Martes, 27 Agosto 2019 11:28

Iván Duque, un año de gobierno y todo como si nada

Escrito por Feliciano Valencia Medina
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Iván Duque, un año de gobierno y todo como si nada

Cumplimos un año de gobierno en Colombia del presidente Iván Duque. Aún no vemos significativos avances ni una muestra evidente de su talante como Jefe de Estado. Su gobierno se ha visto debilitado por su inexperiencia y por reducir la agenda a modificar y/o atacar los Acuerdos de Paz. Las objeciones a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que no fueron aprobadas en el Congreso de la República, evidencian el desgate sufrido por este gobierno al oponerse a la Justicia Transicional creada para garantizar los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la garantía de no repetición. 

 

Continuidad al servicio del capital privado

 

El primer año de Duque mostró que su gabinete, venido en su mayoría del sector privado y del empresariado, está conformando un Estado corporativista, privilegiando el interés privado en detrimento del  público. Veamos algunos algunos particulares: la Ministra de Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, viene de representar el gremio de la telefonía móvil –Asomovil–, el Ministro de Agricultura, Andrés Valencia, representante de la Federación Nacional de Avicultores –Fenavi–; Sylvia Constain, ministra de Tecnología de la información y las comunicaciones, trabajaba con las grandes empresas tecnológicas Facebook y Apple en Colombia, y el Ministro de Defensa Guillermo Botero, quien viene de representar a la Federación Nacional de Comerciantes –Fenalco–. Este perfil del Gabinete evidencia la efectiva privatización del aparato de Estado –para mayor beneficio de unos pocos–  que desde la apertura económica propulsada por el entonces presidente César Gaviria, realizan en Colombia en contra del Estado Social de Derecho. 

A lo anterior se suma, la línea ideológica de extrema derecha en la cual se ha ubicado el presidente Iván Duque desde que fue congresista por el Centro Democrático, partido dirigido por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, reconocido por sus acciones en contra de las clases populares, de las comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes y trabajadoras del país. A pesar del distanciamiento existente entre el gobierno de Juan Manuel Santos y el gobierno uribista por el tema del acuerdo con la Farc, tal distanciamiento no se refleja en materia económica. Las coincidencias existentes entre ambos gobiernos permiten a Duque continuar con algunas políticas heredadas, líneas estructurales del poder en beneficio del capital privado, nacional e internacional. 

Como parte de ello, la firma de tratados de libre comercio y la admisión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico –Ocde–, no distan mucho entre los gobiernos Uribe-Santos. A esto se suma el desmonte de la legislación agraria y rural, en perjuicio de los derechos del campesinado, indígenas y afrodescendientes.  A su vez, la búsqueda de la limitación de los mecanismos de participación ciudadana también está en la agenda actual del Gobierno, tanto las consultas populares, como las consultas previas, libres e informadas para pueblos indígenas, afros, rom, palenqueras y raizales están en la mira para su modificación, todo ello enmarcado en el modelo de desarrollo extractivista privilegiado por los últimos gobiernos: explotación de minerales, hidrocarburos y agricultura, extensiva como forma de generar mayores ingresos para unos cuantos. 

 

Represión y profundización del modelo neoliberal y extractivista

 

El pasado mes de marzo se realizó en el suroccidente colombiano una movilización que duró más de 29 días, la denominada Minga por la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz. Las organizaciones movilizadas en el departamento del Cauca exigían al actual Gobierno, entre otras, el cumplimiento y la implementación de los acuerdos históricamente firmados por los diferentes gobiernos con las organizaciones, incluído el Acuerdo de Paz firmado con las Farc; el desmonte del paramilitarismo y medidas efectivas de protección a los líderes sociales; la no fracturación hidráulica (fracking) para la extracción de hidrocarburos; la negativa a la autorización de minería en páramos; el reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos; la no intervención en países extranjeros, y un diálogo franco y abierto entre las organizaciones y el gobierno nacional para discutir  asuntos de suma importancia para el país, entre otras demandas. 

La respuesta del presidente Iván Duque no se hizo esperar, por un lado instalaba las mesas de negociación y por el otro reprimía la movilización social. Después de avanzar en los diálogos y de firmar una vez más acuerdos, el diálogo entre Duque y las organizaciones no se pudo dar. Según el exFiscal General de la Nación, Nestor Humberto Martínez, detectaron “un posible atentado contra el mandatario”, hecho que frustró el encuentro entre las partes.   

De manera simultánea, en el Congreso de la República se discutía el Plan Nacional de Desarrollo, derrotero del gobierno hasta el 2022, Plan que condensa el modelo de país y de desarrollo que el actual Gobierno quiere para Colombia. Muchas críticas recibió el trámite y la aprobación del mismo, por lo que ya cursan demandas de inconstitucionalidad de algunos de los artículos aprobados. Se introdujo en el texto una seria de reformas que por la forma como fueron discutidas y presentadas, vicían su aprobación. Cabe resaltar que, como lo han señalado académicos, investigadores, analistas y congresistas de la oposición, el Plan de Desarrollo es una muestra más de la profundización del modelo neoliberal y extractivista imperante desde gobiernos anteriores. 

