Las citas online y el encuentro entre los cuerpos

Love Apps, el lugar privilegiado para solitarios inmersos en el anonimato

Una mirada psicoanalítica sobre el uso de estas herramientas de conquistas que moldean las relaciones actuales. Los “matches” como trofeo, los encuentros fugaces, la soltería prolongada, las familias constituidas a partir de una cita on line.

 

Las Love Apps son el lugar de encuentro privilegiado para los solitarios inmersos en el anonimato de las grandes ciudades. En un contexto donde la desconfianza de unas y la precaución de los otros hace cada vez más improbable un acercamiento espontáneo, estas aplicaciones brillan como una instancia pacificadora en la regulación de los lazos. El marco controlado que proponen permite que el anonimato se preserve. Mediante un simple clic, el otro puede volver a desaparecer sin dejar rastro ni heridas afectivas tangibles. La posibilidad de concretar una cita a distancia mediante la presentación de un perfil, filtrada por un chat previo y quizás algún intercambio de audios, transmite la idea de una reducción sensible de las eventuales contingencias del encuentro. El filósofo Zizek proclama que estas aplicaciones promueven una suerte de máxima: “we want the love without the fall” (queremos el amor sin la caída) --refiriéndose a la conocida expresión sajona “falling in love” (enamorarse o, literalmente “caer en el amor”)--. Las Love Apps abonan la idea de un intercambio justo y cuantificable. El salto al encuentro entre los cuerpos, muchas veces, hace trizas todo cálculo previo.

Historias sin historia

El cuerpo en su vertiente libidinal permanece a resguardo en el primer contacto, permitiendo en cierta medida avanzar sin riesgos. En su lugar se ofrece el semblante virtual, mediado por una serie de fotos. El encuentro entre los partenaires implica pasar de una situación perfectamente controlada y de la que se puede salir rápidamente vía “delete” a vínculo con otro ante el cual los seres hablantes se sienten, en ocasiones, desamparados. Las citas padecen de una carencia que hay que sobrellevar a nivel de la puesta en escena. Sin historia previa, ambos se comprometen, al menos, a compartir la mesa de un bar. Este efecto de deshistorización es fuente de evitación y angustia. Lacan definía en “La Tercera” a la angustia como la sensación de reducirse a un cuerpo. En el consultorio resuenan las dilaciones ante la inminencia de una primera cita: cada cual se siente, en ocasiones, repentinamente “a merced” de un desconocido. La fragilidad del lazo hace que cualquier movimiento baste para que la cita se interrumpa: el otro puede devenir repentinamente ominoso, precipitando una fuga fuera de la escena.

Este carácter deshistorizado también tiene otra cara, que es una de las principales innovaciones que traen las Love Apps: la posibilidad de tener citas random, es decir, de conocer alguien que está por fuera de nuestro círculo social, incluso de nuestro círculo virtual, es decir, que ni siquiera sería contacto nuestro en Instagram o Facebook.

“Dr. House” describió alguna vez la diferencia sexual en estos términos: “Las mujeres se enamoran de lo que escuchan, los hombres se enamoran de lo que ven. Por eso las mujeres se maquillan, y los hombres mienten”. Estas aplicaciones dejan al varón desarmado en este aspecto: el culto a la imagen que promueven lo somete al mismo criterio de selección que el sexo femenino. El motivo principal para ser aceptado o rechazado en estas apps no es otro que una serie de fotos, acompañadas de un mínimo texto. Una mujer que promedia los treinta me relata la prehistoria virtual de su actual pareja: se cruzan en Happn donde él le da clic al corazón, mientras ella, impiadosa con la pancita cuarentona de él, lo descarta. La permanencia de la visualización de los cruces en esta aplicación hace posible que él la rastree en Instagram, donde puede exhibirle sus méritos profesionales, así como sus bienes materiales. Consigue por esta vía una cita. Una simpática pancita varonil casi lleva al fracaso lo que hoy es para ella el amor de su vida. Ante este cruel filtro que impone el rechazo instantáneo en las Love Apps, los varones se ven forzados a mejorar su cuerpo… para salir bien en las fotos.

La dinámica de la app hace que la mujer entre en contacto con el varón, no por el lado de un semblante de mostrarse como objeto de conquista y oponer resistencia sino a partir de un "Sí" inicial. Lo cual da lugar a otro fenómeno corriente: los varones no inician las conversaciones. A veces, nunca. "Hacen match y no te hablan" es una queja femenina usual en los consultorios. Mientras las mujeres sostienen una búsqueda más decidida del encuentro, es más frecuente en los varones utilizar las apps para corroborar que gustan al otro sexo. "Me encanta juntar matches en Tinder", me confiesa un paciente de treinta años. En lugar de contabilizar "polvos", muchos varones hoy acumulan conquistas virtuales.

Aunque estas aplicaciones adquirieron temprana fama por promover vínculos fugaces, existen hoy familias constituidas a partir de un cita online. La construcción de una pareja estable, diga lo que se diga, sigue estando en el corazón de la mayor parte de los usuarios de estas apps. Los partenaires que aparecen en el camino entretienen, alivian la sensación de desamparo hija de la soledad y reafirman la propia posición sexuada: hoy para ser hombre y ser mujer no es necesario ser amado, pero sí contar con algún deseo del cual sostener un semblante masculino o femenino. Ellos hace tiempo que vienen reemplazando la mujer y la familia por la circulación entre mujeres para legitimarse ante sus pares. Ellas empiezan a tomar la misma posición. “Nos mueve el deseo” es una de las principales consignas de los movimientos feministas. Lo que se gana en el campo del deseo tambalea del lado de la construcción del lazo amoroso. Una chica cool festeja en una storie de Instagram un pasacalle que sus amigas le habrían dedicado: “Maru, aflojale al Tinder. El 20 juntate con nosotras. El día del amigo no se chonguea”. La homenajeada comenta “Estas son mis amigas”, y añade el emoticón de la cara sonriente con ojos-estrella.

Salvavidas de hielo

Es insoslayable la tristeza que se evidencia, sobre todo en los migrantes digitales, al momento de usar estas aplicaciones. Sensación que debería ser debitada a la soledad de las capitales, y no a las Love Apps. En Buenos Aires se construyen cada vez más edificios colmados de monoambientes. Algunos perfiles imploran: “sacame de esta aplicación”. La oferta constante va en detrimento de la estabilidad del lazo amoroso. Las nuevas tecnologías de la elección favorecen las solterías prolongadas, que ya no son vividas como marginales. La figura de la “solterona” o el “solterón”, con la carga despectiva que conllevan estos términos, ha caído en desuso. No hacen falta círculos sociales tumultuosos ni agobiantes noches en bares atiborrados para tener una cita.

