Sábado, 10 Diciembre 2016 06:53

Trump al gobierno, Goldman Sachs al poder

Trump al gobierno, Goldman Sachs al poder

El presidente electo ofreció al titular del banco de inversiones hacerse cargo del Consejo Económico Nacional.

 

Gary Cohn es un veterano directivo de Goldman Sachs que dirige en la actualidad las operaciones del banco de inversiones, y aún no está claro si aceptará el ofrecimiento. Otro hombre de la firma fue nominado para secretario del Tesoro.

 

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció al presidente de Goldman Sachs, Gary Cohn, hacerse cargo del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, según informó ayer, sin citar fuentes, el canal de televisión NBC News.


Cohn es un veterano directivo de Goldman Sachs que dirige en la actualidad las operaciones del banco de inversiones. La propuesta ya está encima de la mesa pero todavía no está claro que Cohn vaya a aceptarla, según las mismas fuentes, que añadieron que a finales de noviembre pasado el presidente de Goldman Sachs empezó a barajar la posibilidad de abandonar el banco. El Consejo Económico Nacional es el principal órgano económico del presidente de Estados Unidos que se encarga de coordinar la política económica de la administración, un puesto con gran influencia dentro de la Casa Blanca.


Cohn, de 56 años, fue presidente y director de operaciones de Goldman Sachs durante diez años. Comenzó su carrera en Wall Street en 1983 en la Bolsa Mercantil de Nueva York, donde vendía acciones. En 1990, se unió al grupo de Renta Fija, Divisas y Materias Primas de Goldman Sachs y siguió a Lloyd Blankfein (Director General de Goldman Sachs) en posiciones gerenciales en la División de Valores de la compañía. Cohn se reporta con Blankfein y ha sido un candidato claro para sucederle, aunque Blankfein no ha dado indicios de que planea renunciar y finalmente no padece cáncer tras someterse el año pasado a quimioterapia por un linfoma.


El nuevo papel de Cohn en el gobierno vendría con un gran beneficio, más allá de ocupar uno de los dos papeles más importantes de la política económica en la administración entrante de Trump. Bajo una regla de 1989, Cohn puede vender sus 190 millones de dólares en acciones de Goldman Sachs, lo que, gracias a un aumento en las acciones de los bancos después de las elecciones, está en su punto más alto. En la tasa más alta de impuestos, es un beneficio por valor de $38 millones en pagos atrasados a la hacienda. En 2013, Susana Craig del diario The New York Times, describió a Cohn como “El Príncipe Carlos de Wall Street”, un hombre para quien la corona parece estar más allá de su alcance. De aceptar finalmente la oferta, Cohn se convertiría en otro hombre de Goldman Sachs en entrar en la próxima administración, después de que Trump propusiera a Steven Mnuchin, ex directivo del banco, para el cargo de secretario del Tesoro. También trabajó durante años en Goldman Sachs Stephen Bannon, que fue elegido por el presidente electo como estratega jefe y consejero principal de su administración unos días después de su victorias en las elecciones del 8 de noviembre.


A su vez nombró al inversor privado multimillonario, Wilbur Ross, como Secretario de Comercio. Ross es propietario de una mina de carbón que tenía citaciones por más de 200 violaciones de seguridad, antes de que un accidente matase una docena de trabajadores. Además, es miembro de una fraternidad secreta de Wall Street, en la cual vestido con zapatillas de terciopelo, cantaba canciones de teatro burlándose de la gente pobre. Al mismo tiempo, Trump eligió a una millonaria para dirigir el Departamento de Educación, Betsy DeVos, y a un multimillonario con casi ninguna cualificación más allá de ser un multimillonario como subsecretario de comercio, Todd Ricketts, un hombre de negocios que es dueño del equipo de béisbol Chicago Cubs.


La decisión de Trump de invitar a varios empleados de Goldman Sachs a unirse a su administración, ciertamente desafía la imagen populista que cultivó mientras se postulaba para el cargo presidencial. El presidente electo cerró su campaña con un anuncio que golpeó el establishment político y financiero, emparejando clásicamente frases antisemitas con imágenes del presidente y CEO de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, el multimillonario George Soros, la presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen y otras figuras financieras.


Cohn es el último de una larga lista de ex ejecutivos de Goldman Sachs para asumir cargos gubernamentales en materia de política económica y regulación financiera y se convertirá en el tercer socio de Goldman Sachs en liderar el Consejo Económico Nacional. Robert Rubin y Stephen Friedman, que sirvieron juntos como co-jefes de Goldman a principios de la década de 1990, también tuvieron el mismo trabajo. Rubin sirvió a la administración de Clinton de 1993 a 1995 y Friedman sirvió a la administración de George W. Bush de 2002 a 2004. Rubin dejó el Consejo Económico Nacional para convertirse en secretario del tesoro, un papel que tuvo otro presidente anterior de Goldman Sachs, Hank Paulson, llenado durante el Presidencia de George W. Bush.


Fuera de la rama ejecutiva, la Reserva Federal está llena de banqueros Goldman. Cuatro de las 12 sucursales regionales del banco central están dirigidas por ex ejecutivos de Goldman. La Reserva Federal es responsable de elaborar la política monetaria estadounidense y tiene importantes obligaciones regulatorias.

 

 


 
Trump nombró a dos aliados de las petroleras a cargo del medio ambiente

 

Dos zorros para el gallinero

 

La diputada McMorris, campeona de las perforaciones en tierras públicas, y Scott Pruitt, un fiscal del estado petrolero de Oklahoma que descree del cambio climático, encabezarían la secretaría y la agencia reguladora del área, respectivamente.


Pese a la férrea oposición de grupos ambientalistas el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, eligió a la congresista republicana Cathy McMorris para el cargo de secretaria del Interior, encargada entre otras cosas del uso del vasto territorio federal, informaron medios estadounidenses. Los grupos vinculados al medio critican a McMorris, por no apoyar la protección de las tierras públicas. “En el Congreso, la diputada McMorris votó en forma consistente para priorizar la perforación en nuestras tierras y aguas públicas, incluso en áreas sensibles como el Ártico, e incluso para abrir nuestras tierras públicas para la venta al mejor postor”, dijo el presidente de League of Conservation Voters, Gene Karpinski, en un comunicado.


La nominación de McMorris llega 24 horas después del nombramiento de Scott Pruitt para encabezar la Agencia de Protección Ambiental. Pruitt es el procurador general de Oklahoma y escéptico de la ciencia del clima. Con este nombramiento Trump animó a la industria petrolera pero enfureció a los grupos ambientalistas y legisladores demócratas que prometieron luchar contra su nombramiento. Pruitt demandó a la Agencia de Protección Ambiental repetidamente y es parte de un esfuerzo coordinado de varios estados para bloquear el Plan de Energía Limpia de Obama para limitar las emisiones de dióxido de carbono.


Con respecto a la secretaría de Interior, a cargo de temas medioambientales, fuentes consultadas por los diarios The New York Times y Wall Street Journal, aseguran el equipo de Trump se inclinó por McMorris. Durante más de una década McMorris fue congresista por el estado de Washington y presidenta de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes, lo que la convierte en la mujer de más alto rango dentro de la jerarquía republicana.


La congresista se reunió el pasado 20 de noviembre con el presidente electo y pese a votar por él durante las primarias “sin mucho entusiasmo” se fue acercando a Trump, hasta pasar a integrar el equipo de transición. McMorris podría ponerse al mando de una agencia con 70 mil empleados, un presupuesto de 12 mil millones de dólares, y encargada de las gestión de Parques Nacionales, proyectos energéticos, prospecciones y la gestión de inmensas extensiones de terrenos federales, la mayor parte concentrados en el oeste.


Trump expresó su oposición a la moratoria de la administración de Barack Obama y de su Departamento de Interior al alquiler de terrenos federales para explotaciones carboníferas, al tiempo que se mostró favorable a un aumento de las prospecciones petroleras marítimas y terrestres en áreas controladas por el estado.


Como representante de un estado con un alto porcentaje de terrenos federales y con un gran patrimonio natural, McMorris promovió legislación para incentivar la energía hidroeléctrica y la protección de bosques. No obstante, también votó a favor de aumentar la exploración de hidrocarburos en zonas marítimas bajo control federal y defendió que se vendan terrenos federales para la minería. Si finalmente es confirmada por el Senado, donde no debería encontrar gran oposición entre sus colegas republicanos, su salida obligaría a un relevo dentro de la jerarquía conservadora en el Congreso.


