo han descubierto en la práctica los compañeros de Guerrero y de Michoacán, pero también de todo México, la verdadera autonomía no puede convivir fácilmente con las múltiples opresiones, además de que no puede sobrevivir en el mediano plazo, si no tiende a convertirse, necesariamente, en esa autonomía global integral hoy ilustrada y encarnada por los neozapatistas. Pues no es fácil ser autónomo sólo en lo educativo o en lo político, mientras se continúan recibiendo al mismo tiempo subsidios del Estado burgués, igual que no puede consolidarse demasiado la autonomía política o económica, si el otorgamiento de la tierra y el territorio continúa aun en manos del Estado, como bien saben, y confrontan, y tratan cotidianamente de superar, tanto ciertos movimientos piqueteros argentinos realmente autonomistas, como el propio Movimiento de los Sin Tierra en Brasil.


E incluso si la autonomía es global e integral, pero se confina dentro de un territorio que se cierra sobre sí mismo, y se aísla del resto de la sociedad y del mundo, tampoco entonces puede tener su sobrevivencia y su futuro asegurados. Por eso, para florecer y consolidarse, la autonomía global integral necesita también extenderse y expandirse por doquier, en todo México, en toda América Latina y en el planeta entero. Lo que ha sido también muy bien comprendido por los compañeros neozapatistas, y que fue también uno de los mensajes centrales de la Escuelita Neozapatista, la que por eso nos planteó como 'examen final' la única y compleja pregunta de ¿qué es la autonomía o libertad para cada uno de nosotros, y cómo cada uno de nosotros lucha por conquistarla, por abrirle vías, por instaurarla y por replicarla en sus lugares y en sus tiempos, recreándola desde sus modos y en sus formas específicas?


Así, esta noción rica y multidimensional de la autonomía global integral, que además posee una clara vocación expansiva universal, al ser materializada por parte de los neozapatistas mexicanos en vastas zonas y espacios de todo el territorio chiapaneco de México, lo que ha generado ya, en esa relativamente pequeña pero también muy significativa escala de las dimensiones de uno de los estados de la República Mexicana, es la conformación, todavía en germen pero ya claramente existente, de un mundo nuevo no capitalista ni clasista, de una sociedad y una civilización radicalmente diferentes a las que hoy son predominantes en el planeta entero.


Mundos nuevos en donde ya han cesado de regir las lógicas de la acumulación del capital y de la imposición excluyente por parte del poder, de la reproducción cotidiana de la desigualdad social, y del cultivo y hasta promoción de las jerarquías degradantes de las mayorías, o del mantenimiento del arriba y del abajo sociales, con toda su cauda de desprecio, discriminación, explotación, despojo, opresión y represión, para ser sustituidas, en cambio, por las muy diversas y antitéticas lógicas de la cooperación libre y de la autonomía, de la horizontalidad y del fomento del poder comunitario, de la igualdad social en todas sus formas, y de la anulación de todas las falsas jerarquías, lo mismo que de la eliminación de la asimetría social del arriba/abajo, a partir de la fraternidad, el respeto del otro, la relación dialógica y la solución pacífica e inteligente de los conflictos.


Nuevos mundos no clasistas ni capitalistas, que prefigurando ya en los hechos el inicio del anhelado "Reino de la Libertad" del que habló en su momento Marx, nos demuestran prácticamente que el sistema capitalista mundial, con todas las miserias, violencias, destrucciones, inequidades y limitaciones que implica para todo el género humano, ha dejado ya de ser necesario como modo de configuración de la sociedad y de la civilización humanas, habiendo así caducado históricamente, y siendo por lo tanto totalmente prescindible y trascendible de inmediato y en todas partes.


Porque lo que los mil setecientos estudiantes de la Escuelita Zapatista vimos con nuestros ojos, sentimos en nuestra piel, escuchamos de [email protected] Votá[email protected] y de las Bases de Apoyo, vivimos en sus champas, en sus milpas y en sus territorios, y disfrutamos y admiramos en su generosa compañía, fue una sociedad y una civilización nuevas, no capitalistas ni clasistas, en las que comprobamos maravillados y a la vez felices y entusiasmados, cómo es posible construir la vida toda y el mundo en su totalidad, sin las múltiples figuras del arriba social y de la cúspide de todas las injustas jerarquías hoy todavía existentes en el sistema capitalista de vigencia aún planetaria.


De esta forma, pudimos conocer desde adentro una economía que funciona sólo con trabajadores y sin patrones, incluyendo a una agricultura de campesinos sin terratenientes y un comercio sin intermediarios voraces ni coyotes ventajosos, economía animada en cambio por la lógica del trabajo colectivo y cooperativo, y de la defensa, cuidado y respeto de la "Madre Tierra" o "Madre Naturaleza"12 .


Pero también aprendimos cómo puede construirse una sociedad sin grupos sociales dirigentes, y sin privilegiados o jerarcas que ocupan los puestos altos de las diversas estructuras jerárquicas que recorren todo el tejido social. Es decir, una sociedad sin clases dominantes ni clases dominadas, junto a una forma de familia sin machos y sin patriarcas, al lado de una justicia inteligente y eficaz que trabaja sin abogados y sin jueces, dentro de una comunidad pacífica, aunque rebelde e insurgente, que puede tranquilamente vivir y prosperar sin problemas, sin policías y sin ejército separados del pueblo, y que sólo existen para someterlo y reprimirlo periódicamente.


Una fantástica sociedad y civilización nuevas y muy "otras" que se autogobiernan y que funcionan armónicamente a partir del principio de "Mandar Obedeciendo", que es una sociedad sin Estado, pero también y muy felizmente sin políticos corruptos, degradados y enamorados del poder por el poder mismo, y por ende, una comunidad social también sin partidos políticos, sin elecciones, sin parlamentos y sin burocracia, lo que no casualmente nos recuerda de inmediato a las fundamentales experiencias de la Comuna de París de 1871 o al gobierno ruso de los Soviets durante la última etapa de la vida de Lenin13.


Sociedad y civilización que está en las antípodas del capitalismo actual, y en donde florece también una cultura sin intelectuales monarcas sabelotodo, abarcando lo mismo a una educación novedosa y creativa que puede funcionar sin maestros, que a una comunicación que se construye sin líderes de opinión, pero también sin sesgos ideológicos, sin manipulación perversa de la información y sin mentiras, pero incluso también a un arte que se despliega y afirma sin grandes artistas, que serían supuestamente creadores solitarios y personas geniales, extraordinarias y fuera completamente de lo común14.


En suma, una sociedad y civilización que ya ha eliminado, en los hechos, todas las formas hoy completamente superfluas e innecesarias de la jerarquía y el privilegio social, y de la atribución monopólica, asimétrica y excluyente, de ciertas funciones especiales a ciertos de sus miembros, es decir, todas las formas ya hoy ilegítimas y totalmente injustificadas del "arriba" social, para en su lugar, poner a una comunidad de iguales y de personas que, a pesar de las enormes dificultades materiales y del acoso político y social permanente, e incluso del cerco y constante hostigamiento militar y paramilitar, están construyendo día a día su autonomía, su autogobierno y su libertad, a partir de la fuerza infinita de su centenaria rebeldía y de su indoblegable y profunda dignidad.

 

... Va todo el mundo a luchar

 

"Bueno, vamos a ganar. De eso no hay duda (...) porque aunque perdamos, ganamos. Me refiero a que la propuesta del zapatismo es tan amplia, que incluso aunque pierda, gana".

Subcomandante Insurgente Marcos, Entrevista con Manuel Vázquez Montalbán, 1999.

 

 

 

 

 

 

Finalmente, pensamos que esta experiencia excepcional de la Escuelita Neozapatista nos dio también dos lecciones o enseñanzas fundamentales, aunque éstas, quizá más percibidas por nosotros mismos que directa o explícitamente transmitidas por los propios compañeros. Dos lecciones que se hacían evidentes en el momento de convivir con los propios Votá[email protected] o con las Bases de Apoyo, pero también de observarlos y de intentar entenderlos al verlos entrar en acción, y al contemplar el entusiasmo, la energía, la apertura y el convencimiento con los cuales ellos cumplían sus distintas tareas, tanto las de su vida normal cotidiana, como también las dedicadas a acogernos, acompañarnos, explicarnos e incorporarnos, de múltiples formas y por diversos caminos, a su propio proceso concreto de construcción de la autonomía y a su radical idea específica de la libertad.


La primera enseñanza, se refiere al hecho de la enorme diversidad interna de las Bases de Apoyo neozapatistas, las que están conformadas por varios grupos étnicos mayas, que hablan otras tantas distintas lenguas, y que habitan en espacios geográficos también muy diferentes, dedicándose por ende a diversas actividades económicas, y teniendo además tradiciones históricas y culturales distintas. Diversidad en los pueblos y las lenguas, tzotzil, tzeltal, tojolabal y chol, pero también mame o zoque entre otras, que se combina con el vivir en la costa o en la selva, en la montaña o en la planicie, dedicándose a veces a la agricultura o en otras a la ganadería o a la explotación del bosque, y además, dentro de la agricultura, al cultivo del café o del maíz, o también a la cría de pollos, de puercos o de reses. Y todo esto, desde cosmovisiones donde pesan más o menos, según los diferentes lugares, las creencias antiguas o las distintas variantes y creencias religiosas, o en otro caso el ateísmo, junto a un abanico variado de vestimentas, de músicas, de alimentos o de grados diversos de asimilación y de readaptación de las culturas urbanas, u occidentales, o diferentes de la propia.


Diversidad enorme de la composición interna de los propios miembros del neozapatismo, que explica entonces porqué la construcción de la autonomía y la conquista de la libertad se modula y se matiza, necesariamente, de acuerdo a las distintas Zonas, Municipios, Regiones y hasta Poblados que lo integran. Pues si, por ejemplo, en alguna Zona las tierras recuperadas a partir del 1 de enero de 1994 fueron muchas y abundantes, en otras Zonas no hubo prácticamente ninguna recuperación de tierras, lo que sumado al hecho de la distinta densidad demográfica relativa de cada Zona, provoca que la relación entre Zonas y Municipios, y luego entre Municipios y Poblados, sea diferente en cada caso, impactando tanto el funcionamiento de las Asambleas, como las vinculaciones entre todas estas instancias organizativas, tal y como nos lo narran los textos de los cuatro Cuadernos impresos del Curso "La Libertad según [email protected] Zapatistas".


Pero la lección que según nosotros es aquí fundamental, es la de que esta enorme y multivariada diversidad interna de los pueblos zapatistas, no fue para nada un obstáculo para la conformación de su potente y radical movimiento antisistémico, e incluso, lejos de impedir la formación o debilitar la acción de este movimiento, lo que ha hecho es enriquecerlo y potenciarlo extraordinariamente. Entonces, observando con cuidado cómo los compañeros han sido capaces de construir esta rica unidad de la diversidad, que es parte de la esencia originaria misma del neozapatismo mexicano, entendemos sin problema, tanto la célebre y sabia consigna de luchar por "Un Mundo en el que quepan muchos Mundos", como también la actual propuesta neozapatista, propia de esta etapa reciente inaugurada el 21 de diciembre de 2012, de conformar un vasto movimiento antisistémico, nacional e internacional a un mismo tiempo, que no homogeneíce ni tampoco hegemonice a sus diferentes miembros integrantes, sino que respetando sus propios modos, calendarios y geografías, construya la unidad de acción a partir de compromisos concretos libremente asumidos, y luego cumplidos, por parte de estos mismos miembros de este gran movimiento de "La Sexta".


Además, e igualmente derivado de su propia experiencia, en la que sin homogeneizar a sus distintas etnias y pueblos, y sin hegemonizar ninguno de ellos a los otros, lograron no obstante construir el unido y potente movimiento neozapatista, que durante veinte años ha estado retando al poder y a los poderosos en México y en todo el mundo, derivado de esta experiencia, es que podemos entender que si los dignos indígenas rebeldes chiapanecos pudieron hacerlo, también podemos sin duda hacerlo todos los grupos, clases y sectores subalternos de México, de Latinoamérica y del mundo entero. Pues si respetando la diversidad, y renunciando a hegemonizar y a homogeneizar, fue ya posible crear en Chiapas los mundos nuevos no capitalistas en los que vivimos y convivimos durante la segunda semana de agosto de 2013, también es absolutamente factible crear en todo el planeta, cientos y miles de movimientos similares al neozapatismo mexicano, y luego, otros tantos mundos nuevos no capitalistas, y regidos por la libertad y la autonomía global integral.


Lo que, por lo demás, se está desarrollando ya y se ha materializado de modo concreto, en diferentes grados y con diferentes medidas de desarrollo, en ciertas experiencias de los sectores radicales autonomistas de los piqueteros argentinos, o también, en las bases mucho más que en los líderes, del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, o en ciertas comunidades indígenas del Amazonas ecuatoriano que forman parte de la CONAIE, o dentro de ciertas tendencias del movimiento mapuche, o en ciertos grupos y experiencias importantes que hoy prosperan dentro de Bolivia, entre muchos otros ejemplos que podríamos mencionar15.


De otra parte, una segunda enseñanza fundamental de la Escuelita Zapatista, también relativamente "involuntaria" por parte de los compañeros neozapatistas, que además de dignos y rebeldes son bastante discretos y modestos, es la clara percepción de que su movimiento se ha vuelto ya, en estas tres décadas que tiene de vida, un movimiento tan sólido, coherente, enraizado hasta sus niveles más profundos, y también enormemente lúcido, consciente e inteligente, que prácticamente lo hace un movimiento casi indestructible e invencible.


Porque al contemplar cómo la convicción y la conciencia, junto a la voluntad rebelde, digna e indoblegable, propias de los neozapatistas, están absolutamente interiorizadas y asumidas por parte de los cientos de miles de dignos Bases de Apoyo neozapatistas, uno puede entonces mirar con mucho optimismo el futuro de México y también del mundo, convencido de que para vencer a este movimiento, sus enemigos tendrían que aniquilar físicamente hasta al último y más lejano y remoto de sus miembros. Lo que además de ser extraordinariamente complicado y difícil, y felizmente muy poco probable, no sería además nunca, ni seguro ni completamente certero.


Pues la semilla zapatista ha ya florecido en todo el planeta, y hoy los miembros de "La Sexta" y los simpatizantes del neozapatismo, se cuentan sin duda por millones. Por eso, los compañeros no están mintiendo cuando afirman que ni se rinden, ni se venden, ni claudican, sino que con ello sólo están expresando verazmente esa profunda convicción enraizada hasta lo más hondo de su ser, en los cientos de miles que ellos ya son, y que nosotros pudimos comprobar personalmente en esta Escuelita Neozapatista. Por eso, y más allá de lo que pueda acontecer en el futuro –y seguramente acontecerán muy bellos y admirables cambios radicales en México, y también en muchas otras geografías rebeldes del globo terráqueo--, el neozapatismo mexicano ya ha triunfado de manera contundente. Pues con todo el enorme caudal de las distintas y enormes enseñanzas que él ha prodigado a manos llenas, para todos los movimientos anticapitalistas y antisistémicos del mundo, y de las cuales la Escuelita Zapatista no es más que la más reciente manifestación, con todo ese caudal de búsqueda de pistas, de caminos y de avances en la lucha en pos de la libertad y la autonomía, este movimiento neozapatista ha conformado ya un tesoro tan grande, que es en sí mismo, ya, una inmensa victoria.
Por eso, entre tantas y tantas otras razones, "Vamos a ganar. De eso no hay duda".

