La ocupación israelí en Medio Oriente, la más prolongada en la historia moderna

El plan de Trump más que un regalo para Tel Aviv

 

Beirut. Cuando los dos defraudadores políticos salieron esta semana en la Casa Blanca con la tragicomedia más desquiciada y ridícula en la historia de Medio Oriente, era difícil saber si reír o llorar.

El plan de "paz" de 80 páginas de la Casa Blanca contiene 56 referencia a la Visión en las primeras 60 páginas, y sí, con V mayúscula en cada ocasión para sugerir, supongo, que el "trato del siglo" era una revelación sobrenatural. No lo es, aunque tal vez fue escrita por un súper israelí.

Dice adiós a los refugiados palestinos, al famoso y malhadado "derecho al retorno" y a todos los que hoy languidecen en los campamentos de Medio Oriente; adiós a la vieja ciudad de Jerusalén como capital palestina; adiós a la UNRWA, la agencia de ayuda de Naciones Unidas. En cambio, da la bienvenida a una ocupación permanente israelí en Cisjordania y a la anexión total de casi toda colonia judía construida allí en contravención del derecho internacional.

Es un hecho, por supuesto –y lo ha sido durante días– que esta tontería puede arrojar un poco de polvo mágico sobre las tribulaciones de los líderes de Estados Unidos e Israel. Cuando los dos rufianes, el indiciado Donald Trump y Benjamin Netanyahu, acusado de corrupción, recibían sonrientes el aplauso de sus partidarios en Washington, quedó claro al instante que este mendaz documento –que contiene absurdos, parodia y banalidad en casi igual proporción– destruye para siempre cualquier esperanza de un Estado palestino independiente de cualquier tipo. No es lo que dice, pero uno solo tiene que echar un ojo a la palabrería, en la que la ocupación israelí, la más prolongada en la historia moderna, se describe como un enclave de seguridad y el acuerdo de Oslo es desechado como un pacto que produjo oleadas de terror y violencia.

Cierto, todos deben leer las 80 páginas. Y todo lector debe repasarlas dos veces, en caso de que en la primera lectura pasen por alto algunas indignidades adicionales infligidas a los palestinos.

El documento no sólo es un regalo a Israel. Encarna todas las demandas israelíes presentadas a Washington (y algunas más) y destruye de hecho todo esfuerzo hecho por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, toda resolución de la ONU sobre la retirada israelí, todo esfuerzo de la Unión Europea y del Cuarteto para Medio Oriente de producir una resolución justa a la guerra palestino-israelí.

En pocas palabras, conforme a este "trato" perverso, condenado al fracaso desde los primeros segundos, Israel obtendrá para siempre la totalidad de Jerusalén, la mayor parte de Cisjordania, será dueño de casi toda colonia judía en territorio ocupado y dominará a un pueblo palestino desarmado, trunco y neutralizado, el cual debe prometer referirse a Israel como "el Estado nacional del pueblo judío" (aunque casi 21 por ciento de su población es árabe), censurar sus propios libros de texto, arrestar e interrogar a quien ose oponerse al ocupante israelí, y que tendrá un puñado de aldeas fuera de las murallas de Israel a las que podrá llamar su capital.

Cierto, es un documento único e histórico el que los maquinadores de Trump (en especial su yerno Jared Kushner) han producido, puesto que su creencia de que los palestinos soñarían con aceptar un conjunto tan absurdo y desquiciado de demandas políticas no tiene precedente en el mundo occidental. Pero ¿cuándo debemos los periodistas ponerle un freno, me pregunté al terminar de leer las 56 "Visiones" –hay otras, por cierto, en minúsculas, así como varias "misiones"– y la lista de prohibiciones impuestas a los palestinos?

Entre estas prohibiciones figura, debemos hacer notar, la instrucción de que "el Estado de Palestina no puede afiliarse a ninguna organización internacional si tal afiliación contradice los compromisos del Estado de Palestina con la desmilitarización y el cese de la guerra política y judicial contra el Estado de Israel". Así que adiós también a la protección de la Corte Penal Internacional.

Algunos de mis colegas sufrieron una apoplejía, como Marwan Bishara, de Al Jazeera. Farsa, fraude, demencia, surrealismo, oportunismo, populismo y cinismo. Usó todas esas descripciones. Gideon Levy, mi héroe del diario israelí Haaretz, no se mostró tan apopléjico, más bien apocalíptico. Es "el último clavo en el ataúd de ese cadáver viviente llamado solución de dos estados", escribió, y crea una realidad "en la que el derecho internacional, las resoluciones de la comunidad internacional y en especial las instituciones internacionales carecen de sentido".

No hay Estado palestino, cito a Levy, y jamás lo habrá. Tendrá que ser una democracia entre Jordania y el Mediterráneo –derechos iguales para israelíes y palestinos–, o Israel se volverá un Estado de apartheid. Trump ha creado "un mundo en el que el yerno del presidente de Estados Unidos es más poderoso que la Asamblea General de Naciones Unidas. Si se permiten los asentamientos, todo está permitido". Así es.

Pero ¿los escritores, periodistas y "expertos" tenemos todavía las herramientas para hacer frente a esta locura? ¿No es momento –no solo el fin de la moralidad, la justicia, la integridad, la dignidad– de hacer una pregunta más importante que nunca: cuándo los periodistas dejarán de tomar en serio estas tonterías (y a sí mismos)? Ya sólo escribir de esta vacilada de Trump como si fuera real o viable, o incluso discutible, es degradante, humillante, ridículo. No sólo para la gente de los medios, sino para quienes deben sufrir las consecuencias de este espantoso documento, los palestinos y todos los que han apoyado de buena fe sus perfectamente razonables demandas de libertad y justicia.

Pocas horas después de leerlo me di cuenta de que, para cada musulmán antiisraelí que cree en la fantástica y demencial verborragia de la "conspiración sionista", estas 80 páginas de la Casa Blanca reforzarán sus desquiciadas creencias. En casos como este, tal vez deberíamos invitar a nuestros comediantes a volverse reporteros. O pedir a nuestros cartonistas que escriban la nota. O tal vez deberíamos volver a esa vieja tira cómica. Aunque usted no lo crea, para que se entienda lo que ocurre. "Aunque usted no lo crea: un presidente de Estados Unidos dio a una potencia extranjera el poder de ocupar eternamente la tierra de otro". Para mí, eso captura la historia en 15 palabras.

