Miércoles, 25 Abril 2018 10:59

El aire que ya no gozamos

Escrito por Marxia Suárez Gómez
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El aire que ya no gozamos

Las sucesivas alarmas ambientales declaradas en ciudades como Medellín, producto de un aire cada vez más nocivo, y el mismo crecimiento en los niveles de contaminación que registran ciudades como Bogotá y Cali, demandan un debate sobre el nivel al cual llegamos en la relación de la humanidad con su entorno. Acá una explicación desde la química de lo que está sucediendo.

La naturaleza impoluta es un grato recuerdo en la mente humana, respirar el ambiente con el olor a hierba recién cortada, el aroma único de la tierra mojada por lluvia de agua limpia y sentir que los pulmones se llenan de energía y vida. Ya no es frecuente.

En los atardeceres alrededor de las 5 p.m., el aire brindaba el perfume de los azahares que ofrecían futuros limones o naranjas. Estas experiencias olfativas, son sensaciones que permanecen en la memoria de personas mayores de 60 años.

Actualmente el olor de combustible quemado, gases desagradables de residuos industriales con azufre; el agua lluvia no limpia, que oscurece donde se deposita, tierra que ya no es útil porque está mezclada con químicos y sustancias tóxicas que se asientan desde el aire.

El aire no contaminado tiene alrededor de 78 por ciento de nitrógeno, 21 por ciento de oxígeno, 1 por ciento de argón, 0.03 por ciento de dióxido de carbono y vestigios de otros gases, junto con cantidades de vapor de agua, que varían de acuerdo al clima frío o cálido.

Aire contaminado, es cuando existen sustancias que están presentes en el y que actualmente se encuentran en cantidades excesivas. Los contaminantes primarios son: los óxidos de nitrógeno, dióxidos de carbono, dióxidos de azufre, micro partículas e hidrocarburos. Contaminantes secundarios son los compuestos derivados de las reacciones de contaminantes primarios.

Analicemos la polución ambiental, características de su proceso, efectos en la salud y sugerencias de su eliminación:

Monóxido de Carbono (CO): producido por combustión incompleta de gasolina, metano, combustibles fósiles en general, actor principal: el ser humano.

El CO al ser inhalado, detiene el transporte de oxígeno en la hemoglobina de la sangre a las células del ser vivo; este gas reacciona con ella transformándola en carboxi hemoglobina que ya no lleva oxígeno, causa la muerte si no se detecta a tiempo su presencia, es un gas sin color, ni olor que no alerta a quien lo está respirando.
Para disminuir esta contaminación, se puede usar un reactor térmico en el escape de los automotores. Individualmente dosificar el uso vehicular, evitar la putrefacción de sustancias orgánicas, uso mínimo de combustibles fósiles.

Óxidos de nitrógeno (NOX): provocado por tempestades eléctricas y procesos biológicos. Aporte de este contaminante provocado por el humano, debido a la alta temperatura de la combustión interna, de equipos mecánicos. Por inhalación, es irritante del tracto respiratorio que genera infecciones pulmonares.

Para su remediación se propone la reutilización de gases producidos en las máquinas, o disminuir la temperatura de combustión en los equipos mecánicos utilizados.

Dióxido de Azufre (SO2) con el oxígeno ambiental puede formar (SO3) también contaminante: presentes por la oxidación del gas sulfhídrico que emana de los volcanes, la putrefacción de materia orgánica y fábricas que utilizan material con azufre. En presencia de la lluvia, los óxidos de azufre producen la lluvia ácida.

Los seres humanos somos responsables de esta contaminación, pues el residuo industrial gaseoso se envía al aire, sin ningún tratamiento para disminuir o eliminarlo. Es irritante de las vías respiratorias, con infecciones del tracto respiratorio.

Esta contaminación podría disminuirse, retirando de los combustibles fósiles el azufre antes de usarlo en los automotores o en equipos que funcionen con ellos.

Micro partículas en suspensión: son particulitas sólidas o líquidas como polvo, asbesto, ceniza, humo, polen, esporas de hongos y bacterias, presentes en el aire sin descender fácilmente a la superficie terrestre.

Se contribuye a esta contaminación, al quemar combustibles fósiles, especialmente carbón y diésel, se genera polvo en las canteras de explotación masiva, así como en remoción de tierra para construcciones. Al respirar aire contaminado con estas particulitas, puede afectarse el sistema respiratorio, provocando enfermedades pulmonares como: enfisema, bronquitis y cáncer.
Se sugiere tratar de promover la sedimentación en cámaras especiales, o realizar una precipitación electrostática.

