Lunes, 07 Mayo 2012 07:05

¿Apenas empieza?

¿Apenas empieza?
“Estoy aquí porque quiero acabar con el imperialismo”, le contesta un manifestante de Ocupa Wall Street a un reportero de un noticiero de televisión local de Nueva York que preguntaba sobre la amplia gama de “temas” que congregaron a miles el 1º de mayo. ¿Y cómo va eso?, le preguntó el reportero audaz. “Bastante bien”, le respondió el joven afroestadunidense con amplia sonrisa.


De repente aquí se vale afirmar cosas que antes estaban fuera del debate público –hasta lo que se oye ingenuo e inocente, como “cambiar el mundo/país”, derrotar el imperialismo, luchar por justicia, dignidad, paz y libertad. El debate, hasta hace poco, era reducido a propuestas pragmáticas y peticiones bien elaboradas que se presentan ante los poderosos, quienes, con todo gusto, escuchaban e invitaban a foros, talleres y seminarios para abordar todos los temas, y así dar la impresión de que en este país el juego está abierto a todos (si se portan bien).


Pero al surgir el movimiento Ocupa –como ocurrió con la rebelión popular en Wisconsin hace unos meses y, unos años atrás, con las movilizaciones masivas de inmigrantes o con el movimiento altermundista que surgió en Seattle– tembló la cúpula por la sola razón de que los opositores decidieron no jugar en el tablero oficial, o sea, rehusaron jugar el juego y aceptar sus reglas.


“Ocupa está de regreso”, fue el titular en medios por todo el país, en voces esperanzadas de jóvenes y veteranos de luchas sociales, en voces alarmadas por algunas autoridades, después de que decenas de miles respondieron a la convocatoria de Ocupa Wall Street a festejar “un día por el 99 por ciento” el 1º de mayo, y con ello rescatan los fantasmas de la historia de los rebeldes de este país, incluidos los inmigrantes de hace un siglo y los de hoy. Expulsado de sus campamentos y de las primeras planas durante el invierno, Ocupa mostró que sigue ocupando parte del debate nacional.


Estas voces no reaparecieron sólo por un día; están por todas partes todo el tiempo o, como ellos dicen, “todo el día, toda la semana, ocupa Wall Street”. Y ahí mero, en Wall Street, se oyen todos los días nuevas palabras. “Soy un ocupa, soy el jardinero, soy el estudiante, soy el gay… Soy un ocupa, muéstrame respeto. Yo deseo que muera todo este sistema corrupto”, se escucha de boca de un joven en las escalinatas del monumento a Washington frente a la Bolsa de Valores en Nueva York, mezcla de poema y discurso (después se descubre que sus padres fueron militares que murieron en Afganistán). A su lado, otro afirma ante una bola de turistas y empleados: “estamos perdiendo la paciencia con la opresión, nos vamos a levantar, estamos hartos del futuro que nos ofrecen, estamos perdiendo la fe en este sistema”, y otra voz advierte: “no es aceptable la complacencia en una crisis”, y denuncia los efectos de los medios y los juegos de video, y los Facebook y más, sañalando que éstas son las “armas de distracción masiva”. Todo esto desde lo que llaman la “jaula de libre expresión”, una sección bordada por barreras de metal donde las autoridades permiten no más de 25 manifestantes para su “libre expresión” en esta zona, donde todos los días jóvenes y viejos recitan estos mensajes.
Algunos dicen, incluso aliados progresistas, que todo está escasamente enfocado, muy “idealista”, muy disperso y que no puede llegar muy lejos. Pero parece que para las cúpulas es alarmante y potencialmente peligroso.


El despliegue masivo de policías en decenas de ciudades el 1º de mayo de nuevo ofreció comprobación visible. Pero también lo muestran las “alertas” emitidas por varias empresas y organizaciones, advirtiendo sobre posibles “amenazas” a la tranquilidad pública. Por ejemplo, el servicio de seguridad de la sede mundial de la Organización de Naciones Unidas en Nueva York emitió una alerta a sus miles de empleados: “manifestantes de Ocupa Wall Street están llamando a que los trabajadores realicen una huelga general (el primero de mayo)… y también solicitan que estudiantes se sumen a su protesta y boicoteen clases ese día. Además, la policía de Nueva York ha alertado que podría haber planes para interrumpir el tráfico en algunos de los puentes, túneles y ferries…” ¡Uy, qué susto!


¿Qué provoca tal alarma? El hecho es que todos, TODOS, saben que el mensaje básico de Ocupa es innegable: el 1 por ciento ha concentrado la riqueza a un nivel sin precedente desde 1928, mientras 99 por ciento de la población –y sobre todo los trabajadores– han visto el fin de lo que se llamaba el sueño americano. Por eso, el vocabulario introducido por Ocupa se ha vuelto parte del diálogo nacional a todos los niveles y se ha integrado en los medios, en la política, en la academia, en todas partes, desde la Casa Blanca hasta esquinas olvidadas del país.


Noam Chomsky afirma que Ocupa es la primera respuesta organizada a “la guerra de clase y la guerra contra los jóvenes también”, librada por la cúpula empresarial durante los últimos 30 años a través de las políticas neoliberales en Estados Unidos, las mismas que se aplicaban al tercer mundo, y que justo lo que comparte Ocupa con la primavera árabe es que “ambos son respuestas a las repercusiones de los programas neoliberales”.


Algunos dicen que todo esto se está dispersando y no tiene futuro por no jugar sobre el tablero de la política nacional; otros dicen que el futuro depende de que este movimiento logre transformar ese tablero. Podría ser el fin, pero también, como dicen algunos, podría ser sólo un aviso de que el “inicio se está acercando”.

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Occupy Wall Street y el deseo de la huelga general

Uno de los organizadores de Occupy Wall Street (OWS) que estuvo presente desde las reuniones de planificación anteriores al comienzo de la ocupación del 17 de septiembre, tiene un anuncio sorprendente en su timeline de Facebook. La imagen procede de la serie “Life After People” del Canal Historia, y se trata de la interpretación artística de un paisaje urbano una vez que el ser humano haya desaparecido del mismo. El silencio y los árboles rodean los edificios mientras éstos se desmoronan. Decir que esta imagen está relacionada con los planes que el movimiento tiene para el 1º de Mayo, en los que la persona que la colgó está implicada, haría removerse en sus asientos tanto a los paranoicos presentadores radiofónicos de la derecha como a los primitivistas más anarquistas. Y no les faltaría razón. Desde que la idea de preparar el May Day comenzara a adquirir fuerza entre los participantes más devotos de Occupy Wall Street el pasado enero, ésta ha venido acompañada de una corriente que vislumbra una idea de ciudad radicalmente diferente.
 

