Puerto Rico: ¿Por qué esta vez el pueblo triunfó?

Los puertorriqueños recién descubrimos que somos capaces de poner y quitar gobiernos. Con persistencia, determinación y, sobre todo, imaginación es posible alcanzar objetivos importantes.

​Sobre el movimiento popular que en dos semanas logró sacar de su puesto al gobernador Ricardo Rosselló, se escribirán ensayos y libros en los próximos meses y años. A modo de agenda para esos trabajos, resumo aquí los elementos que definieron este movimiento.

—Masividad: El movimiento popular que advino victorioso comenzó como un pequeño grupo de “indignados”. Similar a los jóvenes que recibieron ese calificativo en diversas ciudades europeas hace algunos años, denunciando en sus protestas a los culpables de la crisis financiera que comenzó en 2008, un grupo de jóvenes boricuas comenzó a vocear su indignación frente a la mansión de gobierno una vez Ricardo Rosselló se vio obligado a regresar de un viaje de vacaciones a Europa.

Días antes, varios integrantes del gabinete gubernamental habían sido imputados de corrupción y se habían dado a conocer algunas páginas del chat vergonzoso. Aquel grupo no era numeroso, pero la indignación que demostraban era compartida por muchos. Eso quedó demostrado muy pronto cuando los indignados crecieron hasta el desborde. Cuando las calles de la capital no fueron suficientes para recoger a los que querían manifestarse, las marchas y protestas aparecieron en prácticamente todos los municipios.

No es arriesgado decir que más de un millón de personas -más o menos la mitad de la población adulta de la isla- de alguna manera se unió a los reclamos. Como quedó demostrado, cuando un movimiento alcanza ese nivel de masividad termina imponiendo sus objetivos.

—Espontaneidad nacida de la experiencia: ​Muchos de los análisis que se han hecho destacan la espontaneidad como una característica definitoria del movimiento y, sin duda, hubo mucho de eso. Las actividades se convocaron y se celebraron sin que una organización o persona conocida hiciera el llamado. Tampoco estaba muy definido el contenido de la actividad ni cómo terminaría. Pero junto a esa espontaneidad siempre refrescante, ha estado la experiencia ganada en otras luchas.

Entre los convocantes y manifestantes, estaban los actuales estudiantes o recién egresados de las universidades que tienen una gran experiencia de lucha acumulada; los trabajadores y sus sindicatos también curtidos en la calle, que pusieron a disposición del movimiento equipos de sonido y otros recursos muy útiles. Estuvo la capacidad de movilización de los grupos feministas, que han estado dando luchas importantes en los últimos años y que, como resultado de esas luchas, figuraron de manera prominente en las conversaciones del chat. Junto a estos grupos también es pertinente destacar a la comunidad LGBTT, con experiencia en estas luchas y también protagonista del chat infame. Y, de manera destacada, hay que mencionar a nuestros artistas, en particular los cantantes, que pusieron sus recursos personales y su capacidad de movilización al servicio del movimiento.

​Esa mezcla de espontaneidad y experiencia se convirtió en la fórmula de la victoria.

—Acumulación de agravios: ​Muchos análisis, particularmente los de medios extranjeros, destacan que el chat vergonzoso apareció al final de una larga lista de eventos, como la clásica gota que colma la copa. Antes llegaron los arrestos por corrupción y las mil historias que se divulgaron en la prensa sobre el saqueo de fondos públicos. El gobierno de Rosselló poco a poco fue retratándose como uno en el que no existe frontera alguna entre el saqueo y la gestión pública. El chat confirmó esa percepción.

Pero antes de todo eso, estuvo la experiencia del huracán María y la negligencia criminal del gobierno cuando cesaron los vientos. No es casualidad que la cifra de muertos posterior al huracán -4,645- estuviera en muchos de los letreros que portaban los manifestantes. Esa acumulación de agravios conformó un coctel explosivo que estalló en las calles de nuestro Viejo San Juan.

—Las redes sociales: ​Entre los muchos textos y mensajes que se han escrito sobre esta experiencia recuerdo uno que se preguntaba qué distinto le hubiese ido a la generación de mi juventud, la de 1960 -que también se tiró a la calle y protagonizó luchas importantes contra el militarismo, la guerra de Vietnam y muchas otras causas-, si en aquellos tiempos hubiésemos tenido a nuestra disposición la maravilla comunicativa del internet y las redes sociales.

En estos últimos días, vimos cómo éstas jugaron una función fundamental en el diseño de eventos y la movilización.Antes, para comunicar una actividad había que recurrir a la prensa escrita o la radio (casi siempre enemiga) o, como dicen en Cuba, a “radio bemba”, la comunicación personal. Ahora vimos en todo su esplendor la capacidad infinita de comunicación y movilización que proveen las redes sociales, porque cualquier actividad se comunica a millones de personas en cuestión de minutos. Tan reciente como hace 20 años, la enorme marcha que hicimos en solidaridad con la lucha de Vieques necesitó meses de organización y comunicación, junto al trabajo de centenares de personas, para que pudiera ser exitosa. En esta ocasión, la actividad del 22 de julio en el expreso de Las Américas se convocó apenas cuatro días antes, sin comité organizador ni presupuesto para la movilización y la propaganda.

—El sentimiento patriótico de nuestro pueblo: ​Dejo para el final el elemento más importante. El estallido de indignación por los abusos del gobierno no se produjo en una muchedumbre, sino en un pueblo que tiene plena conciencia de lo que es y lo que representa. No somos una masa dispersa, sino una nacionalidad muy definida que se comporta con conciencia colectiva y porta con orgullo los símbolos que le unen.

Lo que respondió ante el abuso fue un pueblo organizado. El mar de banderas nacionales que aparecía en cada momento y en cada lugar fue la respuesta espontánea de un pueblo que necesitaba manifestarse para decirle al mundo que estamos muy vivos y que pueden contar con nosotros. En las marchas había estudiantes, mujeres, integrantes de la comunidad LGBTT, viejos, jóvenes, artistas, comerciantes… pero todos estábamos allí porque conformamos un pueblo que tuvo la capacidad de luchar unido.

Ahora, luego de esta pequeña victoria, sabemos de lo que somos capaces.

Publicado enInternacional
Palestina suspende todos los acuerdos con Israel

La decisión se produce tras la demolición de diez edificios palestinos en las afueras de Jerusalén Este.

 

El líder palestino Mahmud Abás ha anunciado este jueves la suspensión por tiempo indefinido de todos los acuerdos existentes con Israel luego de que civiles palestinos fueran desplazados a la fuerza tras la demolición de diez edificios en el vecindario palestino de Sur Baher en las afueras de Jerusalén Este.

"No sucumbiremos a los dictados y la imposición de un hecho consumado sobre el terreno por la fuerza bruta, específicamente en Jerusalén", declaró Abás en una reunión de emergencia en Ramala, citado por la agencia de noticias palestina WAFA.

El presidente palestino ha agregado que su pueblo sigue abierto a abrazar "una paz justa, global y duradera", pero ello no significa que aceptará el 'statu quo' o se rendirá ante la ocupación de sus territorios. "No nos rendiremos ni vamos a coexistir con la ocupación, ni tampoco aceptaremos el 'acuerdo del siglo'. Palestina y Jerusalén no están a la venta ni en oferta", subrayó.

  • El 'acuerdo del siglo' propuesto por la Casa Blanca para poner fin al conflicto palestino-israelí consiste en reunir 50.000 millones de dólares y crear aproximadamente un millón de puestos de trabajo para los palestinos, mejorando la situación en Cisjordania y la Franja de Gaza.
  • La Autoridad Palestina rechazó dicha propuesta de manera preventiva, considerándola un esfuerzo de EE.UU. para obligar a su pueblo a "renunciar" a sus derechos.

Abás aseveró que "no habrá paz ni seguridad ni estabilidad" en la región y en el mundo hasta que se respeten plenamente los derechos de los palestinos. Al agradecer a todos los países que apoyan la causa palestina, Abás recordó que no estaría de más adoptar medidas concretas e implementar las resoluciones de las Naciones Unidas sobre el terreno.

En la reciente cumbre de La Meca celebrada a principios de junio, la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) rechazó "cualquier acción que infrinja el estatus histórico y legal de Jerusalén Este" y todas las medidas ilegales de Israel que buscan cambiar los hechos en territorios palestinos ocupados, aunque tampoco expresó la voluntad de devolverles a los palestinos todo el territorio que les pertenecía antes de la creación del Estado de Israel.

