Un nuevo comienzo rebosante de dignidad y autonomía

“No queremos tus donaciones. No queremos tus víveres disfrazados de intenciones de exploración”, dice el comunicado de comuneros y autoridades de rondas campesinas de las provincias de Huancabamba y Ayabaca, en la región Piura, norte del Perú.

De ese modo, el 21de abril las comunidades afectadas por la empresa minera Río Blanco Cooper S.A., rechazaron la maniobra de la minera que desde hace años pretende ingresar en esa zona y que ahora se aprovecha de las necesidades para dividir a la población.

El comunicado destaca que la empresa “disfraza sus verdaderas intenciones a través de donaciones”, ya que “desde que llegó a nuestra provincia sólo ha traído muerte y ahora viene tendiendo actos de persecución y juicios iniciados contra nuestros dirigentes”. Les dicen que las medicinas que dona “no servirán cuando contamines nuestro medio ambiente y nuestras aguas” y que la ropa que quieren donar “no servirá cuando destruyas nuestros bosques de neblina”.

Además responsabiliza a la minera Rio Blanco “de las acciones que tome cada base o central de rondas contra sus promotores en la zona quienes deben estar en su casa y no dividiendo a nuestra población”.

Raphael Hoetmer, que ha acompañado las resistencias y marchas de los comuneros de Ayabaca, reflexiona por teléfono sobre la importancia del páramo y de los bosques de neblinas para el abastecimiento de agua de Piura y Cajamarca. “Es una zona de fuerte organización campesina, con rondas autónomas y autogestión de la vida. Rechazan la minería porque, aunque se saben pobres, quieren conservar un modo de vida que les ofrece bienestar y libertad, que empeoraría con la minería”.

Otra muestra de dignidad la ofrecen las comunidades de Morona Santiago (Ecuador), que son denunciadas por la minera Explorcobres, por haber atacado el campamento La Esperanza el 28 de marzo. Siempre según la empresa, los comuneros (a los que tilda de “delincuentes”), tomaron el campamentos , “quemaron varias instalaciones, equipos y un vehículo” (comunicado en https://bit.ly/2Vxgt2w).

También en Ecuador, la comunidad San Pedro Yumate, que resiste a la minera Río Blanco en el macizo de Cajas, a una hora de Cuenca, instaló el lunes la tercera pluma (barrera) frente a la vía Cuenca-Molleturo- Naranjal, en una minga para impedir el paso a carros y personas no autorizadas por la asamblea comunitaria, nos escribe Paul desde su momentáneo confinamiento entre los shuar, en la Amazonía.

Mientras las mineras destruyen vidas, contaminan aguas y montes poniendo en riesgo la continuidad de las comunidades, los campesinos e indígenas no golpearon ni atacaron a ninguna persona, sólo las instalaciones de las empresas multinacionales.

Seguimos en la región andina. El compañero y antropólogo Rodrigo Montoya nos envía un texto maravilloso, titulado “Aquí termina Lima”. Relata que miles de pobladores de Lima, que migraron años atrás desde diferentes provincias andinas, emprendieron una marcha de retorno a sus pueblos. “No se trataba de manifestante camino a una plaza pública para protestar” Tenían en común su deseo de irse de la mega ciudad.

“La mayoría de caminantes era joven y tenía rostro andino”, escribe Rodrigo, que a sus casi 70 años fue alumno de la escuelita zapatista. Traigo este recuerdo porque es un compañero que ha hecho de su compromiso una forma vida. Aunque no sabe si desean irse de la capital para siempre, constata que se trata de un hecho “tal vez, demasiado importante”.

Se van de Lima porque no tienen trabajo, pasan hambre, y porque el individualismo de la gran ciudad golpea sus corazones. “A los viajeros de regreso les queda la reciprocidad del ayni -un día de trabajo por un día de trabajo, una carga de leña por una carga de leña- y la minga -un día de trabajo por una comida, con música, bebida y baile- entre familiares de un mismo ayllu o comunidad, como el último recurso en las tierras altas, allí donde los retornantes sin virus esperan llegar y ser bien recibidos”.

Tal vez estamos ante el comienzo de un ciclo inverso, la migración de la ciudad al campo, como nos proponen estos días los rebeldes de Rojava, “volver a la tierra” para “repoblar aldeas rurales”, como reza el comunicado del Comité de Solidaridad con Kurdistán de Ciudad de México. Siento que lo que están haciendo unos cuantos andinos, es todo un programa para enfrentar el colapso del sistema.

Desde la región andina vamos hasta Montevideo (Uruguay). Allí se produjo lo que un jerarca del gobierno municipal definió como “la ocupación urbana más grande de los últimos cincuenta años”. Se trata de unas mil familias que ocupan un enorme predio de una empresa de servicios portuarios, abandonado desde hacia 50 años, cuyos dueños tienen una elevada deuda con el Estado..

La ocupación comenzó en enero con apenas 28 familias, en Santa Catalina, la periferia pobre del oeste de Montevideo. La necesidad provocó un estallido de familias que decidieron correr el riesgo de tomar un terreno privado, para superar el hacinamiento en el que viven. El jueves 16 de abril el Ministerio del Interior  desplegó un fuerte operativo con decenas de policías, helicópteros y drones, deteniendo a cinco vecinos. Dos de ellas fueron procesadas con prisión domiciliaria.

El lunes 20, desafiando la cuarentena, entre 50 y cien ocupantes se manifestaron frente a la casa de gobierno. Resistieron el desalojo, tomaron la iniciativa y desafiaron la cuarentena. Se trata de trabajadores empobrecidos, desocupados, empleadas domésticas, changarines, pescadores y hasta algunos policías, que no pueden siquiera pagar un modesto alquiler en una zona que fue cuna del movimiento obrero.

El abogado Pablo Ghirardo, que representa sindicatos y trabajó durante varios meses con los ocupantes del barrio que bautizaron “Nuevo Comienzo”, asegura que lo hicieron “por el hacinamiento, ya que viven hasta siete personas en un mono-ambiente que se llueve, además de la fuerte especulación inmobiliaria que hace impagables los alquileres”. En la concentraciónportaban pancartas donde se leía: “Tierra para quienes la habitan” y “No nos condenen por ser pobres” (https://bit.ly/2S0LFVK).

En el barrio funciona un merendero con donaciones de varios sindicatos y de vecinos solidarios. Trazaron las futuras calles y dejaron lugares libres para espacios colectivos y el salón comunal. Están tan bien organizados que la policía no pudo desalojados. La estaca que un día de enero colocó una vecina para marcar su espacio en un terreno baldío, se multiplicó hasta convertirse en barrio.

Jorge Zabalza califica la masiva ocupación como “una explosión social como la que iniciaron aquellos estudiantes que saltaron los controles en el metro de Santiago de Chile”. Cientos de miles son expulsados por el modelo extractivo a los márgenes de la ciudad. Para Zabalza, “la iniciativa individual que se volvió alud colectivo permite adivinar la existencia de un imaginario que anticipa futuras rebeldías populares” (https://bit.ly/2KwB4Ou).

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Liderazgo social alternativo para enfrentar la pandemia, y más allá de ella

El Covid-19 nos colocó como sociedad global ante el espejo, y su reflejó es el capitalismo, destructor, atomizador de relaciones humanas, destructor de la naturaleza, aniquilador de vida y de la esperanza.

Esa es una realidad. Pero también nos colocó cara a cara entre procesos sociales y políticos, con su característica atomización y pretensión de hacer cada uno por cuenta propia, con la fragilidad de no proyectar el mediano ni el largo plazo, así como de no retomar las capacidades y debilidades de cada uno para entre todos y todas, sacando lo mejor de sus particularidades, extender ante el país una alternativa que propenda por el liderazgo común, de los millones que somos, para así, con la fuerza totalizante de sueños y disposiciones poder avanzar tras la construcción de la gran vivienda que aspiramos sea nuestro país. Una vivienda donde cada quien encuentre su lugar, así como posibilidad de realización, personal y colectiva.

Tenemos ante nosotros, por tanto, una posibilidad –a pesar de todo lo negativo que esconde la coyuntura, manipulada por el poder global y local–. Actuemos de acuerdo al reto.

Como ya es coincidencia social, la cuarentena decretada no puede implicar multiplicación de hambre y penurias para quienes están al margen del sistema; de ahí que necesitemos un plan humano, inmediato, para los de abajo. Pero tampoco puede significar, una vez superada la coyuntura, continuidad de lo que ya traía el país, de una economía organizada a favor de unos pocos, y una participación de forma pero no decisoria; pero tampoco puede significar, producto de la crisis/recesión económica a la que se adentra el sistema mundo capitalista, ahondamiento de desempleo, pobreza y segregación social. La primera lección de la crisis es que necesitamos un país para los 50 millones que somos.

