El presidente Nicolás Maduro anunció la creación de una criptomoneda venezolana (El Petro), respaldada en las reservas de petróleo, gas, oro y diamantes del país, y de un Observatorio Venezolano de Blockchain para otorgarle base jurídica e institucional a la moneda digital. ¿De qué se trata esta iniciativa financiera que cada vez gana más espacio en el mundo de las finanzas?


¿Qué es una criptomoneda?


Una criptomoneda o divisa digital es básicamente un medio de intercambio electrónico. Contrario a las monedas emitidas por los Bancos Centrales del mundo (dólares, euros, etc.), la particularidad de las criptomonedas consiste en que su “producción” depende de contingentes de personas naturales o jurídicas no sujetas a regulación o intermediación de las instituciones financieras globales (dirigidas por EEUU) y estatales.


Ese proceso de producción se conoce como “minado”, en el cual redes de personas o grupos (llamados mineros), dotados de procesadores de alta potencia compiten en Internet para obtener la recompensa (bitcoin u otra criptomoneda), mediante la resolución de problemas matemáticos complejos probando números al azar con alta velocidad.
Así como si se tratara de un casino, quien logre dar con la respuesta primero recibe la criptomoneda y se distribuye entre los mineros ganadores.


Desde su popularización en el año 2009 con el famoso sistema Bitcoin, el uso global de las criptomonedas y sobre todo su precio han aumentado exponencialmente, expresando no sólo la alta demanda para su adquisición sino también las facilidades, bajos costos en transacciones y la seguridad que ofrecen, ya que pueden ser monitoreadas por quienes integran la red y no están sujetas a intermediaciones de la banca internacional.


El crecimiento ha sido tal que bancos globales como Goldman Sachs y BlackRock ya ofrecen servicios de gestoría para fondos de cobertura que están invirtiendo agresivamente en criptomonedas.


Aunque en sus inicios fue diseñado como un medio de pago digital, las criptomonedas han migrado progresivamente a moneda de reserva, resguardo de activos financieros o sencillamente un instrumento de inversión. El valor de una criptomoneda depende de su demanda y tiene como referencia a las divisas de mayor influencia global como el euro, el dólar y el yuan.


¿Y el Blockchain?


Según el famoso portal Investopedia, los Blockchain (cadenas o bloques de pago, en español) es un libro digital que de forma descentralizada y pública contabiliza todas las transacciones de criptomonedas, a cada nodo (servidor conectado a esta red) se le permite descargar una copia de cada transacción. Este sistema opera fuera de las instituciones clásicas del sistema financiero internacional.


Es básicamente un sistema de contabilidad que a modo de bloques genera un registro permanente, garantizando según la opinión de sus pioneros un mecanismo fiable, seguro y no regulado por una autoridad central para verificar las transacciones realizadas en criptomonedas.


El falso debate en torno a las criptomonedas.


El crecimiento de las criptomonedas –el bitcoin superó la barrera de los 11 mil dólares por unidad hace pocas horas– ha comenzado a generar preocupación en los amos de la economía mundial, ese selecto club formado por instituciones financieras multilaterales, grandes bancos centrales y bancos privados de gran peso.


A la advertencia del Banco de Pagos Internacionales (BIS) sobre el papel nocivo del bitcoin, institución financiera que controla casi todas las transacciones a nivel mundial y que ha sido vinculado con la poderosa familia Rothschild, se sumó el alerta de la Reserva Federal de EEUU sobre “el peligro” que representaba para el sistema financiero internacional el uso de criptomonedas.


Otros grandes bancos como JP Morgan o UBS han mostrado su abierto rechazo a la inversión en monedas digitales.


Las preocupaciones de estos actores financieros se basan en que el sistema de transacciones en criptomonedas favorece el anonimato y, por ende, operaciones criminales relacionadas con el narcotráfico y el comercio ilegal de armas. Los grandes privados de EEUU han fungido como lavadora para el narco global y para grupos paramilitares como el llamado Estado Islámico o el Cartel de Los Zetas, por lo que esas “preocupaciones” reflejan más bien la competencia abierta que existe con las criptomonedas en ascenso.
El debate en torno a la utilización del bitcoin en operaciones criminales es totalmente falaz, puesto que el problema no es el medio que utilicen para su financiamiento, sino la existencia de estas organizaciones en sí, históricamente apoyadas por EEUU y la OTAN.


Sobre el valor y respaldo de la moneda digital también es importante precisar que el dólar no tiene otro respaldo que el de la “confianza” (un factor psicológico, no material) desde que la administración Nixon rompiera con la convertibilidad dólar/oro.


Las criptomonedas en Venezuela


Producto de las distorsiones creadas por Dólar Today en el mercado cambiario venezolano, las actividades de minado de criptomoneda han venido creciendo. Una organización involucrada en este negocio, Dash Caracas, indicó que en el mes de septiembre se realizaron transacciones en criptomonedas por el orden de los 40 mil millones de bolívares.
Dado los bajos costos de la electricidad en Venezuela y el aumento diario del dólar en el mercado paralelo, el minado se ha vuelto rentable y atractivo como mecanismo de ahorro y acceso a divisas. Un reportaje publicado recientemente por la BBC sobre el tema, refirió que “los mineros en Venezuela son generalmente jóvenes emprendedores, en su mayoría del sexo masculino, familiarizados con el mundo de las tecnologías y miembros de clase media o pudientes”.


Aunque el gasto en electricidad es bajo, la inversión en equipos necesarios para la minería son importados y cuantiosos en dólares. El reportaje afirma que “los mineros son responsables del agravamiento del servicio eléctrico”, debido al alto consumo eléctrico que requiere esta actividad.


El Observatorio Venezolano de Blockchain y “El Petro” en sí podrían perfilarse como un mecanismo para regular e intervenir sobre esta actividad en Venezuela, incluso públicamente Surbitcoin (líder en referencias de precios y transacciones de criptomoneda) ha dicho que su principal socio bancario es Banesco. Sin embargo, en un contexto de globalización financiera cada vez más acelerada, donde los Estados-nación van perdiendo su capacidad de control interno, es altamente complicada (no solo para Venezuela) la regulación de la minería de criptomoneda en su totalidad.


El caso de China, un Estado que lejos de considerarse débil, es ilustrativo: en el gigante asiático se tranzan el 80% de los bitcoin del mundo.


Venezuela y Rusia a las criptomonedas: ¿una maniobra geopolítica contra las sanciones de EEUU?


Contrario al catecismo imperante sobre las criptomonedas, Venezuela y Rusia, con solo dos meses de diferencia, han anunciado la creación de monedas digitales nacionales para agilizar su comercio internacional. En el caso de Rusia la moneda tendrá el nombre de criptorublo, no podrá ser minada y su tasa de cambio será determinado por el Banco Central de Rusia.


