Martes, 30 Marzo 2021 09:18

¿Cómo van los derechos de la mitad de la población en medio de la pandemia?

Escrito por Sara Yaneth Fernández Moreno*
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calvox&periche, “Connexió visual - Massa Crítica feminista”, fotografía, https://www.flickr.com/photos/calvox_periche/calvox&periche, “Connexió visual - Massa Crítica feminista”, fotografía, https://www.flickr.com/photos/calvox_periche/

¿Cuál es la lección más importante que debe aprender una mujer?
Que desde el día uno ella ya tiene todo lo que necesita consigo misma.
Es el mundo el que la ha convencido de que no es así
Rupi Kaur, poeta canadiense

 

Marzo de 2020-Marzo de 2021. Un año luego de las medidas sanitarias globales dispuestas para contener la propagación del virus, es evidente que los derechos de las mujeres han pasado a un segundo plano, por no decir que están en serio peligro. De acuerdo con Onu Mujeres, los presupuestos para atender estados de emergencia como el actual de la pandemia, paradójicamente sufren recortes en servicios sociales básicos, que son importantes para la calidad de vida de las mujeres como, por ejemplo, los que tienen que ver con el cuidado infantil, fundamentales para que ellas, además de la necesidad de contar con tales presupuestos, tengan las condiciones básicas para participar en el mercado laboral.

La realidad es de gravedad mayor. Para julio del año pasado se había duplicado el desempleo femenino y dos tercios de puestos de trabajo se habían perdido, lo que las afecta directamente a ellas como reflejo claro de trabajar en los sectores más golpeados por la pandemia, como el de la hostelería, el comercio, los servicios; áreas que, en muchos casos, no garantizan el contrato legal y en su mayoría corresponden al sector de la economía informal. Además, y de acuerdo con el Dane, en 2020 la tasa de desempleo de las mujeres aumentó 6 por ciento y solo 48 de cada 100 mujeres participaron del mercado laboral.

Una realidad extendida a otros campos, toda vez que la pobreza se ahonda: 118 mujeres son pobres respecto a 100 hombres, aumentando además la brecha salarial hasta en 20 por ciento. Por su parte, la Cepal –organismo dependiente de la Naciones Unidas–, estimó que el año pasado la tasa de pobreza alcanzó el 33,7 por ciento de la población y la tasa de pobreza extrema se situó en 12,5 por ciento, niveles no observados en los últimos 12-20 años. En Latinoamérica, la región más desigual del mundo y más afectada por la crisis sanitaria, con 22 millones de nuevos pobres en 2020 producto de la crisis potenciada por la pandemia, la brecha laboral de género retrocedió diez años, aún con las medidas de emergencia, que han resultado claramente insuficientes.

Con su nueva metodología en el cálculo de las líneas de pobreza, el Dane nos dice que en 2019 había casi 17,5 millones de pobres, equivalentes al 35,7 por ciento de la población. De acuerdo con Mauricio Uribe1, algunos expertos estiman que por cuenta de la pandemia y las medidas de confinamiento esta cifra podría llegar ahora a 24 millones2. Es de suponer que los ingresos de los pobres están ahora mucho más lejos del valor de la línea de pobreza: los pobres casi no han podido trabajar en los últimos once meses.

Pese a ello, sostienen a la sociedad: el trabajo no remunerado de las mujeres en el cuidado se estima que asciende a 20 por ciento del PIB; el 94 por ciento del trabajo doméstico lo llevan a cabo las niñas y las mujeres.


Violencia de género

Según la directora de Onu Mujeres, entrevistada por el diario español El País3, el número de adolescentes que han quedado embarazadas durante el encierro, las que no regresarán a la escuela, el aumento del tráfico de niñas, son también evidentes amenazas que enfrentamos las mujeres y las niñas debido al covid.

