Torres de refrigeración y chimeneas de la central eléctrica de lignito Niederaussem, operada por el proveedor de energía alemán RWE cerca de Bergheim, en AlemaniaFoto Afp

 

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Incinerador municipal de residuos de Figino, cerca de Milán, Italia / Foto Ap

 

 

Más de 15 mil investigadores de unos 180 países firmaron una advertencia urgente a la humanidad en defensa de la protección del medio ambiente, informó este lunes la revista BioScience.

Para mayores cambios en las políticas ambientales alrededor del mundo es preciso presionar desde la opinión pública y la política, señalaron los académicos.

La publicación refirió que es el segundo llamamiento de la comunidad científica tras el realizado hace 25 años.

Entonces, unos mil 700 expertos, varios premios Nobel, describieron nueve de los problemas más acuciantes, entre ellos, el cambio climático, el crecimiento poblacional, la tala de los bosques y la disminución de la biodiversidad.

Al respecto, el científico estadunidense William Ripple, de la Universidad Estatal de Oregon, admitió que desde entonces, salvo en la estabilización de la capa de ozono, la humanidad no ha avanzado mucho.

Lo alarmante es que en la mayoría de casos, la situación incluso ha empeorado, añadió.

Sin embargo, según el académico, hay algunos avances, pues muchos países han renunciado a los productos químicos que dañan la capa de ozono.

Además, las energías renovables están creciendo y en las regiones donde se invierte en la formación de niñas y mujeres disminuyen las tasas de nacimientos, destacó.

Los firmantes del documento apuestan por medidas como la ampliación de las áreas protegidas, más limitaciones al comercio de productos de animales salvajes, programas de planificación familiar y formación para mujeres, entre otras acciones.

El mundo aumentó en 2017 sus emisiones de gases de efecto invernadero, tras tres años de cierta estabilidad, lo que vuelve a inyectar urgencia en las negociaciones del clima (COP23) que retomaron este lunes en la ciudad alemana de Bonn.

Las emisiones de CO2 ligadas a la industria y la combustión de energías fósiles aumentarán 2 por ciento este año respecto de 2016 (entre 0.8 y 2.9 por ciento) y alcanzarán un récord de 36 mil 800 millones de toneladas, después de mantenerse prácticamente estables entre 2014 y 2016, subrayó el Global Carbon Project en su balance anual número 12, realizado por científicos de todo el mundo.

Eso muestra que hay que actuar con más resolución. Hay que olvidar cualquier autocomplacencia, explicaron los autores del estudio, publicado en las revistas Nature Climate Change, Environmental Research Letters y Earth System Science Data.

Es una gran decepción, subraya una de las autoras, Corinne Le Quéré, de la universidad británica de East Anglia. “Con 41 mil millones de toneladas de CO2 emitidas estimadas para 2017 (añadiendo la deforestación), podría faltar tiempo para mantener la temperatura por debajo de 2 ºC, y a fortiori, 1.5 ºC”, objetivo fijado por el acuerdo de París, aprobado a finales de 2015.

Para conseguirlo, sería necesario que las emisiones lleguen a su pico en los próximos años y disminuyan rápidamente a continuación, recordó.

 

Detrás de la degradación

 

China, responsable de 28 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero y que permitió mejorar la situación en los años pasados reduciendo el uso de carbón, está en gran medida detrás de la degradación de 2017, según los investigadores. La causa: auge de la producción industrial y declive en la hidroeléctrica por culpa de episodios de sequía.

También deberían bajar las emisiones en Estados Unidos, aunque más ligeramente (-0.4, frente a -1.2 por ciento de media anual anteriormente). Será la primera vez en cinco años que el consumo de carbón aumente (+0.5 por ciento) a causa de la carestía del gas natural.

En India, las emisiones crecieron un poco menos (+2 por ciento), pero debería ser temporal, advirtieron los investigadores. En cuanto a la Unión Europea (UE), bajan más lentamente que en la década pasada (-0.2 por ciento).

Los 10 principales emisores son, por orden, China, Estados Unidos, India, Rusia, Japón, Alemania, Irán, Arabia Saudita, Corea del Sur y Canadá (la UE, en conjunto, ocupa la tercera posición).

La comunidad internacional, reunida hasta el viernes, intenta ponerse de acuerdo sobre cómo echar andar el pacto de París, firmado en 2015.

En Bonn, las partes firmantes del acuerdo (excepto Estados Unidos, que lo abandonó) deben empezar a concretar el reglamento de ese complejo pacto, y abrir un diálogo de un año para preparar la revisión de los compromisos climáticos nacionales, presentados por cada país.

La responsable del clima de la ONU, la ex ministra mexicana Patricia Espinosa, consideró: Del lado acción hay señales positivas, pero también somos conscientes de que hay que llenar vacíos. Hay margen para actuar, pero debemos hacerlo rápido.

Para dar el impulso necesario, el miércoles y jueves tienen prevista su asistencia la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés Emmanuel Macron, y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, entre otros.

Tras la salida de Estados Unidos del acuerdo, hay que acelerar el paso, señaló Teresa Ribera, del Instituto de Relaciones Internacionales.

“Hay que explicar cómo se transforman las cosas, decir por ejemplo ‘modificamos nuestro sistema eléctrico, nuevas formas de moverse en la ciudad’, etcétera. Hay muchas iniciativas locales, pero a los dirigentes no se les oye”, explicó Ribera.

Del lado estadunidense se pretende demostrar que la Casa Blanca está comprometida con el clima, pero de forma diferente.

“Queremos asegurarnos de que se hace todo lo posible para apoyar el despliegue de centrales de carbón ‘limpio’. Sino los chinos van a utilizar tecnologías no eficientes”, explicó un responsable de la Casa Blanca en una conferencia telefónica con periodistas.

 

Publicado enMedio Ambiente
Martes, 04 Julio 2017 06:36

El medio es el mensaje

El medio es el mensaje

Lo que acontece en el plano de los medios de comunicación masivos ocurre análogamente en el plano de la ciencia y la filosofía. El medio termina siendo más determinante que lo pensado o dicho.



Marshall McLuhan (1911–1980) es un autor desconocido para la mayoría, excepto para los estudiosos de la teoría de la comunicación y un par de intelectuales y académicos adicionales.


Padre del concepto de la “aldea global”, el vórtice de todo su pensamiento es justamente ese: la idea de que, hoy por hoy (lo dice en 1967), lo importante ya no es el mensaje por sí mismo, sino el canal a través del cual se difunde el mensaje. La credibilidad, la atención y el impacto de una noticia o un texto cualquiera se mide no tanto por lo dicho, cuanto que por el medio a través del cual se difunde. Eso: el medio es el mensaje.


Esto vale desde el mundo de las noticias (CNN en Estados Unidos o Globo en Brasil, El Universal en México, El Mercurio en Chile y así sucesivamente) hasta el mundo de la academia y la ciencia. Más vale decir algo en un medio prestigioso, popular y de alto impacto que en uno secundario, marginal y alternativo, por ejemplo.


Es lo que a su manera Thomas Kuhn designa justamente como la ciencia normal. La ciencia normal —que lo que hace es normalizar a los seres humanos— se caracteriza porque tiene sus propios canales de expresión y difusión, hasta el punto de que lo que el Gran Medio dice que es, eso es la Realidad. O la Verdad.


Así, al decir de McLuhan en otro de sus trabajos, los medios constituyen la extensión misma de los seres humanos (Understanding Media: The extensions of Man, de 1964). En general, la obra de McLuhan bien merece una segunda mirada. Pero no es ese nuestro interés principal aquí.


Lo cierto es que, mucho antes de la era de las “posverdades”, los “hechos alternativos” y las guerras de quinta generación (igual a las guerras en curso alrededor del mundo: Venezuela, Irán, Yemen, etc.), McLuhan anticipa con lucidez y clarividencia el núcleo del mundo que se proyecta hasta nuestro días: algo merece mejor credibilidad en función del canal o el medio que publica lo que se dice y se quiere decir. Vivimos la era que el autor canadiense designa como “del cliché al arquetipo” (1970).


Los académicos son los primeros prisioneros de este proceso de normalización de la inteligencia. Para los gestores del conocimiento (knowledge management) lo importante es que los académicos publiquen en medios de “alto impacto” y no lo que los académicos mismo dicen, piensan o publican. Como si “verdad” prefiriera un canal de expresión mejor que otro.


Contra esta política generalizada y condicionada por la cienciometría, existe un movimiento creciente entre investigadores, científicos y pensadores que sostiene exactamente lo contrario. Lo importante no es el medio de la publicación, sino lo publicado mismo.


Esto le abre las puertas de par en par a la vitalidad del conocimiento antes que a su anquilosamiento y formalización. Juan es interesante por lo que dice e incluso por la forma cómo lo dice, no por el medio o el canal que emplea para decirlo. Radicalizando su idea originaria, McLuhan lo sostiene: el medio es el masaje (1967), un estudio concienzudo acerca de la importancia de los efectos. Y tratándose de efectos, lo normal es el medio, no el contenido mismo.


De manera significativa, cabe recordar que la inmensa mayoría de artículos científicos (papers) que han implicado inflexiones importantes en la historia de la ciencia nunca se publicaron en revistas 1A. Por el contrario, en revista, dicho hoy, tipo B o C. Un dato importante de historia de la ciencia con claras consecuencias de tipo, al mismo tiempo sociológico y político.


Lo que se encuentra en entredicho es toda la historia de la cultura en sentido amplio y, con ella, todo el capitalismo académico y el capitalismo intelectual. Paradójicamente, a raíz de un pensador —M. McLuhan— que no fue precisamente un liberal y mucho menos un izquierdista en cualquier acepción de la vida. Todo lo contrario.


¡Vale recordar que las más importantes casas de revistas científicas y académicas son empresas privadas que ganan ingentes sumas con esas revistas! Elsevier, Science Direct, Hindawi. Medios que termina siendo el mensaje mismo. Como se observa, hay un problema serio.


Los gestores del conocimiento nunca han sido científicos o académicos, por definición. Justamente por eso hacen gestión. Ministros, rectores, decanos, por ejemplo. Que son quienes promueven altamente la idea de publicar en medios de “alto impacto”. Como si, para decirlo en términos de Perú o de Colombia, El Comercio o El Tiempo no estuvieran interesados, no construyeran noticias y no sirvieran a intereses claramente preestablecidos, por ejemplo.