En ningún momento esa decisión conlleva a la legalización del mercado de bitcoin en Rusia, así que el planteamiento inicial es aprovechar sus ventajas de forma controlada. Algo similar podría estar planificando el Estado venezolano.


Venezuela y Rusia comparten el estatus de países sancionados por EEUU, instrumentos que en su aplicación han limitado a ambos países aliados acceder al mercado financiero y la utilización del sistema financiero ligado al dólar para transacciones y proyectos de inversión.


EEUU baraja la posibilidad, según Bloomberg, de aplicar sanciones contra la deuda rusa (al estilo aplicado contra Venezuela), por lo que el gobierno de Putin encuentra en la creación de una criptomoneda nacional una respuesta inmediata para proteger se deuda y su conectividad financiera en el mundo.


El año 2017 ha sido clave en la transición hacia un sistema financiero emergente distanciado del dólar, donde Rusia y China han tomado protagonismo en la construcción de una arquitectura de pagos, inversión e intercambio comercial a nivel regional en sus propias monedas nacionales, factores novedosos que no necesariamente rivalizan con la criptomoneda. En el marco de esa ofensiva, para lo que respecta a Latinoamérica, Venezuela tiene un papel de vanguardia en esa proyección geoeconómica que desafía la médula espinal del poder político de EEUU a nivel global: la dependencia del dólar.


Entre las razones que alude Rusia para lanzar su propia criptomoneda nacional es que su principal pivote geoeconómico, la Comunidad Económica Euroasiática, uno de los polos comerciales más dinámicos del mundo multipolar en ascenso, está por incluir este formato de pagos para sus intercambios comerciales.


Rusia sin lugar a dudas ve los beneficios -de forma cautelosa y sobre la marcha de los acontecimientos- geopolíticos de utilizar un sistema de pagos que no depende del dólar (más allá de que sea utilizada como referencia) y que permite sortear las alcabalas financieras impuestas por las sanciones.


Por su parte Venezuela sufre un voraz bloqueo financiero, económico y petrolero, que más allá de limitar su acceso a los mercados de deuda, ha llegado al extremo de bloquear sus transacciones más elementales para el pago de deuda externa y para la importación de medicamentos y alimentos en un momento donde la población más lo requiere. Se abre la posibilidad con el uso de criptomoneda que Venezuela y Rusia agilicen sus niveles de cooperación y financiamiento, encontrando una ruta común para aumentar el financiamiento en el campo energético, un área crítica para la sostenibilidad económica del país en el mediano plazo.


El anuncio del presidente Maduro no debe verse de forma aislada, sino como parte de una estrategia financiera que busca mecanismos alternativos para hacerle a un bypass a las limitaciones de la banca estadounidense para realizar pagos e importar insumos vitales para la vida de la población. La criptomoneda ofrece una alternativa para esta coyuntura, ya que podría funcionar como mecanismo de financiamiento en divisas y pago por fuera de la banca estadounidense.


Como parte de esa estrategia, PDVSA hace pocos meses comenzó a cotizar el crudo venezolano en yuanes y se dio la orden de que los pagos e importaciones fueran migrando progresivamente a bancos europeos y asiáticos, con el fin de sortear el bloqueo financiero de EEUU. La criptomoneda venezolana, según las palabras de Maduro, sería una especie de nuevo vértice en el marco de esa transición fuera del dólar.
Es una medida política.


Algunas conclusiones en proceso.


Ya dependerá del Gobierno en el tiempo la cantidad de criptomoneda a emitir, sus condiciones, y determinar en qué cantidades de onzas de oro, barriles de petróleo, BTU de gas o kilates de diamantes para determinar su valor, así como su inserción en el mapa de pagos de criptomonedas a nivel mundial. También cómo una vez colocado en marcha se relacionará con el mercado del dólar paralelo en función del valor de El Petro, y si podrá incidir a la baja en el marcador que día a día impulsa la inflación en Venezuela por razones políticas.


Un artículo de Bloomberg escrito por Leonid Bershidsky sobre el anuncio del presidente Nicolás Maduro resalta con enfado que una criptomoneda venezolana podría saltarse las sanciones financieras de EEUU, con la posibilidad de emitir deuda y ofrecer cierto grado de anonimato en su sistema Blockchain centralizado, protegiendo a los acreedores de ser sancionados y lograr el necesario acceso a divisas. Las criptomonedas pueden ser utilizadas como herramientas por países sancionados, puesto que no están sujetas a control o intermediación de las instituciones financieras de EEUU y Europa.


El tratamiento en torno a las criptomonedas no debe partir de un análisis moral. ¿Son buenas o malas? Depende de su uso y efectividad de acuerdo a la estrategia. ¿Nos hace vulnerables a fondos buitre y especuladores financieros? Esa exposición ocurre con todas las divisas, no es algo particular de las criptomonedas. Contra Venezuela actúan fondos buitre sin haber utilizado nunca ese mecanismo. ¿Pueden ser utilizadas para negocios ilegales? El dólar y la banca estadounidense han sido utilizados como mecanismos de lavado por parte de grupos terroristas y narcotraficantes, sin embargo el temor son las criptomonedas en ascenso.


El tema de las criptomonedas en Venezuela dará mucho de qué hablar, y si algo quedó claro en 2017 es que la confianza en Maduro es clave para ganar las batallas que nos quedan, y que son bastantes.
(Tomado de Misión Verdad)

Publicado en Economía

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Paraguay y [inclusive] de Uruguay anuncian la firma del Tratado de Libre Comercio del Mecpsur con la Unión Europea (UE) en el marco de la undécima Reunión Ministerial de la OMC, en la semana de 10 a 14 de diciembre, en Buenos Aires.


Si fuera firmado, este Tratado será equivalente a la sentencia de muerte del Mercosur, y traerá compromisos graves para las economías de los países del bloque, porque interdita las perspectivas de desarrollo económico autónomo y soberano y elimina las políticas tecnológicas e industriales de cada país e de este importante bloque regional:
- El Mercosur deberá reducir las tarifas de importación para productos fabricados por empresas europeas, cuyo desarrollo histórico permitió la actual producción de estas empresas en condiciones tecnológicas más avanzadas y con padrones de competitividad superiores a las empresas del Mercosur, cuyos países se encuentran en estadio atrasados de desarrollo (subdesarrollados).


- El impuesto para importar bienes, productos manufacturados y servicios de la UE deberá ser equiparado a la tarifa practica intra-Mercosur (una media del 4%) , que tiene preferencias tarifarias y estímulos a los intercambios intra-bloque, concebidas para estimular el desarrollo económico, tecnológico y la generación de empleos nacionales/regionales.


