Jueves, 11 Julio 2019 05:52

En el reino del revés

En el reino del revés

Me dijeron que en el reino del revés

Nadie baila con los pies

Que un ladrón es vigilante y otro es juez

Y que dos y dos son tres

Vamos a ver como es

El Reino del Revés

Vamos a ver como es

El Reino del Revés

(María Elena Walsh, autora e intérprete. Canción infantil [1])

 

Real, no ficción. El Ministerio de Recursos Naturales – el mayor interesado – no apeló la sentencia de primera instancia que favoreció a la nacionalidad waorani. ¡Lo hizo el Ministerio del Ambiente! Y fue el abogado de este Ministerio quien, en la audiencia dada en la Corte Provincial de Justicia del Puyo el lunes 1 de julio, lideró el enfrentamiento en contra de dicha comunidad indígena, abanderándose de las tesis extractivistas. Para colmo, los abogados de estos dos ministerios, junto con el abogado de la Procuraduría del Estado, defendieron a ultranza los intereses extractivistas aduciendo el cumplimiento de la consulta previa, libre e informada en el Bloque 22, a partir del decreto 1247 sin priorizar la Constitución.

Sorprende, por decir lo menos, que el Ministerio de Recursos Naturales – realmente el interesado en demostrar que sí hubo tal consulta para realizar sus planes extractivistas – no apelara la sentencia favorable a la nacionalidad waorani, donde se demostró hasta la saciedad el incumplimiento de ese requisito previsto en la Constitución y en instrumentos internacionales, como el Convenio 169 de la OIT. El argumento de los abogados de dicha cartera de Estado de que esta omisión fue una falla técnica no le exime de responsabilidad al gobierno, pues incluso por acción directa de dicha desidia deberían cumplir lo dispuesto por la jueza provincial Esperanza del Pilar Araujo y el Tribunal Penal de Pastaza en su sentencia del 26 de abril pasado; en concreto deberían reconocer la vulneracion cometida y cumplir las obligaciones que de un acto así se desprenden (por ejemplo no avanzar con la licitacion de ese bloque porque sin consulta previa cualquier acto es nulo). En este caso la Corte Provincial debería disponer no solo la ratificacion de la sentencia y que el Ministerio en mención la cumpla; sino que debiera, además, aceptar la apelación de la nacionalidad Waorani, es decir ampliando las comunidades afectadas y las medidas de reparacion establecidas.

Por otro lado y sin rodeos: el papel del Ministerio del Ambiente es vergonzoso. Su abogado lideraba los intereses extractivistas en vez de cumplir con el objetivo de esa cartera de Estado: defender el ambiente, más aún en el primer país en el mundo que ha constitucionalizado a la Naturaleza como sujeto de derechos. indigna que ese ministerio apelara tan prestamente en contra de la sentencia de primera instancia [2] y que, en la práctica, suscriba la agenda extractivista del gobierno. Desde hace tiempo atrás, el ministerio del ambiente sólo cumple con vulgares trámites administrativos al margen de sus objetivos fundamentales.

El accionar de la Procuraduría, cuyo supuesto papel es el ser “abogado del Estado”, demuestra que perdió sus papeles pues se ha vuelto un mero defensor de los intereses del gobierno. Al no reconocer las vulneraciones a la Constitución y más bien ser cómplice de dichas violaciones, la Procuraduría abre la puerta para que los accionantes –en este caso la nacionalidad waorani– si es del caso, recurran a la vía internacional y se consiga una sanción al Estado por incumplir sus obligaciones constitucionales, que incorporan varios instrumentos internacionales relacionados con los Derechos Humanos (parte activa del bloque constitucional por mandato de los artículos constitucionales 11.3 y 426).

En este reino del revés casi que no sorprendería que a la postre los tres jueces provinciales -Carlos Alfredo Medina Riofrio, Bolívar Enrique Torres Ortíz, Segundo Oswaldo Vimos Vimos- de la mencionada Corte, quienes deben tramitar la mencionadas apelaciones, terminen por priorizar el Decreto Ejecutivo 1247 –a todas luces inconstitucional– sobre la disposiciones de la carta magna, que en su artículo 424 establece la supremacía de la Constitución sobre cualquier otra ley del ordenamiento jurídico del Estado; y, que en el artículo 425, fija un claro orden jerárquico de aplicación de las normas: la Constitución; los tratados y convenios internacionales; las leyes orgánicas; las leyes ordinarias; las normas regionales y las ordenanzas distritales; los decretos…

Con este Decreto en la mano -sin siquiera haberlo cumplido a cabalidad- el Ministerio de Recursos dio paso a una consulta inconsulta que fue procesada como un simple trámito administrativo, es decir, apenas como una socialización de informaciones, lo que supone en palabras sencillas pero precisas: una tomadura de pelo. Tengamos presente que la inconstitucionalidad del mencionado decreto es inocultable. El 19 de julio de 2012, el presidente de la República, Rafael Correa, emitió el Decreto Ejecutivo 1247, que entró en vigor a través de la publicación en el Registro Oficial No. 759 del 2 de agosto de 2012. Dicho decreto reglamenta la ejecución de la consulta previa, libre e informada en los procesos de licitación y asignación de áreas y bloques hidrocarburíferos, la misma que sería aplicada en el marco de la XI Ronda Petrolera. Cabe señalar que el Decreto 1247 no acata todas las disposiciones establecidas en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos y en los que hablan sobre los derechos de los pueblos indígenas. Tampoco se consideran en este Decreto 1247 las dispociones emanadas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Sarayaku, vinculantes para el Estado ecuatoriano, emitidas en el mes de mayo del año 2012.

En su pobre papel, los abogados gubernamentales, a más de apuntalar su posición en base a ese incostitucional decreto, y como medida desesperada ante la falta de argumentos, pedían sanciones penales para dos de los testigos de la comunidad waorani por alguna declaración poco clara o quizás confusa, debida -tal como reconoció el intérprete judicial- a lo complejo que resulta traducir términos y conceptos inexistentes en la cultura waorani, en medio de un proceso de socialización llevado adelante por una persona que tenía 18 años cuando fue contratada como encargada de la oficina de consulta y que nunca fue debidamente capacitada, entre otros temas de gravitan en contra de la posición gubernamental.

Es mucho lo que se juega en este caso. Por un lado la vida misma de la nacionalidad waorani y su selva amenazadas por el extractivismo petrolero. Por otro lado está la posibilidad de construir – aunque lentamente luego de la metida de la mano en la justicia ejecutada por el correísmo – una justicia independiente y autónoma, como se estableció en Montescriti. También está en debate la necesidad de construir otra economía que garantice en simultáneo la justicia social y la justicia ecológica desde sus bases, superando la trampa perversa de los extractivismos. En este escenario se disputa, además, la misma democracia.

¿Podrán los jueces involucrados superar las sombras de un Estado colonial, racista y patriarcal? ¿Darán un paso para salir de esta maraña de contradicciones y empezar así a cristalizar la vigencia de la Constitución de Montecristi?  

Vamos a ver como es

El Reino del Revés

Vamos a ver como es

El Reino del Revés

 

Notas:

[1] A través de este link se puede escuchar la canción: https://www.youtube.com/watch?v=KlMQZsifcio  

[2] Sobre la sentencia de primera instancia se puede consultar el texto del autor: “ No Contaban Con Su Inteligencia : Las Waorani Dan La Vuelta Al Embudo De La Consulta” https://www.amazonfrontlines.org/chronicles/waorani-consulta-alberto-acosta/  

Por Alberto Acosta

Amazon Frontlines

Publicado enMedio Ambiente
Algunos de los propósitos del trabajo son proteger a los animales, comprender mejor el clima de la Tierra y la propagación de las enfermedades. En la imagen, un alcatraz acarrea material para construir su nido.Foto Afp

Un experimento único para la observación de aves migratorias desde el espacio se activa en la Estación Espacial Internacional (EEI), resultado de un proyecto ruso-alemán.

 

Según un comunicado del DLR (Centro Aeroespacial Alemán), el experimento comenzó ayer su fase operativa después de varios años de preparación intensiva y de que el hardware requerido para ello está en el módulo Zvezda en el sector ruso de la estación espacial.

 

Icarus tiene la intención de investigar los flujos migratorios globales de los animales; en primer lugar se trata de pequeñas especies, como pájaros y murciélagos. Portan pequeños transmisores, de menos de cinco gramos, y se conocen como etiquetas, que recopilan información sobre su comportamiento migratorio y la transmiten a la EEI.

 

"Introducida ésta en una base de datos, el objetivo es ayudar a proteger a los animales, comprender mejor el clima de la Tierra y la propagación de enfermedades, así como ayudar a practicar una agricultura más sostenible", explicó Johannes Weppler, director de proyectos Icarus en el DLR. Esto se debe a que los animales, a diferencia de los humanos, a menudo reaccionan mucho antes y tienen una mayor sensibilidad a los cambios en el ambiente.

 

Las antenas receptoras en EEI pueden recibir datos de más de 15 millones de transmisores en todo el mundo.

 

En la Tierra, las etiquetas adjuntas a los animales recopilan información sobre su comportamiento. Para ello, almacenan coordenadas GPS, aceleración y datos ambientales. La información es decodificada por la computadora Icarus y transferida a la estación en Moscú. Luego se introduce en la base de datos Movebank.org, que fue desarrollada por el Instituto Max Planck y la Universidad de Konstanz.

 

«El narco cumple hoy un papel de control, de disciplinamiento»: Raúl Zibechi

 

Entrevista al escritor y pensador-activista uruguayo Raúl Zibechi, en el que habla sobre las nuevas derechas, el evangelismo neopentecostalismo, el extractivismo, el narco, y los movimientos sociales hoy. «Hay amenaza, guerra, narco aliado con la policía. Porque cuando hay narco hay policía que lo protege. Y por otro lado hay una especie de seducción. La buena vida es el paco, la merca o lo que puedas pagar. Las dos cosas funcionan porque no todo puede ser guerra. Y además te ofrecen un camino. Un camino de enriquecimiento, de fuerza, de poder dentro de tu comunidad. Para un tipo de personas donde no hay padres, no hay madres, porque la gente está muy sola. Y donde tanto el narco como el pentecostal, la iglesia, les ofrece un lugar de pertenencia que ya no es la fábrica, la escuela, el partido, el sindicato», sostuvo Zibechi.

 

J.V: ¿Como ves vos – que tenés un panorama bastante amplio – la situación de América Latina, con el avance de los fascismos, lo que fueron o son los progresismos y sus límites y en esos contextos los movimientos sociales?

R.Z: Bueno yo creo que en América Latina si miramos por arriba hay un fuerte avance de la derecha muy, muy fuerte. No es la vieja derecha, la de la cruz, la espada y la tierra es una derecha más moderna, más militante, más lúcida. No es una derecha católica, más bien evangélica neopentecostal. No es una derecha terrateniente, aunque tiene expresiones terratenientes. Es una derecha más tecnológica, de las nuevas tecnologías, hace uso y abuso de las redes sociales. Tiene estrategias comunicativas muy distintas y tiene una fuerte alianza como siempre tuvieron las derechas con un sector amplio de las clases medias. De dos versiones de las clases medias. Las clases medias altas, más acomodadas, técnicos, profesionales, con buenos ingresos y después un sector  de nuevo tipo de clase media que viene de los sectores populares y que no se la diferencia muy claramente en el nivel cultural, que busca seguridad, protección, que busca un discurso sólido, firme, aunque sea mentiroso. Es una derecha mucho más difícil de identificar para los que conocimos otras derechas. No necesariamente es una derecha golpista, aunque no le hace asco al golpismo. Y esa alianza con los pentecostales y con el narco para mí es muy preocupante.

Normalmente esta nueva derecha se monta encima de los fracasos del progresismo, que fueron fracasos terribles porque una característica del progresismo es que hizo un discurso revolucionario o casi revolucionario -si vos escuchas los discursos de Néstor por ejemplo- y una práctica, si yo dijera reformista diría demasiado, una práctica: Ley de Glaciares, Ley Antiterrorista, una práctica de confirmar el modelo de acumulación que es el extractivismo, pero con un discurso supuestamente radical y eso es tremendo porque desacomoda a propios y ajenos. A los propios porque a muchos los engatusó con el tema del sesentismo, del neosesentismo, poco o mucho, no solo con el discurso evidentemente, sino con políticas sociales, con distribución de prebendas, y además estuvo anclada en la corrupción. Entonces por un lado es indefendible pero claro no es la vieja derecha.

Es muy complejo el panorama desde este punto de vista aunque ahora parece muy claro que hay una clara derechización brutal. Creo que el epicentro de la derechización son Brasil y Colombia. La Argentina es un subproducto propio de cosas muy particulares pero Brasil es una usina donde los militares han copado el gobierno, hay más de 100 militares en altos cargos de gobierno y la situación es bien complicada.

Si lo mirás desde el punto de vista del modelo de acumulación no ha cambiado nada, sigue siendo la minería, sigue siendo la soja, sigue siendo un modelo de destrucción de la naturaleza y de apropiación de la naturaleza. Entonces desde el punto de vista del modelo de acumulación hoy no está en cuestión ese modelo, ni por progresistas ni por conservadores. Y por supuesto los conservadores en una fuerte alianza con el gobierno de Estados Unidos, en una ofensiva muy potente. O sea Estados Unidos está en una situación compleja porque  ha tenido que salir de Oriente Medio. No pudo derribar al gobierno de Siria, y en el Mar del Sur de China también tiene dificultades, entonces está retirándose de algunos lugares y concentrando fuerzas en América Latina. Sobre todo en el Caribe, y ahí está todo el quilombo con Venezuela, Cuba y demás.