Sistémicamente cabe decir que lo que acontece en el plano de los medios de comunicación masivos ocurre análogamente en el plano de la ciencia y la filosofía. El medio termina siendo más determinante que lo pensado o dicho. Sin olvidar que en las guerras de quinta generación, la guerra psicológica y la guerra informacional constituyen ejes centrales además de la guerra económica, la política y la propiamente militar.


De aquí la importancia: (a) en un plano, de los medios de comunicación alternativos, y (b) en otro plano, de revistas y medios no convencionales para la publicación de reportes, informes, discusiones y artículos; pongamos por caso.


Para una sana inteligencia, lo que dice Pedro es bastante más significativo que el canal que elige Pedro, siempre que Pedro diga cosas inteligentes y críticas, novedosas y sensibles. ¿El medio es el mensaje? Sí, para todos aquellos que son normales. Sin olvidar la obra cumbre de ese filósofo argentino, José Ingenieros: El hombre mediocre. Pero para ello necesitamos de otro espacio más amplio.

 

Rechazan Google, Microsoft y Facebook la orden ejecutiva

Washington.

 

Compañías estadunidenses como Google, Microsoft, Facebook, Netflix y Apple se volcaron ayer a lidiar contra los efectos del decreto del presidente Donald Trump sobre migración, el cual las llevó a pedir con urgencia a sus empleados fuera del país que regresen. Otras empresas ofrecieron ayuda legal a sus trabajadores.

El director general de Facebook, Mark Zuckerberg, en un mensaje difundido en su página de la red social, exhortó al mandatario a mantener las fronteras abiertas a los refugiados.

También le pidió no deportar a millones de "personas indocumentadas", que no representan ninguna amenaza.

La migración es un tema importante para el directivo de Facebook, que al igual que la mayor parte de las compañías de tecnología da empleo a migrantes altamente calificados. Además, los padres de la esposa de Zuckerberg, Priscilla Chan, son chinos que huyeron a Estados Unidos en una embarcación proveniente de Vietnam.

Los presidentes ejecutivos de Google, Sundar Pichai, y Microsoft, Brad Smith, dijeron que más de 100 y 76 empleados, respectivamente, se han visto afectados por las medidas adoptadas por Trump, de impedir el ingreso a Estados Unidos a ciudadanos musulmanes. Coincidieron en rechazar las restricciones, que crean "barreras para traer grandes talentos a Estados Unidos".

"Continuaremos expresando nuestras posturas sobre estos temas ante líderes en Washington y en otras partes", subrayó Google. "Creemos en las oportunidades de la migración, como la protección a personas talentosas que cumplen la ley", sostuvo Microsoft.

Alphabeth Inc, matriz de Google, llamó urgentemente de regreso a sus empleados en el extranjero y pidió a los que están fuera de Estados Unidos y puedan verse afectados por la prohibición que no salgan del país.

Lunes, 02 Enero 2017 08:33

El Gato-Perro y el Apocalipsis

El Gato-Perro y el Apocalipsis

Ciencia ficción.


Recuerden eso: ciencia ficción. Ya verán que, en sus próximas pesadillas, les ayudará para no angustiarse tanto, o al menos para no angustiarse inútilmente.
Tal vez recuerden alguna película de ciencia ficción. Tal vez a alguna, alguno de ustedes, la ciencia ficción los llevó luego al camino de la ciencia científica.


A mí no, tal vez porque mi película de ciencia ficción favorita es “La Nave de los Monstruos”, con el inolvidable Eulalio González, “el Piporro”, y cuya banda sonora ha sido injustamente excluida de los premios Oscar, los Globos de Oro, o el renombrado y local “Pozol de Barro”. Tal vez hayan escuchado hablar de ella, es una película de “culto”, según alguna de esas revistas especializadas que nadie lee, ni los que la editan. Si recuerdan el filme y/o lo ven, de seguro entenderán por qué terminé perdido en las montañas del Sureste Mexicano, y no extraviado en la asfixiante red burocrática que, al menos en México, ahoga la investigación científica.


Y también celebrarán que haya sido esa película mi referente de ciencia ficción, y no “2001, Odisea del Espacio” de Kubrick, o “Alien, el octavo pasajero” de Riddley Scott (con la teniente Rippley rompiendo el esquema del macho sobreviviente de Charlton Heston en “El Planeta de los Simios”), o “Blade Runer”, también de Ridley Scott, donde la pregunta, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, es el punto nodal.


Así que al Piporro y su “Estrella del Desello”, y al robot Tor enamorado de una rockola, deben agradecer el que yo no esté de su lado en este encuentro.
En fin, filias cinéfilas aparte, supongamos una película promedio del género: un apocalipsis en curso o en el pasado; la humanidad entera en peligro; primero un audaz e intrépido varón como protagonista; después, de la mano del feminismo inocuo, una mujer, también audaz e intrépida; un grupo de científicos es convocado a una instalación súper secreta (claro, invariablemente situada en la Unión Americana); un militar de alto rango les explica: deben crear un plan que salve a la humanidad; se hace, pero resulta que necesitan de un individuo o individua que, dicho de paso, anule el trabajo colectivo y, en el último segundo, corte, con unas pinzas que aparecieron inexplicablemente, el cable verde o azul o blanco o negro o rojo en una decisión azarosa, y zás, la humanidad está a salvo; el grupo de científicos aplaude a rabiar; el muchacho o la muchacha encuentran el verdadero amor; el respetable público se retira de la sala, mientras los colados revisan los asientos para ver si alguien dejó, a medio terminar, algún cartón de palomitas, con ese delicioso e inigualable sabor a benzoato de sodio.


La catástrofe tiene variados orígenes: un meteorito ha cambiado de ruta con la misma constancia de un político haciendo declaraciones sobre el gasolinazo; o un tornado de tiburones; o un planeta desviado de su curso; o un sol irritado y lanzando fuera de su órbita una de esas lenguas ígneas; o una enfermedad proveniente del espacio o de una nave extraterrestre; o un arma biológica que se sale de control y, convertida en gas inodoro, transforma a quien entra en contacto con él y lo transmuta en político profesional o en algo no tan horrible.


Eso, o el apocalipsis ya es un hecho y un grupo de sobrevivientes deambula sin esperanza, introyectando la barbarie exterior en su comportamiento individual y colectivo, mientras la humanidad agoniza.


El final puede variar, pero la constante es el grupo de científicos, sea como responsables de la catástrofe, sea como esperanza de salvación, claro, si un chico o chica guapa aparece en el momento oportuno.


O el desenlace puede ser de interrogante, o de plano modelo “dark azotado” (ya José Alfredo Jiménez nos había advertido que “la vida no vale nada”).


Bien, tomemos como ejemplo cualquier novela, película o serie de televisión de tema apocalíptico o catastrófico. Digamos una con tema de moda: zombis.
Un ejemplo concreto, la serie de televisión “The Walking Dead”. Para quien no la conoce el argumento es sencillo: por alguna causa sin definir, las personas que mueren, se “convierten” en zombis; el protagonista deambula, se topa con un grupo, establecen una organización jerárquica en continua crisis, y tratan de sobrevivir. El éxito de la serie pudiera deberse a que muestra a personajes que en situaciones normales son mediocres o parias, y se convierten en heroínas y héroes dispuestos a todo. [email protected] de ellos:


Michonne, una ama de casa ninguneada por el marido y los hermanos, convertida en una temible guerrera con katana (interpretada por la actriz y dramaturga Danai Jekesal Gurira y, no es por dárselas a desear, es la única de quien doy el nombre real porque, en el baúl dejado por el SupMarcos encontré una foto de ella en el personaje de Michonne, dedicada de su puño y letra al finado, ¡arrrrroz con leche!).


Daril, un paria manipulado, transformado en un “tracker” y ballestero temible. Hasta ahora, el símbolo de la insumisión, la resistencia y la rebeldía.


Glenn, un repartidor de pizzas vuelto explorador estrella. El milusos y mil vidas de la serie, hasta que Rickman regresó al comic.


Maggie, una joven a la que el apocalipsis zombi salva de la vida monótona de la granja y la convierte en líder aún embarazada.


Carol, una esposa maltratada, transfigurada en la versión femenina de Rambo pero inteligente.


Carl, un púber que esconde detrás del parche a un asesino serial, como bien dedujo Negan.


Eugene, el nerd que simboliza la ciencia y pasa a ser, de mitómano, a útil para el colectivo.


El Padre Gabriel, el religioso convenenciero y oportunista que se reconvierte y se vuelve necesario.


Tara y Aaron, la lesbiana y el gay que aseguran corrección política a la trama.


Rosita, mi sueño húmedo preferido, la latina que combina pasión, habilidad y coraje.


Morgan, el superviviente en modo monje shaolín.


Sasha, la mujer que muta del rol clásico romántico a la de superviviente realista.


Y, en la parte alta de la jerarquía, el maltrecho símbolo del orden, Rick, un ex alguacil que difícilmente puede ocultar las inclinaciones fascistas de cualquier policía.


No sé en qué temporada van. Desde la quinta dejé de verla porque al películero que me mandaba las ediciones “alternativas” le cayó la justicia y a saber dónde está (lo que es una pena, porque me había prometido hasta la temporada 10, aunque ni siquiera Kirkman sabe si habrá 10 temporadas). Pero con lo que he alcanzado a ver, me doy cuenta del porqué de su éxito.


Como quiera, no es difícil seguir la trama, basta revisar los spoliers que se cuelan en twiter en los hashtags respectivos.


Hace algunas lunas, le pregunté a una compañera qué hubiera pasado si Rick, o cualquiera de los del grupo, supiera con anterioridad que iba a pasar lo que pasó. Elijo al policía porque parece que es el único que tiene garantizada la supervivencia, al menos en el comic homónimo.


Rick, ¿se hubiera preparado?, ¿habría construido un bunker y en él acumularía alimentos, medicinas, combustible, armas y municiones, las obras completas de George Romero?


¿O tal vez intentaría detener el desastre?


La compañera, zapatista al fin, me respondió con la misma pregunta: ¿qué pensaba yo que hubiera hecho Rick Grimes?


