Turquía amanece con una huelga general tras una noche con 500 detenidos

El conflicto en Turquía se está alargando más de lo que le gustaría al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que sigue en sus trece y cada pocos días envía a su policía a dispersar las acampadas en el parque Gezi y en la ya simbólica plaza Taksim a golpe de porra, cañones de agua a presión, gases lacrimógenos y gas pimienta. La última vez ha sido este sábado y el resultado ha sido una noche de enfrentamientos entre policías y manifestantes que se ha saldado con 500 detenidos. Además, Turquía amanecía este lunes con la convocatoria de una huelga general por parte de varios sindicatos.

 

Los manifestantes persisten. Durante las más de dos semanas de protestas y acampadas, han perdido y recuperado su plaza su plaza en varias ocasiones. Su protesta, que comenzó con el anuncio de demolición del parque Gezi para construir un centro comercial, ha derivado en una lucha callejera contra el autoritarismo que los manifestantes achacan al gobierno de Erdogan. Esa denuncia de autoritarismo está calando tanto que este lunes varios sindicatos han convocado movilizaciones por todo el país tras una nueva noche de altercados entre manifestantes y policías en Ankara y Estambul, que se ha saldado con 500 detenidos.

 

La cifra ha sido confirmada por los colegios de abogados de ambas ciudades, que concretan que 441 de los arrestos se produjeron en Estambul, escenario de intensos choques entre la Policía y los activistas que ocupaban desde hace semanas la plaza Taksim y el parque Gezi. En Ankara, por su parte, se han registrado al menos 56 detenciones.

 

Campaña de manifestaciones

 


La división del país es manifiesta desde hace más de una semana. En varias ocasiones, el primer ministro ha movilizado a sus bases en diversas concentraciones cada vez que aterrizaba su avión. Algunos de los mítines de Erdogan han derivado, como este fin de semana, en agresiones de sus seguidores a los activistas, también perseguidos por la policía.

 

En este clima de tensión, cinco sindicatos turcos han lanzado una campaña de manifestaciones por todo el país tras la intervención de la Policía para desalojar la plaza Taksim, en Estambul, según informó este domingo el diario Hürriyet, una protesta que también incluye la convocatoria de una huelga general.

 

La Confederación de Sindicatos Progresistas (DI.SK), la Confederación de Sindicatos del Sector Público (KESK), el Sindicato de Médicos Turcos (TTB), el Sindicato de las Cámaras de Ingenieros y Arquitectos Turcos (TMMOB) y el Sindicato de Dentistas Turcos (TDHB) han hecho un llamamiento conjunto para que los trabajadores salgan a las calles a partir de este lunes, 17 de junio.

 

Según un miembro del sindicatos de trabajadores públicos, el número de asistentes a las manifestaciones de este lunes podría ser de "cientos de miles" de personas. Solo la KESK, que agrupa a once sindicatos, cuenta con un 240.000 afiliados.

 

PÚBLICO/AGENCIASAnkara / Estambul17/06/2013 10:18 Actualizado: 17/06/2013 10:30

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Los indignados de Taksim: El despertar de la Turquía aletargada

Las acciones de protesta que arrancaron la semana pasada para salvar un céntrico parque de Estambul de la reconversión urbanística se están mutando en un movimiento social que está despertando a numerosos sectores de la sociedad turca. Pocos creen que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, hará caso a las insistentes exigencias de "Dimisión" que cubren todas las paredes del centro de Estambul, pero nadie duda de que la ocupación de la plaza de Taksim marca un antes y un después en su carrera.

 

"Tayyip no va a dimitir, se quedará en el poder, pero la resistencia continuará; incluso si termina de estar presente en las plazas seguirá en los medios sociales. La gente no olvidará estos momentos de reacción social", opina Muzaffer Baris, pinchadiscos en un local de Estambul. Lo mismo cree Eylem Yanardagoglu, profesora de periodismo en la Universidad de Bahçesehir y experta en nuevos medios. "Veremos probablemente el nacimiento de un fuerte conjunto de medios independientes y ciudadanos. La gente utiliza los medios sociales de forma activa e inteligente, y la prensa convencional ha fallado totalmente a la hora de cubrir las protestas", señala.

 


Los grandes medios turcos ignoraron en sus primeros días las protestas, que se difundieron a través de redes sociales como Twitter y Facebook. "Esto es un despertar real de la sociedad, incluso para la gente apática y apolítica es un movimiento civil, en su mayor parte laico, y sin divisiones étnicas y religiosas, a través de todas las ideologías, y nadie ha intentado secuestrarlo para sus fines", asegura la profesora.

 

De hecho, en la plaza de Taksim se pudieron ver carteles con la cara del Che Guevara al lado de los símbolos de las juventudes nacionalistas turcas de derechas, mientras jóvenes envueltos en banderas turcas participando en bailes donde se enarbolaban las enseñas amarillas del BDP, el partido prokurdo. "Las personas se cuidan mucha unas a otras: el gas lacrimógeno saca su lado humano", concluye Yanardoglu.

 

El afán por mostrar solidaridad era obvio entre los millares de personas que llenaron anoche la extensa avenida que comunica Taksim con el revuelto barrio de Besiktas, donde se registraron los mayores enfrentamientos con la policía. Mientras miles de personas se turnaban en las barricadas para impedir que la policía se acercara a la parte "liberada" de la ciudad, otros centenares repartían sprays de almagato (un antiácido) y agua, para aliviar los síntomas del gas lacrimógeno.


En numerosas mesas de la plaza de Taksim e incluso en las propias barricadas se encontraban provisiones de botellines con esa mezcla blanquecina, convertido estos días en el "maquillaje" favorito de las activistas. Pero también hay brigadas de estudiantes de medicina, reconocibles por sus camisetas blancas, siempre atentos en la retaguardia para socorrer a cualquier herido, en la mayoría de los casos afectados por dosis fuertes de gas lacrimógeno.

 

Al mismo tiempo, en el Parque Gezi, donde nacieron las protestas, hubo mesas de reparto de comida y agua, aportadas por los vecinos. Se trata de manifestaciones de organización espontánea, sin un comité central, sin figuras líder y sin dirigentes, y desde luego sin un rol decisivo del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), al que Erdogan ha acusado de dirigir las protestas para vengar su derrota en las urnas.


Esta acusación "no es más que una táctica para desacreditar a la oposición. El CHP no tiene importancia, no organiza nada, ni tiene capacidad para hacerlo", estima Yanardagoglu, quien tampoco cree que las llamadas a la dimisión de Erdogan puedan tener éxito. "Es muy difícil decir que dimitirá; si deja el poder será de una manera distinta, no como dimisión a causa de las protestas", dice.

