El poder en Francia vive bajo el influjo amarillo

El movimiento dejó una estela poderosa que abrió brechas de debates y cuestionamientos sobre la economía, la solidaridad colectiva y las fallas de la democracia.

Ya no importa saber si son muchos o pocos, si llegan a 50 mil o a apenas unos miles. Los chalecos amarillos se han metido por todos los intercisos de la sociedad y la habitan de forma expandida, más allá de las cifras de sus movilizaciones, los relatos de sus divisiones o la contra propaganda del gobierno y los medios que, con todas las artimañas, intentan expulsarlos de la escena social a través de procesos groseros y violentos de deslegitimación. El movimiento que surgió a mediados de noviembre de 2018 es una pesadilla de un solo color. Este sábado, en lo que fue el acto número XXV de su irrupción callejera, el movimiento reunió en París no más de 2000 personas. Pero el impacto de esa estrecha presencia callejera testimonia una suerte de tensión que rodea todo lo que ocurre en torno al color amarillo. Primero fueron un enigma social, luego un desafío al poder, después un dolor de cabeza político y un cuestionamiento de la desigualdad arraigada en el sistema liberal, más tarde una exigencia de renovación institucional y de justicia fiscal, al fin, un fenómeno cultural a través del cual se interrogan todas las injusticias pasadas y presentes de los liberalismos que gobiernas al mundo. Aún no pasó a la historia y, no obstante, el movimiento amarillo vive en un tiempo presente que se prolonga y ha atraído detrás de él una extraordinaria producción de libros, artículos y ensayos. Es hoy un vasto territorio de papel surgido desde el fondo de un país al que se creía “indiferente” ante la política.


En el libro Le fond de l’air est jaune (El Fondo del aire es amarillo), el periodista Joseph Confraveux (Mediapart) pone de relieve una dimensión fuera de lo común: durante los últimos 30 años de luchas sociales y movimientos de todo tipo, nadie logró instalar en la sociedad el tema de la “injusticia social”. Los chalecos amarillos sí. Se han convertido en una suerte de subconsciente que desvela a quienes tratan de presidir los destinos colectivos de Francia. La presidencia de la República y el gobierno llevan seis meses diseñando respuestas para contener la bronca de esa Francia que no ha perdido su encono hacia el poder. Desde diciembre de 2018, cada paso del poder sigue las huellas amarillas. A finales de abril, el presidente Emmanuel Macron inició un proceso de descontaminación de la imagen que lo persigue desde mayo de 2017 y cuyos rasgos fueron acentuados por los chalecos amarillos. Una suerte de presidente Rey que todo lo hace, todo lo puede y todo lo controla. Macron decidió “compartir” con el primer ministro Edouard Philippe la implementación de las medidas que el mismo Macron anunció unos días antes como resultado del “gran debate nacional” que el macronismo inventó como fórmula para apaciguar la revuelta amarilla cuando esta se encontraba en su máximo nivel. Todo empieza de amarillo y termina con el mismo color. Emmanuel Macron animó en persona ese debate al cabo del cual reconoció que en el país existía “un profundo sentimiento de injusticia fiscal, territorial y social. Y hay que darle una respuesta”. El mandatario decidió mejorar las jubilaciones y bajar los impuestos. No se sabe aún de donde sacará los 5000 millones de euros que ese recorte fiscal implica pero lo cierto es que es una de las respuestas directas al malestar que originó el volcán de los chalecos. Aunque las manifestaciones amarillas de los sábados atraen cada vez menos gente, estas se han institucionalizado y convertido en un “termómetro” al que se consulta como un oráculo. El movimiento dejó una estela poderosa que abrió múltiples brechas de debates y cuestionamientos sobre la economía, las finanzas, la fiscalidad, la democracia, la justicia social, la solidaridad colectiva, la igualdad, los medios de comunicación, las redes sociales, las fallas de la democracia representativa y los muchos mecanismos de sumisión de que cuenta el poder. El llamado “sistema” recibió un golpe de tales magnitudes que, incluso si no perdió el combate, sigue en medio del ring aturdido por los golpes.


Hace un par de días, el diario Libération publicó una columna firmada por más de 1500 actores de la cultura en respaldo a la revuelta amarilla. Bajo el título “Chalecos amarillos, no nos engañamos”, actores, periodistas, científicos, escritores, dibujantes y guionistas escriben que no sólo se trata de un fenómeno “sin precedentes” sino, también, de que los chalecos amarillos constituyen “un movimiento que el poder quiere desacreditar y al que reprime severamente cuando, en realidad, la violencia más amenazadora es económica y social”. Los “chalecos amarillos somos nosotros”, escribe este grupo. Los firmantes impugnan de forma muy firme el extraordinario arsenal legislativo y policial con el que el macronismo se dotó para reprimir a los chalecos amarillos y, por añadidura, a todo aquel que se le ocurra manifestar. Los autores de la columna estiman que esa represión “pisotea nuestras libertades individuales”. Basta con salir a la calle con los chalecos para comprobar la exacerbación y la violencia desmedida con la que actúa la policía. De los palos y los gases, en París, no se salva nadie: hombres o mujeres, jóvenes o de tercera edad, sanos o minusválidos, todos han vivido el violatorio privilegio de verse insultados, agredidos o maltratados por la policía. Y los que fueron arrestados incluso de forma injustificada, con falsas acusaciones policiales, experimentaron la justicia parcial y expeditiva de los tribunales de “comparecencia inmediata”.
El poder vive aún bajo el influjo amarillo, tiene miedo e incurre en una suerte de exceso autoritario que termina por empanar la ética democrática de la cual el país se prevalece ante el resto de los mundo. Sin buscar ese objetivo, los chalecos amarillos mostraron todas las contradicciones de las democracias modernas: desde su desigualdad de raíz, hasta su autoritarismo armado cuando se trata de reprimir y criminalizar a los movimientos sociales. Esa violencia, sumada a la que desparraman los Black Blocs y otros extremistas, fueron poco a poco adquiriendo el protagonismo de las marchas amarillas. Por ello, los autores de la columna publicada en el matutino Libération invitan a renovar la apuesta para resurgir:

“utilicemos nuestro poder, el de las palabras, el de la música, el de la imagen, el del pensamiento y el del arte para inventar un nuevo relato y apoyar a todos aquellos y aquellas que, desde hace meses, luchan en las calles y las rotondas”. Los chalecos amarillos ganaron una batalla objetiva y subjetiva substanciales: empujaron al poder a reflexionar, a trastornar su agenda, a mirar hacia la gente. Luego, reinstalaron temáticas de autonomía, de libertad y de justicia que parecían enterradas. Entonces no importa cuántas personas manifestarán cada sábado. Los chalecos amarillos han impregnado toda la sociedad. Llegaron a ese cielo influyente donde viven los poderes inmateriales.


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Estudiantes y profesores hicieron un llamado a una huelga general para el 15 de mayo

El presidente brasileño reivindica las escuelas militares y aplica un ajuste del 30 por ciento a las universidades e institutos federales.

Después de los anuncios de recortes en escuelas y universidades federales, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, defendió a la educación como medio para mejorar la vida de las personas, al tiempo que reiteró su apoyo a los colegios militares. Además, el mandatario afirmó que la meta del actual gobierno es implantar una de estas instituciones en cada capital del país. Por los recortes en educación, estudiantes y profesores de escuelas y universidades se manifestaron ayer en Río de Janeiro e hicieron un llamado a una huelga general el próximo 15 de mayo.


“Queremos más niños y jóvenes estudiando en los bancos de estas escuelas (militares): respeto, disciplina y amor a la patria son fundamentos de estos colegios”, afirmó el presidente ultraderechista, en un discurso a propósito del 130 aniversario del Colegio Militar de Río de Janeiro, del cual es egresado el vicepresidente, el general Hamilton Mourao. “Los colegios militares son ejemplo de excelencia para la educación brasileña”, agregó.


