Miércoles, 18 Mayo 2016 06:42

Crisis y mutaciones del capitalismo

Crisis y mutaciones del capitalismo

La crisis global que explota en 2007 no es un pequeño tropiezo en la historia del capital. Es un terremoto de magnitud inusitada que alterará las formas de organizar la producción y el consumo para siempre. Las transformaciones que le están asociadas tocan las estructuras del Estado y de la plataforma de acumulación de riqueza que han caracterizado el movimiento del capital desde hace más de 200 años.


El anterior podría parecer un enunciado aventurado. Después de todo, la historia que nos cuentan los economistas tradicionales, en sus diversos colores, desde los más conservadores hasta los que visten el ropaje del llamado keynesiano, la crisis no es más que el resultado de una desafortunada combinación de eventos, casi un accidente. Para los conservadores la crisis se genera por errores en el manejo de la política económica. Por ejemplo, en Estados Unidos este grupo sostiene que fueron las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac (patrocinadas por el gobierno) las que precipitaron la crisis de las hipotecas sub-prime. Y aunque los datos desmienten esta tesis, el dogma del mal gobierno se perpetua. El corolario es que no hay nada malo con el capitalismo.


Para los keynesianos y acompañantes, la raíz de la crisis se encuentra en una deficiente demanda agregada. Por ejemplo, economistas como Brad Delong y Joseph Stiglitz sostienen de manera explícita desde 2009 que la débil demanda agregada global es la causa fundamental de la crisis.


Los argumentos en contra de la austeridad fiscal van en la misma dirección. Las ganancias de los capitalistas dependen entonces de que los trabajadores gasten más. El estancamiento de los salarios es nocivo para el proceso de inversiones y cuando eso sucede el Estado debe entrar al quite estimulando la demanda. En la parte baja del ciclo económico, cuando las familias ahorran más y gastan menos, los keynesianos sostienen que el gobierno debe gastar más. La austeridad agrava el problema de la deficiente demanda agregada.


Pero la falta de confianza es otro problema: con la incertidumbre los agentes prefieren no despegarse de su dinero. Por eso se necesitó una postura heterodoxa en materia de política monetaria. Pero como no ha dado el resultado esperado, la interpretación keynesiana es que esa postura no ha restaurado el crecimiento porque se llegó al límite de tasas de interés cero.


Olvidan que el mismo keynes manifestó serias dudas sobre la efectividad de una política monetaria no convencional. La incertidumbre sobre el futuro devenir de la economía, señaló en su Teoría general en 1936, será el factor determinante y no habrá política monetaria que la pueda cambiar. De todos modos los economistas keynesianos y algunos neoclásicos que les acompañan en una parte del razonamiento insisten en la necesidad de mantener una política de flexibilidad monetaria no convencional.


Muchos llegan hasta el grado de proponer que se autorice el despegue del helicóptero monetario. Esta es una vieja idea que implica inyectar el influjo de dinero directamente al público, como manera de incentivar la demanda agregada. Por ejemplo, en una versión extrema esto implicaría acreditarle directamente en sus cuentas a la población una cierta cantidad de dinero. Pero después del festín de sobrendeudamiento que acompañó a la crisis, lo más probable es que los agentes busquen usar ese dinero extra para pagar deudas y no para irse de compras.


Frente a la narrativa de la deficiencia de la demanda agregada comienza a surgir una interpretación distinta basada en los datos sobre el desempeño de las economías capitalistas en los últimos 50 años. Varios investigadores han demostrado que en los casos de las fuertes recesiones de 1974-75 y 1980-82 en Estados Unidos, la relación salarios reales/tasa de ganancia se mantuvo en niveles altos. Es decir, la recesión no habría sido provocada por una caída de los salarios con respecto a la tasa de ganancia, sino al contrario. El trabajo de referencia es de Guglielmo Carchedi y Michael Roberts, y su conclusión choca de frente con la interpretación sobre las raíces de la crisis que ya se ha convertido en una especie de narrativa dominante.


Lo anterior no significa que la demanda agregada no ha sido deficiente. Es un hecho que el crecimiento de los salarios reales se estancó desde principios de la década de los años 1970. Pero hay una pregunta que el análisis convencional prefiere ignorar: ¿por qué dejaron de crecer los salarios a partir de esos años? La hipótesis más fuerte es que la caída en la tasa de ganancia que experimentó el capital desde los años 60 llevó a una ofensiva en contra del trabajo. Eso se tradujo en una acometida en contra de sindicatos y en un endurecimiento anti salarial.


Pero todavía queda otra pregunta fundamental. ¿Por qué cayó la tasa de ganancia? Esta es la interrogante más importante, la Robert Heilbroner consideraría esencial para abordar una reflexión sobre la lógica del capitalismo y las mutaciones que vendrán en el futuro cercano. Regresaremos sobre este tema.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enEconomía
Miércoles, 04 Mayo 2016 07:12

Raíces de la crisis y de la gran recesión

Raíces de la crisis y de la gran recesión

En un artículo reciente, el economista en jefe del Fondo Monetario Internacional, Maurice Obstfeld, confiesa que el panorama económico global le parece difícil de entender. El funcionario examina las causas y efectos del colapso en los precios del petróleo y pregunta: ¿por qué los bajos precios del crudo no han sido un estímulo para la economía mundial? Su respuesta y análisis son evidencia de los limitados alcances de la teoría económica convencional para entender la crisis y la dinámica macroeconómica del capitalismo contemporáneo.


A partir de junio del 2014 el precio de petróleo sufrió una caída de más de 60 por ciento (unos 70 dólares estadunidenses). Pero en ese lapso se siguió frenando el crecimiento de las principales economías del planeta. Obstfeld señala que esa combinación (precios de crudo a la baja y estancamiento) ha confundido a los economistas del FMI.


En el pasado los cambios bruscos en el precio del crudo siempre han tenido efectos contracíclicos: cuando hay incrementos en esos precios, el crecimiento se frena y viceversa. Según Obstfeld los precios bajos debieran conducir a menores costos de producción y mayores niveles de actividad, mayor contratación de fuerza de trabajo y menor inflación. Lo que sucede es que los economistas del FMI se quedaron con las explicaciones superficiales de la estanflación, es decir, de la coexistencia de estancamiento con inflación, que marcó la década de los años 1970. La tesis estándar sobre aquél episodio es que los altos precios del crudo se tradujeron en altos costos de producción, reducción del nivel de actividad y altos precios para cubrir los costos crecientes.


Por eso los economistas del Fondo siempre han pensado que una reducción en el precio del principal insumo energético debería estar actuando como un poderoso estímulo económico. Y sin embargo la reducción de precio coincide con la actual fase de lento crecimiento. Pregunta Obstfeld: ¿cómo es eso posible?


La explicación la encuentra en el límite cero de la tasa de interés. Hoy los bancos centrales ya no pueden reducir más la tasa de interés (aunque Obstfeld prefiere ignorar el tema de la tasa de interés negativa) y la reducción en la inflación debido a la disminución de costos de producción tiene un efecto inesperado porque provoca un aumento en términos reales de la tasa de interés. Según Obstfeld eso comprime la inversión y la demanda y contrarresta el efecto de la disminución de costos. De manera simétrica, dice Obstfeld, el aumento de precios del petróleo podría tener un efecto expansivo al reducir la tasa real de interés.


