El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, acaparó las portadas de las publicaciones satíricas españolas El Jueves y Mongolia, en momentos cruciales del conflicto con Cataluña. En los congresos nacional y regional se votarán esta semana decisiones determinantes para el futuro de la relación

 

El Parlamento de Cataluña podría declarar la independencia en sesión del próximo jueves

 

Madrid.

 

El conflicto entre Cataluña, que reivindica el derecho a la autodeterminación para erigirse en república independiente, y España, que alega que su territorio es indivisible, entra en una semana crucial.

Hay dos escenarios: en Barcelona, el Parlamento regional convocó a un pleno para el próximo jueves, en el que cabe la posibilidad de que se declare la independencia de forma unilateral; y en Madrid, ese mismo día el Senado español votará la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que entraría en vigor el viernes e implica la destitución del gobierno catalán, el control del Legislativo regional y el plan para convocar a elecciones anticipadas en un plazo máximo de seis meses.

El Senado español informó que ya se integró la comisión que analizará y debatirá la propuesta presentada el pasado sábado por el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, para aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

Se prevé que este jueves se celebre el pleno y que la votación para su entrada en vigor sea el viernes, con la posible intervención del presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, quien según fuentes de su gobierno está considerando acudir a Madrid para defender la autonomía de las instituciones catalanas ante el Congreso español.

Mientras, en Cataluña crece la indignación por lo que califican de “golpe de Estado de facto” e incluso desde sectores del gobierno y algunos sindicatos se advierte que no acatarán otra autoridad que la actual. En Madrid, el gobierno español confirmó que no existe ningún tipo de interlocución con la administración catalana y que a partir de este sábado su presidente y consejeros perderán todas sus atribuciones.

El primer paso para que entre en vigor el plan de Rajoy, que fue consensuado con los partidos Socialista Obrero Español (PSOE) y Ciudadanos, fue la puesta en marcha de la comisión, que dio de plazo hasta el próximo jueves al mediodía a la Generalitat de Cataluña para que envíe por escrito sus alegatos y designe a un representante que acuda a defenderlos. El dictamen para la aplicación del artículo 155 se votará el jueves por la tarde.

El siguiente paso será llevarlo al pleno para su votación el próximo viernes, donde con toda seguridad saldrá adelante, toda vez que entre PP, PSOE y Ciudadanos cuentan con 214 de los 266 escaños, es decir, más de 80 por ciento de la cámara. A esta sesión es probable que acuda el presidente Puigdemont a defender su postura sobre la suspensión.

De hecho su presencia en Madrid estará condicionada a lo que se decida en los próximos días en el Parlamento catalán y en el seno de la coalición de los partidos independentistas, pero sus estrategias en este momento crucial son distintas.

El Partido Demócrata de Catalunya, que es la formación del presidente Puigdemont y representa el ala derechista del nacionalismo, votó en su anterior reunión ejecutiva por una propuesta en la que se comprometieron a apoyar al presidente catalán en caso de que declare la independencia para defenderse de la intervención del Estado español en sus instituciones, si bien hay algunas voces, sobre todo las más vinculadas al empresariado, que reclaman una salida pactada, incluso un paso atrás para no tensar más situación.

Desde Esquerra Republicana de Catalunya y la Candidatura de Unidad Popular (anticapitalistas y anarquistas) hay coincidencia en que la única salida a esta encrucijada es la desobediencia civil y la declaración inmediata de la secesión. Además, abogan por llamar a la ciudadanía y a sus funcionarios a una resistencia pacífica ante una eventual toma de las instituciones catalanas por el Estado español.

El consejero de Asuntos Exteriores de la Generalitat, Raül Romeva, aseguró: nuestros funcionarios no seguirán órdenes de Madrid. El pueblo ha decidido democráticamente durante años el gobierno que quiere, el Parlamento que quiere y esas son las instituciones que se deben preservar. Nadie más que el pueblo tiene el derecho de cambiar esas instituciones.

Sin embargo, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró que Puigdemont y sus consejeros perderán su autoridad institucional “cuando se publique el acuerdo en el Boletín Oficial del Estado. Entonces su relevo entrará en vigor, su cese será una realidad política y jurídica por mucho que quieran vivir en la ficción. No tendrán poder para firmar o adoptar decisiones válidas ni ejercer sus funciones, además de que dejarán de cobrar”.

 
Empresarios piden elecciones

 

En el mundo empresarial persiste el nerviosismo tanto con la estrategia trazada por las autoridades catalanas como por la respuesta que llegó desde Madrid con la aplicación del artículo 155. En un comunicado la agrupación empresarial catalana exigó la convocatoria inmediata de elecciones: A la salida de empresas se han unido la creciente fractura social y la posibilidad, real e inmediata, de un profundo deterioro del autogobierno. De no evitarlo, en los próximos días Cataluña puede encaminarse hacia una dinámica, prolongada e intensa, de descontrol, inseguridad jurídica y malestar ciudadano. Sus consecuencias son imprevisibles pero, en cualquier caso, dramáticas en materia de autogobierno, convivencia, crecimiento económico y empleo.

Y advierten que un adelanto electoral “aportaría la serenidad que necesita una sociedad dominada por una desorientación y angustia generalizadas. Por esta razón, así como para retornar al camino de la concordia y el encuentro, tal como conviene a nuestros intereses colectivos y como ha señalado inequívocamente la Unión Europea, la única alternativa hoy es la convocatoria de elecciones.

Así lo transmitimos a la ciudadanía y lo solicitamos a los poderes públicos, con la esperanza puesta en que la prudencia política guíe sus actos. Nos jugamos en ello los avances sociales, políticos y económicos alcanzados durante nuestra vida en democracia.

 

 

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Lunes, 23 Octubre 2017 09:51

Encuentro por autonomía y vida digna

Encuentro por autonomía y vida digna

¿Qué somos? ¿De dónde surgimos? ¿Qué pretendemos?

 

La idea de organizarnos surge a partir de discusiones sobre el papel de las personas asignadas como hombres en el discurso anarcofeminista. Estas reflexiones iniciales dieron paso a la construcción de espacios donde se consolidaron ejercicios de crítica y autocrítica desde cuerpos que hegemónicamente hemos sido privilegiados y violentados por el heteropatriarcado, entre otros sistemas de opresión. Estos espacios, conocidos como Talleres de Nuevas Masculinidades, concluyeron con la noción de que era necesario crear un espacio continuo desde donde pudiéramos seguir trabajando sobre un proyecto de transformación social a partir de cuerpos de personas asignadas como hombres y posicionadas desde las disidencias sexuales y de género. Así, a finales de 2015 nace oficialmente la Colectiva Libertaria Severas Flores.

Nos reconocemos como marikas en disputa constante por desmarcarnos de esos dos únicos lugares en que nos permite ser (en donde si no eres opresor debes ser oprimida). Buscamos dar esta batalla en todos los espacios que por acción u omisión nos determinan como agentes políticos. Esto quiere decir que las reflexiones que hacemos dentro de la colectiva la llevamos a los distintos espacios en que habitamos, ya sea la casa, la calle, el aula, el trabajo o, también, otros espacios de organización política.

