Martes, 22 Marzo 2011 14:16

El Cerrejón, el coque y el conflicto laboral

Escrito por Andrés Idárraga Franco. Investigador CEDINS [email protected]
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Aunque parezca ilógico, por cada 1.000 dólares invertidos a Carbones del Cerrejón Limited le descuentan 1.200. El mineral extraído en La Guajira desde 1977 se exporta en su totalidad. Su producción para 2010 se calculó en 32 millones de toneladas, 89 diarias. Los gobiernos y la empresa, propagandean que el Cerrejón es un ejemplo de práctica minera, en un departamento con las cifras más altas de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)1 junto con Chocó y Vichada. Los años de expansión de la mina dejan cerca de 200 compatriotas wayúus muertos. Hoy, de sus trabajadores, 700 están enfermos.

El carbón se proyecta como una fuente predominante de energía por lo menos hasta 2035. Esta industria es una actividad global con explotaciones en 50 países, de las cuales dependen como fuente energética otros 70. Los precios vienen ascendiendo (ver Gráfico 1) con excepción de la caída 2008-2009, como consecuencia de la crisis económica mundial y la inestabilidad europea.

BHP Billiton Plc, Anglo American Plc y Glencore International AG son dueñas del Cerrejón, la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo. Está en La Guajira, valle del río Ranchería, 100 kilómetros al sur de Riohacha, entre Albania, Barrancas, Hatonuevo, Fonseca y Maicao, con una extensión de 69.000 hectáreas en cinco zonas: Norte, Central, Sur, Oreganal y Patilla, y reservas de 3.670 millones de toneladas de carbón térmico que le dan a Colombia el cuarto lugar exportador2 y décimo productor3 de este mineral.

Mientras tanto, los trabajadores y la región tienen otras cifras. Las de la masacre de Bahía Portete,4 donde en 2004 habitaba una comunidad wayúu, que según el testigo Telemina Barros Fince obligó al desplazamiento de 320 personas a Venezuela, y que luego de años de expansión de la mina, dejan otros 200 muertos;5 agresiones de la transnacional, que aquiescencia del Estado, que llevaron a que zonas con la mayor concentración de indígenas del país se reemplazara por el hueco que deja el carbón extraído. Comunidades y sindicato denuncian que las masacres fueron realizadas por el Batallón Cartagena y mercenarios extranjeros. Y recuerdan el desalojo por la propia policía, por lo que hoy la empresa, siete años después, no ha pagado un solo peso, como en el caso de Zarahíta, el caserío Palmarito o la Vereda El Descanso, engañadas por supuestos reforestadores, pagando valores bajos por las tierras de campesinos e indígenas para que le dieran paso a la minera. Así, hay un largo etcétera de atropellos contra los pobladores de Roche, Oreganal y el Resguardo Indígena Palmarito sin que la rama judicial diga algo.

Las multinacionales dueñas del Cerrejón son a la vez propietarias de más del 70 por ciento del carbón extraído en el mundo6. Según la Escuela Nacional Sindical, es la empresa con mayores ventas y utilidades. En 2009 tuvo ingresos operacionales por 3,9 billones de pesos y utilidades netas por 904.000 millones, 41 por ciento de rentabilidad bruta, 32 por ciento de rentabilidad operacional y 23 de rentabilidad neta7.

Para 2010, según los precios FOB8 de exportación de carbón antracita de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME)9 y los resultados oficiales del Cerrejón, que sólo incluyen la producción en millones de toneladas de la Zona Norte y Central10, estamos ante unas ganancias brutas por exportación del mineral –en apenas dos zonas de las cinco del complejo– de 11.167.205.000.000 de pesos, algo más de la mitad del presupuesto nacional para educación en 2011 (20,9 billones); casi tres veces más del destinado por el gobierno para construir vivienda; casi la mitad del dinero para la reconstrucción del país (27 billones de pesos), la misma cantidad necesaria para reconstruir toda la costa atlántica y la tercera parte de la destinada para protección social en 2011.

