En La Guajira, los Wayúu mueren de sed, mientras el gobierno colombiano sigue autorizando la desviación de ríos a las empresas mineras
En La Guajira colombiana, una persona tiene que vivir con menos de un litro agua no tratada al día, mientras la mina usa más de 17 millones de litros diarios, sólo para regar las vías por las que transitan sus camiones volquetes.


Ante esta situación, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares al Estado colombiano para que garantice el agua y el alimento a la población Wayúu que habita la región de La Guajira,al mismo tiempo, organismos nacionales e internacionales denunciaron la muerte constante de niños Wayúu por falta de agua y alimento.


Mientras esto sucede, la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y Corpoguajira, autorizaron al Cerrejón, la empresa propietaria de la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo localizada en esa zona, a que desvíe de su cauce el arroyo Bruno, lo cual vulnera los derechos fundamentales y vitales de la población ahí asentada colocándola en graves riesgos.


El arroyo Bruno es un afluente del Río Ranchería, que también fue desviado para proveer de agua a las empresas mineras. Los líderes de las comunidades advierten que ya se secaron 26 fuentes de agua a causa de la actividad minera a cielo abierto que realiza la multinacional Cerrejón.


La realidad de la Guajira se extiende a otras regiones marginales del país donde las actividades mineras o de siembra de monocultivos de palma ya han dejado una enorme huella de contaminación y de sequía en las fuentes hídricas.


En marzo de 2015, después de una verificación de la defensoría del pueblo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y ACNUR, confirmó la muerte de 19 niños y niñas ocurridas desde julio de 2013, que pudieron ser prevenidas. La muerte de los menores está asociada al consumo de agua contaminada, agravada a la falta de atención médica oportuna. Estas denuncias hacen referencia a que los indígenas han sido obligados a acabar con sus tradiciones culturales. De acuerdo a datos proporcionados por la UNICEF, han muerto 5 mil niños Wayúu en los últimos seis años. Las causas: desnutrición ligada a la falta de agua en la región.


Ante el nuevo anuncio de desvío del arroyo Bruno autorizado por la ANLA y Corpoguajira, el líder comunitario de La Guajira, Samuel Arregocés, hizo la denuncia y la petición de solidaridad a Colombia y al mundo. Exige al presidente Juan Manuel Santos que detenga el desvío del arroyo Bruno: “en los últimos meses la multinacional Cerrejón ha recibido todos los permisos del gobierno para desviarlo con el fin de extraer más de 35 millones de toneladas de carbón que hay en el lecho del arroyo” afirmó Samuel.


En la solicitud, Samuel afirmó que: “Para nosotros el arroyo Bruno significa la vida y la posibilidad de permanecer en nuestro territorio, viviendo con nuestras familias y animales, en medio de la flora y fauna. Durante los últimos 30 años, en La Guajira hemos sufrido los dolorosos impactos que ha dejado la empresa Cerrejón, la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo. Nuestro territorio ha sido despojado y nuestros arroyos uno a uno han sido desviados, secados y contaminados por la minería.


El hambre y la falta de agua para los habitantes de La Guajira se agravarán si el arroyo Bruno es desviado. Este correrá la misma suerte de otros tantos que han desaparecido, y sus habitantes seguirán siendo víctimas de un Estado que evade su responsabilidad y culpa, la cual redirecciona al fenómeno natural de “El Niño”.

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Agua embotellada: Los puntos clave del fraude del siglo

Las multinacionales del agua embotellada están aumentando exponencialmente su presencia, sobre todo, en los países desarrollados de todo el mundo, haciéndonos creer que su producto es mucho mejor que el líquido que sale directamente de las cañerías.

 

Las cifras hablan por sí solas. Según denuncian los activistas canadienses Maude Barlow y Tony Clarke en su famoso libro 'Blue Gold: The Battle Against Corporate Theft of the World's Water' ('Oro azul: la lucha contra el robo corporativo del agua del mundo'), en la década de los 70 el volumen anual de agua embotellada que se comercializaba en todo el mundo no superaba los 1.000 millones de litros, mientras que en la siguiente década el consumo se duplicó. Ya en el año 2000, las ventas anuales ascendieron a más de 84.000 millones de litros y los pronósticos del portal Statista indican que en 2017 se consumirán 391.000 millones de litros de agua embotellada.

 

¿Qué países lideran el consumo de agua embotellada?

 

Según un informe preparado por la Beverage Marketing Corporation, México fue el país con mayor consumo per cápita de agua embotellada en 2014 y se calcula que cada mexicano toma alrededor de 264 litros de agua envasada al año. El segundo mayor consumidor de agua en este formato es Tailandia (246 litros anuales por persona), seguido por Italia, con 196 litros anuales per cápita.

 

Otros lugares que sienten cierta 'debilidad' por el agua envasada son: Luxemburgo (148 litros anuales por persona), Alemania (143,8 litros anuales por persona), Emiratos Árabes Unidos (141 litros anuales por persona), Francia (138 litros anuales por persona), EE.UU. (121 litros anuales por persona) y España (120,7 litros anuales por persona).

 

¿Por qué nos empeñamos en comprar agua envasada?

 

En la mayoría de países desarrollados, el agua del grifo es de una calidad excepcional y ofrece todas las garantías sanitarias. Bien es cierto que su sabor y olor puede variar dependiendo del lugar de procedencia (en algunos sitios puede contener más cloro, que se utiliza para potabilizarla, en otros disponer de más sulfatos y carbonatos, que le dan cierto sabor), pero esto no impide que sea absolutamente potable. La presencia de la industria embotelladora de agua a través de la publicidad y el marketing es tan palpable que, al final, muchos optan por comprar el agua cuando deberían beber directamente del grifo.

 

En este ámbito, el diseño publicitario resulta primordial, ya que las compañías están tratando de vender algo que, en realidad, tenemos gratis. Las campañas de publicidad del agua suelen ofrecer imágenes de una persona sana y guapa haciendo deporte al aire libre y bebiendo agua envasada o alguien famoso bañándose en un río. Al mismo tiempo, usan lemas tipo 'vive joven', '9 de cada 10 médicos lo recomiendan' o 'conozca la verdadera pureza', lo que hace que el producto sea más atractivo para el consumo. ¿Pero será tan pura el agua embotellada en realidad como prometen las multinacionales?

 

Razones por las que es mejor no comprar agua envasada.

 

Al contrario de lo que promete la industria embotelladora de agua, solo una pequeña parte del agua envasada proviene de manantiales o fuentes de agua subterránea: una parte considerable de su producto corre del grifo. La compañía Pepsi admitió hace un año que su agua envasada Aquafina no es agua mineral, sino la que corre del grifo. ¿Se habrán parado alguna vez a pensar cuánto cuesta potabilizar cerca de 1.000 litros de agua? Alrededor de un euro, el precio que nos cobran por una botella de agua 'pura'. Se trata de un precio abusivo que, además, conlleva un alto coste ambiental.