Desde marchas, fanzines, festivales y escuelas de educación popular-marika, entre otras estrategias, hasta espacios más personales e introspectivos, buscamos cuestionar, confrontar y proponer alternativas libertarias de forma colectiva, que se encaminen a cuestionar las violentas formas de organización masculina, y el binarismo de género. Reconocemos, sin embargo, que solo el encuentro con otras personas y colectividades, basado en el diálogo, derivará en la consolidación de un pueblo fuerte y heterogéneo, capaz de desestabilizar las redes en las que se tejen las distintas opresiones.


Entre nuestras estrategias más visibles se encuentran las escuelas de educación sexo-política y popular “Deformémonos”, las cuales desde el inicio de las Severas Flores se proyectó como un espacio semestral –de aproximadamente dos meses de duración, un taller por semana–, donde pudiésemos problematizar abiertamente los discursos feministas, antiespecistas, antirracistas, anarquistas y los demás que se enmarcan dentro de la propuesta “Marika” de las Severas Flores.


Al inicio partimos de la pregunta por los denominados “hombres” en la lucha feminista, desde discusiones sobre privilegios, así como nuestra propuesta antipatriarcal y anarquista. Esto nos llevó a múltiples caminos que se interconectan, al comprender no solo la amplitud del fenómeno heteropatriarcal sino la conexión con otros sistemas de opresión. De cada uno de esos caminos derivan acciones puntuales en colaboración con otras colectividades e individualidades.

Entre los caminos que reconocimos se encuentra la lucha por la desmilitarización de la vida y los cuerpos, entendiendo al patriarcado como motor fundamental de la guerra; de esta manera apoyamos el desmonte del Esmad y del servicio militar obligatorio, entre otros síntomas que reflejan la construcción de la masculinidad ligada a la agresión de las otras.

Buscamos, de igual manera, problematizar el especismo, el racismo y su relación con nuestras prácticas cotidianas, así como el encuentro con otras colectividades en movilizaciones coyunturales, proyectando talleres para ampliar la discusión en festivales como el MarikaFest, evento anual de las Severas Flores en el que se reúnen actividades desde talleres, cineforo, comida vegana, hasta la fiesta, con una mirada crítica de los diferentes sistemas de opresión que atraviesan nuestras corporalidades, y para celebrar las disidencias sexo-genéricas.

No priorizamos luchas, pues creemos que una auténtica revolución debe ser solidaria y potenciadora del sujeto en colectivo. Por esta razón defendemos el encuentro con otras desde el diálogo, desde la negociación y disputa de perspectivas de mundo para evitar el dogmatismo proveniente de las comprensiones abstractas de la teoría. Creemos que es posible llegar a acuerdos que permitan la construcción de un mundo sin opresiones de ningún tipo.

De esta manera,entendemos el ejercicio de construcción de autonomía, cercano a la consigna zapatista de mandar obedeciendo; sin posturas que se sobrepongan a otras, pensando el respeto de forma amplia y real, recalibrando constantemente los instrumentos de navegación por medio de la crítica y auto critica.

Siempre estamos dispuestas a ampliar nuestro jardín con floras de todas las formas, colores y olores.

http://severasflores.grupovialibre.org/

Publicado enEdición Nº240
Hoy el Parlamento catalán se reúne para convocar el Pleno que solicitó Carles Puigdemont tras recibir la noticia de la intervención.

 

Puigdemont ultima la respuesta a la aplicación del artículo 155 que suspende el autogobierno de Cataluña. Antes del viernes podrá confirmar la declaración de la independencia o convocar a elecciones para evitar que Rajoy tome el control de la región.

 

Cómo evitar que Mariano Rajoy se haga, en menos de una semana, con el control de todo en Cataluña. Este es el reto que tiene el gobierno de Carles Puigdemont sobre la mesa desde que este sábado el Ejecutivo central decidiera aplicar el artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía de la región. El próximo viernes es la nueva fecha límite: ese día el Senado prevé aprobar las medidas con las cuales el Partido Popular (PP) pretende destituir al presidente, el vicepresidente y los consejeros de la Generalitat, recortar severamente las funciones del Parlamento catalán y asumir el control de la economía, la policía y los medios de comunicación públicos.

“El artículo 155 sólo se puede paralizar si el Senado no lo aprueba”, sentenció Rajoy al anunciar la decisión más drástica de su mandato y, posiblemente, de los últimos 40 años de democracia en España. El presidente sabe que el Senado lo aprobará porque precisamente es el único espacio institucional en el que su partido goza todavía de mayoría absoluta, sin embargo, el propio documento que el Consejo de Ministros propuso este sábado especifica que “el gobierno de la Nación podrá anticipar el cese de estas medidas si cesasen las causas que lo motivan”. Esas “causas” son la declaración de la independencia en Cataluña y sus promotores, por lo cual aún queda la posibilidad de parar la maquinaria de disolución del autogobierno tanto si Carles Puigdemont se decide a convocar elecciones antes de que sea Mariano Rajoy en su rol de gobernador provisional quien lo haga, como si resuelve proclamar oficialmente la República catalana.

Hoy el Parlamento catalán se reúne para convocar el Pleno que solicitó Puigdemont tras recibir la noticia de la intervención de la autonomía con el objetivo de decidir la respuesta al 155 y “que se actúe en consecuencia”, tal como proclamó en su comparecencia oficial del sábado. Fuentes del govern apuntan a que esa sesión podría ser el viernes, en coincidencia con la votación en Madrid de las medidas de intervención. Pero lo único confirmado es que el líder independentista no piensa consentir lo que considera como “el mayor ataque al autogobierno desde los tiempos de Franco”, aunque nadie sepa exactamente cómo cristalizará esa resistencia.

Sólo dos voces del equipo de Puigdemont se hicieron públicas tras el anuncio de la aplicación del artículo 155, la de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que el mismo sábado precedió la declaración del presidente catalán calificando las medidas de Rajoy de “golpe de Estado de facto” y advirtiendo que “en ningún caso habrá un paso atrás”; y la del Consejero de Presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, quien aseguró en una entrevista a la radio local RAC1 que la convocatoria de elecciones autonómicas por parte del president “no está sobre la mesa” y que “esta semana será de decisiones”.

El portavoz del gobierno catalán anticipó con estas declaraciones el descarte de una de las opciones que en las últimas horas fue ganando más adeptos, sobre todo entre la prensa local y de izquierdas y algunos partidos como el de Ada Colau o los socialistas de Cataluña (PSC). La alcaldesa de Barcelona afirmó ayer desde París que “unas elecciones convocadas por el Estado, bajo el manto de la intervención estatal de las instituciones catalanas, no serían una solución a la situación actual”. Para ella, los comicios deberían ser convocados en un clima de normalidad, sin la suspensión de la autonomía pero sin una declaración de independencia.

Contra la proclamación unilateral de la separación de España también están de acuerdo por unanimidad los socialistas de punta a punta del país, aunque con respecto a la decisión de intervenir Cataluña que su secretario general, Pedro Sánchez, tomó junto a Mariano Rajoy y Albert Rivera, líder de Ciudadanos, el consenso ya no es el mismo. En el seno del PSC cuatro destacados alcaldes firmaron un comunicado para pedirle a la organización que no apoye la aplicación del artículo 155 de la Constitución porque “la suspensión de la autonomía y del Parlament traerán consecuencias irreparables”. Una de ellos, Núria Parlon, intendente de Santa Coloma de Gramenet, dimitió incluso de su cargo en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE tras el respaldo de su partido a las medidas anunciadas por la Moncloa.

