Miércoles, 08 Junio 2016 06:50

Crisis y creación monetaria de los bancos

Crisis y creación monetaria de los bancos

Hay dos modelos básicos para hablar de las funciones de los bancos en una economía moderna. El primero es el de intermediación de fondos prexistentes (fondos prestables). Tiene una larga tradición en la historia de la teoría económica. El segundo es el de creación monetaria.

El primero es una fantasía que nada tiene que ver con la realidad. El segundo sorprende por sus implicaciones.


Si usted le da un micrófono a un economista para que hable sobre los bancos, es casi seguro que comenzará su discurso refiriéndose a los bancos como intermediarios entre los ahorradores y los demandantes de capital. En su historia los bancos comerciales privados aparecerán como simples intermediarios entre ahorradores y aquellos agentes que demandan capital para gastarlo, ya sea en actividades productivas (los empresarios) o para financiar su consumo. El banco central es el único encargado de emitir dinero y controla toda la oferta monetaria.


El modelo estándar que permite introducir esta concepción sobre los bancos dice que en cualquier economía existe un mercado especial en el que se ofrece ahorro y se demanda capital. Los ahorradores y los inversionistas llegan al mercado de fondos prestables y el juego de la oferta y la demanda establece un precio de equilibrio que se llama tasa de interés.

Ese mercado está organizado alrededor de los bancos. Éstos son instituciones muy útiles, porque ponen en contacto a los ahorradores y los demandantes de capital. Los primeros depositan sus ahorros en los bancos, y éstos les pagan una tasa de interés (llamada pasiva). A su vez, los bancos prestan a los demandantes de capital esos recursos y cobran una tasa de interés (llamada activa). La diferencia entre esas dos tasas es lo que constituye las ganancias del banco.


Esta concepción sobre el papel de los bancos no tiene ningún fundamento teórico ni empírico. Pero a los voceros del capital les resulta muy funcional por varias razones. Quizá la más importante es que la historia suena lógica y es aceptada por la mayoría del público. Los bancos reciben depósitos de recursos reales que existen previamente y los prestan a los demandantes. Todo suena muy lógico, pero nada tiene que ver con lo que acontece en la realidad.


Hace un año Zoltan Jakab y Michael Kumhof, economistas del Fondo Monetario Internacional y del Banco de Inglaterra, respectivamente, publicaron un estudio en el que destruyen esa anacrónica e inconsistente visión sobre el papel de los bancos en una economía monetaria capitalista (Consultar el documento). El texto tiene cuatro conclusiones centrales.
Primero, en el mundo real los bancos proveen financiamiento mediante la creación de dinero. Los bancos ofrecen préstamos, pero no necesitan tener en sus bóvedas los fondos necesarios para otorgar crédito. La causalidad se invierte: los préstamos hacen a los depósitos, no la a inversa.


Segundo, la rentabilidad de los bancos proviene de la cantidad de crédito que pueden generar. La actividad de creación monetaria de los bancos se incrementa cuando la economía está en la fase ascendente de un ciclo: las expectativas sobre el crecimiento y las oportunidades de negocios son buenas y el banco participa gustoso del entusiasmo, porque cada nuevo deudor aumenta su rentabilidad. la actividad bancaria es intensamente procíclica.


Lo que sí se necesita es que el dinero creado por los bancos tenga amplia aceptación entre el público. Eso se logra por el hecho de que los bancos aceptan los medios de pago creados por ellos mismos (cheques, tarjetas de débito, etc.) y por un elemento adicional que es la tercera conclusión del estudio: el banco central tiene el compromiso de poner a disposición del sector bancario las reservas que éste demanda. Las reservas no son la causa de los préstamos, sino su consecuencia.
La cuarta conclusión es automática, aunque es difícil de entender para los economistas formados en la escuela tradicional. El nuevo crédito sirve para promover inversiones y consumo. Es combustible para la actividad económica, y eso genera ingresos y ahorro. Es decir, el ahorro es una consecuencia del crédito, no su causa.


Esta visión sobre la moneda endógena creada por la actividad bancaria no es nueva. Es anterior a Keynes, y hoy es compartida por los economistas post keynesianos. Desde luego, esta perspectiva analítica permite explicar con mayor claridad la dominación del sector financiero en el mundo económico. Y también arroja luz sobre la naturaleza de la crisis y de la fase deflacionaria, por la que hoy atraviesan las principales economías del mundo. El colapso en el crédito marcó el giro de la economía mundial a partir de 2008 y anuncia los nuevos candidatos a ser golpeados de manera todavía más brutal en los meses que vienen.


Mientras gobiernos y bancos centrales insistan en pelear la batalla de la crisis deflacionaria con instrumentos derivados de su modelo anacrónico sobre fondos prestables, el colapso económico no podrá ser superado.


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Culminó el primer Foro Nacional Financiero por la Paz de la Uneb.   Ideas, posiciones, aprendizajes.

Son 260.000 asesinatos, 45.000 desaparecidos, 6.8 millones de desplazados, 2.800 sindicalistas asesinados, infinidad de robos, torturas, violaciones, los que obligan a frenar el conflicto armado en Colombia. La manifiesta corresponsabilidad en esta tragedia por parte del sistema financiero colombiano obliga a pensar en soluciones desde el mismo sector que antes que víctima ha sido victimario por su activo papel en el empobrecimiento y sometimiento de la ciudadanía al capital financiero, así como por su activa labor en pro de la acumulación y el incremento de la desigualdad en el país. El Primer Foro Financiero por la Paz convocado por la Uneb, valioso escenario para el intercambio de ideas y posiciones de actores que conciben de forma diferente el desenvolvimiento del sector financiero en el post acuerdo.

 

 

Entre los días 19 y 20 de mayo se llevó a cabo el Primer Foro Nacional Financiero por la Paz en Bogotá. En el centro de convenciones G12 se reunieron líderes de sindicatos, de cooperativas, representantes de ONG's, ministros, parlamentarios, analistas políticos y académicos, para reflexionar en torno a la consecución y la construcción de la paz en Colombia. Alrededor de mil, fueron los participantes en el evento.

 

La Unión Nacional de Empleados Bancarios (Uneb) convocó este foro en búsqueda de consolidar otro escenario en el contexto de sus luchas por “[...] una política pública financiera democrática e incluyente que oriente el ahorro público de manera ‘virtuosa’ hacia el desarrollo sostenible del país, en provecho de los usuarios, promoviendo los derechos de los trabajadores, el bienestar de las familias y una economía fundamentada en los principios de justicia, igualdad y solidaridad”. A partir de la interpretación de las instituciones y del mismo sector financiero como “corresponsables del conflicto colombiano”, el foro buscó generar propuestas orientadas al periodo del post acuerdo en el que se propone un cambio de rol, una participación dinámica y asertiva del sector en el macro proceso social que comenzará a germinar una vez hayan sido pactados los acuerdos.

 

 

Diversos participantes, heterogéneas opiniones.

 

Sofía Trinidad Espinoza Ortiz, presidenta de la Uneb abrió el evento en la mañana del 19 de mayo con la ponencia principal de la jornada. Empezó por endilgar responsabilidades al proceso de financierización: “[...] está correlacionado con el período de mayor conflicto en la época moderna de Colombia. Los efectos generados por este proceso son factores determinantes en la guerra que se ha desarrollado en el país: el quebrantamiento del aparato productivo, los altos índices de intermediación, la exclusión crediticia, la concentración del ingreso, el aumento del desempleo y la pobreza, la exclusión, el alza en los homicidios y la precarización de los mercados de trabajo”.

 

Es por esta responsabilidad manifiesta que, según lo pronunciado por Sofía Espinoza: “En consecuencia, el sector financiero colombiano no puede estar ajeno a las preocupaciones y los retos orientados a lograr que las víctimas del conflicto colombiano conozcan la verdad de lo sucedido, reciban una respuesta o reparación integral y establecer una serie de medidas para garantizar el fin de los atropellos a la dignidad humana y prevenir o evitar que estos se vuelvan a cometer”. Y vincula a esta respuesta un proceso amplio de consulta y participación que debe ser llevado a cabo entre todos los ciudadanos y sectores sociales afectados e involucrados en el sistema financiero.

 

Esa verdad que debe ser conocida implica escandalosas cifras de afectados: ocho millones de víctimas (solo entre 1985 y 2015), 260.000 asesinatos, 45.000 desaparecidos y 6.8 millones de desplazados. A las que se suman el desangre y el sufrimiento de compatriotas producidos por grupos económicos locales y transnacionales, expoliadores de recursos naturales, latifundistas agropecuarios y propietarios del capital financiero.

 

En relación con estos últimos actores, precisó Sofía Espinoza en su intervención: “[...] el proceso de “financiarización” –iniciado en la década de 1970, potenciado por el modelo neoliberal en los años 1980 y consolidado durante la última década del siglo XX– ha contribuido al encumbramiento de la violencia, a debilitar la tasa de inversión productiva y a promover instituciones económicas extractivas, aumentar a la vez, la inflación, el desempleo, la precarización del mercado de trabajo y la flexibilidad laboral; ha conducido, también, a que los ingresos del trabajo progresen menos que las utilidades del capital, a llevar hasta los extremos la concentración de la riqueza y el ingreso, ha obstaculizado la reducción de la pobreza y la exclusión, despojado de sus viviendas a las clases populares y medias, animado la corrupción, la especulación, la cultura mafiosa y el lavado de activos, exacerbando los conflictos sociales, políticos, económicos y ambientales, y, de manera continua, desequilibrado las finanzas públicas y a la vez ha restado recursos a las políticas públicas de carácter social”.