 

Tan solo esta semana se ha pronunciado al respecto el coordinador del Departamento de Economía del Agua del Instituto IMDEA Agua y consultor internacional de las Naciones Unidas, Gonzalo Delacámara, quien ha alertado sobre el hecho de que el precio de agua envasada en España es mil veces mejor que la del grifo. En el marco de la presentación del Foro de la Economía del Agua que se celebrará el próximo viernes en Madrid (España), Delacámara opinó que, a pesar de la similitud de las propiedades del agua embotellada y la del grifo, "se confunden prioridades" porque se considera que este recurso es "universal, barato y de calidad".

 

Por si fuera poco pagar por algo esencialmente gratis, muchas investigaciones han puesto al descubierto que el agua embotellada puede contener sustancias químicas. Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Sevilla y del Centro Nacional de Aceleradores realizaron un análisis de 32 marcas de agua mineral y llegaron a la conclusión que las concentraciones de polonio radiactivo en algunas muestras superaban en más de 100 veces al encontrado en el agua del grifo, aunque siempre por debajo de valores de riesgo para la salud.

 

A pesar de que las empresas embotelladoras utilizan un tipo de plástico libre de BPA (bisfenol-A), considerado menos tóxico, esto no nos libra de que otros compuestos químicos pueden filtrarse al agua. Además, algunos científicos afirman que, si se reutilizan las botellas de plástico una y otra vez, el bisfenol-A acabará desprendiéndose en el agua.

 

Con el fin de tener una opción más saludable, ahorrar dinero y preservar el medioambiente, existen muchas alternativas al agua embotellada, como usar filtros que mejoran la calidad o, simplemente, dejar reposar el agua en una jarra de vidrio durante una hora.

 

 

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El campo colombiano logra frenar la explotación minera en los páramos

La Corte Constitucional tumba varios artículos del Plan Nacional de Desarrollo, un varapalo al Gobierno

Luz Perly Córdoba sabe muy bien lo que es ver un pueblo desaparecer. La explotación petrolera en La Reinera (Arauca), en el oriente de Colombia, donde ella nació hace 44 años, hizo cambiar en unos años el curso del río Arauca. Hace unos meses la población, de no más de 200 casas, fue declarada en alerta roja. Varias familias perdieron el techo y sus cultivos. Luz Perly cuenta la historia para explicar por qué es una de las líderes campesinas que está detrás de una demanda cuya respuesta ha sorprendido estos días al Gobierno. Su queja en defensa del medio ambiente llegó hasta la Corte Constitucional, que ha decidido echar para atrás varios artículos del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, que autorizaba proyectos de explotación minera y petrolera en los páramos.


La determinación de la Corte no es la solución al problema de La Reinera, que sigue quedando vacía ante el inminente riesgo, pero sí demostró, dice ella, que a través de mecanismos judiciales, decisiones del Gobierno pueden debatirse y sepultarse. Esta vez, fueron los páramos y las comunidades que viven cerca los beneficiados. La batalla que en junio de 2015 empezaron campesinos respaldados por el partido de izquierda Polo Democrático, encabezado por el senador Iván Cepeda, se originó porque vieron que el Plan de Desarrollo, propuesto por el Gobierno, ponía en riesgo el ecosistema, el agua, la vida de los campesinos.


El Plan que, pese a la oposición del Polo, fue aprobado por mayoría en el Congreso, establecía que los proyectos mineros que contaran con licencias desde antes de febrero de 2010 y los de hidrocarburos que las tuvieran desde antes de junio de 2011 podían seguir operando, pese a la prohibición que existe de explotar esas áreas. "Eso quería decir que el tema económico estaba por encima del bienestar de las personas, que el equilibrio de la naturaleza. Argumentaban que había un derecho adquirido para que siguieran explotando", explica Córdoba.


Al llegar la demanda a la Corte, los magistrados hicieron lo que el Polo no logró en el legislativo. Tumbaron ese punto y decretaron que dichos proyectos debían cerrarse sin importar la fecha en que se hubieran iniciado. El argumento para la decisión es el mismo que en palabras menos técnicas señala la líder: "El daño ecológico que generan".


En el texto presentado ante la Corte, los demandantes hacían un repaso numérico. Señalaban que existen 448 títulos mineros en 26 de los 32 páramos con los que cuenta Colombia. Decían además que esas concesiones mineras en páramos tienen más de 118.000 hectáreas, de las cuales más de 11.000 están afectadas por cuatro proyectos petroleros. "Este es un grave atentado contra los recursos naturales, especialmente contra el derecho al agua, que es un derecho fundamental de cualquier ser humano", aseguraba el senador Iván Cepeda en junio del año pasado al presentar la demanda.


Víctimas, en primer lugar


También pedían a los magistrados que se declarara la ilegalidad de los artículos que reglamentaban los denominados Proyectos de Interés Estratégico Nacional (PINE) y que establecían que donde se fueran a desarrollar fuera difícil llevar a cabo procesos de restitución de tierras a las víctimas del conflicto. En la actualidad existen 68 proyectos PINE en todo el país. Al respecto, la Corte también les dio la razón y aseguró que las víctimas están primero que los proyectos estratégicos del Gobierno y que estos no podrán interponerse ante los procesos de restitución.


"El tema del campo debe ser un debate nacional. Es triste saber que tiene pasar por instancias jurídicas para que se haga notar, para que se respete", dice Córdoba. Confiesa que aunque sabían que tenían razones para ganar la pelea no creían que les fueran a dar la razón. "Durante años hemos visto cómo los intereses económicos están por encima del agro, nos sorprende gratamente ver que por fin están atendiéndonos a nosotros, la minoría".
Córdoba también habla de las facultades que los entes regionales habían perdido con el Plan de Desarrollo. Recuerda que se pretendía que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) fuera la única instancia por donde pasaran y se aprobaran los permisos ambientales para llevar a cabo los PINE. Ahora, según la Corte, la prioridad para tomar estas decisiones debe estar en manos de las autoridades locales.


"Se estaba violando la Constitución porque se le quitó el poder a las regiones para decidir sobre el uso del suelo al dársele a las instancias nacionales. A personas que ni siquiera conocen lo que pasa en esos rincones del país donde se pretendían adelantar esos proyectos", dice Córdoba, que aunque celebra el fallo de la Corte Constitucional, sigue lamentado que el lugar en donde nació esté desapareciendo, según ella, por estar cerca de uno de los campos petrolíferos más grandes del país.

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El gobierno de Evo Morales, caracterizado por su respeto y cuidado por la naturaleza, emprende un plan para recuperar el lago. Foto: Reuters.

"Tenemos un lago que ha desaparecido, ahora es un desierto donde no se puede sembrar nada, ni producir; no hay nada, mucho menos vida". Con estas palabras, el dirigente campesino Valerio Rojas describió la situación del lago Poopó, el segundo más grande de Bolivia después del Titicaca.

Este lago de agua salada, ubicado en un altiplano en el departamento de Oruro, que colinda con Chile, tenía una extensión de dos mil 337 kilómetros cuadrados. Pero ahora ha quedado reducidos a tres humedales –"charcos" dirían algunos– de menos de un kilómetro cuadrados y escasos 30 centímetros de profundidad. Implica la destrucción de todo un ecosistema y la pérdida de centenares de especies de fauna y flora.