A su vez, Sisma Mujer, organización feminista colombiana, estima que la pandemia duplicó la jornada laboral de las mujeres aún sin remuneración por las actividades de cuidado en casa, acompañamiento escolar, atención de enfermos y personas con discapacidad.

La violencia de género ya era una pandemia en la sombra antes del 2020, pero con el covid, ha resultado tan devastadora como el mismo virus. En su estudio sobre la situación de las mujeres y las niñas en Colombia en tiempos de covid, Sisma Mujer mostró que en 2020 cada cuatro horas se presentó un caso de acoso sexual, cada 19 minutos una persona fue atacada por acoso sexual, cada cinco minutos se presentó un caso de violencia intrafamiliar, y hubo un feminicidio al día.

Una realidad debastadora: las llamadas a las líneas de denuncia se triplicaron en algunas ciudades; las valoraciones de riesgo realizadas por el Instituto Nacional de Medicina Legal refleja mayor riesgo para mujeres entre 20 y 34 años; aumentó en pandemia el riesgo extremo para la vida de las niñas y las mujeres a niveles sin precedentes. Los casos de violencia sexual en la población Lgtbi aumentaron 3.8 veces en 2020 respecto al año anterior; 4.1 veces en población de grupos étnicos y raizales y una cuarta parte en la población con algún tipo de discapacidad. Una creciente de violencia cuantificada pese a todos los problemas de registro, si se tiene en cuenta que los servicios sociales cerraron, las instituciones educativas también y no fue fácil acceder a los lugares para poner la denuncia, por tanto, es de suponer que en ningún caso estas se redujeron, al contrario, dejaron de denunciarse. El movimiento de mujeres a nivel nacional ha insistido en declarar el luto nacional por los feminicidios4.


Más creciente

Jaime Alberto Rendón Acevedo5, analizando el empleo en pandemia, encuentra que en enero, con el segundo pico de contagios presentado en el país, se perdieron más puestos de trabajo: 951.000 personas (las mujeres desocupadas aumentaron en enero en 561.000), completándose la cifra de 4.167.000 desempleados en el país6. Resalta el aumento de la población inactiva en 1.1 millones, de las cuales 732.000 son mujeres, dedicadas por obligación a actividades del cuidado, debiendo abandonar así el mercado laboral.

El profesor Rendón, analiza los resultados de la Encuesta del Pulso Social, presentada por el Dane recientemente, la que tiene una cobertura geográfica de 23 ciudades capitales de departamento y áreas metropolitanas. De acuerdo a la misma, el 94.6 por ciento de la población encuestada considera que la situación económica del país hoy es peor que hace un año y el 56.7 por ciento espera que el empleo siga disminuyendo. La evidencia muestra el impacto sobre el consumo de alimentos. Antes del inicio de los confinamientos, el 90.1 por ciento de los hogares respondió que tenía un consumo de tres comidas al día. En enero de 2021 el 68.6 por ciento, es decir el 21.5 por ciento de los hogares, manifestó que dejaron de consumir al menos una comida al día. También se notan disminuciones en la asistencia a la escuela o colegio, a educación en general (las universidades reportaron una caída en las matrículas del 11.3 por ciento en el segundo semestre de 2020).

Los planes de reactivación económica durante la pandemia analizados por Sisma Mujer muestran que se han focalizado en sectores masculinos, lo que lleva a la discriminación indirecta y al aumento de la vulnerabilidad laboral femenina, pues las medidas económicas no han contemplado las desigualdades estructurales y las afectaciones desproporcionadas de la pandemia en las mujeres, agregando que en la primera línea, sector salud y educación, más del 70 por ciento de su base la constituyen mujeres, a quienes les deben salarios atrasados, no les garantizan las medidas de protección necesarias y no parecen ser priorizadas en la vacunación7. El país ya superó las 60.000 muertes por covid y no arranca la vacunación en forma, ni se aclaran los mecanismos de adquisición y manejo de las vacunas para todo el territorio nacional, lo que hace temer el aumento de las desigualdades regionales ya preocupantes desde antes de la pandemia.

