Viernes, 12 Septiembre 2014 06:18

La V de votar marcó a Barcelona

La V de votar marcó a Barcelona

Una V corta gigante y humana atravesó Barcelona al grito de ¡independencia! Una V corta que le quiere decir al mundo "volem votar" ("queremos votar", en catalán). Ese es el mensaje que 1,8 millón de personas –según datos de la policía– y las 500 mil –de acuerdo a la Delegación de Gobierno– dibujaron, ayer por la tarde, en una macrofigura roja y amarilla, como la bandera catalana, por las dos principales avenidas de la ciudad. "Hoy es la ve de voluntad y de votar; el 9 de noviembre será la de la victoria", manifestaba Carme Forcadell, presidenta de una de las entidades organizadoras de la movilización, la Assemblea Nacional Catalana (ANC).


Por tercer año consecutivo, el 11 de septiembre sacude a Cataluña. La fecha en la que se recuerda la ocupación de Barcelona por las tropas castellanas en la Guerra de Sucesión de 1714 siempre fue un momento de reivindicaciones nacionalistas, pero nunca tanto como desde que en 2012 cientos de miles de personas salieran a la calle para reclamar un Estado propio. A esa manifestación masiva le siguió en 2013 otra aún mayor, en la que la región fue atravesada de norte a sur por una enorme cadena humana. Ahora, teniendo encima una cuenta regresiva de 60 días para que teóricamente se celebre el referéndum, la apuesta soberanista se duplicó y desplegó todos sus recursos en una movilización que quiso mostrarse como definitiva.


"Trescientos años después del 1714, hemos dejado de celebrar derrotas militares para ser un país que construye una victoria pacífica", proclamó Muriel Casals, presidenta de otra de las asociaciones organizadoras, Omnium Cultural, a la vez que le dirigió una clara advertencia a la clase política: "La voz del pueblo está por encima de lo que opine un tribunal partidista de Madrid". Casals se refiere al más que probable veto por parte del tribunal Constitucional a la convocatoria a las urnas que el gobierno catalán prevé para el 9 de noviembre.

Ante la posible suspensión de la consulta soberanista, la gente salió a la calle para reivindicar que votará de todos modos. A lo largo de 11 kilómetros, y ocupando una superficie de unos 200.000 metros cuadrados, personas de todas las edades, clases sociales, e incluso procedencias, literalmente se puede decir que se pusieron la camiseta. Vistiendo unos de rojo y otros de amarillo para formar así la senyera –bandera nacionalista catalana– entonaron todos los cantitos propios de la causa independentista poniendo énfasis, eso sí, en el lema de la Diada de este año: "volem votar".

"Cualquier pueblo tiene que poder decidir sobre su destino", explicaba Eric con su hijo a caballito en uno de los enclaves principales de la gigante V corta. "Tanto si se vota por sí como por no, queremos expresar nuestra opinión y, personalmente, yo votaré por sí a la independencia, porque ya son muchos años con España y las cosas no funcionan bien, Cataluña ha aportado mucho más que otras regiones y ese dinero nunca vuelve", añadía Gemma, su mujer.

Otro elemento que llamaba la atención en la peculiar manifestación de ayer en Barcelona fue la presencia de mucha gente de otros pueblos y nacionalidades que apoyan la causa catalana por sentirse identificados con el reclamo de soberanía. Es el caso, por ejemplo, de los vascos o los gallegos, dentro de España, y fuera, por supuesto, de los escoceses, que, a escasos días de celebrarse su referéndum por la independencia, viven muy de cerca el proceso en Cataluña. "Mi DNI dice que soy español, pero yo no me siento español. Yo ya tengo mi propio país y mi propio idioma y no se me respeta si desde un gobierno central se impone una uniformidad que es falsa", afirma Gotzon, ciudadano euskaldún que reside en Barcelona.


Si bien el momento álgido de la Diada fue, precisamente, el de las 17.14 (hora que representa simbólicamente el año en que Cataluña fue vencida por los Borbones y anexada al Reino de Castilla), ya desde la mañana se sucedieron los actos institucionales y folclóricos por el centro antiguo de la ciudad. Tras el concierto de trescientos violines en el emblemático Mercado del Borne (número también simbólico, porque hace referencia a la cantidad de años que lleva Cataluña "sometida" a España), el presidente de la comunidad, Artur Mas, comentó ante los medios que ve al ejecutivo central "sin iniciativa política en el tema catalán", precisamente en el que a su juicio es "el gran tema de Estado ahora mismo". Para Mas, el gobierno de Mariano Rajoy mantiene un "enrocamiento muy grande" y se quejó de que "estamos ante la inmovilidad y el no a todo". También aprovechó para hablar en favor de la necesidad de permitir la consulta y de que los catalanes se puedan expresar en las urnas, porque a su juicio "es un error intentar resolver un problema político a través de la arquitectura legal", ya que "los problemas políticos se resuelven haciendo política, no amenazando con las leyes".
El presidente eludió responder a las voces de la oposición que le exigen elecciones anticipadas en caso de que la consulta no se pueda llevar a cabo, y reiteró que no hablará de otro marco que no sea el 9-N. "Los esfuerzos están en el 9-N y el objetivo es éste", confirmó, de manera que "se está haciendo todo para poder votar, cumpliendo los objetivos y las resoluciones del Parlamento, y de aquí no nos moveremos". De hecho, Mas aseguró ante los medios internacionales que "todo está a punto" para celebrar la consulta y volvió a insistir en que "firmaremos un decreto de convocatoria y se aprobará la ley de consultas".


Mientras buena parte de Cataluña explotaba de sentimiento patrio y gritaba a los cuatro vientos su deseo de separación de España, Rajoy visitaba las instalaciones de la Organización Nacional de Trasplantes y, sin hacer referencia explícita a la Diada, declaraba que "entre todos" se consigue un país más justo y de más oportunidades. Según el jefe del Ejecutivo La Solidaridad "es la mejor manifestación de nuestra generosidad como españoles, y esta generosidad hace que los órganos de los españoles lleguen a otras sin importar de donde venga". "La unidad es un activo –reivindicó Rajoy–, de manera que ninguna autonomía podría conseguir sola un activo mayor que remando unida (...) esta realidad es lo que hace posible que un andaluz viva con un corazón catalán".

Romanticismos aparte, el pulso entre el gobierno central y el de Cataluña en torno de la posible reestructuración del Estado entra en una etapa decisiva, marcada por el referéndum escocés del miércoles próximo y 60 días de leyes y contraleyes para lograr finalmente convocar o prohibir la consulta independentista propuesta para el 9 de noviembre. Lo que ayer quedó claro es que, más allá de los tejes y manejes del poder, millones de catalanes "volem (quieren) votar".

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Miércoles, 02 Abril 2014 06:20

Nullius in verba

Nullius in verba

Atreverse a saber —como le gustaba decir a Kant—, significa un acto de valor, de valentía y osadía. Saber por sí mismos, sin el peso de cualesquiera autoridades. Pensar por sí mismo, en fin: orientarse en el pensar, decía el mismo filósofo alemán.


La expresión proviene de Horacio —Quinto Horacio Flaco—. El más importante poeta lírico y satírico de la Roma antigua. El mismo autor de Sátiras, y Odas y Epístolas.


Literalmente, nullius in verba quiere decir "en la palabra de nadie", o "de nadie en su palabra". "No soy dado a reverenciar la palabra de ningún maestro, donde quiera que la tormenta me arrastre, me tenderé como un huésped", se lee en el verso que contiene la expresión citada.
Fundada en 1660, la Royal Society de Londres —la primera sociedad científica del mundo moderno y durante mucho tiempo la más prestigiosa— convierte la expresión de Horacio en su lema, hasta la fecha.


Pues bien, el sentido de la expresión, en rigor, la invitación del poeta es la siguiente: no creer en la palabra de nadie, por mayor autoridad que sea, si no ha sido objeto de examen propio. Estrictamente, se trata de una anticipación, con muchos siglos, del ideal de la Ilustración: sapere aude! —atrévete a saber—, y que Kant convertirá en un motivo de su filosofía en un opúsculo menor, pero de inmenso valor filosófico y político, por no mencionar ético y educativo.


Todo parece indicar que el mundo contemporáneo está articulado en torno a tres ejes: intereses, planes y estrategias. Un mundo sujeto a la planeación, a los flujogramas y cronogramas. Un mundo manejado por el costo–beneficio. En este mundo, consiguientemente, velada o implícita, el peso de la autoridad se yergue señera. Se identifican leyes y patr

ones, se elaboran y se controlan algoritmos de diversa índole. Pues bien, en un mundo semejante bien cabe traer a colación a Horacio. O a Kant.


No confiar en la palabra de nadie no significa, en absoluto, el escepticismo, y ciertamente no una especie de escepticismo metafísico. Por el contrario, es el más directo, el más generoso, el más amplio de los regalos e invitaciones a la libertad y la autonomía. Y la autarquía, si se quiere.


No aceptar criterios pre–establecidos, algoritmos pre–fabricados, normas interesadas y restrictivas. Por el contrario, someter al propio juicio las palabras escuchadas o leídas. O someterlas, acaso, también, a la experiencia.

¿Por cuántos estaríamos verdaderamente dispuestos a meter las manos en el caldero? ¿Por cuántos podríamos hipotecar nuestra propia vida y entregarlo todo? En fin, ¿por cuántos podríamos cerrar los ojos y hacer tantos ejercicios de confianza libre, pura, desprevenida? ¿Por militares y policías? Ya sabemos que en todo el mundo los sistemas policivos y militares son brutales, a pesar de las apariencias. ¿Por políticos,

economistas y financistas? ¿Ellos, que han generado la crisis financiera actual de la cual ni ellos mismos logran encontrar la salida? Entonces, acaso, ¿por sacerdotes, padres y pastores, por ejemplo? ¿Ellos, los de la doble moralidad y la falsa promesa de pobreza, los quemadores de hombres en nombre de un dios mal–vendido?


Nullius in verba. El lema de una de las instituciones científicas más prestigiosas en la historia de la humanidad. Esto es, uno de los —si cabe— templos cuidadores de "verdad" y de "criterio". Y a cualquiera podría acusarse de "anarquista" menos a los miembros de la Royal Society. O a Horacio, ni siquiera.


A nadie en su palabra —hasta que esta no haya sido suficiente y largamente sopesada—. ¿Y mientras tanto? La abstención del juicio. Eso que una escuela filosófica llama la epojé o la puesta entre paréntesis. Y si el mundo no nos da tiempo y nos impele a pronunciar alguna verdad, pues tanto peor para ese mundo. Porque ningún hombre o mujer libres pueden aceptar la palabra de nadie hasta que no la ponderen. En su propia conciencia, o en el debate público.


Ninguna autoridad merece ser acreedora, y ciertamente no a priori, de verdad alguna. Por una sencilla razón: por ser autoridad. Sólo la búsqueda paciente de "verdad" puede ser garantía, y la verdad es que es al cabo, en el tiempo, a largo plazo, que las verdades se revelan como tales. O bien las falsedades.


El tiempo de la vida es, al fin y al cabo, como el tiempo de la investigación. No sabemos lo que estamos buscando hasta que lo encontramos. Y la investigación como la vida son esencialmente eso: un proceso, nunca un estado. La investigación es un fenómeno esencialmente abierto. Sólo aprendemos de los errores y los aciertos son momentos de regocijo pasajero. Sin quedarnos en aquellos ni tampoco abandonarnos a éstos.
De palabras, pudiera decirse, está hecho el camino al infierno. Específicamente de esas palabras engañosas y de verdades a medias. O de "mentiras blancas".


El rey va desnudo, como recuerda el cuento infantil, y nadie se atreve a decirlo o a gritarlo de viva voz. Porque impera el miedo o la conveniencia que dobla a las cervices. "El rey va desnudo": eso sólo lo puede ver un niño. El mismo que justamente se encuentra, finalmente, si se lo lee con los ojos del presente, en las sátiras de Horacio.
Atreverse a saber —como le gustaba decir a Kant—, significa

un acto de valor, de valentía y osadía. Saber por sí mismos, sin el peso de cualesquiera autoridades. Pensar por sí mismo, en fin: orientarse en el pensar, decía el mismo filósofo alemán.


A nadie por sus promesas, o por sus gritos e improperios. A nadie por sus discursos, o por su retórica y dialéctica. A nadie tampoco por sus argumentos, sino por la experiencia misma de la certeza y la evidencia.


Muy pocas, demasiadas pocas veces encontramos en la historia una invitación a la libertad más plena. Horacio o Kant, y alguno que otro más. Pero sobran la mayoría de los dedos de las dos manos.


La libertad, la independencia, la autonomía: eso que el sistema mismo jamás perdona, y sin embargo, lo único que vale como la vida misma.

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Viernes, 07 Marzo 2014 06:44

Recuperar el debate estratégico

Parece evidente que estamos ante un recodo de la historia. Lo que suceda en los próximos años, sumado a lo que ya está sucediendo, tendrá efectos de largo plazo. Lo que hagamos, o lo que dejemos de hacer, va a tener alguna influencia en el destino inmediato de nuestras sociedades. Sabemos que es necesario actuar, pero no está claro que seamos capaces de hacerlo en la dirección adecuada.


