Miércoles, 20 Enero 2016 19:49

Los retos de la nueva administración

Escrito por Jorge Iván González
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Tasa de desempleo de Bogotá y del país (2001-2014). Fuente: SDH (2015) a partir del DaneTasa de desempleo de Bogotá y del país (2001-2014). Fuente: SDH (2015) a partir del Dane

La economía de Bogotá termina el año bien. El desempleo cae, la calidad de vida de los hogares mejora, proceso logrado en un contexto en el que las finanzas distritales mejoran (Alcaldía de Bogotá 2015). No puede afirmarse que durante la administración Petro la economía de la ciudad se deterioró. El nuevo alcalde tiene cuatro grandes retos: consolidar el mercado interno y regional; continuar la lucha contra la pobreza y la segregación; garantizar la sostenibilidad ambiental; fortalecer las finanzas con fuentes alternativas a los impuestos.

 

Dinámica laboral y mercado interno

 

Tanto en el país como en Bogotá la tasa de desempleo va disminuyendo (figura 1), pero la reducción en Bogotá ha sido mayor. En la gráfica se observa la tendencia descendente entre 2001 y 2014. Los datos más recientes del Dane muestran que la caída ya está llegando a su fin, y que la tasa de desempleo a aumentará de nuevo.

Una de las razones por las cuales el desempleo en Bogotá es menor que en el resto del país, es la amplitud del mercado interno. Las transacciones que llevan a cabo todos los días los 8 millones de habitantes de la ciudad, es una de las grandes ventajas del Distrito. El mercado interno se fortalece si, además, Bogotá amplía los flujos comerciales con los departamentos de la región. Las interacciones con Cundinamarca, Boyacá, Meta y Tolima tienen que intensificarse.

El alcalde Peñalosa debe desarrollar políticas económicas que sigan consolidando el mercado interno. Es el momento para impulsar la actividad económica a través de obras públicas. En lugar de austeridad, como dice el ministro Cárdenas, en esta coyuntura recesiva la inversión debe crecer. Afortunadamente, Bogotá está pasando por una situación fiscal muy buena, que le permite elevar la inversión pública. Si este proceso se consolida, el nivel de empleo subirá. Las actividades económicas de la capital, como el comercio y los servicios, son más intensivas en mano de obra que la minería y el petróleo, que en el panorama nacional han sido los sectores de mayor crecimiento en los últimos 10 años.

Las secuencias derivadas de sectores como la construcción son muy diferentes a las desprendidas de la minería y del petróleo. La figura 2 muestra que desde mediados del 2010 la tendencia de la construcción es ascendente. Mientras que en la construcción son claros los encadenamientos hacia adelante y hacia atrás, la minería y el petróleo consolidaron economías de enclave, que ni siquiera tienen un impacto favorable en las zonas donde se desarrollaron los proyectos. La bonanza no se sembró y ahora estamos sufriendo las consecuencias.

Puesto que el mercado interno y regional de Bogotá tienen enormes posibilidades, la devaluación es conveniente porque encarece los productos importados y estimula la producción nacional. El mayor precio de los bienes importados puede reflejarse en un aumento de la inflación, como está sucediendo en Colombia. Si la producción nacional no reacciona frente a la devaluación, la inflación tendrá un impacto negativo en la capacidad de compra de los trabajadores. Las empresas nacionales, sobre todo las pequeñas y las medianas, deben aprovechar la devaluación para mejorar la productividad y ofrecer bienes que sustituyan a los importados. Si este proceso se realiza de manera adecuada, los costos disminuyen y la inflación baja.

 

Logros sociales evidentes

 

Los tres últimos gobiernos de Bogotá avanzaron de manera significativa en la lucha contra la pobreza. Este proceso no se debe frenar y el nuevo alcalde debe conservar los principales programas sociales.

Bogotá realizó dos grandes encuestas multipropósito en el 2011 y en el 2014. Su nombres es multipropósito porque captan la capacidad de pago y las condiciones de vida de los hogares. De acuerdo con estas encuestas, entre 2011 y 2014 la incidencia de la pobreza monetaria (por línea de pobreza - LP) se redujo de 17,3 por ciento a 15,8 (cuadro 1). La pobreza extrema tuvo un ligero crecimiento, y pasó de 4 por ciento a 4,1. A medida que los niveles de pobreza son más bajos es más difícil mantener la tendencia decreciente. Por esta razón es fundamental que la nueva administración realice una política fiscal (impuestos y subsidios) que sea favorable a los más pobres.

