Los medios estadounidenses subrayan hoy lo que el presidente, Barak Obama, se ha visto obligado a reconocer: que un fallo en correa de tranmisión de los datos en los servicios de espionaje e inteligencia permitió el atentado frustrado de Detroit la noche del viernes al sábado. El diario The New York Times asegura en su página web que las autoridades tenían información procedente de Yemen, antes del viernes pasado, de que líderes de Al Qaeda estaban hablando de "un nigeriano" que se preparaba para realizar un atentado. El Gobierno también tenía información sobre los lugares donde había estado Abdulmutallab y cuáles eran algunos de sus planes antes de que abordara el avión, agrega el rotativo.

Mientras tanto, la CNN ha confirmado que el padre del presunto terrorista informó a la CIA sobre las ideas extremistas de su hijo semanas antes del atentado. Hasta ahora, se sabía que había hablado por teléfono con la Embajada de EE UU en Lagos. Tuvo, al menos, una reunión con la CIA. Pero la información no salió de esa agencia encargada de combatir el terrorismo y, de haber ocurrido, no se le habría permitido abordar el avión. Estas revelaciones se producen apenas unas horas después de que Obama haya reconocido que "el sistema falló". Un día después de que Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, rectificara sus primeras declaraciones y admitiera fallos del sistema de vigilancia Barack se ha dirigido a la nación en un discurso desde Hawai, donde pasa unos días de descanso. En ella, Obama ha dicho que EE UU debe actuar rápido para arreglar los errores que hicieron que no se detectara a tiempo la amenaza terrorista.

Revisión de la lista de sospechosos

"Cuando nuestro gobierno tiene información sobre un conocido extremista (en referencia al nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab) y esa información no es compartida cuando debería de serlo, y eso deriva en que ese extremista se embarca en un avión con explosivos que podrían haber acabado con la vida de 300 personas, se puede decir que el sistema ha fallado y considero que esto es totalmente inaceptable", ha dicho el presidente Obama. Según ha explicado, las "deficiencias" en el sistema impidieron que las advertencias que realizó a las agencias de inteligencia el padre de Umar Farouk Abdulmutallab fueran procesadas correctamente y, por tanto, hicieran saltar las alarmas cuando el joven se subió al avión de Northwest Airlines.

Obama ha reconocido que el nombre de Umar Farouk Abdulmutallab fue introducido en la base de datos de sospechosos de terrorismo después de que su padre, un prominente banquero nigeriano, advirtiera a EE UU de la radicalización de su hijo, pero no se incorporó a la lista de personas que no pueden viajar al país. "Las agencias de información contaban con piezas de información que podían, y debían, haber conectado", ha lamentado. Para evitar errores similares en el futuro, el presidente ha anunciado una revisión de los fallos en la elaboración y manejo de la lista de sospechosos de terrorismo que tiene el Gobierno Federal, así como en el sistema de control que se aplica a los viajeros en los aeropuertos.

Los resultados preliminares de esta primera evaluación serán entregados a la Casa Blanca el próximo jueves, ha dicho Obama, que tiene previsto estar de vacaciones hasta el domingo 3 de enero. "Es esencial que diagnostiquemos los problemas con rapidez y les pongamos solución inmediatamente", ha explicado. Ha añadido que los resultados definitivos tardarán unos meses y se ha comprometido a trabajar con el Congreso en la toma de las medidas necesarias para mejorar el sistema de seguridad aérea y protección del país.

La veda de los ataques republicanos se ha abierto tras la primera intervención de Obama, en la que reconoció que los fallos que han permitido al terrorista colar el explosivo son "inaceptables". Tras la segunda invervención, el congresista republicano Dan Burton ha denunciadop públicamente en una televisión que los datos que tenía la CIA no siguiera los cauces reglamentarios, y ha pedido abiertamente la dimisión de Janet Napolitano.

"Ella es la responsable"

"La cadena de información no funcionó. La información que tenía la CIA no se trasladó a las instancias correspondientes. Y ella (Napolitano) es la responsable", ha dicho. Los republicanos han decidido aprovechar los fallos en el sistema de seguridad para atacar al Gobierno de Barack Obama, al que acusan de débil y de haber descuidado un asunto tan importante como la seguridad nacional, y haberse dedicado en exceso a su propia agenda política. Para ello, han comenzado a relacionar estos fallos con otros incidentes ocurridos recientemente, como la matanza en la base militar de Fort Hood, e incluso con la retirada de tropas en Irak o la decisión de trasladar a los presos de Guantánamo a cárceles de EE UU.