Desde el punto de vista de los movimientos yo creo que estamos en un período de reconfiguración. Los viejos movimientos, no me refiero a los viejos, viejos, digo el movimiento piquetero y todos los movimientos de ese período, han dado lo que podían dar, se dispersaron, fueron cooptados una parte, desorganizados otra, otros se transformaron. Y hoy aparece el gran movimiento de mujeres, el movimiento más impugnativo, más movilizador y crítico. El movimiento de mujeres es hoy el que marca los caminos, sobre todo en el Cono Sur, Argentina, Chile, Uruguay. Hay que interpretar el gobierno de Bolsonaro como una reacción contra el feminismo también. Contra ese empoderamiento de las niñas y las adolescentes. Creo que ahí hay un cambio: la derecha entendió que el feminismo es su enemigo. Este movimiento feminista no es tampoco el viejo movimiento feminista de las mujeres académicas de los 60’-70’. Es un movimiento más plebeyo, más popular, más de abajo, obrero, popular, territorial. Una vez más en Argentina los encuentros de mujeres marcan un camino. Y otros movimientos están reconstituyendo, por ejemplo la Unión de Trabajadores de la Tierra es un subproducto del movimiento piquetero, muy territorial, muy firme en lo territorial y me parece que ahí está lo interesante. La energía social no desapareció, se ha transformado. Probablemente muchas de las mujeres, no lo sé, pero intuyo que muchas de las mujeres que están hoy activas en el movimiento feminista también activaron en el movimiento piquetero o en el período del 2001. Entonces me parece que esa energía está ahí, el movimiento de mujeres es el más importante, pero hay una reconfiguración de otros movimientos que creo que en unos años van a dar un campanazo fuerte, van a marcar una presencia importante. No solo en Argentina. En los Asentamientos Sin Tierras de Brasil hoy el tema que se está discutiendo es LGTB, mujeres, etc.

 

J.V: Yo estuve hace un año en la Escuela Florestan Fernandes, había ido hace diez años a un asentamiento al sur. Con lo que me encontré en temas de género es increíble.

R.Z: Es muy increíble lo que está pasando con el MST. Desde su nacimiento hasta hoy en día están en otro lugar. Sobre todo los jóvenes y las mujeres. Y eso marca como los movimientos, se reconfiguran, desde qué lugares. Porque se reconfiguran desde el lugar juvenil mujer, no se reconfiguran desde una teoría o desde los caudillos, de los dirigentes. Se reconfiguran desde otros lugares.

 

J.V: Desde la subjetividad, desde subjetividades rebeldes…

R.Z: Si. Y desde territorios donde está subjetividades hacen carne. Entonces creo que es un proceso muy interesante el que estamos viviendo, es un proceso impensado  porque nunca imaginé que iba, que lo de LGTB iba a enraizar en los Asentamientos Sin Tierra. Lo último que me hubiera imaginado, el tema mujer podía pensar, pero el feminismo no sé… Entonces estamos en ese momento donde hay una transformación muy rica abajo. Y esa riqueza en algún momento se va a manifestar. Estamos como en el 90’ cuando existía la C.O.P.A2 y los primeros grupos territoriales después que estalló el movimiento estudiantil y todos los movimientos más clásicos. Bueno estamos en este momento, en ese período, un período de articulación de cosas nuevas, de procesos nuevos. Y creo que eso tiene que ser muy enriquecedor para nosotros si estamos con la oreja puesta, como aquel personaje de Fontanarrosa, que ponía la oreja en la tierra. Bueno es el momento de poner la oreja en la tierra y decir ahhhh bueno no se ve gran cosa pero están pasando cosas…

 

J.V: Y la situación del Zapatismo en México, porque esto de los movimientos sociales, el MST, el Zapatismo, fueron en los 90’ como luces en la oscuridad para toda América Latina y son movimientos que se han fortalecido, se han repensado como vos lo decís ¿Cómo ves el Zapatismo hoy en el contexto del gobierno de Lopez Obrador?

R.Z: Hay dos cosas ahí, por un lado el zapatismo también se ha reconfigurado. Cuando estuvimos en la escuelita zapatista nos decían que el zapatismo, la mitad de los zapatistas tienen menos de 20 años. Estos chicos no habían nacido cuándo empezó el movimiento, nacieron después, entonces tienen otra cabeza, mi compañera también estuvo en la escuelita y le tocó una muchacha de 19 años, se bañaban desnudas en el río viste o sea otra cabeza. El movimiento también se reconfiguró, es un movimiento de jóvenes y de jóvenas que ha sido capaz de hacer un encuentro como el de Morelia del año pasado, el 8 de marzo dónde las mujeres jugaron un papel muy importante yo diría que decisivo y las mujeres jóvenes. El movimiento se feminizó, se juvenalizó, y se indianizó. La aparición de Moisés creo que es un dato mayor, Moisés es otra cosa. Y lo segundo es que ahora enfrentan al desafío de López Obrador. Eso es un desafío muy denso, muy pesado, en el cual el zapatismo va a tener que, tal cual como dijo Moisés están solos porque la sociedad mexicana está como atontada, como pasó en el 2005 en Argentina cuando gana Néstor. Yo me acuerdo una foto de Néstor que estaba tomándole la mano a Hebe y Hebe que era una guerrera, como entregada. Alguien que no se entregó claramente fue Norita.  Entonces yo creo que el movimiento zapatista va a sufrir mucho este sexenio y ya está sufriendo, creo que va a haber ofensivas muy fuertes contra el zapatismo, política de hecho ya la hay. Ellos están preparados para una ofensiva militar, no militarmente porque ellos no van a usar armas, van a poner el cuerpo. Los varones y las mujeres van a poner el cuerpo, ya lo han hecho en otras ocasiones, no va a haber una guerra de aparatos, ellos no quieren eso. Y yo creo que cada día que pasa la ofensiva se acerca más, porque van a hacer el Tren Maya, el Transístmico, en fin, todas las obras estas demenciales que se plantea López Obrador. Pero me parece que ellos lo tienen muy claro, no los agarra sorpresa para nada. Eso es muy importante porque por estas regiones el kirchnerismo nos agarró de sorpresa. Acá igual, yo me acuerdo acá, en Montevideo voy a un barrio qué iba muy seguido y llego un día después que estaba ya el gobierno de Tabaré Vázquez, 2005-2006 y veo un montón de gente en la asamblea que no conocía, bueno conocía algunos, eran gentes de ONGs, del Estado, del Ministerio de Desarrollo Social y les digo a mis compás: ¿che y esta gente? viene aquí, votan, no sé qué, hablan en la Asamblea  y me dicen: “Bueno, en realidad son funcionarios pero son como compañeros”. Entonces nos agarró de sorpresa y que no te agarre de sorpresa me parece importante. Me parece que ellos, los zapatistas, están más preparados, están haciendo ejercicios políticos y de movilización. El último, esta marcha que hubo el 1 de enero en La Realidad -está el video- están movilizados. Tienen claro lo que se les viene y tienen claro cómo lo van a enfrentar. Van a sufrir, lo van a pasar mal, van a tener derrota y como siempre lo definitivo será lo que haga la sociedad mexicana. Si la sociedad mexicana aplaude que los masacren o no. Es más fácil que la sociedad mexicana aplauda la masacre con López Obrador que con los gobiernos de derecha.

Similar, cuando la clase media en la crisis del 2000-2001 se sumó al movimiento piquetero en Argentina, confluyeron y después nunca más. El aislamiento de los que resistían el modelo fue mucho mayor con los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina que con los gobiernos neoliberales. Entonces a mi modo de ver los gobiernos progresistas están hechos para doblegar lo que no pudo doblegar el neoliberalismo puro y conservador. Esa es mi opinión, creo que ellos lo tienen claro. Pero no sé…

 

J.V: ¿Cuál es la apuesta para los movimientos sociales frente a la desarticulación y a la cooptación que ha habido?

R.Z: Yo creo que los movimientos hoy en el mundo tenemos que trabajar de otra manera. No podemos ser parte de una estrategia de gobierno, no podemos ser parte de una estrategia de demandas al estado. O sea en algún momento hay que demandar algo al estado pero nuestra actividad no puede estar ordenada en torno a la demanda al estado como el movimiento sindical al patrón, al estado. Qué es lo que debería, creo que cada vez más está sucediendo, es ordenar nuestra actividad. El crear formas de vida no capitalistas en nuestros territorios, en nuestros espacios: la huerta, la radio, el cultivo, lo que sea, el mercadito, en algunos lugares sólo podes poner una radio y una escuelita de Educación Popular. Bueno ya es algo,  en su mejor momento el movimiento piquetero tenía huertas, talleres productivos. Hoy hay mucho de eso en Argentina y en toda América Latina. Los que más han avanzado en esos son los indígenas y los campesinos. Vos vas al MST, o a los de Lavalle en Mendoza y hay hectáreas cultivadas, no es poca cosa. Y hay agroindustria, pequeña pero hay agroindustria. Yo creo que ese es el futuro.

Si el Estado sopla favor y te da una máquina, un tractor o te compra la cosecha: maravilla, pero yo estoy caminando y mi vida no va a estar organizada en torno a que el estado me dé o no me dé. Entonces es muy distinto  si yo estoy haciendo mi laburo, mi tierra. Por ejemplo hay movimientos campesinos que tienen la tierra, la cultivan, distribuyen, tienen procesamiento de productos de campo, tienen ahí, es como los de Lavalle, mercados propios, tienen su radio, su centro de formación. Eso no hace que el movimiento esté organizado para demandar tractores, eso es fundamental. Puedo hacer una alianza puntual con los progresistas pero yo no nací para llegar allá. Yo no voy a dedicar a mis mejores cuadros a estar de concejales en el municipio o en cargos de gobernación o en cargos nacionales. No estoy para eso. Y eso marca una diferencia me parece. Muy importante. Creo que es un tema de prioridades. Esto de centrarse en el laburo concreto, la construcción, es estratégico. Lo otro son circunstancias. Lo importante es eso el laburo y creo que cada vez hay más movimientos en eso. Creo que cada vez hay más recuperación de tierras. Un movimiento que labura mucho así son los mapuches  y les va muy bien, según Darío Aranda han recuperado 100 mil hectáreas. He estado con un amigo que está con los QOM en el impenetrable, 4 mil hectáreas recuperaron últimamente. Hay una fuerza una conciencia de qué es lo importante. Porque hemos vivido la dictadura, el neoliberalismo menemista y el neoliberalismo progresista. Las tres cosas y ahora estamos otra vez con el neoliberalismo conservador. Entonces una vez que viviste todo eso te tenés que dar cuenta, tenés que construir con un nivel de solidez y de firmeza de que independientemente de quién tengas arriba tu laburo no sea cuestionable.

 

J.V: Si, lo del pueblo mapuche es muy fuerte lo que está pasando en el sur de Chile y está fuerte también en el sur de Argentina.

R.Z: Si, y están ganando. Están ganando porque mira yo estuve un par de semanas después de lo Catrillanca. Lo de Catrillanca, bueno movilizó el mundo Mapuche en el sur. La declaración de Temucuycuy fue bien interesante, pero cuando estuve en Santiago me alojo en una familia de la Editorial Quimantu que viven ahí por la Villa Olímpica. Te cuento esto porque es bien sintomático, es clase media profesional. Entonces me contaban en estos edificios cuando lo de Catrillanca la gente salió a la calle, no uno ni dos días muchos días.

 

J.V: Eso no se veía en Chile

R.Z: Y los viejitos que no salían a la calle en los balcones. Entonces ya no fueron mil personas, fueron decenas de miles en Santiago, en muchos barrios que se movilizaron, eso es un tema importante. Después en la casa había una chiquita que tenía nueve, diez años. Iba a un colegio público de la zona y estudia mapudungun. Digo ¿Cómo? Después me explicó la madre. En la escuela podes elegir inglés, francés, mapudungun y ella y muchos otros niños eligieronmapudungun. Pero dice hay tres escuelas en este distrito que te ofrecen mapudungun. Solamente en un distrito de allá. Quiere decir que debe haber decenas de miles de personas, de niños estudiando mapudungun, que no son mapuches

 

J.V: Y la lengua es central… bueno ya los vascos nos lo enseñaron…

R.Z: La lengua es todo

 

J.V: Cambiando de tema Raúl, de donde yo soy, de Bahía Blanca, yo te contaba que tenemos el Polo Petroquímico más importante de Sudamérica, con un puerto de aguas profundas de enorme importancia económica, empresas transnacionales vinculadas al agronegocio, bueno la lucha socio ambiental es el tema, digamos, nos pasa lo que pasa en todos lados: que cooptan organizaciones, cooptan movimientos, cuesta articularse muchísimo por miles de razones pero, ¿Cómo ves vos esto de las luchas contra el extractivismo hoy? Conversábamos hace un ratito y lo leía el otro día en el diario La Jornada que vos habías escrito este año una nota de cómo el narcotráfico aparece para limpiar territorios y dejarlos libres para el extractivismo, nos interesa como esa mirada porque tenemos por un lado el narcotráfico y tenemos el extractivismo…

R.Z: Si, por un lado tenemos esto que llamamos “Extractivismo”, que es una forma de acumulación de capital de nuevo tipo ¿Cómo se acumula? : robando. O sea que se roban los bienes comunes. Entonces yo creo que el extractivismo, bueno hay un geógrafo gringo que se llama David Harvey que acuñó el concepto de “acumulación por desposesión” o por  “despojo”. Esto es importante porque el tipo está describiendo una forma de acumulación cómo fue el capitalismo originariamente, que lo estudia Marx, le llamaba acumulación originaria de capital. Bueno eso se repite y es una acumulación por robo. El agua, la tierra, la calidad del aire, los minerales se roban. Se apropia la gran empresa. Entonces ese es un punto importante es el modelo de acumulación por robo. Ahora eso es, lo que hace Harvey está muy bien, es mirado por decirlo desde algún lado desde arriba. Si vos lo miras desde abajo los zapatistas a este modelo le llaman Cuarta Guerra Mundial ¿Por qué?. Porque si vos lo miras en un pueblo como el de Bahía Blanca o de un pueblo originario o los pueblos que están cerca del Gran Rosario por donde pasan los camiones y toda la soja o los pueblos sojeros, los pueblos fumigados: es una guerra. Es una guerra de despojo en la cual los enemigos son los pueblos, es lo que planteaba el Zapatismo, que son obstáculos para la acumulación de capital. Planteado así el tema, la cosa cambia porque vos estás enfrentando no un modelo económico, sí es un modelo económico, pero sobre todo un modelo de poder por el cual el capital se instala en una relación vertical con la tierra, con la madre tierra y con la población para destruirlos y apropiarse “de”. Este es un poco el tema, entonces hay una división del trabajo: los grupos policiales, paramilitares, narco juegan un papel fundamental en esto. En este modelo de acumulación por despojo de cuarta Guerra Mundial hay una característica que es fundamental, y es la sociedad actual. Las viejas formas de control, el panóptico, que funcionaba en la familia, la escuela, en el cuartel, en el hospital en todas partes, ya no funciona, fue desbordado ¿Y quién está cumpliendo ese papel de control con las jóvenas, con los jóvenes de los sectores populares?: el narco. El narco cumple un papel de control, de disciplinamiento por la violencia y por la tracción que genera el negocio del narcotráfico.

