Miércoles, 01 Febrero 2017 07:12

Guía para entender el neoliberalismo

Guía para entender el neoliberalismo

La mayoría de las veces el término neoliberalismo se usa para criticar la economía de mercado, como si fuera una palabra clave de cualquier argumento anticapitalista. Además, tampoco se entiende con facilidad por qué hay que ponerle prefijos al liberalismo, la filosofía política de los siglos XVIII y XIX sobre la que se sustenta la democracia moderna.


Sin embargo, el “neoliberalismo” es una corriente ideológica con unas características muy bien definidas, que toma algunos aspectos del liberalismo económico y los modifica sustancialmente para adaptarlos a los nuevos tiempos. Según Wikipedia la palabra se usa desde 1938, y aparece en un artículo de 1951 escrito por Milton Friedman, un reconocido impulsor del proyecto neoliberal.


Pero es Michel Foucault, un famoso filósofo francés, quien en 1979 explora en profundidad esta corriente de pensamiento durante un curso universitario publicado con el título El nacimiento de la biopolítica. Este autor también se muestra partidario del neoliberalismo, al que considera la forma de gobierno que mejor garantiza la libertad del individuo.


Según describe Foucault, las ideas neoliberales empiezan a fraguarse a partir de 1930, en Alemania, con la escuela de los “ordoliberales” (así se llamaban a sí mismos), y en Austria, con pensadores como Ludwig Von Mises y Friederich Hayek. Tras la II Guerra Mundial, el centro de gravedad de esta doctrina se traslada a la Escuela de Chicago, donde emigran muchos de sus impulsores.


Esta corriente teórica se desarrolló lentamente en entornos académicos reducidos, mientras que la realidad política iba por otros derroteros: las décadas posteriores a la guerra (1940-1970) estuvieron dominadas por las políticas keynesianas de gasto público y el desarrollo del Estado de Bienestar, con gobiernos progresistas, laboristas y de izquierdas.


La situación cambió en la década de 1980 con los triunfos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, quienes aplicaron a conciencia la políticas neoliberales, creando una nueva realidad social y política. Es entonces cuando comienza la globalización, triunfa la sociedad de consumo, y el ideal del éxito económico da lugar a un individualismo creciente. En Latinoamérica el neoliberalismo también se instala con fuerza, a veces gracias a dictaduras militares como la de Augusto Pinochet en Chile, donde se siguieron con vehemencia los consejos neoliberales de los “Chicago Boys”.


A partir de entonces el término neoliberalismo empieza a usarse de forma crítica para referirse a todas estas políticas basadas en la privatización de los recursos públicos, la liberalización de la economía y la destrucción del Estado de Bienestar. En Breve historia del neoliberalismo, el profesor de la David Harvey describe esta fase de aplicación de las políticas neoliberales:
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Esta interpretación del neoliberalismo como un proyecto político basado en el incremento de la desigualdad y la mercantilización de todos los recursos es a la que estamos más acostumbrados. Sin embargo, al ser una interpretación de la realidad política siempre se prestará a la discusión entre los que están “a favor” o “en contra” del sistema capitalista. Por ello, para salir del debate estéril, es necesario entender el origen histórico de la teoría neoliberal y su justificación ideológica.
Dos hechos que lo cambian todo


En la década de 1930 el mundo había sufrido grandes cambios. La guerra mundial había hecho que los Estados crearan “economías de guerra”, movilizando a toda la sociedad para sostener el esfuerzo colectivo de la guerra. La economía nacional se convierte entonces en asunto de Estado, que debe responsabilizarse de su buena marcha para hacer frente a los retos del mundo moderno.


Además, a principios del siglo XX los movimientos obreros habían demostrado ya con creces su poder de movilización, logrando el éxito de la revolución rusa. Esto hace necesario que, para mantenerse, el sistema de mercado necesite de forma clara la protección del Estado. En gran parte, la construcción de una “clase media” con capacidad de consumo fue vital para calmar las reclamaciones de los movimientos proletarios.


Estos dos factores históricos —la guerra mundial y la movilización obrera— hacen que las teorías liberales del laissez faire y el desarrollo autónomo del mercado queden desactualizadas. En cierto sentido, la I Guerra Mundial y la Revolución rusa son para liberalismo clásico lo que la caída del muro de Berlín fue para el comunismo de Estado: el hecho histórico que muestra el agotamiento ideológico de un modelo político.


El mundo sobre el que James Stuart Mill, John Locke o Tocqueville habían desarrollado la filosofía política del liberalismo había dejado de existir; al igual que hoy en día el “proletariado” industrial del que hablaba Marx en el siglo XIX se ha transformado en algo diferente.


En estas circunstancias, los teóricos neoliberales recuperan algunos de los preceptos del liberalismo económico —olvidando completamente sus ideas políticas como los derechos civiles o la soberanía popular/nacional— para construir una nueva ideología, más acorde con los nuevos tiempos. El resultado es la idea de que el Estado tiene que esforzarse en promocionar el desarrollo de la economía de mercado.


La clave es que el Estado neoliberal no interviene sobre la economía, como proponen comunistas y socialdemócratas, sino sobre la sociedad. Su función es crear condiciones de libertad para los agentes económicos, previniendo que los movimientos sociales y políticos interrumpan el normal funcionamiento de los mecanismos competitivos del mercado.
Foucault lo explica mucho mejor que yo:


<El objetivo es hacer de la competición el único principio rector de la vida social, y del sistema de mercado el principio regulador de toda la sociedad. Tal como aclara más adelante: la política neoliberal “no debe entonces anular los efectos antisociales de la competencia, sino los mecanismos anticompetitivos que pueda suscitar la sociedad” (p. 190).>>
En resumen, el neoliberalismo es un modelo ideológico basado en la competición, a la que identifica como principio de progreso y condición de la libertad individual. Por ello, se opone frontalmente a las dinámicas de solidaridad y apoyo mutuo, a las que considera manifestaciones irracionales que se alejan de la búsqueda del beneficio propio.


Estaremos todos de acuerdo en que cada persona debe ser libre para decidir sobre que principios y valores quiere basar su vida; pero creo antes de alinearnos con una determinada ideología conviene conocer su origen, así como sus implicaciones teóricas y prácticas.

 

*El autor es profesor coordinador del Máster CCCD, miembro del grupo de investigación Cibersomosaguas y editor en Teknokultura

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Carlsen: “Mi punto más débil es el control de las emociones”

El campeón el mundo de ajedrez repasa la consecución de su tercer título ante Kariakin



Magnus Carlsen es muy consciente de que ha estado a punto de perder el título mundial ante el ruso Serguéi Kariakin, y que la causa principal es psicológica. Sus tremendos berrinches cuando las cosas no le salen bien, que en el Mundial de Nueva York le han costado una multa de 27.500 euros, y los fracasos en el remate de posiciones ganadoras le obligaron a ganar el miércoles un desempate rápido de infarto el día que cumplía 26 años. El rey del ajedrez aún no ha asumido que la prensa es un vínculo esencial con millones de aficionados de todo el mundo y con los patrocinadores cuyos nombres luce en la chaqueta. En las 18 horas siguientes a su triunfo negó toda petición de entrevista individual (incluidos los medios de Noruega, donde es el mayor ídolo deportivo), y solo aceptó reunirse 15 minutos con una decena de “periodistas muy seleccionados” (la mitad, noruegos); entre ellos, el enviado de EL PAÍS.


Pregunta. Ha estado a punto de perder la corona...