Los recientes sucesos en Ucrania y Venezuela intensificaron la sensación de que estamos ante momentos decisivos. Esta coyuntura devela que la violencia jugará un papel decisivo en la definición de nuestro futuro. Guerra entre estados, lucha entre clases, conflictos violentos entre los más diversos grupos, desde pandillas hasta organizaciones de narcotraficantes. Como sucedió en otros periodos de la historia, la violencia empieza a decidir coyunturas y crisis.


La violencia no es la solución, y cuanto más tiempo podamos aplazarla, tanto mejor. Sin violencia no podemos lograr nada. Pero la violencia, por muy terapéutica y eficaz que sea, no resuelve nada, escribió Immanuel Wallerstein en el prefacio del libro de Frantz Fanon Piel negra, máscaras blancas (Akal, 2009). Estar preparados para la violencia, pero subordinarla al objetivo del cambio social, es parte de los debates estratégicos necesarios.


Menciono la cuestión de la violencia porque de eso se trata en Venezuela y en Ucrania, en Bosnia, Sudán del Sur, Siria y cada vez más lugares. Nos guste o no, los conflictos no se están resolviendo en las urnas, sino en las calles y en las barricadas, mediante artes insurreccionales que las derechas están aprendiendo a utilizar para sus fines, apoyadas por las grandes potencias occidentales, Estados Unidos y Francia en lugar muy destacado. La llamada democracia languidece y tiende a desaparecer.


No me canso de leer y reproducir la visión que trasmitió el periodista Rafael Poch de la plaza Maidán de Kiev: En sus momentos más masivos ha congregado a unas 70 mil personas en esta ciudad de 4 millones de habitantes. Entre ellos hay una minoría de varios miles, quizá cuatro o cinco mil, equipados con cascos, barras, escudos y bates para enfrentarse a la policía. Y dentro de ese colectivo hay un núcleo duro de quizás mil o mil 500 personas puramente paramilitar, dispuestos a morir y matar, lo que representa otra categoría. Este núcleo duro ha hecho uso de armas de fuego ( La Vanguardia, 25/2/14).


Multitudes protestando y pequeños núcleos decididos y organizados enfrentándose a los aparatos estatales a los que suelen desbordar. Lo consiguen por tres motivos: porque hay decenas de miles en las calles que representan el sentir de una parte de la sociedad, que legitima la protesta; porque hay una vanguardia a menudo entrenada y financiada desde fuera, y porque el régimen no está en condiciones de reprimirlos, ya sea por debilidad, falta de convicción o porque no tiene un plan para el día siguiente.


Que las derechas hayan fotocopiado las formas de hacer de los revolucionarios y las utilicen para sus fines, y que cuenten con abundante apoyo del imperialismo, no hace a la cuestión central: ¿cómo enfrentar situaciones en las que el Estado es desbordado, neutralizado o usado contra los de abajo?


Mi primera hipótesis es que las fuerzas antisistémicas no estamos preparadas para actuar sin el paraguas estatal. Casi todos los gobiernos progresistas del continente fueron posibles gracias a la acción directa en las calles, pagando un alto precio por poner el cuerpo a las balas, pero esa dinámica queda demasiado lejos y ya no es patrimonio de los movimientos. Poner el cuerpo dejó de ser el sentido común de la protesta, sobre todo desde que reapareció el escudo estatal con los gobiernos progresistas.


La segunda es que la confianza en el Estado paraliza y desarma moralmente a las fuerzas antisistémicas. A mi modo de ver, la peor consecuencia de esta confianza es que hemos desarmado nuestras viejas estrategias. Este punto tiene dos pliegues: por un lado, no está claro por qué mundo luchamos, toda vez que el socialismo estatista dejó de ser proyección de futuro. Por otro, porque no está a debate si nos afiliamos a las tesis insurreccionales o a la guerra popular prolongada, o sea a las tipologías europea y tercermundista de la revolución.


No quiero detenerme en la cuestión electoral porque no la considero una estrategia para cambiar el mundo, ni siquiera un modo de acumular fuerzas. Entiendo que hay gobiernos mejores y peores, pero no podemos tomar en serio el camino electoral como una estrategia revolucionaria. En suma, no estamos debatiendo el cómo. En tanto, las derechas sí tienen estrategias, en las que lo electoral juega un papel decorativo.
Entre la insurrección y la guerra popular, el zapatismo inaugura un nuevo camino, que combina la construcción de poderes no estatales defendidos armas en mano por las comunidades y bases de apoyo, con la construcción de un mundo nuevo y diferente en los territorios que esos poderes controlan.


Puede argumentarse que se trata de una variable de la guerra popular esbozada por Mao y Ho Chi Minh. No lo veo de esa manera, más allá de alguna similitud formal. Creo que la innovación radical del zapatismo no puede comprenderse sin asimilar la rica experiencia del movimiento indígena y del feminismo, en un punto crucial: no luchan por la hegemonía, no quieren imponer sus modos de hacer. Hacen; y que los demás decidan si acompañan o no.


En este argumento hay una trampa. No se puede luchar por la hegemonía porque sería trasmutarla en dominación, algo que las revoluciones triunfantes olvidaron muy pronto. La hegemonía se consigue naturalmente, por usar un término afín a Marx: por contagio, empatía o resonancia, con modos de hacer que convencen y entusiasman. Me parece que recuperar el debate estratégico es más importante para cambiar el mundo que la enésima denuncia contra el imperialismo. Que sigue siendo necesario firmar manifiestos, pero no alcanza.

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Viernes, 10 Enero 2014 07:03

Los nuevos-nuevos movimientos sociales

En un libro clásico y monumental, Theda Skocpol analiza las tres grandes revoluciones (francesa, rusa y china) desde una mirada centrada en los estados, su desintegración y la reconstrucción posrevolucionaria. En Los estados y las revoluciones sociales (Fondo de Cultura Económica, 1984), pone bajo la lupa cómo los procesos revolucionarios afectaron y modificaron las instituciones. Para quienes nos formamos en Marx, llega a conclusiones incómodas.


Luego de la comparación minuciosa de los tres procesos, concluye que el estado ha sido central en todos, pero que los cambios estatales no pueden explicarse en función de los conflictos de clase. Destaca el poder autónomo de los Estados, no reductible a ninguna de las clases sociales, aunque tampoco neutral respecto a ellas.


El aspecto más actual de su análisis estriba en tres conclusiones que destila al final de su trabajo. La primera es que las revoluciones no se producen por actividades deliberadas de las vanguardias; cita en su apoyo al militante antiesclavista Wendell Phillips: Las revoluciones no se hacen, ellas solas vienen (p. 41).


La segunda es que la desintegración de los estados del antiguo régimen activó la espoleta del conflicto social que se tradujo en la expropiación de las clases dominantes. La irrupción de los de abajo fue decisiva para modificar las relaciones entre las clases, evitar el triunfo de la contrarrevolución y neutralizar las estabilizaciones liberales.


La tercera es que de las tres revoluciones surgieron estados más centralizados, burocráticos y autónomamente poderosos en el interior y en el exterior (p. 441). En el interior, los campesinos y los obreros quedaron más directamente incorporados a la política nacional y a los proyectos apoyados por el Estado.


El análisis histórico es inobjetable, realista y contundente. Otra cosa es que resulte agradable, para quienes seguimos pensando que el Estado es una maquinaria opresiva y aspiramos –siguiendo a Marx y a Lenin– a su extinción.


Lo que no señala la autora es que las fuerzas antisistémicas estaban dispuestas de modo jerárquico, con una distribución del poder interno que era calco y copia de las instituciones estatales, y llevaban el saber desde fuera a los sujetos rebeldes. Tampoco señala que los estados nacidos de las revoluciones se convirtieron con el tiempo en maquinarias de dominación, muy similares a las que sustituyeron, al punto de que se pudo comparar el régimen de Stalin con el de Pedro el Grande, y a los funcionarios comunistas chinos con los mandarines imperiales.


El último ciclo de luchas en la región sudamericana parece confirmar la tesis de Scokpol: los estados fueron debilitados por las privatizaciones neoliberales, lo que disparó el conflicto social que llevó al gobierno a fuerzas progresistas que cerraron el ciclo con el fortalecimiento de los estados. En paralelo, los nuevos movimientos cumplieron su ciclo histórico: nacieron en la etapa final de las dictaduras, crecieron bajo el neoliberalismo, se institucionalizaron y entraron en lento declive.


Sin embargo, los movimientos que protagonizaron este ciclo eran distintos de aquellos que los precedieron, cuyo molde y modelo fueron los sindicatos tradicionales. No todos se plegaron a los nuevos modos de gobernar y algunos siguen caminos propios, mostrando que la historia no es un camino delineado por las lógicas estructurales. Aunque no pudieron romper completamente con las viejas culturas políticas estadocéntricas, fueron más lejos que la camada de movimientos anteriores y dejaron huellas potentes que siguen siendo referencias.


En los últimos años está naciendo una nueva camada de movimientos que se diferencian no sólo de los viejos, sino también de los nuevos. En varias ocasiones hemos mencionado al Movimiento Passe Livre (MPL), de Brasil, y a la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), de Chile. No son los únicos, aunque quizá sean los más conocidos. El movimiento contra la minería en Perú puede ser incluido en esta camada, así como el Movimiento Popular La Dignidad, de Argentina, y otros que no hay espacio para mencionar.


Algunos han nacido tiempo atrás, como el MPL, con características novedosas, tanto por su cultura política (autonomía, horizontalidad, federalismo, consenso, apartidismo) como por las formas de acción que emplea. Otros movimientos se han reinventado o refundado en procesos de resistencia. Los Guardianes de las Lagunas peruanos nacieron a partir de las Rondas Campesinas, organizaciones comunales de defensa creadas en los setenta.


Entre los nuevos y los más recientes, los nuevos-nuevos, existe una notable diferencia de cultura política: no se referencian en el Estado, con el que pueden mantener diálogos y negociaciones, ni reproducen en su interior las formas jerárquico-patriarcales. Los Guardianes de las Lagunas se inspiran en las comunidades andinas; los estudiantes chilenos y los jóvenes brasileños en sus formas de vida cotidiana en las periferias urbanas, en sus grupos de sociabilidad y afinidad, en el hip-hop, en las diversas culturas juveniles en resistencia.


No han formado estructuras-aparatos, ni han entronizado dirigentes permanentes por encima de los colectivos. Son movimientos que nacieron después de las dictaduras (los nuevos nacieron contra el autoritarismo) y reciben la influencia de dos movimientos que emergieron en el continente en las últimas décadas: el feminista y el indígena.


Se nutren de sus variantes más antisistémicas: los feminismos campesinos y populares, los feminismos comunitarios e indígenas; comparten con un sector del movimiento indio su vocación autonómica, su aspiración a cambiar el mundo por fuera del Estado y a crear instituciones posestatales, como las Juntas de Buen Gobierno. Se organizan para construir un mundo nuevo, no para incrustarse en las instituciones. Encarnan la posibilidad concreta de que florezca una nueva cultura política que trabaje para que los cambios vengan de abajo.

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La "Escuela neozapatistas": vivir desde adentro la lucha por la autonomía
 

"¿No lo sabes? Ellos están hablando acerca de una revolución (...) Por eso, los pobres van a levantarse y a recuperar lo que antes fue suyo (...) pues, finalmente, las cosas están empezando a ponerse totalmente de cabeza, porque ellos están hablando acerca de una revolución..."

Tracy Chapman, Talking about a revolution, 1988.

 

 

 

 

 

 

 

Caminito de la Escuela...

 

La impactante y rica experiencia reciente de la Escuelita Neozapatista, desarrollada en agosto de 2013 en los territorios de Chiapas hoy bajo el control del digno movimiento indígena mexicano, constituye una experiencia que, además de haber sido profunda y marcante desde el punto de vista emotivo y personal, es también una experiencia cargada de múltiples y fundamentales lecciones teóricas, políticas, intelectuales y morales. Porque a lo largo de los cinco días que duró este primer Curso de "La Libertad según [email protected] Zapatistas", se prodigaron y multiplicaron las muchas y diversas enseñanzas que, tanto los Votánes o Guardianes de cada uno de los estudiantes de este Curso, como en general los propios pueblos y comunidades neozapatistas, transmitieron y comunicaron a los mil setecientos participantes de esta rica y compleja iniciativa.


Escuelita Neozapatista que, a primera vista, se nos presenta como una nueva versión, ahora radicalizada y llevada hasta el extremo, de lo que fueron en 2006 y 2007 los tres Encuentros de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, es decir, el esfuerzo de mostrar e ilustrar en su esencia más profunda, las múltiples formas, dimensiones y variantes a través de las cuales estos pueblos neozapatistas construyen, de manera concreta y cotidiana, el proceso mismo de su verdadera autonomía. Pero mientras que en el Primer, Segundo y Tercer Encuentros de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, estos procesos de ilustrar y mostrar eran solo unidireccionales, de los zapatistas hacia sus oyentes, y utilizaban como su vehículo principal e incluso único el de la palabra hablada, ahora en cambio, en esta Escuelita Zapatista, esa ilustración y demostración de la lucha por la autonomía se volvió un proceso mucho más complejo y multidimensional, que era dialógico, participativo y además directamente vivencial, al transmitir esa lucha de la autonomía viviéndola en carne propia, compartiéndola directamente con los compañeros Bases de Apoyo, discutiéndola con los Votánes o Guardianes y en las Reuniones o Asambleas más amplias, y conociéndola desde su interior más profundo y en sus manifestaciones más cotidianas y esenciales1.