Lo visionario, sin embargo, no ha estado separado de lo mundano. A lo largo del proceso de planificación del May Day de Nueva York, que ha contado con una media dos reuniones semanales, los anarquistas que persiguen la destrucción del Estado y el capital han dado muestras de su paciencia a la hora de organizar una manifestación histórica codo con codo con los sindicatos, los grupos de defensa de los derechos de las personas migrantes y las organizaciones comunitarias. A pesar del carácter inestable de dicha coalición, ésta ha evitado reivindicar lo imposible: una huelga general. En su lugar, la coalición habla del “día del 99%”, utilizando el eslogan “Legalización, unión, organización”. Sin embargo, cada vez que surgía una oportunidad para ello, los participantes de OWS se han hecho eco del llamamiento a la huelga general para el May Day que surgió de la asamblea general de Occupy Los Ángeles en diciembre. Durante la rueda de prensa celebrada el 4 de abril en la que se anunciaban los planes de la coalición, el representante de OWS evitó pronunciar esas palabras en todo momento, pero tras el discurso se quitó la ropa que llevaba para mostrar una camiseta interior en la que se podía leer “huelga general” en letras rojas.
 

Entretanto, una especie de grupo de artistas disidentes llamado Strike Everywhere, compuesto por “anarquistas, anticapitalistas y autónomos”, ha establecido como su objetivo principal la huelga general, utilizando, tanto en la calle como en la red, imágenes bellas y obscenas a modo de semillas para la revuelta.
 

Dichos llamamientos a la huelga general suscitan preguntas interesantes sobre cómo puede ser una huelga en una sociedad con los índices más bajos de afiliación sindical. El empleo es a menudo intermitente, inadecuado y antidemocrático, aunque no parece que la gente piense que pueda ser de otro modo. Además, a diferencia de las huelgas tradicionales respaldadas por sindicatos, OWS no ofrece ninguna defensa a la larga para aquellos huelguistas que sufran represalias de sus jefes. Entonces, ¿de qué tipo de huelga estamos hablando? ¿Qué nuevas formas de organización laboral pueden existir más allá de los sindicatos cuyas manos están atadas por contratos y leyes represivas? Puede que las próximas huelgas, ya sean el 1º de Mayo o cualquier otro día, no vuelvan a parecerse a ninguna otra huelga anterior. Strike Everywhere, por ejemplo, ha estado convocando asambleas para “trabajadores de servicios y en precario” con la intención de crear nuevas redes de solidaridad, y lo mismo se está haciendo a través de internet. Para aquellos que no pueden faltar al trabajo o al colegio, OWS está llamando a un boicot de consumo: huelga de trabajo doméstico, de compras, de bancos. Y por supuesto…“¡tomar las calles!”
 

Actividad frenética

 
Cuando los integrantes de OWS que están preparando el May Day no están planificando, pegando carteles, creando vídeos virales, negociando o tuiteando, están estudiando historia (la masacre de Haymarket, Rosa Luxemburgo, etc.) mediante viejas películas, talleres de aprendizaje colectivo, fanzines o el periódico del movimiento, Tidal. Todo ello al mismo tiempo que se calienta el ambiente en las calles.
 

Cada viernes se convocan las marchas de “Entrenamiento de la Primavera” para celebrar el cierre de la bolsa de valores, y en cada una de ellas los participantes ponen a prueba una nueva táctica creativa, como la “civil”, en la que se confunden con el resto de los viandantes para evitar los bloqueos de la policía, o la de la “fusión”, en la que desarman a la policía simulando una muerte colectiva o fundiéndose en un abrazo colectivo. El “Entrenamiento de la Primavera” culmina con el “gong del pueblo”, que sustituye a la campana de la Bolsa de Nueva York mediante las voces de los manifestantes, que se distribuyen formando círculos concéntricos al grito de “¡Ding!”.
 

Nadie sabe, sin embargo, qué pasará tras el gran día. Entre los organizadores existe un silencio sospechoso en torno a este asunto. Convocan a una huelga general el 1º de Mayo, pero ¿el 2 de mayo se vuelve al trabajo? Hablan de construir un poder para el 99%, pero ¿para qué? Algunos de ellos, por lo menos, han comentado algo sobre los días internacionales de acción convocados en Europa para el 12 y el 15 de mayo. El 12 coincide con el aniversario de la Gran manifestación que se celebró el año pasado en Wall Street. Pero, por encima de todo esto, existe la sensación de que si el May Day es un éxito y no supone una decepción aplastante, lo que sigue surgirá de manera orgánica a partir de ese momento, en una ciudad que de alguna manera no será como la que es ahora y que, desde este lado del 1º de Mayo, no somos capaces de imaginar.

 

 24 HORAS DE MOVILIZACIONES
 

El plan para el 1 de mayo, si es que se puede hablar de un solo plan, comienza a las ocho de la mañana en el parque Bryant, en Midtown. De ahí, los integrantes de OWS y el resto de las organizaciones implicadas se dividirán en piquetes y otro tipo de grupos que se dirigirán a una o varias de las multinacionales con oficinas en la zona. Entretanto, en el parque se organizará un mercado de “ayuda mutua” con comida, talleres, atención médica, clases de aprendizaje colectivo, programas de radio, masajes, reparación de bicicletas, establecimientos gratuitos, etc. A lo largo de la tarde el escenario de acción se trasladará (probablemente por medio de una marcha festiva) hacia la Union Square, donde se manifestarán los sindicatos y los grupos por los derechos de los migrantes. De ahí, a última hora de la tarde, tendrá lugar una manifestación pacífica y legalizada. Parece haber un consenso generalizado en torno a que la mayor parte de los arrestos por parte de la policía se llevarán a cabo al final de dicha manifestación.


Por Nathan Schneider / Waging Nonviolence (Nueva York)

Lunes 30 de abril de 2012.  
 

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Occupy Wall Street convoca a huelga general en Estados Unidos
El movimiento Occupy Wall Street, también conocidos como Los Indignados, convocó a una huelga general el próximo primero de mayo en protesta contra la avaricia y los abusos financieros de los sectores más ricos.

“Un día sin el 99%” “No trabajo, no escuela, no ir de compras, no limpiar las casas, no a las operaciones bancarias” Lo más importante ¡Tomar la calle!, dice un texto publicado en el sitio web del movimiento que el sábado próximo cumple casi seis meses de su existencia.

Los activistas declararon que la tregua de invierno y la suspensión de las marchas en Estados Unidos fue “para trabajar con las comunidades locales a fin de crear y expandir una red de relaciones.”

La primera acción de la campaña “Ocupar Wall Street” en esta primavera se realizó en Nueva York el jueves con motivo de la visita a la ciudad del potencial candidato republicano a la presidencia Mitt Romney.

Los manifestantes y miembros de grupos sindicalistas, cargando un ataúd negro y una urna para las cenizas en el que se leía “lugar para el trabajador” imitaron una procesión fúnebre alrededor del Hotel Waldorf Astoria, donde Romney se reunió con sus partidarios para recaudar fondos.

Los reunidos disfrazados algunos como hombres ricos de negocios, se burlaron del ex dirigente del fondo de inversiones Bain Capital, Romney presentándolo como el “Sr. 1%”, en referencia al grupo de estadounidenses más ricos, frente al otro 99%, de restante de la población del país.

La primera marcha del movimiento “Ocupa Wall Street” se celebró en Nueva York el 17 de septiembre de 2011. Desde entonces, los activistas organizaron marchas semejantes en todas las ciudades importantes de EEUU, incluidas Los Ángeles, Miami y Washington, así como en Europa, Australia y Nueva Zelanda.