Pero no olvidemos que, a cambio de su abyecta rendición, los palestinos obtendrán dinero, dinero y más dinero: millones de billetes verdes desglosados en páginas de gráficas y planes de financiamiento, y turismo fast track (esa frase se usa realmente en el documento), así como "inversiones masivas", "mejoramiento social" (sic), autodeterminación (sic de nuevo, creo) y “una vía hacia una vida nacional dignificada, respeto, seguridad y oportunidad económica…”

Y ¿acaso nuestro Boris Johnson no le dijo a Trump que es "un paso positivo hacia delante"? ¿Y nuestro Dominic Raab no la llamó una "propuesta seria", digna de "consideración genuina y justa"?

Aunque usted no lo crea, de hecho.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Palestina cortó relaciones con Estados Unidos e Israel

La Liga Árabe rechazó el plan de paz de Estados Unidos para Medio Oriente durante una cumbre extraordinaria en Egipto. En ella el presidente palestino, Mahmud Abbas (foto), anunció que cortarán relaciones con los Estados Unidos e Israel. "Hemos informado a Israel y Estados Unidos de que no habrá ninguna relación con ellos, incluido el ámbito de la seguridad", expresó el presidente palestino. El encuentro en El Cairo fue convocado para discutir la iniciativa de paz presentada esta semana por el presidente estadounidense Donald Trump. Abbas sostuvo que nunca aceptaría ese plan. ”No voy a dejar registrado en mi historia que he vendido Jerusalén", dijo el presidente palestino. Agregó que mantiene firme su compromiso de poner fin a la ocupación israelí.

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Un simpatizante del Brexit cruza una calle en el centro de Londres.  Imagen: AFP

Un país atravesado por el deseo de aislarse y a la vez de pertenecer

A las 11, la proyección digital sobre la fachada de 10 Downing Street de un reloj llegó al momento culmine luego de un conteo descendiente coreado en la Plaza del Parlamento como si fuera la llegada de año nuevo

 

 Desde Londres.A las 11 de la noche, el Reino Unido dejó oficialmente de pertenecer a la Unión Europea (UE). Una hora antes, en un mensaje pre-grabado en su página de Facebook, Boris Johnson exaltó la salida del bloque europeo con un llamado a la unidad nacional y al “comienzo de una nueva era en la que el futuro de cada uno no dependa del azar del lugar de nacimiento”. A unos pasos de su residencia oficial, 10 Downing Street, el ala durísima del Brexit, las huestes de Nigel Farage, no querían saber nada con este mensaje conciliador: la fiesta que congregó a miles de personas en la Plaza del Parlamento era para celebrar la "liberación de las cadenas de la Unión Europea". Al borde del Támesis en Londres y en vigilias con velas encendidas en todo el país, los pro-europeos hicieron sus postreras manifestaciones ante lo inevitable. A las 11, la proyección digital sobre la fachada de 10 Downing Street de un reloj llegó al momento culmine luego de un conteo descendiente coreado en la Plaza del Parlamento como si fuera la llegada de año nuevo: el Reino Unido ya no pertenecía al bloque europeo.

La salida es a la vez formal – hay un período de transición hasta el 31 de diciembre – e irreversible: no existe la posibilidad de marcha atrás. Si este año el Reino Unido tuviera un masivo arrepentimiento, tendría que renegociar su entrada en la UE. En la Plaza del Parlamento, la mera posibilidad causaba risa. “Nos fuimos y no volveremos. Por fin se respetó el mandato democrático. Somos libres”, aseguró eufórica una jubilada vestida con los colores de la bandera del Reino Unido.

La celebración de los pro-Brexit fue entusiasta y colorida, pero limitada porque regía la prohibición municipal de fuegos artificiales, música con altoparlantes y alcohol, aunque difícilmente en el Reino Unido baste un edicto para evitar la presencia de este último ingrediente, sea de contrabando o por consumo en los atestados pubs de la zona. En todo caso la prohibición fue funcional al gobierno que buscó un festejo moderado que no exacerbe el rencor acumulado durante la larga saga del Brexit, tan larga que es difícil medirla en años, saber si comenzó con el referendo de junio de 2016, con la insidiosa ofensiva mediática de los 90, con Margaret Thatcher en los 80 o con algún atávico instinto insular.

En horas de la tarde el gobierno buscó reforzar su mensaje de una "nueva era" con una reunión de gabinete en el National Glass Centre, un museo y centro de arte de Sunderland, el norte del país. Las reuniones de gabinete siempre se hacen en 10 Downing Street. El honor en este día trascendental le correspondió a Sunderland porque es una localidad emblemática: fue la primera en anunciar la victoria del Brexit. Pero además representa a ese norte pobre e históricamente laborista que en diciembre votó a Johnson con tal de asegurarse la salida de la UE.

La visita tenía la espectacularidad que necesitaba este mensaje de nueva aurora de Johnson, pero no pudo ocultar las profundas divisiones de un país polarizado. Un grupo de estudiantes se manifestó con carteles de “Boris you are not welcome here” y “Tory cuts not welcome here”. Una pareja de pro-europeos, James y Janet Sheetin, de 58 años, se desviaron de su viaje desde otra ciudad del norte, Newcaste, para plantarse en las puertas del National Glass Center con la bandera europea al grito de “long live Europe”. Empleado de un supermercado, James Sheetin le dijo al periódico local “Sunderland Echo” que la visita de Johnson era un golpe de efecto barato. “Su partido no hizo nunca nada en su vida por el Noreste del país”, dijo Sheetin.

Esta mezcla de escepticismo y alegría, desazón, euforia e incertidumbre es una clara muestra que el Reino Unido está hoy peligrosamente desunido como demostraron anoche las voces que llegaban de las otras dos naciones y de la provincia que constituyen el Reino. En la frontera irlandesa, el punto más álgido de las negociaciones del Brexit porque une a la República de Irlanda, miembro de la UE y a Irlanda del Norte, cuarta pata del Reino Unido, militantes de las Comunidades Fronterizas contra el Brexit, revelaron en un acto un gigantesco cartel con la consigna “fight goes on” (la lucha continúa).