Según expertos en conservación, unas 200 especies de aves, peces, mamíferos, reptiles, además de gran variedad de plantas, desaparecieron con la sequía del Poopó.

El ornitólogo Carlos Capriles le dijo al diario boliviano La Razón que entre las aves que se vieron forzadas a abandonar el lugar había tres especies de flamencos en peligro de extinción. "Al no existir el Poopó, su hábitat se reduce y aumenta el peligro de desaparecer", explicó Capriles.

Pero la peor parte se la llevaron los peces, señaló Carlo Capriles, pues no pudieron migrar como los otros animales y "murieron en el lugar".

Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua confirmó la pérdida de una gran cantidad de especies únicas aunque no conocen la cantidad exacta y están pensando en realizar un conteo.

La cuenca del Poopó había sido declarada en 2002 como un ecosistema de importancia internacional donde es agua es el principal factor que controla el ambiente, así como la vegetación y la fauna.

 

¿Cómo sucedió su desaparición?

 

La sequía se debió al calentamiento global y al fenómeno el Niño. Foto: EPA.

 

Las razones son complejas y van desde los efectos climatológicos debido al calentamiento global causado por la alta industrialización en los países desarrollados y la contaminación de la atmósfera, debido a razones similares.

El gobierno de Evo Morales, ejemplo de protección a la naturaleza de su país, revela datos que apuntan al fenómeno El Niño y al calentamiento global ocasionado por países altamente industrializados como los Estados Unidos y los pertenecientes a la Unión Europea.

El viceministro de Recursos Hídricos y Riego, Carlos Ortuño cita cifras científicas que establecen que la temperatura mínima aumentó 2,06º centígrados en los últimos 56 años y el Niño provocó sequías desde octubre.

El martes, el gobierno boliviano y el departamento de Oruro anunciaron un plan para la restauración del lago Poopó.

En rueda de prensa conjunta, el viceministro de Recursos Hídricos y Riego, Carlos Ortuñez, y el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, informaron que se destinarían US$3,25 millones principalmente a la ayuda humanitaria y a un trabajo técnico sobre el caudal del agua que llega al Poopó a través del río Desaguadero.

(Con información de BBC Mundo/Cubadebate)

 

 

El gobierno de Evo Morales, caracterizado por su respeto y cuidado por la naturalez, emprende un plan para recuperar el lago. Foto: Reuters.


Los peces se llevaron la peor parte, pues no pudieron migrar a ningún otro lago. Foto: Reuters.

 


Según algunos activistas, hasta 200 especies animales perecieron o migraron a otros lugares. Foto: Reuters.

Un lago de 2.337 kilómetros cuadrados de extensión ahora está reducido a unos pocos humedales. Foto: Reuters.

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Miércoles, 23 Diciembre 2015 06:51

Los 10 ecocidios del 2015 en Latinoamérica

Los 10 ecocidios del 2015 en Latinoamérica

Hoy recordaremos los mayores problemas ambientales del año 2015. Una serie de ecocidios que destruyeron los recursos naturales latinoamericanos, tras el paso devastador de doce meses llenos de sangre, dolor y lágrimas.


Cuando el dinero impone sus propias reglas de juego en el planeta Tierra, se establece un desequilibrio ecológico en nuestros territorios latinoamericanos, que se acrecienta con la inacción judicial de los organismos públicos, que son incapaces de aplicar las leyes ambientales vigentes, para castigar con celeridad los hechos delictivos presentados.


La gran delincuencia en contra de la Pachamama, es un problema multifacético dentro de las regiones latinoamericanas, ya que cada empresario, latifundista, guerrillero o político, tiene sus propias ambiciones económicas que deben ser rápidamente alcanzadas, violentando la santidad del Medio Ambiente y fructificando la ignorancia de sus decisiones.


Desde la provincia de Islay en Perú, pasando por la bella reserva Mil Cumbres en Cuba, y llegando hasta la enigmática Sierra de Álvarez en México, existen terribles inconvenientes ambientales que se vienen ocultando en paquetes turísticos, en hoteles cinco estrellas y en enormes centros comerciales, que NO reflejan la realidad socio-ambiental de la geografía latinoamericana.
Por eso, explicaremos los 10 principales ecocidios visualizados en América Latina durante el año 2015, para NO quedarnos calladitos en el abismo de la impunidad, y para alzar la voz de protesta social junto a la ciudadanía.


En el puesto número diez, tenemos la mayor tala ilegal de alerces en la Región de Los Ríos (Chile), donde se decomisaron 250 pulgadas de madera de alerce ya dimensionada, para la fabricación de ataúdes y artículos funerarios. Lo más triste, es que se derrumbó un histórico alerce chileno con más de mil años de antigüedad, sin considerar que es una especie de árbol protegida y declarada Monumento Natural desde 1976.


En el puesto número nueve, encontramos los más de 700 árboles talados en Venezuela por un improvisado proyecto de vialidad, que buscaba la ampliación de la autopista Francisco Fajardo en Caracas. Sin embargo, la noticia produjo el malestar de la colectividad caraqueña, debido al peligro de inundaciones y deslaves en épocas de lluvia, y al aumento de la sensación térmica en períodos de calor y sequía.


En el puesto número ocho, se observan las más de 3000 hectáreas deforestadas en el distrito municipal Mamá Tingó (República Dominicana), donde la siembra legal de cacao y pimienta se transformó en la práctica ilegal del "conuquismo", ocasionando el desmonte masivo de áreas vírgenes por parte de los parceleros, que mientras se dedicaban a quemar y a derrumbar miles de árboles frondosos, perjudicaron el tesoro de flora y fauna que yace en la Sierra de Yamasá.


En el puesto número siete, vemos que la red de taladores y traficantes de la madera obtenida del árbol de Bálsamo, en las selvas y bosques ubicados en la provincia de Darién (Panamá), ha generado una agresiva tasa de deforestación que se incrementó en el año 2015, dentro de uno de los grandes pulmones vegetales de Centroamérica. El árbol de bálsamo llamado coloquialmente "oro verde" por los panameños, es muy cotizado para la fabricación de muebles del hogar (sillas, mesas, escritorios, camas), aunque esa especie de árbol ya se encuentra al borde de la extinción.


En el puesto número seis, revelamos las más de 1.600 hectáreas de bosque nativo deforestadas en menos de dos meses, por la empresa brasileña Yaguareté Porá dentro de la región del Chaco Paraguayo, en la que sobreviven pueblos originarios como los indígenas Ayoreo totobiegosode, quienes custodian las ancestrales riquezas naturales, de la segunda región boscosa más extensa de Sudamérica.


En el puesto número cinco, se sitúa el derrame de un millón de litros de cianuro en el río Jáchal de San Juan (Argentina), donde una fuga en la mina Veladero hizo que el veneno de la transnacional Barrick Gold, ensuciara el agua de los ríos montañosos sanjuaninos, complicando su uso para el beneficio de los pobladores y para las actividades agrícolas.