Publicado: 25 jul 2019 21:05 GMT | Última actualización: 25 jul 2019 23:28 GMT

Publicado enInternacional
La Huelga Mundial por el Clima ya tiene fecha: 27 de septiembre

La protesta global pretende llegar a todos los sectores y forzar a las instituciones a que se pongan manos a la obra en un mundo que aumentó un 2,2% sus emisiones en 2018.

 

 Declarar de manera inmediata el estado de emergencia climática y que se tomen las medidas concretas necesarias para reducir rápidamente a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero. Es el objetivo de la Huelga Mundial por el Clima que se celebrará a nivel global el próximo 27 de septiembre y que en España convocan más de un centenar de organizaciones, colectivos que están organizando una batería de acciones y protestas que irán desde “manifestaciones y huelgas estudiantiles y de consumo” a “cierres patronales de entidades comprometidas y movilizaciones en los centros de trabajo y en las calles”.

La protesta fija un objetivo claro ante un panorama en el que los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) no están siendo cumplidos por las naciones del mundo. Mientras el planeta en su conjunto incrementó entre 2017 y 2018 un 2,7% la producción de gases que producen la crisis climática, en el caso de España, si bien en 2018 disminuyó sus emisiones un 2,2% respecto a 2017, según el Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, esto se debió principalmente a un importante incremento de la producción hidráulica, que aumentó un 84,9% respecto al año anterior por las excepcionales lluvias.

Si retrocedemos solo un año más, el conjunto del Estado emitió en 2017 un 4,4% más de GEI que en 2017. De hecho, hoy en día, mientras el conjunto de la UE ha reducido un 24% su emisiones entre 1990 (año de referencia) y 2016, según datos de la UE, España las aumentó un 12,9%.

SUPERVIVIENCIA

Debido a la inacción generalizada, organizaciones, colectivos y asociaciones de todo el planeta han convocado el paro global para que “instituciones, Estados y empresas escuchen a la ciudadanía y a las organizaciones que exigen un nuevo modelo socioecológico que no comprometa la supervivencia de la vida tal y como la conocemos”, según un comunicado emitido conjuntamente por el centenar de organizaciones firmantes en España.

Para estas, “los recientes informes sobre el estado de la biodiversidad de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), que señalan que cerca de un millón de especies entre animales y plantas se encuentran al borde de la extinción como consecuencia de las actividades humanas, y el informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) sobre el incremento de la temperatura media global en 1,5ºC, alertan del deterioro de un gran número de ecosistemas, tanto terrestres como marinos, así como del punto de no retorno frente al cambio climático”.

Los colectivos denuncian que la crisis es “consecuencia directa del modelo de producción extractivista y consumo globalizado actuales, que pone en riesgo nuestra propia supervivencia y la de un gran número de otras especies y ecosistemas e impacta de manera injusta especialmente en las poblaciones más empobrecidas y vulnerables del mundo”.

Asimismo, señalan que no responder “con suficiente rapidez y contundencia” a la emergencia climática supondría la muerte y el malvivir de millones de personas, junto a la extinción de cientos de miles de especies y la desaparición de ecosistemas completos. “Los datos son contundentes y el tiempo juega en nuestra contra”, remarcan.

Por ello, exigen que las instituciones, tanto europeas y estatales como autonómicas y locales, asuman inmediatamente su responsabilidad y que estén “a la altura de las necesidades que exige este momento crucial de la historia”. Asimismo, recalcan: “La lucha contra la emergencia climática no puede supeditarse a una ideología o color político, debe ser asumida por todos los partidos”.

Por Pablo Rivas

@CeboTwit


publicado

2019-07-24 14:03:00

Publicado enMedio Ambiente
Martes, 23 Julio 2019 06:09

Lideresas contra el despojo

Lideresas contra el despojo

– No sé leer ni escribir, pero me vengo al río y saco el oro para mi jornal, el pescado para alimentar a mis hijos y nietos, cultivo maíz y café… Y así junté para construirme mi casita y sacar adelante a mi familia yo sola. Porque a mi marido lo mataron los ‘paracos’.

A su marido, y a la mayoría de los tíos y primos de Eva Luceli Higuita Oliveros.  “He sufrido cuatro desplazamientos forzosos por los grupos armados, pero el peor va a ser este quinto que me va a hacer la hidroeléctrica Hidroituango, porque el río es mi papá, mi empresa. ¿De qué vamos a vivir cuando no podamos seguir viniendo?”, nos dice junto al puente La Garrucha, desde el que los paramilitares solían arrojar a sus víctimas al torrente, en la región colombiana de  Antioquia.

Eva Luceli, 52 años, aprendió desde pequeña a multiplicar los panes y los peces cribando la arena del majestuoso río Cauca hasta descubrir entre sus granos las deslumbrantes pepitas de oro. Sus manos obran el milagro de transformar semillas en alimento, y la fuerza física y mental de su pequeño cuerpo lleva décadas consiguiendo cubrir las necesidades de sus hijos y nietos. Pero todos estos conocimientos y resultados que no tienen ningún valor para las cuentas de resultados que compiten en la bolsa -y que no consiguieron exterminar las balas de la guerra colombiana-, van a ser arrasados por Hidroituango, una de las más de cien represas que se están construyendo en Colombia, un país donde ya se produce más energía de la que se consume, pero sin las que no se podrían abastecer las más de 9.000 concesiones de explotaciones mineras concedidas hasta 2015, así como cumplir con el plan estratégico de un país que pretende convertirse en un polo de generación eléctrica para el continente latinoamericano, así tenga para ello que expoliar y agotar los bienes comunes que han garantizado la subsistencia de miles de personas. «He sufrido cuatro desplazamientos forzosos por los grupos armados, pero el peor va a ser este quinto que me va a hacer la hidroeléctrica Hidroituango, porque el río es mi papá», Eva Luceli #Defensoras

De hecho, Eva Luceli, como la mayoría de la población de esta región que vive de la agricultura, la pesca y el barequeo -minería artesanal de oro-, ya tienen vetado el acceso a los 128 kilómetros cuadrados del cañón del río Cauca que han sido privatizados por Empresas Públicas de Medellín (EPM) para la construcción de la tercera represa más grande de América Latina. 

– Yo sí creo que nos van a matar. Cuando fuimos a protestar contra la represa a Toledo la gente gritaba “Ya llegan los guerrilleros”. Y cuando voy al río a sacar oro –peces ya no, porque desde que construyeron el muro de contención apenas hay– tenemos que tener cuidado porque te encuentras a desconocidos armados. Tengo miedo, pero ¿qué voy a hacer? No tengo otra opción. Esa gente que ha traído EPM nos mira mal.  

El 2 de mayo fue asesinado Hugo Albeiro George Pérez, campesino implicado en la lucha contra Hidroituango y el tercer integrante finado de Ríos Vivos, un movimiento social colombiano en el que se integran buena parte de las distintas luchas contra las hidroeléctricas.  

Como en las dos anteriores ejecuciones, las circunstancias siguen sin aclararse y están envueltas en la impunidad, como también sucede con los asesinatos de al menos 600 asesinadas, las desapariciones a manos del paramilitarismo —y su alianza con el Ejército colombiano— de cientos de personas entre la década de los 90 y el año 2010 en los 12 municipios afectados por Hidroituango. El terror generado por las masacres fue tal que 110.000 de sus 170.000 habitantes huyeron, perdiendo sus tierras y sus hogares.

La historia de la represa Hidroituango está estrechamente imbricada con la de las últimas dos décadas del conflicto colombiano. Dos días antes de que el entonces presidente de la gobernación de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, acabase su mandato antes de lanzarse a la campaña presidencial, la Asamblea regional aprobó la constitución de la empresa pública de Hidroituango. Era el 29 de diciembre de 1997, año en el que el paramilitarismo cometería algunas de las masacres más sangrientas en la zona afectada por la represa, como fue la de la vereda del Aro, por la que el Estado colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos no sólo por no evitarla cuando tenía conocimiento de las torturas, los descuartizamientos, desollamientos, violaciones y todo tipo de barbaries que cometieron durante una semana contra su población –así como el asesinato de quince campesinos–, sino también por “su participación y colaboración directa” a través del Ejército.

El Tribunal Superior de Medellín pidió en 2018 que Uribe Vélez fuese investigado por su posible relación con esta masacre, ya que según varios testimonios de paramilitares, estuvo presente en las reuniones para prepararla y un helicóptero de su gobernación sobrevoló la población mientras era masacrada.  Su hermano Santiago está siendo juzgado por ser supuestamente el creador del grupo paramilitar Los Doce Apóstoles, que con sus matanzas contribuyeron al éxodo masivo de la población de esta región.

