Domingo, 28 Noviembre 2010 18:10

La Universidad de Antioquia: Un paso adelante hacia la privatización

Escrito por Carlos Orlas
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A raíz de algunos actos de protesta del estudiantado, la Universidad ha permitido la introducción de elementos de control que son a la vez represivos y propios de un pensamiento ‘empresarial’. Y el paramilitarismo está detrás.

Quizá sea más acertado decir que manu militari la Universidad avanza hacia la privatización. Porque, desde el 15 de septiembre pasado, cuando el Esmad ingresó a las instalaciones del campus para reprimir una manifestación pacífica1, este escuadrón de la policía no se ha ido de las porterías y cada que siente una ‘amenaza' de protesta ingresa y reprime.

Nos encontramos, pues, en estado de sitio. La Universidad se torna vacía, temerosa y ‘normalizada'. La orden del Gobernador es cerrar las puertas de la Universidad para el resto de la ciudad, pues, según aquél, “la Universidad se ha vuelto un nido de hampones”. Así, los estudiantes nos encontramos después del 15/S –tal como lo denominan algunos cerebros cooperantes con la paranoia oficial– con una universidad enrarecida, corporativa, donde para transitar por sus bloques hay que identificarse con la TIP y, además, ser verificado en un sistema o base de datos. Una pesadilla orwelliana.

La cuestión de fondo

Los estudiantes tenemos clara una cosa, y es que la actual coyuntura no es el problema en sí sino más bien la punta del iceberg en cuya profundidad se encuentran varias cosas: i) la desfinanciación progresiva de la universidad pública y el aumento de la cobertura educativa en detrimento de la calidad, y ii) la consolidación y estabilización del proyecto paramilitar dentro de la universidad, asunto este bastante maquillado y escondido por las autoridades universitarias. Ambas cosas están estratégicamente ligadas.

El dispositivo de seguridad instalado en la Universidad responde, más que a la coyuntura generada por la implementación de la TIP como documento único de identidad, a la necesidad de asegurar, prever y establecer formas de control que buscan “la anulación progresiva de los fenómenos por obra de los fenómenos mismos”2. Esto se hace mediante una acción calculada a través de la cual se asocia la protesta estudiantil con el terrorismo, la toma pacífica del bloque administrativo con el secuestro de los funcionarios y, en últimas, al movimiento estudiantil con la delincuencia común y el tráfico de estupefacientes. Todo esto, en tiempos en que la organización y la movilización estudiantil se hacen urgentes.

Es necesario en este punto aclarar algo: el dispositivo de seguridad instalado en la Universidad responde tanto a un proyecto de universidad como a un (mega)proyecto de ciudad. El sitio en que está ubicada la U. de A. es en este momento un corredor estratégico denominado el nuevo norte de Medellín y que comprende: nuevo parque empresarial, Parque de los Deseos (EPM), Parque Explora, Jardín Botánico, Parque Norte, corredor de Carabobo, Metroplus, macroproyecto Moravia y, finalmente, el proyecto de construcción de una filial de la multinacional HP. De manera que para este “nuevo norte” se hace necesaria una “nueva universidad”, emprendedora, empresarial y, en consecuencia, desmovilizada y acrítica.

Porque la cultura “E” se tomó la Universidad. Sin embargo, el tal emprendimiento no le sirve para salir de la crisis económica en que se encuentra, con más de la mitad de los profesores subcontratados y con los recursos de investigación concentrados en los sectores funcionales a la alianza Universidad-Empresa-Estado. Plata y emprendimiento hay para duplicar el pie de fuerza, fuera y de la universidad, para instalar cámaras ultramodernas en sitios estratégicos, incluida la biblioteca, para instalar sensores en las porterías, que, además cuenta cada una con 10 vigilantes dispuestos a requisar y en ocasiones agredir al estudiante que no se deja revisar el bolso.

Sobre la consolidación y estabilización del proyecto paramilitar dentro de la Universidad hay que decir una cosa, a saber: “La Universidad de Antioquia hace la vista ciega al paramilitarismo que desde hace rato penetró la institución”3. Las mismas confesiones de los paramilitares han señalado la alianza de su proyecto político, económico y militar con un ente de estirpe filosófica que ha rondado esferas como la labor investigativa y ha pretendido incluso llegar a la rectoría4.

Frente a semejantes denuncias y señalamientos que hacen referencia a la introducción del proyecto paramilitar en la universidad, es la misma institución la que ha preferido indiferenciar dicho problema con un asunto general de violencia e ilegalidad.

Porque el proyecto paramilitar dentro de la Universidad va justamente desde una estrategia de seguridad hasta el control de mercados, como aquel de los estupefacientes. Era necesario caotizar el campus universitario (ligar al estudiantado con las ‘mafias' de la piratería y el cartel de los jíbaros) para que, por obra del caos mismo, se justificaran las medidas implementadas. De ahí el eco mediático o, más bien, la acción de los medios del poder y el poder de los medios frente a la tergiversación de lo acaecido en los últimos meses en la Universidad. A esta situación es necesario generarle resistencias desde cualquier espacio de fuga, en este caso los medios alternativos de comunicación. De no ser así, la Universidad seguirá transitando por la emprendedora senda de la privatización, ¡y todo normal!

1    Ver el boletín de prensa Nº 185 de la Personería, en el que se describen los hechos: http://www.personeriamedellin.gov.co/index.php/sala-de-prensa/boletines/item/352-medidas-de-choque-en-la-universidad-de-antioquia-injustificadas.
2    Michel Foucault, Seguridad, territorio, población, FCE, Buenos Aires, 2006. p. 95.
3    Pronunciamiento de la Corporación Jurídica Libertad, fechado del 2 de junio de 2010.  Disponible en http://cjlibertad.org/index.php?option=com_content&view=article&id=331:la-universidad-de-antioquia-hace-la-vista-ciega-al-paramilitarismo-que-desde-hace-rato-penetro-la-institucion&catid=29:pronunciamientos&Itemid=27.
4    Se hace alusión aquí al profesor, otrora adscrito al instituto de filosofía, Alfonso Monsalve Solórzano, quien ha sido señalado de tener vínculos con paramilitares. Ver el artículo "Las confesiones de los García", publicado el 17 de abril de 2010 en El Espectador: http://www.elespectador.com/impreso/judicial/articuloimpreso198762-confesiones-de-los-garcia.

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