Lunes, 07 Enero 2019 06:51

Ausentes en el juicio del Chapo

Ausentes en el juicio del Chapo

En el juicio en curso contra el Chapo en Nueva York hay un notable ausente. El desfile de testigos cooperantes, hasta ahora exclusivamente narcotraficantes mexicanos y colombianos, junto con un amplio reparto de policías estadunidenses que divulgan detalles sobre su lucha contra estos malos son el elenco de esta obra que los medios nacionales y locales aquí resumen con títulos como México es aún más corrupto de lo que se suponía.


Mexico, a través del prisma de este juicio, se ve como un país no sólo violento y corrupto, sino uno que aparentemente ya se rindió ante ello. No se mencionan la ira, las protestas masivas, los movimientos nacionales y locales, la valentía de periodistas en respuesta a lo que ocurre, ni la elección nacional que en parte fue un Ya basta masivo a todo esto.
Todos saben que el negocio de los empresarios de droga ilícita bajo juicio aquí depende de una sola cosa: el apetito aparentemente insaciable de estadunidenses por la cocaína y la heroína, entre otras. Se sabe que este negocio depende de canales financieros, incluyendo bancos y empresas de traslado y/o blanqueo de dinero de este lado de la frontera; y, se sabe que este negocio requiere de armas, las cuales se fabrican y compran –legalmente– en Estados Unidos.


También se sabe que, a pesar de que la política antinarcóticos es un fracaso espectacular tanto aquí como allá, políticos de ambos lados de la frontera curiosamente están de acuerdo con narcotraficantes en una cosa: apoyan la política antinarcóticos (por diversas razones).


Pero en el tribunal en Nueva York no están presentes representantes del mercado de consumo de estas drogas, no está ningún profesional rico, ni un niño bien, ni una estrella u otros a quienes les encanta compartir coca sin importarle su costo real, ni participar en ninguna lucha por su derecho a su droga (o sea, su legalización).


También están ausentes los banqueros. Ya se ha comprobado anteriormente que varios de los bancos más grandes –Citibank, HSBC (el cual lavó casi mil millones para el cártel de Sinaloa), Wachovia, Bank of America y tantos más– han violado sistemáticamente leyes antilavado. Pero ni un solo ejecutivo ha sido encarcelado por ello (los bancos sólo han pagado multas cuando estos crímenes han sido detectados, y en el caso de HSBC, fue el procurador general de Barack Obama quien decidió no levantar cargos contra sus directivos).
Tampoco están presentes en este tribunal los políticos que impulsan la llamada guerra contra las drogas, quienes rehúsan rendir cuentas o aceptar responsabilidad por las consecuencias de sus políticas para comunidades pobres en América Latina y para sectores marginados dentro de Estados Unidos, los cuaes son quienes pagan la cuenta en sangre, sufrimiento y vidas devastadas.


De hecho, aun después de que ElChapo y tantos otros capos del narcotráfico fueron arrestados o aniquilados –y cientos de miles de pobres asesinados o encarcelados– bajo las políticas antinarcóticos diseñadas, impulsadas y financiadas por Washington en México, Colombia y este mismo país, el hecho es que hoy día, según las cifras más recientes de la Oficina de Drogas de la ONU, se registra un récord histórico en la oferta de cocaína y opio en el mundo. Estados Unidos es el principal consumidor mundial de cocaína (aproximadamente un tercio), con 90 por ciento del producto llegando aquí desde Colombia a través de Centroamérica y México e ingresando por las entradas fronterizas legales a este país (contrario a la versión actual que maneja Trump para justificar su muro), según la propia Casa Blanca.


Tal vez se podría hacer un juicio, o varios, en México, paralelos al del Chapo aquí, convocando o solicitando la extradición de consumidores, banqueros, comerciantes de armas y políticos estadunidenses para que sean interrogados y compartan todos sus secretos sobre la corrupción oficial y empresarial en Estados Unidos, como el manejo de presupuestos, operaciones encubiertas de inteligencia con narcos, y otros detalles sobre el gran negocio ilícito de drogas de este lado de la frontera.
A eso se le podría llamar responsabilidad compartida.