 

Carlos Raúl Yepes, expresidente de Bancolombia, también trajo sus opiniones al foro donde fueron bien recibidas a pesar del perfil empresarial del orador. El empresario es integrante de la Agencia Nacional de Reintegración, del Departamento de Prosperidad Social, miembro de la junta directiva de Reconciliación Colombia, ha sido integrante de la Comisión de Paz e interlocutor en La Habana con los miembros plenipotenciarios de las Farc. Trayendo a colación estas afiliaciones y participaciones, el orador quiso resaltar su interés particular por el desarrollo de temas sociales en el país y su autoridad como exbanquero para hablar de rol del sector financiero en el escenario del post acuerdo.

 

Una de las propuestas de Yepes se basa en la implementación de una “Banca más humana” basada en los valores de respeto y confianza que fundamentaron el proyecto en Bancolombia, banco que limó asperezas con la sociedad interconectándose con los intereses de sus clientes. El esquema de “cobranza digna”, mediante el cual el banco empezó a aproximarse de una manera digna a los clientes para cobrar sus obligaciones, es una de las nuevas formas de esta banca. Los bancos deben tener un mejor trato con los clientes, propender por el crédito a bajos costos, por el desarrollo social, humano, económico, por la reintegración de excombatientes, por el cese de la guerra y por asumir con entusiasmo la nueva era de posibilidades que se abre.

 

A diferencia de Yepes, cooperativizar antes que financierizar fue la propuesta de Oswaldo Gómez Castaño, Gerente General de la Cooperativa Confiar. Señaló en su intervención: “Para el sector cooperativo de ahorro y crédito financiero, es relativamente fácil apostar [...] por el propósito de construir la paz [...] el papel de las cooperativas es servir a la comunidad, promover el ahorro en la ciudadanía y no el endeudamiento irresponsable [...] uno de los problemas más serios del sector financiero son los créditos de consumo que de alguna manera aumenta la capacidad adquisitiva de los/as ciudadanos/as, pero que en últimas no promueve la movilidad social y mucho menos disminuye la brecha social en el país que sigue siendo en América Latina el país más desigual después de Haití”.

 

Gómez Castaño se mostró desconfiado por el rol del sector financiero en el periodo del post acuerdo: “Además nos genera preocupación, cuando de manera insistente [...] los gobernantes de este país –en cabeza del presidente de la República– dicen que el modelo (financiero) no está en discusión. [...] Modelo en el que a partir de una falsa igualdad donde todos los pobres tenemos la posibilidad de acceder a teléfonos celulares –así no tengamos minutos– y no seamos sujetos de derecho a la educación, sino sujetos de créditos para poder estudiar”.

 

Similar posición tuvo la Jefa de Educación de la Cooperativa del Magisterio, Amanda del Socorro Rincón, para quien la alternativa al sector financiero tiene que ver con la cooperativización: “En los últimos 25 años “[...] se ha propuesto la economía solidaria y el cooperativismo en particular como un componente muy importante de la economía, la propiedad, las formas de generar riqueza y satisfacer necesidades, al elevarse al rango constitucional el principio del pluralismo [...] económico; reconociéndose, promoviéndose y protegiéndose institucionalmente tres formas de propiedad: estatal o pública, la privada capitalista y la solidaria o autogestionaria. Años caracterizados también por una expansión notable y una crisis profunda en el subsector de ahorro y crédito financiero [...]el propósito de las organizaciones solidarias del sector financiero [...] es contribuir al desarrollo del ser humano [...] se para la guerra pero el pueblo colombiano sigue con las mismas necesidades y los mismos sufrimientos”.

 

Clara López Obregón, Ministra de Trabajo, también estuvo presente en el evento, portando una elegante chaqueta azul que venía anunciando el distanciamiento discursivo y político de los tintes “amarillos” que se habían superpuesto a sus juveniles tonos rojos. La Ministra dirigió unas palabras de estímulo a la participación de los sindicatos en el proceso de paz, prosiguió señalando los “beneficios económicos” de la paz estimados por el DNP en 1.1 y 1.9 puntos porcentuales adicionales anuales de crecimiento del PIB, marco en el que se mueve lo que ella denomina la posible “contribución del sector financiero” al proceso de implementación de los acuerdos y de la ampliación de la presencia del Estado en Colombia, exigida en el post conflicto.

 

Llevar al Estado a todo el territorio nacional fue uno de los ejes centrales del discurso de la Ministra del Trabajo: “Llevar al Estado a todos los confines implica llevar todos los servicios públicos, complementar lo que ha sido la presencia de la Fuerza Pública como única presencia estatal en muchos municipios de Colombia con la inversión pública, la inversión social en infraestructura, en carreteras, en llevar los puestos de salud, las aulas, las escuelas, los continentes de ingenieros, de trabajadores sociales, de trabajadores de la salud [...]”.

 

Pero el Estado no irá solo. Según clara López, “[...] esa presencia del Estado tiene que ir acompañada de una presencia de la política empresarial y de la política financiera para complementar los servicios públicos con los servicios económicos básicos para la generación de empleo y de empleo en el campo, de ahí que la bancarización se constituye en uno de los elementos clave, porque uno no pude pensar que va a tener un desarrollo económico efectivo en los campos sin una inclusión financiera, con la profundidad que se requiere, que es no solamente cuentas bancarias, cuentas de ahorro, sino, principalmente, acceso al crédito productivo”. Inclusión financiera, democratización del crédito y enfilar las ramas productivas en el agro para generar condiciones son las herramientas que propone para fundamentar una base material real para construir una economía viable para el sector campesino y empresarial. Crédito y ahorro en el sistema financiero, herramientas fundamentales para López Obregón, así como la ampliación de la cobertura bancaria en la ruralidad, claves en el proyecto del post acuerdo.

 

Con abucheos y consignas contra la nueva reforma tributaria fue recibido el ministro de hacienda y crédito público, Mauricio Cárdenas. El Ministro señaló la importancia de que en todos los municipios del país exista cobertura financiera garantizada por la existencia de al menos un corresponsal bancario, el hecho que el 75 por ciento de la población adulta tuviera algún producto bancario, la expansión del microcrédito, la aparición de un nuevo tipo de intermediario financiero orientado al segmento informal de la población (sociedades especializadas en depósitos y pagos electrónicos). Este es, según el Ministro de Hacienda, el país que encontrará “la paz”, un “país donde la agenda de inclusión financiera ha sido exitosa”.

 

El post acuerdo traerá consigo grandes posibilidades, según Cárdenas: “La paz no solo va a mejorar la calidad de vida de todos los colombianos, nos va a dar la seguridad, nos va a permitir que tengamos una sociedad en mayor armonía, una sociedad más prospera, una sociedad que al mismo tiempo va a lograr que podamos tener un país donde se protegen más todos los derechos humanos, además de eso la paz va a tener un gran rédito económico, un gran beneficio económico, nosotros tenemos cálculos de que con la paz el ingreso de los colombianos va a aumentar en como mínimo un 1% adicional por año por encima de lo que ha sido el crecimiento vegetativo del país en las últimas décadas”.

 

Los motivos por los que va a registrarse este crecimiento económico, de acuerdo al Ministro son: 1. vamos a poder aprovechar mejor sectores de la economía que han estado deprimido (sector agropecuario, turismo). 2. La paz va a permitir que haya más inversión, “Hay muchos inversionistas que están esperando que esto se dé para volcarse sobre Colombia, para venir a hacer inversiones sobre Colombia”. “¿Cuál es el papel del sistema financiero en todo esto?”, pregunta Mauricio Cárdenas.

 

En consonancia con López Obregón, el Ministro cree en financiarizar, en la utilidad de este sistema para irrigar recursos a las zonas afectadas por el conflicto (víctimas y desmovilizados), la utilidad del mismo sistema como asegurador del crédito de las personas, en sus palabras: “[...] la forma en la que podemos mejorar las condiciones de vida de millones de compatriotas que viven en zonas afectadas por el conflicto donde hay grandes necesidades económicas es asegurando el acceso al crédito [...] lo primero que tenemos que hacer en el proceso de implementación de los acuerdos de paz, de reivindicación de los colombiano en esa zona es ofrecerles crédito, convertirlos en sujetos de crédito en condiciones que sean atractivas [...], la agenda de paz es la agenda de acceso al crédito [...]”. Destacarlo, darle cada vez más importancia, buscar las respuestas del post conflicto en el sistema financiero, es la propuesta del Ministro de Hacienda y Crédito Público.

 

Julián Arévalo, asesor del alto comisionado de paz, boga por la modificación de las condiciones territoriales para evitar los ciclos de violencia en que nos hemos visto como sociedad. Para cerrar los ciclos de violencia hay que impulsar las transformaciones territoriales donde la ciudadanía juegue un papel fundamental. El asesor manifestó, “Aquí no se trata, como se dice en algunos textos, de llevar el Estado al territorio y de imponer cosas en ellos, sino que tiene que ser la ciudadanía la que activamente lidere estos cambios en los territorios”.

