Viernes, 26 Abril 2013 11:11

A la izquierda y a la derecha; ¡huele a vinagre

Escrito por Luis Gutiérrez
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A la izquierda y a la derecha; ¡huele a vinagre

Nacimos, crecimos y esperamos no morir en un conflicto. ¿No es hora de romper el viciado ciclo del "bien y del mal"? o ¿Estamos destinados a acecharnos unos con otros, hasta el fin de nuestra existencia?

 

"La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa."

Erasmo de Rotterdam

 

No hay que excavar mucho para saber que la historia de la humanidad ha estado, ligada a la guerra casi desde sus orígenes, la primera de ellas, según el arqueólogo alemán Clemens Reichel, data de hace 6.000 años, al nordeste de Siria, en la antigua ciudad de Hamukar. En donde, según las excavaciones, las tropas de los primeros estados del sur de Mesopotamia, "tal vez Uruk", invadieron el norte, arrasando las murallas de tres metros de altura y asaltando la ciudad. La civilización mesopotámica, dice Reichel, fue la predecesora del Egipto faraónico, la Antigua Grecia y el Imperio Romano1.

 

Por su parte, como es del saber común, de ahí a la fecha no hemos parado de darnos garrote, desde las mitológicas batallas entre aqueos y troyanos, pasando por griegos y persas, cruzados y ayubies, bizantinos y otomanos, saltando hasta las más recientes: burgueses y proletarios, republicanos y franquistas, conservadores y liberales, burgueses contra burgueses, etcétera. Inducidas todas y cada una de estas por diferentes motivos, pero con un fin único: el poder.

 

Esta es la historia. Y el peso que en ella tiene lo bélico supondría razón justa para definirnos como seres guerreristas. Sin embargo, negándonos a cerrarnos en la idea que somos una especie naciente y primitiva (con respecto a la historia del universo2), y/o que en un futuro próximo no seremos destruidos por un meteorito, y más bien, acariciando el sueño de un humanista3, veamos lo siguiente:

 

Respecto a la verdad y el poder

 

El sentido de la palabra verdad "ἀλήθεια" (aletheia) en antiguo griego se refiere a lo que no está oculto; En hebreo "אמת" (emet) a confiabilidad, fidelidad, seguridad, cuya raíz del verbo es "אָמַן" (amán): levantar, mantener, dar, criar como padre o enfermo4. Sin embargo, esta en apariencia inofensiva y bondadosa palabra ha pasado a ser a lo largo de la historia la bandera izada por el poder (o los que lo pretenden) sirviendo a unos y otros para adelantar las más crudas guerras, las que según sus portadores están siempre justificada hasta los tuétanos.

 

Por su parte, como dice Carlos Eduardo Maldonado en artículo reciente5 acerca de "verdad": "Con seguridad, si la univocidad de 'verdad' es peligrosa, la multiplicidad vacía y el relativismo son igualmente perjudiciales, pues ambos le hacen el mismo juego a la opacidad, la ausencia de transparencia, la autenticidad. Una cosa y otra se traducen como asimetrías de información, toma de decisiones amañadas, cooptación del sector público por el sector privado en beneficio propio, corrupción, inequidad, violencia sistemática y sistematizada".

 

Es así como nos encontramos ante una disputa constante con el opuesto6, celosos de poseer la verdad y de imponerla, ya sea marginando, desprestigiando, desconociendo e incluso sobrepasando las propias "amistades", y como si fuera poco: extorsionando y asesinando.

 

La realidad es cruda y sobran los ejemplos que demuestran esto. Lo que valdría la pena preguntar es: ¿se justifica que nos matemos unos a otros? Y, en esta eterna matanza, ¿hemos mejorado como seres humanos?

 

Las respuestas serán dispares. Pero los hechos indican que nadie está preparado para asumir el poder, pues nos corroe, incluso el llamado poder popular, que por ser popular no quiere decir que no corroa. Pienso que el poder así como el oro deberían quedarse ambos enterrados bien al fondo, desterrados de nuestra memoria, por lo menos hasta que saciemos nuestra perversa ambición y nuestro egoísmo.

 

Un ejemplo a seguir

 

Lo que subvaloramos desde el "descubrimiento de América", a tal punto de llegar hasta su casi exterminio, hoy cobra un valor inmenso para nuestras sociedades, y necesita convertirse en referencia a nivel mundial: el buen vivir. Propuesta de modelo social, plurinacional de Bolivia, que representa los pueblos quechua, aymara, kichwa, lafquenche, guambiano, toba, colla, poccra, asháninka y demás pueblos originarios del Abya Yala (América). Y que consiste en situar la vida y la naturaleza como ejes centrales, a diferencia del socialismo, en que el ser humano está por encima de todo, como en el capitalismo lo es la mercancía y el dinero.

