Bancarrota del proyecto histórico capitalista

Uno de los mitos más populares sobre el capitalismo gira alrededor de su capacidad para generar crecimiento económico de manera continua. De aquí se derivan consecuencias importantes en materia de niveles de vida y bienestar, por no mencionar la leyenda de que el capitalismo es el mejor amigo de la democracia y la libertad. Pero, ¿es cierto que el capitalismo está asociado al crecimiento sin fin?


Se ha sugerido que la economía mundial está adentrándose en una fase de estancamiento que podría prolongarse varios años. La combinación de fuerzas que conspira para que este letargo económico se profundice y se extienda en el tiempo son poderosas y afectan a todos los grandes centros de dinamismo económico. Además son de muy variada índole y eso hace difícil encontrar un remedio que las pueda contrarrestar.


Entre estas fuerzas se pueden enumerar las siguientes tres. Primero, el proceso deflacionario que hoy afecta a los centros económicos más importantes del mundo (Estados Unidos, Europa y China). Segundo, la expansión del sector financiero y su hegemonía sobre la economía mundial. Y, tercero, la profunda desigualdad económica que hoy sigue intensificándose. Estas tres fuerzas se encuentran íntimamente vinculadas, aunque no son los únicos factores capaces de contrarrestar las fuerzas endógenas que favorecen el crecimiento.


La primera está relacionada con el des-endeudamiento y responde a una combinación de factores macroeconómicos. No se trata de un fenómeno coyuntural, como algunos podrían creer. El crecimiento económico en las últimas dos décadas en los centros de la economía mundial estuvo sostenido por el endeudamiento y episodios de rápido crecimiento en los precios de muchos activos (burbujas). El ajuste que sigue cuando revientan esas burbujas conduce al desapalancamiento y frena el crecimiento. Por eso en los centros de dinamismo económico mundial la deuda del sector privado sigue siendo un factor fundamental para entender el mediocre ritmo de crecimiento económico. Hoy el endeudamiento del sector privado (familias y empresas) en China y Estados Unidos alcanza 207 y 198 por ciento del PIB, respectivamente. La pérdida de dinamismo en China se pudo frenar ligeramente entre 2012 y 2014 gracias a medidas que permiten más endeudamiento pero a la larga la medicina podría agravar la enfermedad.


Quizás algunos pueden ver en la deflación un fenómeno coyuntural, pero lo cierto es que el festín de endeudamiento de familias y empresas fue tan profundo que las cicatrices serán difíciles de borrar. El ejemplo de Japón en los últimos 20 años demuestra que el proceso de des-endeudamiento puede frenar el crecimiento de manera significativa durante muchos años. El debate sobre si Estados Unidos podría recaer en una recesión en 2016 está alimentado por este tipo de problemas.


En una economía capitalista es normal que el capital fluya hacia los sectores de mayor rentabilidad. Sin embargo, cuando la economía real mantiene bajas tasas de rentabilidad y los capitales emigran hacia el sector financiero para buscar ganancias en la especulación, el resultado es una reducción en la tasa de crecimiento. No es coincidencia que las tasas de crecimiento en las economías más importantes del mundo conservaron su tendencia hacia la mediocridad al mismo tiempo que el sector financiero mantuvo su expansión. Pero el sector financiero puede ser refugio seguro solamente durante un lapso de tiempo corto. La volatilidad y la incertidumbre son los compañeros inseparables de las inversiones en la especulación y los arbitrajes. La mejor muestra es la sacudida en el mercado bursátil de todo el mundo, comenzando con el colapso de las bolsas en China.


Finalmente la desigualdad económica sigue siendo un lastre para la economía mundial. Los datos del grupo Credit Suisse indican que hoy el uno por ciento de la población mundial es poseedora de más de la mitad de la riqueza (y 10 por ciento superior es dueño de 88 por ciento de la riqueza mundial). Mientras los salarios reales se mantienen sin recuperarse, la demanda agregada sigue comportándose de manera tímida. El crecimiento del salario real en las principales economías del mundo lleva ya muchos años estancado. Hoy el desendeudamiento y los bajos salarios deprimen la demanda agregada y enturbian el panorama y las expectativas de los inversionistas.


El crecimiento en el capitalismo mundial no se anuncia como un proceso fácil para los próximos años. ¿Podría detenerse la expansión económica? La pregunta se antoja difícil de responder, pero una cosa es cierta: sin crecimiento el capitalismo mundial entrará en una crisis profunda.


Sin una oleada de innovaciones análoga a las primeras dos revoluciones industriales es difícil que el capitalismo global pueda reiniciar un proceso expansivo similar al del periodo 1850-1950. Esas oleadas de innovaciones abrieron nuevos espacios de rentabilidad y propiciaron aumentos notables en la productividad del trabajo. Hoy que el pronóstico en materia de cambio técnico no es prometedor, los nubarrones macroeconómicos y ambientales se multiplican.


Twitter: @anadaloficial

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Guerra global de divisas de la Fed de EU: América Latina en la lona

El histórico fin de la era del dinero barato que operó la Fed (Reserva Federal de Estados Unidos) en forma unilateral mediante el alza de un cuarto de punto de las tasas de interés repercute con cataclísmicos daños colaterales e implicaciones geopolíticas profundas al restante del catatónico planeta, en particular a América Latina (AL).


La Fed representa de facto el único banco central global: conglomerado de bancos privados (sic) de Wall Street que aplican políticas monetarias estatales/federales que resultan globales debido a la perniciosa hegemonía del dolarcentrismo: el máximo poder de EU, al unísono de su panoplia multifacial del Pentágono, Hollywood, los multimedia y el grupo cibernético Gafat (Google/Apple/Facebook/Amazon/Twitter).


Ambrose Evans-Pritchard, feroz palafrenero de la Casa Real británica, pondera los altos riesgos de la aventura del alza por la Fed cuando "los cementerios de la política global están sembrados con los centralbanquistas, quienes han elevado las tasas a prisa, para solamente retractarse después de haber empujado a sus economías a la recesión o después de haber realizado un mal juicio sobre las poderosas fuerzas deflacionarias en el mundo post-Lehman (http://goo.gl/3ysCWl)". Se refiere a la quiebra de Lehman Brothers en 2008, que sumió a EU y, por ende, al mundo en su grave crisis que aún no ha sido resuelta.


Los ejemplos de Evans-Pritchard son ilustrativos desde las dos fallidas alzas del Banco Central Europeo de 2011 que casi llevó al colapso a la unión monetaria hasta el curso reverso de Suecia, Dinamarca, Corea del Sur, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Israel y Chile.


El alza no es solamente un vulgar incremento, sino que comporta también un singular ritmo cuando la Fed tiene contemplado elevar las tasas en forma gradual a lo largo de 2016 para alcanzar 1.375 por ciento (http://goo.gl/Qn7f5s).


¿Aguantarán el mundo y el México neoliberal itamita otras cuatro alzas consecutivas de un cuarto de punto cuando a la primera llevó a la quiebra a ICA, una de las principales constructoras de AL?


Fue lastimoso que el Financial Times (FT) –que teledirige sin desparpajo la política petrolera y monetaria del México neoliberal itamita– haya anunciado dos días antes (¡supersic!) el alza local de las tasas a 3.25 por ciento.


FT sentencia que la economía del México neoliberal itamita está esclavizada (¡supersic!) a la política monetarista de EU cuando en lugar de apretar las tuercas necesita relajarlas (http://goo.gl/Z7EdDn).


El New York Times se lamenta de que la atadura de México a la política monetaria de EU "haya devaluado al peso cerca de 30 por ciento en menos de una semana (http://goo.gl/FuTxGx)".


Hasta Stratfor (https://goo.gl/6800XF) –la CIA empresarial tras bambalinas– admite que la Fed maneja en forma egoísta y unilateral las tasas sin miramiento al estado cataléptico del restante del planeta que afecta(rá), a mi juicio, primordialmente a la Unión Europea y a China: dos de los principales motores del crecimiento global.


Según Peter Spence, de The Telegraph, los países más expuestos son Brasil, Chile y Sudáfrica y los mercados emergentes pudieran ser particularmente vulnerables cuando muchos de ellos han amasado enormes cantidades de deuda que pudieran ser inmanejables. (Nota: como es el caso del parasitario Grupo Monterrey: desde Cemex hasta Alfa.)


Brasil y Sudáfrica pertenecen a los vapuleados BRICS, lo cual abona a la teoría de que el alza por la Fed tiene la intención colateral de golpearles de lleno ya que también Rusia es apaleada por la abrupta disminución de los ingresos petroleros a los límites de 35 dólares el barril, mientras la divisa china yuan/renmimbi será aporreada hasta una devaluación proyectada de 30 por ciento (http://goo.gl/CvY58m).


Así funciona la guerra multidimensional que ha decretado EU para arrinconar al resto del planeta.