Entonces el enorme paso adelante que esta Escuelita Neozapatista representa, respecto a los tres Encuentros de 2006 y 2007, es el de haber integrado directamente, aunque sea por el breve lapso de una semana, a sus mil setecientos participantes, al proceso complejo y cotidiano de la propia construcción del movimiento neozapatista, y con ello, de su actual lucha y resistencia antisistémicas frente al capitalismo mexicano, latinoamericano y mundial. Integración temporal breve a su lucha cotidiana, que no persigue solamente dar a conocer, desde sus propias entrañas más profundas, a ese neozapatismo mexicano, sino que también se inserta muy consciente y explícitamente dentro de la nueva estrategia global que el neozapatismo ha propuesto a los movimientos sociales, a los colectivos, y a los individuos, que tanto en México como en todo el mundo, se hayan realmente comprometidos en la lucha radical anticapitalista y antisistémica. Nueva estrategia global que fue planteada a partir de su impresionante reemergencia pública del 21 de diciembre de 2012, dentro de toda la serie de Comunicados que precedieron, durante 2013, a esta importante iniciativa de la Escuelita Neozapatista2.


Estrategia global nueva del neozapatismo, que entre sus muchas definiciones también incluye la postura de renunciar claramente a suplantar a los otros compañeros o movimientos sociales fraternos, negándose entonces a dar en lugar de esos compañeros las luchas o los combates que sólo a ellos les corresponden, o intentando lograr ellos las conquistas o los objetivos por los que deben pelear esos mismos compañeros. En cambio, lo que los neozapatistas retoman en esta nueva estrategia reciente suya, es la vieja tesis de Marx de que "la emancipación de la clase obrera, debe ser obra de la clase obrera misma", lo que hoy significa que cada sector o clase social, grupo, colectivo o movimiento, debe librar sus propias batallas, definiendo su específica agenda de lucha y sus objetivos, y confrontando en sus propias geografías y calendarios, al que no obstante si es el enemigo común de todos nosotros, y el causante de todos nuestros males, que es el sistema capitalista mundial, y por ende, también mexicano.


Por eso, lo que la Escuelita Zapatista perseguía, entre otras muchas cosas, es también la de ser un espejo que interrogaba a cada uno de esos mil setecientos participantes dentro de ella, sobre cómo él o ella llevaba ya a cabo, o podía llevar a cabo en el futuro, en sus propios calendarios y geografías, y bajo sus modos y maneras específicas y singulares, esa compartida y única lucha antisistémica y anticapitalista por la autonomía, la autogestión, el autogobierno y libertad, y también y obligadamente, en contra de la explotación, el despojo, el desprecio y la represión, lo mismo que frente a la exclusión y a las múltiples e injustas asimetrías del "arriba" y el "abajo".


Espejo que al mostrarnos y al hacernos vivir y compartir en los hechos, no en el discurso ni en la teoría sino en la vida diaria, esa rica autonomía y libertad que en sus nuevos mundos no capitalistas ni clasistas están ya hoy edificando los compañeros neozapatistas, nos interpelaba directa y radicalmente a cada uno de nosotros, los estudiantes de esta Escuelita, sobre cómo nosotros en nuestros espacios y nuestros tiempos propios, podemos o podríamos también tratar de construir estos mismos mundos nuevos, con esa libertad y autonomía que vimos, vivimos, respiramos, sentimos y admiramos, en la segunda semana de agosto de 2013. Lo que explica la afirmación del Subcomandante Marcos, cuando planteó que el "examen final" de esta peculiar "Escuelita" sería hecho por un sinodal que sería un espejo, y que su única y muy complicada pregunta era la de "¿Qué es la libertad, según tú-ustedes?"3.


De este modo, uno de los objetivos centrales de esta original y rica iniciativa de la "Escuelita Neozapatista", es el de dar curso a esa nueva estrategia global propuesta en esta nueva etapa de su lucha, aplicando en los hechos una suerte de pedagogía interpeladora dialógica, basada en la incorporación directa y vivencial del "estudiante" dentro del caso o ejemplo mismo que se pretende "enseñar", o "mostrar", o transmitir. Pedagogía basada en un ejemplo que involucra e incorpora al "educando", dentro de la experiencia misma que el "educador" desea transmitir, cuyo resultado principal es la pregunta de cómo ese educando será después capaz de "replicar" o "reproducir", con sus modos, en sus formas, en sus calendarios y sus geografías propias, las lecciones de ese mismo ejemplo o caso que no sólo "estudió" u "observó", pasiva e indirectamente, sino que por el contrario vivió, compartió, y hasta construyó él mismo en la práctica y con sus propias acciones directas.


Porque si la teoría nace de la práctica, y si el saber en general brota primordialmente de la experiencia directa, entonces el mejor modo de aprender a hacer algo es haciéndolo, así que la mejor forma de aprender a luchar es luchando, y la mejor forma de aprender y asimilar lo que es la autonomía y la libertad, es viviéndolas y ejerciéndolas directamente y en los hechos. Lo que nos da sin duda uno de los sentidos profundos y radicales de esta excepcional experiencia de la Escuelita Zapatista.

 

* * *

 

Al participar en esta novedosa experiencia de la Escuelita, y al involucrarse en esa también innovadora pedagogía de transmisión del caso mediante su vivencia y construcción directa, los cientos de participantes de la misma, pudieron también comprobar asombrados la enorme y sólida fuerza y vitalidad de la que hoy goza el movimiento neozapatista mexicano. Pues, sin proponérselo, y sólo mediante la simple "compartición" de ese proceso de creación de la autonomía y la libertad, los compañeros nos mostraron también la profunda honestidad, el radical realismo y la tranquila certeza autocrítica que los caracterizan, frente a las diversas tareas y empeños que derivan de ese proceso de lucha por la autonomía.


Pues tanto en las conversaciones con los Votá[email protected] o con las Bases de Apoyo, lo mismo que en las Reuniones colectivas o en los cuatro Cuadernos y los dos Videos que se distribuyeron como material de apoyo para este primer Curso de "La Libertad según [email protected] Zapatistas", asombra la claridad y honestidad con la que el movimiento neozapatista nos cuenta y nos muestra, en los hechos, sin duda sus enormes logros y conquistas, pero también sus fallas y errores, o los problemas que no han podido resolver, junto a los obstáculos aun no superados, igual que sus lados débiles y sus insuficiencias abiertamente reconocidas.


Así, con un realismo radicalmente fiel a la situación difícil y compleja que viven ellos, no ocultan ni esconden nada, explicando, mostrando y asumiendo los hechos tal y como son, sin adornos ni sesgos autocomplacientes, que los hacen revelar lo mismo sus virtudes que sus defectos, es decir, tanto los lados buenos o positivos de su práctica y de su lucha cotidiana, como los lados negativos o malos de las mismas. Y esto, con un sentido autocrítico claro e implacable con ellos mismos, que lejos de negar o minimizar sus límites los denuncia y hace evidentes, para entonces poder asumirlos de frente y superarlos, real y efectivamente, en los propios hechos.


Demostración sin falsos embellecimientos de sus problemas y dificultades, que lejos de reflejar alguna debilidad o flaqueza de este movimiento, nos ilustra acerca de su gran fortaleza y vitalidad actuales. Porque solo un movimiento realmente sólido, bien construido y muy bien implantado en la vida, en los corazones y en las mentes de los cientos de miles de sus miembros y de los millones de sus seguidores, es capaz, del modo sereno y verdadero en que lo proyectó y reflejó esta experiencia de la Escuelita Zapatista, de mostrar y de discutir abiertamente y sin problemas ni limitaciones, de sus errores anteriores y actuales, de sus fallas, de las pifias cometidas, de las lagunas aun no colmadas, de los problemas y dificultades aun sin resolver.


Un asombroso ejercicio de autocrítica veraz, tranquila y totalmente abierta, que los lleva a narrar o a mostrar sin tapujos ni restricciones lo que aún no saben, lo que no entienden, lo que no han podido superar y lo que les falta por hacer. Porque como ellos mismos nos han enseñado reiteradamente, "todavía falta lo que falta", lo que para nada impide, sin embargo, reconocer todo lo que ya han logrado y conquistado, todos los inmensos avances concretados y todas las lecciones y enseñanzas que encierra su difícil y compleja, pero también muy rica y heurística experiencia de más de cuatro lustros, en el camino de la forja y el descubrimiento de la libertad y de la autonomía. Veamos entonces, sólo unas pocas de estas lecciones y enseñanzas, que se hicieron evidentes para las centenas de participantes de esta primera concreción de la Escuelita Neozapatista.

 

... Apurándose a llegar...

 

 

"Quisieron cambiar nuestras ideas, haciéndonos creer que ellos son los sabios, los buenos, los más avanzados en la lengua, imponiéndonos su educación..."

Compañera Ana, del MAREZ El Trabajo, en el Cuaderno "Resistencia Autónoma", agosto de 2013.

 

 

 

 

 

 

 

Muchas y muy diversas son las lecciones principales que se derivan de la Escuelita Zapatista, y es tarea actual y futura de todos los que participamos en ella, la de reflexionar, teorizar y explicar poco a poco todas esas enseñanzas fundamentales y esenciales que los compañeros neozapatistas han aportado para los individuos, grupos, colectivos y movimientos que luchan de modo antisistémico en México y en todo el planeta. Por eso, y en la línea de este gran esfuerzo, que deberá ser colectivo, queremos nosotros apuntar sólo algunas primeras pistas o elementos, de también sólo algunas de estas centrales lecciones.


Una primera lección general posible, partiendo del hecho de que se trataba de una iniciativa que se anunció explícitamente como una "Escuelita", se refiere a uno de los ejes o núcleos que componen y definen, en su nivel más general, a la función principal de la escuela dentro de la sociedad actual, es decir, al proceso general de la transmisión de un conjunto de saberes, y derivado de esto, a la jerarquía, valor y función que se asignan a esos específicos saberes, recuperados y "transmitidos" por dicha escuela. Pero, dado que se trata de una "Escuelita" neozapatista, es decir muy otra de la escuela oficial y tradicional moderna burguesa hoy dominante en el mundo entero, lógico es entonces que aquí se revolucione por completo y se redefinan totalmente, todas nuestras nociones habituales de lo que es una escuela, de lo que entendemos por saberes, de quiénes son los maestros y quienes los alumnos o estudiantes, de la propia pedagogía y de los métodos en juego, de los contenidos del proceso de "enseñanza-aprendizaje", y hasta de los lugares físicos, los horarios, los recreos, las formas de evaluación, y los resultados de esta misma y muy otra Escuelita.


Pues como buen heredero directo de la revolución cultural mundial de 1968, y de todas las lecciones que ella nos legó sobre la crítica radical de la función de la escuela capitalista, el neozapatismo ha asumido e incorporado ya, en los hechos y dentro de sus propias escuelas zapatistas, a las que asisten sus niños y jóvenes regularmente, tanto la crítica de la estructura disciplinaria, clasificadora y homogeneizadora-normalizadora de los comportamientos de los alumnos, como la superación del profundo divorcio entre la escuela y la vida real, pero también la crítica de la ridícula idea de que el maestro es el único depositario del saber frente a la ignorancia total de sus alumnos, o el desmontaje de la supuesta neutralidad, objetividad y ausencia de sesgo ideológico de los saberes y de los diversos contenidos que se transmiten y reproducen dentro de la actual institución escolar4.


Entonces, si la Escuelita Zapatista (ahora dirigida no a niños y jóvenes neozapatistas, sino a los mil setecientos invitados que asistimos a ella en agosto de 2013), parte naturalmente de asumir de modo implícito todas estas críticas y superaciones heredadas de la revolución mundial de 1968, ella agrega además algunos elementos nuevos, en los cuales vale la pena detenerse con más detalle. Por ejemplo, el hecho de que al establecer la composición específica de los "alumnos" y de los "maestros" de esta Escuelita, se subvierte radicalmente toda la jerarquía burguesa hoy dominante en el conjunto de los saberes existentes dentro de las sociedades de todo el planeta. Porque si bien los zapatistas son conscientes y afirman explícitamente, que el verdadero maestro era el colectivo o la comunidad toda, la que efímeramente incluía también a los propios alumnos invitados a esta Escuelita, eso no elimina el hecho de que una de las funciones centrales de [email protected] Votá[email protected] indígenas, fue la de enseñar a esos alumnos externos a las comunidades, el proceso de la autonomía zapatista en todas sus aristas y dimensiones, junto al hecho de que todos sus alumnos fueron, durante esa semana de la Escuelita, a aprender qué cosa era y cómo se edificaba "La Libertad según [email protected] Zapatistas".