McMorris apoyó los esfuerzos para expandir la industria de petróleo y gas de Estados Unidos. Votó a favor de la Ley de Energía de los Nativos Americanos, un proyecto de ley que fue vetado por Barack Obama en 2015, que habría hecho más fácil perforar en los territorios tribales. En su sitio web, también reafirma su apoyo a la reciente derogación de la prohibición de décadas de exportación de petróleo, y por un proyecto de ley para rechazar la Ley de Aguas de los Estados Unidos de la Agencia de Protección Ambiental, como algunos de sus logros clave en energía y medio ambiente.


A su vez, expresó escepticismo sobre el cambio climático, consistentemente oponiéndose a las medidas de Obama para combatirlo, y una vez argumentando que el ex vicepresidente Al Gore, un defensor desde hace mucho tiempo de las medidas para combatir el calentamiento global, merece una “F” en ciencia y una “E” en escritura creativa (haciendo alusión al sistema de evaluación educativo).


El Center for Western Priorities, un grupo ambientalista, dijo que también estaba preocupado de que McMorris seguiría los esfuerzos para vender tierras federales después de que ella copatrocinó un proyecto de ley en 2011 para colocar más de tres millones de acres (1,21 millones de hectáreas).


Trump prometió durante su campaña que iba a deshacer las medidas de Obama contra el cambio climático y sacar al país de un acuerdo global para frenar el calentamiento, acordado en París el año pasado, diciendo que pone a las empresas estadounidenses en una desventaja competitiva.

 

 

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Miércoles, 07 Diciembre 2016 06:18

Referendo a la italiana y crisis bancaria

Referendo a la italiana y crisis bancaria

El sistema bancario en Italia es como un espagueti súpercocinado y mal sazonado. No se encuentra el comienzo ni el fin de cada fina tira de pasta. Todas enredadas parecen una serpiente de mil cabezas, pero todas están infectadas de un mismo mal, su cartera vencida. Lo grave es que, como Italia es la tercera economía de la Unión Europea, una crisis bancaria en ese país sería una amenaza mortal para el euro y no podrá ser barrida abajo de la alfombra.

Para el primer ministro Matteo Renzi el referendo del domingo pasado sobre reformas constitucionales habría otorgado un diseño más dinámico a la administración pública para salir de la parálisis política y el estancamiento económico. Pero los críticos de las reformas objetaron la mayor centralización del poder político y económico que resultaría de ganar el sí. El resultado fue aplastante: alrededor de 60 por ciento de los votantes rechazaron las reformas propuestas. En algunas regiones donde el desempleo es más elevado (por ejemplo en el Mezzogiorno) el rechazo alcanzó 70 por ciento.

¿Qué tiene que ver esto con los bancos italianos y el euro? Sumida en el estancamiento y el desempleo, Italia afronta además la más grave inestabilidad bancaria de su historia. La verdad es que la economía italiana no se ha recuperado de la crisis de 2008. Desde 2009 la economía italiana ha sufrido una contracción mayor a 10 por ciento y el año pasado apenas creció 0.8 por ciento, lo que ha ido agravando el problema de la cartera vencida que hoy alcanza los 400 mil millones de euros (alrededor de 20 por ciento del PIB).

Después de varios intentos fallidos para rescatar y colocarlos nuevamente en pie, los bancos italianos siguen su descenso al infierno de los números rojos. Entre los bancos más importantes con problemas graves se encuentran Monte dei Paschi di Siena (el banco más antiguo del mundo), Banco Popolare y Unicredit. Todos tienen coeficientes de cartera vencida a capital (más reservas) superiores a 100, lo que significa que no tienen suficientes recursos para cubrir sus pérdidas.

Cuando estalló la crisis financiera muchos bancos italianos estuvieron comprando bonos del gobierno, práctica promovida en su momento por el Banco Central Europeo (BCE). Pero la crisis en Grecia demostró que esa no era una buena idea y el BCE y la Unión Europea (UE) dieron marcha atrás cuando se percataron que el nivel de apalancamiento del gobierno italiano era excesivo. Hoy la política sobre rescates en la UE busca impedir que un gobierno preste ayuda para recapitalizar sus propios bancos y fomenta la idea de que en caso de crisis los primeros en absorber pérdidas sean los inversionistas de dichos establecimientos. Las nuevas reglas pretenden evitar los rescates perversos en los que la irresponsabilidad de los dueños de bancos es recompensada con recursos fiscales mientras la deuda privada se convierte en deuda pública. Esto tiene algo de sentido pero los rescates privados ignoran las interdependencias del sistema bancario y las consecuencias sistémicas de un colapso en uno de los grandes bancos.

La irritación que las nuevas reglas han provocado en Italia es considerable porque existen cientos de miles de pequeños inversionistas que compraron papeles de los bancos deteriorados y hoy ven sus ahorros amenazados. Esto explica una parte del voto de castigo en contra del primer ministro italiano en el referéndum pasado.

Para superar el obstáculo impuesto por las nuevas reglas de la UE, Renzi y su ministro de finanzas Pier Carlo Padoan adoptaron la idea de crear un banco "malo", es decir, un banco privado capaz de comprar la cartera tóxica de los bancos italianos más expuestos. El resultado fueron dos fondos especiales, Atlante I y II, para recapitalizar y comprar cartera vencida, respectivamente. Pero los Atlantes no tienen los recursos suficientes para afrontar un problema de esta magnitud. Además de la falta de transparencia en sus decisiones sobre cuáles bancos debían ser ayudados, los fondos no pudieron tranquilizar a los mercados que suponen tendrá que venir tarde o temprano otra inyección de fondos públicos, con lo que la deuda pública aumentará y con ello los problemas de su financiamiento en los mercados de capitales internacionales.

El gobierno italiano y el euro afrontan un serio dilema. Los fondos Atlante (el "banco malo") no han podido llevar a cabo el salvamento de los bancos. Pero tampoco es evidente que un gobierno que se ahoga en un pantano de deudas pueda seguir operando este rescate con fondos públicos (la relación deuda-PIB en Italia supera 132 por ciento, lo que ubica a este país en segundo lugar después de Grecia). Y tampoco se ve la salida por el lado de una inyección de recursos de países como Alemania.

La crisis de la banca italiana es también la crisis de los bancos europeos cuyas acciones se han desplomado este año. Así que aunque ya no es válido aquello de que todos los caminos conducen a Roma, lo cierto es que hoy la crisis de los bancos europeos pasa por Italia.

Twitter: @anadaloficial

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El 1% superior de los adultos posee el 51% de la riqueza global, mientras que la mitad inferior de los adultos posee sólo el 1%. De hecho, el 10% superior de los adultos posee el 89% de toda la riqueza del mundo! Esta es la nueva cifra para el 2016 calculada por el informe anual de la riqueza global de Credit Suisse. Cada año, Credit Suisse presenta este informe, escrito por el profesor Tony Shorrocks, James Davies y Rodrigo Lluberas, que solían elaborarlo para la ONU. Suelo referirme a él cada año y por lo general es el una de mis notas más populares.

La última vez que traté de los resultados del informe de Credit Suisse, el 1% tenía el 48% de la riqueza global. Así que, en el último año y medio, la desigualdad global según el informa ha aumentado aún más. La proporción del 1% y 10% superiores de la riqueza mundial se redujo entre 2000 y 2007: por ejemplo, la proporción del percentil superior se redujo del 50% al 46%. Sin embargo, la tendencia se invirtió después de la crisis financiera y las proporciones de las partes superiores han vuelto a los niveles observados a comienzos del siglo.


Los investigadores de Credit Suisse estiman que estos cambios reflejan principalmente la importancia relativa de los activos financieros de los hogares, que han aumentado en valor desde 2008, haciendo crecer la riqueza de muchos de los países más ricos, y de muchas de las personas más ricas, en todo el mundo. Aunque la proporción de los activos financieros se redujo este año, las partes de los grupos de riqueza superiores continuaron aumentando. En el otro extremo de la pirámide de la riqueza mundial, la mitad inferior de los adultos posee colectivamente menos del 1% de la riqueza total.