Zhang Yi, de la agencia noticiosa Xinhua, comenta que China puede muy bien lidiar con el alza, ya que el dinero será necesario para invertir en los "trenes de alta velocidad, satélites y supercomputadoras que ahora fabrica China (http://goo.gl/tTsjJB)" y no solamente en juguetes.


En forma hipócrita, la israelí-estadunidense Janet Yellen, que jefatura la Fed –cuyo vicegobernador es extrañamente Stanley Fisher, ex mandamás del Banco central de Israel– se dice sorprendida por el desplome del petróleo que acompañó al alza y predijo que existen límites (sic) debajo de los cuales los precios del petróleo eran improbables de caer.


Ya había señalado que los yihadistas habían colocado el límite a 15 dólares en el que rematan el barril expoliado que venden a Israel (http://goo.gl/5XZI56).


Evans-Pritchard considera que el momento del alza es propicio debido a cuatro años de recortes presupuestales y de una tasa de desempleo que ha caído 5 por ciento.


Más allá de las triviales y aburridas medidas monetaristas, existe un panorama turbio, ya que la manufactura de EU no es nada boyante y el crecimiento de su PIB nominal no despunta de un mediocre 3 por ciento anual.


Tampoco el mercado laboral es tan apretado como parece y no faltan analistas que consideren que la Fed eche reversa.
Otros analistas aducen que el verdadero apretón sucedió hace dos años cuando la Fed cesó de comprar 85 mil millones de dólares al mes bajo el esquema de la facilitación monetaria (quantitative easing: QE).


Más allá de las piruetas y alquimias de los casi siempre equivocados monetaristas, el verdadero problema radica en los 9 billones de dólares (trillones en anglosajón) de deuda foránea que incurrieron en la demencia de endeudarse en dólares y que desde julio de 2014 ha llevado a una revaluación inédita de casi 20 por ciento del superdólar que ha perpetrado una carnicería en los mercados emergentes supeditados a las aplastadas materias primas, con los consecuentes cambios de regímenes que operan desde Venezuela hasta Argentina.


A ocho días de ascender a la presidencia, el Macri-neoliberalismo sumió la riqueza de Argentina a niveles de Guinea Ecuatorial después de su superdevaluación de más de 30 por ciento, según FT, mientras en Brasil, el ministro de Finanzas, el israelí-brasileño Joaquim Levy, renunció después de haber conseguido la degradación de los bonos a niveles chatarra de la máxima economía de AL, por la descalificada calificadora Fitch. ¿Nos encontramos ante una guerra global de divisas operada por la Fed contra el resto del mundo catatónico y atónito? La única divisa respetable que se ha revaluado ha sido el superdólar que ha propinado severas palizas a todos sus competidores.


La divergencia es atroz, ya que EU efectúa su apretón (léase: sequía crediticia que encarece el valor del dinero), mientras China y Europa luchan por mantener un relajamiento monetario que, de paso, devalúa sus divisas respectivas. ¿Conviene a EU un superdólar que comprará a precio de remate los activos, más que nada, de los mercados emergentes, como México, que rematará sus principales activos petroleros en las aguas profundas en el Golfo de México en beneficio de las cuatro petroleras anglosajonas Exxon, Chevron, Shell y BP?


Nada está predeterminado y el alza de la Fed metió en forma riesgosa al mundo a un incierto mapa aún por navegar.


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Domingo, 20 Diciembre 2015 06:33

Una segunda sobre derivados financieros

Una segunda sobre derivados financieros

Los derivados son hoy uno de los modelo de negocios de mayor éxito para obtener beneficios del ahorro de personas y empresas. No obstante que el monto de las operaciones involucradas en su comercialización ha disminuido respecto a las cantidades registradas en 2011, sigue siendo enorme. Veamos la información oficial para Estados Unidos. La proporciona la OCC, por las siglas en inglés de la Oficina de Control del Moneda o de Circulante (www.occ.gov). En 2011 el llamado monto nocional (cantidad en moneda) de los derivados era del orden de 250 mil billones (siempre estadunidenses, es decir, miles de millones nuestros) de dólares.


En el segundo trimestre de este 2015, ese monto era de casi 200 mil billones, 20 por ciento menos. Tanto el freno del enorme crecimiento registrado de 2006 a 2011, como el estancamiento y la disminución relativa del mercado de derivados registrados de 2011 a la fecha, se atribuyen al fortalecimiento de la regulación en los Estados Unidos. Y, sin embargo, múltiples académicos no dejan de señalar su insuficiencia. Algo similar ocurre en el mundo global de los derivados, que abordaremos en otro momento. Lo cierto es que 200 mil billones estadunidenses de dólares siguen siendo un monto enorme de transacciones financieras que involucran tasas de interés, tipos de cambio, mercancías (petróleo, gas natural y electricidad entre ellas), créditos y acciones de empresas. Involucran, además, intercambio de compromisos financieros de deuda y obligaciones, futuros, swaps (intercambios futuros de dinero, bienes y servicios), techos y pisos de tasas de interés. Y portafolios que combinan diversas formas de contratos.


Datos oficiales recientes muestran que el producto contratado más relevante es el de tasas de interés (78 por ciento del valor nocional del total de derivados). Le sigue el de Tipos de Cambio (sólo 16 por ciento del monto total). Por tipo de contrato el más importante es el de SWAPS con 60 por ciento del valor nocional total de los derivados negociados, es decir, de esos 200 mil billones estadunidenses de dólares. La totalidad de los swaps se negocia en el mercado libre, el llamado Over the Counter (OTC).


No hay swaps en las bolsas registradas. ¿Qué derivados se negocian en las bolsas? Solamente dos: 1) Futuros y Forwards que son prácticamente equivalentes, salvo que los primeros –minoritarios– se comercializan en bolsas oficiales, bajo formas y mecanismos más estandarizados que los Forwards, siempre negociados en el mercado OTC y que representan el 83 por ciento del valor nocional de los contratos en los que se acuerda compra o venta de algo en un tiempo determinado, a un precio establecido, valor nocional por 40 mil billones estadunidenses de dólares; 2) lo segundo que más se negocia en las bolsas son las Opciones, cuyo valor nocional es apenas –digo apenas en relación al total de 200 mil billones estadunidenses de dólares– de 4 mil billones estadunidenses de dólares, 12 por ciento del total de Opciones, de las que 88 por ciento restante se negocia en el mercado OTC. Sí, solamente 5 por ciento del monto nocional de derivados es negociado en bolsas registradas. ¿Se imagina usted eso?


Un 95 por ciento de todos los derivados se negocia en el libre y poco regulado mercado OTC, en el que se realiza la totalidad de negociaciones –sí la totalidad– que involucran swaps (118 mil billones estadunidenses de dólares) y Derivados de Créditos y Obligaciones de Pago (9 mil billones estadunidenses de dólares). Esto muestra que –pese a todo– se ha impuesto el libre mercado de derivados. Prácticamente sin regulación ni supervisión oficiales. Con una mayoría de negociaciones de tasas de interés y tipos de cambio (94 por ciento). Siempre atendiendo a las preferencias de riesgo de los poseedores, la mayoría de ellos administradores o brokers de fondos de ahorros de personas y empresas, función que en todo el mundo ya realizan prácticamente todos los bancos comerciales. ¡Y qué digo todos! Recordemos que en Estados Unidos JPMorgan Chase Bank NA, Citibank National ASS, Goldman Sachs Bank USA y Bank of America NA –en términos del valor nocional representado por los derivados– concentran 91 por ciento del total.


Y eso que los activos de estos cuatro bancos estadunidenses sólo representan 35 por ciento de los activos totales de la banca comercial estadunidense. En este contexto realmente sorprende muchísimo que Goldman Sachs Bank, con apenas 0.9 por ciento del total de activos bancarios, concentre 23 por ciento del valor nocional total de los derivados. Luego de esta breve descripción de la estructura de los derivados por tipo de contrato y tipo de bien, es útil citar la advertencia oficial de la Oficina Gubernamental de Control de Circulante. Traduzco libremente cuando se señala que los mercados financieros se forman en lugares o sistemas que proporcionan a compradores y vendedores medios para comercializar instrumentos financieros: bonos, acciones, monedas internacionales, futuros, forwards, swaps, obligaciones de compra y de pago y derivados. Y que dichos mercados financieros facilitan la interacción entre los que necesitan capital y los que lo tienen. Además –reza el texto oficial– en esto mercados no sólo es posible obtener capital. Más todavía. Se transfieren riesgos (generalmente a través de derivados) y se promueve el comercio internacional.