- La Unión Europea no amplía o actual mercado exportador para los commodities producidos en los países del Mercosur. Para proteger (correctamente) sus productores agropecuarios, los gobiernos de varios países europeo no están inclusive exigiendo la reducción, a través de este Tratado, de las actuales cuotas de importación de proteínas importadas del Mercosur;


- Con la apertura indiscriminada, se producirá una avalancha de importación de manufacturas europeas, como efecto de la desprotección aduanera de la industria nacional/regional;


- Ocurrirá la destrucción de las empresas del bloque, dado que aún no poseen capacidad competitiva frente a las empresas europeas (y estaodounidensess, chinas, japonesas, etc).


- Con la eliminación de las barreras tarifarias y aduaneras, las megatrasnacionales europeas podrán evaluar como más conveniente la exportacición de sus matrices en Europa (donde generarán los empleos hoy generados aquí) que mantener fábricas instaladas en las últimas décadas en los países del bloque para disputar el abastecimiento del mercado regional.


La consecuencia del Tratado, además del desempleo en escala subcontinental, será la desindustrialización acentuada y la condena de los países del Mercosur a la reprimarización productiva.


El Tratado Mercosur-UE permitirá, además, que cualquier otra potencia económica mundial –EEUU, China, Japón- pueda invocar la Cláusula de Nación más favorecida de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para recibir el mismo trato obtenido por las empresas europeas, representando un proceso de colonización económica, comercial, tecnológica y cultural, aún mayor.


Los efectos del acuerdo para el Mercosur serán mucho peores que el proyecto orginal del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), aquella ambiciosa estrategia de anexión política, cultural y económica del hemisferio americano que Estados Unidos no consiguieron imponer.


El ALCA fue sepultada en 2005, en la também argentina ciudad de Mar del Plata, en la Cumbre de las Américas. En esa ocasión, Lula, Chávez, Kirchner y o próprio Tabaré Vásquez (que esta vez parece haber adherido al TLC con la UE) tuvieron destacado papel en la vitoria del No al ALCA, consigna que sintetizaba la voz del pueblo latinoamericano contra ese proyecto lanzado en 1994 por el gobierno del demócrata Bill Clinton y perseverantemente conducido por la administración república de George W. Bush.


El Tratado Mercosur-UE es mantenido, guardado en absoluto secreto por las cancillerías, agencias y ministerios económicos de los países del bloque sudamericano. Su contenido fue elaborado secretamente y decidido dentro de la más absoluta clandestinidad.


Es un acuerdo, por eso, que carga un notable déficit democrático. Dada la repercusión futura, de enorme impacto sobre la soberanía y la capacidad de desarrollo de cada país, este acuerdo no puede ser firmado sin el amplio conocimiento y el debate previo con las sociedades civiles y los parlamentos nacionales.


Jeferson Miola. Integrante del Instituto de Debates, Estudios e Alternativas (Idea) de Porto Alegre (Brasil), fue coordinador-ejecutivo del 5º Fóro Social Mundial y Director de la Secretaría Administrativa del Mercosur.

Publicado en Internacional

Un día después del Halloween y el Día de Muertos, en vísperas al trascendental periplo asiático de Trump a cinco países durante 12 días, Joseph Nye –profesor de Harvard y autor de Is the American Century Over? (https://goo.gl/NXdVzu)”– alegó en el portal neoliberal global del Financial Times que EU "aún (sic) tiene ases (sic) bajo la manga en su juego de póquer con China" y "cuyas ventajas rebasarán" el periodo de la administración Trump (https://goo.gl/LmmU3U).

De entrada, Joseph Nye arguye que la guerra comercial que ha amenazado Trump librar contra China dañaría a ambas superpotencias geoeconómicas.

No lo dice Joseph Nye, pero ya China superó tanto a EU como a la Unión Europea de 27 países en el primer sitial global, de acuerdo al ranking de la CIA cuando se mide el PIB mediante el parámetro del poder adquisitivo (https://goo.gl/jM4FHH), lo cual se reflejará inminentemente en términos del PIB nominal.

Joseph Nye comenta que después del Congreso 19 del Partido Comunista Chino, el mandarín Xi fue entronizado por "algunos observadores" –entre ellos un servidor (https://goo.gl/iZayfg)– como el "Nuevo Emperador" quien mediante la mirífica "ruta de la seda", basada en infraestructura con inversiones programas en un millón de millón (trillion en anglosajón) de dólares en la próxima década, "promoverá el poder económico y político en el mundo".

EU cesó de ser "el mayor país comercial del mundo y su principal prestamista": recorta sus programas de "ayuda" (sic) y sus contribuciones al mediocre Banco Mundial, mientras "cerca de 100 países cuentan con China como su principal socio comercial", frente a 57 países que todavía lo son con EU (como la kakistocracia y desgracia del desbrujulado “México neoliberal itamita”).

Le faltó agregar a Joseph Nye que EU es hoy el principal deudor del planeta, lo cual rompe con la tradición de los imperios conquistadores de todos los tiempos. ¡EU es un singular conquistador parasitario!

Joseph Nye expectora una pregunta tramposa: "¿Tienen razón los alarmistas (sic) de que China está ganando la carta del juego geopolítico (sic) frente al declinante EU?".

En el juego "geoeconómico", que no sabe discriminar Joseph Nye, ya ganó la partida EU, según confesiones del jefe de gabinete general John Kelly y del mismo Trump (https://goo.gl/Je9NjG).

En el juego geoestratégico –es decir, de la geopolítica global– Joseph Nye se equivoca doblemente: al no tomar en cuenta a Rusia y al no considerar que todavía China opera en el asiento trasero del conductor ruso.

A mi juicio, EU y Rusia, en términos nucleares, están empatados, con China en un distante tercer lugar.

El grave error de EU –desde Baby Bush hasta Obama con la dupla aciaga de los Clinton– fue haber empujado a Rusia a los brazos de China (o viceversa) cuyo nudo gordiano no sabe como deshacer Trump cuando EU acabó aislado en el Olimpo tripolar geoestratégico frente a la complementariedad geopolítica/geoeconómica de Rusia y China.

Regresemos a los "4 ases" de EU que presume y exulta Joseph Nye, que lleva a "5" en una carta de réplica del lector Robert Walsh de Wilton, CT, US al Financial Times (https://goo.gl/sYoEju):

1. La Geografía: "EU está rodeado por océanos y vecinos que probablemente permanecerán amigables, pese a la política de Donald Trump de haber socavado el TLCAN", mientras “China tiene fronteras con 14 países y tiene disputas territoriales con India, Japón, Vietnam que pone límites a su poder blando (soft-power)”. En efecto: se trata de la suprema carta de EU que asfixia a China en los mares y que Pekín contrarresta con la "ruta de la seda", el océano Ártico y sus prodigiosos trenes bala. Es un "as" relativo y de doble filo cuando EU puede quedar aislado frente a la alianza euroasiática de Rusia y China.