Respuesta. Sí. Tras no ser capaz de ganar posiciones muy ventajosas en las partidas 3ª y 4ª, lo pasé mal en la 5ª; tras la derrota en la 8ª estaba devastado, y sufrí mucho para no perder la 9ª. Aunque seguía pensando que era el jugador más fuerte de los dos, apenas me quedaban oportunidades de remontar el marcador. Una parte de mí aún quería tener fe, pero fue un momento dificilísimo. Creo que en esas situaciones lo que uno debe hacer es concentrarse en lo siguiente, no en el marcador o en el pasado. Pero eso es fácil de decir y muy difícil de hacer. Durante las dos partidas siguientes me asaltaba el pensamiento de “cómo demonios voy a ganar yo este duelo”, que no es precisamente una actitud muy buena.
P. ¿Logró dormir esas noches?
R. Tuve problemas para dormir después de las partidas 8ª y 9ª, pero después de ganar la 10ª dormí como un niño.
P. ¿Y cómo se recuperó?
R. Pues no lo tengo muy claro. Incluso antes de la 10ª no estaba en la mejor actitud mental. Luego no jugué tan mal pero, claro, cuando me di cuenta de que había hecho una jugada que permitía a Serguéi forzar las tablas, me invadió ese sentimiento de ¡otra vez, no! De hecho, daba por seguro que la partida iba a terminar de inmediato en tablas y que tendría que irme al hotel para preparar algo que me permitiera ganar con negras la 11ª, pero ya con muy pocas esperanzas. Por fortuna, él no vio esa variante, y me dio un respiro muy importante, que pude aprovechar. Yo no diría que en esa partida fui capaz de recuperarme de un error, sino más bien que me encontré ante una oportunidad y la aproveché.
P. Después de esa victoria hizo dos tablas sin mucha historia porque usted quería forzar el desempate.
R. Sí. Yo sabía que en el desempate tenía muchas probabilidades de ganar. De modo que mis momentos de mayor tensión no fueron los de ese día [el miércoles], sino todos los anteriores a mi victoria en la 10ª. Es verdad que me irritó bastante no ser capaz de ganar la 2ª del desempate en una posición ganadora. Pero en los diez minutos de descanso antes de la 3ª logré evitar la sensación de pánico, fijarme solo en el marcador, que estaba igualado después de todo, y centrarme en ganar la siguiente, llevado por ese enfado conmigo mismo, pero sin perder el control.
P. Ha fallado especialmente al intentar convertir posiciones muy ventajosas en victorias.
R. Es verdad. Cuando eso te ocurre una vez, no hay que darle mayor importancia. Pero si son varias, quiere decir que algo falla. Lo normal en este duelo hubiera sido que yo tuviera uno o dos puntos de ventaja después de las primeras cuatro partidas, lo cual cambiaría por completo el panorama y el rumbo. Lo que ocurrió de verdad es que yo era mejor que Serguéi en las tres primeras horas, pero luego, en la 5ª, 6ª o 7ª, yo fallaba y él se defendía magníficamente. Está claro que también debo trabajar en ese terreno, y que tenía que haberme preparado mejor en cómo optimizar mi rendimiento en las partidas muy largas.
P. Pero usted hasta ahora se ha negado a trabajar con un psicólogo especializado en el deporte de alta competición, como hace la mayoría de las estrellas de los demás deportes.
R. Es cierto, pero creo que voy a corregir eso en un próximo futuro. Todo lo que tiene que ver con el control de las emociones y la psicología es mi punto más débil. Cuando las cosas me van bien y me siento fuerte, con todo bajo control, es muy difícil ganarme. Pero mi fuerza de juego baja considerablemente cuando las cosas no me salen como están planeadas. Definitivamente, debo trabajar más en ese campo.
P. ¿De qué está más satisfecho en este Mundial?
R. He hecho muchas cosas bien en cuanto a estrategia general y aperturas, pero quizá queden difuminadas por mis errores inusuales en varias partidas; sobre todo, en la 7ª y 8ª, que fueron horribles por mi parte; especialmente en la 8ª, cuando hice una jugada de farol, y salió mal. Pero es muy estimulante ver que he sido capaz de ganar cuando las cosas no iban tal como yo quisiera. La situación antes de la 10ª era el peor escenario posible, pero finalmente la gané. Y, por supuesto, estoy muy satisfecho de mi capacidad de lucha en las partidas del desempate, así como del remate de la última, muy brillante en mi opinión.
P. El año pasado usted propuso cambiar el sistema del Mundial volviendo a las eliminatorias a solo dos partidas, que convirtió en campeones del mundo a jugadores de segunda fila.
R. El mismo sistema que produjo a campeones como Jálifman o Kasimyánov hizo que Anand perdiera solo un duelo en tres de esos torneos. Yo creo que ese sistema es justo, pero todo indica que el mundo del ajedrez no está de acuerdo, y yo lo acepto y me olvido del asunto por ahora.
P. ¿Cómo ve el futuro del ajedrez? ¿Tiene ideas innovadoras?
R. Estoy abierto a todo lo que sea innovador y no perjudique nuestro rendimiento en el tablero. Por ejemplo, me parece interesante, y no tengo objeción alguna, que nos midan las pulsaciones o el gasto energético mientras estamos jugando.
P. Usted siempre ha sido muy sensible a la difusión del ajedrez como herramienta pedagógica.
R. Sí. Hace poco visité un colegio público aquí, en Brooklyn, donde casi todos los alumnos son hijos de inmigrantes. Han tenido un enorme éxito con el ajedrez, no solo para mejorar la inteligencia y desarrollar valores, sino para aumentar la autoestima de esos niños, que han ganado varias veces el Campeonato Escolar de EE UU por delante de colegios privados carísimos. Debemos expandir por todos los países el mensaje de que el ajedrez no es solo muy divertido, sino también muy útil como herramienta educativa

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Campeonato del Mundo de Ajedrez: Segundas tablas entre Karjakin y Carlsen

El ruso Serguei Karjakin, aspirante, no hizo ninguna concesión psicológica al noruego Magnus Carlsen, campeón, en la segunda partida del Campeonato del Mundo que concluyó en tablas en 33 movimientos. El marcador del encuentro que se disputa en Nueva York, programado al mejor de 12 partidas, registra un empate a 1.


Aunque pocos expertos apuestan por Karjakin, el aspirante puede exhibir en su favor que no ha estado en ningún momento en posición inferior. Además, en la segunda partida optó en la jugada 22 por continuar la lucha en vez de simplificar con rapidez y firmar el reparto del punto. Una buena actitud mental que muestra una gran confianza, tan importante como el juego en una competición donde te enfrentas todos los días al mismo rival. En este sentido, Karjakin cuenta como jefe de analistas con Yuri Dojoian, que ya desempeñó esta labor de manera satisfactoria durante años con Gari Kasparov. Contar con una voz tan experimentada es garantía de que el ruso no perderá el sentido de la realidad en caso de perder una partida y quedar pocas para el final.


Carlsen, con las piezas negras, optó como hace habitualmente en situaciones parecidas por no eludir la apertura española. Karjakin, en la jugada seis, se apartó de la continuación más habitual y eligió una línea considerada más tranquila. En el movimiento 12, el campeón del mundo realizó una mejora en comparación con una partida que disputó con el búlgaro Veselin Topalov en París, el pasado año. Una idea que igualaba la posición, y aunque su adversario trataba de luchar por la iniciativa, evitando incluso rápidas simplificaciones, en ningún momento pudo lograr nada positivo. No obstante, el noruego debía de jugar con cierto cuidado para evitar sutilezas. Y así lo hizo en el movimiento 27, con una jugada de peón que terminaba con cualquier esperanza de soñar de las blancas.


El lunes, tras la jornada de descanso de hoy, se diputará el tercer juego.


Campeonato del Mundo, 2ª partida.