En Escocia, la primer ministro Nicola Sturgeon, dijo que Escocia “es arrancada de la Unión Europea contra los deseos de la enorme mayoría” que votó en el referendo a favor de permanecer en el bloque. En Gales, que votó a favor de la salida, el primer ministro Marrk Drakeford dijo que seguirían formando parte de Europa. Un recorrido que hizo el matutino "The Guardian" por varias localidades pro-Brexit muestra la misma mezcolanza de emociones. En el norte del país, Birkenhead es uno de esos lugares que ha desafiado la comprensión de los analistas políticos: beneficiario neto de subsidios de la UE, votó a favor de la salida (lo mismo ocurrió en Gales). “Estoy aliviada. Ya estábamos hartos de tanta regulación que venía de gente que no conocíamos. El pueblo quería recobrar el control”, le señaló al matutino Hazel Harris de 78 años. En Barry Island, otra localidad pro-brexit, Emma Page, de 42 años, confesaba su incertidumbre y las divisiones familiares. “Soy la única que votó a favor de salir. Mi padre todavía me reprocha que es por gente como yo que está pasando lo que pasa. Espero haber tomado la decisión correcta y que se curen las heridas, pero va a tomar tiempo”, le dijo al diario The Guardian.

Según John Curtice, el especialista de sondeos de la BBC, que a diferencia de muchos de sus colegas alrededor del mundo viene acertando en sus predicciones, las encuestas muestran claramente que si la votación se celebrara hoy ganarían los que quieren seguir en la UE. "La última media docena de sondeos le dan a los pro-europeos un 53 por ciento y a los pro-Brexit un 47 por ciento. La mayoría de los que votaron en 2016 votarían de la misma manera. La diferencia radical es con los que no votaron. Entre este grupo los pro-europeos son el doble", señala Curtice. Entre ellos están los que no pudieron votar en 2016 por su edad: cuanto más joven, más decididamente pro-europeo el perfil del votante. La confusión en este grupo es inevitable. Un ferviente pro-europeo, Timothy Garton Ash, trataba de lidiar con el asunto exhortando ayer en una columna en el The Guardian “a desear que el Brexit sea exitoso y que la Unión Europea sea más exitosa aún”.

En medio de esta marea emocional de los tradicionalmente circunspectos británicos una cosa está clara. Sea por la historia, la geografía o la conveniencia, el Reino Unido no podrá librarse de su vecino. Hasta fin de año tendrá que negociar cómo será la relación al final de la transición. Y luego, de una manera u otra, pase lo que pase, tendrá que seguir el diálogo. El mismo Timothy Garton Ash citaba en The Guardian las palabras del historiador RW Seton-Watson en 1937 para caracterizar la ambivalente relación británica con el continente. “El deseo de aislamiento. Y la conciencia de que es imposible. La aguja del compás británico sigue oscilando entre estos dos polos” A más de 80 años nada ha cambiado ni nada cambiará.

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Reino Unido prepara acuerdo comercial con EU, a unas horas de dejar la Unión Europea

El bloque perderá un miembro por primera vez y ganará un competidor

 

Londres. El primer ministro británico, Boris Johnson, se reunió ayer en Londres con el secretario estadunidense de Estado, Mike Pompeo, para preparar el terreno de la negociación de un gran acuerdo comercial, a unas horas de la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE).

Pompeo subrayó los "enormes beneficios" para ambos países, ya que Reino Unido se encuentra a las puertas de un "cambio histórico".

Como miembro de la UE, hay cosas que Reino Unido "estaba obligado a hacer; ahora será diferente. Creo que es fantástico. Podremos reducir los costos de transacción y compartir de una manera que no podíamos", indicó Pompeo en un panel conjunto con su homólogo británico, Dominic Raab.

Después de que el Parlamento Europeo ratificó el acuerdo de divorcio en una sesión cargada de emoción el miércoles, Reino Unido saldrá oficialmente hoy a la medianoche del bloque europeo, aunque en la práctica casi nada cambie durante el periodo de transición, hasta finales de diciembre.

Londres pondrá fin a casi 47 años de complicada relación con la UE y ésta, por primera vez en su historia, perderá un miembro y ganará un poderoso competidor comercial y financiero.

Uno de los principales argumentos de los defensores del Brexit desde la campaña del referendo de 2016 en que se decidió la salida de la UE con 52 por ciento de votos, ha sido recuperar el control de su política comercial para negociar libremente acuerdos con otros países.

Japón podría ser el primero en firmar un tratado con Londres, durante la visita del emperador Naruhito en primavera a Reino Unido, pero el presidente estadunidense, Donald Trump, considera una "prioridad absoluta" alcanzar un ambicioso acuerdo de libre comercio con Reino Unido y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, esperara concretarlo este año.

Aunque un acuerdo entre Washington y Londres tiene varios obstáculos en el camino, como la decisión británica de permitir al fabricante chino de telecomunicaciones Huawei participar, aunque sea de manera limitada, en su red 5G, y el proyecto de imponer un impuesto a los gigantes estadunidenses de Internet.

Eso, por un lado, y por el otro, cuestiones como la negativa estadunidense de extraditar a Anne Sacoolas, esposa de un diplomático implicada en un accidente de tráfico en Inglaterra que mató al adolescente Harry Dunn, o la denuncia de un fiscal neoyorquino de que el príncipe Andrés, hijo de la reina Isabel II, no coopera con una investigación de la Oficina Federal de Investigaciones sobre el pederasta Jeffrey Epstein, quien se suicidó en prisión.

"Tenemos muchos temas a discutir con Reino Unido en el momento en que entre en una nueva fase de soberanía", reconoció Pompeo en el avión que lo transportaba a Londres, incluidas "enormes cuestiones comerciales".

Además, en la negociación de un acuerdo con Estados Unidos, Reino Unido podría verse obligado a aceptar productos con normas alimentarias más laxas sobre la salud y el medioambiente que las actualmente impuestas por la UE.

En tanto, los países que conforman el bloque ratificaron por escrito el acuerdo del Brexit, lo que completa el procedimiento.

La comisaria europea de Competencia, la danesa Margrethe Vestager, aseguró que echará de menos el "sentido del humor" británico, así como su cultura.

Este viernes bajarán las banderas británicas de los edificios de la UE en Bruselas, mientras los defensores del Brexit las harán ondear en Londres para celebrar la salida.

Reino Unido se adhirió a la Comunidad Económica Europea el primero de enero de 1973 y después de firmar en 1992 el Tratado de Maastricht, se convirtió en miembro de la UE.

