Viernes, 18 Mayo 2012 16:32

MPX, transnacional brasileña, se instala en La Guajira

Escrito por Jairo Arias Gaviria
Valora este artículo
(9 votos)
MPX, transnacional brasileña, se instala en La Guajira
Poco se dice sobre la presencia en Colombia de la transnacional brasileña MPX. Es la autodenominada empresa de energía del Grupo EBX, que desarrolla operaciones de exploración y comercialización de recursos naturales (carbón y gas natural), e implementa también la logística para el transporte de combustibles.

MPX Energía es una de las marcas de EBX, de propiedad de Eike Batista, uno de los hombres más ricos de Brasil. Dada la importancia del negocio en el país, se creó la filial MPX Colombia, que trabaja para participar en el sector portuario y ferroviario, infraestructura necesaria para el desarrollo del negocio. En nuestro país, esta empresa ya ha identificado 459 millones de toneladas de recursos, y posee derechos mineros sobre más de 65 mil hectáreas en los departamentos de La Guajira y Cesar (con interés en Boyacá) regiones tradicionalmente productoras de carbón. En la actualidad se contempla la construcción de un ramal ferroviario para el transporte de sus productos.

El ingreso de la empresa al país data de 2007, cuando iniciaron sus gestiones ante los ministerios responsables de minas y medio ambiente. El 8 de noviembre de 2011, la PMX obtuvo la licencia ambiental del gobierno colombiano, iniciando de inmediato la explotación en la mina Cañaverales, de la cual pretende extraer 2,5 millones de toneladas por año. Cañaverales, junto con las minas de Papayal y San Juan, integra el sistema minero de carbón de baja emisión. Tales yacimientos están ubicados a 150 kilómetros de la Costa. Según la empresa, para exportar el carbón construirá un puerto, el cual tendrá un área de 521 hectáreas y 2,8 kilómetros de franja de playa, y estará situada en La Guajira, exactamente en el municipio de Dibulla, entre los ríos Cañas y Ancho. Tal propiedad, según PMX, fue adquirida a principios de 2010.

El puerto, de acuerdo a las proyecciones, estará en funcionamiento al terminar 2013, con una capacidad inicial de 5 millones de toneladas-año, para alcanzar 35 millones de toneladas en 2020. Así queda bosquejada y asegurada la presencia de MPX en el país, sin figuras de control; únicamente la idea de las comunidades afectadas que deben saber que la cultura de la modernidad, del progreso basado en la extracción de recursos, es un montaje de control y poder.

Al año, la compañía espera exportar a Brasil entre 3 y 4,5 millones de toneladas de carbón, mineral que será destinado a las cuatro plantas térmicas que se construyen en esa nación, en las que se invertirán más de 2.000 millones de dólares. Estas plantas deberán generar 1.500 MW. Lo que no dicen concretamente es que una gran parte del carbón que ellos ven como excedente se exportaría a Europa y Estados Unidos desde puerto colombiano.

Para lograr sus metas en Colombia, MPX proyecta una inversión total cercana a los 3.000 millones de dólares. Para finales de 2012, proyecta una producción de 200.000 toneladas, y para 2013 se incrementará a 1,7 millones de toneladas de carbón, hasta llegar a 35 millones de toneladas en 2020.

Por la condición del territorio de La Guajira, MPX busca construir vías alternas para el transporte exclusivo de sus vehículos, lo cual afectara la vida de los habitantes de la región, sus ríos y sus viviendas, ya que se construirán líneas férreas, terraplenes y drenajes; además, se montarán puentes y se crearán patios y terminales.

No son casuales, por tanto, las voces de inconformidad con lo que está sucediendo en esos territorios. En enero de este año, la comunidad de Hato Nuevo expresó su rechazo al proyecto carbonífero por la forma agresiva como los representantes de MPX fuerzan a la población a dejar sus territorios. Aunque MPX dice haber firmado un acuerdo de entendimiento con las alcaldías de Riohacha, San Juan del Cesar, Fonseca, Distracción, Barrancas, Hato Nuevo, Albania y Dibulla, lugares de influencia y explotación, los pobladores sienten amenazado su suelo. Se trata de las minas y también de la presencia de rutas y vías férreas, así como del despojo de tierra y la privatización del agua. Como para la explotación de oro ésta es vital, para el carbón es asimismo necesaria. Por ahora se ignora cuánta agua se requerirá.

La inconformidad se extiende a los habitantes del Cesar y Boyacá, donde MPX quiere construir líneas férreas, pues estas obras le permitirán sacar el mineral, por una parte (Cesar) hacia el Atlántico, y del altiplano cundiboyacense hacia el mar Pacífico. En ambos casos, los habitantes de estos territorios terminarán desplazados.

Como consuelo menor, el Gobierno dice que se creará empleo. Para capacitar la mano de obra se han integrado programas y convenios con entidades como el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), que ofrece cursos técnicos de mantenimiento en electromecánica, en que MPX ofrece pasantías con el fin de que los alumnos trabajen para ellos en las diversas construcciones. Actualmente, el Sena de La Guajira ofrece la formación de técnicos en soldadura de plata y operación de camiones mineros.

Lo que no aclara el Gobierno es que la oferta pudiera ser mayor si en el país se tomara la decisión –y se hicieran las inversiones públicas necesarias– para transformar las materias primas, e impedir su exportación en bruto. Con lo que ahora sucede, nos encontramos ante un crecimiento no aprovechado por nosotros, como asegura el nuevo gobierno, sino uno que empobrece, ya que Colombia no participa de las ganancias deducibles de la transformación y el procesamiento de esos recursos. Se trata entonces, como lo mencionan algunos analistas, de “la maldición de la abundancia”. A juicio del BID, “cuando más rico sea un país en recursos naturales, más lento será su desarrollo y mayores sus desigualdades internas” (Gudynas, 2009). Este parece ser el caso de La Guajira y gran parte de Colombia, que, como uno de los países de la región más ricos en recursos naturales, tiene una educación decadente, un sistema de salud inmisericorde y altos niveles de pobreza.

De esta manera, Colombia se ubica como país estratégico, incorporado al objetivo de consolidar el sistema integrado de energía y recursos naturales que se suministrarán a los proyectos termoeléctricos de Brasil y Chile. Somos, pues, una despensa para la demanda del mercado internacional, cuyas consecuencias –con pocos beneficios– padecerán las comunidades asentadas en aquellos territorios.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Información adicional

  • Antetítulo:Gigante del Sur, al asecho en Colombia
  • Autor:Jairo Arias Gaviria
  • Edición:180
  • Sección:Minería
  • Fecha:Mayo 20 - junio 20 de 2012
Visto 13442 vecesModificado por última vez en Viernes, 18 Mayo 2012 16:55

1 comentario

  • Enlace al ComentarioLuis celedonLunes, 05 Noviembre 2018 19:16publicado por Luis celedon

    Bn soy operador de retro o pala quisiera saber dnd puedo escribir mi hoja de vida

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.