1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0-0 Ae7 6.d3 (La línea más popular en esta posición de las española es 6.Te1) 6...b5 7.Ab3 d6 8.a3 0-0 9.Cc3 Ca5 10.Aa2 Ae6 11.d4 Axa2 12.Txa2 Te8 (Novedad; lo conocido era 12...Cc6 13.d5 Cb8 , con ventaja blanca, Topalov-Carlsen, París 2016) 13.Ta1 Cc4 14.Te1 Tc8 15.h3 h6 16.b3 Cb6 17.Ab2 Af8 18.dxe5 dxe5 19.a4 c6 20.Dxd8 Tcxd8 21.axb5 axb5 22.Ce2 (Karjakin no se conforma con unas tablas casi inmediatas con 22.Ta6 Cfd7 23.Tea1) 22...Ab4 (Digna de consideración era 22...Cxe4 23.Axe5 Cd2 24.Cfd4 Txe5 25.Cxc6 Ted5) 23.Ac3 Axc3 24.Cxc3 Cbd7 25.Ta6 Tc8 26.b4 Te6 27.Tb1 c5 (Con esta jugada se podía haber firmado ya el empate) 28.Txe6 fxe6 29.Cxb5 cxb4 30.Txb4 Txc2 31.Cd6 Tc1+ 32.Rh2 Tc2 33.Rg1, tablas. (0,5-0,5).

 

14 noviembre 2016


(Con información de Marca)

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Domingo, 06 Noviembre 2016 06:49

La vanguardia del ajedrez

La vanguardia del ajedrez

El próximo viernes arranca en Nueva York un duelo apasionante por el título mundial de a especialidad


El próximo 11 de noviembre el mundo del ajedrez se viste de gala para inaugurar en Nueva York el encuentro por el título mundial entre Magnus Carlsen y Sergei Karjakin. La contienda se desarrollará en un emblemático enclave de la Gran Manzana, el antiguo edificio del Fulton Market, a escasos minutos de Wall Street. Los organizadores prometen un espectáculo futurista, con un sistema de cámaras de realidad virtual con vistas panorámicas (360º VR) que pretende convertir a los miles de seguidores de la retransmisión por internet, en testigos casi presenciales de la acción. El encuentro presenta muchos ingredientes atractivos: la popularidad mediática de Carlsen y su halo de invencibilidad; el excelente momento deportivo de Karjakin, que contará además con el apoyo de la poderosa maquinaria del ajedrez ruso, tal como declaró el mismísimo Vladímir Putin, que anunció su deseo de que la corona vuelva a Rusia.


También resulta atractivo el hecho de ver enfrentados a dos jóvenes de la misma generación (25 y 26 años), pero de muy diferente procedencia. En un momento de clara tensión política entre Rusia y Estados Unidos, surge la tentación incluso de plantear este duelo como un nuevo episodio de la guerra fría, rememorando el histórico Match del siglo celebrado en Reikiavik en 1972 entre Bobby Fischer y Boris Spassky. Pero lo cierto es que ya entonces a Spassky le preocupaba muy poco proteger la reputación de la Unión Soviética, solo la suya propia, mientras que el propio Fischer estaba muy lejos de poder ser considerado un patriota. Del mismo modo, 44 años después, Carlsen y Karjakin se encuentran alejados de cualquier reivindicación de carácter político, y se limitan a concentrarse en la vertiente deportiva del evento.


El encuentro, dotado con una bolsa de premios garantizada de 1 millón de euros, se disputará del 11 al 28 de noviembre, a la distancia de doce partidas. Resultará automáticamente ganador quien logre más de seis puntos. En caso de empate a seis –un resultado nada descabellado– se celebraría un encuentro de partidas rápidas el 30 de noviembre. Indudablemente, que la sede sea la megalópolis norteamericana, concede al evento una mayor exposición mediática. El controvertido presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) –quien hasta hace poco aparecía en la lista de rusos vetados por Estados Unidos por su participación en reuniones con Gadafi o Bashar el Assad– anunció la visita al torneo de figuras como Bill Gates o Marc Zuckerberg.


“¿Quién es Karjakin?”. Así contestó el legendario campeón Garri Kaspárov en una reciente entrevista en México, tras ser preguntado por las posibilidades de su compatriota ante Carlsen. “Lo de Karjakin es un accidente”, afirmó el excampeón mundial, refiriéndose a la clasificación lograda por el aspirante en el pasado torneo de candidatos, donde ganó el derecho a retar a Carlsen. “Salvo que Magnus tenga algún problema personal muy severo, Karjakin no tiene la menor posibilidad”, sentenció Kaspárov.


Aunque nadie puede poner en duda que Kaspárov sabe bien de lo que habla, los expertos conceden al menos un 30% de margen a la sorpresa. La diferencia entre el campeón y el aspirante es notable, como refleja el ranking mundial, donde Carlsen supera en 81 puntos a su rival, lo cual equivale a una expectativa matemática de 60%-40% en una partida aislada, diferencia que se ve acrecentada en un encuentro más largo.


El resultado particular entre ambos confirma el pronóstico. En 22 partidas disputadas a ritmo clásico en el periodo 2005-2016, el balance es ligeramente favorable al actual campeón: 4 victorias para Carlsen, 1 para Karjakin y 17 partidas finalizadas en tablas. Esto da una idea de la tónica que puede seguir el encuentro. En el último duelo entre ambos, en el mes de julio en Bilbao, Carlsen se impuso en la primera vuelta con las piezas blancas en una gran partida de ataque. En la segunda vuelta, Karjakin eludió el combate y eligió una línea de tablas, sin asumir el menor riesgo, estrategia que muchos expertos creen tendrá continuidad ahora en Nueva York.


Magnus Carlsen Híbrido letal hombre-máquina


Nació el 30 de noviembre de 1990 en Tønsberg, Noruega. Fue un niño brillante, pero al principio no se interesó mucho por el ajedrez, hasta que sus dos hermanas mayores empezaron a jugar y se activó su vena competitiva. A partir de los diez años empezó a participar en torneos en Noruega, y al poco tiempo su progreso fue tan notable que sus padres tomaron una decisión de gran trascendencia: abandonar su trabajo para viajar toda la familia en busca de retos más adecuados al nivel ajedrecístico de su hijo.


Carlsen no defraudó y a los 13 años obtuvo el título de Gran Maestro, dando la vuelta al mundo las tablas que logró frente a Garry Kaspárov en un torneo de partidas rápidas en Islandia. Tuve la oportunidad de enfrentarme a Carlsen en España en 2004, cuando contaba con 13 años. Fue una partida dura, le apreté con blancas, pero Carlsen se defendió bien y alcanzamos un final de tablas teóricas. El chiquillo era algo tímido: me pidió tablas con su suave vocecilla, se las di, y tras firmar la planilla salió disparado a jugar con la consola.


Desde el 2010 domina el ranking mundial, aunque tuvo que esperar al 22 de noviembre del 2013 para proclamarse campeón, tras derrotar claramente a Viswanathan Anand. En el 2014 se proclamó campeón mundial de las tres modalidades de ajedrez: Clásico, Rápido y Blitz (partidas a 5 minutos). En mayo del 2014 estableció la marca del ranking más alto de la historia, con 2.882 puntos, superando el récord de Kaspárov. Actualmente domina la lista con 2.853 puntos.

Fan declarado del Madrid, Magnus es un joven de su tiempo, que presta su imagen a marcas de ropa, bancos o aerolíneas. Su forma física es otro de sus puntos fuertes, y es habitual verle jugando al fútbol o al tenis. Según Kasparov, el estilo Carlsen vendría a ser una fusión entre Karpov y Fischer: combina la feroz tenacidad del cam-peón ruso con el talento natural del genio norteamericano. Integra la visión estratégica heredada con la capacidad de cálculo de los ordenadores. Su juego resulta un híbrido hombre-máquina letal.