“Este proyecto político-militar en el que participaban los paramilitares, la Policía y el Ejército creó así el escenario ideal para la llegada de Hidroituango, porque así la empresa se encontró con un territorio vaciado y una población diezmada y adolorida, que estaba buscando a sus muertos y que difícilmente opondría oposición a la represa por todo el terror que habían generado las masacres. Es así como entiendo el origen de tanto desplazamiento, tantas masacres y tanto dolor contra nosotros”, explica Cristina Isabel Zuleta, socióloga y lideresa del Movimiento Ríos Vivos que tuvo que abandonar su vida en Ituango de adolescente, ante el temor de su familia de que los paramilitares la agrediesen sexualmente como hacían normalmente con las jóvenes. 2010, el año en el que empezó a construirse la represa, fue el momento en el que más personas fueron asesinadas extrajudicialmente en esta región.

Mientras fuera de Colombia se habla de la paz tras la desmovilización de la guerrilla de las FARC, los habitantes de los doce municipios afectados por la represa siguen sometidos al control de los grupos paramilitares –en municipios como Valdivia fuimos testigos de cómo siguen dictando toques de queda–, pero también por la militarización que suele rodear a estos macroproyectos para garantizar el desalojo de las comunidades que viven o trabajan en la parte privatizada, y también para proteger las obras ante la oposición que suelen suscitar. En el caso de Hidroituango, se ha llegado a construir una base militar junto a su muro de contención.

En una región donde el 70% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, gran parte de la misma ya han experimentado lo que supone vivir como desplazada en las ciudades, o fuera de sus comunidades: más miseria, hambre y mendicidad. Y no está dispuesta a volver a vivirlo. Así les cueste la vida, como les advierten las amenazas que ha recibido Ríos Vivos como colectivo y de sus integrantes a título individual. Y como Cristina Isabel Zulueta, o Eva Luceli Higuita Oliveros, muchas de las que se han alzado en lideresas de esta resistencia han sido las campesinas.El 60% de los ríos del planeta están divididos por unas 60.000 represas, de 15 metros de altura, y unas 300 grandes hidroeléctricas con muros de más de 150 metros.

La falsa energía verde que no es renovable

Las grandes hidroeléctricas se han planteado desde organismos como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional como generadoras de “energía verde” y, por tanto, una de las estrategias para combatir el cambio climático. Sin embargo, son muchos los estudios que demuestran que su impacto medioambiental supera al supuesto ahorro de emisiones para el calentamiento global que se les atribuye. En 2014, un equipo de la Universidad de Oxford analizó la inversión económica requerida para la construcción de 245 grandes represas concluyendo que superaba a los beneficios. Y explicaban que otros métodos de producción energética como la eólica, la solar o pequeñas hidroeléctricas instaladas dentro de canales de regadío son más competitivas, generando además un menor impacto socioecológico. 

El mantenimiento de las grandes represas requiere además de inversiones que superan incluso al de su levantamiento, por lo que la mayoría de ellas terminan generando menos voltaje del anunciado y no se suelen desmantelar cuando dejan de ser rentables porque el coste de reubicar y reciclar millones de tonelada de cemento y ladrillo –dos de las industrias más contaminantes y beneficiadas del auge de las hidroeléctricas–, así como de recuperar los cauces hídricos, superarían de nuevo la inversión inicial para su puesta en marcha. Países que tienen que aumentar su endeudamiento público –y por tanto, su dependencia de organismos como el FMI– no sólo por el alto coste de las obras, sino también porque los sobrecostes suelen superar el 100% de lo presupuestado inicialmente: la brasileña de Belo Monte ha costado ya más de 9.500 millones de euros, cuando salió a subasta en unos 5.000. 

Pero es que además del impacto medioambiental que conlleva inundar el territorio, modificar el trazado natural de los caudales, diezmar la población de las 9.000 especies acuáticas que habitan los ecosistemas fluviales y gestionar los sedimentos que se concentran en el reservorio por el muro de contención, hay que tener en cuenta que las ingentes cantidades de metano que emite la putrefacción de la flora inundada y los sedimentos acumulados, supera con creces el supuesto ahorro de emisiones que supondría la quema de combustibles fósiles o de la quema de biomasa. Según un estudio de la Escuela del Medioambiente de la Universidad de Washington, en Vancouver, el metano emitido por la descomposición de la vegetación inundada y de los sedimentos acumulados es un 25% superior a lo estimado hasta el momento de la publicación del informe, en 2016. Aunque el metano sólo permanece en la atmósfera una década, según declaró en la revista BioScience Bridget Deemer, su autora principal, “durante los últimos veinte años, el metano ha contribuido casi tres veces más al calentamiento global que el dióxido de carbono”. Estas emisiones son especialmente superiores en climas tropicales, que es en el que se enclava la mitad de Latinoamérica y de África.

Ninguna de estas revelaciones han frenado el enloquecido ritmo de construcción de represas, como tampoco lo ha hecho la constatación del empobrecimiento que generan entre los habitantes de las comunidades que son expulsadas de su territorio para su construcción, así como en las ribereñas marítimas en las que desembocan los ríos; ni que promuevan la corrupción por por los ingentes intereses económicos que implican; ni que muchas de las personas que se niegan a abandonar su hogar, su modo de vida, así como su fuente de subsistencia, suelan sufrir en determinados países hostigamiento, persecución e, incluso, el asesinato. Sólo en 2017, más de 210 defensores medioambientales fueron asesinados en el contexto de la lucha contra megaproyectos extractivistas como las hidroeléctricas. 

No sólo Berta Cáceres

Edizângela Barros es una de las 40.000 personas -8.000 familias- que han sido obligadas a abandonar su territorio por larepresa Belo Monte, que ha mutilado el río Xingu, en la Amazonía brasileña. Tras ocho años luchando contra su construcción desde el Movimiento de Afectados por las Represas, su función ahora, que ya está en funcionamiento, es exigir que la empresa —de accionariado público en su mayoría— cumpla con los compromisos adquiridos con las comunidades. En la suya el número de asesinatos anuales pasó de 48 a 86 entre 2011 y 2014.

Sólo se ha reconocido el derecho a una vivienda a un 4% de las personas desplazadas, mientras que a un 75% se le ha concedido una indemnización que no alcanza para adquirir una nueva, según la ONG Instituto Socio-Ambiental. El subregistro de impactos es común a estos megaproyectos, ya que —dado que afectan a zonas rurales y a comunidades indígenas— es habitual que la población carezca de contratos de propiedad en los territorios comunitarios.

“El desplazamiento ha roto los vínculos comunitarios. Los pocos que sí han conseguido que les reconocieran su derecho a una vivienda en los campamentos que ha creado la empresa, no tienen de qué vivir porque éramos pescadores, campesinos… Y, encima, el coste de la vida en las ciudades es mucho más caro. Paradójicamente, muchas familias afectadas no pueden pagar la luz. La empresa se comprometió a trasladarnos a barrios con escuelas, centros de salud, pero no han cumplido nada. Eso ha provocado, entre otras muchas cosas, un aumento de la violencia en las familias”, explica Edizângela Barros por vía telefónica desde su nueva residencia.

El Ministerio Público Brasileño ha denunciado al Estado y al consorcio Norte Energía —creado ad hoc por el Gobierno de Lula da Silva para acometer este megaproyecto— por etnocidio, es decir, el exterminio cultural de pueblos indígenas. Una acusación que podría trasladarse a otros países, como Honduras, el más mortífero para los y las defensoras medioambientales: 130 han sido asesinadas y varios centenares encarceladas desde 2009, cuando el Gobierno golpista de Porfirio Lobo empezó a otorgar las más de 110 concesiones hidroeléctricas y 500 mineras a empresas nacionales y transnacionales que vemos hoy. El asesinato más conocido es el de Berta Cáceres, a partir del cual el mundo empezó a entender que ser ecologista va mucho más allá de consumir de determinada estantería del supermercado, que decir “no” a los gobiernos y empresas transnacionales que imponen una ideología basada en el despojo de los bienes comunes puede costar la vida en determinados contextos marcados por la impunidad.

La campesina hondureña Albertina López, de la comunidad lenca Jilamito, se enfrenta, junto con otros cuatro activistas, a cuatro años de prisión. Están acusados de ocupar, durante una protesta, la propiedad privatizada donde se construye la represa Hidrocep, cuyas obras ya han convertido en barro el agua del río del que beben 170 familias.