 

* * *

 

Ciudad de México, 13 de septiembre de 2013.

 

Notas

 

  1. Por eso, había ya advertido el Subcomandante Marcos que "según nosotros los zapatistas, las zapatistas, el lugar de enseñanza-aprendizaje, la escuela pues, es el colectivo. Es decir, la comunidad. Y los [email protected] y [email protected] son quienes forman el colectivo. Todas y todos. Así que no hay un maestro o maestra, sino un colectivo que enseña, que muestra, que forma, y en él y con él, la persona aprende y enseña", afirmación incluida en el Comunicado "Votán II. [email protected] [email protected]", del 30 de julio de 2013, en el sitio de Enlace Zapatista: http://www.ezln.org.mx.
  2. Sobre esta nueva etapa del Neozapatismo, y sobre el papel que dentro de ella juega la iniciativa de la "Escuelita Zapatista", cfr. todos los comunicados de los compañeros, incluidos en el sitio de Enlace Zapatista recién citado. La mayoría de ellos están también incluidos, en forma impresa, en el libro La fuerza del Silencio. 21-12-12, Ed. Eón, México, junio de 2013. Véase también nuestro artículo, Carlos Antonio Aguirre Rojas, "La nueva etapa del neozapatismo mexicano", incluido en esta misma entrega de Contrahistorias, núm. 21, México, 2013.
  3. Cfr. Subcomandante Insurgente Marcos, Comunicado "Votán II. [email protected] [email protected]", del 30 de julio de 2013, antes referido.
  4. Sobre los efectos principales de la revolución mundial de 1968, en las estructuras de los saberes modernos y en la escuela capitalista, cfr. Immanuel Wallerstein, Abrir las ciencias sociales, Ed. Siglo XXI, México, 1996, y Michel Foucault, Vigilar y castigar, Ed. Siglo XXI, México, 1993. Sobre los rasgos principales de la educación neozapatista que se imparte cotidianamente en las propias comunidades neozapatistas, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, Ed. Contrahistorias, 5ª edición, México, 2010.
  5. Por eso, Federico Engels puede afirmar lapidariamente que "cuando la sociedad tiene una necesidad técnica, ello ayuda más a la ciencia que diez Universidades", en su carta a H. Starkenburg del 25 de enero de 1894, incluida en el libro, Carlos Marx, Federico Engels, Correspondencia completa de C. Marx-F. Engels, Editor Rojo, Tomo II, Bogotá, 1973. Y por eso también, lo mismo Mijail Bajtin o Carlo Ginzburg, o Edward P. Thompson, o Bolívar Echeverría, han ilustrado y demostrado, desde distintas vías y en relación a diversos argumentos y problemas, la primacía fundamental de la cultura popular sobre las culturas hegemónicas, y la vinculación esencial de los saberes populares con el mundo de la experiencia directa, lo que nos permite explicar, lo mismo el hecho de que la gran literatura de Rabelais deba su originalidad al hecho de nutrirse de la cultura carnavalesca del pueblo, como también que el gran teatro culto haya nacido del teatro popular, y la gran literatura de la literatura anónima del pueblo, junto al hecho de que la cultura patricia dominante se alimente y se construya 'robando' los motivos de la cultura plebeya y popular, o que toda "definición de cultura" posible, tenga que partir obligadamente del proceso práctico inmediato de la relación entre el hombre y la naturaleza, y del hombre con su medio práctico circundante. Sobre los textos recién mencionados, cfr. Mijail Bajtin, La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Franҫois Rabelais, Ed. Alianza Editorial, Madrid, 1989, Carlo Ginzburg, El queso y los gusanos, Ed. Muchnik Editores, Barcelona, 1991, Edward Palmer Thompson, Costumbres en común, Ed. Crítica, Barcelona, 1995 y Bolívar Echeverría, Definición de la cultura, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 2010.
  6. Estas tesis del Subcomandante Marcos se desarrollan en su texto "Tercer viento: un digno y rabioso color de la Tierra", del 3 de enero de 2009, en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia, en Enlace Zapatista, antes ya referido.
  7. Lo que no implica para nada, de parte de los compañeros neozapatistas, ninguna actitud anti-intelectual ni nada por el estilo. Pues al contrario, ellos respetan y valoran mucho el trabajo y los aportes de los "intelectuales de abajo", o de los "otros intelectuales", a los que ellos nombran como los compañeros que son los "cabezas grandes" del movimiento, respeto que se refrendó una vez más en esta Escuelita de agosto de 2013. Pero, si bien reconocen y respetan a estos intelectuales de abajo, está también muy claro que no les están pidiendo ni dirección, ni que vengan a iluminar al movimiento, ni a traerle desde fuera ni su luz ni su "conciencia", sino simplemente que se integren modestamente al movimiento, que lo acompañen de modo fraterno, solidario y sencillo, que lo conozcan humildemente desde adentro, y que desde allí aporten de manera horizontal y no jerárquica, con las herramientas intelectuales y con los saberes que ellos poseen, nuevos elementos y pistas para la autoreflexión colectiva del propio movimiento. Es decir, que pongan humildemente sus saberes al servicio de la causa común y de la causa colectiva, para contribuir así, en "su medio y con su modo", al gran trabajo colectivo de la reflexión y el análisis que es tarea de absolutamente todos los miembros del movimiento, y no sólo de un pequeño y limitado grupo de sus "intelectuales". Sobre este punto, vale la pena releer el texto del Subcomandante Insurgente Marcos, "¿Otra Teoría?", en Contrahistorias, núm. 6, México, 2006.
  8. Sobre este nuevo papel de los intelectuales, que había sido ya teorizado por Michel Foucault, cfr. por mencionar sólo un ejemplo entre muchos posibles, su entrevista "El Intelectual y los Poderes", en El Poder, una Bestia Magnífica, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 2012. De otra parte, sobre los efectos de 1968 en esa redefinición radical de los movimientos antisistémicos de todo el mundo, que nos sea permitido reenviar al lector a nuestros libros, Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del Buen Rebelde, Ed. Contrahistorias, México, 2013 y Movimientos Antisistémicos, Ed. Prohistoria, 2ª edición, Rosario, 2012.
  9. Estas afirmaciones se encuentran en el texto del Subcomandante Insurgente Marcos, "Votán II. [email protected] [email protected]", del 30 de julio de 2013, varias veces ya referido.
  10. Esta aguda definición de la autonomía se encuentra en el discurso del Teniente Coronel Insurgente Moisés del 3 de enero de 2007, discurso publicado en Contrahistorias, núm. 8, México, 2007.
  11. Sobre la experiencia de la Policía Comunitaria de Guerrero, cfr. el texto de la propia Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria, Guerrero, "Breve reseña y balance del sistema de seguridad y justicia comunitaria a 14 años de lucha", incluido en el libro Otras Geografías. Experiencias de autonomías indígenas en México, Ed. Redez, México, 2010, y sobre la lucha de Cherán, cfr. Salvador Campanur, "Entrevista sobre la lucha por la autonomía del pueblo de Cherán, Michoacán", incluido en esta misma entrega de Contrahistorias, núm. 21, México, 2013.
  12. Economía neozapatista sin patrones, que no casualmente nos recuerda a los experimentos argentinos de las 'fábricas recuperadas' posteriores a la crisis de finales de 2001, sobre los cuales puede verse, por citar sólo un ejemplo, el libro colectivo Sin Patrón. Fábricas y empresas recuperadas por sus trabajadores, Editora Lavaca, Buenos Aires, 2007. Para una caracterización más general de esta economía neozapatista, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar Obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, antes citado, y "Los movimientos antisistémicos de América Latina y su lucha por la tierra en el Siglo XXI", en el libro Movimientos Antisistémicos, también ya antes referido.
  13. Respecto de estas experiencias mencionadas, y también las de los Consejos obreros italianos, alemanes y húngaros, y la Revolución Cultural china, vale la pena revisar el conjunto de ensayos incluidos en los números 16 y 17 de Contrahistorias, del año de 2011.
  14. El potente e impresionante movimiento estudiantil chileno de 2011, nos demostró, entre tantas otras cosas, cómo es que la escuela puede perfectamente funcionar, e incluso mucho mejor que la escuela actual, sin maestros. Sobre este punto, cfr. Raúl Zibechi, "Chile: Otra educación es posible", en Contrahistorias, núm. 18, México, 2012. Y sobre la muy posible 'muerte' del arte y con ella el fin de la figura del 'gran artista' aquí aludido, cfr. Walter Benjamin, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, Ed. Itaca, México, 2003 y Carlos Antonio Aguirre Rojas, "Walter Benjamin, el cine y el futuro del arte", en Cine Cubano, núm. 180, La Habana, abril – junio de 2011.
  15. Sobre estas diversas experiencias mencionadas, cfr. Immanuel Wallerstein, "Apéndice: Chiapas y los nuevos movimientos antisistémicos de América Latina", en Historia y dilemas de los movimientos antisistémicos, Ed. Contrahistorias, México, 2008, Raul Zibechi, Movimientos Sociales en América Latina, Ed. La Crujía, Buenos Aires, 2008 y Carlos Antonio Aguirre Rojas, América Latina en la encrucijada, Ed. Contrahistorias, México,
La escuelita zapatista, un antes y un después

Recorría el camino de tierra con apuro y algo de dificultad por la gran mochila que llevaba encima. Me iba acercando al lugar indicado por el Comité Clandestino Indígena Revolucionario del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (ezln) en la misiva de invitación que me llegó hace poco más de cinco meses. Un centenar de carros, buses, camiones y camionetas, todos con banderas u otras insignias con la estrella roja y las cuatro letras características me ponían algo emocionado. Caminaba. En la puerta de entrada me topé y casi choco con él; era el comandante Tacho. Le hago una señal tímida pero respetuosa de saludo y recibo una mirada profunda y digna que no olvidaré. Su labor era justamente la de coordinar la llegada y distribución de los más de 1.700 personas venidas de todos los rincones del planeta. Estábamos en San Cristóbal de las Casas, punto central, corazón urbano de la lucha zapatista. Veníamos para asistir al primer nivel de la "Escuelita zapatista". La expectativa era enorme, así como la organización y disciplina que mostraban los y las compañeras encapuchadas que formaban el equipo encargado de todos y todas nosotras.


Al parecer todo era caos y desorden, pero la realidad era diferente. Cada estudiante hacía fila para registrarse, a cada uno nos entregaban nuestro material: cuatro libros y dos dvds, y nos asignaban nuestro respectivo Caracol, es decir, la región del territorio zapatista donde pasaríamos una semana, que era el tiempo estipulado como duración para este primer nivel. A cada uno se nos entregaba, además, nuestra identificación con el color respectivo de cada uno de los cinco Caracoles, identificación que era la entrada a ese otro mundo posible del cual mucho se habla pero poco se sabe de manera directa.


Todos y todas nos íbamos juntando gracias al color de nuestra identificación, esperando indicaciones de los y las compas. Así, cada grupo de cada Caracol se iban poniendo en fila para subir al respectivo medio de transporte que nos llevaría al respectivo Caracol. El más cercano de estos estaba a dos horas de San Cristóbal y el más lejano a ocho horas de caminos sinuosos y pedregosos.


La caravana


La Garrucha era el nombre del Caracol a donde me tocó ir. Más de treinta carros formaban la gran caravana que recorría las carreteras de esta región que han estado asediadas por policías y militares desde que las comunidades zapatistas decidieron levantarse en armas un primero de enero de 1994.


En mi mente, mientras el camión seguía su camino, recorrieron muchos episodios de los casi veinte años que han transcurrido desde ese primero de enero. Episodios que traducen una tenacidad frente a tanta adversidad. Intentos legítimos de diálogos con las autoridades nacionales, frustraciones por verse nuevamente engañados, humillados y pisoteados por parte de estas mismas autoridades. Intentos verdaderos de escuchar a los otros de manera humilde y sincera. Juntar solidaridades y simpatías alrededor de todo el planeta. Compartir la palabra verdadera de manera clara y directa.


No tardaron las críticas a este movimiento indígena zapatista, ya sea por no querer tomar el poder, ya sea por no creer en ningún partido político y en ninguna jerarquía o líder, ya sea por hacer de la palabra algo sagrado, ya sea por intentar crear autonomía y verdadera libertad dentro de su territorio, amenazas directas al poder económico y político establecidos.


Son críticas y comentarios que no dejan de pulular. Como el que daba por aniquilado –o por lo menos en vías de desaparición– a este movimiento. Muchos daban por hecho que sus autoridades militares y civiles habían sido compradas o cooptadas. No habían entendido que el silencio de los últimos años era otra de sus formas de resistencia y de existir.


Los pensamientos iban y venían, y los carros mantenían su rodar. A nuestra llegada al Caracol nos esperaba un recibimiento inesperado, valga la contradicción. Cientos de encapuchados y encapuchadas nos hacían un camino de honor aplaudiendo al son de la música de fondo. No era necesario ver sus sonrientes y emocionados rostros para sentir esos corazones llenos de humildad y sinceridad.


En un acto digno de una ceremonia especial nos ponemos en fila al ser llamados por nuestro nombre, para presentarnos a continuación a nuestro respectivo Votan Guardián o Guardiana quien nos acompañará las 24 horas de cada día como intérprete y como confidente durante los días que durará la escuelita. Será nuestro guía dentro del municipio y de la comunidad que nos asignen. Y sí, cada Caracol está formado por varios municipios autónomos y cada municipio por varias comunidades autónomas que en un entretejido complejo van conformando el territorio rebelde zapatista. Las familias de las comunidades son las bases de apoyo de este movimiento, y quienes ejercen todo su derecho a decidir de manera colectiva. Eligen sus autoridades comunales, municipales y de la Junta de Buen Gobierno de cada Caracol. Estos son los tres niveles de organización y de decisión ejercida de una manera que "el que manda, manda obedeciendo".


Las sesiones


El primer día de escuelita fue con los casi más de trescientos alumnos designados a este Caracol y con los y las profesoras de todos los municipios de esta región. Nos dieron las indicaciones generales y algo de historia del movimiento. Nos explicaron a breves rasgos los tres temas a tratar en este primer nivel: Gobierno autónomo (libro 1 y 2), resistencia autónoma (libro 3) y participación de las mujeres en el gobierno autónomo (libro 4). Nuestro Votan, siempre a nuestro lado, nos ayudaba a ubicarnos.


Ya por la tarde, luego de la comida, nuevamente nos subimos al respectivo medio de transporte que nos llevará a nuestra comunidad designada. Junto a nuestros Votan éramos doce las personas que fuimos designados a esta comunidad. Llegamos ya por la noche donde nuevamente nos esperaba toda la comunidad con otro recibimiento conmovedor.


Alrededor de una treintena de familias conforma esta pequeña comunidad asentada en estas tierras recuperadas en el levantamiento de 1994. Tierras que antes el terrateniente o hacendado dedicaba únicamente a la ganadería y monocultivos para la exportación y donde trabajaban en condiciones deplorables la población local, la misma que ahora –luego de casi dos décadas– esta misma población maneja de manera que les provee su maíz, fréjol, calabaza, una variedad de hortalizas y de frutas así mantener algunas cabezas de ganada vacuno y porcino de donde sacan las proteínas necesarias para su diaria alimentación.