Sergei Karjakin Prototipo de la vieja escuela soviética


Nació el 12 de enero de 1990 en Simferópol, Ucrania. Demostró un talento precoz para el ajedrez y obtuvo el título de gran maestro a los 12 años y siete meses, un logro que a día de hoy nadie ha superado. A esa edad se convirtió en el analista más joven de la historia al integrarse en el equipo de su compatriota Ruslán Ponomariov en el duelo que le daría a éste último el título de campeón mundial versión de la FIDE.


Ponomariov afirmó que a pesar de su corta edad, Karjakin era capaz de calcular como los mejores y que aportaba interesantes ideas nuevas en la fase de la apertura. Personalmente, tuve oportunidad de jugar con Karjakin en cuatro ocasiones en el periodo 2003-2005, llevando yo blancas en todas las partidas, pero no le pude ganar ninguna a aquel crío que en el 2003 tenía sólo 13 años. Aunque el ascenso de Karjakin a la élite ha sido más lento que el de Carlsen, puede afirmarse que a partir del 2012 ha realizado una progresión notable. Conquistó ese año el título de Campeón Mundial de Ajedrez Rápido.


Luego ganó el fuerte torneo Norway Chess en los años 2013 y 2014, en ambas ocasiones por delante de Carlsen. Siguió su línea ascendente ocupando el segundo puesto en el Torneo de Candidatos del 2014 y ganando la Copa del Mundo en el 2015, ante 128 jugadores. Por fin, logró la condición de retador a la corona mundial al imponerse en el Torneo de Candidatos en el 2016, por delante de los favoritos Caruana y Anand. Actualmente es noveno en la lista mundial, con 2.772 puntos. De nacionalidad rusa, aunque de origen ucraniano, Karjakin encaja con el prototipo de jugador de la vieja escuela soviética: preparado, con consistentes fundamentos teóricos y duro psicológicamente. Tiene un juego sólido y su principal virtud, al igual que Carlsen, es que comete pocos errores, aunque su juego es más simple y previsible.

 

06/11/2016 02:58 | Actualizado a 06/11/2016 09:39

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“Hacer lo que te apasiona es muy importante”

Es cinco veces (y actual) campeón de España y primer tablero olímpico de su país. Fue campeón mundial Sub 18 y se enfrentó a los mejores del mundo, triunfando sobre Carlsen, Kramnik, Nakamura e Ivanchuk, entre otros. Entrenador y analista en encuentros por el campeonato del mundo, en julio de 2011 llegó a ser número 20 del mundo con 2724 Elo.


–Se viene el campeonato del mundo, aunque se presume que es un match ya definido...


–Carlsen es el favorito, pero no creo que vaya a ser un paseo. Están los nervios. En un campeonato mundial hay un componente psicológico fuerte y Karjakin está preparándose muy seriamente. Con algunos rusos se han tomado muy en serio tratar de recuperar la corona y él tiene muchísima experiencia. Pero claro, Magnus lleva años como dominador y el resto está luchando por sobrevivir; varios cercanos a la frontera de 2800 Elo, Caruana con algo más de constancia...


–¿Qué jugadores jóvenes pueden disputarle el trono a Carlsen?


–Carlsen tiene para varios años más de número uno, por lo menos hasta que algunos jugadores jóvenes puedan llegar a su plenitud. Rapport tiene 20 años y por su estilo extraño tiene mucho margen de mejora. Creo que es uno de los candidatos, aunque no tiene mucho apoyo. Los factores externos influyen muchísimo. Wei Yi es jovencísimo y buenísimo. Si China lo apoya, el chico tiene todas las cualidades para llegar muy lejos. Carlsen, Caruana... son chicos todavía muy jóvenes. Pensar que Kramnik, Topalov o Anand siguen allá arriba y tienen más de 40 años... a Carlsen para llegar a esa edad le falta mucho.


–Enfrentó a los mejores jugadores del mundo, ¿alguno lo ha impresionado por algo en especial?


–He jugado con todos y en alguna ocasión les he ganado a todos. A algunos, como a Anand, sólo en una semirrápida. Pero a jugadores de ese nivel es bonito ganarle hasta a las bolitas. De los que más me impresionaron: Kasparov, sin duda. No me molestó nada de la parafernalia que desplegaba, llegar tarde a las partidas y eso, sino simplemente que jugaba duro. La ventaja que tienen los número uno sobre el resto de los mortales es que juegan siempre en escenarios importantes. Carlsen juega todos los días en la televisión. Cuando a mí me ponen a jugar contra él y encima en la TV... Creo que necesitamos un tiempo de adaptación para dar nuestro mejor nivel. El está en un ambiente diferente y se puede notar esa diferencia. De Anand, cuando empecé a entrenar con él me fascinó la velocidad con la que entendía todo el ajedrez. No sólo el aspecto táctico, ya que hay gente con buena capacidad y bastante rápidos, sino también en el aspecto estratégico y más profundo del ajedrez. Luego, en general, el hambre de ganar hay jugadores que lo aprovechan muy bien, que lo dan todo siempre, que luchan al máximo: Nakamura, el propio Carlsen... De Topalov, al que también tuve la suerte de entrenar, me impresionó su habilidad brutal para colocar una idea y sus performances en tales casos. Por decir, metía 20 ideas y tenía 15 victorias, 4 tablas y 1 derrota. Cuando juega a su gusto, es muy efectivo.


–¿Cómo es ese mundo de élite, que muchos admiran y no conocen?


–Se piensa que los jugadores de élite están locos, pero son tipos normales: saben reírse de sí mismos, son conscientes de sus debilidades, de sus fortalezas. Es un poco de película la imagen que la gente tiene de los grandes jugadores. Lo llamas a Anand y te atiende como un tipo normal y corriente. La imagen de Fischer, o ahora Ivanchuk, son más bien la excepción y no la regla. El ambiente es bueno y cordial. La única bronca que he tenido en el último tiempo fue con Leontxo García y no con un jugador.


–¿Qué lectura tiene de ese suceso?


–No tengo ninguna relación con él... y asunto arreglado. El en algunos momentos escribió algunas cosas increíbles, que no las puedes escribir. Lleva 30 años hablando y entonces suele crear un personaje... y ese personaje va al infinito. Vallejo es “el que no trabaja” y aunque trabaje 20 horas al día sigo siendo “el que no trabaja”. El toma su idea y es lo que vende toda su vida. En algún momento respondí; él quiso defender su trabajo, que a mí me parecía muy malo, y ya está. Tampoco tiene mayor importancia. Yo sigo haciendo mi trabajo, que es jugar bien al ajedrez; él sigue contando sus cosas. Algunas sé que son mentiras, otras son verdad; pero no soy el justiciero de nadie. Cuando eso me afectó a mí, yo le quise responder. Pero no por nada especial: si alguien pone que tú no trabajas, o que haces mal tu trabajo, puede llegar un momento en que te canses...


–Por fuera de la competencia, usted tampoco pasa desapercibido: está activo en las redes sociales, en Chess24...


–Ahora hay un poco más de actividad en Internet y yo siempre he tratado de colaborar para promocionar el ajedrez y luchar un poquito por eso. Hay muchos niveles en el ajedrez y a veces es difícil transmitir las partidas de alto nivel. Por ejemplo: acercar lo que hace Carlsen es un poco complicado; se hace lo que se puede. Yo ahora estoy colaborando un poco menos porque estoy jugando más torneos, pero siento que en Chess24 se trata de mantener la esencia del ajedrez... aunque a veces se simplifica tanto que pierdes el eje de lo que realmente es. Tampoco es el plan: el ajedrez es un poco más complejo que meter la pelota en el arco, es más difícil que eso.


–¿Qué necesita el ajedrez para conseguir ser sustentable económicamente?