Postura y reclamos de los trabajadores

Las ganancias de Carbones del Cerrejón Limited son altas en parte por una tributación que favorece la inversión extranjera y profundizó el gobierno Uribe en aras de la “confianza inversionista”, con mayores exenciones desde el 1º de enero de 2011, producto de la reforma tributaria del pasado 29 de diciembre. “El Cerrejón en La Guajira le paga al Estado no sólo regalías, también tributa por concepto de los impuestos de renta, patrimonio, a las transacciones (4x1.000), industria y comercio, retención en la fuente, paga además, contraprestaciones portuarias y derechos de aduana, entre otros, cuyo recaudo va en un 96 por ciento a las faltriqueras de la nación. De los 34,7 billones de pesos valor de la producción de carbón [en el 2009], mientras el Gobierno se quedó con 6 billones por impuestos y regalías indirectas, La Guajira y sus 13 municipios tuvieron que conformarse con 2,2 billones”11. El Cerrejón se quedó legalmente con 26,5 billones de pesos en 2009.

De este modo, Francisco Ramírez Cuellar, asesor de Sintracarbón, afirma que con las 12 exenciones tributarias al Cerrejón contenidas en las reformas tributarias por gasolina, Plan Vallejo, retenciones, ley de estabilidad, Código de Minas y otras, al Cerrejón, por cada 1.000 dólares invertidos, le descuentan 1.200. Es decir, por cada tonelada que exportan, el Estado (por extensión toda la población) les paga seis dólares12.



En su compromiso, Sintracarbón presentó un pliego (de derechos individuales y colectivos, comisiones para verificar la convención, comisiones de derechos humanos, fuero sindical, beneficios a la familia, condiciones de desplazamiento a la mina, política de salud ocupacional, pensiones por alto riesgo), ligado a la reducción de trabajadores tercerizados (subcontratados), ampliación de los de planta y de contratos a término indefinido, cuando de los 9.241 trabajadores sólo 4.100 tienen contrato directo.

Pensión por alto riesgo. Ante los reclamos de los trabajadores y la presión de huelga, el Gobierno y la transnacional subieron las ofertas, aunque en el fundamental interés obrero estaba la pensión por alto riesgo y mejoras en seguridad industrial, ésta última sin avance. Hace dos años y medio, empresa y trabajadores pactaron este tipo de pensión según el Decreto Ley 2090 de 2003, referida a actividades que por el mismo tipo de trabajo disminuyen la expectativa de vida saludable, que permite acceder a la pensión con menor edad. Un acuerdo que la empresa, según Sintracarbón, incumple.

Discriminación Hoy, 700 trabajadores están enfermos, sobre todo por silicosis, y problemas de piel y de columna. Sintracarbón afirma que cuatro han muerto sin respuesta de la empresa13, preocupación para el sindicato, cuando 4.125 trabajadores están subcontratados por otras empresas, con peores condiciones laborales que las del Cerrejón en las mismas condiciones de riesgo, lo cual en materia de salud hace más alarmante su situación.

Alza salarial. La negociación pidió un alza del 9 por ciento este año y tres puntos más sobre el IPC en 2012. En 2010, por cada 100 dólares que vendió el Cerrejón, sólo se destinaron para cubrir los costos laborales de los trabajadores favorecidos con la convención colectiva 5,70 dólares14. “En un escenario de crecimiento de los ingresos operacionales del 6 por ciento en el 2011, y de incremento del 6 por ciento del total de los costos laborales, factor que en la estructura de costos de la empresa se mantendría igual a 2010. Por tanto, la empresa obtendría más participación en la riqueza generada por el trabajo con mejora de todos los indicadores de la empresa y su estabilidad económica y financiera, afianzando la importancia que tiene como fuente de riqueza para sus dueños”15.

Menos que en otros países. Otra apuesta sindical fue extender los beneficios de la industria mundial a los trabajadores del complejo carbonífero, en tanto Colombia es uno de los mayores exportadores de carbón del mundo. “No se pueden comparar los salarios del Cerrejón con los de otras empresas del país de menor productividad. Somos la mano de obra calificada del sector minero, y se nos tiene que comparar con nuestros iguales, los mineros de la órbita de las multinacionales en Chile, Sudáfrica, Canadá, que ganan siete veces más que los obreros del carbón en Colombia, por el mismo trabajo y operar los mismos equipos”16. Esa situación lleva a mientras los trabajadores del carbón en el país ganan, en los mejores casos, 1.000 euros al mes, en otros países de Europa ganan entre 7.000 y 12.000, que en términos de regulación laboral es comparable. Hasta la firma de la Convención Colectiva, el promedio de ingresos de los trabajadores de la transnacional está en unos dos millones y medio de pesos.