Los activistas protestan contra el desempleo, los organismos financieros y la política económica de los gobiernos que ellos tachan de “terrorismo financiero”, así como contra la minoría acomodada. Las protestas, habitualmente pacíficas, se extendieron ya por 951 ciudades de 83 países.

(Tomado de La Radio del Sur)

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El intento de Perú de atajar la minería informal eleva el malestar social

En la región Madre de Dios (selva sudeste, frontera con Bolivia y Brasil) la población vive afectada por el mercurio vía el agua, los peces, las plantas y el aire, contaminados por quienes se dedican a la minería informal o ilegal. Es difícil medir las dimensiones de ese tipo de actividad extractiva, pero esta semana una fuente oficial reveló que se desarrolla en 21 de las 25 regiones.

El biólogo César Ascorra, secretario general de Cáritas en Madre de Dios, precisa que se entiende como minería informal la que se realiza sin haber terminado los trámites en el Ministerio de Energía y Minas para explotar una concesión. Además, se le denomina ilegal cuando ocurre en zonas reservadas o de amortiguamiento (en entornos medioambientales únicos por su biodiversidad y vulnerabilidad).

Este miércoles, 10.000 mineros informales se enfrentaron a la Policía Nacional como parte de un paro que ya llevaba nueve días en Madre de Dios en rechazo a una norma aprobada a fin de febrero, que castiga la minería informal o ilegal hasta con diez años de pena privativa de la libertad.

El martes los gremios mineros de Madre de Dios habían suspendido el paro para dialogar con el gobierno pero discreparon con los términos que propuso el Ejecutivo y terminaron pateando el tablero.

El enfrentamiento dejó como saldo tres personas muertas y más de 60 detenidos, mientras que movilizaciones similares ocurrían en Puno y Piura.

Quién hubiera imaginado estas consecuencias cuando empezó la conquista del Perú en el siglo XVI: “Antes los incas realizaban la extracción de oro solo mediante el lavado (minería aluvial), pero los españoles introdujeron el azogue”, comenta Ascorra.

Más de cien mil personas trabajan directamente en la minería informal, de acuerdo al cálculo oficial realizado a fines de 2010 por una Comisión Técnica Multisectorial del Estado que propuso un plan de regularización.

Entrevistada por El País, Juana Kuramoto, coordinadora de dicha comisión, dijo: “De nuevo están teniendo la visión de que es más fácil perseguir a 20 mil o miles de mineros que seguir a quienes controlan este negocio: empresas formales mineras que compran informalmente”.

 “El Estado no tiene recursos ni personal para ir tras miles de mineros. En las recomendaciones dijimos que había que tener inteligencia tributaria, revisar a quién se exporta o se vende, evaluar los permisos para importar maquinaria: son de 30 a 50 grandes entidades que financian la minería informal”, añade la investigadora del thinktank Grupo de Apoyo al Desarrollo Grade.

Kuramoto indica que la producción ilegal de oro es comprada por empresas formales que luego pueden enviar su carga y exportarla.

“En 2010, Yanacocha (el mayor productor de oro en el Perú) produjo 90 toneladas anuales y calculamos que la minería informal hizo 30 toneladas anuales: eso significa que produce aproximadamente una tercera parte”, dice.

El estudio que coordinó Kuramoto en 2010, refiere que las principales zonas de establecimiento de productores informales o ilegales son Madre de Dios, Piura (costa-selva), Ica (costa central), Arequipa, Ayacucho, Cusco, Apurímac (sierra sur-central), Puno (frontera con Bolivia), La Libertad y Cajamarca (sierra norte). Sin embargo, las más afectadas por deforestación y contaminación son Madre de Dios, Puno, Piura y Arequipa.

En Madre de Dios –conocida en el Perú como la región con la mayor biodiversidad– un área de dos kilómetros de largo por medio de ancho en la zona de amortiguamiento de la reserva Tambopata, ha sido deforestada por esta minería sólo en tres meses, comenta el representante de Caritas.

Ascorra revela que la rapidez con la que avanzan los informales en la ocupación del espacio, se debe al alto precio del metal: ahora está en casi 2000 dólares la onza. Kuramoto coincide: “Cuando hicimos el plan y las recomendaciones, la onza estaba en US$ 1400: ahora a US$1800, la extracción es rentable en todas las regiones”.

Por otro lado, esta semana, el viceministro de Desarrollo Estratégico del ministerio del Ambiente, Gabriel Quijandría, reveló que el país pierde de 250 millones a 500 millones de dólares anualmente, por pasajes no comprados.

Ascorra destaca en particular los impactos sociales de la extracción ilegal e informal, pues genera daños en la salud, especialmente en niños y gestantes, pero por otro lado, hay mucha violencia y muerte en el sector.

“En Europa, por la crisis, las personas están ahorrando en oro: deberían asegurarse de comprar ‘oro sin sangre’, sin mercurio, eso sería comercio justo”, añade.

Por Jacqueline Fowks Lima 16 MAR 2012 - 10:18 CET

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Paran los metalúrgicos contra Monti y la Fiat
Mientras el gobierno italiano se enfrentaba ayer duramente a nivel diplomático con el inglés, a causa de la muerte de un ingeniero italiano en Nigeria, más de 50 mil trabajadores y estudiantes marchaban por las calles de Roma en ocasión de una huelga nacional del sindicato metalúrgico contra el gobierno de Mario Monti y la Fiat.

El gobierno italiano y el presidente de la República, Giorgio Napolitano, protestaron públicamente porque no fueron avisados de una operación comando de las fuerzas especiales inglesas para liberar a algunos secuestrados por organizaciones islámicas extremistas en Nigeria. La operación fue un completo fracaso y los secuestrados murieron, entre ellos un ingeniero italiano, sobre cuyo caso se supone que se estaban haciendo tratativas.

Tal vez sensibilizada por esta noticia, la manifestación se realizó casi sin incidentes en uno de los recorridos permitidos por la policía que, en este caso, después de las violentas marchas de octubre pasado, decidió filmar todo paso a paso mediante cámaras colocadas en el itinerario. No faltaron, sin embargo, algunos estudiantes heridos por otros de derecha en una trifulca, y el lanzamiento de huevos contra un banco sobre cuyas paredes los estudiantes colocaron un cartel que decía “Con los deseos de una pronta bancarrota”. Otros, mientras tanto, hicieron una breve toma de un local del INPS (Instituto Nacional de Previsión), en simbólica referencia al sistema jubilatorio transformado por Monti. Entre los manifestantes serpenteaba un pulpo gigante con una inscripción que decía “Finanzas globales” y, en los tentáculos, llevaba muñecos con las caras de Monti, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Pero, curiosamente, el partido más tradicional de la izquierda, el Partido Democrático (ex comunistas), no adhirió a la marcha porque participaban los No TAV, los militantes ambientalistas y radicales que cuestionan el Tren de Alta Velocidad (TAV) que se está construyendo en el norte de Italia.

