Sábado, 27 Agosto 2016 11:59

Don Máximo y Doña Italia

Escrito por SEBASTIÁN GIRALDO
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Don Máximo y Doña Italia

Se conocieron y se enamoraron hace ya varios años; el campo facilitó su encuentro. Ambos integran la guardia indígena, donde participan como comuneros. Vivieron la lucha por la recuperación de la tierra llevada a cabo en los años 80, de lo que hoy son resguardos y parte de consejos comunitarios afro.

 

Se miran como amigos, pero en sus ojos y en su risa se nota el cariño. Su estatura es similar y su piel diferente. Ella, Doña Italia Giraldo, es lideresa afrodescendiente; él Don Máximo Muscué, es indígena Nasa. Son pareja, y habitan en el resguardo de López Adentro y el Pilamo, departamento del Cauca.

 

Como si los años no pasaran, siguen luchando con toda fuerza por sus derechos. En este momento acompañan de manera decidida el proceso de liberación de la Madre Tierra cerca de López Adentro, particularmente en la hacienda La Albania, donde confluyen afros e indígenas por la liberación del territorio, caminando unidos hacia una construcción intercultural de su lucha.

 

En una visita a este territorio, compartiendo sueños y realidades con su población, nos encontramos con ellos, que sin reparos aceptan hablar con nosotros. Nos interesa –les decimos– reflejar su lucha pues la misma, que ya es toda una vida, evidencia mucho de la problemática histórica, agraria, cultural y política de quienes habitan el territorio colombiano; su vida es, sin duda, ejemplo de resistencia digna, y su experiencia muestra de sabiduría.


Sebastián Giraldo –SG–.: ¿Nos pueden contar un poco de su vida? ¿Dónde nacieron, algo de sus familias?


Don Máximo –DM–.: “yo nací el 15 de agosto de 1948, en Florida, Valle del Cauca. Mi familia es de Corinto pa’ arriba, unos de la vereda Miravalle, otros de La Cima, unos de Tacueyó y otros cerca de Toribío. Yo no conocí a mi madre porque murió en la violencia, en ese tiempo yo no sabía nada, ya grande es que conocí la violencia, que matan, que la guerra, que los desalojos, una parte, otra, que toca salir corriendo, apenas gateaba no más, yo no conocía nada, aquí donde me ve no tengo ni mamá, ni papá. Aquí solamente vivo yo por ella (doña Italia), mi mamá es ella, la mujer. Entonces, por eso estoy por aquí en esta vereda”.


Doña Italia –DI–.: “yo nací en abril de 1954, en una vereda llamada Llano de tabla, un corregimiento de Caloto, de familia campesina y con familiares en todas partes, unos se han ido para la ciudad, otros están en los campos. Lo que hace que llegué a este resguardo he vivido con los indígenas y he sabido compartir con ellos y no ha habido ninguna dificultad. Mi abuela contaba de la violencia, a ella le tocó la Guerra de los mil días y eso si fue una guerra dura, muy fuerte. En ese tiempo ella nos contaba, estábamos nosotros pequeñitos, vivíamos en el monte, era así como ahora que llegaba el ejercito, ahora es el Esmad y todo eso; con los niños andando, sufríamos mucho ese tiempo que nos tocó a los abuelos, y todos vivíamos en la parte plana”.

 

–SG–.: ¿Cuándo empezaron a trabajar con la comunidad?


–DM–.: Eso fue en el año 1980, yo no entendía que era eso de la lucha, que era eso de la comunidad y los cabildos, de ahí vine conociendo la ley indígena, que teníamos una ley que manda, que tenemos que respetar mucho, pero que ante un problema no es para meter a la cárcel, aquí se castiga y sanciona, pero estando libre, cumpliendo los trabajos, pagando, devolviéndole algo a la comunidad, trabajando, sin dejar de ser libre, andando por donde uno quiere ir. En cambio allá, ustedes, al castigado lo encierran por años. Aquí castigamos pero respetando la libertad, se encierra dos tres días, pero no más, es mediante el trabajo que uno va corrigiendo, entonces ahí uno va entendiendo cuál es la ley indígena. Hay muchos que no entienden, que dicen que no, que esta comunidad para qué, pero la verdad es que si, esto sirve mucho. La mayoría no entienden eso.


