Jueves, 19 Junio 2008 19:00

Radiografía de la resistencia. Universidades públicas

Escrito por Diego Sánchez González
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Una semana antes había utilizado el garrote.Como lo dice El Tiempo del 30 mayo, “el Mandatario suspendió su agenda y sedesplazó a las 7:30 p.m. a la sede de la Policía Metropolitana de Bogotá paraconfrontar a los 22 detenidos de la jornada violenta [se refiere a losdetenidos en la Universidad Pedagógica Nacional]. Cuando su avión aterrizaba enBogotá, tomó la intempestiva decisión de ir adonde estaban los detenidos porlos disturbios […] Una vez frente a los alumnos, a quienes expuso ante lascámaras de televisión para sentar un precedente, dejó clara la decisión delGobierno: ‘La Policía debe entrar a cualquier recinto universitario en el quehaya violencia». Y aclaró que esa orden incluye a la Nacional y que quienessean detenidos por actos vandálicos serán judicializados’”.

 

Uribe pretendía aparecer ante las cámaras comoun padre severo que reprende a sus hijos díscolos, pero este comportamientopuso en evidencia que el Presidente se brinca de nuevo la ley cuando juzga,condena y ordena judicializar y arrestar a los estudiantes.

 

Detrás de tal proceder avanza una política dedebilitamiento y represión contra la universidad pública, en marcha desde larectoría de Marcos Palacio en la Nacional (2003), cuando se aprobó una profundareforma académico-administrativa que contempló reducir los planes curricularesy los créditos académicos, y la inserción de políticas de terror disfrazadas enel ‘orden’, bienestar y convivencia que cobran cuerpo en Acuerdos como el 008,que desde abril genera la movilización y la protesta vividas en las cuatrosedes de estudios (Bogotá, Medellín, Palmira y Manizales).

 



La protesta fue cuajando en los últimos tresaños, durante los cuales se vivió una intensa reflexión sobre el sentido de lasreformas (resumidas hoy en el Acuerdo 008) y que condujeron a la protestaestudiantil en defensa de la educación y la universidad pública.

 

Es por esa intensa discusión de losestudiantes que la administración afirma que en la UN sí existe democracia, yque ya se ha discutido mucho. En verdad, se discute pero no se escucha, pues delo contrario no se entiende que las argumentaciones y propuestas de loseducandos no hayan sido tenidas en cuenta. Es decir, luego de tres años dedebate, las directivas, a falta de argumentos, imponen su criterio sobre laUniversidad que tendrá el país: mercantilizada, disciplinada, con el escasobienestar universitario que sobreviva, todo lo que logran a través de loscréditos académicos y el ‘orden’ universitario. Pero, además, con sus espacioscolectivos (auditorios y otros) entregados en administración a la empresaprivada, incluso con la amenaza de entregar parte de sus zonas verdes (en elcaso de la sede Bogotá) para hacer un coliseo para espectáculos comerciales.

 

Así llegamos a la situación que hoy (12 dejunio) se tiene en la UN: la sede Palmira con su semestre cancelado, la deMedellín cerrada por varios días para evitar que progresara la protesta de losestudiantes, y sometidas a la intimidación las de Manizales y Bogotá.

 

El proceder de la administración universitariay el discurso de Uribe demandan dos grandes retos al movimiento estudiantilpara el segundo semestre:

 

  1. 1. Hacer realidad el plebiscito, con caráctervinculante, propuesto por los estudiantes, que configure el elementoderogatorio del Acuerdo 008. Construir un estatuto mediante proceso democráticoque recoja las ideas elaboradas desde los semestres, las carreras y lasfacultades de todas las sedes. Un estatuto que le dé carácter de obligatoriocumplimiento a las directivas.
  2. 2. Lograr que el conjunto del movimientosocial asuma la lucha por la defensa de la educación pública, en especial de laUniversidad, como derecho de todos y para todos.