Entonces los "maestros", o enseñantes, o guías, eran las Bases de Apoyo neozapatistas, es decir los cientos de miles de indígenas dignos y rebeldes del Sureste Mexicano, mientras los alumnos eran distintos miembros de la sociedad civil, que incluían a Profesores e Investigadores universitarios, junto a estudiantes de Licenciatura, Maestría, Doctorado y Postdoctorado, además de múltiples activistas y militantes políticos de todo tipo de movimientos, con una sólida y amplia formación y educación políticas. Lo que en los hechos, implicaba una profunda revolución de la jerarquía habitual y aceptada de los saberes, dentro de la sociedad capitalista actual. Revolución que actualizaba y profundizaba, hasta sus últimas consecuencias, la crítica de esa misma jerarquía planteada desde 1968, y presente en todos los grandes teóricos de la cultura de las últimas cuatro o cinco décadas recién transcurridas.


Jerarquía burguesa y capitalista de los saberes, que olvida que el saber original, primario y fundamental, nace directamente de la experiencia, y que por lo tanto el saber principal y fundante de todo otro saber posible, es el hondo y profundo saber popular. Saber popular que es siempre la fuente nutricia de todos los otros saberes, y en consecuencia, también del saber erudito, libresco e indirecto, que es un saber derivado y de segundo grado, y que es el que se enseña, aprende y transmite, en las escuelas y Universidades del mundo entero5. Saber erudito y libresco que, sin embargo, la época burguesa de la historia, dentro de la que aún vivimos y que todavía padecemos, ha tratado de entronizar falsamente como si fuese el único saber, o en otro caso, como el saber principal, superior o jerárquicamente más importante, o fundamental, o estructurante y definitorio de los restantes saberes humanos.


Absurda jerarquía de los saberes, criticada por la revolución mundial de 1968 y por los teóricos críticos de la cultura antes mencionados, que será directamente subvertida y trascendida en los hechos con esta radical experiencia de la Escuelita Neozapatista, la que al modificar los roles habituales o esperados de los indígenas rebeldes Bases de Apoyo, y de los Profesores, estudiantes, intelectuales o militantes y activistas políticos venidos de todo el planeta, poniendo a los primeros como guías o "maestros" de los segundos, no sólo restituyó en la práctica la verdad elemental de la primacía y mayor relevancia del saber popular sobre el saber libresco, universitario y erudito, sino que también redimensiona y reubica, en su justo papel, a este saber derivado, secundario, indirecto y de segundo grado, nacido de la lectura, de las aulas, y de las escuelas y Universidades tradicionales de todo tipo.


Aunque esto, desde una lógica que no pretende sustituir la anterior jerarquía de saberes con una nueva jerarquía, ahora invertida, en donde la cultura o el saber populares dominará ahora a la cultura o al saber libresco y erudito, o en otra variante, la cultura indígena a la cultura mestiza o ladina, sino más bien la de eliminar esa relación jerárquica absurda entre saberes y culturas diversas, para sustituirla con una visión abierta, dialógica y completamente horizontal de esos diferentes saberes o culturas. Por eso, y en contra del "síndrome del evangelizador" criticado por el Subcomandante Marcos, que "...asume como evidente que la cultura ladina o mestiza es superior, en extensión y profundidad de saberes y conocimientos a la indígena", en cambio de esto, "...cuando el indígena topa o se encuentra con una cultura diferente, fuera de su territorio, tiende espontáneamente a tratar de entenderla, no pretende establecer una relación de dominante/dominado"6.


Por eso, la Escuelita Zapatista, lejos de menospreciar esos saberes librescos y eruditos que inundan las escuelas y Universidades de todo el planeta, lo que hace más bien es reubicarlos en su justo papel, y tratar de entenderlos y asimilarlos, recuperando la parte que de ellos puede ser útil, fructífera y productiva, para su propia lucha libertaria y autonomista, y para el proceso más general de la lucha emancipadora de todo el mundo.


Entonces, mientras los indígenas Bases de Apoyo le "enseñaban" lo que es la libertad y la autonomía a esos Profesores, Doctores, Postdoctores, estudiantes, militantes, activistas y jóvenes curiosos y ávidos de aprender, venidos de todo el mundo, insistían también en que todo ese saber sobre la autonomía, el autogobierno y la autogestión, no era fruto de los libros ni había sido sacado de ningún "Manual" o "Antimanual" escrito, sino que brotaba y era el resultado, decantado y concreto, de su propia experiencia de lucha directa, de sus varios lustros de esfuerzos y combates "prácticos" desarrollados en ese mismo proceso de construcción autonómica.


Así, una posible segunda lección general de este Primer Curso de la Escuelita Neozapatista, directamente conectada con la primera, es también la de la redefinición radical del papel y de la función de los intelectuales, en general pero igualmente y de modo más específico, dentro de los actuales movimientos sociales anticapitalistas y antisistémicos de todo el planeta. Pues al restablecer en los hechos la verdadera relación que existe entre los distintos saberes, recordándonos que el saber que nace de la práctica y de la experiencia directa es el saber original y fundante, y que el saber de los libros es un saber sólo indirecto, secundario y derivado del primero, la Escuelita Zapatista redefine con ello también el papel que pueden tener, dentro de los movimientos antisistémicos actuales, todos los "intelectuales", es decir, los portadores de ese saber dependiente y de segundo grado que es el saber libresco, erudito y universitario.


Nuevo papel de los intelectuales, derivado del saber que ellos encarnan, que entonces impide y anula que ellos puedan ser los "guías", o los dirigentes, o los líderes, o la "conciencia" lúcida, iluminada y clarividente de dichos movimientos. Pues si el saber libresco es en verdad derivado y dependiente del saber nacido de la experiencia, del hondo saber popular, no puede ya pretender dirigirlo ni dominarlo, ni tampoco dictarle sus rumbos, ni trazarle sus caminos, ni iluminar sus pasos, como pretendieron alguna vez intelectuales incluso de izquierda, sobre todo en la etapa anterior a 1968. Lo que no impide que ese saber de los intelectuales sí pueda ser muy útil, importante, y productivo para los movimientos antisistémicos actuales, e incluso hasta fundamental en ciertas coyunturas o circunstancias muy específicas, pero sólo desde la clara asunción de que ese saber no será nunca el saber esencial o central para la estructuración general y para la definición global del destino y de la acción de dichos movimientos sociales anticapitalistas y antisistémicos7.


Papel radicalmente diferente de los intelectuales dentro de los movimientos antisistémicos, materializado muy plásticamente en la Escuelita Neozapatista, que fue ya anticipado desde la revolución de 1968, la que además de mutar radicalmente a todos los movimientos anticapitalistas del globo terráqueo, hizo también pedazos esa falsa jerarquía y entronizamiento de los intelectuales dentro de los movimientos de protesta de todo tipo. Destronamiento del "intelectual-rey" que fue muy bien percibido y teorizado por Michel Foucault en su momento, y que ha ido siendo asumido, progresivamente y a lo largo de las últimas cuatro décadas, por todos los nuevos movimientos antisistémicos del mundo, y naturalmente, también por el neozapatismo mexicano8.


Pero si los intelectuales no son ya ni pueden ser la "conciencia" que viene de fuera del movimiento, ni tampoco los "portadores" y "generadores exclusivos" de la teoría en su interior, entonces se entiende mejor la reiterada afirmación del Subcomandante Marcos de que para los zapatistas "su teoría es su propia práctica". Pues su hondo y rico saber político y en general, no proviene primordialmente ni de los libros ni de las aulas, sino de su propia práctica política, de su experiencia directa de lucha durante casi tres décadas, de sus tenaces y exitosos esfuerzos concretos para construir su autonomía, y para dar vida a los nuevos mundos no capitalistas que hoy florecen y prosperan a todo lo largo y ancho del territorio de Chiapas en México.


Porque hoy, a diferencia de hace cien años, cuando Lenin escribió su brillante y agudo texto del ¿Qué hacer?, ya es claro que la conciencia, para los movimientos, no necesita más venir "de afuera", sino que se gesta directamente a partir de la experiencia de la lucha (tesis que, por lo demás, también fue afirmada enfáticamente y de modo muy sabio por el mismo Lenin), y se consolida y construye desde la autoreflexión colectiva del mismo movimiento, autoreflexión a la que pueden modestamente contribuir los 'otros intelectuales de abajo', en la medida en que acepten adherirse y acompañar, de modo fraterno y totalmente horizontal, a esos mismos movimientos.

 

... Con los libros bajo el brazo...

 

"Porque eso es para nosotros la libertad: ejercer el derecho de construirse uno mismo un destino, sin nadie que nos mande, ni nos diga qué sí y qué no".

Subcomandante Insurgente Marcos, Votán II. [email protected] [email protected], 30 de julio de 2013.

 

 

 

 

 

 

 

Una tercera lección general de esta Escuelita, se refiere a los contenidos generales que fueron transmitidos o "enseñados" a los "alumnos" durante una semana. Y esos contenidos parecerían referirse, según los propios compañeros nombraron al Curso, al tema de "La Libertad según [email protected] Zapatistas". Pero también, y a partir de los títulos de los cuatro Cuadernos que eran el material impreso de apoyo al Curso, es claro que una parte central de esos contenidos a mostrar y a "enseñar", eran los temas mismos de sus títulos, que son el "Gobierno Autónomo" (I y II), "La Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo" y la "Resistencia Autónoma". Con lo cual, y a partir también de las exposiciones que se hicieron para el grupo que trabajó en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, y de las ricas pláticas y discusiones de todos los "alumnos" con sus Votá[email protected] o [email protected], es claro que el gran tema general abordado en todo este Curso no fue otro que el de la compleja construcción cotidiana de la Autonomía Neozapatista.


Entonces, si el Curso era sobre la "Libertad", y el eje principal en torno al cual giraron todo el conjunto de enseñanzas del Curso fue el tema de la Autonomía, eso significa que para el neozapatismo la libertad y la autonomía son prácticamente idénticas, o por lo menos, tan estrechamente cercanas y similares que sus contenidos y elementos esenciales se superponen, imbrican e intercambian de tal modo que bien pueden considerarse como términos casi sinónimos. Lo que además sería muy lógico, si recordamos que la "libertad" ha sido una de las nueve, luego once y finalmente trece consignas neozapatistas, y que en estas últimas no figura en cambio la de la "autonomía", consigna o demanda que a la luz de los últimos diez años de vida del neozapatismo mexicano, y también de esta experiencia de la Escuelita Neozapatista, parecería deber estar incluida en esas demandas actuales de este movimiento zapatista.


Así, la duda se resuelve cuando recordamos las afirmaciones del Subcomandante Marcos, el que en un texto muy reciente nos dice que "...la definición indígena zapatista de libertad [es]: gobernar y gobernarnos de acuerdo a nuestros modos, en nuestra geografía y en este calendario", para agregar además, unas líneas más abajo, "porque eso es para nosotros la libertad: ejercer el derecho de construirse uno mismo un destino, sin nadie que nos mande, ni nos diga qué sí y qué no"9. Con lo cual queda claro que en la concepción neozapatista la libertad y la autonomía sí son términos idénticos, pues ser libre es poder decidir de modo autónomo el destino que uno mismo quiere construirse, para autogobernarse según sus modos, sus formas, sus tiempos y sus circunstancias específicos.


Por eso, no es para nada casual que esta definición de la libertad planteada por el Subcomandante Marcos, coincida en lo esencial con la definición de autonomía que, hace algunos años, nos había dado ya el Subcomandante Insurgente Moisés (entonces, Teniente Coronel Insurgente Moisés) y que planteaba que la autonomía "...quiere decir pues así, que lo que queremos pues formar, es una vida, una sociedad, que nosotros mismos vamos a moverla pues, que nosotros mismos vamos a construirla..."10.


Noción entonces amplia, abarcativa y muy global de lo que es la libertad o autonomía para los neozapatistas, que fue expuesta, mostrada, ilustrada, debatida e incluso vivida y compartida cotidianamente dentro de la Escuela Neozapatista, y que naturalmente trasciende y supera tanto a la limitada y literal noción jurídica de la autonomía, como a su definición un poco más amplia en tanto autonomía política, pero incluso también, a la noción antropológica de la autonomía predominantemente cultural e identitaria.


Porque la idea zapatista de esa autonomía-libertad, abarca el entero tejido de lo social en todas sus múltiples manifestaciones, incluyendo entonces sin duda la idea de autogobernarse según sus propias leyes, o de definir libremente la configuración de toda su estructura política, e incluso de comportarse y actuar de acuerdo a su propia identidad cultural, a sus tradiciones históricas y a sus usos y costumbres, pero también y mucho más allá, de decidir y construir por sí mismos el tipo de vínculo que desean mantener con la naturaleza, o el tipo de economía que ellos eligen, o las relaciones sociales y las formas de comunidad dentro de las que deciden vivir, o el tipo de cultura, de arte, de música y de conocimiento o saber que han elegido libremente asumir, entre muchas otras dimensiones y manifestaciones de esta misma autonomía-libertad.


Autonomía global integral que nos remite a la capacidad de definir y decidir "la figura total deseada de su propia socialidad elegida" como diría Bolívar Echeverría, y que por ende, está presente lo mismo en las tareas del gobierno autónomo que en las relaciones de género y en la participación de las mujeres, pero también en las múltiples formas de la resistencia política, ideológica, económica, psicológica, social, educativa, en el campo de la salud, o de la comunicación, o en la resistencia cultural, de las que se habló y discutió abundantemente, además de vivirlas en vivo y en directo, a partir de las lecturas y luego los debates de los contenidos de los cuatro Cuadernos impresos de apoyo a esta Escuelita Zapatista.