Por un lado hay amenaza, guerra, narco aliado con la policía, porque cuando hay narco hay policía que lo protege. Y por otro lado, y esto es importante, hay una especie de seducción, la buena vida es el paco, la merca o lo que puedas pagar. Esa es la buena calidad de vida. Entonces, me parece que las dos cosas funcionan porque no todo puede ser guerra y además te ofrecen un camino. Un camino de enriquecimiento, de fuerza, de poder dentro de tu comunidad. El modelo este extractivo es un modelo que no alcanza para ofrecerle un lugar digno en la sociedad ciento por ciento, como era en la sociedad la fábrica. El modelo industrial era una ascensión de los pueblos y de los sectores rurales a distintos, vivían en un pueblito, van a la ciudad, en una generación se hacen profesionales, mecánicos, lo que sea y laburan en la fábrica y sus hijos van a la universidad o lo que sea. Eso se cortó con la dictadura y con el neoliberalismo, entonces la mitad de la población sobra y para esa gente que sobra, está el narco. Narco-feminicidios, narco-policía-feminicidios son la clave de todo el tema de los feminicidios, prostitución, tráfico de personas, etc. Para una mujer adolescente, niña que su futuro es trabajar en un supermercado 12 horas al día y ganar chirolas puede ser la prostitución. Para mí es una mierda, pero le ofrece un camino, o el narco al pibe le ofrece una salida.

 

J.V: Y en este entramado ¿ves que tienen un papel las iglesias evangélicas pentecostales?

R.Z: Por supuesto, y además para un tipo de personas donde no hay padres, no hay madres, porque la gente está muy sola. Y donde tanto el narco como el Pentecostal, la Iglesia les ofrece un lugar de pertenencia que ya no es la fábrica, la escuela, el partido, el sindicato. Porque el sindicato te ofrecía un laburo para toda la vida. Te garantizaba el laburo y las vacaciones, las fiestas, fiestas de navidad, la vivienda. Era una casa, era un hogar el sindicato. Hoy en día este hogar no existe, lo dinamitó el sistema. Y al dinamitarlo el sistema surgen sucedáneos. Surgen otras cosas y esos sucedáneos que surgen de mala calidad son horribles pero funcionan. Para vos y para mí no, pero hay que ponerse en una familia de un barrio popular en donde los pibes con 12-13 años están solos o no tienen padres que es lo más común porque la irresponsabilidad paterna es muy grande, la madre labura todo el día, las abuelas no están

 

J.V: Claro, funcionan como lugares de contención también para las mujeres solas

R.Z: Asi es, las Iglesias Pentecostales tienen todas una guardería, todas un espacio …

 

J.V: Escuelitas dominicales para los chicos y chicas

R.Z: Campos de futbol, deporte. Las misas no estás sentado escuchando al cura, en las misas bailas. Está muy bien estudiado todo y la gente no es idiota

 

J.V: Que bueno escuchar esa mirada que planteás, porque pasa que cuando se habla de estas iglesias, la descripción de la gente que se hace es como que está idiotizada por las iglesias. Tenemos que mirar mejor lo que pasa ahí, ¿por qué van?

R.Z: No, esa es mentira. Yo siempre pensé así, que la gente elige. Mirá, hay dos personas que me abrieron los ojos. Uno con eso de los pentecostales Mike Davis que es un urbanista gringo de Los Ángeles, trosko que dice “no muchachos el que dice eso es que nunca ha ido a una Iglesia Pentecostal. Y yo cuando se murió mi hijo” – porque tenía un hijo chico que se le murió- dije voy a ir a ver qué pasa”. Y fue y descubrió que ahí, él no es pentecostal ni nada, es trosko, pero descubrió por qué la gente va. Y después tengo un amigo de los Sin Tierra que vive en Sao Paulo en una comuna urbana e hizo su tesis doctoral sobre los pentecostales. Sociólogo. Y me dice “no, no, la gente va a los pentecostales porque les ofrecen cosas interesantes”. Nadie se deja engañar. Porque esa mirada elitista no sirve.

 

J.V: No sirve, a mí me paso, cuando hice mi tesis. Un capítulo lo dediqué a las escuelas dominicales en las iglesias pobres en los barrios de Bahía Blanca año 2001 y la pregunta era ¿Por qué iban? pero focalizado en las niñas y niños. Me costaba conseguir bibliografía para entenderlo y dí con escritos de un suizo Lalive D´Espinay en la década del ´70 en Chile.

R.Z: Yo encontré en Brasil y vos sabes que estos pibes, yo hice algún artículo sobre eso sobre pentecostales y movimientos. Porque la conclusión del MST era, ellos están haciendo lo que nosotros dejamos de hacer.

 

J.V: Bueno, eso es lo que nos tiene que interpelar de las iglesias evangélicas, en los barrios hacen lo que nosotros no hacemos.

R.Z: Ese encuentro que tuve ahora que me encontré en Río, nos invitó la cúpula de la Universidad Católica en la semana de las elecciones para unos debates ahí. La universidad nos pagaba un hotel de puta madre en Flamengo pero yo en realidad me iba a dormir a casa de un amigo, que es alemán que tiene una casa, un apartamentito pero lindo en una favela, la “Maré”, que es “La Favela”. Y me iba a dormir ahí. En esa semana en la favela, salíamos todas las noches a tomar cerveza. Claro este amigo tiene una tiendita de cerveza artesanal que la hacen colectivamente, tienen un colectivo de cerveza artesanal. Y al lado que había una peluquería de mujeres que todas se iban –afrodescendientes- a planchar el pelo, porque esa es otra si vos sos negro y te planchas el pelo terminas con Bolsonaro. Al lado vendían maconia, vendían droga. Y los que vendían droga eran todos de Bolsonaro vestidos de milicos, no eran milicos. Vos ves a las mujeres, las chicas de 14 años son bombas atómicas por la calle, con tremenda autoestima y los pibes a los 14 años son unos giles, entonces Bolsonaro hizo la reacción contra esas chicas. Qué a ellos los bardean y que si se acuestan con alguno, es con alguno mucho mayor que tenga guita, que sea de otra favela y a ellos no les dan bola. Entonces la venganza es Bolsonaro.

O sea es interesante conocer lo que piensa la gente, lo que la gente hace. En la Favela está en “La Maré” por ejemplo, había unos templos, hay, gigantes de la Iglesia Universal y de la iglesia Asamblea de Dios. Estábamos tomando cerveza así como en la calle sin mesa, sentados y sube una fila de gente muy bien vestida. Los hombres con saco, las mujeres polleras largas, y sabes que iban repartiendo unos volantecitos bien impresos en colores invitándote el domingo, no a una misa, a una celebración juvenil. Iba a ver una orquesta de 200 músicos y todo con los colores, precioso. Como a la media hora pasan los del PT repartiendo un volante en blanco y negro diciendo “hay que echar a los enemigos de la favela” la lucha de clases… Yo veía los dos volantes, y me iba con los pentecostales sin duda!!!. Porque estaba interesante, atractivo, convocaba…. una mierda ¿no? Pero por qué la gente va a seguir a tal, el volante del PT te ordenaba lo que tenías que pensar y la gente ya está de vuelta de eso. Los otros no hablaban de política, decían vamos a celebrar a Dios cantando. Por supuesto que la gente va a ir. Entonces es muy difícil desde una posición de la izquierda tradicional no entender que ahí estás persiguiendo algo que no lo vas a conseguir.

 

J.V: Si tal cual, hay que tener una mirada muy crítica de todo lo que no hicimos para que las iglesias tengan el poder que tienen 

R.Z: Porque la militancia incluso los que hoy más militan el territorio no llegan a tener esa fuerza. Trabajo territorial serio para mí es estar en el barrio las 24 horas. Los que hacen un buen trabajo territorial que no son ellos sino que lo hacen con la gente son los de la Trashumante ahí en Córdoba, mira vos me contaste lo del MST, esa transformación a 10 años. Yo estuve hace 10 años en un Encuentro Nacional de la Trashumante en la Universidad en Córdoba. El 90% eran estudiantes universitarios, estaba la Mariana, el negro, bueno todos y era una ronda enorme de 200 personas todo el mundo hablaba se presentaba. Al final de la noche había un espectáculo…Volví el año pasado 10 años después a un encuentro y eran 60% mujeres y jóvenes de los barrios de Córdoba. El encuentro fue distinto claro era un grupo de jóvenes los niños en otra dinámica y los adultos, donde estaba yo, en otra. Eran rondas más chicas de 50-60 personas, el total era más gente, eran tres días de campamento, de cocina colectiva, de convivencia. Entonces lo que han hecho es proletarizarse, es trabajar con la gente de abajo. Otra cosa. Mientras otros cada vez están más arriba, y si Toni Negri, o más Guattari, todo lindo pero estas mirando para arriba, los otros están mirando a la gente. Si vos como movimiento pasaste del 90% de clase media, a 60% de barrios yo digo vas bien…. (aplausos).

No me importa tanto el discurso, el programa, todo eso viene después, con quién estas laburando y para qué estás laburando. Y ahora, eso lo acordamos en ese encuentro, no hay más encuentro central, ahora son encuentros más chicos en los barrios. Organizados por la gente de los barrios.

 

J.V.: Yo estuve en el 2006 en ese Encuentros Trashumante y en el sur del país se formaron grupos trashumantes también, no era solo en la capital o grandes ciudades, la impronta era esa, el andar “El otro país”…

R.Z: Entonces eso es un movimiento que a mí me interesa, no me interesan los pelotudos porteños que se pelean por si la botella la puse aquí o la puse acá. Mierda!. O si el programa es de tal o cual, eso está bien para cuando tenés 20 años. Una cosa intelectual pelotuda, pajera, que no va a ningún lado, que además es ego, es autocomplacencia.  Yo conozco a muchos de esa onda, alguien que es interesante es Claudia Korol de Pañuelos en Rebeldía, también trabajan por y con la gente. Trabajan con la gente, y eso es importante. Porque es lo que está faltando, lo que está faltando no es discurso de Deleuze , o Guattari …. eso ya está. Muy bien, bárbaro, yo lo leo, sí, pero eso no sirve para construir.

 

J.V: Hay que arremangarse

R.Z: Claro, estar donde está la gente

 

J.V: Para terminar, sobre Venezuela ¿Cómo ves la situación en estos días?

R.Z: Venezuela, a ver mi posición con Venezuela es firmes, parados contra la intervención extranjera, yanqui, colombiana, brasileña, o sea la soberanía de un país no puede ser vulnerada nunca. Ese es un principio básico. O sea defensa de Venezuela, la defensa de Venezuela es hoy una tarea de todo el continente, de todos los sectores populares, la izquierda del continente, no tocar Venezuela. Segundo punto, yo no apoyo al régimen de Maduro, me parece que es un régimen autoritario, me parece que es un régimen que ha caído en la típica cosa centralista burocrática autoritaria de lo que fue el socialismo en su momento. Y creo que no va por buen camino además es un régimen que su apoyo principal no es el pueblo sino los militares. Entonces ahí están las dos cosas, contra la intervención yo apoyo al pueblo venezolano no al gobierno de Maduro.

 

1 Marzo de 2019, Raúl se llega a la terminal de colectivos de Montevideo a esperarme. Caminamos y en una de las callecitas de Montevideo, en una mesita de un bar tuvimos una charla larga que se transformó en entrevista. La compartimos con ustedes, invitandolxs a esa sumarse a esa charla. Agradezco a Paola Vargas la cuidadosa transcripción.

2 COPA fue la Coordinadora de Organizaciones Populares Autónomas que existió en Argentina, con fuerza en el conurbano en la década de 1990.

 

Por Jessica Visotsky

9 julio 2019 0

Publicado enSociedad
La justicia de Colombia ordena la captura del exjefe de las FARC Jesús Santrich

El exguerrillero, requerido en Estados Unidos por narcotráfico, había incumplido una citación judicial

 

Jesús Santrich, quien hizo parte del equipo negociador de la extinta guerrilla de las FARC, ya es un prófugo de la justicia. La Corte Suprema de Colombia emitió este martes una orden de captura contra el todavía congresista que ha tensado durante meses la implementación de los acuerdos de paz, y pidió a Interpol una circular roja para su detención tras no presentarse a declarar en un proceso de narcotráfico. Debido a su “inasistencia injustificada”, el alto tribunal resolvió “dictar orden de captura con fines de indagatoria en su contra por los delitos de concierto para delinquir agravado, fabricación, tráfico o porte de estupefacientes”.

Hace menos de dos meses Seuxis Paucias Hernández Solarte —el nombre legal de Santrich— salió de la cárcel, donde permaneció más de un año por un presunto delito de narcotráfico. Desde entonces, asumió su escaño en el Congreso –uno de los diez que el acuerdo garantiza a la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido surgido de los diálogos–, agitó permanentemente la tensión política en un país profundamente polarizado y hace poco más de una semana, el 30 de junio, abandonó su esquema de seguridad y desapareció en un espacio de reincorporación en el norte del país. Desde entonces se desconoce oficialmente su paradero, por lo cual había gran expectativa por la citación judicial de la mañana de este martes.