Derecho a la vida. Como reclamo del sindicato, están justicia y verdad por la masacre de Bahía Portete, y los desalojos en Zarahíta, el caserío Palmarito, la vereda El Descanso, y los atropellos contra Roche, Oreganal y el resguardo indígena Palmarito.

Imaginarios colectivos en torno al conflicto laboral

Durante enero, ante la inminencia de huelga, El Tiempo y El Espectador reprodujeron la “generosa” postura empresarial con sus trabajadores. Al final de sus páginas web de noticias se dijo que “a muchos colombianos les gustaría trabajar allí” o que “los trabajadores son unos desagradecidos”.17 Tales mensajes, sin más información que la ‘oficial’, reforzaron un imaginario en torno al cual el sindicato pide beneficios irrazonables y desproporcionados, en especial cuando el Gobierno ordenó un alza de salarios muy por debajo del que la empresa ofreció en el diálogo con la dirigencia sindical.

Medios masivos y la empresa afirmaron que el sindicato amenazaba los beneficios económicos de la región, sin mencionar el desequilibrio de las cifras arriba anotadas ni los costos (mensurables e insumables) en materia ambiental (cambio climático, afectación a acuíferos, contaminación auditiva y atmosférica) y humana (desaparición de comunidades y su cultura, y cambio de vocación socioeconómica) por la actividad extractiva, que no se tocaron en la negociación.

El imaginario de progreso y tranquilidad que enmascara el trabajo precario con una empresa transnacional y una política de recorte a las libertades de las personas, a la libre asociación producto de la tercerización, fortalece la pobreza y la miseria en la región. Entre el sometimiento y la conformidad en que vive la mayoría de colombianos, un aumento digno se torna “irrazonable”; la exigibilidad de pensiones especiales por trabajar con riesgos para la salud (jornadas en la mina de más de 96 horas o afecciones respiratorias) se torna inviable por el cálculo económico que oculta los beneficios de la transnacional.

Que la empresa ofrezca un aumento porcentual que dobla el IPC y está por encima del incremento del salario mínimo no necesariamente es generoso, como afirmó Álvaro López, vocero para la negociación y jefe de la división de Gestión Laboral de la empresa. La cultura de igualar hacia abajo rechaza principios de progresividad de las normas internacionales que suscribe el Estado colombiano, tales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Pidesc)18.

El modelo neoliberal lleva a que quienes exigen un trabajo digno se señalen como ambiciosos. Así, salarios que apenas pasan de dos millones de pesos (netos) se señalan como grandes prebendas porque, a pesar de lo bajos que pueden ser para una persona cualificada técnicamente y que a diario pone en riesgo su vida, superan la media de ingresos de la población que vive en la miseria o “al diario”, ignorando las ganancias del negocio y los irrisorios aportes al presupuesto público que, vistos desde la soberanía nacional, describen una situación de saqueo y despojo.

Recalcular las condiciones laborales a partir de las ganancias. Una empresa responsable con el bienestar del trabajador debiera hacer este ejercicio. Con la proyección de la demanda y los precios internacionales es comprensible que el trabajador reivindique convenciones colectivas bienales y no quinquenales, como ofrece la empresa, que toma en cuenta los mismos factores internacionales para la maximización de sus ganancias. Igual hacen los trabajadores para darse una vida digna. ¿Por qué para la empresa son legítimos estos cálculos y para los trabajadores no?

Resultados y retos

A comienzos de febrero por fin se concertó la Convención Colectiva de Trabajo 2011-2012 (CCT) de Carbones del Cerrejón Limited, que destaca la creación de una comisión de verificación y seguimiento de la CCT y de otra de derechos humanos, con dos representantes de la transnacional y dos del sindicato, con la función de garantizar el respeto integral de los derechos humanos y constitucionales del trabajador.

