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Cartas que flotan en el aire. Posesión del Presidente Uribe Vélez

 



Muchos rumores sobre la historia prohibida que destapa doña Virginia. Los años 80 darán para rato. ¿El ajedrecista Gilberto Rodríguez mueve sus fichas? Y la Macarena se fumiga, no más erradicación con quiebra patas enterradas.


 


Otra vez el narcotráfico impone su  protagonismo. ¿El negocio es el que requiere y mantiene la guerrita sucia? ¿Y el negocio sí tiene fin? Sin fin, creo por ahora.


 


El TLC está en vilo. Para unos como espada de Damocles sobre sus cabezas, para otros: rumba corrida. ¿Se posterga mientras el Congreso norteamericano se renueva? Quizá, pero otros afirman que la publicación del influyente Washington Post sobre el record mundial alcanzado por Colombia en materia de asesinatos de sindicalistas, fue el mazazo que corrió a Andrés Pastrana de la embajada. Y quizá sea materia de veto para el TLC, porque ahora se suma en contra el lobby de las poderosas confederaciones de trabajadores norteamericanas.


 


¿Y qué dicen nuestros paisanos turcos y judios? En Beirut y el sur del Líbano trepidan los bombardeos, mientras los misiles viajan a Israel buscando blanco. A la opinión mundial la tiene sin cuidado el narcotráfico y el TLC porque la refriega local crece al lado de Iraq y de los países petroleros. La guerra del petróleo es más importante que todo el resto. Ni siquiera registran que el jefe repite presidencia. ¡Es el colmo!


 


Aquí más bien se discute si se privatiza el 20 por ciento de Ecopetrol. ¿Quizá para encontrar petróleo o para que el subsidio de la gasolina cese y las ganancias de la Empresa se capitalicen en lugar de trasladarse al Gobierno? No parece que la nueva reforma tributaria contemple ese nuevo hueco. ¿Habrá entonces una nueva reforma tributaria o el precio de la gasolina prenderá la mecha?


 


Porque “lo” social va de la mano con “lo” económico aunque muchos piensan que un bolsillo ni ve ni le importa saber lo que embolsa y desembolsa el otro. Curiosa doctrina que no se puede practicar ni en casa. O puede ser que esta vez el Presidente le recomiende al Banco de la República no enmendar la cartilla sino ¡cambiar de tercio, matador! Aún no se ha pronunciado el discurso inaugural. Quien sabe. Quizá prefiera el minuto de silencio.


 


Alan García está al frente del imperio Inca y la Bacheller apenas inicia su mandato en Chile. Evo Morales pica en punta con una nueva constituyente. Ecuador en calma chicha. Parece que la Comunidad Andina de Naciones trata de resucitar. Hay que ver cómo se resucita ese fantasma. Chile y Perú con la tronera del TLC a cuestas. Colombia en vilo. Bolivia en veremos con el Cono Sur. Chávez separado del grupo pero no divorciado. Quizá  el fantasma tenga algún parecido a la familia extensa y poligámica. Ninguno de los jefes ha hecho milagros, pero este está por verse.


 


Además la amistad con Fidel está asegurada y con Bush también. Ni el uno ni el otro son ejes de ninguna lucha armada revolucionaria, dicen los que todo lo saben, aunque otros que nada saben aseguran lo contrario. Al parecer el forcejeo se hace ahora en la mesa de las finanzas y el petróleo, en donde el único de los cinco andinos que juega es Chávez, en solitario.


 


“De Boyacá en los campos…” inicia otra estrofa del himno nacional. Ya está hablando el Presidente. Nada dice sobre las revelaciones históricas de Virginia Vallejo. Curioso. Perora sobre la seguridad democrática, original, sin copialinas a Pinochet y otros bárbaros. No explica por qué a veces confunden a los indígenas caucanos en marcha con batallones y a los protestantes dr izquierda en Cartagena contra el TLC con desembarcos criollos de marinos. Del uso nace el abuso.


 


Con vasta lírica poética saluda a todas las regiones del país. No dice que sus acciones de Corelca se las va a regalar a Barranquilla para que compita mejor, ni dice que las del Quindío se las dará a Armenia para acueducto regional. Pero no es raro que empiece a raspar la olla patrimonial porque la corriente está casi embargada por el endeudamiento.


 


Nada dice sobre el TLC. Tampoco mucho sobre la economía. Al respecto parece que vale el minuto de silencio. Quizá le hayan llegado evaluaciones de última hora, menos eufóricas que las que claman los publicistas. O quizá le insinúan que primero se comprometa a alinearse contra Chávez.


 


Pero el discurso no es anodino porque no aluda al canje humanitario. Sí dijo que lo más dramático que le podría suceder es que en son de paz, tenga que aflojar en seguridad democrática. O sea, nada de ventajas militares y despejes, que es la línea imaginaria en que están plantadas las Farc. Y nada se sabe de las mediaciones de Álvaro Leyva. Eso es todo, se juega con las mismas cartas, mientras no aparezcan sorpresas de la década de los noventa en los anunciados libros de Virginia.

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