 

Lo dicho en La Habana, corresponde, según Arévalo, al “qué” de la implementación, pero es en las comunidades donde se decide el “cómo”, se está apostando a unas transformaciones en los territorios a partir de espacios de participación ciudadana. Se espera que esta participación ciudadana contribuya junto a los replanteamientos en la relación del Estado con los ciudadanos, de la misma manera que a la construcción de confianzas en los territorios a consolidar lo que ha sido denominado conceptualmente como “paz territorial”. Al menos en términos discursivos, esta posición proporcionaría la posibilidad de que los habitantes de los espacios de paz y reintegración decidieran sobre un eventual proceso de reintegración o no. Está por verse.

 

En la tarde del 19 de mayo, habló el analista político mexicano Alfredo Jalife Rahme. Se refirió al contexto financiero internacional al que se articulan los países latinoamericanos: “El mundo no sale de la crisis financiera de 2008. De la mano de los créditos internacionales están los intereses geopolíticos. En el mundo hay 13 bancos de Wall Street que controlan la mayor parte de las trasnacionales del mundo y a la vez controlan a los países en vías de desarrollo. Por eso cuando vemos de cuales instituciones llegan las ayudas para este acuerdo de paz, vemos que todas son manejadas por E.U; entendemos que la paz es patrocinada por ellos. Los países de Sur América están entrando en un neo-monroísmo neoliberal. Debido a la inexperiencia financiera, los países latinoamericanos pierden contra las potencias, y así seguirá siendo en un mundo regido por el modelo financiero, a menos que adquieran mejores conocimientos”.

 

También hizo lo propio con el sector financiero local en el periodo del post cont acuerdo: “El rol a desempeñar por parte del sector financiero es [debería] hacer veeduría por el buen uso de la riqueza nacional, evitar que continúe el enriquecimiento de la plutocracia, evitar que el dinero siga siendo manejado únicamente por la banca tradicional. En ese contexto de paz promotor de la inversión extranjera se corren grandes riesgos con el deterioro del patrimonio público porque, al fin y al cabo, lo que buscan al invertir es apropiarse de las empresas nacionales. En el caso de Ecopetrol, para poder solventar el déficit es necesario que vendan parte de sus activos, la joya de la corona: Refinería de Cartagena. y obviamente la minería, especialmente el oro y de igual forma la agricultura”.

 

Serias preguntas del analista mexicano a la tesis de la bancarización y financiarización en sectores emergentes y zonas de paz propuestos por empresarios y el Gobierno colombiano, realidad que pretende ser incuestionable, estrategia univoca e irrefutable para el crecimiento económico y el desarrollo en los años venideros. Pero, opina Jalife que la naturaleza del sector financiero es predatoria, están acostumbrados a ganar el mayor margen, acumular excesivamente, a crecer indefinidamente, y así seguirá siendo en cualquier otro periodo y en cualquier otro contexto donde tengan participación.

 

El Representante a la Cámara por el Polo, Alirio Uribe, hizo algo de memoria. Citando a Joseph Stiglitz –Premio Nobel de economía se cuestionó: “¿Cómo es posible que en Colombia, en el marco de un conflicto armado, se mantuviera una tasa de crecimiento del PIB del 5 por ciento. Tuvimos un modelo de desarrollo criminal, el crecimiento económico se daba de la mano de la violencia del desplazamiento, del asesinato, de la violación de mujeres, de masacres; un modelo de desarrollo de la mano de la violencia y del despojo. [...] el sector financiero tuvo, durante eta época de conflicto utilidades billonarias, de ahí que los índices Gini para medir la desigualdad en la distribución de la tierra y de la riqueza sean mayores del 50 por ciento”. El modelo económico colombiano está centrado en la extracción de materias primas, la concentración del sector agroindustrial y en la financiarización de la economía”.

 

El mismo sector económico que pretenden argumentar como el redentor del post acuerdo, fue el que se enriqueció por cuenta del sufrimiento de los colombianos. Así lo ilustró Uribe: “Se creó un concepto de banca central pensando en la inflación y no en la creación de empleo; en un esquema para aumentar las tasas de interés, no para incrementar el poder adquisitivo de los colombianos, sino para aumentar la rentabilidad financiera de los bancos. Allí se hicieron reformas a la salud para hacer del derecho a la salud y a la seguridad social un negocio jugoso para el sector financiero”.

 

León Valencia, analista político e investigador, también hizo presencia en el foro financiero convocado por la Uneb. Valencia no se refirió al sector financiero, manifestó sentirse contento porque los sindicatos del sector financiero hayan llegado a la conclusión de que va a haber un acuerdo de paz, de que es importante empezar a hablar de post conflicto, que es importante hablar de futuro. Sin embargo hizo duras críticas al sindicalismo colombiano: “Nosotros hicimos una investigación sobre el sindicalismo asesinado: 2.800 sindicalistas, gente vinculada al sindicalismo muerto en este conflicto, asesinado en este conflicto. En los años 90 y a principios de este siglo la Escuela Nacional Sindical hizo la estadística, teníamos, nosotros, los sindicalistas colombianos, el 63% de los sindicalistas muertos en el mundo. Es una vergüenza para le país, pero es una vergüenza para el sindicalismo que no sea interlocutor de las negociaciones de La Habana, es una vergüenza eso que no sea un interlocutor privilegiado, que no haya estado presente para reivindicar la memoria de todos los que han muerto en el sindicalismo colombiano, que solo se haya dispuesto a construir la memoria del sindicalismo en Colombia”.

 

Además recordó otros de los objetivos de los sindicatos: “Tenemos derecho a construir democracia, a participar en política, tenemos derecho a ser algo distinto en este país. Esa es la causa principal de las muertes, pero ¿eso no está ligado a la lucha sindical? ¿Acaso la lucha por la democracia no es una lucha sindical? ¿Acaso la lucha sindical es una lucha solo por los salarios? No, la lucha por la democracia es la principal tarea del sindicalismo, la participación política es la principal tarea del sindicalismo, ahora en el post conflicto hay que salir a ganarle a la ultraderecha el plebiscito, hay que salir a ganarle la refrendación, a construir partido político a las guerrillas que vienen a la vida civil”.

 

 
La realidad en pugna.

 

Entre las lecciones del Primer Foro Nacional Financiero por la Paz desarrollado en Bogotá se encuentra el reconocimiento del periodo del post acuerdo como un periodo histórico al que estamos a punto de desembocar, periodo con realidades en pugna por la contraposición de posiciones que versan sobre la estrategias que deben implementarse para reconfigurar escenarios locales cuando comiencen a implementarse los acuerdos de La Habana y posiblemente los propios con la guerrilla del Eln.

 

La estrategia del Gobierno y de sectores afines es clara: su punta de lanza, la profundización de la bancarización y financiarización del país a partir de la penetración en zonas esquivas al capital financiero, el incremento de los negocios de la banca a partir de la proliferación de créditos blandos en el escenario del post acuerdo, el neoliberalismo económico y político basado en la trasferencia de responsabilidades sociales a los ciudadanos y el subsecuente apoyo a las estrategias de emprendimiento en los mismos.

 

Por otra parte se anteponen a este discurso los de quienes hacen memoria de las responsabilidades, así como explican el funcionamiento y las ambiciones propias del funcionamiento del sector financiero local, regional y mundial. La alternativa al paradigma de la bancarización y financiarización se encuentra en la cooperativización, en la proliferación de las economías solidarias, en una mayor participación de las asociaciones sindicales en la construcción de paz y país.

 

Estrategias contrapuestas que no parecen querer negociar axiomas y fundamentos. La diferencia de poderes y de intereses es evidente entre las posición del Gobierno y la posición de Ong, cooperativas, sindicatos, académicos, políticos y analistas. Postura que tiene la ventaja evidente de construir una alternativa sobre el reconocimiento de los vicios intrínsecos al funcionamiento del sistema financiero nacional (corresponsable del conflicto armado en Colombia), el mismo que ahora pretende usarse para solucionar las conflictividades sin depurar los algoritmos de sus operaciones de ganancia y acumulación.

 

 

 

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Miércoles, 18 Mayo 2016 06:42

Crisis y mutaciones del capitalismo

Crisis y mutaciones del capitalismo

La crisis global que explota en 2007 no es un pequeño tropiezo en la historia del capital. Es un terremoto de magnitud inusitada que alterará las formas de organizar la producción y el consumo para siempre. Las transformaciones que le están asociadas tocan las estructuras del Estado y de la plataforma de acumulación de riqueza que han caracterizado el movimiento del capital desde hace más de 200 años.


El anterior podría parecer un enunciado aventurado. Después de todo, la historia que nos cuentan los economistas tradicionales, en sus diversos colores, desde los más conservadores hasta los que visten el ropaje del llamado keynesiano, la crisis no es más que el resultado de una desafortunada combinación de eventos, casi un accidente. Para los conservadores la crisis se genera por errores en el manejo de la política económica. Por ejemplo, en Estados Unidos este grupo sostiene que fueron las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac (patrocinadas por el gobierno) las que precipitaron la crisis de las hipotecas sub-prime. Y aunque los datos desmienten esta tesis, el dogma del mal gobierno se perpetua. El corolario es que no hay nada malo con el capitalismo.


Para los keynesianos y acompañantes, la raíz de la crisis se encuentra en una deficiente demanda agregada. Por ejemplo, economistas como Brad Delong y Joseph Stiglitz sostienen de manera explícita desde 2009 que la débil demanda agregada global es la causa fundamental de la crisis.


Los argumentos en contra de la austeridad fiscal van en la misma dirección. Las ganancias de los capitalistas dependen entonces de que los trabajadores gasten más. El estancamiento de los salarios es nocivo para el proceso de inversiones y cuando eso sucede el Estado debe entrar al quite estimulando la demanda. En la parte baja del ciclo económico, cuando las familias ahorran más y gastan menos, los keynesianos sostienen que el gobierno debe gastar más. La austeridad agrava el problema de la deficiente demanda agregada.