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Miércoles, 26 Septiembre 2018 09:31

La caída de Lehman Brothers y el pánico financiero

La caída de Lehman Brothers y el pánico financiero

El modelo capitalista sufre una crisis profunda desde el 2007-2008, cuando el pánico financiero se espació por todo el mundo. Una década después, el modelo no logra reponerse y al parecer se avecina una nueva crisis aún más profunda.



“En un sistema de producción en el cual todo el complejo edificio del proceso de reproducción social se basa en el crédito, si este se interrumpe de forma repentina y sólo tienen curso los pagos en efectivo, es evidente que debe producirse una crisis, una corrida en procura de medios pagos. En consecuencia, a primera vista, toda la crisis se presenta como una simple crisis de crédito y dinero”.
Carlos Marx.

 

La experiencia del pánico financiero es propia del capitalismo. En el siglo XIX se vivieron varias situaciones de ese tipo y Marx en el tercer tomo de El Capital se ocupó de dilucidar la lógica intrínseca de ese acontecimiento histórico que ninguna sociedad humana había vivido. Ese hecho es fundamental para captar la especificidad del modo de producción capitalista, y también para reconocer sus limitacionesm así como para poder pensar y obrar más allá de ese modo de producción.

 

Hoy existe un consenso entre los economistas sobre la pauta que caracteriza la crisis financiera: se detiene la economía porque ningún banco presta y el dinero se esfuma. Al así ocurrir se espera que el Estado salga a rescatar los bancos para poder garantizar de nuevo el funcionamiento del crédito y la inversión.

 

Ejemplo de una crisis financiera

 

La caída del banco Lehman Brothers, acaecida el 15 de septiembre de 2008, fue uno de los puntos culminantes de la crisis financiera que desencadenó el desinfle de la burbuja inmobiliaria en el año 2007. Richard Fuld, el presidente ejecutivo de ese banco, un año después de la desaparición súbita de esa institución centenaria, declaraba en una comparecencia en la Cámara de Representantes que no entendía porque las máximas autoridades de las finanzas norteamericanas (la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro) no habían salvado el banco, y dijo que esa certeza íntima lo acompañaría: “[…] hasta el día en que me entierren”.

 

Las vicisitudes del proceso que culminó con la desaparición del banco se pueden seguir en el libro del secretario del Tesoro Henry M Paulson Jr. El título es un acierto: “On The Brink” (*). Efectivamente, la experiencia vivida por esos actores de la crisis fue la de estar frente el abismo. El libro escrito al modo de un diario, cuenta la angustia padecida ante la posibilidad de la desaparición de la red de instituciones financieras globales que mantienen el capitalismo en esta fase de su existencia. Y la caída de Lehman fue el detonante que los puso frente a esa posibilidad. Hoy, una década después, la élite dirigente del capitalismo global no ha podido superar los efectos de ese dramático acontecimiento y lo que se vislumbra en el horizonte inmediato es la posibilidad de otra crisis.

 

¿Se acerca una crisis de tipo política global?

 

Lo interesante del proceso en desarrollo es que el catalizador de esta nueva crisis es de tipo político. El presidente de los Estados Unidos para el periodo 2016-2020 Donald Trump, durante lo que lleva de su ejercicio ha quebrantado los consensos mínimos que las élites globales venían tratando de consolidar, después del pánico del 2007 y 2008. Este personaje logra la Presidencia de los Estados Unidos aprovechando el resentimiento y la impotencia de los norteamericanos afectados por esa crisis, pero también porque al final quienes se beneficiaron de los esfuerzos de la sociedad para superar la crisis fueron los mismos que la desencadenaron.

Trump centró su discurso de campaña en la crítica a Wall Street y a los políticos de Washington. Esa crítica fue perfectamente asimilada por la mayoría del electorado norteamericano. Lo que no se asimiló fue la autenticidad del personaje que levantaba la crítica. Ahora la sociedad norteamericana tiene al frente del Estado a alguien que recuerda a Luis Napoleón Bonaparte, el personaje que surgió de la crisis capitalista de 1848 y a Hitler, el personaje que surgió de la crisis de la década del 30 del siglo XX y que condujo a la humanidad a la carnicería de la Segunda Guerra Mundial.