 

En todo caso, sí cree que la revuelta puede sacudir la estructura de poder del partido gobernante, el islamista Justicia y Desarrollo (AKP), al tiempo de dar más popularidad al presidente, Abdullah Gül. Baris apunta, sin embargo, que el discurso moderado de Gül y del viceprimer ministro, Bülent Arinç no es más que "el juego del poli bueno y el poli malo".

 

"El jueves pueden ocurrir cosas muy importantes, porque es cuando Erdogan volverá de su viaje al Magreb y ordenará poner fin a las protestas", vaticina el joven activista.



Estambul se echa a la calle tras las disculpas del Gobierno de Erdoga

 

Por JUAN CARLOS SANZ (ENVIADO ESPECIAL) Estambul 5 JUN 2013 - 01:25 CET. El País

 

Estambul es una fiesta. Una marea humana ha recorrido en las primeras horas de esta tibia madrugada del miércoles las arterias que desembocan en la plaza de Taksim, en el corazón de la parte europea de la principal ciudad de Turquía. Miles de personas —jóvenes en su mayoría, pero también parejas maduras y familias con niños— se han echado a la calle en un ambiente de celebración tras las disculpas y los mensajes conciliadores que llegan desde el Gobierno del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.


 
Después de una semana de violentas protestas ciudadanas desatadas por la construcción de un centro comercial sobre un parque adyacente a Taksim y tras la retirada de las fuerzas de seguridad, los ciudadanos han tomado la calle como señal de victoria. “Estamos aquí para vivir este sentimiento colectivo de alegría”, resume Duygu, un estudiante de Psicología de 20 años

 


“La plaza y el parque se han convertido en símbolos de un movimiento civil de resistencia”, añade Fatih, de 23 años y estudiante de Economía. Cientos de jóvenes habían acampado al caer la noche del lunes en los parterres del parque de Gezi, convertido en una auténtica romería. Con músicos, puestos de comida y bebida y tenderetes de las plataformas sociales que encabezan la protesta. Mientras, en la plaza rectangular donde yacen aún algunos vehículos calcinados, ondean banderas de organizaciones políticas y sindicales y pancartas con la leyenda: “Erdogan, dimisión”.


 
Desde la calle de Istiklal, el principal centro de animación nocturna de Estambul, hasta la cosmopolita avenida de la República, grupos que ondean banderas turcas y corean lemas contra el Gobierno se cruzan con hinchas de los equipos de fútbol Besiktas y Galatasaray que entonan cánticos de celebración para sumarse a las protestas. Muchos llevan latas de cerveza Efes en la mano, como si marcharan hacia una verbena y no hacia una concentración política.


 
A las puertas del hotel Diwan, en el cruce de caminos que conduce hacia el Bósforo, un grupo de estudiantes de Medicina, vestidos con batas blancas y con la cara cubierta con mascarillas de quirófano y gafas de bucear, se prepara para atender a posibles intoxicados por los gases de las granadas lacrimógenas. Como cada noche, la protesta intenta llegar hasta la oficina del primer ministro en Estambul, situada en el palacio de Dolmabahçe. Aybur, que cursa tercero de Medicina, lleva un frasco con una solución blanquecina. “Es leche y agua a partes iguales. Es lo único que les podemos ofrecer en el primer momento. Pero si alguno de los intoxicados está muy grave lo llevamos hasta una zona donde varios de nuestros profesores les atenderán. Hemos venido porque estamos indignados ante la desproporcionada respuesta de la policía”, explica. El eco de los disparos de las granadas se mezcla en la noche de Estambul con los gritos de alegría.

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Decenas de miles vuelven a desafiar al gobierno y salen a protestar en Turquía

En un nuevo desafío al gobierno del primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, decenas de miles de personas salieron hoy a las calles de las cuatro principales ciudades del país y resistieron las embestidas de la policía para mantener por tercer día consecutivo las protestas contra la destrucción de un parque público en el centro de Estambul y para rechazar el estilo autoritario del jefe del Poder Ejecutivo.

 

Las tres jornadas de manifestaciones arrojaron ya un saldo de mil heridos y mil 700 detenidos por la policía, aunque casi todos liberados horas después.

 

El epicentro de la movilización popular ha sido desde el 28 de mayo la principal ciudad comercial e industrial del país, Estambul, pero del viernes al domingo las expresiones de enojo contra Erdogan se extendieron a otras ciudades, incluida Ankara, la capital, Izmir y Adana, tercera y cuarta localidades por su población. El ministro del Interior, Muamer Guler, informó que un total de 235 manifestaciones se han realizado en distintos puntos del país desde el miércoles pasado.

 

Residentes de Estambul se congregaron por primera vez el pasado martes en la plaza Taksim para exigir la cancelación de la construcción de un centro comercial y habitacional de lujo en el aledaño parque Gezi, donde hay un zócalo que tradicionalmente ha servido para la realización de concentraciones políticas. La expresión de enojo surgió después de que una cuadrilla de trabajadores derribó una docena de árboles en el espacio público.

 

La respuesta del gobierno fue la dispersión de los manifestantes, principalmente miembros de asociaciones civiles, quienes volvieron a Taksim y convocaron a movilizaciones públicas mayores con el apoyo de otras organizaciones sociales y de partidos políticos de oposición.

 

Varios destacamentos policiales custodiaron las manifestaciones de este domingo, pero sólo en Ankara utilizaron gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar la concentración.

 

Helicópteros de la policía lanzaron gas lacrimógeno sobre edificios en los que algunos manifestantes buscaron refugio el sábado y vehículos terrestres del cuerpo de seguridad acosaron a inconformes en las calles de Estambul.

 


El uso excesivo de la fuerza policial ha sido blanco de críticas de la opinión pública turca, del gobierno de Estados Unidos, la Unión Europea y agrupaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional.

 

Erdogan acusa a opositores de instigar las movilizaciones


Miembro del Partido Justicia y Desarrollo, que basa su ideario político en el islam, pero sin rechazar el Estado laico, Erdogan acusó hoy a la principal fuerza opositora, el Partido Republicano del Pueblo, de ser el instigador de una masiva movilización antigubernamental, pero minutos más tarde rechazó el señalamiento la organización fundada en 1924 por Mustafá Kemal Ataturk, creador del Estado moderno y laico de Turquía un año antes.

 

“Esta reacción ya no es por talar 12 árboles, sino que está basada en una ideología”, dijo el jefe de gobierno en una entrevista difundida por una televisora local, durante la cual también afirmó que la gente que participa en las protestas son “unos saqueadores”.

 

Alcalde de Estambul de 1994 a 1998, Erdogan y su partido ganaron las elecciones parlamentarias en 2002 y consiguieron nuevas victorias en 2007 y 2011, obteniendo mayor cantidad de votos el año antepasado. Los próximos comicios legislativos se verificarán en 2015.

 

A pesar de que en la última década Turquía logró un crecimiento económico sin precedente de 8 por ciento anual, el primer ministro ha sido cuestionado por impulsar leyes que invaden la privacidad de los ciudadanos y significan un retroceso en la laicidad del Estado.