Pero la falta de confianza es otro problema: con la incertidumbre los agentes prefieren no despegarse de su dinero. Por eso se necesitó una postura heterodoxa en materia de política monetaria. Pero como no ha dado el resultado esperado, la interpretación keynesiana es que esa postura no ha restaurado el crecimiento porque se llegó al límite de tasas de interés cero.


Olvidan que el mismo keynes manifestó serias dudas sobre la efectividad de una política monetaria no convencional. La incertidumbre sobre el futuro devenir de la economía, señaló en su Teoría general en 1936, será el factor determinante y no habrá política monetaria que la pueda cambiar. De todos modos los economistas keynesianos y algunos neoclásicos que les acompañan en una parte del razonamiento insisten en la necesidad de mantener una política de flexibilidad monetaria no convencional.


Muchos llegan hasta el grado de proponer que se autorice el despegue del helicóptero monetario. Esta es una vieja idea que implica inyectar el influjo de dinero directamente al público, como manera de incentivar la demanda agregada. Por ejemplo, en una versión extrema esto implicaría acreditarle directamente en sus cuentas a la población una cierta cantidad de dinero. Pero después del festín de sobrendeudamiento que acompañó a la crisis, lo más probable es que los agentes busquen usar ese dinero extra para pagar deudas y no para irse de compras.


Frente a la narrativa de la deficiencia de la demanda agregada comienza a surgir una interpretación distinta basada en los datos sobre el desempeño de las economías capitalistas en los últimos 50 años. Varios investigadores han demostrado que en los casos de las fuertes recesiones de 1974-75 y 1980-82 en Estados Unidos, la relación salarios reales/tasa de ganancia se mantuvo en niveles altos. Es decir, la recesión no habría sido provocada por una caída de los salarios con respecto a la tasa de ganancia, sino al contrario. El trabajo de referencia es de Guglielmo Carchedi y Michael Roberts, y su conclusión choca de frente con la interpretación sobre las raíces de la crisis que ya se ha convertido en una especie de narrativa dominante.


Lo anterior no significa que la demanda agregada no ha sido deficiente. Es un hecho que el crecimiento de los salarios reales se estancó desde principios de la década de los años 1970. Pero hay una pregunta que el análisis convencional prefiere ignorar: ¿por qué dejaron de crecer los salarios a partir de esos años? La hipótesis más fuerte es que la caída en la tasa de ganancia que experimentó el capital desde los años 60 llevó a una ofensiva en contra del trabajo. Eso se tradujo en una acometida en contra de sindicatos y en un endurecimiento anti salarial.


Pero todavía queda otra pregunta fundamental. ¿Por qué cayó la tasa de ganancia? Esta es la interrogante más importante, la Robert Heilbroner consideraría esencial para abordar una reflexión sobre la lógica del capitalismo y las mutaciones que vendrán en el futuro cercano. Regresaremos sobre este tema.


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Miércoles, 04 Mayo 2016 07:12

Raíces de la crisis y de la gran recesión

Raíces de la crisis y de la gran recesión

En un artículo reciente, el economista en jefe del Fondo Monetario Internacional, Maurice Obstfeld, confiesa que el panorama económico global le parece difícil de entender. El funcionario examina las causas y efectos del colapso en los precios del petróleo y pregunta: ¿por qué los bajos precios del crudo no han sido un estímulo para la economía mundial? Su respuesta y análisis son evidencia de los limitados alcances de la teoría económica convencional para entender la crisis y la dinámica macroeconómica del capitalismo contemporáneo.


A partir de junio del 2014 el precio de petróleo sufrió una caída de más de 60 por ciento (unos 70 dólares estadunidenses). Pero en ese lapso se siguió frenando el crecimiento de las principales economías del planeta. Obstfeld señala que esa combinación (precios de crudo a la baja y estancamiento) ha confundido a los economistas del FMI.


En el pasado los cambios bruscos en el precio del crudo siempre han tenido efectos contracíclicos: cuando hay incrementos en esos precios, el crecimiento se frena y viceversa. Según Obstfeld los precios bajos debieran conducir a menores costos de producción y mayores niveles de actividad, mayor contratación de fuerza de trabajo y menor inflación. Lo que sucede es que los economistas del FMI se quedaron con las explicaciones superficiales de la estanflación, es decir, de la coexistencia de estancamiento con inflación, que marcó la década de los años 1970. La tesis estándar sobre aquél episodio es que los altos precios del crudo se tradujeron en altos costos de producción, reducción del nivel de actividad y altos precios para cubrir los costos crecientes.


Por eso los economistas del Fondo siempre han pensado que una reducción en el precio del principal insumo energético debería estar actuando como un poderoso estímulo económico. Y sin embargo la reducción de precio coincide con la actual fase de lento crecimiento. Pregunta Obstfeld: ¿cómo es eso posible?


La explicación la encuentra en el límite cero de la tasa de interés. Hoy los bancos centrales ya no pueden reducir más la tasa de interés (aunque Obstfeld prefiere ignorar el tema de la tasa de interés negativa) y la reducción en la inflación debido a la disminución de costos de producción tiene un efecto inesperado porque provoca un aumento en términos reales de la tasa de interés. Según Obstfeld eso comprime la inversión y la demanda y contrarresta el efecto de la disminución de costos. De manera simétrica, dice Obstfeld, el aumento de precios del petróleo podría tener un efecto expansivo al reducir la tasa real de interés.


En pocas palabras, para los economistas del FMI el nuevo villano es el límite cero de la tasa de interés. Esto estaría provocando el efecto perverso de que el descenso en los precios de crudo no actúa como un estímulo para la actividad económica. Y si los bajos precios de petróleo persisten podríamos ver un tsunami de quiebras en las empresas petroleras que apostaron a que los precios altos se mantendrían por largo tiempo, lo que podría dislocar todavía más al sector financiero. Obstfeld concluye que se necesita un apoyo a la demanda (vía la política fiscal), además de introducir más reformas estructurales (el tema de siempre en el FMI).


Son muchos los economistas que insisten hoy en las dificultades que entraña el límite cero de la tasa de interés. Lo cierto es que después de siete años de tasas de interés cercanas a ese límite la economía mundial no sólo no puede recuperarse de la crisis, sino que parece querer instalarse en un estancamiento secular. Como dice Thomas Palley, ahora resulta que el problema de las economías capitalistas es el del límite cero de la tasa de interés, como si todos los problemas estructurales del capitalismo no tuvieran nada que ver con el estancamiento.


En realidad, esta discusión ignora un punto fundamental: las economías capitalistas caminan por un sendero de contracción inexorable de su ritmo de crecimiento desde hace ya varias décadas. Esto es algo que se puede comprobar fácilmente con cualquier serie de datos. Lo más importante es que este proceso ha venido acompañado de una tendencia a la baja en las tasas de rentabilidad sobre el capital invertido. Los estudios de Michael Roberts, Andrew Kliman y Peter Jones, por ejemplo, revelan que la tasa de ganancia (calculada a costos históricos) pasó de 45 por ciento, su nivel más alto en 1948, a 32 por ciento en 2011. Esta tendencia histórica a la baja ha tenido un efecto importante sobre la inversión porque en una economía capitalista el factor determinante clave de la inversión es la rentabilidad. Y esto es lo que explica la tendencia inexorable hacia el estancamiento.


Desde esta perspectiva, ni la inestabilidad financiera, ni la desigualdad o el subconsumo son lo que explica la crisis de 2008. Y si bien la deflación y la austeridad son factores importantes detrás de la extensión de la gran recesión, la crisis y su profundidad se explican por las contradicciones intrínsecas del capitalismo. Sin duda el régimen neoliberal ha intensificado algunas de estas contradicciones, pero las raíces de la crisis son más profundas.


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Los papeles de Panamá de Vargas Llosa: lavado neoliberal imperfecto en los paraísos fiscales

Existe un proverbio árabe inigualable: quien tiene la casa de vidrio no arroja piedras.

El grave problema de los propagandistas del depredador modelo neoliberal global en América Latina (AL) es su desbocado moralismo en la política y en las finanzas, como el controvertido escritor de doble nacionalidad –español-peruano– Mario Vargas Llosa (MVL), de 80 años, quien fue atrapado in fraganti con vergonzantes cuentas espurias en los paraísos fiscales, de acuerdo con los papeles de Panamá (http://goo.gl/r5CwTo).


Mas allá de su frivolidad exhibicionista (http://goo.gl/x8LiAL) y su sicopatológica afición por la tauromaquia zoocida, su grave defecto radica en que usa sin discriminación su Nobel de Literatura como blindaje para difundir sus fétidas posturas neoliberales/racistas/fascistas y pro-israelíes a ultranza, confundiendo sus imaginativas novelas con su política que injuria el nacionalismo de la mayor parte de la población despojada de AL, inmiscuyéndose en la política interna de México en forma contradictoria (la dictadura perfecta de su hoy cómplice neoliberal Salinas).


El furibundo globalista y antinacionalista está muy vinculado al sionismo financierista jázaro y al fascismo universal: recibió el Premio Jerusalén (sic) de manos del ex primer ministro Ehud Olmert (http://goo.gl/nBS5kV), hoy encarcelado por corrupción en Israel, además del Irving Kristol Award del ultrafascista American Enterprise Institute (AEI).