2. La Energía: "La revolución del gas esquisto ha transformado a EU en un exportador" cuando "Norteamérica (sic) será auto-suficiente en las próximas décadas" gracias al entreguismo masoquista del sacrificado “México neoliberal itamita (https://goo.gl/rrWbVk)”. Falta ver en que acaba la especulación financierista del gas esquisto. Joseph Nye aduce que "China se ha vuelto más dependiente de las importaciones del Medio Oriente, y cuya mayor importación de petróleo es transportado por el Mar del Sur de China donde EU mantiene una significativa (sic) presencia naval". Tal "vulnerabilidad" obliga "a tres opciones" a China: "evitar un conflicto naval con EU que bloquearía las rutas de abasto; incrementar la dependencia de los gaseoductos de Rusia; reducir su dependencia de los combustibles fósiles para trasladarse a los renovables". Muy complicado y rebuscado cuando la carta gasera rusa eclipsa los obstáculos de EU.

3. El Comercio: "China es más dependiente y tiene más que perder que EU" en la "destrucción económica mutua asegurada". Cita al think tank Rand que arguye que una guerra "no-nuclear" costaría a EU 5 por ciento de su PIB y a China 25 por ciento. Estas son cuentas alegres en una "guerra no-nuclear".¿Quién garantiza que no sea nuclear? Esta ni es carta ni es "as"; es guerra. Y más allá del vulgar "comercio" habría que ver quién gana militarmente y con quién se alía Rusia.

4. El Dólar: “es la carta oculta (hole card) de EU” cuando, de las "reservas foráneas que ostentan los gobiernos en el mundo, sólo 1.1 por ciento está en renminbi, comparadas con 64 por ciento en dólares". Sin duda, a mi juicio, la carta letal de EU by the time being...

Con estos "4 ases" dos reales (uno relativo: la geografía; y otro letal: el dólar), y dos muy etéreos (energía y comercio), Nye desecha tanto la proclama de la Pax Sinica como el "fin de la era estadunidense".

Ahora el quinto (sic) "as" adicional que exulta el lector Robert Walsh: La demografía: "Mientras EU ostenta una leve mayor tasa de fertilidad que China, en cada caso debajo de la sustitución, EU tiene un lento pero continuo crecimiento poblacional gracias a la inmigración". ¡Lo mal agradecidos de los supremacistas evangelistas blancos WASP que no valoran la fuerza biológica mexica que, de paso, sostiene los fondos de pensiones piramidales de EU!

Robert Walsh aduce que la "inmigración de EU es joven (sic), generalmente más saludable y educada de lo que creen los populistas (sic) de EU, y sirve (sic) de profundo contraste a la principal tendencia demográfica de China, la explosión de su población anciana" cuando "el número de chinos de 65 años o mayor crece 4 por ciento al año, una tasa raramente vista en la historia mundial y sin un sistema confiable de seguridad social".

¿A poco el aberrante cuan disfuncional sistema de seguridad social de EU es "confiable"?

De los 5 ases en la mesa del póquer geoestratégico, sólo uno es real: la supremacía del dólar ya que su geografía es endeble –EU atraviesa una delicada fase de proto-balcanización que puede llevar a su implosión–, no se diga la demografía que puede ser paliada con el incremento de la política previa de "un solo hijo" a la de "2 hijos" ya adoptada por China.

Sin contar el fulgurante avance de China en IA (https://goo.gl/u1gbJU), falta la carta rusa en la mesa de póquer bilateral entre EU y China.

Joseph Nye se equivocó de mesa y casino: hoy el póquer geoestratégico es tripolar de EU/Rusia/China (https://goo.gl/34tgXu).

AlfredoJalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado en Internacional

 

Trump no arrancó en China su elusivo G-2. Al contrario, en el tema de Corea del Norte reculó ante la firmeza de China, y en materia comercial –más allá de los no vinculantes memoranda de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) por más de 250 mil millones de dólares– sólo descolgó la venta de 300 aviones Boeing por alrededor de 40 mil millones –truco que suele emplear China para calmar las baladronadas de Estados Unidos– y un relevante acuerdo gasero por otro tanto, en el que China colaborará con Bank of China y la empresa estatal Sinopec para importar el preciado gas de Alaska, lo cual reconfigura la nueva geopolítica del gas, como referí a Sputnik (https://goo.gl/Je9NjG).

Después de la misma confesión de su jefe de gabinete, el general John Kelly, Trump aceptó el triunfo geoeconómico de China (https://goo.gl/VZZbPR).

Mark Landler, del trumpófobo The New York Times (NYT), exhibe las contradicciones en la gira asiática de Trump, quien solicita la unidad contra Corea del Norte, pero adopta ir solo en comercio (https://goo.gl/RXHtwt). A juicio de Landler, será difícil reconciliar tales mensajes contradictorios, lo cual “podría determinar el destino en el corto plazo ( sic) de Estados Unidos como potencia en el océano Pacífico”.

En Da Nang (Vietnam), sede de la cumbre 25 de la insulsa APEC de 21 miembros –que no ha resuelto nada en un cuarto de siglo, pero que se ha vuelto el punto de encuentro de las tres superpotencias: Estados Unidos/China/Rusia–, Trump expuso su pasión por el nacionalismo económico –“no existe un lugar como el hogar ( sic)”– y su repudio al multilateralismo de la agónica Organización Mundial del Comercio.

En su gira por cinco países asiáticos de 12 días, Trump diluyó su vino bélico en China y Seúl (capital de Corea del Sur), donde exhortó la participación de Rusia –que ostenta 18 kilómetros de frontera con Corea del Norte–, al unísono del papel imprescindible de China, para resolver el contencioso de desnuclearización de la península coreana.

A Landler no se le escapa que el neoaislacionismo trumpiano y su desafiante populismo pueden empujar a los países asiáticos a la órbita de China, que llena el vacío dejado por Estados Unidos. El discurso de Trump sobre “soberanía ( sic) y la independencia ( sic) de los países” habrá dejado estupefactos a los vulgares mercantilistas neoliberales allí presentes, quienes no entienden que el tema comercial ha sido relegado por el binomio geoeconómico/geopolítico.

Tanto NYT como Financial Times expusieron los esbozos de la estrategia Indo-Pacífico –la Santa Alianza geoeconómica y geopolítica de Estados Unidos/India/Japón/Australia– para contrarrestar a China con su ascendente bloque económico RCEP-16 (Regional Comprehensive Economic Partnership), ocultado en Occidente (https://goo.gl/fzg3TY).