Cotidianidad


Esta labor agrícola y construcción económica lo afrontan de manera familiar y comunitaria. No reciben nada del gobierno y han logrado demostrar que se puede vivir dignamente sin depender del asistencialismo oficial o de sus limosnas, algo que es extremadamente lejano en muchos de países de donde procedemos. Además, algo ejemplar fue su respeto para con los que no compartían sus ideales, sus modos. Las familias partidistas, así les decían, eran acogidos con total igualdad en todos sus espacios comunitarios, como el centro de salud o la escuela. Decían que ellos, los no zapatistas, tenían cosas materiales pero que carecían de lo esencial, del sentido comunitario, sin el cual no se puede vivir con dignidad, dicen los y las zapatistas.


La "escuelita zapatista" consistía en compartir la cotidianidad de las familias zapatistas, ser parte de sus quehaceres, de sus reflexiones, de sus preocupaciones, de sus anhelos, de sus sueños. Pero a la vez también era para compartir nuestros propios modos y maneras, nuestros sueños construidos o por construir en el rincón de este planeta que nos tocó caminar. Era un ir y venir en las conversaciones, en las diferentes actividades que compartíamos con alegría y rebeldía. Por las mañanas desayunábamos en familia las tortillas con fréjol y café, que por cierto la mayoría de las comunidades zapatistas tenían sus cafetales comunitarios de donde sacaban una buena parte del presupuesto comunitario al vender la producción en tiendas solidarias a lo largo de todo el país y del mundo entero.


Bien alimentados nos dirigíamos a la milpa o chacra comunitaria para realizar su limpieza o la recolección del fréjol y maíz, base alimentaria y cultural de estos pueblos Tzotziles así como de los otros cuatro pueblos indígenas que conforman las comunidades zapatistas. La mañana la dedicábamos a realizar alguna actividad, tanto familiar como comunitaria: moler el maíz para hacer las tortillas, ir al huerto comunitario donde tienen sus hortalizas producidas de manera orgánica y que contribuye con la dieta equilibrada de la familia. Así mismo se iba a recoger leña para alimentar el fogón, base esencial de la casa zapatista. Así mismo se ayudaba en la panadería comunitaria o en la escuela o puesto de salud.


En todos estos espacios comunitarios las personas encargadas, jóvenes por cierto, son apoyadas por toda la comunidad para que puedan formarse y dedicarse a estos oficios. De la misma manera, cuando una persona tiene que salir de la comunidad como autoridad, su pareja, vecino o comadre le reemplaza en sus quehaceres y responsabilidades en la comunidad. Las vacas y los puercos representan el banco para estas familias, ante cualquier imprevisto o algún gasto considerable.


Pero no todo fue trabajo, también pudimos compartir un día de esparcimiento al ir, acompañados con buena parte de la comunidad al río, poder pescar, hacer una fogata y azar los elotes (maíces), mientras nadábamos junto a los y las niñas y su alegría desbordante. Un día de descanso merecido.


Ya por las tardes, luego de comer y de descansar, nos dedicamos a leer los libros –y si quedaba tiempo– nos íbamos al río a refrescarnos un poco antes de reunirnos con toda la comunidad la que nos esperaba reunidos, con curiosidad por escuchar las preguntas que les teníamos. sí, este era el momento donde ellos nos escuchaban y en voz baja se miraban y discutían antes de respondernos. Era su manera, y así como todo lo que deciden lo hacen así, de manera colectiva. Y si hubo alguna inquietud que no pudieron respondernos la enviaban a los responsables en el Caracol de la Garrucha donde el último día, que también teníamos una clase con todo el resto de estudiantes, nos tenían una respuesta. Nada quedaba sin respuesta, o por lo menos eso intentaban, siempre había a quien más preguntar.


Pero las preguntas también las hacíamos a nuestros respectivos Votan en la cotidianidad del caminar, quienes con su alegría particular nos conversaban o nos traducían para que vayamos entendiendo o por lo menos, acercándonos a su mundo tan peculiar y único. Muchas de las personas mayores habían sido parte de los tiempos de la clandestinidad, tiempos difíciles pero necesarios para que ahora, sus descendientes puedan seguir construyendo esa autonomía y libertad que sigue su camino y que seguirá fortaleciéndose.


Cargados de enseñanzas


Habíamos pasado, de manera poco convencional, el primer nivel de esta escuelita tan especial, rompiendo con todo esquema y lógica impuesta desde arriba. Lo que habíamos vivido era algo poco creíble para quienes no pueden o quieren dejar de caminar por donde los de arriba les imponen. Habíamos sido testigos de la construcción cotidiana de otro mundo, donde quepan todos los mundos, donde el gobierno obedece y el pueblo manda, donde se reflexiona, se discute, se decide, se vive y se muere en colectivo.


Era el momento de partida, cada uno de nosotros va subiendo al bus, camioneta o camión bajo la supervisión disciplinada de uno de los o las compas encargadas. Todos y todas traemos una mochila enorme, llena de enseñanzas, pequeñas y grandes, de todos los colores y sabores. Llevamos dentro, muy dentro, esos caminos compartidos, esas palabras detenidas en el tiempo que vienen de esa memoria de pueblos dignos y humildes. A lo lejos, la banda de música seguía tocando, luego de hacerlo toda la noche en el baile de despedida. Los corridos, la cumbia, la marimba sonreía y lloraba con nosotros.

 

De a poco el caracol volvía a quedar en silencio, nuevamente, como ha estado en los últimos años. El primer nivel de la escuelita zapatista había terminado, pero en realidad esto recién empieza.

Martes, 08 Octubre 2013 17:08

La nueva etapa del neozapatismo mexicano

La nueva etapa del neozapatismo mexicano

"...Como si fuera que [email protected] [email protected] [email protected] no sabemos cómo será un cambio que queremos (...) Así que [email protected] indígenas y no indígenas pobres, éntrenle a la lucha, organícense, diríjanse entre ustedes, no se dejen dirigir o vean bien a los que quieren ustedes que los dirige, que haga lo que deciden ustedes y verán que las cosas van agarrando camino parecido a como estamos [email protected] [email protected] zapatistas".

Subcomandante Insurgente Moisés, Comunicado "Ellos y Nosotros. VI - Las Miradas. 6.- Él Somos", 14 de febrero de 2013.

 

 

 

 

 

 

La serie de Comunicados emitidos por el EZLN, entre el 21 de diciembre de 2012 y el 14 de marzo de 2013, inaugura, sin duda alguna, una nueva etapa de vida y de actividad del importante y digno movimiento del neozapatismo mexicano. Nueva etapa fundamental, cuya magnitud solo es comparable, si la ubicamos dentro del entero periplo de la historia del neozapatismo mexicano, primero, a la irrupción pública de este movimiento el primero de enero de 1994, y luego, a la etapa abierta en junio de 2005, con el lanzamiento de la importante iniciativa que en su momento constituyó el movimiento de La Otra Campaña.


Pues si abarcamos en conjunto la historia neozapatista, desde noviembre de 19831  y hasta hoy, resulta claro que la misma se subdivide y periodiza, en una primera aproximación general, en las cuatro etapas referidas, es decir, la primera etapa clandestina, de los orígenes y de la conformación de un vasto y potente movimiento social indígena rebelde, y la preparación para una insurrección armada (noviembre de 1983 - enero de 1994), seguida de un viraje radical y del paso a una lucha civil, abierta, y en alianza con la sociedad civil, mexicana e internacional (enero de 1994 - junio de 2005), continuada después por una tercera etapa, del primer intento de organizar en México un movimiento de escala nacional, anticapitalista y antisistémico, al margen de la clase política mexicana y de los ilusorios espacios electorales (junio de 2005 - noviembre de 2012) y que hace solo unos pocos meses ha dado lugar a una cuarta y nueva etapa, encaminada a promover, multiplicar, organizar y coordinar una infinidad de luchas y experiencias de construcción de su propia autonomía, por parte de miles de colectivos de México y del mundo, que al unirse y organizarse en varios movimientos, serán capaces de derrocar a sus malos gobiernos y de enfrentar y vencer a sus explotadores y dominadores, para desde abajo y a la izquierda, comenzar a construir nuevos mundos sin explotación, sin despojo, sin desprecio, sin represión, pero también sin exclusión y sin las asimetrías siempre presentes del "arriba" y el "abajo", mundos "en los que quepan muchos mundos" (diciembre de 2012 - hasta el día de hoy).


Cuarta o nueva etapa de la vida del neozapatismo, que nos lleva entonces a preguntarnos sobre las continuidades y las discontinuidades principales de la misma, respecto de la tercera etapa que le precede inmediatamente, pero también, respecto del entero itinerario del movimiento indígena rebelde hecho público en enero de 1994. Dialéctica de continuidades y discontinuidades, que no sólo nos permitirá reconocer de modo más preciso los perfiles actuales del neozapatismo mexicano, sino también el sentido de sus nuevas propuestas e iniciativas, así como el nuevo papel que ya ha comenzado a jugar y que continuará jugando en México, en América Latina y en todo el mundo.


Una cuarta etapa del neozapatismo, que sin duda mantiene y recrea bajo nuevas formas, tanto la vocación radicalmente anticapitalista y antisistémica que ha afirmado desde sus comienzos, como también su apertura y convocatoria hacia las clases, grupos y sectores subalternos de la sociedad mexicana y mundial, antes nombrados como "sociedad civil", luego como "pueblo de México" y "pueblos del mundo", y ahora como "los de abajo", nacionales e internacionales.


O también su constante búsqueda, en diálogo permanente con esos subalternos mexicanos y de muchos otros países, de los caminos concretos que permitan cambiar radicalmente a México y al mundo, por vías inteligentes y lo más incruentas posibles, frente al cada vez más evidente e inminente estallido social de grandes proporciones que se anuncia en México, y frente a la también acrecentada multiplicación de crisis nacionales, de movimientos sociales anticapitalistas, y de revueltas sociales diversas, las que desde 2011 hasta hoy, parecen cada vez más abundantes y cada vez más presentes a todo lo largo y ancho del entero tejido social planetario.


E igualmente, la reiteración de la postura que ellos han mantenido desde sus orígenes, de negarse a tratar de ser "vanguardia" en el sentido clásico pre-1968 de este término, es decir, su negativa a imponer su proyecto de lucha, su programa, su estrategia y sus tácticas, y finalmente hasta su concepción del mundo, a todo el resto de los subalternos nacionales y extranjeros, rechazando homogeneizar desde sí mismos al movimiento y también hegemonizarlo desde arriba, para dirigirlo y llevarlo a la tierra prometida de un mundo no capitalista, ni clasista, ni prehistórico.


Continuidades importantes de esta cuarta etapa neozapatista con todas las etapas anteriores, que también se combinan con algunas permanencias de ciertos elementos de la tercera etapa del neozapatismo, aun presentes en esta etapa nueva recién comenzada. Pues nuevamente se plantea la propuesta encaminada a promover y consolidar un vasto movimiento nacional antisistémico mexicano, que enfrente ahora al actual gobierno autoritario, neoliberal y corrupto del viejo PRI reciclado, y luche por sustituirlo por un nuevo gobierno que "Mande Obedeciendo", al mismo tiempo en que este mismo movimiento mexicano colabora y participa, en la medida de sus fuerzas y posibilidades, dentro de la más amplia y compleja lucha en contra del devastador capitalismo mundial.


Además, permanece también el esfuerzo de delimitar claramente la frontera entre "ellos" y "nosotros", es decir, el intento de clarificar con precisión y detalle quiénes son los grupos, colectivos, sectores y clases sociales que llevarán a cabo el cambio social radical, y quiénes son los escasos enemigos que se opondrán a este mismo cambio. O para decirlo en términos de los propios textos neozapatistas, con quién luchar, cómo luchar y dónde y cuándo afirmar y desplegar esos frentes de lucha general, pero también en contra de quién afirmar esas luchas.


También, esta etapa neozapatista que ahora arranca, vuelve a refrendar la reivindicación de buscar y de encarnar la construcción de otra forma de hacer política, que se distancie completamente de las degradadas formas en que todas las clases políticas del planeta, incluida naturalmente la mexicana, llevan a cabo esta actividad, como un sinónimo de la corrupción, el nepotismo, la renuncia a los principios y la vergonzosa búsqueda del poder por el poder mismo, para en su lugar afirmar una Otra Política, basada en la ética, en lo social, y en la historia y la memoria, con verdadera vocación de servicio al pueblo, y que gira en torno de buscar solamente la "satisfacción del deber cumplido", es decir, otra política basada en el principio de "Mandar Obedeciendo"2 .


Así, junto a estas claras continuidades de esta etapa actual del neozapatismo, tanto con la tercera etapa anterior, como con todas las etapas precedentes, existen también varias discontinuidades importantes, las que en su conjunto, definen precisamente la novedad y la originalidad de esta cuarta etapa que ahora comienza, novedad original que pasamos ahora a analizar con más detenimiento.

 

* * *

 

Si queremos comprender más profundamente, en qué reside la original novedad de esta cuarta etapa neozapatista, puede ser útil releer y recordar algunas de las ideas contenidas en dos de los textos importantes de la tercera etapa, que son, primero, la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de 2005 y también Las Seis Preguntas sobre la Identidad Colectiva de La Otra Campaña de 2006. Porque en este texto y en esas seis preguntas, se plantearon y se respondieron varias de las definiciones cruciales no sólo del neozapatismo mexicano, sino también del vasto movimiento nacional anticapitalista y antisistémico que la iniciativa de La Otra Campaña intentaba generar.


Definiciones cruciales planteadas, que a veces quedaron sólo como preguntas abiertas a responder en el futuro, y otras veces fueron respondidas en esos mismos documentos, y que incluyen desde la definición de la identidad esencial más profunda del neozapatismo mexicano (con la pregunta abierta sobre la posible identidad esencial del movimiento nacional de La Otra Campaña), hasta las formas de organización interna de esta Otra Campaña, y pasando por la explicitación de la cosmovisión neozapatista de la caracterización de lo que era México y el mundo en 2005 y 2006, de los objetivos generales del nuevo movimiento nacional en proceso de gestación, de las tareas autoasumidas que esos objetivos implicaban, de los métodos y caminos concretos para llevar a cabo esas tareas y lograr cumplir esos objetivos, y de las preguntas aun sin responder completamente de con quién, cómo, cuándo y dónde actuar y luchar.


Y es a partir de estas definiciones establecidas y de estas preguntas abiertas, que comenzó a andar desde 2006 y en adelante esa iniciativa de La Otra Campaña3, la que en términos generales podemos decir que representó un enorme éxito. Pues en menos de dos años, esa Otra Campaña logró construir una red unificada de rebeldías antisistémicas, con presencia en los treinta y dos Estados y territorios de México, y con más de quince mil miembros4, red que además incluía a los más avanzados, lúcidos e importantes movimientos antisistémicos de todo nuestro país.


Éxito enorme de La Otra Campaña, que asustó tanto a las clases dominantes y al Estado mexicanos, que provocó el terrible incremento de la militarización y paramilitarización de todo el Estado de Chiapas, y el montaje de un acoso generalizado a las comunidades zapatistas, sometidas a partir de este momento, a una guerra no de baja sino de alta intensidad, que obligó en octubre de 2007 al repliegue de la Comisión Sexta hacia Chiapas, y a la suspensión sólo temporal pero prolongada por varios años, de la construcción de esa red nacional de rebeldías antisistémicas, y de la elaboración, desde abajo y a la izquierda, tanto del Programa Nacional de Lucha, como también del Plan Nacional de Lucha5.