En pocas palabras, para los economistas del FMI el nuevo villano es el límite cero de la tasa de interés. Esto estaría provocando el efecto perverso de que el descenso en los precios de crudo no actúa como un estímulo para la actividad económica. Y si los bajos precios de petróleo persisten podríamos ver un tsunami de quiebras en las empresas petroleras que apostaron a que los precios altos se mantendrían por largo tiempo, lo que podría dislocar todavía más al sector financiero. Obstfeld concluye que se necesita un apoyo a la demanda (vía la política fiscal), además de introducir más reformas estructurales (el tema de siempre en el FMI).


Son muchos los economistas que insisten hoy en las dificultades que entraña el límite cero de la tasa de interés. Lo cierto es que después de siete años de tasas de interés cercanas a ese límite la economía mundial no sólo no puede recuperarse de la crisis, sino que parece querer instalarse en un estancamiento secular. Como dice Thomas Palley, ahora resulta que el problema de las economías capitalistas es el del límite cero de la tasa de interés, como si todos los problemas estructurales del capitalismo no tuvieran nada que ver con el estancamiento.


En realidad, esta discusión ignora un punto fundamental: las economías capitalistas caminan por un sendero de contracción inexorable de su ritmo de crecimiento desde hace ya varias décadas. Esto es algo que se puede comprobar fácilmente con cualquier serie de datos. Lo más importante es que este proceso ha venido acompañado de una tendencia a la baja en las tasas de rentabilidad sobre el capital invertido. Los estudios de Michael Roberts, Andrew Kliman y Peter Jones, por ejemplo, revelan que la tasa de ganancia (calculada a costos históricos) pasó de 45 por ciento, su nivel más alto en 1948, a 32 por ciento en 2011. Esta tendencia histórica a la baja ha tenido un efecto importante sobre la inversión porque en una economía capitalista el factor determinante clave de la inversión es la rentabilidad. Y esto es lo que explica la tendencia inexorable hacia el estancamiento.


Desde esta perspectiva, ni la inestabilidad financiera, ni la desigualdad o el subconsumo son lo que explica la crisis de 2008. Y si bien la deflación y la austeridad son factores importantes detrás de la extensión de la gran recesión, la crisis y su profundidad se explican por las contradicciones intrínsecas del capitalismo. Sin duda el régimen neoliberal ha intensificado algunas de estas contradicciones, pero las raíces de la crisis son más profundas.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enEconomía
Los papeles de Panamá de Vargas Llosa: lavado neoliberal imperfecto en los paraísos fiscales

Existe un proverbio árabe inigualable: quien tiene la casa de vidrio no arroja piedras.

El grave problema de los propagandistas del depredador modelo neoliberal global en América Latina (AL) es su desbocado moralismo en la política y en las finanzas, como el controvertido escritor de doble nacionalidad –español-peruano– Mario Vargas Llosa (MVL), de 80 años, quien fue atrapado in fraganti con vergonzantes cuentas espurias en los paraísos fiscales, de acuerdo con los papeles de Panamá (http://goo.gl/r5CwTo).


Mas allá de su frivolidad exhibicionista (http://goo.gl/x8LiAL) y su sicopatológica afición por la tauromaquia zoocida, su grave defecto radica en que usa sin discriminación su Nobel de Literatura como blindaje para difundir sus fétidas posturas neoliberales/racistas/fascistas y pro-israelíes a ultranza, confundiendo sus imaginativas novelas con su política que injuria el nacionalismo de la mayor parte de la población despojada de AL, inmiscuyéndose en la política interna de México en forma contradictoria (la dictadura perfecta de su hoy cómplice neoliberal Salinas).


El furibundo globalista y antinacionalista está muy vinculado al sionismo financierista jázaro y al fascismo universal: recibió el Premio Jerusalén (sic) de manos del ex primer ministro Ehud Olmert (http://goo.gl/nBS5kV), hoy encarcelado por corrupción en Israel, además del Irving Kristol Award del ultrafascista American Enterprise Institute (AEI).


El neoconservador straussiano Irving Kristol fue uno de los principales ideólogos de las aventuras militares de Baby Bush y Dick Cheney en Irak y Afganistán, al unísono de Tony Blair y José María Aznar López.


Mas allá del cobarde puñetazo que asestó al Nobel García Marquez, hoy la fecunda obra literaria de MVL sucumbió a la deshonra pública y al lavado de dinero trasnacional en los paraísos fiscales.


La aplicación de la moralidad republicana en asuntos políticos y financieros exige que sea universal y sin excepciones ni decepciones financieristas singulares, como es el notable caso de MVL, cuyos aliados neoliberales en España también apestan: el sulfuroso ex presidente José María Aznar López y su lavado con los fondos buitres Cerberus(http://goo.gl/4Lw5ym) y la mega-corrupción de José Antonio Sola (http://goo.gl/TNkyOO), portavoz del mefítico Partido Popular en abrupta degradación (http://goo.gl/thD4p0).


Según Ap, “uno de los documentos filtrados de una firma de abogados panameña (nota: Mossack Fonseca http://goo.gl/oInZiQ) revela que MVL y su segunda ex esposa Patricia Llosa (la primera fue Julia Urquidi) aparecieron como accionistas en una compañía de las Islas Vírgenes Británicas durante un mes (sic) en 2010”, en la fantasmagórica Talome Services Corp. No aparece el valor de dichas acciones.


¿Fue en pago a sus servicios propagandísticos en favor del neoliberalismo global en AL?


¿Tendrá cuentas mancomunadas con su primera esposa, Julia Urquidi, en otros paraísos fiscales?


Un día antes de la cuantiosa gratificación con el Premio Nobel, que asciende a más de un millón de dólares, en forma mafiosa desaparecieron los nombres del polémico novelista y de su segunda ex esposa. ¿El Premio Nobel de Literatura fue también otra gratificación selectiva por servicios en favor de la desregulada globalización financierista?


¡La mafia global a lo que da!: dos rusos innominados sustituyeron al mancillado escritor y su entonces mujer.


Lo interesante radica en la triangulación fiscal en España y en otros países cuando, por lo visto, cierto tipo de escritores propagandistas del neoliberalismo global también blanquean mediante trasnacionales “literarias (http://goo.gl/RfQc13)”.
El autor de La ciudad y los perros se ha visto empapado por el escándalo de los papeles de Panamá, que en forma desvergonzada considera que fue un pequeño (sic) malentendido.


Mediante el pequeño malentendido, MVL y su segunda ex esposa “estuvieron muy cerca (sic) de controlar la compañía Talome Services Corp gracias al intermediario Dave Marriner, directivo de la compañía holandesa Pan-Invest Management, con sedes en otros dos paraísos fiscales: Chipre y Luxemburgo (http://goo.gl/1SFKqf)”.


Al locuaz MVL no le falta verborrea: después de arremeter contra el periodismo amarillo (sic), desde su cómodo periodismo justifica que las políticas fiscales expropiatorias incitan a la evasión y hace la apología de los paraísos fiscales de Panamá y Suiza, que han progresado (sic) gracias al lavado fiscal.


En otra de sus alucinantes justificaciones aduce que nunca puso “un dólar en esa empresa y nunca hubo el menor movimiento económico (http://goo.gl/knGY3V)”. ¡Ajá!


También ironizó, al máximo de su ultrajante cinismo, que está acostumbrado a recibir golpes bajos, por cierto, muy menores a los que suele propinar sin recato.


