Miércoles, 22 Agosto 2018 09:54

El Mundial Rusia 2018: un balón de colores

Escrito por PEDRO MIGUEL TAPIA
Valora este artículo
(0 votos)
El Mundial Rusia 2018: un balón de colores

Hace varias semanas que términó el Mundial de Fútbol masculino de la Fifa, Rusia 2018, dejando sensaciones, lecciones, reflexiones, criticas de diferente tipo y procedencia, pero con la mira puesta en Qatar 2022. Aquí un intento de balance.

 

Adentrémonos en algunos detalles que el movimiento del balón no le permitió observar en su debido momento a la sociedad global:

 

El gol de Putin

 

Los que no querían el Mundial en Rusia sobre todo Inglaterra y los EU, han tenido que callarse ante el éxito alcanzado por sus organizadores. El imaginario que la gente de varios países tenía de Rusia, incluyendo los colombianos con la prensa oficialista a la cabeza, era la de un país represivo, peligroso, gris, y monótono. Es decir el “típico país estalinista”, la visión anticomunista de Rusia vía los EU y demás, la visión de la Guerra Fría.

 

Y los tres millones de turistas que fueron al Mundial se encontraron con un país moderno, con mucho colorido, con ofertas amplias de comida, turismo y cultura muy diversa y con una seguridad a toda prueba. Como dicen los rusos, quien conoce Moscú conoce Rusia, quien conoce San Petersburgo conoce la sangre rusa. Que sorpresa. Los periodistas deportivos colombianos, y de los otros países, al alabar al gobierno ruso no se dieron cuenta que el Mundial fue pensado para mostrarle al mundo el poder y el despertar de la “Gran Rusia”, el relato de poder iniciado desde 1999 por Vladimir Putin, y por eso no distinguieron el porqué de los monumentos a Alexander Pushkin, padre de la literatura rusa moderna, Mijaíl Lomonosov, patriarca de la ciencia rusa y fundador de la primera universidad en ese país, al Zar Nicolás II y a José Stalin.

 

Un balón de colores

 

No solo por el colorido del país anfitrión, sino también de las barras de los diferentes países y de los que no competían, con las banderas, camisetas, los gorros, las artesanías que vendían, los múltiples idiomas, y la participación, principalmente en las selecciones de Europa, de jugadores de padres inmigrantes ya de África, de Turquía o las Antillas. Un evento que convocó al mundo futbolero o no pues por TV lo apreciaron millones de espectadores.

 

Los estadios, con un promedio de 40.000 asistentes por partido, con cientos de miles en los FanZone y, en contra de los vaticinios de los agoreros que proclamaron cárcel para las diversidades sexuales, no hubo tal y sí zonas Lgbti.

 

También se dijo que se prohibirían las banderas en la calle y, claro, no fue así. El Gobierno sabía que millones de banderas harían presencia y no se iba a meter en un conflicto diplomático; esta situación específica fue interpretada por periodistas colombianos como la muestra “de lo que verdaderamente es un país libre”, pero no se dieron cuenta de la excepción a la regla: era el Mundial de Fútbol.

 

¿Y las mujeres qué?

 

Las transmisiones de los partidos del Mundial, y los programas de opinión, fueron y siguen siendo de relatores y comentaristas hombres, con una participación mínima de mujeres. ¿Por qué los sabios del fútbol y los dueños del espectáculo, y los comerciantes del balón, no consideran a las mujeres capaces de relatar y opinar sobre este deporte? El fútbol es, entre los deportes masivos, uno de los más machistas, basta escuchar a un relator en un partido de fútbol femenino y a los comentaristas, para darnos cuenta de ello.

 

Sin embargo, esta actitud no refleja simplemente oscuridad sino también, y esto es lo fundamental, lucha de posiciones e intereses en donde mujeres relatoras y comentaristas de fútbol se están abriendo camino y reduciendo espacios a las mentalidades patriarcales. Así puede verse con Vivian Viti, de la cadena estadounidense Telemundo, por primera vez en los mundiales de fútbol masculino, en sed central comentando los partidos, Vicky Sparks que relató el partido Marruecos-Portugal para la BBC de Londres, en Telefe comentó la periodista trans Liza Tagliani. En Argentina y Brasil las feministas realizaron programación especial donde las mujeres relataron y comentaron los partidos e invitaban a jugadoras a comentar, ellas decían que solo el 37 por ciento de las notas de fútbol son de mujeres. Fox Sport destacó ocho periodistas mujeres a Rusia. Claro Spots tuvo una mujer como comentarista en el set central. Si se mira el caso colombiano, como comentarista principal ni una mujer; como comentarista en los programas estrellas sobre el Mundial, con más de 20 hombres comentando, ni una mujer fue llamada, aunque sí las hubo para leer estadísticas sencillas y encabezados de periódicos, o por fuera de los estadios lidiando borrachos. En el ciclismo, destaca una de las mejores comentaristas de ese deporte, la mejicana Georgina Ruiz llamada “goga”. Falta la presencia de la mujer en el relato y comentario de deportes en general.

 

Relatores

 

Y a propósito de relatores y comentaristas de fútbol, el Mundial dejó claro que el tipo de relator de partidos que hablan rapidísimo, que no terminan las frases, que pronuncian mal los nombres, que cambian los nombres de los países, ya son anacrónicos. No es posible relatar un partido rápido, hablando igualmente rápido. En Argentina y México hay relatores más modernos. No solo es que es diferente relatar un partido para radio que para TV, sino que también se requieren buenos comentaristas pues contarle al espectador lo que él está viendo no aporta gran cosa.

 

Narradores fuera de lugar, como ocurrió en los Juegos Centroamericanos, relatando partidos de básquet, voleibol o voleiplaya, como si fuera fútbol. Se requieren especialistas.

 

 Disputa geopolítica

 

Mientras los días pasaban, Gran Bretaña comenzó su campaña contra Qatar para intentar arrebatarle el Mundial y pasarlo a la isla de su majestad. En artículo anterior habíamos señalado que Inglaterra quería el Mundial 2018. y como no logró ganarse tampoco el de 2022, que será en Qatar, pues entonces sigue con las intrigas. Blatter y compañía ya fueron sancionados por los manejos fraudulentos que tuvieron lugar a la hora de definir sedes 2018 y 2022, los han sacado del juego, pues los ingleses piensan presionar al Comité Ejecutivo de la Fifa para que sancione al país del golfo pérsico y le quite el Mundial. Está por verse.

 

En fin, el Mundial recoge y responde a diversidad de intereses económicos, políticos, comerciales, y el que acaba de trascurrir en Rusia no fue la excepción. Es por ello que en su concreción los países sede se la juegan toda. En ello Rusia obtuvo un gran éxito, superando al realizado en Brasil cuatro años atrás. Además, este Mundial estuvo lleno de sorpresas, y de pollas fracasadas.

 

Información adicional

  • Autor:PEDRO MIGUEL TAPIA
  • Edición:249
  • Sección:Deporte
  • Fecha:Agosto 18-Septiembre 18/2018
Visto 685 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.