De esta forma, esta nueva cuarta etapa del neozapatismo, es al mismo tiempo el fruto del balance crítico de lo que se avanzó en los siete años que duró la tercera etapa, y también el final de ese forzado repliegue a Chiapas, y de esa suspensión temporal en el proceso de conformación y maduración del ya referido movimiento nacional antisistémico de todos los subalternos de México. Y en consecuencia, un modo nuevo de recuperar, actualizar y continuar desarrollando las definiciones ya establecidas en la tercera etapa, a la vez que se retoman, para responderse, varias de las distintas preguntas que quedaron abiertas en esa misma fase inmediatamente precedente de la actual. Pero también y en esta misma lógica de que se trata ya de una nueva etapa, diferente de la anterior, la incorporación de varios elementos y dimensiones inéditas y originales, cuya finalidad es la de enriquecer, relanzar y potenciar aun más a ese movimiento nacional antisistémico en vías de gestación, lo mismo que al conjunto de las crecientes y multiplicadas revueltas populares que se hicieron particularmente visibles en 2011, y que continúan resurgiendo, reproduciéndose y multiplicándose enormemente, en nuevos espacios, con cada día, mes y año que transcurre.

 

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Si revisamos el conjunto de los Comunicados emitidos por los compañeros neozapatistas entre diciembre de 2012 y marzo de 2013, veremos que ellos se articulan en torno de cuatro ejes principales, los que referidos a otras tantas problemáticas generales, llevan a cabo la definición de los nuevos perfiles del neozapatismo mexicano. Así, un primer grupo de los Comunicados, está concentrado en hacer un breve pero preciso balance y diagnóstico crítico de la coyuntura política y social globales que ahora vive México, con el nefasto retorno del PRI al poder, y con las secuelas de la criminal herencia de los seis años del gobierno de Felipe Calderón.


Después, un segundo grupo de Comunicados, está orientado a definir la frontera clara entre "ellos", el pequeño grupo que oprime, explota, reprime, desprecia, excluye, despoja y domina, y el "nosotros", constituido por la vasta pirámide social de los que somos víctimas de toda esa explotación y opresión mencionadas. Pero también ese segundo conjunto de Comunicados, trata de establecer los mecanismos, los resortes, los modos y las formas concretas en que se articula ese dominio de ese pequeño grupo de "ellos", y también los modos, formas y mecanismos en que "nosotros" sufrimos, vivimos, toleramos, pero también y en otro momento saboteamos, nos burlamos, burlamos y resistimos, a todos esos mecanismos y estructuras de represión y control montadas por "ellos".


Un tercer grupo de Comunicados titulado "Las Miradas", aborda el tema de cómo debemos tratarnos y relacionarnos todos aquellos que somos parte de este "nosotros" colectivo y rebelde, cómo hay que organizarnos, y cómo es que debemos luchar y enfrentarnos a "ellos", y más allá de "ellos", al sistema capitalista mundial que ellos sirven, encarnan y defienden a muerte.


Por último, un cuarto grupo de Comunicados, titulados "Los más pequeñ@s", constituye ya un avance o introducción a la importante iniciativa de agosto de 2013 de la llamada "Escuelita neozapatista", es decir, un primer resumen o bosquejo de algunos de los logros centrales del neozapatismo en su complejo proceso, ya de varios lustros, de construir la verdadera autonomía global, de conquistar y edificar la libertad, de revolucionar desde abajo y a la izquierda el papel social de las mujeres, y de recrear el persistente arte de resistir y de luchar.


De este modo, el primer grupo de Comunicados cumple tres objetivos: reivindicar una vez más la presencia del neozapatismo mexicano en la coyuntura actual, nacional e internacional, hacer un somero balance del terrible y sangriento sexenio de Felipe Calderón, y finalmente, caracterizar el significado del nefasto retorno del PRI al poder, tomando además posición crítica clara frente a este retorno.


Entonces, y más allá de la intensa pero estéril campaña política llevada a cabo por el gobierno mexicano, por los grandes medios de comunicación masiva dominantes, y por los renegados intelectuales a sueldo del "arriba" social, el neozapatismo mexicano está hoy más vivo y más vigente que nunca antes6, habiendo crecido enormemente en términos numéricos, y habiéndose fortalecido y progresado mucho en términos cualitativos, en sus procesos de construcción de la autonomía, del desarrollo de su resistencia social, y del cambio y mejoramiento total de las condiciones de vida, materiales y espirituales, de los cientos de miles de indígenas rebeldes que conforman sus bases de apoyo. Por eso, el Subcomandante Marcos puede burlarse, mediante la canción de León Gieco llamada "La Cigarra", de todos aquellos que decretaron la muerte, o la agonía, o la crisis, o la inactualidad, o la decadencia, o la falta de vigencia, o la terminación del neozapatismo, afirmando retadoramente que han seguido creciendo de manera importante en términos cuantitativos, además de que hoy viven mejor que en cualquier otra parte de México, e invitando a quien quiera de buena fe comprobarlo, a asistir y verlo con sus propios ojos, por ejemplo, mediante el mecanismo de la Escuelita zapatista .


Vigencia e incluso mayor fuerza y cohesión internas del digno movimiento indígena chiapaneco, que le permiten a los compañeros reiterar el hecho de que siguen ahí, sin venderse, sin rendirse y sin claudicar, y que relanzarán su vínculo con el Congreso Nacional Indígena, con todos los adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de México y del mundo, y con los nuevos movimientos sociales emergentes, para definir, construir y fortalecer un nuevo proyecto que, como ellos insisten, no es un proyecto ni de resignación, ni tampoco de guerra y destrucción, sino más bien de lucha y de abierta resistencia social.


Y si el neozapatismo y toda la red de resistencias antisistémicas y anticapitalistas que conformó a La Otra Campaña, están vivos, activos, contentos y "Cantando al sol, como la cigarra", en cambio el anterior partido gobernante, el PAN, y el nuevo partido en el poder que es el PRI, están ambos en una situación cada vez más crítica e insostenible, desgarrándose internamente, enredados en sucios asuntos de corrupción política y hasta de escandalosos e ilegales usos del dinero público, y cada vez más, sólo apoyados en el monopolio brutal de la coerción armada, la violencia física y el ejercicio directo y sin mediaciones del poder en cuanto tal.


Pues el trágico saldo que deja el sexenio de Calderón, es el de ser el gobierno más criminal de toda la historia de México desde el Porfiriato, gobierno que no sólo ignoró en el discurso y en sus posturas públicas al neozapatismo, sino que también militarizó al país entero, criminalizando en general la protesta social, y aliando al Estado mexicano con uno de los más poderosos Cárteles del narcotráfico, en el fallido e ilusorio proyecto de aniquilar a todos los demás Cárteles mexicanos, y de crear un monopolio mixto, privado y estatal, de la compra, traslado, distribución y comercio del enorme flujo del tráfico de drogas que, en proporciones crecientes, se mueve permanentemente desde Sudamérica hasta Estados Unidos. Y que también militarizó totalmente y paramilitarizó aun más, todo el territorio chiapaneco, acosando durante seis años a las comunidades neozapatistas, y montando una estrategia general de silenciamiento de los medios de comunicación y de invisibilización en general en torno del digno movimiento indígena rebelde, apoyada además a través de las ridículas y mentirosas acciones de los gobiernos federal, estatal, y locales de Chiapas.


De otra parte, estos primeros Comunicados emitidos, caracterizan también el significado del retorno del PRI a la Presidencia de México. Y entonces, rasgan el absurdo velo del pretendido "nuevo" PRI, al recordarnos la obra y la historia de sus principales personajes actuales, los que han sido responsables centrales de masacres y de represiones como las de Atenco o Acteal, pero también acusados de ser aliados del grupo de los "Zetas", además de ser borrachos empedernidos, ladrones, torpes, autoritarios, represores desalmados, y en gran medida obedientes, todos ellos aún, a las órdenes del expresidente Carlos Salinas de Gortari.
Por eso, más que hablar de un "nuevo" PRI, o de una nueva y diferente etapa del PRI en el poder, habrá que pensar este retorno como un regreso del viejo PRI, sólo que ahora más autoritario, más represivo, más sumido en una crisis interna, y más desgastado en sus vínculos con la sociedad mexicana, y por ende, menos apoyado en la búsqueda de algún mínimo consenso social, por frágil y efímero que este pudiera ser, y sostenido en cambio, mucho más, en la fuerza directa del ejército y de la policía, del dominio físico, de la represión directa y de la intimidación generalizada a la población, junto a la amenaza y a veces incluso el uso real de la fuerza física directa en contra de todos los subalternos de México que se opongan o rebelen contra ese viejo PRI reciclado, a partir de sus peores trazos y de sus peores elementos.

 

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Después de este primer grupo de Comunicados, y del balance crítico que ellos concretan sobre la herencia panista de Calderón, el retorno del viejo PRI al poder, y la reafirmación de la presencia, la fuerza y la vigencia del neozapatismo en el México y el mundo de hoy, vienen los otros tres grupos de Comunicados ya mencionados. De ellos, y especialmente del segundo y el tercer grupo, y más allá de muchas otras ricas ideas allí contenidas, nosotros queremos solamente rescatar un tema fundamental, que es el de los rasgos principales y los nuevos perfiles generales que propone y presenta, esta cuarta y nueva etapa del neozapatismo mexicano en la actualidad. Perfiles y rasgos que en su conjunto, no sólo explican el final del movimiento y el proyecto conocidos como "La Otra Campaña", y su reconfiguración como el nuevo movimiento de "La Sexta", sino también el nuevo rol y proyecto que ahora, desde 2013 y en adelante, pretende jugar e impulsar el digno movimiento indígena del Sureste mexicano.


El primer cambio importante es un cambio de matiz, pero fundamental. Pues si entre 1994 y 2005 el neozapatismo desplegó su acción y su presencia predominantemente en el Estado de Chiapas, y si entre 2006 y 2012, aunque con altibajos, esa presencia y acción fue en cambio afirmada de manera dominante en escala de todo México, a través de la red nacional de La Otra Campaña, ahora, a partir de 2013, esa acción se continuará afirmando en todo el territorio mexicano, pero también y de modo más relevante que en el pasado, en la escala de todo el planeta. Por eso, dice el Subcomandante Marcos que "a partir de ahora caminaremos... lo mismo en la costa de Chiapas que en la de Nueva Zelanda. Así que el territorio de nuestro accionar está ahora claramente delimitado: el planeta llamado "Tierra"..."7.


Con lo cual, no se inventa un nuevo trazo antes inexistente, sino que más bien se acentúa y profundiza un rasgo que, si bien presente desde 1994, no había sido tan central en las dos etapas anteriores del neozapatismo. Pues como ellos han explicado, y un poco en contra de su propia voluntad, aunque ellos siempre plantearon su lucha como una lucha no exclusivamente chiapaneca, e incluso tampoco exclusivamente mexicana sino universal, no obstante y en los hechos, durante la etapa de 1994 a 2005, esa lucha se concentró sobre todo en el territorio de Chiapas, lo que hizo que uno de los objetivos explícitos de La Otra Campaña, fuera el de proyectar y extender esta lucha, precisamente, a nivel de toda la nación mexicana.


Entonces, aunque desde enero de 1994 los zapatistas afirmaron su generosa consigna de "¡Para todos todo, para nosotros nada!", y aunque siempre afirmaron muy clara y explícitamente el carácter universal de sus demandas, de su lucha y de su movimiento, organizando por ejemplo en 1996, el Primer Encuentro Intergaláctico por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, o en 2009 el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia, sin embargo y en los hechos, el teatro principal de su acción fue Chiapas, entre 1994 y 2005, y todo México, entre 2006 y 20128. Mientras que ahora, sin abandonar su muy potente presencia dentro de Chiapas, ni tampoco su trabajo esencial dentro de toda la República Mexicana, le darán también más espacio y relevancia a su presencia y proyección en escala planetaria.


Mayor atención a la dimensión internacional, que refrenda y nos recuerda a todos la tesis importante de que, si bien es tarea de los mexicanos cambiar a México, y de los turcos a Turquía, y de los franceses a Francia, y de los argentinos a Argentina, etcétera, nuestro objetivo general, de todos los rebeldes antisistémicos del planeta, que es el objetivo de aniquilar al absurdo y cada día más destructivo e irracional capitalismo mundial, no estará cumplido ni completo, hasta que ese capitalismo haya sido borrado de la entera faz del planeta. Lo que, por lo demás y dada la actual etapa de su crisis terminal, parece ser un objetivo cada día más previsible y cercano en el tiempo.


Naturalmente, con este primer cambio y con ese mayor énfasis en la acción internacional, se matizan también en esta etapa nueva, las demandas principales del neozapatismo, y más ampliamente, del nuevo movimiento de "La Sexta". Entonces, si en la etapa de 1994-2005 y aun en contra de las intenciones de los propios compañeros neozapatistas, la lucha se desvió involuntariamente hacia una cierta centralidad de las demandas indígenas (por ejemplo, por ser las únicas que pudieron acordarse en los Diálogos de San Andrés, y luego de la traición del gobierno mexicano, las que terminaron pasando a primer plano), y si en el periodo de 2006-2012, reemergieron como las demandas centrales las once y luego trece demandas originales del neozapatismo, ahora esas trece demandas se mantendrán sin duda como las principales, pero matizándose, para conectarse más explícita y orgánicamente con las demandas y las luchas de los múltiples movimientos antisistémicos de todo el planeta.


Lo que, por lo demás, se ha dado ya desde antes de un modo casi natural y espontáneo. Pues si observamos las agendas principales del conjunto de revueltas populares del año de 2011, podremos fácilmente comprobar cómo desde los indignados españoles hasta los pueblos árabes, y pasando por los Ocupas de Wall Street o los estudiantes chilenos, todos ellos luchaban por democracia o por educación, o por trabajo o salud, o por libertad o techo, o cultura, o por varias de estas demandas combinadas, demandas que son, y no casualmente, parte de esas trece demandas neozapatistas actuales9.


Y si bien es claro que la lucha por la libertad no significa lo mismo en Túnez que en España, y en esta última tampoco es igual a la lucha por esta misma demanda en Estados Unidos, y que la lucha por la educación es distinta en Chile que en Colombia o en Grecia, también es muy significativo que las más recientes movilizaciones o movimientos antisistémicos en el mundo, sean luchas por las distintas libertades, por las diferentes formas de concebir a la democracia, o por los diversos modos de entender el derecho popular a la educación, o a la salud, o a la vivienda, entre otros varios.


Un segundo cambio importante en este paso a la nueva etapa, y derivado directamente del primer cambio, es el del "ritmo y la velocidad del paso" a las que habremos de marchar en este nuevo proyecto del movimiento que ahora se bautiza como "La Sexta". Pues si el objetivo último de La Sexta es el de "cambiar el mundo", y no sólo cambiar de gobierno y de partido en el poder, y además no sólo en México, y ni siquiera solamente en toda América Latina, sino en todo el planeta, entonces esta tarea implica considerar un horizonte temporal mayor que el que había sido previsto por el movimiento de La Otra Campaña.