Extraviado en su fecunda imaginación literaria que choca con la cruda realidad, siendo un zelote neoliberal, MVL ignora cómo funciona su lavado en cuatro paraísos fiscales en los que movió sus cuantiosos capitales, sin saberlo: Panamá, Islas Vírgenes Británicas, Chipre y Luxemburgo. ¡Si de eso se trata el criminal modelo blanqueador neoliberal!


Su neoliberal Fundación para la Libertad resultó una “Fundación para el Blanqueo (http://goo.gl/74kpO0)”, mientras su polémico intermediario David Marriner contradice a MVL: “cuando adquirimos la compañía (nota: Talome Services Corp) lo hicimos (sic) con el requisito de que mis clientes (¡sic!) fuesen accionistas directos (http://goo.gl/pByIE4)”. Tales clientes evasores fueron MVL y su segunda ex esposa.


El peor estigma del innoble Nobel MVL, más allá de su eviscerada retórica farisea, es que se quedó sin discurso moral pontificador, como ha sucedido con sus tres aliados en el “México neoliberal itamita (http://goo.gl/pbsTSP)”:1. Un presunto narcolavador de Banco Santander (http://goo.gl/Dz5lRV), capturado en las redes de los papeles de Panamá (http://goo.gl/oLqcyL)”; 2. El efímero canciller foxiano Castañeda Gutman y sus vínculos con el cártel del Golfo mediante el fraudulento Banco Stanford en el paraíso fiscal de Antigua (http://goo.gl/kEtQIj), y 3. Otro propagandista neoliberal del salinismo/zedillismo alquilado para propalar mendacidades (http://goo.gl/3s9kkr).


La hoy pareja sentimental de MVL, la filipino-española Isabel Preysler –ex modelo y asidua socialité de ¡Hola!, además de ex esposa del cantante Julio Iglesias– , lleva tres matrimonios, entre ellos con el ministro de Finanzas de España, Miguel Boyer, acusado de fraude con Ibercorp (http://goo.gl/vvalx5).


Todo lo que rodea a MVL es realismo puro metaliterario: sus aliados en AL/México neoliberal itamita y su triangulada megacorrupción con España y los cuatro paraísos fiscales, donde quizá Isabel Preysler juegue un importante papel de bisagra financierista trasnacional y transatlántica que todavía no ha sido investigado a fondo. ¡La tríada imperfecta de frivolidad, lavado y propaganda neoliberal metaliteraria!


www.alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife
Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Miércoles, 20 Abril 2016 07:00

Recesión global: signos de recaída

Recesión global: signos de recaída

La crisis financiero-económica es como un organismo que respira, se mueve y se transforma cada día. Con esas mutaciones, las perspectivas que aguardan a la economía mundial también cambian constantemente. Las que comienzan a dibujarse para los próximos años no permiten hacer pronósticos positivos. ¿Será este 2016 el año de la recaída y de la recesión global?


En días pasados el Fondo dio a conocer su Informe sobre estabilidad financiera mundial. El Fondo identifica tres fuentes de tensión que han empeorado durante los últimos seis meses. La primera consiste en un riesgo macroeconómico de menor crecimiento, mayor incertidumbre y su efecto negativo sobre las expectativas sobre inversiones. Lástima que el FMI no saca la primera lección sobre esto: que debería concluir su enamoramiento con los dogmas neoliberales en el terreno de la política macroeconómica.


La segunda fuente de tensión proviene de la caída en los precios de las materias primas durante los últimos cuatro años. Aquí pesan mucho las preocupaciones sobre la economía en China y su impacto sobre los mercados emergentes y economías desarrolladas. Aquéllas enfrentan una combinación desagradable de freno al crecimiento, endurecimiento de las condiciones en los mercados financieros y creciente volatilidad en los flujos de capital. Éstas (por ejemplo Alemania) ya sufren reducciones significativas en sus exportaciones.


La tercera causa de tensiones es la falta de credibilidad sobre las políticas macroeconómicas. El escepticismo sobre la efectividad de la política monetaria está alimentado por el hecho de que las posturas llamadas no convencionales (flexibilidad monetaria y tasas cero y hasta negativas de interés) no han tenido un efecto decisivo para sacar al mundo de la globalización neoliberal de los efectos de la hecatombe de 2008.


El informe sobre estabilidad financiera concluye que las cosas podrían mejorar si los países avanzados resuelven los principales problemas heredados de la crisis. Uno de ellos es el de la situación de los bancos que enfrentan, entre otras cosas, una abultada cartera de préstamos y el exceso de capacidad instalada (es decir, hay demasiados bancos). En realidad, ese problema no fue generado por la crisis, sino que proviene de tiempo atrás y es más bien una causa de la crisis financiera.


En cuanto a los mercados emergentes, el FMI reconoce que han sido duramente golpeados por el fuerte descenso en los precios de materias primas y por el endeudamiento que acompañó los años de auge. Pero según el FMI la prudente acumulación de reservas es lo que ha permitido a algunas de estas economías salir adelante. Lo que no dice el Fondo es que su definición de reservas incluye la colocación de fondos de corto plazo (inversiones de cartera) que no son otra cosa que una forma de endeudamiento. Por eso la volatilidad en los flujos de capital no solamente socava las posibilidades de recuperación de los mercados emergentes, sino que genera las condiciones de las crisis financieras crónicas que presenciamos durante la década de los años 1990.


Además de los problemas identificados por el Fondo se yerguen varios factores monumentales que podrían ser la principal causa de una nueva recesión global. Uno de ellos es el hecho de que los salarios siguen estancados en Estados Unidos y en Europa. Esto se acompaña de una contracción en la producción manufacturera en Estados Unidos (y un freno en las ganancias de las principales ramas de la industria manufacturera).


El otro gran problema tiene que ver con el efecto de contagio que trae aparejada la caída en los precios de materias primas. Esta evolución desfavorable en esos precios tiene repercusiones importantes en el sector financiero debido a varios mecanismos de transmisión. Muchas de las industrias en el sector petrolero estadunidense a partir de la fractura hidráulica (fracking) están en bancarrota y sus fuentes de financiamiento recibirán un duro golpe. El desplante de Arabia Saudita en la reunión en Doha la semana pasada permite pronosticar una época larga de precios bajos para el crudo, lo que también va a empeorar la situación de ese sector en Estados Unidos y su impacto sobre un sector financiero que ya sufre un grado significativo de estrés.


Hay que tomar en cuenta que el endeudamiento es lo que sigue explicando buena parte del poco crecimiento que ha experimentado la economía global. Hoy los precios de los activos financieros y de los bienes raíces en una economía como la de Estados Unidos ya no pueden mantenerse al alza por el efecto de los ingresos y de la expansión del PIB. Lo que los ha mantenido a flote es la política monetaria flexible, pero ahora que la Reserva Federal ha comenzado a incrementar la tasa de interés, los precios de esos activos comienzan a gravitar hacia la baja movidos por las fuerzas de la deflación. Es decir, estamos presenciando el final de un súper ciclo de endeudamiento y las consecuencias no serán agradables.
En síntesis, el conjunto de señales e indicadores apunta hacia una nueva recesión este año.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enEconomía
Se complica la situación de Macri por revelaciones de Los papeles de Panamá

Con el paso de los días el presidente argentino, Mauricio Macri, de la derechista alianza Cambiemos aparece cada vez más complicado y ahora suman cuatro empresas offshore, en las que figura en distintos cargos y por lo menos 20 de sus allegados, entre ellos ministros y diputados también aparecen en los listados de los documentos de Los Papeles de Panamá.