Hace ocho meses abordé los Decesos del ATP y el TLCAN; auge del RCEP chino: el mayor tratado comercial global (https://goo.gl/bpz6UE) y aduje que “el poco publicitado RCEP-16 se posiciona como el mayor tratado de libre comercio del planeta, pero con un nítido enfoque regional ( sic), donde China nolens volens se ha erigido en su líder conceptual”.

Tanto en Tokio como en Da Nang, Trump lanzó su proyecto Indo-Pacífico (https://goo.gl/92a1TM), que había sido adelantado hace un mes por Rex Tillerson, secretario de Estado en vías de ser despedido (https://goo.gl/4kuVEA).

Evan Medeiros, anterior consejero de Barack Obama sobre Asia, comentó que los prospectos para la estrategia Indo-Pacífico son inciertos, ya que “carece de un componente económico serio ( sic), se vincula conceptualmente con una India ambivalente ( sic) y parece como contención de China”.

Wang Jisi, presidente del Instituto de Estudios Internacionales y Estratégicos de la Universidad de Pekín, expone que las relaciones de Estados Unidos y China pueden evitar la Trampa de Tucídides (https://goo.gl/q9Hdck), como un servidor había analizado hace cinco años (https://goo.gl/uBbUFh). Jisi arguye que la “política errática de Trump, su equipo de trabajo incompleto ( sic) y su oscilante política hacia China dificultan tomar un punto de vista holístico de su política exterior”, en la que peca de ambigüedad considerable, pero exhibe cuatro intenciones: 1. priman los asuntos domésticos por encima de la política exterior; 2. valora el costo/eficiencia; 3. su comercio es pragmático y prefiere la cooperación bilateral en lugar del multilateralismo, y 4. es “probable ( sic) que emprenda aventuras militares en el exterior” de forma impulsiva.

Jisi alega que las relaciones de Estados Unidos y China han entrado en una nueva normalidad con tres principales características: 1. la cooperación y competencia de China y Estados Unidos ganan fuerza simultánea conjugada con sus asuntos domésticos, que influyen en las relaciones diplomáticas; 2. los multimedia procuran más atención a la rivalidad estratégica de Estados Unidos y China, en lugar del lado positivo, y 3. existe un contraste de la mentalidad estratégica de ambas superpotencias cuando el ascenso de China es uno de los principales desafíos que enfrenta Estados Unidos, por lo que la estrategia de Estados Unidos hacia China tiene una tendencia de ser fragmentada y orientada a resultados.

Jisi invoca que el principal problema entre ambos no son los lazos económicos y comerciales, sino el tema nuclear de Corea del Norte, cuando se incrementará la posibilidad de una unilateral acción militar punitiva de Estados Unidos contra Corea del Norte. Jisi considera que “no es realista ( sic) esperar que Trump tolerará ( sic) la nuclearización de Corea del Norte”. Si bien es cierto que los lazos comerciales no deteriorarán las relaciones, debido a la alta interdependencia económica, tanto el comercio como la economía están entrelazados con el tema nuclear de Corea del Norte.

Jisi juzga que no es correcto decir que Estados Unidos se encuentra en declive –como profiere The Economist (https://goo.gl/vNpm8g)–, ya que la innovación tecnológica de Estados Unidos es una fuerza que se debe reconocer cuando la economía de Estados Unidos ha mejorado. Hoy el problema de Estados Unidos radica en que confronta una de sus más graves crisis políticas desde su fundación.

No perderé mi tiempo disecando el futuro del nuevo ATP-11, ahora sin Estados Unidos, cuando el mismo primer nipón Shinzo Abe admitió que un ATP sin Estados Unidos carece de sentido (https://goo.gl/QMxSoj), lo cual no asimilan los extraviados mercantilistas Guajardo/Videgaray debido a su nesciencia geopolítica.

El principal defecto en la era tripolar de confrontación y/o colaboración de Estados Unidos/Rusia/China es que la irrelevante ATP carece de paraguas nuclear y cuyo principal líder, Japón, es vasallo de Estados Unidos (en la óptica de China). Más allá del RCEP-16 que encabeza China, en el que coincidentemente forman parte siete países de la disfuncional ATP, es la mirífica Ruta de la Seda (https://goo.gl/AQ4Kpy), la que trastocaría la correlación geoestratégica de fuerzas en Eurasia, que Trump intenta contrarrestar con su etéreo proyecto, más geopolítico que geoeconómico, de Indo-Pacífico.

Los multimedia chinos dieron más vuelo a la reunión del zar Vlady Putin y el emperador geoeconómico Xi (https://goo.gl/AQ4Kpy) y eludieron el encuentro informal entre Putin y Trump (https://goo.gl/bVrz4x). Si alguna lección dejó la cumbre 25 de la fragmentada APEC es que, en caso de existir un G-2, sería entre Rusia y China.

 

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

 

Publicado en Economía
Lunes, 13 Noviembre 2017 07:45

Una fórmula peligrosa

 

El eurodiputado Helmut Scholz, coordinador de la bancada de Izquierda Unitaria para los asuntos de comercio internacional en el parlamento europeo, cuestionó la conveniencia de un tratado de liberalización comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, al advertir que puede ahondar los desequilibrios actualmente existentes. “Puede tener consecuencias dramáticas en el Mercosur para el empleo, en particular el industrial, pero también para la seguridad alimentaria, al enfocar el uso de la tierra hacia los productos de exportación”, explicó. El eurodiputado alemán, perteneciente a Die Linke (La Izquierda, partido que resultó tercero en las últimas elecciones legislativas) subrayó además que el acuerdo de apertura comercial también podría afectar la estabilidad financiera de la región, “dado que la liberalización limita fuertemente el espacio político de los gobiernos para reaccionar ante cualquier futura crisis financiera, que desafortunadamente no tardará, considerando que los gobiernos no han reaccionado con decisión después de la crisis de 2008”.

Los cancilleres del Mercosur, especialmente de Argentina y Brasil, están apurando la firma de un convenio marco antes de fin de año con la Comisión Europea, a través de las negociaciones que vienen desarrollándose en Brasilia. La intención es hacer coincidir la firma del acuerdo con la reunión ministerial de la OMC en Buenos Aires a realizarse entre el 10 y 13 de diciembre. Pero el virtual acuerdo todavía enfrenta resistencias en el Viejo Continente, y no sólo de la izquierda parlamentaria. El gobierno de Francia, encabezado por Emmanuel Macron, mantiene objeciones reflejando la opinión de los sectores agrícolas de su país.