Una realidad más que factible ya que quienes han tenido que sobrellevar con mayor ahínco el peso de la crisis son las mujeres y las familias campesinas. Allí, en especial para ellas, aparte de su mayor vulnerabilidad por lo precaria de su condición, se suma la sobrecarga de la dependencia de personas a cargo. A este panorama habría que integrar los adultos mayores, la población étnica y aquellos grupos sociales considerados como los más vulnerados. Ellas y ellos están en los 7.47 millones de hogares que esperan algún beneficio directo para palear la crisis. Naciones Unidas ya lo ha corroborado, sólo con guarderías, restaurantes estudiantiles y comunitarios, tolerancia cero a la discriminación y apoyo financiero directo para los sectores empobrecidos se haría una significativa diferencia, especialmente si se considera llegar a sectores subrepresentados y excluidos como son las poblaciones rurales, pobres, con alguna discapacidad, con otras orientaciones sexuales e identidades de género, condición migratoria y origen étnico y racial que es donde sería posible mejorar las condiciones de la población vulnerada y golpeada de forma desmedida por la pandemia (ONU, dic 2021)8.

Un último asunto pendiente lo constituye la verdad, la justicia, la reparación y no repetición para las familias de quienes defienden derechos humanos y que ejercen liderazgo social, asesinados en la más completa indolencia e impunidad. Un diario de circulación nacional recordaba el 5 de marzo de este año que en 2016 el 29  por ciento del total de asesinatos contra defensores de derechos humanos en el mundo sucedieron en Colombia, en 2019 ascendía al 33  por ciento, en 2020 alcanzaba el 53,5  por ciento, con 177 asesinatos9. Sin responsables, con autoridades e instituciones indiferentes e incompetentes en la administración de justicia y en la protección de la vida.


Retos

Sin duda, la inversión en servicios sociales y en bienes comunes básicos, además de una renta básica extraordinaria constituye una ruta deseable para permitir estimular el consumo con doble propósito: devolver la dignidad alimenticia a las familias, y apalancar la reactivación económica, que se traduce en bienes y servicios activados, rescate de sectores productivos fuertemente golpeados por la pandemia, y con estos los que demandan buena parte de la mano de obra femenina, como los relacionados con hotelería, educación, comercio, turismo, bienes y servicios de cuidado y de atención.

La desprotección ha sido tan evidente que hace necesario replantear la estructura de servicios y de apoyo a la mitigación de la pobreza. Además de la renta básica ya anotada, que ayudaría a resistir a cada familia los embates de la crisis en lo económico, también es necesario facilitar que lo hagan en lo sanitario, para lo cual son indispensables sistemas de protección universales para impedir que aumenten las personas vulneradas por la exclusión y la concentración de riqueza de los países de la región10 donde familias enteras no cuentan con servicios básicos, viviendas dignas ni acceso a la eventual vacunación.

Hay un trabajo pendiente de la sociedad en su conjunto, para transformar las normas, así como las prácticas culturales que han resultado especialmente lesivas para la vida en dignidad de amplios conglomerados sociales y dentro de estos de las mujeres y las niñas.