No dudé en responderle: nada. Aun sabiendo lo que iba a pasar, ni Rick, ni cualquiera de los personajes hubieran hecho nada.


Y eso por una sencilla razón: a pesar de todas las evidencias, seguirían pensando, hasta el minuto previo, que nada malo iba a pasar, que no era para tanto, que alguien en algún lado tendría la solución, que el orden se restablecería, que habría a quien obedecer y a quien mandar, que, en todo caso, la desgracia le pasaría a otros, en otra parte, lejos en geografía o lejos en posición social.


Pensarían hasta la víspera que la desgracia es algo destinado, no a ellas, ellos, elloas, sino a quienes sobreviven abajo... y a la izquierda.


Zombis aparte, en la mayoría de esas narraciones apocalípticas, hay uno o varios momentos en que alguien, invariablemente el o la protagonista, cuando todos están rodeados por una horda de zombis, o el meteorito está a poca distancia de sus cabezas, o una situación límite semejante, con serenidad y aplomo dice: “Todo va a salir bien”.


Y resulta que, en este encuentro, a mí me ha tocado el ingrato papel de aguafiestas. Así que debo decirles lo que vemos: No, no es una película de ciencia ficción, sino la realidad; y no, no todo va a salir bien, sólo algunas pocas cosas saldrán bien si nos preparamos antes.


Según nuestros análisis (y hasta ahora no hemos visto a nadie ni nada que los refute, antes bien, los confirman), estamos ya en medio de una crisis estructural que, en términos coloquiales significa imperio de la violencia criminal, catástrofes naturales, carestía y desempleo desenfrenados, escases de servicios básicos, colapso energético, migraciones, hambre, enfermedad, destrucción, muerte, desesperación, angustia, terror, desamparo.
En suma: deshumanización.


Un crimen está en curso. El más grande, brutal y cruel en la breve historia de la humanidad.


El criminal es un sistema dispuesto a todo: el capitalismo.


En términos apocalípticos: es una lucha entre la humanidad y el sistema, entre la vida y la muerte.


La segunda opción, la de la muerte, no se las recomiendo.


Mejor no se mueran. No les conviene. Créanme, yo algo sé de eso porque he muerto varias veces.


Es muy aburrido. Como las entradas al cielo y al infierno sufren de una burocracia pesada (aunque no tanto como las de las universidades y centros de investigación), la espera es peor que en un aeropuerto o central de autobuses en épocas decembrinas.


El infierno es ídem, tienes que organizar encuentros de artes, de ciencias exactas y naturales, de ciencias sociales, de pueblos originarios, y cosas igualmente terribles. Te obligan a bañarte y peinarte. Te inyectan y te fuerzan a comer sopa de calabazas todo el tiempo. Tienes que escuchar a Peña Nieto y a Donald Trump en una conferencia de prensa sin fin.


El cielo, por su parte, es igual, sólo que ahí tienes que soportar el coro monótono de unos ángeles descoloridos, y todos te dan largas si lo quieres hablar al dios para quejarte de la música.


En resumen; digan no a la muerte y sí a la vida.


Pero no se engañen.


Van a tener que luchar todos los días, a todas horas y en todo lugar.


En esa lucha, tarde o temprano, se darán cuenta de que sólo en colectivo tendrán posibilidades de triunfar.


Y, aun así, verán que necesitan también las artes, y que nos necesitan también a nosotras, y a otros, otras, otroas como nosotros.


Organícense.


Como zapatistas que somos no sólo no les pedimos que abandonen su práctica científica, les demandamos que continúen en ella, que la profundicen.


Sigan explorando éste y otros mundos, no se detengan, no desesperen, no se rindan, no se vendan, no claudiquen.


Pero también les pedimos que busquen las artes. Aunque parezca lo contrario, ellas “anclarán” su quehacer científico en lo que tienen en común: la humanidad.
Disfruten la danza en cualquiera de sus versiones. Tal vez al inicio no puedan evitar enmarcar los movimientos en las leyes de la física, pero después sentirán, punto.


Vayan más allá de la geometría, la teoría del color y la neurología y gocen la pintura y la escultura.


Resistan la tentación de encontrarle lógica científica a ese poema, a esa novela, y dejen que las palabras les descubran galaxias que sólo en las artes viven.
Ríndanse ante la falta de sustento científico en las historias que en teatro y cine se asoman a lo humano imperfecto, voluble e impredecible.


Y así con todas las artes.


Ahora imaginen que no es su cotidianeidad de ustedes, sino esas artes las que están en peligro de extinción.


Imaginen a personas, no estadísticas, hombres, mujeres, niños, ancianos, con un rostro, una historia, una cultura, amenazadas con el aniquilamiento.
Véanse en esos espejos.


Entiendan que no se trata de luchar por ellas o en su lugar, sino con ellas.


Véanse a sí mismas, a sí mismos, como los vemos nosotras, nosotros, zapatistas.


La ciencia no es su límite, su peso muerto, su carga inútil, la actividad que deben ejercer en la clandestinidad u ocultándose en el closet de las academias y los institutos.


Entiendan ya lo que ya entendimos nosotros: que, como científicas y científicos, ustedes luchan por la humanidad, es decir, por la vida.

-*-


Ayer nos explicaba el Subcomandante Insurgente Moisés, que los pueblos son ya, y desde hace décadas, nuestros maestros, nuestros tutores. Que el interés por las ciencias es nuevo en el zapatismo. Que ha sido incitado por las nuevas generaciones, por las jóvenas y jóvenes zapatistas que quieren saber más y mejor de cómo es el mundo. Que de los pueblos organizados salió el novísimo empujón que nos tiene frente a ustedes.


Cierto. Pero lo que no es nuevo en el zapatismo es la lucha por la vida.


Aun en la disposición y planes frente a la muerte, tuvimos desde el inicio la preocupación por la vida.


Los que tienen más edad, o interés a pesar de la edad, pueden conocer lo que fue el alzamiento: la toma de las 7 cabeceras municipales; los bombardeos, los choques con las fuerzas militares, la desesperación del gobierno al ver que no podía derrotarnos, el levantamiento civil que lo obligó a detenerse, lo que le ha seguido en estos ya casi 23 años.


Lo que tal vez no conozcan, es lo que le voy a contar a continuación:


Nos preparamos para matar y morir, eso ya se los resumió el Subcomandante Insurgente Moisés. Entonces teníamos dos opciones frente nuestro: el país se incendiaba o nos aniquilaban. Imaginen nuestro desconcierto cuando no ocurrió ni una ni otra cosa, pero eso es otra historia para la que tal vez habrá ocasión.
Dos opciones, pero ambas tenían como común denominador la muerte y la destrucción. Aunque no lo crean, lo primero que hicimos fue prepararnos para vivir.
Y no me refiero a quienes combatimos, a quienes los conocimientos de resistencia de materiales nos sirvieron para tomar abrigo y cubierta en combates y bombardeos; o a los conocimientos que permitieron a las insurgentas de sanidad salvar la vida de decenas de zapatistas.


Hablo de las bases de apoyo zapatistas, ésas a quienes, como explicó anoche el Subcomandante Insurgente Moisés, les debemos el camino, el paso, el rumbo y el destino como zapatistas que somos, así como les debemos el interés por las artes, las ciencias, y el esfuerzo por incluirnos con trabajadores del campo y de la ciudad, el cuartel mundial de lucha, de resistencia y rebeldía que se llama “Sexta”.


Desde algunos años previos a ese primero de enero aparentemente ya lejano, en las comunidades zapatistas se formaron los llamados “batallones de reserva”.
La misión que se les encomendó fue la más importante del gigantesco operativo que llevó al combate a miles de combatientes: sobrevivir.


Durante meses se les dio instrucción. Miles de niños, niñas, mujeres, hombres y ancianos se entrenaron para protegerse de las balas y las bombas, para reunirse y replegarse en orden en caso de que el ejército atacara o bombardeara los poblados, para colocar depósitos de comida, agua y medicinas que les permitieran sobrevivir en las montañas durante mucho tiempo.


“No morir” era la orden única que debían acatar.


La que teníamos quienes salimos a combatir era: “No rendirse, no venderse, no claudicar”.


Cuando regresamos a las montañas y nos reencontramos con nuestros pueblos, fusionamos las dos órdenes y las convertimos en una sola: “luchar por construir nuestra libertad”.


Y acordamos hacerlo con todas, con todos, con todoas.


Y acordamos que, si no era posible hacerlo en este mundo, entonces haríamos otro mundo, uno más grande, uno mejor, uno donde quepan todos los mundos posibles, los que ya hay y los que aún no imaginamos pero que ya están en las artes y las ciencias.
Muchas gracias.


Desde el CIDECI-Unitierra.

SupGaleano.


México, diciembre del 2016.


Del cuaderno de Apuntes del Gato-Perro.


“La Carencia”


Estaba yo en mi champa, revisando y analizando algunos videos de las jugadas de Maradona y de Messi.


Como si fuera una premonición, llegó rebotando una pelota hasta el interior. Detrás de ella llegó “Defensa Zapatista”, entrando sin avisar ni pedir permiso. Detrás de la niña, entró el mentado gato-perro.


“Defensa Zapatista” tomó el balón y se acercó a mirar por encima de mi hombro. Yo estaba demasiado ocupado tratando de evitar que el gato-perro se comiera el ratón de la computadora, así que no me di cuenta de que la niña miraba con interés los videos.


“Oí Sup”, me dijo, “¿tú lo crees que son muy muy el Maradona y el Messi?”


Yo no respondí. Por experiencia sé que las preguntas de Defensa Zapatista o son retóricas, o no le interesa saber qué respondo.
Ella siguió:


“Pero no lo estás viendo bien el asunto”, dijo, “por más que mucho de arte y de científicos, los dos tienen una gran carencia”.


Sí, así dijo: “carencia”. Yo ahí sí la interrumpí y le pregunté: “¿Y tú de dónde la sacaste esa palabra o dónde la aprendiste?”


Me respondió indignada: “Me la dijo el Pedrito, el muy maldito. Me dijo que no podía jugar fútbol porque las niñas tienen una carencia de técnica”.