El neoconservador straussiano Irving Kristol fue uno de los principales ideólogos de las aventuras militares de Baby Bush y Dick Cheney en Irak y Afganistán, al unísono de Tony Blair y José María Aznar López.


Mas allá del cobarde puñetazo que asestó al Nobel García Marquez, hoy la fecunda obra literaria de MVL sucumbió a la deshonra pública y al lavado de dinero trasnacional en los paraísos fiscales.


La aplicación de la moralidad republicana en asuntos políticos y financieros exige que sea universal y sin excepciones ni decepciones financieristas singulares, como es el notable caso de MVL, cuyos aliados neoliberales en España también apestan: el sulfuroso ex presidente José María Aznar López y su lavado con los fondos buitres Cerberus(http://goo.gl/4Lw5ym) y la mega-corrupción de José Antonio Sola (http://goo.gl/TNkyOO), portavoz del mefítico Partido Popular en abrupta degradación (http://goo.gl/thD4p0).


Según Ap, “uno de los documentos filtrados de una firma de abogados panameña (nota: Mossack Fonseca http://goo.gl/oInZiQ) revela que MVL y su segunda ex esposa Patricia Llosa (la primera fue Julia Urquidi) aparecieron como accionistas en una compañía de las Islas Vírgenes Británicas durante un mes (sic) en 2010”, en la fantasmagórica Talome Services Corp. No aparece el valor de dichas acciones.


¿Fue en pago a sus servicios propagandísticos en favor del neoliberalismo global en AL?


¿Tendrá cuentas mancomunadas con su primera esposa, Julia Urquidi, en otros paraísos fiscales?


Un día antes de la cuantiosa gratificación con el Premio Nobel, que asciende a más de un millón de dólares, en forma mafiosa desaparecieron los nombres del polémico novelista y de su segunda ex esposa. ¿El Premio Nobel de Literatura fue también otra gratificación selectiva por servicios en favor de la desregulada globalización financierista?


¡La mafia global a lo que da!: dos rusos innominados sustituyeron al mancillado escritor y su entonces mujer.


Lo interesante radica en la triangulación fiscal en España y en otros países cuando, por lo visto, cierto tipo de escritores propagandistas del neoliberalismo global también blanquean mediante trasnacionales “literarias (http://goo.gl/RfQc13)”.
El autor de La ciudad y los perros se ha visto empapado por el escándalo de los papeles de Panamá, que en forma desvergonzada considera que fue un pequeño (sic) malentendido.


Mediante el pequeño malentendido, MVL y su segunda ex esposa “estuvieron muy cerca (sic) de controlar la compañía Talome Services Corp gracias al intermediario Dave Marriner, directivo de la compañía holandesa Pan-Invest Management, con sedes en otros dos paraísos fiscales: Chipre y Luxemburgo (http://goo.gl/1SFKqf)”.


Al locuaz MVL no le falta verborrea: después de arremeter contra el periodismo amarillo (sic), desde su cómodo periodismo justifica que las políticas fiscales expropiatorias incitan a la evasión y hace la apología de los paraísos fiscales de Panamá y Suiza, que han progresado (sic) gracias al lavado fiscal.


En otra de sus alucinantes justificaciones aduce que nunca puso “un dólar en esa empresa y nunca hubo el menor movimiento económico (http://goo.gl/knGY3V)”. ¡Ajá!


También ironizó, al máximo de su ultrajante cinismo, que está acostumbrado a recibir golpes bajos, por cierto, muy menores a los que suele propinar sin recato.


Extraviado en su fecunda imaginación literaria que choca con la cruda realidad, siendo un zelote neoliberal, MVL ignora cómo funciona su lavado en cuatro paraísos fiscales en los que movió sus cuantiosos capitales, sin saberlo: Panamá, Islas Vírgenes Británicas, Chipre y Luxemburgo. ¡Si de eso se trata el criminal modelo blanqueador neoliberal!


Su neoliberal Fundación para la Libertad resultó una “Fundación para el Blanqueo (http://goo.gl/74kpO0)”, mientras su polémico intermediario David Marriner contradice a MVL: “cuando adquirimos la compañía (nota: Talome Services Corp) lo hicimos (sic) con el requisito de que mis clientes (¡sic!) fuesen accionistas directos (http://goo.gl/pByIE4)”. Tales clientes evasores fueron MVL y su segunda ex esposa.


El peor estigma del innoble Nobel MVL, más allá de su eviscerada retórica farisea, es que se quedó sin discurso moral pontificador, como ha sucedido con sus tres aliados en el “México neoliberal itamita (http://goo.gl/pbsTSP)”:1. Un presunto narcolavador de Banco Santander (http://goo.gl/Dz5lRV), capturado en las redes de los papeles de Panamá (http://goo.gl/oLqcyL)”; 2. El efímero canciller foxiano Castañeda Gutman y sus vínculos con el cártel del Golfo mediante el fraudulento Banco Stanford en el paraíso fiscal de Antigua (http://goo.gl/kEtQIj), y 3. Otro propagandista neoliberal del salinismo/zedillismo alquilado para propalar mendacidades (http://goo.gl/3s9kkr).


La hoy pareja sentimental de MVL, la filipino-española Isabel Preysler –ex modelo y asidua socialité de ¡Hola!, además de ex esposa del cantante Julio Iglesias– , lleva tres matrimonios, entre ellos con el ministro de Finanzas de España, Miguel Boyer, acusado de fraude con Ibercorp (http://goo.gl/vvalx5).


Todo lo que rodea a MVL es realismo puro metaliterario: sus aliados en AL/México neoliberal itamita y su triangulada megacorrupción con España y los cuatro paraísos fiscales, donde quizá Isabel Preysler juegue un importante papel de bisagra financierista trasnacional y transatlántica que todavía no ha sido investigado a fondo. ¡La tríada imperfecta de frivolidad, lavado y propaganda neoliberal metaliteraria!


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Miércoles, 20 Abril 2016 07:00

Recesión global: signos de recaída

Recesión global: signos de recaída

La crisis financiero-económica es como un organismo que respira, se mueve y se transforma cada día. Con esas mutaciones, las perspectivas que aguardan a la economía mundial también cambian constantemente. Las que comienzan a dibujarse para los próximos años no permiten hacer pronósticos positivos. ¿Será este 2016 el año de la recaída y de la recesión global?


En días pasados el Fondo dio a conocer su Informe sobre estabilidad financiera mundial. El Fondo identifica tres fuentes de tensión que han empeorado durante los últimos seis meses. La primera consiste en un riesgo macroeconómico de menor crecimiento, mayor incertidumbre y su efecto negativo sobre las expectativas sobre inversiones. Lástima que el FMI no saca la primera lección sobre esto: que debería concluir su enamoramiento con los dogmas neoliberales en el terreno de la política macroeconómica.


La segunda fuente de tensión proviene de la caída en los precios de las materias primas durante los últimos cuatro años. Aquí pesan mucho las preocupaciones sobre la economía en China y su impacto sobre los mercados emergentes y economías desarrolladas. Aquéllas enfrentan una combinación desagradable de freno al crecimiento, endurecimiento de las condiciones en los mercados financieros y creciente volatilidad en los flujos de capital. Éstas (por ejemplo Alemania) ya sufren reducciones significativas en sus exportaciones.


La tercera causa de tensiones es la falta de credibilidad sobre las políticas macroeconómicas. El escepticismo sobre la efectividad de la política monetaria está alimentado por el hecho de que las posturas llamadas no convencionales (flexibilidad monetaria y tasas cero y hasta negativas de interés) no han tenido un efecto decisivo para sacar al mundo de la globalización neoliberal de los efectos de la hecatombe de 2008.


El informe sobre estabilidad financiera concluye que las cosas podrían mejorar si los países avanzados resuelven los principales problemas heredados de la crisis. Uno de ellos es el de la situación de los bancos que enfrentan, entre otras cosas, una abultada cartera de préstamos y el exceso de capacidad instalada (es decir, hay demasiados bancos). En realidad, ese problema no fue generado por la crisis, sino que proviene de tiempo atrás y es más bien una causa de la crisis financiera.


En cuanto a los mercados emergentes, el FMI reconoce que han sido duramente golpeados por el fuerte descenso en los precios de materias primas y por el endeudamiento que acompañó los años de auge. Pero según el FMI la prudente acumulación de reservas es lo que ha permitido a algunas de estas economías salir adelante. Lo que no dice el Fondo es que su definición de reservas incluye la colocación de fondos de corto plazo (inversiones de cartera) que no son otra cosa que una forma de endeudamiento. Por eso la volatilidad en los flujos de capital no solamente socava las posibilidades de recuperación de los mercados emergentes, sino que genera las condiciones de las crisis financieras crónicas que presenciamos durante la década de los años 1990.


Además de los problemas identificados por el Fondo se yerguen varios factores monumentales que podrían ser la principal causa de una nueva recesión global. Uno de ellos es el hecho de que los salarios siguen estancados en Estados Unidos y en Europa. Esto se acompaña de una contracción en la producción manufacturera en Estados Unidos (y un freno en las ganancias de las principales ramas de la industria manufacturera).