El periodista del diario La Nación, Hugo Alconada Mon, quien investigó Los papeles de Panamá declaró ante el juez Sebastián Casanello que podría existir una cuarta sociedad offshore del presidente bajo el nombre de Macri Group Corporate, creada en Panamá, el 25 de noviembre de 2008, con Franco Macri (padre del mandatario) como presidente y miembro del directorio.


El padre del presidente figura con siete sociedades y su hermano Gianfranco cuenta con 8 firmas activas en Panamá en varias de las cuales figura también el gobernante. La mayoría de las empresas fueron constituidas dos días después de que Maricio Macri asumió como jefe de gobierno porteño en 2007.


Además de los nombres de funcionarios macristas ya conocidos como Daniel Angelici, presidente de Boca y operador judicial de Cambiemos; figuran Gerónimo Momo Venegas, líder sindical; el empresario Nicolás Caputo, beneficiado por el mandatario; Darío Lopérfido, ministro de Cultura porteño; Jorge Macri, alcalde de Vicente López; Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Néstor Grindetti, intendente de Lanús.


También aparecen Carlos Augusto Lo Turco, subsecretario del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas (presidente y director de Marbira SA); Jesús María Silveyra, subsecretario de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agroindustria y secretario y director de Trafimex SA Holding Corporation.


También están salpicados en este este escándalo Clarisa Lifsic, secretaria de Promoción de Inversiones del Ministerio de Comunicaciones (directora en cuatro empresas radicadas en Chipre desde mediados de los 90, de las cuales tres continúan activas: Ofsett Investments Limited, Emerging Ukranian Limited, Ukranian Dolphin Limited y Prior Investments Limited.


Hugo Darío Miguel, del Ministerio de Comunicaciones de Comunicaciones (tesorero y director de la empresa TESACOM Panamá SA); Jorge Braulio Norverto, subsecretario de Ciberdefensa en el Ministerio de Defensa, (socio de la firma La Jotabe, LLC, en el estado de Florida, Estados Unidos; Maria Paula Schiappapietra, del Ministerio de Desarrollo Social (titular de la empresa actualmente inactiva Los Didis, radicada en Florida); el diputado nacional Waldo Wolff; Daniel Ivoskus, diputado bonaerense, y otros aparecen en Los papeles de Panamá.


El escándalo de las sociedades en paraísos fiscales ha golpeado fuerte al primer gobierno derechista que llega al poder por elecciones en este país.


La primera empresa, descubierta en los Panamá, Fleg Trading Limitada, de Bahamas, tiene a Mauricio Macri, su hermano Mariano y a su padre como directores. Luego salió a la luz Kagemusha S.A., de Panamá, y por último fue presentada en el programa de televisión Economía Política Opalsen S.A., sociedad uruguaya por la que el presidente fue procesado por evasión impositiva.


Por otra parte, Ramón Fonseca Mora, socio fundador de la firma Mossack Fonseca del la que el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación divulgó 11.5 millones de documentos, acusó que Paul Singer, el dueño del fondo buitre MNL, de pagarle al periodista Jorge Lanata -quien se dedicó a presentar denuncias falsas durante contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante el gobierno del Frente para la Victoria. Dijo al diario La Estrella de Panamá –que citan varios portales locales- que Singer lo presiona desde hace años para que entregue información que pudiera relacionar al empresario procesado Lázaro Báez con Fernández Kirchner “para perjudicar su imagen. A tal punto habría llegado la extorsión, que hasta se vería involucrado el periodista Jorge Lanata”.

Publicado enInternacional
Banco JP Morgan/Chase y EU convirtieron a Panamá en paraíso narcofiscal: desde el general Noriega hasta Mossack Fonseca

Antecedentes: Según la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés), Panamá rompió con España en 1821 y se unió a la República de la Gran Colombia, constituida además por Ecuador y Venezuela.


Cuando la República de la Gran Colombia fue disuelta en 1830, Panamá permaneció como parte de Colombia y con el apoyo (¡supersic!) de Estados Unidos (EU), Panamá se separó de Colombia en 1903 y firmó de inmediato un tratado con EU para permitirle la construcción de un canal, otorgándole soberanía (sic) a EU sobre una franja de territorio a los dos lados de la zona del Canal de Panamá, que fue construido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadunidense entre 1904 y 1914.


Hechos: La situación del país centroamericano/caribeño –75 mil 420 km2 (equivalente a Zacatecas) y una población de 3.6 millones– es estratégicamente privilegiada: es bioceánica y conecta a Sudamérica con Norteamérica.


Cien años más tarde, dos competidores geoeconómicos, EU y China, son los principales usuarios del canal, que inició su proyecto de expansión en 2007 y deberá ser completado este año a un costo de 5 mil 300 millones de dólares: entre 10 y 15 por ciento de su PIB, lo cual duplicará su capacidad.


Según la CIA, su vigoroso desempeño económico no se ha traducido en una prosperidad ampliamente compartida, ya que Panamá ostenta el segundo peor (sic) ingreso de distribución en Latinoamérica: cerca de una cuarta parte de la población vive en la pobreza.


Obvio: el narcolavado y la evasión fiscal de los paraísos fiscales no fueron diseñados para beneficiar a sus poblaciones, sino primordialmente a los banksters de Wall Street y La City.


Ed Vulliamy, del rotativo británico The Guardian, señala que a principios del siglo XX el “Estado panameño fue originalmente creado para funcionar en representación de los ricos y egoístas de este mundo (http://goo.gl/Lyv3qf)”. A juicio de Vulliamy, Panamá fue creada por EU debido a puras razones comerciales egoístas cuando se percibía la inminente caída de Gran Bretaña (GB) con su gran imperio global y el ascenso del nuevo imperio estadunidense.


El escritor Ken Silverstein desmonta en Vice a la blanqueadora firma legal Mossack Fonseca que “trabaja (sic) con oligarcas, narcolavadores y dictadores”: los vehículos de escape de los banqueros asaltantes (http://goo.gl/xZLkvR). La pestilente firma legal Mossack Fonseca fue fundada en Panamá por el alemán Jürgen Mossack y el panameño Ramón Fonseca.


El novelista y hoy narcolavador Ramón Fonseca –otro novelista, el propagandista neoliberal Mario Vargas Llosa fue atrapado in fraganti en Los papeles de Panamá– fue consejero ministro del presidente Juan Carlos Varela y presidente (sic) del Partido Panameñista en el poder: puestos a los que renunció por su vinculación con el lavado brasileño Petrolao-Operation Car Wash.


Fonseca se graduó en la London School of Economics. ¡La fétida conexión británica! El padre de Jürgen Mossack proviene de las filas nazis y ofreció sus servicios a la CIA para espiar a Cuba. Luego Jürgen trabajó de abogado en Londres (¡supersic!) antes de regresar a Panamá a montar su fétida firma legal, con oficinas en 44 países, que blanquea en varios paraísos fiscales: Bahamas, Chipre, Hong Kong, Suiza, Jersey, Luxemburgo y las Islas Vírgenes Británicas (sic) y, en forma perturbadora, en EU (sic), específicamente en Wyoming, Florida y Nevada.