“Yo me embravecí y le di un zape, porque no lo sé qué cosa quiere decir esa palabra y qué tal que es una grosería. Claro, el muy maldito de Pedrito fue a acusarme con la promotora de educación y me llamaron. Yo lo expliqué a la maestra como quien dice la situación nacional y de internacional, que está cabrón de la Hidra y todo. Y como la promotora entendió que tenemos que apoyarnos como mujeres que somos, no me regañaron, pero me pusieron a buscar qué cosa quiere decir “carencia”. Y yo pues pensé que es mejor ese castigo a que me manden a comer sopa de calabaza”.


Yo asentí comprensivo, mientras trataba de quitarle el mouse de la boca al gato-perro.


“Pues total, que lo fui a buscar en el internet de la Junta de Buen Gobierno qué cosa es “carencia” y ahí nomás lo vi que es una canción de los musiqueros de lucha, que es bien alegre y todos se ponen a bailar y a brincar como que se metieron a donde hay hormiga arriera. Entonces fui con la promotora de educación y ya le dije que “carencia” es una canción que dice: “Por la mañana yo me levanto, no me dan ganas de ir a estudiar”. La promotora se río y dijo “será a trabajar”.

Entonces le dije que las músicas son según cada quien y según su problema que tiene. O sea que le di la explicación política, pero creo ella no entiende, porque sólo se ríe. Y entonces que me manda de vuelta, que no la canción, sino que tengo que saber qué quiere decir la palabra. Y anda vete, ahí voy de vuelta y tengo que esperar que el que está de guardia en la Junta lo manda una denuncia, y entonces ya pude entrar yo y ahí lo miré que “carencia” quiere decir que te falta algo. Y voy otra vuelta con la promotora y ya le dije, y entonces ella me dijo que ya vi que no es grosería y me felicitó, pero como ahí estaba el Pedrito de metiche, le di otro zape, por andar diciéndome que me falta la técnica. Y entonces pues la promotora dijo que le va a decir a mis mamaces que así estoy haciendo, entonces pues me vine a esconder aquí porque lo sé que a ti no hay quien te viene a ver”.


Yo encajé la puya con heroísmo, pues logré al fin arrebatarle el ratón al gato-perro.


“Defensa Zapatista” siguió su perorata:


“Pero no preocupas Sup, antes de entrar, primero me asomé para ver si no estás viendo fotos de mujeres encueradas que, errrr, de una vez, Sup, no se puede creer, y como quiera no te voy a acusar con el colectivo de “Como mujeres que somos”, pero claro te digo que no sirve así como haces, porque eso quiere decir que tienes carencia de mamaces, o sea que, como dice el SubMoy cuando se embravece, no tienes madre”.


Yo aclaro aquí que no es cierto lo que dice “Defensa Zapatista”, lo que pasa es que estaba yo tomando un curso por correspondencia de anatomía.
Como quiera, antes de que la niña siguiera balconeándome, le pregunté por qué decía que Maradona y Messi tenían una gran carencia.


Ella ya casi estaba en el dintel de la puerta cuando me respondió: “Porque les falta algo que es lo más importante: ser mujeres”.


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“Un Viaje Interestelar”


Entre el montón de papeles y dibujos que dejó en difunto SupMarcos, encontré esto que a continuación les leo. Es una especie de borrador o apuntes para un guion, o algo así, de una supuesta película de ciencia ficción. Se llama:


“¿Hacia dónde la Mirada?”


Planeta Tierra. Algún año lejano en el futuro, digamos 2024. Entre los nuevos destinos turísticos, ahora se puede viajar al espacio y dar la vuelta al mundo en un satélite adaptado “ad hoc” para ese fin. La nave espacial es una réplica en escala del satélite lunar, con un gran ventanal que da vista, todo el tiempo del viaje, a la Tierra. En el lado contrario, digamos la parte posterior, hay una especie de claraboya, del tamaño de una ventana casera, que da siempre vista hacia el resto de la galaxia. Los turistas, de todos los colores y nacionalidades, se agolpan en el ventanal que mira hacia el planeta de origen. Se toman selfies y trasmiten en stream a sus familiares y amistades las imágenes del mundo, “azul como una naranja”. Pero no todos los viajeros están de ese lado. Al menos cuatro personas están frente a la ventana contraria. Se han olvidado de sus respectivas cámaras y miran extasiados el abigarrado collage de cuerpos celestes: el serpenteante trazo de luz polvosa de la Vía Láctea, el rutilante destello de estrellas que tal vez ya no existan, la danza frenética de astros y planetas.


Una de las personas es artista; no está inmóvil, en su cerebro imagina notas y ritmos, líneas y colores, movimientos, secuencias, palabras, representaciones inertes o móviles; sus manos y dedos se mueven involuntariamente, sus labios balbucean palabras y sonidos incomprensibles, cierra y abre los ojos continuamente. Las artes miran lo que miran y miran lo que puede llegar a ser mirado.


Otra de las personas es científica; nada de su cuerpo se mueve, mira fijamente no las luces y colores cercanos, sino las más lejanas; en su cerebro imagina galaxias impensadas, mundos inertes y vivos, estrellas naciendo, hoyos negros insaciables, naves interplanetarias sin banderas. Las ciencias miran lo que miran y miran lo que puede llegar a ser mirado.


La tercera de las personas es indígena, de estatura menor, de tez oscura y rasgos ancestrales, mira y toca la ventana. Su mente y cuerpo cargan sobre el sólido material transparente. En su cerebro imagina el camino y el paso, la velocidad y el ritmo; imagina un destino en continua mutación. Los pueblos originarios miran lo que miran y miran la vida que puede llegar a ser creada para ser mirada.


La cuarta de las personas es zapatista, de complexión y tez cambiante, mira a través y toca delicadamente con su mano el cristal, saca su cuaderno de apuntes y empieza a escribir frenéticamente. En su cerebro empieza a hacer cuentas, listas de tareas, trabajos a emprender, traza planos, sueña. El zapatismo mira lo que mira y mira el mundo que será necesario construir para que las artes, las ciencias y los pueblos originarios puedan realizar sus miradas.


Al término del viaje, mientras los demás viajeros adquieren los últimos souvenirs en las tiendas “duty free”, la persona artista corre a su estudio, o lo que sea, para que su mirada sea sentida por otros, otras, otroas; la persona científica convoca inmediatamente a otras y otros científicos porque hay teorías y fórmulas que hay que proponer, demostrar, aplicar; la persona indígena se reúne con sus semejantes y les cuenta lo mirado, para que, en colectivo, la mirada defina el camino, el paso, la compañía, el ritmo, la velocidad y el destino.


La persona zapatista va su comunidad, en la asamblea del pueblo explica y detalla todo lo que hay que hacer para que la artista, la científica y la indígena puedan viajar. La asamblea lo primero que hace es criticar la historia o cuento o guion o como se diga, porque falta poner a los trabajadores del campo y la ciudad. Se propone entonces que una comisión le haga una carta al finado SupMarcos para que ponga en el cuento al quinto elemento, o sea al gato-perro, que porque ya se comió el cable del internet y dos usb´s de los Tercios Compas, y se la pasa persiguiendo el mouse de la computadora, así que mejor se lo lleven; y que ponga, como sexto elemento, a la Sexta también, porque sin la sexta no está cabal la historia. Aprobado eso, la asamblea propone, discute, agrega y quita, planea los tiempos, distribuye los trabajos, vota el acuerdo general y nombra las comisiones para cada tarea.


Antes de que se dé por terminada la asamblea y cada quien vaya al trabajo que le corresponde, una niña pide la palabra.


Sin pasar al frente, parada casi al fondo de la casa comunal, la niña se esfuerza por elevar la voz y dice: “yo propongo que en la lista de cosas que les van a dar para que llevan, pongan una pelota y una bola de pozol”.


El resto de la asamblea estalla en risas. El SubMoy, que es quien está en la mesa que coordina la reunión, llama al respeto. Conseguido el silencio, el SubMoy le pregunta a la niña cómo se llama. La niña responde “Yo me llamo Defensa Zapatista” y pone su mejor cara de “no pasarán, manque sean extraterrestres”. El SubMoy entonces le pregunta a Defensa Zapatista por qué propone eso.


La niña se sube a la banca de madera y argumenta:


“La pelota es porque si no van a poder jugar, pues de balde van a donde quieren ir. Y la bola de pozol es para agarran “juerza” y no se desmayan en el camino. Y también para que allá, lejos, donde están los otros mundos, no se olvidan de dónde salieron”.


La propuesta de la niña es aprobada por aclamación.


El SubMoy está a punto de dar por terminada la reunión, cuando “Defensa Zapatista” levanta su manita pidiendo de nuevo la palabra. Se le concede.
La niña habla mientras, con un brazo, sostiene un balón de fútbol, y con el otro abraza un animalito que parecer ser un perro... o un gato, o un gato-perro:
“Sólo les quiero decir que no hemos completado el equipo, pero no preocupan, ya vamos a ser más, de repente dilata, pero ya vamos a ser más”.
Doy fe.


Guau-miau.

 

29 de diciembre del 2016.

Martes, 27 Diciembre 2016 18:11

Principales retos que enfrenta la humanidad

Principales retos que enfrenta la humanidad

Vivimos tiempos de acelerado avance del conocimiento. Ingentes sumas de dinero, enormes equipos científicos y tecnológicos, numerosas revistas y ediciones de libros se producen alrededor del mundo. Los coloquios, encuentros, seminarios, congresos y demás que se realizan a nivel internacional son numerosos –en medio de la crisis financiera e incluso a pesar suyo–. Jamás habías sabido tanto sobre el universo y el mundo, tanto como sobre nosotros mismos. Vivimos, literalmente, una edad de luz: mucha información, mucho conocimiento, mucha buena investigación. Si en el plano de la economía, de los conflictos militares o del medio ambiente la atmósfera parece pesimista o poco optimista, en el ámbito de la investigación emerge mucho optimismo.

 

Decía N. Bohr que predecir es difícil. Sobre todo cuando se trata del futuro. Desde luego que existen programas de investigación con apuestas a mediano y a largo plazo. Sin embargo, el buen éxito de los mismos es algo que no se puede garantizar ciento por ciento. La empresa científica siempre está sujeta a la historia externa de la ciencia; esto es, a circunstancias imprevistas. Hay numerosos ejemplos al respecto.