Pues en 2005 y 2006, cuando esta Otra Campaña fue lanzada, y basándose en la propia experiencia de la génesis del Neozapatismo, que tardó una década en conformarse como un potente y vasto movimiento indígena anticapitalista y antisistémico, los compañeros llegaron a plantear que quizá esa Otra Campaña podría tardar diez o quince, o veinte años en organizarse y en alcanzar sus objetivos de transformar completamente a México, instaurando en nuestras tierras un gobierno que "mande obedeciendo", y recreando en nuestro país un mundo "parejito", sin ricos ni pobres, sin arriba ni abajo, sin explotación ni despojo, ni desprecio, ni represión, y que fuese entonces un genuino y verdadero "mundo en donde quepan muchos mundos".


Y si bien ahora se mantienen sin duda estos objetivos referidos a México, ellos se han ampliado también para proyectarse en escala planetaria, lo que implica asumir de modo más orgánico y vigente que nuestra tarea o la tarea de los miles y millones de compañeros que, como nosotros, luchan también en todo el planeta por "cambiar el mundo" y por aniquilar y borrar de la faz de la tierra al sistema capitalista mundial, a la existencia de las clases sociales, y a lo que Marx llamó la verdadera "prehistoria humana", no estará concluida hasta que triunfen en todas las naciones del orbe todos esos compañeros de los múltiples y diversos movimientos anticapitalistas y antisistémicos de todo el globo terráqueo.


Por eso, los compañeros reiteran ahora que "el andar de La Sexta es de tranco largo", lo que en nuestra opinión significa que este proceso de cambiar el mundo llevará quizá no diez o veinte años, sino tal vez una, dos o hasta tres generaciones. Aunque, muy posiblemente menos, dada la etapa de la crisis terminal del capitalismo que ahora vivimos10, y dada la agudización cada vez más terrible de los efectos de la misma, que parece haberse desencadenado y hecho cada vez más evidente, a partir de la profunda crisis económica mundial de finales del año de 2008.


Un tercer cambio, que más que cambio es una profundización y radicalización de un trazo anteriormente ya planteado y asumido, se refiere a la postura del neozapatismo y ahora de La Sexta, respecto de los partidos políticos, la clase política, las elecciones en México y los movimientos político electorales. Pues aquí, en la etapa de 1994 a 2005, se vivió un cambio muy importante, que implicó pasar de la creencia inicial del neozapatismo de que dentro de la clase política mexicana existía aún un sector realmente progresista, y que podía ser rescatado para una lucha anticapitalista y antisistémica, hacia una clara decepción frente a esta clase política, decepción consumada a partir de la vergonzosa postura de toda esa clase política, sin excepción alguna, durante el proceso de la Marcha del Color de la Tierra de 2001, y a la conclusión de que esa clase política estaba hasta tal punto degradada, corrompida y cooptada por el sistema, que era ya imposible cualquier alianza o proyecto conjunto con ninguno de sus partidos, sectores, grupos, o incluso por lo menos tendencias específicas cualquiera.


Lo que, a partir de 2005 y 2006, implicó que La Otra Campaña (autobautizada así, precisamente, para deslindarse de la campaña electoral presidencial del año de 2006), se deslindara radicalmente de dicha clase política mexicana y explicara que su trabajo, sus objetivos y su proyecto, iban por un camino radicalmente distinto, que no pretendía tan sólo un cambio de personas en el puesto de la Presidencia de México, ni tampoco un cambio del partido en el poder, sino más bien un cambio global y radical del entero sistema social capitalista, en México y también en todo el mundo.


Entonces, si bien se mantienen tanto este deslinde radical frente a la clase política mexicana, como el rechazo explícito del camino electoral en México, al mismo tiempo se radicaliza y profundiza esta tesis, al afirmar de manera contundente en el Comunicado de la serie "Ellos y Nosotros" titulado "V- La Sexta", que "entendemos que haya quienes piensan que es posible transformar las cosas desde arriba, sin convertirse en uno más de los de arriba". Tesis profunda y radicalizada frente a la idea mantenida en la etapa de 2006 a 2012, que muestra toda su importancia y consecuencias cuando la proyectamos hacia las experiencias recientes vividas en varios países de América Latina, en la cual movimientos sociales populares, progresistas y de izquierda, han llevado al poder a varios Presidentes actuales, los que una vez ubicados en esos puestos centrales del gobierno y el Estado, han terminado siempre por convertirse en "uno más de los de arriba", es decir, han renunciado a cambiar el mundo desde la perspectiva de los de abajo, en términos realmente anticapitalistas y antisistémicos, para en su lugar, dedicarse a remendar al agonizante capitalismo de sus respectivos países, atenuando los peores efectos del neoliberalismo salvaje con políticas sociales reformistas y neokeynesianas en lo económico, y también populistas y tibiamente socialdemócratas en lo social y político.


Gobiernos "progresistas" de América Latina, que como dijo alguna vez el Subcomandante Marcos, "hacen con la mano izquierda lo mismo que otros gobiernos abiertamente de derecha, hacen con la mano derecha", y que ilustra fehacientemente esta ilusoria concepción de que es posible cambiar radicalmente el mundo desde arriba, y no desde abajo y a la izquierda11.


Profundización del deslinde frente a la clase política y las elecciones, que además de ilustrarnos sobre los límites de esos gobiernos supuestamente "progresistas" de Lula y luego de Dilma Roussef, de los dos Kirchner, de Chávez y luego Nicolás Maduro, de Evo Morales o de Rafael Correa, entre otros, se deslinda también muy claramente del PRD y de Morena en México, sobre los que afirma con toda claridad que "ellos no nos necesitan para fracasar", y "nosotros no los necesitamos para sobrevivir".


El cuarto cambio que define los perfiles de esta nueva etapa del neozapatismo, tiene que ver con la cuestión del tipo de organización que adoptará el movimiento de la "Sexta". En este punto, los Comunicados recientes de diciembre de 2012 a marzo de 2013 dan la respuesta a una de las seis preguntas que se habían formulado para La Otra Campaña, la segunda pregunta, que planteaba cuál era la estructura de La Otra Campaña, o cómo era que debíamos relacionarnos entre nosotros. Y en esta nueva etapa se responde que será a través de una organización sumamente laxa, flexible y muy respetuosa de los "modos", los tiempos, los lugares y las formas de cada uno de sus integrantes individuales o colectivos, y basada en dos principios centrales: el de negarse a homogeneizar a todos sus diversos componentes, y también el de negarse a hegemonizar al conjunto de sus adherentes, desde cualquier posible "centro rector" o "mando centralizado", o "jefe, sea individual o colegiado"12.


Se trata entonces de una organización que casi parecería ser la antítesis de las viejas organizaciones partidarias de la izquierda, con su militancia estricta, su organización bien jerarquizada y articulada, su estructura vertical y rígidamente vigente, y su clara y explícita vocación de imponerle a todos sus miembros una sola idea, una sola concepción del mundo, de la lucha, de las tareas, de la estrategia y la táctica, desde las cuales derivaría un solo y único comportamiento, homogéneo e idéntico, para todos sus miembros, y también una única forma de respuesta, una sola actitud, un solo modo de entender la acción, y un único y también homogéneo camino hacia el cambio social radical.


En cambio, y en las antípodas de este tipo de organización, que homogeneíza a los movimientos, colectivos, grupos e individuos que la forman, los neozapatistas proponen reconocer y aceptar, e incluso celebrar y potenciar la inmensa diversidad y riqueza de los miembros, individuales o colectivos, que hoy forman parte de La Sexta. Porque la diferencia y la diversidad no es una debilidad de la organización, sino por el contrario, una de sus fuerzas y poderes más profundos. Y si ya Marx nos enseño que "riqueza es diversidad", ahora La Sexta nos invita a cada uno de nosotros, a afirmar, cultivar y defender nuestros peculiares y siempre diferentes "modos", "tiempos", "espacios" y nuestras formas propias de resistir, de luchar, de proponer iniciativas y de concretarlas en la práctica en las "Geografías y Calendarios" específicos y particulares de cada quién, a partir de los acuerdos de lucha y de acción que la propia Sexta vaya construyendo y consensuando progresivamente.


Pues si la heterogeneidad de los que luchan y se rebelan debe ser preservada, eso se debe a que el capitalismo y el sistema basado en clases sociales, junto a la herencia de la prehistoria humana aún vigente, sólo podrán ser vencidos y eliminados si son cuestionados, atacados y derrotados en absolutamente todos los frentes de lucha posibles. Pues si el capitalismo logró conformarse históricamente como todo un proyecto global de una entera civilización humana, entonces la lucha en contra de él no puede reducirse sólo al ámbito económico o incluso al político, o al ámbito social y cultural, sino que debe abarcar también lo familiar, lo cotidiano, el arte, el nivel de las creencias, la sensibilidad, lo antropológico, la psicología, la personalidad y un larguísimo etcétera que podríamos continuar enlistando.


Entonces, esa diversidad y heterogeneidad de todos los colectivos, movimientos e individuos que forman La Sexta, debe ser respetada y potenciada, pues es de ella y de su expresión rebelde, que habrán de brotar los miles de enfrentamientos, los millones de combates, las múltiples formas, variantes, "modos" y versiones de confrontar y vencer al capitalismo mundial, en todas las múltiples y diferentes dimensiones de su existencia, en todo el conjunto de sus ámbitos, en todos los territorios del planeta, y en todos los diversos momentos de este mismo combate, al modo en que en la célebre fábula china, el enemigo muere a causa de las miles y miles de pequeñas cortadas que le infringen los que luchan en contra de él, y que a fin de cuentas, terminan por desangrarlo fatalmente y por llevarlo hasta el punto de su propia extinción.


Además, y junto a esta defensa de la heterogeneidad y de la diversidad, la nueva forma de organización persigue conscientemente no hegemonizar tampoco a ninguno de sus miembros, respetando y promoviendo, nuevamente, su autonomía, su capacidad de decidir por sí mismo, su identidad específica y su particular historia y configuración previas. Porque la libertad no puede lograrse recurriendo a mecanismos que vuelven a reproducir la esclavitud, la nueva organización no puede entonces estar basada en el principio de que unos proponen y otros escuchan, unos deciden y los demás acatan, unos dirigen y el resto son dirigidos, mientras unos pocos son activos y la mayoría permanece como pasiva.


Pues la autonomía se conquista y se construye afirmándola en los hechos, y esto, referido a la organización, implica que nadie se impone sobre los otros y que nadie está por encima de los demás, sino que entre todos deciden todo lo que es fundamental, y entre todos se organizan y coordinan para llevarlo a la práctica. Lo que no casualmente nos recuerda de inmediato a las Asambleas de los pueblos indígenas neozapatistas, y a su inteligente método de funcionamiento mediante el principio de la democracia directa y asamblearia, democracia que excluye, y no casualmente, ese principio del hegemonizar de un grupo, o líder, o minoría, sobre la mayoría o sobre las bases, o simplemente sobre los otros, al mismo tiempo en que funda y soporta el complejo y rico mecanismo del Mandar Obedeciendo, tan central en la vida política y en la vida social cotidiana de los pueblos neozapatistas. Por eso, los zapatistas reiteran que no pretenden unir a nadie "bajo una dirección, ni zapatista, ni de cualquier otra filiación", ni tampoco reclutar o cooptar, o dirigir o subordinar a ninguno de los miembros del movimiento de La Sexta, ni a nadie en general.


Y entonces, si los neozapatistas se niegan a hegemonizar a los distintos miembros integrantes de La Sexta, también se niegan a reproducir en su propio interior este principio de la hegemonía de los pocos sobre la mayoría, lo que explica el porqué ellos dicen que dentro de su movimiento no hay líderes, o que en todo caso todos ellos mismos sin excepción son los líderes, es decir, las bases del neozapatismo son los líderes, pues son ellas las que a través de la democracia directa de sus Asambleas, y del principio del mandar obedeciendo, deciden realmente los derroteros, las acciones, y las tomas de posición fundamentales de todo el movimiento13.


Y si esta nueva forma de organización que propone el neozapatismo para La Sexta, es tan laxa y flexible, y a la vez tan sabia e inteligente que se niega a homogeneizar y a hegemonizar a sus integrantes, entonces su unidad fundamental, que no derivará ni del forzado encuadramiento en una sola identidad o en un comportamiento único, ni en ningún modo de pensar y de ser único, ni tampoco de la subordinación o sometimiento de todas las partes a un centro dirigente, dominante o rector, será por lo tanto una unidad de acción. Una unidad que desde la diversidad y la igualdad real de todas sus partes, se construirá en los hechos al llevar a cabo acciones conjuntas y coordinadas, previamente consensuadas y acordadas por todos, pero desplegadas prácticamente y en cada lugar según las formas, los modos, los tiempos, los lugares y las condiciones concretas y específicas, siempre diferentes, de cada uno de los participantes en ese acuerdo de unidad en la acción, o para la acción.


Unidad en la acción que se establece a partir de los compromisos libremente asumidos por los diferentes adherentes de La Sexta, y luego por el cumplimiento en los hechos de esos compromisos, que como lo ha demostrado ya antes el neozapatismo, puede tener una escala nacional o incluso internacional, siendo capaz de confrontar y detener las acciones represivas y vergonzosas de los gobiernos locales o nacionales, o de obtener la liberación de presos políticos injustamente encarcelados, pero también, el día de mañana, de derrocar, como ha sucedido ya en países como Ecuador, Bolivia o Argentina, a esos malos gobiernos y gobernantes locales, estatales y federales, y de poner en su lugar, lo que aún no ha sucedido en los países antes mencionados, a buenos gobiernos que realmente "manden obedeciendo".


Un quinto cambio importante que caracteriza a esta nueva etapa, la cuarta, de la vida general del neozapatismo, se refiere a la definición de una nueva estrategia global, en relación al vínculo de este movimiento neozapatista con el resto de los integrantes de la "Sexta". Nueva estrategia que, recogiendo la experiencia de siete años de lo que fue La Otra Campaña, y siendo consecuente con el principio de no homogeneizar ni hegemonizar las luchas de cada uno de los miembros de ese movimiento de La Sexta, desemboca en la tesis de que nadie dará la lucha que le corresponde dar a otro, y nadie vendrá milagrosamente y como Deus Ex Machina a liberar de su opresión a ningún otro de sus compañeros de lucha. Es decir que el neozapatismo no es, ni quiere ser o aparecer, como el "salvador" de los otros o del mundo, ni pretende tampoco suplantar a otros miembros de La Sexta, ni tampoco considerar que su tarea sea la de dar él las luchas o los combates, ni tampoco conquistar los objetivos o lograr las metas que, en rigor, le corresponden a los otros, y en realidad, a cada uno de los grupos, clases, colectivos o sectores sociales que conforman ese multicolor arcoíris de La Sexta14.


Por eso es por lo que los neozapatistas insisten tanto en que ellos no son la vanguardia de nadie, y en que su papel, si es que acaso les corresponde uno especial, es más bien el de ser detonadores o iniciadores de iniciativas que, más adelante, deben de ser reasumidas y reapropiadas directamente por dichos grupos, clases, colectivos, etcétera, que las compartan y las avalen, estableciendo acuerdos, fijando compromisos y luego cumpliéndolos, y finalmente asumiendo las consecuencias de esos mismos compromisos. Porque la autonomía y la fuerza propia para la lucha no se conquista nunca, si es otro, incluso un otro que sea compañero, el que pelea en lugar nuestro, el que libra nuestras batallas, el que defiende nuestra causa, y el que termina conquistando para nosotros nuestros objetivos y nuestras libertades.