La anticipada inasistencia del exguerrillero, quien sufre una aguda deficiencia visual, había generado todo tipo de reacciones a lo largo de la jornada. “Jesús Santrich se ha burlado de la justicia”, reaccionó en Twitter el procurador Fernando Carrillo, jefe del organismo que sanciona a funcionarios públicos, quien ya había solicitado el arresto en espera de la decisión de los jueces. “Inaceptable la conducta de Santrich. Debe ser excluido del proceso. Y ordenar su captura”, había señalado Humberto de La Calle, exjefe negociador del Gobierno.

La FARC, por su parte, tomó distancia de los excomandantes que se encuentran en paradero desconocido y no han comparecido ante los llamados de la justicia, entre los que también se encuentra Iván Márquez, el jefe negociador de la insurgencia durante los diálogos de La Habana. “Jesús Santrich no solamente es un militante de nuestro partido, sino que hace parte de su dirección y ocupa una curul en la Cámara de Representantes a nombre de nosotros. Tiene responsabilidades políticas muy serias con todos los que confiamos en él. Nos decepciona y lastima profundamente”, señaló la fuerza política en una declaración pública. “Su no presentación a la diligencia citada el día de hoy, desmiente su propia palabra y defrauda la confianza del país y de nuestro partido”.

Santrich también está citado el próximo 29 de julio ante la Jurisdicción Especial para la PAZ (JEP), encargada de investigar los crímenes más graves cometidos durante medio siglo de conflicto armado, por el caso por secuestro contra la cúpula de las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. De incumplir esa cita, puede perder los beneficios jurídicos derivados del acuerdo que cobija a unos 13.000 exguerrilleros en tránsito a la vida civil. Su caso ha dado sobrada munición a los críticos del pacto, incluido el presidente Iván Duque. "Es la decisión esperada por todos los colombianos, indignados por el espectáculo de burla a la justica", declaró el mandatario luego de conocer el fallo de la Corte Suprema.

Por Santiago Torrado

Bogotá 10 JUL 2019 - 02:18 COT

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El paro de docentes en Chile entra en su sexta semana, ¿qué piden los profesores?

Este lunes se instaló un nuevo diálogo con el Ministerio de Educación, pero los educadores mantienen la medida con movilizaciones en la calle.

 

Este lunes, el Colegio de Profesores de Chile ha entrado en la sexta semana de un paro docente que se prolonga ya desde el pasado 3 de junio. 

La principal novedad es que se reanudó el diálogo entre los dirigentes del Magisterio y el Ministerio de Educación, tras una convocatoria realizada por esa cartera del Estado al presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar.

Así, el diálogo se reanuda, manteniendo las movilizaciones en las calles, luego de una respuesta desfavorable por parte del Ministerio de Educación, el pasado 28 de junio, a las demandas de los maestros.

Los docentes, entre otras cosas, reclaman soluciones a los problemas de infraestructura de los colegios, el pago de bonos a educadores en edad de jubilación, una solución a la deuda histórica que tienen con el sector y el rechazo a la modificación curricular.

1. Estado de los planteles

De acuerdo a una nota de prensa del Colegio de Profesores de Chile, los docentes piden buscar soluciones a serios problemas que enfrenta la educación, como "colegios con plagas de ratones, deterioro severo en la infraestructura, clases en salas con temperaturas extremas y carencia de insumos básicos".

De acuerdo al Magisterio, estas son "graves situaciones" que hacen de algunas escuelas "lugares poco acogedores y hostiles, lo que termina dificultando severamente la obtención de buenos aprendizajes".

2. Modificación curricular

Los docentes rechazan "la aberrante modificación curricular" que se anunció en mayo pasado que contempla la eliminación de Historia, Educación Física y Arte como asignaturas obligatorias para tercer y cuarto curso de la educación media (bachillerato).

3. Deuda histórica

"La deuda histórica es una enorme injusticia con nuestros colegas más antiguos", dice la nota del Colegio de Profesores.

Según explica el texto, este problema "surge por el desconocimiento por parte del Estado al reajuste salarial, que desde 1981 deberían haber recibido los profesores por concepto del Decreto Ley 3551, que estableció una alza de hasta un 90 % del sueldo base para todos los funcionarios públicos".

Sin embargo —dice el documento— luego del traspaso de las escuelas y liceos públicos a los municipios, el reajuste acordado fue desconocido por los nuevos sostenedores y los docentes no recibieron este beneficio, "dañando sus ingresos mensuales y más tarde sus pensiones".

4. Bonos

El Magisterio demanda el pago de bonos a la mención de educadores diferenciales (especiales) —94 % de ellas mujeres— y de párvulos.

Al respecto, el subsecretario de Educación, Raúl Figueroa, informó a la prensa que el Ministerio de Educación no cuenta con los recursos para entregar un bono a estos educadores.

Otro demanda que tienen es la agilización del bono al incentivo al retiro para profesores que están en edad de jubilación.

Según el Ministerio de Educación, tras las movilizaciones, se dará uno ahora en julio y el otro en enero de 2020.

5. Estabilidad laboral

"La precarización del trabajo docente se expresa también en las formas de contratación", dice un documento del Colegio de Profesores.

El Magisterio explica que hay dos formas en las que se expresa la inestabilidad laboral de los educadores. Una es el denominado "docente a contratas" que, comentan, "consagra una odiosa discriminación a quienes cumplen iguales funciones y responsabilidades que los titulares". Según los manifestantes, hay casos de profesores con 20 años en esa injusta condición de contrata.

La otra modalidad es la de "dobles contratos", que se hacen con un mismo empleador, argumentando "extensiones horarias bajo la modalidad de contrata".

6. Doble evaluación docente

Los educadores, además, piden poner fin a la doble evaluación docente.

En un documento, explican que en la actualidad los docentes son sometidos a dos procesos de evaluación regulados por dos sistemas distintos: la Ley 19.961 (sobre evaluación docente "docentes más") y la Ley 20.903 (Carrera Docente).

"Ambos sistemas de evaluación tienen consecuencia para el profesorado, ya sea despidos o montos salariales", señalan.

La ministra de Educación, Marcela Cubillos, instó a los docentes a volver a las aulas y amenazó, incluso, con no pagar los salarios a quienes mantengan el paro y cortar presupuesto a las escuelas.

Publicado: 8 jul 2019 18:26 GMT | Última actualización: 8 jul 2019 18:55 GMT

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Médicos y maestros plantan cara al Gobierno de Hernández en Honduras

Tres meses de protestas han dejado seis muertos y más de 80 heridos por la represión contra las manifestaciones

 

Carlos Salinas Maldonado

México 8 JUL 2019 - 17:36 COT

La dermatóloga Ligia Ramos y sus colegas de la Plataforma Por la Defensa de la Salud y Educación en Honduras hacían el domingo una pausa en las protestas contra el Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández para analizar los datos de la epidemia de dengue que afecta al país centroamericano. Los médicos culpan al Ejecutivo por la negligencia en el manejo de la emergencia, que ha dejado decenas de muertos, la mayoría niños. Desde hace tres meses el sector de la salud y los maestros se han tomado las calles de Tegucigalpa y otras ciudades importantes del país en contra de un proceso de reformas impulsadas por Hernández que, dicen, pretenden privatizar los servicios públicos. La pausa por la peste de dengue sirve, también, para analizar los pasos a seguir en unas protestas que reclaman la renuncia del mandatario, que fue reelecto en 2017 en unas elecciones consideradas fraudulentas por la oposición. “Continuamos en movilización, pero con más precaución, porque no queremos más muertos y heridos”, afirma Ramos.

La médica hace referencia a las seis víctimas mortales y los más de 80 heridos por la represión que el Gobierno desató contra los manifestantes. Un informe de Amnistía Internacional publicado el viernes denuncia que el Ejecutivo de Hernández hizo uso de “la fuerza excesiva” para reventar las protestas, incluso ordenó el despliegue del Ejército, alegando motivos de seguridad. Los militares ingresaron a la Universidad Nacional violentando su autonomía y dispararon contra estudiantes. Hernández cuenta con la lealtad de las fuerzas militares y la élite económica que prefiere apostar por una estabilidad garantizada por la deriva autoritaria del mandatario. Las protestas, sin embargo, han continuado y analistas consultados en Tegucigalpa temen que el régimen aumente la represión.

La Conferencia Episcopal de Honduras ha afirmado en un comunicado publicado el sábado, que el Estado ha manejado de “forma incorrecta” la crisis, a la vez que acusó al Gobierno de violar la Constitución “cuantas veces convenga”. También señaló a los poderes del Estado de falta de independencia, con un Congreso “que se ha convertido en un teatro de pésimos actores, dándole la espalda al pueblo”. Los obispos exigen a las autoridades hallar una solución a través del diálogo. Este, sin embargo, se mantiene en la incertidumbre luego que médicos, maestros y estudiantes denunciaran el incumplimiento de nueve puntos que exigieron al Gobierno para sentarse a negociar, entre los que están el regreso de los militares a sus cuarteles, el cese de la represión, juicios justos y apegados a derechos para los detenidos en el marco de las protestas y la presencia de interlocutores extranjeros en la mesa de negociación.

“No hay disposición de negociar”, afirma Ramos. “Hernández impulsa un proyecto de privatización, pero ha encontrado una resistencia muy fuerte del sector salud y del magisterio. Este movimiento comenzó hace dos meses, la lucha ha sido fuerte y ahora la población, que esta en hartazgo porque no tiene garantías mínimas de sus derechos básicos, se ha unido. Por eso el movimiento ha agarrado mayor fuerza y pide la salida de Juan Orlando Hernández”.

Aunque el movimiento de médicos y maestros se ha montado sobre los hombros de los sindicatos organizados, observadores independientes ven difícil la supervivencia de la movilización social que se les unió para exigir la dimisión de Hernández, dada la falta de organización y liderazgo. “No ves un poder acompañando las protestas, como en el caso de Nicaragua, donde una parte de los empresarios y la Iglesia apoyan a los estudiantes que protestaron contra Ortega. La élite lo tiene muy a su favor todavía. Y más cuando cuentan con Estados Unidos como un aliado”, explica Eugenio Soza, sociólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. “El ciclo ya va a bajar, pero en el futuro puede haber nuevas olas de protestas por el rechazo a Hernández, un enorme malestar que está listo a que se encienda la llama de nuevo”, asegura en conversación telefónica con EL PAÍS.

Al analista le preocupa la demostración de fuerza del Ejecutivo de Hernández frente a las manifestaciones. Asegura que desde 2009, cuando fue derrocado en un golpe de Estado el expresidente Manuel Zelaya, "las manifestaciones cada vez son más radicales", pero también la respuesta del régimen “ha sido más agresiva”. Antes, dice, no se disparaba abiertamente a quienes protestaban, pero desde el golpe han muerto 117 personas en el marco de la violencia contra las movilizaciones. “Eso demuestra que el régimen está más dispuesto a reprimir”. En su informe del viernes Amnistía Internacional —que documentó las muertes en el marco de la represión a las últimas protestas— afirma que “el uso de las fuerzas militares para controlar las manifestaciones en todo el país ha dejado un saldo profundamente preocupante para los derechos humanos”, con el uso de “armas de fuego y armas menos letales, como gases lacrimógenos o balas de goma, provocando lesiones en decenas de personas. En total, seis personas han perdido la vida en este contexto desde el mes de abril, cuatro de ellas por arma de fuego a manos de las fuerzas de seguridad”.

El Gobierno de Hernández, afirma el analista Soza, “se sostiene porque tiene un excesivo control de las instituciones, las fuerzas armadas y la Policía, pero además cuenta con el poder mediático, empresarial y el apoyo de Estados Unidos, porque Honduras es de los países donde las élites están más subordinados a la embajada estadounidense, que ha permitido que Hernández llegue hasta donde está”. A pesar de ese contexto difícil, la médica Ramos asegura que continuarán con la presión en la calle. “La Plataforma es un proyecto para largo plazo, porque el objetivo es luchar por la calidad de la educación y salud pública en Honduras”.

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Martes, 09 Julio 2019 06:10

China. Un país, dos sueños

China. Un país, dos sueños

Las protestas vividas recientemente en Hong Kong contra la propuesta de una ley de extradición que permitiría la entrega de fugitivos al gobierno central, evidencian un claro aumento de la fractura entre el nacionalismo Han, hoy sustentado en el programa del Partido Comunista para lograr la revitalización de la nación china, y las demandas democráticas que afloran en su periferia territorial. Igualmente, ponen de manifiesto el carácter estructural de una protesta que en tres episodios (2003, 2014 y 2019) plasman una severa advertencia a Beijing de los riesgos asociados a las políticas recentralizadoras en curso en los últimos años.

A estas alturas, lo de menos es ya que va pasar con la ley de extradición o el futuro de Carrie Lam, a quien le reclaman la dimisión. Ambos han sido finiquitados, aunque no pueda admitirse públicamente para no perder la cara. Aun así, el problema de fondo radica en la pérdida de confianza de buena parte de la población local no solo en la jefa de esta región administrativa o en su Consejo Legislativo sino, sobre todo, en la sabiduría y mano izquierda del poder central para lidiar con estas situaciones. Y en ello debieran meditar las autoridades de Beijing a la hora de reconducir su política de “frente unido”, la tercera arma mágica del Partido, según Mao.

En origen, la fórmula “un país, dos sistemas” fue otra genialidad de Deng Xiaoping; no una concesión graciosa sino un imperativo necesario para preservar la condición de Hong Kong como ventana abierta al mundo. Deng se comprometió a preservar su singularidad tras la retrocesión por cincuenta años. “Lo que decimos lo cumplimos”, apostilló. Ahora corre peligro. Incluso buena parte de la sociedad continental no entiende de qué se quejan los hongkoneses (como tampoco las nacionalidades minoritarias díscolas); a fin de cuentas, ellos gozan de “privilegios” que a la mayoría le son negados. Y por si fuera poco, protestan. Que en dicho contexto se alcen voces reclamando la implantación de un solo sistema (al igual que la eliminación de las autonomías de las nacionalidades minoritarias), no es de extrañar. ¿Renunciará China a su compromiso? En la situación actual, ni las condiciones ciertamente poco democráticas del colonialismo británico le pueden servir de ayuda ante una generación de jóvenes muy movilizados que no vivió esa época.