 

Erdogan impuso restricciones a la venta de alcohol, limitó las expresiones públicas de afecto entre las parejas y trató de prohibir el aborto. Algunos sectores han expresado su preocupación por el posible involucramiento de Turquía en una guerra regional, a raíz del enfrentamiento político del gobierno con el presidente de Siria, Bashar Assad.

 

Reuters, Afp y Dpa

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La guerra de Hezbolá en Siria podría engullir a Líbano

Sayed Hassán Nasralá ha cruzado el Rubicón. El presidente de Hezbolá, quien hace exactamente 13 años dijo que su movimiento de resistencia no cruzaría la frontera israelí –pues correspondía a los palestinos liberar” Jerusalén–, ha declarado que Hezbolá traspuso la frontera siria. No sólo eso: el fin de semana advirtió que combatiría “hasta el final” para proteger el régimen del presidente sirio Bashar Assad. Hezbolá, afirmó, “ha entrado en una fase completamente nueva”. No necesitaba decirlo.

 

Cuando escuché aquella promesa de Nasralá, hace tantos años, estaba yo en un tejado en la población de Bin Jbeil, en el sur de Líbano. Hezbolá no avanzaría hacia Palestina. Todos suspiramos con alivio. ¿Qué ocurrió? En esos días, Nasralá aparecía en persona, de pie, rodeado de la adoración sus combatientes y sus familias. Ahora vive oculto. ¿Tendrá lo que se conoce como “visión de túnel”? Asegura recibir cartas de familias que le suplican dejar que sus hijos combatan en Siria. ¿Será visión de féretro, entonces?

 

Por supuesto, era inevitable. Apenas el mes pasado descubrí hombres de Hezbolá combatiendo en la mezquita de Sayda Zeinab, en el sur de Damasco. “No diga que me vio aquí”, me dijo uno de ellos, un tipo amigable que tenía colgados retratos de Nasralá y del líder supremo iraní Jamenei en la pared de su oficina. Venía de ese mismo poblado de Bint Jbell.

 

Dos días más tarde Hezbolá admitió que sus hombres “resguardaban” la mezquita fronteriza. Luego reconoció haber sufrido 12 bajas. No sé si mi interlocutor del otro día estaría entre ellas.

 

Durante varios meses, Hezbolá había reconocido en silencio que sus combatientes “protegían” poblados chiítas dentro de Siria cuyos habitantes eran libaneses. Luego comenzó a repatriar cadáveres. Primero uno, luego seis, más tarde docenas.

 

Una vez que Hezbolá entró en la batalla por Qusayr, junto con tropas sirias, un vocero de esta eficiente y despiadada milicia afirmó que sus combatientes iban en camino a la mezquita de Damasco, pero que los habían guiado mal y se encontraron atrapados en el fuego en tierra de nadie. A ver quién le cree. Qusayr –al lado de la carretera a Latakia y la costa siria– dista sus buenos 160 kilómetros al norte de Damasco. Luego llegaron otros 30 cuerpos a Líbano, así que Nasralá sólo dijo lo que tenía que decir. Habló mucho de Palestina y de la mezquita de Al-Aqsa, pero sus hombres avanzaban al este, hacia el interior de Siria, no al sur hacia Palestina, y la historia lo juzgará por ese discurso.

 

Habló, desde luego, de que los “extremistas” que intentan derrocar a Assad son un peligro para Líbano, de que la Siria de Assad es la espina dorsal de Hezbolá “y la resistencia no puede quedarse de brazos cruzados mientras le quiebran la espalda”.

 

Lo que no dijo es que su milicia chiíta combate a sunitas sirios, cuyos correligionarios constituyen 30 por ciento de la población de Líbano. Por eso estalló una fiera batalla entre los sunitas y los chiítas alauitas de la ciudad norteña libanesa de Trípoli el día que Hezbolá entró en la batalla por Qusayr al lado de los hombres de Assad.

 


Dicho en términos simples, éste es el mayor peligro potencial para el pueblo de Líbano, ya no digamos para la soberanía de su Estado sectario, desde la guerra civil de 1975-90.

 

“Si Siria cae en manos de Estados Unidos, Israel y los tafkiris (extremistas sunitas), la resistencia se verá sitiada; Israel entrará en Líbano e impondrá su voluntad.” Eso dijo Nasralá en la enorme pantalla levantada en la ciudad de Mashgara la noche del sábado, en el 13 aniversario de la liberación del sur de Líbano de la ocupación israelí.

 

Lo que quiso decir es que si Assad cae, el apoyo político y el armamento de Hezbolá –que tiene por origen a Irán– llegarán a su fin. Y ya no habrá un Hezbolá que expulse a los israelíes cuando retornen.

 

Antes que estallemos en risa hueca, recordemos que la destrucción de la república islámica de Irán –Estado teológico creado por el ayatola Jomeini en 1979– es hoy por hoy el centro de la política de Washington y Tel Aviv hacia el país un día llamado Persia. La guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá fue un intento de destruir al aliado chiíta de Irán en Líbano. La batalla contra Assad –apoyada por Estados Unidos, la Unión Europea y todas esas maravillosas democracias amantes de la libertad en el Golfo– es un intento de acabar con el único aliado árabe de Irán. Una batalla rebelde por Siria, apoyada por Occidente, es en el fondo una guerra contra Irán. No es raro que Hezbolá haya revelado su participación.

 

Si, como Nasralá insiste, Hezbolá es en realidad un movimiento de “resistencia”, ¿por qué no apoya la resistencia contra Assad? Además, si Hezbolá es una criatura puramente libanesa, en lo cual insiste Nasralá, ¿qué derecho tiene de enviar cientos, incluso miles de hombres a lidiar las batallas de Assad?

 

Oficialmente, Líbano se ha “disociado” de Siria. Pero si combatientes de su comunidad musulmana más numerosa han ido a luchar por Assad, ¿cómo queda su reclamo de neutralidad política? Nasralá será el líder de Hezbolá, pero no el presidente de Líbano. Por eso el presidente Michel Sleiman advirtió, apenas un día antes del discurso de Nasralá, que Hezbolá no debe permitir que Líbano sea arrastrado a una guerra de sectas. “¿Cómo puede una nación ofrecer un ejemplo tan magnífico de resistencia y sacrificio –preguntó–, si a la vez promueve diferencias sectarias?” Buena pregunta.

 

En su mensaje, Nasralá prometió a sus partidarios “una nueva victoria”. Macbeth no lo hubiera expresado mejor. La sangre atraerá sangre, dicen.