 

 

La razón principal de esta enorme desigualdad es que hay muchos pobres (en términos de riqueza) en el mundo. No se necesita mucho para entrar en el top 1% de los poseedores de riqueza. Una vez deducidas las deudas, una persona sólo necesita 3.650 dólares para estar entre la mitad más rica de los ciudadanos del mundo. Sin embargo, se necesitan alrededor de 77.000 dólares para pertenecer al 10% de los dueños de la riqueza mundial y 798.000 dólares para ingresar en el 1% superior. Así que si es dueño de una casa en cualquier ciudad importante en el Norte sin hipoteca, usted es parte del 1% superior. ¿Se siente rico si es así? Lo único que demuestra esto es lo pobre que son la gran mayoría de las personas en el mundo: sin propiedad, sin efectivo y ¡sin acciones y bonos, por supuesto!


La investigación muestra que 3.500 millones de personas - el 73% de todos los adultos en el mundo- poseen bienes e ingresos inferiores a 10.000 dólares en 2016. Otros 900 millones de adultos (19% de la población mundial) están en el abanico de los 10.000 a 100.000 dólares. Los pobres se concentran en la India y África y las naciones más pobres de Asia, con un 73% de ellos en los quintiles inferiores en términos de riqueza. Pero también hay un número significativo de personas que son pobres para los estándares mundiales en América del Norte y Europa, entre ellos un 9% de los norteamericanos, la mayoría con un patrimonio neto negativo, en el quintil inferior mundial y el 34% de los europeos en la mitad inferior mundial. Estas personas no sólo no tienen riquezas, es que están endeudados.


¿Y quienes están cada vez mejor? Bueno, no es indios. La India tiene solo el 3,1% de las personas de “clase media” a nivel mundial (una riqueza de entre 10.000 y 100.000 dólares) y esa proporción prácticamente no ha cambiado. Por el contrario, China cuenta con un enorme 33% de las personas de riqueza media, diez veces la de la India, y esa proporción se ha duplicado desde el año 2000. Lo que esto nos dice es que la expansión económica sin precedentes de China ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza, incluso si la desigualdad de riqueza ha aumentado.


De hecho, el número de millonarios, que se redujo en 2008, mostró una rápida recuperación después de la crisis financiera y ahora es más del doble de su cifra del 2000. En la actualidad hay 32.9 millones de millonarios a nivel mundial, es decir, adultos con más de 1 millón de dólares en propiedades o ahorros después de descontar sus deudas. De hecho, sólo hay 140.000 personas en todo el mundo que tienen más de 50 millones de dólares de riqueza. Y ahora hay más de 2.000 multimillonarios, que son realmente los dueños del mundo.

 

 


Suponiendo que no haya cambios en la desigualdad de riqueza mundial, se espera que haya otros 945 multimillonarios más en los próximos cinco años, elevando el número total de multimillonarios a casi 3.000. Más de 300 de los nuevos multimillonarios serán de América del Norte. China, según estos cálculos, sumará más nuevos multimillonarios que toda Europa junta, situando el total de China por encima de 420.


Credit Suisse estima que la riqueza global total es ahora de 334 billones de dólares, o alrededor de cuatro veces el PIB mundial anual. A comienzos de este siglo, hubo al principio un rápido aumento de la riqueza mundial, con un crecimiento más rápido en China, India y otras economías emergentes, lo que representó el 25% del aumento de la riqueza, a pesar de que poseían sólo el 12% de la riqueza mundial en el año 2000. La riqueza mundial se redujo en 2008, pero ha mostrado una lenta tendencia al alza desde entonces, con una tasa significativamente más baja que antes de la crisis financiera. De hecho, la riqueza ha caído en dólares en todas las regiones fuera de América del Norte, Asia-Pacífico y China desde el año 2010. Per cápita por adultos, la riqueza apenas ha crecido y la riqueza media ha caído cada año desde 2010. El adulto promedio es cada vez más pobre.


En los últimos 12 meses, la riqueza mundial ha aumentado un 1,4% y apenas ha podido mantener el ritmo de crecimiento de la población. Como resultado, en el año 2016, la riqueza media por adulto se mantuvo sin cambios por primera vez desde 2008, aproximadamente unos 52.800 dólares. Así que la población mundial en su conjunto no se ha hecho más rica en el último año y medio, pero la desigualdad ha aumentado.


Para más información sobre la desigualdad de riqueza e ingreso y lo que significa, ver mis Ensayos sobre la desigualdad.


Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2016/11/24/top-1-of-adults-own-51-of-the-worlds-wealth-top-10-own-89-and-bottom-50-own-only-1/
Traducción:
G. Buster

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Trump sucumbe ante Goldman Sachs, Hollywood y los financieros de Netanyahu

Ben McLannahan (BM) del Financial Times (FT) comenta que Trump opera un acrobático giro en U y se arroja a los brazos del banco vilipendiado Goldman Sachs (https://goo.gl/b0iIBB) al entregar el manejo de las finanzas a varios operadores del banco de inversiones neoyorquino, cuyo mandamás es el israelí-estadunidense Lloyd Blankfein, quien se había volcado a apoyar a Hillary (https://goo.gl/1YcrDG).

BM comenta que "Goldman Sachs no es sólo el trampolín para posiciones de poder e influencia", como ha sido el caso de Robert Rubin y Hank Paulson con Bill Clinton y Baby Bush, ya que “Citigroup (https://goo.gl/ZAVgAA) también ha sido fuente de nombramientos desde Jack Lew, presente secretario del Tesoro, hasta Stanley Fischer, vicedirector de la Reserva Federal”. Curiosamente los tres aludidos –Lew, Fischer y Rubin– son israelí-estadunidenses.

Las redes trasnacionales de Goldman Sachs alcanzan a Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, a Mario Draghi, director del Banco Central Europeo hasta, en el "México neoliberal itamita", al argentino-israelí Martín Werner Wainfeld, socio de la polémica Banca Mifel (https://goo.gl/AZjKUs) y operador, con su controvertido hermano Alejandro (hoy en el FMI), de la debacle financiera del Fobaproa/IPAB de la que nunca se repuso México.

Quedan atrás las retóricas invectivas de Trump contra Goldman Sachs.

The Times of Israel señala que Steve Mnuchin (SM), flamante secretario del Tesoro, “colectó 100 millones de dólares para Trump, y trabajó para los banqueros judíos (sic) que el presidente electo dijo representan “intereses especiales globales (https://goo.gl/zCd7gH)”.

SM, quien también es "judío (sic)", dejó Goldman Sachs en 2002 para ir a trabajar con el megaespeculador George Soros –supuestamente enemigo mortal de Trump–, quien lo ayudó a montar Duke Capital Management.

Pesó mucho en el nombramiento de SM la cercanía con el yerno de Trump, Jared Kushner, quien fraguó con Videgaray la polémica visita a México.

De entrada, SM, como el mismo Trump, fustigó la “estricta regulación financiera de la Enmienda Dodd-Frank, que impide los "préstamos bancarios".

El rotativo israelí Haaretz desmonta la "conexión de Hollywood" de SM con el multimillonario australiano James Packer (JP) “cuyos regalos (sic) a la familia Netanyahu están siendo investigados por la policía de Israel (https://goo.gl/kZ7vH0)” ¡Uf!

SM, "primer miembro judío del gabinete del presidente electo, es también socio de un íntimo y confidente del primer ministro Benjamín Netanyahu, el multimillonario australiano JP".

Se asienta más la Santa Alianza entre Trump y Netanyahu, en paralelo a la convergencia supremacista racista de los WASP y el sionismo (https://goo.gl/97zQ4p).

La sociedad de SM con JP se gestó hace 3 años con la fusión de Dune Entertainment y RatPac Entertainment, la cual ha producido más de 20 películas que incluyen éxitos como Gravity (¡súper sic!), Mad Max y Batman vs Superman. SM financió películas de 20th Century Fox entre 2005 y 2012, que incluyeron Avatar.

Según The Hollywood Reporter, citado por Haaretz, el megaproductor de cine israelí-estadunidense Arnon Milchan (otro íntimo de Netanyahu), fue quien conectó a a JP con SM, de 53 años, quien “perteneció a la sociedad secreta Huesos y Calaveras” de Yale ¡súper uf!