Salud. Otra reivindicación vital que avanzó fue salud. La transnacional se comprometió a pagar viáticos de traslados médicos, que desfavorecían el derecho a la salud del trabajador, quien se veía en aprietos cada vez que, por ejemplo, por tratamientos de enfermedades, tenía que desplazarse de la mina o de sus hogares a los centros de salud. Antes, el trabajador tenía que pagarlos, y luego repetir contra la EPS respectiva el cobro de aquéllos. Ello hacía que la transnacional se desentendiera de la salud del trabajador, invisibilizando esta grave problemática del sector.

Educación. En cuanto a educación, se elevó la cobertura para los hijos del trabajador, así como la garantía de la financiación de estudios de los hijos de quien muera en desarrollo de sus actividades laborales. Se mantienen los auxilios educativos para hijos de trabajadores pensionados.

Alza del salario. Se logró el 6,5 por ciento y un aumento para 2012 de dos puntos por encima del IPC, así como que la CCT se renegociará a la finalización de su vigencia.

Gremial y políticamente se ganó. Sintracarbón, sus asesores y directivas le demostraron al sector sindical y la opinión que es posible garantizar condiciones de vida digna para el trabajador, con la ampliación de la mirada sindical, que en muchos casos, nos llevó a la reivindicación del mínimo (salario mínimo, condiciones mínimas), cuando en medio de tantos riesgos para su vida, ganancias millonarias para unos pocos (por demás extranjeros) y una oligarquía que reacciona ante la dignificación del trabajo humano, sale con la cabeza en alto y recuerda que es cuestión de conciencia y de clase social.

Restan derechos, como seguridad industrial. Ampliación de derechos adquiridos, eliminación de la subcontratación; reconocimiento, verdad y reparación moral y económica de las violaciones a los derechos individuales y colectivos en el marco del desarrollo del proyecto minero, que incluye a las comunidades asesinadas, desaparecidas, desplazadas y despojadas de sus territorios, y el derecho a su cultura, y al país por todo lo anterior, y por los crímenes ambientales causados y por el saqueo del que ha sido víctima por tantos años son parte de los retos. Asimismo, es tarea principal del trabajador proponer opciones en torno a qué hacer con la política minera del país, el empleo que genera y las consecuencias en el mediano y el largo plazo en materia ambiental, cultural, económica y social; el planteamiento de transiciones en estos aspectos para las comunidades y ellos mismos, a tiempo que reúnen al sector de las industrias extractivas alrededor de la soberanía de nuestros recursos.

Quizás en el marco de una plataforma comunitaria y obrera del sector extractivo trascendamos las agendas del gobierno. Hoy, tras preocupaciones anualizadas por la privatización del agua, los agrocombustibles y ahora la minería y la política de tierras, pareciera que el movimiento social va de coyuntura en coyuntura. ¿Dónde está la mirada estratégica del país? ¿No habrá otro camino que volver departamentos como La Guajira un gran hueco de tierra y hollín? ¿Bastará con aumentar, mejorar y fiscalizar juiciosamente la regla tributaria (exenciones y regalías)? ¿Vale la pena jugarnos como un país minero?

Debiéramos repensar el desarrollo nacional y regional bajo otras lógicas, más soberanas y redistributivas que de sometimiento y acumulación. Pensar no sólo bajo la lógica de costo-beneficio sino también en otros costos, como el cambio climático y la protección y garantía del planeta, del cual los dueños del Cerrejón y el Estado colombiano son responsables.