 


Finalmente –oficialmente se advierte– aunque hay regulaciones y mejores prácticas que guían las transacciones en estos mercados, se trata de operaciones que implican un cierto grado de riesgo. Así de simple. A confesión de parte, relevo de pruebas. El caso de Goldman Sachs no hace sino confirmarlo. Esta ideología, por cierto, está presente en la nueva arquitectura de la industria eléctrica en México, tan permeada de esta forma de funcionar de los mercados financieros, con mercado mayorista de electricidad, comercializadores de energía eléctrica que no son suministradores (brokers), con subastas de energía, potencia, productos conexos y –asunto que requiere cuidadoso análisis– Certificados de Energía Limpia (CEL), entre otras hermosas novedades. También lo veremos en su momento. ¡La financiarización en pleno! De veras.


NB: Un abrazo fraternal y solidario a mi estimado compañero profesor Félix Hoyo Arana quien merece una inmediato justo proceso. No más.


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Sábado, 12 Diciembre 2015 06:58

"Brics pegó un salto cualitativo"

"Brics pegó un salto cualitativo"

El politólogo ruso dijo que no ve con malos ojos la posibilidad de que se integren al bloque otros países como México, Corea del Sur o incluso Argentina, que forman parte del grupo de las economías integrantes del G-20.

 

A casi diez años de la primera reunión de cancilleres de Brasil, China, Rusia y la India en Nueva York, los lazos de los países Brics se fortalecieron. "Se trata de una entidad que se está desarrollando y con buenas perspectivas a futuro", opinó el politólogo ruso Nikolai Mijáilov respecto al grupo conformado por las principales economías emergentes, al que Sudáfrica se sumó en 2011. Antes de brindar una charla en el Centro Cultural de la Cooperación sobre el Brics y el nuevo orden internacional, el analista conversó con Página/12 sobre los logros del bloque y la posibilidad de que se agreguen nuevos integrantes. Además reflexionó sobre la participación de Rusia en la lucha contra el terrorismo, ya que es el único miembro del Brics que desplegó sus fuerzas contra los jihadistas del Estado Islámico (EI) en Siria.


Mijáilov, miembro del Comité Ruso de Estudios Brics, señaló que el paso de los años se fortaleció la unión de países. "Si al Brics lo vemos como un elemento de desarrollo geopolítico, me parece que todo va tal cual como se esperaba. Se trata de un crecimiento orgánico", sentenció. El politólogo explicó que, pese a las distintas contradicciones y problemas, como lo son las crisis económicas, el desarrollo del bloque se da en forma sostenida. "Esto se da porque el agrupamiento no es una suerte de tratado o alianza que se sostiene solamente su carácter comercial." Quizás el más importante de los logros cosechados en este tiempo por los Brics fue la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), una entidad crediticia multilateral creada por los miembros del bloque, que comenzó a funcionar a finales del mes de julio en la ciudad china de Shanghai. El organismo nació como una alternativa al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial, liderados por Estados Unidos, tras años en que los Brics reclamaron mayor papel en las organizaciones multilaterales que se formaron tras la Segunda Guerra Mundial. "Los años que pasaron desde la creación del Brics terminaron por darle al grupo un salto cualitativo, que finalmente lo fortaleció. Y el caso del NBD es el más importante: ahora contamos con una alternativa a las organizaciones internacionales financieras tradicionales. Es un proceso paulatino, pero se ve de a poco cómo se producen resultados prácticos", celebró.


Mijáilov sostuvo que los líderes del Brics deben entrar en una etapa de entendimiento. "Los países tienen que ponerse de acuerdo entre sí sobre cuáles son los objetivos comunes. Es que debemos tener en cuenta las grandes diferencias entre los países, no sólo en lo económico, sino también en lo cultural y social. En este momento debemos buscar el entendimiento y la sinergia", dijo. "Siempre está la posibilidad de que un miembro intente imponerse y diga 'yo soy el mandamás y ustedes me siguen'. Ese no es precisamente el concepto, es más bien el riesgo a evitar", reflexionó. El politólogo no ve con malos ojos la posibilidad de que se integren al bloque otros países México, Corea del Sur o incluso Argentina, países que forman parte del grupo de las economías que forman el grupo del G-20. "Creo que es un asunto importante, porque si esto sucediera sería un gran paso hacia adelante, con bastante significado desde el punto de vista de la política internacional", opinó, aunque con reservas. "Sin embargo, yo pienso que es un poco prematuro. Estamos en un momento en el que el mundo mira a los países del Brics y les pregunta qué pasa. Por eso me parece que si resulta que si la misma unión continúa, luego va a ser un buen momento para juntarnos con otros."


Pese a que Mijáilov augura un buen futuro para el conjunto del bloque, tiene bien en claro que el Kremlin hoy enfoca todos sus esfuerzos en la batalla que libra contra los jihadistas. Cuando a finales de octubre la rama egipcia del EI colocó una bomba que hizo estallar un avión ruso con 224 personas a bordo, Moscú supo que era hora de intervenir militarmente contra el terrorismo en Siria, que venía acosando desde hace tiempo a su aliado en Medio Oriente. Mijáilov dijo que el derribo fue la gota que rebasó el vaso en el Kremlin. "Podemos decir que hubo una coincidencia en relación al tiempo, pero está claro que la operación ya estaba siendo preparada", dijo. "La intervención del presidente (Vladimir) Putin en la ONU y ante el G-20 fue bastante clara. Recientemente se publicó la cifra de las personas reclutadas que viajan desde Rusia, principalmente de la zona del Cáucaso para combatir junto al EI en Siria. Es por eso que la preocupación es proteger a Rusia del terrorismo", dijo. Sin embargo, Mijáilov afirmó que además de existir dificultades en el campo de batalla, también las hay a nivel político. "¿Cómo es posible que el secretario de Defensa de Estados Unidos (Ashton Carter), o mismo los funcionarios de la OTAN, digan que nuestro objetivo es defender al presidente sirio (Bashar al Assad)? Desde nuestra parte afirmamos que nuestra misión se limita a acabar con los terroristas, e incluso no vamos a poner tropas terrestres (para defender al régimen de Assad)", se quejó. "Eso provoca preguntas de nuestra parte: ¿qué están haciendo ellos?, ¿por qué llevan tiempo combatiendo al EI y todavía no pasa nada?, ¿qué sucede con el tráfico de petróleo y quién lo compra?"


El especialista ruso dijo que la intervención de tropas a pie de su país en Siria no terminaría resolver los problemas. "El ejército de Al Assad es una fuerza, los kurdos son otra. Creo que se trata simplemente de que se coordinen." Sin embargo, Mijáilov opinó que la demora a la hora de unificar fuerzas les pasa factura. "Rusia confía en el ejército sirio, y la coalición en los kurdos. La falta de coordinación se ve desde hace casi cuatro años, con Palmira y Raqqa ocupadas, con los terroristas en las puertas de Damasco librando combates interminables", dijo. "Claro que hay progresos. La situación mejoró para el Ejército Sirio, los bombardeos rusos son efectivos."

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Miércoles, 25 Noviembre 2015 07:22

Brasil y la otra cara de la crisis

Brasil y la otra cara de la crisis

En los nueve primeros meses de 2015 –un año política y económicamente perdido– la banca brasileña alcanzó resultados astronómicos. Gracias a las altísimas tasas de interés, el estatal Banco do Brasil vio cómo su lucro acumulado aumentó 43,5 por ciento en relación con los nueve primeros meses de 2014. El Itaú-Unibanco, mayor banco privado del país, obtuvo un lucro 20 por ciento superior al del mismo período del año pasado. El Bradesco, 15,7 por ciento más. Y el Santander, que tuvo un 2014 muy malo, ahora contabiliza un aumento de increíbles 268 por ciento en sus lucros.


Sin embargo, el sector da claras muestras de que sabe muy bien cuál es el verdadero escenario del país. Y exactamente por esa razón se amplió, mucho, lo que llama de "reservas y provisiones", o sea, el volumen de dinero para cubrir huecos causados por la morosidad de préstamos tomados tanto por empresas como por clientes individuales. Porque uno de los factores que ayudan los bancos a aumentar sus ganancias es el mismo que ahoga empresas y ciudadanos: los intereses siderales aplicados en Brasil.


Las tarjetas de crédito, por ejemplo, tienen sus facturas financiadas: el consumidor paga un 20 por ciento y financia el otro 80. Detalle: lo hace con una tasa media de 16 por ciento al mes. Sí, ¡al mes!


Con el desempleo aumentando de manera consistente –solamente en los primeros nueve meses del año fueron cerradas alrededor de 820.000 plazas– y con deudas impagables gracias a los intereses, el número de brasileños morosos creció de manera exponencial en los últimos doce meses.


La reacción de la banca demuestra que las proyecciones para el futuro inmediato son bastante pesimistas. A fines de noviembre, se constata que los bancos tienen reservados dos reales para cada real de préstamo moroso (se considera moroso, en Brasil, un retraso superior a 90 días). Al mismo tiempo, se intensifican de manera sin precedentes las renegociaciones de las deudas, tanto de empresas como de clientes individuales. Faltando poco más de un mes para que termine el año, 5,2 por ciento de los préstamos concedidos están con sus pagos retrasados en al menos 90 días. Es el nivel de morosidad más alto en trece años, y los indicios muestran que la tendencia es seguir creciendo: el desempleo dejó de ser un fantasma amenazador para transformarse en algo concreto, palpable. Sin empleo, el deudor no tiene como pagar lo que debe.