En el puesto número cuatro, se evidencian las 40 toneladas de peces muertos localizados en la Laguna de Cajititlán (México), como resultado de la falta de una infraestructura que gestione las descargas de aguas residuales, y que se encargue de la limpieza de las plantas de tratamiento. De allí, que la sistemática mortandad de peces por la reducción del oxígeno, refleja la elevada toxicidad e insalubridad del agua azteca.


En el puesto número tres, se hallan los más de 200.000 galones de petróleo derramados en el departamento de Putumayo (Colombia), que afectaron a más de 3,5 hectáreas de humedales, que socavaron la vida de más de 100 familias de la comunidad indígena Nasa, que contaminaron varios nacimientos de agua de manantial, y que demostraron la cobardía de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).


En el puesto número dos, sobresale la contaminación ocurrida en el río La Pasión en Sayaxché (Guatemala), donde el desborde de las piletas de oxidación de la empresa Reforestación de Palma de Petén (Repsa), produjo el vertido de un fuerte insecticida llamado "malatión", el cual era utilizado para proteger los cultivos de palma africana, y que aniquiló toda la fauna autóctona del ecosistema marino guatemalteco, acelerando una emergencia sanitaria en las zonas adyacentes al desastre, y ratificando el perverso negocio de la agroindustria y sus exitosos pesticidas.


En el puesto número uno, destacamos la extrema contaminación del Río Doce por culpa de la empresa Samarco en Brasil, que se convirtió en uno de los mayores crímenes ecológicos de la historia brasileña. La rotura de dos diques de contención en el subdistrito de Bento Rodrigues del estado de Minas Gerais, permitió el derrame de 55 millones de metros cúbicos de lodo, que arrasaron con toda la diversidad biológica existente en el río Doce, que pintaron de marrón viscoso sus legendarias aguas cariocas, y que terminaron ahogándose en las profundidades del Océano Atlántico.


La huella del ecocidio en el río Doce, dejó a su paso más de 10 personas muertas, cientos de viviendas inhabitables y decenas de lugareños desaparecidos, fallas en el suministro de energía eléctrica, inaccesibilidad a fuentes de agua potable, enfermedades gastrointestinales en los niños, y millonarias pérdidas materiales por la avalancha de barro y residuos de hierro, que se propagaron en más de 850 kilómetros de dulce torpeza humana.


Recorrimos la hermosa geografía de América Latina, y sufrimos el dolor de una cicatriz en la Amazonía, que arde con la sal enrojecida del planeta Tierra.


Es imposible soñar con la sustentabilidad de un Mundo claramente insostenible. Vimos que el capitalismo salvaje compra las mejores licencias ambientales, compra el silencio de los corruptos entes gubernamentales, y compra la desenfrenada barbarie genocida que impera en el siglo XXI.


Usted y yo conocemos muchísimos más ecocidios perpetrados en el año 2015, pero si nos quedamos callados y no denunciamos los problemas ambientales de nuestras comunidades, pues estaremos siendo cómplices de las corporaciones nacionales y extranjeras, que se dedican a polucionar los territorios latinoamericanos que habitamos a diario.


Con el poder de las redes sociales en nuestras manos, ya NO hay excusas para evadir el compromiso ecológico a favor del planeta. Denunciemos los delitos en Facebook, en Twitter, en Instagram y en WhatsApp. Utilicemos las herramientas tecnológicas para el bienestar del Medio Ambiente, olvidando la eterna indiferencia y despertando una nueva conciencia.
De enero a diciembre y de lunes a domingo, la Madre Tierra exige respeto, amor y voluntad de cambio en los Seres Humanos, para convertir la amarga pesadilla ambiental del año 2015, en una luz de esperanza positiva que ilumine los caminos del 2016.

Ekologia.com.ve

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Sábado, 28 Noviembre 2015 16:43

Odiosas comparaciones

Odiosas comparaciones

La rotura de un embalse de relaves de la Mina do Germano, en el municipio de Mariana, estado de Minas Gerais, el 5 de noviembre, es la mayor catástrofe ambiental de la minería en Brasil.

 

Germano pertenece a la empresa Samarco, formada por una asociación en partes iguales entre Vale y Bhp Billiton, dos de las tres mayores productoras de mineral hierro del mundo.


El derrame de Samarco provocó la muerte de unas 25 personas, algunas aún desaparecidas, y sepultó a Bentos Rodrigues, un poblado de 600 personas a 2,8 quilómetros del dique, que el barro recorrió en 40 minutos. El lodo mató flora y fauna en 83 mil quilómetros cuadrados, equivalente a medio Uruguay.


A los 15 días del derrame el lodo había recorrido 650 quilómetros de los ríos Piracicaba y Doce, hasta llegar al Atlántico, destruyendo la vida en su camino y causando la suspensión del suministro de agua potable en decenas de poblados, afectando a unas 250 mil personas.


Por tener una serie de características similares con Aratirí, a continuación presentamos unas comparaciones básicas entre el embalse de Samarco y el propuesto para extraer hierro en Uruguay.


Samarco explotaba un yacimiento de itabirito con hematita (óxido de hierro) con un tenor de 53 por ciento de hierro. Las reservas estimadas eran de 400 millones de toneladas de mineral, de las cuales pensaba producir entre diez y quince millones de toneladas anuales de pellets, pelotitas de concentrado de hierro con un tenor de 67,5 por ciento de dicho material. La extracción en la Mina do Germano comenzó en 2007 y tenía previsto terminar en 2022, un ciclo de vida de 15 años.


El dique de la represa que se rompió (Barragem do Fundão) comenzó con una altura de 40 metros y llegaría a una altura de 140 metros. Al final de la operación se preveía que el lago de la represa almacenara unos 250 millones de metros cúbicos y cubriera 292 hectáreas. En 2015 tenía una altura de 100 metros y la superficie cubierta era de unas 177 hectáreas.


Por cada tonelada de mineral se generaba media tonelada de desechos con arsénico, cadmio, plomo, cromo, níquel, cobre y mercurio, según el Instituto Minero de Gestión de Aguas. La rotura del Barragem do Fundão derramó unos 62 millones de metros cúbicos.


Aratirí propuso explotar el yacimiento de Valentines (magnetita con 28 por ciento de hierro), calculando una reserva de 600 millones de toneladas de mineral, a partir del cual produciría 18 millones de toneladas anuales de concentrado de hierro con un tenor cercano a 65 por ciento de ese material. El plan era comenzar en 2011 un ciclo de vida de 15 años, contando tres para las obras iniciales.


El embalse de relaves era un depósito con un área de captación de 3.700 hectáreas sobre la cuenca del arroyo Las Conchas, que de­semboca en el lago de la represa de Rincón del Bonete, en el Río Negro. Cuando alcanzara sus dimensiones finales el dique de la represa tendría una altura de 51 metros, una cresta de 110 y el área de depósito de los relaves cubriría 2.420 hectáreas.