 

Afectaciones para las poblaciones y territorios rurales

 

La política de desarrollo rural y agraria de Duque no es distinta a la implementada por el gobierno anterior. El Plan Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad”, sentó con claridad cómo se va a enfocar en grandes gavelas para el capital nacional e internacional. Por su parte, para los campesinos, afrodescendientes e indígenas este Gobierno plantea más de lo mismo, y mayor regresividad en los derechos. 

En el caso de los pueblos indígenas, el artículo 338 es una muestra de cómo el Estado se baja de sus funciones como garante de derechos y se los cede a los sectores económicos y empresariales, en este caso el derecho fundamental a la Consulta Previa, libre e informada. Según el texto aprobado, a partir de ahora serán las empresas interesadas en proyectos a desarrollarse en territorios colectivos quienes financien los procesos y gastos en los cuales deban incurrir para la garantía del derecho a la Consulta Previa. Es decir, juez y parte. Este artículo es un vil ataque a los derechos de los pueblos indígenas, afros, raizales, palenqueros y rom, que verán una vez más sus territorios explotados y sus comunidades divididas y amenazadas por intereses externos. 

A lo anterior se suma la grave situación para el campesinado y víctimas del conflicto armado, pues en este periodo se termina la vigencia de la ley de víctimas y restitución de tierras, ley 1448 de 2011. Durante el gobierno de Iván Duque no se han visto mayores avances en su implementación y, por el contrario, a través de la bancada del Centro Democrático se ha presentado una iniciativa para cambiar el sentido de la ley en beneficio de quienes se aprovecharon del despojo a las víctimas. Como bancada de oposición y de la paz buscaremos, a través del legislativo, no sólo rechazar la propuesta del Centro Democrático sino que se prorrogue por un tiempo más esta ley, hasta que se haga efectiva la restitución de las tierras a las víctimas. 

No es alentador el panorama del agro colombiano con el actual Gobierno. Los paros de los productores de panela y café evidencian cómo se están llevando a cabo los planes del Gobierno en materia agropecuaria. Las importaciones, debido al desmonte de aranceles, la no existencia de subsidios para la producción nacional, potenció una crisis sin atención desde el Ejecutivo, y sin esperanza que gire en su actitud. Asimismo, la gran cantidad de hectáreas sembradas de coca y recientemente de marihuana, debido entre otras cosas al no cumplimiento con los planes de sustitución firmados por las comunidades, muestra también la poca atención que las poblaciones campesinas, indígenas y afrodescendientes reciben desde el Gobierno.

Una realidad persistente, a pesar de existir una oposición cercana a las problemáticas de los habitantes pobres del campo colombiano, pues sigue existiendo y dominando en las mayorías del Congreso terratenientes, además de personas asociadas a ellos, asi como a los intereses de empresarios que no permiten realizar cambios estructurales en el modelo económico colombiano. La tendencia no parece cambiar, lo reafirma, como otra evidencia, la Reforma Tributaria –Ley de Financiamiento– aprobada a inicios de este Gobierno, otra muestra de los ataques a la clase media y popular. 

 

¿Alternativas?

 

Las movilizaciones del año pasado, realizadas por estudiantes, así como las lideradas por indígenas y campesinos, son la muestra que la lucha seguirá siendo en las calles. No ha sido de otra manera como este y anteriores gobiernos toman nota de las demandas del país nacional.

Por ello, todos y todas en unidad debemos estar atentos para movilizarnos en contra de las políticas que benefician al gran capital extranjero y nacional, y en defensa de los derechos que siguen desmontando en nuestro país. Es momento de exigir al gobierno nacional que genere políticas de empleo, coloque dique a la devaluación del peso, a la carestía de los alimentos, así como de los combustibles, al tiempo que despliegue políticas efectivas de empleo digno. 

Es momento que Duque gobierne y el pueblo sea quien le exija, porque no puede ser que llevemos ya un año y todo siga como si nada, y antes se agudicen los problemas que el colombiano y colombiana de a pie sienten diariamente, sin un Ejecutivo que reaccione ante las necesidades más sentidas de la población colombiana. 

 

*Senador de la República por el Movimiento Alternativo Indígena y Social-MAIS

Información adicional

  • Autor:Feliciano Valencia Medina
  • Edición:260
  • Sección:Memoria
  • Fecha:Agosto 20 - septiembre 20 de 2019
Visto 91 vecesModificado por última vez en Martes, 27 Agosto 2019 11:40

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