La FIOM (Federación de Empleados y Obreros Metalúrgicos), el sindicato que organizó la huelga, es uno de los más poderosos de Italia y de los más combativos. A punto tal que la Fiat ha decidido hace algún tiempo no permitir el retorno al trabajo de los asociados a este sindicato que cuestionan los acuerdos firmados con los trabajadores. Por eso, la manifestación no sólo apuntó sus cañones contra el gobierno, pidiéndole que no toque el artículo 18 del estatuto de los trabajadores que garantiza la estabilidad en el trabajo, sino también contra la Fiat y su gerente general, Mario Marchionne, que amenaza con cerrar dos fábricas más en Italia, sin importar la masa de trabajadores que quedarán en la calle. Desde que Fiat pasó a ser socia mayoritaria de la norteamericana Chrysler, mira con mucha atención el mercado estadounidense y de otros países, incluso América latina, donde el costo de un trabajador para la empresa es mucho menor que en Italia. El secretario de la FIOM, Maurizio Landini, dijo al concluir la marcha desde un palco colocado en plaza San Giovanni que “Marchionne debería manifestar su disponibilidad para abrir nuevas tratativas con los trabajadores, además de hacer nuevas inversiones en Italia y, sobre todo, garantizar las libertades sindicales”.

La ausencia del Partido Democrático en la marcha, por lo demás, causó no pocas críticas, aunque algunos de sus dirigentes se presentaron a nivel personal. Entre ellos el senador Vincenzo Vita, quien explicó que “lamentablemente mi partido no ha entendido que ésta es una manifestación en defensa del trabajo y no contra la TAV. Creo que en un momento tan difícil como éste era importante estar presente”. Los metalúrgicos en cambio recibieron el apoyo de otros partidos de centroizquierda, como Italia de los Valores (IDV), Comunistas Italianos e Izquierda, Ecología y Libertad, cuyo líder y presidente de la región Apulia, Nichi Vendola, marchó ayer junto a ellos. En una nota, el IDV pidió que el gobierno de Monti “escuche los pedidos de los trabajadores, que son el verdadero recurso para la reactivación económica”. “Es gravísimo –dijo además– que el gobierno insista con reformar el artículo 18, que no tiene nada que ver ni con las razones ni con la solución de la crisis.” Por su parte, Oliviero Filiberto, secretario general de Comunistas Italianos, dijo a los periodistas que “el artículo 18 es un pilar de nuestra democracia, porque Italia es una república basada en el trabajo y no en la explotación”, mientras Vendola calificó de “indispensable” la presencia junto a los manifestantes porque hoy en día “los derechos de los trabajadores son el centímetro con el que se puede medir la democracia”.

De su lado, los No TAV desfilaron contenidos, llevando una locomotora de cartón con el cartel donde se leía “Saquen las manos de Val di Susa”, el valle donde se construirán vías y túneles para el TAV.
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Los grandes gremios de Europa repudian las políticas restrictivas de la UE y el FMI
París, 29 de febrero. De Bruselas a Atenas, pasando por París y Lisboa, los trabajadores europeos se manifestaron este miércoles contra las políticas de austeridad, convocados por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que con la consigna "¡Basta ya!" llamó a un día de movilización en todo el continente.
 
La jornada de protesta colectiva se realizó en vísperas de la cumbre de la Unión Europea (UE), que se realizará el jueves y el viernes en Bruselas para firmar el nuevo tratado europeo de disciplina presupuestaria.
 
En Bruselas, unos 200 representantes de sindicatos belgas, franceses, alemanes, austríacos y griegos se agruparon ante la sede del Consejo Europeo, donde se realizará la cumbre. "No queremos esa austeridad que nos imponen, ya que es económicamente absurda: en Grecia, con cada plan de austeridad las cosas empeoran", declaró Claude Rolin, dirigente de la Confederación de Sindicatos Cristianos (CSC) de Bélgica.
 
En Grecia, el país europeo más azotado por la crisis, los principales gremios del país, la Confederación de los Sindicatos de Empleados Públicos (Adedy) y del sector privado, Confederación Nacional de los Sindicatos de Grecia (GSEE), llamaron a una huelga nacional de tres horas por la mañana, antes de una manifestación en el centro de Atenas.
 
En la misma capital griega hubo manifestaciones simbólicas frente a las oficinas de la Comisión Europea y junto a la Acrópolis. Mil manifestantes se congregaron en la plaza Syntagma, frente al Parlamento, para asistir a un concierto al aire libre contra la austeridad.
 
Los sindicatos de esta nación se unen de nuevo a los europeos "contra las políticas neoliberales y reclaman una Europa más justa", declaró la GSEE en un comunicado.
 
Paralelamente, una delegación de ambos gremios y de dirigentes de asociaciones profesionales llevó una moción a la representación de la Comisión Europea en Grecia en la que denuncian "las políticas antisociales" que "la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional imponen al país".
 
En Francia, miles de personas se manifestaron en París y en otras ciudades, mientras movimientos de huelga limitados provocaron perturbaciones en el transporte aéreo. En Marsella (sureste), entre 2 mil 700 manifestantes –según la policía– y 10 mil, según los sindicatos, salieron a las calles del puerto; en la capital París 15 mil personas acudieron al llamado, según el sindicato CGT, mientras la policía reportó que marcharon 8 mil 700.
 
Durante la manifestación se observó una bandera con el lema: "En toda Europa, basta ya; existen alternativas para el empleo y la justicia social". Abrían la marcha los dirigentes de las centrales sindicales Confederación General de Trabajadores (CGT), Bernard Thibault, y de la Federación Sindical Unitaria (FSU), Bernadette Groison.
 
La movilización en Francia estuvo marcada por la división gremial, ya que la Confederación Francesa Democrática de los Trabajadores (CFDT) y Fuerza de Trabajo (FO) reprocharon a la CGT una acción "política" dirigida contra el presidente Nicolas Sarkozy en plena campaña electoral, y rehusaron participar en la manifestación. Pese a las divisiones, los dirigentes coinciden en su rechazo a las políticas adoptadas por la Unión Europea.
 
En Lieja, Bélgica, decenas de manifestantes lanzaron al río imágenes del presidente francés Nicolas Sarkozy y de la canciller alemana Angela Merkel.
 
En Portugal, cientos de personas –según la prensa local– desfilaron en las calles de Oporto (al norte del país), en respuesta al llamado de la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP, la principal confederación sindical del país), que convocó también otra manifestación en el centro de Lisboa por la tarde.
 
"La situación es muy difícil, incluso para la gente que tiene un empleo, a causa de las medidas de destrucción que el gobierno ha adoptado y prevé adoptar", declaró un manifestante en Oporto a la televisión Sic Noticias.
 
El secretario general de la CGTP, Armenio Carlos, convocó a los trabajadores portugueses a participar masivamente en la huelga general convocada para el 22 de marzo, en rechazo a las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno. El dirigente gremial argumentó que la protesta es "de todos los trabajadores, porque todos están sometidos a medidas de austeridad y retirada de derechos".
 
Por su parte, el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, dijo a la radio portuguesa TSF que es "imposible imponer más austeridad al conjunto de la población más vulnerables, a los que ahora se conoce como nuevos pobres".
 
Portugal fue el tercer país de la eurozona en requerir un paquete de rescate de la Unión Europea y el FMI, después de Grecia e Irlanda. El mandatario sostuvo que las medidas impuestas por los acreedores internacionales a cambio de la ayuda "no tienen en cuenta las especificaciones de los grupos sociales que afectan".
 
En Italia este miércoles no se hubo manifestaciones, aunque está prevista un huelga de transportes públicos para el jueves.