El otro gran problema tiene que ver con el efecto de contagio que trae aparejada la caída en los precios de materias primas. Esta evolución desfavorable en esos precios tiene repercusiones importantes en el sector financiero debido a varios mecanismos de transmisión. Muchas de las industrias en el sector petrolero estadunidense a partir de la fractura hidráulica (fracking) están en bancarrota y sus fuentes de financiamiento recibirán un duro golpe. El desplante de Arabia Saudita en la reunión en Doha la semana pasada permite pronosticar una época larga de precios bajos para el crudo, lo que también va a empeorar la situación de ese sector en Estados Unidos y su impacto sobre un sector financiero que ya sufre un grado significativo de estrés.


Hay que tomar en cuenta que el endeudamiento es lo que sigue explicando buena parte del poco crecimiento que ha experimentado la economía global. Hoy los precios de los activos financieros y de los bienes raíces en una economía como la de Estados Unidos ya no pueden mantenerse al alza por el efecto de los ingresos y de la expansión del PIB. Lo que los ha mantenido a flote es la política monetaria flexible, pero ahora que la Reserva Federal ha comenzado a incrementar la tasa de interés, los precios de esos activos comienzan a gravitar hacia la baja movidos por las fuerzas de la deflación. Es decir, estamos presenciando el final de un súper ciclo de endeudamiento y las consecuencias no serán agradables.
En síntesis, el conjunto de señales e indicadores apunta hacia una nueva recesión este año.


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Se complica la situación de Macri por revelaciones de Los papeles de Panamá

Con el paso de los días el presidente argentino, Mauricio Macri, de la derechista alianza Cambiemos aparece cada vez más complicado y ahora suman cuatro empresas offshore, en las que figura en distintos cargos y por lo menos 20 de sus allegados, entre ellos ministros y diputados también aparecen en los listados de los documentos de Los Papeles de Panamá.


El periodista del diario La Nación, Hugo Alconada Mon, quien investigó Los papeles de Panamá declaró ante el juez Sebastián Casanello que podría existir una cuarta sociedad offshore del presidente bajo el nombre de Macri Group Corporate, creada en Panamá, el 25 de noviembre de 2008, con Franco Macri (padre del mandatario) como presidente y miembro del directorio.


El padre del presidente figura con siete sociedades y su hermano Gianfranco cuenta con 8 firmas activas en Panamá en varias de las cuales figura también el gobernante. La mayoría de las empresas fueron constituidas dos días después de que Maricio Macri asumió como jefe de gobierno porteño en 2007.


Además de los nombres de funcionarios macristas ya conocidos como Daniel Angelici, presidente de Boca y operador judicial de Cambiemos; figuran Gerónimo Momo Venegas, líder sindical; el empresario Nicolás Caputo, beneficiado por el mandatario; Darío Lopérfido, ministro de Cultura porteño; Jorge Macri, alcalde de Vicente López; Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Néstor Grindetti, intendente de Lanús.


También aparecen Carlos Augusto Lo Turco, subsecretario del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas (presidente y director de Marbira SA); Jesús María Silveyra, subsecretario de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agroindustria y secretario y director de Trafimex SA Holding Corporation.


También están salpicados en este este escándalo Clarisa Lifsic, secretaria de Promoción de Inversiones del Ministerio de Comunicaciones (directora en cuatro empresas radicadas en Chipre desde mediados de los 90, de las cuales tres continúan activas: Ofsett Investments Limited, Emerging Ukranian Limited, Ukranian Dolphin Limited y Prior Investments Limited.


Hugo Darío Miguel, del Ministerio de Comunicaciones de Comunicaciones (tesorero y director de la empresa TESACOM Panamá SA); Jorge Braulio Norverto, subsecretario de Ciberdefensa en el Ministerio de Defensa, (socio de la firma La Jotabe, LLC, en el estado de Florida, Estados Unidos; Maria Paula Schiappapietra, del Ministerio de Desarrollo Social (titular de la empresa actualmente inactiva Los Didis, radicada en Florida); el diputado nacional Waldo Wolff; Daniel Ivoskus, diputado bonaerense, y otros aparecen en Los papeles de Panamá.


El escándalo de las sociedades en paraísos fiscales ha golpeado fuerte al primer gobierno derechista que llega al poder por elecciones en este país.


La primera empresa, descubierta en los Panamá, Fleg Trading Limitada, de Bahamas, tiene a Mauricio Macri, su hermano Mariano y a su padre como directores. Luego salió a la luz Kagemusha S.A., de Panamá, y por último fue presentada en el programa de televisión Economía Política Opalsen S.A., sociedad uruguaya por la que el presidente fue procesado por evasión impositiva.


Por otra parte, Ramón Fonseca Mora, socio fundador de la firma Mossack Fonseca del la que el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación divulgó 11.5 millones de documentos, acusó que Paul Singer, el dueño del fondo buitre MNL, de pagarle al periodista Jorge Lanata -quien se dedicó a presentar denuncias falsas durante contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante el gobierno del Frente para la Victoria. Dijo al diario La Estrella de Panamá –que citan varios portales locales- que Singer lo presiona desde hace años para que entregue información que pudiera relacionar al empresario procesado Lázaro Báez con Fernández Kirchner “para perjudicar su imagen. A tal punto habría llegado la extorsión, que hasta se vería involucrado el periodista Jorge Lanata”.

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Banco JP Morgan/Chase y EU convirtieron a Panamá en paraíso narcofiscal: desde el general Noriega hasta Mossack Fonseca

Antecedentes: Según la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés), Panamá rompió con España en 1821 y se unió a la República de la Gran Colombia, constituida además por Ecuador y Venezuela.


Cuando la República de la Gran Colombia fue disuelta en 1830, Panamá permaneció como parte de Colombia y con el apoyo (¡supersic!) de Estados Unidos (EU), Panamá se separó de Colombia en 1903 y firmó de inmediato un tratado con EU para permitirle la construcción de un canal, otorgándole soberanía (sic) a EU sobre una franja de territorio a los dos lados de la zona del Canal de Panamá, que fue construido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadunidense entre 1904 y 1914.


Hechos: La situación del país centroamericano/caribeño –75 mil 420 km2 (equivalente a Zacatecas) y una población de 3.6 millones– es estratégicamente privilegiada: es bioceánica y conecta a Sudamérica con Norteamérica.


Cien años más tarde, dos competidores geoeconómicos, EU y China, son los principales usuarios del canal, que inició su proyecto de expansión en 2007 y deberá ser completado este año a un costo de 5 mil 300 millones de dólares: entre 10 y 15 por ciento de su PIB, lo cual duplicará su capacidad.


Según la CIA, su vigoroso desempeño económico no se ha traducido en una prosperidad ampliamente compartida, ya que Panamá ostenta el segundo peor (sic) ingreso de distribución en Latinoamérica: cerca de una cuarta parte de la población vive en la pobreza.


Obvio: el narcolavado y la evasión fiscal de los paraísos fiscales no fueron diseñados para beneficiar a sus poblaciones, sino primordialmente a los banksters de Wall Street y La City.


Ed Vulliamy, del rotativo británico The Guardian, señala que a principios del siglo XX el “Estado panameño fue originalmente creado para funcionar en representación de los ricos y egoístas de este mundo (http://goo.gl/Lyv3qf)”. A juicio de Vulliamy, Panamá fue creada por EU debido a puras razones comerciales egoístas cuando se percibía la inminente caída de Gran Bretaña (GB) con su gran imperio global y el ascenso del nuevo imperio estadunidense.


El escritor Ken Silverstein desmonta en Vice a la blanqueadora firma legal Mossack Fonseca que “trabaja (sic) con oligarcas, narcolavadores y dictadores”: los vehículos de escape de los banqueros asaltantes (http://goo.gl/xZLkvR). La pestilente firma legal Mossack Fonseca fue fundada en Panamá por el alemán Jürgen Mossack y el panameño Ramón Fonseca.


El novelista y hoy narcolavador Ramón Fonseca –otro novelista, el propagandista neoliberal Mario Vargas Llosa fue atrapado in fraganti en Los papeles de Panamá– fue consejero ministro del presidente Juan Carlos Varela y presidente (sic) del Partido Panameñista en el poder: puestos a los que renunció por su vinculación con el lavado brasileño Petrolao-Operation Car Wash.


Fonseca se graduó en la London School of Economics. ¡La fétida conexión británica! El padre de Jürgen Mossack proviene de las filas nazis y ofreció sus servicios a la CIA para espiar a Cuba. Luego Jürgen trabajó de abogado en Londres (¡supersic!) antes de regresar a Panamá a montar su fétida firma legal, con oficinas en 44 países, que blanquea en varios paraísos fiscales: Bahamas, Chipre, Hong Kong, Suiza, Jersey, Luxemburgo y las Islas Vírgenes Británicas (sic) y, en forma perturbadora, en EU (sic), específicamente en Wyoming, Florida y Nevada.


Por cierto, en uno de mis viajes a Luxemburgo descubrí el narcolavado del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, lo cual valió mi expulsión de una publicación local. ¡Hilarante!


En forma aterradora, Silverstein denuncia que la firma Truman Used Auto Parts en Kansas City y Missouri movían dinero para Al Qaeda. ¡Superuf! Silverstein afirma que en 1903, Theodore Roosevelt creó al nuevo país de Panamá en “representación de varios grupos bancarios de EU, entre ellos JP Morgan (nota: todavía no se fusionaba con el Chase de los Rockefeller) nombrado su agente fiscal oficial. ¡No, bueno!


Hoy Panamá es uno de los principales centros financieros del mundo y cuenta con más de 110 bancos (más que el “México neoliberal itamita”) y a partir de los años 70 se posicionó como un paraíso de narcolavado y evasión fiscal, donde el secreto bancario es de rigor, lo cual atrajo las cuentas espurias de tres tiranos: el filipino Ferdinand Marcos, el haitiano Baby Doc Duvalier y el chileno general Augusto Pinochet Ugarte.