También se plantaron con determinación en contra de la toma de control por parte del gobierno central de los medios de comunicación públicos catalanes los consejos profesionales de TV3 y Catalunya Ràdio. En el caso de la radio local aseguraron que si el Ejecutivo de Rajoy nombra un nuevo director, “no tendrán más remedio que no reconocer su autoridad”. Desde los medios públicos catalanes se rechaza que se les advierta que, a partir de la intervención estatal, “la Generalitat garantizará la transmisión de información veraz, objetiva y equilibrada, respetuosa con el pluralismo político, social y cultural, también el equilibrio territorial”, cuando los propios trabajadores de Televisión española (TVE) denuncian la manipulación de sus informativos.

La valoración de las medidas drásticas que Rajoy anunció este sábado para suspender la autonomía catalana y ser él mismo quien convoque a elecciones regionales en un plazo máximo de seis meses escandalizó al gobierno de Puigdemont, a las organizaciones independentistas, a los partidos soberanistas como Podemos o BCNenComú –la formación de Ada Colau– y al conjunto de la prensa catalana –próxima o no a la Generalitat y la causa secesionista– pero generó aplausos entre PP, PSOE, Ciudadanos y los diarios de mayor tirada nacional. “El gobierno restaura el orden constitucional en Cataluña”, es el titular que encabezó la tapa del domingo de El País, mientras que El Mundo se refirió a la aplicación del 155 como una “devolución de la legalidad”, en consonancia con las últimas palabras del rey Felipe VI que considera que “España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión y resolverlo por medio de sus legítimas instituciones democráticas”.

A lo largo de esta semana la pulseada entre ambas concepciones de la democracia seguirá jugándose, con resultados impredecibles. Por un lado, la Constitución y su defensa hasta las últimas consecuencias; por otro, el derecho inapelable de un pueblo a la soberanía.

 

 

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Domingo, 22 Octubre 2017 08:18

Una por una, las medidas que tomó Rajoy

Manifestantes marcharon ayer por la libertad de dos prisioneros políticos.

 

Mientras el Poder Ejecutivo del autogobierno catalán será el más golpeado por las medidas de control anunciadas por el presidente español, otras áreas del gobierno, así como infraestructura clave, quedarán bajo el control directo de Madrid.

 

Tras más de un mes de alta tensión entre Madrid y Cataluña, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, anunció ayer las medidas tomadas para frenar el desafío independentista en la región, que serán aprobadas previsiblemente por el Senado el viernes. A continuación, las más importantes:

 

Destitución del “Govern”. La Cámara autorizará a Rajoy a destituir al Gobierno catalán al completo: a su presidente, Carles Puigdemont; vicepresidente, Oriol Junqueras, y a todos los consejeros. El cese implica “la sustitución en el ejercicio” de todas sus funciones, que serán asumidas por los distintos ministerios del gobierno.

Elecciones en menos de seis meses. Rajoy decretará “la disolución anticipada del Parlamento de Cataluña o el fin de la legislatura”, que arrancó en enero de 2016, para convocar elecciones regionales “en el plazo máximo de seis meses” desde la aprobación del Senado de estas medidas. Su voluntad es hacerlo “tan pronto” como se recupere “la normalidad institucional”, según dijo hoy.

Límites al Parlamento catalán. El Parlament seguirá ejerciendo la “función representativa” que tiene encomendada, pero se establecen algunos límites a sus competencias: la presidenta de la Cámara no podrá proponer un candidato a la presidencia del Gobierno catalán, ni celebrar un debate o votación de investidura. El Parlamento regional tampoco podrá ejercer las funciones de control sobre los órganos y autoridades que sustituyan al “Govern” ni tramitar iniciativas contrarias a las medidas adoptadas.

Funcionamiento del gobierno regional. La Administración catalana continuará “funcionando como la organización administrativa ordinaria que ejerce las funciones ejecutivas” y lo hará “bajo las directrices de los órganos o autoridades creados o designados por el Gobierno” español “en sustitución” de los responsables destituidos. Estos órganos podrán dictar y adoptar las disposiciones, resoluciones e instrucciones necesarias para el ejercicio de sus competencias y serán “de obligado cumplimiento” para los funcionarios y personal laboral de la Administración. También podrán acordar el cese, sustitución o nombramiento de cargos públicos y personal.

Policía y seguridad. El ejercicio de las funciones de Seguridad Pública, incluidas en el artículo 164 del Estatuto catalán, corresponderá al Gobierno español, que podrá dar “instrucciones directas y de obligado cumplimiento” a la Policía regional de Cataluña, los Mossos d’Esquadra. El acuerdo aprobado ayer por el Consejo de Ministros prevé también que Madrid pueda acordar “el despliegue” de la Policía Nacional y de la Guardia Civil española en Cataluña, “coordinando la actuación de la Policía” catalana. Además, en caso necesario, los Mossos “serán sustituidos por efectivos” de las fuerzas de seguridad españolas.

Competencias económicas. El Senado también habilitará al gobierno central para ejercer en Cataluña competencias en materia económica, financiera, tributaria y presupuestaria. El objetivo es “garantizar que la totalidad de los fondos” transferidos por Madrid y los ingresos recaudados por la región “no se destinen a actividades o fines vinculados con el proceso secesionista”.

Telecomunicaciones y televisión. Madrid asumirá el control de las telecomunicaciones y los servicios digitales en Cataluña para garantizar “la transmisión de una información veraz, objetiva y equilibrada, respetuosa con el pluralismo político, social y cultural, y también con el equilibrio territorial”, así como “el conocimiento y respeto” de la Constitución española y el Estatuto de autonomía de Cataluña, una suerte de Carta Magna regional.

Incumplimiento y sanciones. El incumplimiento de las medidas acordadas por el Gobierno español se entenderá “como incumplimiento del deber de fidelidad a la Constitución y al Estatuto. El Ministerio Fiscal podrá exigir responsabilidades penales.

Plazos. Las medidas se mantendrán hasta la toma de posesión del Gobierno que salga de las elecciones catalanas. Durante su vigencia, el Ejecutivo español podrá plantear modificaciones o actualizaciones ante el Senado. También podrá anticipar su cese “si cesasen las causas que lo motivan”.

 

* Las medidas aprobadas ayer por el Consejo de Ministros español fueron remitidas al Senado a tenor del artículo 155 de la Constitución española, un mecanismo inédito hasta ahora que permite al Gobierno central tomar las “medidas necesarias” para que una región cumpla sus obligaciones, en este caso Cataluña.

 

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El presidente Mariano Rajoy anuncia la intervención de Cataluña, que votará el viernes en el Congreso español.

 

El Ejecutivo central aplica el artículo 155 en su vertiente más dura: destitución y control desde Madrid del Parlamento y las Consejerías. Rajoy quiere elecciones anticipadas y Puigdemont lo considera “el peor ataque desde Franco”.