Afp y Xinhua
 
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El escenario de la defensa de la educación pública
1. Si hay que reseñar los grandes rasgos que determinan de manera muy poderosa el panorama político, económico y social en la Unión Europea de estas horas, los cinco que se antojan provisionalmente más relevantes son los que siguen.
 
- El despliegue de agresiones cada vez más ostensibles contra la clase media. Esta última, la joya de la corona de los Estados del bienestar,  se está viendo sometida a los envites más duros desde la segunda guerra mundial. De resultas, una parte significativa de sus integrantes está experimentando un activo proceso de desclasamiento. La manifestación más relevante de su reacción la configuran, hoy, los movimientos llamados de los indignados, que a menudo exhiben discursos sorprendentemente radicales en su contestación del orden existente.
 
- El silencio con que la mayoría de los trabajadores asalariados está respondiendo a las agresiones que instituciones financieras y gobiernos protagonizan. La palabra que mejor retrata ese silencio, o la que mejor lo explica, es “miedo”. Los trabajadores asalariados temen perder sus puestos de trabajo, concebidos, pese a los recortes, como genuinos privilegios. La ausencia de reacción en este mundo tiene su mejor reflejo en la actitud timorata y huidiza que muestran las grandes fuerzas sindicales, a menudo conniventes con las instituciones financieras y los gobiernos.   
 
- Lo que antaño supuso la socialdemocracia -un proyecto de gestión aparentemente civilizada del capitalismo- se ha diluido en la nada. Si, por un lado, las fuerzas políticas que otrora se autocalificaban de socialdemócratas han acatado sin hendiduras la propuesta neoliberal y han realizado a menudo el trabajo sucio que la derecha tradicional no se atrevía a desplegar, por el otro las políticas keynesianas tradicionales se topan hoy con un problema severo: la principal diferencia, en este terreno, entre la crisis de 1929 y la del momento presente la aporta el hecho de que en estas horas el problema de los límites medioambientales y de recursos del planeta tiene una condición imperiosa de la que obviamente carecía ochenta años atrás.
 
- El capitalismo parece haberse adentrado en una etapa de corrosión terminal. Siendo como es -ha sido- un sistema que históricamente ha demostrado una formidable capacidad de adaptación a los retos más dispares, la gran disputa hoy es la relativa a si no está perdiendo dramáticamente los mecanismos de freno que en el pasado le permitieron salvar la cara. Si llevado, por decirlo de otra manera, de un impulso, al parecer incontenible, encaminado a acumular espectaculares beneficios en un período muy breve no está cavando su propia tumba, con el agravante, claro, de que dentro de esta última puede estar la especie humana como un todo. La propia condición de sistema eficiente -injusto y explotador, sí, pero eficiente- que ha caracterizado desde mucho tiempo atrás al capitalismo se halla hoy en entredicho en un escenario en el que los defensores del proyecto neoliberal no dudan hoy en reclamar, para sus empresas, golosas ayudas públicas.
 
- También han entrado en crisis las descripciones cíclicas de los hechos económicos, que sugieren que después de una etapa de recesión por fuerza habrá de llegar otra de bonanza a la que seguirá antes o después una nueva recesión, y más adelante una renovada bonanza… Hora es ésta de preguntarnos si no nos estamos enfrentando a un escenario de crisis y recesión sin fin, tanto más cuanto que la mayoría de los gobiernos, para hacer frente a la primera, están desplegando orgullosamente las mismas recetas que nos han conducido a un auténtico callejón sin salida. Ante semejante panorama hay que tomar en serio la perspectiva de que, acaso por primera vez de manera sustanciosa, se asienten poderosos movimientos críticos en un escenario de manifiesta recesión. No está de más subrayar, por cierto, que el propio concepto de crisis tiene una inequívoca vinculación con el imaginario de los países del Norte. Como quiera que en los del Sur la crisis es una realidad permanente e insoslayable, el perfil del concepto, por lógica, se desvanece.   
 
2. Así las cosas, ¿cuál es el entorno de muchos de los debates que rodean a la educación? En un momento como el presente hay que mencionar el respecto media docena de discusiones importantes.
 
La primera se refiere a la naturaleza del proyecto general que hay que oponer a las estrategias de mercantilización y privatización que pretenden desplegar quienes toman la mayoría de las decisiones relativas a la educación. Ese proyecto puede ser meramente antineoliberal o exhibir, por el contrario, un carácter francamente anticapitalista. En el primer caso probablemente estaremos condenados a contestar en exclusiva la epidermis del sistema sin ir al fondo de los problemas. No está de más recordar que se puede ser antineoliberal sin ser, al tiempo, anticapitalista: se puede repudiar el neoliberalismo por entender que es una versión extrema e indeseable del capitalismo sin rechazar, en cambio, la lógica propia de este último.
 
La segunda se enfrenta a la eterna disyuntiva entre lo público y lo privado. Naturalmente que hay que defender la pervivencia de una enseñanza y de una sanidad públicas. Pero conviene saber que esa defensa, sin más, no es suficiente. Hay que etiquetarla agregando adjetivos que permitan precisar su sentido concreto. Y al respecto los dos que mejor le vienen a cualquier propuesta que desea incorporar un carácter transformador y alternativo son los que hablan de una enseñanza pública ‘socializada’ y ‘autogestionaria’. Al respecto no debe olvidarse que la enseñanza pública, per se, no es garantía de nada: nunca se subrayará de manera suficiente que una enseñanza pública que no tenga un carácter socializado y autogestionario bien puede ser un mecanismo más de reproducción de la lógica del capital.  
 
La tercera nos recuerda que, desgraciadamente, no faltan las fuerzas sindicales que han experimentado -ya lo hemos apuntado- una lamentable integración en las lógicas de los sistemas que padecemos. Son tres las preguntas que hay que hacer a esos sindicatos. La primera se refiere a cómo trabajamos. Las palabras ‘alienación’ y ‘explotación’ han desaparecido a menudo del lenguaje de los sindicatos, y eso que guardan una relación estrechísima con la naturaleza de nuestra vida cotidiana, dentro y fuera de los centros de trabajo. La segunda nos interroga por el para quién trabajamos. Son muchos los sindicatos que, a diferencia de lo que ocurría antaño, no parecen apreciar otro horizonte que el que aporta el capitalismo. La tercera, y última, plantea, en suma, qué es lo que hacemos, qué es lo que producimos, no vaya a ser que nuestra actividad de hoy ponga en peligro los derechos de las generaciones venideras y, con ellos, y también, los de las demás especies que nos acompañan en el planeta Tierra.
 
