Martes, 21 Febrero 2012 15:52

¿Daremos los colombianos este paso?

Escrito por Alfredo De León Monsalvo
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Cógela suave, nos dice el bacán

Escuchar la radio y ver la televisión, que es lo que hace más del 90 por ciento de los colombianos, o leer la prensa, sea ésta periódico o revista, actividad de una “inmensa minoría”, es una acción de tristeza-indiferencia, en razón de la cotidianidad a la cual por décadas nos hemos acostumbrado todos los colombianos.

¿Por qué tanta indiferencia o resignación en Colombia cuando en muchos países la característica de 2011 fueron los levantamientos de la sociedad civil contra diferentes expresiones de poder? Efectivamente, los colombianos tenemos indiferencia y resignación a todo. Pareciera que se nos ha pegado la frase del bacán barranquillero, que ante cualquier calamidad nos aconseja: “No joda, cogela sueva”. Y efectivamente, suave la cogemos los colombianos.

Suave, mientras las regalías del carbón de La Guajira se la reparten los políticos guajiros en asocio con las trampas de la Comisión Nacional de Regalías; en Barranquilla se acentúa la compra de votos y jurados de votación; en Montería se perpetúa el posparamilitarismo; en Medellín el Sindicato Antioqueño se enriquece y en las Comunas manda ‘el jefe’; Bogotá huele a políticos perfumados en medio de contratistas costeños apoderados del cartel de la contratación; en Cali el negro Martínez se quiere blanquear; y en Putumayo se sueña todavía con DMG.

Nadie protesta, y nadie propone un alto o caminata contra la corrupción. De pronto un periodista, y ¡quien lo creyera!, la WRadio saca las notas sobre la corrupción. Después viene la entrevista con Sharon Stone y la música deleitosa, y entonces nada pasa y de pronto vuelve otra vez algún chisme farandulero.

El país de rumba mientras se derrumba


A Colombia se le ha admirado mucho en Latinoamérica y se dice que su democracia es la más estable de la región. Mientras en los años 60 y 70 del siglo pasado el Cono Sur y Centro América eran tomados por duras represiones militares en asocio con los Estados Unidos, aquí cada dos años se realizaban elecciones. En medio de la botella de ron, el sancocho y la compra de votos, transcurría nuestra democracia. Como vemos, casi nada ha cambiado. A diferencia de ayer, hoy los presupuestos son más abultados y el índice de obras por hacer o por no hacer es mayor, razón por la cual las curules se han vuelto onerosas.

Cada elección que trascurre en cualquier municipio del país es la disputa por los presupuestos, y por ende por la contratación. Incluso, ya hay mafias nacionales alrededor de los partidos políticos tradicionales, por lo cual nadie quiere quedarse por fuera de la nomina oficial, lo que facilita que se constituyan alianzas como la Unidad Nacional de Santos, donde liberales y conservadores, tan igual como en los tiempos del Frente Nacional, se reparten los puestos públicos y la contratación. Hasta Gustavo Petro hizo su acuerdo sobre lo fundamental en Bogotá, incluyendo a godos y cachiporros. Como vemos, todo está tan igual como hace 50 o 70 años.

¿Cómo entender, por ejemplo, que en el Concejo de Bogotá siga gran parte de los cabildantes de hace 20 años, y que un Señor como Severo Correa, que no habla y por ende no propone nada en absoluto a favor del Distrito Capital, sea uno de los grandes negociadores entre el Cabildo capitalino y el alcalde que llega? Pero peor aún, que al Concejo de Bogotá llegue un señor como Roger Carrillo, destituido por un contrato dudoso en el ISS Pensiones e investigado por un multimillonario acuerdo en calidad de Auditor del ISS Pensiones a favor de personas que al parecer presentaron documentos falsos en Santa Marta, y amén, obligara a los funcionarios del ISS Pensiones, que él metió a dicha entidad en su momento, a que le hiciera reuniones financiadas con sus pobres salarios a cambio de mantenerlos en sus puestos de trabajo? Hasta con Carrillo parece que negocia la administración Petro. Nos preguntamos: ¿Con personajes como los citados se sentará Antonio Navarro Woolf a negociar eso que en ciencia política se llama gobernabilidad?

Lo que podríamos llamar el bloque de poder dominante en Colombia ha sabido combinar estrategias y tácticas para controlar el poder, sin que exista peligro a su alrededor, siendo las principales las siguientes:
  • • Fomento de una cultura popular alrededor de la distracción.
  • • Ajuste con represión sostenida en medio de trampas electorales.
  • • Búsqueda de enemigos detractores, como el comunismo internacional y las farc.
  • • Cooptación o compra de líderes sociales y políticos.
  • • Ausencia de contendor político.


Cuánto vales que yo te compro


El mejor exponente de cuánto vales es Luis Eduardo Garzón o Lucho Garzón. Fue maoísta recalcitrante, militante del Partido Comunista línea soviética, del Frente Social y Político, del Polo Democrático Independiente, del Polo Democrático Alternativo, dirigente sindical de la USO y Presidente de la CUT. No aguantó al final. Claudicó y hasta bailó con Álvaro Uribe, apoyando a Enrique Peñalosa en su aspiración a la Alcaldía de Bogotá en 2011. Otro caso es Angelino Garzón, maestro del sofisma, que viste como pobre para amasar como rico, dividiendo al movimiento social. Angelino fue del Partido Comunista línea soviética, la Unión Patriótica, la Alianza M-19, pastranista, uribista, aliado del negro Martínez en el Valle del Cauca, y hoy es santista.

Información adicional

  • Antetítulo:De resignados a indignados
  • Autor:Alfredo De León Monsalvo
  • Edición:177
  • Sección:Opinión
  • Fecha:Febrero 20 - Marzo 20 de 2012
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