Nueva estrategia neozapatista que, en cierto sentido, no es más que un modo nuevo de recuperar la vieja tesis de Marx, de que "la emancipación de la clase obrera debe ser obra de la clase obrera misma". Y por ende, que son las mujeres las que deben emancipar a las mujeres, y los indígenas a los indígenas, mientras que son los jóvenes los que definen sus propios objetivos, sus formas, sus modos, sus geografías y sus calendarios de lucha. Y son ellos mismos los que libran los combates necesarios para conquistar y hacer valer sus propios derechos, y su propia identidad, y sus propios objetivos específicos.


Entonces, si la nueva estrategia neozapatista es la de que cada colectivo social debe luchar sus propias batallas –pues ellos insisten también en que cualquier rebeldía solo individual, termina por ser, infeliz pero necesariamente, una rebeldía estéril— y de que aquí no hay salvadores de nadie, ni héroes providenciales que emancipan a los otros, el vínculo del neozapatismo con el resto de miembros de La Sexta no será el de suplantarlos en sus luchas, ni dirigirlos, ni decidir por ellos, ni conducirlos hacia un paraíso prometido, sino más bien el de tratar, primero, de motivar y suscitar en otros la reproducción, distinta y siempre particular, de su propia experiencia de organización y de lucha, de construcción de su autonomía, y de la forja de sus propios caminos singulares hacia la conquista del común objetivo y horizonte general de la libertad, y segundo, el de prodigar hacia ellos, de distintas y múltiples maneras, la solidaridad fraterna entre compañeros de lucha y de causa común, que confrontan al mismo enemigo desde diversas trincheras, y que persiguen por vías diferentes el mismo objetivo compartido del fin absoluto del actual capitalismo planetario.


Es decir, el proceso de mostrar y enseñar a todos lo que fue su experiencia propia, como movimiento indígena rebelde de Chiapas y de finales del siglo XX cronológico, en tanto movimiento que se organiza y se fortalece poco a poco pero firmemente, hasta ser capaz de enfrentar, exitosamente, a varios gobiernos mexicanos de distintos partidos políticos, a los que reta, confronta y luego vence, no sólo logrando sobrevivir, sino también construyendo en sus geografías y calendarios específicos, del Sureste mexicano, y en los actuales tiempos de víspera de una nueva Revolución Mexicana, su propia autonomía global, es decir, sus nuevos mundos propios, ya no capitalistas ni clasistas, sin explotación, ni despojo, ni desprecio, ni represión.


Siguiendo entonces una suerte de pedagogía mediante la exhibición del ejemplo, los neozapatistas lo que tratan de hacer es de demostrar cómo es que es posible, con todas las condiciones terribles que crea el capitalismo en su contra, crear con éxito una organización social y política consciente y poderosa, unida orgánicamente a un movimiento de masas amplio, convencido, firme y despierto, que luego retó y enfrentó al gobierno, a los ricos y a los diversos poderes dominantes, al mismo tiempo en que construye a la vista de todos y también retadoramente, los gérmenes de mundos nuevos, los nuevos mundos que hoy existen aún en relativa pequeña escala social, en donde ya florece la autonomía global, la libertad, la democracia directa, el mandar obedeciendo y el autogobierno, pero también una nueva economía, una nueva educación y una nueva pedagogía, un nuevo arte, un muy otro comercio, una nueva cultura, nuevas relaciones de género, nuevas formas de comunicación, una nueva salud diferente, nuevas estructuras de la comunidad, y nuevas figuras civilizatorias en general.


Y si los neozapatistas muestran su experiencia propia, es precisamente para servir de espejo al resto de los miembros de La Sexta, suscitando en ellos la pregunta, la inquietud, la iniciativa y luego la acción, en sus propios lugares y tiempos, en sus contextos y condiciones específicas, para generar sus propias rebeldías y luchas, y sus formas de organización colectiva potentes y conscientes, y sus movimientos masivos alertas y combativos, junto a sus luchas contra los ricos, los gobernantes y los poderosos, y luego, sus propios caminos de construcción de la autonomía, la democracia, el autogobierno, la autogestión y la libertad en general.
Lo que es, claramente, uno de los sentidos importantes de la inteligente iniciativa de la "Escuelita Zapatista", donde todos los miembros de La Sexta iremos a aprender y a asimilar las lecciones generales del "ejemplo" zapatista, para luego tratar de "replicarlo" o "reproducirlo", con sus diferencias, variantes, especificidades y singularidades necesarias, en nuestros propios espacios y contextos de vida, de resistencia, y de lucha.


Finalmente, un sexto trazo que caracteriza a la nueva y más reciente etapa del neozapatismo, es el que responde a una de las seis preguntas que en 2006 se planteó La Otra Campaña, y que era la quinta pregunta, la de quiénes están convocados y quiénes no, para saber quién era potencialmente compañero y aliado en nuestras luchas, y quien sería más bien enemigo o por lo menos ajeno, de nuestras rebeldías y combates.


Y aquí, la respuesta del neozapatismo actual vuelve a ser una respuesta a la vez muy innovadora y muy aguda e inteligente, al decidir de un modo complejo los cuatro criterios o condiciones generales que habrán de cumplir aquellos a quienes van dirigidas las palabras, los discursos, las acciones y las iniciativas de este nuevo movimiento de la "Sexta". Cuatro criterios o condiciones que son: primero, la de ser las víctimas directas del funcionamiento mismo del sistema social capitalista; segundo, la de ser parte de los excluidos de dicho "funcionamiento normal" de este mismo capitalismo, hoy en la etapa de su crisis terminal; tercero, la de ser parte del abajo social o de los estratos sometidos y pisoteados de la sociedad, por las distintas formas del "arriba" social; y cuarto, el de ser parte de aquellos que dicen claramente "No" y "¡Ya Basta!" a estos ataques y agresiones, a esa exclusión, y a ese sobajamiento y humillación, convirtiéndose en los rebeldes que luchan dentro de su respectiva sociedad.


Triple y a veces cuádruple definición de los sujetos sociales a los que intenta convocar e incorporar a la lucha el nuevo movimiento de La Sexta, que incluye lo mismo a ciertos sectores, grupos y clases, que fueron los ejes de los movimientos antisistémicos anteriores a la profunda revolución mundial de 1968, que a nuevos grupos, sectores, identidades y condiciones que sólo son fruto de los más recientes procesos desplegados por el capitalismo, en estos últimos cuarenta años de la etapa de su crisis terminal.


Así, en primer lugar, la palabra y la convocatoria del neozapatismo y de La Sexta, va dirigida a las víctimas principales del funcionamiento "normal" y cotidiano del sistema social capitalista, víctimas que son tales, en la medida en que padecen los efectos principales de lo que los propios compañeros neozapatistas han llamado las "cuatro ruedas" del capitalismo. Los cuatro pilares de su avance, o los cuatro procesos que le han permitido afirmarse, crecer, funcionar y mantenerse, a pesar de su absurda e irracional naturaleza más esencial, que sacrifica al hombre frente a las cosas-mercancías, y que somete la producción real, el consumo concreto y toda la economía del valor de uso y de su lógica, a la automática, abstracta, vacía e insensata valorización del valor ilimitada.


Cuatro ruedas del capitalismo que son las de la explotación económica, el despojo en todas sus formas, el desprecio y sus múltiples encarnaciones discriminatorias, y la represión de todos aquellos que se resisten o se rebelan, frente a sus devastadores e inaceptables efectos. Cuatro ruedas que, en primer lugar, definen desde esa explotación económica referida a la clase obrera contemporánea, pilar central de los movimientos antisistémicos de los últimos dos siglos, y parte siempre nuclear y fundamental de cualquier lucha frontal y decisiva en contra del capitalismo. Pero también, por ejemplo, a los campesinos, y a los empleados, y a los asalariados, y a grandes sectores de la clase media, y a todos aquellos que, bajo mil formas y por medio de los más sutiles, intrincados e indirectos caminos, alimentan la insaciable sed de esa plusvalía económica que hoy, igual que hace varios siglos, sigue siendo la verdadera sangre que corre por las corruptas venas del siniestro capital en funciones15.


Y junto a estas víctimas de la explotación económica capitalista, están en segundo lugar las víctimas de los despojos que, desde su mismo origen hace cinco siglos y hasta el día de hoy, ha venido desplegando este mismo capitalismo, y que incluyen lo mismo a los campesinos europeos de los siglos XV y XVI despojados de sus tierras comunales e individuales, que a los indígenas actuales a los que se despoja de sus bosques, sus aguas o sus riquezas del subsuelo, pero también los despojos de países enteros organizados al amparo de las guerras actuales, o el despojo de los pequeños ahorros de una gran parte de las distintas poblaciones del mundo, mediante la fabricación, manipulación y control de sofisticados mecanismos y documentos financieros, por parte del cada día más depredador sistema bancario y financiero internacional actual. Y eso por no mencionar, por ejemplo, el despojo de los derechos sociales adquiridos y de las conquistas del Estado de bienestar arduamente ganadas, que en los lustros recientes han sufrido, una vez más y en virtud de la aplicación de las medidas draconianas del neoliberalismo salvaje, todas las clases obreras del planeta.


Víctimas de la explotación económica, o del despojo también económico o a veces social, a las que se suman las víctimas del desprecio, es decir, de todas las formas múltiples de discriminación que el capitalismo hereda del pasado, y que recicla, reactualiza y refuncionaliza para su propio beneficio y funcionamiento cotidiano, junto a las propias discriminaciones que él mismo inventa. Y si el neozapatismo y La Sexta encuentran en el cultivo y la defensa de la diversidad, una de sus riquezas y tesoros fundamentales, negándose por ello a homogeneizar su propio movimiento, el capitalismo en cambio, y en las antípodas de ese neozapatismo, encuentra uno de sus pilares principales en el rechazo y desprecio del diferente, del que se sale o no cumple completamente con el estereotipo o patrón dominante establecido, y al que entonces ese capitalismo discrimina por el simple hecho de ser viejo, o negro, o indígena, o pobre, o débil, u obrero, o campesino, o mujer, u homosexual, o demasiado sensible, o extraño, o rebelde, o herético, o disfuncional, o una larguísima lista de esa condición del ser simplemente diferente.


Pero también y como cuarta figura de estas víctimas directas del cotidiano funcionar capitalista, están aquellos que sufren su cuarta rueda, la de la represión. Porque tan viejos como lo son la explotación, el despojo y la discriminación o el desprecio, lo es también la rebeldía, la insumisión, la protesta y la oposición. Y entonces, todo aquél que se resiste y se rebela en contra del capitalismo y de sus procesos de extorsión, de robo y de humillación, sufrirá directamente los mecanismos de la represión, bajo sus miles de formas y figuras, conformando así esta cuarta variante de las víctimas de este nefasto sistema mundial capitalista.


De otra parte, y como una segunda condición o criterio de delimitación de aquellos que han sido convocados por La Sexta y por el neozapatismo mexicano, están los excluidos de este mismo sistema social capitalista. Es decir, aquellos grupos que han sido abiertamente expulsados del funcionamiento "normal" del capitalismo, o en otro caso, que han sido directamente marginados del sistema, por los cambios y las reestructuraciones internas que este mismo capitalismo ha vivido recientemente. O finalmente, los grupos que por cualquier razón que sea, el sistema capitalista decide dejar fuera y al margen de su propia dinámica evolutiva y expansiva en general.


Pues mientras que el hecho de ser explotado cotidianamente, o despojado continuamente, o reiteradamente discriminado, o reprimido por el capitalismo, implica aún ser parte constitutiva, aunque humillada y oprimida, de este mismo sistema, el hecho en cambio de ser decretado y tratado como grupo social "prescindible", "olvidable", e incluso hasta directamente "suprimible", es lo que conforma a las diversas categorías y grupos que padecen directamente la condición mencionada de la exclusión, y que son a los que el Subcomandante Insurgente Marcos definió alguna vez, en alguno de sus textos, como las "Bolsas de Olvido"16 del capitalismo .


Grupos de los excluidos del funcionamiento cotidiano y "normal" del capitalismo, que en los últimos cuarenta años se han multiplicado, diversificado y acrecentado enormemente, a causa de la entrada del capitalismo en la etapa de su crisis terminal. Pues mientras el capitalismo funcionó más o menos en situación de equilibrio, durante los cinco siglos de su vida histórica general, los grupos y sectores de ese sector de los excluidos de su funcionamiento habitual eran grupos relativamente pequeños y escasos respecto de las sociedades y poblaciones dominadas, y sometidas, y explotadas en general. Pero cuando el capitalismo empieza a colapsar, y sus principales estructuras dejan de funcionar adecuadamente, una de las tantas expresiones de esta situación de su crisis estructural o terminal, es la de la expulsión, marginación, generación y reproducción acrecentada de cada vez más y más "Bolsas de Olvido", de cada vez más y mayores grupos, sectores, poblaciones, estratos y comunidades humanas que son directamente excluidos de la propia marcha regular y "normal" del sistema en su conjunto.


Por eso, no deja de ser interesante subrayar el hecho de que estos nuevos excluidos del sistema, han sido parte central de los protagonistas que, en las últimas tres o cuatro décadas, han construido varios de los movimientos antisistémicos más importantes de los tiempos recientes. Así, las revueltas más importantes en el mundo de hoy son, entre otras, las del grupo de los "Sin Trabajo" o desocupados en Argentina, o las de los "Sin Tierra" en Brasil, pero también las de los que podríamos llamar los "Sin Derechos, Sin Ciudadanía y a veces hasta Sin Existencia Legal", que son los indígenas mexicanos, ecuatorianos o bolivianos, o chilenos, o colombianos, etc., lo mismo que las rebeliones de los "Sin Papeles", en Francia y en general en Europa, o de los "Sin Documentos" o indocumentados, muchas veces mexicanos, en Estados Unidos, o de los "Sin Trabajo", en su mayoría jóvenes, en España, o los "Sin Libertad" y "Sin Democracia" en los países árabes, o "Sin Educación Gratuita y de Calidad" en Chile, o los "Sin Libertad" en Estados Unidos, o los "Sin Igualdad de Trato" en los suburbios ingleses, belgas o franceses, o también los "Sin Voz" y "Sin Valor" en Grecia, entre tantos otros ejemplos que podemos mencionar.


Conjunto de grupos, sectores sociales o comunidades humanas enteras, que sufren la condición de exclusión por parte del capitalismo mundial, que a veces se sobreponen con la condición de víctimas del sistema, alternándose como víctimas o como excluidos, o combinando la exclusión en una dimensión de su ser social con el ser víctimas en otra, o limitándose a sufrir sólo una de ambas, y que son una parte importante de los convocados centrales por el neozapatismo y por La Sexta, en esta nueva cuarta etapa de su existencia histórica general.


Pero solo en la medida en que, junto a esta condición de victimas y/o excluidos, sumen también la condición de ser parte del "abajo" social, una condición que no es para nada idéntica ni a la de víctima ni a la de excluido, y que se define más bien, según los compañeros neozapatistas, a partir de la diferencia fundamental entre los que tienen y los que no tienen. Pero desde una concepción del tener que no es exclusivamente el tener bienes materiales o riquezas, sino más bien la de la posición social de los pocos que sí tienen el disfrute derivado del monopolio del usufructo de, por ejemplo, una ubicación en la escala social, o también un status determinado, o igualmente una riqueza material y concreta, pero también el monopolio de un elemento espiritual, o un atributo socialmente asignado, o un privilegio determinado, o alguna función apropiada en exclusiva, frente a los muchos que no tienen ninguna de estas condiciones y situaciones mencionadas.


