Jueves, 23 Noviembre 2017 11:44

Yuri Buenaventura: artesano de la música popular

Escrito por Alejandra Correa y Daniel Vargas
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La cultura popular, antes que la política de Estado y de gobierno, ese es el camino para que el país se reencuentre con sus raíces más profundas, para darle una oportunidad a la paz, y para reorientarlo con un lugar vital para afros, indígenas y otros sectores de base desde siempre negados y desconocidos.

 

El marco del vigésimo Festival Salsa al Parque de Bogotá, fue la ocasión para que Yuri Buenaventura estuviera de nuevo en Bogotá, y para que desdeabajo encontrara la oportunidad para dialogar con el cantante, compositor y, como él mismo se hace llamar, “artesano de música para el pueblo”.

La cita tuvo lugar el 11 de noviembre, recién comenzada la tarde, en un agradable restaurante de la localidad de Chapinero. Allí, nuestro periodista invitado, Luis Carlos Muñoz Sarmiento, se dio el gusto de platicar con el encargado de cerrar el Festival. A continuación unos apartados de tan amena charla. (Consulte la versión completa de esta entrevista en nuestro canal en YouTube: Periódico desde abajo).


Sencillo y descomplicado, Yuri Alexander Bedoya Giraldo, mejor conocido como Yuri Buenaventura, deslumbra con su alegría y su calor humano, mucho mayor al que deja sentir con sus composiciones. Él, preocupado por su aspecto, pregunta “¿Estoy bien así o qué?” Pregunta que rompió el hielo y esbozó lo que sería una conversación cálida y provechosa.

El hijo de don Manuel Bedoya, escuchó atento las preguntas de Luis Carlos y no escatimó palabras ni gestos para contarnos de su vida, sus ideas, su experiencia y su trayectoria musical. No es su fama o su vida y éxito en el extranjero lo que más nos enorgullece de este cantante colombiano, nacido allí donde el Pacífico moja con sus aguas el principal Puerto colombiano, no, lo que despierta el orgullo y la identidad con la música de raíz popular es la sensibilidad que logra trasmitir ante las cosas simples y complejas de la vida, en sintonía con el universo como un todo.

Luis Carlos: Empecemos, entonces, por hablar de la existencia de Dios, para ligarlo con la de la madre y por ahí derecho, con la de la Madre Tierra, la Pachamama de los hermanos mayores, cuando hablan del cuidado que no le damos los menores, nosotros, los blanquitos o mestizos. En una canción dedicada a tu mamá, un creyente, como tú, entra en aparente o real contradicción dialéctica: “¿Dónde está el dios del campesino/, del niño violado/, del humillado?” Después de conocer una vida tan difícil y a la vez tan admirable, con tres años de indigencia en París y un intento de suicidio, lo cual ya es demasiado, ¿cómo explica ese vínculo entre la existencia de Dios y la madre biológica, la Madre Tierra y con el respeto que sientes en tu música por Él y ellas, así como por los condenados de la tierra de los que habló Frantz Fanon, o por los humillados y ofendidos de los que habló Dostoievski?


Yuri Buenaventura: Bueno, gracias por tutearme, porque yo creo que la música y la música popular es parte de... o mejor, los artistas o los artesanos, los obreros de la música popular no pueden ser estrellas; es decir, la dialéctica popular no se puede perder porque sino se desconecta. Lo primero, para poder yo responder, es precisar en la posición que tengo como músico, como hombre creador. ¿y por qué me paro ahí?, porque nosotros los de la música popular somos una planta que pertenecemos a un jardín y nuestra tarea es difundir lo que siente la expresión cultural de una comunidad; no nos podemos desconectar de ella, porque entonces quienes representan la comunidad dejan de ser.

Una vez estaba escribiendo en un apartamento –me encerré dos meses en ese apartamento– y había un pianista en la orquesta que consumía drogas y se nos perdía, había que buscarlo en diversos sitios de Cali, a veces iba y lo buscaba y lo encontraba en situaciones tremendas. Entonces, un día estoy escribiendo las canciones y pensé, ¿dónde estará este man? Y empecé a mirar la ciudad, entonces vivía en un edificio alto y empecé a mirar la ciudad, sus bombillos, y empecé a entrar en la ciudad, a ver su situación, era como viajar por unos canales de la multidimensionalidad, como un trance; entonces empecé a ver lo que estaba pasando dentro de una habitación, un tipo pegándole a una señora y empecé a sentir todo eso y empecé a escribir; yo escribo con pluma, porque me gusta, escribía y lloraba, era como una escritura automática, y cuando terminó ese trance y quería leer, era muy difícil porque las lágrimas habían explotado las páginas, y la canción

¿Dónde estás? viene de ahí, viene de esa pregunta por la persona o el ser, o la energía, que nos debe proteger de las calamidades; y, finalmente, lo que entiendo es que ese respiro, ese aire de vida que el universo nos da a cada inspiración que recibimos de la vida, digamos que sucede siempre, cada segundo y está presente en todo y, finalmente, está en nosotros en cada respiro. Cuando nos dicen hermanos menores, obviamente es porque somos niños que destruimos, que jugamos con las cosas y que destruimos el planeta como un juguete. Ahí está planteado un cuestionamiento. Luego de esa escritura viví un grave accidente, en el cual tuve una conectividad con lo universal que me confirmó esa multidimensionalidad y esa universalidad del instante y el ser [...] por ahí voy.