Si en la era analógica el amor dolía por el hastío de un corsé al deseo (matrimonio y monogamia, sus nombres privilegiados) hoy el amor duele porque es un lugar inhóspito para reposar, y donde la extravagancia de la palabra “poliamor” destila cinismo. El amor sigue siendo la posibilidad de nombrar al ser amado: no hay amor sino de un nombre --propuso Lacan sobre el final su seminario 10-- nominación sin la cual no hay superación de la angustia. Pretender hacer del amor algo poli es policíaco respecto de la incompatibilidad del deseo con la palabra. Al tiempo que el amor se declara, el deseo circula sin dejarse atrapar. A esta disyunción apunta una de las letras más lúcidas de Joaquín Sabina: “De sobra sabes que eres la primera, que no miento si juro que darí­a por ti la vida entera. Y sin embargo un rato cada dí­a, ya ves, te engañarí­a con cualquiera, te cambiarí­a por cualquiera”.

Mientras las generaciones analógicas buscaban adrenalina en estimulantes narcóticos, el vértigo de la circulación contemporánea de los afectos en la era digital promueve el consumo masivo de ansiolíticos. En el amor contemporáneo todo se construye y se destruye tan rápidamente que los afectos no encuentran otro alivio que el abrazo farmacológico. La pareja ya no es una cárcel de oro sino un salvavidas de hielo.

Por Santiago Thompson, psicoanalista. Doctor en Psicología, Magister en Psicoanálisis - UBA. Autor del libro "El obsesivo y la mujer" (Letra Viva, 2017).

Publicado enSociedad
Cortar Internet durante grandes protestas se convierte en tendencia internacional: el caso de India es un precedente peligroso

- Cuanto más aumenta la conectividad a Internet, más aumentan también los intentos de algunos gobiernos por cortarla

- India es uno de los países que más corta la red, el año pasado se registraron 134 cortes y en Cachemira llevan sin internet 137 días

- Los gobiernos argumentan que controlando las telecomunicaciones defienden el orden público en sus países


El jueves, los usuarios de internet de Nueva Delhi comenzaron a notar que internet dejaba de funcionar. ¿El motivo? Había protestas. Cada vez más gobiernos autoritarios, entre los que toca incluir el de la democracia más habitada del mundo –India cuenta ya con un largo historial en esta lides– saben que la suspensión de los servicios de datos y llamadas son una buena táctica para desarticular la respuesta social en las calles.

El aumento del acceso a internet durante la última década, sobre todo en los países en vías de desarrollo, ha provocado un aumento paralelo de los intentos por controlar la información que transporta. Access Now, un grupo que promueve la libertad en la red, ha recopilado una lista de 75 cortes del servicio en 2016. En 2018 ese tipo de hechos había aumentando a 196.

Berhan Taye, analista de políticas de Access Now, cree que a medida que las protestas sacuden docenas de países por todo el globo, es muy probable que la cifra aumente "mucho".

Iraq ha cortado el acceso a internet en repetidas ocasiones a medida que las protestas han ido expandiéndose por el país. En Etiopía, esos mismos cortes se han convertido en una realidad tan frecuente que están incluso dañando la economía. Una organización de derechos digitales ha calculado que le cuestan al país 4,5 millones de dólares al día. En Venezuela sucede tan a menudo que ya es imposible contarlos. Taye lo compara con un niño que le da al interruptor de la luz una y otra vez cuando tiene miedo de que suceda algo.

Desde la primera ocasión en que India optó por esta táctica, se ha convertido en líder de su aplicación sin rival alguno. Sólo el año pasado se registraron 134 cortes. El 68% de todos los que suceden en el mundo. Esta semana rompió el récord de cualquier gobierno democráticos. En la región de Cachemira, que vive un convulso proceso político, llevan sin internet 137 días.

El apagón ha causado estragos en empresas, servicios médicos o el sistema educativo. Cuando comenzó, los reporteros volaban hasta Nueva Delhi para entregar su material o se acercaban hasta el aeropuerto de Srinagar, capital de Cachemira, donde pedían a pasajeros que llevaran consigo tarjetas de memoria que contenían las imágenes de lo que estaba sucediendo en el estado.

Los gobiernos justifican ese férreo control de las comunicaciones en defensa del orden público. Está claro que la velocidad acelerada a la que la información, sea cierta o no, viaja por la red, comienza a crear problemas. En 2018, India se esforzó para controlar rumores sobre secuestros de niños que viajaban más rápido de lo que las autoridades podían seguir. El resultado fue que al menos 30 personas fueron linchadas a lo largo del país.

Unos meses antes, el gobierno de Sri Lanka bloqueó las redes sociales para limitar la expansión de publicaciones de odio que alimentaban ataques mortales contra la minoría musulmana. El Ministro de información lo justificó diciendo que "el país podía haber estallado en cuestión de horas".

Pero estas medidas, que han comenzado a ponerse en marcha durante crisis puntuales, comienzan a convertirse en moneda de cambio habitual. La táctica, aceptada por la ciudadanía india, cuando se aplica en estados fronterizos como Jammu, Cachemira o Assam, se vuelve contra ellos y se activa también para desactivar protestas en Nueva Delhi o Bangalore.

Estados autoritarios como Rusia o Irán están planeando ya el siguiente paso: Construir "redes soberanas" que pueden desconectarse del resto del mundo cada vez que el gobierno así lo decida o que vivan desconectadas de lo que sucede fuera de sus fronteras como ya sucede con la "gran muralla de internet" que China ha levantado.

Las protestas del pasado noviembre en Irán fueron la excusa perfecta para que su gobierno probara lo que ha dado en llamar "halal.net": una especie de intranet iraní que sigue funcionando aún cuando se desconecta del internet mundial.

El modelo aún no es perfecto. Algunos iraníes se quejaron de múltiples fallos la red de cajeros automáticos y se cayeron las redes de algunos hospitales. Pero  aplicaciones como Snapp, que permiten compartir coche, funcionaron. El presidente iraní Hassan Rouhani, dijo este mes que el servicio propio del país mejorará hasta que "la gente no necesite conectarse a redes extranjeras para saciar sus necesidades".

Muchos gobiernos están interesados en entender como funcionan esos sistemas de control. Taye explica que "los países aprenden los unos de los otros,como funcionan los cortes de internet y como pueden ponerse en marcha".