 

Universidad del Tolima

 

No importa cuáles sean tus sueños

lo importante es que el mundo vive gracias aellos

 

No cesan las prácticas hostiles contra laUniversidad del Tolima. En el transcurso del primer semestre de 2008 se hanpresentando varios hechos que dejan ver el talante de la ofensiva.

 

Mediante mails firmados por las Águilas Negrasy enviados a varios líderes, funcionarios y organizaciones estudiantiles, seles amenazó de muerte. La respuesta fue la protesta estudiantil que mediante jornadasde “espantapájaros” respondieron al oscuro terror. A esto se suman las requisasa los estudiantes, el acoso a los líderes sindicales, el estallido de unpetardo en uno de los baños de mujeres y la acusación por rebelión contra eldoctor Agustín Angarita, director del Observatorio de Derechos Humanos de laUniversidad.

 

En medio de este desolador panorama, lostrabajadores, profesores y estudiantes de este centro de estudios rechazamostodo hostigamiento.

 

“Convocamos a los estudiantes a continuar trabajandoen la defensa de la Universidad y de la educación pública, en busca desoluciones a los problemas del país y en el compromiso con los problemas de lasgrandes mayorías de Colombia”.

 

Colectivos de la Comunidad de la Universidaddel Tolima

 


Universidad Pedagógica Nacional. Crisis financiera y represión

 

Esta universidad presenta déficit financiero ycrisis institucional desde 2004. Su causa: la ausencia de planeación, y almanejo arbitrario y riesgoso de los recursos.

 

Recordemos que desde su posesión como rector,Óscar Ibarra ha orientado su gestión a convertir la Universidad en un bastiónburocrático de Ciro Ramírez*: despilfarrar el presupuesto en permanentes viajesal exterior, compra de vehículos de alta gama, homenajes costosísimos,incremento de los salarios de los directivos, consultorías onerosas, y embarcara la Universidad en la construcción de una nueva sede sin contar con losrecursos necesarios.

 

A mayo de 2008, la UPN tiene un déficit de $11.117 millones que, sumados a los $ 23.000 millones que tenía ahorrados antesde la “era Ibarra”, hoy gastados, dan una idea de la ‘administración’ de esteseñor. El Rector tenía déficit bajo cubierta al no contratar variosfuncionarios del Grupo de Contabilidad y Presupuesto, y con la renuncia de los vicerrectoresAcadémico y de Gestión, quienes manifestaron su desacuerdo con el alegre manejodel presupuesto. Sin embargo, el escándalo vino a estallar este año, cuando seconoció que la UPN, a pesar de las altas matrículas, debe más de lo que tiene.

 

Se suma a esto el que Ibarra solicitara a lafuerza pública la invasión del campus, so pretexto de un ataque a la policíapor parte de elementos que la comunidad universitaria tenía identificados comoinfiltrados por los cuerpos de seguridad del Estado. Ibarra, desde su llegada,ha implementado un régimen autoritario que se manifiesta en las decenas decámaras, la multiplicación de la vigilancia y la persecución a los estudiantesque realizaban ventas, además de duplicar la matrícula y trabajar por el debilitamientodel movimiento estudiantil.

 

Hoy, la Universidad está cerrada y su futuromuy comprometido, ya que se advierte que el Rector realizó el trabajo ‘sucio’de desfinanciarla, como antesala a una reestructuración de funestasconsecuencias.

 

Grupo de activistas estudiantiles

 

* CiroRamírez, senador del partido conservador, natural de Moniquirá (Boyacá), dedonde también es oriundo Ibarra. Ramírez se encuentra hoy vinculado con lasinvestigaciones sobre la parapolítica.



Agresión a Univalle

 

El 3 de abril, un grupo de encapuchados searrojó a la Avenida Pasoancho, a la altura del centro comercial Unicentro, eincendió una patrulla de la policía, después de lo cual, según ésta, ingresan ala Universidad.

 

En cuestión de minutos se encontraban frente ala universidad el Esmad y un grupo enviado por el ejército. La acción paraimponer orden por parte del Esmad termina con la captura de cuatro estudiantes,a quienes se acusó de terroristas. Aprovechando la situación, el general JesúsGómez Méndez tildó a la Universidad de ingobernable y “nido de terroristas”.