Es por ello que el país está de cara a toma, ya, sin más dilación, medidas como:

Medidas inmediatas

- Entrega de alimentos y otras ayudas para cada familia. Para ello, disponer las sedes de las Juntas de Acción Comunal, así como iglesias, centros educativos, para concentrar alimentos, y logística en general, que demanda la atención de la crisis, para distribuirlos en cada uno de los barrios.

- Para facilitar la entrega de estos recursos. Constitución de grupos juveniles para la selección de todo lo recibido y su entrega, casa a casa. Recordar que quienes están en edad juvenil son las personas menos propensas a un golpe duro por parte del Covid-19

- Realización urgente de censo, barrio a barrio y con duración no mayor a un día, de personas en necesidad de apoyo alimentario, reconexión de servicios públicos, atención médica –terapias y otros tratamientos–, y entrega de la información a las alcaldía locales –para el caso de Bogotá– y a los despachos de los alcaldes en cada una de las otras ciudades. Se supondría que el Dane, o departamentos sociales y comunitarios de cada alcaldía debiera contar con esta información, pero todo indica que no es así, o que no tienen una información totalmente actualizada, producto de que los programas sociales diseñados por años están enfocados no para todos los sectores excluidos sino para algunos de estos.

- Atención directa a personas con alguna discapacidad, así como acompañamiento psicosocial y de todo tipo para personas que lo requieran.

- Protección a mujeres y niños/as sometidos a violencia intrafamiliar.

- Acompañamiento a estudiantes que no cuenten con computador y/o red de internet en sus casas.

- Entrega de salario mínimo generalizado, hasta que dure la crisis, para desempleados e informales.

- En tanto las guarderías también fueron cerradas, despliegue de asistencia social para acompañar madres cabeza de familia, realización de terapias de estímulo a niños y niñas con capacidades especiales, implementación de recreación dirigida en los barrios populares, así como garantía de entrega de apoyos alimentarios para cada uno de estos infantes.

- Diseñar programas urgentes en procura de una conexión con los productores directos en el campo, algunos de ellos organizados en redes de producción y distribución –como lo evidencia la realización de ferias campesinas periódicas en distintas partes del país, algunas de ellas con asiento en plazas principales de ciudades–, rompiendo así la intermediación comercial, estabilizando de esta manera precios y brindando a los campesinos, por esta vía, ingresos seguros.

En pocos meses

La crisis humanitaria pasará, no así la económica, y en ese momento, para que el país vaya avanzando hacia una política cada vez más humana y digna, debemos implementar un conjunto de medidas de manera autónoma, sin esperar para ello la reacción del Estado y de los grupos que lo detentan; política lideradas por los movimientos sociales, dándole vitalidad a:

Soberanía alimentaria. Coordinación de redes de producción y de mercadeo agrario. Así debemos proceder. La coyuntura ha demostrado que el acceso a un abastecimiento suficiente y eficiente a todos los niveles es una de las primeras preocupaciones de las familias. El miedo al desabastecimiento, la especulación con los precios de los alimentos más esenciales para la mesa cotidiana, es un factor de desequilibrio y control social.

Construcción de tiendas comunitarias en todos los barrios populares, a través de las cuales se mercadee lo producido por las redes agrarias, garantizando calidad y control de precios.

Edificar la sociedad a la altura de nuestros sueños, sin depender del Estado. Redes comunitarias en salud, educación, comunicación, deporte, recreación, y demás particulares que facilitan que la vida sea más amena y satisfactoria. Más participación con capacidad decisoria, menos delegación.

Participación. Ampliación de los mecanismos de participación directa de las comunidades, con capacidad decisoria: implementación de asambleas comunitarias, como mínimo mensuales, donde se aborde y decida sobre la vida comunitaria en todos los niveles, donde se decida sobre la administración de lo público, y donde la democracia directa gane concreciones medibles.

Implementación de programas de agricultura urbana, realmente comunitaria, no individual. Para ello, disposición de espacios comunales –lotes– en los barrios. Estos lotes pueden ubicarse tras un censo de todos aquellos espacios que pertenecen a las alcaldías y que están sin uso o en comodatos.

Puesta en marcha de programas ambientales de las más diversas características e impactos: recuperación de cuencas y microcuencas, reforestación, reciclaje en la fuente, control de vehículos y emisión de gases, modernización de procesos productivos en todas las fábricas que por algún motivo generen altos niveles contaminantes, etcétera.

Instalación de industrias para la fabricación de ropa y útiles de aseo de todo uso, abriendo así políticas de empleo comunitario, al tiempo que programas de vida sana y vida digna.

Para ir cerrando las causas del eterno conflicto armado colombiano, amplia movilización por la demanda de restitución de la tierra a todos los usurpados y desplazados, concretando con ello lo definido en el Acuerdo de Paz firmado en reciente fecha. A su par, izar la bandera de reforma agraria integral, con lo cual se daría un paso fundamental para concretar el programa de soberanía alimentaria, así como los complementarios a la misma.

La crisis abre una oportunidad para los de abajo. Otra democracia, directa, radical, plebiscitaria, es posible. Actuemos en consecuencia.

 

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Publicado enColombia
Católicas por el Derecho a Decidir plantea que las mujeres hagan parte de la iglesia desde la libertad. En la imagen, el confesionario que llevan a los barrios. CDD

En medio del debate en el país, varias organizaciones promueven la campaña Causa Justa que pide la despenalización total del aborto para evitar que más mujeres sean judicializadas

Les han dicho falsas católicas, las amenazan con la excomunión, las atacan en redes sociales. Nada de esto amilana a un grupo de mujeres, las Católicas por el Derecho a Decidir (Cdd), que por estos días alza la voz en Colombia cuando el aborto vuelve a ser centro de debate. En el país andino la interrupción voluntaria del embarazo es un derecho en tres circunstancias, pero en los próximos días la Corte Constitucional responderá una demanda de una abogada antiaborto que busca que este vuelva a ser ilegal en todos los casos y regresar a 2006.

En la otra vereda, con el pañuelo verde, las católicas de este movimiento dicen que, por el contrario, este es momento de redoblar la apuesta y sacar definitivamente el delito de aborto del código penal, que hoy da penas de 1 a 3 años de cárcel a las mujeres, excepto para tres casos: violación, malformaciones del feto incompatibles con la vida fuera del útero y riesgo para la salud física o mental de la mujer gestante. “Nos reunimos alrededor de una causa justa y es que se deje de criminalizar a las mujeres por el aborto. Esta es la oportunidad de avanzar en la autonomía reproductiva de las mujeres”, dice con vehemencia Sandra Mazo, politóloga, lingüista y una “orgullosa católica”, incluso más desde que empezó a estudiar sobre teología feminista.

Sí. Ella sabe que feminismo y teología son dos palabras que suenan extrañas en la misma frase, como les dijeron desde que comenzaron en los 90 a organizarse para exigir igualdad a la jerarquía de la Iglesia católica. En la sede del movimiento, en un barrio céntrico de Bogotá, cuentan que llevan años estudiando los códigos canónicos e interpretando la Biblia y los libros de la Iglesia con mirada de mujer, que no hay tal contradicción porque “fundamentalmente defendemos los derechos por la igualdad de las mujeres en lo económico en lo político y en lo social”. Su eje inicial eran los derechos sexuales y reproductivos y la necesidad —dicen— de "desculpabilizar" a las mujeres, pero en el camino entendieron que el aborto era un tema central. “Se está cometiendo una injusticia con las mujeres. No es justo que la Iglesia católica liderada por hombres misóginos que nos excluyen de las decisiones, unos célibes con unas posturas tan patriarcales, sean los que decidan por el cuerpo de las mujeres. Eso es inaudito”, dice Mazo.

Una red latinoamericana

El movimiento inició en Uruguay y se extendió por varios países de América Latina. Su fuente es la teología de la liberación y la justicia social, porque veían que “las mujeres que tienen recursos económicos abortaban así fuera ilegal y no se morían. Las mujeres pobres soportaban toda la carga de la penalización del aborto y el riesgo en los abortos clandestinos”. En Colombia, este grupo tomó fuerza en 2006 en los meses previos a que el tribunal constitucional aprobara el aborto en las tres causales. Ellas fueron a debate con los jerarcas de la Iglesia católica que por esa época eran buscados como fuentes en los medios de comunicación. Se unieron a otras organizaciones feministas y abogaron por la legalización del aborto que fue celebrada como una conquista.