 

Son numerosos los avances que se producen en el conocimiento hoy por hoy. La inmensa mayoría son progresos minimalistas, puntuales, técnicos. Pero es posible al mismo tiempo destacar las más importantes avenidas por donde avanza la investigación actualmente. Cabe destacar tres grupos, así: primero, los más importantes programas de investigación por sus componentes y sus consecuencias. Luego, los avances en numerosos campos, pero con un carácter más puntual o minimalista. Finalmente, los principales retos en el campo de la tecnología. Al final, los tres grandes conjuntos son analizados a la luz de sus posibles efectos en el futuro previsible sobre la economía, el medioambiente y la sociedad en general.

 

Las grandes avenidas del conocimiento

 

 

Tres grandes avenidas pueden destacarse en el conocimiento actual de cara hacia el futuro. En primer lugar, se trata de las investigaciones sobre la mente y el cerebro. Los E.U. lanzan la iniciativa Brain (Brain Research through Advanced Innovative Neurotechnologies –Investigación del cerebro a través de neurotecnologías innovativas avanzadas) (https://www.whitehouse.gov/BRAIN), y por su parte la Unión Europea hace otro tanto con el Human Brain Project (Proyecto Cerebro Humano) (https://www.humanbrainproject.eu). Se trata de dos proyectos dedicados a estudiar y desentrañar los secretos de la estructura y funcionamiento del cerebro humano.

 

Concomitante con estos proyectos, emergen varios campos de trabajo e investigación centrados en el estudio de esta parte del cuerpo humano. Notablemente, el neuro-marketing, la neuro-ética, el neuro-derecho, la neuro-educación y la neuro-economía, entre otros, consistentes en el reconocimiento de que las creencias determinan las acciones humanas y, entonces, cabría predecir los comportamientos de grandes grupos humanos a partir de los estudios sobre el cerebro. Política y financieramente, los proyectos de investigación sobre el cerebro son inmensamente más importantes que lo realizado en su momento en torno a genoma humano.


Conjuntamente con las neurociencias, la psicología y las ciencias del comportamiento cobran una relevancia pocas veces alcanzada en la historia, y todo apunta a un programa con resultados a corto plazo. Para los años 2020 y 2025, esperan haber ganado tanta información sobre el cerebro, que nuevas acciones en distintos planos irán a determinar la organización misma de la sociedad y del mundo.

 

En segundo término, existen varios grupos muy sólidos que investigan en torno a la estructura de la materia, y por tanto, el origen mismo (y acaso el destino final) del universo. El más importante de estos grupos trabaja en el acelerador de hadrones en el Cern (Centre Européen de Recheche Nucléaire-Centro Europeo de Investigación Nuclear) (https://home.cern). Es un hecho ya reconocido que la materia que vemos, comemos, y disfrutamos alrededor nuestro –o nos resulta chocante– constituye tan sólo el 4 por ciento de la estructura del universo. Esta es la materia ordinaria. El 74 por ciento está constituida por energía oscura, y el 21 restante por materia oscura (o antimateria). A la fecha, nadie sabe exactamente qué son la materia y la energía oscuras. Una enorme apuesta está planteada con vistas a desentrañar en el futuro inmediato previsible la estructura de la materia.

 

Pues bien, el resultado de llegar a entender la estructura del universo que nos rodea, y en el que nos encontramos, será que podremos saber con precisión el origen de este universo, probablemente la existencia de otros universos paralelos o múltiples, y el destino final del universo mismo. Estos descubrimientos tendrán efectos inmediatos en la comprensión sobre nuestro mundo, la naturaleza y los propios seres humanos.

 

La tercera gran avenida de la investigación de punta actual es la conquista y colonización del espacio extraterrestre. La más inmediata arista de este programa de investigación se denomina terraformación, y ya hay varios programas en marcha. Se trata de la posibilidad de crear asentamientos humanos por fuera de la Tierra (en la luna, en Marte, en Júpiter, principalmente, por lo pronto).

 

La carrera espacial tuvo tradicionalmente dos actores: los E.U. y la antigua URSS. Actualmente, los actores principales, independientes y al mismo tiempo en procesos cooperativos, son los E.U., Rusia y la Agencia Espacial Europea. A estos actores, y con mucha fuerza, hay que sumar ahora a la China. Existen ya planes y acciones que muestran el proceso de complejización de la carrera espacial. En el trasfondo, aunque bastante más rezagado, hay que contar también a la India. Las aristas, los alcances, los proyectos particulares y otros aspectos permanecen, sin embargo o bien como secretos estratégicos de estado, o bien de alcance para las comunidades científicas más especializadas.

 

Con respecto a estos tres grandes programas, queda siempre la pregunta, no enteramente justificada, de si se justifican semejantes gastos habiendo tantos problemas “reales” en el mundo como el hambre, la delincuencia, las mafias y la corrupción, por ejemplo. El debate es, simple y llanamente, entre investigación aplicada y experimental versus investigación básica. La Tabla Nº 1 sintetiza estas tres grandes áreas de investigación.

 

Un panorama de calles menores, paralelas y cruzadas en ciencia

 

Mientras que en el fondo existen programas de gran alcance e inmensa envergadura, la mayoría de investigaciones transcurren por calles más pequeñas, paralelas, cruzadas, e incluso por caminos que, en contraste con la gran investigación aún parecen de herradura. Este segundo grupo de investigaciones son manifiestamente más puntuales y en muchas ocasiones minimalistas.

 

Entre estos otros caminos cabe destacar la investigación en torno a nuevos materiales, naturales y sintéticos, que al mismo tiempo que tiene aplicaciones técnicas están orientadas a la salud. En este sentido, hay una producción muy significativa de nanomateriales que contribuyen a tratamientos altamente eficaces contra el cáncer, sin ser invasivos. El santo grial de estos nanomateriales es el grafeno –un material inmensamente más liviano y mejor conductor de electricidad–, aunque sin descartar para nada los fulerenos. Esta es un área fundamental de trabajo reciente que, sin embargo, aún promete dar sus mejores frutos en el futuro inmediato, y a largo plazo.

 

En medicina y ciencias de la salud la principal transición será el paso de la medicina epidemiológica hacia la medicina personalizada, gracias a los avances en campos como la genómica, la transcriptómica y otras áreas próximas y relacionadas de la biología de sistemas. Sin la menor duda, en términos generales, habremos de ganar más años en términos de esperanzas y de expectativas de vida. Un magnífico avance civilizacional.

 

En las áreas de la salud, la investigación con células madre continuará avanzando, a pesar del rechazo de los círculos más conservadores alrededor del mundo. La investigación en células madre permitirá un progreso importante en el trasplante de órganos, un tema de máxima complejidad médica.

 

De manera general, en terrenos como la electrónica, la bioquímica y la inteligencia de enjambre, y los insectos sociales, serán algunos de los planos en los que habremos de ganar enormes avances de investigación que, si bien seguirán siendo puntuales o minimalistas, conducirán, mancomunadamente a una magnifica revolución científica.

 

En todos los casos, los grandes datos (big-data science) será determinante en la buena ciencia, en la buena gestión del conocimiento, por parte tanto del sector público y del sector privado como, crecientemente, por parte de la sociedad civil. La ciencia de grandes datos llegó para quedarse y será imposible el manejo, comprensión, estudio y trabajo con y sobre el mundo al margen del manejo idóneo de esta nueva ciencia.

 

La tecnología previsible

 

Como quiera que sea, la tecnología –en rigor la tecnociencia– seguirá siendo la dimensión dominante en los avances y retos de la ciencia para la humanidad en el futuro previsible a mediano y largo plazo.

 

De lejos, en este plano, la interface célula-chip, o lo que es equivalente, la simbiosis entre naturaleza y tecnología seguirá siendo el núcleo mitocondrial de la investigación. Este tema se conoce técnicamente como la próxima singularidad tecnológica. No cabe la menor duda de que serán aspectos cruzados entre las ingenierías y la biología las que habrán de beneficiarse de una revolución que ya comenzó. La expresión cotidiana más evidente es, desde el punto de vista tecnológico, la internet de las cosas (IoT), la cual apenas ha iniciado. Y desde el punto de vista biológico, se trata de distintos dispositivos biológicos que al mismo tiempo acentuarán y cambiarán la humanidad del ser humano. Desde el sexo hasta diversas prótesis, desde la genómica hasta la emergencia de humanos híbridos; ulteriormente hasta la historia del inicio de los cyborgs.

 

Sin embargo, la revolución tecnológica más determinante en el futuro inmediato y a mediano plazo tiene que ver con el desarrollo del computador cuántico y, por tanto, de la computación cuántica. Desde el punto de vista teórico y tecnológico, el computador cuántico ya existe. La dificultad de su socialización y comercialización tiene que ver aún con temas relativos a seguridad y vigilancia, incluyendo las transacciones bancarias y otras operaciones por internet basadas en la criptografía.

 

Los computadores actuales significan que, hasta la fecha, son los encriptadores quienes llevan la delantera sobre los decriptadores. La computación cuántica significará el triunfo de los decriptadores, y con ello, la transformación radical de todos los sistemas de comunicación, información y seguridad, en toda la línea de la palabra.

 

La computación cuántica habrá de significar la emergencia de algoritmos totalmente novedosos, que transformarán la arquitectura tradicional y en boga de la computación. Formas perfectamente insospechadas de cálculo y procesamiento de información serán posibles, todos los cuales van a transformar de manera definitiva todos los procesos de cruce de información en el mundo.

 

Ciencia, tecnología y economía: desarrollo social y cultural

 

Una cosa es cierta: nos encontramos en la cuarta revolución industrial. Ella es el resultado exactamente de los tres conjuntos de problemas y avances mencionados anteriormente.

 

La ciencia es una empresa práctica, incluso cuando trabaja sobre investigación básica. Pues bien, numerosos avances –que en algún momento se pensaron como puramente teóricos o abstractos– terminaron al cabo del tiempo teniendo sorprendentes consecuencias prácticas. El conjunto de consecuencias sociales, económicas, prácticas, económicas, culturales y militares de la ciencia termina condensada con el nombre de “revolución industrial”.