 

Desde Barcelona

Mariano Rajoy anunció la destitución del actual Govern de Cataluña y la restricción prácticamente total de las funciones de su Parlament, mientras aseguró que “no se suspende la autonomía ni el autogobierno” de la región. “Se cesa a las personas que han puesto a esa comunidad al margen de la ley”, afirmó el jefe del Ejecutivo español en su comparecencia después de que en el Congreso extraordinario de ministros que tuvo lugar ayer se decidiera cómo se aplicará el artículo 155 de la Constitución. “El gobierno ha tenido que aplicarlo. No era nuestro deseo. Es un artículo constitucional que sólo se aplica en circunstancias excepcionales. Pero ningún gobierno puede aceptar que se ignore la ley, se viole la ley imponiendo sus criterios a los demás”, insistió Rajoy para justificar la decisión inédita en la historia de España de intervenir la autonomía de una de sus regiones.

La facultad de disolver el Parlament pasa al presidente del gobierno. El presidente tendrá que convocar elecciones en un máximo de seis meses, pero mi voluntad es que sea tan pronto como recuperemos la normalidad”, anunció el líder del Partido Popular (PP) como primera medida. La capacidad de convocar urnas es exclusiva del presidente de la Generalitat pero como Carles Puigdemont será destituido, junto con su vicepresidente Oriol Junqueras y sus consejeros de gobierno, Mariano Rajoy asumirá ese rol si el viernes próximo el Senado ratifica lo propuesto ayer por el Ejecutivo central (lo cual previsiblemente así será porque en la Cámara alta el PP cuenta con mayoría absoluta). Además de vetar que la presidenta del Parlamento catalán pueda proponer candidato a la presidencia de la Generalitat y que la Cámara regional celebre el debate y votación de investidura, Rajoy determinó que el Parlament tampoco podrá ejercer el control de los órganos que gobiernen provisionalmente Cataluña ni adoptar iniciativas contrarias a la Constitución y al Estatuto de Autonomía.

“Celebrar elecciones es el objetivo que quiere la mayoría, es lo que dice el sentido común: abrir una nueva etapa en la que los derechos de la gente se recuperen, así como la normalidad y la convivencia, que se ha deteriorado mucho en Cataluña”, siguió argumentando el presidente de la Nación. “En pocas horas se liquidó la Constitución española, el Estatut, se aprobó la ley de referéndum y la ley de transitoriedad. Todo esto fue suspendido por el Tribunal Constitucional. Sin embargo, se celebró el referéndum suspendido y todo este proceso tuvo su último punto el pasado día 10 de octubre”, relató Rajoy. “El gobierno requirió si habían o no declarado la independencia, esperando una rectificación que no se produjo. No respondieron en plazo ni en tiempo. No se pueden hacer peor las cosas, incluso para los propios intereses de los que las hicieron; tengo la convicción de que querían que se aplicase el 155”, afirmó el presidente español, culminando así su férrea defensa de una medida que resolvió activar en su vertiente más dura.

Desde las calles de Barcelona y desde el Palacio de la Generalitat la respuesta fue contundente. La manifestación convocada para expresar el rechazo al encarcelamiento, la semana pasada, de los líderes independentistas Jordi Sánchez y Jordi Cuixart se convirtió, además, en pancarta gigante contra la suspensión de la autonomía dispuesta por Rajoy. Más de 450 mil personas marcharon al grito de “ni un paso atrás”, siguiendo a los miembros del Gobierno catalán que, ante el anuncio de Moncloa, decidieron encabezar la protesta. El president Carles Puigdemont se pronunció al finalizar la intensa jornada con un duro mensaje en catalán, en español –para el resto del país– y en inglés –para toda Europa–. “El 155 es el peor ataque a las instituciones catalanas desde la disolución de la Generalitat por parte del dictador Francisco Franco”, afirmó el líder catalán en su declaración institucional y solicitó al Parlament la convocatoria de un pleno esta semana para valorar las medidas de Rajoy y “actuar en consecuencia”.

Larga fue la lista de motivos que enumeró Rajoy, arropado por sus ministros, para ejecutar esta norma excepcional; “volver a la legalidad y recuperar la normalidad y la convivencia”, sus principales bazas. Pero la que él llama “recuperación económica” también ocupó buena parte de su discurso, insistiendo en que ahora, con la fuga de 1200 empresas de Cataluña durante las últimas dos semanas, “esa recuperación está en evidente peligro por las decisiones caprichosas y unilaterales de algunos”. Así es que el gobierno español enfocó también su intervención en el terreno económico, pasando a controlar –si se aprueba la aplicación del 155– todo tipo de recaudación de Cataluña.

Otras dos áreas que irán a manos del Ejecutivo central serán la de seguridad y la de telecomunicaciones. Desde el Ministerio de Interior se podrán dictar instrucciones directas “y de obligado cumplimiento a los Mossos d’Esquadra (la policía catalana)”, así como “acordar el despliegue de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Cataluña” e, incluso, en caso de ser necesario, “los miembros de los Mossos d’Esquadra serán sustituidos por efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”, según expresa el documento presentado por el equipo de Rajoy.

En el ámbito de los medios de información, la aplicación del 155 tampoco deja títere con cabeza, manifestando que “corresponderá a los órganos o autoridades que cree a tal efecto el Gobierno de la Nación [...] garantizar la transmisión de una información veraz, objetiva y equilibrada, respetuosa con el pluralismo político, social y cultural y también con el equilibrio territorial, así como el conocimiento y respeto de los valores y principios contenidos en la Constitución”. Los medios de comunicación públicos catalanes, el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información y el Centro de Seguridad de la Información de Cataluña quedarán, de ratificarse el viernes próximo la propuesta, también bajo el control del Poder central.

“Es un día terrible. Se ha suspendido la democracia en Cataluña. Se han roto los pactos del 78”, destacó el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, en una rueda de prensa tras conocerse las medidas propuestas por Rajoy. “El bloque monárquico cree mostrar autoridad, pero sólo revela su incapacidad para ofrecer soluciones y aleja aún más a Cataluña de España” fue, por su parte, la reacción en Twitter del líder de la formación izquierdista, Pablo Iglesias. A la lluvia de críticas que desde el minuto siguiente al anuncio de la intervención le cayó al Partido Popular se sumaron todos los grupos independentistas y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien lamentó que Rajoy haya suspendido “el autogobierno de Cataluña por el cual tanta gente luchó”.

El partido socialista, en cambio, no duda que la aplicación del 155 es lo correcto si se quiere “hacer frente a la situación de inestabilidad política institucional, ante la amenaza de una declaración unilateral de independencia, situándose en la legalidad y la convivencia”, tal como lo expresó su secretario general, Pedro Sánchez, minutos antes de la comparecencia de Rajoy. “El PSOE ha decidido apostar por la Constitución, como ha hecho siempre en toda la etapa democrática”, se justificó a la vez que intentó marcar cierta distancia con el PP, con quien, afirmó Sánchez, tiene “profundas discrepancias sobre el modelo territorial, pero sobre la integridad territorial de España, ninguna”.