Colombia, a pesar de su arraigada tradición católica, es un Estado laico y ninguna religión está por encima de otra ante la Constitución. La actual discusión ha vuelto a polarizar a la sociedad, pero hay cambios inevitables. Aura Cuasapud, abogada del movimiento, afirma que ahora no discuten tanto con los sacerdotes, sino con evangélicos y otros laicos antiaborto que se han vinculado a partidos políticos con asiento en el Congreso. Desde ahí, por ejemplo, líderes políticos como el expresidente y senador Álvaro Uribe ya promueven un referendo, por si la Corte Constitucional decide despenalizar. “Debemos prepararnos para un referendo contra la laxitud en el aborto, ¿en qué queda el respeto a la vida?”, escribió. Mientras, fieles de su partido hacen plantones contra el alto tribunal.

Las católicas, que son incómodas para esos grupos religiosos, por ser voces disidentes, defienden las decisiones del Constitucional que en los últimos años ha proferido al menos 17 sentencias a favor del aborto. “Yo sí quiero dar un parte de tranquilidad a los grupos religiosos. Si hay algo bello en la sentencia de la Corte y en nuestra causa es que el aborto no es obligatorio. Si una mujer de estos grupos está en una de las causales tiene derecho a decir no voy a abortar así esté en riesgo su vida, pero ellos no puede obligar a todas las mujeres de Colombia a que sacrifiquen su vida, su salud y decisiones. Con mucho cariño les digo que si ellos creen que su convicción religiosa les impide abortar no tienen que hacerlo”, dice Mazo.

Los grupos antiaborto se autodenominan provida y basan su discusión en el momento de la concepción y en que es más importante la vida del feto que la de la mujer. El grupo de católicas afirma que esa discusión no es central y “más que ponernos en el tema la vida o no la vida”, el eje del debate está en la salud pública y en la desigualdad social. Pero sobre todo y, en términos religiosos, en “la libertad de consciencia que es la que reconoce que todo hombre y mujer tiene agencia moral, es decir, capacidad para decidir”, explica la abogada.

Otra diferencia del debate actual con el del pasado es la aparición de las redes sociales como amplificadoras de la desinformación. Varios políticos han dicho que las “mujeres abortan como método anticonceptivo”. Mazo afirma que son falacias. “El aborto plantea un dilema, pero es siempre la última opción que toma la mujer. Cuando hay un embarazo no deseado la primera decisión no es decir ‘ah, salió positivo, ¡listo, aborto!’. No, nunca vas a encontrar una mujer que diga ‘ay me voy a embarazar para abortar’. Tampoco le va a decir a una amiga, ‘vamos el domingo a abortar’, qué chévere. No es así”.

Parte de su trabajo es en los barrios populares del país a los que llegan con un confesionario. Dentro de la estructura, sin embargo, las mujeres no encuentran a un sacerdote al cual confesar sus dudas esperando una respuesta. En su lugar hay un espejo. Son ellas quienes “con Dios en su conciencia entran a dialogar y a decidir”. El mensaje es que no es un cura, ni alguien externo quien debe decidir por el cuerpo de la mujer, que es “ella la que tiene que querer y estar segura de lo que significa ser mamá. Nosotras no somos un recipiente vacío para la maternidad”, concluye Mazo, directora de Católicas, que en compañía de la Mesa por la Vida y la Salud de las mujeres pide la despenalización total a través de la campaña Causa Justa.

 

Bogotá 22 FEB 2020 - 19:01 COT

Publicado enColombia
Rojava . “Si no fuera por las mujeres, esta revolución no existiría”

Entrevistamos a Arîn Hêlîn, internacionalista de Castilla que forma parte del movimiento de mujeres del Norte y Este de Siria: “La lucha de las mujeres en Rojava me ha hecho sentir más amor hacia mi propio género y hacia el resto de compañeras, y entender que el patriarcado trata de dividir a las mujeres porque así somos más vulnerables y no podemos defendernos”.

 

Conversamos con Arîn Hêlîn, internacionalista procedente de Castilla, miembro de la academia de Jineolojî de Rojava en el Norte y Este de Siria y participante de la campaña Women Defend Rojava impulsada por Kongra Star, la organización paraguas del movimiento de mujeres en el territorio. Esta campaña trata de impulsar y organizar el papel de las mujeres en la defensa de la Revolución de Rojava alrededor del mundo, con una perspectiva muy clara: no sólo se busca que las mujeres se levanten para defender Rojava, sinó que se levanten contra el patriarcado.


  • • Haciendo un poco de retrospectiva, porque llevas aquí mucho tiempo, ¿qué es lo que te trajo a Rojava?
    Después de estar un tiempo en el Estado español trabajando en apoyo a la revolución de Rojava y a la causa del movimiento de liberación del Kurdistán, y de haber hecho varios viajes a Bakur (el Kurdistán del norte, bajo el Estado turco), decicí venir a Rojava con la intención de ver con mis propios ojos cómo se estaba desarrollando esta revolución, tratar de profundizar en el sentir, en la filosofía del movimiento de liberación y al mismo tiempo conocer a la sociedad y el desarrollo de la revolución desde un lado más práctico.
  • • Entonces ya estabas envuelta en el movimiento de liberación desde antes de venir a Rojava, ¿por qué?
    En 2015 yo estaba bastante agotada de las dinámicas contraproducentes sobre todo del movimiento anitautoritario o anarquista en el Estado español, y de repente se hizo famosa la revolución de Rojava por la guerra contra el Estado Islámico en la ciudad de Kobane. Empecé a investigar un poco más el movimiento de liberación kurdo y empecé a implicarme, a conocer a personas interesadas en el mismo tema y rápidamente me moví a Bakur a conocer a los refugiados de Kobane. Ver la ilusión, la esperanza, la motivación y la resistencia que tenían por recuperar Kobane frente a ISIS, a pesar de la guerra y la dureza de la sitación en la ciudad de Suruç, me dio mucha fuerza para continuar con los trabajos de solidaridad y apoyo al movimiento kurdo cuando volví al Estado español.
  • • ¿Qué has estado haciendo en Rojava?
    Estuve primero en la Comuna Internacionalista, trabajando con la sociedad. Cuando estalló la guerra en Afrîn tuve la suerte de poder estar allí participando en el centro de información para la resistencia, para dar visibilidad a la invasión turca en el cantón. Fue un trabjao muy duro porque fue una guerra muy cruenta y la resistencia fue histórica, pero como mi especialidad son los medios de comunicación, creo que hicimos una gran labor. Cuando se estabilizó la situación, ya que la guerra y la violencia en Afrîn nunca se han detenido, comencé a participar en la Academia de Jineolojî, lo que más tarde se convertiría en el instituto Andrea Wolf. Hicimos educaciones, investigaciones, estuvimos escribiendo un libro sobre el movimiento de las mujeres kurdas, su historia, su filosofía... Más tarde, cuando volvía a haber un cierto riesgo de que hubiera otra ocupación del territorio de Rojava, empecé a participar en el movimiento de mujeres de Kongra Star para levantar la campaña de Women Defend Rojava y así organizar la solidaridad de las mujeres con la revolución de Rojava.
  • • ¿Cómo funciona el movimiento de mujeres, tanto en su base ideológica como en la práctica?
    Lo primero es que creo que el área de la mujer ha sido lo que más se ha desarrollado en todos estos años en la revolucion de Rojava. El movimiento de mujeres e individualmente mujeres de todo tipo son la vanguardia de esta revolución. Esta revolución, si no fuera por las mujeres, no existiria. Y te hablo de casos particulares como del movimiento entero, como puede ser Kongra Star, o las casas de mujeres de Mala Jin, o la academia de Jineolojî. Y te hablo de mujeres de todas la etnias (he conocido mujeres árabes, siríacas, kurdas, yazidíes) que han dado grandísimos pasos para que realmente haya un desarrollo de las mujeres en esta región del mundo.

Respecto a cómo funciona, el movimento tiene una estructura general, donde trabajan hombres y mujeres juntos, y luego tiene una estructura paralela donde sólo participan mujeres. Esto es muy importante, porque una de las cuestiones teóricas dentro de la filosofía de Abdullah Öcalan es que las mujeres necesitan tener espacios propios para poder desarrollarse, para poder acompañarse, para poder empoderarse entre ellas. Esto no quiere decir dejar de lado todo el trabajo que tenga que ver con el resto de géneros, pero sí que hacen falta espacios propios donde las mujeres puedan desarrollar según sus perspectivas, según sus lineas, segun sus necesidades.

