Martes, 30 Junio 2020 09:15

Un abrazo colectivo para despedir a un amigo

Escrito por • Colectivo Loma Sur
Valora este artículo
(1 Voto)
Un abrazo colectivo para despedir a un amigo

“El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”, reza una canción de Pablo Milanés. Mientras nuestro tiempo pasa conocemos amigos y amigas con quienes le apostamos a la utopía de transformar el país y construir un mundo con justicia y dignidad para todos y todas. En esto se nos van los días y cuando nos damos cuenta ya han pasado años, y al final de nuestra existencia parece que no hubiéramos hecho nada, o por lo menos sentimos que lo realizado es poco.

Y con el paso del tiempo llega el momento de las despedidas, cuando comenzamos a ver cómo nuestros amigos y amigas parten a otra dimensión, y entonces nos quedamos con un dolor en el corazón por no haber logrado nuestros propósitos. De esta manera en los últimos años vimos partir a Mery Pulido, Arturo Buitrago, Elizabeth Forero, Ricardo Vaca, Gloria Jiménez, Evelia Castro, Magdalena Salazar, entre otros y otras. Hoy nos tocó ver partir a nuestro amigo y compañero Pablo Clavijo, con quien compartimos alegrías y dificultades, con quien reímos y sufrimos al hacer nuestro trabajo comunitario en la localidad cuarta de San Cristóbal. Esta vez despedimos a nuestro compañero en una situación difícil, porque un mal recorre el planeta y nos impide acercarnos, abrazarnos, darnos la mano, cosas tan esenciales para los seres humanos y para la vida misma.

Queremos recordar a Pablo y despedirlo en un abrazo colectivo, queremos recordarlo como un ser vital, con el deseo y empeño de aportar para la formación de mejores seres humanos, pues como nos decía “para cambiar el mundo, primero tenemos que cambiar personalmente”.

La despedida de un amigo

Recuerdo que nos conocimos a principios de este siglo, en tiempos de la alcaldía de Lucho Garzón y toda la efervescencia que se vivía al tener un supuesto aliado de alcalde. Le apostamos y participamos en los encuentros ciudadanos, pero después de tanto esfuerzo por posicionar la comunicación alternativa como un tema prioritario dentro del Plan de Desarrollo Local, nos llevamos la decepción de que ninguno de nuestros aportes apareció en ninguna página del Plan.

Nuestra amistad floreció y conjuntamente dimos paso a la creación del colectivo de comunicación popular Loma Sur. Lidiamos hombro a hombro haciendo radio, hicimos transmisión de radio “ilegal”, montamos antenas, interferimos diales para transmitir otros contenidos con destino comunitario, construimos la radio con las historias de los barrios, él mismo se ingenió el programa semanal “Ciudad Semilla”. Volvimos a creer en que era posible constituir ejercicios de comunicación alternativa y decidimos participar, junto a otros colectivos, en la licitación de la emisora comunitaria de la localidad, ¡la ganamos!, pero tiempo después nos desilusionamos nuevamente al ver que estas emisoras se volvían pequeñas imitaciones de la radio convencional. Nos censuraron y al final quedamos sin emisora para transmitir nuestros contenidos.

Nos desfallecimos y de nuevo comenzamos a construir producciones radiales, retomamos caminos por los barrios haciendo radio en vivo, reconstruyendo la historia de nuestro territorio, escuchamos las voces de cientos de personas que se animaban a participar de esta radio itinerante, y así dimos origen a los “radio nómadas”.

Cuando la vida de los jóvenes fue amenazada por los “panfletos” de grupos paramilitares, y el miedo parecía apoderarse de nuestros barrios, dimos origen a los “liberando la noche” junto a colectivos de teatreros, artistas y organizaciones comunitarias. Vencimos el miedo, salvamos las noches para el goce colectivo.

Pasamos varios encuentros anuales de Loma Sur e innumerables reuniones donde imaginábamos otro mundo. Celebramos cumpleaños, compartimos aguapanela con pan, cantamos, despedimos años, bailamos. Era una persona muy estricta, comprometida y exigente. Debatía con pasión. La “recocha” y los chistes en las reuniones siempre los calmaba para que rindiera el tiempo, se molestaba cuando no avanzábamos por tanto joder. Se esmeraba para que las cosas se hicieran bien. Siempre fue una persona con disposición a compartir, y en toda reunión lo veíamos llegar con algo para compartir.

Hace cinco años el cáncer lo atacó, pero él seguía con su compromiso intocable. Recurrió a la medicina alternativa. Preocupado nos insistía en que hay que alimentar el cuerpo sanamente. En el 2019 se fue deteriorando y sin embargo asistía a reuniones. Luego el mal hizo metástasis en sus huesos y esto lo fue limitando poco a poco; conversábamos esporádicamente. Días antes a su partida conversamos telefónicamente, se sentía cansado, no quería ser una carga para su familia. Cada conversación era como una despedida.

En la mañana del viernes 12 de junio sonó el teléfono, era Blanca Lilia, la compañera de Pablo. La conversación fue corta, allí nos informó que en la noche del jueves la luz se apagó en los ojos de nuestro amigo y había llegado nuestro “hasta siempre”. Vuela muy alto donde estés, querido amigo. Ya la vida nos reencontrara al otro lado del silencio.

 

 

 

Para suscripción:

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Información adicional

  • Autor:Colectivo Loma Sur
  • Edición:269
  • Fecha:Periódico desdeabajo Nº269, junio 20 - julio 20 de 2020
Visto 146 vecesModificado por última vez en Miércoles, 01 Julio 2020 08:12

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.