Definición de la libertad o de la autonomía global e integral según los zapatistas, que al postularse como abarcativa de absolutamente todos los órdenes, niveles, dimensiones y elementos de la totalidad social, es decir, de la sociedad humana en su conjunto, e incluso hasta de la civilización humana en tanto tal (al incluir también la relación de los hombres con el espacio, y más en general, todos los vínculos de su metabolismo general con la naturaleza), nos conduce directamente no sólo a una definición y asunción radicalmente anticapitalista y antisistémica de la autonomía y de la libertad, sino también hacia la vital pregunta que hoy acosa y preocupa a muchos de los movimientos antisistémicos de todo el planeta, respecto de qué tan posible es construir la verdadera autonomía, si ella se limita o confina a solo una esfera o unas pocas esferas del conjunto de las relaciones que constituyen a la mencionada totalidad social y civilizatoria humanas.


Pues como lo vivimos, sentimos, observamos, escuchamos y debatimos durante una semana, los zapatistas sí están tratando de construir su autonomía en todas las esferas de la sociedad y la civilización, defendiendo lo mismo a la Madre Tierra que construyendo una comunicación autónoma, promoviendo su autogobierno político y edificando una economía también autonómica, revolucionando sus relaciones de género y avanzando en la educación autónoma, al mismo tiempo en que despliegan su resistencia autónoma en contra de la guerra militar o paramilitar de alta intensidad del gobierno mexicano, o en contra de la ideología capitalista propagada por los grandes medios masivos de comunicación, entre muchas otras formas de esa rica y multivariada afirmación de su autonomía global integral.


Lucha por la autonomía integral o libertad global, que es una lección importante para los actuales movimientos antisistémicos de México y del mundo, los que por sus propios caminos específicos, y en sus modos y formas singulares, han ido comprobando también esta sabia postura neozapatista. Pues si la autonomía se limita a ser sobre todo una justicia autónoma y un mecanismo de garantizar la seguridad de sus propias poblaciones, como en el caso de la Policía Comunitaria de Guerrero, o si se confina predominantemente a la defensa de los propios bosques y de su territorio, como en el caso de Cherán en Michoacán, entonces el Estado mexicano puede crear los espurios Grupos de Autodefensa Armada recientemente surgidos en Guerrero, para confundir y deslegitimar desde afuera, y luego dividir desde adentro, a ese interesante y promisorio proyecto realmente autónomo que ha sido, durante ya diecisiete años, ese movimiento de la CRAC-PC de Guerrero. O también ese gobierno mexicano puede tratar de aislar y encapsular a la comunidad de Cherán, cercándola mediante una alianza con los narcotraficantes y los talamontes de Michoacán, y tratando de deslegitimarla también, al incluirla genérica y tramposamente dentro de los grupos de autodefensa armada, también creados recientemente en el mismo Estado de Michoacán11.


Por eso, como lo han descubierto en la práctica los compañeros de Guerrero y de Michoacán, pero también de todo México, la verdadera autonomía no puede convivir fácilmente con las múltiples opresiones, además de que no puede sobrevivir en el mediano plazo, si no tiende a convertirse, necesariamente, en esa autonomía global integral hoy ilustrada y encarnada por los neozapatistas. Pues no es fácil ser autónomo sólo en lo educativo o en lo político, mientras se continúan recibiendo al mismo tiempo subsidios del Estado burgués, igual que no puede consolidarse demasiado la autonomía política o económica, si el otorgamiento de la tierra y el territorio continúa aun en manos del Estado, como bien saben, y confrontan, y tratan cotidianamente de superar, tanto ciertos movimientos piqueteros argentinos realmente autonomistas, como el propio Movimiento de los Sin Tierra en Brasil.


E incluso si la autonomía es global e integral, pero se confina dentro de un territorio que se cierra sobre sí mismo, y se aísla del resto de la sociedad y del mundo, tampoco entonces puede tener su sobrevivencia y su futuro asegurados. Por eso, para florecer y consolidarse, la autonomía global integral necesita también extenderse y expandirse por doquier, en todo México, en toda América Latina y en el planeta entero. Lo que ha sido también muy bien comprendido por los compañeros neozapatistas, y que fue también uno de los mensajes centrales de la Escuelita Neozapatista, la que por eso nos planteó como 'examen final' la única y compleja pregunta de ¿qué es la autonomía o libertad para cada uno de nosotros, y cómo cada uno de nosotros lucha por conquistarla, por abrirle vías, por instaurarla y por replicarla en sus lugares y en sus tiempos, recreándola desde sus modos y en sus formas específicas?


Así, esta noción rica y multidimensional de la autonomía global integral, que además posee una clara vocación expansiva universal, al ser materializada por parte de los neozapatistas mexicanos en vastas zonas y espacios de todo el territorio chiapaneco de México, lo que ha generado ya, en esa relativamente pequeña pero también muy significativa escala de las dimensiones de uno de los estados de la República Mexicana, es la conformación, todavía en germen pero ya claramente existente, de un mundo nuevo no capitalista ni clasista, de una sociedad y una civilización radicalmente diferentes a las que hoy son predominantes en el planeta entero.


Mundos nuevos en donde ya han cesado de regir las lógicas de la acumulación del capital y de la imposición excluyente por parte del poder, de la reproducción cotidiana de la desigualdad social, y del cultivo y hasta promoción de las jerarquías degradantes de las mayorías, o del mantenimiento del arriba y del abajo sociales, con toda su cauda de desprecio, discriminación, explotación, despojo, opresión y represión, para ser sustituidas, en cambio, por las muy diversas y antitéticas lógicas de la cooperación libre y de la autonomía, de la horizontalidad y del fomento del poder comunitario, de la igualdad social en todas sus formas, y de la anulación de todas las falsas jerarquías, lo mismo que de la eliminación de la asimetría social del arriba/abajo, a partir de la fraternidad, el respeto del otro, la relación dialógica y la solución pacífica e inteligente de los conflictos.


Nuevos mundos no clasistas ni capitalistas, que prefigurando ya en los hechos el inicio del anhelado "Reino de la Libertad" del que habló en su momento Marx, nos demuestran prácticamente que el sistema capitalista mundial, con todas las miserias, violencias, destrucciones, inequidades y limitaciones que implica para todo el género humano, ha dejado ya de ser necesario como modo de configuración de la sociedad y de la civilización humanas, habiendo así caducado históricamente, y siendo por lo tanto totalmente prescindible y trascendible de inmediato y en todas partes.


Porque lo que los mil setecientos estudiantes de la Escuelita Zapatista vimos con nuestros ojos, sentimos en nuestra piel, escuchamos de [email protected] Votá[email protected] y de las Bases de Apoyo, vivimos en sus champas, en sus milpas y en sus territorios, y disfrutamos y admiramos en su generosa compañía, fue una sociedad y una civilización nuevas, no capitalistas ni clasistas, en las que comprobamos maravillados y a la vez felices y entusiasmados, cómo es posible construir la vida toda y el mundo en su totalidad, sin las múltiples figuras del arriba social y de la cúspide de todas las injustas jerarquías hoy todavía existentes en el sistema capitalista de vigencia aún planetaria.


De esta forma, pudimos conocer desde adentro una economía que funciona sólo con trabajadores y sin patrones, incluyendo a una agricultura de campesinos sin terratenientes y un comercio sin intermediarios voraces ni coyotes ventajosos, economía animada en cambio por la lógica del trabajo colectivo y cooperativo, y de la defensa, cuidado y respeto de la "Madre Tierra" o "Madre Naturaleza"12 .


Pero también aprendimos cómo puede construirse una sociedad sin grupos sociales dirigentes, y sin privilegiados o jerarcas que ocupan los puestos altos de las diversas estructuras jerárquicas que recorren todo el tejido social. Es decir, una sociedad sin clases dominantes ni clases dominadas, junto a una forma de familia sin machos y sin patriarcas, al lado de una justicia inteligente y eficaz que trabaja sin abogados y sin jueces, dentro de una comunidad pacífica, aunque rebelde e insurgente, que puede tranquilamente vivir y prosperar sin problemas, sin policías y sin ejército separados del pueblo, y que sólo existen para someterlo y reprimirlo periódicamente.


Una fantástica sociedad y civilización nuevas y muy "otras" que se autogobiernan y que funcionan armónicamente a partir del principio de "Mandar Obedeciendo", que es una sociedad sin Estado, pero también y muy felizmente sin políticos corruptos, degradados y enamorados del poder por el poder mismo, y por ende, una comunidad social también sin partidos políticos, sin elecciones, sin parlamentos y sin burocracia, lo que no casualmente nos recuerda de inmediato a las fundamentales experiencias de la Comuna de París de 1871 o al gobierno ruso de los Soviets durante la última etapa de la vida de Lenin13.


Sociedad y civilización que está en las antípodas del capitalismo actual, y en donde florece también una cultura sin intelectuales monarcas sabelotodo, abarcando lo mismo a una educación novedosa y creativa que puede funcionar sin maestros, que a una comunicación que se construye sin líderes de opinión, pero también sin sesgos ideológicos, sin manipulación perversa de la información y sin mentiras, pero incluso también a un arte que se despliega y afirma sin grandes artistas, que serían supuestamente creadores solitarios y personas geniales, extraordinarias y fuera completamente de lo común14.


En suma, una sociedad y civilización que ya ha eliminado, en los hechos, todas las formas hoy completamente superfluas e innecesarias de la jerarquía y el privilegio social, y de la atribución monopólica, asimétrica y excluyente, de ciertas funciones especiales a ciertos de sus miembros, es decir, todas las formas ya hoy ilegítimas y totalmente injustificadas del "arriba" social, para en su lugar, poner a una comunidad de iguales y de personas que, a pesar de las enormes dificultades materiales y del acoso político y social permanente, e incluso del cerco y constante hostigamiento militar y paramilitar, están construyendo día a día su autonomía, su autogobierno y su libertad, a partir de la fuerza infinita de su centenaria rebeldía y de su indoblegable y profunda dignidad.

 

... Va todo el mundo a luchar

 

"Bueno, vamos a ganar. De eso no hay duda (...) porque aunque perdamos, ganamos. Me refiero a que la propuesta del zapatismo es tan amplia, que incluso aunque pierda, gana".

Subcomandante Insurgente Marcos, Entrevista con Manuel Vázquez Montalbán, 1999.

 

 

 

 

 

 

Finalmente, pensamos que esta experiencia excepcional de la Escuelita Neozapatista nos dio también dos lecciones o enseñanzas fundamentales, aunque éstas, quizá más percibidas por nosotros mismos que directa o explícitamente transmitidas por los propios compañeros. Dos lecciones que se hacían evidentes en el momento de convivir con los propios Votá[email protected] o con las Bases de Apoyo, pero también de observarlos y de intentar entenderlos al verlos entrar en acción, y al contemplar el entusiasmo, la energía, la apertura y el convencimiento con los cuales ellos cumplían sus distintas tareas, tanto las de su vida normal cotidiana, como también las dedicadas a acogernos, acompañarnos, explicarnos e incorporarnos, de múltiples formas y por diversos caminos, a su propio proceso concreto de construcción de la autonomía y a su radical idea específica de la libertad.


La primera enseñanza, se refiere al hecho de la enorme diversidad interna de las Bases de Apoyo neozapatistas, las que están conformadas por varios grupos étnicos mayas, que hablan otras tantas distintas lenguas, y que habitan en espacios geográficos también muy diferentes, dedicándose por ende a diversas actividades económicas, y teniendo además tradiciones históricas y culturales distintas. Diversidad en los pueblos y las lenguas, tzotzil, tzeltal, tojolabal y chol, pero también mame o zoque entre otras, que se combina con el vivir en la costa o en la selva, en la montaña o en la planicie, dedicándose a veces a la agricultura o en otras a la ganadería o a la explotación del bosque, y además, dentro de la agricultura, al cultivo del café o del maíz, o también a la cría de pollos, de puercos o de reses. Y todo esto, desde cosmovisiones donde pesan más o menos, según los diferentes lugares, las creencias antiguas o las distintas variantes y creencias religiosas, o en otro caso el ateísmo, junto a un abanico variado de vestimentas, de músicas, de alimentos o de grados diversos de asimilación y de readaptación de las culturas urbanas, u occidentales, o diferentes de la propia.


Diversidad enorme de la composición interna de los propios miembros del neozapatismo, que explica entonces porqué la construcción de la autonomía y la conquista de la libertad se modula y se matiza, necesariamente, de acuerdo a las distintas Zonas, Municipios, Regiones y hasta Poblados que lo integran. Pues si, por ejemplo, en alguna Zona las tierras recuperadas a partir del 1 de enero de 1994 fueron muchas y abundantes, en otras Zonas no hubo prácticamente ninguna recuperación de tierras, lo que sumado al hecho de la distinta densidad demográfica relativa de cada Zona, provoca que la relación entre Zonas y Municipios, y luego entre Municipios y Poblados, sea diferente en cada caso, impactando tanto el funcionamiento de las Asambleas, como las vinculaciones entre todas estas instancias organizativas, tal y como nos lo narran los textos de los cuatro Cuadernos impresos del Curso "La Libertad según [email protected] Zapatistas".