El ex capitán del Ejército aseguró, además, que está trabajando con sus ministros de Defensa y Educación para ampliar la educación militar. El objetivo de esto, dijo, es “cambiar el destino de Brasil”. Por ello, insistió en su intención de construir un colegio militar en cada capital estadual donde todavía no haya uno. La construcción de una institución de este tipo en Campo de Marte -zona norte de San Pablo- será el primer paso, según prometió.


Durante el evento, Bolsonaro hizo una defensa a la educación como medio para mejorar la vida de las personas. “Lo que saca a un hombre o a una mujer de una situación difícil en la que se encuentre es el conocimiento”, afirmó, a pesar del escenario de recortes en el presupuesto educativo de escuelas y universidades federales.


Educación fue el sector más afectado por el plan de ajuste. La semana pasada, el Ministerio de Educación había dado a conocer el recorte de fondos del 30 por ciento de las universidades e institutos federales, como parte de la serie de medidas de restricción fiscal que ha venido anunciando a cuentagotas desde finales de abril.


Primero, fue la propuesta del ministro de Educación, Abraham Weintraub, de recortar la inversión para las facultades de Filosofía y Sociología, una medida que Bolsonaro apoyó al sustentar que el objetivo era “enfocarse en áreas que generen un retorno inmediato al contribuyente, como: veterinaria, ingeniería y medicina”.


Luego vino el anuncio del bloqueo de recursos para universidades federales con el argumento de que con la medida se dará prioridad a la educación básica. Y por último, fue el anuncio de congelar el presupuesto de colegios e instituciones federales. El bloqueo de presupuestos puede ser, sin embargo, revertido por el gobierno en el transcurso del año, indica el diario brasileño Folha de Sao Paulo. El Ejecutivo sostiene que de aprobarse la reforma previsional la economía puede mejorar y con ello la recaudación, lo que permitiría retornar a los pagos previstos en el presupuesto.


Puertas afuera del evento militar, cientos de estudiantes de escuelas federales y universidades de Río protestaron contra los recortes. Acompañados de padres y profesores, los alumnos protestaron pacíficamente por el bloqueo del presupuesto y pidieron al mandatario brasileño revertir la medida. Las universidades temen que si esto no sucede, no puedan garantizar el funcionamiento mínimo si se llega al punto de no poder pagar las facturas de agua y energía.


La mayoría de los estudiantes se manifestó por medio de mensajes que fueron exhibidos con frases como “La educación no es gasto, es inversión” o “De tanto ahorrar en educación quedaremos ricos en ignorancia”. Buena parte de los alumnos que participaron en la protesta estudian en el colegio federal Pedro II, uno de los más prestigiosos del país y que está ubicado frente al colegio militar que visitó Bolsonaro.


“Estamos aquí para decir no a la censura, no a los recortes y no a este gobierno autoritario”, aseguró Camila una estudiante de maestría en Sociología de la Universidad Federal de Río de Janeiro. “Nosotros queremos estudiar. Nosotros tenemos derecho de estudiar. Nuestras universidades, escuelas e institutos son patrimonio del pueblo brasileño y por encima de cualquier gobierno vamos a luchar para defender eso”, agregó.


El ex secretario de Educación Básica del Ministerio de Educación Cesar Callegari afirmó que los recortes indican la postura del gobierno frente a la educación. “Es coherente con la falta de proyectos en el área educacional. El gobierno da pruebas de que, para él, basta un ministro de Educación que actúe como un vector en una guerra ideológica”, afirmó Callegari, citado por Folha.


El 15 de mayo se llevará a cabo una huelga convocada por estudiantes y profesores universitarios para prostestar contra el ajuste en el campo de la Educación, pero también en el de la Cultura. Además del bloqueo a los presupuestos educativos, el gobierno de Bolsonaro impuso a fines de abril modificaciones clave a la ley de mecenazgo cultural, que permitía a las empresas realizar grandes inversiones en proyectos artísticos (espectáculos, exposiciones, películas) a cambio de que pudiesen deducir un porcentaje de esos fondos de su impuesto a la renta. El ministro de Ciudadanía, Osmar Terra, redujo el techo de 60 millones de reales de incentivo por cada proyecto a apenas un millón. La ley, antes había sido calificada por Bolsonaro como “una desgracia”, ya que según su parecer es una forma de “cooptar” a artistas alineados a la izquierda.

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Lunes, 06 Mayo 2019 06:30

Venezuela en la agenda de Rusia

Venezuela en la agenda de Rusia

“Estaba listo para huir de Venezuela, pero Rusia lo detuvo”, afirmó el Secretario de Estado de EEUU Mike Pompeo, “revelando” los planes de “huida” del presidente Nicolás Maduro a Cuba, presentándole no sólo como quien abandona el barco hundido, sino como una marioneta de Moscú, queriendo manchar el honor del mandatario venezolano. Lo que sorprende no es que el ex jefe de la CIA, hoy de ministro, no estuviera preocupado por dañar aún más la poca credibilidad que le queda a su gobierno y su persona después de confesar en la Universidad de Texas A&M de que “fui director de la CIA, mentimos, hicimos trampa y robamos”, sino que la prensa occidental convirtiera en titular la afirmación de un mentiroso, tramposo y ladrón, sin contrastarla. Él no es el único farsante de la Casa Blanca: según The Washington Post, Donald Trump acaba de romper la barrera psicológica de soltar 10.000 afirmaciones falsas o engañosas desde que ocupa el poder.


“La verdad es la primera víctima de las guerras“, y la guerra de información, e incluso manipular las definiciones, forman parte del complot militar de EEUU para desestabilizar Venezuela: para Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, uno de los inventores de las “Armas de destrucción masiva de Irak” en 2003, el intento fallido de Juan Guaidó el 30 de abril pasado “claramente no es un golpe de estado“, sino un esfuerzo de los venezolanos para “recuperar su libertad“. Reuters y CNN eligieron la palabra “levantamiento” y New York Times “protesta”. Pues, el artículo 508 de la Ley de Autorización de Asistencia establece que EEUU debe cortar la ayuda a cualquier país “cuyo jefe de gobierno debidamente electo haya sido depuesto por golpe militar o por decreto”; por esta misa razón, Barak Obama rehusó a utilizar la palabra “golpe militar” para la acción ilegal del general egipcio Al Sisi en 2013 contra el gobierno legal de su protegido, el islamista Mohammad Mursi hoy encarcelado y condenado a muerte.


Las opciones de Moscú


EEUU aún no ha conseguido descifrar la gran enemiga: ¿hasta dónde llegará el apoyo de Kremlin al gobierno de Maduro? En la última conversación telefónica de 90 minutos entre Trump y Putin, los dos mandatarios hablaron entre otros temas, sobre Venezuela: “el presidente de Rusia enfatizó que sólo al pueblo venezolano le corresponde decidir el futuro de su país”, afirma la prensa rusa y señala que la conversación tuvo “un carácter constructivo”, a pesar de las declaraciones provocativas de Bolton-Pompeo respecto a la posición rusa.
Por el momento, lo que se pueden destacar, son:


1. Un contundente apoyo político al gobierno de Maduro: Considerar la política de Trump en incitar al ejército venezolano para que derroque a Maduro una flagrante violación del derecho internacional, y una injerencia en los asuntos internos de un país soberano.


Cuando Bolton, invocando la Doctrina Monroe, dijo que “este es nuestro hemisferio, no es donde los rusos deberían estar interfiriendo”, Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, le instó mirar el mapa: “Parte del territorio de Rusia – la península de Chukotka – se encuentra en el hemisferio occidental”, o sea, que Venezuela forma parte de su zona de influencia rusa.


Ha formado parte de este respaldo, el envío de 300 toneladas de medicamentos y equipos médicos a Venezuela, a través de la Organización Mundial de la Salud, mientras EEUU utilizaba la cuestión humanitaria como instrumento de una intervención política. El reducido apoyo de Moscú a Maduro no es comparable con la ayuda que recibe la oposición de EEUU, y ni está en proporción a la presión que sufre el gobierno de Caracas.