Entonces hay de todo: dentro de las comunas debería haber un comité de mujeres donde se reunen para debatir y discutir sus problemas y buscar soluciones conjuntas, existe Kongra Star como organización paraguas del movimiento de mujeres con los diferentes comités que la conforman (el de justicia, el de sociedad, el de economía), donde se promueven crear cooperativas para que las mujeres tengan independencia económica, o donde impulsan una serie de asambleas judiciales donde las mujeres tratan por ejemplo casos concretos de violencia de género... Son estructuras o asambleas donde las mujeres deciden sobre todos estos temas que atañen directamente a la mujer.

Tanto en el territorio de mayoría kurda como en el de mayoría árabe las mujeres, tanto en el área de las mujeres como en el área general, son las que impulsan los trabajos, las que llevan las iniciativas a cabo, las que ponen energía y entusiasmo y las que además están convencidas de que no van a tolerar un retroceso al sistema anterior. Todo lo que han ganado estos años es para ellas completamente un cambio de vida, ya que antes una mujer no podía divorciarse, no tenía la custodia de sus hijos, no tenia derecho a heredar o heredaba la mitad que sus hermanos varones, o no podían salir de su casa a trabajar... Las mujeres no están dispuestas a volver atrás, y esto es lo que hace tan poderoso el sistema de estructura mixta y no mixta que se ha creado en Rojava.

Desde Europa y todo Occidente, tenemos una mirada concreta, cargada de prejucios, sobre la mujer en Oriente Medio. ¿A ti te ha cambiado esa mirada?

Para cualquier europea estar aquí siempre es un relativo choque por cuestiones como el velo, la manera que tienen de expresarse, sus propias concepciones o culturas... Pero después de estar aquí un timepo largo esas cosas se normalizan y ya te da igual si una mujer lleva un velo o no porque lo que tienen dentro de la cabeza resulta que es muchísimo más importante. Yo he conocido mujeres que llevan velo y que tienen una ideología o una filosofía política muchísimo más radical que la mía, o una gran valentía para exponerse y para luchar, como mujeres que después de vivir bajo ISIS han sobrevivido y han decidido montar un movimiento de mujeres en Raqqa. A veces, desde nuestra cómoda postura occidental, ni tan solo les preguntamos a estas mujeres qué es lo que quieren, por qué se ponen un velo o no, qué les supone la religión en su vida... Cuando tratamos de buscar las respuestas sin preguntar a las personas implicadas directamente resulta un poco paradójico.

¿Qué te ha aportado a ti como mujer tu experiencia en Rojava?

Como mujer específicamente lo que más me ha aportado es una nueva visión o sentimiento de respeto y valoración al resto de mujeres. El hecho de trabajar en un movimiento no mixto, convivir 24h con el resto de compañeras, con toda la filosofía del movimiento de liberación de las mujeres kurdas, la filosofía de Abdullah Öcalan y de las mártires que han dado la vida por esta lucha, me ha aportado más amor a mi propio género, me ha hecho sentir más amor, respeto y dar mucho más valor al resto de compañeras, y entender que el patriarcado trata de dividir a las mujeres porque así somos más vulnerables y no podemos defendernos.

Muchos colectivos y militantes empezamos a ver desde la batalla de Kobane un referente en la lucha de las mujeres del Kurdistán. Hemos hablado de las mujeres como vanguardia o de las estructuras autónomas de mujeres, por ejemplo, pero ¿qué otras cosas nos puede aportar el movimiento de liberación de las mujeres al movimiento feminista en el Estado español?

Para mi hay dos cosas muy básicas en que el movimiento de mujeres son un gran ejemplo. La primera es la autoorganización. No es possible llevar una lucha a largo plazo, una lucha que realmente sea radical y que busque cambios reales en la sociedad si no nos autoorganizamos formalmente. Sin esta organización no podremos dar pasos tanto para la liberación de la mujer como para la liberación del resto de géneros oprimidos y de esta manera, a su vez, una liberación total para toda la sociedad.

¿Qué quieres decir con organizarnos «formalmente»?

Va muy combinado con lo segundo que quería decir. Cuando una persona tiene una organización para la que trabaja y al mismo tiempo con la que se compromete y asume una serie de responsabilidades, es possible dar pasos tanto tácticos como estratégicos a medio y largo plazo. Esto es una de las bases para buscar cambios que afecten a la vida de las personas. Uno de los grandes problemas que tenemos en Europa es la informalidad que viene dada por el individualismo, en que hoy estoy aquí con este colectivo, trabajo un tiempo aquí, pero luego por ciertas circunstancias individuales o por problemas que no se saben resolver, los colectivos se parten y se tiene que volver a empezar desde el principio. Se dan por este motivo problemas como los saltos generacionales o no conocer nuestra historia. No se pueden lograr avances o planes a largo plazo porque la mayoría de las personas no quieren tener compromisos a largo plazo: hoy estoy aquí y mañana me marcho a Cuba, o a México o a la Índia, porque mi individualidad me lo permite.

El nivel de compromiso que tienen aquí estas mujeres es el que hace que realmente una revolución, en mejor o peor medida, haya sido y continúe siendo posible ocho años después. Sin ese nivel de compromiso, sin ese nivel de organización, esto no sería posible. Es para mí una de las cosas que en la sociedad occidental tenemos que mirar: qué nivel de compromiso tenemos y a qué nivel de organización podemos llegar.

Otro tema que hablábamos era la unidad de las mujeres, cómo valorarnos más entre nosotras, por ejemplo. Nos encontramos que en nuestro territorio hay una infinidad de corrientes y matices que dividen la lucha en mil colectivos. ¿Cómo construyen aquí la unidad de las mujeres?

En mi opinión se construye la unidad a través del respeto. Un respeto mutuo por las individualidades, por los colectivos y por las diferencias. Claramente una mujer árabe casada de 50 años no es lo mismo que una mujer siríaca de 20, por ejemplo, pero coinciden en ciertas cosas: viven bajo un mismo estado, en un mismo territorio, tienen una serie de objetivos comunes de liberación de género y también de liberación de la tierra en contra de la opresión, pero aún así respetan sus diferencias. En base al respeto a las diferencias y al respeto por la autonomía, porque tanto la mujer siríaca como la árabe como la kurda tienen sus organizaciones, pero se juntan todas ellas por ejemplo en la asamblea de mujeres del Norte y Este de Siria. Y esa asamblea, recogiendo todas las diferencias, recogiendo todas las necesidades, recogiendo todos los proyectos que necesitan los diferentes colectivos que existen, logran desarrollar una política común donde se respeta la autonomía y las diferencias de cada una de ellas.

Creo que esto también tiene mucho que ver con dónde enfocamos los problemas. Cuando tu problema es que un invasor como Turquía va a venir y va a asesinarte, te va a violar o te va a raptar, ciertos otros problemas pueden pasar más desapercibidos, sean problemas de diferencias ideológicas, étnicas, culturales o religiosas. Hay una serie de problemas comunes y esos son vistos como problemas de todas. Y no estoy diciendo que necesitemos ese tipo de problemas para organizarnos colectivamente o coordinadamente dentro de un territorio como el Estado español. Estoy diciendo que cuando seamos capaces de evaluar cuáles son los problemas que todas sufrimos, así como entender y respetar cuáles son los problemas que sufren ciertos colectivos de mujeres o de otros géneros en concreto, en los territorios en los que convivimos, seremos capaces de lograr ciertos acuerdos y objectivos comunes para luchar contra esos problemas. Siempre respetando las diversidades que existen.

Me venía a la cabeza que las diferencias en Rojava son entre grupos étnicos o religiosos, pero en nuestro territorio, aunque también existan grupos de colectivos específicos como por ejemplo Gitanas Feministas, a menudo entre los colectivos autónomos de mujeres se trata más de diferencias ideológicas o de dónde ponemos el foco de la lucha que no porque los perfiles de mujeres sean muy diferentes. ¿Es por la diferencia cultural o por diferencias en la manera como planteamos nuestra militancia y organización?

Creo que hay una gran diferencia histórica. Nosotras no podemos compararnos con las mujeres de Oriente Medio a nivel histórico, a nivel cultural, a nivel religioso o a otros niveles. No tiene sentido tratar de transportar una cosa que existe directamente a otra parte del mundo porque no va a funcionar. Hay ciertas bases que pueden servirnos como modelos, reajustándolos a los lugares de donde provenimos, pero nunca puedes hacer un copia y pega.