“Trabajadores del empresario nos dicen que van a contratar a sicarios para que nos maten. También han comprado a vecinos, al Consistorio, a policías… pero nunca van a conseguir comprar nuestra dignidad porque este campamento se ha convertido en una hermandad”, explica Albertina. Desde 2017, decenas de hombres y de mujeres se turnan para impedir el avance de las obras; están poniendo sus vidas porque “el agua es vida”, reivindican.

El panorama no varía mucho en Ecuador, donde las protestas pacíficas contra los megaproyectos también son respondidas con violencia y denuncias por terrorismo o rebelión. Es el caso de Manuela Pacheco, a la que han denunciado por éstos y otros cargos en una quincena de ocasiones por oponerse a la represa que han construido en su aislada comunidad, San Pablo de Amalí, entre cuyo accionariado está la compañía vasca Ingehydro SL. Ahora que ya está funcionando, ni siquiera permiten a la población coger suficiente agua para regar sus cultivos, cuenta por teléfono.

Manuela se convirtió, junto con su esposo Manuel Trujillo, en un símbolo de la lucha contra las extractivistas, después de que ambos salieran con sus brazos —alzados y enlazados— del tribunal que en 2016 reconoció su inocencia por los cargos de terrorismo organizado, lo que ponía en evidencia la hipocresía del Gobierno bolivariano de Rafael Correa, que criminalizó la protesta social.

“Me ofrecían plata, carros, una casa… a cambio de que parásemos. En una reunión con gente del Gobierno, me dijeron que me podían sacar del país y que no hacía falta ni que volviese a mi casa, porque lo que allí tenía no valía nada —recuerda—. Esa es la visión que tienen de nuestras vidas, que no valen nada”.

Desde los Ejecutivos —sin apenas distinción por signo político— se presenta a estas personas como enemigas de sus países por ser contrarias a un supuesto desarrollo que no es sino una nueva forma de colonialismo basado en la acumulación por desposesión, robo o despojo. El extractivismo es más que un modelo económico: es una ideología que impone una cosmovisión social, económica y cultural.El extractivismo es más que un modelo económico: es una ideología que impone una cosmovisión social, económica y cultural.

Por ello, parte del trabajo de las organizaciones que trabajan contra estas dinámicas ha sido resignificar sus vidas, como explica Cristina Isabel Zuleta: “El principal ejercicio que hizo Ríos Vivos fue recuperar el orgullo de ser lo que somos porque la violencia te lo quita, te hace sentir muy poca cosa. No quieres ser mujer porque implica un riesgo, no quieres ser campesina porque implica un riesgo… La violencia te quita tus raíces, tu identidad, y lo primero que hay que recuperar es la certeza de que valemos algo, de que no merecemos lo que nos están haciendo y de que tenemos que buscar justicia. Y eso te da la posibilidad de renacer con los otros y las otras, y de sentirnos mejor con nosotras mismas”.

Las nuevas guerras son medioambientales

“El extractivismo es una forma de guerra hacia las comunidades y sus maneras de estar en el mundo, y contra los medioambientes”, explica Daniela del Bene, coordinadora del Atlas de Justicia Medioambiental, que recopila datos de más de 2.400 conflictos ecosociales en todo el mundo.

Aún no hay leyes para esta guerra. No existe normativa internacional que regule la responsabilidad de las transnacionales, una impunidad contra la que organizaciones como el Observatorio de Multinacionales de América Latina (OMAL) lleva años proponiendo una hoja de ruta, como explica Erika González, investigadora de OMAL: “En el ámbito internacional debería aprobarse un instrumento vinculante que obligue a las transnacionales a cumplir el Derecho internacional de los derechos humanos, del trabajo, del medio ambiente… Y un tribunal internacional que pueda juzgar a los directivos y a sus empresas, pero no sólo a las matrices, sino que siga toda la cadena de valor de las transnacionales: proveedores, filiales y contratas”.

Mientras, las que sí son perseguidas, ninguneadas, encarceladas y hasta asesinadas son las personas a las que le quitan todo lo que tienen para producir una energía destinada a engrosar las arcas de los que más acumulan. Y están dando sus vidas por defender la vida, la de todos y todas.

Por Patricia Simón

22 julio 2019 0

Publicado originalmente en Pikara

Publicado enSociedad
Marcha-carnaval, San Martín-Cesar

Una de las promesas de campaña del hoy presidente de Colombia, Iván Duque, fue que bajo ninguna circunstancia iba a permitir la explotación petrolera vía fracking. Es claro que todos los políticos realizan propuestas que jamás cumplirán, pero tener un giro de 180 grados en uno de los temas más polémicos y peligrosos en el mundo, demuestra la poca independencia que tiene el jefe de Estado para tomar sus propias decisiones.

Iván Duque tiene la presidencia hipotecada.

En efecto, el entonces candidato llegó a afirmar que en Colombia existe la “superposición de ecosistemas diversos y complejos, acuíferos subterráneos de enorme riqueza y unos riesgos de mayor sismicidad por los tipos de suelos que tenemos, por eso he dicho: en Colombia no se hará fracking” (https://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/en-colombia-no-se-hara-fracking-la-promesa-de-ivan-duque-en-campana-presidencial/20190215/nota/3864510.aspx). Esta frase se la han recordado al hoy presidente quien parece haber olvidado, de repente, todas las nefastas consecuencias de esta técnica y la riqueza de las aguas subterráneas en el país. El hecho de permitir que una comisión de expertos analice la “viabilidad” de la fracturación hidráulica es un claro indicio de su deseo por continuar por esta vía de explotación. Sin embargo, el camino para aceptar definitivamente el fracking en Colombia no será nada fácil.

Veamos por qué:

En primera instancia, multitudinarias marchas en por lo menos 70 municipios del país, se llevaron a cabo en contra de la decisión del gobierno de dar vía libre a esta técnica de explotación. La Marcha-carnaval por el agua, contra el fracking y la minería contaminante, logró reunir a miles de personas que se concentraron en las principales plazas del país para exigirle al presidente Duque que cumpla su palabra de prohibir el fracking (https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/galeria/asi-fue-la-marcha-carnaval-contra-el-fracking-y-la-mineria-contaminante/44504). A pesar de que parezca un acto simbólico, la marcha-carnaval fue una manifestación política que demuestra la transformación social que se está generando, pues los líderes de la marcha fueron estudiantes de colegios y universidades que tienen una perspectiva muy distinta con respecto a la protección del medio ambiente y los recursos naturales. No sólo fue una marcha más en el país, sino una concentración con fines políticos de llevar la cuestión del fracking a la agenda de lo público y generar un debate de altura frente a los daños que trae consigo esta técnica.

 Sumado a la toma de conciencia política, la implementación del fracking tiene además una traba de un orden jurídico. En efecto, el Consejo de Estado suspendió las normas que regulan la explotación de yacimientos no convencionales (Decreto 3004 del 26 de diciembre de 2013 y Resolución 90341 del 27 de marzo de 2014), al considerar que no existen elementos que prueben su utilización segura. En una reciente decisión, el alto tribunal pidió a la Universidad Nacional conformar una comisión que entregue un concepto para tomar un fallo de fondo sobre la suspensión definitiva de la reglamentación o permitir su uso controlado. Este grupo que es diferente a la Comisión de expertos convocada por el gobierno, deberá emitir un concepto en el inicio del segundo semestre de 2019 (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180). Por esa razón, miembros de la comunidad académica, enviaron una carta a la rectora de la Universidad Nacional, Dolly Montoya, solicitando más tiempo para el análisis de las implicaciones del fracking, pues debe tenerse en cuenta en su dimensión integral que incluya no sólo variables biofísicas sino también elementos socioeconómicos, ambientales y culturales.  

 Desde esta perspectiva, la comisión de la Universidad Nacional tendrá un importante papel para defender al país de la fracturación hidráulica, pues si el Consejo de Estado emite un fallo de fondo sobre su decisión, es posible que el fracking quede prohibido definitivamente. Sin embargo, conociendo la argucia del presidente y de sus poderosos jefes, la batalla económica y legal continuará. De hecho, para la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, si el país comienza a explotar los yacimientos no convencionales, la autonomía energética se podría triplicar y las reservas de petróleo y gas serían de 24 años y 30 a 50 años, respectivamente (https://conexioncapital.co/habra-fracking-en-colombia/). Desde el ámbito económico, según la ministra, los beneficios serían considerables pues el país podría obtener 14 billones de pesos adicionales por año. Su postura, es respaldada por el economista Juan Pablo Ruíz, para quien el hecho de negar la fractura hidráulica, podría traer graves consecuencias en temas de abastecimiento energético en Colombia (https://es.panampost.com/felipe-fernandez/2019/06/28/fracking-colombia/). Según esta visión, si el gobierno cede ante la presión de los grupos ambientalistas, en unos años el país podría tener una crisis energética considerable y necesitaría importar petróleo y gas, algo impensado para un territorio con grandes reservas de hidrocarburos.

