MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Jueves, 24 Octubre 2013 11:00

Mutis: El cantor del trópico

Escrito por PEDRO MIGUEL TAPIA
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Mutis: El cantor del trópico

Como sucedió con la poesía de Eduardo Carranza –profesor de literatura de Álvaro Mutis–, que fue tachada de fascista, a Mutis se le señaló de burgués, escéptico, pesimista y desilusionado (que era verdad); y se le sindicó, además, de no haber escrito nada sobre Colombia (que no es verdad) dedicado sólo a temas universales (que en parte es verdad).

 

Su obra es una evocación de Coello –población tolimense. Y como expresa uno de sus admiradores: "nadie ha descrito mejor el trópico colombiano y todo el alboroto que produce en las hormonas la tierra caliente" (Fernando Quiroz).

 

Mutis escribió literariamente en prosa y verso, casi como un continuo y las dos son la expresión de un solo personaje, Maqcroll el Gaviero, para quien su degradación, y de las tierras por donde pasó, fueran su sino.

 

Dijo Cobo Borda: "La obra de Álvaro Mutis también ha recobrado el calor primordial de las vertientes montañosas donde se cultiva el café y los grandes árboles ofrecen su sombra. Esas noches del Tolima y esa erosión implacable de todo acto humano va configurando un alucinante territorio donde la razón y el deseo cruzan sus impulsos. Un mundo, además, que Mutis no vacila en confrontar con la Europa milenaria, en uno de los más fecundos diálogos que registre la literatura hispanoamericana" (Para leer a Mutis).

 

Este escritor nació en Bogotá y murió a los 90 años en Ciudad de Méjico. Él mismo se definió sin tapujos: "Nunca he participado en política, no he votado jamás, y el último hecho político que me preocupa de veras es la caída de Bizancio en manos de los infieles en 1453. Soy gibelino, monárquico y legitimista". Y en entrevista con Cobo Borda que data de 1981 explica esto último: Gibelino en cuanto partidario del imperio romano, germánico en su lucha contra el papado y el poder temporal de la Iglesia; monárquico porque "no concibo que se pueda obedecer a ningún poder que no tenga un origen trascendente" y legitimista, porque si se es monárquico, se debe aceptar a plenitud la noción y concepto de monarquía. Sin embargo rechazo la hispanidad por considerarla de la derecha franquista.

 

Estas opiniones le valieron el rechazo de la izquierda –y de otros–, a su obra sin siquiera leerla:

 

"Solo entiendo algunas voces.
La del ahorcado de Cócora, la del anciano minero que murió
De hambre en la playa, cubierto
Inexplicablemente por brillantes hojas de plátano; la de los huesos
De mujer hallados en la cañada de la Osa; la del fantasma que vive
En el horno del trapiche"
(El miedo, en "La balanza" 1948).

 

En "Los elementos del desastre", describe un pueblo de tierra caliente, "entre las brillantes hojas de los plátanos" y "bajo la verde y nutrida cúpula de un cafeto y sobre el húmedo piso acolchonado de insectos".

 

"Esta noche ha vuelto la lluvia sobre los cafetales.
Sobre las hojas de plátano,
Sobre las altas ramas de los cambulos,
Ha vuelto a llover esta noche un agua persistente
Y vastísima
Que crece las acequias y comienza a henchir los ríos
Que gimen con su nocturna carga de lodos vegetales"
(Nocturno, en "Los trabajos perdidos", 1965).

 

En un diálogo de Maqcroll-Bolivar con un europeo, el primero le dice: "Aquí se frustra toda empresa humana –comento. El desorden vertiginoso del paisaje, los ríos inmensos, el caos de los elementos, la vastedad de las selvas, el clima implacable, trabajan la voluntad y minan las razones profundas, esenciales, para vivir, que heredamos de ustedes. Estas razones nos impulsan todavía, pero en el camino nos perdemos en la hueca retórica y en la sanguinaria violencia que todo lo arrasa. Queda una conciencia de lo que debimos hacer y no hicimos y que sigue trabajando allá adentro, haciéndonos inconformes, astutos frustrados, ruidosos, inconstantes". Es una tremenda reflexión de la definición del colombiano y latinoamericano visto por Maqcroll-Bolivar. Pero es también la angustia del poeta de no entenderse en la bella e inmensa geografía colombiana, comparada con la civilizada y centenaria Europa:

 

No le bastaron las espumosas y violentas torrenteras.....
No le bastaron a su desordenada condición....
Los bosques sombríos.
Nada hubo para el sosiego de su ira...
Ni los continuos viajes al reino de las reposadas soberanas".

 

En fin, como dijo Gabo: "La obra completa de Álvaro Mutis, su vida misma, son las de un vidente que sabe a ciencia cierta que nunca volveremos a encontrar el paraíso perdido. Es decir: Maqcroll no es solo él, como con tanta facilidad se dice. Maqcroll somos todos".

 

Sus obras: La Balanza (1948), Los Elementos del desastre (1953), Reseña de los hospitales de ultramar (1959), Los trabajos perdidos (1965), Summa de Maqcroll el gaviero, La mansión de Araucaima (1975), y las novelas: La nieve del Almirante (1986), Ilona llega con la lluvia (1987), Un bel morir (1989), La ultima escala del Tramp Steamer (1988).

Información adicional

  • Autor:PEDRO MIGUEL TAPIA
  • Edición:196
  • Fecha:Octubre 20 - noviembre de 2013
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1 comentario

  • Enlace al ComentarioEDISON ACOSTAViernes, 09 Noviembre 2018 09:33publicado por EDISON ACOSTA

    Valga hacer la aclaración en cuanto a que el denominado “Cantor del Trópico” era José Eustasio Rivera Salas (1888 –1928).

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