 

Ahora (agosto de 2018), la élite norteamericana desesperada con el personaje trata de llevarlo a juicio. Ante esa posibilidad, Trump advirtió que su destitución podría ser el detonante de la nueva crisis. En una entrevista con Fox New dijo: “Si se me sometiera a un proceso de destitución, los mercados financieros se hundirían”.

 

Estamos, por tanto, frente a una coyuntura político-económica sin antecedentes en el capitalismo contemporáneo. La solución que se encuentre para salir de la crisis que se avecina podría ser el comienzo de la construcción de un modo de producción más allá del capitalismo o, de nuevo, una solución que prolongue el funcionamiento del agónico modo de producción capitalista.

 

* Paulsons H. On the Brink. Business Plus, NeW York, 2010.

 

Publicado enEdición Nº250
Miércoles, 14 Diciembre 2016 06:45

Alquimistas y banqueros

Alquimistas y banqueros

La lucha entre el poder político y el mundo de las finanzas es antigua. La historia europea está llena de episodios en los que banqueros y reyes intercambiaron golpes, muy frecuentemente por interpósita persona, a través de cardenales y generales.


Cuando irrumpe el capitalismo lleva en su código genético la esencia del capital financiero. Sus herramientas contables eran parecidas a las técnicas de los templos de los financieros y banqueros, pero estaban ligadas a una nueva forma de circulación. La producción de mercancías necesitaba que los capitalistas pudieran adelantar el dinero que para comprar insumos y contratar fuerza de trabajo. Cuando las operaciones se hicieron más complejas y se requirieron recursos para inversiones de más largo aliento, los bancos también evolucionaron.


Los bancos siempre operaron reconociendo recíprocamente los títulos que emitían. Gradualmente esta matriz de vínculos se hizo más densa hasta convertirse en un sistema que entrelazaba todas las relaciones económicas. En esa etapa de su desarrollo los bancos sufrieron una metamorfosis extraordinaria. De simples auxiliares de la empresa capitalista los bancos se convirtieron en regidores de la circulación monetaria. La fuerza detrás de esta mutación se encuentra en un hecho sencillo: al emitir títulos que eran reconocidos por todos los demás bancos, el sistema bancario se convirtió en la fuente de crédito par excellence de toda economía capitalista.


Para enfrentar el poder de los bancos, los estados europeos fueron creando sus propios bancos para seguir financiando sus guerras y aventuras coloniales. En 1668 se creó en Suecia el primer banco central, el Riksbank, organizado para desempeñar el papel de tesorería que requería el gobierno. En 1694 nació el Banco de Inglaterra, con las mismas funciones. Estos bancos también desempeñaban el papel de cámara de compensación para los bancos privados, lo que agilizaba y fortalecía su rol dominante en la economía. En algunos casos, como en el de la Banque de France, establecida por Napoleón en 1800, la finalidad del banco central incluía el mitigar el desorden monetario y controlar la inflación. En muchos casos los bancos centrales son entidades híbridas formadas con la participación de los bancos privados, pero poco a poco se convirtieron en prestamistas de última instancia y sus billetes se consolidaron a escala nacional como dinero de alto poder (capaz de extinguir cualquier deuda).


Pero los bancos privados siguieron su desarrollo y al surgir la divisa dominante emitida por el banco central se convirtieron en los administradores del dinero de alto poder. Es decir, los bancos comerciales privados no pueden emitir los billetes de la divisa nacional porque el banco central tiene el monopolio de esa actividad. Lo único que pueden hacer los bancos privados es emitir títulos (como cheques) y poner en circulación líneas de crédito. Pero esos títulos emitidos por los bancos privados son simples promesas de que el deudor pondrá a disposición del acreedor en cierta fecha una determinada cantidad de dinero emitido por el banco central.