Pero la lección que según nosotros es aquí fundamental, es la de que esta enorme y multivariada diversidad interna de los pueblos zapatistas, no fue para nada un obstáculo para la conformación de su potente y radical movimiento antisistémico, e incluso, lejos de impedir la formación o debilitar la acción de este movimiento, lo que ha hecho es enriquecerlo y potenciarlo extraordinariamente. Entonces, observando con cuidado cómo los compañeros han sido capaces de construir esta rica unidad de la diversidad, que es parte de la esencia originaria misma del neozapatismo mexicano, entendemos sin problema, tanto la célebre y sabia consigna de luchar por "Un Mundo en el que quepan muchos Mundos", como también la actual propuesta neozapatista, propia de esta etapa reciente inaugurada el 21 de diciembre de 2012, de conformar un vasto movimiento antisistémico, nacional e internacional a un mismo tiempo, que no homogeneíce ni tampoco hegemonice a sus diferentes miembros integrantes, sino que respetando sus propios modos, calendarios y geografías, construya la unidad de acción a partir de compromisos concretos libremente asumidos, y luego cumplidos, por parte de estos mismos miembros de este gran movimiento de "La Sexta".


Además, e igualmente derivado de su propia experiencia, en la que sin homogeneizar a sus distintas etnias y pueblos, y sin hegemonizar ninguno de ellos a los otros, lograron no obstante construir el unido y potente movimiento neozapatista, que durante veinte años ha estado retando al poder y a los poderosos en México y en todo el mundo, derivado de esta experiencia, es que podemos entender que si los dignos indígenas rebeldes chiapanecos pudieron hacerlo, también podemos sin duda hacerlo todos los grupos, clases y sectores subalternos de México, de Latinoamérica y del mundo entero. Pues si respetando la diversidad, y renunciando a hegemonizar y a homogeneizar, fue ya posible crear en Chiapas los mundos nuevos no capitalistas en los que vivimos y convivimos durante la segunda semana de agosto de 2013, también es absolutamente factible crear en todo el planeta, cientos y miles de movimientos similares al neozapatismo mexicano, y luego, otros tantos mundos nuevos no capitalistas, y regidos por la libertad y la autonomía global integral.


Lo que, por lo demás, se está desarrollando ya y se ha materializado de modo concreto, en diferentes grados y con diferentes medidas de desarrollo, en ciertas experiencias de los sectores radicales autonomistas de los piqueteros argentinos, o también, en las bases mucho más que en los líderes, del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, o en ciertas comunidades indígenas del Amazonas ecuatoriano que forman parte de la CONAIE, o dentro de ciertas tendencias del movimiento mapuche, o en ciertos grupos y experiencias importantes que hoy prosperan dentro de Bolivia, entre muchos otros ejemplos que podríamos mencionar15.


De otra parte, una segunda enseñanza fundamental de la Escuelita Zapatista, también relativamente "involuntaria" por parte de los compañeros neozapatistas, que además de dignos y rebeldes son bastante discretos y modestos, es la clara percepción de que su movimiento se ha vuelto ya, en estas tres décadas que tiene de vida, un movimiento tan sólido, coherente, enraizado hasta sus niveles más profundos, y también enormemente lúcido, consciente e inteligente, que prácticamente lo hace un movimiento casi indestructible e invencible.


Porque al contemplar cómo la convicción y la conciencia, junto a la voluntad rebelde, digna e indoblegable, propias de los neozapatistas, están absolutamente interiorizadas y asumidas por parte de los cientos de miles de dignos Bases de Apoyo neozapatistas, uno puede entonces mirar con mucho optimismo el futuro de México y también del mundo, convencido de que para vencer a este movimiento, sus enemigos tendrían que aniquilar físicamente hasta al último y más lejano y remoto de sus miembros. Lo que además de ser extraordinariamente complicado y difícil, y felizmente muy poco probable, no sería además nunca, ni seguro ni completamente certero.


Pues la semilla zapatista ha ya florecido en todo el planeta, y hoy los miembros de "La Sexta" y los simpatizantes del neozapatismo, se cuentan sin duda por millones. Por eso, los compañeros no están mintiendo cuando afirman que ni se rinden, ni se venden, ni claudican, sino que con ello sólo están expresando verazmente esa profunda convicción enraizada hasta lo más hondo de su ser, en los cientos de miles que ellos ya son, y que nosotros pudimos comprobar personalmente en esta Escuelita Neozapatista. Por eso, y más allá de lo que pueda acontecer en el futuro –y seguramente acontecerán muy bellos y admirables cambios radicales en México, y también en muchas otras geografías rebeldes del globo terráqueo--, el neozapatismo mexicano ya ha triunfado de manera contundente. Pues con todo el enorme caudal de las distintas y enormes enseñanzas que él ha prodigado a manos llenas, para todos los movimientos anticapitalistas y antisistémicos del mundo, y de las cuales la Escuelita Zapatista no es más que la más reciente manifestación, con todo ese caudal de búsqueda de pistas, de caminos y de avances en la lucha en pos de la libertad y la autonomía, este movimiento neozapatista ha conformado ya un tesoro tan grande, que es en sí mismo, ya, una inmensa victoria.
Por eso, entre tantas y tantas otras razones, "Vamos a ganar. De eso no hay duda".

 

* * *

 

Ciudad de México, 13 de septiembre de 2013.

 

Notas

 

  1. Por eso, había ya advertido el Subcomandante Marcos que "según nosotros los zapatistas, las zapatistas, el lugar de enseñanza-aprendizaje, la escuela pues, es el colectivo. Es decir, la comunidad. Y los [email protected] y [email protected] son quienes forman el colectivo. Todas y todos. Así que no hay un maestro o maestra, sino un colectivo que enseña, que muestra, que forma, y en él y con él, la persona aprende y enseña", afirmación incluida en el Comunicado "Votán II. [email protected] [email protected]", del 30 de julio de 2013, en el sitio de Enlace Zapatista: http://www.ezln.org.mx.
  2. Sobre esta nueva etapa del Neozapatismo, y sobre el papel que dentro de ella juega la iniciativa de la "Escuelita Zapatista", cfr. todos los comunicados de los compañeros, incluidos en el sitio de Enlace Zapatista recién citado. La mayoría de ellos están también incluidos, en forma impresa, en el libro La fuerza del Silencio. 21-12-12, Ed. Eón, México, junio de 2013. Véase también nuestro artículo, Carlos Antonio Aguirre Rojas, "La nueva etapa del neozapatismo mexicano", incluido en esta misma entrega de Contrahistorias, núm. 21, México, 2013.
  3. Cfr. Subcomandante Insurgente Marcos, Comunicado "Votán II. [email protected] [email protected]", del 30 de julio de 2013, antes referido.
  4. Sobre los efectos principales de la revolución mundial de 1968, en las estructuras de los saberes modernos y en la escuela capitalista, cfr. Immanuel Wallerstein, Abrir las ciencias sociales, Ed. Siglo XXI, México, 1996, y Michel Foucault, Vigilar y castigar, Ed. Siglo XXI, México, 1993. Sobre los rasgos principales de la educación neozapatista que se imparte cotidianamente en las propias comunidades neozapatistas, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, Ed. Contrahistorias, 5ª edición, México, 2010.
  5. Por eso, Federico Engels puede afirmar lapidariamente que "cuando la sociedad tiene una necesidad técnica, ello ayuda más a la ciencia que diez Universidades", en su carta a H. Starkenburg del 25 de enero de 1894, incluida en el libro, Carlos Marx, Federico Engels, Correspondencia completa de C. Marx-F. Engels, Editor Rojo, Tomo II, Bogotá, 1973. Y por eso también, lo mismo Mijail Bajtin o Carlo Ginzburg, o Edward P. Thompson, o Bolívar Echeverría, han ilustrado y demostrado, desde distintas vías y en relación a diversos argumentos y problemas, la primacía fundamental de la cultura popular sobre las culturas hegemónicas, y la vinculación esencial de los saberes populares con el mundo de la experiencia directa, lo que nos permite explicar, lo mismo el hecho de que la gran literatura de Rabelais deba su originalidad al hecho de nutrirse de la cultura carnavalesca del pueblo, como también que el gran teatro culto haya nacido del teatro popular, y la gran literatura de la literatura anónima del pueblo, junto al hecho de que la cultura patricia dominante se alimente y se construya 'robando' los motivos de la cultura plebeya y popular, o que toda "definición de cultura" posible, tenga que partir obligadamente del proceso práctico inmediato de la relación entre el hombre y la naturaleza, y del hombre con su medio práctico circundante. Sobre los textos recién mencionados, cfr. Mijail Bajtin, La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Franҫois Rabelais, Ed. Alianza Editorial, Madrid, 1989, Carlo Ginzburg, El queso y los gusanos, Ed. Muchnik Editores, Barcelona, 1991, Edward Palmer Thompson, Costumbres en común, Ed. Crítica, Barcelona, 1995 y Bolívar Echeverría, Definición de la cultura, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 2010.
  6. Estas tesis del Subcomandante Marcos se desarrollan en su texto "Tercer viento: un digno y rabioso color de la Tierra", del 3 de enero de 2009, en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia, en Enlace Zapatista, antes ya referido.
  7. Lo que no implica para nada, de parte de los compañeros neozapatistas, ninguna actitud anti-intelectual ni nada por el estilo. Pues al contrario, ellos respetan y valoran mucho el trabajo y los aportes de los "intelectuales de abajo", o de los "otros intelectuales", a los que ellos nombran como los compañeros que son los "cabezas grandes" del movimiento, respeto que se refrendó una vez más en esta Escuelita de agosto de 2013. Pero, si bien reconocen y respetan a estos intelectuales de abajo, está también muy claro que no les están pidiendo ni dirección, ni que vengan a iluminar al movimiento, ni a traerle desde fuera ni su luz ni su "conciencia", sino simplemente que se integren modestamente al movimiento, que lo acompañen de modo fraterno, solidario y sencillo, que lo conozcan humildemente desde adentro, y que desde allí aporten de manera horizontal y no jerárquica, con las herramientas intelectuales y con los saberes que ellos poseen, nuevos elementos y pistas para la autoreflexión colectiva del propio movimiento. Es decir, que pongan humildemente sus saberes al servicio de la causa común y de la causa colectiva, para contribuir así, en "su medio y con su modo", al gran trabajo colectivo de la reflexión y el análisis que es tarea de absolutamente todos los miembros del movimiento, y no sólo de un pequeño y limitado grupo de sus "intelectuales". Sobre este punto, vale la pena releer el texto del Subcomandante Insurgente Marcos, "¿Otra Teoría?", en Contrahistorias, núm. 6, México, 2006.
  8. Sobre este nuevo papel de los intelectuales, que había sido ya teorizado por Michel Foucault, cfr. por mencionar sólo un ejemplo entre muchos posibles, su entrevista "El Intelectual y los Poderes", en El Poder, una Bestia Magnífica, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 2012. De otra parte, sobre los efectos de 1968 en esa redefinición radical de los movimientos antisistémicos de todo el mundo, que nos sea permitido reenviar al lector a nuestros libros, Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del Buen Rebelde, Ed. Contrahistorias, México, 2013 y Movimientos Antisistémicos, Ed. Prohistoria, 2ª edición, Rosario, 2012.
  9. Estas afirmaciones se encuentran en el texto del Subcomandante Insurgente Marcos, "Votán II. [email protected] [email protected]", del 30 de julio de 2013, varias veces ya referido.
  10. Esta aguda definición de la autonomía se encuentra en el discurso del Teniente Coronel Insurgente Moisés del 3 de enero de 2007, discurso publicado en Contrahistorias, núm. 8, México, 2007.
  11. Sobre la experiencia de la Policía Comunitaria de Guerrero, cfr. el texto de la propia Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria, Guerrero, "Breve reseña y balance del sistema de seguridad y justicia comunitaria a 14 años de lucha", incluido en el libro Otras Geografías. Experiencias de autonomías indígenas en México, Ed. Redez, México, 2010, y sobre la lucha de Cherán, cfr. Salvador Campanur, "Entrevista sobre la lucha por la autonomía del pueblo de Cherán, Michoacán", incluido en esta misma entrega de Contrahistorias, núm. 21, México, 2013.
  12. Economía neozapatista sin patrones, que no casualmente nos recuerda a los experimentos argentinos de las 'fábricas recuperadas' posteriores a la crisis de finales de 2001, sobre los cuales puede verse, por citar sólo un ejemplo, el libro colectivo Sin Patrón. Fábricas y empresas recuperadas por sus trabajadores, Editora Lavaca, Buenos Aires, 2007. Para una caracterización más general de esta economía neozapatista, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar Obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, antes citado, y "Los movimientos antisistémicos de América Latina y su lucha por la tierra en el Siglo XXI", en el libro Movimientos Antisistémicos, también ya antes referido.
  13. Respecto de estas experiencias mencionadas, y también las de los Consejos obreros italianos, alemanes y húngaros, y la Revolución Cultural china, vale la pena revisar el conjunto de ensayos incluidos en los números 16 y 17 de Contrahistorias, del año de 2011.
  14. El potente e impresionante movimiento estudiantil chileno de 2011, nos demostró, entre tantas otras cosas, cómo es que la escuela puede perfectamente funcionar, e incluso mucho mejor que la escuela actual, sin maestros. Sobre este punto, cfr. Raúl Zibechi, "Chile: Otra educación es posible", en Contrahistorias, núm. 18, México, 2012. Y sobre la muy posible 'muerte' del arte y con ella el fin de la figura del 'gran artista' aquí aludido, cfr. Walter Benjamin, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, Ed. Itaca, México, 2003 y Carlos Antonio Aguirre Rojas, "Walter Benjamin, el cine y el futuro del arte", en Cine Cubano, núm. 180, La Habana, abril – junio de 2011.
  15. Sobre estas diversas experiencias mencionadas, cfr. Immanuel Wallerstein, "Apéndice: Chiapas y los nuevos movimientos antisistémicos de América Latina", en Historia y dilemas de los movimientos antisistémicos, Ed. Contrahistorias, México, 2008, Raul Zibechi, Movimientos Sociales en América Latina, Ed. La Crujía, Buenos Aires, 2008 y Carlos Antonio Aguirre Rojas, América Latina en la encrucijada, Ed. Contrahistorias, México,
Parten a los caracoles casi 1,700 alumnos que asistirán a la Escuelita zapatista

Los casi mil 700 alumnos que asistirán a clases en la Escuelita zapatista a partir de este lunes, coordinados por la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), partieron hacia los cinco caracoles la tarde del domingo.