2. Meditar una ayuda militar. En 2018, Rusia y Venezuela realizaron unas maniobras militares, y dos bombarderos Tupolev Tu-160 (con capacidad nuclear) sobrevolaron el Caribe.
Pero, no hay indicios de que Moscú este planeando una intervención militar al estilo de Siria en Venezuela en apoyo a Maduro, ni la ha pedido Caracas, afirma el portavoz de Kremlin, Dmitry Peskov. Venezuela no es un socio militar de Rusia, como los son Belarús, Kazajistán, Armenia, Kirguistán o Tayikistán, unidos en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (La OTSC).


Moscú, que también sufre las sanciones de EEUU y la bajada de los precios de petróleo, no podrá soportar la carga financiera de una intervención militar. Aun así, podrá dar una mortal sorpresa al gobierno de Trump: Venezuela para EEUU es (casi) como Ucrania para Rusia, y la crisis en Venezuela podría ser otra oportunidad para el país eslavo, como la fue Siria, para presentarse no sólo como una potencia internacional, una fuerza a tener en cuenta, sino donde puede devolverle el golpe recibido en 2014 en Ucrania cuando Washington patrocinó a las fuerzas fascistas en este país, contra Moscú. Una contundente presencia militar rusa en el país bolivariano le otorgaría la posibilidad de hacer trueque con Trump: “usted saque a la OTAN de mis fronteras para que yo abandone Venezuela”. Es justo lo que hizo Moscú en 1962: retiró sus misiles de Cuba sólo cuando Washington desmanteló los suyos de Turquía.
Pero, la distancia que separa Venezuela de Rusia dificultará la llegada de suministros militares a Venezuela (mientras EEUU cuenta con una veintena de bases militares en América Latina), además Siria tiene una mayor importancia estratégica para Rusia.


Rusia ya es una potencia capaz de entorpecer el avance del imperialismo estadounidense en el mundo, pero la magnitud de su implicación dependerá del interés que represente el objeto-Estado en cuestión y sus costos: no es la Unión Soviética que se movía, principalmente, por el compromiso ideológico.


Lo cual no significa que Kremlin deje el camino libre a EEUU. Respondiendo a la exigencia Pompeo de que “Rusia tiene que salir de Venezuela“, el canciller ruso Serguéi Lavrov le contestó: “antes EEUU debería salir de Siria”, poniendo, además en evidencia la prepotencia de una potencia que vive de su “excepcionalísimo”.


Volviendo al pragmatismo, Vladimir Putin se ha ofrecido para mediar entre el gobierno y el sector “responsable” de oposición, en aplicación de la fórmula empelada en la crisis de Siria y basada en la “estrategia de equilibrio”: convocar nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias, antes de que se estalle una guerra civil de desgaste.


El objetivo final de Kremlin, que no dará prioridad a los intereses del gobierno de Maduro (o de Venezuela) por encima de los suyos, es forzar a Washington a respetar las reglas, no actuar fuera de las normas de la ONU, impedir que obtenga el control sobre el petróleo venezolano y le robe a Caracas su clientela.


Kremlin diseña su plan B, abriendo la posibilidad del triunfo de la oposición: están en juego miles de millones de dólares que tiene Rusia en activos y contratos, principalmente en armas, petróleo y minería. Por lo que, siendo realista, el Kremlin podrá pedir a la Casa Blanca: 1) conservar el derecho a operar en Venezuela, 2) recibir el pago completo de las deudas, y 3) no instalar bases militares en el país. ¿Volverá a fiarse Moscú de Washington, después de que Gorbachov afirmara haber sido “engañado” (un hombre adulto y conocedor de la naturaleza del imperialismo) por EEUU en 1990 sobre la expansión de la OTAN en las fronteras de la URSS?


¿Una invasión de EEUU?


Hay dos factores principales que impiden un envío de tropas a Venezuela:


1) Una fuerte oposición tanto por sus socios en la región como por los aliados europeos, además de China y Rusia.


2) La reticencia del propio Trump, que ya prepara su reelección, y no quiere romper su promesa electoral de no meter a las tropas de EEUU en un nuevo pantano. Aunque puede cambiar de opinión rindiéndose a la presión de Bolton-Pompeo (que recuerdan al siniestro dúo Cheney-Rumsfeld del equipo Bush), con muchas ganas de prender fuego a Venezuela y a Irán.


El Pentágono está ampliando el diseño actual, que combina la guerra económica, con una intervención indirecta, el uso de los llamados “insiders” (la Quinta Columna) en las operaciones encubiertos de sabotaje y terrorismo, la ciberguerra (posiblemente causante del apagón eléctrico del 7 de marzo del 2019), con una invasión de miles de hombres armados desde las fronteras convertidos en carne de cañón, que harán de “La Contra”, bajo el mando del criminal de guerra Elliott Abrams. La novedad podrá ser los “ataques quirúrgicos”. De hecho, EEUU acaba de prohibir a sus operadores aéreos volar a menos de 26.000 pies sobre el espacio aéreo de Venezuela. El fiasco de la “Operación Libertad” de Guaidó y la de “ayuda humanitaria” como métodos para desbancar a Maduro, refuerzan esta posibilidad, que podrá ir acompañada por la formación de un “gobierno en exilio”.


Aun así, teniendo en cuenta que estamos ante unos mentirosos patológicos, no descarten una invasión terrestre de EEUU. Un “incidente”, como un daño físico a los líderes opositores o al personal diplomático de EEUU en Venezuela, podrían justificar esta opción ante la opinión pública, y así darle al madman de la Casa Blanca “su guerra”.


Rusia no puede permitirse un fracaso en Venezuela. A diferencia de Bashar al Asad al que Obama, sobre la marcha de la guerra contra Siria, se negó a derrocar, el gobierno de Trump está decidido acabar con Maduro. Y, Washington, por su parte, no puede ignorar a Kremlin en el diseño del futuro de Venezuela, (al igual que en Libia), y puede que, fuera de los focos, estén estudiando una solución política a la crisis venezolana. Aunque la ultima palabra la tendrán los ciudadanos del país bolivariano.

6 mayo 2019

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Venezuela: ¿Cómo sigue el intento de golpe?

Guaidó llamó a una huelga y Maduro anunció jornadas de diálogo

El Presidente realizó un llamado en caso de que se diera un asalto al poder por parte de quienes intentan concretar el golpe de Estado: "Láncense a las calles."

Tensión, minuto a minuto, declaraciones, redes, la jornada del primero de mayo se vivió como una continuidad del día 30. La derecha había anunciado que esta fecha sería el inicio del momento definitivo de la “operación libertad”, fase que finalmente se adelantó a la madrugada del martes con las imágenes que dieron vuelta al mundo. Para el primero, Guaidó había anunciado que la movilización sería desde varios puntos de concentración. La pregunta era: ¿qué intentarían hacer en vistas de la necesidad de mantener la apuesta luego del golpe fallido?


La jornada se presentó con tranquilidad. Guaidó habló pasado el mediodía, y, como tiene acostumbrado en sus discursos, se refirió acerca de la necesidad de no perder la calle, mantenerse movilizados, así como el plan de comenzar un paro escalonado hasta una huelga general. Sus seguidores esperaban una radicalidad que no fue. La hoja de ruta después de su discurso quedó difusa, en particular porque no es la primera vez que anuncia un paro que luego no tiene lugar, y porque -esa es la razón- su base social activa no tiene su fuerza en los trabajadores y trabajadoras.


Las actividades de la derecha se dieron en varios puntos en simultáneo. El epicentro fue nuevamente Altamira, con una presencia mayor a la de ayer. Allí se ocurrieron episodios de enfrentamiento como parte del escenario programado por la derecha que necesita mantener niveles de tensión para generar imágenes y noticias.