 

Con todas las criticas que tenga este modelo, por lo menos rompe con el suicido planetario de la mercantilización de la vida, abriendo una 'nueva' perspectiva de relación entre el ser humano y la naturaleza, en armonía con la vida. Como dice el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca: "Lo más importante son los ríos, el aire, las montañas, las estrellas, las hormigas, las mariposas (...). El hombre está en último lugar; para nosotros lo más importante es la vida".

 

¿Diversidad e igualdad?

 

Entre tanto, nos encontramos en sociedades multi-diversas, multi-plurales, multi-alternas, al igual que la naturaleza: ricas y complejas en su diversidad.

 

Por lo tanto, cuando se retoma la palabra igualdad, es evidente en principio su contraste con un sistema totalmente heterogéneo y cambiante.

 

De aquí la crítica y propuesta que hace el historiador Frances Pierre Rosanvallon: "Si observamos las utopías que se escribieron en los siglos XVIII y XIX, toda la visión de la igualdad está fundada sobre la idea de una homogeneidad, o sea, todo el mundo tiene que parecerse. (...). Fue lo que se llamó en una época una suerte de igualdad de cuartel o la igualdad de la uniformidad (...). Creo que la emancipación humana pasa hoy por la condición de que cada persona sea reconocida por lo que tiene de específico (...), la igualdad debe ser una igualdad de la singularidad.7"

 

Creería que tiene sentido, en aras de construir justicia social y atenuar la violencia, el hecho de nivelar las abismales diferencias e injusticias que vemos cada día en nuestro país, no de un tajonazo sino de manera equivalente a las particularidades que nos caracterizan como sociedad pluricultural y país mega-diverso.

Como analogía simple: un bosque de pino o monocultivo sembrado por el hombre (igualdad de la uniformidad), equivale a erosión y esterilización del suelo, secado de fuentes de agua, desplazamiento de la flora y fauna nativa; genera una renta pero acaba con la vida. Mientras que un bosque natural andino (igualdad de la singularidad) provee y cuida fuentes de agua, protege la fauna y flora, los suelos, y con su intervención respetuosa genera ingresos (no tantos), pero protege lo más importante: la vida.

 

Sin embargo, lo realmente trascendental de este asunto está en la capacidad de convivir, de tolerarnos unos con otros, pero quizá nuestra debilidad mayor esté en la terrible ambición de poder.

 

Ya para concluir, a los escépticos, a los que les gusta dar plomo y aquellos que cruzan los dedos para que se aveciné ese meteorito, les recomendaría seguir el consejo del neurocientífico Rodolfo Llinás: "Hay que ser bueno, no porque le van a a pagar a uno, ni porque lo vayan a querer, sino por el placer de ser bueno".

 

1 Tomado de: http://www.zeit.de/2007/02/A-Staedte

2 Ver serie documental: Cosmos, un viaje personal, Carl Sagan.

3 En su sentido de conciliación y fraternidad humana: Erasmo de Roterdam, Jesús de Nazaret. No como aquellos que se sustentan en el silogismo de que El fin justifica los medios –Maquiavelo–, y que han suscitado guerras de liberación: José Martí.

4 Diccionario: Nueva Concordancia Strong exhaustiva de la Biblia.

5 "Una idea escandalosa y peligrosa", Carlos Eduardo Maldonado, periódico desde abajo Ed. 188. http://www.desdeabajo.info/ediciones/item/21550-una-idea-escandalosa-y-peligrosa.html

6 Según el escritor salvadoreño Horacio Castellanos Moya, hay una "tendencia del ser humano a entender el mundo a partir de opuestos" , y que "la violencia desaparecerá cuando desaparezca el ser humano". Tomado de la revista Arcadia Nº 86.

7 Entrevista hecha por el diario argentino Pagina12 y publicada en periódico desde abajo: http://www.desdeabajo.info/actualidad/internacional/item/21044-%E2%80%9Cla-desigualdad-se-mundializ%C3%B3%E2%80%9D.html. Libro: La sociedad de los iguales (Ediciones Manantial). Profesor Pierre Rosanvallon.

 

Información adicional

  • Autor:LUIS GUTIÉRREZ
  • Edición:190
  • Sección:Opinión
  • Fecha:Abril 20 - mayo 20 de 2013
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