1    Algunas cifras de la región Atlántica: promedio de 4,3 personas por hogar, en comparación con Bogotá y San Andrés, que registran 3,4; después de la región pacífica (sin Valle), presenta el segundo índice de analfabetismo más alto del país, con un 11,5 por ciento; el 45,3 de su población no está afiliada al Sistema General de Seguridad Social en Salud, y de los afiliados al sistema, el 47,1 está en el régimen subsidiado (por el Estado); el 49,5 no tiene vivienda propia y un 24,3 es de ocupantes de hecho; tan solo el 12,4 de los hogares posee un computador y el 6,9 tiene acceso a internet; el 52,4 no tiene recolección de basuras, el 56,7 no tiene alcantarillado; el 29 de los hogares carece de acueducto. Según el censo general 2005 de Necesidades Básicas Insatisfechas los departamentos con más alto porcentaje de ellas son: Chocó 79,2, Vichada 66,8, La Guajira 65,1, Córdoba 59,1, Sucre 54,9, Vaupés 54,8, Magdalena 47,7, Bolívar 46,6, Cauca 46,4, Cesar 44,7. Según los resultados del Censo General, las NBI al 30 de julio de 2010, Albania, Barrancas, Hatonuevo, Fonseca y Maicao tienen un porcentaje de personas con NBI del 86,21, 79,23, 97,99, 80.91 y 95,89, respectivamente. Fuente: Dane.
2    Después de Australia, Indonesia y la Federación Rusa. Fuente: IAE. Key World Energy Statistics 2010, p. 16.
3    Después de China, Estados Unidos, India, Australia, Indonesia, Sudáfrica, Federación Rusa, Kazajstán y Polonia.
4    Detalles de la masacre en: http://memoriahistorica-cnrr.org.co/archivos/arc_docum/resumen_ejecutivo_BP.pdf.
5    http://www.semana.com/wf_ImprimirArticulo.aspx?IdArt=106650.
6    Trabajadores del Cerrejón votarán la huelga. En: http://www.colectivodeabogados.org/Trabajadores-de-el-cerrejon.
7    La rentabilidad bruta se refiere a aquella sobre la cual no se realiza ningún tipo de deducción como costos laborales e impuestos. La rentabilidad operacional se mide sobre la inversión realizada y se refiere a los ingresos brutos menos los costos fijos y gastos de la operación. La rentabilidad neta se refiere a la ganancia total, una vez restados todos los gastos, inversiones e impuestos.
8    Free on Board, que indica el precio de la mercancía una vez se encuentra embarcada.
9    En: http://www.upme.gov.co/generadorconsultas/Consulta_Series.aspx?idModulo=4&tipoSerie=121&grupo=369&Fechainicial=01/01/1990&Fechafinal=31/12/2010.
10    En: http://www.cerrejon.com/secciones/CERWEB/HOME/MENUPRINCIPAL/EXPORTACION/RESULTADOSEXPORTACION/seccion_HTML.html.
11    Amylkar Acosta. El zarpazo de las regalías. En: http://www.amylkaracosta.net/60/index.php?option=com_content&view=article&id=83:el-zarpazo-de-las-regalias&catid=40:electricidad&Itemid=127.
12    Conversación con Francisco Ramírez Cuéllar.
13    ídem.
14    Según el balance económico de la empresa, para 2009 cada trabajador sindicalizado del Cerrejón produjo 1.014 millones de pesos de producción bruta al año y 531 millones de valor agregado. En el primer caso, cada trabajador generó un producto bruto que fue 16,9 veces el valor de su costo laboral total. En el segundo caso, cada trabajador generó un valor agregado que representó 8,8 veces su costo laboral total.
15    Trabajadores del Cerrejón votarán la huelga. En: http://www.colectivodeabogados.org/Trabajadores-de-el-cerrejon.
16    ídem.
17    Ver comentarios al final de las noticias web de los diarios El Espectador y El Tiempo de enero.
18    El artículo 2 del Pidesc establece: “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, especialmente económicas y técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos”. En su artículo 26, la Convención Americana de Derechos Humanos consagra el mismo principio: “Los Estados Partes se comprometen a adoptar providencias, tanto a nivel interno como mediante la cooperación internacional, especialmente económica y técnica, para lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos que se derivan de las normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la OEA, reformada por el Protocolo de Buenos Aires, en la medida de los recursos disponibles, por vía legislativa u otros medios apropiados” (negrilla fuera de texto). A la vez, el Protocolo de San Salvador, que adiciona la Convención Americana en lo relativo a la protección de los derechos económicos, sociales y culturales, establece: “Los Estados partes en el presente Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos se comprometen a adoptar las medidas necesarias tanto de orden interno como mediante la cooperación entre los Estados, especialmente económica y técnica, hasta el máximo de los recursos disponibles y tomando en cuenta su grado de desarrollo, a fin de lograr progresivamente, y de conformidad con la legislación interna, la plena efectividad de los derechos que se reconocen en el presente Protocolo”. De: Corte Constitucional. Sentencia T-752 de 2008. M.P., Humberto Antonio Sierra Porto.