La oposición no desplegó más acciones en la tarde. Leopoldo López por su parte mantuvo silencio desde la embajada de España. En el acto de Guaidó fue escuchada la pregunta acerca de la situación del dirigente prófugo de Voluntad Popular (VP), el partido al cual pertenece Guaidó, que está en la delantera del golpe de Estado a nivel nacional junto a Primero Justicia, partido de Capriles Radonski y Julio Borges. Guaidó no dio respuestas acerca de López, una pieza importante en la estrategia local del plan de asalto.


El cuadro internacional también presentó movimientos: Mike Pompeo, secretario de Estado norteamericano, se reunió con su par ruso, Serguei Lavrov, para tratar el tema Venezuela, y el secretario de defensa interino de Estados Unidos canceló su viaje a Europa por la crisis en Venezuela. El presidente Donald Trump por su parte amenazó ayer un bloqueo completo a Cuba si la isla no “retira sus tropas y milicias”. En cuanto al enviado especial para la cuestión venezolana, Elliot Abrams, afirmó que los chavistas con quienes negociaba “han apagado sus celulares”, en línea con las declaraciones del asesor de seguridad nacional, John Bolton, quien afirmó el martes que varios dirigentes de alto nivel ya se habían plegado a su plan, pero finalmente no habían pasado a los hechos.


El primero de mayo fue también una jornada de movilización del chavismo. Como cada año la marcha fue grande, en una nueva demostración, como el día de ayer y desde inicio de enero, de la capacidad de calle del movimiento chavista. El acto final tuvo lugar en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, donde hablaron varios dirigentes, así como Maduro.
En ese contexto Maduro se refirió a la actual situación de ataque por parte de EE.UU. y sus aliados, y realizó un llamado en caso de que se diera un asalto al poder por parte de quienes intentan concretar el golpe de Estado: “Láncense a las calles todos los comités locales de abastecimiento y producción, consejos comunales, milicias bolivarianas, unidades de batalla Hugo Chávez, pueblo a la calle, no lo duden ni por un segundo”. A su vez anunció que habrá jornadas de diálogo, acción y propuesta el fin de semana del 4 y 5 de mayo junto a las diferentes estructuras de poder popular, del Partido Socialista Unido de Venezuela, y de los gobernadores. El objetivo: decirle a Maduro qué es necesario cambiar, trazar un plan para rectificar.


El primero de mayo terminó con tranquilidad de superficie y muchas preguntas. ¿Cuáles son los próximos pasos en el intento de derrocamiento? ¿Cuál fue el objetivo del 30? ¿Se trató de un globo de ensayo para medir fuerzas? ¿Una acción efectivamente fallida? ¿Un recambio de liderazgo para que ingrese en juego Leopoldo López? Los próximos días, semanas, darán más respuestas a las preguntas. La agenda golpista no se detiene, el plan norteamericano que busca un desenlace rápido continúa en movimiento, trabaja en todos los niveles, busca quiebres internos que se manifiestan el día de los acontecimientos. En ese sentido el más relevante del día 30 parece haber sido el del ahora ex director del Servicio Bolivariano de Inteligencia.


Venezuela continúa en el equilibrio inestable, los asaltos enfrentados por el chavismo, la incapacidad de la estrategia golpista para lograr el desenlace a la vez que el desgaste producto del cuadro económico y el impacto de las operaciones de desestabilización. La situación parece lejos de tener un punto de resolución cercano.

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1º de Mayo francés con marcha y represión

Cientos de miles salieron a protestar y en París se desató la violencia en las calles

El encono que suscita el presidente Emmanuel Macron y los símbolos de su mandato son tan densos como en los primeros días del movimiento de los chalecos amarrillos.

Rojo, amarillo y negro fueron los colores de este virulento 1º de Mayo en París donde se aunaron en las calles los sindicatos, los grupos autónomos y Black Blocs y los chalecos amarillos. Cuarenta mil manifestantes desfilaron en la capital francesa para cerca de 400 mil en todo el país. La cifra es corta comparada con otras épocas pero las protestas en París derivaron en choques violentísimos entre grupos de manifestantes y la policía y, también, en una serie de saqueos y destrozos en el Boulevard de Montparnasse y sus alrededores.


El encono que suscita el presidente Emmanuel Macron y los símbolos de su mandato son tan densos como en los primeros días del movimiento de los chalecos amarrillos, en noviembre de 2018. La gente se la agarró otra vez con todo lo que respiraba lujo o riqueza. Dejó intactos a los bares de perfil popular y destruyó locales coquetos y bancos. Los sindicatos protestaron con vehemencia por la brutalidad de las cargas policiales. Las fuerzas del orden barrieron contra todo el mundo, incluso los sindicalistas perfectamente identificados y poco inclinados a los saqueos. La CGT denunció la “violencia sin precedentes e indiscriminada”.


El “extremo centro” de Macron pega y con saña. Trescientos cincuenta periodistas se quejaron legítimamente del trato agresivo, intimidatorio, a menudo con violencias físicas y verbales de las fuerzas del orden con ellos. Parece que cubrir una manifestación callejera en Francia es más peligroso que estar en una verdadera guerra. Los periodistas denunciaron “los golpes”, la “incautación del material, las amenazas y los insultos”. Las fuerzas del orden hasta se permiten borrar por la fuerza las cartas memoria de las cámaras. Todo un espectáculo democrático al revés.


La doctrina del mantenimiento del orden reactualizada en marzo pasado se caracteriza por un recurso desmedido a la fuerza. Todo lo que se asemeja a un manifestante es interceptado por la policía con unos modos de corte inobjetablemente dictatorial. Se trata de intimidar.


El gobierno tiene además un nuevo paquete legislativo para reprimir donde hasta se ha incluido la prohibición de ir con la cabeza o la cara tapada. Una vez más, los extremismos de los Black Blocs y la respuesta policial amplificaron el impacto político de una manifestación con niveles de convocatoria más bien modestos. Al igual que ocurre cada sábado con las protestas de los chalecos amarillos, hay poca gente y mucho eco social y político. La represión ha terminado de marcar con fuego el mandato presidencial. Desde noviembre hasta ahora, hay cientos de personas gravemente heridas, con miembros amputados y ojos perdidos por los disparos de la policía. Y jamás ha habido como ahora tantos miles y miles de personas arrestadas y juzgadas sin equidad.


No es una casualidad si uno de los emblemas más repudiados este primero de mayo fue la figura de Alexandre Benalla, el hoy ex guardaespaldas de Macron que, hace exactamente un año, apareció disfrazado de policía -no lo era-golpeando a los manifestantes en una plaza del distrito 5 de Paris. Su caso es un himno a la impunidad y a la manipulación: para protegerlo, los consejeros presidenciales alteraron imágenes, sancionaron a funcionarios policiales, luego él mintió ante las comisiones parlamentarias, siguió usando pasaportes diplomáticos cuando ya no trabajaba más en la presidencia, falsificó documentos oficiales, violó los controles judiciales en curso y, mientras cumplía sus funciones, firmó contratos de seguridad para proteger a oligarcas rusos ligados a Vladimir Putin. Benalla se dio el lujo de publicar una foto en Twitter con un arma en la mano cuando no tiene permiso para portar armas. Benalla sigue gozando de libertad de movimiento. Cualquier ciudadano común estaría hace rato en una celda de alta seguridad de la cárcel de La Santé. Su señoría goza de toda la piedad de un sistema que lo acurruca. Máscaras con su figura, eslogans y canciones fueron una consigna masiva en este primero de mayo. “En caso de abuso, está Benalla como cobertura”, decía un cartel que un hombre llevaba en la mano y cuyo rostro estaba tapado con una máscara de Alexandre Benalla. Este episodio político-policial de una mediocridad chapucera se ha adherido a la imagen pública del macronismo como el sobrenombre que le pusieron a Emmanuel Macron en 2017, “el presidente de los ricos”.


Los Black Blocs y las extremas izquierdas esperaban hacer de este primero de mayo un nuevo escenario de batalla. Lo lograron una vez más. A su manera, junto a la represión policial indiscriminada, empañaron la esencia de este día del trabajador donde lo fundamental era reclamar por los derechos laborales y la igualdad y cuyos protagonistas suelen ser los sindicatos. El sindicato de la violencia hurtó el primer plano.