1 Mauricio Uribe López. “Desigualdad y covid-19”. Tomado de Diario La Patria Manizales. https://www.lapatria.com/opinion/columnas/mauricio-uribe-lopez/desigualdad-y-covid-19. Viernes 5 de marzo 2021.
2 El valor de la nueva línea de pobreza en 2019 fue $327.674 por persona y para un hogar de cuatro personas: $1’310.396. En vista de que la incidencia de la informalidad laboral entre la población pobre por ingresos llegó a 82,7% en 2019. Otros indicadores pueden mostrar que la situación puede ser más precaria como por ejemplo el acueducto y alcantarillado disponible en Colombia para 8 de cada diez hogares en el área urbana pero que llega a 5 de cada diez en el área rural, de acuerdo con el Observatorio de Género del Centro de Desarrollo Rural, Centro Panamericano para el Desarrollo Rural. Observatorio de Género del Centro de Desarrollo Rural, Desigualdades de Género y Territoriales frente al Covid 19. Centro Panamericano para el Desarrollo Rural, diciembre de 2021. https://webnueva.rimisp.org/mujeresyterritorios/wp-content/uploads/2020/12/Desigualdades-de-g%C3%A9nero-y-territoriales-frente-al-COVID-19_2020.pdf
3 Alejandra Agudo. Directora ONU Mujeres: “La violencia de género es una pandemia en la sombra, tan devastadora como la de coronavirus”. Tomado de https://elpais.com/planeta-futuro/2021-02-14/la-violencia-de-genero-es-una-pandemia-en-la-sombra-tan-devastadora-como-la-de-coronavirus.html. Diario El País, Madrid, 15 febrero 2021.
4 Los primeros trece días del presente año, el país registraba 14 feminicidios, tres de ellos en menores de edad, dos de ellos madre e hijas. El 16 de enero todo el país amaneció con el slogan #Emergencia Nacional por la Violencia Machista. Que el Estado responda
5 Jaime Alberto Rendón Acevedo. Con las crisis llega el hambre, publicado el 1 de marzo de 2021 en: https://www.sur.org.co/con-las-crisis-llega-el-hambre/
6 Para Sisma Mujer por cada hombre que perdió su empleo, cinco mujeres lo perdieron. “Derechos de las mujeres y las niñas durante la pandemia de covid-19 en Colombia”. Diagnóstico para la acción. Boletín Especial Nº 23. 27 de noviembre de 2020- https://www.sismamujer.org/2021/01/21/boletin-especial-n23-derechos-de-las-mujeres-y-las-ninas-durante-la-pandemia-del-covid-19-en-colombia/
7 Para el Informe del Covid en clave de Género en 2020, Castellanos, Tomás y Chillet, analizan en detalle esta información cuando llaman la atención de la manera como se han ignorado las desigualdades estructurales que ya existían antes de la pandemia y la tiranía a la que esta ha llevado a mujeres que entran en contacto directo con pacientes y familiares enfermos, con tareas no remuneradas pero duplicadas por la carencia de redes de cuidado disponibles con las que antes del aislamiento se contaba, lo que explica en parte el aumento de llamadas a las líneas de atención producto del aumento de la violencia machista exacerbada en el distanciamiento social, el confinamiento obligatorio y el cese de actividad productiva remunerada de hombres y mujeres. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2020.04.007 0213-9111/© 2020 SESPAS. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Este es un artículo Open Access bajo la licencia CC BY-NC-ND (http://creativecommons.org/licenses/by-ncnd/4.0/).
8 Organización de Naciones Unidas. Informe del Secretario General. La participación de las mujeres y la adopción de decisiones por ellas de forma plena y efectiva en la vida pública, así como la eliminación de la violencia, para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas Consejo Económico y Social, 21 de diciembre de 2020. https://www.unwomen.org/es/csw/csw65-2021
9 Diario El Tiempo. Pandemia provoca aumento sin precedentes en pobreza en Latinoamérica. Publicado el 5 de marzo 2021. https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/coronavirus-la-pandemia-provoca-un-aumento-sin-precedentes-en-la-pobreza-en-latinoamerica-571048.
10 Para la Cepal, 8 de cada 10 habitantes están siendo vulnerados en pandemia en América Latina región que tiene el 8,4 % de la población mundial y el 27,8 % de muertes registradas por la pandemia en el mundo (El Tiempo, 5 de marzo, 2021).
* Académica, Feminista y Activista. Profesora Titular, Universidad de Antioquia, estudiante posdoctorado del Centro de Estudios Sociales, Universidad de Coímbra en Portugal. Correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

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