 

Traducción: Jorge Anaya

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Protestas en Europa contra la política de austeridad impuesta por la troika

Miles de personas salieron a las calles este sábado en varios países europeos, principalmente en Alemania, España y Portugal, en ocasión del 15 aniversario del Banco Central Europeo (BCE), día que aprovecharon para protestar contra las políticas de austeridad impuestas tanto por el BCE como por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

La movilización más numerosa se registró en Fráncfort –capital financiera de Alemania, donde se encuentra la sede del BCE y de los principales bancos alemanes–, donde esta semana llegaron manifestantes de diversas naciones europeas, entre ellos Austria, Italia, España, Grecia y los países escandinavos.

 

En esta ciudad se reunieron miles de personas convocadas por el movimiento anticapitalista Blockupy (bloquea y ocupa). Según la policía participaron unas 7 mil personas, pero según los organizadores fueron más de 15 mil.

 

La marcha hacia el edificio del BCE transcurría de manera pacífica hasta que las fuerzas de seguridad impidieron el acceso al distrito bancario a un grupo de encapuchados, quienes hicieron uso de luces de bengala y bombas de pintura. La policía respondió con gases lacrimógenos y la protesta fue interrumpida a causa de los incidentes.

 

“La resistencia en el corazón del régimen de la crisis europea” es el lema de las acciones, dijo un portavoz de Blockupy, movimiento que integran varios sindicatos alemanes, así como la organización altermundialista Attac.

 

“Queremos decir claramente que la política de la troika (compuesta por el BCE, la UE y el FMI) no es la solución”, dijo a la agencia de noticias Afp el vocero de Blockupy, Roland Süss.

 

“Estamos luchando por nuestra sobrevivencia”, indicó Marica Frangakis, de 62 años, una manifestante griega de Attac. En Grecia “las personas están desesperadas tras una crisis de cinco años. Necesitamos más solidaridad. El capital está unido y fuerte, pero más y más voces se expresan en Europa en nombre de la izquierda”, añadió.

 


Con el lema “¡Todos unidos contra la troika!”, miles de personas marcharon también en Madrid hasta la sede de la representación europea. “Estamos luchando contra los dictámenes de la troika, porque creemos que ellos (los dirigentes) gobiernan exclusivamente para el gran capital, contra la voluntad de la mayoría de la población”, dijo a la Afp Rafael Herguezabal, un jubilado de 75 años. “Los gobiernos en Europa hacen lo que la troika les dicta, a costa del empobrecimiento de las clases trabajadoras”, agregó.

 

Unas 80 concentraciones estaban previstas en España por el colectivo Marea ciudadana, que denuncia “el gran fracaso de las políticas económicas de austeridad, los desalojos, la reforma laboral y las privatizaciones” exigidas por la troika, que impuso a ese país un plan de austeridad a cambio de un rescate bancario de más de 40 mil millones de euros.

 

En Lisboa cantos y silbidos marcaron la jornada de manifestaciones contra la austeridad que reunió a miles de personas en la capital y en otras ciudades del país.

 

“¡Troika fuera!”, “¡Gobierno, dimisión!”, reclamaban los manifestantes que se reunieron frente a la representación local del FMI, en el centro de la ciudad, convocados por el movimiento apolítico “Que se vaya al infierno la troika” y por varios colectivos de ciudadanos opuestos al plan de rigor impuesto en Portugal desde hace dos años a cambio de una ayuda financiera de 78 mil millones de euros.

 

Afp

Con información de Cristiano Jak

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Jueves, 30 Mayo 2013 06:30

Atrevido ataque a un convoy

Atrevido ataque a un convoy

Miles de tropas indias iniciaron una búsqueda de los rebeldes maoístas que llevaron a cabo un ataque audaz a plena luz del día a un convoy de políticos del gobernante Partido del Congreso que dejó más de una veintena de muertos esta semana. India ha estado sacudida por el ataque en el estado central de Chattisgarh, uno de los más atrevidos desde hace años, en el que también se hirió a un ex ministro federal y muchos partidarios. Dos líderes locales fueron secuestrados y subsecuentemente asesinados mientras que el fundador de un movimiento antimilicias rebeldes también fue asesinado.

 

Se cree que hasta 200 combatientes rebeldes estuvieron involucrados en el ataque de dos horas. “No es un ataque al Congreso. Es un ataque a la democracia”, dijo Rahul Gandhi, hijo de la líder del Congreso Sonia Gandhi. Gandhi, de quien muchos piensan que será el futuro primer ministro, voló hacia el lugar de la escena durante el fin de semana. “Pero no le temeremos al ataque y continuaremos adelante con entusiasmo”, añadió.

 

Mientras los rebeldes reciben poca atención internacional, pueden estar presentes en 20 de los 28 estados de India y en actividad la mitad de ese número. En 2010 tendieron una celada sobre las tropas indias, que dejó 76 muertos. El primer ministro Singh los llamó la más importante amenaza interna nacional. El tema de los maoístas y lo que ha surgido de su propagación causa debates furiosos.

 

Los que hacen campaña por los derechos humanos, mientras denuncian sus ataques, han sostenido que la explotación por las corporaciones y la creciente pobreza crean condiciones que les permiten a los maoístas reclutar hombres de las tribus comunitarias. Un ex empleado del Ministerio del Interior dijo que el mal gobierno era una de las mayores razones para su diseminación. Las autoridades, en su mayoría, han dejado de buscar el diálogo con los rebeldes y han enviado cientos de tropas a las áreas más afectadas.

 

Uno de los hombres asesinados en los ataques del domingo, Mahendra Karma, era un líder tribal y un miembro del Partido del Congreso, quien era responsable del reclutamiento de los hombres de las tribus locales para unirse a las milicias formadas para luchar contra los maoístas. Las milicias, llamadas Salwa Judum, eran repetidamente acusadas de los abusos de los derechos humanos. Las autoridades también han sido rápidas para tomar medidas enérgicas contra cualquiera que ellos consideren partidario de los rebeldes. En 2010, Binayek Sen, un respetado médico, fue encarcelado después de ser convicto por actuar como correo para los rebeldes. Está apelando contra su condena.

 

El ataque del sábado tuvo lugar en el distrito Bastar, a unos 400 kilómetros al sur de Raipur, la capital del estado de Chattisgarh. La policía dijo que el ataque ocurrió en un área densamente forestada cuando los miembros del Partido del Congreso estaban regresando a Raipur después de una manifestación del partido involucrando a las comunidades tribales.

 

Ayer, un alto oficial de la policía, Ram Niwas, dijo que miles de tropas habían sido enviadas para buscar a los rebeldes maoístas, también conocidos como naxalitos. Hay colinas, ríos y densa forestación y la población es muy escasa. “Buscar en estas áreas es muy difícil”, les dijo a los periodistas. Los analistas dijeron que las emboscadas parecían ser una advertencia para que los oficiales se mantuvieran lejos del bastión de Bastar.