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Unidad sindical en el primero de mayo en Brasil (CUT São Paulo)

El principal objeto de protesta es la reforma de la seguridad social que plantea el partido de Bolsonaro


El 14 de junio es la fecha en el horizonte que pone a trabajar conjuntamente los sindicatos CUT y Força Sindical


“Sabemos que las manifestaciones no son suficientes, necesitamos parar Brasil", dicen los sindicalistas

El Gobierno brasileño, presidido por Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal) tiene prisa por aprobar la reforma de la seguridad social presentada por su ministro de economía, Paulo Guedes. Quieren que el Congreso Nacional otorgue su visto bueno definitivo antes de terminar el primer semestre del año. Cuanto más tiempo pase, con mayor eficacia podrá articularse la resistencia sindical, que ya tiene una fecha marcada en el calendario: 14 de junio, huelga general.


Este primero de mayo ha sido la fecha elegida para escenificar esa resistencia, alardeando de una unión nunca vista en la historia del sindicalismo brasileño. Todas las siglas irán de la mano, y al frente de todas ellas, la Central Única de Trabajadores (CUT) –fundada en 1983, y ligada al Partido de los Trabajadores– y la Força Sindical –creada ocho años más tarde, como contrapeso a la CUT–. El principal espacio de protesta ha sido el Vale do Anhangabaú, en São Paulo.


Guedes, al frente de la cartera de economía, es el encargado de recortar el gasto público todo lo posible para que al Ejecutivo de Bolsonaro le salgan las cuentas. “Nunca hemos vivido una situación como esta”, explica Sérgio Nobre, secretario general de la CUT, “ver un sistema de seguridad social siendo desmontado, como quiere el Gobierno. Lo que está sucediendo en Brasil es un retroceso civilizatorio”.


Según los cálculos de Guedes, con la reforma las cuentas públicas ahorrarán un billón de reales –238 mil millones de euros–. La otra cara de la bonanza económica es que las exigencias para acceder al cien por cien del valor de la jubilación aumentan considerablemente, lo cual es todo un llamamiento a los planos de pensiones privados. El Gobierno impondrá condiciones de jubilación a la europea en un país donde el trabajo informal y la miseria es una constante en la ecuación.


El presidente de Força Sindical, Miguel Torres, ha calificado la propuesta de reforma de “nefasta”, porque perjudica a los más pobres, y ha realizado un llamamiento para luchar por mejorar el sistema de la seguridad social con “políticas destinadas al desarrollo y a la creación de empleo”.


De momento la reforma de la seguridad social está siendo analizada por una Comisión Especial, una vez que consiguió pasar la primera traba en la Comisión de Constitución y Justicia y de Ciudadanía. Serán cuarenta sesiones antes de pasar a las votaciones finales en las dos Cámaras. En este proceso es donde la reforma corre el riesgo, en palabras de Bolsonaro y Guedes, de “deshidratarse”, lo cual significaría una dura derrota para el presidente.


El objetivo de la oposición es “presentar el mayor número posible de enmiendas y trabajar para que tengamos una reforma que no sea una oportunidad de reducir derechos y aumentar desigualdad”, describe para eldiario.es la diputada federal Tábata Amaral (del Partido Democrático Trabalhista). Es consciente de que la reforma es importante y urgente, pero no puede presentar fragilidades tan grandes.


“De forma general”, señala la diputada del PDT, “el área social en Brasil, cuando hablamos de sanidad, educación, asistencia, han sido muy relegadas con este nuevo Gobierno”. Resalta, a su vez, alguna de los olvidos más dañinos de la reforma de la seguridad social propuesta por Bolsonaro y su equipo, como las jubilaciones en el ámbito rural o la cuestión de género.


Amaral se sitúa a favor de la jubilación por edad –incluso de elevar la edad mínima, si fuera el caso–, pero nunca por tiempo de contribución. Lo considera injusto porque, en Brasil, la población más pobre no logra contribuir tantos años como son requeridos. También está en contra de aumentar este tiempo de contribución mínimo. “Habrá personas que alcancen la edad mínima pero nunca el tiempo mínimo de contribución”. En ese caso, los valores de pensión que les corresponderán perpetuarán la penuria.


Los sindicatos reclaman también que realmente no se ha generado un amplio debate en la sociedad para que el trabajador pueda formar una opinión y comprender las medidas. “Ni siquiera fue tema central en los debates presidenciales durante la campaña electoral del año pasado”, protesta João Carlos Gonçalves, secretario general de Força Sindical. Ningún partido quiso poner este tema sobre la mesa. Era demasiado impopular.


El recorte de todos los recortes era el arma secreta del ministro de economía, pero los votantes desconocían las medidas reales, por eso otro de los dirigentes sindicales que han liderado el primero de mayo, Edson Carneiro (Secretario General de la Intersindical), avisa que “el momento es muy grave”. Asume que las elecciones de 2018 dividieron a la población, y reconoce que ahora la necesitan unida. “Sabemos que las manifestaciones no son suficientes, necesitamos parar Brasil”.

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Miércoles, 01 Mayo 2019 06:44

Nuevo intento de golpe de Estado

Nuevo intento de golpe de Estado

La operación de desestabilización desatada en la madrugada por Juan Guaidó, el liberado Leopoldo López y un grupo de efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no logró el objetivo de propagarse entre cuarteles.

El tiempo ha vuelto a acelerarse en Venezuela. Nuevamente, luego de semanas de una calma tensa, la derecha volvió a intentar un desenlace en su intento de derrocar a Nicolás Maduro. Esta vez fue a través de una acción militar que se inició a las 4 de la madrugada en la base militar de La Carlota, la principal de Caracas. Allí se registró una acción encabezada por un grupo de aproximadamente cien integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) perteneciente al cuerpo de la Guardia Nacional Bolivariana.


El hecho en la base militar fue controlado en horas de la mañana. El punto principal fue la aparición en ese sitio de Juan Guaidó junto a Leopoldo López, el dirigente del partido -Voluntad Popular -al que pertenece Guaidó- que escapó de su prisión domiciliaria. Guaidó afirmó en un video publicado a través de sus redes sociales que se trataba de la fase definitiva de lo que ha denominado la “operación libertad”, puesta en marcha desde el mes de abril. En su llamado afirmó contar con el respaldo de la Fanb y llamó a tomar las calles.


La acción golpista contó con el respaldo público internacional del gobierno norteamericano, a través de su vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado Mike Pompeo, del presidente de Colombia Iván Duque, del gobierno de argentina a través del canciller Jorge Faurie, el secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, entre otros. El gobierno de España por su parte rechazó el intento violento: “Debe quedar claro que España no respalda ningún golpe militar”.
Con el paso de la mañana el foco de concentración de las operaciones golpistas se desplazó de la base militar -donde lograron derribar una reja pero no ingresar- al distribuidor de Altamira, donde se reunió una parte de los militares alzados con tanquetas robadas, dirigentes de la oposición como Guaidó y María Corina Machado, grupos de confrontación callejera de la derecha, así como manifestantes a favor del golpe de Estado.


“La mayoría de los objetivos que acudieron al distribuidor iban engañados. Esto es un acto cobarde, terrorista y un intento de golpe de Estado de una magnitud muy pequeña (…) el 80 por ciento de los efectivos que acudieron a este llamado fueron engañados”, afirmó Padrino López en un pronunciamiento de la Fanb al mediodía. “Hacemos responsables de todo derramamiento de sangre a la dirigencia fascista, antipatriótica”, afirmó Padrino López.


El presidente Maduro por su parte afirmó: “He conversado con los comandantes de todas las REDI -región de defensa integral- y ZODI –zona de defensa integral- del país, quienes me han manifestado su total lealtad al pueblo, a la constitución y a la patria”. La versión de Guaidó afirmando contar con el respaldo de la Fanb se evidenció falsa.