El negocio del narcolavado cobró auge cuando el general Manuel Noriega arrebató el poder en 1983 y se asoció con el cártel de Medellín. Noriega, uno de los instrumentos criminales del nepotismo dinástico de los Bush, se encontraba en la nómina de la CIA y cayó de la gracia de EU cuando se opuso al derrocamiento del gobierno sandinista en el vecino Nicaragua, lo cual desembocó en la invasión de los marines en 1989 y restituyó el poder a las añejas élites bancarias herederas del legado de JP Morgan.


Se recuerda que hoy JP Morgan-Chase es el banco que concentra la mayor cantidad de los especulativos derivados financieros que operan justamente desde los paraísos fiscales del G-7.


Silverstein comenta que Nevada se ha convertido en el centro de operaciones de especuladores, bandidos de trasnacionales, evasores fiscales y estafadores de Internet. Los banqueros esclavistas Rothschild, que controlan al maligno megaespeculador George Soros, establecieron un paraíso fiscal multimillonario en Reno (Nevada).


Andrew Penney, director de Rothschild & Co., se refocila que EU sea ahora el mayor paraíso fiscal del mundo (http://goo.gl/TfaY2i). Por cierto, el prófugo israelí-mexicano-beliceño David Nanes Schnitzer, ex presidente de Stanford Group México, fue detenido en Belice, otro paraíso fiscal, por un supermillonario fraude perpetrado a 3 mil 500 mexicanos.


El breve ex canciller foxiano Castañeda Gutman, vinculado a George Soros, formó parte del Consejo de Administración de Stanford que blanqueaba al cártel del Golfo, según la Oficina Federal de Investigaciones de EU (FBI, por sus siglas en inglés) (http://goo.gl/XHc6aG).


Panamá se jacta de tener el mayor crecimiento económico de todo el continente americano: el año pasado fue de 6 por ciento, con un PIB de 82 mil 180 millones de dólares y un per cápita de 20 mil 900 dólares (superior al de México).


Según Nicholas Shaxson, autor del libro Islas del tesoro: paraísos fiscales y los hombres que robaron al mundo (http://goo.gl/T0VMie), GB opera una red global de territorios ultramar y dependencias de la Corona que incluyen algunos de los mayores paraísos fiscales. Ya hasta Alemania amonestó a GB por su excesivo lavado en los paraísos fiscales, del que no se salva su vilipendiado primer ministro, David Cameron.


Conclusión: Después del lanzamiento de la bomba atómica financiera de Los papeles de Panamá –operado por EU y sus antenas: USAID, Fundación Ford y George Soros (http://goo.gl/WmGfLa)– es probable que Panamá sea sacrificada en el altar de los banksters de Wall Street, quienes necesitan redireccionar los 40 billones de dólares esparcidos en más de 50 paraísos fiscales que controla el G-7, para llenar sus agujeros negros financieros cuando han empezado a estallar sus especulativos derivados financieros. Se trata de un reflujo masivo de capitales operado por los bank sters de Wall Street.


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Viernes, 08 Abril 2016 08:00

Viejos y nuevos paraísos

Viejos y nuevos paraísos

La difusión de los “papeles de Panamá” se convirtió en un tsunami informativo que recorrió el mundo, devastó algunas reputaciones y en pocas horas provocó las primeras consecuencias políticas. Quedan muchas dudas sobres los intereses detrás de la mayor filtración sobre paraísos fiscales en la histor

 

El 3 de abril se difundió el mayor trasvase de información de la historia vinculado a paraísos fiscales y evasión de impuestos. Se trata de 11,5 millones de documentos, unos 2,6 terabytes de información, filtrados por manos anónimas al diario alemán Süddeutsche Zeitung, que los entregó al Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (Icij, por sus siglas en inglés), que incluye a más de cien organizaciones de prensa de 78 países. Los datos provienen del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, importante generador de sociedades offshore a escala mundial.


Los papeles de Panamá contienen varias veces más información que los datos publicados por Wikileaks en 2013, que expusieron las finanzas de individuos prominentes. Según el Icij, el conjunto de documentos “permiten una mirada sin precedentes al interior del mundo de las cuentas ultramarinas, proveyendo detalles diarios, década a década, de cómo fluye el dinero ‘oscuro’ a través del sistema financiero global, alimentando el crimen y despojando a las tesorerías nacionales de ingresos por impuestos”.


Se trata de correos, material fotográfico y extractos bancarios de Mossack Fonseca desde la década de 1970, en los que aparecen 72 gobernantes o ex gobernantes, 128 políticos de distintas esferas gubernamentales y decenas de líderes políticos, futbolistas, empresarios, actores y otras personalidades. De Argentina, por ejemplo, se menciona al presidente Mauricio Macri y su familia, ex ministros y el secretario privado del fallecido ex presidente Néstor Kirchner, Daniel Muñoz. Los futbolistas Lionel Messi e Iván Zamorano, Michel Platini, presidente de la Unión de Federaciones de Fútbol Europeas, y el peñarolense Juan Pedro Damiani, son algunas de las figuras más conocidas del mundo deportivo que aparecen citadas en los documentos.


En total, se trata de 214.488 empresas offshore que ocultan los nombres de los propietarios del dinero que evade impuestos, operaciones en las que aparecen involucrados más de 500 bancos (los más importantes y prestigiosos del mundo). El dinero sucio –fruto de la evasión de impuestos, del narcotráfico o de cualquier operación ilegal– queda limpio una vez transferido a la compañía offshore, ya que se reintroduce en la economía como legítimo y se utiliza para comprar bienes de alto costo. En total los paraísos fiscales ocultan 23 billones de dólares, la suma de los Pbi de Estados Unidos y Japón, diez veces más que el de Brasil y 500 veces más que el de Uruguay.


Aunque día a día se siguen sumando nuevos nombres, el primer ministro islandés Sigmundur Gunnlaugsson fue el primero que debió renunciar luego de escapar de una entrevista/trampa tendida por The Guardian sobre los motivos por los que se lo menciona en los papeles de Panamá. Otras personalidades también citadas por tener sociedades oscuras en Panamá han tenido más suerte: el primer ministro de Georgia; el rey de Arabia Saudita; el presidente de Ucrania; Pilar de Borbón, hermana del rey emérito de España, no se vieron hasta ahora expuestos en público.


Medios y fines


Sin embargo, la figura que ganó las primeras planas de la prensa occidental, sobre todo por parte del español El País y el británico The Guardian, no está nombrada en los documentos del bufete de Panamá: Vladimir Putin. Para estos medios es culpable porque se vincula a algunos de sus aliados cercanos a una supuesta cadena de lavado de dinero, en la que por lo menos 1.000 millones de dólares se enviaron del Banco Rossiya a una compañía offshore llamada Sandalwood, creada por el despacho Mossack Fonseca.


Por el contrario, Wikileaks sostiene en su Twitter que el ataque contra Putin “fue organizado por la organización Organized Crime and Corruption Reporting Project y financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), así como por el fondo de Soros”, en referencia a la Open Society (Russia Today, miércoles 6), aunque luego lo relativizaron. Otros medios destacaron que el único país que no tiene personalidades mencionadas en estos papeles es precisamente Estados Unidos.


Panamá papers


En 1997 el Centro para la Integridad Pública (Cpi, por sus siglas en inglés) puso en marcha el proyecto Icij, una red internacional con base en Washington que agrupa a más de 190 periodistas de investigación de más de 65 países. El Cpi define entre sus objetivos “revelar los abusos de poder, la corrupción y negligencia en el cumplimiento del deber por parte de poderosas instituciones públicas y privadas para obligarlas a que funcionen con honestidad, integridad, responsabilidad y que coloquen el interés público en primer lugar” ( www.publicintegrity.org ).


El Cpi fue creado en 1989 por Charles Lewis, ex productor de ABC News, y financiado por la Fundación Ford y Open Society, entre otros. El Icij decidió centrarse “en cuestiones que no se detienen en las fronteras nacionales: la delincuencia transfronteriza, la corrupción y la rendición de cuentas del poder”. Trabaja con algunos de los más importantes periódicos del mundo, autotitulados como liberales, como The New York Times, The Guardian y El País. En América Latina sus principales referencias son La Nación de Argentina, Folha de São Paulo de Brasil, ABC de Paraguay y Proceso de México. Entre los apoyos financieros figuran, nuevamente, Open Society y la Fundación Ford. Actualmente su director es el periodista irlandés Gerard Ryle.


Desde 1998 el Icij entrega anualmente premios a periodistas con el objetivo de “reconocer el mejor reportaje de investigación internacional del mundo”, por “la presentación de informes en al menos dos países sobre un tema de importancia mundial”. En general, los premios son otorgados a periodistas de habla inglesa que hacen investigaciones en el Tercer Mundo, en los que aparecen representados los intereses de Washington. En 2003, por ejemplo, el ganador fue el periodista Jeffrey Goldberg del The New Yorker, por “dar a los lectores detalles e imágenes impresionistas de Hizbolá, la organización terrorista chiita libanesa que ha causado más víctimas estadounidenses que cualquier otro grupo terrorista”. En 2004 fueron premiados dos periodistas del Dayton Daily News, por una investigación que revela “con gran detalle la violencia generalizada dirigida a los voluntarios del Cuerpo de Paz, que desde 1962 han muerto a un ritmo de uno cada dos meses”. En 2008 periodistas de The New York Times fueron recompensados por denunciar productos chinos con químicos tóxicos. El mismo año premiaron a un medio sueco que denunció cómo barcos rusos sobrexplotaron el bacalao del Mar de Barents, la última reserva mundial de la especie.