 

También provocó preguntas sobre qué medidas de seguridad habían tomado los políticos antes de partir. Un equipo de la agencia de inteligencia federal fue enviado a Chattisgarh para investigar si los maoístas fueron avisados. “Es como una constante guerra civil aquí”, dijo Aditya Nigam, del Centro para el Estudio del Desarrollo de Sociedades en Delhi. “Ahora ha llegado a ser una situación similar a la de LTTE (Liberation Tigers of Tamil Edlam) en Sri Lanka, cuando sólo se necesita un pequeño error para que una cosa así suceda. Este fue un momento de descuido”, agregó Nigam.

 

El movimiento naxalita comenzó en 1967 como un red de ideólogos de izquierda y jóvenes reclutas en el pueblo de Naxalbari, en las afueras de Kolkata, la capital del Estado de Bengala occidental. Dos de las facciones más importantes se unieron en 2004 para formar el Partido Comunista de India (Maoísta).

 

Ha habido repetidos informes de jóvenes de tribus que fueron reclutados a la fuerza para unirse a los rebeldes. Se estima que el número de combatientes puede llegar a unos 30.000. Sus baluartes están en los que se llama el Corredor Rojo, que va desde la frontera con Nepal a través de los estados de Orisa, Bengala occidental y Andhra Radesh.

 

Por Andrew Buncombe *


Desde Nueva Delhi

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

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Domingo, 26 Mayo 2013 06:12

Cuba, el espía y el hombre lobo

Cuba, el espía y el hombre lobo

René González, el agente cubano recién liberado de las prisiones de los EEUU, despierta las más encontradas reacciones en los cubanos de Miami y de Cuba. Para unos es un espía castrista que debería pudrirse en la cárcel mientras que en su tierra es un héroe al que todos paran en la calle para saludarlo. No podíamos dar un paso sin que nos pararan los cocheros, los parqueadores de automóviles o los transeúntes. En el bar donde hicimos la entrevista no hubo forma de pagar los cafés.

 

Cuando finalmente se deciden a dejarnos conversar le pregunto por qué fue a espiar a los EEUU y me explica que "soy un cubano de mi generación y crecí bajo la amenaza del terrorismo contra Cuba, yo recuerdo los secuestros de pescadores, asesinados muchas veces por grupos terroristas de Miami. Estuve dentro del millón de personas que despidió los restos de los mártires de barbados, cuando el avión de civil de Cubana fue derribado. Así que cuando se me pidió que hiciera esto no lo dudé, me pareció que era mi deber como patriota".


René cree que su país tiene derecho a espiar a los grupos anticastristas de Miami porque "es ético defenderse cuando se es agredido. Hemos sido agredidos por la potencia más grande del mundo durante muchos años y tenemos el derecho de defendernos, siempre y cuando no le hagamos daño al pueblo norteamericano. Nosotros en ningún caso fuimos a dañar a nadie allá, solo ejercimos el derecho a la autodefensa".

 

Gracias a sus conocimientos como instructor de vuelo, el agente "estaba infiltrado en varios grupos, en Hermanos al Rescate, en Democracia, en Comando de Liberación Unido y en otros. Pasé por bastantes grupos, porque todo el que necesita un avioncito, le hacía falta un piloto y yo andaba disponible".

 

Pero asegura que no participaron del derribo en las costas cubanas de dos avionetas de anticastristas en 1996, razón por la cual condenaron a Gerardo Hernandez, el jefe de la red, a 2 cadenas perpetuas. "No tuvimos nada que ver, yo diría que la mayor audacia de la fiscalía para politizar el juicio fue introducir el cargo de Hermanos al Rescate. A Gerardo inclusive no lo pueden acusar de asesinato, sino de conspirar para asesinar, o sea ponerse en combinación con otras personas, en este caso el gobierno de Cuba, para cometer un asesinato, que sería la muerte ilegal de una persona fuera de Cuba, ninguno de los dos elementos se pudieron comprobar", dice a Público.

 

Explica que la dureza de las condenas no se deben a lo que hicieron, "va más allá del juicio, es el ensañamiento contra Cuba, yo diría que es una venganza por toda la resistencia de Cuba. La obsesión del gobierno norteamericano es enfermiza y conduce a las políticas irracionales de los últimos 50 años. Las condenas son una decisión irracional, que responde la subordinación de la fiscalía a los terroristas que controlan Miami, el propio jefe del FBI se vanagloriaba de andar acon esos elementos",

 

Sin embargo, la fiscalía les ofreció negociar y algunos agentes de la red aceptaron. "Además ofrecieron buenos negocios, a uno le dieron una condena de 5 años, estaba acusado de lo mismo que Antonio Guerrero, o sea que le hubieran dado cadena perpetua. Es muy fácil aceptarlo, no es tan difícil para alguna gente", nos cuenta René pero agrega que "tienes que humillarte como persona, cuando te ofrecen la negociación los fiscales norteamericanos te dicen que si no mientes en el estrado y si no haces lo que te dicen, te vas a morir en la cárcel.

 

Y tú no ignoras que estás siendo utilizado como herramienta para acusar a tu país y para agredirlo, para hacer un expediente contra Cuba. Un agente cubano aceptando todo lo que los fiscales quieren en contra de Fidel, del Gobierno cubano, de Raúl, hubiera sido un elemento para reforzar ese expediente.

Entonces estamos hablando de dos elementos que son muy importantes, está tu dignidad como persona y la defensa de Cuba. Fuimos a una misión qué nos podría costar la vida, no la cárcel, y fuimos para defender al pueblo cubano.

 

La vida en la prisión tuvo momentos diferentes, "mientras éramos procesados nos pusieron en aislamiento, en la unidad de castigo de la cárcel y nos mantuvieron allí 17 meses. Realmente nos trataron con mucha dureza, a la familia se le trató muy mal, se me prohibió ver a mis hijas, la atención médica era pésima. Trataron de quebrarnos pero tuvimos la fuerza moral suficiente".

 

Pero "cuando sales de Miami el asunto político disminuye, ya eres un preso más. También depende del nivel de custodia de la cárcel. Es un crimen que Gerardo esté en un nivel de custodia alta, porque esas prisiones son de mucha violencia, con enfrentamientos muy peligrosos entre pandillas.

 

Yo tuve suerte porque caí en una cárcel de media, en el área geográfica del este americano, donde las pandillas no tienen tanta incidencia, y los hechos de violencia eran más reducidos", a pesar de todo nunca le permitieron que su esposa le visitara.

 

René apoya la oferta cubana de entregar al estadounidense Alan Gross, encarcelado en Cuba por entrar clandestinamente equipos de comunicación, a cambio de sus 4 compañeros, pero recalca que "no creo en la salida unilateral de una de las dos partes, me parece absurdo, una muestra su arrogancia".