Para producir 18 millones de toneladas anuales de hierro, Aratirí debía procesar 55 millones de toneladas de mineral. Cada tonelada de mineral generaría unos dos tercios de tonelada de relaves, por lo que se preveía una capacidad final de almacenamiento del embalse de 470 millones de metros cúbicos.


Germano es un yacimiento de hierro con bajo tenor, pero casi el doble más rico que Valentines. El embalse de Aratirí cubriría un área diez veces mayor que el de Samarco, con el doble de capacidad, porque en Valentines no hay elevaciones montañosas que le den mayor profundidad al embalse, y la cantidad de relaves de Aratirí sería mayor por ser un yacimiento más pobre.


Una investigación reciente mostró que las fallas graves de los embalses de relaves han aumentado por las actuales prácticas de construir embalses mayores a 5 millones de metros cúbicos, como forma de asegurar la rentabilidad de la inversión en la explotación de yacimientos pobres, y también que las mineras no pueden pagar, ni garantizan, el seguro para cubrir los costos de las catástrofes.

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El fracking de la industria petrolera contamina aguas subterráneas

Los acuíferos de California fueron contaminados ilegalmente con unos 11 millones de litros de aguas residuales envenenadas tras ser utilizadas en el proceso llamado fracking, o fractura hidráulica del subsuelo para extraer petróleo y gas, según documentos del Estado de California difundidos a fines de 2014 por el Centro para la Diversidad Biológica. De acuerdo a esta fuente, la fuga de contaminantes se produjo en por lo menos nueve pozos de eliminación de inyección utilizados por la industria petrolera para deshacerse de residuos de aguas contaminadas, práctica que probablemente se repite en otras latitudes donde también utilizan fractura hidráulica para extraer petróleo y gas.


Mientras la industria petrolera aparece en los hechos protegida por la clase política, cuyas postulaciones al poder legislativo de California contribuye a financiar, los acuíferos afectados abastecen el consumo humano y el riego de cultivos para la alimentación. Los documentos también revelan que pruebas realizadas en los pozos de abastecimiento de agua ubicados cerca de los sitios de inyección de aguas residuales muestran altos niveles de arsénico, talio y nitratos, todos productos químicos tóxicos vinculados a las aguas residuales del fracking la industria petrolera.


Según los documentos obtenidos por el Centro para la Diversidad Biológica la Junta de Control de Recursos Hídricos del Estado de California admitió que en otros 19 pozos adicionales también pudo haber fugas de aguas residuales a los acuíferos protegidos. Un funcionario de la agencia estatal afirmó que en múltiples lugares pudieron ocurrir errores en el proceso de otorgar permisos para la inyección de aguas residuales. A la magnitud del peligro se añade que productos químicos tóxicos como el benceno pueden tardar años en migrar a las fuentes de agua, dificultando así la evaluación precisa del riesgo.


Un estudio previo realizado por el Centro para la Diversidad Biológica mostró que "el 54 por ciento de los 1.553 pozos de inyección de aguas residuales activos y nuevos de California están a 16 kilómetros de un falla geológica recientemente activa (activa en los últimos 200 años)". Para los autores del informe, estos hallazgos "plantean preocupaciones significativas, debido a que la distancia así de cercana entre una inyección de aguas residuales y una falla geológica podría constituir un influyente factor clave de riesgo que bien podría inducir un terremoto". Actividad microsísmica como resultado de pozos de inyección subterránea ya ha sido bien documentada en otros estados, por ejemplo en Oklahoma y Texas.


Las revelaciones sobre la contaminación del agua del informe del Centro para la Diversidad Biológica aparecieron en medio de la deliberación legislativa para regular el fracking en California. Tanto Donny Shaw, deMapLight, y Dan Bacher, de Indybay, informaron en mayo de 2014 que en los últimos cinco años la industria petrolera ha presionado con fuerza en la legislatura del estado de California, gastando más de 63 millones de dólares en esfuerzos por persuadir a los legisladores estatales para que permitan la continuación y expansión de fracking.


En mayo de 2014, los senadores estatales rechazaron un proyecto de ley que imponía una moratoria al fracking. Los legisladores que votaron contra la moratoria recibieron 14 veces más dinero en contribuciones de campaña de la industria del petróleo que quienes votaron por imponerla. Shaw citó la cifras en MapLight: los senadores que votaron "No" al proyecto de ley de moratoria recibieron en promedio 24.981 dólares de la industria del petróleo y gas, mientras quienes votaron "Sí" a la moratoria recibieron apenas 1.772 dólares en promedio. "Si los cinco senadores activos que se abstuvieron de votar –todos demócratas– hubieran votado a favor, la moratoria se habría aprobado". Los demócratas que se abstuvieron recibieron en promedio 4,5 veces más dinero que quienes votaron "Sí".


Aunque los medios de información corporativos cubrieron el debate sobre regulaciones al fracking, en un primer momento ignoraron el estudio del Centro para la Diversidad Biológica respecto al vertido de aguas residuales en los acuíferos de California. Hubo un retraso de más de tres meses entre la cobertura inicial de los medios independientes de noticias a las revelaciones del Centro de Diversidad Biológica y la atención que le prestaron a este asunto las grandes corporaciones informativas. El diario Los Angeles Timespublicó en mayo de 2015 un artículo de primera plana sobre los cultivos del Valle Central regados con aguas del yacimiento petrolero tratado confracking. Sin embargo, el informe de Los Angeles Times no mencionó el hallazgo del Centro para la Diversidad Biológica respecto a la contaminación de aguas residuales por fracking.


En junio de 2015, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, su sigla en inglés) publicó su estudio de los impactos del fracking en el suministro de agua potable. Aunque la evaluación de la EPA identificó "importantes vulnerabilidades en las fuentes de agua potable", concluyó que "las actividades de fracturación hidráulica no han conducido a impactos sistémicos generalizados en los recursos de agua potable". En respuesta, Food & Water Watch emitió un comunicado de prensa del Director Ejecutivo Wenonah Hunter, quien escribió: "Lamentablemente, el estudio de la EPA publicado hoy está muy por debajo del nivel de escrutinio y supervisión del gobierno necesarios para proteger la salud y seguridad de los millones de estadounidenses afectados por la perforación y fracturación hidráulica para obtener petróleo y gas". Tomando nota de que la industria del petróleo y gas se negó a cooperar con la EPA en un único "caso de estudio prospectivo" de los impactos del fracking, Hunter concluyó: "Esto revela la influencia indebida que tiene la industria sobre el gobierno y muestra que la industria tiene miedo a permitir el monitoreo cuidadoso de sus operaciones".