Lo que significa que la división entre el arriba social y el abajo de la sociedad, no es equivalente ni a las relaciones de explotación, o de despojo, o de desprecio y discriminación, ni a las de represión, pero tampoco a las relaciones de exclusión que ya hemos descrito antes, sino que es una nueva partición de la sociedad, derivada de la conformación de una minoría que sí tiene la riqueza, o el poder militar, o el poder político, o la condición de "normal", o la jerarquía social, o el apellido, o la herencia inmaterial, o el saber-poder, o la dominación cultural, o el dominio y uso de la lengua correcta, o la ubicación social hegemónica, frente a la vasta mayoría que no tiene nada de esto, que está desposeída de estos monopolios múltiples y diversos del privilegio social, bajo sus múltiples y muy diversificadas formas.


Frontera clara entre el arriba y el abajo sociales, que nos muestra como se complejiza ahora el cuadro de la determinación de las múltiples identidades de los sujetos sociales en la situación contemporánea, en la cual se puede ser discriminado por ser mujer, pero a la vez y por ser mujer del arriba social, se puede entonces gozar de ciertos privilegios, derivados de esta ubicación de dicha mujer en la cumbre de la pirámide social. O puede uno ser realmente explotado como campesino, al mismo tiempo en que se funciona como un cacique campesino corrupto, que se vende a los de arriba y hace su juego como su cómplice, sin dejar no obstante de sufrir esa condición de explotación. O puede alguien afirmar que es de izquierda, y hasta pretender que defiende y representa a los de abajo, y en los hechos ser en realidad parte de la izquierda política del arriba social, es decir de la izquierda oficial e institucional mexicana, bien portadita, modosita, totalmente domesticada y servil con los poderes actuales, y finalmente cómplice consciente, mediante vergonzosos "Pactos por México", de la galopante y terrible destrucción progresiva generalizada de nuestro país.


Con lo cual, esta diferencia entre el arriba y el abajo parecería apuntar, en nuestra opinión, y más allá de las cuatro ruedas del capitalismo, y también allende sus recientes y crecientes procesos de exclusión social, hacia la diferencia entre aquellas minorías que tienen y usufructúan ilegítimamente alguna de las múltiples formas de existencia del poder, y las grandes mayorías excluidas de estas formas del poder, sea el poder económico o político, o social, o simbólico, o religioso, o cultural, o militar, o saber-poder, o poder disciplinario, o biopoder, o poder normalizador, o regulador, o de control o etcétera. Lo que obviamente, funda la necesidad urgente y vital, desde el abajo social, desde abajo y a la izquierda, de generar contrapoderes potentes y cada vez más vastos, no encaminados a sustituir algún día a los poderes hoy dominantes, sino más bien y en una perspectiva mucho más radical, a destruir y eliminar totalmente las condiciones mismas que hacen posible la propia gestación de esas múltiples formas opresivas y asimétricas del poder, es decir esa división ya mencionada de los de abajo y los de arriba. Por eso, dicen los compañeros neozapatistas, "hablamos de destruir las relaciones sociales que posibilitan que alguien esté arriba a costa de que alguien esté abajo" (el subrayado es nuestro)17.


Entonces, si uno de los fundamentos importantes de esta división entre los de arriba y los de abajo, es esta existencia y despliegue múltiples de las diferentes formas antitéticas y desgarradas del poder social, es lógico que uno de los caminos esenciales para subvertir y destruir, desde abajo y a la izquierda, esas diferentes formas del poder, y con ellas, esa división entre el arriba/abajo social, es precisamente la de la afirmación y propagación más amplia posible de la autonomía global radical neozapatista.


Autonomía que no es sólo jurídica, del autogobernarse según sus propias leyes, ni sólo política, de darse a sí mismos sus propias formas de gobierno, ni tampoco sólo autonomía cultural, de hacer valer su identidad, su cultura, su cosmovisión y sus usos y costumbres, sino que es verdadera autonomía global radical, de decidir el tipo de vida y de relaciones que ellos quieren vivir y construir, en absolutamente todos los órdenes de la vida social. Autonomía entonces económica, cultural, política, social, y civilizatoria en general, que es forzosamente incompatible con la existencia y la reproducción de todos los poderes actualmente dominantes18. Pues si la antítesis del poder económico es la autonomía económica, y la antítesis del poder político o social o cultural es la autonomía política, social y cultural, entonces afirmar la autonomía global, tal y como la conciben los neozapatistas, es idéntico a subvertir y disolver completamente las condiciones sociales que hacen posible la existencia de esos múltiples poderes hoy dominantes, y por esta vía, de ese arriba y ese abajo sociales.


De este modo, la convocatoria del neozapatismo y de La Sexta, va dirigida a aquellas víctimas del capitalismo y/o a los excluidos por este mismo sistema capitalista, que además de esto forman parte de esa vasta mayoría del abajo social. Pero también y finalmente, sólo en tanto que además de poseer estas cualidades como víctimas, excluidos y la de ser parte de los de abajo, se asuman igualmente como sujetos genuinamente rebeldes frente al capitalismo, es decir, como sujetos que frente a su explotación, despojo o discriminación/desprecio, o represión, o exclusión, o marginación de los muchos monopolios de las distintas formas del privilegio social que configuran a los estratos de los de arriba, hayan dicho ya su propio y específico "¡Ya Basta!", y hayan comenzado a asumir que las cosas "podrían ser de otra forma" y que "no tienen por qué ser así" como ahora son.


Ya que el cuarto criterio o la cuarta condición necesaria que deben poseer aquellos que hoy son convocados a incorporarse a este nuevo movimiento de La Sexta, es el de no estar satisfechos, ni contentos ni felices con el sistema capitalista actual, pero además el de no estar tampoco dispuestos ya a soportarlo pasivamente, sin hacer nada al respecto. Pues si desde la tercera etapa del neozapatismo, la de La Otra Campaña, se había ya definido clara y radicalmente que se trataba de un vasto movimiento social anticapitalista, en esta cuarta etapa esa postura consciente y explícitamente anticapitalista y antisistémica se refrenda y reitera, volviéndose una de las varias condiciones importantes para adherirse y sumarse a este vasto y a la vez flexible y abierto, pero también bien definido y preciso, movimiento emergente de La Sexta.


Pues si el origen de todos nuestros males está en este sistema social capitalista, y si todos nuestros objetivos de autonomía, libertad, autogobierno, democracia directa, justicia, y autogestión por los que luchamos, son las antípodas de dicho capitalismo, entonces sólo siendo genuinamente rebeldes, radicales, anticapitalistas y antisistémicos, podremos alcanzar nuestras metas, y remediar de raíz y verdaderamente todo ese conjunto de nuestros males o problemas actuales.


Estos son, brevemente esbozados, algunos de los perfiles principales de esta nueva etapa del neozapatismo que arranca ahora, en este año de 2013. Nueva etapa que, como señalan los compañeros, no será más fácil que las anteriores sino más bien más difícil, más compleja, y también, probablemente, más larga y más tortuosa. Pero también sin duda más firme, más definida, más convencida, y sobre todo más fuerte, en la medida en que está apoyada e imbuida de la certeza de que "una, diez, cien, mil veces siempre venceremos siempre", o como dicen los sabios compañeros mapuches: ¡Marichiweu!

 

Notas

  1. Al hacer arrancar la historia del neozapatismo mexicano en noviembre de 1983, asumimos claramente que dicho neozapatismo solo nace a partir de la compleja y rica fusión que se da, precisamente, a partir de finales de 1983, entre los militantes de izquierda miembros de la "generación de la dignidad", que es hija directa del movimiento de 1968 en México, con el digno y rebelde movimiento indígena chiapaneco, heredero de siglos de lucha, y que también se reestructuró de modo importante a partir del Congreso Nacional Indígena celebrado en San Cristóbal de Las Casas en 1974. Lo que no impide que exista también una etapa anterior, la de la "prehistoria", que incluye el trabajo de una parte de esa generación de la dignidad de los años sesentas, setentas y ochentas, y que arranca con la fundación, en agosto de 1969, de las Fuerzas de Liberación Nacional. Sobre estas raíces y prehistoria del neozapatismo mexicano, en esta vertiente de dicha generación de la dignidad resultante del 68 mexicano, y sobre su primera etapa de vida clandestina, hasta hoy la menos conocida de todas, cfr. el conjunto de textos incluidos en Contrahistorias núm. 20, México, 2013. Y también Yvon Le Bot, Subcomandante Marcos. El Sueño Zapatista, Ed. Plaza y Janes, Barcelona, 1997.
  2. Sobre esta muy "Otra Política", cfr. Sergio Rodríguez Lascano, "La forma zapatista de hacer política. (Entrevista)", en Viento Sur, núm. 83, 2005, y también Carlos Antonio Aguirre Rojas, "La Otra Política de la Otra Campaña", en Contrahistorias núm. 6, 2006, y Mandar Obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, Ed. Contrahistorias, 5ª edición, México, 2010.
  3. Sobre lo que fue y significó esta importante iniciativa de La Otra Campaña, cfr. los diversos materiales incluidos en la revista Contrahistorias, núm. 6, México, 2006, y en particular nuestro ensayo, Carlos Antonio Aguirre Rojas, "Ir a contracorriente: el sentido de La Otra Campaña", allí incluido.
  4. 15,000 miembros no es para nada idéntico a 15,000 personas, pues uno de esos 15,000 miembros es el EZLN, que cuenta con cientos de miles de bases de apoyo de dignos indígenas rebeldes, presentes en prácticamente todo el territorio de Chiapas, y otro es el Congreso Nacional Indígena, que agrupa a decenas de miles de indígenas también rebeldes de todo el país, junto a centenas y miles de movimientos, colectivos, grupos y también individuos del más diverso tipo y magnitud numérica posibles.
  5. Sobre este proyecto del Programa Nacional de Lucha, vale la pena revisar los materiales que comprende el dossier de Contrahistorias, núm. 10, México, 2008.
  6. Por eso y más allá de las normales altas y bajas de la atención mundial y nacional hacia el neozapatismo, atención que se ilumina o se apaga según el vaivén de las diversas coyunturas nacionales y mundiales, el movimiento neozapatista sigue siendo, en términos estructurales y tendenciales, un referente ineludible e inspirador para todos los verdaderos movimientos antisistémicos del planeta, además de uno de los más avanzados e importantes miembros de esta misma familia mundial de las luchas y protestas antisistémicas y anticapitalistas. Sobre este punto fundamental, que nos sea permitido reenviar al lector a la lectura de nuestro texto, Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del Buen Rebelde, Ed. Contrahistorias, México, 2013, y en particular al capítulo 6, "El carácter 'modélico' del neozapatismo mexicano dentro de los movimientos antisistémicos actuales".
  7. Esta afirmación es parte del Comunicado "Ellos y Nosotros. V- La Sexta", de enero de 2013.
  8. Sólo para recordar cómo esta vocación y carácter universales de la acción neozapatista ha sido consciente y ha estado presente desde 1994, vale la pena ver, por citar solo dos ejemplos entre muchos otros posibles, el Comunicado del 28 de mayo de 1994, que además de incluir la bella historia del Viejo Antonio, "Los arroyos cuando bajan", incluye también la posdata que dice que Marcos es gay en San Francisco, negro en Sudáfrica, asiático en Europa, y un larguísimo etcétera, es decir, que el neozapatismo encarna a todas las formas de exclusión y de discriminación posibles en todo el planeta (cfr. EZLN. Documentos y Comunicados, tomo I, Ed. Era, México, 1994, p. 243) y también el texto "¿Qué tan grande es el mundo?", del 17 de febrero de 2006, incluido en el sitio de internet de Enlace Zapatista: http://enlacezapatista.ezln.org.mx.
  9. Sobre esta identidad o cercanía de las demandas zapatistas con las demandas enarboladas por el conjunto de las revueltas populares de 2011, en distintas partes del mundo, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, "Las Revueltas Populares de 2011 en Perspectiva Histórica", en Contrahistorias, núm. 18, México, 2012, y también el capítulo V del libro Antimanual del Buen Rebelde, ya antes mencionado.
  10. Sobre esta situación de crisis terminal del capitalismo, que acelera el caos capitalista y lo vuelve cada vez más impredecible, irracional, destructivo y nefasto, aunque con ello multiplica también, felizmente, los focos de la rebelión, la insumisión, el deseo de cambio y la búsqueda de otros caminos y de otras formas radicalmente distintas para el orden social, cfr. Immanuel Wallerstein, Después del Liberalismo, Ed. Siglo XXI, México, 1996, y La Crisis Estructural del Capitalismo, Ed. Contrahistorias, 2ª edición, México, 2005, y también Carlos Antonio Aguirre Rojas, Para Comprender el Mundo Actual, Ed. Instituto Politécnico Nacional, México, 2010, y Movimientos Antisistémicos, Ed. Prohistoria, 2ª edición, Rosario, 2012.
  11. Sobre las posturas del neozapatismo mexicano hacia estos gobiernos "progresistas" de América Latina, cfr. Subcomandante Insurgente Marcos, "De redentores e irredentos", del 16 de julio de 2007, en el sitio en internet de Enlace Zapatista antes citado, la entrevista Corte de Caja, Coedición Ed. Alterno y Ed. Bunker, México, 2008 y también la entrevista "El elemento extra: la organización", en la revista Rebeldía, núm. 42, mayo del 2006. Más en general, véase también nuestros libros, Carlos Antonio Aguirre Rojas, América Latina en la Encrucijada, Ed. Contrahistorias, 7ª edición, México, 2009, y Antimanual del Buen Rebelde, antes citado, en particular el capítulo III.
  12. Estas referencias están incluidas en el Comunicado "Ellos y Nosotros. V- La Sexta", antes ya citado. También allí se agrega que "para el EZLN, ser de La Sexta no requiere afiliación, cuota, inscripción en lista, original y/o copia de identificación oficial, rendición de cuentas, estar en el lugar del Juez o el Jurado, o el acusado o el verdugo. No hay banderas", donde se muestra claramente ese carácter muy laxo y flexible de esta nueva forma de organización propuesta por el neozapatismo mexicano.
  13. Sobre esta inversión fundamental, donde todas las bases son líderes o todos son líderes, y por lo tanto, han dejado de existir dichos líderes, véase el Comunicado "Ellos y Nosotros. V- Las Miradas. III.- Algunas otras Miradas", de febrero de 2013, también en el sitio en internet de Enlace Zapatista, ya antes citado. Sobre la autonomía global, la democracia directa, y el complejo principio del 'Mandar Obedeciendo' de los neozapatistas mexicanos, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar Obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, también antes citado.
  14. Por eso, es muy plástica e instructiva la conversación que tiene la cajera del uniforme naranja con su pareja, reproducida en uno de los recientes Comunicados neozapatistas: "—Bueno, ya, a ver dígame ¿esos zapatistas nos van a salvar?. –No, mi plebeya, no nos van a salvar. Eso y otras cosas, las tenemos que hacer nosotros mismos. --¿Y entonces? –Ah, pues nos van a enseñar. --¿Y qué nos van a enseñar? –Que no estamos solos", en el Comunicado "Ellos y Nosotros. VI- Las miradas. II.- Mirar y Escuchar desde/hacia abajo", de enero de 2013, también ubicable en el sitio en internet de Enlace Zapatista, ya citado. Esta postura de los compañeros, nos recuerda la aguda y penetrante novela de Rodolfo Walsh, Un obscuro día de justicia, que critica precisamente esta idea de hacer depender nuestra libertad, o nuestra salvación, o nuestra emancipación, o la conquista de nuestros objetivos, de la llegada del "líder" providencial, o del "héroe" mitificado, o del personaje heroizado, o de cualquier otro ser externo que no es nosotros mismos.
  15. Naturalmente, el principal autor que sigue siendo imprescindible y más vigente que nunca para entender la esencia de esta explotación económica capitalista, con su centralidad estructurante de lo social en general, y con sus múltiples consecuencias diversas, sigue siendo Carlos Marx. Por lo cual, no es casual que cada vez más adherentes de "La Sexta", en México y en todo el mundo, vuelvan asiduamente a la lectura, al análisis, la recuperación y la rediscusión de varios de los textos marxistas fundamentales, como El Capital, los Grundrisse... o Elementos fundamentales para la crítica de la economía política, el Capítulo VI Inédito, los Manuscritos de 1861-63, las Teorías de la Plusvalía o la Contribución a la Crítica de la Economía Política, entre otros. Sobre esta saludable y muy necesaria recuperación de la Crítica de la Economía Política de Marx, cfr. Bolívar Echeverría, El discurso crítico de Marx, Ed. Era, 1986, y también Carlos Antonio Aguirre Rojas, El problema del fetichismo en El Capital, Ed. UNAM, México, 1984.
  16. Sobre esta caracterización y sus consecuencias principales, cfr. Subcomandante Insurgente Marcos, "Unas palabras sobre nuestro pensamiento", en el libro Crónicas Intergalácticas. EZLN, sin referencia editorial, México, 1996. Y no es casualidad que frente a la exclusión que implican estas "Bolsas de Olvido" creadas por el capitalismo, lo que los zapatistas chiapanecos han reivindicado desde siempre, es su profunda y célebre consigna de luchar por "un mundo en donde puedan caber todos los mundos" (cfr. el texto recién mencionado, p. 70).
  17. Sobre esta cita cfr. "Ellos y Nosotros. V.- La Sexta" en el sitio en internet de "Enlace Zapatista", ya antes citado. Y si es correcta esta hipótesis nuestra, de que la división entre el "arriba" y el "abajo" sociales se vincula de modo importante con la existencia y reproducción de las distintas formas del poder, entonces es claro que un autor fundamental que en torno a este punto debemos de releer y de recuperar seria y sistemáticamente es a Michel Foucault y a sus ricas reflexiones en torno de este problema fundamental.
  18. Sobre este tema de la autonomía global neozapatista, remitimos al lector a la lectura de nuestro libro, Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar Obedeciendo. Las Lecciones Políticas del Neozapatismo Mexicano, ya antes referido.