 

Asegura que "no tengo nada contra el señor Gross, soy del criterio de que el delito político debe recibir cierta benevolencia, si no es un delito atroz, porque tiene otras motivaciones que yo respeto de cualquier parte. Yo vería con buenos ojos que se solucione y que sobretodo se sienten los dos gobiernos y resuelvan todos los problemas que tienen".

 

Canje de presos

 

Una década después de su detención, EEUU captura una red de agentes rusos y los canjea a Moscú casi de inmediato. Sin embargo, se niega a una solución semejante con La Habana. "Cuba rompe un esquema de dominio continental que hasta el triunfo de la revolución no había podido ser cuestionado y de ahí la rabia. A Cuba se la odia por Girón, por la crisis de Octubre, por existir y ser un ejemplo". Recuerda René que "Wayne Smith, uno de los embajadores de EEUU aquí, dice que Cuba despierta en el gobierno americano la misma reacción qué la luna llena en un hombre-lobo".

 

FERNANDO RAVSBERG La Habana24/05/2013 21:07 Actualizado: 24/05/2013 21:27

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Domingo, 26 Mayo 2013 06:02

Noches de furia en Estocolmo

Noches de furia en Estocolmo

Cinco noches de disturbios en la periferia pobre de Estocolmo a manos de jóvenes de barrios desheredados de mayoría inmigrante han echado por tierra la imagen de una Suecia pacífica e igualitaria. Los incidentes, que comenzaron el domingo por la noche tras la muerte de un habitante de la barriada de Husby, ultimado por la policía, que alegó legítima defensa, se fueron extendiendo a unos 15 barrios de la capital.

 

El jueves por la noche, una comisaría de policía fue atacada con piedras en el barrio de Kista y otros dos en el sur de la capital. Aunque durante estos incidentes no hubo que lamentar muchos daños personales –una persona herida en la cabeza por una pedrada en una manifestación en Husby el jueves, un policía herido el miércoles por la noche–, los daños materiales se multiplicaron.

 

Los bomberos dieron cuenta de 90 incendios de coches y en edificios, uno de los cuales arrasó un restaurante el barrio de Huddinge, en el sur de la capital. Estos actos de violencia provocaron un debate en Suecia sobre la integración de los inmigrantes, que representan cerca del 15 por ciento de la población y se concentran en los barrios pobres de las grandes ciudades del país, que sufren una tasa de desempleo mayor que la media del resto de la población.

 

Según responsables de asociaciones locales citados por la prensa, los autores de los incidentes alegan que las fuerzas del orden son racistas y acusaron a los policías de proferir insultos como “mendigos”, “monos” o “sucio negro”. La policía llamó a las eventuales víctimas a denunciar e intentaba minimizar la gravedad de los hechos. “Cualquier caso de personas heridas es una tragedia, todo coche quemado es un fracaso de la sociedad (...) pero Estocolmo no está ardiendo”, subrayó un responsable de la policía de la capital, Ulf Johansson.

 

Los sociólogos subrayaban que la cólera tiene raíces profundas. “Ser joven y vivir en estos lugares de segregación puede ser muy difícil, no tienen prácticamente ningún contacto con otros suecos y a menudo no entienden bien a la sociedad sueca”, estima Aje Carlbom, antropólogo social de la universidad de Malmö.

 

Los barrios donde estallaron los incidentes son conocidos por los habitantes de Estocolmo por su concentración de problemas sociales tales como el desempleo, fracaso escolar y la ociosidad de los jóvenes. Suecia se ha convertido en un destino muy buscado por los inmigrantes en Europa. En la última década ha recibido a cientos de miles de personas de Irak, Afganistán, Somalia, los Balcanes y recientemente Siria.

 

El primer ministro sueco, el conservador Fredrik Reinfeldt, ferviente partidario de recibir a inmigrantes, ha querido dar la imagen de un país unido en el Parlamento. “Querer describir a Suecia como una capital separada de sus barrios periféricos es peligroso, no creo que sea verdad”, afirmó, y se refirió a los autores de los disturbios como “un pequeño grupo de alborotadores”.

 

El ministro para la Integración, Erik Ullenhag, atribuyó los disturbios a un desempleo elevado –del 8,8 por ciento en Husby en 2012 frente al 3,6 por ciento en Estocolmo–, y a otras formas de exclusión de los barrios en los que la población inmigrante es mayoritaria. “Sabemos que hay una discriminación en estos lugares, y estos acontecimientos no mejoran la imagen de estos barrios, donde hay muchas cosas positivas que se producen, pero que están completamente eclipsadas actualmente”, lamentó.

 

Los incidentes fueron ampliamente consignados por la prensa internacional, que los comparó con países que ya han sufrido episodios violentos en las periferias de sus grandes ciudades como Francia y Reino Unido. Según Carlbom, “Suecia sufre una fuerte segregación, pero estos barrios pueden ser mucho más duros en otros países”.

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20 de junio: Segunda marcha de solidaridad intergeneracional

El envejecimiento camina silencioso y galopante en el Distrito Capital, en sus barrios, en Colombia y América Latina, como parte de una problemática social que requiere del concurso del Estado, la familia y el conjunto de la sociedad.

 

Colombia, que aún vive el beneficio del bono demográfico, en menos de 12 años contará con una población mayor que superará a las 8.548.000 personas.

 

Tras esa senda, hay que tener en cuenta que Bogotá cuenta en la actualidad con 729.000 personas mayores de 60 años, las que en menos de 10 años sumarán 1.258.000, con una esperanza de vida de 73.9 años en las mujeres y 69.9 en los hombres.

 

Hoy existen en Bogotá 43.303 personas mayores que se encuentran fuera del Sistema de Seguridad Social. Problemática a la cual hay que anexarle las dificultades en la entrega de medicamentos (sólo el 56% de ellas recibe la totalidad de los medicamentos formulados), cirugías, citas con médicos especialistas y carencia de formación médica con sentido de humanidad.

 

Pero también han llegado a esta capital más de 200.000 personas mayores desplazadas; realidad que se agrava por el registro de 2.780 personas mayores expropiadas de todo, o como se les conoce con eufemismo, “habitantes de calle”. Problemática que para ser atendida de manera adecuada exige la formación y capacitación de funcionarios –de la Secretaria de Salud y Secretaria Distrital de Integración Social– especializados en envejecimiento y vejez.

 

Tarea nada fácil de emprender, toda vez que el Estado y el Distrito dejaron de construir infraestructuras para ofrecer un servicio de atención integral a las personas mayores. Por parte de religiosos, instituciones privadas y otro tipo de figuras jurídicas, se han instalado 540 instituciones para ofrecer servicios de atención a esta población, de ellas solo están visibilizadas 249.