Pero la iniciativa para favorecer las extradiciones no es un hecho aislado. Otras propuestas abundan en la idea de atar en corto Hong Kong al continente. Ya hablemos del tren de alta velocidad inaugurado el año pasado y que conecta al ex enclave británico con 44 ciudades chinas o el nuevo puente sobre el delta del río de las Perlas que une Hong Kong a Macao y Zhuhai, un asombroso ejemplo de la ingeniería civil china, se enmarcan en el proyecto de la Gran Bahía de Zhuhai que Beijing ansía convertir en una gran área económica pero también más homologable en lo político. Estos proyectos anclarán definitivamente a Hong Kong en el continente hasta diluirlo. Las diferencias en términos de desarrollo económico que en su día pudieron servir de justificación para admitir un status especial pronto perderían su razón de ser.

Probablemente Beijing ha cometido un enorme error de cálculo al no calibrar la capacidad de indignación política de los hongkoneses. Pero también en el exterior se ha cometido otro error similar al considerar irremediable que el continente evolucionaría hacia la adopción de un modelo similar al vigente en Hong Kong. El gobierno central no cejará en su empeño para promover un amorfismo centrado en la mejora general de vida al margen de las peripecias políticas mientras avanza su mayor control de forma sostenida.

La percepción no ya de ausencia de progresos sino de una lenta erosión de ciertos derechos básicos afea a China en su propia casa primero e internacionalmente después, cundiendo la duda acerca de sus intenciones últimas a propósito del rechazo de las experiencias liberales, cualquiera que sea su signo o emplazamiento. Sobre Hong Kong ejerce una soberanía indiscutible pero no debiera pasar por alto que el eco de sus acciones y de su impaciencia trasciende su territorio inmediato. Y en un momento en que se le señala con el dedo por las más diversas razones, un torpe manejo de este asunto dando rienda suelta a las posiciones más hostiles, ignorando los anhelos expresados por miles de personas contra las derivas autocráticas, pudiera depararle mayores costos de los estimados. Y no solo en términos de imagen global.

Dos personas pueden dormir en la misma cama y no compartir el mismo sueño, dice un refrán chino. El arraigo de las convicciones democráticas en Hong Kong no debiera infravalorarse, so pena de agrandar el foso que separa a significados sectores sociales del resto del continente. Nadie puede discutir que Hong Kong sea parte de China pero a los hongkoneses les preocupa que el sueño chino suponga una merma en sus derechos fundamentales. No reniegan de su pertenencia a la etnia china pero políticamente se sienten diferentes y desmienten con su protesta la propagada máxima de que esos derechos que estimamos universales deben ser tamizados a la luz del relativismo cultural.

 

Por Xulio Ríos. Observatorio de la Política china

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 Carrie Lam, durante la conferencia de prensa. En vídeo, las declaraciones de Lam. T. SIU REUTERS

Los convocantes de las manifestaciones siguen considerando insuficientes las garantías de la ministra principal

 

 

Dos días después de una nueva manifestación masiva en Hong Kong, la jefa del gobierno autónomo, Carrie Lam, ha lanzado un nuevo gesto conciliador. El polémico proyecto de ley de extradición, origen de esta ola de protestas y que por primera vez hubiera permitido entregar sospechosos a China, “está muerto”, ha sostenido la ministra principal. Pero, de nuevo, ha evitado confirmar la retirada definitiva de la medida, ahora suspendida sine die, y los grupos convocantes de las marchas han dejado claro que la rama de olivo les sigue pareciendo insuficiente.

La ministra principal había anunciado la suspensión del proyecto de ley el 15 de junio, tres días después de que la Policía dispersara por la fuerza una concentración de decenas de miles de estudiantes que intentaba impedir la tramitación. Entonces, Lam aseguró que esa suspensión equivalía a “matar” el proyecto de ley, pues ya no habría tiempo material ni voluntad para retomarlo durante la actual legislatura, que expirará a mediados de 2020.

En una rueda de prensa antes de reunirse con sus asesores en la sede del Ejecutivo autónomo, Lam reconoció que el trabajo de su gobierno en el proyecto de ley ha sido un “completo fracaso”. “Sigue habiendo dudas sobre la sinceridad del gobierno o preocupaciones acerca de que el gobierno vaya a reiniciar el proceso (de tramitación) en el legislativo”, explicó. “Así que lo reitero: no existe tal plan, el proyecto de ley está muerto”.

Pero la ministra jefe no declaró explícitamente la retirada de la medida, como le exigen los manifestantes. Sin esa declaración, sostienen, el gobierno puede volver a ponerla sobre la mesa cuando quiera.

Desde el 9 de junio, los hongkoneses se han manifestado en cuatro grandes marchas, dos de ellas por encima del millón de participantes según sus organizadores, contra el proyecto de ley. Pero ante la resistencia de Lam a declarar retirada la medida, la protesta se ha ido ampliando y se ha convertido en la peor crisis que China ha afrontado en su territorio autónomo desde que el Reino Unido le traspasó la soberanía en 1997.

Ahora las exigencias incluyen también la apertura de una investigación independiente sobre abusos de la Policía en la disolución de las manifestaciones; garantías de que no se encarcelará a los detenidos en esas concentraciones y que no se etiqueten las protestas como “disturbios”, algo que puede acarrear hasta diez años de cárcel para sus protagonistas; dimisión de la propia Lam y reforma democrática del sistema de elección del jefe de gobierno. El 1 de julio, para exigir el cumplimiento de estas demandas, centenares de estudiantes tomaron durante tres horas la sede del legislativo hongkonés.

En su rueda de prensa este martes, Lam reiteró que se abrirá una investigación sobre el comportamiento policial; pero solo de nivel interno, no encabezada por un juez como reclaman los manifestantes. Pero sí "publicaré el resultado del informe, para que todos puedan saber qué ha ocurrido este último mes. Los que participaron, tanto manifestantes como policías, podrán presentar pruebas".

Lo que ocurra con las varias decenas de detenidos, sostuvo, dependerá de los tribunales. También precisó que no ha habido una declaración oficial de “disturbios”, una etiqueta que solo se ha aplicado al comportamiento de algunos.

Está dispuesta, según confirmó, a abrir un diálogo público con los jóvenes manifestantes. "Tenemos que escuchar a las generaciones más jóvenes y de diferentes sectores para saber qué es lo que piensan", admitió, al reconocer que los acontecimientos del último mes "reflejan que hay problemas más profundos" y hay que "trabajar para solucionarlos".

No hizo mención alguna a la posibilidad de dimitir o de cesar a alguno de sus ministros implicados en el embrollo. En cambio, pidió "una oportunidad, tiempo y espacio" para que Hong Kong regrese a la normalidad.

Las organizaciones que representan a los manifestantes han considerado las declaraciones de Lam muy insuficientes. En una rueda de prensa en el exterior de la sede del legislativo, el Frente de Derechos Civiles y Humanos de Hong Kong, que ha convocado tres de las cuatro grandes marchas, indicó que la ministra jefe se ha limitado a repetir la posición que mantiene desde el día 15, sin cambios significativos.

“No por repetir una cosa una y otra vez se convierte en algo mejor”, subrayó la portavoz del Frente Bonnie Leung. “Sigue rechazando retirar la ley. La palabra ‘muerta’ no tiene ningún significado legal”.

En un comunicado, el partido Demosisto, fundado por el antiguo líder estudiantil Joshua Wong, exigió que se declare retirado el proyecto de ley y “se prometa que el proceso de tramitación legislativa no se retomará en el futuro”.

También subraya que “el gobierno ha empujado a los representantes de los jóvenes a la oposición, eliminando sus derechos humanos básicos y sus libertades políticas metiéndoles en la cárcel y descalificándoles (como candidatos electorales). Si el gobierno desea reparar esta relación, el secretario de Justicia debe comprometerse a no presentar cargos contra los manifestantes jóvenes y no privar más a las jóvenes generaciones de sus candidatos y de su participación en el proceso electoral”.

Por, Macarena Vidal Liy

Pekín 9 JUL 2019 - 03:26 COT

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La ciencia y la urgencia de la labor revolucionaria

 

En la base de todos los problemas históricos, nacionales, religiosos y políticos está siempre el problema económico, el más importante, y esencial de todos, no solamente para los que trabajan, sino también para toda las demás clases, para el Estado y para la Iglesia. La riqueza ha sido siempre, y sigue siendo, la condición necesaria para la realización de todo lo humano: la autoridad, el poder, la inteligencia, el conocimiento, la libertad… Hasta tal punto es esto cierto que la más idealista de las Iglesias del mundo -la cristiana-, que predica el desprecio de los bienes terrenos, tan pronto como consiguió hacer desaparecer el paganismo y cimentó su propio poder sobre las ruinas de peste, dedicó toda su energía a la adquisición de riquezas.

El poder político y la riqueza son inseparables. Los que tienen poder disponen de medios para adquirir riqueza y tienen que orientar todos sus esfuerzos a adquirirlos, pues sin ella no podrían retener aquél. Los que son ricos deben hacerse fuertes, pues, si carecen de poder, corren el riesgo de verse privados de sus riquezas. Los trabajadores han careado siempre de poder porque han sido pobres, y han sido pobres porque carecían de un poder organizado. Por ello, no es de extrañar que, de entre todos los problemas con que se enfrentan, hayan visto y vean como primero y más importante el problema económico, el de ganar el pan.

Los trabajadores, las víctimas perpetuas de las civilización, los mártires de la historia, no siempre vieron y entendieron este problema como lo hacen ahora, pero siempre han sido profundamente sensibles a él, y puede afirmarse que siempre que un acontecimiento histórico ha suscitado su simpatía pasiva, en todas sus luchas y sus esfuerzos instintivos en el campo religioso y político, tuvieron una sensibilidad especial para el problema económico e intentaron resolverlo. Todo pueblo, tomado en su conjunto, [es socialista] y todo trabajador perteneciente al pueblo es un socialista en virtud de la posición que ocupa en la sociedad. Y esta manera de ser socialista es incomparablemente más seria que la de esos socialistas que, perteneciendo a la clase dirigente en virtud de las condiciones de vida privilegiadas de que disfrutan, se adhieren al socialismo solamente por la ciencia y el pensamiento.

De ningún modo pretendo subestimar la ciencia o el pensamiento, y me doy cuenta de que son estos dos factores los que distinguen al hombre del resto de los animales; los reconozco como la luz que guía el progreso humano, pero al mismo tiempo comprendo que se trata de una luz fría siempre que no vaya al unísono de la vida, y que su verdad se convierte en impotente y estéril cuando no e apoya en la verdad vital. Siempre que entran en contradicción con la vida, la ciencia y el pensamiento degeneran en sofística y se ponen al servicio de la mentira, o por lo menos se convierten en cobardía vergonzante e inactividad.

Pues ni la ciencia ni el pensamiento existen aislados, en abstracto; se manifiestan solamente en el hombre real, y todo hombre real es un ser integral que no puede buscar la verdad escrita y disfrutar a la vez en la práctica de los frutos de la mentira. En cualquier hombre, incluso en el socialista más sincero, que pertenezca a la clase dirigente y que explote a los demás, no por nacimiento, sino por circunstancias accidentales de su vida, se puede encontrar esa contradicción entre el pensamiento y la vida; e invariablemente esa contradicción le paraliza y le hace impotente. Por ello, solamente puede convertirse en un socialista totalmente sincero cuando ha roto todos los lazos que le unen al mundo de los privilegiados y ha renunciado a todas sus ventajas.

Los trabajadores no tienen nada a lo que renunciar, ni nada con lo que romper; son socialistas por su situación en la sociedad. Hundido en la pobreza, herido, oprimido, el obrero se convierte por instinto en el representante de todos los indigentes, de todos los heridos, de todos los oprimidos; y ¿qué es el problema social más que el problema de la emancipación total y definitiva de todo el pueblo oprimido? La diferencia básica entre el socialista culto que pertenece, aunque sólo sea por su cultura, a la clase dirigente, y el socialista inconsciente que pertenece a la clase trabajadora, estriba en el hecho de que el primero, aun deseando ser socialista, nunca puede serlo totalmente, mientras que el segundo, aun siendo socialista, no es consciente de ello, no sabe de la existencia de una ciencia social en este mundo y nunca ha oído hablar de socialismo.

El uno sabe todo lo que hay que saber sobre socialismo, pero no es un socialista; el otro es un socialista, pero no lo sabe. ¿Cuál de ellos es preferible? En mi opinión, es preferible ser un socialista. Es casi imposible pasar, por así decirlo, del pensamiento abstracto -de un pensamiento desprovisto de la vida y del impulso que dan las necesidades vitales- a la vida. En cambio, toda la historia de la humanidad ha demostrado que es posible pasar de la existencia concreta al pensamiento, y en la actualidad la historia de la clase trabajadora nos está dando nuevas pruebas de este proceso.

Todo el problema social queda ahora reducido a una cuestión muy simple. La mayor parte de la humanidad ha estado, y sigue estando, condenada a la pobreza y a la esclavitud y ha constituido siempre una gran mayoría en relación con la minoría explotadora y opresora. Esto quiere decir que siempre ha tenido de su parte la ventaja del número. ¿Por qué entonces no ha hecho uso de ella hasta ahora para desprenderse de ese funesto yugo? ¿Cabe imaginar que haya existido un tiempo en el que las masas hayan amado la opresión y no hayan sentido ese yugo angustioso? Pensar eso sería contrario al sentido compón, a la propia Naturaleza. Todo ser viviente lucha por la prosperidad y por la libertad, y ni siquiera es necesario ser un hombre, sino que basta con ser un animal para odiar a su opresor. Así, pues, hay que recurrir a otras razones para explicar la larga paciencia de las masas.