–DI–.: Lo mismo que la guardia, que es un deber que hay que cumplir, estar dentro de nuestros territorios, defendiéndolos, no utilizamos armas sino bastones de mando, así es que uno se inicia en el proceso que hay dentro de la comunidad.

 

–SG–.: ¿Cuentenos cómo fue el proceso del Pilamo y de López?


–DI–.: Cuando comenzó el proceso era recuperación de tierras, no había alimento todavía, así como se está haciendo hoy en Miraflores (Corinto), aquí no había nada todavía, era monte, luego la gente empezó a limpiar, a sembrar yuquita, así como están haciendo hoy, empezaron con cambuches y así era la lucha.


–DM–.: Primero fue López Adentro, allá la lucha fue muy dura, que desalojen, muchas mujeres heridas, niños golpeados, era toda la comunidad luchando, muchos baleados y muertos, pues eso fue muy tremendo, de 300 indígenas que habíamos, los que resistieron la pelea y nos balearon, por que vieron que íbamos ganando, fuimos pocos. Allí la pelea fue muy grave, todos los indígenas se armaron de garrote y piedra, los policías también salieron heridos, tal vez unos treinta en una refriega, y lamentablemente también alguno muerto. Muchos de parte y parte se cogieron mucha rabia. Al lado y lado de la séquia estaba el ejército y de un momento a otro dieron la orden: “Échenle bala a esos indios”. A las mujeres fue a las que más duro les dieron. Hoy en día los que lucharon ya no viven, son muy poquitos porque la pelea fue muy fuerte, los que quedaron son los que llegaron de último, cuando ya la cosa estaba más calmada, pero esos son lo que hoy luchan y así es el proceso.

 

–SG–.: ¿Bueno, y ustedes cómo fue que se conocieron?


–DI–.: Yo llegué con el pueblo afro, nosotros nos encontramos en el proceso por la necesidad que había, nos conocimos en una asamblea.


–DM–.: Si, así fue. Es que la necesidad no es solamente del indio, la necesidad también es del afro, también es del blanco, entonces para poder tener derechos tienen que juntarse con los indios. Unirrnos, todos parejos, de ahí viene la fuerza. Entonces, cuando ya se está adentro de la lucha uno no puede excusarse o discriminar, que es blanco, o que es negro, no, la necesidad es una sola. Cuando estamos acá, somos uno solo, así que también es indio, mi esposa es india, el blanco es indio, pero ahí si, yo no puedo decir que soy blanco, porque el blanco es el que viene del otro lado, a ese sí le decimos que son blancos, los conquistadores, los gringos, a ese sí le decimos blanco, porque ese no viene de aquí, los que están aquí ayudando a la comunidad, trabajando por defender lo que es suyo, ese es el indio, independientemente de su color.

 

–SG–.: ¿Y Doña Italia qué piensa de lo afro, de lo indígena y de lo blanco?


–DI–.: Es que todos venimos luchando desde muchas partes también, por las costas y las montañas, desde el Atlántico al Pacífico todo esto es territorio de lucha; los afros hemos venido desde mucho antes, pero no hemos sabido unirnos como los indios, con valentía en la lucha, que eso es lo que se requiere, que todos enfrentemos sin duda. Y el indio es muy fuerte, muchos afros los queremos mucho, así como muchos blancos también.


–DM–.: Claro, y es que el indio cuando huele la pólvora del cañón es peor, no se asusta, más se mete, mientras mas duro le den más se fortalece, eso es lo que tiene el indio.

 

–SG–.: ¿Entonces, ustedes se enamoraron en esa lucha?