Por cierto, en uno de mis viajes a Luxemburgo descubrí el narcolavado del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, lo cual valió mi expulsión de una publicación local. ¡Hilarante!


En forma aterradora, Silverstein denuncia que la firma Truman Used Auto Parts en Kansas City y Missouri movían dinero para Al Qaeda. ¡Superuf! Silverstein afirma que en 1903, Theodore Roosevelt creó al nuevo país de Panamá en “representación de varios grupos bancarios de EU, entre ellos JP Morgan (nota: todavía no se fusionaba con el Chase de los Rockefeller) nombrado su agente fiscal oficial. ¡No, bueno!


Hoy Panamá es uno de los principales centros financieros del mundo y cuenta con más de 110 bancos (más que el “México neoliberal itamita”) y a partir de los años 70 se posicionó como un paraíso de narcolavado y evasión fiscal, donde el secreto bancario es de rigor, lo cual atrajo las cuentas espurias de tres tiranos: el filipino Ferdinand Marcos, el haitiano Baby Doc Duvalier y el chileno general Augusto Pinochet Ugarte.


El negocio del narcolavado cobró auge cuando el general Manuel Noriega arrebató el poder en 1983 y se asoció con el cártel de Medellín. Noriega, uno de los instrumentos criminales del nepotismo dinástico de los Bush, se encontraba en la nómina de la CIA y cayó de la gracia de EU cuando se opuso al derrocamiento del gobierno sandinista en el vecino Nicaragua, lo cual desembocó en la invasión de los marines en 1989 y restituyó el poder a las añejas élites bancarias herederas del legado de JP Morgan.


Se recuerda que hoy JP Morgan-Chase es el banco que concentra la mayor cantidad de los especulativos derivados financieros que operan justamente desde los paraísos fiscales del G-7.


Silverstein comenta que Nevada se ha convertido en el centro de operaciones de especuladores, bandidos de trasnacionales, evasores fiscales y estafadores de Internet. Los banqueros esclavistas Rothschild, que controlan al maligno megaespeculador George Soros, establecieron un paraíso fiscal multimillonario en Reno (Nevada).


Andrew Penney, director de Rothschild & Co., se refocila que EU sea ahora el mayor paraíso fiscal del mundo (http://goo.gl/TfaY2i). Por cierto, el prófugo israelí-mexicano-beliceño David Nanes Schnitzer, ex presidente de Stanford Group México, fue detenido en Belice, otro paraíso fiscal, por un supermillonario fraude perpetrado a 3 mil 500 mexicanos.


El breve ex canciller foxiano Castañeda Gutman, vinculado a George Soros, formó parte del Consejo de Administración de Stanford que blanqueaba al cártel del Golfo, según la Oficina Federal de Investigaciones de EU (FBI, por sus siglas en inglés) (http://goo.gl/XHc6aG).


Panamá se jacta de tener el mayor crecimiento económico de todo el continente americano: el año pasado fue de 6 por ciento, con un PIB de 82 mil 180 millones de dólares y un per cápita de 20 mil 900 dólares (superior al de México).


Según Nicholas Shaxson, autor del libro Islas del tesoro: paraísos fiscales y los hombres que robaron al mundo (http://goo.gl/T0VMie), GB opera una red global de territorios ultramar y dependencias de la Corona que incluyen algunos de los mayores paraísos fiscales. Ya hasta Alemania amonestó a GB por su excesivo lavado en los paraísos fiscales, del que no se salva su vilipendiado primer ministro, David Cameron.


Conclusión: Después del lanzamiento de la bomba atómica financiera de Los papeles de Panamá –operado por EU y sus antenas: USAID, Fundación Ford y George Soros (http://goo.gl/WmGfLa)– es probable que Panamá sea sacrificada en el altar de los banksters de Wall Street, quienes necesitan redireccionar los 40 billones de dólares esparcidos en más de 50 paraísos fiscales que controla el G-7, para llenar sus agujeros negros financieros cuando han empezado a estallar sus especulativos derivados financieros. Se trata de un reflujo masivo de capitales operado por los bank sters de Wall Street.


www.alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife
Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Viernes, 08 Abril 2016 08:00

Viejos y nuevos paraísos

Viejos y nuevos paraísos

La difusión de los “papeles de Panamá” se convirtió en un tsunami informativo que recorrió el mundo, devastó algunas reputaciones y en pocas horas provocó las primeras consecuencias políticas. Quedan muchas dudas sobres los intereses detrás de la mayor filtración sobre paraísos fiscales en la histor

 

El 3 de abril se difundió el mayor trasvase de información de la historia vinculado a paraísos fiscales y evasión de impuestos. Se trata de 11,5 millones de documentos, unos 2,6 terabytes de información, filtrados por manos anónimas al diario alemán Süddeutsche Zeitung, que los entregó al Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (Icij, por sus siglas en inglés), que incluye a más de cien organizaciones de prensa de 78 países. Los datos provienen del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, importante generador de sociedades offshore a escala mundial.


Los papeles de Panamá contienen varias veces más información que los datos publicados por Wikileaks en 2013, que expusieron las finanzas de individuos prominentes. Según el Icij, el conjunto de documentos “permiten una mirada sin precedentes al interior del mundo de las cuentas ultramarinas, proveyendo detalles diarios, década a década, de cómo fluye el dinero ‘oscuro’ a través del sistema financiero global, alimentando el crimen y despojando a las tesorerías nacionales de ingresos por impuestos”.


Se trata de correos, material fotográfico y extractos bancarios de Mossack Fonseca desde la década de 1970, en los que aparecen 72 gobernantes o ex gobernantes, 128 políticos de distintas esferas gubernamentales y decenas de líderes políticos, futbolistas, empresarios, actores y otras personalidades. De Argentina, por ejemplo, se menciona al presidente Mauricio Macri y su familia, ex ministros y el secretario privado del fallecido ex presidente Néstor Kirchner, Daniel Muñoz. Los futbolistas Lionel Messi e Iván Zamorano, Michel Platini, presidente de la Unión de Federaciones de Fútbol Europeas, y el peñarolense Juan Pedro Damiani, son algunas de las figuras más conocidas del mundo deportivo que aparecen citadas en los documentos.


En total, se trata de 214.488 empresas offshore que ocultan los nombres de los propietarios del dinero que evade impuestos, operaciones en las que aparecen involucrados más de 500 bancos (los más importantes y prestigiosos del mundo). El dinero sucio –fruto de la evasión de impuestos, del narcotráfico o de cualquier operación ilegal– queda limpio una vez transferido a la compañía offshore, ya que se reintroduce en la economía como legítimo y se utiliza para comprar bienes de alto costo. En total los paraísos fiscales ocultan 23 billones de dólares, la suma de los Pbi de Estados Unidos y Japón, diez veces más que el de Brasil y 500 veces más que el de Uruguay.


Aunque día a día se siguen sumando nuevos nombres, el primer ministro islandés Sigmundur Gunnlaugsson fue el primero que debió renunciar luego de escapar de una entrevista/trampa tendida por The Guardian sobre los motivos por los que se lo menciona en los papeles de Panamá. Otras personalidades también citadas por tener sociedades oscuras en Panamá han tenido más suerte: el primer ministro de Georgia; el rey de Arabia Saudita; el presidente de Ucrania; Pilar de Borbón, hermana del rey emérito de España, no se vieron hasta ahora expuestos en público.