Lo que sí que considero que deberíamos preguntarnos si todas esas diferencias lo son o no y de dónde vienen. Yo creo que lo que ocurre particularmente y profundamente en Europa con la mujer es la pérdida total de la historia. Ahora se está recuperando la historia de la mujer con muchos libros, investigaciones... pero necesitamos mirar la historia con un objetivo que vaya más allá de «estos fueron los hechos y hemos llegado hasta aquí», sinó que a partir de estos hechos veamos de qué manera nos ha influenciado para que ahora estemos en este punto. Ver de qué manera nos afecta a nuestra personalidad como mujeres europeas, porque con una revisión de la historia desde el punto de vista de la mujer y analizando mucho más profundamente cuál es la historia común que hemos vivido vamos a ser más capaces de dar pasos a objetivos y necesidades comunes.

Otro de los temas que generan mucha división y debate es el tema del sujeto. Aquí vemos una reivindicación clara del sujeto «mujeres», tanto en el movimiento de mujeres como en la campaña internacional Women Defend Rojava, por ejemplo. ¿Cómo lo podemos analizar desde la perspectiva feminista en el estado?

Esta es una de las grandes preguntas, y es a lo que me refería antes. No podemos traducirlo porque hay unas grandes diferencias, y con esto no quiero decir que en Oriente Medio no existan los transexuales, la homosexualidad, las personas no binarias... Sinó que tal y como conciben aquí los géneros, cuál es su cultura, su tradición y su historia, la reivindicación del sujeto mujer es una cuestion muy importante, igual que creo que lo es para todo el planeta. Porque hay una realidad y es que hay muchas personas en este planeta que se identifican con el sujeto «mujer», que están oprimidas, y que acumulan una serie de características comunes que hacen que tengan una lucha común. Y no es una cuestión de no visibilizar otras identidades de género, que son oprimidas por el mismo sistema que ha oprimido a la mujer, y han de ser respetadas. Lo importante al final es cómo respetando nuestras diferencias podemos generar alianzas para luchar contra un patriarcado que nos tiene a todas violentadas.

Delante de esa violencia, uno de los aspectos centrales de la liberación del Kurdistán, y uno de los más famosos, es la cuestión de la autodefensa. ¿Se entiende de la misma manera que en el Estado español, dónde cada vez más toma más fuerza este concepto?

En general todo el mundo occidental ve a las mujeres kurdas con el kalashnikov en la mano luchando contra el Daesh, y es cierto que la defensa física o militar es una parte muy importante, sobre todo en una región donde la guerra está siempre presente. Pero la autodefensa no se reduce a eso sinó que es un concepto holístico que supone defenderte de todas las amenazas, de todas las violencias que se practican contra nuestros cuerpos, contra nuestras mentes y contra nuestras vidas desde todas las áreas. La autoeducación, por ejemplo, es una de las más importantes áreas de la autodefensa, para poder tomar tus propias decisiones. O también proteger el medioambiente, porque tenemos que defender aquello que nos está permitiendo la vida.

La teoría de la rosa dice que la autodefensa es como una rosa: mantiene su belleza, da alegría al mundo, pero al mismo tiempo tiene espinas con las que defenderse para no ser cortada. Todos los seres vivos tienen mecanismos de autodefensa mientras que los seres humanos la hemos dejado en manos de grupos externos como puede ser la policía, el ejército, un marido, unos padres... Cuando nosotras no somos capces de autodefendernos a nivel individual y colectivo – que quiere decir proteger el lugar donde vivmos, protegernos a nosotras mismas físicamente, nuestra capacidad de pensamiento, de decisión, tener una capacidad económica para sostenernos tanto individual como colectivamente... – estamos perdiendo una de las facultades que son propias de cualquier ser que está vivo. Y esto es lo que resulta absurdo.

Respecto al papel de los hombres en la liberación de la mujer en Rojava, ¿cuál es y cómo se aplica en la práctica?

Las mujeres no necesitan a los hombres para liberarse, las mujeres se liberan a sí mismas, y lo importante es que las mujeres se liberen a sí mismas para poder también liberar a la sociedad. El papel que tienen que jugar los hombres – no en la liberación de las mujeres sinó en su propia liberacion y en la liberación de la sociedad –, es reconstruirse a sí mismos. Si ellos mismos no son capaces de entender que también están oprimidos por este sistema patriarcal, y rechazar los privilegios que este sistema patriarcal les da porque suponen violencias para otras personas, la liberación completa de la sociedad no es posible. Las mujeres y otros géneros podemos apoyar, pero si ellos mismos no quieren va a ser una lucha entre enemigos más que entre compañeros.

A nivel práctico resulta muy complejo, requiere todavía de mucho tiempo. Por ejemplo en Rojava siempre que se dan educaciones se da Jineolojî, dónde se habla de la historia de la mujer, del patriarcado... para que los hombres se hagan preguntas tanto sobre las mujeres como sobre sí mismos que a menudo ni siquiera se habían planteado antes.

Has mencionado varias veces Jineolojî, ¿podrías explicarnos qué es?

Es una propuesta que nace de Abdullah Öcalan y que es desarrollada por el movimiento de las muejres kurdas, pero se trata de una propuesta para todas las mujeres del mundo. Básicamente lo que plantea es una ciencia de la mujer y de la vida, es decir, revisar las ciencias y conocimientos que han sido desarrollados hasta ahora y mirarlos desde el punto de vista de la mujer. Por ejemplo, ver desde qué punto de vista se ha escrito la historia y reinterpretarla y reescribirla como mujeres. Y así con todas las áreas de la vida: la sociología, la etimologia, la epistemología, la economía... Es un proyecto muy amplio que las mujeres del movimiento de liberación del Kurdistán ponen sobre la mesa y es una invitación al resto de mujeres del mundo a que participen de redefinir esos conocimientos de manera que nos lleven a la libertad, a una sociedad que utilice los conocimientos en favor de la sociedad y no en favor del poder.

Para acabar, ¿alguna historia de alguna mujer o alguna experiencia que te haya marcado respecto a la lucha de las mujeres en Rojava?

Vamos a poner dos ejemplos. El primero es de una internacionalista: yo pasé un tiempo relativamente largo con Şehîd Hêlîn Qeraçox, Anna Campbell, y para mí a parte de ser una gran compañera y una gran amiga fue un gran ejemplo de vanguardia de mujer revolucionaria, que creo que es indispensable. La manera que tenía de acercarse a las personas, el interés por conocer, su mente completamente abierta a comprender y a replantearse todos los dogmas, conocimientos o teorías que ella tenía antes, con los que ella había venido en su mochila desde Europa... Sus ganas de combatir, su respeto por la diversidad, su felicidiad, el cuidado que hacía de las compañeras, prestándoles atención... Şehîd Hêlîn es el ejemplo de que no sólamente las mujeres kurdas pueden ser vanguardia sinó que cualquier mujer que este realmente decidida a luchar por la liberación de las mujeres y de toda la Humanidad, da igual si es en su tierra o en otra, es una vanguardia para el movimiento de mujeres en el mundo.

El otro caso es el de una mujer madre de dos hijos şehîd, sus dos hijos mayores. Uno es Agîrî, que cayó en Raqqa, y el otro Saxin; que cayó en Afrîn. Esta mujer está activa en la comuna de su barrio, ayudando a los refugiados que han venido de Serêkaniyê, va a todos los entierros que hay, a todas las manifestaciones... Ella es kurda, su marido es árabe, y puedes ver un poco la nación democrática y el impulso del movimiento de mujeres dentro de la casa. Y sobre todo puedes ver esa energía de la que hablan tanto el movimiento de liberación de las mujeres: tiene una energia muy especial, capaz de sobrellevarlo todo, de sentir empatía, de poner energía, de dar valor a todas las personas que tiene a su alrededor. Ella siempre cuenta que tiene una conexión especial con sus hijos que han caído mártires, y que cuando su primer hijo cayó, ella lo sintió. Sabía antes de que vinieran a darle la noticia que su hijo había caído mártir y que se encontraba en el lugar donde ponen los cuerpos. Decía: «eran las 10 de la mañana y de repente tuve mucho frío. A partir de unas horas vinieron a buscarme y me dijeron que exactamente a esa hora habían puesto a mi hijo en la cámara frigorífica.» Y de alguna manera cuando lo necesita sus hijos vienen a verla. Siempre dice: «vosotras quizás como europeas estas cosas no os las creáis, diréis que estamos un poco locas, pero esto es una realidad para mí.» Las mujeres kurdas, y árabes yo creo, tienen una conexión muy fuerte con sus hijos, con la naturaleza. Esta energía que puede parecer muy mística, muy inexplicable, es una realidad muy fuerte que hace tener una conexión muy diferente con todo el entorno en el que viven y con las personas que quieren. Es una de las cosas que yo nunca jamás voy a olvidar y que me hace pensar dónde ha quedado dentro de nuestra naturaleza como personas esa conexión con las personas a las que amamos, con la naturaleza que nos rodea, dónde ha quedado toda esa energía que ya no somos capaces de sentir de esa manera. Y para mí es una de las cosas más impresionantes y esta mujer es increíble, ¡tienes que conocerla!