 

Tres de los estudiantes detenidos injustamenteen el campus están libres, pues el Fiscal no encontró prueba para fundamentarlas acusaciones. La principal testigo, la subteniente Zulmarina Amará, quien dijo“reconocer a los estudiantes encapuchados”, pues nunca los había perdido devista, fue desvirtuada por las pruebas que recogieron los técnicos de la Sijiny el CTI.

 

El estudiante Andrés Palomino sigue en lacárcel, antes “acusado de terrorista por la quema de una patrulla” y hoyseñalado como de las farc, cargo por el cual no fue detenido. Palomino es unode los testigos en el caso de la muerte del también estudiante Johnny SilvaAranguren, asesinado en la Universidad el 22 de septiembre de 2005, muerte enla que se encuentra jurídicamente comprometido el mismo General, al mando deloperativo policial.

 

Como conclusión, nos atrevemos a decir que losucedido hasta el momento se enmarca en el acoso del que es víctima laUniversidad del Valle y otros centros de estudios del país, con lo cual sebusca acabar la autonomía universitaria.

 

Revista El Salmón, Cali



 

Universidades de la Costa Atlántica

 

Entre las universidades en que más se sientela ofensiva paramilitar es en las de la Costa Atlántica. En éstas, lasamenazas, los asesinatos de profesores, estudiantes y dirigentes sindicales,además de su propio control administrativo, como lo han testificado jefesparamilitares, ha sido la constante.

 

La Universidad del Atlántico está intervenidafinancieramente por el Gobierno, y las demás en serios problemas de presupuestoque amenazan su continuidad.

 

Lo que se ha convertido en la tarea esencial de la enseñanza superior en la época de la globalización neoliberal ya no es la producción de ‘seres humanos razonables’, es decir, de personas capaces de juzgar y decidir razonable y rigurosamente, sino la de asalariados intelectualmente muy cualificados.

 

Las protestas que durante las últimas semanasno dejan de sucederse en diversidad de universidades de todo el país llaman laatención. ¿Por qué los estudiantes se empecinan en hacer escuchar sus vocesdisonantes? ¿Será cierto que la Universidad, como institución, está a punto decambiar su sentido histórico? Un acercamiento a medidas tomadas en otraslatitudes, y a los discursos ‘educativos’ del neoliberalismo, nos permiteresponder estos interrogantes.

 


Neoliberalismo y universidades

 

Con la llegada del Estado mínimo o neoliberal,las reformas a la educación no sólo afectan los presupuestos asignados para laeducación, y se orientan hacia la privatización misma de los centros deestudio, sino que además atacan lo central: el ideario educativo y laspolíticas pedagógicas.

 

Con el neoliberalismo se abandona la idea deque la educación debe estar prioritariamente al servicio del desarrollointegral de las personas y de la formación de ciudadanos y ciudadanas críticos,capaces de intervenir activamente en su mundo y transformarlo. Esto pasa a lahistoria. Ahora se promueve como prioridad el logro de la eficacia y la eficiencia,en el doble sentido de que sea útil para responder a las “necesidades delmercado”, a la vez que para homogeneizar e integrar a quienes se educan en unpensamiento pragmático, ‘realista’, acrítico, aceptable socialmente. No escasual el nuevo lenguaje que gana espacio en la educación: “competencia”,“resultados de aprendizaje”, “acumulación de créditos”, refiriéndose a losestudiantes como “productos”.

 

Para que esta concepción se imponga, esnecesario que la educación deje de ser un derecho social (protegido por elEstado), pasando a ser un servicio, adecuándolo, por demás, a los principios yprácticas del mercado. Así lo demandan las nuevas exigencias de la economíacapitalista, y así se está procediendo.

Al ser calificada como “servicio”, la educaciónpierde buena parte del valor que tenía cuando era considerada un derechopúblico. Al no definirse de manera explícita y taxativa como derecho, el Estadotermina diluyendo su responsabilidad entre otros agentes sociales.