Resulta y resalta que Hollywood sea uno de los mayores centros sionistas del planeta.

SM, que FT cataloga como "un banquero con talento para la reinvención", tuvo "vínculos de negocios contra las víctimas de la crisis hipotecaria", cuando “hizo su fortuna al comprar IndyMac, una de las principales causales de la crisis hipotecaria, y luego la vendió al doble 5 años más tarde (https://goo.gl/SSZy3v)”.

El banco con sede en Pasadena, que jefaturó SM, rebautizado como OneWest, "remató 36,000 (sic) casas en California entre 2009 y 2014" con dedicatoria racista en las vecindades de los no blancos, mientras el banquero ostentaba una mansión de 26 millones de dólares.

El historial personal y financiero del banquero cineasta SM no es nada edificante y dejo en el tintero sus múltiples quiebras y escándalos.

Según FT, los "mercados" han reaccionado en forma entusiasta a los presagios de "recargar el crecimiento económico entre un 3 y 4 por ciento". Los problemas son a largo plazo con un superdólar que obstaculice las exportaciones y sustente el pantagruélico incremento de los empréstitos bancarios, y la disminución de impuestos con gastos colosales en infraestructura e impulso a la manufactura. El objetivo de SM será “restablecer a la Secretaría del Tesoro como guía crucial de la economía (https://goo.gl/S7EdTH)”.

Trump también considera al presidente de Goldman Sachs, al israelí-estadunidense Gary Cohn –del partido Demócrata (sic) e íntimo de Jared Kushner, el "poder tras el trono"–, para la Oficina de Manejo del Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés; (https://goo.gl/Z3adio).

Los favores se pagan y los "analistas" de Goldman Sachs vaticinan ya un alza de 9 por ciento en las acciones en los primeros meses de 2017, en especial, para las empresas que cotizan en S&P 500 (https://goo.gl/J7D38g).

Las críticas del Partido Demócrata no se han hecho esperar y Robert Reich, del ala izquierda y anterior secretario del Trabajo con Clinton, fulminó que “Trump compitió como populista, pero gobernará como oligarca (https://goo.gl/0dHJif)”. Mas bien, como plutócrata neoyorquino y de los casinos.

NYT arremete que el “gabinete económico de Trump señala la adopción de la élite de Wall Street (https://goo.gl/wnqbL5)” y pone en la picota la "colección de conflictos de interés" de su “imperio comercial global (https://goo.gl/hrjIJU)”, además de haber "juntado" a la administración más rica en la historia moderna de Estados Unidos con una fortuna de casi 35 mil millones de dólares (https://goo.gl/fqZMzi).

Sus nombramientos "torbellino" sirven para todos los gustos cuando Trump mantiene acrobáticamente un pie financierista en el viejo sistema –quizá para evitar un magnicidio como exigen los propagandistas de George Soros, no se diga para diluir la fronda del Colegio Electoral cuando los recuentos se han esfumado en forma extraña de los titulares–, mientras avanza con su otro voluminoso pie en su política de guerra comercial, su postura contra la reforma de salud de Obama, la ley antimigratoria, la fortaleza ultraconservadora del Poder Judicial y la fortificación militar, mientras coquetea con el zar Vlady Putin.

La columna vertebral del Poder Judicial (con Jeff Sessions), la Suprema Corte (con su inminente nombramiento ultraconservador), y el binomio Defensa/Seguridad Nacional es consistentemente sólido.

El nombramiento del general retirado de los marines, James Mattis, rompe con una tradición de 65 años que un militar no debe dirigir el Pentágono (https://goo.gl/5HZ7DU).

La Seguridad Nacional está a cargo del teniente general retirado y ex director de la DIA, Michael Flynn, y el graduado en la Academia Militar de West Point, Mike Pompeo, es el nuevo director de la CIA.

No existen contradicciones ni esquizofrenia: Estados Unidos se reorganiza en las finanzas/comercio y se remilitariza con Trump, ungido por el Deep State ("Estado Profundo").

www.alfredojalife.com

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Bandera roja en Alemania: su crisis 'invisible' está a punto de estallar

La necesidad de recapitalización de su sistema bancario, que pone el foco sobre el emblemático Deutsche Bank; una doble burbuja inmobiliaria y crediticia; y su insostenible superávit exterior por las tensiones comerciales y la baja apreciación del euro constituyen su triada fantasma.


MADRID.- No es dorado todo lo que reluce en la coyuntura alemana. El motor de la recuperación europea podría griparse a lo largo de 2017. Hasta el punto de que cada vez más analistas hablan de “crisis invisible”, que se ha conseguido posponer en los meses recientes, pero que estallará de forma “inevitable” en el futuro inmediato. Una tesis que ya asumen instituciones como el Fondo Monetario Internacional y que preocupa en los think-tanks y servicios de estudios de bancos de inversión a partes iguales.


El FMI acaba de dar su particular señal de alarma, sin que parezca que haya cundido el más mínimo atisbo de asombro en el rostro de su imperturbable ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble. En su reciente informe anual sobre Alemania elude su tradicional lenguaje encriptado y, sin tapujos, afirma, rotundo, que “el Deutsche Bank es el factor de riesgo sistémico más importante que pende sobre la arquitectura financiera internacional”.

Todo un aviso para navegantes; es decir, para cualquier autoridad económica. Aunque no tanto para Schäuble, míster niet, la némesis actual de Andrei Gromyko, en la zona del euro, según sus propios colegas del Eurogrupo. El halcón del Ejecutivo de Angela Merkel que ha mostrado su férrea oposición a la política de estímulos del BCE, a su gestión de tipos de interés próximos a cero, a sus programas de adquisición de deuda, a la reestructuración del insostenible endeudamiento griego o a la mutualización de los bonos soberanos de los socios monetarios europeos. Por no mencionar sus constantes intentos obstruccionistas a que Alemania contribuya con nuevos fondos al restablecimiento del dinamismo de los países periféricos, los mismos que, en los años de bonanza, buscaron -y encontraron, sin apenas dificultades- las líneas de financiación del Deutsche Bank para sus negocios.


El diagnóstico del FMI es rotundo. Se basa en el ratio capital-activos, el conocido como Tier 1, según la nomenclatura de Basilea, las normas del Banco Internacional de Pagos (BIS por sus siglas en inglés) que han establecido las nuevas cotas de solvencia a las entidades bancarias de todo el mundo. Este indicador, en el conjunto del modelo financiero alemán -advierte el FMI- “ha caído de forma abrupta, precipitada”. Hasta suponer que el riesgo de activos sea del 22,3%, frente al 25% del conjunto de la zona del euro o la tercera parte en el caso del modelo estadounidense. Un dato de alto voltaje cuya causa señala el propio Fondo.

Para que no haya lugar a dudas: “Los bancos alemanes están minimizando sus pérdidas para evitar dañar a sus empresas”. Es decir, que se han convertido en “huraños”, aunque el poco crédito que ofrecen es para firmas germanas, muchas de ellas participadas por las entidades financieras. “Son amortiguadoras de capital”, llega a decir el FMI. También la autoridad bancaria alemana admite, de alguna forma, este escenario.

“La mitad de los bancos alemanes tienen una alta exposición a los bajos tipos de interés” [del BCE], por lo que “podría ser necesario que acometan futuras ampliaciones de capital”, admite la BaFin germana. Algo que, además, a los ojos del Fondo, “va a perjudicar el repunte inversor de países como Italia o España”. Aunque sea el BCE quien explique con suma claridad parte de este razonamiento.


Lo hizo hace escasas jornadas Sabine Lautenschlaeger, supervisora de la autoridad monetaria europea, para quien la mayor resistencia adquirida por los bancos tras la crisis de la deuda no ha impedido, sin embargo, la ralentización de sus rentabilidades, lo que ha “elevado los riesgos en su búsqueda de beneficios” y ha puesto en duda la financiación y, por tanto, la viabilidad de numerosos negocios. Para Lautenschlaeger, los bancos no se han amoldado a un contexto de “baja rentabilidad, abundante liquidez y alta competencia” en el sector.