Cuando un banco comercial privado otorga un crédito y abre una cuenta al nuevo cliente, lo único que hace es crear la obligación para este nuevo deudor de entregar al banco una suma de dinero de alto poder (más los intereses) en un plazo convenido. Aunque el deudor del banco nunca ve los billetes de alto poder, sí queda obligado a entregarle dinero base al banco. Y si los alquimistas buscaban la fórmula para crear oro de la nada, los banqueros sí encontraron la forma de crear dinero de la nada.


Hoy los bancos privados controlan la oferta monetaria que hace girar las ruedas de la economía. Cierto, para prevenir las crisis los bancos centrales imponen la obligación a los bancos de mantener reservas de dinero base. Pero los bancos privados tienen un poder extraordinario y son sus operaciones pro-cíclicas lo que constriñe al banco central a proporcionarles el dinero base para mantener las reservas necesarias.


Cuando ocurre una crisis como la de 2008, las cosas quedan más claras. Los bancos privados sabían que en caso de un colapso el banco central los respaldaría con una inyección de liquidez, sin importar la calidad de sus hojas de balance. Eso es lo que ha sucedido en Estados Unidos y en Europa donde los bancos centrales han inyectado cantidades astronómicas de liquidez para el rescate de los bancos.


Hoy el capitalismo sigue mutando rápidamente y la lucha entre el mundo financiero y el poder político se ha intensificado. El populismo derechista o ‘fascismo post-moderno’ ha identificado al enemigo, los banqueros y financieros, y en eso ha leído correctamente el sentimiento popular. Pero presentarse como protector del pueblo frente al poder de banqueros y financieros no garantiza que la defensa sea efectiva. Más temprano que tarde, los que así se presentan (como Trump) tendrán que negociar con el poder financiero y probablemente le otorgarán importantes concesiones.


Twitter: @anadaloficial

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Domingo, 28 Septiembre 2014 05:27

"Los fondos buitre son una vanguardia"

"Los fondos buitre son una vanguardia"

Eric Toussaint es politólogo, profesor universitario, activista y presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, y un hombre con fuertes opiniones sobre las finanzas internacionales. En diálogo con Página/12, definió a los fondos buitre como una versión extrema del capital financiero y sus acciones como un peligro para la estabilidad de la región. Miembro de la comisión presidencial de Auditoría Integral del Crédito Público de Ecuador, Toussaint visitará Argentina este octubre.


–Explíqueme su idea de que los fondos buitre son la versión extrema del capitalismo financiero.


–Los fondos buitre son la vanguardia, y atrás de ellos está el batallón que se llama Goldman Sachs, JP Morgan, Citibank, Santander, etc. Pero también considero que detrás de todo esto existe una intención solapada de Estados Unidos de intervenir en la región. La deuda externa es un poderoso instrumento para subordinar a América latina, para obligar a la región a retomar el camino de las políticas neoliberales. Es lo que están haciendo en Europa que es el laboratorio de políticas neoliberales en la actualidad.

–¿Entonces, considera que la sentencia del juez Griesa es una ofensiva no sólo contra Argentina, sino contra toda la región?

–Considero que el juez Griesa quiere hacer retroceder a América latina hacia el siglo XIX, o al siglo XX cuando Estados Unidos le dictaba sus condiciones a los deudores sin respetar la soberanía de los países deudores, y favoreciendo cínicamente a los acreedores. Es claro que los fondos buitre compran títulos para luego enjuiciar a los países. Por eso, creo que es un retroceso, y creo que es en contra de toda la región. El Fondo NML ya había enjuiciado a Perú hace casi 20 años, y con la complicidad de Fujimori obtuvieron una compensación importante. Ese comportamiento de los fondos buitre no es algo nuevo, es conocido. Lo novedoso aquí es la arrogancia del juez Griesa y la reacción de Argentina. En el caso de Perú, Fujimori aceptó pagar la compensación y en recompensa el fondo ayudó a Fujimori a huir del país en un avión que le pertenecía.

–Usted trabajó en la comisión presidencial de auditoría de la deuda de Ecuador creada por Rafael Correa en 2007. ¿Qué aporta este caso a la región?