 

 

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Martes, 17 Octubre 2017 06:18

Rajoy reitera su ultimátum a Puigdemont

Rajoy reitera su ultimátum a Puigdemont

El presidente catalán no respondió si declaró o no la independencia, por lo que Rajoy prorrogó su requerimiento hasta el jueves. La condena a prisión de los dos líderes de las máximas organizaciones independentistas dispara la tensión.

 

Carles Puigdemont respondió, sin responder. Al requerimiento que el presidente Mariano Rajoy le envió urgiéndolo a aclarar si el martes pasado declaró o no la independencia, el presidente catalán prefirió evitar el sí o el no que se le solicitaba y, en cambio, retrucó con dos nuevas peticiones: “que se revierta la represión contra el pueblo y el gobierno de Cataluña” y “que concretemos lo antes posible una reunión que nos permita explorar los primeros acuerdos”.


Lo primero, ayer mismo se demostró que no va a ser posible, al menos en el terreno judicial, ya que la magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela dictaminó al terminar la jornada el ingreso en prisión preventiva y sin fianza de los presidentes de las dos organizaciones independentistas más fuertes, Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultura. La jueza los acusa de haber sido responsables de las concentraciones ciudadanas del 20 y 21 de septiembre en Barcelona para impedir que la guardia civil registrara diversos edificios públicos y efectuara detenciones a cargos de la Generalitat. Según la jueza, las movilizaciones que promovieron Jordi Sánchez y Jordi Cuixart “no constituyeron una protesta ciudadana aislada, casual o convocada pacíficamente en desacuerdo con las actuaciones policiales, sino que era una compleja estrategia en ejecución de la hoja de ruta diseñada para llegar a obtener la independencia de Cataluña”.


Lo segundo que Puigdemont anunciaba en la carta que le envió a Rajoy ayer a las 8 de la mañana, dos horas antes de que venciera el plazo pautado por el gobierno español, era la apertura de un lapso de dos meses para la negociación, lo cual tampoco obtuvo una recepción exitosa. En este período, el jefe del Govern pretendía también dar cabida a que “personalidades internacionales, españolas y catalanas que han expresado su voluntad de abrir un camino de negociación, tengan la oportunidad de explorarlo” y, de esta forma, despejar dudas ante la opinión pública sobre cuál es el “compromiso” real de cada una de las partes que se pronunciaron en favor de hallar “una solución acordada”.


“La prioridad de mi gobierno es buscar con toda intensidad la vía del diálogo. Queremos hablar, como lo hacen las democracias consolidadas, sobre el problema que le plantea la mayoría del pueblo catalán que quiere emprender su camino como país independiente en el marco europeo”, afirma Puigdemont en la misiva que Rajoy recibió este lunes con recelo. Pocas horas después, el jefe del Ejecutivo español ya tenía lista “la respuesta a la respuesta”, donde le manifestaba su disgusto por no haber obtenido la aclaración –o rectificación– que buscaba.


La vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría fue quien habló ante los medios para expresar su desconfianza hacia la “oferta de diálogo” de Puigdemont y anunció que ahora la cuenta regresiva se extiende hasta el jueves, cuando vence el segundo plazo del mecanismo que podría poner en marcha el artículo 155 de la Constitución. “No resulta creíble que el señor Puigdemont haga llamamiento al diálogo cuando se niega a debatir con la oposición en el parlamento de Cataluña”, remarcó Sáenz de Santamaría. “Está en sus manos evitar que se den los siguientes pasos. Que deje de enredar a la ciudadanía. Lo primero que se le exige es que sea claro”, reclamó la número dos del Gobierno.


“Los siguientes pasos” con los que amenaza el equipo de Rajoy y sus aliados contra el proceso independentista, el Partido Socialista (PSOE) y Ciudadanos, son los encaminados a la suspensión de la autonomía de Cataluña, a través de la aplicación –de forma inédita en la historia española– del artículo 155 de la Constitución. “Cualquier otra suerte de contestación, sea una carta o la simple reiteración de su discurso, no evitará el 155. No se entiende el empeño y la confusión que está provocando el señor Puigdemont salvo que responda a su estrategia de mantener el apoyo de los más radicales para tensar la situación hasta el límite”, advirtió la vicepresidenta tras recibir la respuesta de Puigdemont.


O la “no respuesta”, como la califican los socialistas. Ayer el partido que lidera Pedro Sánchez también se reunió para valorar la carta enviada por Puigdemont a Rajoy y, al finalizar, su portavoz comunicaba que “la no respuesta de Puigdemont es inadmisible”, insistiendo en que el Ejecutivo central contará con todo el respaldo del PSOE para aplicar el artículo 155. “El único responsable, si finalmente ese artículo es aplicado, es Puigdemont. Si no rectifica, la única salida posible será la aplicación de ese precepto constitucional”, confirmó el portavoz socialista, Oscar Puente.


De todos modos, desde el PSOE recalcan que ellos no interpretan el mentado artículo como la suspensión de la autonomía de Cataluña, sino que se aplicaría “para restituir el autogobierno catalán”, tal como lo explicó Oscar Puente y días atrás el propio Pedro Sánchez. “Si se aplica el 155, es para devolverle a Cataluña el autogobierno perdido. Esa es la intención del PSOE y en eso vamos a ir de la mano del Gobierno”, subrayó el portavoz, destacando que su formación considera interrumpida la legislatura democrática en Cataluña desde la aprobación, en ausencia de la mitad de la Cámara, de las leyes del referéndum por el Parlamento regional.


Los planes de Rajoy y Sánchez al activar este mecanismo de coerción federal copiado de la Constitución alemana para obligar a una región a cumplir la ley cuando se salta sus deberes o altera el interés general son, en primer lugar, reemplazar al gobierno catalán y convocar en pocos meses a elecciones autonómicas. El Partido Popular, por su parte, también tiene como objetivo asumir el mando de la policía local -los Mossos d’Esquadra- y cortar las ayudas públicas a las organizaciones independentistas, así como el control de los medios de comunicación públicos.


Para Podemos, la aplicación del 155 a la que parece abocarse el conflicto entre España y Cataluña además de suponer una “irresponsabilidad” que no sirve para solventar la situación, supone “una involución democrática y empeorar la crisis de Estado abierta con la cuestión catalana”. Así lo expresó Pablo Echenique, secretario de Organización del partido izquierdista, luego de conocer el diálogo epistolar de ayer entre Rajoy y Puigdemont. El segundo de Podemos también afirmó que el PP y PSOE podrían haber pactado “de antemano” la aplicación de la polémica norma constitucional, dado que “parece una decisión tomada a priori, que no depende de lo que pase, o de lo que uno diga o deje de decir”.


La formación de Pablo Iglesias propone como solución la convocatoria de un referéndum pactado, apostando por un diálogo que, de momento, todo hace pensar imposible. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, es otra de las dirigentes que defienden a capa y espada esta opción y ayer, tras la noticia de un nuevo contacto estéril entre el presidente español y el catalán, cargó contra el accionar de Rajoy por, a su juicio, haber planteado un requerimiento “en términos de rendición”. “Esto es un error, porque si tú la primera respuesta que pides al interlocutor la sitúas como una rendición, está claro que este diálogo no será fructífero”, remarcó Colau. “Los que estamos en las instituciones debemos hacer posible este diálogo, porque, si hay un mandato ciudadano por encima de todo es que haya diálogo”.