–Hay poca estructura profesional. Tengo un poco de envidia con la ATP del tenis, donde está todo muy bien preparado: el calendario, los torneos. Todo tiene un sentido. En ajedrez vamos saltando de sitio en sitio. La FIDE no es una organización especialmente seria. Se cambian las fechas constantemente y hay una sensación de intranquilidad, de poca seriedad. El tema es de por sí difícil. No vivimos en una sociedad preparada para estar concentrada en una cosa como el ajedrez, tan compleja, como el arte. Todo lo que es cultura cuesta mucho. La sensación es que la gente piensa: “Trabajo 8 horas por día en algo que no me gusta; no tengo ganas de seguir aprendiendo cosas”. En ese aspecto, es difícil para el ajedrez competir con algo como el fútbol, que es algo sencillo que entiende cualquiera. No sé cuál es la solución, porque cuando a mí me preguntan por qué no tengo un patrocinador les respondo que lo que yo sé es jugar al ajedrez y “si quieres buscarlos tú, búscalo y repartimos”. Es difícil que el propio ajedrecista tenga visión para promocionar. Es más fácil cuando estás en un alto nivel, pero lleva mucho trabajo.


–Tuvo un período de abandono después de una partida contra Karjakin. ¿Cómo fue eso?


–No fue un retiro; simplemente no acepté torneos durante 10 meses, excepto uno que lo tenía apalabrado. Pero no fue por esa partida, que acepto fue un desastre total, sino malas sensaciones que venían de hacía mucho tiempo.


–¿Cambió su forma de tomarse la competencia? ¿Es necesario aprender a convivir con la derrota?


–No es indispensable: hay jugadores que sufren mucho por la derrota, pero siguen siendo grandes jugadores. Sí es indispensable encontrar tu punto, tu estabilidad, tu felicidad. Yo lo he visto a Topalov perder dos o tres partidas importantísimas y no perder la tranquilidad; luego vi otros jugadores que perdieron una partida y era el fin del mundo... Siempre es duro perder, porque el ajedrez es individual, el árbitro no afecta, no se le puede echar la culpa a nada ni a nadie. Es difícil asumir que el otro jugó mejor y estar al día siguiente luchando como si nada hubiera pasado. Topalov decía: “jugar bien sólo importa durante la partida”. He tratado aprender bastante de la mentalidad de él. No existe lograr que no te importe, pero aprendí a sobrellevarlo mejor: desde los 10 años, cuando lloraba como loco, hasta ahora que lloro un poquito menos (risas). Quizás me sea más fácil porque estoy jugando bien, entonces cuando pierdo no me torturo demasiado.


–¿Este buen momento deportivo lo llevó a plantearse nuevos objetivos?


–Las sensaciones son buenas. Si siguiese jugando a este nivel, podría estar llegando a los 2750, 60, 70 en los próximos dos años y meterme entre los 15 primeros del mundo, acceder a torneos en los que no tengo acceso hoy... Estoy con confianza; creo que tengo que mantener esta forma de jugar. “Si funciona, no lo toques”.


–Considerando todo lo vivido, ¿le aconsejaría a un niño seguir este camino? ¿Qué le advertiría?


–Tiene que ser tu pasión. Si no es tu pasión, no; si te llena, sí: es tan fácil como eso. A nivel monetario tienes que ser buenísimo para sobrevivir. No parece que sea correlativo lo que vas a ganar con respecto a tu potencial, pero no creo que todo el mundo haga las cosas sólo por dinero. Hay que hacer también las cosas que te gustan. El ajedrez es trabajo, es talento y otro porcentaje de pasión. Quizás con los años me he vuelto algo talentoso, pero yo creo que era muy apasionado y ese porcentaje no hay que descartarlo. Hacer lo que te apasiona es muy importante: cuesta entenderlo, pero las cuatro o cinco horas del día que se me pasan más rápido son cuando estoy jugando. Cualquiera que lo está viendo de afuera puede pensar “esto es un aburrimiento total”. El que está adentro jugando está en una inmersión absoluta en la partida, en las que cuatro horas parecen cinco minutos. Como si nada. Es una sensación increíble, de estar disfrutando al ciento por ciento lo que estás haciendo.

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Sobre la concepción social de triunfar en la vida

El sistema dicta su sentencia y los peones la acatan: hay que adaptarse y cualquier saber que no tenga aplicación práctica dentro del sistema es sencillamente considerado inútil. ¿Para qué sirven las humanidades? Se pregunta buena parte de la sociedad. El objetivo pues se ha cumplido, y es que se cree que algo que no tiene una aplicación clara en el sistema productivo es perder el tiempo.

Hay que triunfar, y triunfar se considera poder comprar un buen coche, tener una buena casa y manejar billetes para hacer lo que a uno le dé la gana. Esta es la concepción de triunfo que "acata" una buena parte de la sociedad. Hay que triunfar y para ello el pragmatismo es fundamental. ¿Pero qué es triunfar? ¿Ser una persona adinerada y al mismo tiempo un ave de rapiña? ¿Es esto triunfar? ¿O el triunfo más bien está relacionado con el cultivo interior y con una manera de ver la vida? ¿Son los políticos, por ejemplo, unos triunfadores porque tienen dinero y "poder" o son en realidad unos miserables que dan lástima? Estos miserables (en su mayoría) son unos psicópatas que ya no son capaces de sentir, son puros mercenarios acaudalados que han perdido por completo aquello que les hacía humanos, ¿es esto triunfar? ¿o en realidad es fracasar?

Antiguamente se considera que una persona era una triunfadora si lograba despertar su humanitas con lo que uno podía domar la fortuna, y domar la fortuna significaba domar el interior y con ello los acontecimientos de la vida. Evidentemente esto ya no es así y ahora triunfar o ser feliz solo puede ser en base a conseguir objetivos materiales y sociales, y lo curioso es que la sociedad en general lo ha creído. Han creído el mensaje emitido por el sistema, a saber, que uno solo puede ser feliz si dispone de una buena cantidad de dinero, no lo suficiente como para poder vivir dignamente sino lo suficiente como para situarte por encima de la mayoría. El problema es que desde el momento en que uno cree esto se convierte en un esclavo del sistema.

Y es que el triunfo debería ser asociado al grado de humanidad y libertad que uno consiga en su paso por este breve instante que es la vida, ¿y cuál es el grado de libertad de aquél que su felicidad depende de una posición social o de lo material? ¿es esta una persona libre o es en realidad un esclavo? ¿Y cuál es el grado de humanidad de aquellos egoístas patológicos que han conseguido ascender en la sociedad pero que son incapaces de sentir ya nada ni conmoverse porque se han convertido en seres insensibles? ¿Dónde está aquí el triunfo?

Evidentemente a los psicópatas que son admirados por la sociedad en general, a los "triunfadores", les fastidia mucho que los que no disponen de su capacidad de consumo (los que "están por debajo") puedan sentirse libres y es que a pesar de tener todo el dinero del mundo en realidad no son gente que disfrute de la vida y necesitan siempre más pero nunca tendrán suficiente, porque en realidad son esclavos del sistema. Los hombres libres son otros, son aquellos que comprenden que su libertad no depende del sistema productivo-consumista sino todo lo contrario; comprenden que ceñirse por los parámetros de este es la peor de las cadenas. Y es que no se trata de que uno tenga que desprenderse de todo para ser libre y feliz (faltaría más), se trata de romper más bien la farsa con la que nos bombardean, la farsa que afirma que aquél que tenga menos dinero y por tanto tenga menor capacidad de consumo ha de ser necesariamente menos feliz que otro que tengas más capital. Y es una farsa que es creída en general y ahí radica el problema.

Se trata, en definitiva, de comprender que triunfar en la vida tiene más que ver con la humanidad (algo cada vez menos frecuente), con la creatividad, con la capacidad de reflexión y el pensamiento crítico, con la autonomía respecto al exterior y con el grado de libertad interior (el verdadero poder, el poder que se trata de ocultar) logrado en este tan breve instante de tiempo que es la vida; tiene mucho más que ver con esto que con lo material. Y mientras la gente no se dé cuenta de esto y se aferre al materialismo y al anhelado consumismo ni será libre ni será feliz y el sistema gana.