–El presidente Rafael Correa es una fuente de inspiración, porque desde el Ejecutivo emitió un decreto para constituir una comisión de auditoría. Designó miembros con una amplia competencia provenientes de la sociedad civil, de movimientos sociales, etc. La decisión de constituir una comisión de auditoría desde el ejecutivo para auditar 30 años de deuda, desde el 1976 hasta el 2006, es una iniciativa muy interesante. No hubo hasta ahora otra iniciativa de este tipo, salvo una iniciativa de Getulio Vargas, presidente de Brasil en 1933, pero no participaban los movimientos sociales. De todas formas, para la época, eso fue un logro, ya que basados en esa auditoría se logró imponer una quita del 70 por ciento de la deuda. Volviendo a Ecuador, la comisión trabajó 14 meses para identificar la parte ilegal y/o ilegítima de la deuda. La misión era una auditoría integral: no sólo del punto de vista contable o jurídico, sino también tomando en cuenta, por ejemplo, el impacto social, humano, ambiental del proyecto financiado con la deuda. Me refiero a grandes infraestructuras, por ejemplo, investigamos los efectos de grandes represas hidroeléctricas. Analizamos, entonces, el impacto de estas grandes infraestructuras en la población. Yo creo que una auditoría es fundamental para Argentina, ya que la deuda contraída desde 1976 es ilegítima, y eso debe ser probado. Son décadas contrayendo deuda ilegítima: la deuda que contrajo la junta militar, la deuda que contrajo Carlos Menem con su programa de privatización, el Megacanje de Cavallo, etc. Entonces considero que es imperante entrar en un proceso de auditoría.


–¿Qué efectos tendrá la resolución para el establecimiento de un marco jurídico multilateral para regular la reestructuración de la deuda pública, votada en la ONU?


–Hay algo fundamental y positivo en esta votación y es que se transfirió a la Asamblea General de Naciones Unidas el debate sobre el tema. El hecho de que la Asamblea General de Naciones Unidas sea el lugar donde se discute esto es muy importante, y da cuenta de una preocupación global. Pero insisto, yo considero que la solución se encuentra en las decisiones soberanas unilaterales de los países involucrados. Los efectos concretos, francamente ninguno. Pueden haber efectos políticos en la escena política internacional, bueno, eso es muy interesante. Creo que es fundamental en el mundo actual donde no se respeta realmente el derecho internacional y se imponen los actores más poderosos. Por ejemplo, Israel no respeta el derecho internacional con su accionar contra el pueblo palestino. Estados Unidos, en general, no respeta la carta magna de la ONU, no respeta la competencia del tribunal de La Haya. Entonces, en este mundo, el mundo real y no el que quisiéramos, prevalece la voluntad de los más poderosos, a pesar de que la mayoría se oriente en otra dirección. Entonces, insisto en mi posición: sólo actos soberanos unilaterales fundados en el derecho internacional pueden dar una solución real al problema de la deuda. ¿Qué quiero decir? Quiero decir que, como no hay instancias jurídicas internacionales para intervenir efectivamente, sólo los países endeudados pueden hacer prevalecer sus leyes por sobre las leyes que controlan los acreedores.


–¿Qué lectura hace de las abstenciones, cuando se votó en la ONU para legislar el pago de deuda externa? En especial, de países europeos y muchos que están en situaciones límite como Grecia o España.


–Cuando fue votado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del año '66, o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Estados Unidos y varios países europeos votaron en contra. Por lo tanto, no es una actitud sorprendente o nueva. Los avances en Naciones Unidas, desde hace 30 o 40 años, se hacen contra la voluntad de Estados Unidos y de países europeos, o mejor dicho, a pesar de la abstención de los países europeos. Entonces, es solamente la repetición de una larga serie de votos en los cuales los países del sur, que son mayoría, logran avances que luego no son implementados. Porque en realidad las grandes potencias se abstuvieron o votaron en contra y hacen todo lo necesario para impedir la implementación de estos votos. Quiero decir que impiden la implementación de tratados internacionales. Europa es el epicentro de la ofensiva neoliberal en los últimos años. Una ofensiva del capital contra el trabajo, de los acreedores contra los deudores. Grecia, por ejemplo, se convirtió en algo parecido a los países latinoamericanos de los años ochenta, está totalmente determinado y sometido a los dictámenes del FMI.


