Viernes, 28 Mayo 2010 16:23

Mundial Sudáfrica 2010. Entre sonrisas, goles, tristezas y pobreza

Escrito por Guillermo Zapata
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Tal como alguna vez lo dijo el escritor uruguayo Mario Benedetti, el fútbol es una pasión pero también un anestésico en que 22 fulanos, ayudados por los medios de comunicación, hacen olvidar durante 90 minutos las penurias sociales, individuales y hasta las del alma, de millones de personas que supuestamente hacen a un lado sus preocupaciones por el solo hecho de ver la pirueta de uno de los 600 humanos protagonistas del espectáculo. Pero no se puede desconocer que ésta también es una actividad propia del arte, la belleza, la táctica y la estrategia. Es decir, un evento de fútbol, más aun si tiene características mundialistas, como los que se verán en Sudáfrica, es propio para dejar de lado la realidad durante minutos, horas, días y semanas; también para evidenciarla, pero de igual manera lo es para esconderla.

El Mundial de Fútbol 2010 hace aflorar desde ahora, para todo el planeta, datos, cifras, hechos y estadísticas, no exclusivamente deportivas, justo porque alrededor de este gran certamen gira todo tipo de asuntos económicos que permitirán que el mundo conozca y reconozca la realidad de ese país y de otros que harán presencia deportiva en esta competencia, pero que esconden grandes problemas de orden social y económico que sólo este deporte ha logrado ocultarles a millones de personas que creen encontrar en él la solución a su problemas, cuando Kaká, Ronaldo, Messi o cualquier otro jugador anotan un gol.

Veamos, entonces, además de los hechos deportivos del Mundial de Fútbol, que de todas maneras disfrutaremos, otros datos que giran alrededor del balón y llevan a la multinacional llamada FIFA a ser la protagonista coyuntural de un evento que, sin lugar a dudas, trasciende las propias expectativas deportivas y que pone a girar el mundo, así como el balón, en función de goles, fintas, jugadas y título, pero que no son más que hechos económicos y sociales que, a pesar de no aparecer como importantes en la esc ena futbolística, sí son los más preponderantes a la hora de los balances.


Sudáfrica 2010, país anfotrión


Sudáfrica es un país especial, lleno de contrastes culturales y étnicos, extraño a su entorno; uno de los gigantes más desconocidos en nuestra aldea global. Miembro de la ONU, de la UA y de la Commonwealth, cuenta con tres capitales –una para cada poder–, dos idiomas europeos (uno de ellos bastante local, el afrikáans) y nueve africanos, y la mayor mezcla étnica del continente. Su propio lema nacional así lo reconoce: “Unidad en la diversidad”. Jacob Zuma es el actual líder del Consejo Nacional Africano (CNA) y presidente del país.

Entre los sudafricanos famosos encontramos cuatro Premios Nobel de la Paz: Albert John Lutuli, Nelson Mandela, Frederik De Klerk y Desmond Tutu. ¡Impresionante! Y dos Nobel de Literatura: J. M. Coetzee y Nadine Gordimer. Y un Nobel de Medicina: Max Theiler. Y un campeón mundial de Fórmula 1: Jody Scheckter. Y una actriz galardonada con el Óscar: Charlize Theron. También uno de los escritores y uno de los médicos más famosos del siglo XX, aunque no los premiaran: J. R. R. Tolkien y el doctor Barnard. Y hay muchos otros personajes meritorios.

Tiene un 50 por ciento de habitantes por debajo del umbral de la pobreza y un 82 por ciento de alfabetización, por lo cual, con respecto a sus vecinos, muestra un desarrollo importante. No en vano su economía representa una cuarta parte del PIB de toda África, con empresas como SABMiller, la segunda cervecera más grande del mundo. Sus principales ingresos provienen de la exportación de oro y diamantes, y, a estas alturas, todos tenemos una idea de lo que ambas industrias le causan al medio ambiente y asimismo a quienes trabajan en ellas, pero sin duda son una gran fuente de riqueza.