 

Fuentes:
Dan Bacher, "Massive Dumping of Wastewater into Aquifers Shows Big Oil's Power in California," IndyBay, October 11, 2014, http://www.indybay.org/newsitems/2014/10/11/18762739.php .
"California Aquifers Contaminated with Billions of Gallons of Fracking Wastewater," Russia Today, October 11, 2014, http://rt.com/usa/194620-california-aquifers-fracking-contamination/ .
Donny Shaw, "CA Senators Voting NO on Fracking Moratorium Received 14x More from Oil & Gas Industry," MapLight, June 3, 2014, http://maplight.org/content/ca-senators-voting-no-on-fracking-moratorium-received-14x-more-from-oil-and-gas-industry .
Dan Bacher, "Senators Opposing Fracking Moratorium Received 14x More Money from Big Oil," IndyBay, June 7, 2014, http://www.indybay.org/newsitems/2014/06/07/18757051.php .
Estudiantes investigadores : Carolina de Mello (College of Marin) and Steven Feher (San Francisco State University)
Evaluadores académicos: Susan Rahman (College of Marin) and Kenn Burrows (San Francisco State University)

 

Por  Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, jurado internacional de Proyecto Censurado

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Sábado, 26 Septiembre 2015 10:55

El negocio con los derechos fundamentales

El negocio con los derechos fundamentales

"Es el primero de su tipo en Latinoamérica", dicen los medios de comunicación cuando hablan del nuevo proyecto piloto de las Empresas Públicas de Medellín –EPM–: agua potable prepago.

 

El negocio ante todo. Este proyecto es la nueva innovación en la ciudad de Medellín, que deberá permitir a las más de 24.327 familias deudoras morosas con EPM acceder al servicio de agua solo con recargar 5.000 o 10.000 pesos.

 

Agua potable prepago es un programa implementado por las que se suponen son las empresas públicas más importantes del país, y fue diseñado e implementado luego del éxito obtenido con la venta de energía prepago, con el cual ahora venden este recurso fundamental, a 42 mil viviendas, las que superan con creces, en solo tres años, las 35 mil que fueron proyectadas para reconexión al servicio en 5 años. El negocio es tan bueno que EPM proyecta ampliar esta estrategia comercial a todo el mercado que atiende.

 

Valga recordar que en Medellín hasta hace tres años existían más de 50 mil hogares desconectados de estos derechos básicos.

 

En particular, la energía prepago es un modelo mercantil para familias que perdieron el acceso a tal servicio por atraso en el pago de la factura, fraude o contrabando en las conexiones; el consumo mínimo es de $3.000

 

Más de lo mismo. Según Juan Esteban Calle Restrepo, gerente general de EPM y líder del Grupo del mismo nombre, el objetivo con este tipo de proyectos es estar más cerca del cliente y acoplarse más a lo que éste necesita. Resaltó, también, que en la medida que las personas recarguen el servicio un 10 por ciento del dinero pagado, amortiza la deuda y la tarifa de aseo, además del alcantarillado y acueducto. Sin duda, todo un diseño financiero para recoger cartera morosa; un diseño que no repara en la realidad social y económica que agobia a miles de familias en esta ciudad, sometida a uno de los más altos indicadores de desigualdad social que reina en el país.

 

No son simples cambios de palabras

 

"Cliente", "mercado", "servicio", estas y otras palabras son las que dominan y determinan en la labor de las EPM. Borradas quedan: derecho, población, ciudadanía, crisis, y otras similares, que deberían resaltar como referente a la hora de determinar por qué una familia no alcanza a cancelar una deuda contraída por el consumo de un bien fundamental como lo son agua y energía.

 

Más aún cuando las familias en deuda morosa no son pocas, mucho más cuando el problema gana ribetes cómo los ya relacionados, donde 50 mil o más familias quedan por fuera de un derecho fundamental, pese a negociaciones, programas de pago, los cuales son una y otra vez reprogramados.

 

El problema aquí es mayúsculo, y si bien algunos pueden aludir a la llamada cultura del "no pago", la verdad es que la problemática es mucho más profunda, es el reflejo de una crisis social que debe ser atendida, entre otros, con los dividendos que le procura una empresa, como las EPM, al gobierno municipal del cual depende y al cual se debe. Adjunto a esto debe estar la investigación sobre el inmenso problema social que afecta a miles de medellinenses, procurando identificar por qué el desempleo no decae, por qué los sueldos son insuficientes, por qué, si es el caso, la gente no quiere pagar, etcétera. Es decir, el problema no es de simple recaudo de cartera vencida e impedir que esta siga creciendo.

 

Y así debe ser, pues lo público es eso: de todos/as, y si bien esto no significa dilapidar sí representa algo muy distinto a funcionar como una empresa privada o cuyo propósito fundamental es multiplicar ganancias. Y con este funcionamiento está el reto de potenciar la discusión pública de lo qué significa e implica aquello de ser público, cómo administrarlo, cómo apropiarlo por parte de toda la ciudadanía, en qué sectores invertir, por qué y cómo, etcétera.

 

Las EPM, valga recordar, obtuvieron ganancias netas, durante el 2014, por 1,8 billones de pesos, y el Grupo EPM registró una utilidad neta de $1,78 billones, con ingresos operacionales por $11,5 billones y activos totales por $38,7 billones, y un patrimonio de 21,1 billones.

 

Lo que debe llamar la atención de los pobladores de Medellín, es que mientras sus empresas registran estos números positivos, su afán principal es cómo continuar incrementando ganancias para lo cual proyecta operaciones en otros países de la región, sin pararse a detallar lo que sucede en su entorno inmediato, que es su razón de ser.

 

Valga recordar, además, que en el caso del agua, en la ciudad existe el derecho al mínimo vital, pero el mismo está birlado a todo hogar que deje de cancelar dos facturas. Según la Organización Mundial de la Salud se deben brindar 2.500 litros de agua por persona al mes (500 litros para el aseo personal; 500 litros para preparación de alimentos; 833 litros para el aseo del hogar; 667 litros para el lavado de ropa). En Medellín, solo quienes están registrados en el programa "Medellín solidaria", que sean de estratos 1 y 2, y paguen oportunamente sus facturas, pueden gozar de este derecho.

 

Llama poderosamente la atención que las EPM no se preocupen por la ampliación del programa sino por incluir en sus ventas prepago a las miles de familias que no gozan ni de un mínimo en su calidad de vida.

 

En estas condiciones, ¿tiene sentido seguir considerando como público lo que no funciona como tal? ¿No le habrá sucedido a las EPM que, aunque conserva el nombre, funciona como empresa privada? ¿No será hora de debatir de cara a toda la ciudad el cómo reapropiar lo que es de todos, pasando de lo público a lo común?

Publicado enEdición Nº 217
Miércoles, 23 Septiembre 2015 08:11

Seguridad global del agua y alimentos, según EU

Seguridad global del agua y alimentos, según EU

El Departamento de Estado requirió una evaluación sobre la Seguridad global del agua a la comunidad de espionaje de Estados Unidos: ICA (por sus siglas en inglés), encabezada por la dupla DIA/CIA (https://goo.gl/MnNrch).

ICA se concentró en un número de países que son estratégicamente (¡supersic!) importantes para Estados Unidos y en temas transfronterizos en siete cuencas acuíferas en riesgo: Nilo, Tigris/Eufrates, Mekong, Jordán, Indus, Brahmaputra y Amu Darya (http://goo.gl/6MrckZ), que, coincidentemente, forman parte del aciago arco de la crisis de Zbigniew Brzezinski.