La operación desatada en la madrugada no logró entonces uno de sus objetivos que era el de propagarse entre cuarteles para construir una escalada hacia el centro del poder. En cuanto al efecto mediático el plan fue logrado, así como la creación de un nuevo escenario de violencia, desestabilización, y construcción de un nudo crítico en Altamira, con el plan de poder crecerlo y extenderlo por varios puntos de la ciudad y el país. Esto último no ha sucedido, y Caracas, así como los diferentes estados del país, presenta una tranquilidad con mucha tensión. En cuanto al chavismo, se encuentro movilizado frente al Palacio de Miraflores.


Ya se han presentado acciones violentas, como la que denunciada por Padrino López: “Denuncio la violenta agresión de la cual fue víctima el coronel Yerzon Jimenez Baez, jefe de operaciones del CZGNB-43, herido de bala a la altura del cuello en la autopista Francisco Fajarado. Al momento ingresando en el quirófano”. A su vez, fue registrado un hecho todavía no aclarado, donde una tanqueta atropelló a unos manifestantes.


La derecha desde Altamira mostró signos de recuperar capacidad de beligerancia a la vez que desorientación ante un cuadro acelerado pero sin fuerza real para objetivos mayores: Guaidó convocó a movilizar hacia el oeste, es decir hacia el centro político, para luego retroceder e insistir con el llamado a movilización ya previsto para mañana primero de mayo. En cuanto al apoyo real en las calles este no ha logrado masificarse como contaban dentro de su plan de escalada. Se espera, en ese contexto, que se den acciones violentas, como lo muestra la quema de un autobús en las cercanías de Altamira, y la decisión de no retirarse de las calles.


Este cuadro de río revuelto con armas y disparos es un escenario buscado por la derecha, como parte del plan de escalada de la confrontación para buscar el quiebre de la relación de fuerzas, o lograr una mayor capacidad de sensación de victoria en un momento de dificultad de mantener la expectativa generada por Guaidó. El apoyo directo de EEUU pone sello a la acción. Varios países se han pronunciado en contra del intento de golpe de Estado y a favor del respaldo a la democracia y el diálogo, como los gobiernos de Bolivia, Rusia e Irán.


 Casi cuatro meses sin tregua

Venezuela: cronología de la crisis

 

Venezuela vive horas de tensión tras el nuevo intento de golpe de Estado contra el gobierno de Nicolás Maduro, y en medio de una crisis que se profundiza. Estos son los hechos más relevantes desde que Juan Guaidó se proclamó el 23 de enero presidente interino de Venezuela.


23 de enero: Juan Guaidó se autojuramenta, luego de que el Congreso declarara "usurpador" a Maduro tras iniciar el 10 de enero un segundo mandato desconocido por la oposición. Donald Trump reconoce inmediatamente a Guaidó, por lo que Maduro rompe relaciones diplomáticas con Estados Unidos. A Washington le siguen Canadá y varios países latinoamericanos, nucleados en el Grupo de Lima.


Rusia, China, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Turquía apoyan a Maduro.


24 de enero: La Fuerza Armada renueva su apoyo a Maduro. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, denuncia un "golpe de Estado" en marcha, alentado por Washington.


25 de enero: Maduro se dice dispuesto a encontrarse con Guaidó, quien rechaza un "falso diálogo".


26 de enero: En el Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos llama a todos los países a apoyar a Guaidó. Rusia y China bloquean proyecto estadounidense en apoyo al Parlamento opositor. El agregado militar de Venezuela en Washington, José Luis Silva, desconoce a Maduro. La oposición parlamentaria tramita una amnistía para funcionarios civiles y militares que desconozcan a Maduro.


28 de enero: Estados Unidos sanciona a la petrolera estatal PDVSA y da a Guaidó el control de activos y cuentas venezolanas en ese país.


29 de enero: El Tribunal Supremo de Justicia prohíbe a Guaidó salir del país y congela sus cuentas, en investigación por "usurpar" funciones de Maduro. Washington advierte contra cualquier "daño" al opositor.


1 de febrero: EEUU reitera que "todas las opciones están sobre la mesa" para "restaurar la democracia", y prohíbe a entidades extranjeras que comercian con PDVSA utilizar el sistema financiero estadounidense desde el 28 de abril.


2 de febrero: Opositores y oficialistas marchan en Caracas. El general de la aviación Francisco Yáñez desconoce a Maduro, el militar de más alto rango en hacerlo.


4 de febrero: Una veintena de países europeos reconoce a Guaidó como presidente, tras un ultimátum a Maduro para que convocara a elecciones.


6 de febrero: John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de Trump, anuncia que Washington eximiría de sanciones a militares que reconozcan a Guaidó.


7 de febrero: Medicinas y alimentos enviados por Estados Unidos llegan a Cúcuta, Colombia, en la frontera. Maduro acusa a Washington de usar la ayuda humanitario como "excusa" para una invasión militar.


12 de febrero: Guaidó anuncia que el 23 de febrero entrará la ayuda humanitaria. Días después, Maduro cierra tráfico aéreo y marítimo con Curazao y la frontera terrestre con Brasil, donde también se almacena ayuda.


22 de febrero: Concierto en Cúcuta organizado por el multimillonario Richard Branson. Guaidó aparece sorpresivamente, junto a presidentes de Colombia, Chile y Paraguay, desafiando la prohibición de salida del país. Del lado venezolano se realiza otro evento musical. Maduro ordena cerrar la frontera con Colombia por Táchira.


23 de febrero: Disturbios en fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil: Un grupo de jóvenes opositores queman dos camiones, pretendiendo responsabilizar a la Guardia Nacional Bolivariana, según constató el diario The New York Times. Venezuela rompe relaciones con Colombia. Guaidó pide a la comunidad internacional considerar "todas las cartas".


25 de febrero: Guaidó participa en Bogotá en reunión del Grupo de Lima, que descarta el "uso de la fuerza". Después, parte en gira por Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador.


28 de febrero: Rusia y China vetan proyecto estadounidense en la ONU que buscaba elecciones "justas". Contrapropuesta de Moscú también naufraga.


1 de marzo: Estados Unidos sanciona a seis altos funcionarios de seguridad y revoca visas de 49 allegados a Maduro. Luego suma a otras 77 personas.


4 de marzo: Guaidó regresa a Venezuela apoyado por manifestación de seguidores.


7 de marzo: El peor apagón en Venezuela afecta a 23 de 24 estados, y a Caracas. Maduro denuncia sabotaje para desestabilizarlo.


16 de abril: Cruz Roja comienza distribución de ayuda humanitaria, tras autorización de Maduro.


17 de abril: Estados Unidos impone sanciones contra el Banco Central de Venezuela.


19 de abril: Guaidó convoca a una marcha en Venezuela el 1° de mayo, para exigir "el cese definitivo de la usurpación".


26 de abril: Estados Unidos impone sanciones financieras a Jorge Arreaza. Rusia pide "poner fin a la política del chantaje" en defensa de Maduro.


28 de abril: Entran en vigor sanciones estadounidenses que prohíben compra de crudo a PDVSA.


30 de abril: Un grupo de militares se alza contra el gobierno. Guaidó llama a tomar las calles hasta lograr la caída de Maduro, quien denuncia un intento de golpe de Estado.

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Contundente paro en Argentina en rechazo a las políticas de Macri

Buenos Aires. Esta capital quedó paralizada este martes, como otras ciudades del interior de Argentina, en vísperas del primero de mayo, por el contundente paro general convocado por varias centrales de trabajadores organizadas en el Frente Sindical para el Modelo Nacional, organizaciones sociales y las regionales de la Confederación General del Trabajo (CGT), cuya dirigencia no se adhirió a la medida de fuerza y fue desbordada por la decisión de las bases de trabajadores de diversos gremios de participar ante la gravedad de la situación económico-social.