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W. H. Auden

 

El leitmotiv común al escribir para un aniversario especial de la muerte de un amigo es un fuerte sentido de nostalgia -cuán maravillosas eran las cosas cuando él estaba vivo y cuán tristes son ahora que no está. Este sentido de nostalgia se hace aún más fuerte cuando el amigo fallecido es un intelectual sobresaliente, cuya voz y cuya visión fueron determinantes para una época, que ahora parece casi irreversiblemente cambiada. Cuando el sitio de tal cambio drástico es el hogar y el entorno de aquel colega, con Palestina como su epicentro y más allá, el mundo árabe y musulmán, ganando momentum alrededor de ella, el acto de remembranza se vuelve decididamente alegórico.

 

Este septiembre, conmemoramos el décimo aniversario de la muerte de Edward Said, en un periodo de agitación en el mundo árabe, en el que Palestina es saqueada cada vez más salvajemente con cada instante que pasa. Nosotros, como su comunidad de amigos, camaradas y colegas, activamente recordamos su voz, su visión y su inclaudicable determinación de liderar nuestras causas a través del mundo. Pero, ¿cómo es posible que él siga marcando el rumbo una década después de estar en silencio?

 

Es hecho es que, cuando hoy pienso en Edward Said y en el periodo de más de una década en el que tuve la fortuna de conocerlo como amigo y colega en Columbia, el sentimiento que predomina no es el de pérdida -sino una sensación de suspensión, de pausa. Algunas personas, me parece a mí, nunca mueren para aquellos cuya moral e imaginación política están enraizadas orgánicamente en su memoria. Para mí al menos, la estructura de nuestras ideas políticas se ha quedado intacta desde esa mañana del 24 de septiembre de 2003, cuando me llamó Joseph Massad para decirme que Edward había muerto. Poco antes, me había llegado la noticia del fallecimiento de mi hermano menor Aziz -entonces el sentido de pérdida de un hermano, de dos hermanos, del menor y del mayor, está detenido en el tiempo para mí, enmarcado como si fuera el centro que define el punto focal del lugar al que yo puedo llamar hogar.

 

He escrito en algunas oportunidades sobre mi reacción ante el fallecimiento de Edward Said, y después en mi diario de viaje a Palestina, donde recogí un puñado de polvo de un cementerio bendecido, del Cementerio del Profeta en Jerusalén, cerca del Domo de la Roca, para llevar a Brummana, Líbano, y colocarlo sobre la tumba de Edward; y luego escribí otra nota a pedido de Mariam Said (viuda de Edward) para un boletín que se publicó en homenaje a su memoria en Columbia, en marzo de 2004.

 

Pero en ninguno de esos escritos logré poner nada que se asemeje a un punto final a mis intercambios de índole moral, imaginativa, política o académica con Said. Se centran no tanto en lo que fue Edward Said sino en la influencia que Edward tuvo en lo que yo soy ahora. Al leer esos textos hoy los veo como signos de pregunta en mis continuas conversaciones con la entrañable memoria de Edward. Después de Phillip Rief y George Makdisi, dos de las destacadas figuras intelectuales cuya agraciada sombra se inclina sobre cada oración que escribo, Edward Said está sentado a mi lado, como siempre impecablemente vestido, inquisitivo, de buen humor y con mucha determinación, todo al mismo tiempo, preguntándose qué estoy haciendo.

 

Citando a Said

 

Mucho ha sucedido desde el fallecimiento de Said -y en demasiadas ocasiones hemos pensado qué habría dicho él si hubiera estado con nosotros- sobretodo cuando se iniciaron las revoluciones árabes. ¿Qué habría dicho de las matanzas en Siria, del golpe de estado en Egipto, de los bombardeos de la OTAN en Libia, de la revolución de Túnez , y sobretodo del saqueo continuo y descarado de Palestina?

 

A pesar de que ya no esté presente para compartir sus pensamientos, nos ha preparado para reflexionar junto a él. Ciertos intelectuales destacados son parte integral del alfabeto de nuestra imaginación moral y política. No es necesario que estén presentes físicamente para que sepamos lo que podrían haber pensado, dicho o escrito. Viven en aquellos que leen y piensan en sus ideas -y por lo tanto se vuelven el índice, un componente proverbial, de nuestro pensamiento.

 

Said vivió tan a pleno, a conciencia, con una visión crítica a lo largo y ancho de nuestra época, que es determinante para el pensamiento crítico, como Marx, Freud, Fanon o Dubois, o Malcom X. Ellos son el sonido de nuestro canto, la mirada con la que vemos, el aroma con el que percibimos, un factor determinante para la intuición de nuestra trascendencia.

 

En varias ocasiones, me encontré por casualidad con Said en el campus cuando justamente estaba pensando que conversaba con él, y continuando con esa conversación mental, le decía algo en voz alta -me parece que él hacía lo mismo puesto que de repente me decía algo, como si fuera la continuación de una conversación anterior. Ese sentido de conversación suspendida y retomada sigue vigente, quizás porque me hallo en un estado de negación, quizás por el hecho de que pensadores como Said son epistémicos para nuestro pensamiento, y se siguen brindado a lo largo del tiempo de manera dosificada.

 

Creo que nunca podré hacer el duelo por Edward Said, si entendemos por duelo al ritual de aceptación de una pérdida, porque creo que mi diálogo con él nunca terminará. Sigo viviendo en la misma cuadra donde él y su familia vivieron durantes décadas. Todavía veo por casualidad a su viuda Mariam de vez en cuando en los mismos sitios en que solía verlo a él.

 

Todavía leo sus libros y sus ensayos, escuchando su voz, y aún me conmueven las alegrías y las iras de sus principios en la médula de mis propias ideas políticas. He recorrido una larga distancia desde donde estaba ubicado Edward Said en relación a teorías literarias e históricas, porque además yo comencé desde puntos de partida diferentes a los suyos. Pero yo lo incorporo en mis propios pensamientos, lo siento en mis propios sentimientos, y soy su eco en mis propias ideas políticas. Me siento cómodo con él -como él se sentía cómodo en todas partes pero conciente de que siempre estaría un poco "fuera de lugar", y con el hecho de que he arribado a conclusiones similares (pero no idénticas) a las suyas, desde embarcaciones diferentes y mirando a las costas adyacentes. Fue un facilitador, no un gurú. No buscaba réplicas; sino que permitía que sus amigos acentuaran sus propias características.

 

Intelectuales sobresalientes, como Said o Fanon o Césaire hacen posible que los demás consolidemos nuestra propia voz, y se aseguran de que nunca repitamos lo que ellos dicen, sino que elaboremos para extender sus ideas, que extrapolemos la lógica que ellos plantean, que naveguemos territorios desconocidos con sus brújulas pero no con sus itinerarios. Para mí, es imposible ser un "saidiano" o un "fanoniano", porque ellos fueron tan únicos en su universalidad que no pueden sino estimular tus particularidades, mientras se va formando tu propia intuición de transcendencia.

 

Una nueva organicidad intelectual

 

Con la muerte de Edward Said, nosotros los intelectuales inmigrantes dejamos de ser inmigrantes y nos volvimos nativos de una nueva organicidad. Somos los logros de sus batallas. El teorizó sobre su condición de estar "fuera de lugar" de una manera tan puntillosa y precisa, que después de él, nosotros ya no podemos estar fuera de lugar, sino que estamos como en casa, en el sitio donde colgamos el sombrero y le decimos no al poder.

 

Después de Said se acabaron los intelectuales foráneos, no-nacionales, no-internacionales, del Primer, Segundo o Tercer Mundo. El campo de batalla de las ideas es específico y global al mismo tiempo. No puedes librar ninguna batalla a nivel local sin que quede registrada globalmente. Si no eres global, no eres local y si no eres local, no eres global.

 

Los intelectuales más aburridos e irrelevantes son aquellos que piensan que EE.UU., Irán, India o el Polo Norte son el centro del universo. El universo no tiene centro, ni periferia. Todos andamos flotando. Said era muy específico sobre Palestina -y por lo tanto hizo del predicamento palestino una alegoría metafísica, y la basó en la agonía física y el heroísmo de su pueblo.

 

Carece de sentido hablar de "intelectuales en exilio" después de Said, precisamente porque él teorizó exhaustivamente la categoría en su época. No hay una patria de la que se puede estar exiliado. El capital y el imperio que desea pero no logra el micro-control está en todas partes. No hay salida de ese mundo, y patria y exilio son ilusiones desmanteladas por el capital y la condición del imperio.

 

La nueva organicidad intelectual que Said hizo posible requiere que te arremangues las mangas de la camisa, que te ensucies, para que en medio del caos puedas buscar solaz, luz en la oscuridad, esperanza en la desesperación.

 

Extrañando a Said

 

Hay momentos en que ni siquiera lo extraño, pues de una manera entrañable, él nunca nos ha dejado. Piensas que va a sonar el teléfono y será él para conversar de una u otra cosa; o piensas que te cruzaras con él en el campus o que te enviará un mensaje por internet. No lo extraño porque pienso que nuestra conversación, argumentando ideas, poniéndonos de acuerdo o no, continúa. Siempre está presente -ahí en el medio de una niebla de felicidad y desesperación que agita y hace entrañables todos sus escritos.

 

Y luego, hay momentos, especialmente en el corazón de la madrugada, cuando habitualmente me levanto y comienzo a leer y escribir, a corta distancia de donde él vivía y seguía la misma rutina, que siento súbitamente el peso de su ausencia, la presencia vacía de su ausencia, el aura y el sonido de su voz, su mirada inquisitiva, su manera de hablarte directa y deliberadamente, de manera específica, pero con el aplomo tranquilo de las costas seguras que él ha divisado. Recuerdo el carácter casual de esos encuentros, lo vi justo cuando doblaba la esquina de la calle 116 y Broadway -"tú y tu post-modernidad", me dijo burlón, y cuando yo intenté protestar, agregó: "no te preocupes, yo inventé el término".

 

Le encantaba agregar un shadda totalmente superfluo en medio de mi apellido y lo pronunciaba no solo dos veces sino lo que parecían cinco o seis "ds" extras. "Y ni siquiera es un árabe", decía bromeando, cuando me elogiaba ante sus familiares y amigos. Incontables recuerdos, mensajes de voz y de texto, encuentros casuales, colaboraciones planificadas, eventos académicos conectan mi vida en Columbia University a Edward Said, y están vívidos en mi mente e interactúo con ellos en mi alma cada día de mi vida, y lo haré mientras viva, mientras sea capaz de pensar, recordar, volver a pensarlo a él en mis propios pensamientos.

 

Tengo un cuadro mental de Edward Said que se va desdibujando, y cuanto más se desdibuja, más intensamente lo recuerdo. Era el 28 de abril de 2003. Estábamos en Swarthmore College, Pennsylvania, para celebrar la poesía de Mahmoud Darwish, quien acababa de recibir el Premio Lannan a la Libertad Cultural. Al finalizar la ceremonia, Darwish, Said, Massad y yo fuimos a visitar a nuestra colega y amiga Magda al-Nowaihi, que agonizaba con el cáncer que acabaría con su vida. Magda estaba acostada, una sombra luminosa de lo que fue, pero su sonrisa paradisíaca todavía trazaba surcos en su hermoso rostro. No recuerdo ni una sola palabra dicha en ese momento, solo recuerdo el cuadro alrededor de esa cama, una imagen suspendida en el tiempo, un fresco tallado en el muro más recóndito de mi memoria, y sobre él tres rostros: de Magda, Edward y Mahmoud que ahora brillan con más intensidad.

 

Levinas escribió: "Quizás los nombres de personas, que al ser dichos significan un rostro -nombres propios en el medio de todos esos nombres comunes y lugares comunes- pueden resistir la disolución de significado y permitirnos hablar". Es en ese sentido, que el nombre, la persona y la memoria que llamamos "Edward Said" es determinante para el sentido y el propósito del momento en que firmo mi nombre, al principio o al fin de este homenaje, y me llamo con un nombre propio.

 

Hamid Dabashi es el Hagop Kevorkian Profesor de Estudios Iraníes y Literatura Comparada en Columbia University. Es autor del libro Post-Orientalismo: Knowledge and Power in Time of Terror (2008).

Traducido para Rebelión por Silvia Arana

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2013/09/name-enables-remembering-edward-said-201392411645948919.html

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