La suma de recesión y desempleo, dos aspectos que –todo indica– se mantendrán a lo largo del año que viene, provoca desastres. Muchas de las conquistas alcanzadas a lo largo de las últimas dos décadas, especialmente entre la llegada de Lula da Silva al poder (en 2003) y la mitad del primer mandato de su sucesora, Dilma Rousseff (2011-2014), enfrentan riesgos reales y crecientes.


Mucho se avanzó, es indudable. Pero es mucho lo que todavía falta. Brasil sigue siendo un país de enormes y profundas desigualdades. Un país de contrastes impresionantes entre las regiones más pobres y las más desarrolladas. En el Norte, solamente 21 por ciento de los hogares cuentan con servicios de agua y desagüe. En el Noreste, la situación mejora bastante: 41 por ciento. Pero en el Sureste, ese porcentual es de 88 por ciento. Y en el Sur, 62 por ciento.


Diez millones de hogares brasileños –lo que corresponde a 44 millones de habitantes, poco más de 20 por ciento de la población– carecen de servicios de agua y desagüe. Pero solamente 4 por ciento de los hogares, es decir, unos 16 millones de brasileños, no cuentan con telefonía celular. Entre los nuevos desempleados, 75 por ciento tienen menos de 24 años. Y entre los jóvenes cuyas edades van de 18 a 24 años, solamente 30 por ciento estudian.


A fines del año pasado, había 7 millones 300 mil brasileños desempleados. Una población equiparable a dos veces y media la de Uruguay. Más que todos los habitantes de Bogotá. Ahora, ese número ascendió a 8 millones 500 mil. Algo así como medio Chile desempleado. Como 80 por ciento de la población de Cuba sin trabajo.


Es verdad que los gobiernos del PT lograron hacer que 42 millones 800 mil brasileños abriesen por primera vez en la vida una cuenta corriente en los bancos (antes, los pobres sólo tenían libretas de ahorro). Una Argentina entera. También es verdad que Brasil, en los 12 años de Lula da Silva y Dilma Rousseff, salió del mapa mundial del hambre. Pero la desigualdad sigue siendo una llaga abierta, y los contrastes sociales permanecen como señales de alerta sobre lo mucho que queda por hacer. Y esa, quizá, sea la principal amenaza que el país enfrenta: gracias a un Congreso mediocre e irresponsable, a una oposición golpista y a un gobierno que no logra contar con la lealtad de los aliados, se perdió todo un turbulento año.


Lo que se logró en tiempos recientes –que no es suficiente, pero no es poco– corre el riesgo de desaparecer. Millones y millones de brasileños fueron conducidos al umbral de una vida mejor. No pudieron, por cierto, adentrarse en el sacrosanto terreno de la clase media, pero sí contemplar sus bondades.


Volver atrás, perder lo que conquistaron, podrá causar una explosión social. Pero nada de eso parece preocupar a los honorables miembros de la más mediocre y vergonzosa Legislatura desde el retorno de la democracia, hace 30 años. Ni convencer a la oposición de que el resultado de las urnas debe ser respetado. Ni motivar a una mandataria que se niega, determinada, a aprender una lección milenaria: un dirigente debe saber oír.


Atónitos, los brasileños miran un escenario de pesadilla. El otro, el del sueño, parece haber sucumbido.

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Gran Bretaña apuesta al renminbi chino en detrimento del dólar

En el intermezzo de la triunfal visita del mandarín Xi Jinping a Gran Bretaña (GB), Alan Wheatley y Paola Subacchi –adscritos al británico Royal Institute of International Affairs, conocido como Chatham House: uno de los principales think tanks del mundo–, juzgan que el primer ministro David Cameron "parece haber concluido que los riesgos de su amigable relación con Pekín son superados por la importancia de China para la primacía (sic) financiera de Londres ( https://goo.gl/05cEAD )".


Es mucho más que la preponderancia de la plaza de la City (Londres): se trata de la conectividad geofinanciera entre GB y su antigua colonia Hong Kong de casi 8 millones de habitantes, reincorporada en 1997 a China bajo el singular acuerdo de un país, dos sistemas, donde GB se despacha con la cuchara grande en su óptimo sector financiero.


Cuando regresé hace dos años a Hong Kong, la máxima entidad neoliberal del planeta y hoy región administrativa especial de China, me asombró el precio de medio millón de dólares el metro cuadrado en su zona financiera, lo cual es entendible cuando se coteja el Índice de Desarrollo Financiero ( http://goo.gl/7xCsaR), donde el ranking de sus tres primeros sitiales lo ocupan Hong Kong (1), Estados Unidos (EU) (2) y GB (3), frente al anodino desempeño de los BRICS: Brasil (32), Rusia (39), India (40), China (23) y Sudáfrica (28).


El sector financierista global, donde prevalece la anglósfera, es el talón de Aquiles de los BRICS, superados ampliamente por el ancien régime del G-7: Canadá (6), Japón (7), Alemania (11), Francia (14) e Italia (30).


Los dos analistas Wheatley y Subacchi consideran que "un principal objetivo del cortejo (sic) asiduo de GB a Pekín es posicionar a Londres como el principal centro off-shore fuera de Asia para las transacciones del renminbi (RMB, por sus siglas en inglés) conforme se internacionaliza".


En su discurso al Parlamento británico, el mandarín Xi describió a Londres como "el líder del centro de las transacciones off-shore del RMB después de Hong Kong".


El Banco del Pueblo de China, su banco central, acaba de colocar bonos a un año por 5 mil millones de RMB, sobresuscritos seis veces, mientras el ministerio de Finanzas de China contempla vender deuda en Londres, con el cual ha casi duplicado su acuerdo bilateral de swaps (permutas financieras a futuro) por 350 mil millones de RMB.


A juicio de los dos analistas, estos anuncios aparentemente arcanos (sic) son extremadamente significativos tanto para el éxito financiero continuo de Londres como también para las ambiciones de China en promover el RMB como una divisa cada vez más usada, no solamente para el comercio, sino también como inversión global.


Para los dos analistas asegurar el negocio del RMB en Londres no acarrea riesgos políticos, ya que es una propuesta ganar-ganar para ambas partes, cuando ya Londres lucha con Nueva York como el primer centro financiero global, pero enfrenta competencia en Europa, como encrucijada del RMB, de parte de Francfort, Luxemburgo y París.


Los analistas concluyen que para GB, una mediana (¡supersic!) potencia en declive relativo, pensar estratégicamente cómo jugar con el acelerado crecimiento de la segunda economía del mundo, hace sensato su cortejo.


Cuando se mide el PIB por su poder adquisitivo, China es ya la primera superpotencia geoeconómica del planeta, donde India ha superado a Japón del tercer lugar, Rusia (6) prácticamente se encuentra empatada con Alemania (5) y GB ha sido relegada por Brasil (7) a un mediocre décimo lugar para sus ínfulas imperiales oxidadas e, incluso, rebasada lastimosamente por Indonesia (9).


Chatham House, en conjunción con la prestigiosa Academia de Ciencias Sociales de China, se consagró a la exploración del RMB desde inicios de 2015 tanto para su estrategia de internacionalización como para la "liberalización de cuentas de capital ( https://goo.gl/7j2rgg )".


Después de la crisis financiera global de 2008, que afectó la exposición de China a la contracción de la liquidez global del dólar, Helena Huang, de Chatam House, expone que desde 2009 el Banco Central chino ha lanzado un número de iniciativas para reducir su dependencia al dólar y promover un mayor uso del RMB en los mercados globales.


Un grave problema que enfrenta el RMB es que no es totalmente convertible, por lo que el Banco Central chino "se ha concentrado en tomar medidas para promover el uso del RMB en el comercio internacional y para establecer mercados off-shore, más notablemente en Hong Kong".


A finales de 2013, el gobierno comunista chino delimitó una zona piloto de libre comercio para el RMB en la plaza de Shangai.


Hoy Asia, encabezada por Hong Kong, se ha posicionado de lejos como el principal tenedor de depósitos del RMB off- shore, seguido por Taipei, Singapur, Macao y Seúl. Del lado europeo, Luxemburgo ostenta casi cuatro veces los depósitos de París, 5.5 veces los de Londres y casi 80 veces los de Francfort.


Las cuatro plazas europeas juntas no alcanzan los depósitos de Macao, uno de los principales centros de casinos del planeta y antigua colonia portuguesa que también ha sido reincorporada a China bajo el esquema creativo de "un país y dos sistemas ( http://goo.gl/KZPhQE )".