La cuenta de resultados del Deutsche Bank revela su estado de fragilidad. Pérdidas netas de 6.700 millones de euros en 2015, sin perspectivas de sobreponerse a sus números rojos hasta, al menos, 2018, y caídas de ingresos del 22% en el primer trimestre de 2016. Después de un año largo de descensos de dobles dígitos, decenas de miles de trabajadores despedidos, retroceso de sus ratings de deuda, depósitos y solvencia por parte de Moody’s y Fitch y unas cotas de toxicidad de 41.900 millones de euros de sus activos, fundamentalmente provocada por sus ofertas de productos derivados.

Jacob L. Shapiro, de Geo Political Futures, considera que este diagnóstico es similar al que el BIS hizo sobre Japón a finales de los años ochenta, cuando advirtió a sus bancos que “debían ser suspendidos de las transacciones internacionales por sus bajos niveles de reservas”. La primera “bandera roja” que auguraba “el colapso” del entonces proclamado milagro económico nipón, afirma Shapiro, quien encuentra otro parangón con el inicio de la doble década perdida de Japón: la excesiva dependencia de su sector exportador. En un informe titulado La crisis invisible de Alemania. Y cómo el mundo debería verla, lo explica con precisión. En su opinión, el Deutsche Bank es algo más que un banco... alemán.

“Técnicamente, es un banco privado, pero informalmente, es la mayor corporación gubernamental”, el instrumento que Berlín siempre ha utilizado, junto al Commerzbank y el Dresdner Bank, absorbido por el anterior en 2009, “como proveedores de capital, por un lado, y motores del desarrollo industrial del país”, desde su nacimiento, un año antes del nacimiento de Alemania como nación, en 1871. El mismo ejercicio, por cierto, que Commerzbank y dos antes que Dresdner Bank. Todo un ejemplo de marca-país.


Multinacionales como Volkswagen, BASF o Bayer y los grandes bancos (Deutsche Bank y Commerzbank) han elevado sus ventas al exterior y sus créditos rivalizando en precios, pero a costa de reducir sus rentabilidades


Sin embargo, a Shapiro, lo que más le preocupa es la vulnerabilidad de su sector exterior, anclado en el doble principio, no siempre veraz, de que el libre comercio es universalmente beneficioso y que los altos niveles de exportaciones indican eficiencia y solidez económica. Como lo demuestra las recientes y actuales debilidades de China, Rusia o Arabia Saudí por la severa competencia de precios a escala global. Y Alemania está, si cabe, en un peligro aún más latente porque, en términos absolutos, es el tercer gran exportador global, por detrás de China y EEUU, pero con unas ventas equivalentes al 45,7% de su PIB, frente a sólo el 22,6% del gigante asiático o al 13,4% de la economía americana.


“El patrón de crecimiento alemán no va a ayudar a evitar una crisis de mayores dimensiones”, aclara. Shapiro cree que el mantenimiento de sus actuales tasas de exportación “resulta insostenible”. Primero, porque la inestabilidad financiera de 2008, ha modificado el escenario geoestratégico en Europa, con altas tasas de desempleo en naciones periféricas, la salida de socios como Reino Unido (Brexit), la irrupción de movimientos independentistas o el bloqueo migratorio, que ya están deteriorando el mercado interior, a pesar de que esta amenaza todavía resulta invisible en Alemania por la proximidad al pleno empleo, la fortaleza de su gobierno o el vigor de su economía.

Al contrario que ocurre entre los grandes mercados exportadores -China, Rusia, Corea del Sur, Arabia Saudí-, cuyas coyunturas han empezado a sufrir por las caídas en las cotizaciones de la energía y del resto de materias primas, que también atraviesan una corrección de precios, y por una nueva reaparición de restricciones crediticias. Factores, ambos, que podrían ensombrecerse aún más con las tentaciones proteccionistas que proceden de EEUU y el riesgo de recesión. Y que podrían llevar a nuevos recortes de gastos y nuevos perjuicios a la clase media profesional en toda Europa si Schäuble, como ha hecho patente con España, reclama más austeridad.


A Alemania este panorama le podría pasar la factura de Japón, el enfermo económico mundial. Shapiro señala que ambas economías tienen mano de obra altamente cualificada y deben elevar el consumo interno para reducir sus generosas tasas de ahorro, trasladando sus ventajas competitivas y sus elevadas inversiones en productos de mayor valor productivo. En un momento en el que la demanda de bienes y servicios made in Germany de alta tecnología ha ido perdiendo pujanza en mercados como el estadounidense o el francés ante la fuerte rivalidad global de precios. En el que las cuotas de retorno de las inversiones realizadas por las empresas alemanas (Volkswagen, Bayer o BASF) vienen descendiendo desde finales de 2012. Y en el que su sector privado está sacrificando sus ingresos para impulsar sus exportaciones a corto plazo mediante bajadas de costes (BMW). Una estrategia que también han seguido los bancos, con una exposición de 120.000 millones de euros (el 3% del PIB alemán) al tambaleante sector financiero italiano, y que está detrás del precio más bajo de la acción del Deutsche Bank en los últimos 30 años, marcada este año, o la pérdida de beneficios del 52% del Commerzbank. Y que podría complicarse si el valor del euro, un 18% infravalorado en los mercados, según el FMI, inicia un rally alcista, a la estela del dólar.

Por si fuera poco, existe un tercer factor tumultuoso, la doble burbuja crediticia y del mercado inmobiliario. Un sobrecalentamiento que se ha acelerado por la escalada salarial, casi única en Europa, que ha removido el equilibrio entre la oferta y la demanda del mercado laboral -lastrado también por el retroceso del flujo de inmigrantes- y que contrasta con la moderación retributiva, especialmente en la industria, y con las caídas de productividad en la zona del euro, apunta Gilles Moec, economista para Europa de Bank of America Merrill Lynch.

Barbara Böttcher, del servicio de estudios Deutsche Bank, admite que los bajos tipos de interés del BCE complican “cualquier gestión prudente del mercado de la vivienda” aquejado de altos niveles de demanda y de excesos de créditos hipotecarios en los últimos años. A su juicio, “existe una clara amenaza de sobrecalentamiento”; en especial, por la moda de ampliar hipotecas de inmuebles para nuevas viviendas y porque, en paralelo, se ha instalado un boom de precios de alquiler en la práctica totalidad de las grandes ciudades del país.

Raymond Van der Putten, de BNP Paribas, indica que la combinación de alza de la energía, riesgos proteccionistas, una política fiscal menos laxa y bajos tipos de interés “reclaman correcciones en los excesos del mercado inmobiliario” y ajustes en el sector bancario y asegurador “para evitar su fragmentación”.

A la espera de acontecimientos, el consenso del mercado reduce medio punto, hasta el 1,3%, las previsiones de crecimiento del PIB germano para 2017. En comparación con el ejercicio que está a punto de culminar.

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Miércoles, 09 Noviembre 2016 07:23

Shock mundial: se impone Trump

Shock mundial: se impone Trump

Temblaba en sus centros Estados Unidos.

Al pasar las horas esta noche, millones de ciudadanos, expertos, analistas, políticos y más no podían creerlo: uno por uno de los estados claves que determinarían el resultado fueron cayendo en manos de Donald Trump, y al final el candidato insurgente republicano se convirtió en el presidente electo de Estados Unidos.

Hillary Clinton concedió esta noche mediante una llamada telefónica a Trump.

Al cierre de esta edición, a las 2:30 am hora local, el candidato republicano salió a declarar su triunfo en el hotel Hilton, en Manhattan.

Acompañado por su familia y por el vicepresidente electo, Mike Pence, declaró que deseaba unir el país después de esta contienda. "Es hora de que nos juntemos como un solo pueblo unido", afirmó, jurando que será "el presidente de todos los estadunidenses".

Prometió invertir en la infraestructura de la nación y que "los hombres y mujeres olvidados de nuestro país ya no serán olvidados más". En el ámbito internacional, indicó, "buscaré colaboración y no conflicto", y que aunque siempre pondrá a “America primero”, estará dispuesto a hablar con otros países de igual a igual. Después de la ovación se despidió y por las bocinas del salón se tocó You can’t always get want you want, de los Rolling Stones.

A las 3 de la madrugada ganaba la elección con 291 votos frente a 218 de Hillary Clinton en el Colegio Electoral, y, en números preliminares, con 57.5 millones de votos frente a 56.8 millones de su contrincante.