Hidrocarburos CXHY O R-H: en la naturaleza varias plantas emiten hidrocarburos insaturados, conocidos como terpenos, por ejemplo el arroz. El ser humano es culpable de contaminar con hidrocarburos, por la combustión incompleta de gasolina, diésel y otros combustibles, uso de solventes, principalmente.

Por la característica micro particular de este contaminante, se requiere un convertidor catalítico.

Disminución del Ozono

La capa de ozono está en la estratósfera (12 a 50 km) de la superficie terrestre, se encuentra en equilibrio dinámico con el oxígeno, se forma y descompone continuamente.
Mediciones de la concentración de ozono en la estratósfera indican que está disminuyendo, especialmente en los polos, provocado por las partículas químicas creadas por el ser humano, como los clorofluorcarbonos CFCs. usados como refrigerantes, en aerosoles, solventes de limpieza, para expandir plásticos… La disminución de la capa de ozono permite una mayor incidencia de los rayos ultravioletas en el planeta.

Los CFCs son sustancias de uso diario muy livianas, ascienden hasta la estratósfera, provocando la transformación de ozono en oxígeno, cloro y la disminución gradual de la capa protectora de los rayos U.V. (ultravioletas)

La energía de los rayos ultravioletas daña las moléculas biológicas: aumenta las quemaduras de sol, predisponiendo al cáncer de piel, que producen enfermedades como las cataratas en los ojos y también la ceguera; también a la naturaleza, por ejemplo a los ecosistemas marinos por pérdida de fitoplancton, disminuye el alimento de otros organismos marinos. En el clima, altera la convección de corrientes estratosféricas, hace que el viento afecte la circulación oceánica.

Efecto invernadero

El daño en el equilibrio entre la energía solar y la energía reflejada por la tierra, hacia el espacio que regula el promedio de la temperatura terrestre, produce el efecto invernadero.

La radiación ultravioleta y luz visible que llegan al planeta son absorbidas y devueltas por la atmósfera antes de alcanzar la tierra. El efecto invernadero facilita el ingreso más profundo de estas radiaciones hasta la tierra, por la humedad que tiene naturalmente.

En su mayoría los gases de efecto invernadero tienen origen natural y humano por su aporte de dióxido de carbono con las múltiples combustiones que utiliza. El calentamiento global es consecuencia de la emisión de estos gases. Tratemos de controlarlo.

Con el efecto invernadero se provoca los cambios en la agricultura, por la variación del clima que modifica su biodistribución. El nivel de los mares está subiendo por la expansión termal tanto como por el deshielo polar de glaciares y capas de hielo.

Contaminación
electromagnética

Se produce por la proliferación de equipos electrónicos, muy extendidos en la sociedad empezando por la T.V., celulares, computadoras… por el poder de penetración de sus radiaciones. No existen datos concluyentes sobre este particular.

Lluvia ácida

La lluvia limpia no contaminada, tiene una acidez no perjudicial, por la presencia del óxido carbónico disuelto. Pero el aporte de óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno de las diferentes fábricas e industrias, cambian la acidez a rangos perjudiciales que se presentan en las precipitaciones de nieve, granizo, niebla, rocío. La lluvia ácida afecta tanto a la vegetación, como al agua de ríos, lagos y las construcciones especialmente de mármol y desde luego al ser humano, con incremento de problemas respiratorios, de la piel y otras enfermedades, según la variedad de acidificación ambiental.

Estamos ante una contaminación extrema de nuestro entorno, y aunque los causantes en mayor escala de este desastre son las grandes industrias, cada uno de nosotros debemos sentir y concienciar que estamos acabando con nuestro planeta, por tanto asumir la responsabilidad individual de tratar de recuperarlo.

Puede y debe analizarse el daño que estamos ocasionándonos, colaborar con medidas personales y políticas de gobierno, promover uso de energías renovables, neutralización de la acidez con productos que hay en la naturaleza (cal apagada), retirar el azufre de los combustibles; la iniciativa humana es infinita, apliquémoslo.

Información adicional

  • Antetítulo:Ciudades en crisis ambiental
  • Autor:Marxia Suárez Gómez
  • Edición:245
  • Fecha:Abril 17 - Mayo 17 de 2018
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