Días después del "abandono de GB a EU por China ( http://goo.gl/KW3XXn )", Reuters anunció que el FMI –donde todavía EU tiene el derecho omnímodo de su veto– decidirá en unos días la incorporación del RMB a su caduca canasta cuatripartita de divisas –dólar, euro, yen nipón y libra esterlina– que conforman los derechos especiales de giro (DEG: su divisa virtual).


Hoy los cuatro grandes miembros europeos del G-7 –GB, Francia, Alemania e Italia– están dispuestos a apadrinar la incrustación del RMB a los DEG. ¿Podrá el gabinete Obama detener el inevitable ingreso del RMB a la canasta de los DEG del FMI?


Swift reporta que el RMB ya es la cuarta divisa más usada en los pagos globales con una participación de 2.79 por ciento, superando al yen nipón, mientras EU conserva su supremacía con 65 por ciento ( https://goo.gl/s0GJVB). En sólo un año, el uso del RMB pasó del séptimo al cuarto lugar.


Se descuenta la sinergia entre el RMB con la libra esterlina y el euro –antes de que lo degluta EU– que empezarán a carcomer la supremacía del omnipotente dólar, mientras China fustiga el bono hegemónico de EU que constituye el "¡9.36 por ciento del PIB global ( http://goo.gl/F43dh5 )!" y casi la mitad del PIB del propio EU.


¿Permitirá EU, sin refunfuñar, el irresistible ascenso del RMB apuntalado por GB? En el décimo Seminario sobre Economía Mundial 2015 –del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM– abordo hoy, en mi conferencia magistral La guerra geofinanciera entre el dólar y el yuan/renminbi, que (en)marcará toda la década.


GB y China gestionan la reconfiguración del nuevo orden geofinanciero (http://goo.gl/d2z36b ), mientras Irán busca ser incorporado al flamante Banco de Desarrollo de los BRICS ( http://goo.gl/TSgPyM ).


La respuesta de EU ha sido militar (http://goo.gl/DKfRsd ): envió un barco de guerra a patrullar el sensible Mar del Sur de China, donde se condensan las tensiones multidimensionales entre Washington y Pekín.


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Jueves, 15 Octubre 2015 05:55

De energía, crisis y finanza

De energía, crisis y finanza

La gestión de la crisis que estalló en 2007 mostró, por enésima vez y de manera incontrovertible, que no es posible la defensa del interés público nacional e internacional ante los graves retos del colapso climático en curso y las recurrentes crisis del capitalismo, con funciones esenciales como las de crédito y depósito, secuestradas por el sector privado a través de bancos too big to fail (TBTF) regidos en centro y periferia, bajo la codicia y el crecimiento sin límite, la privatización de los beneficios y la socialización de riesgos y costos. Así lo protagonizó Citigroup (Citi), el dueño de Banamex, de gran peso en el sistema bancario de México, que logró el reingreso a Wall Street de la economía casino desactivando estipulaciones clave de la Ley Dodd-Frank, que abre la puerta a que los contribuyentes de Estados Unidos de nuevo carguen con otro masivo rescate por inversiones de alto riesgo.


La senadora Elizabeth Warren acusó a Citi de secuestrar fondos públicos y estuvo a punto de derrotar su aprobación, a no ser por el cabildeo de Obama y de Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase. Con activos de poco más de un billón (trillion) 800 mil millones de dólares (mmdd), Citi invierte en derivados por más de 63 billones, 600 mmdd según cifras recabadas por Michael Sneider. Citi no actúa sólo, lo hace por 280 billones de dólares, siete veces y medio el PNB de Estados Unidos, con las mismas firmas en el vórtice de la crisis de 2007. El drama financiero ocurre cuando el calentamiento global en curso, ya empezó a derretir los polos, Groenlandia y los glaciares del mundo y a frenar con gigatoneladas de agua dulce a la corriente del Golfo.

Esto ocurre en medio del agotamiento de los estratos convencionales de recursos naturales no renovables, acompañado de gran volatilidad en los precios de las materias primas (de la A de alúmina a la Z de zinc, pasando por el petróleo, gas, carbón, cobre, estaño, etcétera). El deterioro climático y de recursos se acentúa mientras aumenta el riesgo de otra gran crisis, algo que, a decir del FMI, la ONU, el Banco de Pagos Internacionales, el Banco de Inglaterra y el mismo Citigroup, es día a día más inquietante.


El estallido planetario de la burbuja de los derivados va desde el sobrendeudamiento empresarial en la periferia, a los derivados de materia prima y combustibles fósiles convencionales y no convencionales advertido por Ellen Brown. Las lutitas tan presentes en la promoción de la (contra) reforma energética de Estados Unidos gerenciada por EPN, con patéticos pactistas de oportunidad, se vinculó a una nueva geopolítica de la energía (NGE) con EU en papel de Saudi América. En efecto, de la narrativa oficial del shale se derivaría lo que se difundió como Citigroup Energy 2020: North America the New Middle East, eje de la NGE. Todo fue un exabrupto publicitario acotado por límites geológicos develados por J David Hughes (Drill baby Drill (2013) y Drill Deeper, (2014) del Post Carbon Institute, en que se cuestionan las proyecciones de la Oficina de Información Energética del Departamento de Energía de Estados Unidos, de abundancia shale en 2040 y por el desplome del precio del petróleo que, desde mediados de 2014 afecta a los grandes inversionistas y firmas de lutitas. Se lanzaron a la arena cuando los contratos cerraban a precios de más de 100 dólares el barril.


Con el desplome de 50 por ciento de los precios en sólo seis meses, también cayó la narrativa de la NGE y su pivote shale. Así lo consignó la OPEP en Septiembre pasado. Otras fuentes constatan que el negocio de las lutitas en Dakota del Norte, Oeste de Texas, partes de Oklahoma y Kansas ha sido muy afectado. Muchas firmas buscan abrigo bajo las leyes de bancarrota y otras simplemente están cerrando (EcoWatch, 6/10/15/).


El analista Arthur Berman dijo a J. Stafford de Oilprice.com, que la inversión en lutitas sólo es redituable a precios de más de 90 dólares por barril. "A los precios actuales las firmas están feneciendo. Y esa verdad se basa en el dato duro.Toda esa basura... de que las compañías están bien a 60 dólares el barril, es exactamente eso". Sobre el cambiante panorama del shale. en Estados Unidos y la caída del petróleo dice que (L)a situación siempre fue terrible aún antes del desplome, así que sólo puede empeorar. ¿Cuándo cesará la inversión en esas firmas? Cuando se frenen las perforaciones y caiga la producción, algo que no ocurrirá hasta, al menos, mediados de 2016.


Ellen Brown de su parte, estima que las pérdidas en derivados por materia prima en general podrían llegar a los 14 billones de dólares y en gas y petróleo a entre 3 y 4 billones. Por tratarse, además de las apuestas en materia prima, de la especulación urbe et orbi en derivados en órdenes astronómicos, el fenómeno contiene en potencia, el derretimiento del sistema financiero mundial. Su estallido sería un evento que, como dijo Itsván Mészáros a Lucien Goldman en 1968, hará lucir a la Gran Depresión como una tarde de té en la vicaría.


jsaxef.blogspot.com

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Miércoles, 23 Septiembre 2015 07:37

El derecho y la mentira en la crisis europea

El derecho y la mentira en la crisis europea

Decía Winston Churchill que en tiempos de guerra la verdad es tan valiosa que debe ser protegida por un cinturón de mentiras. Y en la crisis económica también encontramos un fértil ecosistema en el que proliferan mentira y engaño para proteger a la verdad, o lo que quede de ella.


Hoy que Syriza ha vuelto a triunfar en las elecciones griegas, el tema de la restructuración de la deuda adquiere mayor relevancia. Tsipras y su partido se presentan ante el electorado y la opinión pública como los únicos capacitados para lograr este objetivo que se les escapó en su primer mandato. Pero los nuevos intentos se enfrentarán a las viejas mentiras.


Desde que estalló la crisis en Europa se dice repetidamente que es necesario aplicar las reglas y los tratados fundamentales de la unión monetaria. Esa retórica se refiere en primera instancia a la necesidad de pagar las deudas adquiridas y, en segundo lugar, a la imposibilidad de rescatar a una economía en peligro de caer en insolvencia y suspensión de pagos.


¿Cuál es el fundamento legal de la segunda regla? Normalmente se hace referencia al artículo 125, párrafo primero, del Tratado de la Unión Europea en su versión consolidada. Esa disposición dice que ni la Unión, ni los estados miembros asumirán o responderán de los compromisos de los gobiernos centrales, autoridades regionales o locales u otras autoridades públicas, o empresas públicas de los estados miembros, sin perjuicio de las garantías financieras mutuas para la realización conjunta de proyectos específicos.