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Anne Hidalgo monta en una de las bicicletas de Vélib’, el sistema de bicis compartidas de París. KAMIL ZIHNIOGLU/AP/

'La ciudad en un cuarto de hora' es una propuesta para cambiar "radicalmente" la distribución de los barrios y relaciones de proximidad entre los vecinos

Anne Hidalgo ha incorporado el proyecto a su campaña para la reelección en las elecciones municipales de marzo, centrada en la sostenibilidad

La alcaldesa pretende reducir la contaminación, potenciar los desplazamientos a pie y que París sea 100% accesible para bicicletas en 2024

 

Que nadie tenga el colegio de sus hijos a más de 15 minutos de casa. Que todo el mundo llegue al trabajo en un cuarto de hora o tarde ese mismo tiempo en ir al supermercado. Es la propuesta que la alcaldesa saliente de París, Anne Hidalgo, ha presentado para las elecciones municipales francesas del próximo 15 y 22 de marzo.

Bajo el nombre 'La Ville Du Quart d'Heure' (La ciudad en un cuarto de hora), la política del Partido Socialista quiere hacer de París una ciudad de proximidad bajo una premisa: "Tener todo lo que necesitamos a menos de 15 minutos de casa", tanto a pie como en bicicleta.

Hidalgo, que se presenta bajo una candidatura de coalición con el Partido Socialista, el partido 'Place Publique', el movimiento 'Génération.s' y el Partido Comunista Francés, pretende así reorganizar la ciudad para favorecer la vida diaria de los parisinos y a su vez contribuir a una transformación ecológica de la capital francesa.

La candidata a la reelección para la alcaldía de París –que asumió el cargo en 2014, siendo la primera mujer en hacerlo– se ha propuesto "un cambio de paradigma". En su programa electoral, explica que para ello se necesita una transición hacia fuentes libres de carbono y renovables que debe ir acompañada de una "ambiciosa política urbana" que transforme "radicalmente" nuestros estilos de vida. Aunque ha reconocido en una entrevista conjunta en los medios ;Europe 1-CNews-Les Echos que "cambiar el modelo es complicado" y se necesita "hacer mucha pedagogía".

Una ciudad con todo a 15 minutos

'La Ville du Quart d'Heure' forma parte de uno de los ejes estratégicos de su programa. El principio es que un ciudadano pueda acceder en menos de 15 minutos a sus necesidades esenciales y sus destinos diarios, basándose en pilares como el uso de la bicicleta frente a vehículos contaminantes, la transformación de los espacios públicos para que tengan más de un uso o la eliminación de plazas de garaje para crear espacios verdes o aparcamientos de bicicletas.

La propuesta incluye también un aumento de 5.000 agentes municipales por la ciudad para "coordinar la limpieza y el mantenimiento de las calles". Además, se habilitarían los patios de recreo de los colegios durante los fines de semana como jardines abiertos y se crearían "kioskos ciudadanos", espacios de convivencia para que los parisinos "se reúnan, se ayuden mutuamente y se sientan arropados por asociaciones y agentes municipales", escribe la alcaldesa de París en su cuenta.

En la presentación pública, según medios franceses, Hidalgo ha defendido que con este modelo de ciudad se reducirán las emisiones de gases invernadero porque los recorridos serían de corta duración, y se potenciará la agricultura urbana y el comercio de proximidad. Además, dice, los vecinos podrán conocer, de manera digital, las actividades que tienen lugar en sus barrios para participar de ellas.

'La ciudad en un cuarto de hora' surgió como un proyecto del director científico de la cátedra ETI (Empresariado, Territorio e Innovación) de la Universidad de la Sorbonne, Carlos Moreno. El proyecto se llevó a cabo, a modo de experimento y de forma digital, en dos barrios de París, explica el especialista en una conversación telefónica con eldiario.es. Hidalgo se interesó por ello e incorporó a Moreno a su equipo como Enviado especial de ciudades inteligentes.

"Es una ruptura en la visión estratégica hacia otros usos, optimizar las infraestructuras, y sobre todo tejer relaciones más próximas", argumenta el investigador. Moreno asegura que el proyecto es "una ambición, una hoja de ruta" que se desarrollará durante los seis años de mandato.

El experto es consciente de que hay cosas "más difíciles que no dependen de la Alcaldía", como la propuesta de que el trabajo esté a un cuarto de hora de casa. Pero asegura que "ha surgido un movimiento", a raíz de las protestas de los chalecos amarillos que se prolongan desde hace más de un año, y en las últimas semanas por la reforma de las pensiones del presidente Emmanuel Macron, "para aproximar el trabajo al lugar de residencia". "Es la desmovilidad frente a la movilidad. No es algo inmediato, pero se podrá", apunta Moreno.

De momento, la propuesta ha recabado apoyos, pero también hay quienes expresan sus dudas acerca de cómo aplicarlo en materia laboral o escolar. Como Romain Beaucher, director asociado de la agencia de diseño de políticas públicas Vraiment Vraiment, que defiende que, a pesar de que le parece "un maravilloso marco conceptual para la transformación urbana", el aprendizaje para los estudiantes que viven lejos de su lugar de formación o el trabajo "son actividades que son fáciles de combinar", ha escrito en Twitter. En este sentido, se pregunta cómo se hará, si, por ejemplo, "a través del teletrabajo, la educación a distancia...".

Además, Beaucher asegura que no tiene claro que el modelo sea aplicable en todos los barrios, e indica que se corre el riesgo de que en los distritos del centro estos 15 minutos sean "de paseo y relajante" mientras en las afueras, donde reinan las grandes superficies así como los vehículos no sostenibles, son "asépticos" y "con alto contenido comercial".

Moreno responde que "se trata de colocar el problema a la orden del día". Desde 'París en común'pretenden, dice, "reequilibrar los lugares donde se sitúan las fuentes de trabajo", que en la capital francesa están principalmente concentrados en el oeste, y para ello han lanzado un programa de construcción de nuevos espacios en las zonas del este "concebidos desde una óptica multidisciplinar, que permitan utilizarse para trabajar, vivir y ofrecer otros servicios como tiendas o actividades culturales".

"Más allá del teletrabajo se pretende implementar el acercamiento hacia núcleos multidisciplinares descentralizados en diversas áreas de la ciudad que acojan el trabajo a distancia", argumenta el experto. También señala que el proyecto pretende equilibrar, con una política de proximidad, los sectores más desfavorecidos de la ciudad "prestando una mayor atención" a esas zonas. "La ciudad de proximidad, permite tomar el pulso constantemente a la calle y activar los correctos protocolos para actuar con más precisión y eficacia".