 Siguiendo esta misma línea, la ministra asegura que los ingresos vía recaudo tributario estarían en el orden de los 230 billones de pesos, además de 90 billones en regalías, en total 320 billones, lo que representa un 35% del PIB en Colombia (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180). Esa es la razón por la cual la ministra Suárez insiste en permitir los pilotos en la cuenca del Valle Medio del Magdalena, en Cesar, La Guajira, Antioquia y Santander. En caso de demostrar que el fracking puede llevarse a cabo de “manera responsable”, se estaría dando un paso en su aceptación. No obstante, por cuenta del fallo emitido por el Consejo de Estado, los pilotos se encuentran suspendidos y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla), tampoco puede aprobar conceptos favorables para la fracturación hidráulica. De acuerdo con los defensores del fracking, la técnica ha evolucionado de manera permanente por lo que los primeros daños causados en el ambiente han sido controlados y corregidos, entonces por este motivo, en países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y Argentina, esta forma de explotación ha sido aceptada.

 En contraste con la postura del gobierno y los economistas de ultraderecha, los cuestionamientos a la fracturación hidráulica se concentran en tres aspectos. Por una parte, los niveles de sismicidad que puede generar la actividad, los cuales justamente fueron denunciados por Iván Duque –candidato. En este orden de ideas, se ha logrado relacionar la entrada de tubería y químicos a presión con sismos de diferentes grados. La segunda dimensión tiene que ver con el uso y disposición final de la industria, pues para generar la fractura de las rocas se utilizan grandes cantidades de agua mezcladas con una serie de químicos que, al volver a la superficie, contienen altos índices de contaminación. Además, existe el riesgo permanente de que las tuberías se rompan y contaminen los acuíferos (otra de las grandes preocupaciones de Iván Duque-candidato). Finalmente, algunos estudios han dado cuenta de las afectaciones en la salud de las poblaciones que han estado expuestas a esta técnica. No sólo con agua contaminada que se enciende en fuego al contacto con gas (https://www.youtube.com/watch?v=1DhF9xPZfYo), sino además por las emisiones que contaminan el aire.  

De hecho, las razones otorgadas por el Consejo de Estado para suspender provisionalmente la reglamentación de los yacimientos no convencionales estuvieron relacionadas con el aumento de la sismicidad, la contaminación hídrica y la afectación de la salud, aún más tomando en cuenta que el fracturamiento se desarrolla en zonas protegidas y ecosistemas estratégicos como los páramos (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180) (nuevamente una de las hipócritas preocupaciones de Iván Duque-candidato).

Por si fuera poco, la Contraloría General de la Nación, publicó un estudio sobre los riesgos y afectaciones ambientales de la utilización del fracking en el país. Sin embargo, en una acción que podría juzgarse digna de Poncio Pilatos, el contralor, Carlos Felipe Córdoba, dijo que el órgano de control no se opone si se hace de manera responsable (https://www.dinero.com/pais/articulo/en-que-quedo-el-fracking-luego-de-la-audiencia-del-consejo-de-estado/273006). De esta manera, diversos organismos dentro del Estado colombiano se han mostrado desconfiados frente al uso de fracking como mecanismo de explotación de hidrocarburos. Pero debe tomarse en cuenta que los socios del presidente harán hasta lo imposible por lograr la aceptación de la técnica.

 Por esa razón, la batalla contra el fracking en Colombia será larga y complicada, pues diversos sectores harán presión para que se logre la aceptación definitiva de esta técnica que pone en riesgo la salud humana y la calidad del medio ambiente. Otro de los elementos que debe considerarse es el aumento de la brecha social históricamente generada en los municipios petroleros. En efecto, la gran paradoja es que en estos territorios existe grandes recursos producto de las regalías, pero poca inversión social, lo que profundiza los niveles de desigualdad. De esa manera, de acuerdo con Leonardo Donado Garzón, uno de los miembros de la Comisión de expertos, “el gobierno debe dar garantías de protección al ambiente y ofrecerles a los municipios acueductos y agua potable, plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otros proyectos” (https://www.vanguardia.com/economia/local/brecha-social-clave-para-aprobacion-de-fracking-en-santander-AF1135662).

Así las cosas, la explotación de yacimientos no convencionales sólo traería ventajas a los grandes grupos económicos, o lo que es lo mismo, a los socios del presidente Iván Duque. Es importante entonces que las acciones públicas sigan siendo parte de la estrategia de los sectores que se oponen a la explotación de los recursos naturales.

El concepto técnico de los expertos de la Universidad Nacional marcará un antes y un después en la historia ambiental del país. De las recomendaciones que este grupo le haga al Consejo de Estado dependerá la decisión de suspender definitivamente la reglamentación del fracking en el país. Por ese motivo, estos meses son determinantes para conocer si el gobierno de Iván Duque tendrá vía libre para envenenar el medio ambiente de un país que todavía padece las secuelas de la contaminación, de los errores técnicos en el transporte de petróleo y en el ejercicio desaforado de la explotación minera. Los políticos no dimensionan el daño que sus decisiones han traído al país, pues en busca del “equilibrio en la balanza de pagos” y otro tipo de conceptos falaces, miles de personas han estado expuestas a graves afectaciones sociales, culturales y económicas.

Con todo, la batalla por el fracking no ha terminado y las manifestaciones continuarán hasta que el presidente traiga a su memoria aquellas frases que pronunció en su campaña, cuando no le debía la presidencia a nadie.  

 

LA LUCHA CONTINÚA: NO AL FRACKING EN COLOMBIA

Publicado enColombia
Viernes, 19 Julio 2019 08:15

De la confrontación a la autonomía

Integranates de la Nación Wampis en defensa de su territorio

La historia del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis se remonta medio siglo atrás, un proceso que llevó a la conformación del Consejo Aguaruna Huambisa en 1977, bajo el régimen militar peruano. Fue también una respuesta de los pueblos wampis y awajun a la colonización mestiza del río Marañón, cerca de la frontera con Ecuador. Poco después rompieron con los jesuitas que trabajaban con ellos y decidieron tomar un camino propio.

 

En una primera etapa se empeñaron en la titulación de sus tierras, como forma de recuperar la integridad territorial como pueblo. Este proceso implicó muchas ten-siones con los actores externos, militares, empresas extractivas y mestizos colonizadores, y llevó al despliegue fuerzas comunales para desalojar a los invasores, que fue respondido con el encarcelamiento de líderes y dirigentes.

 

Con la crisis del gobierno militar al comienzo de la década de los años 80, se produjo lo que la socióloga Tania Gómez (autora de una magnífica tesis sobre el gobierno autónomo wampis que inspira este artículo) denomina como una "avalancha a la Amazonía", de la mano de las empresas multinacionales en el contexto de la globalización. Hidrocarburos y minería aurífera son las dos actividades que más afectan a los pueblos amazónicos, impulsadas por el gobierno autoritario de Alberto Fujimori (1990-2000).

 

La crisis sobrevino en 2009, cuando el Estado desconoció los acuerdos que tenía con los pueblos. "Los wampis van aprendiendo que tanto las titulaciones como las categorizaciones ambientales de su territorio son herramientas insuficientes. El Estado empieza a modificar los marcos legales para permitir el ingreso de fuerzas globales de enorme magnitud, sin tomar en cuenta las afectaciones en la vida de los wampis", señala el citado trabajo de Gómez.

 

El 5 de agosto se produjo el enfrenamiento entre indígenas awajun y wampis y fuerzas policiales y militares, luego de casi dos meses de intensa movilización en la Amazonia para la derogación de los decretos que permitían una abusiva explotación de los bienes comunes sin consulta ni consentimiento de los pueblos originarios, con un saldo de 33 muertos entre manifestantes y policías (https://bit.ly/2XROoB2).

 

La jornada conocida como Baguazo fue un parteaguas, además de la síntesis de un largo e intenso ciclo de luchas amazónicas. En apenas seis años, a caballo de nuevas frustraciones que agudizaron la histórica desconfianza con el Estado (criminalización y divisiones), el pueblo wampi tomó decididamente el camino de la autonomía. Debieron dejar de lado desde las ONG hasta organizaciones nacionales, incluyendo la tentación de la administración municipal. Esta experiencia los convenció, además, de los límites de instituciones que nunca los trataron como iguales, incluyendo las leyes de consulta previa, que no se aplicaron o se manipularon.