Este artículo es la expresión de lo que comúnmente se ha llamado la cláusula de no rescate en el contexto de la crisis europea. Pero la letra de esta disposición solamente prohíbe a la Unión o a los estados miembros asumir las deudas de otros estados miembros. No prohíbe hacer préstamos para ayudar a otro Estado miembro a superar una crisis.


Lo más importante: ¿dónde se prohíbe explícitamente la restructuración de deudas de un Estado miembro? La respuesta: en ninguna parte. El artículo 125.1 no prohíbe la reducción de tasas de interés ni la extensión de plazos o el posponer el pago de intereses o de principal. Schäuble y sus amigos en el Ecofin no tienen argumentos legales para oponerse a una restructuración de la deuda griega. Lo único que les queda es aferrarse al dogma neoliberal.


Aunque lo anterior puede parecer extraño, esta es la interpretación avalada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en el caso Pringle contra el gobierno de Irlanda. El TJUE está encargado de la interpretación y aplicación del marco legal de la Unión Europea. Ese caso fue iniciado por el diputado irlandés Thomas Pringle al cuestionar el procedimiento de creación y la legalidad misma del mecanismo europeo de estabilidad (MES). Este mecanismo fue creado en 2010 por la vía rápida y formalizado en un tratado especial en 2012. El mandato del MES es velar por la estabilidad macroeconómica y asegurar el funcionamiento de los fondos de rescate que marcaron las primeras respuestas de las instituciones europeas frente a la crisis. En el caso Pringle el Tribunal desestimó el alegato de Pringle, tanto en el tema de fallas de procedimiento, como en el aspecto medular sobre el MES.


No sorprendió entre los economistas y los enamorados de los dogmas sobre libre mercado el fallo del TJUE. Pero en el ámbito forense esta decisión se vio con preocupación. Se trata de un fallo superficial que no corrige los vicios de origen de muchos cambios introducidos en los tratados constitutivos de la UE para tranquilizar a los mercados financieros.


El ejemplo anterior no es el único con bases legales endebles. El programa del Banco Central Europeo (BCE) sobre Transacciones monetarias directas (OMT, por sus siglas en inglés) es otro ejemplo importante. Ese mecanismo permite al BCE comprar bonos de corto plazo en el mercado secundario para reducir el costo de financiamiento para países europeos. Pero hoy la controversia legal subsiste: el anuncio de la creación del OMT en una rueda de prensa es casi el único fundamento legal de dicho programa. Estoy exagerando, claro, pero no por mucho.


Desde que estalló la crisis el régimen de derecho en la Unión Europea se encuentra sometido a tensiones insoportables. El 'modo de emergencia' ha conducido a delegarle al BCE todo tipo de facultades, algunas de las cuales carecen de fundamentos legales robustos y otras simplemente hacen que la idea de rendición de cuentas sea una mala broma. El rescate es y será para los amigos.


Hoy los gobiernos e instituciones europeas le responden cada vez menos a la gente. El estado de derecho se ha convertido en el manto protector de la arbitrariedad. La ayuda y la flexibilidad para los amigos y aliados, la regla dura y la rigidez para nuestros enemigos. Esas son las verdaderas reglas de Schäuble y sus amigos.


La señora Christine Lagarde lo dijo en 2011 con gran claridad: los líderes de la Unión Europea tuvieron que violar la ley para salvar al euro. Pero ya se le había adelantado Esquilo, al señalar que la verdad es la primera víctima en una guerra.


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Por qué el sistema bancario es un problema grave

A usted, lector, le habrán informado de que el sistema bancario juega un papel importantísimo en la economía, fundamental para su supervivencia. Y le dirán frecuentemente que es como el sistema circulatorio en el cuerpo humano. Sin él, el cuerpo no vive, y muere. Y de esta lectura se concluye que hay que cuidarlo y darle todo tipo de ayudas para que permanezca sano, asegurando así que el cuerpo se mantiene vivo, pues sin él todos estaríamos muertos. Tenemos que cuidarlo bien. Y le aseguro que lo hemos tratado súper bien. Le hemos dado más de 108.000 millones de euros públicos (de sus impuestos y los míos) para que no colapsara (según el Tribunal de Cuentas, esta fue la cifra de dinero público comprometida por España en ayudas a la banca privada entre 2009 y 2012). Y el Banco Central Europeo, el BCE, una institución pública, le ha prestado millones y millones de euros, a unos intereses ridículamente bajos, para asegurarse que la banca no cae enferma y se nos muera, porque ello sería fatal para todos nosotros. Los directores de orquesta de todo este tipo de argumentación favorable al sistema financiero son el Sr. Mario Draghi, presidente del BCE, el Sr. Luis María Linde, gobernador del Banco de España, y el Sr. Luis de Guindos, Ministro de Economía español, todos ellos banqueros o próximos a la banca, y todos ellos están subrayando que el mayor problema que tiene España no es la falta de crédito para las familias y para las pequeñas y medianas empresas, sino los salarios, demasiado altos según ellos.


Sepa usted que todo el argumentario a favor de la banca que le he resumido en los párrafos anteriores son mentiras tan grandes como catedrales, reproducidas por los mayores medios de información y persuasión (controlados, la mayoría, por la banca).


Por qué la banca es un problema


Comencemos mirando la evolución de la banca (eje del capital financiero). Y el primer dato que aparece es su enorme crecimiento en la mayoría de los países a los dos lados del Atlántico Norte a partir de los años ochenta. Veamos qué ha ido pasando en EEUU, analizando su tamaño. Y una manera de medir su tamaño es mirar los beneficios que tiene este sector bancario y el porcentaje que estos beneficios representan sobre el total de beneficios del mundo empresarial. Pues bien, en el año 1980, los beneficios de la banca representaban el 15% de todos los beneficios de las grandes corporaciones en EEUU. En el año 2006 representaban nada menos que el 40% ("From Boring Banking to Roaring Banking", Dollars & Sense, julio/agosto 2015). Es un crecimiento auténticamente impresionante. No tengo cifras para España, pero es probable que el crecimiento haya sido incluso mayor como resultado del excesivo tamaño del sector bancario español, proporcionalmente mayor que el de EEUU.


Otra característica del sector bancario ha sido su concentración. Los diez bancos más importantes de EEUU tenían el 20% de todos los depósitos antes de 1980. En 2007, este porcentaje había subido a un 50%. Una situación semejante ha ocurrido en la mayoría de países a los lados del Atlántico Norte. El excesivo crecimiento del sector bancario y su concentración han sido las características más notables de lo que se llama el sector financiero, del cual el bancario es central del cual el bancario es el elemento central.


La pregunta que debemos hacernos es por qué esto ha ocurrido y si ello es bueno o malo para la salud de la economía y de la sociedad. Y para responder a esta pregunta debemos comprender qué es lo que un banco hace o solía hacer. Durante muchos años, los bancos estaban bastante descentralizados y casi cada comunidad tenía su propio banco. Era lo que, según el profesor Gerald Epstein, se ha llamado la "época aburrida" del sistema bancario (citado en el artículo mencionado anteriormente). Los ciudadanos y sus familias depositaban sus ahorros en el banco, y los banqueros hacían préstamos a unos intereses más elevados que los que les pagaban a los ahorradores que depositaban su dinero en los bancos. Pagaban a estos últimos unos intereses del 3%, y exigían a los que les prestaban – por regla general, pequeñas y medianas empresas – un 6%. Y cuando el banco cerraba por la tarde, el banquero se iba a jugar al golf, a las 3 de la tarde, con los figuras del establishment de la comunidad: el médico, el dueño de la empresa textil, el abogado, el cura de la comunidad (en Europa) o el pastor protestante (en EEUU), así como otros miembros de la estructura de poder. Era lo que se llamaba el régimen 3:6:3.


Los comportamientos bancarios como causa de la crisis


El problema comenzó cuando los salarios comenzaron a descender como resultado de las políticas neoliberales iniciadas por el Sr. Reagan y la Sra. Thatcher, en la década de los ochenta. Esta bajada de los salarios forzó a que las familias no solo consumieran menos, sino que, a fin de mantener su nivel de vida, tuvieran que pedir prestado dinero a la banca. Y continuaron pidiendo más y más dinero a medida que los salarios iban bajando y el número de puestos de trabajo bien remunerados también iba bajando y bajando. Ahí está la razón del enorme endeudamiento y el origen del descenso de la demanda, con el consiguiente enlentecimiento del crecimiento económico. Este endeudamiento conllevó el crecimiento tan notable del sector financiero, y el paulatino descenso de la demanda.