Scholz, integrante de un bloque de eurodiputados que tiene vínculos permanentes con sectores progresistas de América Latina, afirmó que ve “con buenos ojos un estrechamiento y una intensificación de las relaciones económicas y de cooperación entre Unión Europea y Mercosur, pero tengo serias dudas que deba ser en la forma de un tratado de libre comercio, y en particular con el contenido de un acuerdo tan fuerte como el que propone la Unión Europea. Yo pensaba que los países de Mercosur estaban vacunados contra las formulas neoliberales después de lo que padecieron durante los años ‘90, y no hay dudas de que la Comisión Europea impone un modelo de acuerdo que va más allá de la OMC y del ALCA, y que reproduce las mismas recetas neoliberales obsoletas, que no contempla los nuevos imperativos sociales y mucho menos en materia de cambio climático”.

A diferencia de lo que ocurre en el Mercosur, donde los términos de las negociaciones entre bloques se mantienen en absoluta reserva, en Europa las propuestas que realizan sus negociadores deben ser puestas en conocimiento de los europarlamentarios, que a su vez consultan a los sectores económicos afectados. En relación con esos contenidos, Scholz expresó que “la Unión Europea tiene muy claro sus beneficios: podría aumentar su control sobre el sector de servicios en el Mercosur, avanzar con el comercio electrónico obviando las obligaciones sociales y fiscales, aumentar las exportaciones de maquinarias, automóviles y demás productos industriales, y de productos agrícolas transformados”. De parte del Mercosur, refirió que “ya se puede ver que el acuerdo puede ser un buen negocio para los productores de etanol, principalmente brasileños, y para los exportadores de carne, pero no se ve claramente cuáles son los demás intereses que se defienden, sobre todo en el plano industrial. La apertura de las compras públicas a niveles diversos, nacionales y locales, puede poner en peligro las pequeñas y medianas empresas que viven en gran parte de las contrataciones con el Estado. Y las condiciones que se firmen pueden también impedir la recuperación y la extensión de servicios públicos que son esenciales para la región”, advirtió.

 

 

Publicado en Economía
Domingo, 12 Noviembre 2017 06:27

Integración o aislacionismo

 

Los miembros de APEC firman una declaración

 

Jefes de Estado y gobierno del Foro de Cooperación Económica de Asia (APEC) acordaron hoy a potenciar una integración comercial “justa y mutuamente ventajosa”, al cabo de una cumbre en Vietnam marcada por el rechazo a la multilateralidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El documento, acordado al cabo de dos días de deliberaciones de los líderes de la APEC en la ciudad vietnamita de Danang, sella los principios planteados por el país anfitrión al inicio del encuentro, el lunes pasado, con reuniones primero de técnicos y luego de ministros de Comercio y Relaciones Exteriores.

Los dirigentes de las 21 economías se comprometieron a promover un crecimiento inclusivo y sostenible, estimular la competitividad de las Pymes, potenciar una mejora de la seguridad alimentaria y promover la sustentabilidad agrícola para hacer frente al cambio climático.

“Tenemos la determinación de construir una región pacífica, estable, interconectada y dinámica en Asia Pacífico que tenga en su centro a la gente y los negocios”, dijo el presidente de Vietnam, Tran Dai Quang (Foto, izq., junto a Trump, Xi y el premier australiano Turnbull), en declaraciones a la prensa al término del encuentro. Quang evitó hacer referencias a las discrepancias con Estados Unidos, por cuya oposición, se postergó, el miércoles, la firma del acuerdo. El presidente Trump, en su debut en una cumbre de la APEC y de una gira por Asia, se expresó ayer en el foro a favor del bilateralismo, y su influencia como el líder de la economía más grande del grupo y del mundo se hizo patente en el comunicado final.

En el documento, firmado al término del encuentro, los líderes del grupo se pronunciaron a favor de un comercio “no discriminatorio, recíproco y mutuamente ventajoso” que ponga fin a “prácticas comerciales injustas”.

“Llamamos con urgencia a eliminar subsidios y otros tipo de ayudas de gobiernos y entidades relacionadas que distorsionan el mercado”, sostuvo la declaración. Además, de Vietnam, el APEC está formado por Australia, Brunei, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Taipei y Tailandia.

 

Publicado en Economía

El presidente de Estados Unidos, Donald Tump, anunció un cambio de rumbo radical en la política comercial de Washington, al rechazar acuerdos multilaterales y afirmar que su gobierno ya no tolerará abusos comerciales crónicos e insistirá en políticas justas y equitativas.

No podemos seguir tolerando los abusos comerciales crónicos y no los toleraremos. Ya no vamos a dejar que se sigan aprovechando. Siempre voy a poner a Estados Unidos primero, sostuvo Trump ante los representantes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrado en la ciudad turística de Da Nang, en el sur de Vietnam.

El mandatario señaló que su administración ya no iba a aceptar el robo de propiedad intelectual y otras prácticas injustas, y llamó a los demás países a buscar por sí mismos su propio bienestar.

El discurso de Trump representó un alejamiento radical de Estados Unidos de las alianzas multilaterales y su deseo de alejarse de los grandes tratados comerciales, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

En su lugar, busca hacer acuerdos aislados con distintos países. “Quiero relaciones comerciales bilaterales con cada país de la región indo-Pacífico que quiera ser nuestro socio.

Cuando Estados Unidos entre en una relación comercial con otros países o pueblos, desde ahora esperaremos que nuestros socios sigan fielmente las normas.

Agregó que durante su visita a Pekín habló de forma abierta y directa con su par de China, Xi Jinping, sobre las prácticas comerciales injustas de China y el enorme déficit comercial que han producido en Estados Unidos.

Apenas un día antes, en su visita a China, el estadunidense dijo que ambos países deben ser socios, no rivales, y pueden beneficiarse mutuamente y al mundo, y firmó una serie de acuerdos empresariales bilaterales valuados en 250 mil millones de dólares.

El mensaje de Trump en Vietnam, sede del Foro APEC, tuvo un fuerte contraste con la presentación de Xi, quien defendió, entre constantes interrupciones por aplausos y vítores, el libre comercio multilateral y afirmó que la globalización es una tendencia irreversible. En ese sentido, el presidente de China propuso una red global de zonas de libre comercio y prometió a naciones menos desarrolladas beneficiar del crecimiento económico del gigante asiático.

Trump llegó a Vietnam, en medio de protestas, en la cuarta etapa de su gira de 12 días por Asia. Aunque China tiene por mucho el mayor superávit comercial con Estados Unidos, Vietnam también está en la lista de esos superávits que el gobierno de Trump busca reducir. El domingo el estadunidense llega a Filipinas para asistir a la Asociación de Estados del Sudeste Asiático y culminar su gira.

Publicado en Internacional
Viernes, 10 Noviembre 2017 06:54

Acuerdo que mete miedo

 

Mercosur firmará el libre comercio con la Unión Europea

 

“Estamos muy cerca de lograrlo, ambos bloques promovemos la apertura económica”, sostuvo el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen. Preocupación entre industriales.