La cuarta subraya la importancia de transcender los proyectos que, por unas u otras razones, lo son estrictamente de corto plazo. Si se trata de enunciar de otra manera lo anterior, bueno sería que en todas las iniciativas se recogiesen tres grandes tareas que a menudo, y en el Norte opulento, quedan en el olvido. La primera de esas tareas subraya la necesidad de incorporar en todo momento a nuestras propuestas la dimensión de género; nunca recalcaremos de manera suficiente que el 70% de los pobres presentes en el planeta son mujeres, víctimas de atávicas marginaciones materiales y simbólicas. El segundo imperativo señala que los derechos de esas generaciones venideras que acabamos de mencionar deben ocupar siempre un primer plano; si vivimos en un planeta con recursos limitados, no parece que tenga sentido que aspiremos a seguir creciendo ilimitadamente, tanto más cuanto que sobran las razones para recelar de la fraudulenta identificación, que se nos impone, entre consumo y bienestar. La tercera demanda que debe revelarse en todo momento se vincula con los derechos de los habitantes de los países del Sur, no vaya a ser que en el Norte procedamos a reconstruir nuestros maltrechos Estados del bienestar a costa de ratificar viejas, y muy conocidas, relaciones de exclusión y explotación.
 
En quinto término es obligado subrayar que todos los movimientos sociales tienen que encarar, en su definición, dos posibles horizontes. El primero pasa por la perspectiva de articular propuestas que cabe esperar sean atendidas por los interlocutores políticos. El segundo, en cambio, reivindica el establecimiento de espacios autónomos en los cuales procedamos a aplicar reglas del juego diferentes de las hoy imperantes. Si la primera de las dimensiones es muy respetable, parece que el concurso de la segunda resulta literalmente insorteable. La voluntad de empezar a construir desde ya, sin aguardar permisos ni componendas, sin esperar a eventuales tomas de poder, un mundo nuevo es una tarea inexcusable -entre otras razones por su dimensión pedagógica- para cualquier movimiento que aspira a transformar la realidad.
 
Una sexta cuestión, muy vinculada con la primera de las ya mencionadas, nos habla de nuestras posibilidades de acción y reacción frente al colapso general del capitalismo que tantos intuyen muy próximo. De nuevo se aprecian dos percepciones distintas en los circuitos de pensamiento crítico. La primera, crudamente realista, señala que la única posibilidad de que la mayoría de las personas despierten y se percaten de la hondura de los problemas es que se produzca, sin más, el colapso en cuestión. Téngase presente, claro es, que semejante horizonte, el del colapso, se traducirá por fuerza en una espectacular multiplicación de los problemas que hará extremadamente dificultosa la resolución de estos últimos. La  segunda percepción, de cariz visiblemente voluntarista, sugiere, a tono con algunas de las observaciones que hemos realizado, que se hace necesario apostar por un urgente abandono del capitalismo, de la mano, ante todo, de la generación de esos espacios de autonomía a los que antes nos hemos referido.   
 
3. Un llamativo reflejo del escenario educativo de la Unión Europea en el inicio del siglo XXI lo proporciona la aplicación del llamado Plan Bolonia en las universidades públicas de los Estados miembros. Recordemos, antes que nada, que a tono con todas las políticas en curso, el plan en cuestión acarrea una franca apuesta en provecho de la privatización y la mercantilización de la vida en las universidades.
 
Importa subrayar, sin embargo, que el plan que nos ocupa fue aprobado en un momento de relativa holgura presupuestaria pero está siendo aplicado en otro de visibles estrecheces, con lo cual es fácil apreciar su resultado principal: un incremento sustancial del caos que ha hecho que el despliegue de lo acordado en Bolonia a duras penas sea funcional para la lógica y los intereses del capitalismo. Ni las empresas están penetrando en las universidades ni se están formando los licenciados tecnocratizados y sumisos que se esperaba lanzar al mercado. Si el capitalismo exhibiese la misma capacidad de reacción que mostró en el pasado, habría puesto freno a la aplicación de un plan que, conforme a las reglas actuales, más bien parece que se vuelve en su contra.
 
En estrecha relación, una vez más, con el escenario general, lo suyo es añadir que, lejos de aprender de la experiencia correspondiente, los dirigentes políticos europeos prefieren huir hacia delante. Eso es lo que parece suponer la llamada Estrategia Universidad 2015, que emplaza el negocio muy por encima del rigor académico al tiempo que contempla con descaro la posibilidad de que la dirección de las universidades públicas quede en manos de gestores privados.     
 
Por Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, España
 
* Este texto es parte de la revista América Latina en movimiento, No 472, correspondiente a febrero del presente año y que trata sobre "Educación, justicia social y ambiental" (http://alainet.org/publica/472.phtml)
 
Publicado en América Latina en Movimiento, No. 472: http://alainet.org/publica/472.phtml
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La revuelta ciudadana en Islandia logra que la banca les perdone hipotecas

La manera de afrontar la crisis financiera de Islandia, además de exitosa como demuestra la última subida de rating, es cada vez más distinta de la del resto de Europa (y Occidente). Los islandeses, que llegaron a apedrear el Parlamento en 2009, están recogiendo los frutos de su furia en forma de condonaciones de deuda por parte de la banca doméstica.
 

Según recoge la agencia estadounidense Bloomberg citando a la Icelandic Financial Services Association (asociación bancaria del país), desde finales de 2008, los bancos islandeses han perdonado créditos por un valor equivalente al 13% del PIB, reduciendendo la deuda de más de una cuarta parte de la población.
 

"Puedes decir tranquilamente que Islandia tiene el récord mundial de reducción de deuda doméstica", aseguró Lars Christensen, economista jefe de mercados emergentes de Danske Bank. "Islandia siguió el libro de texto de lo que se requiere en una crisis. Cualquier economista estaría de acuerdo con eso".
 

Los pasos para la resurrección de Islandia desde que su banca hiciera default en 2008 por un total de 85.000 millones de dólares están demostrando ser efectivos: el país crecerá más que la Eurozona y que la media de la OCDE y sus CDS (seguro contra el impago de deuda) están a nivel de los de Bélgica. La fuerte tendencia de opinión a favor de la entrada en el euro se ha revertido.
 

¿Y cómo han conseguido que la banca les condonara la deuda? Los hogares islandeses se han beneficiado del acuerdo entre el gobierno y la banca, que todavía está parcialmente contraloda por el Estado, para perdonar unas deudas que superaran el 110% del valor de sus viviendas.
 

Además, el tribunal Supremo del país sentenció en junio de 2010 que los créditos indexados a monedas extranjeras eran ilegales, lo que implicó que las familias no tuvieran que cubrir más las pérdidas de su moneda, devaluada como consecuencia de su crisis financiera.
 

"La lección que debe ser aprendida de la crisis islandesa es que si otros país piensan que es necesario reducir el valor de sus deudas, deberían fijarse en cuán exitoso ha sido el acuerdo del 110% aquí", explicó Thorolfur Matthiasson, profesor de Economía en la University of Iceland. Sin esta quita de la deuda de los hogares, los dueños de vivienda se habrían visto enterrados bajo el peso de sus créditos después de que el ratio deuda/ingresos alcanzara el 240% en 2008, añade el profesor.
 

La economía de Islandia, con un valor de unos 13.000 millones de dólares y que se contrajo un 6,7% en 2009, creció un 2,9% el año pasado y lo hará este año un 2,4%, según las últimas previsiones de la OCDE. La vivienda, además, no se ha desplomado: su precio está tan solo un 3% por debajo de sus valores de septiembre de 2008, justo antes de que comenzara el colapso financiero del país. Una respuesta distinta, pero exitosa
 

La agencia Fitch, que elevó a grado de inversión la deuda del país con perspectiva estable, reconoció que la "heterodoxa" respuesta de Islandia a la crisis había triunfado. Esta heterodoxia se ha concretado en que el Gobierno siempre ha puesto las necesidades de su población por delante de las de los mercados, según razona la agencia estadounidense.
 