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&#039;Hackers&#039; publican la segunda parte de los datos de la AMA sobre dopaje

Según los documentos publicados, 25 atletas recibieron permiso para tomar sustancias prohibidas durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

 

El grupo Fancy Bear publicó la segunda parte de los datos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) sobre 25 deportistas de EE.UU., Alemania, Reino Unido, República Checa, Dinamarca, Polonia, Rumanía y Rusia. "La lista de adictos al dopaje no incluye solo a atletas de los principales equipos olímpicos, sino también de otros países", declararon los 'hackers' en un comunicado, a la vez que prometen más filtraciones en el próximo futuro.


Los nombres de los deportistas infiltrados


El grupo, que reveló los resultados de los análisis de los deportistas por primera vez el 13 de septiembre, publicó los nombres de otros 10 atletas de Estados Unidos (Bethanie Mattek-Sands, Brittney Griner, Conger John, Dagmara Wozniak, Deanna Price, Kathleen Baker, Mcquin Baron, Michelle Carter, Sam Dorman, Terver Ivaylov Dlagnev), cinco de Alemania (Robert Harting, Franziska Hentke, Christina Obergfoll, Christian Vom Lehn, Christian Reichert), cinco del Reino Unido (Bradley Wiggins, Charley Hull, Christopher Froome, Heather Fisher, Sam Townsend) y uno de la República Checa (Petra Kvitova), Dinamarca (Blume Pernille), Polonia (Madaj Natalia), Rumanía (Roxana Cogianu) y Rusia (Misha Aloyan).
La confirmación por parte del organismo antidopaje


La AMA ha confirmado el segundo hackeo a sus registros, aclarando que los últimos datos fueros conseguidos de manera ilegal cuando los piratas informáticos se infiltraron en el Sistema de Administración y Gestión Antidopaje de la Agencia. La AMA cree que los 'hackers' recurrieron a la suplantación de identidad para acceder a un correo electrónico y conseguir datos relacionados con los Juegos Olímpicos de 2016; el organismo asegura que "no hay razón para creer que accedieron a otros datos".


"Los actuales ataques cibernéticos, originados en Rusia, socavan el trabajo que se está llevando a cabo para reestablecer el programa antidopaje ruso", señaló el director general de la AMA, Olivier Niggli. "Condenamos esta actividad criminal y ya hemos pedido al Gobierno ruso que haga todo lo posible para suspenderla", añadió.


Las acusaciones contra Rusia y la reacción de Kremlin


Previamente la AMA aseguró que el responsable de la filtración es el grupo de espionaje ruso Tsar Team (APT28). A su vez, el Kremlin descartó cualquier participación de Rusia en el ciberataque. "No se puede hablar de implicación alguna de Rusia, del Gobierno, ni de ningún servicio ruso en tales actividades", afirmó el portavoz de Kremlin, Dmitri Peskov.
Este martes el grupo de 'hackers' Fancy Bear pirateó la base de datos de la AMA y filtró documentos que atestiguarían que el organismo autorizó a las tenistas Venus y Serena Williams tomar sustancias prohibidas con fines terapéuticos. Los informes también revelarían que la baloncestista Elena Delle Donne y la gimnasta Simone Biles dieron positivo en el control antidopaje pero no fueron descalificadas de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

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Probando la tecnología del futuro en los Juegos de Río

Los 11.000 atletas participantes en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro están de enhorabuena. La XXXI edición de los Juegos reúne más innovaciones tecnológicas que nunca y batirá el récord de espectadores por televisión. Más de 85.000 policías velarán por la seguridad de los cerca de 600.000 turistas que espera acoger la ciudad y los 205 países participantes se disputarán los metales en 42 disciplinas diferentes. Para los libros de historia queda la creación del primer Equipo Olímpico de Refugiados.

 

Hace cuatro años, solo la gala inaugural de los JJOO de Londres sentó frente a la pantalla a 900 millones de personas. Este año han sido 3.000 millones según la BBC. Con estos datos, ¿quién no querría poner un pie en el escaparate olímpico?
Además de para reportar pingües beneficios a cada empresa patrocinadora (este año las oficiales son 18), los JJOO también sirven para experimentar con las nuevas tecnologías. En Londres descubrimos las prótesis de fibra de carbono en los velocistas y los sensores de impacto en los luchadores de taekwondo. Vimos los Juegos en 3D y comprobamos que muchos atletas llevaban trajes especiales e incluso chips en sus prendas para conocer el estado de salud en todo momento, así como su rendimiento.


Cuatro años después, la tecnología que se vio en Londres ha quedado obsoleta. Pero todo se reinventa. El proveedor oficial de soluciones informáticas para los Juegos, que ya estuvo en la pasada edición, tiene a su cargo más de 12.000 equipos informáticos en 22 sedes olímpicas, 250 servidores, 15.000 teléfonos fijos, 20.000 móviles y 15.000 radios. Atos ya ha probado todos los casos posibles: desde ciberataques hasta terremotos, pasando por inundaciones o apagones inesperados. Y más de 200.000 horas de pruebas les avalan. "Nuestro equipo está muy bien preparado", aseguró Michèle Hyron, el jefe de integración de la empresa.


Los gadgets más locos


Habrá algunos nadadores que lleven gorros ajustados perfectamente a su cabeza. ¿El motivo? Los escáneres en 3D que la marca Speedo ha estado realizando a varios de ellos y que les permitirá llevar la silicona ajustada al contorno del cráneo para que no entre ni una gota de agua.


Seguimos con nadadores. Son tradicionales los trajes de baño con fibra de carbono en otras ediciones y no podía ser de otra forma en Río 2016: el traje PowerSkin Carbon-Ultra permite nadar más rápido porque agrupa determinados conjuntos de músculos y aísla los movimientos de los brazos y el torso de los de piernas y pies.


Otros, como los velocistas, llevarán unas botas con clavos de longitud y posición irregular orientados estratégicamente, que les ayudarán a impulsar el cuerpo hacia adelante y así ser más rápidos.

 

 

Los que jueguen al voleibol o sean ciclistas también tienen un nuevo accesorio que les salvará de los deslumbramientos del sol: unas gafas ecualizadoras de luz que regulan automáticamente la cantidad que pasa y ajustan los colores.
Si antaño las bolsas de agua caliente servían para aliviar el dolor, ahora, los gorros de agua se utilizan para enfriar la cabeza. El atleta Ahston Eaton ya lo ha usado y le cubre la frente y hasta el cogote.


Y el último objeto raro es también para runners. Las cintas musculares 2.0 han llegado, pero con pinchos en su exterior para, según Nike, mover el aire alrededor del cuerpo y así ser más rápido. Además, varían la disposición de los pinchos según la disciplina para la que se utilice la banda.


Tecnología al servicio del público


La operadora de tarjetas Visa, junto con Bradesco, uno de los principales bancos brasileños, ha equipado unos 4.000 terminales de pago en tiendas con tecnología NFC (Near Field Communication). Hasta ahora, solo Samsung había llevado esta tecnología al país latinoamericano. Para facilitar los pagos durante los 20 días que duran los Juegos, han lanzado un brazalete que podrá ser recargado con dinero, como si se tratara de un festival de música. Además, Visa ha entregado 59 anillos a otros tantos atletas para que prueben (o promocionen) el sistema contactless.


Cuatro globos con cámaras de alta resolución velarán por la seguridad de los 11.000 atletas y el público. Habrá 13 cámaras en cada uno de ellos que enviarán las imágenes directamente al Ejército.