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Miércoles, 11 Octubre 2017 06:43

Límites comunicacionales a la democracia

Límites comunicacionales a la democracia

Washington Uranga señala las relaciones entre democracia y comunicación y advierte que menos comunicación democrática implica también menos democracia política.

 

Resulta impensable pensar la sociedad contemporánea al margen de la comunicación en su acepción más amplia, porque al esencial encuentro entre personas diversas en el ámbito público es necesario sumar todo la potencia y los alcances que los desarrollos tecnológicos han aportado para multiplicar el impacto de los procesos comunicacionales.
Nadie pondría en duda –aun al margen de las diferentes miradas que coexisten en la académico y en lo político– que la democracia política está íntimamente vinculada –cuando no supeditada– al sistema de medios de comunicación. Dicho de manera más contundente: democracia y comunicación son interdependientes y están mutuamente condicionados. Es inimaginable pensar en medios democráticos si no es en el marco de una democracia política. No menos cierto y comprobable es que sin comunicación democrática no existen tampoco posibilidades de una democracia que legítimamente lo sea.


En síntesis podría decirse que en una sociedad democrática entre las funciones esenciales del sistema de medios se incluye la de producir información, favorecer la educación, ser medio de visibilización de las culturas y fuente de entretenimiento. Debe agregarse la tarea de colaborar en la supervisión de la gestión del poder político, como parte de la responsabilidad y del servicio ciudadano. Al menos éstas son tareas insoslayables para los medios de comunicación en nuestras sociedades actuales.


Para que ello sea posible se necesita un sistema de medios que refleje también en la estructura de propiedad la diversidad de perspectivas políticas, sociales y culturales que existen en la sociedad. Pero, dada la lógica del capitalismo, la única manera de encuadrar esta realidad dentro de una perspectiva plural y diversa es mediante el establecimiento de normas surgidas de la democracia misma que garanticen la pluralidad y pongan límite a los abusos del poder económico.


Este fue, sin duda, uno de los propósitos fundamentales de la ley de servicios de comunicación audiovisual (26.522) hoy prácticamente desguazada por decisión del Poder Ejecutivo encabezado por Mauricio Macri con inocultable propósito político y económico y para favorecer a quienes hoy son sus principales aliados.


Pero al margen del debate sobre la ley y de la incumplida promesa del oficialismo de discutir una nueva norma para regular las llamadas “comunicaciones convergentes” resulta preocupante para la democracia que la alianza gobernante, además de contar con la incondicionalidad, la complicidad y el blindaje informativo mediático de un sistema de medios altamente concentrado en su propiedad, continúe propiciando –por los medios a su alcance y usando el poder que le da el ejercicio del gobierno– la aniquilación de todas las manifestaciones disonantes del escenario comunicacional. No conforme con el coro de las voces amigas, el objetivo es acallar toda disidencia, controlar la información, invisibilizar a los actores que piensan diferente. Y para ello se usa el Poder Judicial, potestades discrecionales del Ejecutivo y, por supuesto, la capacidad de ahogo económico del Estado mediante el uso discriminatorio de la pauta oficial. Para destruir empresas, perseguir comunicadores y privar de posibilidades a la comunicación alternativa en general.


En este escenario el debate trasciende lo comunicacional. Si la ciudadanía no tiene la posibilidad de acceder a fuentes diversas y alternativas de información, si quienes piensan de manera distinta al oficialismo no encuentran medios para expresarse sin condicionamientos, lo que está en juego no es solamente el derecho a la comunicación, sino la democracia misma. Riesgo quizás no advertido por buena parte de la ciudadanía que, sin embargo, sufrirá las consecuencias con fuerte impacto en sus condiciones de vida.

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Martes, 26 Septiembre 2017 07:18

"Pensamos para resistir, resistimos pensando"

"Pensamos para resistir, resistimos pensando"

Raúl Zibechi visitó Córdoba el mes pasado, convocado por el Colectivo de Investigación El llano en llamas para la segunda edición del seminario “Diálogos desde el llano: capitalismo y resistencias”. Tras dos días de ricos debates, pensamos junto a él algunos desafíos de las resistencias hoy, así como del pensamiento crítico en tiempos de tanto fast-food académico e ideas enlatadas.

Las categorías se definen en la(s) lucha(s)


Comenzamos la charla poniendo sobre la mesa la pregunta por la vigencia o (im)potencia de las categorías de “arriba” y “abajo” para abordar el escenario actual en la región, y como métrica desde donde construir las luchas. Pero Raúl rápidamente nos desafió proponiendo otro camino para el pensamiento, y remarcando el valor epistemológico de aquellas categorías constituidas desde el conflicto y al calor de las luchas. “Como todos sabemos lo de arriba y abajo viene del zapatismo ¿no? Yo creo que es una definición que yo la comparto, ayuda a salir de conceptos como clase, como raza o etnia, etc. Y ayuda, sobretodo porque quien lo formula, y ese es el valor que tiene epistemológico, son los indígenas. Ese es para mí, el principal valor”, afirma Zibechi.


Así, el “abajo” se constituye en una amplia categoría que incluye a aquellos que somos explotadas y oprimidas, nos dice Zibechi. Y continúa: “No hay una frontera conceptual delimitada, sino que lo que delimita la frontera es el conflicto, la lucha. Arriba y abajo no son categorías fijas, no son categorías definitivas, se van incluyendo o excluyendo personas, en función de cómo se posicionen en una lucha. Como toda categoría tiene sus límites ¿no? digo, es imprecisa, es fluctuante, lo cual no es malo. Los que no explotan, los que no oprimen, esos estarían en un concepto amplio de ‘los de abajo’”.


El “abajo”, plantea Raúl, es una categoría que sirve para Chiapas y para quien la quiera usar, lo que no implica que sea una categoría “con vocación de ser universal”. Y nos recuerda que los zapatistas, nunca plantearon universalizar sus ideas.


El pensamiento crítico se convierte así, en una trinchera, en una acción necesaria del existir-resistir. Y en la trinchera, no hay espacio para la pereza intelectual, para los lugares comunes, allí no caben la deliberación cómoda ni la fijeza; pero tampoco –y en esto hay que insistir- hay tiempo para el divague y la especulación conceptual. Pensamos para resistir. Pensamos para reinventar la vida, en los límites de la muerte.


Sin autodefensas no se puede resistir ni crear nuevos mundos


Conversar sobre los desafíos del pensamiento crítico emancipatorio con Zibechi, nos trasladó espiritual y mentalmente a San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México). Desde allí ponemos el oído cerquita del corazón de los y las compas zapatistas, que nos convidan una imagen del capitalismo: el monstruo de cientos de cabezas que se van multiplicando a medida que le son cortadas. ¿Qué hacemos para acabar con la hidra capitalista? ¿Cómo acabamos con ella?, nos preguntamos junto a Raúl Zibechi.
Y agregó “en América Latina (...) tenemos un montón de experiencias de autodefensa del más diverso tipo... en general no armadas. O armadas con instrumentos como palos o cosas así, simbólicos ¿verdad? Pero la disciplina está y la capacidad está, y cuando tengan que dar un paso más lo darán o no”.