Recuadro

Declive del petróleo


Hasta 2035, el petróleo mantiene su primacía como combustible dominante de energía primaria en las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA, sigla inglesa). Pero es notoria una caída en su utilización como combustible fósil desde 2008, entre otras cosas por la promoción de la eficiencia de combustibles que propician su abandono en sectores industriales, reemplazándolos por otros combustibles en el transporte, escenario en el cual el carbón aumenta su participación en la matriz energética mundial. La misma IEA plantea que por lo menos hasta 2035, la demanda mundial de energía primaria aumentará un 36 por ciento, circunstancias para el paso de la participación del petróleo como tal, del 33 al 28 por ciento, dados sus altos precios y las medidas gubernamentales para promover la eficiencia de combustibles. Esta baja se manifestaría en el sector industrial y de generación de electricidad1.

Dentro de su estrategia de imagen corporativa, el Cerrejón afirma: “Proteger lo más valioso que hay sobre la tierra, su gente. Por eso nuestra responsabilidad va más allá, es cuidar y rehabilitar nuestro entorno, es generar compromiso social. Partimos del respeto, la integridad y la transparencia para impulsar la salud, la educación y el bienestar de las comunidades, concertando con ellas para seguir creciendo de manera sostenible”2. Sin embargo, desde sus comienzos persisten las denuncias por violaciones a los derechos de las comunidades que habitan –o habitaron– los alrededores de la mina, y del personal trabajador, a quienes, entre otros, sus derechos a la salud son vulnerados en forma constante.

Según los estudios de la IEA, en 2035 el carbón continuará encabezando las fuentes de generación de electricidad, aunque su participación para el mismo período puede bajar del 41 al 32 por ciento.

1    International Energy Agency. World Energy Outlook 2010. Executive Summary, p. 5. En: http://www.worldenergyoutlook.org/docs/weo2010/WEO2010_es_english.pdf
2    En: http://www.cerrejoncoal.com/secciones/CERWEB/HOME/MENUPRINCIPAL/SALADEPRENSA/NOTICIAS/doc_2474_HTML.html?idDocumento=2474.

Recuadro 2

El Cerrejón y la importancia internacional del carbón


La mina cuenta con un transporte por ferrocarril de 150 kilómetros que la conecta con Puerto Bolívar (punto de embarque), cuyo canal tiene 19 metros de profundidad, 265 de ancho y cuatro kilómetros de largo1. Los trenes tiran hasta 120 vagones con mineral extraído para su exportación total a Europa y Estados Unidos, como también ocurre con el Cesar. Para el consumo nacional, queda la producción de Boyacá y Cundinamarca2.

Hoy, el carbón genera el 39 por ciento de la electricidad mundial, proporción que seguirá idéntica por los siguientes 30 años, con aumentos anuales en su demanda de 1,5 por ciento para el carbón térmico y de 0,9 para el carbón de coque3, por lo menos hasta 2025, decreciendo desde allí hasta 20354.

Teniendo en cuenta el crecimiento industrial de países como China e India, y la escasez del mineral desde 2014 por falta de nuevos yacimientos, la IEA espera que los precios caídos en 2008 suban sostenidamente.

1    En: http://barrancas-laguajira.gov.co/apc-aa-files/32653032376432393366363535323939/MINA.pdf.
2    Además del distrito minero de Barrancas, en esta clasificación del Gobierno encontramos el Distrito Minero de La Jagua de Ibirico, ubicada en Cesar, en las jurisdicciones de Becerril, El Paso, Codazzi, La Jagua y La Loma. Como Barrancas, se dedican a la explotación de carbón, dividida en: La Loma, a cargo de la transnacional Drummond, Carbones del Caribe, Carbones y Consorcio Minero Unido. El área de explotación de este Distrito ocupa una extensión de 594 kilómetros cuadrados. Ver: Ministerio de Minas y Energía. Unidad de Planeación Minero Energética. Distritos Mineros: exportaciones e infraestructura de transporte. 2005.
3    Mercado Internacional del Carbón. En: http://www.carbunion.com/panel/carbon/uploads/mercado_internacional_3.pdf. Última Consulta 05/02/11.
4    ídem.
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