No cabe duda de que una de las causas principales se encuentra en la ignorancia del pueblo. Debido a esa ignorancia, no puede concebirse a sí misma como una masa todopoderosa unida entre sí por lazos de solidaridad. Como resultado de las circunstancias opresivas en que viven, las gentes del pueblo tienen una concepción individualista de sí mismas, del mismo modo que están disgregadas en su vida. Y esta doble desunión es la causa principal de la impotencia cotidiana del pueblo. Debido a ello, entre la gente ignorante, situada en los niveles culturales más bajos, o que posee una escasa experiencia histórica y colectiva, toda persona y toda comunidad considera los infortunios y opresiones que sufren como un fenómeno personal o individual, y no como algo de carácter general que afecta en igual medida a todos y que, por tanto, debería unirlos en una empresa común, tanto en la resistencia como en el trabajo.

Lo que sucede en la realidad es justamente lo contrario: cada región, comunidad, familia e individuo considera a los demás cmo enemigos dispuestos a imponer su yugo y a despojar al otro y, mientras continúa esta mutua alienación, todo grupo que tenga una cierta cohesión, incluso los que apenas están organizados, toda casta o grupo de poder dentro del Estado, aunque sólo represente a un número relativamente pequeño de gente, puede embaucar, aterrorizar y oprimir fácilmente a millones de trabajadores.

La segunda razón (que también es una secuela directa de esa misma ignorancia) consiste en que el pueblo no ve y no conoce las principales fuentes de su miseria, y a menudo se limita a odiar la manifestación de la causa y no la propia causa, del mismo modo que un perro muerde el bastón del hombre que le está pegando, pero no al hombre que lo maneja. Por consiguiente, los gobiernos, castas y partidos, que hasta ahora han basado su existencia en las aberraciones mentales del pueblo, pueden engañarle fácilmente. Al ignorar las verdaderas causas de sus desgracias, el pueblo no puede saber tampoco la manera de emanciparse, se deja empujar de una vía falsa a otra vía falsa, busca la salvación donde no la podrá encontrar y se presta a ser instrumento de los explotadores y opresores contra sus propios hermanos.

Así, pues, las masas del pueblo, impelidas por la misma necesidad social de mejorar su vida y librarse de una opresión intolerable, se dejan llevar de una forma de absurdo religioso a otra, de un sistema político concebido para oprimir al pueblo a otro similar o peor, del mismo modo que un hombre atormentado por la enfermedad se vuelve de un lado a otro y se siente peor a cada movimiento.

Esa ha sido la historia de la clase trabajadora en todos los países del mundo entero. Una historia sin esperanza, abominable, terrible, capaz de llevar a la desesperación a cualquiera que pretenda buscar la justicia humana. Pero, a pesar de todo, no hay que dejarse vencer por ese sentimiento. Por muy horrible que haya sido hasta ahora la historia, no puede afirmarse que todo haya sido en vano o que no haya servido para nada. ¿Qué se puede hacer si, por su misma naturaleza, el hombre está condenado a abrirse camino a través de todo tipo de abominaciones y tormentos, desde la más negra oscuridad a la razón, desde el estado de animalidad al de humanidad? Los errores históricos y las calamidades que les acompañan han creado multitud de analfabetos que han pagado con su sudor y su sangre, con su pobreza, su hambre, su trabajo de esclavo, con el tormento y con la muerte cada nuevo paso al que les empujaron las minorías que los explotaban. La historia ha grabado estas lecciones no en los libros que ellos no podían leer, sino en su piel, por lo que no es fácil que las olviden. Al pagar muy caro toda nueva fe, esperanza o error, las masas populares alcanzan la razón a través de las estupideces históricas.

La amarga experiencia les ha enseñado la vanidad de todos los credos religiosos, de todos los movimientos nacionales y políticos, y el resultado ha sido que, por primera vez, la cuestión social se ha llegado a plantear con la suficiente claridad. El problema surge de un instinto primitivo y secular que a través de siglos de desarrollo, desde el comienzo de la historia del Estado, ha sido empañado por las brumas religiosas, políticas y patrióticas. Las brumas se han despejado y el problema social convulsiona ahora a Europa.

En todas partes las masas comienzan a percatarse de la verdadera causa de sus miserias, se hacen conscientes del poder de la solidaridad y empiezan a comparar su inmensa multitud con el insignificante número de sus eternos expoliadores. ¿Qué les impide entonces liberarse ahora si es cierto que han alcanzado ese estado de consciencia?

La respuesta es: La falta de organización y la dificultad de llegar a un acuerdo entre ellos.

Ya hemos visto que en toda sociedad históricamente desarrollada, como en la sociedad europea de hoy, por ejemplo, la población total se divide en tres categorías principales:

1) La gran mayoría, cuya desorganización es profunda, que es explotada, pero que no explota a los demás.

2) Una considerable minoría, que comprende todos los estamentos, una minoría que explota y es explotada en la misma medida, oprimida y opresora a la vez.

3) Y, por último, la pequeña minoría de explotadores y opresores puros y simples, conscientes de su función y completamente de acuerdo entre ellos sobre el plan de acción común: el estamento gobernante supremo.

Hemos visto también que, a medida que crece y se desarrolla, la mayoría de los que constituyen los diferentes estamentos de la sociedad se convierten en una masa semi-instintiva, por así decirlo, organizada en un Estado, pero carente de entendimiento mutuo y de dirección consciente en sus movimientos y acciones de masa. En cuanto a las masas trabajadoras que carecen por completo de organización, está claro que las clases que forman el Estado desempeñan el papel de explotadores y continúan explotándolas no por medio de un plan deliberado y de mutuo acuerdo, sino a través de la fuerza y la costumbre y del derecho consuetudinario y escrito, en cuya legalidad y carácter sagrado cree la mayoría.

Pero, al mismo tiempo, en lo que respecta a la minoría que controla el gobierno, es decir, al grupo que cuenta con un entendimiento mutuo y explícito en cuanto a su plan de acción, este grupo intermedio desempeña la función más o menos pasiva de víctima explotada. Y como esta clase media, aunque insuficientemente organizada, posee más dinero, más educación, mayor libertad de movimiento y acción y más medios para organizar conspiraciones y organizarse que la clase trabajadora, ocurre con frecuencia que las rebeliones que surgen e esa clase media terminan a menudo con una victoria sobre el gobierno y con la sustitución de éste por otro. De este tipo han sido todas las conmociones políticas nacionales de las que nos habla la historia.

De estos levantamientos y rebeliones no podía resultar nada bueno para el pueblo, pues tuvieron su raíz en los intereses lesionados de los estamentos del reino, y no del pueblo, y tenían como objetivo dichos intereses y no los de éste. Por mucho que los estamentos luchen entre sí y por mucho que se rebelen contra el gobierno existente, ninguna de sus revoluciones ha tenido ni tendrá nunca como finalidad terminar con los fundamentos económicos y políticos del Estado que permiten la explotación de las masas trabajadoras, es decir, la existencia real de las clases y del principio de las clases. Por muy revolucionarias de espíritu que sean esas clases privilegiadas y por mucho que puedan odiar una determinada forma de Estado, el Estado en sí mismo es sagrado para ellas, y su integridad, su poder y sus intereses se consideran unánimemente como los intereses supremos. Han estimado siempre que el patriotismo, es decir, el sacrificio de la vida y e la propiedad en aras del Estado, es la virtud más excelsa.

Por lo tanto, no existe ninguna revolución, por muy atrevida y violenta que pueda ser en sus manifestaciones, que haya osado poner su mano sacrílega sobre el arca del Estado. Y como no puede existir el Estado sin organización, administración, ejército y un cierto número de hombres investidos de autoridad (es decir, que es imposible que exista sin un gobierno), a la caída de un gobierno, sigue necesariamente el establecimiento de otro, más de acuerdo con las clases triunfadoras en la lucha y más útil para ellas.

Pero, a pesar de su utilidad, después de un período de luna de miel, el nuevo gobierno empieza a concitar la indignación de las mismas clases que lo elevaron al poder. La naturaleza de toda autoridad es que está condenada a funcionar mal. Y cuando digo funcionar mal no lo digo desde el punto de vista de los intereses del pueblo: el Estado, como bastión de las clases medias, y el gobierno, como guardián de los intereses del Estado, constituyen siempre un mal absoluto para el pueblo; me refiero al mal del que se resienten las mismas clases para cuyo beneficio exclusivo es necesaria la existencia del Estado y de los gobiernos. Digo que, a pesar de esa necesidad, el Estado constituye siempre una pesada carga para esas mismas clases y, si bien sirve a sus intereses fundamentales, también los esquilma y oprime, aunque en menor grado que a las masas.

Un gobierno que no abuse de su poder, que no sea opresor, que sea imparcial y honrado y actué solamente en interés de todas las clases, sin olvidar esos intereses en beneficio de las personas que están a su frente, sería un círculo cuadrado, un ideal inalcanzable por ser contrario a la naturaleza humana. La naturaleza humana, la de cualquier hombre, es tal que, una vez que tiene poder sobre los demás, los oprimirá invariablemente; si se le coloca enana situación de privilegio y se le separa de la igualdad humana, se convertirá en un déspota. La igualdad y la carencia de autoridad son las únicas condiciones esenciales para la moralidad de todo hombre. Tómese al revolucionario más radical y colóquesele en el trono de todas las Rusias, o désele el poder dictatorial con el que sueñan tantos de nuestros jóvenes revolucionarios, y en un año se convertirá en alguien peor que el propio emperador.

Los estamentos se convencieron de ello hace mucho y acuñaron un proverbio según el cual “el gobierno es un mal necesario”; necesario, por supuesto, para ellos, pero de ningún modo para el pueblo, para quien el Estado, y el gobierno requerido por éste, no es un mal necesario, sino fatal. Si las clases dirigentes pudieran arreglárselas sin un gobierno y mantener sólo el Estado, es decir, la posibilidad y el derecho de explotar el trabajo del pueblo, no sustituirían un gobierno por otro. Pero la experiencia histórica (por ejemplo, el triste destino sufrido por la república polaca con un gobierno débil) les demostró que sería imposible mantener un Estado sin gobierno. La falta de gobierno engendra la anarquía, y la anarquía conduce a la destrucción del Estado, es decir, a la esclavización del país por otro Estado, como sucedió con la desgraciada Polonia, o a la total emancipación del pueblo trabajador y a la abolición de las clases, que, esperamos, será lo que ocurra pronto en Europa.

Con objeto de reducir al mínimo el mal producido por cada gobierno, las clases dirigentes del Estado crearon varios órdenes y formas constitucionales que han condenado ahora a los actuales estados europeos a oscilar entre la anarquía de clases y el despotismo del gobierno y que han conmovido el edificio estatal hasta un extremo que incluso nosotros, que somos ya viejos, podemos esperar ser testigos y agentes activos de su destrucción final. No cabe duda de que cuando llegue el momento de la destrucción total, la gran mayoría de los que pertenecen a las clases dirigentes del Estado cerrarán sus filas en torno a él, olvidando su odio hacia los gobiernos existentes, y lo defenderán contra la furia del pueblo trabajador para salvar al Estado, piedra angular de su existencia como clase.

Pero, ¿por qué es necesario el gobierno para el mantenimiento del Estado? Porque ningún Estado puede existir sin una conspiración permanente, conspiración que, por supuesto, está dirigida contra las masas de trabajadores, para la esclavización y arruinamiento de las cuales existen todos los Estados. Y en todo Estado el gobierno no es más que una conspiración permanente por parte de la minoría contra la mayoría, a la que esclaviza y esquilma. De la propia esencia del Estado se deduce claramente que nunca ha existido ni podía existir una organización estatal que no se oponga a los intereses del pueblo y que no sea profundamente odiada por éste.

Debido al atraso del pueblo, ocurre con frecuencia que, lejos de levantarse contra el Estado, le profesan un cierto respeto y afecto y esperan de él justicia y venganza para sus males, y por consiguiente parecen estar imbuidos de sentimientos patrióticos. Pero cuando observamos de cerca la actitud de cualquiera de ellos, incluso del más patriota, encontramos que lo que aman y reverencian en él es solamente la concepción ideal del mismo, y no su manifestación real. El pueblo odia la esencia del Estado en la medida en que entra en contacto con él y está dispuesto a destruirlo en todo momento, siempre que no se lo impida el poder organizado del gobierno.

Ya hemos visto que cuanto más grande se hace la minoría explotadora del Estado, menos capaz es de dirigir directamente los asuntos de aquél. La multiplicidad y heterogeneidad de intereses de las clases gobernantes crean a su vez el desorden, la anarquía y el debilitamiento del régimen estatal necesario para que el pueblo explotado siga obedeciendo. Por lo tanto, los intereses de todas las clases dirigentes exigen que cristalice en su interior una minoría gubernamental aún más compacta que sea capaz, por su reducido número, de ponerse de acuerdo entre sí para organizar su propio grupo y todas las fuerzas del Estado en beneficio de los estamentos y en contra del pueblo.

Todo gobierno tiene un doble objetivo. Uno, el principal y declarado abiertamente, consiste en mantener y fortalecer el Estado, la civilización y el orden civil, es decir, el dominio sistemático y legalizado de la clase dirigente, sobre el pueblo explotado. El otro objetivo, que es igualmente importante para el gobierno, aunque no se declare tan abiertamente, s la conservación de sus privilegios estatales exclusivos y de su personal. El primero de los objetivos se refiere a los intereses generales de las clases dirigentes; el segundo, a la vanidad y a los privilegios excepcionales de los individuos que forman parte del gobierno.

El primero de estos dos objetivos coloca al gobierno en una actitud hostil hacia el pueblo; el segundo le enfrenta tanto al pueblo como a las clases privilegiadas, dándose situaciones en la historia en que el gobierno se hace aparentemente más hostil hacia las clases poseedoras que hacia el pueblo. Esto sucede siempre que en aquéllas crece el descontento contra el gobierno, y tratan de derrocarlo o de limitar su poder. En estos casos, el instinto de autoconservación obliga al gobierno a olvidar el objetivo principal que da sentido a su existencia: el mantenimiento del Estado o del dominio de clase y de los privilegios de clase en contra del pueblo. Pero esas situaciones no pueden durar mucho tiempo, porque el gobierno, cualquiera que sea su naturaleza, no puede existir sin las clases privilegiadas, del mismo modo que éstas no pueden existir sin un gobierno. Cuando no dispone de otras clases, el gobierno crea una clase burocrática propia, como nuestra nobleza en Rusia.