La aplicación de este tipo de medidas preocupa allá donde pueda suceder pero el de India es uno de los casos paradigmáticos. En un país que se vanagloria de estar llamado a ser una superpotencia democrática, el modo en que controla y amenaza internet, servirá como ejemplo para países menos comprometidos aún con las libertades civiles.

Un editorial publicado esta misma semana por el periódico del estado chino, People's Daily Online, no dejó escapar la posibilidad de llamar la atención sobre el mensaje que lanzan los líderes indios. "Significa que cortar internet durante un estado de emergencia debería ser una práctica estandarizada para los estados soberanos", se afirmaba.

Por Michael Safi

20/12/2019 - 21:21h

Traducido por Alberto Arce

Publicado enInternacional
Jueves, 19 Diciembre 2019 06:37

Los seis avances científicos del decenio

 El vehículo de exploración espacial Curiosity Mars se tomó una selfi el 12 de mayo de 2019.Foto Afp

La inmunoterapia contra el cáncer, el hallazgo del Homo denisova, la detección de ondas gravitacionales y la inteligencia artificial, entre otros, dieron el carácter a esta década

Washington. Astronomía, genética, medicina, paleontología, informática: Afp seleccionó seis avances o hallazgos científicos de la década (que en realidad terminará el 31 de diciembre de 2020) que han comenzado a cambiar los libros de texto escolares. Científicos entrevistados por la agencia de noticias también se aventuran a hacer predicciones sobre lo que el próximo decenio podría aportar al conocimiento.

Los ingredientes de la vida en Marte

Todavía no sabemos si Marte albergó vida, pero gracias a un pequeño robot estadunidense de seis ruedas (llamado rover o astromóvil) sabemos que el planeta rojo ha sido habitable.

Poco después de posarse sobre la superficie marciana el 6 de agosto de 2012, el astromóvil Curiosity descubrió piedras, una nueva evidencia de que por allí fluyeron ríos hace miles de millones de años. Las pruebas se han multiplicado: hubo mucha agua en Marte, en fuentes termales, lagos y tal vez océanos.

Curiosity también encontró lo que la NASA llama componentes básicos para la vida, moléculas orgánicas complejas, en 2014.

Los científicos pasarán ahora a la siguiente pregunta: ¿ha habido realmente vida en Marte? Dos nuevos robots se lanzarán hacia mediados de 2020 (el estadunidense Mars 2020 y el europeo Rosalind Franklin) para, quizás, desenterrar microbios antiguos.

La ciencia espacial de la próxima década estará dominada por la Luna, Marte y los asteroides, asegura Emily Lakdawalla, de la Planetary Society. Ella espera que las agencias espaciales decidan ir a explorar los confines olvidados del Sistema Solar, Venus, Urano y Neptuno para la década de 2030.

El cosmos se revela

Durante largo tiempo, la humanidad creyó que habitaba un sistema solar apartado. Un telescopio espacial llamado Kepler, lanzado en 2009, ha permitido descubrir 2 mil 300 planetas en sistemas vecinos, conocidos como exoplanetas, y los astrónomos estiman que probablemente haya uno por estrella, o sea, miles de millones. El sucesor de Kepler, Tess, fue lanzado por la NASA en 2018.

¿Qué esperar de la década que está por empezar? Análisis finos de las atmósferas de estos exoplanetas para descubrir quizás cuáles de ellos albergan vida, sugiere Tim Swindle, director del laboratorio de estudios planetarios de la Universidad de Arizona.

Los terrícolas también tuvieron acceso este año a la primera imagen de un agujero negro, producida por el proyecto Event Horizon Telescope. Su director, Shep Doeleman, promete para la próxima década la primera película de uno de estos fenómenos. Imaginen ver evolucionar un agujero negro en tiempo real, señala.

Pero un evento ha marcado sin duda la década más que el resto: la primera detección, el 14 de septiembre de 2015, de ondas gravitacionales. Dos agujeros negros se fusionaron en un remolino hace mil 300 millones de años, una colisión tan poderosa que propagó en el resto del cosmos ondas que contraen y expanden el espacio, viajando a la velocidad de la luz, y que finalmente llegaron a la Tierra esa mañana. Einstein tenía razón. Tres pioneros de las instalaciones Ligo y Virgo fueron galardonados con un Nobel en 2017 por esta y una decena de otras detecciones desde entonces.

En cuanto al origen y la composición del Universo, los cosmólogos continúan debatiendo. La materia oscura, invisible, que constituye la gran mayoría del Universo, sigue siendo uno de los mayores enigmas. Nos morimos de ganas de saber qué es, explicó en octubre el cosmólogo James Peebles, ganador del Nobel de física 2019.

Tijeras moleculares Crispr

En biomedicina, hay un antes y un después de Crispr. La modificación genética por Crispr está por muy lejos a la cabeza, sostuvo el premio Nobel de Medicina 2019, William Kaelin, cuando se le preguntó sobre los descubrimientos de la década.

Antes de que Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna descubrieran y manejaran un mecanismo molecular llamado Crispr/Cas9, modificar el genoma era una tarea laboriosa y costosa. El sistema que ellas describieron en la revista Science en junio de 2012 es más simple, más eficiente y programable para cortar el ADN en un lugar determinado. Imbatible, resume Kiran Musunuru, de la Universidad de Pensilvania.

Las dos investigadoras han sido ampliamente galardonadas con los premios Breakthrough (2015), el Princesa de Asturias de Investigación Científica (2015) y el Kavli para las Nanociencias en Noruega (2018).

La técnica aún está lejos de ser infalible y hace temer por los aprendices de brujo, como el científico chino que causó un escándalo al probarlo en embriones humanos que se convirtieron en gemelos, a pesar de los riesgos.

Pero Crispr ahora está en todos los laboratorios. Kaelin prevé una explosión de su utilización para curar enfermedades.

Inmunoterapia contra el cáncer

Durante décadas, los médicos tuvieron tres opciones para atacar un tumor: la cirugía, el veneno (quimioterapia) y la radiación (radioterapia).

La década de 2010 ha validado una cuarta idea que ha sido cuestionada durante mucho tiempo: la inmunoterapia. El principio es tratar los glóbulos blancos que forman el sistema inmunitario para que detecten y ataquen las células cancerosas, dado que el cáncer es experto en permanecer de incógnito en el organismo. La técnica más avanzada se llama CAR-T y modifica genéticamente los linfocitos T antes de reintroducirlos en grandes cantidades en el cuerpo, mejor armados.