Otra de las visiones que incluye 'La ciudad en un cuarto de hora' es que haya más actividades y que los edificios tengan más de una finalidad. Por ejemplo, detalla el director científico, se habilitará una sala en el Ayuntamiento para que los parisinos puedan estudiar. Desde la candidatura de Hidalgo han pedido a los ciudadanos que envíen propuestas en este sentido.

El proyecto se enmarca dentro de un movimiento llamado cronourbanismo, basado en "un cambio radical en la relación humana con el tiempo, los espacios de vida y los lugares donde vivimos", detalla Moreno.

Se trata de una corriente urbanística de pensamiento de los años 70 que ha inspirado a otras ciudades como Ámsterdam o Estocolmo, que han aplicado en sus ciudades en el modelo 5 minute city (la ciudad de los cinco minutos)' que establece que todo tiene que estar a cinco minutos a pie o de la parada de transporte público más cercana. "Allí el uso de la bicicleta está muy extendido y se puede aplicar", indica Moreno. Además, Nantes, Lyon o Montreuil también han decidido incorporar propuestas similares a la de Hidalgo en sus programas electorales para las elecciones municipales.

El plan contempla, además, una reducción de las plazas de aparcamiento –un coche ocupa alrededor de 12 metros de espacio– que facilitará la creación de alternativas en la vía pública como terrazas de comercios y zonas verdes.

La plataforma Ecomovilidad, de análisis de políticas públicas urbanas y de movilidad, consideran la medida una "oportunidad" para que la capital francesa desarrolle "espacios de proximidad". Asimismo, defienden la viabilidad de la propuesta por la propia estructura de la ciudad: "París cuenta con una gran ventaja, tiene una red de metro con un importante mallado y más accesible que la madrileña". Recuerdan que la medida impulsaría el cumplimiento de la Agenda 2030 de Naciones Unidas por el desarrollo sostenible, ya que se contribuiría, dicen, a reducir las emisiones y al mismo tiempo se disfruta de la ciudad sin la necesidad de salir del barrio.

Otras ciudades como Ottawa o Boulder en Colorado (EEUU) están probando el modelo de 15 minutos. En otros puntos del mundo hay quien trabaja en propuestas similares que fomenten la proximidad en las urbes, como el colectivo 'Punt 6' de Barcelona, que argumenta que ellas "llevan tiempo proponiendo una 'Red Cotidiana'" en las ciudades, que priorice los recorridos en transporte público y a pie, porque "aumentar los desplazamientos genera una peor calidad de vida". Añaden además que una mayor presencia de gente en la calle ofrece una mayor percepción de seguridad.

Menos coches, más bicis y transporte público

Pese a que no cuenta con un informe detallado con las propuestas concretas, 'La Ville du Quart d'Heure' engloba las medidas del programa electoral de Hidalgo, entre las que también está impulsar los espacios verdes en la ciudad, potenciar el espacio dedicado a peatones y vehículos sostenibles.

Se pretende así reducir el tráfico de coches convencionales –que estaría canalizado hacia otras zonas–, y que las calles 'estén tomadas' por los niños. Además, el plan incluye que las zonas de aparcamiento de vehículos se sustituirían por áreas de recreo y aparcamientos de bicicletas (100.000 nuevas plazas); y los cruces en zonas verdes y parques.

Respecto al uso del vehículo en la ciudad, Carlos Moreno explica que "no es una visión de prohibición, sino de prioridad". Por ello han establecido una pirámide de prioridades en la que los peatones "van primero", seguidos de las movilidades activas, como bicicletas, en tercer lugar el transporte público, y por último los coches. Que canalizarían su circulación hacia ciertas calles. "Los barrios tienen que ser peatonales", argumenta.

Hidalgo también ha presentado el objetivo de que, en cuatro años, París sea 100% accesible para bicicletas, a través de un nuevo plan de circulación que ofrezca prioridad a este tipo de transporte –en un año el número de usuarios ha aumentado un 54%–. Además, la coalición ha propuesto que puedan acceder a los aparcamientos subterráneos para poder estacionar allí las bicicletas y facilitar que los usuarios puedan hacer el trasbordo fácilmente al transporte público con lugares seguros en las estaciones.

En este sentido, quieren promover que en los colegios se aprenda a montar en bicicleta y se aumentará la vigilancia por vídeo de las zonas seguras de circulación ciclista. También contemplan incrementar la inversión en 26 euros por habitante en la compra de bicicletas, hasta los 350 millones de euros en seis años. Por otro lado, la alcaldesa de París se ha comprometido a ampliar las ayudas para comprar vehículos verdes adaptados y multiplicará los talleres de autorreparación de bicicletas.

 

Por Álvaro García Hernández 

29/01/2020 - 21:10h

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Jueves, 30 Enero 2020 05:39

Protestas y huelgas en Palestina

Palestinos rezan durante una protesta en Tubas, Cisjordania.   ________________________________________ Imagen: AFP

La población palestina se levantó en rechazo al plan de paz ideado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump.

Al menos dos palestinos fueron heridos por armas de fuego en el marco de las manifestaciones realizadas en varias zonas de Cisjordania. La población palestina se levantó en rechazo al plan de paz ideado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump. También hubo una huelga general en la Franja de Gaza y manifestaciones en el valle del Jordán, territorio que el plan deja en manos israelíes.

Dos palestinos fueron heridos en las extremidades tras ser tiroteados cerca del asentamiento de Psagot en Cisjordania, según informaron fuentes médicas a la agencia palestina de noticias WAFA. Asimismo decenas de personas resultaron heridas con balas de goma disparadas por las fuerzas de seguridad en los alrededores de Abú Dis, Arrub, Fouar y Dura. La policía israelí colocó puestos de control en los accesos a la zona de protestas para evitar que entre más gente, periodistas incluidos, denunció WAFA.

https://twitter.com/WAFANewsEnglish/status/1222202828145549318

En Franja de Gaza la huelga general fue convocada a última hora del martes por el Comité de las Facciones Nacionales e Islámicas en Gaza contra “el acuerdo del siglo”. Comercios, edificios gubernamentales y centros académicos no abrieron sus puertas, por lo que el territorio palestino quedó prácticamente paralizado. Los manifestantes quemaron imágenes de Trump y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. "Palestina no está en venta", pudo leerse en algunas pancartas. También hubo protestas en las localidades de Rafá y Bureij. El mismo martes, miles de palestinos marcharon hacia la sede de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Franja de Gaza.