–¿Cuáles son las estrategias que debería implementar la región para evitar nuevos embates financieros?


–El Banco del Sur es fundamental como herramienta para reafirmar la soberanía nacional. Néstor Kirchner firmó el acto fundacional del Banco del Sur, en 2007, casi el último día de su mandato. Pero aún no hubo avances. Hace siete años, y todavía el Banco del Sur no entró en actividad. Creo que el Banco del Sur tendría una base suficiente para otorgar créditos a los países miembros, y en este sentido se reduciría muchísimo la dependencia respecto de los mercados financieros y de organismos como el Banco Mundial, el FMI y el Banco Interamericano, etc. Bolivia, Venezuela y Ecuador, tomaron la decisión de abandonar el Ciadi, el tribunal del Banco Mundial en materia de litigio sobre inversiones. Los tres países escribieron al tribunal una carta confirmando la renuncia al tribunal, que en general se inclina por los intereses de las multinacionales y no a favor de los países. Brasil, nunca entró en este tribunal, es decir que hay cuatro países de América del Sur que no son parte del tribunal del Banco Mundial: Bolivia, Ecuador, Venezuela y Brasil. En cuanto a estrategias, lo que me interesa destacar analizando la sentencia Griesa, es que Argentina, desde la dictadura militar de 1976, renunció a ejercer su soberanía en contradicción con la Constitución argentina, y con la doctrina Calvo y la doctrina Drago que eran juristas argentinos de final del siglo XIX inicio del XX. Es un problema fundamental si un país deudor renuncia a ejercer su soberanía. Por eso, considero que las doctrinas Drago y Calvo, que indican que en caso de litigio con extranjeros la Justicia local debe prevalecer, deben volver a implementarse. Finalmente, el decreto firmado por el presidente Rafael Correa en 2007 es un ejemplo a seguir. En fin, considero que los actos soberanos unilaterales basados en el derecho internacional son los que llevan a los países a obtener el respeto de los intereses de su pueblo.

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Lunes, 15 Septiembre 2014 06:00

Descompuesto

Descompuesto

No es que nadie se dé cuenta; hasta los presidentes lo confiesan, a veces. Por más de una década parece que mucho del debate político aquí se trata de cómo están tan descompuestas las cosas. No se cansan de decir que el sistema de migración esta descompuesto. No niegan que el sistema financiero está descompuesto (no podían ocultarlo después de la crisis más grande desde la gran depresión). Que la guerra contra las drogas no funciona, que el sistema de educación está descompuesto, que el sistema de control de armas es disfuncional, que hasta la manera en que se espía a todo mundo está mal (aunque no queda claro si está mal sólo porque fue revelado, o si estaba mal desde antes); ni hablar de la salud, el cambio climático, el sistema penal y la infraestructura del país.


Cada semana hay más ejemplos:

¿Por qué no hay más banqueros en la cárcel?, preguntó la senadora demócrata Elizabeth Warren en una audiencia con reguladores financieros la semana pasada. Uno de los encargados de la Reserva Federal no tenía respuesta. Warren afirmó que el mensaje a todo banquero de Wall Street es fuerte y claro: si violan la ley, no irán a la cárcel, pero pueden acabar con un ingreso aún más alto, en referencia al ejecutivo en jefe de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, quien, después de negociar una multa de su empresa sobre las hipotecas que provocaron la peor crisis financiera desde la gran depresión, recibió un incremento en su ingreso. Millones de desempleados y millones de familias que se quedaron sin casa aún no tienen respuestas.