Una ola de medicamentos ha sido autorizada en el mercado desde mediados de la década para más y más cánceres, como melanoma, linfomas, leucemias y cáncer de pulmón. La inmunoterapia no funciona en todos los pacientes y puede tener efectos secundarios importantes, pero las remisiones son impresionantes en una minoría.

Para William Cance, director científico de la American Cancer Society, la próxima década traerá inmunoterapias mejores y más baratas.

Otras especies humanas

La década comenzó con la adición de una nueva especie importante en la raza Homo: en una caverna en Denisova, en las montañas de Altai en Siberia, fragmentos de huesos de dedos, que fueron analizados genéticamente, revelaron que el individuo pertenecía a una especie de homínidos hasta ese momento desconocidos, y que bautizaron Homo denisova o denisovianos.

La especie se une así a las otras conocidas de Homo que poblaron diferentes continentes del planeta: Homo neanderthalensis en Europa, Homo erectus en Asia, Homo soloensis en la isla de Java, los pigmeos de Homo floresiensis en la isla de Flores (anunciado en 2004), Homo naledi en Sudáfrica (2015) y la última especie, descubierta en la isla de Luçon, Filipinas, y clasificada este año: Homo luzonensis.

Con respecto a los neandertales, la imagen conocida durante años de una especie primitiva y atrasada definitivamente se hizo añicos con el hallazgo en España de cuevas pintadas y el descubrimiento de que estos humanos llevaban joyas y enterraban a sus muertos con flores.

La humanidad moderna (Homo sapiens), por tanto, completa un árbol genealógico que muestra claramente que la evolución humana no ha sido lineal y que, hasta tiempos recientes, diferentes especies humanas coexistían, se cruzaban y se reproducían entre sí. Hace sólo 10 mil años que ganaron los sapiens.

Las nuevas técnicas para el análisis genético del ADN antiguo han abierto el espectro de posibilidades a los antropólogos, que ahora pueden secuenciar fósiles de decenas de miles de años. Este avance supuso una revolución en nuestra capacidad de estudiar la evolución humana y explicar de dónde venimos, subraya Vagheesh Narasimhan, genetista de Harvard.

Para la próxima década, un camino a seguir es el análisis no del ADN, sino de las proteínas de esqueletos de millones de años. Con esta técnica podremos remplazar una serie de fósiles cuya posición en la evolución es desconocida, dice Aida Gómez-Robles, antropóloga del University College London.

Inteligencia artificial en todas partes

La inteligencia artificial –el aprendizaje automático de las máquinas o machine learning– llegó a la madurez en la década de 2010. Es el motor de los asistentes de voz y de las recomendaciones de Netflix, una eficiencia que resulta del procesamiento de montañas de datos con el enorme poder de cálculo de las computadoras modernas.

La etapa siguiente es el aprendizaje profundo, el deep learning, que trata de imitar el funcionamiento neuronal del cerebro humano y resuelve tareas más complejas. La tecnología ha acompañado avances espectaculares en esta década, desde el primer robot que le ganó al campeón mundial de Go –un juego de mesa oriental– en 2017 (Google AlphaGo) a los software de traducción en tiempo real o de reconocimiento facial en Facebook.

Los mundos de la medicina (para hacer diagnósticos más exactos que los humanos), de las finanzas, del automóvil e incluso de los recursos humanos para clasificar currículos y evaluar candidatos se apoyan en la tecnología.

En 2016, Google dio un salto en la calidad de sus traducciones automáticas gracias a la inteligencia artificial (IA).

“El mayor avance de la década de 2010 fue el deep learning, el descubrimiento de que las redes neuronales artificiales pueden adaptarse a muchas tareas del mundo real”, estima Henry Kautz, profesor de ciencias informáticas en la Universidad de Rochester. La IA tiene el potencial de alimentar muchos descubrimientos científicos en los campos de los materiales, de los medicamentos e incluso de la física fundamental.

Retos para el futuro de la comunicación alternativa en Colombia

Noviembre de 1991 fue la fecha en la que las calles vieron el primer ejemplar del periódico desdeabajo, una propuesta de prensa alternativa que surgió para aportar a la ruptura del cerco mediático que con raíz de décadas ahoga al país. Mes a mes, el trabajo empecinado de un grupo reducido de personas fue dándole vida a este proyecto prolongado durante 263 ediciones, que vistas a la luz del transitar del tiempo completan 28 años en este noviembre del 2019.

Son casi tres décadas de brindar información al conjunto del país donde, sin proponérnoslo, se ha condensado parte de la historia de nuestra Colombia a través de análisis políticos y económicos, que también se acompañan con poesías, crónicas, cuentos, historias, anécdotas y las voces de miles de organizaciones comunitarias y sociales de múltiples regiones, llevándonos a crear una especie de caja de resonancia de las luchas populares colombianas y regionales.

Un proyecto con lectura comunitaria, barrial, local, regional, nacional e internacional. En los 28 años transcurridos nos hemos dado a la brega de construir, más que un periódico, una propuesta de sistema de comunicación alternativa, autogestionado e independiente, que al día de hoy integra la producción mensual de dos periódicos impresos (desdeabajo y la edición para Colombia de Le Monde diplomatique), un proyecto audiovisual que produce como mínimo un video semanal, un diario virtual en la página www.desdeabajo.info –alimentado de manera incansable con noticias nacionales e internacionales–, la producción de uno o dos libros mensuales como parte de un fondo editorial que hasta el momento cuenta con alrededor de 250 libros editados; de la misma manera hemos hecho ejercicios de radio, así como murales en las calles.

Es una labor diaria que tiene como propósito brindar al país otra mirada sobre su cotidianidad, así como la del mundo, en un esfuerzo por una reinterpretación de sucesos y actuaciones del poder, razón por la cual, además, posibilitamos eventos de discusión, seminarios y conversatorios de múltiples aspectos que dan pistas para otra realidad posible aquí, pero también en el entorno inmediato y mediato.