 

Por ello, ahora la tarea de las universidadeses conseguir el dinero suficiente para su funcionamiento. Requerimientoimpuesto por organismos como la Organización Mundial de Comercio (OMC), de lacual se concluye que los servicios educativos deben ser considerados productoscomo los demás. Los Tratados de Libre Comercio particularizan esta decisión.

 

En adelante, el centro de la confrontaciónserá el debate entre la educación como derecho garantizado y ofrecido por elEstado –que en Colombia nunca se ha cumplido pero del cual estamos en riesgo deperder lo poco que se tenía–, y la educación como servicio.


Educación superior 

Con la educaciónsuperior en manos del mercado, se intenta reducir el peso económico del sectorestatal en la educación y asimismo condicionar la financiación pública a laprevia obtención de financiación privada (eufemísticamente denominada“externa”), hasta el punto de llegar a convertir esta exigencia en unsorprendente requisito de calidad.

 

El dinero que por ahora sigue entregando elEstado ya no se otorga enfunción del número de estudiantes con que cuenta elcentro de estudios sinosegún los resultados obtenidos por la instituciónuniversitaria. Entre tanto, serecorta el presupuesto para proyectos‘improductivos’ de orientación humanísticao crítica. La universalidad propiadel conocimiento universitario ha sucumbidoante el modelo pragmático einstrumental del saber al servicio de la economía.

 

Dineros entregados, por demás, de maneracondicional: definir currículospensados de acuerdo con las exigencias del mercadoy como preparación al mercadode trabajo. La persona trabajadora, “flexible” y“polivalente”, constituye asíla referencia del nuevo ideal pedagógico. Y paraformar esa persona se requierenmenos semestres de estudio, ya no 10, como erala costumbre. Y, bueno…, el quequiera formarse más que cancele altas sumas porcada semestre deespecialización, magíster y doctorado.

 

El dinero está condicionado también cuandoproviene de la empresaprivada, pues ésta supedita su ‘ayuda’ a la consecuciónde los objetivos suyoscomo bien privado. De ahí que la investigación asídesarrollada contengacláusulas de confidencialidad y exclusividad que implicanel derecho de impediro aplazar la publicación de los estudios.

 

La “disciplina por el dinero” que se impone enel mundo universitario, aldejar al mercado el cuidado de repartir los recursosy las recompensas,introduce muy serias amenazas en la vida intelectual y elpensamiento. ¿Para quéadquirir conocimientos obsoletos? Lo ‘útil’ es adquirir“destrezas, competenciasy habilidades”. Es decir, pasar de obtenerconocimientos a obtener capacidad deadecuarse al entorno, tal como hoy exigeel mercado de trabajo. En consecuencia,las competencias preidentificadas porel mercado de trabajo están dominando lareforma del currículo de la educaciónsuperior al servicio de una mayorcompetitividad económica. Este nuevolenguaje, que incluye expresiones como“competencia”, “resultados deaprendizaje”, “acumulación de créditos”, y que serefiere a los estudiantescomo “productos”, evidencia la reconfiguración de laeducación superior.

 

Pero, al detallar más la concepción que estádetrás de estas reformas,hallamos un nuevo-viejo lenguaje, presupuestos de unaconcepcióntécnico-racionalista de la enseñanza en la que priman una obsesiónplanificadoraen términos conductuales del aprendizaje (la medición decompetenciasobservables), el deseo de establecer a priori la distribución delos tiempos deduración de cada actividad académica (cuánto tiempo a lecciónmagistral, aseminarios, a evaluación, a exposiciones), y la intencionalidad deburocratizary cuadricular la potencial actividad docente.

 

Así las cosas, no hay queda duda sobre lajusteza que embarga a losestudiantes al mostrarse y actuar en desacuerdo con una reforma(‘acuerdo’) fundadasobre estos parámetros.

 

Resumen del artículo «La globalización en laeducación superior» de Enrique Javier Diez Gutiérrez, Universidad de León.

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