"No saben lo que hacen", ha afirmado el congresista republicano Peter Hoekstra, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, en una carta enviada durante estos días a los contribuyentes a su campaña. "Son los mismos pusilánimes que quieren traer a los terroristas de Guantánamo aquí a Michigan", añade el congresista, que busca presentarse a la reelección. "Es una esquizofrenia política", afirma por su parte el republicano de más alto nivel en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara. Obama, sostiene, "parece casi avergonzado cuando habla de terrorismo".
Publicado enInternacional

Bagdad, 19 de agosto. Al menos 95 personas murieron y 552 resultaron heridas este miércoles en Bagdad, en el día más sangriento en Irak en lo que va del año, durante una serie de ataques perpetrados en diversos puntos de esta capital, y que llevaron a las autoridades de seguridad a una inusual autocrítica semanas después de que las tropas de Estados Unidos se retiraron de las ciudades de la nación invadida.

En el transcurso de una hora estallaron coches bomba, proyectiles de mortero y otros artefactos en varias zonas de Bagdad. El objetivo de los ataques coordinados –un mínimo de diez–, fueron edificios gubernamentales y residenciales, en lo que fue condenado por la comunidad internacional.

“Esta operación muestra negligencia y es considerada una falla de seguridad por la cual las fuerzas iraquíes deben asumir gran parte de la responsabilidad”, declaró el general Qassim Moussawi, vocero de seguridad de Bagdad, al canal estatal Iraqiya.

El gobierno de Bagdad decidió este mes que la mayor parte de los muros de seguridad establecidos en la ciudad fueran levantados en 40 días, como señal de confianza en sus fuerzas de cara a las elecciones generales previstas para enero.

En el atentado más violento de la jornada, un camión bomba estalló frente al estacionamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores, en un extremo de la llamada Zona Verde, el área más protegida de esta capital por albergar edificios gubernamentales y embajadas.

Guardias y periodistas entre las víctimas

En este ataque murieron al menos 50 personas y más de 130 resultaron heridas. “Las ventanas del Ministerio de Relaciones Exteriores se rompieron. Pude ver a funcionarios, periodistas y guardias de seguridad entre los muertos”, dijo una empleada del ministerio que dijo llamarse Asia.

La explosión tuvo lugar tan cerca del Parlamento que alcanzó a romper algunas ventanas, según mostraron imágenes de televisión.

Un camión similar estalló frente al Ministerio de Finanzas. Otras cargas y proyectiles de mortero tuvieron como objetivo los ministerios de Comercio, Sanidad, Educación y Construcción, así como los barrios de Karrada, Salihiya, Adhamiya y Bayya.

Quienes estaban frente al Ministerio de Finanzas vieron un puente vehicular derribado tras la explosión; automóviles en llamas, escombros y heridos pidiendo ayuda. Ahí perdieron la vida otras 30 personas.

Al menos un mortero cayó cerca del recinto de la ONU en la Zona Verde, lo que asustó a los empleados del organismo en el día del sexto aniversario de la destrucción de su anterior sede en Bagdad, en un atentado en el que murió el enviado Sergio Vieira de Melho, entre otros.
En Bayaa, sur de Bagdad, una explosión provocó la muerte de dos personas.

Los ataques socavan la confianza en la capacidad del gobierno del primer ministro Nuri Maliki de garantizar la seguridad antes de las elecciones parlamentarias.

En un comunicado Maliki pidió una revisión de los planes de seguridad, pero añadió que los ataques tenían como objetivo “despertar dudas sobre nuestras fuerzas armadas, que han demostrado ser muy capaces de enfrentar a terroristas”.

Pero analistas y residentes no se mostraron de acuerdo.

“Los ataques de hoy muestran una gran deficiencia y la debilidad de las fuerzas de seguridad. Estuvieron bien organizados y fueron enormes”, dijo el analista Hameed Fadhel, de la Universidad de Bagdad.

Las calles de Bagdad, normalmente repletas, lucían vacías y las pocas personas que se animaban a salir criticaban a las fuerzas de seguridad.

Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad de los atentados, pero las autoridades no descartaron que fueran obra de miembros del partido Baaz. Se informó que dos miembros de Al Qaeda fueron arrestados cuando se interceptó otro coche bomba. La televisión iraquí mostró luego un camión cargado con tanques de agua repletos de explosivos que habían sido desarmados.

No estaba claro si era el mismo vehículo detenido.