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2020-02-13 09:00

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Viernes, 31 Enero 2020 06:45

Territorio y poder

Territorio y poder

Los movimientos antisistémicos y las relaciones sociales no capitalistas, cobran fuerza y se potencian cuando echan raíces en territorios recuperados y bajo control de sujetos colectivos. Una de las claves de esta potenciación de los movimientos consiste en que los territorios nos brindan la posibilidad de construir poderes propios, fuera del control de las instituciones estatales.

Si las mujeres zapatistas pueden decir que en el año pasado no hubo feminicidios en sus tierras, es porque se han hecho fuertes ("empoderadas", diría la academia), capaces de defenderse, activando las nuevas relaciones sociales que están construyendo. Algo similar puede decirse de otros pueblos en movimiento, en particular en América Latina.

De algún modo, podemos calibrar la fuerza de un movimiento por su grado de territorialización; ya que los otros modos de evaluar las potencias colectivas, como la cantidad de personas que se movilizan, siendo barómetro, no resulta suficiente para construir algo nuevo, diferente y duradero. El territorio puede ser la casa común donde nacen y crecen otros mundos.

Las asambleas territoriales que se han creado en Chile al calor de la rebelión popular que estalló el 18 de octubre, son la creación más importante del pueblo chileno, porque encarnan la autoorganización colectiva para resistir y crear nuevas relaciones, por fuera del mercado y el Estado. En noviembre pasado, en Santiago había 120 asambleas territoriales enlazadas en dos coordinadoras, según la zona de la ciudad, con fuerte arraigo entre los vecinos movilizados (https://bit.ly/2RwOzSu).

El 18 de enero en el encuentro de la Coordinadora de Asambleas Territoriales eran casi 200 (se registraron 164, siendo 24 asambleas de fuera de Santiago). Al encuentro asistieron más de mil delegados, que se organizaron en 20 grupos de trabajo para debatir sobre cuatro temas: la coyuntura constituyente, el pliego de demandas (salud, educación, seguridad social, vivienda, etcétera), derechos humanos y construcción de poder territorial.

El colectivo de educación popular Caracol fue el encargado de promover dinámicas para que circulara la palabra y no quedara monopolizada por los varones militantes. En su análisis, las asambleas territoriales son el aspecto organizativo "más relevante" de la revuelta en curso, que generó "un clima de ingobernabilidad nunca visto en la posdictadura", sólo comparable con las jornadas de protesta contra Pinochet entre 1983 y 1986 (https://bit.ly/37OfIGp).

Define a las asambleas como "poder popular local" en las ciudades, ya que resuelven sus problemas más urgentes "por mano propia y colectiva", sin perder el horizonte nacional. El colectivo Caracol nos recuerda que la asamblea y la educación popular son las formas organizativas legitimadas por el Chile de abajo, formas de democracia directa que están en la base de los movimientos estudiantil, feminista, medioambiental y en las protestas territoriales. Por eso actualizan las viejas consignas de "todo el poder a las asambleas" y “levantar dos, tres… mil asambleas territoriales”.

En la apertura del encuentro, realizado en la Escuela de Artes y Oficios de la Universidad de Santiago, se leyó un comunicado de la Coordinadora de Asambleas Territoriales (CAT) que rechaza la convocatoria desde arriba de la asamblea constituyente, mientras defiende un proceso para una nueva Constitución desde las asambleas, los cabildos y los movimientos populares (https://bit.ly/315VNAb).

Apuesta a fortalecer el sujeto popular con base en el trabajo solidario y colectivo en los barrios, la autoeducación y autoformación popular, y defiende "una democracia directa sin jerarquías". Llama a destituir a la clase política, al poder y a las militancias tradicionales, mientras defiende la idea de vivir en comunidad y tejer lazos de confianza en los territorios.

Este es el núcleo de la rebelión y la herencia político-cultural más importante para las próximas generaciones de rebeldes. Así como el levantamiento ecuatoriano parió un Parlamento Indígena y Popular donde se coordinan ya 200 movimientos, el estallido chileno se condensa y adquiere densidad política en la red de asambleas territoriales.

La experiencia nos enseña que la acción multitudinaria intensa, que suele denominarse "ciclo de protesta", se desgrana con el paso del tiempo. Para que las prácticas colectivas no se diluyan, para que "la dignidad se haga costumbre", como señala la Coordinadora, lo vivido por miles de personas debe cristalizarse en estas organizaciones territoriales, que seguirán horadando el sistema, en silencio, cuando los focos mediáticos se apaguen.

Hay mucho para debatir y para seguir aprendiendo. Como crear nuestra propia agenda y no depender de la agenda de arriba; como rehuir la lógica de llevar a las instituciones o al escenario macro, lo que vamos construyendo abajo y a la izquierda. Estas asambleas son el mundo nuevo posible, que debemos cuidar para que otros y otras lo multipliquen, cuando puedan y quieran.

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La NASA instalará taller robotizado de reparaciones afuera de la Estación Espacial Internacional

La NASA diseñó un garaje acondicionado para robots, denominado RiTS (siglas en inglés de Robotic Tool Stowage), que será instalado en el exterior de la Estación Espacial Internacional (EEI).

Es una unidad de almacenamiento de protección para herramientas robóticas críticas, cuyo envío estaba previsto en la misión de reabastecimiento de Space X, fijada para ayer.

Sus primeros residentes serán dos robots diseñados para buscar fugas de la estación, que son capaces de detectar la presencia de gases como el amoníaco. Las herramientas robóticas están a bordo de la estación en este momento, informa la NASA.

“Para cada una de sus herramientas almacenadas, RiTS proporcionará protección térmica y física contra la radiación y los micrometeroides o pequeños objetos de alta velocidad que se precipitan por el espacio”, dijo Mark Neuman, gerente de hardware de RiTS.

El sistema térmico de la unidad de alojamiento mantiene temperaturas ideales para los instrumentos, ayudándolos a mantenerse funcionales, según Neuman. Además, ayudará al brazo robótico de la estación espacial Dextre a localizar, tomar y volver a colocar fácilmente esas herramientas.

La implementación de robots de detección suele llevar mucho más tiempo cuando la herramienta no está almacenada externamente. Una vez fuera de la estación, esos detectores necesitan esperar 12 horas para limpiarse del vapor de agua y otros gases del interior de la terminal.

“Este hardware reducirá significativamente el tiempo y el costo para que la tripulación de la estación implemente capacidades de detección de fugas utilizando Dextre”, dijo Chris Craw, líder de Integración de Sistemas de la NASA.

Los partidos prodemocráticos arrasan en las elecciones de Hong Kong

La jornada electoral contó con una histórica participación: un 70% de la población acudió a las urnas. Supone un duro batacazo para los candidatos favorables a Pekín.

 

Los candidatos prodemocracia a los comicios locales celebrados este domingo en Hong Kong se han hecho con cerca del 90% de los escaños de los consejos de distritos en una jornada electoral que se ha visto caracterizada por una histórica participación.

Más de 2,9 millones de personas, un 70% de la población, han acudido a las urnas en un momento clave para la región administrativa especial china, una antigua colonia británica que se encuentra sumida en una de las mayores revueltas de su historia desde que fue devolución a China en 1997.

La oposición al Gobierno chino ha obtenido 390 de los 452 escaños, lo que supone un claro rechazo a los candidatos pro-establishment y, por ende, a la Administración de la líder de Hong Kong, Carrie Lam, según ha informado la cadena de televisión local RTHK tras conocer los resultados preliminares.

El recuento supone ya un duro batacazo para los candidatos favorables a Pekín, que han perdido más de 240 escaños en comparación con los resultados de las elecciones celebradas en 2015.

Los resultados tienen implicaciones de largo alcance: los candidatos prodemocracia ha arrebatado por el momento el control de 117 escaños en el Comité Electoral (formado por 1.200 miembros) de cara a las elecciones previstas para 2022, en las que se elegirá al nuevo jefe de Gobierno de Hong Kong. Además, controlan 17 de los 18 distritos de la región.