En su diagrama El agua del planeta (http://goo.gl/x6hxyE), ICA dramatiza la captura aplastantemente mayoritaria del sector agrícola tanto en el uso de agua fresca retirada (de consumo y no consumo) como en su uso de agua retirada por sector –respectivamente 68 y 93 por ciento– frente al minoritario uso doméstico/industrial y eléctrico, sumado a la evaporación de los depósitos.


ICA oculta la geopolítica del agua del siglo XXI (http://goo.gl/WPFeLs) y evalúa que en los próximos 10 años "varios países importantes (¡supersic!) para Estados Unidos experimentarán problemas acuíferos –escasez, calidad pobre o inundaciones– que amenazan la inestabilidad y los fracasos de los países e incrementan las tensiones regionales que los distraen de trabajar (¡supersic!) con Estados Unidos en objetivos (¡supersic!) políticos importantes para Estados Unidos", cuando los problemas del agua impedirán la habilidad de países clave para producir alimentos (¡supersic!) y generar energía, constituyendo un riesgo a los mercados globales de alimentos (¡supersic!) y restringiendo su crecimiento económico (¡supersic!).


Como resultado de las presiones demográficas (¡supersic!) y el desarrollo económico, el norte de África, Medio Oriente y el sur de Asia confrontarán los mayores desafíos (¡supersic!) para lidiar con los problemas del agua.


A mi juicio, entre los BRICS, India es la más vulnerable, en tanto Brasil, Rusia y China son superpotencias hidráulicas.
ICA paraliza en forma perentoria la capacidad de desalinizar el agua por los países costeros afectados.


No es nada desdeñable la correlación que plantea en los países en vías de desarrollo entre el manejo del binomio agua/agricultura con su PIB.


Las oportunidades de liderazgo global de Estados Unidos son únicas –¡claro, sin contar California ni su expoliación de los ríos Bravo y Colorado!–, según ICA: el "conocimiento ( expertise) de Estados Unidos en el manejo del agua es ampliamente reconocido (¡supersic!)", por lo que el mundo en vías de desarrollo acudirá a Estados Unidos para encabezar a la comunidad (sic) global al desarrollo e implementación de políticas sanas para el manejo de los recursos de agua a nivel local/nacional/regional.


Juzga que existirá presión para que Estados Unidos se comprometa más a hacer del agua una prioridad (¡supersic!) global con el apoyo a proyectos de desarrollo mayores, incluyendo la ayuda financiera (¡supersic!), mediante la "difusión satelital y otros datos sensibles remotos e instrumentos de modelo hidrológico que llevarán a que Estados Unidos apoye el desarrollo de acuerdos legales (¡supersic!) e institucionales que resuelvan las disputas del agua.


El beneficio de Estados Unidos provendrá de una incrementada demanda de exportaciones agrícolas (¡supersic!) conforme aumenta la escasez de agua en varias partes del mundo, que dependerán de mercados abiertos (¡supersic!), en lugar de buscar acuerdos bilaterales tierra/arrendamiento en otros países para conseguir su seguridad alimentaria (¡supersic!). ¡Ni más ni menos que el neoliberalismo global acuífero/agrícola!


Ahora entendemos los alcances del plan israelí de la fétida ley Korenfeld de Conagua (http://goo.gl/yFyEZY).


Un capítulo fundamental de la evaluación de ICA concierne a los riesgos a la agricultura y al crecimiento económico, cuando "en los próximos 10 años el agotamiento del abasto subterráneo en algunas áreas agrícolas –debido al pobre manejo– representará un riesgo al mercado alimentario tanto nacional como global".


Resulta que numerosos países han sobrexplotado su agua subterránea para satisfacer su creciente demanda alimentaria, por lo que el agua subterránea agotada y degradada puede amenazar la seguridad alimentaria y, por ende, amenazar la disrupción social.


En el México neoliberal itamita hace mucho que fue enterrada la seguridad alimentaria (http://goo.gl/o3WHDL).


Por cierto, el tema de la pendiente reforma agrícola de México lo acabo de abordar en la Cámara de Diputados (https://goo.gl/PGJav9).


ICA cita una perogrullada: cuando el agua asequible para la agricultura es insuficiente, los trabajadores agrícolas pierden su empleo con menores cosechas para cultivar. Hoy 35 por ciento (¡supersic!) de la fuerza laboral global está empleada en la agricultura, con un alto porcentaje en varios países en vías de desarrollo donde la agricultura consume hasta 95 por ciento del uso total de agua, de acuerdo con la FAO.


Entre la laboricida automatización robótica y los drones, sumados al control tecno-agrícola, ¿cómo piensa Estados Unidos manejar tanto magno desempleo global, con su subsecuente disrupción social?


ICA juzga que varios avances en la producción agrícola se han debido al uso sin precedente de las finitas reservas subterráneas, cuando 99 por ciento del agua fresca asequible del planeta se encuentra en los acuíferos, de los que 2 mil millones de personas dependen del agua subterránea como su única fuente acuífera.


Otro problema radica en que la extracción de agua de los acuíferos excede la tasa de relleno, cuando ciertos sistemas subterráneos necesitan varios siglos para su reposición.


ICA calcula que el sobregiro anual total de los acuíferos en el mundo sean quizá el doble del flujo anual del río Nilo.


Según datos satelitales de la NASA, el agua es agotada más rápido en el norte de India que en otras zonas comparables del mundo.


En 2005, el Banco Mundial evaluó que la irrigación subterránea apoya en forma directa o indirecta 60 por ciento de la agricultura irrigada, y 15 por ciento de la producción alimentaria de India depende del uso insustentable de agua subterránea.


El enfoque de Estados Unidos es privatizador, con el manejo y las inversiones del agua mediante la tecnología que reduce la cantidad de agua necesitada para la agricultura.


A mi juicio, el golpe de Estados Unidos es doblemente letal: lidera la agricultura global y su utilización casi monopólica de la tecnología hidráulica.
El control de Estados Unidos sería total mediante una estructura integrada de manejo del recurso acuífero que evalúa el ecosistema entero y entonces usa la tecnología y la infraestructura para la utilización eficiente del agua, control de inundaciones, redistribución del agua y preservación de la calidad.


En forma perturbadora, ICA cita el aciago acuerdo entre Estados Unidos y México sobre los términos de reparto de agua de los ríos Colorado y Bravo y sus principales afluentes, que permite a Estados Unidos las contribuciones de los afluentes de los ríos mexicanos, sin (¡supersic!) el acceso de México a las contribuciones de los afluentes de los ríos de Estados Unidos.


No es ninguna novedad el entreguismo masoquista del "México neoliberal itamita". ¿Tal sería su aplicación al resto del mundo?


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¡Teatro del absurdo!: un mundo sin agua, según Der Spiegel

La influyente revista alemana Der Spiegel consagra una extensa investigación de seis reporteros sobre "Un mundo sin agua (Welt ohne wasser; http://goo.gl/vUQF7V)" y El peligroso mal uso de nuestro recurso más valioso, en cinco países: Brasil, España, EU (California), Bolivia e Israel (http://goo.gl/v5kbJs).