 

La dura realidad como medio alternativo

 

Insistir durante 28 años en el ejercicio de democratizar la información no ha sido fácil. Las dificultades por sortear, de todo orden, pasan por un déficit financiero para mantener el proyecto y sostener a un equipo base –mínimo–, a lo que se suma: la falta de fuentes confiables para soportar la elaboración de artículos con lectura profunda del poder en el país; la incomprensión de los movimientos sociales para compartir la información que poseen sobre cada uno de los sectores donde se mueven; el poco debate que despierta el periódico, así como su reducido uso colectivo, realidad una y otra determinada por la negativa de diversidad de organizaciones para suscribirse y estimular a su militancia la lectura del mismo, decisión en la que pesa con fuerza mayor la ideología; el desinterés de los medios de comunicación también autodefinidos como alternativos para construir una propuesta colectiva con la cual disputar la opinión pública como un solo cuerpo; la reducida importancia que los partidos políticos alternativos le otorgan a los medios comunitarios e independientes; el mínimo o nulo apoyo que se encuentra en los gobiernos locales que se dicen independientes y/o alternativos (para brindar información fidedigna que permita develar los intereses económicos y políticos que han determinado el tipo de ciudades que padecemos, así como la ausencia de una política pública para este tipo de medios).

Dificultades a las que se suma, en la última etapa del periódico, la ausencia de personal especializado para programación y análisis de datos, en procura de establecer con mayor precisión las demandas y aspiraciones de los sectores sociales a los que llegamos. 

 

Una propuesta con proyección de futuro

 

En la actualidad vivimos expresiones múltiples de la cuarta revolución industrial y la tercera revolución científica, y por sus extensiones transformaciones de no poca monta para nuestra especie y el mundo todo, transformaciones con efectos visibles sobre la política, el conocimiento, la naturaleza, la comunicación, es decir la vida, transformada por completo. Comprendiendo este contexto histórico, aprovechando las ventajas que hoy nos ofrece, pero también buscando afectarlo de manera positiva, desdeabajo ha propuesto la construcción en nuestro país de un Sistema Nacional de Comunicación Alternativa (Snca).

Es una propuesta que consideramos fundamental para que entre variedad de experiencias sociales, comunitarias, de derechos humanos y medios alternativos, logremos por fin dar una verdadera disputa de la opinión pública al establecimiento, disputa que trasciende el ejercicio informativo de los medios oficiosos e implica la cultura como conjunto, que sin afectarla es imposible algún proceso de cambio que enraíce. 

Es una realidad que deja al desnudo la prolongada y errática valoración del papel de la cultura en una soñada sociedad otra, así como la fuerte dependencia informativa, histórica y presente que evidencia la fragilidad con la que los sectores dotados de vocación por un país distinto se han apropiado de la realidad del mundo de hoy, el mismo que nos facilita herramientas para lograr la consolidación de un Snca, el cual implica entonces integrar los medios escritos (periódicos, revistas y similares), visuales (televisión y cine), oral (radio), redes sociales, producción de libros, artes, web –adentrándose y ganando solvencia en el manejo de software libre y web profunda–, entre otros, en un proyecto conjunto que estimule la creatividad en el conjunto de la sociedad colombiana, dando cuenta de la existencia de otras rutas, parte y complementarias de las tradicionales, para luchar por vida digna. Otra ruta que en el tema que nos ocupa también es territorio, el cual está en disputa en todo el mundo, para afincar dominios y hegemonías o para romperlos y superarlos.

Este reto del Snca no es difícil de materializar, y no se reduce al factor dinero; más allá de éste implica pensarnos temas cotidianos y sustanciales como la construcción de agendas comunes por cubrir y desplegar, la articulación entorno a producción y difusión de contenidos, así como temas difíciles que todos vivimos como el reto económico, el cual es rompedero de cabeza para todos los medios alternativos y que no será superado con la simple aprobación de una política pública de medios, o la apertura de una licitación para acceder a determinadas convocatorias, pues como lo evidenció la licitación del Mintic para radios comunitarias, quienes accedieron a las licencias tuvieron que cambiar sus rumbos comunicativos, pues en la cotidianidad de su quehacer quedaron endeudados con temas como el pago de derechos a Sayco y Acinpro y de espectro electromagnético –que de por si es limitado a 250 vatios–. La experiencia dejó en claro que quienes pueden acceder a estas emisoras deben tener facilidades económicas para mantenerlas, o como sucedió con varias de las emisoras con asiento en Bogotá: entrar en la lógica de la comunicación mercantilizada (priorizar franjas musicales, vender pautas sin criterio, cobrar a la comunidad por el uso de las franjas, etcétera), que no se diferencia en nada con las emisoras propiedad de los grupos del poder. 

Un tema más complejo: qué comunicación, cómo, con quiénes y para qué, algo que en algún momento deberá discutirse, por ahora no es parte de la agenda ni determina el sí o el no de la preeminencia y potencialidad de un Snca. Por ahora sentimos que su rechazo proviene de factores ideológicos, y no mucho más.

 

Retos para la comunicación alternativa

 

En el mundo de hoy la información es patrimonio del conjunto humano. La información dejó de ser complemento de la política para constituirse en el centro de la sociedad misma, en el factor fundamental para la lucha por vida digna y, con ella, la disputa por la cultura y la opinión pública como un todo. Sin embargo, estamos en un momento complejo en donde brindar información prácticamente se vuelve un crimen. Solo basta ver los casos de Julian Assange –fundador de WikiLeaks– y de Edward Snowden, quienes fueron criminalizados, perseguidos, exiliados y puesto tras las rejas –caso de Assange– por filtrar información que desnuda el control que ejercen los Estados Unidos sobre el conjunto de la humanidad, enterrando la libertad y confirmando así la actual era del capitalismo de vigilancia.

En este panorama la tarea que reta a los medios alternativos es la de generar contenidos de calidad, rigurosos, lo que nos lleva a preguntarnos ¿cómo garantizar un periodismo confiable y que trascienda lo evidente? Hablar de esto implica, quiérase o no, consolidar una forma autónoma de producir comunicación, una forma que no caiga en las ligerezas de la virtualidad, en el vértigo de lo escandaloso que se tapa rápidamente con el siguiente escándalo y la fugacidad de la red –en donde todo debe ser corto–.Decía Ryszard Kapuscinski, maestro del periodismo que “Las malas personas no pueden ser buenos periodistas”, a esto le agregaríamos que las personas sin rigurosidad y capacidad de trascender lo evidente, cuestionando cuando hay que cuestionar, develando los factores del poder y del dominio, tampoco. Nuestro papel debe ser el de hacernos preguntas cada día para entender el funcionamiento del mundo actual. Debemos trabajar para informar con calidad para que la humanidad comprenda la realidad que padece y busque transformarla, porque ese cuento de la objetividad ante la injusticia y la mentira no cabe en la comunicación alternativa.El festejoPara nosotros la celebración de nuestro 28 aniversario de acción ininterrumpida, no es solo de desdeabajo, es colectiva, es del conjunto de procesos sociales, comunicativos y políticos que soñamos con otra sociedad necesaria y posible; y así es porque somos un producto de un proceso social, con todos sus defectos, precariedades y limitantes, entre ellas el (des)encuentro real que se prolonga con muchos procesos sociales y actores políticos que no optan por la acción mancomunada, a pesar de las evidencias de la realidad que así nos reta y emplaza, (des)encuentro que implica desaprovechar acumulados, potencialidades y acciones de diverso tipo.