 

La salida desde el Centro Indígena de Capacitación (Cideci) Las Casas fue coordinada por más de una decena de comandantes, entre ellos David, Tacho, Zebedeo, Felipe, Ismael, Bulmaro, Miriam, Susana, Hortencia y Yolanda, pero ninguno hizo declaraciones.

 

Los alumnos, provenientes de diferentes estados de México y de otros países, comenzaron a salir en caravana desde las 15 horas del domingo en camionetas y camiones de redilas hacia los caracoles ubicados en La Realidad, municipio de Las Margaritas; La Garrucha, Ocosingo; Roberto Barrios, Palenque; Morelia, Altamirano y Oventic, de San Andrés.

 

Entre los invitados especiales que estarán exentos de calificaciones arribaron hoy al Cideci el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Pablo González Casanova; la actriz Julieta Gurrola; los intelectuales y académicos Gustavo Esteva, Sylvia Marcos y Paulina Fernández, así como los rockeros Mastuerzo y Rocko, entre otros.

 

“Entienden lo que es la libertad”

 

El subcomandante Marcos, a quien no se le vio públicamente, explicó en días pasados que ellos y ellas fueron invitados “no como alumnos”, pues “según nuestro entender, entienden bien lo que es la libertad según nosotros, nosotras las zapatistas. Los invitamos a hacerlos partícipes de esta alegría de ver que nuestro paso, aunque pausado y desconcertante, sigue y va hacia un solo destino, que también es el de ellas y ellos”.

 

La presencia festiva de los aproximadamente mil 700 alumnos de diferentes países ha hecho recordar, entre otras reuniones, los encuentros contra el neoliberalismo que en la década de 1990 realizó el EZLN en los desaparecidos aguascalientes, ahora convertidos en caracoles.

 


Desde temprano cientos de personas de colectivos, organizaciones y en forma individual comenzaron a concentrarse en las instalaciones del Cicedi situadas al poniente de San Cristóbal, y para la tarde había cerca de 2 mil personas entre invitados y bases de apoyo zapatistas que los trasladarían a los caracoles.

 

Con los rostros con pasamontañas, portando radios y teléfonos móviles, los comandantes –Tacho y David, principalmente– iniciaron la supervisión y organización de la salida de vehículos a partir de las 14 horas. Largas filas de alumnos se formaron para abordar las unidades.

 

A las 20 horas ya habían partido los contingentes a los cinco caracoles, pero faltaban alrededor de 300 que estaban “rezagados” –varios llegarían en avión al aeropuerto cercano a Tuxtla Gutiérrez–, su arribo estaba previsto para esta noche o la madrugada del lunes. En la tarde y noche hubo conciertos en el auditorio del Cideci.

 

Antes de partir, a todos los alumnos que recibirán clases de libertad y autonomía en comunidades indígenas zapatistas del 12 al 17 de este mes, les fueron entregados los libros e instructivos esta mañana en el Cideci Las Casas, donde también funciona la Universidad de la Tierra Chiapas.

 

El material didáctico consiste en dos discos compactos, cuatro libros empastados e ilustrados con imágenes a colores de bases de apoyo para las clases de libertad según los zapatistas, gobierno autónomo 1 y 2, participación de las mujeres en el gobierno autónomo y resistencia autónoma.

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Sábado, 10 Agosto 2013 06:49

Diez años de los Caracoles

Diez años de los Caracoles

“Sin importar su edad, su credo, su color, su peso, su seso y su sexo, se han conducido, durante toda su vida, con absoluta irresponsabilidad frente al Poder en cualquiera de sus formas; han recibido el repudio de sus respectivos círculos sociales por su terco inconformismo; han escandalizado a las buenas conciencias y a policías del comportamiento; han reiterado su rebeldía y su pasión por la libertad a pesar de los asegunes; y han militado según su conciencia y no según las modas a modo. En resumen: no se han vendido, no han claudicado, no se han rendido”.  SupMarcos


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Un caracol gigante, iluminado por velas de cera que levantan con sus manos los pobladores de la comunidad Oventik, se mueve lentamente. Parece como si llegara de una larga travesía a reposar en esta ladera nocturna, corazón del nudo montañoso en los Altos de Chiapas y centro cultural del movimiento indígena zapatista.


Fue hace diez años que estas luces multiplicadas en manos anónimas, miles ellas, dieron bienvenida al nacimiento de los cinco Caracoles y Juntas de Buen Gobierno que articulan el poder social y horizontal de uno de los más grandes, extensivos y profundos movimientos sociales anti sistémicos existentes en el mundo.

 

En aquella noche y en aquella madrugada del 10 de agosto de 2003, cuando el calendario de los más pequeños, indígenas mayas, señaló un nuevo paso, un rumbo y un destino, comenzó a llevarse a la práctica los derechos y cultura indígena que promovieron con el estandarte de la paz y la reconciliación, después de haber sido negada su lucha por el gobierno y los otros órganos del Estado mexicano al incumplir los Acuerdos de San Andrés.

 

Las comunidades zapatistas decidieron construir municipios autónomos, nombrando a sus autoridades locales y delegados para cumplir las tareas encomendadas colectivamente y honrar su palabra de alcanzar los derechos que por siglos han sido negados a los pueblos indígenas. En esa construcción están. La autonomía indígena y sus derechos concomitantes son una realidad en Chiapas.

 

Se extendió el mandar-obediciendo como práctica del bueno gobierno, donde manda el pueblo y el gobierno obedece. De tal manera que si una autoridad no cumple con su mandado, se da paso a una nueva autoridad que viabilice el común, el colectivo. Por eso, el gobierno autónomo allí escucha y orienta el mandato. El principio es escuchar para avanzar. Es una crítica alternativa al gobierno parlamentario, al gobierno de la democracia burguesa. De hecho, es su antípoda. Es el ejercicio del gobierno de todos.

 

Por eso, cuando uno se encuentra en territorio rebelde y habla con un niño, anciano, mujer, hombre, miliciano, delegado, de por sí está hablando con el colectivo zapatista, con la voz, la sentir y el pensar de todos ellos y ellas. No hay jerarquía, no existe la cadena mando-obediencia vertical, excluyente, sordo.

 

En estos diez años que han pasado desde el inicio del palpitar de los Caracoles, el nivel de vida de las comunidades aumentó, se repartió colectivamente la tierra, se produce para todos y todas, se resuelven las necesidades educativas, de salud, alimentación, techo, cobijo.

 

Ya son varias generaciones de zapatistas que van caminado el profundo paso indígena. Quienes prepararon la lucha de insurrección, quienes hicieron la insurrección en 1994, quienes construyeron el proceso de paz y los Municipios Autónomos Rebeldes y quienes ahora profundizan los Caracoles, dejan la huella larga que marca el caracol a su paso, un camino, una historia que en aquellos lugares de rebeldía territorial se marca como estela de posibilidades coherentes, sencillas, radicales.

 

La Escuelita Zapatista

 

En ese marco, los zapatistas han invitado en los últimos días a miles de personas de México y el mundo para asistir del 12 al 16 de agosto a la Escuelita Zapatista.

 

El fin es mostrar, en el primer nivel, cuatro perspectivas: Lo referente al Gobierno Autónomo en dos partes, la participación de las mujeres en el Gobierno Autónomo y la Resistencia. Las comunidades explicarán qué es la libertad según ellos y ellas, cómo la viven, la sienten, la piensan. Los aciertos y errores en la tarea del bueno gobierno.

 

Allí, no se hablará de tácticas y estrategias políticas ni geopolíticas, coyunturas de todo tipo, nacionales o internacionales; formulaciones y recetas de acción y ¡de cocina! (que fuera bueno), sino de compartir experiencias en la lucha, la organización, la resistencia contra el capitalismo y sus múltiples caras, discursos y formas en el uso del poder.

 

En todo caso, se escuchará cómo los zapatistas han enfrentado al poder y la dominación, su manera de resistir y luchar frente al paramilitarismo, la guerra del Estado mexicano, el racismo cultural, la desmemoria. Es abrir una ventana al mundo de los de abajo que con vocación de izquierda van caminando lento, constante y profundo, la mayor de las veces en las sombras, de la raíz a las ramas del árbol de la historia, de esa que no se conoce en los libros best seller, medios de comunicación masiva y desinformación, clases educativas oficiales.

 

Es la historia contrapelo, los murmullos de voz en voz y generación tras generación. Los retazos e hilos jalados de la memoria colectiva de quienes, anónimos, realizan todos los días su lucha y perseverancia en que cambie su situación y la de los otros y otras, que en igualdad de condición, resisten con ellos y ellas.

 

Por eso, la Escuelita Zapatista no es una convocatoria para la formación de cuadros bien “cuadrados”, sino la forma de acercar luchas diferentes, de modos de ver el desarrollo de los pueblos, sus anhelos y carencias, sus metas y horizontes. Para quienes asistirán, será la posibilidad de verse en el espejo, de preguntarse qué ha significado la libertad y qué debe significar, cómo le hacemos para practicarla. Cómo le entramos, dicen los zapatistas.

 

Según han explicado en sus comunicados, allí estarán presentes quienes quieren saber un poco o un mucho de la lucha indígena. Están invitadas organizaciones o individuos, niños o ancianos, quienes quieran aprender sobre la historia de las comunidades zapatistas y su guardián y corazón, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

 

En la memoria, que es la práctica en la escuelita, estarán presentes además de los invitados, los desaparecidos políticos, los caídos en la lucha, los presos políticos en México y el mundo. En honor a ellos y ellas se ha levantado la Escuelita, es el deber de seguir en la escuelita de la historia rebelde de los pueblos. Se trata de la necia, implacable, feroz memoria. Porque “el único camino para llegar a la libertad es la memoria”, dicen.

 

No están invitados los poderosos, los responsables de esas muertes, desapariciones y sus cárceles; los que hacen del dolor, el lucro. Tampoco están invitados aquellos que desde un espacio de poder sea cual sea, dominan, castigan, juzgan, dictan. Quienes en su sordera, atropellan y hacen del poder una forma de vida.

 

Los que sí asistirán son quienes miran su corazón, porque miran hacia atrás, miran en memoria. Con su libertad hacen posible voltear atrás. Son los invitados de los pueblos indígenas chiapanecos que sorprendieron la madrugada del 1ro de enero de 1994 y tomaron 4 cabeceras municipales en una justa lucha armada, y volvieron a tomarlas pacíficamente el 22 de diciembre de 2012. Se cuentan por miles, de todas las edades, que conforman las bases de apoyo, pueblos y comunidades zapatistas. En territorio rebelde se espera una historia por escuchar…

 

Cátedra Tata Juan Chávez

 

El EZLN y los pueblos indígenas de México, articulados en el Congreso Nacional Indígena (CNI), convocan, como la continuación del Primer Encuentro de Pueblos Indígenas de América de 2007, a celebrar sesiones en todo el continente de la Cátedra Tata Juan Chávez en honor a la memoria de un líder indígena purépecha de Michoacán.

 

En la sesión del Primer Encuentro, en Vícam, Sonora, noroeste mexicano, participaron 570 delegados de 67 pueblos indígenas de 12 países del continente. Allí, los pueblos participantes acordaron en su pensamiento que plasmaron en la Declaración de Vícam que “ Somos descendientes de los pueblos, las naciones y tribus que primeramente dieron nombre a estas tierras; que nos nacimos de nuestra madre tierra y mantenemos un respeto sagrado hacia quien nos provee de la vida y nos guarda en la muerte; en consecuencia manifestamos ante el mundo entero que defenderemos y cuidaremos con nuestra vida a la madre tierra.”

 

Entonces, la Cátedra será la suma de muchas geografías y calendarios diversos de los pueblos indígenas, que se preparan para la buena nueva de la lucha extensiva en toda América. De acuerdo a sus modos, tiempos, espacios, los participantes realizarán actividades y pensamientos sobre la lucha de los pueblos originarios.