El canal NBC quiere transmitir 85 horas de realidad virtual en los JJOO a través de su app, para visualizar en el dispositivo VR de Samsung. Aunque teóricamente irán con un día de retraso, prometen transmitir la ceremonia de apertura y la de clausura, baloncesto masculino, gimnasia y el atletismo. También quieren experimentar con el 4K y retransmitir al menos un evento en calidad superior de vídeo.


Omega ha añadido un toque de color a las pantallas en las que se muestran los resultados de cada prueba. El público, además, podrá comprobar cuáles son las pulsaciones de un arquero a punto de tirar la flecha o algunos datos (tales como la velocidad del impacto o el tiempo que ha tardado la flecha entre que se disparó y alcanzó su objetivo). En las pruebas de remo, los espectadores podrán ver hacia dónde van y a qué velocidad van los atletas. Todo en tiempo real.
10.000 fotos en un segundo


La mítica marca de relojes también introducirá una nueva tecnología relacionada con la ya clásica photofinish. La cámara se llamará Scan O'Vision Myria y será capaz de tomar 10.000 fotos en un segundo, cinco veces más que la cámara utilizada en Londres 2012, que se quedó en 2.000. En la línea de salida se instalará un sensor de salidas en falso en los tacos de apoyo, que medirá la presión que ejercen los pies de cada atleta 4.000 veces por segundo.

 

CITEC (Cluster of Excellence Cognitive Interaction) y la Universidad de Bielefeld (Alemania) han desarrollado un sistema para que los nadadores y nadadoras puedan interpretar cómo están compitiendo en tiempo en real y bajo el agua.
El sistema recogerá la forma de la que fluye la presión del agua a través de las manos del atleta gracias a unos sensores colocados en la piscina, que después convertirán los datos en pitidos. El nadador tendrá que ponerse un pinganillo para recibir los estímulos auditivos si quiere formar parte de la técnica de "sonificación", como ha sido bautizada. También habrá un contador, en las pruebas de 800 y 1.500 metros, que les informará de las carreras que llevan.
Y en cuanto a voleibol y voleibol playa, esta edición será la primera en la que se permita, a modo del ojo de halcón en el tenis, ver si una decisión del árbitro ha sido correcta o no con un vídeo.

The fear play o qué hacen los árbitros

Futboleramente hablando, las cosas / los roles están claros. Se sabe que los jugadores obviamente juegan, compiten; los espectadores observan y la hinchada (se) hincha. No es tan simple determinar, en cambio, qué hacen los árbitros. El que suscribe ha verificado, a lo largo del tiempo y de los distintos contextos, que no hay acuerdo. Tal vez porque hacen o no varias cosas a la vez, nadie lo tiene claro en cada caso.

 

Por ejemplo, hay un grueso tomo de casi quinientas páginas y pretensión funcional editado por la FIFA para un Mundial no demasiado distante donde se encolumna el vocabulario usual del fútbol en cuatro idiomas: English, Français, Español (castellano de España) y Deutsch. Es más pesado que útil, más abierto que cerrado y uno suele entretenerse revolviendo allí como quien mete la mano en un arcón a ciegas y saca a la luz para enterarse. Todo viene por cuatro, con cuatro entradas, cuatro ideas, cuatro maneras de nombrar. Y no es un diccionario, en realidad, aunque así se llame cuatro veces, porque no hay definición. Es un listado de palabras que quieren decir lo mismo en cuatro idiomas. Bien: las palabras –y ahí está la gracia y la riqueza del asunto, como siempre– no "quieren" decir ni dicen lo mismo. Sobre todo cuando se la agarran con el árbitro.


Salteándose el alemán por minuciosa ignorancia, uno comprueba que si bien hay préstamos y coincidencias entre un idioma y otro, hay ciertas denominaciones básicas en cada caso. Los flemáticos inventores del juego son los más funcionales y enfatizan el perfil bajo, casi administrativo, del personaje y su tarea: el "referee" se dedica a "officiate". El inglés sólo aplica "the rules", las reglas. En francés, en cambio, la palabra clave es "arbitre", que lógicamente se limita a "arbitrer" –mediar, en el fondo– ser una alternativa ante la posibilidad de que no haya acuerdo. Todo muy racional. Hasta ahí, las dos formas clásicas que han perdurado. Pero en francés aparece, además, una noción nueva, la de "directeur de jeu". Es el que dirige el juego.


En el español de España, donde no existen ni el "réferi" ni el "referí" pero sí el galicismo "árbitro", se ha optado por disolver al máximo la tarea, escamotear la función y quedarse en una mera referencia a su asociación gremial: el "colegiado", dicen. Y qué hace el colegiado: simplemente "pita", la simple señal acústica sin significado: un policía de tránsito o poco menos. Ese "pitar", hacer sonar el silbato, tiene equivalentes en el "siffler" y en el "to whistle" ingleses.


Y al llegar a este punto uno no puede menos que confrontar esta terminología con la criolla: en la Argentina, donde conviven el réferi o referí populares con el árbitro de los relatos radiales y televisivos, existe la figura ominosa del "juez". Y un juez no simplemente aplica las reglas sino que imparte Justicia, que es otra cosa. Un juez no pita; un juez, referí o árbitro argentino "cobra".


La idea de "cobrar" en nuestras tierras no implica la simple penalización de una falta sino la sanción de una deuda personal. El que cobra, cobra para él: te cobra. Engañarlo –no pagar– no es una infracción contra el fair play y las reglas del juego sino una cuestión privada. Jueces cobradores y jugadores deudores lo entienden desde siempre así. De ahí que –entre otras cosas– el ideal del fair play ha devenido, en el fútbol nuestro de cada día en fear play, el imperio del miedo y del recelo, la desconfianza y la mala fe con elenco estable y rotativo por fechas y por canchas.


Uno se pregunta por qué, en general, más allá de las intenciones, la tendencia predominante en los arbitrajes argentinos –árbitros y colaboradores con banderita– apunta, en el balance general, a no favorecer al que juega sino al que no, al que destruye. Y como se destruye más de lo que se juega (y ahí nada tienen que ver los árbitros sino los mayoritarios miserables entrenadores: es otra discusión) creo que se trata del temor personal a ser engañados, un avatar más de la perversa ideología de la seguridad. Por eso los linemen argentinos –siendo en general mejores que los europeos que solemos ver– cobran más offsides que los que realmente ocurren y se equivocan más en los gestos de prohibición que en los de concesión. Por otro lado, hay algo casi existencial: existen (son visibles) cuando cobran, no cuando no lo hacen. El lineman, ante la duda, en la Argentina, levanta. Su "enemigo" es el delantero, no el defensor. Algo de eso hay.


Por el contrario –sólo en apariencia: es un gesto en el mismo sentido–, el árbitro, ante la duda, no cobra. O, mucho más habitualmente, cobra pero no saca tarjeta. La ley y el orden. Teme –como el expuesto lineman– sobre todo a ser engañado. Pero además teme a ser, a su vez, castigado. Me parece que va por ahí.


Es rarísimo, entonces, el resultado de estas tensiones sobre el innegable chivo emisario que es el árbitro argentino. Si el fair play se apoya en la idea (mucho más platónica que británica) de que todos suponemos que queremos jugar limpio; el crudo fear play criollo se impone cuando la idea rectora es que el otro (cualquiera sea) nos quiere cagar. Y es espantosamente cierto en las evidencias de la contienda presente: como realidad y como fantasía.


El resultado es que, en tanto el fútbol es un juego (la belleza, el sentido artístico y humanista del fútbol radican en esa condición lúdico-competitiva) en que el triunfo suele ser el resultado de la mayor capacidad de engañar táctica y técnicamente al rival (en el sentido honesto de gambetearlo, de "hacerlo entrar") los actores múltiples, externos a los jugadores de campo en sí, entrar a operar e interactuar con ellos: el árbitro también juega.