En tanto somos el resultado de un proceso social que va dando a luz diversos retoños, con nosotros celebran otros procesos comunicativos, y a ellos es a quienes nosotros celebramos, y con ellos a nosotros mismos, en tanto es importante resaltar su existencia, sus visiones, sus logros, sus dificultades, sus disposiciones, para ver cómo logramos entre todos y todas darle cuerpo a un proceso que sin pretender hegemonías le de paso a un Sistema Nacional de Comunicación Alternativa, en el cual y desde el cual, sin negar la existencia de cada cual, hagamos realidad aquello de que la prensa se hace a diario y entre todos, en este caso, prensa escrita, radial, visual, en sus distintas variables y potencialidades que hoy nos ofrece la revolución industrial en marcha.

Veamos que nos dicen algunos de estos otros procesos –otros muchos quedan en nuestra memoria por ser retomados, pero la limitante del espacio impone su razón–, que también se han batido por años por llevar su voz, escrito e imágenes de un país desgarrado, que sueña con justicia, paz y dignidad ampliada y posible de sembrar y recoger sin negar a nadie.

 

 


 

“Aprendimos a ver a las comunidades no como pobrecitos y victimas…”

 

Entrevista a Luis Gabriel Galindo, integrante de Contagio Radio desde hace 10 años.

desdeabajo (da). ¿Cómo nació Contagio Radio (CR)?
Luis Gabriel Galindo (LGG). Antes de ser una radio nosotros eramos una revista de derechos humanos que nació desde la Comisión Inter Eclesial de Justicia y Paz, una organización de derechos humanos que acompaña a comunidades en diferentes regiones del país, y que desde el 2009 se empieza a pensar en un proyecto de radio que se materializó y dio el tránsito de la revista Contagio a la propuesta Contagio Radio (CR), iniciando con un programa noticioso, que se mantiene hasta hoy, que se llama “Otra mirada” en el cual se analizan las diferentes situaciones que en cuestión de derechos humanos se presentan en Colombia.

da. ¿Por qué decidieron trasmitir desde un dial virtual?
LGG. En ese momento veíamos que la conexión a internet se iba aumentando, no solo en las ciudades, también en algunas regiones del país, lo que nos permitía superar la barrera principal que eran los costos para tener una radio en AM o en FM, que eran demasiado altos. Vimos que a través de la web había un lugar para empezar a trabajar y lograr difundir los temas que estaba trabajando la Comisión y también organizaciones de otras regiones, en donde el tema de los derechos humanos era complicado y gracias a la internet podíamos presentar la información que no salía en otros medios.

da. ¿Qué aprendizajes han acumulado al desarrollar la comunicación alternativa con enfoque en derechos humanos?
LGG. Aprendimos no solo de nuestro trabajo como equipo, sino que el aprendizaje constante se ha dado gracias a las personas de las comunidades y a las personas que nos contestan el teléfono a diario. Una de las principales lecciones tiene que ver con aprender a entablar diálogos y aprender a ver a las comunidades no como pobrecitos y victimas, sino como las personas que tienen unas historias en común, que han sufrido la violencia, pero no por ello son personas relegadas, sino que a cada instante están transformando, luchando y creando propuestas. Este aprendizaje constante nos implica seguir aprendiendo de la comunicación con enfoque en derechos humanos, y para esto la cercanía a las comunidades y organizaciones es fundamental.

da. ¿Qué audiencias han logrado crear?
LGG. Inicialmente la audiencia eran organizaciones de derechos humanos, pero con el tiempo se fue ampliando a organizaciones ambientalistas y otros públicos –como las universidades y especialmente los jóvenes. Las personas que más nos escuchan están entre los 25 y 34 años, principalmente en las ciudades, y poco a poco hemos logrado ir llegando a municipios y comunidades que comienzan a acceder a internet.

da. ¿Cuáles son las limitaciones que más les pesan?
LGG. La principal limitación es la financiación, pues sostener un equipo de doce personas no es fácil.

da. ¿Cómo entienden la articulación con otros medios de comunicación alternativos?
LGG. Desde el inicio hemos trabajado con diferentes medios alternativos. En este momento estamos trabajando en una plataforma que se llama “Medios por la Paz”, y allí hemos podido acercarnos y conocer el trabajo de otros; queremos acercarlos un poco más a la radio y también aprender de ellos porque hay medios que están haciendo cosas muy interesantes, y entonces hemos tratado de unirnos, aunque también a veces es difícil porque en los medios pequeños hay mucho egoísmo por los públicos, por los temas que se trabajan, sin embargo hemos venido sorteando eso y vemos a los otros medios como un insumo de información para lo que hacemos.

da. ¿Cómo ven el panorama de los medios de comunicación en Colombia?
LGG. Hay un panorama en el que cada vez más las personas buscan nuevos medios, esto se da porque la sociedad empieza a observar muchos intereses empresariales en los grandes medios. Las redes sociales han permitido un poco que se democratice la información. Vemos un panorama creciente de los nuevos medios de información. Vemos que la gente le apuesta a ver otras cosas, a buscar otras cosas, a consultar y compartir a través de la red, y para nosotros eso es un aliciente porque nuestras entradas a la página web van en aumento año tras año y pues eso nos dice que la gente esta mirando para otros lados, que ya no se come todo el cuento que le echan en televisión.