Pero este descenso de la demanda también creó un problema al sistema financiero, pues el descenso de la actividad económica redujo la rentabilidad de las inversiones bancarias, de manera que la banca, en lugar de invertir en actividades productivas, es decir, en la producción de bienes y servicios que la ciudadanía consumía, comenzó a invertir en actividades especulativas, en las que obtenía mayor rentabilidad. La relación entre banca e inversión productiva se redujo considerablemente. En EEUU, por ejemplo, históricamente alrededor del 20% de la inversión que hacían las empresas procedía predominantemente de la banca.

yEste porcentaje descendió a partir de los años ochenta, reduciéndose más de la mitad. Y ello fue consecuencia de que la banca, como ya he comentado, en su búsqueda de mayor rentabilidad, invirtió en actividades especulativas (la última la inmobiliaria), que proporcionaban enormes beneficios, lo que contribuyó al gran crecimiento del sector bancario. Estas inversiones, sin embargo, ponían al ahorrador en peligro, pues las actividades especulativas conllevan siempre un riesgo: el estallido de las burbujas resultado de la actividad especulativa.


En la Eurozona se añadió otro factor que contribuyó al crecimiento del sector bancario: la creación del euro, y la bajada de intereses en los países periféricos, que pudieron acceder al crédito de una manera muy marcada. Ello ayudó en la aparición de grandes burbujas que causaron la sensación de un gran crecimiento económico en los años noventa y durante la primera década del s. XXI, basado en una especulación inmobiliaria en la que la banca, tanto extranjera (alemana y francesa) como nacional, estaba metida hasta el tuétano. La absorción de tanto dinero por parte de la banca, con fines especulativos, fue la causa de la enorme recesión que siguió a la explosión de la burbuja inmobiliaria.


¿Cómo es que este sistema bancario continúa y se reproduce?


El punto clave para responder a esta pregunta es entender la complicidad entre la banca y el poder político. Lejos de ser el sistema bancario la sangre que permite la supervivencia del cuerpo económico, dicho sistema es el cáncer que consume ese cuerpo. Absorbe una enorme cantidad de recursos y pone los ahorros en peligro, a fin de aumentar beneficios (los de los accionistas y los de los banqueros). Y ello es facilitado por la complicidad existente entre la banca, por un lado, y las instituciones políticas por el otro, las cuales han favorecido la desregulación de la banca, permitiendo estas prácticas especulativas. Y lo que es incluso peor es que cuando la banca está en peligro de colapsar, debido a sus actividades especulativas, el Estado (que quiere decir usted y yo) paga las pérdidas y le da dinero para que se salve y sobreviva, tal como he mencionado anteriormente. Y todo ello sin resolver el problema del déficit de acceso al crédito.


En una conferencia que di al círculo de empresarios de las Islas Baleares (pequeños y medianos empresarios), les expliqué las causas reales de la enorme dificultad para conseguir crédito, y me alegró que, además de recibir un aplauso muy marcado de la audiencia, hablaran de formar una asociación de "empresarios indignados". No hay ninguna duda de que si los bancos fueran instituciones instituciones públicas, a las que se exigiera que cumplieran con su función social, el problema del crédito se resolvería. Esta es la razón de que la inmensa mayoría de países tenga amplios sectores bancarios públicos, siendo España uno de los que lo tiene menos desarrollado. Y ello como resultado del escandaloso maridaje entre los grandes bancos y el poder político, causa del problema. De ahí que me moleste en extremo la actitud casi servil que muchos representantes políticos tienen hacia la banca. El público debería abuchear a estos políticos, echándoles del poder pacíficamente y con su voto.

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"El oligopolio bancario actúa como una banda organizada"

Los bancos "sistémicos" desempeñan un papel nefasto en las sociedades del mundo al tiempo que han hecho de la democracia un rehén de sus intereses privados. Por primera vez se dio vuelta la relación de fuerzas entre lo público y lo privado.


El mundo, la política, las democracias y las finanzas están dominados por una hidra mundial compuesta por 28 grandes bancos internacionales cuyas políticas fijan el curso no sólo de las finanzas sino, también, de las democracias parlamentarias. Este es el argumento implacable y rigurosamente demostrado por el economista francés François Morin en el libro investigación que acaba de aparecer en Francia: La Hidra Mundial, el Oligopolio Bancario (Lux Editeur). Profesor emérito de ciencias económicas en la Universidad de Toulouse, François Morin fue miembro del consejo general del Banco de Francia y del Consejo de análisis económico. "La hidra mundial" es un conglomerado de 28 bancos coordinados entre sí –"interconectados"– que manejan el mercado cambiario, las tasas de interés, crean los productos tóxicos por los cuales luego pagan los Estados, o sea, los ciudadanos, influyen en las políticas económicas y modelan las democracias a su antojo.


El libro de François Morin –también autor de Un mundo sin Wall Street– revela datos bancarios inéditos sobre el poder de esta hidra globalizada cuya potencia, por primera vez en la historia, dio vuelta la relación de fuerzas entre lo público y lo privado. Maniobras fraudulentas, pactos secretos, lobby contra la democracia, manipulación de los mercados, estos bancos "sistémicos" desempeñan un papel nefasto en las sociedades del mundo al tiempo que han hecho de la democracia un rehén de sus intereses privados.


Un dato basta para medir sus brazos: estos 28 bancos detentan recursos superiores a los de la deuda pública de 200 Estados del planeta. Las investigaciones llevadas a cabo en 2012 demostraron, en parte, los meandros de sus maniobras secretas.

François Morin completa la investigación con un libro de una gran solidez analítica donde las cifras, expuestas sin el tamiz de la ideología, fluyen como un oráculo de lo que vendrá. El hoy son Estados disminuidos, que han perdido su soberanía monetaria y que tienen enfrente a un gigante híper vigoroso. Actualmente, el 90 por ciento de la moneda es creada por los bancos, contra el 10 por ciento por los bancos centrales. Ahora bien, ese oligopolio manipula según como le conviene los dos parámetros fundamentales de la moneda: la tasa cambiaria y la tasa de interés. "Los Estados son a la vez rehenes de la hidra bancaria y están también disciplinados por ésta", dice Morin. Entre los 28 bancos del oligopolio, hay 14 que "producen" los productos derivados tóxicos cuyo valor alcanza los 710.000 millones de dólares, o sea, el equivalente a diez veces el Producto Bruto Interno mundial.


El autor insiste en llamar a una movilización mundial para recuperar la dimensión política secuestrada por el sector financiero privado y no cesa de advertir que seguimos en "estado de emergencia" porque, en el horizonte, se van formando las figuras del rompecabezas de un nuevo cataclismo. La hidra bancaria se ha transformado en un oligopolio vandálico para la economía mundial y la estabilidad de las sociedades.


–Usted demuestra la existencia de un oligopolio compuesto por 28 bancos que están únicamente al servicio de sus propios intereses. ¿En qué condiciones y en qué momento surgió este oligopolio?


–Este oligopolio comenzó a emerger a mediados de los años '90. Fue la liberalización completa del mercado de capitales lo que permitió la creación de vastos mercados monetarios y financieros a escala planetaria. Los grandes actores bancarios de esa época se adaptaron a este estado del mundo. Hay que señalar que esta liberalización completa del mercado de capitales interviene luego de dos liberalizaciones precedentes en los años '70: la del mercado cambiario y la de la tasas de interés. El oligopolio se crea entonces cuando estos tres procesos llegan a su término. Entonces podemos decir que a partir de 1995, hay bancos que se tornan sistémicos a escala mundial, es decir, que la caída de uno de ellos puede provocar un cataclismo financiero mundial.


–¿Cómo influyó este oligopolio en la crisis argentina del año 2001?


–Desde luego que hay una relación. Este oligopolio cuenta en su seno con 14 bancos que fabrican productos (financieros) derivados, en especial productos que dependen de la tasa cambiaria. Ahora bien, la mayoría de las crisis sistémicas que conocimos a partir de 1990, sea en los países del Sudeste Asiático, en Brasil o en Turquía, fueron crisis provocadas por la especulación internacional, por el movimiento de capitales. Este movimiento fue además amplificado por los productos derivados creados con la tasa cambiaria. La crisis argentina de 2001 fue una crisis acelerada por estos productos que le permiten a la especulación internacional poder ganar mucho y rápidamente. Cuando la Argentina, en 2001, se apartó del dólar hubo una fuerte especulación autorizada por la globalización de los mercados financieros y por los productos derivados que, en aquel entonces, estaban fabricados por los grandes bancos internacionales. Catorce de estos bancos especularon en contra de la Argen- tina.


–Entre las revelaciones de su libro, la más sorprendente es que usted demuestra que el peso de estos 28 bancos supera la deuda pública mundial.


–La potencia real de estos 28 bancos, o sea, su capacidad para movilizar recursos financieros, es enorme: el balance global del conjunto de estos bancos es, en 2012, superior a la deuda pública de 200 Estados. Por un lado, esto muestra la potencia fenomenal de estos bancos y, por el otro, lamentablemente, la debilidad de los Estados, que están sobreendeudados. Hay pues una debilidad ante la fuerza fenomenal que está frente a ellos.


–¿En qué momento de nuestra historia reciente ese oligopolio se convierte en lo que usted llama "una hidra mundial"?