Los objetivos de los atentados perpetrados en los dos últimos meses tanto en la capital como en el norte de Irak han sido sobre todo lugares de reunión de pobladores chiítas, como las mezquitas. En el norte del país la insurgencia y Al Qaeda han querido sacar provecho de las disputas entre los kurdos y los árabes.

El 30 de junio, el ejército estadunidense se retiró de las ciudades iraquíes dejando las tareas de seguridad en manos del gobierno que impuso tras su invasión a este país, en marzo de 2003, con el argumento de que el gobierno de Hussein poseía armas de destrucción masiva, que jamás se encontraron.

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, la Unión Europea, la OTAN y el gobierno de Estados Unidos condenaron por separado los ataques, mientras un vocero del Pentágono dijo que los planes de retirada de sus tropas en los próximos dos años no variarán pese a la ola de atentados.
 

Publicado enInternacional
Jueves, 27 Noviembre 2008 06:37

Terror en Bombay

Alrededor de 80 personas murieron y unas 200 resultaron heridas en una serie de tiroteos y explosiones en Bombay, la capital financiera de India, a última hora de ayer. El terror golpeó la ciudad cuando una serie de explosiones coordinadas y disparos indiscriminados sacudieron ocho áreas, incluyendo la atestada terminal de ferrocarril Chhatrapati Shivaji Terminus (CST), varios hoteles de cinco estrellas, el Oberoi, el Trident y el Taj Mahal y el restaurante del Café Leopold, muy popular entre los extranjeros, y un cine. Dos terroristas desconocidos, como los calificó la policía, murieron por los disparos de los agentes de seguridad en una playa. Al cierre de esta edición, varios hombres armados mantenían como rehenes a algunos huéspedes de varios hoteles de lujo.

 

Los testigos afirmaron que los hombres armados inicialmente preguntaron por ciudadanos británicos y estadounidenses. Se cree que unos diez estadounidenses y británicos estaban atrapados en el hotel. El hotel Oberoi, de 36 pisos, fue evacuado y los canales de televisión emitieron escenas de los huéspedes cargando sus equipajes. Las autoridades dijeron que, por lo menos, dos hombres armados estaban dentro del hotel Oberoi donde se escuchaban disparos de balas entre los terroristas y la policía.

No quedaba claro quiénes eran los terroristas. Los canales de televisión informaron que por lo menos 40 policías con chalecos antibalas habían entrado al Oberoi. “Se supone que son ataques terroristas. En un gran número de lugares, los terroristas dispararon, también lanzaron algunas granadas”, dijo el jefe de policía A. N. Roy.

Un grupo autodenominado Mujahidines del Decán se atribuyó los ataques de ayer en Bombay. El grupo envió mensajes de correo electrónico a varios medios asumiendo la autoría de los ataques contra varios blancos, incluidos hoteles y una estación de tren. Aunque el modus operandi del grupo era similar al utilizado por la red terrorista islámica Al Qaida, hasta ayer no se habían establecido vínculos entre la red y la organización india.

El eurodiputado español Ignasi Guardans dijo que un funcionario del Parlamento Europeo estaba herido en el hospital. Guardans se encontraba, junto con otros compañeros de una delegación del Europarlamento, refugiado en un restaurante. “Esto está ocurriendo en este momento, y lo que es peor es que parece que los terroristas están circulando por Bombay disparando al aire y tirando granadas desde los coches”, añadió el eurodiputado.

“El tiroteo es el propio hotel en el que había salido unos minutos antes”, dijo. “La situación no está nada clara.”

Los tiroteos también sorprendieron a la presidenta regional de Madrid, Esperanza Aguirre, y su delegación cuando se estaban registrando en el hotel Oberoi de Bombay. Fueron evacuados y se encuentran bien. Contactado telefónicamente, un empresario español que formaba parte de la delegación madrileña explicó que estaba dentro de un hotel junto a otras personas. “Hemos roto las ventanas para salir. No sabemos qué hacer, hay mucho humo. No contesta nadie en recepción ni en ningún teléfono”, afirmó. Según el canal indio NDTV, las entradas de los hoteles Oberoi y Trident se prendieron fuego, mientras que en el hotel Taj Mahal los terroristas se atrincheraron. Los tres establecimientos son visitados por muchos turistas occidentales.

Ayer continuaban los tiroteos con los terroristas. Policías armados cerraron las calles y controlaban todos los cruces.

Publicado enInternacional
Página 3 de 3