@Antes de que termine el año la Unión Europea (UE) y el Mercosur sellarán su acuerdo de libre comercio. La afirmación fue realizada ayer por el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, al finalizar un encuentro con el canciller argentino, Jorge Faurie. “Estamos muy cerca de lo lograrlo, ambos bloques promovemos la apertura económica”, expresó el funcionario europeo al agradecer el impulso dado por el gobierno de Mauricio Macri para reactivar las negociaciones que eliminarán los aranceles y tarifas en el intercambio de bienes entre ambos bloques. La firma del acuerdo, prometió Katainen, “fortalecerá la confianza de los inversores europeos en Argentina”.

La realización del convenio que comenzó a negociarse en 2004 despierta preocupación entre distintos sectores pymes que generan la mayor parte del empleo industrial. Además de las implicancias de mediano plazo sobre el desarrollo industrial que representa el acuerdo, la UE excluyó de la negociación a las carnes bovinas, el biodiesel y el etanol. Se trata de los productos que concentran las mayores oportunidades para los sectores agroindustriales del Mercosur.

“La Argentina ha sido el ancla del nuevo impulso a las negociaciones entre nuestros bloques. No venimos a convencerlos de nada. Ahora, en la etapa final, que es la más difícil, necesitamos más apoyo de las partes interesadas”, manifestó ayer el vicepresidente de la Comisión Europea. El triunfo electoral de Mauricio Macri, el advenimiento de Michel Temer al poder en Brasil y el desplazamiento de Venezuela del bloque permitieron reactivar las negociaciones como pretendían los europeos que no dejaron pasar la oportunidad. En la lógica de la Casa Rosada es una carta más en el proceso de reinserción internacional del país que se suma a otras iniciativas como el intento de ingreso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. La liberalización, desregulación y apertura son pautas comunes en ambos procesos que, contra la evidencia histórica, se presentan como ineludibles para conseguir la confianza de los inversores. Katainen llegará hoy a Brasil: “La solución para llegar al acuerdo no va a ser mágica pero todos los grandes hechos de la humanidad se hicieron con esfuerzo y negociación”, lanzó el europeo.

“Este acuerdo va a ser fundamental para generar empleo; y tiene el potencial para aumentar las inversiones directas europeas, incrementar nuestras exportaciones, generar la internacionalización de nuestras pymes, eliminar barreras fitosanitarias y aumentar nuestra participación en las cadenas de valor” prometió ayer el ministro Faurie contra los pronósticos de gran parte de las cámaras empresarias industriales e incluso de algunos sectores agropecuarios de la región que cuestionan los términos del acuerdo.

No todos comparten la visión oficial. Carlos Bianco, ex Secretario de Relaciones Económicas Internacionales y actual asesor de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la CTA de los Trabajadores, consideró recientemente que “estamos ante la consumación en tiempo real de una tragedia histórica para las posibilidades de industrialización y desarrollo futuro de Argentina, con consecuencias que serán irreversibles sobre el tejido industrial y la posibilidad de generar empleo de calidad y bien remunerado”. Los análisis de impacto existentes muestran que la concreción del acuerdo generará resultados comerciales positivos sólo en el caso de UE, mientras que Mercosur se verá perjudicado por un mayor déficit comercial bilateral y por la reprimarización de su producción y su oferta exportable.

 

 

Publicado en Economía
Jueves, 09 Noviembre 2017 08:04

Trump fue homenajeado en la Ciudad Prohibida

 

Trump llegó en visita oficial a China, tercera escala de su primera gira asiática, tras su paso por Japón y Corea del Sur, donde consolidó el compromiso de ambos países para hacer frente a la amenaza nuclear norcoreana.

 

El presidente de China, Xi Jinping, brindó hoy la bienvenida a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, con una especial recepción en el antiguo palacio imperial de Beijing, en una muestra de la buena sintonía actual entre las dos grandes potencias, que se pondrá a prueba mañana cuando aborden la crisis norcoreana y la relación comercial.

Trump llegó en visita oficial a China, tercera escala de su primera gira asiática, tras su paso por Japón y Corea del Sur, donde consolidó el compromiso de ambos países para hacer frente a la amenaza norcoreana en busca de una solución diplomática para la desnuclearización de Pyongyang, sin bajar las banderas de la opción militar. El desafío del presidente norteamericano será ratificar el apoyo a esta postura de China, histórico aliado y sostén de Corea del Norte, mientras a la vez intenta equilibrar una balanza comercial en la que el gigante asiático muestra un superávit millonario en su favor respecto de Washington.

La parte china no reparó en esfuerzos para brindarle a Trump un “plus añadido” a su visita oficial. Fuentes conocedoras señalaron que China ha ejercido su máxima influencia para que la visita no se vea torpedeada por el lanzamiento de un misil norcoreano o una prueba nuclear de ese país. Trump confía en que Xi lo apoye para así conseguir “la presión máxima” sobre el líder norcoreano, Kim Jong-un. China ya hace “mucho más que en el pasado”, dijo un funcionario que acompaña a Trump. De todas formas, consideró que pese a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, sigue existiendo actividad comercial en la frontera entre China y Corea del Norte, así como conexiones comerciales que para Washington no deberían existir.

Estados Unidos, no obstante, mantiene la puerta de las negociaciones abiertas. Para ello Corea del Norte tiene que “reducir las amenazas, poner fin a la provocación y dar pasos serios hacia una desnuclearización”, dijo un funcionario al enumerar las condiciones de Estados Unidos.

Xi dio una bienvenida muy poco habitual al mandatario estadounidense en la Ciudad Prohibida, correspondiendo la recepción que el magnate republicano dio al líder chino el pasado mes de abril en su lujosa mansión de Mar-a-Lago, en Florida. Poco después de que el Air Force One llegara al aeropuerto de Beijing procedente de la base aérea surcoreana de Osan, Trump y su esposa, Melania, subieron al Cadillac presidencial blindado y viajaron al palacio situado al norte de la Plaza de Tiananmen seguidos por una comitiva de casi un centenar de vehículos.

Xi y su esposa, Peng Liyuan, una famosa soprano en su país, recibieron a los Trump a la entrada del Salón de los Tesoros, en el palacio del siglo XV que hasta 1911 fue residencia y sede de gobierno de los emperadores Ming y Qing. Los dos mandatarios y sus esposas compartieron una tradicional taza de té y Trump enseñó a Xi, con su teléfono móvil, un video de su nieta Arabella Kushner recitando en chino mandarín. Xi alabó las habilidades de la niña e indicó que merecía la máxima nota de sus profesores.