El Frente Sindical para el Modelo Nacional junto con las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA), la Corriente Federal de Trabajadores –que está dentro de la CGT–, las organizaciones sociales agrupadas en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y otros sectores, en este caso como las pequeñas y medianas empresas (Pymes), tuvieron una participación masiva y fue clave el paro de subterráneos, un sector del transporte público y los gremios aeronáuticos, por lo cual se suspendieron más de 300 vuelos.

No tuvieron efecto las amenazas de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la movilización de fuerzas de seguridad, ni la acción de los medios masivos de comunicación ligados al gobierno de Mauricio Macri, algunos de los cuales calificaron de "terroristas" a los trabajadores. Incluso Dante Sica, ministro de Producción y Trabajo, advirtió que sancionaría a los trabajadores en paro, pero no se logró influir sobre la multitudinaria marchas sindical que llegó a Plaza de Mayo a mediodía. También se impuso a los intentos de grupos de encapuchados que trataron de alterar la marcha rompiendo vidrieras, hechos de los cuales se apartaron rápidamente los trabajadores, ya prevenidos sobre el envío de provocadores a lo largo de la marcha.

Sin embargo, hubo focos de represión de la policía de la ciudad, con 12 detenidos y trabajadores golpeados y maltratados por esta fuerza, ya denunciada en varias oportunidades.

El rechazo a las medidas económicas fue masivo, así como a los despidos, cuando se conocen las nuevas cifras de pobreza e indigencia que afectan a 14 millones de niños, de los cuales cinco están en condición de calle, como se denunció en las últimas horas.

Todos los dirigentes que intervinieron llamaron a la conformación de un gran frente nacional para las próximas elecciones de octubre, con el objetivo de derrotar ampliamente a la gobernante alianza Cambiemos, que hasta ahora en las internas y otros procesos electorales en siete provincias resultó en un lejano tercer lugar.

El texto final consensuado fue leído por Omar Plaini, dirigentes de los Canillitas (vendedores de diarios), quien elogió el triunfo del paro y la presencia en el lugar de las cooperativas que participaron junto a las Pymes y otros, rechazando la reforma laboral que intenta imponer el gobierno de Macri, bajo el mandato del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya presencia también repudiaron, exigiendo negociaciones salariales (paritarias), un urgente aumento de salarios, que quedaron totalmente desfasados ante la gravísima realidad que se vive en el país, advirtiendo sobre la nula sensibilidad y responsabilidad del Ejecutivo que no escucha a los trabajadores.

Se exigen también aumentos de emergencia y que las tarifas de servicios básicos y de combustibles se retrotraigan a finales de 2017, planteamiento que se ha hecho al gobierno, mientras la inflación se dispara cada día, y es imparable el aumento de los alimentos.

A su vez, Pablo Moyano, dirigente del gremio de Camioneros, destacó la unidad alcanzada entre centrales sindicales y frentes y dijo que 70 regionales de la CGT participaron en esta medida de fuerza que el gobierno estaba seguro iba a fracasar. Sin embargo, esto no termina aquí porque este miércoles, Día de los Trabajadores, paran los trenes y habrá centenares de ollas populares en esta capital y todo el país, para expresar la lucha contra el hambre y la pobreza que alcanza a más 35 por ciento de la población, y en algunas provincias casi 60 por ciento.

 

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Congreso de Honduras retira las reformas a los sistemas de educación y salud, pero siguen las protestas

Tegucigalpa. Cerca de 4 mil maestros, estudiantes y empleados de hospitales públicos hondureños retomaron este martes protestas que el lunes causaron destrozos en el centro de Tegucigalpa, pese a que el presidente del Congreso prometió desistir de las reformas que desataron el movimiento.

Los manifestantes marcharon hasta las sedes del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos coreando "fuera JOH", siglas del nombre del presidente Juan Orlando Hernández.

Dirigentes del movimiento dijeron que buscaban el apoyo de ambos organismos para defender el derecho a los servicios de salud y educación después de que el Congreso aprobó reformas que, según los manifestantes, llevarán a la privatización de esos dos sectores.

El presidente del Congreso, Mauricio Oliva, aseguró en rueda de prensa que tales reformas fueron retiradas "sin posibilidad de volverlas a aprobar".

Sin embargo, la protestas continuaron en diferentes zonas del país con manifestaciones y bloqueos de carreteras.

"No creemos en palabras, las palabras se las lleva el viento", dijo durante la caminata la presidenta del Colegio Médico Hondureño, Suyapa Figueroa.

En la capital, manifestantes bloquearon las salidas hacia el sur y el este del país, mientras la policía reportaba saqueos de negocios en algunos barrios como el Pedregal, en el sur de la ciudad.

Figueroa afirmó que los incendios en cuatro edificios ocurridos el lunes durante violentos enfrentamientos con piedras y bombas lacrimógenas entre manifestantes y policías fueron causados por "infiltrados" de los agentes del orden.

El Ministerio de Seguridad rechazó que agentes policiales hayan herido a un manifestante que fue atendido en un hospital por un balazo en el pecho.

En redes sociales circularon videos de un hombre sin uniforme disparando junto a agentes policiales, tras lo cual aparece el manifestante ensangrentado.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos lamentó los incidentes.

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Martes, 30 Abril 2019 15:56

El camino de la movilización social

http://laguacharaca.net/politica/en-aumento-cifra-de-asesinato-a-lideres-sociales-en-colombia/

Más allá de lo deseado y soñado con los acuerdos de paz firmados entre Gobierno y Farc, Colombia no logra salir del ciclo de violación a los derechos humanos. Signada por la violencia, la muerte y la exclusión conservan sus dominios; la economía al servicio de los más ricos tampoco deja de ser. Motivos más que suficientes para que la escalada social en defensa de la vida gane nuevos picos en los años que se avecinan.

 

La respuesta del presidente Iván Duque para la Minga indígena realizada en el Cauca a lo largo de cuatro semanas, desnuda la tónica que tendrá el actual Gobierno, a lo largo de su periodo, para asumir las problemáticas sociales: por un lado la solución militarista, por el otro la estigmatización, criminalización, desprestigio y calumnias para quienes osen alzar su voz.

Esto ante lo social. Pero va más allá. Obstaculizar la Agenda acordada con las Farc, y boicotear diálogos posibles de paz, amparado en la “legalidad” –exigencia de sometimiento– es la otra cara de la misma moneda. Más guerra y polarización nacional están en la agenda, la cual ganará nuevos picos en la medida que el país ingrese en el periodo electoral territorial. Polarizar es parte de su estrategia para prolongar su dominio político, económico, militar y control social.

Movilización social, mecanismos para exigir garantías para la vida

La movilización social en Colombia ha sido un mecanismo permanente para la disputa de mejores cocdiciones de vida, así ha sido desde siempre y para todos los sectores sociales negados y/o excluidos. En la última etapa de la vida nacional este recurso también debe emplearse para exigir cumplimiento de lo firmado en protestas varias.

Ante estas constantes, y con la realidad que agobia a la sociedad en general, y a los movimientos sociales en particular, lo que veremos, por tanto, de acá hasta el 2022, será un sinnúmero de protestas sociales contra el gobierno de Iván Duque. Lograr su coordinación, bajo la sombra de una agenda común, sería el reto colecrivo para dejar atrás la dispersión, las agendas corporativas, y pasar a una ofensiva que arrincone al establecimiento.

Cómo no reclamar, cómo no movilizarse, cuando pareciera que son más importantes los problemas externos que los propios. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha), en sus últimos tres informes referencia la situación de alta complejidad no atendida por la institucionalidad. Por ejemplo, el 28 de febrero en Tumaco (Nariño), se presentó el desplazamiento de por lo menos 190 personas como resultado de enfrentamientos entre grupos armados.

En el Carmen del Darién (Chocó) persiste una grave situación de confinamiento por combates entre la guerrilla del Eln y el Ejército, por lo cual alrededor de 356 indígenas se encuentran prácticamente confinados, con problemas de restricción para su movilidad. Aparte de ello, hay amenazas para quienes denuncian esta situación. Así mismo “[…] se destacan intimidaciones y amenazas por parte del Grupo Armado Organizados Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y del ELN contra líderes sociales que habitan estos territorios, causando temor en las comunidades […] La presencia de cultivos ilícitos y exposición directa a las hostilidades en la zona dado los intereses de los grupos armados, es un factor que agudiza la situación actual”1.