 

Hasta la fecha conocemos cuatro revoluciones industriales, así: la primera fue la máquina de vapor; la segunda, la electricidad; la tercera, la producción automática gracias a la electrónica y las tecnologías de la información; la cuarta, en curso, consiste en la fusión de las tecnologías que hacen difusa la línea demarcatoria entre la física, lo digital y lo biológico.

 

Algunas expresiones cotidianas de la cuarta revolución industrial son los drones, las impresoras en 3D, las nanotecnologías y toda la inteligencia y la vida artificial, en toda la línea de la palabra, o Netflix, o la incorporación cotidiana de la energía solar (en empresas y hogares). En general, se trata de todos los sistemas ciberfísicos, computadores que programan computadores sin la necesidad de programadores humanos, en fin, sistemas inteligentes que aprenden y se corrigen y se crearan a sí mismos, o con la ayuda de otros sistemas semejantes.

 

Comprensión

 

Para finalizar, una nota de tipo teórico. Hemos ganado, y seguiremos ganando, enormes espacios de comprensión acerca de la inteligencia en otras formas de vida, desde las bacterias hasta las hormigas. El conocimiento en virología se ampliaré enormemente (a la fecha es poco y nada lo que sabemos sobre el viroma). El estudio de las plantas y los árboles que hace poco ha arrojado luces deslumbrantes permitirá comprender mejor la inteligencia de las plantas, y su importancia para la trama de la vida. Ganaremos mucho espacio acerca de otras formas de inteligencia y de vida: desde los extremófilos hasta los cordados, y desde los vertebrados hasta las bacterias, virus y priones. Así, la comprensión de la vida ampliará enormemente las bases que hemos ganado hasta la fecha.

 

Referencias

 

Maldonado, C. E., (2016) “Psicología, ciencias del comportamiento y neurociencias. Un estudio científico y político”, en: Pacarina del Sur, Nº 26, Enero-Marzo: http://www.pacarinadelsur.com/home/saberes-y-horizontes/1265-psicologia-ciencias-del-comportamiento-y-neurociencias-un-estudio-cientifico-y-politico


Maldonado, C. E., (2015). “El futuro ya está con nosotros. Acerca de la complejidad de la experiencia humana”, en: Pacarina del Sur. Revista de Pensamiento crítico latinoamericano, Nº 23, Abril-Junio; disponible en: http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/1127-el-futuro-ya-esta-con-nosotros-acerca-de-la-complejidad-de-la-experiencia-humana


Maldonado, C. E., (2015). Introducción al pensamiento científico de punta, hoy. Bogotá: Ed. Desde Abajo, Colección Primeros Pasos, Nº 14, pp. 1-104
* Profesor Titular. Universidad del Rosario

 


 

Tabla Nº 1. Grandes áreas de investigación de punta actualmente y hacia futuro

 

Investigación sobre el cerebro y la mente

Neurociencias, psicología y ciencias del comportamiento

   

Estados Unidos y la Unión Europea

 

 

Conocimiento de la materia y la estructura del universo

Gran acelerador de hadrones (CERN)

   

Desciframiento de la energía oscura y la materia oscura

 

 

Conquista del espacio extraterrestre y terraformación

 

   

E.U., Rusia, la Unión Europea y China

Industria aeroespacial, microelectrónica, sistemas de información y ciencias de la salud

Fuente: Elaboración propia

 

Colombia, América Latina y la ciencia

 

Colombia y América Latina parecen tener velocidades y capacidades distintas con respecto al panorama de la ciencia de punta en el mundo. (De hecho, existe aquí una notable diferencia entre un país como Brasil, y uno como la India). Una gran vertiente de trabajo en América Latina apunta hacia la recuperación de los saberes y prácticas autóctonas. Los desafíos, en cada temporada, del Niño y de la Niña, nos permiten recordar que los pueblos Incas jamás sufrieron inundaciones o sequías. Un aprendizaje de sus conocimientos nos permitirá afrontar, por ejemplo, los embates del medio ambiente y el calentamiento global. Aún así, es evidente que ni Colombia ni América Latina pueden quedarse atrás con respecto a los progresos en la punta del conocimiento. Sin lugar a dudas, la principal tarea consiste en formar buenos científicos (y no ya únicamente tecnólogos), difundir, apropiarse y desarrollar con acento propio lo mejor de la investigación científica. Con un reconocimiento de base: en América Latina y Colombia no es la excepción-, la mayoría de grupos de investigación forman parte de las ciencias sociales y humanas. Si es así, éste grupo de ciencias debe y puede abrirse a otros aspectos y modos del conocimiento sin perder sus especificidades.

 

Tabla Nº 2 Tipos de Revoluciones Industriales, hasta la fecha

 

Primera revolución
industrial (siglo XIX)

 

 

    

- La máquina de vapor
(Automóvil, tren, grandes barcos antiguos, etcétera)

 

 

Segunda revolución
industrial (siglo XX, primera mitad)
    - Revolución de la electricidad
- Importancia de la electrónica y la microelectrónica

  
Tercera revolución
industrial
(siglo XX, segunda mitad)

 

 

 

    

- Electrónica y tecnologías de la información
- Computadores personales, clusters, redes de información (criptografía)

 

 

Cuarta revolución
industrial (siglo XXI)
    - Simbiosis entre las dimensiones física, la digital y la biológica en la ciencia y la tecnología
- Robótica de todos los tipos, aprendizaje de máquinas, interface chip-célula

  Fuente: Elaboración propia

 

Ciencia y política

 

La ciencia siempre ha tenido impactos fuertes sobre la forma como los seres humanos entienden el mundo y organizan, correspondientemente, sus propias sociedades. Pues bien, en el marco del tránsito de la tercera a la cuarta revolución industrial estamos asistiendo a una reconfiguración radical del orden de la sociedad en toda la extensión de la palabra. Al mismo tiempo que se amplían y fortalecen los controles sociales sobre los individuos -a través de las redes sociales (Facebook y Google han sido considerados como de entere estratégico por el gobierno d los E.U., y de aliados estratégicos de la N.S.A.), también nuevas formas de organización del conocimiento se hacen posibles. Internet no ha podido ser controlada, ni por parte de China, de Irán, de E.U. o de Rusia. Internet es la expresión abstracta de que el conocimiento es de todos y que por tanto una nueva democracia es posible.

 

Mientras que es evidente que la privacidad se pierde permanentemente, al mismo tiempo emergen nuevos-nuevos movimientos sociales que saben hacerle el juego a los controles políticos d ella información. (Este es tema de otro artículo aparte). Las acciones políticas del pasado ya no son posible hoy en día. Y por consiguiente esto llama a la creatividad por parte de los nuevos partidos, movimientos y procesos políticos y sociales alrededor del mundo. Contra todas las apariencias, si bien es cierto que el poder de los grandes medios de comunicación es ampliamente dominante en la superficie, en las bases de los movimientos sociales aparecen formas alternativas de comunicación que se traducen en formas diferentes de organización. esta es una historia que, en verdad, apenas comienza.


 

 

Lunes, 28 Noviembre 2016 15:14

Principales retos que enfrenta la humanidad

Principales retos que enfrenta la humanidad

Vivimos tiempos de acelerado avance del conocimiento. Ingentes sumas de dinero, enormes equipos científicos y tecnológicos, numerosas revistas y ediciones de libros se producen alrededor del mundo. Los coloquios, encuentros, seminarios, congresos y demás que se realizan a nivel internacional son numerosos –en medio de la crisis financiera e incluso a pesar suyo–. Jamás habías sabido tanto sobre el universo y el mundo, tanto como sobre nosotros mismos. Vivimos, literalmente, una edad de luz: mucha información, mucho conocimiento, mucha buena investigación. Si en el plano de la economía, de los conflictos militares o del medio ambiente la atmósfera parece pesimista o poco optimista, en el ámbito de la investigación emerge mucho optimismo.

 

Decía N. Bohr que predecir es difícil. Sobre todo cuando se trata del futuro. Desde luego que existen programas de investigación con apuestas a mediano y a largo plazo. Sin embargo, el buen éxito de los mismos es algo que no se puede garantizar ciento por ciento. La empresa científica siempre está sujeta a la historia externa de la ciencia; esto es, a circunstancias imprevistas. Hay numerosos ejemplos al respecto.

 

Son numerosos los avances que se producen en el conocimiento hoy por hoy. La inmensa mayoría son progresos minimalistas, puntuales, técnicos. Pero es posible al mismo tiempo destacar las más importantes avenidas por donde avanza la investigación actualmente. Cabe destacar tres grupos, así: primero, los más importantes programas de investigación por sus componentes y sus consecuencias. Luego, los avances en numerosos campos, pero con un carácter más puntual o minimalista. Finalmente, los principales retos en el campo de la tecnología. Al final, los tres grandes conjuntos son analizados a la luz de sus posibles efectos en el futuro previsible sobre la economía, el medioambiente y la sociedad en general.

 

Las grandes avenidas del conocimiento

 

Tres grandes avenidas pueden destacarse en el conocimiento actual de cara hacia el futuro. En primer lugar, se trata de las investigaciones sobre la mente y el cerebro. Los E.U. lanzan la iniciativa Brain (Brain Research through Advanced Innovative Neurotechnologies –Investigación del cerebro a través de neurotecnologías innovativas avanzadas) (https://www.whitehouse.gov/BRAIN), y por su parte la Unión Europea hace otro tanto con el Human Brain Project (Proyecto Cerebro Humano) (https://www.humanbrainproject.eu). Se trata de dos proyectos dedicados a estudiar y desentrañar los secretos de la estructura y funcionamiento del cerebro humano.

 

Concomitante con estos proyectos, emergen varios campos de trabajo e investigación centrados en el estudio de esta parte del cuerpo humano. Notablemente, el neuro-marketing, la neuro-ética, el neuro-derecho, la neuro-educación y la neuro-economía, entre otros, consistentes en el reconocimiento de que las creencias determinan las acciones humanas y, entonces, cabría predecir los comportamientos de grandes grupos humanos a partir de los estudios sobre el cerebro. Política y financieramente, los proyectos de investigación sobre el cerebro son inmensamente más importantes que lo realizado en su momento en torno a genoma humano.
Conjuntamente con las neurociencias, la psicología y las ciencias del comportamiento cobran una relevancia pocas veces alcanzada en la historia, y todo apunta a un programa con resultados a corto plazo. Para los años 2020 y 2025, esperan haber ganado tanta información sobre el cerebro, que nuevas acciones en distintos planos irán a determinar la organización misma de la sociedad y del mundo.