 


 


 

 

“Tenemos que pasar de la chiva noticiosa, a informar para movilizar a la sociedad”

 

Entrevista a Cesar Galarza, indígena del pueblo Nasa*

desdeabajo (da). ¿En qué momento llega la Acin a la conclusión de que es necesario darle cuerpo a un Tejido de Comunicación?
Cesar Galarza (CG). Creo que tanto como llegar a una conclusión y decir que hay una fecha específica es difícil decirlo, porque en la organización vemos la comunicación más allá que el tema de medios o de las Tics, sino que la comunicación siempre está presente a través de las asambleas, a través de la tulpa. Entonces, la comunicación no es que surgió en un momento especifico, sino que ha estado constante en la organización, permitiéndonos avanzar. En lo particular del medio, hace unos años la comunidad vio la necesidad de avanzar en la creación de emisoras y temas de medios.

da. ¿Cómo relacionan ustedes comunicación, comunidad y territorio?
CG. Bueno, te hablo desde lo personal y también un poco desde lo colectivo. Acá hablamos mucho de tejido y este tema es que cada uno es un complemento necesario para la vida. Sin comunicación no se darían los ejercicios de las comunidades en los territorios. La comunicación va desde los espacios comunitarios y desde nuestra cosmovisión, entonces, la relación territorio, comunidad y comunicación es lo que nos permite seguir perviviendo en nuestros territorios, sin el cual pues no se podría dar ningún tipo de comunicación. Ahí se ve como todo es una relación constante y esencial. Para nosotros la comunicación va desde el mismo sentir, desde ser parte de la tierra.

da. ¿De qué medios se compone el Tejido de Comunicaciones?
CG. Como tal los medios es la emisora Pa’yumat que tenemos a nivel zonal, y hay algunos ejercicios desde lo audiovisual. Hay otros medios que están en la Red-Amcic, donde se articulan todas las emisoras indígenas del país, principalmente del departamento del Cauca y, obviamente, en la zona norte. Nosotros somos 22 territorios y cada uno tiene sus dinámicas de comunicación, algunos tienen sus emisoras, entonces lo que hacemos es que articulamos todos los procesos de comunicación para ir teniendo esa afinidad entre todos y de esta forma no solo comunicar sino movilizar y apoyar a los distintos procesos.

da. ¿Cuáles son las limitaciones que tienen en la actualidad?
CG. Son bastantes. Es bien sabido que cada lucha indígena es dura y el tema de comunicación no ha sido la excepción, de hecho, que el gobierno nos garantice de alguna forma que haya un funcionamiento técnico de una emisora es muy complejo porque no los dan ni los hay y pues nosotros tampoco contamos con la suficiente tecnología para que funcionemos; la red de cobertura es muy cara y eso ha sido una pelea constante para que no nos cobren tanto a nivel del espectro. Otra limitación es el tema económico para mantener un funcionamiento de equipo mínimo porque los recursos son limitados y siempre es una lucha y un rebusque para poder generar esta comunicación.
Otra limitación, bien compleja, es el tema del conflicto que vivimos en el Cauca; nosotros somos uno de los medios que prácticamente informamos a diario la situación del norte del Cauca, y ahí hablamos sobre los asesinatos de la Guardia, amenazas, criticas al Estado, al gobierno y a la fuerza pública, lo que motiva que nos escuche la comunidad y también los malos. Siempre estamos expectantes de lo que pueda pasar con nuestras vidas; las tensiones nos limitan en el manejo de cierta información porque podemos ser víctimas de cualquier bala.

da. En estos momentos, ¿cómo evalúan el ejercicio de la comunicación indígena en Colombia?
CG. Hay dos partes por evaluar: lo primero, y es positivo: la comunicación propia siempre ha estado en los territorios y se mantiene a través de los rituales, lengua, espiritualidad y todos los factores culturales de las comunidades, a pesar de la historia de colonización y de atropellos del Estado y gobiernos, con sus políticas neoliberales, y atentados realizados para acabarnos como pueblos.
Lo segundo, es cómo entienden la comunicación desde afuera, pues es muy complicado porque siempre hay trabas. Cuando exigimos el derecho a la comunicación de los pueblos indígenas, se ha vuelto una lucha constante y una piedra en el zapato del gobierno. A nivel de la información también hay muchas limitaciones porque en este país cuando se informan cosas que van contra el poder pues simplemente te matan. El año pasado la fuerza pública asesinó a una compañera comunicadora del pueblo Coconuco mientras cubría los hechos de liberación de la madre tierra.

da. Y en este ejercicio, ¿cómo entienden la articulación con otros medios de comunicación alternativos?
CG. La lucha debe ser constante y de todos, en ese sentido creemos que los únicos que han hecho que la población realmente este informada con la verdad son los medios alternativos. Nosotros hemos dado espacios de articulación a nivel zonal y regional, así como con otros medios de Cali y Bogotá para informar lo que aquí esta ocurriendo, pero la articulación debe ser cada vez mejor. Tenemos que pasar de la chiva noticiosa, que se vuelve tendencia, a informar para movilizar a la sociedad.

* Integrante de la Acin y del Cric, acompaña el Tejido de Comunicación Acin y se desempeña como comunicador comunitario y productor audiovisual.

 


 


 

“La unidad es uno de los desafíos más grandes que tenemos los medios alternativos

y la sociedad en general”

Entrevista a Laura Langa y Ariel Arango del proyecto de comunicación Entrelazando.

desdeabajo (da). ¿Qué es Entrelazando?
Laura Langa y Ariel Arango (LL-AA). Somos una productora fotográfica y audiovisual independiente que basa su trabajo en contenidos sociales y artísticos en diversos territorios, principalmente en Latinoamérica.

da. ¿Quiénes impulsaron y le dieron vida a Entrelazando?
LL-AA. Entrelazando nació en el 2011 en Argentina como parte de un proyecto itinerante en casa rodante por Latinoamérica. Éramos 4 amigos que desde distintas disciplinas queríamos producir contenidos digitales. Una diseñadora gráfica, un fotógrafo, un documentalista y un programador web. Al proyecto se fueron sumando distintos amigos, la casa rodante la vendimos y el viaje siguió de otra forma. En estos 8 años han pasado por el proyecto una red de grandes amigos y afectos que van más allá de una relación laboral. Cada uno de ellos y ellas le han dado y le seguirán dando vida a entrelazando.

da. ¿Por qué ven la necesidad de crear este proyecto?
LL-AA. Porque por medio de él teníamos la posibilidad de relacionarnos con diversos territorios, generando alrededor de los procesos creativos una comunicación hacia adentro y hacia afuera.

da. En el desarrollo del proyecto, ¿han logrado identificar la audiencia que tienen e identificado los sectores sociales donde más se concentra la misma?
LL-AA. La audiencia en principio es con quienes trabajamos y luego se replica en los lugares donde hemos hecho otros procesos, así como las personas afines al tipo de contenido que hacemos. Nuestro reto, de alguna manera, era crear una red de gente con los mismos intereses. Lo que nos gusta es que quienes siguen nuestra plataforma de algún modo es gente cercana.