Medios y fines


Sin embargo, la figura que ganó las primeras planas de la prensa occidental, sobre todo por parte del español El País y el británico The Guardian, no está nombrada en los documentos del bufete de Panamá: Vladimir Putin. Para estos medios es culpable porque se vincula a algunos de sus aliados cercanos a una supuesta cadena de lavado de dinero, en la que por lo menos 1.000 millones de dólares se enviaron del Banco Rossiya a una compañía offshore llamada Sandalwood, creada por el despacho Mossack Fonseca.


Por el contrario, Wikileaks sostiene en su Twitter que el ataque contra Putin “fue organizado por la organización Organized Crime and Corruption Reporting Project y financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), así como por el fondo de Soros”, en referencia a la Open Society (Russia Today, miércoles 6), aunque luego lo relativizaron. Otros medios destacaron que el único país que no tiene personalidades mencionadas en estos papeles es precisamente Estados Unidos.


Panamá papers


En 1997 el Centro para la Integridad Pública (Cpi, por sus siglas en inglés) puso en marcha el proyecto Icij, una red internacional con base en Washington que agrupa a más de 190 periodistas de investigación de más de 65 países. El Cpi define entre sus objetivos “revelar los abusos de poder, la corrupción y negligencia en el cumplimiento del deber por parte de poderosas instituciones públicas y privadas para obligarlas a que funcionen con honestidad, integridad, responsabilidad y que coloquen el interés público en primer lugar” ( www.publicintegrity.org ).


El Cpi fue creado en 1989 por Charles Lewis, ex productor de ABC News, y financiado por la Fundación Ford y Open Society, entre otros. El Icij decidió centrarse “en cuestiones que no se detienen en las fronteras nacionales: la delincuencia transfronteriza, la corrupción y la rendición de cuentas del poder”. Trabaja con algunos de los más importantes periódicos del mundo, autotitulados como liberales, como The New York Times, The Guardian y El País. En América Latina sus principales referencias son La Nación de Argentina, Folha de São Paulo de Brasil, ABC de Paraguay y Proceso de México. Entre los apoyos financieros figuran, nuevamente, Open Society y la Fundación Ford. Actualmente su director es el periodista irlandés Gerard Ryle.


Desde 1998 el Icij entrega anualmente premios a periodistas con el objetivo de “reconocer el mejor reportaje de investigación internacional del mundo”, por “la presentación de informes en al menos dos países sobre un tema de importancia mundial”. En general, los premios son otorgados a periodistas de habla inglesa que hacen investigaciones en el Tercer Mundo, en los que aparecen representados los intereses de Washington. En 2003, por ejemplo, el ganador fue el periodista Jeffrey Goldberg del The New Yorker, por “dar a los lectores detalles e imágenes impresionistas de Hizbolá, la organización terrorista chiita libanesa que ha causado más víctimas estadounidenses que cualquier otro grupo terrorista”. En 2004 fueron premiados dos periodistas del Dayton Daily News, por una investigación que revela “con gran detalle la violencia generalizada dirigida a los voluntarios del Cuerpo de Paz, que desde 1962 han muerto a un ritmo de uno cada dos meses”. En 2008 periodistas de The New York Times fueron recompensados por denunciar productos chinos con químicos tóxicos. El mismo año premiaron a un medio sueco que denunció cómo barcos rusos sobrexplotaron el bacalao del Mar de Barents, la última reserva mundial de la especie.


No está claro cómo se consiguieron los datos de los papeles de Panamá. Por periodismo de investigación suele entenderse, por lo menos por estos lugares, un periodismo independiente, que requiere mucho trabajo y discreción, sin resultado ni remuneración garantizada y con información obtenida mediante colaboradores comprometidos con la causa de la verdad. No es el caso del Icij. Marcos García Rey, que ha participado en la investigación de los Panamá papers, asegura: “Mossack Fonseca miente, no le han hackeado el sistema para conseguir la filtración” (eldiario.es, lunes 4). Todo indicaría que los datos que contienen los papeles de Panamá fueron o bien comprados o bien obtenidos por una poderosa agencia estadounidense de seguridad o espionaje.


Peridoismo y propaganda

Robert Parry, uno de los más destacados periodistas de investigación del mundo, que reveló el caso “Irán-contras”, sostiene en su página que la corrupción es apenas un “arma de propaganda” (consortiumnews.com, lunes 4). En su artículo dedicado a analizar los datos obtenidos de Mossack Fonseca afirma que “es cada vez más difícil diferenciar entre periodismo y propaganda”.


Parry llega a esa conclusión luego de considerar que los grandes medios del planeta vienen violando las más elementales normas de imparcialidad, ya que han sido “corrompidos por las exigencias propagandísticas de los gobiernos”. Este tipo de periodismo, escribe, “es el precursor de los cambios de régimen, ya que busca ensuciar o deslegitimar a un líder extranjero antes de que se desate una ‘revolución de color’ organizada por quienes ‘promueven la democracia’”. Los ejemplos que pone son los de Luiz Inácio Lula da Silva y Vladimir Putin.


Su primer ejemplo es la reciente cobertura de The Guardian sobre los papeles de Panamá. El diario británico reconoce que el nombre del presidente ruso no aparece en ninguno de los registros, pero utiliza términos equívocos (como “aparentemente”, “parece” y otros similares) para implicarlo porque, en realidad, es ya una figura demonizada por Occidente.


En opinión de Parry, los intereses occidentales están preo-cupados por el crecimiento de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), ya que se han convertido en competidores del G7 y del Fmi. “El control del sistema financiero global ha sido el centro de poder de Estados Unidos en el mundo luego de la Segunda Guerra Mundial, y los rivales del monopolio occidental no son bienvenidos.”


En su opinión, lo más lamentable es el doble rasero que se aplica para medir situaciones similares. The New York Times concluyó, por ejemplo, que en Ucrania no hubo golpe de Estado cuando fue derribado Viktor Yanukovich y ahora desestima las denuncias de corrupción del ministro de Finanzas del gobierno ucraniano de Petro Poroshenko, porque se trata de un gobierno amigo con el que se quiere cercar a Rusia.


Parry recuerda la existencia de una “guerra de información” que creció exponencialmente y se refinó durante la Guerra Fría, de la que forman parte hoy la Open Society y la agencia gubernamental Usaid, apoyando medios de comunicación y periodistas que defienden los intereses de Washington. Concluye destacando que “el peligro más grande de esta perversión del periodismo es que crea el escenario para ‘cambios de régimen’ que desestabilizan a países enteros, desnaturalizan la democracia y engendran la guerra civil”. No deja de mostrarse preocupado por el “sueño neoconservador” de montar un tal “cambio de régimen” en Moscú, algo enormemente peligroso para el mundo todo.


La nueva Suiza


“Olvídese de Suiza: Estados Unidos es el paraíso fiscal favorito de las grandes fortunas”, destacaba hace dos meses el titular de uno de los más importantes cotidianos del mundo (El País, 3-II-16). El diario madrileño reproducía una nota del portal empresarial Bloomberg, desde Reno (Nevada), estado que sitúa como el nuevo paraíso fiscal global.