 

En segundo término, existen varios grupos muy sólidos que investigan en torno a la estructura de la materia, y por tanto, el origen mismo (y acaso el destino final) del universo. El más importante de estos grupos trabaja en el acelerador de hadrones en el Cern (Centre Européen de Recheche Nucléaire-Centro Europeo de Investigación Nuclear) (https://home.cern). Es un hecho ya reconocido que la materia que vemos, comemos, y disfrutamos alrededor nuestro –o nos resulta chocante– constituye tan sólo el 4 por ciento de la estructura del universo. Esta es la materia ordinaria. El 74 por ciento está constituida por energía oscura, y el 21 restante por materia oscura (o antimateria). A la fecha, nadie sabe exactamente qué son la materia y la energía oscuras. Una enorme apuesta está planteada con vistas a desentrañar en el futuro inmediato previsible la estructura de la materia.

 

Pues bien, el resultado de llegar a entender la estructura del universo que nos rodea, y en el que nos encontramos, será que podremos saber con precisión el origen de este universo, probablemente la existencia de otros universos paralelos o múltiples, y el destino final del universo mismo. Estos descubrimientos tendrán efectos inmediatos en la comprensión sobre nuestro mundo, la naturaleza y los propios seres humanos.

 

La tercera gran avenida de la investigación de punta actual es la conquista y colonización del espacio extraterrestre. La más inmediata arista de este programa de investigación se denomina terraformación, y ya hay varios programas en marcha. Se trata de la posibilidad de crear asentamientos humanos por fuera de la Tierra (en la luna, en Marte, en Júpiter, principalmente, por lo pronto).

 

La carrera espacial tuvo tradicionalmente dos actores: los E.U. y la antigua URSS. Actualmente, los actores principales, independientes y al mismo tiempo en procesos cooperativos, son los E.U., Rusia y la Agencia Espacial Europea. A estos actores, y con mucha fuerza, hay que sumar ahora a la China. Existen ya planes y acciones que muestran el proceso de complejización de la carrera espacial. En el trasfondo, aunque bastante más rezagado, hay que contar también a la India. Las aristas, los alcances, los proyectos particulares y otros aspectos permanecen, sin embargo o bien como secretos estratégicos de estado, o bien de alcance para las comunidades científicas más especializadas.

 

Con respecto a estos tres grandes programas, queda siempre la pregunta, no enteramente justificada, de si se justifican semejantes gastos habiendo tantos problemas “reales” en el mundo como el hambre, la delincuencia, las mafias y la corrupción, por ejemplo. El debate es, simple y llanamente, entre investigación aplicada y experimental versus investigación básica. La Tabla Nº 1 sintetiza estas tres grandes áreas de investigación.

 

Un panorama de calles menores, paralelas y cruzadas en ciencia

 

Mientras que en el fondo existen programas de gran alcance e inmensa envergadura, la mayoría de investigaciones transcurren por calles más pequeñas, paralelas, cruzadas, e incluso por caminos que, en contraste con la gran investigación aún parecen de herradura. Este segundo grupo de investigaciones son manifiestamente más puntuales y en muchas ocasiones minimalistas.

 

Entre estos otros caminos cabe destacar la investigación en torno a nuevos materiales, naturales y sintéticos, que al mismo tiempo que tiene aplicaciones técnicas están orientadas a la salud. En este sentido, hay una producción muy significativa de nanomateriales que contribuyen a tratamientos altamente eficaces contra el cáncer, sin ser invasivos. El santo grial de estos nanomateriales es el grafeno –un material inmensamente más liviano y mejor conductor de electricidad–, aunque sin descartar para nada los fulerenos. Esta es un área fundamental de trabajo reciente que, sin embargo, aún promete dar sus mejores frutos en el futuro inmediato, y a largo plazo.

 

En medicina y ciencias de la salud la principal transición será el paso de la medicina epidemiológica hacia la medicina personalizada, gracias a los avances en campos como la genómica, la transcriptómica y otras áreas próximas y relacionadas de la biología de sistemas. Sin la menor duda, en términos generales, habremos de ganar más años en términos de esperanzas y de expectativas de vida. Un magnífico avance civilizacional.

 

En las áreas de la salud, la investigación con células madre continuará avanzando, a pesar del rechazo de los círculos más conservadores alrededor del mundo. La investigación en células madre permitirá un progreso importante en el trasplante de órganos, un tema de máxima complejidad médica.

 

De manera general, en terrenos como la electrónica, la bioquímica y la inteligencia de enjambre, y los insectos sociales, serán algunos de los planos en los que habremos de ganar enormes avances de investigación que, si bien seguirán siendo puntuales o minimalistas, conducirán, mancomunadamente a una magnifica revolución científica.

 

En todos los casos, los grandes datos (big-data science) será determinante en la buena ciencia, en la buena gestión del conocimiento, por parte tanto del sector público y del sector privado como, crecientemente, por parte de la sociedad civil. La ciencia de grandes datos llegó para quedarse y será imposible el manejo, comprensión, estudio y trabajo con y sobre el mundo al margen del manejo idóneo de esta nueva ciencia.

 

La tecnología previsible

 

Como quiera que sea, la tecnología –en rigor la tecnociencia– seguirá siendo la dimensión dominante en los avances y retos de la ciencia para la humanidad en el futuro previsible a mediano y largo plazo.

 

De lejos, en este plano, la interface célula-chip, o lo que es equivalente, la simbiosis entre naturaleza y tecnología seguirá siendo el núcleo mitocondrial de la investigación. Este tema se conoce técnicamente como la próxima singularidad tecnológica. No cabe la menor duda de que serán aspectos cruzados entre las ingenierías y la biología las que habrán de beneficiarse de una revolución que ya comenzó. La expresión cotidiana más evidente es, desde el punto de vista tecnológico, la internet de las cosas (IoT), la cual apenas ha iniciado. Y desde el punto de vista biológico, se trata de distintos dispositivos biológicos que al mismo tiempo acentuarán y cambiarán la humanidad del ser humano. Desde el sexo hasta diversas prótesis, desde la genómica hasta la emergencia de humanos híbridos; ulteriormente hasta la historia del inicio de los cyborgs.

 

Sin embargo, la revolución tecnológica más determinante en el futuro inmediato y a mediano plazo tiene que ver con el desarrollo del computador cuántico y, por tanto, de la computación cuántica. Desde el punto de vista teórico y tecnológico, el computador cuántico ya existe. La dificultad de su socialización y comercialización tiene que ver aún con temas relativos a seguridad y vigilancia, incluyendo las transacciones bancarias y otras operaciones por internet basadas en la criptografía.

 

Los computadores actuales significan que, hasta la fecha, son los encriptadores quienes llevan la delantera sobre los decriptadores. La computación cuántica significará el triunfo de los decriptadores, y con ello, la transformación radical de todos los sistemas de comunicación, información y seguridad, en toda la línea de la palabra.

 

La computación cuántica habrá de significar la emergencia de algoritmos totalmente novedosos, que transformarán la arquitectura tradicional y en boga de la computación. Formas perfectamente insospechadas de cálculo y procesamiento de información serán posibles, todos los cuales van a transformar de manera definitiva todos los procesos de cruce de información en el mundo.

 

Ciencia, tecnología y economía: desarrollo social y cultural

 

Una cosa es cierta: nos encontramos en la cuarta revolución industrial. Ella es el resultado exactamente de los tres conjuntos de problemas y avances mencionados anteriormente.

 

La ciencia es una empresa práctica, incluso cuando trabaja sobre investigación básica. Pues bien, numerosos avances –que en algún momento se pensaron como puramente teóricos o abstractos– terminaron al cabo del tiempo teniendo sorprendentes consecuencias prácticas. El conjunto de consecuencias sociales, económicas, prácticas, económicas, culturales y militares de la ciencia termina condensada con el nombre de “revolución industrial”.

 

Hasta la fecha conocemos cuatro revoluciones industriales, así: la primera fue la máquina de vapor; la segunda, la electricidad; la tercera, la producción automática gracias a la electrónica y las tecnologías de la información; la cuarta, en curso, consiste en la fusión de las tecnologías que hacen difusa la línea demarcatoria entre la física, lo digital y lo biológico.

 

Algunas expresiones cotidianas de la cuarta revolución industrial son los drones, las impresoras en 3D, las nanotecnologías y toda la inteligencia y la vida artificial, en toda la línea de la palabra, o Netflix, o la incorporación cotidiana de la energía solar (en empresas y hogares). En general, se trata de todos los sistemas ciberfísicos, computadores que programan computadores sin la necesidad de programadores humanos, en fin, sistemas inteligentes que aprenden y se corrigen y se crearan a sí mismos, o con la ayuda de otros sistemas semejantes.

 

Comprensión

 

Para finalizar, una nota de tipo teórico. Hemos ganado, y seguiremos ganando, enormes espacios de comprensión acerca de la inteligencia en otras formas de vida, desde las bacterias hasta las hormigas. El conocimiento en virología se ampliaré enormemente (a la fecha es poco y nada lo que sabemos sobre el viroma). El estudio de las plantas y los árboles que hace poco ha arrojado luces deslumbrantes permitirá comprender mejor la inteligencia de las plantas, y su importancia para la trama de la vida. Ganaremos mucho espacio acerca de otras formas de inteligencia y de vida: desde los extremófilos hasta los cordados, y desde los vertebrados hasta las bacterias, virus y priones. Así, la comprensión de la vida ampliará enormemente las bases que hemos ganado hasta la fecha.