 El recuento supone  un duro batacazo para los candidatos favorables a PekínEl diputado oficialista Junius Ho, candidato en Tuen Mun, ha publicado un mensaje en Facebook reconociendo su derrota tras recibir poco más de 2.600 votos, 1.200 menos que su rival, Lo Chun Yu, del Partido Demócrata. Hu ha alertado de un resultado "anormal" y "lamentable" que pone todo "patas arriba". También el diputado oficialista Ho Kai Ming ha perdido por un estrecho margen frente a Chan Man Kin, del Partido Democrático, mientras que el diputado Michael Tien ha sido derrotado por el candidato opositor Lau Cheuk Yu. También en Sham Shui Po se habría impuesto el candidato de la oposición, Lao Ka Hang, tras derrotar a Vincent Cheng, de la Alianza Democrática para la Mejora y el Progreso de Hong Kong (DAB), afín a Pekín.

Sin embargo, la presidenta de la DAB, Starry Lee, habría derrotado al candidato de la oposición, Leung Kwuok Hung, en Kowloon, uno de los municipios más importantes de la región autónoma hongkonesa. Leung ha comparecido ante la prensa para reconocer su derrota, aunque ha señalado que Lee podría ser la única candidata oficialista que se imponga en los 18 consejos de distrito. Por ello ha emplazado a Carrie Lam a preparar su "discurso de dimisión".

En South Horizons el opositor Kelvin Lam habría derrotado a Judy Chan, del Nuevo Partido del Pueblo, por 4.164 votos a 3.236, según recoge el diario 'South China Morning Post', mientras que Eddie Chan -dirigente estudiantil- se habría impuesto a Chui Kwan Siu, del DAB, en Yuen Long y Lester Shum -también líder estudiantil- ha sido elegido en Tsuen Wan tras derrotar a Chow Ping Tim.

Otro líder estudiantil, Tommy Cheung, condenado tras participar en la Revolución de los Paraguas, ha derrotado a Wilson Wong, de la oficialista Alianza de Empresarios y Profesionales, en Yen Long, cerca de la frontera con China, mientras que Ted Hui, del Partido Democrático, ha conservado su puesto en el distrito Centro y Occidente tras derrotar al candidato independiente Wong Chung Wai.

Cheung, que ha descrito lo sucedido como un "tsunami", ha expresado que "este es el poder de la democracia". Hui, por su parte, ha afirmado que la "alta participación se debe al enfado de la gente, que necesitaba expresarse con un voto y el resultado significa que la gente quiere democracia". "La gente está con el movimiento antiextradición y la gente sigue con los manifestantes. Yo me considero un manifestante y ahora la gente me ha votado. Han votado por los manifestantes. Ese es el mensaje", ha añadido.

Estallido de la crisis

Las protestas en Hong Kong estallaron el pasado mes de junio contra un polémico proyecto de ley de extradición a la China continental. Carrie Lam acabó retirando definitivamente el proyecto de ley pero las manifestaciones han continuado con demandas mayores, incluido el sufragio universal.

La violencia en Hong Kong se ha convertido así en el mayor desafío para el presidente chino, Xi Jinping, que llegó al poder en 2012 e insiste en que el Gobierno local podrá resolver la crisis.

Los manifestantes, enfadados por lo que consideran una injerencia del Gobierno chino en la antigua colonia británica, han defendido que están respondiendo al excesivo uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad. Pekín, por su parte, ha rechazado cualquier tipo de intervención en los asuntos de Hong Kong y ha culpado de la situación a la influencia de terceros países.

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Sábado, 09 Noviembre 2019 06:39

Un siquiatra para los geopolíticos

Un siquiatra para los geopolíticos

Entre los numerosos exabruptos que se circulan estos días, de todos los colores y sinsentidos, algunos merecen ser destacados porque ilustran un tipo de pensamiento elitista. Ante la oleada de rebeliones, estallidos y levantamientos que está atravesando el continente, los gobiernos acusan siempre a sus enemigos por fomentarlos; la derecha a la izquierda y viceversa.

Unos y otros no pueden imaginar que la gente que se manifiesta lo hace por propia voluntad, que los pueblos no son marionetas cuyos hilos manejan los grandes países o los caudillos. Desestiman la autonomía, que existe, y sólo pueden ver la heteronomía, que también existe, pero que en modo alguno puede explicar las rebeliones en curso.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, culpa sin pruebas a Nicolás Maduro y al ex presidente Rafael Correa, por el levantamiento que durante 12 días sacudió al país. "Lo que ha sucedido en estos días en el Ecuador, no es una manifestación social de descontento y protesta frente a una decisión de gobierno, no. Los saqueos, el vandalismo y la violencia demuestran que aquí hay una intención política organizada para desestabilizar el gobierno", dijo Moreno (https://cnn.it/2C8Givm).

De ese modo cree que puede eludir los reales problemas del país, que han llevado a cientos de miles a las calles, con inusitada rabia, forzándolo a dar marcha atrás con su paquete del medidas inspiradas por el Fondo Monetario Internacional.

El inefable secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denunció que existe un "patrón" de desestabilización que viene de Venezuela y de Cuba. "Las brisas del régimen bolivariano impulsadas por el madurismo y el régimen cubano traen violencia, saqueos, destrucción y un propósito político de atacar directamente el sistema democrático y tratar de forzar interrupciones en los mandatos constitucionales", dijo el 24 de octubre. (https://bit.ly/2pDRrlp).

El Departamento de Estado de Estados Unidos manifestó que hay claras señales de personas que están "aprovechando el debate" para "fomentar el conflicto" en los países sudamericanos, principalmente "mediante el uso y abuso de las redes sociales y de alborotadores", apuntando a Rusia y a sus aliados en la región (https://bit.ly/36rhOvt).

Desde el lado opuesto, el progresismo latinoamericano, se procede exactamente del mismo modo. El mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, acusa a Washington de inspirar las manifestaciones estudiantiles contra su gobierno y, de paso, acusa de "terroristas" a quienes se lanzaron a las calles contra su régimen (https://bit.ly/2PQCzef).

El gobierno de Vladimir Putin acusa en la misma dirección a Estados Unidos por desestabilizar a sus aliados en América Latina, denunciando "un nuevo modelo de injerencias de todo tipo en asuntos soberanos, intentos de golpes ilegítimos, cambios de régimen" (https://bit.ly/2WVXbmV).

"La crisis que atraviesa Bolivia por las denuncias de fraude en las elecciones" es atribuida por el gobierno de Evo Morales a Washington, actuando de modo simétrico a los demás gobiernos que acusan de sus problemas al imperio (https://bit.ly/2r9zLyB).

La lista es interminable y se puede incluso retrotraer a crisis anteriores. Creo que esta lógica tiene consecuencias nefastas para los pueblos. Es una pervivencia de la guerra fría, en la que toda acción popular era atribuida a una de las superpotencias, porque todo debilitamiento de un campo beneficiaba al otro. Si esta actitud tuvo escaso asidero durante la guerra fría, ahora no tiene el menor sentido.

En primer lugar, este pensamiento que antepone la geopolítica a la emancipación, permite aplastar pueblos, clases, géneros y generaciones porque su lucha es considerada como un obstáculo para resolver la "contradicción principal" (nocivo concepto de Mao), que sería la que enfrenta a las naciones con el imperialismo y a la clase obrera con la burguesía.

En segundo lugar, revela profunda incomprensión de las nuevas realidades de los pueblos. La emergencia de los pueblos originarios y del movimiento feminista deslegitima el colonialismo y el patriarcado y le da vuelos autónomos a los sectores populares.

La negativa de los pueblos ecuatorianos a dejarse utilizar por el gobierno de Lenín Moreno o por el ex presidente Rafael Correa, habla de esta nueva manera de pararse en el mundo. Se niegan a que algunos de los bandos políticos se beneficien de sus luchas, lo que revela madurez y aprendizajes.

En Chile las mujeres están realizando sus propios cabildos, porque buscan "una profunda transformación económica, social, política y cultural" que no puede contenerse en un cambio de gobierno, ni siquiera en una asamblea constituyente, porque "en un momento de crisis política, a las mujeres y disidencias sexuales nos asalta el miedo fundado de que vuelvan a dejarnos fuera" (https://bit.ly/34ByzCa).

Observamos una lucha por debajo de la lucha, el intento de cada pueblo y cada sector de la sociedad de hablar por sí, sin mediadores ni representantes.