–DM–.: Claro, porque uno en esta lucha va cogiendo amistades, del blanco y del negro que luchan como uno, y de amistad y amistad se va quedando con quien le gustó, y ella que le gustó un indio fuerte para el trabajo y fuerte para la lucha pues se quedó, ¿no?


–DI–.: Con una amistad muy allegada, él era de López Adentro y yo del Pilamo, aquí vecinos, y nos fuimos reconociendo hasta que nos quedamos, acostumbrándonos.

 

–SG–.: ¿Luego de eso decidieron entrar a servir a su comunidad en la guardia indígena?


–DM–.: Claro que sí, es que la guardia indígena nació fue en López, eso fue en el 99; lo que pasa es que en ese momento no se usaba el bastón, por el miedo, porque ¿cómo nos íbamos a defender con un simple bastón?, eso era llevarle la contraria a los grupos armados, entonces teníamos mucho miedo. Así como al principio el Estado no quería que tuviéramos alguacil, cabildo, gobernador, entonces fue muy difícil decidirnos por el bastón, pues teníamos mucho miedo, ¿cómo íbamos a resistir con un bastón? Pensábamos que los mayores estaban locos. Pero las armas ya las tuvimos y eso solo trajo maldiciones. Osea, si usábamos otra vez las armas, si hacíamos lo mismo que ellos, pues no seríamos distintos; luego nos dimos cuenta que el bastón es una gran fuerza, los mayores y la lucha nos hicieron caer en cuenta de su fuerza. Así nos dimos cuenta que el cabildo necesitaba de la guardia, porque ya no es más miedo, ahora somos una ley, la guardia es una ley y el cabildo es una ley, nos la ganamos y nos quitamos el miedo, juntándonos.

 

Por eso el bastón; donde usted vaya, entra en una oficina, y ya todo el mundo lo sabe, el bastón es una ley, se reconoce, se respeta y con el respeto usted ya sabe que no le pasa nada. No lo puedan tocar, el que se mete contra el respeto es grave, un alguacil, un coordinador, un guardia que le lleguen a atropellar, y jum la comunidad va encima. El que no respeta el bastón, pobrecito, ¿cómo hace pa’ solucionar? Este bastón es más que la ley de ellos, de los blancos, es más que su ley, porque este bastón no genera miedo, sino respeto. El respeto le da fuerza y la fuerza le da respeto, ¿me entiende lo que le quiero decir? Llegue con un bastón donde sea y usted entra, a cualquier oficina, a cualquier territorio, entra, pero llegué alguien con armas, sea quien sea, y ese no entra, si entra es con el miedo, y la rabia que genera el miedo, esa rabia lo saca. En cambio con bastón, con respeto, se entra donde quiera; el que maneje el bastón ese sí entra, por eso el guardia y el cabildo es libre, en cambio el ejercito, el policía, el guerrillero no, ese no entra donde quiera. ¿Me entiende lo que le quiero decir?

 

–SG–.: Entonces, ¿cuándo entraron ustedes a la guardia?


–DI–.: Yo llevo como 4 años; estoy es como aprendiendo, conociendo, con las personas, aprendiendo a compartir.


–DM–.: Jum, llevo un poco de años ya, desde que se fundó.

 

–SG–.: ¿Cómo fue la llegada de doña Italia como afro a la comunidad indígena?


–DI–.: Yo le dije a mi familia que tomaba la decisión de irme al resguardo del Pilamo, les dije que había unos territorios que se estaban luchando y que quería compartir con los indios, me idea era superarme, que pudiera conseguir algo más adelante, porque yo nací en una familia muy sufrida, a partir de ahí uno se inicia, del sufrimiento uno aprende a sufrir con ellos y a sufrir la lucha. En mi casa lo respetaron y aquí en la comunidad me recibieron bien. Uno sabe, y la gente sabe, que uno en la lucha debe ser muy valiente y aprender a sufrir.