Dos tareas (enlazadas) para las sociedades en movimiento en esta etapa: resistir al capitalismo, asestarle pequeños y grandes golpes; medir la correlación de fuerzas, accionar para intentar modificarla a nuestro favor; recuperar tierras, recursos, maquinarias, herramientas; sabotear la acumulación de ganancias y el despojo; ampliar los diálogos, tener una tenaz militancia contracultural, solidarizarnos con las demás luchas, unir fuerzas. Y crear nuevos mundos, construir autonomías, formas y maneras propias, emancipadoras, de resolución material de la vida, de la salud, de la producción, de la convivencia, de relacionamiento social, de justicia, de deliberación y toma de decisiones, de educación, de pensamiento-acción; tejer saberes y voluntades.


Decimos tareas “enlazadas”, porque cualquier proceso organizativo que pretenda construirse de forma resistente en el tiempo, debe tener en cuenta ambas dimensiones, ambas “vías”, al decir de Zibechi. Ni los “nuevos mundos” pueden persistir sin hacer frente al avance y penetración extensiva e intensiva de las territorialidades sociales por parte del capital y del poder (la Hidra devora todo a su paso, engulle todo, recodifica toda “alternativa” en su métrica de acumulación y sometimiento). Ni las acciones de resistencia, por más obstinación, intransigencia y aguante que tengan, tienen perspectivas futuras por sí solas (preguntémonos, por ejemplo, cuánto tiempo es humanamente posible sostenerse en la primera línea de batalla sin descanso, sin alimento, sin entrenamiento, sin sanación).


Pero también, Raúl marca que cuando construimos nuevos mundos, surge una tarea nueva que es defender esos mundos. Comparte y relata una diversidad de experiencias recientes que apuntan en ese sentido; se trata en su gran mayoría de experiencias de autodefensa enarboladas en defensa y resguardo de la tierra y el territorio, principalmente rurales, pero no sólo. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), la policía comunitaria de Guerrero, la guardia indígena Nasa al sur de Colombia, las rondas campesinas y Guardianes de las Lagunas en Perú, brigadas de autodefensa mapuches, los grupos de mujeres para enfrentar la violencia machista en las villas de Buenos Aires.


Sin duda podríamos reconstruir un recorrido histórico más vasto, con las resistencias frente a la invasión y la colonización como punto de partida de tradiciones guerreras-defensivas en Nuestra América, pero buceando también en experiencias y estrategias históricas de los sectores populares urbanos, por sólo poner un ejemplo. Se trata aquí de una tarea pendiente, y un camino largo a recorrer en sociedades intencionalmente desarmadas, expropiadas de saberes y prácticas de autodefensa, en favor de estructuras jerárquicas y militarizadas, y en contra de las dignidades de los pueblos. Autodefensas, entonces, porque sin ellas no hay resistencias ni autonomías posibles.
La autonomía como experiencia de poder que no sustituye


Para muchas de quienes pensamos desde las resistencias, no caben dudas de que la coyuntura del presente nos pone en jaque, amenazando nuestras existencias, territorios, pueblos y proyectos, de un modo cada vez más abierto y brutal. Sin embargo, Raúl encuentra esperanzas en las experiencias vigentes y en sus capacidades futuras, porque suponen acumulaciones históricas de experiencias y saberes de lucha, que están ahí y no pueden negarse. Nos advierte inclusive que éstas pueden desplegarse y multiplicarse exponencialmente en “contextos de tormenta”. La tormenta, como la entienden los zapatistas, esa catástrofe que se viene en todos los sentidos, y que se convierte tanto en una amenaza como en una posibilidad: “Tenemos que construir, tenemos que avanzar, tenemos que construir distinto al capitalismo, sin patrones, sin jerarquías y esas construcciones florecerán, crecerán exponencialmente si hay tormenta. Sin tormenta no podemos vencer”.


Zibechi, continua esta metáfora diciendo: “si vos pensás que el capitalismo es una hidra, le cortás una ¿cómo hacés para cortarle todo a la vez? Necesitás otra hidra. Entonces tenés otra hidra ahí que te va a oprimir (...) El problema es cómo no crear estado, tener un poder que no es estado. Un cielo estrellado. Qué ventajas tiene, que no te pueden cooptar. Siempre hay lucha. Siempre va a haber conflicto, y si mañana cambia la cosa y se mete gente a los edificios estos del estado, van a ser opresores al cabo de un tiempo. Aunque entremos nosotros como liberadores, nos convertiremos en opresores”.


Y allí, la dispersión del poder que plantea Zibechi, es necesaria en cuanto y en tanto, también sea una dispersión territorial donde la dispersión de la población es necesaria. “Las ciudades son un hecho insustentable al largo plazo. Están condenadas al desastre. La mayoría absoluta de los muertos que va a haber en las tormentas, van a ser urbanos. Creo que de lo que se trata es de aprender, ver lo que hay, ayudar a construir y potenciar esas construcciones para que resistan lo más posible y podamos avanzar en esa dirección”. De allí la urgencia: escuchar(nos) a los pueblos, recuperar saberes ancestrales, reinventar las imaginaciones políticas y colectivas, apuntar –desde la praxis- a derribar los límites de lo posible, lo pensable, lo decible, lo realizable. Comunicarlo, tejerlo, trinchera a trinchera, territorio a territorio.

 

Por Débora Cerutti y Mercedes Ferrero
La tinta

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Martes, 12 Septiembre 2017 08:00

El arca de Noé, hoy se llama autonomía

El arca de Noé, hoy se llama autonomía

 

La imagen bíblica del “diluvio universal” y la construcción de una arca por Noé, para salvar la humanidad y a las demás especies de una destrucción segura, es demasiado conocida como para explicarla. Sólo aclarar que se trata de una parábola presente en varias culturas y que no es patrimonio exclusivo de las religiones que se inspiran en la Biblia.

El diluvio es la tormenta en el lenguaje zapatista, de modo que se trata de un primer paralelismo con las reflexiones de los movimientos anti-sistémicos. Al igual que en el relato del Génesis, la humanidad afronta en nuestros días la posibilidad de su desaparición como consecuencia de un conjunto de factores como el cambio climático y la crisis de los antibióticos, pero sobre todo por la cuarta guerra mundial desatada por los de arriba contra la humanidad.

Una segunda cuestión se relaciona con las razones para construir un arca. O sea un refugio ante la catástrofe. Este es uno de los temas centrales de los movimientos actuales y del debate que promueve el EZLN. No se trata de un refugio para encerrarse sino para protegerse y seguir construyendo mundos nuevos, seguir resistiendo las agresiones del capital y los estados.

El zapatismo nos llama a organizarnos, un paso primero e ineludible para enfrentar la tormenta/diluvio. A partir de ese paso, podemos pensar en dar otros más, como construir algo nuevo y defenderlo por lo tanto en medio de la destrucción. El punto clave es qué y cómo construir. De suyo, se desprende, que no pueden ser construcciones idénticas a las que están llevando a la ruina a la humanidad.