Los expertos buscaban explicar por qué sus sondeos y los sofisticados modelos de pronóstico fallaron; los políticos de la cúpula, incluso del propio Partido Republicano, no sabían cómo responder y los mercados bursátiles se alarmaron, indicando la posibilidad de un derrumbe bursátil el miércoles en las bolsas de valores estadunidenses.

El multimillonario populista acusado de ser un demagogo, depredador sexual, xenófobo, quien descarta la ciencia del cambio climático y una de las personas más descalificadas para ser presidente en la historia del país, ahora estará por asumir la riendas –y el botón nuclear– de la mayor potencia en el mundo.

Cunde la incredulidad y el temor entre varias comunidades: inmigrantes mexicanos y latinoamericanos no podían creerlo, comunidades musulmanas se angustiaron, organizaciones leales al Partido Demócrata, de defensa de los derechos de la mujer, los sindicatos y los ambientalistas, entre otros, consideran que es un desastre.

La insurgencia populista triunfó. Algunos argumentaron que si ya no estaba la opción de hacerlo por la izquierda –decenas de millones expresaron su hartazgo, desencanto y sus temores–, lo harían por la derecha (no pocos comentaban esta noche que el socialista democrático Bernie Sanders podría haber ganado ante este escenario).

Ese hartazgo –registrado desde el inicio de esta contienda, hace año y medio en sondeos, entrevistas y cantinas– con lo que se percibía como una cúpula arrogante y cínica, desapegada de las mayorías y que hace el trabajo para una élite de intereses poderosos.

Con ello, la candidata por excelencia de ese establishment, la reina política del país, fue derrocada. Justo en el momento de su coronación todo se vino abajo. Ya se había preparado el anuncio y el festejo oficial de que Hillary Clinton sería la primera presidenta de Estados Unidos; ya estaban redactados los discursos sobre cómo se estaba marcando historia, pero esta noche todo eso quedó interrumpido.

Pero Clinton rehusó ofrecer un discurso de concesión esta noche ante sus seguidores. Su jefe de campaña, John Podesta, llegó a las 2 de la madrugada al centro de convenciones Javits, donde se había preparado el festejo de su triunfo, para anunciar que Clinton no tendría mensaje esta noche, "ya que quedan votos para contar", y que no habría más hasta ver los últimos votos. Poco después se anunció que la demócrata había telefoneado a Trump para aceptar su derrota.

Algunos señalaron que en parte el resultado fue una rebelión racista contra el primer presidente afroestadunidense, pero otros indicaron que era más que eso, que era una expresión de repudio contra toda la cúpula –la demócrata y la republicana– y sus patrones.

La fuerza de Trump en los estados industriales fue clave en generar un apoyo masivo entre trabajadores, resultado de su constante consigna contra los acuerdos de libre comercio, sobre todo el tratado con México y Canadá. En parte, esto es la cosecha de tres décadas de políticas neoliberales aplicadas dentro de Estados Unidos, parte de lo cual fue atacado por el magnate.

Algunos pintaron esta contienda como una entre el Estados Unidos del futuro y el país del pasado. Los resultados preliminares mostraban que la coalición de latinos y mujeres, y en menor grado –y esto podría haber sido una clave en el derrumbe– los jóvenes y los afroestadunidenses, fueron la base sobre la que dependía la demócrata para llegar a la Casa Blanca. Pero no lograron derrotar la apuesta de Trump sobre los blancos, sobre todo los no jóvenes, y un reducido sector latino conservador y antimigrante. La vulnerabilidad de Clinton siguió expresándose en una reducción del apoyo del voto joven y el afroestadunidense, en comparación con el ofrecido a Barack Obama hace cuatro y ocho años.

La elección, según sondeos preliminares, comprobó que esta fue una contienda en contra, y no en favor, de ambos candidatos, los más desaprobados por el electorado en la historia moderna del país. Alrededor de 20 por ciento de los votantes de Clinton, según encuestas a boca de urna, informaron que habían emitido su voto en contra de Trump, mientras 27 por ciento del sufragio para Trump fue más bien contra Clinton.

A la vez, mayorías expresaron que no confiaban en la honestidad e integridad de ambos candidatos presidenciales. Pero por un porcentaje elevado, Trump ganó la mayor parte de los que decían que reprobaban a ambos.

Por tanto, no es necesariamente que la gente haya votado por Trump, sino, como comentó uno de sus simpatizantes a La Jornada, por un "volcán que necesitamos para quitarnos de encima a los políticos corruptos de ambos partidos".

Trump será el primer presidente en la historia que llega a la Casa Blanca sin ninguna experiencia política y sin ocupar algún puesto electivo. Ese hecho fue presentado por él como prueba de que era un insurgente, o sea, alguien externo a la clase política (aunque, como todo multimillonario, financiaba a integrantes de esa clase política, incluyendo donaciones de fondos a la campaña legislativa de su contrincante Hillary Clinton).

Con el triunfo del multimillonario, el Partido Republicano controlará tanto la Casa Blanca como ambas cámaras del Congreso, ya que mantuvo su mayoría en ambas cámaras esta noche (estaban en juego todas las 435 curules de la cámara baja y un tercio, 34 curules, del Senado). Sin embargo, será un partido en crisis y fracturado, ya que gran parte de la cúpula de ese partido se opuso a Trump. Hasta el último presidente republicano, George W. Bush, y el ex candidato presidencial de su partido hace cuatro años, Mitt Romney, no votaron por el abanderado hoy, y el líder de la cámara baja, el republicano más poderoso hasta ahora en Washington, Paul Ryan, tiene una relación hostil con él.

Las otras elecciones

Más allá de las elecciones federales, la mejor noticia para los inmigrantes fue la derrota, después de dos décadas en el poder, del alguacil Joe Arpaio -tal vez el símbolo nacional antimigrantes de mayor perfil.

Y la mariguana (y con ello el rechazo al esquema de la llamada guerra contra las drogas) triunfó. En California, el mercado más grande de este país, fue aprobada por referendo la iniciativa para la legalización de la mariguana. Massachusetts fue el primer estado del este en legalizarla. Según proyecciones, Florida se convirtió en el primer estado del sur del país en legalizar la cannabis para usos médicos. Para algunos, después del aparente resultado presidencial, esta es la mejor –y más necesaria- noticia del día para aguantar lo que podría ser una noche larga en este país.

No pocos están semibromeando con abandonar el país, solicitar asilo en otros países. Esta noche el sitio oficial para asuntos migratorios de Canadá en Internet se cayó repetidamente por el volumen de consultas.

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Jueves, 27 Octubre 2016 06:14

Goldman/Clinton: finanza y guerra mundial

Goldman/Clinton: finanza y guerra mundial

Tal parece que Lloyd Blankfein, CEO de Goldman Sachs (GS), piensa que es total la amnesia sobre siglos de relación entre la génesis de las guerras y las finanzas, máxime en tiempos de guerra fría con epicentro en Ucrania y acentuado estancamiento secular de la economía mundial. Cuando en CNN le preguntaron ¿por qué Hillary Clinton evitaba divulgar sus pláticas a bancos/firmas de inversión de Wall Street too big to fail como GS? replicó: "pregúnteselo a ella", agregando de inmediato que gente como él, centrada en finanzas, "no podía percibir la razón". Es difícil creer que Blankfein, que recién en agosto 2015 contrató como "asesor financiero" a Anders Rasmussen, ex secretario general de la OTAN, a cargo del acoso estratégico contra Rusia con despliegues "anti-balísticos", de bases, equipo y tropa cerca de la frontera rusa, no percibiera los profundos vínculos y consecuencias militares y financieras de los dichos de Clinton.