Todo el problema del gobierno consiste en lo siguiente: cómo mantener al pueblo obediente o dentro del orden público, utilizando la menor cantidad posible de elementos de ese mismo pueblo, de la forma mejor organizada, y a la vez salvaguardar la independencia, no del pueblo, lo que por supuesto es algo que ni siquiera se plantea, sino de su Estado contra los designios ambiciosos de las potencias vecinas, e incrementar además sus posesiones a expensas de esas mismas potencias. En una palabra, guerra interior y guerra exterior, tal es la vida del gobierno. Tiene que mantenerse armado e incesantemente en guardia tanto contra los enemigos del interior como contra los del exterior. Aunque respira opresión y engaño por todos los poros, el gobierno tiene tendencia a considerar a todos, dentro y fuera de sus fronteras, como enemigos, y ha de mantener una permanente actividad conspiratoria contra todos ellos.

No obstante, la mutua enemistad de los gobiernos que los dirigen no puede compararse con la enemistad de cada uno de ellos hacia el pueblo trabajador, y del mismo modo que dos clases dirigentes ocupadas en una guerra cruenta están dispuestas a olvidar sus odios más acendrados siempre que amenaza una rebelión del pueblo trabajador, dos Estados y gobiernos están dispuestos a olvidar su enemistad y guerra abierta tan pronto como asoma en el horizonte la amenaza de una revolución social. El problema esencial y fundamental de todos los gobiernos, Estados y clases dirigentes, sea cual sea la forma, nombre o pretexto que utilicen para disfrazar su naturaleza, es subyugar al pueblo y mantenerlo esclavizado, por tratarse de una cuestión de vida o muerte para todo lo que se denomina civilización o Estado civil.

Cualquier medio le está permitido al gobierno para alcanzar esos objetivos. Lo que en la vida recibe el nombre de infamia, vileza, crimen, se convierte para los gobiernos en valor, virtud y deber. Maquiavelo tenía mucha razón cuando afirmaba que la existencia, prosperidad y poder del todo Estado -tanto si se trata de una monarquía como de una república- debe basarse en el crimen. La vida de todo gobierno consiste necesariamente en una serie de actos viles, injustos y criminales contra los pueblos extranjeros y también, en mucha mayor medida, contra su propio pueblo trabajador. Es una eterna conspiración contra su prosperidad y su libertad.

Durante siglos se ha ido desarrollando y perfeccionando la ciencia del gobierno, y no creo que nadie me acuse de exagerar si digo que esa ciencia constituye la forma más acabada de bellaquería del Estado, ya que se ha desarrollado a base de constantes luchas y aprovechando la experiencia de todos los estados del pasado y del presente. Es la ciencia que enseña a esquilmar al pueblo de la forma más disimulada y eficaz -ya que cualquier cantidad de excedente que se le dejara contribuiría a aumentar su poder-, procurando al mismo tiempo no privarles del mínimo necesario para conservar sus miserables vidas y seguir produciendo riqueza.

Es la ciencia que enseña a sacar a los soldados del pueblo y a organizarlos mediante una hábil disciplina, para formar un ejército regular, que constituye la principal fuerza represiva del Estado destinada a mantener subyugado al pueblo. Es la ciencia que enseña a distribuir, de forma inteligente y expeditiva, unos cuantos millares de soldados colocándolos en los lugares más importantes de una determinada región para asegurarse el miedo y la obediencia de la población. Es la ciencia que enseña a cubrir países enteros con una fina red de organización burocrática y sujetar, desunir y debilitar, por medio de reglamentaciones, decretos y otras medidas, al pueblo trabajador para que no pueda nunca unirse y avanzar, y quede así siempre en la situación salutífera de una relativa ignorancia (es decir, salutífera para el gobierno, el Estado, las clases dirigentes), situación que hace difícil que el pueblo se deje influir por nuevas ideas y personalidades dinámicas.

Este es el único objetivo de la organización gubernamental, de la conspiración permanente del gobierno contra el pueblo. Y la conspiración, que se declara abiertamente como tal, abarca toda la diplomacia, la administración interior (militar, civil, política, tribunales, finanzas y enseñanza) y la Iglesia.

Y es contra esa gigantesca organización, armada con todos los medios de represión mentales y materiales, legales e ilegales, y que en último extremo puede siempre contar con la colaboración de todas o casi todas las clases dirigentes, contra la que tiene que luchar la gente pobre. El pueblo, aún constituyendo mayoría aplastante en número, está desarmado, es ignorante y desorganizado. ¿Es posible su victoria? ¿Existe alguna posibilidad de que salga vencedor en su lucha?

No es suficiente que el pueblo despierte y que se dé cuenta de su miseria y de las causas de la misma. Es cierto que posee una gran cantidad de poder básico, más que el gobierno, con todas las clases dirigentes; pero un poder elemental, no organizado, no constituye un poder real. El Estado se apoya precisamente en esa indiscutible ventaja de la fuerza organizada sobre la fuerza elemental del pueblo.

Por consiguiente, el problema no estriba en si [el pueblo] tiene o no la capacidad de rebelarse, sino en si puede crear una organización que le permita alcanzar la victoria con su rebeldía -y no sólo una victoria casual, sino un triunfo prolongado y definitivo.

En eso, y solamente en eso, estriba todo este acuciante problema. Por tanto, la primera condición para conseguir la victoria del pueblo es alcanzar un acuerdo entre el pueblo o la organización de sus fuerzas.

Libros relacionados: Mijaíl Bakunin, 1870.

Publicado originalmente en El Viejo Topo

Publicado enPolítica
Conversación entre Alexandria Ocasio-Cortez y Greta Thunberg: "La esperanza es contagiosa"

Ocasio-Cortez pregunta a Greta Thunberg qué le mueve a seguir haciendo activismo climático. "No estamos destruyendo la biosfera por ser egoístas, simplemente porque no sabemos que lo estamos haciendo. Creo que eso es muy esperanzador", responde

"Aprendí que la esperanza no es algo que tengas. La esperanza es algo que creas con tus acciones. Una vez que una persona tiene esperanza, la puede contagiar", señala la congresista

"El arma más eficaz que tienen es hacerte creer que tu contribución no importa", sostiene Ocasio-Cortez 

 

Alexandria Ocasio-Cortez llega un poco tarde a la sala de juntas que hay en las oficinas de su distrito electoral del barrio neoyorquino de Queens. Uno de sus asesores se pregunta si el retraso habrá sido por uno de los muchos votantes que siempre hay acechándola por los pasillos ("hay mucho entusiasmo por conocerla personalmente"). Greta Thunberg está en casa, en Suecia. Está esperando detrás de su padre a que termine de probar la tecnología para la videoconferencia.

Ocasio-Cortez y Thunberg no se han encontrado ni se han hablado antes pero, como dos de las activistas contra el cambio climático más famosas del mundo, son perfectamente conscientes la una de la otra. Thunberg, que hoy tiene 16 años, saltó a la fama en 2018 por faltar a la escuela todos los viernes para protestar frente al Parlamento sueco por la falta de acción política ante la crisis climática. Su activismo desencadenó el movimiento de huelgas escolares Juventud por el Clima que millones de niños y niñas han seguido por todo el mundo.

Ocasio-Cortez tiene 29 años y es la congresista más joven en la historia de Estados Unidos. Su nombramiento en 2018 para el distrito electoral 14 de Nueva York representó un quiebre en las leyes tradicionales de la política: le ganó a un candidato que ya estaba en el cargo y que contaba con un amplio respaldo financiero. Aunque parezca mucho más tiempo por la cobertura generada, Ocasio-Cortez lleva menos de un año como congresista. En febrero presentó en la Cámara de Representantes un Green New Deal que, entre otras cosas, propone llegar en 10 años a la huella de carbono cero, "una transición completa para abandonar los combustibles fósiles", y la rehabilitación de todos los edificios de Estados Unidos para cumplir con las nuevas normas de eficiencia energética.

Apoyado por los candidatos demócratas a la presidencia Elizabeth Warren, Kamala Harris y Amy Klobuchar, su Green New Deal fue derrotado por los republicanos en el Senado y desdeñado por la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi. "El sueño verde o como quiera que lo llamen", dijo sobre él. Pero a Ocasio-Cortez, como a Thunberg, las críticas le dan ese tipo de energía que le han permitido generar 4,41 millones de seguidores en Twitter y de poner muy nerviosos a los políticos del establishment que se cruza en su camino.

Ocasio-Cortez y Thunberg conversan sobre sus experiencias como personas desacreditadas por su edad, de lo preocupados que deberíamos estar por el futuro y de las mejores tácticas para el activismo. La demócrata habla con su ingenio y brillantez habitual que, en comparación con los rodeos clásicos del discurso político, resulta sorprendentemente directo. Al otro lado, Thunberg demuestra una seguridad en sí misma y una elocuencia fenomenales. Está bien informada y emplea un inglés reflexivo y deliberado para conversar con una representante electa que prácticamente la dobla en edad.

Como activistas no podrían ser más diferentes. A un lado, una política que trabaja dentro del sistema y del lenguaje de Washington. Al otro, una adolescente en calcetines y malla que desde su dormitorio se dirige al resto del mundo. Hay algo muy emocionante en la conversación entre estas dos jóvenes mujeres y es el efecto de una generación en ascenso. Como sabemos desde el Renacimiento en adelante, es una fuerza capaz de desatar movimientos que cambian la historia.

Alexandria Ocasio-Cortez: ¡Todo un honor conocerte!

Greta Thunberg: ¡Igualmente!

AOC: Gracias. Estoy tan emocionada por tener esta conversación. Recuerdo la primera vez que escuché tu discurso hace unos meses. Estaba con una amiga en Harlem. "¿Has escuchado a esta joven?", me dijo. Te escuché y me emocioné porque aquí en Estados Unidos, incluso cuando era candidata, la gente decía que no había que transmitir esa urgencia [por el clima], que era radical, innecesario... Escucharte expresar las ideas que yo también he tenido fue muy emocionante y reconfortante. Así que quería agradecerte por tu trabajo y por tu activismo.

GT: Muchas gracias por dar la cara y ofrecer esperanza a tanta gente, incluso aquí en Suecia.

AOC: Una de las cosas que quiero hablar contigo es sobre eso que dice tanto la gente, "no politicen a los jóvenes". Es casi un tabú. Tener a una persona tan joven como tú defendiendo posturas políticas es visto como una manipulación, algo que está mal. Yo creo que eso es muy condescendiente. Como si no pudieras formar tus propias opiniones y hablar por ti misma, especialmente con el acceso a la información que tenemos en esta época. Si es verdad que la gente te lo dice, me gustaría saber cómo lo encaras.

GT: Pasa todo el tiempo. Es prácticamente lo único que escucho. La crítica más común es que me están manipulando, que a los niños no se los puede usar con fines políticos porque es un abuso, que no tengo capacidad para pensar por mí misma, y así una y otra vez ¡Es tan molesto! Yo también tengo derecho a opinar, ¿por qué no estaría capacitada para formar mi propio criterio y tratar de cambiar lo que piensa la gente? Pero estoy segura de que tú también escuchas la misma crítica, que eres demasiado joven y no tienes experiencia. Cuando veo toda la inquina que hay contra ti por eso, la verdad, me cuesta entender cómo te las arreglas para mantenerte tan fuerte.

AOC: Creo que a veces de lo que la gente no se da cuenta es que aquí en los Estados Unidos, debido a la brecha que hay entre ricos y pobres… La gente realmente identifica a Wall Street como una fuerza política muy poderosa. Nuestras reglas permiten que los políticos acepten contribuciones de campaña a niveles probablemente muy superiores de lo que sucede en otras partes del mundo, pero lo que la gente no reconoce es el poder que tiene el lobby de los combustibles fósiles. En Estados Unidos, los hermanos Koch han comprado básicamente a todo el Partido Republicano, pero la gente se olvida de que hicieron su dinero con el gas y el petróleo. De ahí viene su fortuna. Y creo que eso es lo que estamos enfrentando. Así que la dureza de la reacción es una medida del poder que estamos desafiando.

Es algo que se puede contemplar con desesperación o con esperanza y una medida de nuestra fuerza. Somos tan fuertes que estamos enfrentándolo de forma creíble y construyendo un movimiento en contra.

GT: Sí, el lobby petrolero es enorme en EEUU. También tenemos ese tipo de lobby en Suecia. No tan poderoso, pero...

AOC: ¿Cuál es la táctica más eficaz para atraer la atención hacia el movimiento ambientalista? ¿Qué has hecho o cuáles han sido las prácticas que han provocado más movilización?

GT: Creo que todo este movimiento de sentarme enfrente del edificio del Parlamento, sola, tuvo un gran impacto, porque la gente lo vio y se conmovió. Se convirtió en algo emocional. Millones de niños en todo el mundo haciendo huelga y diciendo ‘¡"¿para qué estudiar pensando en un futuro que tal vez no exista?". No soy solo yo, sino todos los que forman parte del movimiento.

AOC: Otra pregunta que tengo para ti es que mucha gente habla de Suecia y de otros países nórdicos como una inspiración. La gente dice que [tener un pensamiento avanzado sobre la crisis climática] es algo que nunca podría ocurrir en Estados Unidos porque esta es una democracia multirracial, que la mayor homogeneidad de Suecia y de otros países permite que puedan llevarse mejor entre ellos, que debido a la diversidad racial de aquí, a los problemas con la inmigración y demás, no hay manera de unirnos para luchar en este frente. Me gustaría saber qué piensas sobre eso.

GT: Muchas personas, especialmente en EEUU, ven a Suecia, Noruega o Finlandia como países a seguir porque tenemos un gran sector de energías renovables y todo eso... Tal vez eso sea cierto, pero no somos ningún modelo. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, Suecia está entre los diez peores países del mundo por su huella ecológica. Si se tiene en cuenta el índice de consumo, estamos entre los peores per cápita. En Suecia, el argumento más común para no actuar es que somos un país pequeño, con sólo 10 millones de habitantes y que deberíamos concentrarnos en ayudar a otros países. Es una idea increíblemente frustrante, ¿por qué deberíamos discutir sobre quién o qué necesita cambiar primero? ¿Por qué no liderar el cambio?