La huelga general también se extendió a buena parte de los campamentos palestinos de Líbano. Allí hay unos 600.000 refugiados. El plan de paz contempla que los palestinos que huyeron con la creación del Estado de Israel obtengan la nacionalidad de los países de acogida. De esta manera se les negaría el derecho a regresar a su país. En el valle del Jordán también hubo represión con bombas aturdidoras y gases lacrimógenos. La represión policial dejó al menos once heridos.

El plan presentado el martes por Trump junto al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu señala a Jerusalén como la capital "indivisible" de Israel, que retendría el control de las colonias judías y del valle del Jordán. Palestina tendría su capital en Jerusalén Este. Trump había manifestado que es una solución realista para garantizar la convivencia pacífica de los dos estados. Y urgió a los palestinos a aceptar esta oportunidad. “Podría ser la última”, manifestó el presidente norteamericano durante el anuncio del plan.

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Un plan de paz para Medio Oriente que viola el derecho internacional

Dura crítica de Amnistía Internacional a la propuesta de Trump 

El gobierno de Rusia manifestó la necesidad de escuchar la posición de las autoridades palestinas. Francia sostuvo que se debe buscar una solución con dos estados que respete el derecho internacional. La Liga Árabe manifestó que el plan Trump viola los derechos de los palestinos.

 

El denominado “Acuerdo de Paz” que presentó el presidente de Estados Unidos Donald Trump junto al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu generó numerosas críticas y dudas en el escenario internacional. Varias ONG, entre ellas Amnistía Internacional (AI), expresaron su oposición al plan de Trump. Denunciaron que plantea violaciones del Derecho Internacional y no tiene en cuenta los legítimos derechos de la población palestina. Por su parte, el gobierno de Rusia manifestó la necesidad de escuchar la posición de las autoridades palestinas. Francia sostuvo que se debe buscar una solución con dos estados que respete el derecho internacional. Para la Liga Árabe el plan Trump viola los derechos de los palestinos.

El responsable de AI para Medio Oriente Philip Luther puso énfasis en la anexión al territorio israelí de las áreas ocupadas en 1967 por ese país como núcleo de sus críticas. Para Luther esa medida violaría flagrantemente el Derecho Internacional Humanitario. "Durante más de medio siglo de ocupación, Israel ha impuesto un sistema de discriminación institucional contra los palestinos, negándoles derechos básicos y el acceso a reparaciones efectivas por estas violaciones. El acuerdo equivale a respaldar estas políticas brutales e ilegales", manifestó el responsable de AI en un comunicado.

Luther también criticó que no se tenga en cuenta la situación de los refugiados palestinos. El plan de Trump no reconoce el derecho de estas personas a retornar a las tierras de sus ancestros. Tambíen reclama a las autoridades palestinas que se abstengan de cualquier denuncia internacional contra Israel. El encargo de AI para Medio Oriente alegó que el reconocimiento de los refugiados es un derecho inalienable que no puede quedar al margen de concesiones políticas. "Una paz justa y sostenible requiere de un plan que anteponga los Derechos Humanos de palestinos e israelíes", aseguró Luther.

También sostuvieron críticas al acuerdo las ONG Oxfam y el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC). Ambas convocaron a la comunidad internacional a trabajar por una resolución del conflicto respetuosa con el Derecho Internacional y que garantice la seguridad de todos los pueblos de la región. En este sentido, temen que la iniciativa de Washington suponga "violaciones" del Derecho Internacional. En concreto aluden, al igual que AI, a las anexiones de territorios, además de posibles traspasos de propiedades o restricciones de movimientos.

El gobierno de Rusia afirmó que todavía están analizado la propuesta de paz de Estados Unidos. Así lo manifestó el enviado especial del Kremlin para Oriente Próximo y África, Mijail Bodganov, quien es además viceministro de Exteriores del país. "Es importante escuchar la opinión de palestinos y árabes sobre ella", agregó Bodganov.

Por su parte Francia insistió en la necesidad lograr una paz definitiva para el conflicto. “Francia expresa su convicción de que la solución de dos estados, de acuerdo con el derecho internacional y los parámetros acordados internacionalmente, es necesaria para establecer una paz justa y duradera en Oriente Medio", declaró la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado. A su vez aseguró que Francia va a continuar actuando en conjunto con Estados Unidos, sus socios europeos y todos aquellos que puedan contribuir al logro de la paz.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan advirtió que el acuerdo no va a servir para lograr la paz entre ambos países. "Jerusalén es sagrada para los musulmanes. El plan que quiere entregar Jerusalén a Israel es absolutamente inaceptable", declaró Erdogan. Por su parte, La Liga Árabe calificó el acuerdo como una violación de los derechos de los palestinos. "Estudiamos minuciosamente la perspectiva estadounidenses y estamos abiertos a todos los esfuerzos serios en favor de la paz", dijo el miércoles el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit. Sin embargo, en un comunicado, consideró que una lectura preliminar del plan muestra una importante violación de los derechos legítimos de los palestinos.

Por su parte, el rey Salmán de Arabia Saudita afirmó su apoyo "inquebrantable" al pueblo palestino durante una llamada telefónica con el presidente de ese país, Mahmud Abas. El ministerio de Relaciones Exteriores saudita pidió negociaciones directas entre Israel y los palestinos.

En cambio el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, afirmó que el plan de paz de Trump podría ser un paso positivo hacia adelante. Su ministro de Exteriores, Dominic Raab, destacó que el mismo es una "propuesta seria" que debería ser considerada, según ha informado el diario británico The Guardian.

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se dan la mano después del discurso de Trump en el Museo de Israel en Jerusalén el 23 de mayo de 2017. REUTERS / Ronen Zvulun / ARCHIVO

Coincidiendo con el debate en la Kneset sobre la inmunidad de Benjamín Netanyahu, está previsto que Donald Trump revele el trabajoso "acuerdo del siglo" para resolver el conflicto entre israelíes y palestinos. Las posibilidades de que el plan prospere son nulas. Su anuncio responde a los problemas internos de ambos presidentes con la justicia más que a un intento de alcanzar la paz.

El "acuerdo del siglo" que ha preparado la administración estadounidense para resolver el conflicto entre israelíes y palestinos es una iniciativa que no tiene ninguna posibilidad de prosperar, y lo saben todas las partes implicadas, empezando por el presidente Donald Trump, pasando por el primer ministro Benjamín Netanyahu y terminando por el presidente Mahmud Abás.