 

Para controlarlas se expidió la Resolución 0182 de 2013, que especifica la implementación de estándares de calidad para los hogares geriátricos y gerontológicos, abordando la normatividad de manera descontextualizada, sin tomar en cuenta las condiciones socioeconómicas de estas instituciones, en su mayoría ubicadas en casas de arriendo. Una aplicación ciega de esta resolución conduciría al cierre y a la clandestinidad de estas instituciones por los abusos de autoridad que cometen permanentemente funcionarios de Control y Vigilancia de la Secretaria de Salud.

 

Pero la problemática por afrontar es mayor, toda vez que en nuestro país existen 2.400.000 personas mayores que no cotizan al sistema de pensiones, miles de las cuales sobreviven con un subsidio de $45.000 y $75.000 que entrega el gobierno nacional, muchos de ellos viviendo en inquilinatos, sin seguridad social de ningún tipo. Para los que habitan la ciudad capital, el Distrito entregaba hasta el año 2011 $95.000, pero por presiones de la marcha del año 2012 se incrementó hasta $120.000.

 

Este dinero era complementado con la alimentación que se entregaba en los comedores comunitarios, ahora cerrados, sustituidos por la entrega de mercados, a todas luces muy pobres, y que por lo tanto no garantizan la alimentación que estas personas requieren. Sin garantía de comida, ni dinero para acceder a un buen plato, el problema de la salud se incrementará.

 

Son estas realidades, donde destaca la falta de compromiso del Gobierno Nacional, con su ausencia de visión adecuada para construir una política pública para “una vejez para todas las edades”, centrada en principios como dignidad y solidaridad, la que ha llevado a distintos colectivos sociales a impulsar la marcha del 20 de junio de 2013. Entre sus objetivos: que se cumpla con la Ley 797 que establece un apoyo económico, de hasta el 50% del salario mínimo legal mensual vigente, para ancianos indigentes de 65 años e indígenas y discapacitados de 50 años.

 

La macha también pretende:

 

- Garantizar la salud universal para todas las personas, como un derecho fundamental, sin ningún costo económico y como garantía prevalente para las personas mayores en su bienestar físico, mental y social. Derecho que no puede ser lucrativo.


- Impulsar la salud comunitaria, donde médicos de familia recorran permanentemente las localidades, viviendas e instituciones donde se encuentren personas mayores, ayudando a la prevención, promoción, atención y rehabilitación, evitando al máximo la hospitalización.
- Crear centros de salud geriátricos, centros de rehabilitación en gerontología, hospital geriátrico, centros psicogerontológicos para atender la salud mental, capacitar a los profesionales en el área de la gerontología y geriatría.


- Implementar parques cubiertos intergeneracionales, para las personas mayores en las diferentes localidades donde cuenten con salas de internet, cineterapia, musicoterapia, salón de juegos, terapia ocupacional y gimnasios propios para personas mayores.


- Interceder ante los medios de comunicación en su compromiso por el reconocimiento de la vejez en Colombia, su identidad, rompiendo con los estereotipos negativos; darle forma a una emisora y un periódico en pro de la persona mayor, como un derecho al lenguaje y a los medios de información


- Implementar una cultura de humanidad y valores, a favor de la persona mayor, por medio de cursos de capacitación, seminarios, foros, diplomados, conversatorios, actividades necesarias de implementar con niños, estudiantes de secundaria, en escuelas de enfermería, universidades, funcionarios del Estado y políticos, todos a favor de la persona mayor.


- Impulsar cursos de capacitación. Seminarios, congresos, conversatorios y diplomados en el área de la gerontología, geriatría, enfermería gerontológica, cursos de cuidadores, recreación gerontológica y relaciones humanas a favor de la personas mayores.


- Poner en práctica la teleasistencia, con un centro de atención de telefonía las 24 horas del día para las personas mayores. Vincular a este servicio bachilleres, lo que demanda su previa capacitación para que estén en capacidad de apoyar, acompañar, ayudar y cuidar a la persona mayor cuando la familia no lo pueda llevar a una cita médica, cuando quiere ir a un cine, a un museo, a una salida ecológica, etcétera.


- Comprometer a las EPS con el aporte de pañales para aquellas personas mayores que no cuenten con recursos económicos, y que se encuentren en estado terminal, con discapacidades o eventos cerebro vasculares.


- Orientar, capacitar y asesorar a los funcionarios de control y vigilancia en relaciones humanas, en conocimientos de gerontología ajustados a la realidad.


- Establecer una veeduría de seguimiento y sanción a aquellos funcionarios que reiteradas veces cometen abusos y atropellos en contra de los centros geriátricos.


- Lograr que las políticas públicas de envejecimiento y vejez no están hechas “para no están hechas”, es decir, para tenerlas en los recintos de los edificios, de los cuales hay que salir e integrarlas en el cotidiano vivir de las personas mayores.


- En esta misma senda, que la política pública de envejecimiento y vejez garantice la promoción, protección, restablecimiento y ejercicio pleno de los derechos humanos de las personas mayores sin distingo alguno, permitiendo el desarrollo humano, social, económico, político, cultural y recreativo, promoviendo el envejecimiento activo para que estas personas –de hoy y del futuro– vivan una vejez con dignidad, a partir de la responsabilidad que le compete al Estado en su conjunto, de acuerdo con los lineamientos nacionales e internacionales.


- Garantizar un presupuesto suficiente para garantizar los derechos de estas personas. Entender que sin fuentes de financiamiento, y sin voluntad, no se construye una política pública efectiva de envejecimiento. Entender en esto que las crisis económicas no son disculpa para violar los derechos humanos de las personas mayores.


Con estos objetivos al frente marcharemos el próximo 20 de junio, sabiendo que el envejecimiento habita en cada uno de nosotros, en nuestras células, en nuestros pensamientos, en nuestros sentimientos y acciones; que a vejez se cultiva a través de los años, la toma en sus manos y no permite que desaparezca de la inmensidad de sus ojos, de la sonrisa de sus labios, del sentir de su piel, de su memoria fugaz y el amor que se enciende cuando están unidos a otros hermanos.

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En cristiano: ¡sin tierra no hay eucaristía!

Para entender la perspectiva bíblica con respecto a la tierra, vale la pena hacer el ejercicio de traducir el comienzo del libro del Éxodo en clave colombiana, así: “Dijo Dios: Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Colombia y he escuchado el clamor que le arrancan sus opresores internos; conozco muy bien sus sufrimientos. He venido a librar a ese pueblo de la mano de sus verdugos y a conducirlo a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel (…). Así pues, el clamor de ese pueblo ha llegado hasta mí y he visto la opresión con que les oprimen. Mi pueblo será liberado de esa opresión” (Éxodo 8, 7-10). Llamo la atención sobre los términos claves en el texto citado, “Opresores-oprimidos-opresión-liberación”.