Con una esperanza de vida en torno a los 48 años, su población se acerca a los 45 millones, y de momento crece lentamente.  Algunos estudios estiman que en 2050 será de 33 millones debido a la gran plaga del sida, que está devastando el continente y allí se muestra especialmente cruel, siendo el país con mayor tasa de infectados. También el hambre y la violencia contribuyen a este desastre.

El tema de la violencia es complejo y tiene raíces muy diversas. A la que generan la enfermedad, la pobreza y las drogas se añade la que proviene del desquite racial. El apartheid se abolió en 1994 y, pese a los planes del gobierno (que obligan a los blancos a vender), solamente el 10 por ciento de la tierra laborable es propiedad de los negros. La reforma agraria estatal no parece contentar a nadie y, ante las voces que piden mano dura y mayor rapidez, se alzan las de un millón de blancos que han abandonado el país, quejándose de la “discriminación positiva”. En 2008 se produjeron 18.000 homicidios y más de 71.000 violaciones (se suponen muchas más, porque allí este delito no suele denunciarse: uno de cada cuatro hombres admite haber obligado al menos a una mujer a tener relaciones no deseadas con él), y un enorme número de robos y asaltos. Las tribus indígenas están recuperando poder e imponiendo sus leyes ancestrales que durante tanto tiempo han estado prohibidas, algo que choca con las leyes generales del Estado.

En este marco se desarrollará el mayor acontecimiento del deporte mundial después de la Olimpíadas. Los comentarios de quienes han viajado a Sudáfrica coinciden en la belleza de sus espacios abiertos, así como de la riqueza de su fauna y su flora. A esto hay que unir los grandes esfuerzos estatales para crear una infraestructura digna que a la vez sirva como imagen internacional y tarjeta de presentación para la inversión extranjera.

La elección de Sudáfrica resultó muy controvertida y sigue causando polémica, no sólo por la situación del país sino también por el sistemático incumplimiento de plazos por parte de las autoridades, lo que ha llevado a la FIFA en varias ocasiones a plantearse una alternativa. También se han pasado del presupuesto aprobado, porque calcularon mal o gestionaron mal, y los 10 estadios en que se van a jugar los partidos se han tenido que construir enteros o reformar por completo, y aún no están todos listos. Mil cien millones de dólares han costado esos estadios, y no se sabe cuánto más gastará el Estado para entrar en la historia. Es poco o mucho, según como se valoren la diversión y el orgullo que van a proporcionar, y el negocio que se generará.

*    Apartes de:  “Hogar del dios gol”, por Álvaro Valderas (www.terramigrante.ch).

Adidas, Nike o Puma, ¿quién ganará el mundial?



Durante el próximo mes de junio, 32 selecciones de fútbol competirán por levantar la Copa del Mundo. Pero en la cita sudafricana la lucha por alzarse con el triunfo no se limitará a los terrenos de juego. Las marcas de ropa deportiva también tienen mucho que ganar en este verano. Adidas, Nike y Puma han realizado grandes inversiones para obtener el mayor beneficio posible de un evento que, junto a los Juegos Olímpicos, es un escaparate inmejorable de cara al gran público.

Hegemonía de Adidas


Vestirá a 12 de los 32 equipos que disputan el campeonato. Las tres rayas características de Adidas lucirán en los equipos de España, Alemania, Francia, Dinamarca, Eslovaquia y Grecia; además, en las selecciones sudamericanas de Argentina, Paraguay y México. Patrocinar a la albiceleste le cuesta a la marca alemana 4,3 millones de euros al año, mientras, en el caso del combinado azteca, la compañía firmó un contrato de 2007 a 2014 por el que pagará entre 51 y 58 millones de euros. Entre los representantes africanos que disputarán el Mundial, Sudáfrica y Nigeria lucirán el sello de la empresa germana. La anfitriona tiene un contrato de cuatro años con la compañía alemana por importe de 30 millones de dólares. Japón completa la lista de selecciones patrocinadas.