Wikileaks reveló que ante selecta audiencia de GS la ex secretaria de Estado mencionó operativos militares, como imponer una no-fly zone (zona de veda aérea) en Siria de enorme trascendencia como ya se vio en Libia, por la catástrofe que inflingió al pueblo además de conllevar, en este caso, un alto riesgo de guerra mundial ya que Rusia fue invitada por Siria en guerra contra el terrorismo y ya desplegó ahí fuerzas aéreas, navales, cohetes aire-aire y tierra-aire. Blankfein también olvidó que gracias a Wikileaks sabemos que en 2013, ante los banqueros/inversionistas de GS, Clinton utilizó las palabras mágicas que abrían las perspectivas a grandes negocios y las puertas al infierno nuclear. Fue entonces que aclaró que sabía de los costos humanos: “para tener una ‘zona de veda aérea’”, dijo Hillary, “uno tiene que atacar todas las defensas aéreas (del gobierno sirio) y muchas de ellas están localizadas en áreas pobladas. Así que usaremos nuestros cohetes, aún si no están en estado de alerta –no vamos a poner nuestros pilotos en riesgo–, así que se va a matar a muchos sirios” (you’re going to kill a lot of Syrians). En tiempos electorales aparecer como auspiciadora de la masacre del pueblo sirio, envía una imagen brutal. Eso preocupa a Clinton.

Nick Bernabe (theAntimedia.org) nos recuerda que una "zona de veda aérea" puede pasar de pequeña a gran escala, sea una prohibición completa de vuelos enemigos o un bloqueo parcial de aviación militar. Esencialmente significa controlar el espacio aéreo de una región completa o de un país. Eso requiere además de bombardear las defensas aéreas; atacar los aeropuertos; destruir los aviones, las naves marinas y las bases militares estableciendo nuevas para colocar ahí equipo y tropas; emplear radares; desplegar aviación de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento; participar en combate aire-aire; colocar tropa en el terreno; operar bases militares existentes y crear toda la infraestrucura necesaria para ofrecer apoyo a este tipo de operación de guerra mundial en medio de gran desestabilización estratégico-misilística.

Por eso cuando se habla de "veda aérea", sea en una zona o un país, se frotan las manos los de la banca, los inversionistas de las grandes firmas contratistas del Pentágono y cunde la alarma entre la alta oficialidad siria, rusa y de Estados Unidos, conocedora sin duda al detalle, del alto costo para la población civil y de los graves riesgos que conlleva ese teatro de operaciones de intensificación bélica hacia una tercera guerra mundial terminal.

En el escenario sirio, dice Bernabe, la veda exigiría unos 70 mil soldados para desmantelar los sofisticados sistemas anti-aéreos e imponer una vigilancia sobre el país las 24 horas del día. Pero con el ingreso ruso al campo de batalla, la cifra se eleva a 100 mil soldados y sería el inicio de una campaña contra Siria y una confrontación directa de EU con Rusia, antecedida ya de vastos operativos militares y de propaganda de EU/OTAN de alta provocación en la frontera rusa. Para Gilbert Doctorow, gran conocedor de Moscú, el planteo de Clinton de una "veda aérea" conlleva respuesta rusa y la destrucción de aviones y barcos de EU, otra guerra mundial: "o desconocen el teatro de operaciones o están en un juego de alto riesgo".

El pasado 13 de octubre el jefe del Estado Mayor Conjunto de EU, general Joseph Dunford, en testimonio ante el Comité de las Fuerzas Armadas, al contestar al senador republicano Roger Whicker, de Misisipi, sobre el potencial para imponer una veda aérea en Siria mostró sensatez: "En estos momentos, senador, para que nosotros controlemos todo el espacio aéreo de Siria, requeriría la guerra contra Siria y Rusia"..."Esa es una decisión bastante fundamental que ciertamente yo no voy a tomar". Textual: Right now senator, for us to control all of the airspace in Syria it would require us to go to war, against Syria and Russia... That’s a pretty fundamental decisión that certainly I’m not going to make.

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Miércoles, 19 Octubre 2016 06:42

La zombificación del sector bancario europeo

La zombificación del sector bancario europeo

Hoy las hojas de balance de los bancos en Europa están en malas condiciones. La cartera vencida que aqueja al sector bancario alcanza niveles muy altos en muchas regiones de Europa. Otro componente es un monumental revoltijo de derivados cuyo precio ni siquiera se puede determinar. Y la rentabilidad en el sector sigue muy castigada y amenaza los bajos niveles de capitalización. La situación es crítica.

El sector bancario en algunos países europeos está saturado y muchos bancos ni siquiera operan con un modelo de negocios eficiente. Por eso ni siquiera han podido pasar de manera decorosa las pruebas de estrés (que no son muy estrictas). Lo más grave es el volumen de la cartera vencida, resultado en buena medida de la irresponsabilidad de los bancos y de la incapacidad de pago de los deudores que siguen agobiados por la crisis macroeconómica, la austeridad y el desempleo.

Los bancos afectados se encuentran distribuidos en toda la Unión Europea. Desde el Commerzbank alemán y el holandés ING, hasta el emblemático Deutsche Bank, grandes, medianos y pequeños, son legión los bancos europeos que se encuentran en dificultades por muchas razones.

En el caso de Deusche Bank destaca la multa de 14 mil millones de dólares que le impuso el Departamento de Justicia estadunidense por su papel en la venta de títulos respaldados por hipotecas de mala calidad antes del estallido de la crisis. La multa provocó una caída de 42 por ciento del valor de las acciones de Deutsche Bank. Y como sus hojas de balance incluyen una montaña de derivados cuyo precio es un enigma, carece de buenos incentivos para atraer inversionistas.

Quizás la situación más grave se encuentra en Italia, donde la cartera vencida alcanza el 17 por ciento del crédito total (su valor real se reduce hasta 22 por ciento del valor nominal). Hasta el banco más viejo de Europa, la Banca Monte dei Paschi di Siena (fundada en 1472) se encuentra en una muy difícil situación con más de 46 mil millones de euros de préstamos malos.

Las dificultades de los bancos italianos son bien conocidas. El monto de créditos con problemas es de 360 mil millones de euros y sigue creciendo. Muchos bancos han descontado parte de la cartera vencida hasta en 44 por ciento, pero muchos analistas de mercado consideran que el valor real se acerca más a 25 por ciento (lo que reduce esos créditos al rango de cartera incobrable).

Para el caso de muchos pequeños bancos italianos, los accionistas son pequeños ahorradores que verán sus ahorros evaporarse si el gobierno no acude al rescate. Por eso Roma está buscando la manera de darle la vuelta a las estrictas reglas impuestas por la Comisión Europea en Bruselas que impiden el empleo de recursos públicos para recapitalizar un banco en problemas. Hoy hasta se habla de un enfrentamiento inminente entre Roma y Bruselas.

Desde 2007 la Unión Europea (UE) ha inyectado cantidades astronómicas para apuntalar a los bancos. Esa es una de las razones por la que la crisis financiera se transformó tan rápidamente en una crisis fiscal y después en una crisis de deuda soberana. En total, el apoyo al sector bancario en la UE ya se ha comido la friolera de 2 billones (castellanos) de euros entre ayudas para capitalización, créditos suaves y garantías. Todo esto no sólo no ha podido servir para reactivar la economía, sino que ni siquiera ha sido suficiente para estabilizar y sacar de peligro a los bancos europeos. Hoy por hoy la tan celebrada (en su momento) Unión Bancaria Europea no ha rendido frutos, ha propiciado la inacción y se ha convertido en una fuente de inestabilidad.

Una parte del problema es que el sector bancario en varios países de Europa (especialmente Alemania) se encuentra saturado de prestamistas, lo que dificulta el acceso a economías de escala y hace que la rentabilidad se pulverice. Pero la consolidación excesiva lleva al gigantismo y al riesgo sistémico cuando hay amenaza de quiebra.

La respuesta de política macroeconómica a la crisis en Europa agravó la situación de los bancos. Primero la austeridad fiscal intensificó la recesión, con sus secuelas en materia de desempleo. Las repercusiones sobre la cartera vencida de los bancos no se hicieron esperar. Después la postura de política monetaria con tasas de interés cercanas a cero e incluso en nivel negativo castigó todavía más la ya maltrecha rentabilidad de los bancos. Claro, el Banco central europeo (BCE) niega este daño colateral cada vez que sale a relucir el tema. Pero el FMI considera que los bancos europeos no podrán generar suficiente rentabilidad aún en el caso de que la economía europea fuera el escenario de un crecimiento robusto, prospecto que no se ve nada probable para los próximos años.

Las lecciones de la crisis de los bancos en Europa son claras. La ayuda con recursos públicos puede mantener como "zombies" a los bancos con problemas para proteger a los banqueros ricos. Pero eso no ayuda a nadie en la economía. La conclusión es inmediata. Esta actividad tan rentable y pro-cíclica no puede estar en manos privadas.