La administración americana ha estado trabajando en su plan durante tres años. El lunes Netanyahu dijo que durante ese tiempo ha hablado en decenas de ocasiones con Trump y con su equipo, presidido por Jared Kushner, yerno del presidente y amigo de Netanyahu. La relación entre Kushner y Netanyahu viene de lejos. Cuando Kushner era niño le cedía su cama cada vez que Netanyahu era huésped de su padre.

Por el contrario, los palestinos dejaron de hablar con Trump hace más de dos años, cuando la administración reconoció Jerusalén como capital del estado judío y trasladó su embajada a la ciudad santa. Además, Trump ha reconocido como israelíes los asentamientos judíos de los territorios ocupados, ha suprimido la ayuda a los refugiados palestinos y ha cerrado la representación palestina en Estados Unidos, sin contar que también ha reconocido la anexión del Golán sirio.

Queda demostrado que la ley internacional, lo último que preocupa a Netanyahu, también es lo último que preocupa a Trump. El acuerdo del siglo es simplemente un grotesco paso en esa dirección que permitirá a Israel decir una vez más que los palestinos pierden todas las oportunidades que se les presentan para alcanzar la paz.

En Ramala ni siquiera echan humo. Están de sobras acostumbrados a los desplantes de Israel y Estados Unidos. Un alto funcionario dijo que con el acuerdo del siglo se alumbra a un niño que murió mucho antes de su nacimiento. Es posible que haya protestas en los próximos días, pero no servirán de mucho: Israel seguirá construyendo a destajo en las colonias judías mientras la comunidad internacional, es decir Europa, se cruza de brazos.

"Trump y Netanyahu son dos socios que se necesitan mutuamente; los dos se encuentran atrapados con problemas ante la justicia, de modo que van a apoyarse uno al otro hasta el final", comenta a Público un funcionario palestino. "Trump miente cuando dice que ha hablado con los palestinos, porque no es así. Esto no es el comienzo de nada, es un plan que va a fracasar porque legitima la anexión a Israel de los territorios ocupados".

Pero la farsa no se detendrá ocurra lo que ocurra. El lunes Trump recibe en la Casa Blanca al líder de la oposición israelí, Benny Gantz, y el martes, a Netanyahu. Se ha dicho que les quiere informar de su acuerdo del siglo, como si Netanyahu desconociera este plan que el mismo ha trazado en compañía de sus amigos americanos incondicionales.

Acuerdo e imputaciones

El elemento más tangible de la farsa es que Trump ha decidido hacer público el acuerdo la misma semana que la Kneset aborda la solicitud de inmunidad de Netanyahu, quien está imputado en tres graves casos de corrupción. El primer ministro está haciendo todo lo humanamente posible para librarse de las imputaciones, y en Israel se señala que el inesperado anuncio de Trump es otro intento de salvar de la justicia a su amigo.

Tras la reunión en la Casa Blanca, Gantz regresará inmediatamente a Israel. Al día siguiente, el martes, a partir de las 11.00 horas, el pleno de la Kneset tiene que confirmar a la comisión que abordará la inmunidad de Netanyahu. La oposición cuenta con mayoría en esa comisión y en el pleno de la cámara, de manera que lo más probable, si no ocurre nada inesperado en las próximas horas, es que la comisión rechace en los próximos días la petición de inmunidad.

"Estos no son día normales para Israel", dijo Gantz antes de emprender el viaje. "Después de la importante reunión (con Trump) regresaré a Israel para liderar de cerca los debates en relación a la inmunidad de Netanyahu". La oposición parece determinada a llevar este asunto hasta el final. Sin embargo, Netanyahu no estaría obligado a dimitir si se le retira la inmunidad aunque ello representaría un duro golpe para él.

Éxtasis en la derecha israelí

La derecha y los medios hebreos vinculados a la derecha han entrado en éxtasis. El propio Netanyahu ha dicho que el plan de Trump, que en realidad es el plan del primer ministro israelí, es una oportunidad única, que solo se da una vez en la historia. Uno de esos periódicos ha reconocido que el acuerdo del siglo no ha sido negociado entre Israel y los palestinos sino entre Netanyahu y Trump, aunque sería más correcto decir que es un acuerdo dictado al pie de la letra por Netanyahu.

El acuerdo da permiso a Israel para anexionarse todas las colonias judías y mantiene el control exclusivo de Israel sobre toda Jerusalén. En cuanto a los refugiados palestinos, prevé una especie de compensación internacional que exime a Israel de cualquier responsabilidad. Además, Israel mantendrá la presencia de su ejército en la Cisjordania ocupada.

A los palestinos se les ofrece una limitada soberanía sobre partes de Cisjordania, soberanía que no podrán ejercer debido a la presencia masiva de asentamientos y tropas israelíes. Israel tendría que tragarse el sapo de que se proclamara un Estado palestino, aunque en la práctica esta proclamación no tendría ninguna repercusión sobre la realidad.

En resumen, el acuerdo está directamente relacionado con la política interna de Israel y de Estados Unidos más que con los palestinos, y más concretamente con las tribulaciones que Netanyahu y Trump tienen con la justicia. No existe ninguna posibilidad de que prospere, pero sí de que Israel siga expandiendo su presencia colonial en los territorios ocupados.

JERUSALÉN

27/01/2020 08:08

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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Partidarios del clérigo iraquí Moqtada Sadr se reúnen en la capital, Bagdad, Irak para exigir el fin de la presencia de las fuerzas estadounidenses en su país. Foto Afp

Bagdad. Con banderas nacionales y pancartas criticando al presidente estadunidense Donald Trump, decenas de miles de iraquíes marcharon pacíficamente el viernes por las calles de Bagdad para exigir que los soldados de Estados Unidos abandonen el país. La protesta fue convocada por un importante clérigo chií.

La muestra de fuerza de los seguidores de Muqtada al-Sadr y de las milicias respaldadas por Irán se produjo en medio de fuertes tensiones, luego de un ataque con dron perpetrado por Estados Unidos a principios de mes que provocó la muerte de un importante general iraní en la capital de Irak, lo que avivó los sentimientos contra los estadunidenses.

No había cifras disponibles del total de asistentes y los organizadores proporcionaron números diferentes, pero estaba claro que se había quedado corta de la marcha de “millones de hombres” que había sido convocada por al-Sadr.