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Estados Unidos autoriza el exterminio de las comunas de Rojava

La Casa Blanca anuncia que no se opondrá a una invasión turca del Kurdistan sirio para acabar con una de las experiencias sociales más innovadoras de las últimas décadas, que consiguió construir un espacio autónomo ecologista, feminista, laico y de convivencia en medio de la guerra.

Si hay una revolución innovadora en marcha en pleno siglo XXI esa es la de las comunas de Rojava. Una revolución en peligro de exterminio ante la complicidad de las grandes potencias regionales y mundiales.

Tras una llamada de Donald Trump al presidente turco, Tayyip Erdogan, la Casa Blanca ha anunciado en la madrugada de este 6 de octubre que autoriza la incursión “largamente planeada” del Ejército turco contra las fuerzas kurdas del norte de Siria. “Las fuerzas armadas de los Estados Unidos no apoyarán ni participarán en la operación, y, habiendo derrotado al califato territorial del ISIS ya no estará presente en el área”, decía el comunicado de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca.

Con esta decisión, la ahora llamada Federación Democrática del Norte de Siria, que ocupa la franja norte de este país, también conocido como Kurdistán sirio o Rojava, se enfrenta a una nueva amenaza, incluso más peligrosa que las fuerzas del Estado Islámico. Las comunas de Rojava consiguieron en medio de la guerra con el ISIS construir un gobierno autónomo laico basado en los principios del confederalismo democrático. Este experimento inédito bebe de raíces zapatistas, del municipalismo libertario de Murray Bookchin, del ecologismo y del movimiento feminista. 

Pese a que en el comunicado la Casa Blanca adjudica en exclusiva la derrota del Estado Islámico a las fuerzas estadounidenses, han sido las Unidades de Protección Popular (YPG) y su rama formada por mujeres, las Unidades Femeninas de Protección (YPJ), quienes protagonizaron las batallas que detuvieron, plaza a plaza, al ISIS en el norte de Siria. En el comunicado también se omite que las fuerzas kurdas y las estadounidenses, sobre todo con apoyo aéreo, fueron estrechos aliados durante la guerra contra el califato. Ahora que el ISIS ya no es una amenaza, Trump da vía libre a una invasión turca del norte de Siria.


El pasado sábado 5 de octubre, el presidente turco ya había anunciado una “inminente” operación militar en territorio sirio contra un movimiento que Erdogan califica de “terrorista” por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores (PKK) de Abdullah Öcalan, el histórico líder que inició su lucha por la libertad del pueblo kurdo en los años 70 en el marco de los movimientos de liberación nacional y, con el tiempo, se fue acercando a las ideas de autonomía zapatistas y del municipalismo libertario, con una propuesta rompedora de construir un Estado desde abajo, desde comunas organizadas más allá del Estado.

En enero de 2018, el Gobierno turco inició la ocupación del kurdistán sirio con la invasión de la zona de Afrín, un experimento que costó 2.000 muertos y que ahora pretende exportar al resto del norte de Siria con el beneplácito de Estados Unidos y del resto de países vecinos, que temen un posible contagio de las ideas de autonomía, convivencia, ecologistas y feministas que han sostenido la comunas de comunas de Rojava en estos años de guerra.

Por su parte, la ONU advierte que se está “preparando para lo peor” tras el anuncio de la inminente operación turca en Siria, y pide a todas las partes que eviten el desplazamiento masivo de civiles ante el ataque de Turquía a Rojava.

El escritor y pensador británico David Graeber, gran admirador de la revolución del Kurdistán sirio, lanzaba una advertencia en el periódico británico The Guardian: “Recordad que cualquier invasión turca de Rojava será una invasión de la OTAN de Rojava [Turquía pertenece a la alianza atlántica]. Cualquier genocidio que lleve a cabo será un genocidio de la OTAN”.

Por Redacción El Salto


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2019-10-07 11:17

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Los catalanes se movilizaron por la independencia

Las autoridades catalanas pidieron poder ejercer su “derecho a la autodeterminación”, durante la marcha a la que asistieron unas 600.000 personas.

Las autoridades de Cataluña pidieron “recuperar el diálogo” con el gobierno español para poder ejercer su “derecho a la autodeterminación”. Fue durante la celebración de la Diada, nombre que recibe el día nacional de esta región que aspira a su independencia de España. El acto se dio en un momento de incertidumbre política para el gobierno regional catalán, en manos de secesionistas, por las altas probabilidades de que se celebren nuevas elecciones generales en España. También en octubre se conocerá la sentencia judicial contra 12 de los líderes implicados en el intento de separación de 2017. Unas 600.000 personas asistieron a la movilización en el centro de Barcelona.

Con motivo de la festividad nacional, el presidente catalán, Quim Torra, insistió en que el derecho a decidir es la única posibilidad de resolver el conflicto político con España. "Si aún no somos libres es porque no hemos acabado el camino", aseguró Torra, quien próximamente será juzgado por desobediencia al haberse negado a retirar de edificios públicos los lazos amarillos con los que el movimiento independentista se solidariza con sus dirigentes presos. "Los pueblos forman parte de los Estados por dos vías: por voluntad o por imposición; por adhesión o por represión. Solo hay una forma de resolver esta disyuntiva, que es ejerciendo el derecho de autodeterminación", remarcó. La festividad de la Diada recuerda la caída de Barcelona ocurrida el 11 de septiembre de 1714 ante las tropas del rey borbón Felipe V, durante la guerra de Sucesión española. La fecha se transformó en el mito fundador de la nación catalana que reclaman los secesionistas.

La participación, estimada en 600.000 personas por la policía barcelonesa, es la más baja desde que la Diada expresa el deseo de separación catalana, siete años atrás. Tanto en 2018 como en 2017 participaron alrededor de un millón de personas, según fuentes policiales. "Volvemos a ser centenares de miles de personas que llenan las calles de Barcelona", celebró Elisenda Paluzie, presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), organizadora del acto. "Ésta es la Diada más difícil de las que hemos organizado. No sólo no hemos avanzado sino que se dan pasos atrás", reconoció la dirigente, en relación a la búsqueda de la independencia.

El ánimo fue muy distinto al de octubre de 2017, cuando impulsaron un referéndum de autodeterminación y proclamaron una efímera república en esta región de 7,5 millones de habitantes. Algunos de sus líderes llevan casi dos años en prisión preventiva por presunta rebelión y se arriesgan a duras penas de cárcel. En el caso del principal acusado, el ex vicepresidente regional Oriol Junqueras, la fiscalía pide 25 años. "Hoy volveremos a enseñar al mundo que persistimos a pesar de la represión”, escribió en Twitter el expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, exiliado en Bélgica. Los retratos de los presos se hicieron presentes en la manifestación que tuvo como lema: "objetivo independencia". En octubre se conocerá la sentencia del Tribunal Supremo contra los doce dirigentes juzgados por el intento de secesión de 2017.

Las discrepancias se multiplican entre los dos partidos separatistas que comparten el gobierno regional sobre cómo impulsar nuevamente la secesión. Juntos por Cataluña (JxC), de Puigdemont y su sucesor Quim Torra, llama a la "confrontación" con Madrid si el Supremo emite una sentencia condenatoria. En cambio, el partido de Junqueras, Izquierda Republicana (ERC), apuesta por el diálogo con el gobierno socialista español.

La vocera del gobierno regional, Meritxell Budó, defendió el diálogo e instó a una movilización "masiva y cívica" para recuperar la democracia y los derechos y libertades nacionales de Cataluña. En un momento del acto irrumpió el himno de España, procedente de una habitación de un hotel próximo al acto, que provocó malestar entre los asistentes. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien también participó de la conmemoración, volvió a reclamar "acuerdos" y "entendimiento". Y reiteró su solidaridad con los líderes sociales y políticos presos.

Desde el Congreso en Madrid también se manifestaron sobre el tema. "Creemos que la represión es el peor de los caminos para solucionar conflictos políticos", dijo la vocera del grupo independentista JxC, Laura Borras. Aprovechó su intervención en la sesión para pedir al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, que escuche a los catalanes, y se lamentó por que los dirigentes presos puedan ser condenados. "Ni la represión ni el exilio pueden acabar con las ansias de independencia”, subrayó. “Deseó que llegue un día en que la Diada sea la fiesta de todos los catalanes y no de una parte", expresó, a su vez, Sánchez que lleve adelante negociones con Unidas Podemos en la búsqueda de formar gobierno y evitar nuevas elecciones

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