La situación de confinamiento, según medios de información nacionales, deja cuatro niños muertos. En San Calixto, Norte de Santander, se presenta la misma situación, 2.098 personas (600 familias) se encuentran confinadas, “[…] con restricciones a la movilidad, acceso a medios de vida, seguridad alimentaria, agua y cerca de 250 niños, niñas y adolescentes están afectados en su derecho a la educación […]”2. El día 8 de marzo, dos días antes de empezar la Minga por la vida, en Norte del Cauca fue asesinado el líder indígena Nasa Alexander Cunda en zona rural de Miranda. Entonces, frente a este panorama surgen preguntas como ¿Dónde está la institucionalidad? ¿Dónde está el gobierno? ¿Cuáles son las medidas preventivas más allá de la solución militarista? ¿Cuál es el plan para proteger a los líderes sociales? Si la Defensoría del Pueblo emite alertas tempranas para poder prevenir los asesinatos ¿por qué no las atiende el gobierno nacional?

Los ríos de sangre siguen creciendo en Colombia

En materia política, según el informe, ¿cuáles son las líneas comunes? Asesinatos de líderes sociales en el post Acuerdo (2018), es una de ellas. Desde la firma del Acuerdo de paz en 2016, hasta el 31 de julio de 2018, fueron asesinados 343 líderes y defensores de derechos humanos. Los picos más altos de asesinatos se presentaron en los periodos pre y post electorales, especialmente en el proceso del plebiscito por la paz en octubre del 2016, el inicio de la campaña electoral en 2017 y la primera y segunda vuelta presidencial –mayo y junio del 2018.

La violencia política en el post acuerdo se manifiesta en 27 de los 32 departamento del país. Como plantea la Defensoría del Pueblo (2019), los departamentos más críticos son: Cauca, Antioquia, Norte de Santander, Valle del Cauca, Caquetá, Putumayo, Meta, Nariño, Chocó, Arauca y Córdoba. Esta situación, de alta complejidad, pareciera no tener prioridad dentro de la agenda presidencial, legislativa y judicial del país. Lo más preocupante, como lo plantea el informe, tiene que ver con la impunidad que prevalece, la falta de medidas de protección y la omisión frente a los atentados contra el derecho a la vida de los líderes sociales. Los municipios con más ocurrencia de asesinatos contra líderes sociales y defensores de derechos humanos son Corinto y Caloto (norte del Cauca), Tumaco (Nariño) y Riosucio (Chocó)3.

El problema estructural del uso de la tierra

Otro factor que alienta las movilizaciones sociales tiene que ver con el programa nacional de sustitución de cultivos ilícitos. Los campesinos cultivadores de coca, agrupados en la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam) anuncian protestas por el incumplimiento en este tema y por el planteamiento de retornar a las fumigaciones con glifosato4 como único mecanismo para combatir el narcotráfico.

El problema de la economía del narcotráfico y las rentas que esta produce tiene varias lecturas. Los cultivadores están en la base más primaria de la producción y son personas predominantemente campesinas, que acuden a esta economía por falta de garantías para desarrollar otro tipo de actividad agrícola. El aislamiento geográfico, la falta de infraestructura, el acceso restringido a mercados, la falta de asistencia técnica y la violencia en las áreas rurales, crean las condiciones para que se mantengan los cultivos de uso ilícito.

En el punto 4 de los Acuerdos de paz –referente a los cultivos de uso ilícito– está la solución básica a la problemática: la promoción de la sustitución voluntaria de los cultivos de uso ilícito, mediante la “transformación de las condiciones territoriales de las zonas afectadas y la generación de condiciones de bienestar para las comunidades […]”5. Esto se lograría con acuerdos de sustitución y no resiembra, planes de asistencia inmediata (planes de seguridad alimentaria), con la reforma rural del campo colombiano, más presencia del Estado desde una visión social y no militarista, y con una planeación participativa.

Según el reporte del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), la siembra de cultivos tuvo un incremento del 17 por ciento para diciembre del 2017, alcanzando 171.000 hectáreas. Los departamentos más afectados son Nariño, Putumayo, Norte de Santander y Cauca; territorios donde también, por demás, se presentan los picos más altos de violencia política, confrontaciones entre grupos armados y disputas sociales.

Avanzar en la defensa de la vida

En Colombia no existe la posibilidad de la participación social desprevenida y el ejercicio de la protesta sin ser amenazado o asesinado, lo que desprende un reto por encarar por parte de los movimientos sociales: la defensa de la vida y demas derechos humanos. Aunque vivimos en pleno siglo XXI, esta agenda nos regresa a realidades de los siglos XIX y XX, de tal tamaño es nuestra problemática. Precariedad social y política agudizada por gobiernos autoritarios, como el actual, convencidos que “la letra con sangre entra”. Todo un exabrupto que legitima la protesta social, cada día más necesaria para que la violencia no avance y para que la democracia tome realmente forma entre nosotros.

 

1 Ocha. (2019). Desplazamiento masivo en Tumaco (Nariño)-Transfronterizo. Recuperado de https://www.humanitarianresponse.info/en/operations/colombia/document/flash-update-no-1-%E2%80%93-colombia-desplazamiento-masivo-en-tumaco-nari%C3%B1o-0
2 Ocha. (2019). Confinamiento en Jiguamiandó- Carmen del Darién (Chocó). Recuperado de https://www.humanitarianresponse.info/en/operations/colombia/document/confinamiento-en-jiguamiand%C3%B3-carmen-del-dari%C3%A9n-choc%C3%B3
3 Defensoría del Pueblo. (10 de enero de 2019). “El riesgo de los defensores de derechos humanos merece mayor atención del Estado” Defensor. Recuperado de http://www.defensoria.gov.co/es/nube/noticias/7716/%E2%80%9CEl-riesgo-de-los-defensores-de-derechos-humanos-merece-mayor-atenci%C3%B3n-del-Estado%E2%80%9D-Defensor-Defensor-del-Pueblo-Carlos-Negret-Defensor%C3%ADa-derechos-humanos.htm
4 Prohibido a nivel mundial por sus afectaciones a la salud y el medio ambiente.
5 Oficina del Alto Comisionado para la Paz. (2016). El Acuerdo Final de Paz. La oportunidad para construir paz. Recuperado de http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/herramientas/Documents/Nuevo_enterese_version_6_Sep_final_web.pdf
* Sociólogo e Investigador Social de la Violencia Política y el Conflicto Armado Colombiano. Estudiante de Maestría en Sociología Universidad Nacional de Colombia. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Referencias

Cinep, CCJ, IEPRI y otros. (2018) Informe ¿Cuáles son los patrones? Asesinatos de Líderes Sociales en el Post Acuerdo. Recuperado de https://www.cinep.org.co/Home2/component/k2/655-informe-cuales-son-los-patrones-asesinato-de-lideres-sociales-en-el-post-acuerdo.html
OCHA. (2019). Restricciones al acceso en San Calixto-Catatumbo (Norte de Santander). Recuperado de https://www.humanitarianresponse.info/en/operations/colombia/document/colombia-flash-update-n%C2%B0-1-restricciones-al-acceso-en-san-calixto
UNODC. (2018). Colombia. Monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2017 resumen ejecutivo. Recuperado de https://www.unodc.org/mwg-internal/de5fs23hu73ds/progress?id=yzhySxvtKYjUTFRsbyQkH0eDCzNasoTxV8ZTl_7ecP0,
El Espectador. (12 de marzo de 2019). Mueren cuatro niños en Chocó a cauca del confinamiento. Recuperado de https://www.elespectador.com/noticias/nacional/mueren-cuatro-ninos-en-choco-causa-del-confinamiento-video-844524

Publicado enEdición Nº256