Las autoridades y expertos señalaron que la muestra de fuerza fue un intento del clérigo para capitalizar un estado de ánimo que se está gestando contra los estadunidenses y mostrar que tiene la preferencia de los iraquíes, mientras las élites políticas debaten quién debería ser el próximo primer ministro.

Grandes multitudes se congregaron en el día musulmán de oración mientras los altavoces de la plaza central reproducían la frase: “¡No a Estados Unidos!”. Algunos de los seguidores de al-Sadr vestían capas blancas para simbolizar el hecho de que estaban listos para morir por la causa.

“¡Eh, Trump! No permitiremos que conviertas a Irak en un campo de batalla”, se leía en un cartel. Un niño sostenía otro con la frase: “Muerte a Estados Unidos. Muerte a Israel”.

Tratando de mostrar control, los simpatizantes del clérigo no chocaron con la fuerte presencia policial ni atacaron las protestas contra el gobierno que se llevaban a cabo en la Plaza Tahrir, algo que los activistas temían que ocurriera.

En su sermón semanal de los viernes, el gran ayatolá Ali al-Sistani, el clérigo chií más venerado de Irak, pidió a los partidos políticos que salieran de su estancamiento y avanzaran en las negociaciones.

“La formación de un nuevo gobierno está constitucionalmente atrasado, y es necesario que cooperen los partidos involucrados”, manifestó al-Sistani en un sermón entregado a través de un representante. “Es un paso importante para resolver la crisis actual”.

Ap | viernes, 24 ene 2020 12:44

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Manifestantes cierran las calles mientras las fuerzas de seguridad usan gases lacrimógenos durante una protesta en el centro de Bagdad, Irak.Foto Ap

La confrontación de Estados Unidos contra Irán, que lleva 41 años, se centra hoy en Irak.

EU manipuló la guerra de Irak –gobernada por el sunnita Saddam Hussein– contra Irán de 1980 a 1988 cuando abastecía de armas en forma perversa a ambas partes para que se debilitaran y así beneficiar al irredentismo de Israel.

Dejó de lado la cooperación clandestina del "Irán-Contras (1985-1987)" entre los republicanos Reagan/Oliver North y la teocracia chiíta.

La primera guerra de Daddy Bush contra Irak en 1991 fue para controlar su pletórico petróleo.

La segunda guerra de EU en 2003 contra Irak, mediante las "mentiras (sic) de destrucción masiva" de Baby Bush, derrocó al sunita Saddam Hussein y consolidó la conectividad de Irán con sus correligionarios chiítas que conforman 75 por ciento del país árabe de Irak, donde se encuentran dos sitios sagrados de la cosmogonía esotérica chiíta: su capital espiritual Najaf (donde está enterrado el Imam Alí) y Karbala (sitio del martirio de Hussein, nieto del profeta Mahoma).

Hoy la estrategia conjunta de EU e Israel (vía el cuarteto Trump/Mike Pence/Jared Kushner/Netanyahu) todavía consiste en balcanizar a Irak en tres pedazos: chiíta, sunita y kurdo (https://bit.ly/2GarcYj).

En un abordaje multidimensional, que tome en cuenta la hipercomplejidad no-lineal con los multiniveles del "Gran Medio Oriente", en general, y de Irak, en particular, el asesinato del icónico general iraní Soleimani en Bagdad expuso en un nivel transcendental el macabro plan de Trump y el "evangelista sionista" Mike Pompeo (https://bit.ly/2uoJ5zS) de controlar el pletórico petróleo de Irak e impedir su venta a China, además de descarrilar la Ruta de la Seda.

Soleimani –quien pasará a la historia por haber contribuido a la derrota de los yihadistas sunitas en Siria/Líbano y, sobre todo, en la región kurda de Irak– tuvo una etapa de colaboración con el ejército de EU, durante la fase de Obama, lo cual finiquitó Trump en forma dramática.

Después de 17 años de ocupación ininterrumpida bajo todos los pretextos del mundo, hoy Trump en forma desvergonzada reclama 50 por ciento (¡mega-súper-sic!) de los ingresos del petróleo de Irak como compensación a su ocupación(https://bit.ly/2NQ3JjA).

Los ingresos de petróleo de Irak, segundo productor de la OPEP, arrojó 112 mil millones de dólares en 2019.

Hoy Irak se encuentra el borde del colapso bajo la amenaza de las sanciones de Trump y del bloqueo a sus cuentas abiertas por el Banco Central de Irak en la Federal Reserve Bank en Nueva York, donde Bagdad guarda sus ingresos vigilados de petróleo que conforman 90 por ciento de su presupuesto nacional (https://bit.ly/3avRkuN) –en represalias por la exigencia del Parlamento iraquí de expulsar a 5 mil 200 soldados de EU.

Pero, ¿A quién se le ocurre depositar cuentas estatales en el Federal Reserve Bank de Nueva York?

Las sanciones financieras y el secuestro de los depósitos ajenos están resultando en manos de Trump un arma tan deletérea como sus bombas nucleares.

Las confesiones del saliente primer mnistro iraquí, Adil Abdul-Mahdi, exponen el diseño de Trump en el "Gran Medio-Oriente" y su doble trampa para asesinar a Soleimani (https://bit.ly/2TJzWN9).

Trump y Mike Pence no perdonaron la visita del primer ministro iraquí, Adil Abdul-Mahdi, a Pekín del 19 al 23 de septiembre de 2019, donde se ve radiante el mandarín Xi (https://bit.ly/36ky28x) –tres meses antes del asesinato de Soleimani quien acudió a Bagdad en una misión de paz (https://dailym.ai/2TJYHsE).

Bajo el creativo esquema "Petróleo por Reconstrucción", Irak exportaría 100 mil barriles diarios a China, que a cambio se haría cargo de su reconstrucción y, de paso, conectaría al desahuciado Irak a la mirífica Ruta de la Seda (https://bit.ly/37hvxVt).

Una semana antes del asesinato de Soleimani ocurrieron los ejercicios militares de Rusia, China e Irán en el golfo de Omán/océano Índico (https://bit.ly/36heyRQ).

El asesinato del icónico Soleimani, más que dañar a Irán, que ahora restaña sus heridas, perjudicó sobre todo a Irak e intenta poner en jaque a China y a Rusia quienes no se quedarán con los brazos cruzados.

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