No está claro cómo se consiguieron los datos de los papeles de Panamá. Por periodismo de investigación suele entenderse, por lo menos por estos lugares, un periodismo independiente, que requiere mucho trabajo y discreción, sin resultado ni remuneración garantizada y con información obtenida mediante colaboradores comprometidos con la causa de la verdad. No es el caso del Icij. Marcos García Rey, que ha participado en la investigación de los Panamá papers, asegura: “Mossack Fonseca miente, no le han hackeado el sistema para conseguir la filtración” (eldiario.es, lunes 4). Todo indicaría que los datos que contienen los papeles de Panamá fueron o bien comprados o bien obtenidos por una poderosa agencia estadounidense de seguridad o espionaje.


Peridoismo y propaganda

Robert Parry, uno de los más destacados periodistas de investigación del mundo, que reveló el caso “Irán-contras”, sostiene en su página que la corrupción es apenas un “arma de propaganda” (consortiumnews.com, lunes 4). En su artículo dedicado a analizar los datos obtenidos de Mossack Fonseca afirma que “es cada vez más difícil diferenciar entre periodismo y propaganda”.


Parry llega a esa conclusión luego de considerar que los grandes medios del planeta vienen violando las más elementales normas de imparcialidad, ya que han sido “corrompidos por las exigencias propagandísticas de los gobiernos”. Este tipo de periodismo, escribe, “es el precursor de los cambios de régimen, ya que busca ensuciar o deslegitimar a un líder extranjero antes de que se desate una ‘revolución de color’ organizada por quienes ‘promueven la democracia’”. Los ejemplos que pone son los de Luiz Inácio Lula da Silva y Vladimir Putin.


Su primer ejemplo es la reciente cobertura de The Guardian sobre los papeles de Panamá. El diario británico reconoce que el nombre del presidente ruso no aparece en ninguno de los registros, pero utiliza términos equívocos (como “aparentemente”, “parece” y otros similares) para implicarlo porque, en realidad, es ya una figura demonizada por Occidente.


En opinión de Parry, los intereses occidentales están preo-cupados por el crecimiento de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), ya que se han convertido en competidores del G7 y del Fmi. “El control del sistema financiero global ha sido el centro de poder de Estados Unidos en el mundo luego de la Segunda Guerra Mundial, y los rivales del monopolio occidental no son bienvenidos.”


En su opinión, lo más lamentable es el doble rasero que se aplica para medir situaciones similares. The New York Times concluyó, por ejemplo, que en Ucrania no hubo golpe de Estado cuando fue derribado Viktor Yanukovich y ahora desestima las denuncias de corrupción del ministro de Finanzas del gobierno ucraniano de Petro Poroshenko, porque se trata de un gobierno amigo con el que se quiere cercar a Rusia.


Parry recuerda la existencia de una “guerra de información” que creció exponencialmente y se refinó durante la Guerra Fría, de la que forman parte hoy la Open Society y la agencia gubernamental Usaid, apoyando medios de comunicación y periodistas que defienden los intereses de Washington. Concluye destacando que “el peligro más grande de esta perversión del periodismo es que crea el escenario para ‘cambios de régimen’ que desestabilizan a países enteros, desnaturalizan la democracia y engendran la guerra civil”. No deja de mostrarse preocupado por el “sueño neoconservador” de montar un tal “cambio de régimen” en Moscú, algo enormemente peligroso para el mundo todo.


La nueva Suiza


“Olvídese de Suiza: Estados Unidos es el paraíso fiscal favorito de las grandes fortunas”, destacaba hace dos meses el titular de uno de los más importantes cotidianos del mundo (El País, 3-II-16). El diario madrileño reproducía una nota del portal empresarial Bloomberg, desde Reno (Nevada), estado que sitúa como el nuevo paraíso fiscal global.


El reportaje no tiene desperdicio. Su primer párrafo lo dice todo: “El pasado mes de setiembre, en una oficina de un bufete de abogados con vistas a la Bahía de San Francisco, el director general de Rothschild, Andrew Penney, daba una charla sobre las alternativas de los más ricos para evitar pagar impuestos. Su mensaje era claro: hoy por hoy, la mejor opción es mover su fortuna a Estados Unidos, libre de cargas fiscales y a hurtadillas de los gobiernos. Algunos se refieren ya al país norteamericano como “la nueva Suiza”.


Estados Unidos se ha negado a firmar los acuerdos de la Ocde, nuevas normativas internacionales sobre información bancaria refrendadas por casi cien países, lo que le da una ventaja única. Esto sucede luego de décadas en las que las autoridades de Washington han perseguido, o por lo menos así lo declaran, los paraísos fiscales. “Todo el mundo, desde los abogados londinenses hasta los trust suizos, ha visto la oportunidad y se ha ofrecido a ayudar a los más ricos a trasladar sus cuentas corrientes desde las Bahamas o las Islas Vírgenes Británicas a estados como Nevada, Wyoming o Dakota del Sur”, destaca la cobertura de Bloomberg.


La centenaria Rothschild –la mayor y más antigua red financiera del mundo– abrió oficina en Reno y se dedica a “sacar las fortunas de sus clientes extranjeros de países como las islas Bermudas, donde están sujetas a la nueva normativa de divulgación de información, e introducirlas en sus trusts de Nevada donde están exentas”. El argumento de la empresa es que “responde al interés de las familias de todo el mundo por la estabilidad de Estados Unidos”.


Este punto devela toda la estrategia y apunta a resolver los dilemas de este período. La decisión del sector más concentrado de la banca puede leerse así: ante la emergencia de nuevas potencias globales; ante la creciente inestabilidad europea, invadida por refugiados de todo el mundo; ante la creciente inestabilidad mundial, la proliferación de conflictos y la eventualidad de guerra nuclear (de la que se habla cada vez más en los portales especializados), nada mejor que “atrincherarnos” en el único país que ofrece seguridad a largo plazo.


Cisa Trust y Trident Trust, que operaban en Suiza y en las Islas Caimán, decidieron trasladarse a Dakota del Sur, “uno de los estados estadounidenses que promueven la confidencialidad y la baja fiscalidad”. En efecto, desde 2014, 97 países miembros de la Ocde acordaron medidas de control y transparencia para las cuentas bancarias sitas en el exterior. En las notas para su discurso en San Francisco, escribe Bloomberg, Penney había escrito que Estados Unidos “es el mayor paraíso fiscal del mundo” y que “carece de los recursos para hacer cumplir las leyes tributarias extranjeras y no tiene muchas ganas de hacerlo”.


Pero estas partes del discurso, que figuraban en el borrador, “fueron eliminadas al considerarse que no representaban a Rothschild”. Es evidente que la nueva delincuencia global evita dejar rastros de sus fechorías.

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La próxima crisis económica mundial tiene fecha exacta de comienzo

Un blog de Bloomberg relaciona los futuros problemas del mundo de los negocios con la entrada en vigor de los acuerdos de Basilea III, que implican una gran reforma de la regulación bancaria.

 

A quienes intentan entrever cuándo podría producirse la próxima crisis económica mundial, un blog de la agencia Bloomberg dedicado a las finanzas les propone marcar en el calendario el 1 de enero de 2018. En su opinión, la fecha se perfiló a finales del año 2010, cuando fue firmado y publicado el conjunto de los llamados acuerdos de Basilea III, que implican una reforma de la regulación bancaria coordinada entre los países de Europa y América del Norte.


A partir del año 2017, advierte el columnista Christopher Langner, "las instituciones financieras ya no podrán usar sus modelos internos para tasar los riesgos que implican los derivados para las contrapartes. En 2018 esto se extenderá a la titularización de activos y a partir de entonces, aunque la fecha exacta aún está por determinar, los prestamistas tendrán que evaluar a todos sus clientes de préstamo basándose en los patrones establecidos por el comité de Basilea".


De esta manera los bancos se verán limitados a la hora de prestar dinero a personas, tanto físicas como jurídicas, y solo se permitirá el crédito a los prestatarios más fiables. Se pondrán límites unificados también al volumen total de los créditos concedidos en proporción con el balance acumulado. Estas restricciones propiciarán un crecimiento en el número de bancarrotas en todo el mundo. Los casos de insolvencia serán cada vez más tangibles, incluso antes de la aplicación obligatoria de las nuevas normas, pronostica


Entre otras consecuencias Langner destaca la necesidad de despedir a cientos de miles de empleados de la intermediación crediticia (solo en EE.UU. cerca de 2,6 millones de personas trabajan en este sector). Los despidos afectarán a más gente que durante los años 2006 y 2009, antes y durante la reciente crisis financiera mundial.


Serán las pequeñas y medianas empresas las que sufrirán más pérdidas y correrán el riesgo de perder por completo el acceso a los recursos crediticios. Basilea III estimula que los bancos cooperen solo con las multinacionales y otras empresas grandes con los negocios más asentados. Además, las nuevas normas internacionales de información financiera, que forman parte del conjunto de medidas, ponen en práctica la compensación temprana de las posibles pérdidas crediticias: un paso que puede aumentar por lo menos un tercio las inmovilizaciones en muchos bancos.

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