El reportaje no tiene desperdicio. Su primer párrafo lo dice todo: “El pasado mes de setiembre, en una oficina de un bufete de abogados con vistas a la Bahía de San Francisco, el director general de Rothschild, Andrew Penney, daba una charla sobre las alternativas de los más ricos para evitar pagar impuestos. Su mensaje era claro: hoy por hoy, la mejor opción es mover su fortuna a Estados Unidos, libre de cargas fiscales y a hurtadillas de los gobiernos. Algunos se refieren ya al país norteamericano como “la nueva Suiza”.


Estados Unidos se ha negado a firmar los acuerdos de la Ocde, nuevas normativas internacionales sobre información bancaria refrendadas por casi cien países, lo que le da una ventaja única. Esto sucede luego de décadas en las que las autoridades de Washington han perseguido, o por lo menos así lo declaran, los paraísos fiscales. “Todo el mundo, desde los abogados londinenses hasta los trust suizos, ha visto la oportunidad y se ha ofrecido a ayudar a los más ricos a trasladar sus cuentas corrientes desde las Bahamas o las Islas Vírgenes Británicas a estados como Nevada, Wyoming o Dakota del Sur”, destaca la cobertura de Bloomberg.


La centenaria Rothschild –la mayor y más antigua red financiera del mundo– abrió oficina en Reno y se dedica a “sacar las fortunas de sus clientes extranjeros de países como las islas Bermudas, donde están sujetas a la nueva normativa de divulgación de información, e introducirlas en sus trusts de Nevada donde están exentas”. El argumento de la empresa es que “responde al interés de las familias de todo el mundo por la estabilidad de Estados Unidos”.


Este punto devela toda la estrategia y apunta a resolver los dilemas de este período. La decisión del sector más concentrado de la banca puede leerse así: ante la emergencia de nuevas potencias globales; ante la creciente inestabilidad europea, invadida por refugiados de todo el mundo; ante la creciente inestabilidad mundial, la proliferación de conflictos y la eventualidad de guerra nuclear (de la que se habla cada vez más en los portales especializados), nada mejor que “atrincherarnos” en el único país que ofrece seguridad a largo plazo.


Cisa Trust y Trident Trust, que operaban en Suiza y en las Islas Caimán, decidieron trasladarse a Dakota del Sur, “uno de los estados estadounidenses que promueven la confidencialidad y la baja fiscalidad”. En efecto, desde 2014, 97 países miembros de la Ocde acordaron medidas de control y transparencia para las cuentas bancarias sitas en el exterior. En las notas para su discurso en San Francisco, escribe Bloomberg, Penney había escrito que Estados Unidos “es el mayor paraíso fiscal del mundo” y que “carece de los recursos para hacer cumplir las leyes tributarias extranjeras y no tiene muchas ganas de hacerlo”.


Pero estas partes del discurso, que figuraban en el borrador, “fueron eliminadas al considerarse que no representaban a Rothschild”. Es evidente que la nueva delincuencia global evita dejar rastros de sus fechorías.

Publicado enEconomía
La próxima crisis económica mundial tiene fecha exacta de comienzo

Un blog de Bloomberg relaciona los futuros problemas del mundo de los negocios con la entrada en vigor de los acuerdos de Basilea III, que implican una gran reforma de la regulación bancaria.

 

A quienes intentan entrever cuándo podría producirse la próxima crisis económica mundial, un blog de la agencia Bloomberg dedicado a las finanzas les propone marcar en el calendario el 1 de enero de 2018. En su opinión, la fecha se perfiló a finales del año 2010, cuando fue firmado y publicado el conjunto de los llamados acuerdos de Basilea III, que implican una reforma de la regulación bancaria coordinada entre los países de Europa y América del Norte.


A partir del año 2017, advierte el columnista Christopher Langner, "las instituciones financieras ya no podrán usar sus modelos internos para tasar los riesgos que implican los derivados para las contrapartes. En 2018 esto se extenderá a la titularización de activos y a partir de entonces, aunque la fecha exacta aún está por determinar, los prestamistas tendrán que evaluar a todos sus clientes de préstamo basándose en los patrones establecidos por el comité de Basilea".


De esta manera los bancos se verán limitados a la hora de prestar dinero a personas, tanto físicas como jurídicas, y solo se permitirá el crédito a los prestatarios más fiables. Se pondrán límites unificados también al volumen total de los créditos concedidos en proporción con el balance acumulado. Estas restricciones propiciarán un crecimiento en el número de bancarrotas en todo el mundo. Los casos de insolvencia serán cada vez más tangibles, incluso antes de la aplicación obligatoria de las nuevas normas, pronostica


Entre otras consecuencias Langner destaca la necesidad de despedir a cientos de miles de empleados de la intermediación crediticia (solo en EE.UU. cerca de 2,6 millones de personas trabajan en este sector). Los despidos afectarán a más gente que durante los años 2006 y 2009, antes y durante la reciente crisis financiera mundial.


Serán las pequeñas y medianas empresas las que sufrirán más pérdidas y correrán el riesgo de perder por completo el acceso a los recursos crediticios. Basilea III estimula que los bancos cooperen solo con las multinacionales y otras empresas grandes con los negocios más asentados. Además, las nuevas normas internacionales de información financiera, que forman parte del conjunto de medidas, ponen en práctica la compensación temprana de las posibles pérdidas crediticias: un paso que puede aumentar por lo menos un tercio las inmovilizaciones en muchos bancos.

Publicado enEconomía
Precios de materias primas y especulación financiera

Casi todos los análisis sobre la economía mundial y la evolución de la crisis coinciden en una cosa: la recesión en China está acelerando la caída en los precios de las mercancías básicas a escala mundial. La reducción en la demanda mundial debido a la crisis de 2007-08 ha provocado una caída en esos precios, pero hoy predomina la idea de que el freno en el crecimiento en China es el factor explicativo más importante de la caída en los precios de materias primas. La realidad es mucho más compleja.

Es cierto que la contracción económica a raíz de la crisis de 2007-2008 ha llevado a una reducción en los precios de las materias primas y productos básicos. Pero desde hace muchos años se ha popularizado la creencia de que China es la fuente principal de demanda de todo tipo de productos básicos, desde los agropecuarios hasta minerales y otros insumos intermedios. Las altísimas tasas de crecimiento del PIB en China han sido vistas tradicionalmente como el motor de la evolución de precios de estas materias primas y commodities.


Ahora que los precios de los commodities se han desplomado, es muy tentador concluir que la causa se encuentra en la fuerte contracción de la economía china. En efecto, sabemos que el PIB en China ha dejado de crecer a las tasas vertiginosas de hace unos años. Las fuentes oficiales señalan que el crecimiento en 2015 fue de 6.9 por ciento, pero nadie toma esa cifra en serio. Es mucho más probable que el crecimiento en 2015 haya sido de apenas 3 por ciento, lo que es una catástrofe para una economía como la china. Pero aún esta correlación entre el comportamiento del PIB en China y los precios de commodities es insuficiente para concluir que la evolución de la economía china es la causa principal del colapso de precios de los productos básicos.