Una vez que quedó claro en 2008 que su banca era imposible de rescatar, el gobierno dio un pasó al frente, protegió las cuentas corrientes de los ciudadanos y dejó a los acreedores internacionales en la estacada. El banco central impuso controles de capital para evitar el hundimiento de la corona y se crearon nuevos bancos controlados por el Estado con lo que quedaba de los antiguos.
 

Sin embargo, algunos activistas del pequeño país creen que estas condonaciones de deuda no son suficientes y ponen en duda las cifras que ha dado la banca. Andrea J. Olafsdottir, presidenta de la asociación Icelandic Homes Coalition, cree que los numeros son fiables, y asegura que "hay indicios de que algunas instituciones financieras no han perdido un penique con las medidas".
 

Sin embargo, desde los bancos se mantiene que incluso el nivel de la condonación de la deuda que estima la Financial Services Association es mayor, ya que la cifra publicada solo incluye los casos en los que ha habido intervención judicial
 

Los ciudadanos islandeses fueron los precursores de los movimientos sociales que luego se han extendido por el mundo Occidental. Tras el colapso de finales de 2008, las protestan se incrementaron y los disturbios obligaron a la policía a utilizar gases lacrimógenos para disolver a los manifestantes que lanzaban piedras al Parlamento y las oficinas del entonces primer ministro, Geir Haarde.
 

Precisamente, el Parlamento todavía tiene que decidir sobre el proceso judicial contra Haarde por su papel en la crisis financiera del país. El nuevo gobierno que llegó al poder a comienzos de 2009 sigue investigando a la mayoría de protagonistas de la crisis, incluidos los grandes banqueros que sobredimensionaron el sistema financiero.
 

Como concluye Christensen, el economista de Danske Bank, "el resultado es que si los hogares son insolventes, entonces los bancos simplemente tienen que aceptarlo, independientemente de sus intereses".


elEconomista.es
 

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Viernes, 24 Febrero 2012 07:07

Dos continentes contra el neoliberalismo

Dos continentes contra el neoliberalismo

Desde América Latina observamos con preocupación los derroteros que va tomando la crisis económica y política europea, y estamos esperanzados en las respuestas que van dando, y seguramente darán, los diversos pueblos con la convicción de que el futuro de los de abajo de ambos continentes tendrá mucho en común.
 

En diferentes periodos históricos (durante la década de 1990 en América del Sur, luego de 2008 en Europa), el capital financiero lanzó brutales y miserables ofensivas para arrebatar a los de abajo conquistas históricas, empujando a los sectores populares a situaciones de sobrevivencia en condiciones de dominación. Es necesario considerar que esto no es un desvío ni un error del sistema, sino el modo cada vez más habitual en que el capital se comporta en esta etapa de decadencia, que será prolongada, porque busca arrastrarnos a todos a la ruina para alargar su agonía.
 

Los pueblos sudamericanos hemos conseguido plantarle cara al modelo neoliberal. Aunque no conseguimos derrotarlo completamente, fue posible por lo menos deslegitimar sus aristas privatizadoras y crear una nueva relación de fuerzas que nos permite mirar el futuro con mayor esperanza. Lo que sigue son apenas apuntes y reflexiones sobre cómo fue posible dar aquellos pasos, sin la menor pretensión de indicar o sugerir lo que los demás deben hacer.
 

El tiempo es la primera dimensión a tener en cuenta. La resistencia contra el modelo demandó un largo periodo para poder comprender lo que estaba sucediendo y, sobre todo, para adecuar las fuerzas sociales a la nueva realidad. Muchas de las viejas formas de lucha se revelaron inadecuadas o insuficientes a la hora de enfrentar los nuevos desafíos. Pero esa dimensión temporal requiere no sólo miradas hacia delante, que nos permitan imaginar cómo avanzar, sino también mirar hacia atrás para recuperar las mejores tradiciones que, naturalmente, no pueden ser reproducidas sin más.
 

La segunda cuestión es que el capital es insaciable e incontenible. Nunca se da por satisfecho y siempre quiere más. No se conformará con ese brutal 30 por ciento que arrancó a los salarios de los funcionarios griegos. La rapiña es su modo de ser y no entiende otro lenguaje. No tiene freno y sólo entiende el lenguaje de la fuerza: tanto la que utiliza para imponer sus deseos como la que es capaz de hacerlo retroceder.
 

En la experiencia sudamericana, fue la irrupción de la gente en los espacios públicos lo que forzó un cambio, ya que deslegitimó a las autoridades que defendían el modelo. Pero hay algo más. No sólo se consiguió la caída sucesiva de gobiernos, sino el derrumbe del viejo sistema político. En Ecuador, en Bolivia, en Venezuela y en Perú las fuerzas políticas que alcanzaron el gobierno no existían dos décadas atrás. En otros países de la región fuerzas que nunca habían gobernado ocuparon los palacios presidenciales.
 

En lo relativo a la revuelta, que de eso se trata, conviene hacer algunas matizaciones. No se trató sólo de hechos puntuales, por importantes que fueran, sino de procesos. El caracazo de 1989, respuesta a un paquete de ajuste estructural, fue la primera gran revuelta anti neoliberal. Luego hubo decenas de sucesos similares hasta la segunda guerra del gas en Bolivia, en 2005. Pero esos grandes hechos se inscribieron en ciclos de luchas relativamente prolongados que consiguieron introducir un palo en la rueda de la gobernabilidad neoliberal, anclada en el autoritarismo y la represión.
 

Como hacía notar un jornalero días atrás en Écija (Sevilla), no habrá cambios sin que la gente se lance a la calle, ya que sólo en el espacio público es posible descarrilar el modelo. No se trata de un capricho de revoltosos, sino de algo mucho más profundo: la gobernabilidad neoliberal exige orden para lubricar la acumulación que fue bloqueada impidiendo la circulación de mercancías. No es un orden para el Estado, como el de las dictaduras, sino un orden para el capital, que es lo que caracteriza a las democracias electorales.
 

Por eso cada vez que se sienten con el agua al cuello, como los patéticos gobernantes griegos, tan parecidos a los Menem y los Fujimori, sólo atinan a llamar a elecciones para renovar su imposible legitimidad. En el caso sudamericano sucedieron dos hechos: en algunas consultas electorales se registró una avalancha de votos blancos y nulos, sobre todo allí donde quienes podían ganar representaban más de lo mismo. En otros casos, cuando la gobernabilidad quedaba hecha trizas y los defensores del modelo se batían en retirada, aparecieron nuevas configuraciones políticas para sustituir a las viejas dirigencias.
 

Este es uno de los aspectos más controvertidos. Es evidente que no alcanza con llevar a palacio a políticos diferentes, aunque hayan nacido abajo. Pero no debemos dar por sentado que los partidos y fuerzas políticas históricas (socialistas y comunistas, pero también anarquistas) serán quienes resolverán esta crisis luego de que las derechas sean barridas del poder. No es esa, por lo menos, la configuracióón política posneoliberal en Sudamérica.
 