Tal y como se observa en el cuadro, las dinámicas son muy diferentes dependiendo de las localidades. En algunas el porcentaje de pobreza aumentó: en Santa Fe pasó de 22 por ciento a 23,2, en Fontibón de 8,8 por ciento a 9,1, en Barrios Unidos de 9,8 por ciento a 10,2, en Teusaquillo de 3,5 por ciento a 4,3, en Puente Aranda de 10,1 por ciento a 12,5. En otras, como Ciudad Bolívar, la incidencia de la pobreza bajó, y pasó de 32,2 por ciento a 29,3. La diferencia entre localidades muestra que Bogotá está llegando a un situación de mucha fragilidad, y si no se toman las medidas adecuadas, la pobreza puede volver a aumentar como ya está sucediendo en el continente. La Cepal (2014) muestra que entre el 2012 y el 2014 el número de pobres en América Latina pasó de 164 a 167 millones.

La lucha contra la pobreza debe ir acompañada de un combate a la segregación de los hogares. Todas las familias que viven en la ciudad deberían tener la misma oportunidad de acceder a los bienes y servicios. Las discusiones sobre los modos de transporte deben ubicarse en este contexto. La movilidad es fundamental porque mejora las condiciones de vida de las personas.

 

El agua, la región y la sostenibilidad ambiental

 

La sostenibilidad ambiental fue una de las principales razones por las cuales fue creada la Región Administrativa de Planeación Especial (Rape), que incluye a Cundinamarca, Tolima, Meta, Boyacá y Bogotá. Además, se busca que los procesos regionales reduzcan las diferencias entre municipios. La Rape debe contribuir a la convergencia entre los municipios de la región.

El nuevo alcalde debe consolidar los avances logrados en materia ambiental. El asunto es neurálgico porque allí radica la sostenibilidad de la ciudad. Las advertencias efectuadas en París, en la última cumbre ambiental, deben ser tenidas en cuenta por la administración distrital. Desde esta perspectiva sería un error echar para atrás los avances logrados en el proceso de consolidación de la reserva Van der Hammen en el norte de Bogotá.

La recuperación de las cuencas de los ríos (Fucha, Tunjuelo, etcétera) debe ser otra prioridad. La descontaminación del río Bogotá es costosa. Comenzar el proceso cuesta $8 billones, y el nuevo alcalde no ha incluido el tema entre sus principales estrategias.

 

Fortalecimiento de las finanzas

 

En Bogotá los ingresos tributarios crecieron a ritmos superiores a la inflación. Durante la administración Petro el esfuerzo fiscal fue evidente. El catastro se modernizó y actualmente su valor es cercano al comercial. Además de continuar con el buen comportamiento fiscal, el nuevo alcalde debe estimular otras fuentes de ingresos: derechos de edificabilidad, plusvalías, valorización, cobros por congestión, cargas, etcétera. Estos recursos se pueden reglamentar de tal manera que sean progresivos, y los ricos paguen porcentajes mayores que los pobres. Debe buscarse, entonces, que las nuevas fuentes de financiación no afecten la capacidad de pago de las familias más pobres.

 



Referencias bibliográficas


Balance de resultados del Plan de Desarrollo Distrital 2012-2016, "Bogotá Humana", a 31 de diciembre de 2015, Alcaldía Mayor de Bogotá, Bogotá, 2015.
Panorama Social de América Latina 2014, Comisión Económica para América Latina, Cepal, Santiago, 2014.
Proyecto de Presupuesto 2016. Bogotá, Distrito Capital, Secretaria Distrital de Hacienda, SHD, Bogotá, 2015.
"Encuesta multipropósito", Bogotá, Ciudad de Estadísticas, Nº 70, Secretaria Distrital de Planeación, Bogotá, 2015.

 

 



Cuadro


Incidencia de la pobreza por ingresos. Localidades de Bogotá (2011-2014)
Fuente: SDP (2015, p. 180) a partir de EM 2011 y EM 2014

Información adicional

  • Antetítulo:Bogotá
  • Autor:Jorge Iván González
  • Edición:220
  • Sección:Ciudad y Gobierno
  • Fecha:Enero 20 - febrero 20 de 2016
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