 

Esos cuatro conceptos –opresor, oprimido, opresión y liberación–, que se corresponden exactamente con las categorías de análisis de la teoría sociológica actual para referirse a los pueblos empobrecidos y a su proyecto político, son el hilo conductor de la historia del pueblo de Israel. Desde el segundo libro de la Biblia, el Éxodo, narración de una gesta heroica libertaria del pueblo sirio-palestino al final del reinado de Ramsés II en el siglo 13 antes de Cristo, pasando por los profetas de los siglos 8 y 7 antes de Cristo, hasta Jesús de Nazaret y la práctica anti-imperial que de él derivan las primeras comunidades de los tres primeros siglos de nuestra era, hay un indicador constante de libertad cristiana: la vida en paz conectada al tema de la propiedad de la tierra.

 

Repasemos algunos episodios para constatar esa tesis: el primero, la ya mencionada liberación de hace 33 siglos, narrada por el libro del Éxodo, tiene como núcleo de las aspiraciones libertarias del pueblo la re-conquista del derecho a la tierra; una hermenéutica simple del texto deja ver varios momentos: el pueblo, eminentemente pastoril, tiene tierra y ésta es poseída con equidad, es decir, ningún connacional es privado del derecho a ella; en un segundo momento se da un despojo: la tierra les es quitada como política legitimada por la monarquía impuesta en su territorio y por las monarquías vecinas; el pueblo sin tierra pierde todo derecho a la vida y todos los derechos que a éste –primordial– son connaturales; se deshace la unidad popular y el pueblo se deslíe en el exilio. Finalmente, la epopeya: el pueblo empieza a convocarse, y busca liderazgos, y evoca una fuerza trascendente que lo convoque y reunifique; encuentra que el Yahveh-Dios en quien ha creído, siempre ha estado de su parte. Deja el pueblo que esa fe yahvista le hable; Yahveh le dice, justamente, que le va a llevar de la opresión a la liberación y que la señal de ésta será la re-conquista de la tierra.

 

En los profetas del siglo octavo antes de Cristo es reiterado el tema de la tierra y de sus frutos. Amós, por ejemplo, cultivador de higos que predica en el reinado de Jeroboam II –época en la que el reino del Norte se expande y enriquece en medio de grandes lujos que insultan la miseria de los oprimidos y el culto se vacía de contenidos y se hace cómplice de la opresión–, denuncia el ultraje de los campesinos que son “pisoteados” y “suprimidos” y anuncia que “la tierra se va a estremecer”, es decir, que las leyes de su posesión y dominio serán subvertidas1. En lenguaje épico, el profeta dibuja el nuevo ordenamiento del mundo judío: “vienen días en que el arador empalmará con el segador / y el pisador de la uva con el sembrador; / destilarán mosto los montes / y todas las colinas se derretirán. / Entonces haré volver a los deportados de mi pueblo Israel; / reconstruirán las ciudades devastadas, / y habitarán en ellas, / plantarán viñas y beberán su vino, / harán huertas y comerán sus frutos. / Yo los plantaré en el suelo / y no serán arrancados nunca más / del suelo que yo les di, / dice Yahveh, tu Dios”2.

 

Oseas profetiza en tiempo de los últimos reyes de Israel, entre los años 743 a 724 antes de Cristo, tiempos revueltos en los que se dan conquistas asirias, asesinato de 4 reyes en 15 años, corrupción religiosa y moral, desplazamiento de la tierra por fuerzas invasoras extranjeras. Anuncia el profeta que el Israel despojado y humillado volverá a su tierra: “los hijos de Yahveh vendrán azorados de occidente, / azorados vendrán desde Egipto, como un pájaro / como paloma desde el país de Asiria; / y yo los asentaré en sus casas”3.

 

Miqueas, campesino como Amós, profetiza a finales del siglo 8 antes de Cristo, cuando el pueblo retorna del destierro; es por eso que habla en simultáneo de las promesas para el futuro y del juicio a los opresores despiadados: “Ustedes que detestan el bien y aman el mal / que arrancan la piel de encima de los pobres / y la carne de sobre sus huesos, (…) / ustedes sembrarán y no segarán”4. “Voy a reunir a mi pueblo todo entero, recogeré al resto de Israel; los agruparé como ovejas en el aprisco, como rebaño en medio del pastizal, y no tendrán miedo de nadie”5.

 

Aunque en los evangelios canónicos –Mateo, Marcos, Lucas y Juan–, siete u ocho siglos después de los profetas, no aparece ninguna alusión directa de Jesús a la tierra, sí aparecen alusiones explícitas, poéticas y radicales, a la liberación del pueblo y a la ruina del imperio con todas sus políticas, como ésta de Lucas: “El Señor me ha ungido y me ha enviado a anunciar la buena noticia a los pobres y a proclamar la liberación a los oprimidos”6. Jesús actualiza en su praxis la misma vena libertaria de su madre, la campesina María, quien, en un momento clave de su existencia, se apropió del canto libertario de una profetisa de varios siglos atrás7 para decir: “alabo al Dios mi salvador que dispersa a los soberbios de corazón y derriba a los poderosos de sus tronos; que levanta a los humildes, colma de alimento a los hambrientos y a los ricos los despide vacíos”.

 

La eucaristía de los seguidores de Jesús hasta comienzos del siglo tercero de nuestra era reproducía, exactamente, ese espíritu de 13 siglos de luchas por el derecho a la tierra y por todos los derechos: se reunían en las casas, comían y bebían sin distinciones de procedencia económica o social, recordaban el espíritu de Jesús que los mantenía juntos y pactaban acciones en contra de todas las políticas excluyentes y opresoras del imperio8. Tanto así que uno de los líderes de aquella espiritualidad predicó y escribió “la tierra que sobrepasa tu necesidad de ser ya no te pertenece más”. Esta teoría cristiana y esta praxis podría denominarse hoy deslegitimación cristiana de la concentración de la tierra en pocas manos.

 

Las comunidades cristianas de hoy en Colombia, partícipes insoslayables en las conversaciones nacionales por la paz, al problematizar la posesión de la tierra, sólo tienen un camino de fidelidad a lo que inspira y da razón de ser a su existencia: defender litúrgica, teológica y políticamente, venga de donde viniere, la iniciativa de la creación de “zonas de reserva campesina – ZRC” que aseguren la decisión consensuada de eliminar las causas del conflicto en el país, camino único para construir una paz sustentable, firme y duradera9.

 

* Teólogo, promotor de “Comunión sin fronteras” Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


1 Amós, capítulos 8 y 9.
2 Amós 9, 13 – 15.
3 Oseas 11, 10 – 11.
4 Miqueas 3, 2; 6, 15;
5 Miqueas 2, 12.
6 Lucas 4, 18 - 19
7 La profetisa Ana: 1er. Libro de Samuel 2, 1- 10
8 Ver: COX, Harvey, “El futuro de la fe”, 2009.
9 Ver: “Las tierra de la ira”, Álvaro Sanabria Duque. En: desde abajo, abril 20 – mayo 20 de 2013.

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