 

"Después de la participación en estos procesos, se concluye que la consulta previa es apenas un procedimiento de convencimiento en donde el Estado busca atacar debilidades de la organización". Para construir autonomía debieron articular las comunidades de dos cuencas (ríos Santiago y Morona) y elaboraron su estatuto autonómico en más de una decena de talleres con amplia participación de las bases.

 

Uno de los puntos centrales del estatuto destaca: "consideramos sin validez alguna, cualquier trato o consentimiento efectuado en favor de las empresas de manera separada o parcial antes de que haya terminado el proceso oficial entre nuestra nación y el Estado peruano".

 

Los organismos de poder del gobierno autónomo conocen cuatro instancias: la asamblea principal con 96 asambleístas; un gobierno ejecutivo con sus consejeros; gobiernos de ambas cuencas y gobiernos de cada comunidad con sus respectivas autoridades electas.

 

Como señala el sociólogo peruano Alvaro Giles, "se trata del primer pueblo indígena en el país que cambia la estrategia del sindicalismo indígena por la idea del autogobierno". Añade que ya hay otros tres pueblos amazónicos en proceso de fundar sus gobiernos autónomos, por lo que "estaríamos frente a una nueva estrategia en el mundo amazónico peruano".

 

Sólo caben dos observaciones. Una, que la autonomía no es una opción anclada en ideologías, sino en historias y cosmovisiones propias que se despliega para enfrentar desafíos concretos. Lo que nos muestra que estamos ante genealogías diferentes a las de cuño europeo, analizadas entre otros por Castoriadis.

 

Dos, que los pueblos en movimiento (concepto más adecuado que movimientos sociales) van descubriendo que las autonomías y los autogobiernos territoriales les permiten enfrentar en mejores condiciones el extractivismo depredador, que cualquier otra estrategia que pase por la negociación con el Estado. En los próximos años veremos una proliferación de procesos autonómicos.

 

La acumulación por despojo y el capitalismo sólo se pueden confrontar y derrotar con otras culturas políticas, por fuera de las instituciones y de los acuerdos por arriba.

Publicado enSociedad
Sí se puede: mujeres derrotan la minería a gran escala

El proyecto minero Río Blanco, en la provincia de Azuay, sur de Ecuador, de la empresa china Ecuagoldmining, lleva un año paralizado por la resistencia comunitaria y, muy en particular, por la acción de las mujeres.

La comunidad de Río Blanco pertenece a la parroquia de Molleturo, a una hora de la ciudad de Cuenca, en el Parque Nacional Cajas, un ecosistema de páramo donde se multiplican los nacimientos de agua y se contabilizan casi 300 lagunas.

La mina fue concedida por el gobierno de Rafael Correa que la consideraba parte de cinco proyectos estratégicos para el país. En este yacimiento existen 605.000 onzas de oro y 4,3 millones onzas de plata, con una producción estimada de 240 mil toneladas de mineral al año. La vida útil está calculada en once años. Entró en funcionamiento en 2016 en un acto presidido por el entonces vicepresidente Jorge Glas, hoy preso por corrupción.

La empresa viene provocando enfrentamientos entre y dentro de las comunidades mediante la compra de líderes, la utilización de seguridad privada que genera violencia y cuenta con protección policial y militar. Desde agosto de 2017 se registra una fuerte movilización de las comunidades de la zona de Rio Blanco, con acampes de comuneros a la entrada al campamento minero.

El 8 de mayo de 2018, los comuneros organizados quemaron gran parte del campamento de la mina, instalaciones y maquinaria incluidas, aplicando una decisión de decenas de comunidades de la zona. Instalaron un puesto de control que impide el acceso de las volquetas y de todo personal de la empresa permitiendo el tránsito solo para los pobladores de esta zona. La justicia aceptó una demanda de las comunidades y paralizó el proyecto.

En la ronda donde la comunidad San Pedro de Yumate va explicando su historia de resistencia, a casi 3.000 metros en tierras húmedas semi-tropicales, las mujeres son las más activas. Desde mamá Laureana, partera de 74 años que asistió más de 200 nacimientos, hasta jóvenes como Yoana, de 20, que carga a su pequeña que quiere integrarse a la ronda.

“Ya no confiamos en los hombres”, dice una de las comuneras. Explica que cuando las comunidades de Kimsacocha, la otra gran resistencia en la provincia, organizaron un referendo para decidir sobre el proyecto Loma Larga, el 86% se pronunciaron en contra. Se votaba en mesas de varones y de mujeres. Las primeras lucían raleadas y el voto contrario osciló entre el 50 y el 60% de las papeletas. En las mesas de mujeres, se registraron índices negativos que superaron holgadamente el 80%. Ellos sueñan con trabajo. Ellas con preservar la vida.

Algo similar sucede en la ronda que se va formando en torno al fogón. De los 30 integrantes, casi 20 son mujeres. Ellas se afanan moldeando la masa, armando empanadas y dorándolas en aceite hirviendo, mientras otras cocinan agua de hierbas. En una esquina de la ronda, los varones hablamos, explicamos, analizamos y en ocasiones decimos lo que debe hacerse. Ellas ni nos miran, sólo hacen lo importante, dejando el parloteo a los varones.

Uno de los mayores de la comunidad reconoce: “Nosotros vamos atrasito de ellas, nomás”. Ellas son las “pachamamas”, como se nombra a las integrantes del Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama, creado hace más de una década con mujeres de las parroquias Victoria del Portete, Tarqui y Molleturo (a la que pertenece Yumate), y también de la ciudad de Cuenca.

Ellas son la punta de lanza de la lucha en defensa del agua. Uno de los “analistas” que nos juntamos en una esquina, explica quenla lucha de estas mujeres comenzó en realidad hace 23 años y las más activas, el núcleo del combate, son las comadronas, porque conjugan autoridad simbólica y saberes ancestrales.

En este campamento, debajo de los plásticos negros que protegen de la humedad y la lluvia, un joven de sombrero rojo y nombre Paul explica que en dos meses comenzará a funcionar el “colegio autónomo Río Blanco”, con docentes voluntarios, porque “las empresas utilizan las escuelas para adoctrinamiento minero”. Asegura que la autonomía es el camino, que lo aprendió en un lugar lejano de nombre Chiapas, donde se dirigió luego de escuchar, durante noches heladas, el mensaje de las lagunas del páramo de Cajas.

Publicado enMedio Ambiente
Protestas en el Reino Unidos contra la "crisis climática"

Los activistas de Extinction Rebellion bloquean cinco ciudades en el primer día de una semana de manifestaciones

 

Los medioambientalistas de Extinction Rebellion comenzaron su “summer uprising” (insurrección del verano) con bloqueos en cinco ciudades británicas: Londres, Cardiff, Leeds, Bristol y Glasgow. La manifestación causó embotellamientos y desvíos del tráfico, y es el primer acto de una semana de protestas contra la “crisis climática”.

El grupo ambientalista saltó a la fama internacional en abril de este año cuando ocuparon y bloquearon cinco lugares céntricos de Londres durante una semana de resistencia civil pacífica, que terminó con un saldo de más de mil personas detenidas por presunto “vandalismo”.

Más allá de la acción policial, las protestas, acompañadas por manifestaciones en unas 80 ciudades de 33 países, llevaron al parlamento británico a declarar la emergencia climática y añadieron unos 30 mil militantes a las filas del grupo, junto a un considerable aumento de donantes para la causa climática.

Rebelión contra la Extinción (Extinction Rebellion, abreviado como XR) exige que el gobierno británico evite nuevas pérdidas de biodiversidad y se comprometa a un cero crecimiento de gases de invernadero para 2025.

Bloqueo a la Corte Real de Justicia

Hoy unos 250 activistas bloquearon la Corte Real de Justicia en el centro de Londres luego del anuncio de que serían llevados a la justicia los más de 1000 militantes detenidos en la protesta de abril, considerada la más importante expresión de desobediencia civil en décadas. Una portavoz del grupo fue lapidaria con el gobierno. “La declaración de emergencia del medio ambiente no llevó a nada concreto. Estamos aquí para recordarles que las acciones hablan mucho más que las palabras”, dijo.

En la ciudad universitaria de Bristol, otrora puerto de tráfico de esclavos, los manifestantes cerraron el puente y planean ocuparlo durante el resto de la semana. En la capital de Gales, Cardiff, las calles del centro fueron bloqueadas en medio de asambleas para discutir la emergencia climática.