 

Referencias

 

Maldonado, C. E., (2016) “Psicología, ciencias del comportamiento y neurociencias. Un estudio científico y político”, en: Pacarina del Sur, Nº 26, Enero-Marzo: http://www.pacarinadelsur.com/home/saberes-y-horizontes/1265-psicologia-ciencias-del-comportamiento-y-neurociencias-un-estudio-cientifico-y-politico
Maldonado, C. E., (2015). “El futuro ya está con nosotros. Acerca de la complejidad de la experiencia humana”, en: Pacarina del Sur. Revista de Pensamiento crítico latinoamericano, Nº 23, Abril-Junio; disponible en: http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/1127-el-futuro-ya-esta-con-nosotros-acerca-de-la-complejidad-de-la-experiencia-humana
Maldonado, C. E., (2015). Introducción al pensamiento científico de punta, hoy. Bogotá: Ed. Desde Abajo, Colección Primeros Pasos, Nº 14, pp. 1-104
* Profesor Titular. Universidad del Rosario

 


 

Tabla Nº 1. Grandes áreas de investigación de punta actualmente y hacia futuro

 

Investigación sobre el cerebro y la mente

Neurociencias, psicología y ciencias del comportamiento

Estados Unidos y la Unión Europea

 

 

Conocimiento de la materia y la estructura del universo

Gran acelerador de hadrones (CERN)

Desciframiento de la energía oscura y la materia oscura

 

 

Conquista del espacio extraterrestre y terraformación

 

E.U., Rusia, la Unión Europea y China

Industria aeroespacial, microelectrónica, sistemas de información y ciencias de la salud

Fuente: Elaboración propia

 

Colombia, América Latina y la ciencia

 

Colombia y América Latina parecen tener velocidades y capacidades distintas con respecto al panorama de la ciencia de punta en el mundo. (De hecho, existe aquí una notable diferencia entre un país como Brasil, y uno como la India). Una gran vertiente de trabajo en América Latina apunta hacia la recuperación de los saberes y prácticas autóctonas. Los desafíos, en cada temporada, del Niño y de la Niña, nos permiten recordar que los pueblos Incas jamás sufrieron inundaciones o sequías. Un aprendizaje de sus conocimientos nos permitirá afrontar, por ejemplo, los embates del medio ambiente y el calentamiento global. Aún así, es evidente que ni Colombia ni América Latina pueden quedarse atrás con respecto a los progresos en la punta del conocimiento. Sin lugar a dudas, la principal tarea consiste en formar buenos científicos (y no ya únicamente tecnólogos), difundir, apropiarse y desarrollar con acento propio lo mejor de la investigación científica. Con un reconocimiento de base: en América Latina y Colombia no es la excepción-, la mayoría de grupos de investigación forman parte de las ciencias sociales y humanas. Si es así, éste grupo de ciencias debe y puede abrirse a otros aspectos y modos del conocimiento sin perder sus especificidades.

 

Tabla Nº 2 Tipos de Revoluciones Industriales, hasta la fecha

 

Primera revolución
industrial (siglo XIX)

 

 

- La máquina de vapor
(Automóvil, tren, grandes barcos antiguos, etcétera)

 

 

Segunda revolución
industrial (siglo XX, primera mitad)
- Revolución de la electricidad
- Importancia de la electrónica y la microelectrónica

  
Tercera revolución
industrial
(siglo XX, segunda mitad)

 

 

 

- Electrónica y tecnologías de la información
- Computadores personales, clusters, redes de información (criptografía)

 

 

Cuarta revolución
industrial (siglo XXI)
- Simbiosis entre las dimensiones física, la digital y la biológica en la ciencia y la tecnología
- Robótica de todos los tipos, aprendizaje de máquinas, interface chip-célula

  Fuente: Elaboración propia

 

Ciencia y política

 

a ciencia siempre ha tenido impactos fuertes sobre la forma como los seres humanos entienden el mundo y organizan, correspondientemente, sus propias sociedades. Pues bien, en el marco del tránsito de la tercera a la cuarta revolución industrial estamos asistiendo a una reconfiguración radical del orden de la sociedad en toda la extensión de la palabra. Al mismo tiempo que se amplían y fortalecen los controles sociales sobre los individuos -a través de las redes sociales (Facebook y Google han sido considerados como de entere estratégico por el gobierno d los E.U., y de aliados estratégicos de la N.S.A.), también nuevas formas de organización del conocimiento se hacen posibles. Internet no ha podido ser controlada, ni por parte de China, de Irán, de E.U. o de Rusia. Internet es la expresión abstracta de que el conocimiento es de todos y que por tanto una nueva democracia es posible.

 

Mientras que es evidente que la privacidad se pierde permanentemente, al mismo tiempo emergen nuevos-nuevos movimientos sociales que saben hacerle el juego a los controles políticos d ella información. (Este es tema de otro artículo aparte). Las acciones políticas del pasado ya no son posible hoy en día. Y por consiguiente esto llama a la creatividad por parte de los nuevos partidos, movimientos y procesos políticos y sociales alrededor del mundo. Contra todas las apariencias, si bien es cierto que el poder de los grandes medios de comunicación es ampliamente dominante en la superficie, en las bases de los movimientos sociales aparecen formas alternativas de comunicación que se traducen en formas diferentes de organización. esta es una historia que, en verdad, apenas comienza.


 

 

Publicado enEdición Nº230
Premios Nobel al servicio de Monsanto y Syngenta

Son pocas las veces que tanta gente prominente del ámbito científico presume su ignorancia en tan corto espacio. Así es la carta pública que un centenar de ganadores del premio Nobel publicaron el 30 de junio defendiendo los transgénicos, particularmente el llamado "arroz dorado" y atacando a Greenpeace por su posición crítica a estos cultivos. La misiva abunda en adjetivos y apelativos altisonantes, hace afirmaciones falsas y no da argumentos, por lo que parece más una diatriba propagandística de empresas de transgénicos que científicos presentando una posición.

Para empezar, el llamado arroz dorado (arroz transgénico para expresar la provitamina A) que defienden con tanto énfasis, no existe. No por las críticas que le haya hecho Greenpeace y muchas otras organizaciones, sino porque sus promotores no han podido hacer una formulación viable, pese a casi 20 años de investigación y más de 100 millones de dólares invertidos. Tampoco han demostrado que tenga efecto en aportar vitamina A.

La primera versión de ese arroz transgénico con betacaroteno (GR1) fue un accidente de investigadores suizos que experimentaban otra cosa, por lo que nunca controlaron exactamente el proceso. Esa versión requería comer kilos de arroz diariamente para completar la dosis necesaria de vitamina A. Luego Syngenta compró la licencia y como propaganda donó la licencia de investigación a una fundación, en la que es miembro la Fundación Syngenta. Pero la empresa retuvo los derechos comerciales. En 2005, anunció la versión GR2, con más provitamina. Pero no ha podido demostrar que la provitamina sea estable, ya que se oxida fácilmente y en poscosecha disminuye a 10 por ciento del contenido. Como es una manipulación genética experimental de alteración de rutas metabólicas, podría tener cambios imprevistos con efectos graves para la salud. Varios científicos han señalado esos riesgos y los mitos del "arroz dorado" (entre otros, D. Schubert, 2008, y Michael Hansen, 2013; http://goo.gl/ChvI4Q).

Por otro lado, vegetales comunes como la zanahoria, col, espinaca y muchos tipos de quelites –hierbas comestibles comunes que acompañan la siembra campesina y las culturas culinarias tradicionales– aportan mucho más vitamina A que ese arroz, sin efectos secundarios y sin pagar a trasnacionales. Por el contrario, la agricultura industrial y de "precisión" que defienden en la carta de los Nobel, por ser plantadas en grandes monocultivos con agrotóxicos, eliminan esos quelites y también a los campesinos, desplazados y contaminados por las megaplantaciones.

La carta afirma que el hambre es por falta de alimentos, lo cual es falso: la producción mundial de alimentos sobra para todos los habitantes del planeta ahora y en 2050. Si existen hambrientos y desnutridos es porque no tienen tierra para producir ni pueden acceder a los alimentos. La cadena agroindustrial de alimentos –que detenta los transgénicos– desperdicia de 33 a 40 por ciento de la comida producida según datos de la FAO, lo cual alcanza para alimentar a todos los hambrientos del mundo. Además, como informa Greenpeace en su respuesta, 75 por ciento de la tierra agrícola se usa para producir forrajes para animales en cría industrial y agrocombustibles, no alimentos. (goo.gl/e5xEwc).

La afirmación de que los transgénicos son seguros para el ambiente y la salud ha sido rebatida, con argumentos y referencias científicas, por más de 300 científicos convocados por la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental (goo.gl/VM8i3W).

Pero quizá lo más notable es que la carta no menciona que sólo seis trasnacionales (en vía de volverse tres) controlan todos los agrotransgénicos en el mundo, 61 por ciento de todas las semillas comerciales y 76 por ciento del mercado global de agrotóxicos. ¿Cuánta falta de ética y honestidad es necesaria para ocultar que su propuesta de "agricultura de precisión" es el negocio de un puñado de trasnacionales, todas con larga trayectoria de violación de derechos ambientales, humanos y a la salud?

La sombra de las trasnacionales cae pesadamente sobre esta carta supuestamente "científica". Se dicen preocupados por el hambre y los niños desnutridos en el sur global, pero eligen presentar la carta en una conferencia de prensa en Washington, Estados Unidos, en un momento muy oportuno para favorecer a las empresas de transgénicos. En esta semana el Congreso debe votar una ley sobre etiquetado de transgénicos que quiere impedir que los estados tomen decisiones en este tema. Buscan anular la norma de etiquetado que comenzó a regir desde el 1º de julio en Vermont, luego de un referendo que votó en favor de ello.

A su conferencia de prensa se impidió asistir a Greenpeace, cuyo representante fue bloqueado por Jay Byrne, ex jefe de comunicaciones de Monsanto, que increíblemente ¡funcionaba de portero de la conferencia! (goo.gl/i8FXDg). Lejos del "altruismo científico", los firmantes organizadores de la carta, Richard Roberts y Phillip Sharp, son también empresarios biotecnológicos. El sitio donde publican la carta es un espejo de otro que redirige al Genetic Literacy Project, frente de propaganda disfrazado de las trasnacionales de transgénicos y agrotóxicos. (GMWatch goo.gl/WekAin).

Pero lo más ofensivo es su pregunta final: "¿Cuánta gente pobre debe morir para considerar [la crítica a los transgénicos] un crimen contra la humanidad?" Opino que los firmantes deben ir inmediatamente a las zonas de plantaciones de soya transgénica en Paraguay, Argentina, Brasil, donde las madres pierden los embarazos y niños y trabajadores mueren de cáncer por los agrotóxicos de los cultivos transgénicos. Esos son crímenes contra la humanidad.

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

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