–Empieza cuando nos demos cuenta de que, al final, esos bancos se ponen de acuerdo entre ellos, que practican una suerte de colusión. Esos bancos actúan como una banda organizada para influenciar colectivamente los principales precios de la finanza mundial, en especial las tasas cambiarias y las tasas de interés. Las primeras investigaciones sobre estos bancos son recientes. Se remontan a 2012 y muestran que esas prácticas de colusión empiezan realmente en 2005. En concreto, entre los años 90 y 2005 el oligopolio comienza a formarse y, a partir de 2005, sus prácticas se vuelven corrientes. Estamos en presencia de un actor colectivo que se torna devastador para la economía mundial. Es una hidra devastadora.


–La interconexión entre los miembros del oligopolio se extiende a muchos campos...


–Actúan en varios mercados. El mercado cambiario es uno de los más grandes del mundo porque hoy hay 6000 millones de dólares que se cambian cada día. En 2012 se descubrió que cinco bancos controlaban el 51 por ciento de ese mercado. Pero también manejan el mercado de las tasas de interés a corto plazo y el mercado de ciertos productos derivados. Este es un poco el abanico de sus actos delictuosos por los cuales pagaron multas que son, en relación a sus ganancias, insignificantes.


–¿En qué medida las acciones de este oligopolio explican las políticas de austeridad que están en curso poco menos que en todas partes?


–En primer lugar, por la negativa a la realidad del sobreendeudamiento de los países europeos. Cuando se observan los datos no quedan dudas: antes de la crisis el endeudamiento europeo era del 60 por ciento del PIB. Pero a partir de 2007, justo cuando empieza la crisis, ese endeudamiento se acrecienta brutalmente. El sobreendeudamiento actual está ligado a las causas de la crisis financiera y no al despilfarro en las finanzas públicas, como nos lo quieren hacer creer. Hoy se cree que mediante políticas presupuestarias rigurosas se va a combatir el sobreendeudamiento, pero eso es totalmente erróneo. La crisis es una consecuencia del comportamiento de los grandes bancos durante la crisis de los subprimes (productos financieros especulativos). Si se quiere reducir la deuda pública actual y futura, habría que actuar sobre esos comportamientos. Pero estos bancos siguen haciendo lo mismo que en el pasado. Sin crecimiento y sin inflación el sobreendeudamiento no se resolverá nunca, menos aún con políticas presupuestarias de austeridad. Estamos en un camino sin salida.


–Usted afirma que los Estados son rehenes de esos bancos.


–Sí. Los Estados no osan poner en tela de juicio las prácticas de esos grandes bancos. Estas instituciones desarrollaron lógicas financieras muy peligrosas, son responsables de la inestabilidad monetaria y financiera internacional, pero los Estados están desarmados frente a este oligopolio que es capaz de derrotar las legislaciones que se elaboran para desarmarlo. La lógica financiera perniciosa que existía antes de la crisis de 2007 persiste.


–De hecho, este oligopolio constituye una amenaza para las democracias. Peor aún, las modela a su antojo.


–Resulta claro que desde el momento en que los Estados dejan de tener un margen de maniobra, que están sometidos a las obligaciones presupuestarias y, encima, como ocurre desde los años '70, que pierden su soberanía monetaria, todo esto converge en un debilitamiento progresivo de nuestras democracias. Cuando el arma monetaria desaparece, cuando no se cuenta más con el arma presupuestaria, el Estado queda disminuido frente a potencias económicas que lo enfrentan y lo denominan. Hoy, en la mayoría de los grandes países, las democracias se caen y pierden su substancia ante un mundo económico y bancario súper poderoso.


–La sensación global que deja la lectura de su libro es que el cataclismo siempre nos acecha.


–Sí, el cataclismo está por venir, fundamentalmente porque los grandes bancos no cambiaron su lógica financiera. Estamos ante grupos privados que actúan según sus propios intereses y que son híper poderosos. Por consiguiente, las mismas causas producen los mismos efectos. La inestabilidad financiera persiste y como las deudas públicas no hacen más que aumentar en todos los países desarrollados, nos encontramos con la amenaza creciente de una explosión de la burbuja de las obligaciones. Las deudas están constituidas por obligaciones financieras y, como la deuda aumenta, hay un momento en el cual la burbuja explotará y tendremos un cataclismo financiero tanto más grave que los vividos hasta ahora, ya que los Estados, debido a sus políticas de rigor fiscal, no podrán intervenir. No se ha cambiado ni un ápice de la lógica profunda de la globalización de los mercados y tampoco se ha querido romper el oligopolio. Resulta evidente que todas las condiciones están reunidas para que tengamos otro cataclismo.


–Usted resalta también un hecho que parece de ciencia ficción: ese oligopolio logró transformar la deuda privada en deuda pública.


–En 2007, 2008, los grandes bancos detentaban los productos tóxicos, pero, en vez de reestructurar a esos bancos, en vez de hacerles pagar por las consecuencias de los efectos comportamientos, los Estados intervinieron para recapitalizar a los bancos o nacionalizarlos. Al final, esas obligaciones que representaban una deuda privada se transformaron en deuda pública. Pagaron los contribuyentes.


–¿Es la primera vez en la historia de la humanidad que la relación de fuerzas entre lo privado y lo público se da vuelta?


–Es la primera vez que tenemos un mundo tan globalizado donde los capitales pueden desplazarse de un lado al otro del planeta a la velocidad de la luz, y donde hay actores tan potentes frente a los Estados. En el pasado hubo confrontaciones entre el poder financiero y el poder político, pero es la primera vez en la historia que esa confrontación tiene lugar a escala mundial. Esa es la novedad.


–Entonces revolución, movilización ciudadana... ¿Por dónde transitar con una sociedad global que ha perdido su potencia, su capacidad de acción decisiva, que ha entregado su conciencia democrática y ciudadana a cambio del nuevo estatuto de consumidor planetario?


–Lamentablemente, lo que va a pasar es que, si no se hace nada, habrá una nueva crisis financiera. Y esta actitud pasiva, apática, puede acarrear trastornos enormes cuyos efectos políticos y sociales serían dramáticos precisamente porque ese trastorno no fue anticipado por las fuerzas políticas y sociales. Desde luego, se requieren movilizaciones ciudadanas. No será fácil. Mire lo que ha ocurrido en Grecia, con el Primer Ministro Alexis Tsipras y el partido Syriza. Las trabas para cambiar la relación entre lo político y lo económico han sido gigantescas. La historia no ha terminado aún. Hemos visto a un gobierno aceptar un acuerdo en el cual no cree. ¡Esto nos muestra hasta qué punto se ha puesto en tela de juicio la democracia! En España, con el movimiento Podemos, tal vez ocurra lo mismo. No creo que se pueda decir por adelantado que las movilizaciones ciudadanas iniciarán los cambios que esperamos. Tal vez, con las redes sociales y los movimientos, podamos esperar que comience un proceso. Hace falta una palabra política fuerte capaz de sintetizar el mundo de hoy y, también, lanzar la consigna capaz de abrir el camino de cambios reales. Las contradicciones que hemos visto en Grecia son el punto de incandescencia de estas cuestiones. Nada ha terminado. Como se dice popularmente ¡si nos gustó la temporada uno en Grecia, vamos a adorar la temporada dos! Lo cierto es que sin acción colectiva no saldremos de esto. ¿Cómo imaginar lo que viene, cómo dar vuelta esta relación de fuerzas totalmente desigual entre las potencias bancarias y los Estados debilitados? Reconozco que las democracias están en peligro, pero creo que la única solución pasa por una reconquista política que puede tomar varias formas. En el curso de los últimos años, los Estados han ido abandonando progresivamente su soberanía política, monetaria y presupuestaria. Debemos tomar en cuenta la realidad de la globalización del mundo. Los Estados tienen que recuperar su margen de maniobra, su soberanía, pero dentro de un marco organizado, a escala planetaria. Ello supone que los Estados actúen colectivamente organizando, por ejemplo, una gran conferencia del tipo Bretton Woods (1944). Otro camino consiste en que los ciudadanos empujen a los Estados a actuar, en todo el mundo, con movimientos diversos. Sin embargo, antes que nada, estas opciones suponen que se tome conciencia del estado del mundo, de las relaciones de fuerza existentes. Es indispensable que lo político vuelva al primer plano de la gestión de los asuntos económicos. La moneda debe ser un bien público y no un bien privado.


–En suma, se trataría de adormecer al consumidor y despertar al ciudadano globalizado. En este contexto, la crisis griega es la explosión visible de la degradación de las democracias occidentales.


–Los griegos tienen algo muy fuerte en su historia milenaria: siempre tuvieron el sentido de lo político. Desde los inicios de la democracia en Grecia, los debates siempre fueron muy ricos, hasta violentos. Eso es lo hay que despertar hoy en el mundo. Los griegos nos están mostrando cómo hacer política. Nos encontramos en estado de urgencia.


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