 

La primera sesión será en el CIDECI-Uni Tierra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, los días 17 y 18 de agosto [http://seminarioscideci.org/]. Será una sesión de historia viva y activa, la historia o parte de ella de los pueblos originarios de México, llena de “cosas terribles y maravillosas” que la componen.

 

Agosto, entonces, será el calendario de la rebeldía de los pueblos zapatistas y también de los otros pueblos que han decidido cambiar el mundo desde sus raíces. La geografía es el planeta tierra, que agitada y caótica, piensa en el mañana escuchando y viendo desde la memoria.

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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, instó hoy a Europa a completar el saneamieto de su sistema bancario y a adoptar más “soluciones colectivas”.

 

“La prioridad debe ser continuar saneando el sistema bancario mediante la recapitalización, restructuración o, cuando sea necesario, el cierre de bancos”, dijo Lagarde en el Club Económico de Nueva York, donde este miércoles pronunció su tradicional discurso previo a la reunión de primavera del FMI, que tendrá lugar en una semana en Washington.

 

Precisamente para obtener un plan de ayuda internacional Chipre debió reformar drásticamente su sector financiero poniendo en quiebra al banco Laiki, el segundo del país. Según Lagarde, varios bancos de la periferia de la zona euro comienzan apenas a ser restaurados y sufren todavía por falta de capitales asociados a malos créditos.

 

Incluso fuera de la periferia, el balance (de los bancos) debe reducirse y su modelo económico debe ser mejorado, planteó la funcionaria.

 

Lagarde reconoció que debido a la mala salud del sector financiero, la política monetaria de bajas tasas de interés en Europa no beneficia “a las personas que lo necesitan”, mientras la región se hunde en la recesión.

 

“Desde Estados Unidos en 2008 hasta Chipre hoy, vemos lo que pasa cuando el sector bancario prefiere el beneficio inmediato a los beneficios a largo plazo, alimentando un sistema que, al final, desestabiliza la economía”, indicó Lagarde.

 


La titular del Fondo Monetario Internacional volvió a pedir una reforma del sector financiero mundial que instaure una supervisión “más intensiva y más invasiva”, que se ocupe de los bancos “sobredimensionados”, considerados por algunos gobiernos demasiado grandes para quebrar.

 

Lagarde añadió que será necesario luchar contra “el intenso movimiento de oposición” del sector bancario, “reticente a abandonar actividades lucrativas. Sencillamente no podemos tener un sistema bancario pre-crisis en un mundo post-crisis”, insistió.

 

“Necesitamos un sistema financiero global que apoye la estabilidad y el crecimiento, pero hasta ahora esto ha faltado”, criticó.

 

La jefa del FMI valoró lo “mucho” que los políticos de la eurozona han logrado en el último año –entre otros el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) o las Transacciones Monetarias Abiertas (OMT) del Banco Central Europeo (BCE)– y aseguró que es digno de “aplauso” por la dificultad que implica lograr acuerdos entre 17 países.

 

Con todo, subrayó que todavía queda mucho por hacer, sobre todo en la periferia de la eurozona, donde “muchos bancos siguen en un estado muy inicial de reparación, sin capital suficiente y demasiados préstamos malos en sus cuentas. La eurozona necesita más soluciones políticas colectivas”, sostuvo, y volvió a reclamar una “verdadera unión bancaria de la eurozona para reforzar los fundamentos de la unión monetaria”.

 

Dpa y Afp

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En la decadencia de los pueblos
o naciones se muestra que la ayuda que las superestructuras pueden
prestar a los esfuerzos del individuo particular por proseguir la vida
es tanta como ninguna. Entonces es

cuando se hace mucho más reconoci

ble que en cuanto el opus commune se

desintegra en el nivel superior,
los hombres sólo se pueden regenerar en unidades pequeñas.


Peter Sloterdijk

 

Hace algún tiempo ya, mis ojos no se detenían a mirar los muros de las calles. Los grafitis de mi generación, lenguaje poético en frases ingeniosas y simples, se esfumaron, y los nuevos, especie de pinturas cifradas en muchas ocasiones eran incomprensibles para mí y de una monotonía de arabescos que me hacía ignorarlos. Por lo demás, los carteles nunca evolucionaron de los hechos en screen y pegados con engrudo.

 

Pero si no ves el muro, es seguro que te estrelles. Me ocurrió días atrás, sin poder evitarlo. Di con unos cartelitos tamaño oficio pegados unos tras otros en un mural de un metro por tres, entremezclados con unos que anuncian feria de licencias de construcción en las curadurías urbanas de la ciudad, que a mi entender preludiaban la entrada a un nuevo nicho de mercado. Se invitaba a los jóvenes a utilizar (pagado por sus padres) la hidroterapia para contrarrestar “adicciones y ludopatías”.

 

Es innegable que los chicos, hoy más que nunca, pasan mucho tiempo de su vida frente a aparatos de juego –maquinitas o juegos, como se les llama en el argot popular– a los cuales acceden en locales que aparentan estar legalizados (supongo que “legalizados” quiere decir que están aceptados por la sociedad, aunque a ella no se le haya preguntado claramente) y otros que, por sus componentes, son más amenazadores, pues son sitios donde la mayoría de las veces se mezcla el juego con el consumo de drogas. Pero también, con el avance tecnológico y el sentimiento de culpa de los padres por tener que dejar solos a sus hijos la mayor parte del tiempo, ha aparecido un grupo cada vez más en ascenso de niños y jóvenes que pasan sus horas libres en casa frente a un aparato de juego o el computador conectado a internet sin fronteras (en todo el sentido de la palabra) o juegos para instalar.

 

 

No es tan simple la mirada que se le puede dar a esta situación. Habrá que verla desde varios frentes:

 

En primer lugar, desde la perversidad del sistema económico, que cada vez exige mayor tiempo de trabajo de los padres para poder obtener ‘producción’, por un lado –el de la empresa–, y mayor capacidad de pago, por el otro –el del trabajador.

 

En segundo lugar, el consumismo, que ha llevado a las familias a exigirse cada vez más para obtener no ya comodidades sino lujos que artificialmente les brindan, o creen que les brindan, un mejor posicionamiento en la sociedad: un televisor última generación, el carro (en estratos 3 y 4) y los elementos de entretenimiento de sus hijos, ya que no solamente los padres no están con ellos sino que, además, cuando están en casa, “están cansados” u ocupados de los quehaceres necesarios del hogar.

 

Finalmente, la hipocresía de la sociedad que, por un lado, pretende tener individuos sanos y por el otro promueve, con el uso de los mass media, el consumo de sustancias y elementos de ‘entretenimiento’ peligrosos para la salud.

 

 

La perversidad del sistema


En el primer aspecto, el capitalismo no ha dejado resquicios. Se empeña en generar ganancia a cualquier precio, y la familia, unidad importante de soporte social, se ha visto considerablemente afectada, ya que los niños deben ir al ‘jardín’, muchas veces desde los tres meses de edad, es decir, una vez que la madre cumple su licencia de maternidad. A partir de ese momento, los padres deben redoblar esfuerzos si realmente quieren participar del crecimiento de su hijo sin dejar de percibir lo necesario para su subsistencia. Los resultados de tal condición se manifiestan en los comportamientos de los infantes, que crecen prácticamente bajo la tutela del televisor (para nadie es un secreto que los programas que se emiten no tienen casi nada como aporte al crecimiento personal del individuo), que reproduce e impulsa la práctica del consumismo. Y es ahí, en esta segunda cara, donde el individuo en formación termina por perderse, ya que la publicidad y los programas anodinos les imponen un pensamiento empobrecido en el cual la moda, el individualismo, la violencia y las prácticas nocivas para la sociedad (como la acumulación de cosas que cubren necesidades creadas) se promueven como paradigmas, y la dependencia de estos mundos artificiales se asienta.

 

Consumismo desaforado

 

En las últimas décadas del siglo XX y la primera del XXI, el desarrollo tecnológico diversificó esa dependencia con la llegada de los juegos electrónicos –mayoritariamente, apología a la guerra y la competencia–, que llevan a niños y jóvenes a pensar en evadir o dejar la escuela. El reto de ganar, una de las estrategias más recurrentes en el juego, se fue convirtiendo en una serie de noveladas etapas que de los episodios fueron haciendo vagones de un tren sin fin en que niños y jóvenes entierran su tiempo. Los padres, que trabajan duro para lograr que la maquinita entre a casa –en la cual cree que sus hijos están “más seguros”–, se desentienden de lo que sucede frente a ella, y cuando reaccionan es ya tarde. El chico ha sido ganado desde la publicidad o desde la estrategia consumista por el juego o la máquina.

 

La hipocresía


En este punto es necesario hacer visible la tercera cara: la hipocresía de la sociedad capitalista, que por un lado veta y por el otro promueve prácticas dañinas para el individuo. Esto no es nuevo; es tan viejo como la figura de la ganancia. Una de las mayores rentas del capital la producen las empresas que fabrican alcohol para consumo humano. La venta de cigarrillos se hace en sitios en los cuales se expenden productos de primera necesidad, y con una mínima restricción de consumo hacia los menores de edad. Igualmente, la venta de aparatos electrónicos de juego y software de entretenimiento es libre y ampliamente publicitado. Cuando más, se advierte a los padres sobre su responsabilidad en el control de su uso, pero ya sabemos dónde están los padres.

 

Asimismo, el fútbol, deporte que se masificó con la radio y la televisión, es usado por la publicidad para promover consumismo y alcohol. En lo micro es utilizado por grupos permeados por el narcotráfico para expandir el consumo de drogas y promover la delincuencia. La hipocresía de la sociedad ha llegado hasta el extremo de asociar el deporte y el entretenimiento con productos adictivos, ya que esos productos patrocinan jugadores, equipos y justas deportivas. Sin embargo, la mayor máscara de hipocresía y de uso de los seres humanos por sus propios semejantes está por evidenciarse. Como lo dijimos en el primer párrafo de este artículo, ahora la sociedad empieza a ver en estas conductas adictivas una fuente de lucro nada despreciable.

 

Tanto el consumismo como la adicción tienen ahora en la medicina mercantilizada un camino para seguir siendo lucrativos, y no hablo únicamente de tratamientos paliativos que fungen de curativos: hablo de la medicina institucionalizada que, permeada por el capital, encuentra una fuente de ingresos in crescendo en la formulación de medicamentos y costosos tratamientos para las recién declaradas enfermedades.

 

La sociedad crea los males, y la familia, en vía de extinción, tiene que sufragar los gastos de recuperación, haciendo que nunca termine el círculo infernal de trabajar más para ganar más, porque necesitamos más. Sumado a esto, igual que en la medicina tradicional, solamente se ataca el mal cuando su peligro es inminente, en vez de construir canales de prevención. Fortalecer la familia como núcleo social, dando espacios para la socialización entre sus miembros y brindándole a la escuela los necesarios espacios para repensarse, serían dos caminos indispensables para el re-encuentro de la sociedad con sus jóvenes y sus niños.

 

Pero en la realidad, por el contrario, las nuevas generaciones están siendo moldeadas por los medios de comunicación y el mercado. Sin competidores, la publicidad, reina de los mass media, construye una sociedad dependiente que camina a la luz de las necesidades del mercado y alejada de toda ética humana.

Publicado enEdición N°186
La Organización Mundial de la Salud, que se autodefine como independiente, recibe cientos de miles de dólares de los principales productores de algunas bebidas y alimentos que pueden provocar problemas de salud.

 
La oficina panamericana de la OMS, conocida como PAHO, es responsable, entre otros asuntos, de intentar detener el problema de la obesidad en México, país que más refrescos consume y con una de las poblaciones más obesas del mundo. Sin embargo, recibió 50.000 dólares de Coca-Cola, el mayor fabricante de bebidas del mundo, 150.000 dólares de Nestle, el mayor productor de alimentos, y otros 150.000 de otro gigante del sector, Unilever.

 
Además, el estudio muestra que algunos consejeros de la OMS están relacionados personalmente con las financiaciones recibidas desde el sector privado. El hecho de que la OMS acepte tales donaciones puede provenir de problemas de financiación.

 
Las enfermedades crónicas provocadas por una dieta desequilibrada son causa del 63% de las muertes en todo el mundo. Sin embargo, los programas para paliar este problema reciben solo el 6% del presupuesto de la OMS y en 2010 sufrieron un recorte del 20%. Las donaciones de los gigantes de la industria, no reveladas hasta ahora, son “una nueva forma de hacer negocio”, según Irene Klinger, un alto cargo de la PAHO.
 

La OMS, organismo de la ONU, “tiene unos fondos muy limitados” y por eso empieza a relacionarse con el sector privado, lo que “es muy peligroso”, opina Boyd Swinburn, especialista en nutrición y colaborador de la Organización. Sin embargo, Coca-Cola ve la situación de otra manera.

 
“Lo que tratamos de decir es que estamos dispuestos a actuar” para solucionar problemas como la obesidad, según Jorge Casimiro, responsables de las relaciones públicas de Coca-Cola.

 
Numerosas investigaciones revelan que refrescos como la Coca-Cola y alimentos como la ‘comida basura’ favorecen al desarrollo de la obesidad y otros problemas de salud.

 
(Tomado de: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/56510-independiente-oms-recibe-cientos-miles-dolares-coca-cola-nestle-unilever)


 20 Octubre 2012
Publicado enInternacional