–SG–.: ¿Ustedes tienen hijos?


–DI–.: Tengo un hijo que se quiso ir para Estados Unidos, hace 12 años desapareció, se llama Jhonny Alberto Díaz Vidal; y una hija que no ha tenido como graduarse en su carrera; estoy recogiendo, tratando de ayudarle.

 

–SG–.: Bueno, ¿y cómo ven el proceso de liberación de la madre tierra?


–DI–.: Pues está muy bueno, porque existen muchas personas que están desamparadas, que no tiene un terreno dónde ubicarse, entonces debemos seguir en la lucha, porque la familia siempre va creciendo y se necesita más tierra, y no es justo porque unos tienen mucho, a otros pues no les alcanza, entonces tenemos que liberar la madre tierra, entre todos, afros, campesinos, blancos, gente de la ciudad, no solo indios, todos. En una sola masa, una sola lucha.

 

–SG–.: ¿Qué le dirían a los otros pueblos, por ejemplo a la gente de la ciudad?


–DI–.: Que se unan, que entiendan la liberación de la madre tierra y que sean valientes, ¿que más podemos esperar?

 

–SG–.: Desde su experiencia, ¿qué le dirían a los jóvenes de las generaciones venideras?


–DM–.: Pues aquí la lucha siempre ha sido desde la fuerza de todos, porque uno solo nunca hace nada, la lucha siempre es de todos. Muchos jóvenes no saben cómo se empieza el trabajo, entonces se les explica, la siembra, los cultivos, cómo hacer las huertas, ya con la enseñanza uno debe empezar a trabajar, a servir, a hacerlo, vamos a sembrar, entre familias a hacer la huertas, y así, entonces ahí sí a la lucha de todos, pues esa fuerza es de todos y así todo va avanzando más. La gente, si tiene la tierra no tiene porque pedir limosnas. Entonces a los jóvenes pues decirles que hoy en día uno avanza es con la enseñanza y con la tierra.


–DI–.: Muy bueno que los jóvenes se vayan capacitando, porque ya los mayores se han gastado mucho, otros se han ido muriendo, los antepasados pues que han tenido las luchas de ellos, los jóvenes pues deben seguir ese mismo caminar de los mayores, aprender de los mayores.


–DM–.: La lucha siempre va siendo de los mayores, depende de ellos, los jóvenes van atrás de los mayores, por el mayor tienen las tierras, por el mayor tiene López Adentro, Guabito, Vista Hermosa, por el mayor tiene muchas cosas, entonces uno tiene que reconocer a ese mayor. La fuerza viene es desde el mayor, que va rompiendo, abriendo el camino; entonces, la juventud es pa’ que siga ampliando más el camino.

 

 

Recuadro

 

El proceso de liberación de la Madre Tierra inició en diciembre del 2014, producto del incumplimiento de indemnizar a la comunidad del resguardo Huellas –Caloto– con 20.000 hectáreas por la masacre del Nilo –diciembre de 1991–, en la cual fueron asesinados 21 indígenas por fuerzas oficiales y paramilitares. Esta liberación es la vía de hecho tomada por el pueblo Nasa para hacer valer su dignidad pero, con un sentido más profundo, esta liberación busca no solo ampliar resguardos y que la tierra cambie de dueños, sino armonizar el territorio, respetándolo, dándole espacio a los espíritus, desarrollando una relación ambiental con el mismo, en un sentido de integración de la Madre Tierra caucana como parte de la gran casa que habitamos como especie.

Información adicional

  • Antetítulo:EN EL NORTE DEL CAUCA, UN EJEMPLO DE LUCHA Y COMPRENSIÓN INTERCULTURAL EN EL PROCESO DE LIBERACIÓN DE LA MADRE TIERRA
  • Autor:SEBASTIÁN GIRALDO
  • Edición:227
  • Sección:Territorio
  • Fecha:Agosto 20 - Septiembre 20
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