Luis Carlos: Sobre los recientes dos paros del Pacífico, la masacre acaecida en Tumaco y el incumplimiento del Gobierno a los acuerdos firmados con tales comunidades, un cese parcial de la guerra, de la erradicación voluntaria o forzada de la hoja de coca, del reconocimiento económico a los campesinos que arriesgan su vida ante la violencia del narcotráfico, de la necesidad de que el país acabe con la guerra y siembre al fin la paz, ¿cuál crees ha sido el aporte de tu música en relación con el vínculo que has tenido con el Pacífico, Cuba y Puerto Rico, así como con miembros destacados del jazz, en tu papel de declarado artesano, y no artista, que, además, por respetuoso, no se atreve a hacer folclor antes de vivir 8 meses en la selva, en una declaración de principios y de ética por honestidad, que tanta falta hace hoy en tiempos de esa mentira legalizada por el poder para hacerla pasar por cierta, y frente al pobre lenguaje del Gobierno/Estado, de la degradación de la justicia, de la corrupción total?


Yuri Buenaventura: Si no se respeta lo que se dice (se firma), el conflicto se perpetuará, eso está claro. La región del Pacífico es rica en artes y hay un elemento muy importante que es la naturaleza y cómo los humanos han vivido en esa humedad donde no puede vivir todo el mundo; porque vos te vas para allá y te salen hongos en los pies o te pica un animal o te da una fiebre, una malaria y te toca salir corriendo de allá. Es decir, son zonas donde negros e indígenas han vivido; si nosotros queremos ahora ir al Pacífico –porque, sencillamente, estábamos de espaldas a él–, y volteamos a mirarlo, es sólo porque Asia está hacia allá.


Nosotros, en el Pacífico, vamos a sobrevivir a todos esos conflictos de nación, por la fuerza misma de la etnia y porque tenemos un hermano en la otra orilla del río que es el indígena, y estamos muy cerca de la tierra. Nosotros no tenemos la misma problemática del urbano que se pierde en esa reflexión, mismo si son líderes politicos de izquierda o de derecha, es decir, el gran beneficio –lo que me llena de confianza– de nuestra nación es que en las bases hay negros, hay pueblos indígenas, hay costeños y gente que puede sostener al país con esos valores culturales, mientras los líderes en las grandes ciudades maduran su pensamiento político.

Creo que la factura se paga, obviamente, con vidas; por eso hay que acelerar el proceso de entendimiento y madurez política. Pero los pueblos, nuestros pueblos, estarán allí para la construcción de nación, porque somos un pueblo amoroso, porque es un pueblo, una base, que en algún momento confió en otros pensamientos, por ejemplo el de los rusos, y ellos mismos (los rusos) se traicionaron. Es decir, pasarán y vendrán y seguirán pasando, pero la música, la cultura, la marimba, estuvieron allí antes de la Revolución de Octubre, estuvieron después y seguirán estando después de otros conceptos que seguramente vendrán.

Luis Carlos. Lo que resaltas es la cultura por sobre la política...
Yuri Buenaventura: Sin duda, la cultura de los pueblos está por encima de cualquier concepto politico concerniente a cómo manejar o administrar a una nación. Nosotros, los trabajadores de esa comunidad, sabemos que tenemos que mantener la memoria, es nuestra tarea. Insisto en que es un tema de madurez de todos, de avanzar. Siendo un país de este hemisferio, con sus realidades, es un país que en medio del conflicto ha sabido avanzar. Para mí el proceso de paz debe continuar; los jóvenes están madurando también y vienen nuevas generaciones frescas, y hay que evitarles esos sonidos de metralletas mientras están estudiando.

Sé que el país encontrará el camino, sé que habrán palos en las ruedas; lo sabemos, pero pa’ delante.

Información adicional

  • Autor: Alejandra Correa y Daniel Vargas
  • Edición: Nº 241
  • Sección: Cultura
  • Fecha: Noviembre 20 - Diciembre 20 - 2017
Visto 119 veces Modificado por última vez en Viernes, 01 Diciembre 2017 17:35

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