El punto nodal está en otra parte. Si los de abajo, organizados en movimientos, han sido capaces de construir espacios e imaginarios suficientemente potentes, el ciclo de luchas no se termina con el recambio gubernamental, incluso cuando ocupan los sillones personas que provienen de esos movimientos. Como los cambios no dependen de personas, sino de relaciones de fuerza, el papel de los movimientos es decisivo tanto en la dispersión del modelo como en la recomposición de algo diferente.
 

En todo caso, la vida nos seguirá dando sorpresas. Esto recién empieza y el 15M aún no cumplió su primer año. No sería nada extraño, observando la rapidez de los hechos, que los de abajo nos sorprendan una vez más, como sucedió en 1936 en España, cuando se lanzaron a las calles para frenar el golpe de Estado de Franco, escribiendo una de las más bellas páginas de la historia popular. La historia nunca se repite, pero deja enseñanzas que no deberíamos desestimar.
 

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Miércoles, 15 Febrero 2012 15:52

Desalojados los manifestantes de El Quimbo

 Desalojados los manifestantes de El Quimbo
El martes 14 de febrero, tras múltiples dilaciones y artimañas oficiales para ganar tiempo a favor de las empresas contratistas, la comunidad huilense opuesta al proyecto del embalse El Quimbo, que implica el desvío del río Magdalena, fue desalojada violentamente por el Esmad. La arremetida policial se llevó a cabo en la playa del río Magdalena (vereda Domingo Arías) entre los municipios de Paicol y Gigante, a cinco minutos de Puente Paso el Colegio (Vía a la Plata).
 
El desalojo, que dejó tres heridos, uno de ellos el obrero de construcción Luis Carlos Trujillo Obregón, quien según reporte del Hospital Universitarios de Neiva perdió su ojo derecho, se lleva a cabo tras mes y medio de protesta de la comunidad huilense afectada de manera directa por el proyecto El Quimbo, y tras una frustrada acta de acuerdos y compromisos firmada el pasado 17 enero, dilatada de manera perversa por parte del Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. 
 
Guardando ciertas formalidades, el acto para el desalojo fue precedido por la lectura de un documento a cargo de la personera del municipio de Paicol, quien llegó al lugar gracias a una lancha facilitada por la empresa Endesa Emgesa, responsables de la obra. El sitio autorizado para el acto policial, al cual se hacia referencia en el documento, no correspondía al lugar donde se encontraban ubicados los manifestantes. Pese a ello, con gases lacrimógenos y bombas de ruido fueron expulsados del lugar, sin recato ni miramientos con niños y mujeres embarazadas, cerca de 400 personas, muchas de las cuales son grupos familiares que viven de la pesca. Las personas fueron sacadas del lugar y metidas en chivas contratadas y facilitadas por la empresa contratista de la obra. La orden era llevarlos y no parar en sitios cercanos.
 
Mientras sucedía el desalojo, se encontraba afuera de la misma concentración de protesta otro grupo de manifestantes, integrado por cerca de 250 personas, las cuales no habían podido ingresar porque desde la noche anterior el ejercito impedia la circulación y concentración de manifestantes, excepto para la empresa Endesa Emgesa, quien sí tenía libre movilidad para sus empleados y sus vehículos. La inconformidad de los manifestantes, entre ellos los representantes de Asoquimbo, los medios de comunicación que empezaron a transmitir desde allí y las gestiones del Observatorio Internacional de Paz que acompaña a la comunidad, hizo que aceptaran la entrada de algunos medios de comunciación, excepto los independientes.
 

¿Amparo para quién?
 

Puntual y formalmente, la orden de desalojo correspondía a un amparo policial presentado por la empresa bajo el argumento que los manifestantes ubicados a la orilla del río invadian su territorio, ante lo cual los manifestantes apoyados en la legislación nacional –que indica que treinta metros de ronda del río son zona de interés público y libres para el desarrollo de la pesca-, instauraron otro amparo policivo que no tuvo la misma suerte del primero.
Según el investigador y miembro de Asoquimbo, Miller Dussan: “desde el Ministerio del Interior se llevó a cabo una estrategia política y militar entre el Estado y la empresa, denunciamos esta estrategia que se evidenció en este desalojo violento, en el cual utilizaron como títere al alcalde de Paicol”. 
 
Recordemos que en los primeros días de la protesta el gobierno guardó silencio, posteriormente, el 17 de enero se dio un diálogo que terminó con unos acuerdos y compromisos (hacer audiencia ambiental, instalar mesas sectoriales, protección de derechos y parar la desviación del río Magdalena), los cuales fueron abandonados una semana después por el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. El silencio posterior fue interrumpido por el Ministerio del Interior, que en su papel de “garante”, convocó a los líderes a Bogotá para hacer un preacuerdo con el viceministro y presentárselo al Ministerio del Medio Ambiente, la firma de este preacuerdo fue evadida por el Ministerio del Interior, argumentando que parecía que para el lunes 13 de febrero el ministerio del Medio Ambiente se iba a pronunciar sobre la audiencia ambiental, cuando en realidad éste ya había emitido una carta de negativa a la realización de dicha audiencia. Finalmente el gobierno ganó tiempo mientras llegaba la fecha del desalojo.
 

El hermano del Ministro del Interior es el presidente de CODENSA
 

José Antonio Vargas Lleras, es el actual presidente de la empresa de energía CODENSA, que también presta servicios en Bogotá. Esta empresa, y Emgesa, son las encargadas de la comercialización y distribución de energía, a su vez estas empresas tienen como una de sus principales capitalizadoras a la empresa Endesa Enel, propietarias del proyecto El Quimbo. Hay que aclarar que Emgesa es la filial de la empresa española Endesa y que Enel es una empresa de capital italiano. Como ministro del Interior funge Germán Vargas Lleras, quien se declaró “impotente” ante los reclamos que hicieron los afectados en su integridad física, derechos políticos y humanos, al reclamar sus derechos ante la obra de El Quimbo.
 
Para el profesor Miller Dussan, llama la atención esta casualidad con la declaración como “impotente” que tomó el Ministro del Interior ante decisiones y actuaciones de otras instancias oficiales que afectaban la comunidad. Pasividad que se permitió el desenlace parcial que el 14 de febrero ha tenido este conflicto.
 

La comunidad se prepara
 

Durante el desalojo, los manifestantes que permanecían afuera del sitio, acordaron realizar asambleas para el 17 y 18 de frebero, para evaluar y proyectas las nuevas acciones de protesta. Este acuerdo fue alimentado en la tarde del día 14 con la llegada al sitio de protesta del Arzobispo de La Plata, quien se comprometió a trabajar para que la gente apoye esta protesta. Por el momento, Asoquimbo anuncia la realización de una marcha regional contra el criminal desalojo del Estado y Emgesa y por la defensa del territorio, el río Magdalena y la dignidad de los agredidos.
 
Pese a esto, queda la preocupación con respecto a la desviación del río, pues la misma no se ha ejecutado por la presencia masiva de la comunidad. Luego de haber logrado dos aplazamiento del desvío del río, ahora la empresa lo ha progrado para el próximo lunes 20 de febrero. La víspera es ceracana pero la comundiad se afana para recuperar su espacio e impdir el crimen ecológioco.
 
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