En síntesis, todos juegan en todos los sentidos: se divierten en tanto hacen uso de facultades que manejan útil y placenteramente (el Riquelme feliz que añoramos); actúan (play the role), cultivan la actuación y la sobreactuación puntillosamente codificada en el dolor y en el festejo (actores / jugadores); y eventualmente se arriesgan en el sentido de que se juegan, ponen todo. Los árbitros quedan presos y son parte de esa ceremonia ritual que nos convoca sistemáticamente.


Encarnar o asumir la tarea sucia / heroica del arbitraje futbolero en la Argentina es ser –según la nomenclatura acuñada– ser juez. No es simple. La desconfianza ante la Ley Escrita es el lado perverso de la viveza del gambeteador, encarnación de la vigente Ley de la Calle: el Diego –todo lo que de argentino esencial tiene el Diego– es modelo terminado del entrevero de ambas cosas. Los dos goles a los ingleses en México son el ejemplo acabado de lo que uno quiere explicar.
En el primer gol, engañó al árbitro; en el segundo, a toda la defensa inglesa. Eso es jugar bien en el fútbol argentino. De esa herencia / de esa foto vamos y venimos.

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En Colombia ser maestro &quot;pilo&quot; no paga*

¿Por qué se afirma el titulo anterior?, porque la evaluación llamada de competencias que pretende reconocer la cualidad docente, es una farsa, pues no tiene en cuenta los títulos, la experiencia, ni la producción académica como criterios para ascender o reubicarse en el escalafón, sino que restringe dicho reconocimiento a un examen escrito que no da cuenta de las capacidades de los maestros, limitándose a facilitar el control fiscal.

 

Tener título no paga

 

Algunas cifras demuestran dicha afirmación, por ejemplo, del total de los maestros regidos por el 1278 (93.000) 6.842 tienen maestría, equivalentes al 7% aproximadamente, de estos 3460 han logrado reconocimiento en el grado 3 del escalafón, o sea cerca del 50% de los magíster nombrados, mientras los restantes siguen en grado 2, con las implicaciones salariales correspondientes. El 10% de los doctores están en grado dos y tan solo en la escala superior (3D) del escalafón (1), otro 10%, es decir los títulos académicos quedan sujetos a la mencionada prueba escrita, hay más de 30 mil provisionales sin derecho de carrera.

 

Reconocimiento por presupuesto y no por conocimiento

 

Por otra parte, llama la atención que en promedio, tan solo el 20% logren pasar el examen llamado evaluación de competencias, mientras el restante 80% lo pierden, en muchos casos con 79 puntos de los 80 requeridos. Ver Tabla 1.

Tabla 1: Número de maestros que se presentan y número de ascendidos o reubicados

 

Tal situación, la genera una política de racionalización del gasto, materializada en la ley 715 de 2001; en una carta de la exministra de educación, María Fernanda Campo, dirigida a Diego Patiño presidente de la Comisión Sexta del Senado 2011, quien solicitó archivar el proyecto de ley que cursaba en el Senado para ascender directamente con los títulos, sin necesidad de la evaluación de competencias, lo cual dificultaría las proyecciones financieras, al respecto menciona: "que en el 2010 se presentaron, 33.480 maestros para ascenso y reubicación, de los cuales 4266 se presentaron para ascender, y que superaron la prueba 1957, lo que se traducirá en costo de 14.000 millones, si hubiesen ascendido a todos, el costo sería de 34.000 millones (2)".

 

Mercado educativo

 

Unido a lo anterior, con el anhelo de ascender en el escalafón, se ha profundizado el mercado educativo, sobretodo en posgrados y habilidades como el bilingüismo, el manejo de tics, competencias ciudadanas, incrementándose el crédito educativo o la trasferencias de recursos públicos a las universidades privadas en forma de subsidios, ya sean por las secretarías de educación o asumidas por responsabilidad individual, esto coincide con una serie de habilidades y destrezas en las que se invierte para mejorar las funciones docentes contribuyendo a la productividad de los grandes capitales, ajustándose a la teoría del capital humano, por eso la Fundación Compartir propone que el objetivo de la educación, debe ser dedicarse a generar valor agregado a las mercancías, donde los docentes serían el pilar fundamental (3).

Tal situación, es mas precaria en los maestros de colegios privados y los entregados en concesión, sobre todo de los estrato uno, dos y tres; donde los maestros no tienen garantías laborales.

 

Bastante evaluados

 

Vale aclarar que la llamada evaluación de competencias, es tan solo una de las evaluaciones que debe superar actualmente el maestro regido por el decreto 1278, pues existen otras tres adicionales: en primer lugar, la evaluación de ingreso, que exige pasar una prueba escrita, una entrevista y tener experiencia, en promedio el 10% pasan tal evaluación, en el último concurso se presentaron 284517 para tan solo 24.250 cargos; en segundo lugar, la evaluación del periodo de prueba, se realiza durante el primer año académico, si la pierde queda excluido del empleo; en tercer lugar, la evaluación de desempeño, se efectúa anualmente, en la que se tiene en cuenta la practica pedagógica, la relación con la comunidad, el manejo de tics, la capacitación, entre otros aspectos, si la llega a perder por dos periodos consecutivos queda excluido del empleo. Además existe la evaluación institucional, donde se encuesta a estudiantes y padres de familia sobre la labor del maestro, a partir de los cuales se efectúan planes de mejoramiento. Los actuales nombrados han superado esos procesos evaluativos.

 

Ser maestro "pilo" No paga

 

A lo anterior se suma el hacinamiento en las aulas, hay grupos hasta con 45 estudiantes con quienes se realizan los procesos educativos, sin tener en cuenta las diferentes peripecias que toca sobre pasar en la cotidianidad magisterial. Sin duda, quien logra superar diariamente tales pruebas evaluativas y convivenciales es un "pilo", aunque esto no se reconozca en lo salarial y muchas veces en la opinión pública.

Por tanto, no es cierto que los maestros no sean evaluados, ni mucho menos que se opongan a la evaluación por no estar aptos para responderla, sencillamente cuestionan la farsa evaluación del examen de competencias, que se ha constituido en herramienta de control fiscal, antes que pedagógica, pues como ya se dijo, no se valora los estudios realizados, la experiencia, ni la producción intelectual para moverse en el escalafón, sino que esto lo determina solo el presupuesto antes que un modelo pedagógico. En síntesis, por lo expuesto anteriormente, se puede afirmar que en Colombia, ser maestro "pilo" NO paga.

 

*El programa "ser pilo paga", focaliza 10.000 préstamos - becas para casi 500000 bachilleres, el cual ha sido objeto de múltiples críticas; se utiliza de manera irónica como título de este articulo.
**Catedrático de la maestría en Educación, Universidad Pedagógica Nacional, UPN, docente área sociales nombrado decreto 1278, doctorando en educación e integrante de Nuevos Maestros por la Educación – Modep. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
1 Datos tomados de Rico, Jhon Alexander. Análisis de datos de la situación de los docentes del 1278 por escalafón, nivel de formación y salario. CEID - FECODE. Abril 15 de 2015.
¿Dónde está la farsa de tal evaluación?, en lo presupuestal, tan solo el 1% del Sistema General de Participaciones (SGP), de cada entidad territorial certificada se asigna para escalafón, es decir no pueden pasar dicha prueba un numero de maestros que superen tal presupuesto, esto explica por que el promedio salarial de los maestros este cerca a 1.6 millones y el 83.8 de los regidos por el 1278, se encuentre en el grado 2 del escalafón, pues no sucede esto por incapacidad de los maestros, como lo hacen ver las entidades gubernamentales y algunos medios de comunicación.

2 Tomado: la evaluación de competencias para el ascenso y la reubicación salarial: política de racionamiento del gasto público. Nuevos Maestros por la Educación. Medellín Mayo 2014.

3 COMPARTIR. (2013). Tras la excelencia docente. Bogotá.

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