En otro plano, durante su campaña presidencial, el candidato Obama declaró: nos enfrentamos a la creencia de que está bien que cabilderos dominen nuestro gobierno, que simplemente son parte del sistema en Washington. Pero sabemos que la influencia exagerada de los cabilderos es parte del problema, y esta elección es nuestra oportunidad para decir que ya no les permitiremos obstruir nuestro camino. Cuando llegó a la presidencia, emitió una orden ejecutiva que prohibió a los cabilderos en su gobierno. Pero después hubo excepciones a tal extremo que, según Politico, hasta la fecha, el gobierno de Obama ha contratado unos 70 ex cabilderos registrados que antes representaban a corporaciones y asociaciones empresariales.

En tanto, Ray Nagin, ex alcalde de Nueva Orleáns que tuvo un perfil nacional durante el desastre del huracán Katrina, ingresó a una prisión federal la semana pasada para iniciar su condena de 10 años por corrupción, que incluye lavado de dinero y sobornos, por lucrar con la reconstrucción de su ciudad.


El ex gobernador republicano de Virginia, Bob McConnell, considerado una de las estrellas nacionales de su partido y campeón de los valores familiares y la honestidad, fue declarado culpable de corrupción después de un largo juicio donde se comprobó que aceptó regalos de ricos a cambio de favores políticos. Su estrategia legal de defensa fue culpar a la loca de su esposa por todo.


Gobiernos extranjeros aportan decenas de millones de dólares en contribuciones a algunos de los grupos de pensamiento (think tanks) más prominentes y supuestamente objetivos de Washington, para comprar influencia y acceso político para promover políticas que reflejan los intereses de esos donantes, reportó el New York Times.


En otro rubro, casi cada semana hay otra tragedia por el uso de armas de fuego en lugares públicos, pero, casi dos años después de que 20 niños de primaria y seis adultos en Newtown, Connecticut, fueron ultimados por un joven armado, en lugar de imponer más restricciones, varios estados han impulsado leyes que permiten portar más armas para defenderse ante los otros armados; incluso permiten portarlas en las mismas escuelas. Hace unos días, una maestra de primaria accidentalmente se hirió cuando descargaba su arma de fuego en un baño de su escuela en Utah, reportó Los Angeles Times. La maestra tenía licencia para portar una arma oculta en Utah, de acuerdo con una ley que no requiere que informe que está armada. Una semana antes, un profesor en una universidad estatal en Idaho accidentalmente disparó su arma y se hirió el pie frente a estudiantes.


Por otro lado, dos hombres que han estado encarcelados 30 años –uno de ellos en la fila de la muerte a la espera de su ejecución– fueron exculpados cuando abogados comprobaron su inocencia con base en pruebas de ADN, en lo que varios medios, expertos y defensores de derechos declararon ejemplo perfecto de lo descompuesto que está el sistema de justicia estadunidense. Una vez más, el caso provoca la pregunta de cuántos más que están a la espera de ejecución son inocentes (desde 1973, más de 140 han sido exonerados), y cuántos de los mil 388 ya ejecutados desde 1976 lo eran.


El mayor Jason Wright, uno de los abogados militares estadunidenses asignado a defender al presunto autor intelectual de los atentados del 11-S en Guantánamo, renunció al ejército a finales de agosto, acusando al gobierno estadunidense de violaciones a los derechos humanos, que incluyen tortura (su cliente fue sometido a la técnica de waterboarding 183 veces, entre otras cosas) y de preparar un juicio parcial y de apariencias, reportó National Public Radio.


Más de 14 por ciento de los hogares estadunidenses –uno de cada siete– padecen inseguridad alimentaria, o sea, que por lo menos parte del año no tienen acceso a alimentación segura, el mismo nivel que en 2008, según el gobierno federal.
Por donde se vea –estos son sólo algunos ejemplos recientes–, las cosas no funcionan. Tal vez los más ricos y poderosos lo ven de otra manera: Wall Street y las grandes empresas están generando ganancias sin precedente; a los que se dedican a la industria de las armas, las guerras, el petróleo y las cárceles les va muy bien, y los políticos –a pesar de sus bajísimos índices de aprobación– aún despachan cómodamente para sus patrocinadores (algunos políticos corruptos demasiado tontos, que no entendieron cómo jugar, a veces pagan el precio). Pero con tantas cosas que no funcionan para las mayorías, tal vez el sistema es lo que está descompuesto.

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