El estudio apunta que Adidas “es la que ha tenido un sorteo de ensueño al contar en el partido inaugural con dos de sus patrocinados: el equipo anfitrión Sudáfrica y México”, cuyos contratos de patrocinio por cuatro años le cuestan a la empresa alemana 110 millones de dólares.

De otro lado, Adidas domina el negocio mundial de la venta de artículos deportivos relacionados con el fútbol, con un 34 por ciento de cuota de mercado. En países como Alemania y Estados Unidos, el porcentaje supera el 50.

El grupo teutón cuenta con otro punto a favor que le da ventaja respecto a sus rivales por ser el proveedor oficial del balón con el que se disputará el Mundial. Además, vestirá a los jueces de campo, los árbitros y los voluntarios. El esfuerzo que realiza Adidas en la cita sudafricana ha llevado al grupo a mejorar sus previsiones ante el ejercicio 2010. Así, en la presente campaña, la compañía espera obtener un beneficio neto de unos 400 millones de euros, frente a los 245 millones con los que cerró 2009.



Nike, a la conquista de nuevos mercados


Nike será, sin duda, el gran rival de Adidas en el Mundial. La firma de la paloma vestirá a nueve selecciones en Sudáfrica. Su principal valedor será Brasil, con la que tiene contrato hasta 2010 y clara favorita para ganar el torneo. Holanda, Portugal, son dos de sus principales abanderados. Serbia, cuyo patrocinio le cuesta a Nike 55 millones de dólares anuales y Australia, por la que paga 80 millones al año, son dos de las apuestas más caras de la empresa estadounidense. Eslovenia, Estados Unidos, Corea del Sur y Nueva Zelanda también vestirán con la compañía estadounidense.

Las expectativas de Nike en el presente ejercicio son muy positivas. La compañía, que cerró su tercer trimestre fiscal con un beneficio de 496 millones de dólares y un crecimiento del 7 por ciento en su facturación, espera que el Mundial de Sudáfrica impulse notoriamente sus ventas y mejore la demanda de productos deportivos en todo el mundo.

Puma, el zarpazo del felino


A pesar de ser la tercera en discordia, Puma ya sabe lo que es ganarles la partida a sus dos rivales en un Mundial de Fútbol. Hace cuatro años, la firma teutona, hermana de Adidas –ambas fueron creadas por los hermanos Adolf y Rudolf Dassler, cuyas disputas terminaron por convertir las dos empresas en rivales–, se llevó toda la gloria gracias a Italia. La gesta de los italianos y la gloria conquistada por Puma, gracias a ellos, llevó a los directivos de la empresa a pagar cuatro millones de dólares más, adicionales a los 12,5 millones anuales que ya le paga al equipo italiano.

En 2006, Puma vistió a 12 equipos en el Mundial de Alemania, frente a los ocho de la empresa norteamericana y los seis de su rival genético. En esta ocasión, las estadísticas de Puma son bastante peores que las de Adidas, con sus 12 selecciones, y que las de Nike, con sus nueve representaciones. En Sudáfrica, la firma del felino vestirá a seis equipos, y los italianos son los únicos que parecen bien posicionados, por su tradición futbolística, para alzarse con el triunfo.

•    Apartes de artículo publicado 22-03-2010, por S. Matatoros (www.expansion.com).

Los entrenadores mejor pagados del Mundial


Además de ser un acontecimiento de masas, la Copa Mundo es una fuente de ingresos para todos los que participan en él. Las selecciones que disputan el torneo pujarán por alzarse con la copa y embolsarse el cheque de 20,5 millones de euros con el que la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) premiará al campeón. Los futbolistas no sólo jugarán para obtener la mayor gloria deportiva a la que espira un profesional de este deporte; también lo harán pensando en las jugosas primas pactadas con sus respectivas federaciones. La parte del pastel que queda para los entrenadores no es menos suculenta, tal como lo reflejan sus salarios.

* Apartes de artículo publicado el 10-03-2010, por S. Matatoros.


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