En la norteña ciudad inglesa de Leeds, se armaron carpas en otro Puente, el Victoria Bridge, una de las principales arterias de transporte de la ciudad.

Una percepción sombría

Entre los manifestantes la percepción del futuro es sombría. “Estoy participando porque soy padre y no quiero que mis hijos terminen en medio de un colapso social. Si uno lee lo que dicen los científicos, estamos avanzando en ese camino”, señaló Roc Sandford, de 61 años.

Un informe publicado la semana pasada reveló que Londres tendrá la temperatura de Barcelona en tres décadas y Madrid la de Marrakesh, mientras que una de las capitales más frías de la Unión Europea, Estocolmo, se parecerá a Budapest.

En el actual, pálido verano de Londres sería a primera vista un progreso en la vida cotidiana salvo por el hecho de que vendría acompañado por inundaciones, cambios en el suelo que afectarían la estabilidad de las casas, escasez alimentaria y otras transformaciones para las que el Reino Unido, según un reciente informe parlamentario, “no está para nada preparado”.

Publicado enMedio Ambiente
La selección de fútbol femenino estadounidense obtiene una plataforma global para sus batallas

 

El miércoles, las calles del Bajo Manhattan retumbaron con el sonido del descorche de champán, no solo por los festejos en honor a la victoriosa selección nacional de fútbol femenino de Estados Unidos, que fue homenajeada con un desfile por el “Cañón de los Héroes” de la ciudad de Nueva York en Broadway, sino también porque el grito de victoria no pasó desapercibido en Wall Street, donde el índice bursátil Standard & Poor’s 500 superó los 3000 puntos por primera vez en la historia. Las 23 mujeres de la selección de fútbol acababan de volver de Francia, donde ganaron el Mundial de Fútbol femenino. Ya de regreso en Estados Unidos siguen con otra batalla, más difícil, por salarios y condiciones de trabajo iguales a las de sus homólogos masculinos de la Federación de Fútbol de Estados Unidos. Una pancarta que llevó al desfile Crystal Dunn, jugadora de la selección, de origen afroestadounidense y criada en el barrio Rockville Centre de Long Island, decía: “Los desfiles son geniales, pero la igualdad salarial es mejor”. La multitud acompañó ese sentimiento. Cuando Carlos Cordeiro, el presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, habló en el escenario después del desfile, la multitud coreó: “¡Igualdad salarial! “¡Igualdad salarial!”. Ese mismo coro resonó en todo el estadio de Lyon cuando las mujeres se convirtieron en campeonas mundiales el domingo pasado.

El éxito del Mercado de Valores de Wall Street, yuxtapuesto a la desigualdad salarial impuesta a estas notables mujeres, remite a la declaración hecha por uno de los alcaldes más famosos de la ciudad de Nueva York, Fiorello La Guardia, en 1946: “La cinta de teletipo no es espagueti”. La Guardia acababa de asumir la dirección general de la Administración de Socorro y Rehabilitación de la ONU , que inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial brindó ayuda a refugiados y otras personas que luchaban por sobrevivir. El uso de la cinta de teletipo estaba bastante extendido en aquellos días previos a la era digital, siendo el medio por el cual se distribuían los precios de las acciones en tiempo real. De ahí que grandes cantidades de esta cinta de papel usada en el distrito financiero de Nueva York se utilizaran como confeti para arrojar a soldados, astronautas y equipos atléticos que regresaban victoriosos, desde el primer desfile en honor a la nueva Estatua de la Libertad, en 1886. El punto de La Guardia era simple: si bien la economía de posguerra estaba aparentemente experimentando un boom y las inversiones en la bolsa de valores tenían un gran desempeño, esto no implicaba seguridad alimentaria para los refugiados de guerra. Del mismo modo, hoy un desfile que celebra a las mujeres atletas es un honor, pero no compensa una vida de salario desigual.

La selección femenina presentó una demanda en marzo de este año en la que acusa a la Federación de Fútbol de Estados Unidos de “pagarles menos que a los miembros del equipo nacional masculino por un trabajo sustancialmente igual, y de negarles, como mínimo, iguales condiciones de juego, entrenamiento y viajes; igual promoción de sus partidos; el mismo apoyo y desarrollo para sus partidos”. La selección nacional femenina de Estados Unidos ha obtenido cuatro campeonatos mundiales, cuatro medallas de oro olímpicas, ha ganado muchos otros torneos y ocupa el puesto número uno en la Clasificación Mundial de Fútbol Femenino de la FIFA . Comparemos todo esto con el lamentable récord de la selección nacional masculina estadounidense que ni siquiera logró clasificar para la última Copa del Mundo. A pesar de su desempeño mediocre, los hombres, en promedio, ganan mucho más que las mujeres.

Esta disparidad es común en toda la economía de Estados Unidos. En su testimonio ante el Congreso en febrero de este año, en apoyo a la Ley de equidad salarial: igualdad de salario por igualdad de trabajo, Fatima Goss Graves, presidenta y directora ejecutiva del Centro Nacional de Derecho de la Mujer, expuso estos perturbadores detalles: “Las mujeres que trabajan a tiempo completo, todo el año, normalmente ganan solo 80 centavos por cada dólar que se les paga a los hombres que trabajan a tiempo completo durante todo el año. La brecha salarial es aún peor cuando se observa específicamente a las mujeres de color: por cada dólar pagado a hombres blancos que no son hispanos, a las mujeres negras solo se les paga 61 centavos, a las indígenas 58 centavos y a las latinas 53 centavos. Las mujeres, especialmente las mujeres de color, enfrentan discriminación manifiesta y discriminación inconsciente en el lugar de trabajo; esto tiene un impacto en su salario”.

Las jugadoras de fútbol femenino de Estados Unidos ahora tienen una plataforma global para darle voz a la lucha por la igualdad salarial y la justicia hacia las mujeres. Como declaró la cocapitana Megan Rapinoe el miércoles: “Sí, hacemos deporte. Sí, jugamos al fútbol. Sí, somos mujeres atletas, pero somos mucho más que eso”. Rapinoe, la máxima anotadora y mejor jugadora del Mundial de Francia 2019, es una abierta defensora de los derechos LGTBQ , y en 2016 se convirtió en una de las primeras atletas blancas importantes en arrodillarse en señal de protesta durante el himno nacional. A lo largo del Mundial, además, se negó a ponerse la mano en el corazón y a cantar el himno estadounidense.

Megan Rapinoe aprovechó su discurso en el acto del miércoles, donde el alcalde le entregó al equipo las llaves de la ciudad, para hacer un llamado a la acción: “Tenemos pelo rosa y pelo violeta; tenemos tatuajes y rastas. Tenemos mujeres blancas, negras y todo lo que está entre medio. Mujeres heterosexuales y lesbianas. Tenemos que ser mejores. Tenemos que amar más, odiar menos. Tenemos que escuchar más y hablar menos. Tenemos que saber que esto es responsabilidad de todos, de cada persona que está aquí, de cada persona que no se encuentra aquí, de cada persona que no quiere estar aquí, de cada persona que está de acuerdo y [de cada persona] que no está de acuerdo. Es nuestra responsabilidad hacer de este mundo un lugar mejor”.

Por Amy Goodman y Denis Moynihan

Democracy Now!

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
 El químico Roger Kornberg, fotografiado en Valencia tras la entrevista. MÓNICA TORRES

Ganador del Nobel e hijo de otro galardonado, Roger Kornberg sugiere que la ciencia hace innecesarias las explicaciones religiosas

 

En agosto de 1946, Roger Kornberg todavía era una única célula, formada por la unión de un óvulo de su madre, la bioquímica Sylvy Ruth Levy, y de un espermatozoide de su padre, el también bioquímico Arthur Kornberg. Esa célula ya tenía dentro el código hereditario necesario para formar un Roger con brazos y piernas y mantenerlo vivo desde que nació hace 72 años en San Luis (EE UU) hasta hoy, una soleada tarde en una cafetería de Valencia. El padre, Arthur, ganó el Nobel de Medicina en 1959 por iluminar los mecanismos de formación de ese manual de instrucciones de la célula, el ADN. Casi medio siglo después, el propio Roger también ganó el Nobel, esta vez el de Química, por ir un paso más allá que su progenitor.