AOC: Aquí se escucha exactamente el mismo argumento, ¡y estamos en Estados Unidos! "Bueno, deberíamos esperar a que China haga algo", dicen. Por un lado está toda esta política de America First y de decir que EEUU es la mejor nación del mundo, pero a la vez están diciendo que si China no lo hace, ¿por qué tendríamos que hacerlo nosotros? En mi opinión, estamos frente al mismo argumento, ¿preferimos liderar o sentarnos de brazos cruzados? Es como si se enorgullecieran de liderar en el fracking, en ser los primeros en el petróleo, en el consumo, en los plásticos de un solo uso, pero no parecen querer enorgullecerse de liderar en medio ambiente y en el futuro de nuestros hijos.

GT: Sí. Países como Suecia o Estados Unidos, que somos países ricos, necesitamos ser los primeros. Porque la gente de los países pobres tiene que poder elevar su nivel de vida. Nosotros tenemos el deber de liderar porque ya tenemos, básicamente, de todo.

AOC: Sí. La gente ve al liderazgo como un atributo de poder y de glamour, el líder es el que llega primero y define los temas importantes… Pero de lo que no se dan cuenta es de que el liderazgo también es enormemente difícil. El liderazgo es una responsabilidad. El liderazgo no es divertido. El liderazgo consiste en hacer cosas que nadie más está haciendo aún. El liderazgo consiste en asumir riesgos. El liderazgo consiste en tomar decisiones sin certeza de cuál va a ser el resultado.

El liderazgo es increíblemente fácil de seguir, lo más fácil del mundo. Hay factores disuasorios, sí, como saber que no eres el primero; no controlar tu destino; o sea, no tener el control; y depender de lo que decida algún otro. Pero a la vez es enormemente fácil porque no eres tú quien tiene que determinar el futuro. Realmente creo que la única decisión posible va a ser si lideraremos o no.

Me gustaría saber qué te anima y te hace seguir adelante. Hay toda una escuela de pensamiento, con la que no estoy de acuerdo, que advierte del riesgo de educar demasiado [sobre el clima] porque podría provocar que la gente sienta que ya es demasiado tarde y se desespere sin hacer nada. Tengo curiosidad, dado lo desalentador que es todo este tema, ¿por qué no estás tan desesperada como para quedarte en tu sofá todos los días esperando al apocalipsis? [Risas]

GT: Yo era así antes de empezar la huelga escolar. Estaba muy deprimida y, básicamente, no quería hacer nada. Pero me parecen alentadoras todas las personas que hay luchando en diferentes bandos y de maneras distintas para crear un futuro mejor que nos permita evitar el catastrófico colapso del clima.

Para mí es muy esperanzador ver a los niños que hacen huelga en los colegios. También saber que la gente no ha terminado de entender la crisis climática. La gente no sigue así, sin hacer nada, porque sea malvada o porque no quiera hacerlo. No estamos destruyendo la biosfera por ser egoístas. Lo estamos haciendo simplemente porque no sabemos que lo estamos haciendo. Creo que eso es muy esperanzador porque, una vez que sepamos, una vez que nos demos cuenta, cambiaremos y actuaremos.

AOC: Yo tuve un punto de inflexión similar, aunque el mío estuvo más relacionado con la desigualdad de ingresos. Mucha gente sabe que hace varios años yo trabajaba en un restaurante, que había ido a la universidad, que había trabajado en muchas cosas, que mi familia había caído en desgracia con la enfermedad de mi padre y todo eso... Yo estaba trabajando en un restaurante, un día tras otro, y estaba muy deprimida. Me sentía tan impotente, como si verdaderamente no hubiera nada que pudiera hacer para luchar eficazmente contra la gigantesca armadura de estructuras sociales que en EEUU mantienen pobres a los trabajadores y enriquecen a los ricos.

Durante un tiempo me hundí en mi propia desesperación: ¿qué hacer? ¿Va a ser esto mi vida? Ir al restaurante, trabajar... ¿por qué las cosas son tan difíciles?… Volver a casa y hacerlo de nuevo al día siguiente. Creo que participar en mi primer activismo fue profundamente liberador. Fui a Standing Rock, en Las Dakotas, para combatir la instalación de un oleoducto de la industria del fracking. Parecía imposible entonces… Gente normal que nos presentábamos en el lugar para simplemente estar allí y evitar que pasara el oleoducto. Fue algo que me hizo sentir extremadamente poderosa. A pesar de no tener nada, en lo material, nos enfrentamos a algunas de las corporaciones más poderosas del mundo.

Ahí aprendí que la esperanza no es algo que tengas. La esperanza es algo que creas con tus acciones. La esperanza es algo que tienes que proyectar en el mundo. Una vez que una persona tiene esperanza, la puede contagiar. Otras personas empiezan a actuar de una manera más esperanzada.

GT: Sí. Conozco a muchas personas que se sienten desesperadas y me preguntan "¿qué debo hacer?". Yo respondo "actúa, haz algo" porque es la mejor medicina contra la tristeza y la depresión. Recuerdo que el primer día que estuve en huelga fuera del Parlamento sueco me sentí muy sola. Todo el mundo pasaba de largo y nadie me miraba. Pero al mismo tiempo tenía esperanza.

AOC: Es cierto que la gente no sabe en qué momento las pequeñas acciones pueden provocar algo. Lo he visto incluso con el escepticismo al que me enfrento como representante electa. ¿De qué puede servir que yo aparezca en algún lugar? Creo que es por nuestra obsesión con medirlo todo, ¿de qué sirve que me ponga fuera del parlamento con un letrero? No es algo que vaya a reducir inmediatamente las emisiones de carbono y tampoco va a cambiar ninguna ley directamente, pero hace que las personas poderosas sientan que algo está pasando, y la gente subestima el poder que tiene eso. A los representantes electos les cuesta cada vez más mirar a la gente a los ojos.

Esta misma mañana me enviaron la foto de un señor mayor del Medio Oeste, donde acaban de ocurrir unas inundaciones catastróficas. Estamos empezando a ver inundaciones donde nunca antes las había habido en Estados Unidos. En el Medio Oeste hay una propuesta de ley para ayuda en situaciones de desastre que no ha sido aprobada y ahí estaba el señor con un letrero que decía "¿Te importo?" Se quedó de pie, fuera del edificio del Congreso, sabiendo que los representantes iban a tener que pasar a su lado. Yo creo que está muy inspirado por tu activismo.

El arma más eficaz que tienen es hacerte creer que tu contribución no importa. Hacerte creer que "no cambia nada". Si puedes convencer a todo el mundo de que no va a tener efecto, entonces nadie hará nada y todos podrán seguir como si tal cosa. Ya no podemos evitar que [la catástrofe climática] suceda, pero podemos minimizar los daños. Y creo que con la llegada de estas inundaciones y tormentas, cada vez más gente va a estar dispuesta a hacerse oír.

GT: Tengo una pregunta. He oído hablar de lo grave que es el negacionismo del cambio climático en EEUU, pero me resulta muy difícil de creer. Aquí, en Suecia, es un tema preocupante, pero he leído informes sobre lo poco que los medios estadounidenses tocan el tema de la crisis climática y sobre el enfoque que le dan, ¿cuán grave es?

AOC: Diría que históricamente ha sido muy, muy grave. Pero lo cierto es que está mejorando mucho. En la década de los setenta, ExxonMobil tenía informes científicos que no sólo demostraban sin lugar a dudas la realidad del cambio climático, sino que la propia compañía petrolera había invertido en la proyección de escenarios de futuro para estimar cuán grave sería. Algunos de sus modelos eran tan sofisticados que, en los años 70, ya predecían patrones meteorológicos de hasta 2012. Muchos de ellos acertaron. Sabían exactamente lo que estaba pasando.

Así que lo que hicieron, más o menos desde el año en que yo nací, 1989, fue financiar muchos medios y campañas de lobby. Eran conscientes de que no podían respaldar campañas que negaran abiertamente el cambio climático, pero podían financiar campañas que sembraran confusión. Así que para diseminar las dudas empezaron con las campañas en las que se hablaba de la necesidad de profundizar en los estudios científicos. Durante mucho tiempo eso funcionó y fue verdaderamente nocivo. En 1989 estuvimos a punto de hacer algo sobre el clima pero el lobby fue tan poderoso que lo impidió: casi un 40% de los votantes republicanos no creía que el cambio climático fuera un hecho contrastado.

Pero creo que gracias a nuestro movimiento y a nuestra labor de difusión, esas cifras han ido disminuyendo a toda velocidad en los últimos años. Especialmente en el último año, con nuestra propuesta de un Green New Deal que relaciona todo lo que está sucediendo con el cambio climático. Las personas que hablaban de huracanes cada vez peores como si solo fueran accidentes o cosas que pasan… Ahora, cada vez que viene una tormenta, hablamos de cambio climático.

La otra parte es ir más allá de reconocer que es real y darle también la prioridad que tiene como tema principal. Ayer recibimos cifras muy alentadoras: hace uno o dos años, sólo el 20% de los votantes demócratas, los más progresistas del país, consideraban el cambio climático como uno de los problemas principales. Ese porcentaje ha aumentado con nuestras propuestas y con la forma en que los jóvenes se están organizando ahora. En los estados donde se vota primero, hemos registrado algo así como un 70% de los votantes demócratas considerando el Green New Deal como tema prioritario y diciendo que apoyarían a los candidatos que lo defiendan. Para muchos votantes, si un candidato no apoya el Green New Deal es una línea roja. Creo que estamos avanzando, pero hace falta este tipo de acciones radicales para avanzar.

Históricamente, la cobertura de la crisis climática no ha sido suficiente. Creo que no se entiende que no hablar del tema es tan nefasto como negarlo. El problema es que gran parte de nuestros medios son empresas con fines de lucro y si el tema no genera audiencias, no lo tocan tanto. Pero es que no tenemos elección. Tenemos que hacerlo.

GT: Vi cifras muy recientes, creo que ayer, en las que se habla de aproximadamente un 2% de la población sueca que no cree en la crisis climática. Aquí no es tan común lo de no creer. Todo el mundo acepta que es un hecho pero aún así no hablamos del tema y no es prioritario. Lo tratamos como cualquier otra tema.

AOC: ¿Por qué crees que justo con este tema el movimiento de los jóvenes ha sido tan convincente y poderoso?

GT: Por muchas razones, pero la principal, creo, es que es nuestro futuro el que está en riesgo. La mayoría de nosotros sabemos que esto nos va a afectar en nuestras vidas. No es sólo algo que podría suceder en el futuro. Es algo que ya está aquí y que va a empeorar y muchos de nosotros entendemos que esto va a empeorar mucho nuestras vidas. También sabemos que, como jóvenes, no estamos tan acostumbrados al sistema y no decimos "siempre ha sido así, no podemos cambiar nada".

AOC: Siempre he dicho que la juventud es una forma de pensar. Los jóvenes tendemos a prácticamente dar por sentada esa forma de pensar porque, como has dicho, no hemos visto el mundo antes, estamos recorriendo nuestros primeros caminos y, por eso, tenemos la tendencia a cuestionar todas las cosas absurdas que siguen ocurriendo en obediencia a una lógica obsoleta. Mis sobrinos y sobrinas de tres y cuatro años siempre están preguntando "¿por qué, por qué, por qué, por qué, por qué?". Para mucha gente puede ser irritante. Pero creo que a veces es irritante porque no hay respuestas.

Se puede ser mucho más mayor y seguir formando parte de un movimiento juvenil si uno se resiste a hacer las cosas sólo porque así es como siempre se hicieron. Creo que los jóvenes tienen una capacidad espontánea para hacerse una composición del mundo muy pura. Siempre he creído que los movimientos sociales, y los movimientos de los jóvenes en particular, deben seguir siendo la brújula moral que nos guíe.

GT: Sí, siempre me acuerdo del cuento de la ropa nueva del emperador… Todos creen en una mentira que sólo un niño se atreve a cuestionar.

AOC: Exacto. Cuando me presenté por primera vez [a un cargo político], había gente que se reía de mí por considerarme una niña. Soy mucho mayor que tú pero aún así era muy joven para postularme en un cargo de tanto poder. Me decían, "¿pero no te das cuenta de que así es como se ha hecho siempre? Tu rival tiene mucho dinero y poder, no tiene sentido que te enfrentes a alguien de tu propio partido, lo que tenemos que hacer es enfrentarnos a los de los otros partidos", y así sucesivamente. Eran todas maneras veladas de decir que yo era demasiado inexperta, demasiado ingenua, demasiado joven y sin el poder suficiente. Creo que negarse a aceptar eso tiene el potencial de cambiar nuestro mundo. Exactamente lo que has hecho tú.

GT: Creo que las dos lo hemos hecho.

Thunberg le dice que planea viajar en agosto a Estados Unidos para asistir a la cumbre de Acción Climática de la ONU el 23 de septiembre.

GT: No estoy volando por razones climáticas, así que aún no es 100% seguro, pero estamos buscando una forma. Es muy difícil, pero creo que debería ser posible.

AOC: Eso es increíble. Me entusiasma la posibilidad de seguir pendiente del tema. Dinos por favor cómo podemos ayudar desde aquí. Una de las cosas que necesitamos empezar a comunicar es que esta es una lucha global. No se trata de lo que haga Suecia o lo que haga Estados Unidos. Se trata de lo que hagamos todos nosotros como un solo movimiento. Creo que el poder de eso es muy tangible. Te deseo lo mejor. Sé de muchos miembros del Congreso que estarían encantados de conocerte.

GT: Muchas gracias.

AOC: Muchas gracias, Greta. Avísanos cuando tengas fecha de llegada. Si aterrizas en Nueva York, te daremos la bienvenida de una reina [juego de palabras intraducible por Queens, el distrito neoyorquino al que representa Ocasio-Cortez].

Por Emma Brockes

Traducido por Francisco de Zárate

01/07/2019 - 21:20h

 

Publicado enMedio Ambiente