Twitter: @anadaloficial

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Bancos preocupan al FMI: excesiva deuda privada, riesgo para la estabilidad

El excesivo nivel de deuda no financiera –que en 2015 alcanzó 152 millones de millones de dólares– podría frustrar la recuperación de la economía global y resultar en una nueva crisis financiera en el mundo, advirtió este miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Expresó su preocupación por los bancos occidentales, y particularmente los europeos, en momentos en que la situación del mayor banco alemán, el Deutsche Bank, y otras instituciones inquieta a los mercados.

Al presentar su más reciente reporte Monitor fiscal, el Fondo hizo notar que dos tercios de esta deuda, alrededor de 100 millones de millones de dólares, consisten en pasivos del sector privado, “los cuales pueden acarrear grandes riesgos cuando lleguen a niveles excesivos.

"La excesiva deuda privada es un considerable viento frontal contra la recuperación global y un riesgo para la estabilidad financiera", sostuvo el director del Departamento de Temas Fiscales del FMI, Víctor Gaspar, durante la presentación del informe antes de su reunión anual de otoño.

El organismo indicó que reducir estos niveles de débito de manera significativa requerirá políticas fiscales que apoyen la actividad económica y faciliten la restructuración de la deuda privada, así como limpiar y eliminar la carga de préstamos bancarios inefectivos.

Entre las recomendaciones ofrecidas por el FMI se incluyen políticas de regulación y supervisión que aseguren que los niveles de deuda privada sean vigilados y sustentados.

Respecto a los bancos europeos, el organismo multilateral señaló que requieren una "acción urgente y amplia" para abordar los créditos dudosos que arrastran y los modelos de negocio ineficaces que amenazan con lastrar su beneficio.

Advirtió que una débil rentabilidad en un ambiente de bajos tipos de interés y escaso crecimiento podría erosionar el colchón de los bancos europeos con el tiempo, minando su capacidad para apoyar la recuperación mundial y debilitando la estabilidad. El vice director del FMI de mercados monetarios y de capitales del FMI, Peter Dattels, indicó que la banca europea aún cuenta con créditos morosos por 900 mil millones de euros.

La advertencia llega cuando los mercados se han visto sacudidos por la crisis de confianza en el Deutsche Bank, a raíz de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos le demandó el pago de 14 mil millones de dólares por las irregularidades cometidas, entre ellas, haber vendido créditos hipotecarios de alto riesgo (subprime), que precipitaron la crisis mundial de 2008-2009. La multimillonaria multa al banco alemán, que finalmente podría quedar en 5 mil 400 millones de dólares, provocó la caída de las bolsas europeas, preocupadas por la fragilidad del sector.

La reglamentación más estricta del sector, el bajo costo del crédito y el peso de los préstamos en mora minan la rentabilidad de los bancos, así como su capacidad para apoyar el crecimiento, y al final podrían "afectar la estabilidad financiera", advirtió el FMI.

Su capitalización bursátil global perdió 430 mil millones de dólares, en un contexto de economía estancada.

Y aunque se registre una fuerte recuperación, más de un cuarto de los bancos de los países ricos, que administran 11.7 billones de dólares en activos, es decir, cuatro veces más que el PIB de Francia, seguirían siendo "débiles y enfrentados a importantes dificultades".

En Europa la situación es especialmente alarmante, pues cientos de bancos siguen debatiéndose con "niveles aún muy elevados de préstamos dudosos", que podrían transformarse en bruscas pérdidas, dijo el Fondo.

El FMI recomendó que los reguladores y legisladores europeos refuercen sus regímenes de insolvencia para permitir que las entidades anulen los créditos dudosos más rápidamente, mientras los bancos más débiles han de consolidarse en otros más fuertes y reducirse los costos.

Aunque el informe del FMI no da nombres de bancos, se espera que la salud de Deutsche Bank sea un asunto clave de debate esta semana, cuando se reunirán en Washington banqueros, ministros de economía y otros altos cargos políticos en los encuentros organizados por el FMI, el Banco Mundial y el Instituto Internacional de Finanzas.

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Jueves, 08 Septiembre 2016 05:51

La economía mundial: previsiones y propuestas

La economía mundial: previsiones y propuestas

Xi Jinping, presidente de China, en el discurso de apertura de la reunión del G-20 advirtió que "ocho años después de la crisis financiera internacional, la economía mundial vuelve a estar en un punto crítico". Aseguró que la economía global afronta la insuficiencia del crecimiento global; una demanda y una inversión deprimida; volatilidad de los mercados financieros; escaso dinamismo comercial; resurgimiento de tendencias proteccionistas; agotamiento del impulso generado por la ola de avances tecnológicos; envejecimiento poblacional; así como la persistencia del riesgo de burbujas financieras pese a los avances regulatorios.

La declaración importa por lo que se dice y por quién lo dice. China no sólo es la segunda economía del mundo, sino que es la que tiene una mayor contribución al crecimiento del PIB global. Este 2016 China crecerá 6.7 por ciento, lo que contribuirá con 1.2 puntos porcentuales al crecimiento global. Si aceptamos las previsiones del FMI, el crecimiento global será de 3.1 por ciento este año, de modo que la contribución china será de 39 por ciento del total.

La contribución de las otras economías grandes palidece frente a la china. Estados Unidos, que se espera crezca 2.2 por ciento, apenas contribuirá con 0.3 puntos porcentuales. La economía europea apenas aportará 0.2 puntos porcentuales al crecimiento global y Japón lo hará en 0.1 puntos porcentuales. De este modo el aporte chino es mayor 50 por ciento que el de las economías avanzadas juntas. Así las cosas, China se mantiene como el mayor motor del mundo, pese a haber cambiado su estrategia de crecimiento a una "nueva normalidad" basada en el mercado interno.

Los peligros que afronta la economía global, resumidos en las palabras del presidente de China, son los que han llevado a plantearse que estamos en condiciones que pueden describirse como un estancamiento secular. La tesis planteada originalmente por Hansen en los años 30 explicaba que "la esencia del estancamiento secular se integra por recuperaciones enfermas que mueren en su infancia y depresiones que se nutren a sí mismas y que dejan atrás una estela de desempleo inamovible" (Alejandro Nadal, La Jornada 28/10/2015). Esta tesis fue recuperada por Summers para caracterizar la situación que vive la economía mundial y particularmente la estadunidense.

Spence, en un artículo muy reciente, distingue dos tipos de estancamiento secular: un primer tipo se fundamenta en: uno, desaceleración de la innovación tecnológica que incrementa la productividad, limitando el crecimiento potencial. Dos, incertidumbre acentuada respecto del crecimiento, seguridad laboral, políticas y regulaciones, lo que afecta las decisiones de inversión y de consumo. Tres, la deuda: hogares, empresas, corporaciones y gobiernos están desapalancándose, recortando el gasto y la inversión y contribuyendo a un entorno deflacionario. El asunto se complica si incorporamos las respuestas políticas. Aquí está el segundo tipo de estancamiento secular: la falta de voluntad o incapacidad de quienes toman las decisiones para aplicar la combinación de políticas correctas.

Revertir el estancamiento secular del primero y del segundo tipo requiere políticas que actúen contra la creciente desigualdad. Aunque no será posible resolverla, puede mitigarse con políticas redistributivas a través de los sistemas tributarios y de seguridad social. Un segundo ámbito de actuación está en la política monetaria, que ha soportado la carga de la recuperación desde 2008. "Normalizar" la política de bajas tasas de interés puede ser riesgoso. Un tercer ámbito está en las respuestas fiscales, especialmente respecto de la inversión del sector privado. Otras áreas de acción pueden reconocerse: la política tributaria, hacer eficiente el uso de los recursos públicos, mejorar los mercados de productos y factores y reducir las enormes desigualdades en el acceso a los mercados financieros globales.

Lo fundamental es actuar. Por ello Xi Jinping pidió "medidas concretas sin discusiones huecas". Del mismo modo que decisiones políticas pasadas ayudaron a generar este estancamiento secular, la no implementación de políticas destinadas a afrontar los problemas actuales podría crear una situación mucho más intrincada y potencialmente más inestable.

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