Tras el té, las dos parejas recorrieron la Ciudad Prohibida, un monumento de 9999 habitaciones, según la leyenda, que cada día visitan decenas de miles de turistas, pero que estaba vacío para la ocasión por motivos de seguridad. Más tarde, en el llamado Salón del Cultivo Mental, los presidentes y primeras damas asistieron a un espectáculo de ópera tradicional china, previo a la cena de gala que, también en un ambiente íntimo, ofreció Xi a Trump, como culminación de una primera jornada destinada a tejer lazos de amistad personal antes de tratar los asuntos espinosos que abordarán mañana.

Xi y Trump se volverán a encontrar en el Gran Palacio del Pueblo, sede del Legislativo, en la reunión de trabajo que mañana mantendrán las dos delegaciones, donde se espera que ambos países firmen importantes acuerdos comerciales como continuidad del plan de cooperación económica de 100 días que ambos líderes acordaron en abril pasado.

Dicho plan ya significó el regreso de la carne de res de Estados Unidos al mercado chino tras 14 años y el alivio de las restricciones políticas sobre las exportaciones de gas natural licuado estadounidense a China, reseñó la agencia Xinhua. Como aperitivo, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, y el viceprimer ministro chino para Comercio, Wang Yang, presidieron hoy la firma de 19 acuerdos empresariales en los ámbitos de aviación, biotecnología e inteligencia artificial, por valor de 9.000 millones de dólares, informaron ayer medios locales.

Mañana se firmarán más acuerdos, dijo Ross, citado por la agencia de noticias local China News, y señaló el objetivo de Washington de reducir el fuerte déficit comercial con Beijing. Yang completó: “Esto es sólo para calentar. Lo mejor viene mañana”. Las autoridades chinas publicaron ayer los datos de comercio exterior del gigante asiático durante los 10 primeros meses del año, que muestran que China registró un superávit con EE.UU. en el comercio de bienes por valor de 233.000 millones de dólares, con un incremento del 8% sobre el mismo período del año anterior.

Trump hizo del déficit comercial de su país con China uno de los ejes de su campaña electoral del año pasado, y aunque ha moderado mucho su retórica contra el gigante asiático, llegó a Beijing acompañado de ejecutivos de una treintena de grandes empresas dispuesto a mejorar esa balanza comercial.

 

Publicado en Internacional

 

Washington detalla las nuevas restricciones de viaje y comercio con la isla, que entran en vigor el jueves

 

Para los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba será mucho más difícil a partir del jueves, lo que supone un varapalo a la débil economía cubana y su floreciente clase de trabajadores privados. El Gobierno de Donald Trump detalló este miércoles las nuevas restricciones respecto a la isla anunciadas el pasado junio y que revierten el deshielo iniciado en 2014 por su predecesor, Barack Obama.

La principal novedad es que se cierran los resquicios que facilitaban el viaje de estadounidenses a Cuba y que han disparado el turismo al país comunista. El embargo de EE UU a Cuba, levantado en 1962 y blindado por el Congreso, no permite viajar por motivos de turismo a la isla. Las visitas solo pueden autorizarse dentro de 12 categorías, entre ellas motivos familiares, educativos, de investigación o de apoyo al pueblo cubano.

Sin embargo, en su política de acercamiento a Cuba, Obama relajó los requisitos sobre las razones y duración de los viajes siempre que pudieran justificarse dentro de esas 12 categorías. A efectos prácticos, se abrió la puerta a que los motivos educativos o de apoyo al pueblo cubano sirvieran para acudir por turismo a la isla. Eso, junto al restablecimiento de los vuelos directos entre ambos países, ha propiciado un auge de las visitas de estadounidenses a Cuba. En 2016, aumentaron un 34% respecto al año anterior y en los primeros cinco meses de 2017 se igualó el número de viajeros del año anterior.

Los cambios del Departamento del Tesoro en las normativas sobre Cuba imponen nuevas obligaciones. Los norteamericanos que aleguen desplazarse a la isla caribeña por motivos educativos tendrán que hacerlo bajo el auspicio de una organización en EE UU y tendrán que estar acompañados en su viaje por personas de dicha entidad salvo que sean un integrante de ella. La entrada en vigor es flexible: se exime a las personas que compraron sus billetes de avión antes del jueves.

Trump no detalló la letra pequeña de estos cambios al anunciar en junio en Miami su nueva política con La Habana, en la que clamó contra el “monopolio militar que oprime a los cubanos” pero evitó romper con el restablecimiento diplomático, los vuelos directos o las facilidades para cubanoamericanos.

 

Acompañados y con actividades

 

Lo único que se reveló entonces es que no se permitirían los viajes individuales conocidos como “de persona a persona”. Desde el jueves, si no son por motivos educativos, tendrán que realizarse en grupo dentro de una organización estadounidense. Además, esos visitantes deberán tener un “horario completo” de actividades con ciudadanos cubanos, como por ejemplo alojarse en una casa privada o almorzar en restaurantes privados además de otros requisitos.

Lo que también se anunció en junio -pero sin detalles- es que se prohibiría la relación comercial con el conglomerado militar y seguridad del régimen, que controla el 60% de la economía cubana. El Departamento de Estado publicó este miércoles la lista de entidades con las que los estadounidenses no pueden efectuar “transacciones financieras directas”. Son decenas de hoteles, tiendas turísticas o destilerías de ron. Por ejemplo, varios de los hoteles son de empresas españolas, como Meliá e Iberostar, que operan bajo el paraguas de Gaviota, la empresa militar cubana que gestiona el sector turístico.

La restricción implica que un estadounidense no estará autorizado a “reservar una habitación de hotel directamente” con un establecimiento incluido en dicha lista, según el Tesoro. De la misma manera, por ejemplo, una iglesia en EE UU que quiera abrir una sucursal en Cuba no podrá hacer negocios con una empresa inmobiliaria cubana que haya sido vetada por el Tesoro. Como en los viajes, las transacciones acordadas antes de la entrada en vigor de las restricciones no se ven afectadas.

Desde el sector turístico cubano se confía en poder explotar los resquicios de la nueva normativa, por ejemplo mediante viajes en grupo que solo trabajen con el sector privado. Pero, en cualquier caso, las prohibiciones suponen un golpe al creciente negocio de empresas turísticas y aerolíneas estadounidenses con presencia en Cuba, que temen ahora un declive de visitantes.

Un informe de junio de Brookings Institution, un laboratorio de ideas en Washington, advertía de que las penalizaciones no reducirían la influencia del Ejército sino que tendrían un “desproporcionado efecto negativo” en el emergente sector privado y los cubanos ordinarios que trabajan indirectamente para el complejo turístico militar al margen de “restringir el derecho” de los estadounidenses a viajar.

 

Publicado en Internacional
Página 1 de 38