El Banco Asiático de Desarrollo acaba de publicar un estudio sobre el impacto de la recesión en China sobre los precios de productos básicos. Uno de los resultados es que China ha sido casi auto-suficiente en el caso de muchos productos básicos. Además, China no desempeña un papel determinante en muchos mercados de productos básicos. Por ejemplo, la economía china apenas consume 12 por ciento del petróleo mundial y sólo 5 por ciento del gas natural que se produce en todo el mundo. La reducción del ritmo de actividad en China no puede explicar el cambio en las cotizaciones de estos productos (73 y 55 por ciento en los precios del petróleo y gas natural, respectivamente). Además, la política económica en China mantiene el objetivo de satisfacer 95 por ciento del consumo doméstico de productos agropecuarios (con excepción de la soya). Aunque no ha sido posible alcanzar esa meta, la producción interna en el sector agropecuario es muy importante (sólo 2 por ciento del arroz que se consume en China es importado).

 

En resumen, no todo el desplome de los precios de productos básicos en el mundo está siendo provocado por la recesión en China. Algo más debe estar sucediendo en la economía mundial.

 

Además de las presiones para exportar que provienen del exceso de capacidad instalada y del afán de consolidar posiciones en el mercado, el sector financiero también está jugando un papel importante en la reducción de precios de las materias primas y commodities. Muchos fondos de cobertura o hedge funds han ejercido presión en los mercados financieros para deprimir más esos precios.

 

La práctica de los fondos de cobertura gira alrededor de la venta en corto y la compra en largo (cuando se piensa que los precios van a continuar creciendo). Cuando los mercados de futuros involucran a los productores y comerciantes, una parte de esta especulación puede tener sentido. Pero cuando los agentes ya no están relacionados con las operaciones sustantivas de producción, transporte, comercialización y consumo, y cuando sólo buscan obtener ganancias a través de operaciones de arbitraje y de ventas en corto, todo cambia. Buscar explicar el movimiento del mercado financiero a través de explicaciones tradicionales es engañoso.


La financiarización de los mercados de materias primas y commodities ha incrementado la exposición de muchos agentes financieros en los mercados respectivos. Eso les ha llevado a colocar mayor presión sobre el precio de estos bienes: apostando a que los precios van a continuar cayendo, deciden vender en corto (eso hace que la oferta crezca y el precio efectivamente se reduzca). Esto está bien documentado en los casos del cobre y hasta del petróleo.


Y cuando los fondos de cobertura se convierten en la figura dominante, el mercado deja de ser un espacio económico, las operaciones ya no tienen que ver con hacer frente al riesgo y sólo responden a la especulación pura. El mercado se convierte en un casino y, como bien decía Keynes, la tarea de invertir productivamente no se va a llevar a cabo de manera adecuada.


Hoy el sector financiero, y en especial los fondos de cobertura, siguen desempeñando un papel fundamental en la evolución de la crisis.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enEconomía
Miércoles, 09 Marzo 2016 06:10

Deflación y estancamiento

Deflación y estancamiento

Durante años las autoridades monetarias y los organismos financieros internacionales impulsaron una política monetaria dirigida a controlar la inflación. El gasto público tuvo que subordinarse a ese imperativo central que era la estabilidad de precios. La política de tasas de interés respondía a la necesidad de enfriar la economía cuando el calentamiento llevara riesgos inflacionarios. Y la política de ingresos también estuvo sometida a la exigencia de contener la demanda agregada. De ahí sale la contención del crecimiento de los salarios. Pero ahora las cosas han cambiado y con la crisis económica global descubrimos que en Europa, Estados Unidos, Japón e incluso China, el verdadero enemigo es la deflación.


Pero ¿por qué es mala la deflación? Hay varias razones. Primero, una reducción sostenida del nivel general de precios hace que los agentes económicos estén menos dispuestos a realizar gastos. Cuando los precios caen los consumidores tienen expectativas de que seguirán reduciéndose y prefieren esperar a que caigan todavía más. La demanda agregada se reduce, la actividad económica se frena y el desempleo aumenta.


Segundo, los agentes económicos no están dispuestos a tomar préstamos porque cuando tengan que repagar sus deudas, lo harán en una moneda que valdrá más que la que recibieron cuando aceptaron el crédito. Es decir, la deflación perjudica a los deudores y beneficia a los acreedores. Ésta es la imagen espejo del mundo en el que la inflación es el enemigo de los acreedores. Aceptar un crédito cuando los precios están cayendo no es bueno para el deudor porque el peso de su deuda se incrementará en términos reales. Y eso incluye a los empresarios que les gustaría embarcarse en una operación productiva.


Tercero, desde el punto de vista de la oferta hay que señalar que los inversionistas no tienen ningún interés en embarcarse en nuevas aventuras productivas cuando observan que los precios están reduciéndose. Es cierto que tampoco les gusta un escenario de fuerte inflación, pero un incremento moderado de precios, digamos de 5 o 7 por ciento no les hace sentir que están en la hiperinflación de la república de Weimar o en Zimbabue. En cambio detrás del problema de la deflación se esconde el espectro de un mundo en el que se estará produciendo con pérdidas.


En conjunto, estas tres razones pueden conducir a una severa contracción económica en la que las fuerzas que se desencadenan se retroalimentan y hacen muy difícil salir de una recesión. Eso es precisamente lo que estamos presenciando en casi todos los centros motores de la economía mundial, desde Europa y Estados Unidos hasta Japón. Varios indicadores muestran que la economía en China podría irse dirigiendo a un escenario similar. Esto es lo que alimenta la idea del estancamiento secular.


¿Qué pueden hacer las autoridades económicas frente a la deflación? Pues la verdad es que bastante poco. Hoy vemos que los bancos centrales han llevado sus tasas de interés al límite inferior más bajo, a cero por ciento, pero el impacto sobre el consumo y la inversión, es decir, sobre la demanda agregada, es muy débil. Eso se debe a que a pesar de que los precios están cayendo, los consumidores no tienden a incrementar su gasto porque también tienen expectativas negativas debido a que el peso de sus deudas se está incrementando en términos reales. O sea que el efecto positivo del descenso en los precios se contrarresta por el endeudamiento. Y hay que recordar que en los últimos dos decenios el endeudamiento de casi todos los agentes económicos (familias y empresas) ha sido el impulsor del crecimiento. Hoy el sobreendeudamiento hace que el consumidor no responda a la caída en los precios porque todavía prevalece el efecto de la orgía de sobrendeudamiento y los agentes buscan por todos los medios posibles reducir la carga de deudas.


Este fenómeno es especialmente severo en China, así que no tiene mucho sentido apostar a que su economía pueda volverse motor del crecimiento mundial. En los últimos veinte años, mientras la maquinaria de propaganda del neoliberalismo hacía que todo el mundo se maravillara por las altas tasas de crecimiento en China, los bancos daban créditos a quien quisiera construir rascacielos transparentes, ciudades fantasmas o carreteras que no iban a ninguna parte. Y ahora que el banco central chino relaja al extremo su política monetaria, recortando el nivel de reservas que los bancos comerciales o semi-privados deben mantener en el instituto monetario, ningún analista espera que esta medida pueda acelerar el crecimiento.


Los bancos centrales en el mundo capitalista desarrollado buscan regresar a niveles de inflación moderados. Por ejemplo, en Estados Unidos y en Suecia, la Reserva federal y la Riksbank buscan regresar a una tasa de crecimiento con una inflación de 2 por ciento. Quizás la Fed tenga que seguir el ejemplo de los suecos e instaurar tasas de interés negativas. De todos modos, el impacto sobre la demanda agregada ha sido casi despreciable en Suecia. Decididamente, algo está cambiando en el capitalismo contemporáneo.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enEconomía