Aquella célula de 1946 que acabaría siendo Kornberg tenía dos metros de ADN plegados en su diminuto núcleo, como casi cualquier célula de cualquier persona. Gracias a un proceso denominado transcripción, las células copian esas instrucciones escritas en su ADN y las redactan en otro idioma, el de las moléculas de ARN que sí son capaces de salir del núcleo celular. Allí afuera, empieza la fiesta. Esas palabras de ARN dirigen la fabricación de las proteínas, las verdaderas protagonistas de la vida, como la hemoglobina de la sangre que nos permite respirar y el colágeno que construye huesos, tendones, dientes y hasta el blanco de los ojos.

“La vida es química: nada más y nada menos”, repite una y otra vez Kornberg, de paso por Valencia para formar parte del jurado de los Premios Rey Jaime I. El investigador, de la Universidad de Stanford, recibió el Nobel de Química en 2006 por desentrañar esta conversión del ADN en ARN, un proceso que, si se tuerce, puede desembocar en un cáncer. Pese a haberse asomado al mundo de las aberraciones humanas, o precisamente por ello, Kornberg es muy optimista: cree que llegaremos a vivir en un mundo sin enfermedades.

 

Pregunta. Conocer nuestra base química tiene un aspecto filosófico.

Respuesta. Sí, ese es el quid de la cuestión. La vida es química: nada más y nada menos. El funcionamiento del cerebro se comprende tan poco que se tiende a asociarlo a significados mágicos o místicos. Pero químicamente el cerebro es una colección de cables e interruptores. Todos los cerebros humanos son más o menos iguales y las pequeñas diferencias son el resultado de distintos patrones en los interruptores, basados en una combinación de nuestra genética y de nuestras experiencias. Pero, al final, es química, nada más y nada menos, aunque la gente se resiste a la idea. Muchas personas quieren asociar a sus propias experiencias algún significado especial, como la religión. Pero es química.

 

P. Usted habla de “máquinas” moleculares diminutas que transforman las instrucciones del ADN en ARN. Esa maquinita puede cometer errores que conduzcan a la muerte. ¿Podemos morir simplemente por azar?

R. Todo —desde la forma de nuestro cuerpo a los detalles de nuestro funcionamiento— es una consecuencia de la información genética. Pero averiguar cómo es exactamente este proceso sigue siendo un gran desafío. Entendemos el primer nivel. Sabemos que la información en nuestros genes se copia en otra molécula llamada ARN, que entonces dirige la síntesis de proteínas. Y las proteínas hacen todo. La idea esencial es que la información en los genes es la base de todo lo que hay que saber sobre nosotros. Es cierto que puede haber modificaciones por la experiencia, pero todo empieza en la información que hay en nuestros genes. Cada célula del cuerpo contiene las mismas instrucciones genéticas, todo el ADN, pero sin embargo tenemos 200 tipos diferentes de células: nerviosas, del hígado, del músculo, de la sangre, de la piel. La diferencia entre ellas es qué genes se utilizan en cada tejido. Y esta decisión se toma a la hora de copiar la información desde el ADN al ARN. Si se comete un error, si se activa el gen equivocado en un tejido en el que debería estar silenciado, muy a menudo se genera un cáncer. Un cambio en una sola de las miles de letras de un gen puede causar una enfermedad.

 

P. ¿Es una lotería?

R. Es una lotería en el sentido de que la información en nuestros genes, que heredamos de nuestros padres, debe copiarse con absoluta precisión. Un cambio en una letra entre 1.000 millones de letras puede ser fatal o puede provocar una susceptibilidad a una enfermedad. La química de la vida es extraordinaria en muchos aspectos. Nuestro ADN sufre mutaciones debido a la radiación cósmica, al oxígeno, a la luz del Sol y a sustancias químicas de todo tipo, especialmente de los alimentos. Sufrimos dos trillones de daños cada día. Y todos deben ser corregidos, porque uno solo de ellos podría causar un cáncer u otra enfermedad. Esa es otra característica extraordinaria de nuestra fisiología y de nuestra química: la capacidad de reparar todos estos daños sin error cada día. Es asombroso.

 

P. Una de sus charlas se titula "El fin de la enfermedad". ¿Usted se imagina un futuro sin enfermedades?

R. Por supuesto, porque la vida es química. Cuando entendemos las bases químicas de las enfermedades, automáticamente podemos concebir estrategias químicas para corregirlas. No hay duda de que esto se puede aplicar a enfermedades hereditarias y al envejecimiento. Obviamente, cuando aprendamos a prevenir el envejecimiento crearemos nuevos problemas para la sociedad. Pero la respuesta a la pregunta es sí. El hecho esencial es que todo en la vida es química y todas las enfermedades reflejan una distorsión de la química. Encontraremos medios químicos para corregirlas. Esto no ocurrirá pronto, y quizá no ocurra a lo largo de nuestra vida, pero algún día ocurrirá.

 

P. Casi todas sus investigaciones han sido financiadas por los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU. ¿Qué opina del papel de las grandes farmacéuticas?

R. Es un error pensar que las farmacéuticas pueden sustituir a la investigación con fondos públicos. Nuestra investigación es básica, en el sentido de que está movida por la curiosidad sobre la naturaleza, sin saber dónde te va a llevar. Un descubrimiento, por definición, no se puede predecir. Nunca descubres algo intencionadamente. Descubres cosas intentando comprender la naturaleza. Y estos descubrimientos son la única base para el avance de la medicina. Lo que distingue a la iniciativa académica de la farmacéutica es que la primera no está orientada a unos objetivos. Esa es la esencia de la investigación académica. Las farmacéuticas, por otro lado, no pueden justificar una inversión en algo que no tiene unos fines obvios. Una empresa no puede invertir dinero para hacer algo que quizá nunca tenga un beneficio. Es imposible.

 

P. ¿Y los académicos?

R. Los académicos se arriesgan, intentan hacer cosas que pueden conducir a algo o no. Y te la juegas, porque si no llegas a nada puedes perder tu posición académica. Las farmacéuticas son alérgicas al riesgo por naturaleza. Los negocios evitan los riesgos. Otra diferencia es la escala de tiempo. No sabes cuánto tiempo necesitarás. Muchas investigaciones requieren décadas. Yo nunca he hecho nada en menos de 20 años. Y cada vez más, desafortunadamente, los gestores de las farmacéuticas tienen que informar de sus beneficios cada tres meses. ¿Qué consejero delegado va a decirle a su junta directiva que la empresa ha hecho una gran inversión en investigación que puede no llevar a nada y que requerirá 20 años? Y, al mismo tiempo, sin ese tipo de investigaciones las farmacéuticas no tienen nada. Mi mensaje fundamental es que el Gobierno, en representación de los ciudadanos, tiene que apoyar las investigaciones que impliquen riesgos y puedan requerir mucho tiempo. Básicamente, esa es la única solución para problemas como las infecciones, las enfermedades genéticas y el cáncer.

 


 

"Puedes no saber nada sobre Cervantes o Shakespeare y tener una vida muy productiva"

 

Pregunta. Usted ha dicho en varias ocasiones que si una persona culta tiene que saber algo, ese algo es la química.

Respuesta. La química es lo más útil, porque nos ayuda a entender el mundo que nos rodea: el cuerpo humano y todo lo relacionado con la salud y el medio ambiente. La química está en la intersección entre la física, que son las leyes de la naturaleza, y la biología, que es su manifestación. Sin saber química no puedes tomar decisiones informadas sobre tu salud, sobre el medio ambiente... Es ridículo.

 

P. Pero se valora más saber de Cervantes o de Shakespeare que de Dmitri Mendeléyev, el padre de la tabla periódica de los elementos químicos.

R. Es curioso, porque puedes no saber nada sobre Cervantes o Shakespeare y tener una vida muy productiva. Pero si no sabes nada de química, en mi opinión, no te beneficias de todo lo alcanzado por la civilización. Los tiempos han cambiado y la química es lo primero. Hace 100 años se sabía tan poco sobre cualquier ciencia que no necesitabas saber mucho de física para ser una persona culta y exitosa. ¿Importaba lo que supieras de termodinámica o cosmología? No realmente. Pero en el siglo XX surgieron la química, la biología, la bioquímica, la medicina moderna. Hace poco más de 100 años, las enfermedades se atribuían a desequilibrios de los líquidos del organismo. No había cura para ninguna enfermedad, había tratamientos: sangrados, purgantes agresivos. Si hace 200 años no sabías nada de química, de biología o de medicina, no había grandes diferencias en tu vida. Pero hoy hay muchísima diferencia. Creo que si la gente estuviera mejor formada en química y en biología estaría menos dispuesta a abusar de su propia fisiología con drogas, tabaco...

 

Por Manuel Ansede

Valencia 12 JUL 2019 - 00:51 COT