A mi modo de ver, eso son las autonomías. Espacios creados y controlados por los diversos abajos para sostener la vida. Si no somos capaces de construir las arcas/autonomías, sencillamente no podremos sobrevivir a la cuarta guerra mundial. Son los modos para mantener alejados a los poderosos y sus guardias armadas, porque sabemos que vienen por nosotros y nosotras.

Tenemos que decidir de qué materiales serán las arcas, qué diseño deben tener, quiénes pueden ingresar a ellas. El punto clave, el que nos diferencia del arriba, es cómo tomamos las decisiones. En el sistema capitalista las toman un puñado de personas situadas en la cúspide la pirámide social, los más ricos e influyentes. Entre nosotros, las toma la gente común, los de abajo, hombres y mujeres sencillas.

La tercera consiste en si Noé debía atender o no las burlas de sus vecinos, si debía intentar convencerlos de que el diluvio era inminente y las razones por las cuales construía el arca. Si se hubiera dedicado a ello, no le hubieran dado ni los tiempos ni las energías como para terminar su obra. El ejemplo es la mejor pedagogía.

En estos momentos sucede algo similar. Si dedicamos nuestras energías a disputar dentro del sistema, ya sea en el terreno electoral o en cualquier otro, ya sea para conquistar algún gobierno o para “mejorar” lo ya existente, no tendremos entonces fuerzas para construir algo diferente. Es el anzuelo que nos ponen delante para desarmar nuestra capacidad de construcción y, por lo tanto, de resistencia.

La creación de lo nuevo y la resistencia se alimentan de forma recíproca. La resistencia no puede ser de puras ideas, ideológica como se dice en los círculos de militantes avezados. La resistencia de larga duración debe incluir el agua y los alimentos (pero de calidad), una salud y una educación a nuestra medida, ciencia y técnicas apropiadas, justicia comunitaria y defensa de los espacios y territorios. Si no es así, si se agota en el discurso, es una resistencia que va a durar poco, quizá tanto como duran los discursos.

Defenderse de los de arriba pero centrarse en los de abajo. Una vez que pase la tormenta, llegará el momento de la reconstrucción, que puede ser el momento de expandir los mundos nuevos que ya existen en pequeño, en las arcas/autonomías que hemos construido y defendido. Nada es seguro, ni se trata de una propuesta con pretensión de estrategia, sino apenas una mirada de lo que hacen desde hace cierto tiempo un puñado de movimientos anti-sistémicos.

 

 

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Líderes del ámbito tecnológico firman una carta para pedir la prohibición de los robots asesinos

116 nombres destacados del sector firman el texto redactado por el experto en inteligencia artificial Toby Walsh. Elon Musk, fundador de Tesla, y Mustafa Suleyman, creador del laboratorio de inteligencia artificial de Google, entre los signatarios.

Un centenar de nombres destacados del mundo de la tecnología, entre ellos Elon Musk, fundador de Tesla, y Mustafa Suleyman, creador del laboratorio de inteligencia artificial de Google, se han sumado a las decenas de organizaciones sociales, movimientos religiosos, comunidades científicas y activistas que desde hace varios años piden la prohibición de las armas autónomas letales, popularmente conocidas como robots asesinos: máquinas capaces de abatir objetivos humanos en el campo de batalla de forma totalmente independiente (sin supervisión humana), a pesar de su incapacidad para distinguir entre objetivos civiles y militares.


En total 116 líderes del ámbito tecnológico de 26 países firmaron la carta (puede leer una traducción al castellano al final de este artículo), redactada por el científico y experto en inteligencia artificial Toby Walsh, y dirigida a las Naciones Unidas, la organización en la que año tras año los gobiernos aplazan la prohibición de esta tecnología militar. Entre los signatarios hay tres directivos españoles: Toni Ferrate (RO-BOTICS), José Manuel del Río (Aisoy Robotics) y Victor Martín (Macco Robotics). “Sabes cómo aprenden [los robots asesinos], pero no qué van a hacer con el conocimiento adquirido”, explicó Toby Walsh a La Marea en diciembre, cuando tuvo lugar la última cita gubernamental para abordar el futuro de los robots asesinos.


Este lunes los Estados que integran la ONU tenían previsto reunirse en el marco de la Convención sobre ciertas armas convencionales, la misma que en el pasado impidió, por ejemplo, el desarrollo de las armas láser, y que ahora se encarga de dictaminar el futuro de las armas autónomas letales (LAWS por sus siglas en inglés). Los Estados que participan en esta convocatoria decidieron crear un nuevo grupo de expertos para determinar los pros y contras de esta tecnología, pero finalmente volvieron a posponer el encuentro de esta semana hasta noviembre. Desde que Naciones Unidas aborda el futuro de los robots asesinos, los gobiernos que participan en la revisión de esta convención han aplazado una y otra vez su decisión. La última vez fue en diciembre de 2016 (La Marea fue el único medio escrito que cubrió la cita).


Los expertos en inteligencia artificial, líderes políticos y religiosos, e incluso premios Nobel de la Paz como Jody Williams advierten sobre los dilemas éticos y legales de permitir que una máquina mate a seres humanos (no es posible determinar el responsable legal de los errores que cometa el aparato), así como el peligro de desplegar armas independientes que, por razones tecnológicas, están incapacitadas para distinguir objetivos civiles y militares. Entre sus razones para prohibir el desarrollo de estas armas también está la necesidad de impedir que prolifere una nueva carrera armamentística.


Carta abierta a la Convención de las Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales:


Nosotros, compañías que construyen la tecnología en inteligencia artificial y robótica que podría ser reutilizada para desarrollar armas autónomas, nos sentimos particularmente responsables de alzar la voz en este sentido. Recibimos con los brazos abiertos la decisión de la Convención de las Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC) para establecer un Grupo de Expertos Gubernamentales (GEG) sobre Sistemas Armados Autónomos Letales. Muchos de nuestros investigadores e ingenieros están impacientes por ofrecer asesoramiento técnico a sus deliberaciones.


Aplaudimos el nombramiento del Embajador Amandeep Singh Gill de India al frente del GGE. Rogamos a las Altas Partes Contratantes del GEG a trabajar intensamente en la búsqueda de medios para prevenir una carrera armamentística de este tipo de armas, para proteger a los civiles de su uso indebido, y para evitar los efectos desestabilizadores de esta tecnología. Lamentamos que el primer encuentro del GEG, el cual debería haber empezado hoy (21 de agosto de 2017), haya sido cancelado debido al reducido número de estados dispuestos a pagar su contribución financiera a Naciones Unidas. Por tanto, exhortamos a las Altas Partes Contratantes a duplicar sus esfuerzos durante el primer encuentro del GEG previsto para noviembre.


Las armas autónomas letales amenazan con convertirse en la tercera revolución armamentística. Una vez desarrolladas, darán lugar a conflictos armados a una escala nunca antes vista, y a una velocidad superior a la que los humanos nunca podrán alcanzar. Estas pueden ser armas de terror, armas que los déspotas y terroristas usen contra poblaciones inocentes, y armas susceptibles de ser hackeadas para actuar de forma indeseable. No tenemos mucho tiempo para actuar. Una vez que la Caja de Pandora se haya abierto, será difícil cerrarla. Por tanto, rogamos a las Altas Partes Contratantes que encontren la forma de protegernos de estos peligros.

Fuente: La Marea