Inician su estrujante reportaje sobre el drama de California, que ya abordé su simbólica sequía como presagio de "la crisis mundial del agua que viene (http://goo.gl/JvDXK0)".


Arguyen que la Tierra puede ser un planeta azul visto desde el espacio, pero que sólo 2.5 por ciento de su agua es fresca (¡supersic!) y es dilapidada, contaminada y envenenada (sic) con su distribución horriblemente (sic) injusta.


Setenta por ciento de la superficie de la Tierra es agua, cuya mayor parte es salada: 97.5 por ciento, en mares y océanos. El restante 2.5 por ciento es agua dulce/fresca, pero su 69.7 por ciento está congelada (polos y glaciares), 30 por ciento es subterránea y sólo 0.3 por ciento se encuentra en ríos y lagos (http://goo.gl/ExZboc). La exigua agua fresca/dulce es la que ha permitido la vida en la biósfera.


Los seis reporteros aducen que la población mundial casi se ha triplicado desde 1950, mientras el consumo del agua se ha incrementado seis veces, lo cual ha empeorado, ya que el género humano cambia el clima del planeta con emisiones de gas invernadero, que sólo exacerba las injusticias.


La escasez del recurso versa sobre las personas que sufren de sed (¡supersic!): casi mil millones son forzadas (sic) a beber agua contaminada, mientras otras 2 mil 300 millones padecen su carencia.


Sin caer en un insano neomalthusianismo acuífero, a lo que subtienden los autores, se recuerda que la población mundial es hoy de más de 7 mil 256 millones.


Preguntan: ¿Cómo administraremos alimentar más personas con menos agua?


A mi juicio, se trata de una pésima asignación de recursos, trágico en el caso del agua en su totalidad –aunque su mayor proporción sea salada–, lo cual es un reflejo más de la desigualdad global del neoliberalismo en lo que incumbe a los recursos finitos, cuyo epítome lo constituye la lacerante disparidad mundial en todos sus rubros.


Una solución samaritana global consistiría en desalinizar el agua en forma gradual y racional, sin caer en las enfermizas cuan oligopólicas leyes del mercado con naipes marcados.


Colocan una gráfica del World Resource Institute (http://goo.gl/e5cK7B que exhibe la escasez del líquido y basa su índice del riesgo del agua en 12 indicadores ponderados, como asequibilidad, extracción y consumo, pero también en componentes hidrológicos, como la cantidad total de agua fresca accesible, tamaño de captación, tasas de escurrimiento y tasas de renovación de aguas de superficie, de lo que surge un axioma: si más agua es extraída de lo que es asequible o en forma más rápida a su sustitución, para necesidades humanas, se vuelve un recurso escaso en el que compiten las personas, la agricultura y la industria.


Aportan otra gráfica sobre el agua usada en alimentos y bebidas: desde una copa de vino (109 litros) hasta un kilogramo de res (15 mil 500 litros; http://goo.gl/gYQDr5).


Citan al filósofo y matemático presocrático Tales de Mileto –uno de los Siete Sabios de Grecia– que ya en el siglo VI a. C. consideró al agua como el principio primario de todas las cosas, lo cual fue alabado por Aristóteles.


Para el genial Tales de Mileto el agua es el arché: el origen, la fuente de la vida misma.


Los seis de marras consideran que el agua se ha vuelto el negocio de las trasnacionales globales y es dilapidada en una escala gigantesca (sic) para obtener ganancias y preguntan si el agua es una propiedad pública y un derecho humano (definido como tal por la ONU en 2010), o bien es ultimadamente una materia prima, un bien de consumo y una inversión financiera.


A mi juicio, tal bizantina discusión metafísica y/o financierista, entre los proponentes del bien común biosférico y los misántropos neoliberales, puede matar de sed a casi la mitad de los humanos by the time being.


Informan que en el Foro Económico Mundial de Davos, la plutocracia neoliberal global seleccionó a la crisis de agua como el mayor de los 28 riesgos globales.


Comentan que "en ningún lugar donde más privatizaciones y alianzas estratégicas (joint venture) con los proveedores del sector privado están siendo revertidas como en Europa, incluyendo Alemania".


En Stuttgart, sexta ciudad alemana, una iniciativa de los ciudadanos en 2013 obligó a la alcaldía a recomprar (¡supersic!) las acciones de un proveedor privado de agua" y en 2014, la autoridad estatal detectó que los precios del recurso eran demasiado altos y ordenó su reducción en 30 por ciento (¡supersic!).


En Berlín, donde las operaciones de agua fueron parcialmente privatizadas en 1999, los precios se elevaron 28 por ciento después del periodo estipulado de tres años de gracia, mientras las inversiones para preservar la infraestructura fueron reducidas en más de la cuarta parte, lo que orilló a que los ciudadanos lanzaran la iniciativa de un referendo.


En forma inconcebible para una ciudad tan civilizada como Berlín, se había otorgado a dos empresas privatizadoras, RWE y Veolia, un retorno garantizado (¡supersic!) por 30 años.


El ultraje ciudadano orilló en 2012 a que la Oficina del Cartel (sic) Federal reglamentara que los precios del agua tenían que ser reducidos 18 por ciento.


Gracias a la presión ciudadana, la ciudad de Berlín recompró (sic) sus acciones a las empresas privatizadoras. Que conste que Alemania es la principal geoeconomía de la Unión Europea.


Perogrullada global: los ciudadanos conscientes son quienes mejor defienden su derecho a la vida.


En paralelo, más de 1.5 millones de ciudadanos firmaron una petición para el libre acceso al agua que obligó a la Comisión Europea en 2012 a remover la directiva de incluir al agua en sus concesiones, que hubiera abierto la puerta a los proveedores privados de agua en varios lugares de Europa.


Sentencian que la oposición popular a las privatizaciones es probablemente la más vehemente y emotiva en el caso del agua y afirman que la percepción general es que el más elemental de todos los bienes no puede ser dejado a las fuerzas del mercado, que solamente están encaminadas a obtener ganancias. Les faltó agregar que tales privatizaciones barbáricas son concretadas sin tomar en cuenta el daño que ejercen en la mayoría de las poblaciones carentes de recursos pecuniarios para saciar la sed.


Una crítica feroz contra la privatización barbárica del agua –que en el México neoliberal itamita lo epitomiza la fétida cuan corrupta "ley Korenfeld (http://goo.gl/fhuPLL)"– radica en que las empresas privadas de agua seguido capturan en forma gratuita (¡supersic!) acueductos, estaciones de bombeo, represas que usan con poco costo para luego dictar (sic) los precios cuando la expectativa, de que a cambio desarrollen infraestructura, ha sido raramente cumplida.


La privatización financierista del agua forma parte del teatro del absurdo: manicomio paroxístico de incongruencias e ¬incoherencias.


Privatizar el agua es privatizar la vida: suprema neoesclavitud del neoliberalismo.


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