da. De acuerdo a sus prácticas y proyectos, ¿cuáles son las limitaciones que más le pesan o limitan?
LL-AA. Más que limitaciones se trata de posibilidades: quizás, en un primer momento, no llegar a grandes audiencias es una limitación, que asumimos más bien como una posibilidad que se abre desde los medios alternativos y es justamente no ser hegemónicos ni funcionales a las agendas oficiales, lo cual nos permite una mayor libertad a la hora crear y elegir los procesos según nuestras convicciones. No nos financian marcas, ni agencias de cooperación, ni trabajamos por encargo. Hacemos lo que nos gusta, con quienes queremos y donde sentimos que podemos aportar. Siempre en acuerdo mutuo.

da. Para ustedes, ¿qué es la comunicación alternativa?
LL-AA. Va por la línea de lo que veníamos hablando. Siempre hemos dudado de los medios oficiales porque más allá de sus trabajadores, dónde siempre habrá gente bien intencionada lo grave es quiénes son los dueños de esos medios, las lógicas con las que operan y los intereses a los que sirven. La comunicación alternativa tiene la posibilidad de alejarse de esas lógicas y estar más enraizada a los territorios y a los procesos sociales y así no jugar el rol meramente informativo sino hacer análisis más críticos y propositivos e, incluso, hacer procesos de largo aliento y no llegar un fin de semana e irse al siguiente encargo.

da. ¿Cuál es el papel que debería cumplir ésta en el momento que atraviesa el país?
LL-AA. Llenar los vacíos que los medios oficiales siempre han dejado. Aportando desde una mirada crítica, no coyuntural, sino que hace seguimiento de lo que sucede y establece relaciones de proximidad con quienes están involucrados. Desde otras narrativas y registros. Y siendo conscientes de que ni la neutralidad ni la objetividad existen. Existen experiencias de comunicación desde los territorios que hoy son fuentes más fiables de lo que está sucediendo en el interior del país –al margen de los temas de moda que la agenda política impone–, muy necesarios para entender lo que está pasando y no quedarse solo con el dato o el hecho aislado.

da. ¿Cómo entienden la articulación con otros medios de comunicación alternativos? ¿Han logrado hacer algunos ejercicios de articulación? De ser así ¿Qué resultados obtuvieron?
LL-AA. La articulación es más necesaria que nunca y no solo entre medios alternativos, sino entre procesos sociales y sectores de la ciudadanía que podrían hacerse eco de este tipo de comunicación. En el 2015 tuvimos una experiencia de articulación con algunos medios y espacios que promovían la resistencia de los Nasa en el norte del Cauca y sin duda el impacto fue mucho más grande, y eso generó un interés muy significativo en diversos territorios nacionales y extranjeros que sin esa articulación no hubiese sido posible. En ese sentido, la unidad es uno de los desafíos más grandes que tenemos los medios alternativos y la sociedad en general en tiempos de tanta polarización, fragmentación y desarticulación. Por supuesto que esa unidad debe estar atravesada por los principios que hemos hablado anteriormente y eso ya hace un gran filtro y plantea el desafío mayor. Y es justamente el punto de partida de esta conversación. ¿por qué y para qué hacemos lo que hacemos?

 


 


 

“Los contenidos que hemos generado son de memoria subterránea”

Entrevista con Marcelo Tiusaba (director) y Carolina Romero (periodista) del Blog Anti.

desdeabajo (da). ¿Por qué empezó este medio de comunicación alternativo para la escena punk?
Marcelo Tiusaba y Carolina Romero (MT-CR). Iniciamos en el 2008 en el auge de los blogs a compartir música en programas P2P como Ares o Soulseek. En esa época conocimos el blog Sudamérica Agoniza, que se enfocaba en la escena punk latinoamericana de los años 80. Nos gustó mucho la idea y tomamos ese blog como referente.

da. ¿Cómo empezaron a consolidar los contenidos y línea editorial?
MT-CR. Las reseñas que hacíamos al principio eran muy amateurs y eran sobre las bandas que nos gustaban. Tratamos de publicar contenidos semanalmente, pero a veces por nuestros trabajos personales no es posible. Funcionamos como dinámica fanzinera, desde la afinidad, cada quien puede proponer el tema y cubrimiento, lo que quiera. Los contenidos que hemos generado son de memoria subterránea, como revisar la historia del punk de Colombia.

da. ¿Cómo ha sido el ejercicio de consolidación de audiencias?
MT-CR. Comenzó siendo un espacio dedicado al punk y con el pasar del tiempo se abrió a otros estilos musicales: rap, garage, postpunk. A veces podemos tener 2000 visitas al mes y al otro 500. Empezó en los términos de lo subterráneo, en una escena que no tiene pretensiones comerciales. El público mayor si es punk y nos apoya compartiendo los contenidos.

da. ¿Cómo ha sido la relación con otros medios de comunicación alternativos?
MT-CR. Republicamos los conciertos de otros medios o contenidos como El Enemigo –un youtuber que hace reseñas de bandas. Hicimos la campaña Ruido Sin Fronteras para invitar a la gente a que enviará sus colaboraciones. Por ejemplo, republicamos contenidos con el colectivo Mentes en Disturbio de Medellín, pero no hemos logrado articular bien la red de parte y parte.

da. ¿Cómo han logrado el financiamiento para el medio de comunicación?
MT-CR. Se hace por medio de fiestas y conciertos para pagar el hosting; con eso sacamos nuestra primera edición impresa, un fanzine con tiraje de 1.000 ejemplares. La idea del Blog Anti nace desde el interés propio y no hay pretensión de lucrarse, el trabajo de todos es voluntario.

da. ¿Cuáles son los nuevos retos del Blog Anti?
MT-CR. Mejorar la continuidad en creación de contenidos. Aprovechar YouTube y hacer video blogs. No dejar de lado la escritura, pero explorar nuevos formatos digitales.

da. ¿Qué piensan sobre los medios alternativos en Colombia?
MT-CR. El internet es una gran herramienta y no se necesita tener una página web, con las redes sociales publicando en Facebook, Instagram o YouTube usted ya puede hacer su propio medio. Hace falta una mayor visibilización y coordinación en la contra-información.

da. ¿Qué piensan sobre los medios hegemónicos en Colombia?
MT-CR. Los acercamientos de esos medios a nuestra escena son muy comercial o se enfocan si hay peleas en los conciertos, algo que venda, amarillistas. Medios de comunicación pseudo-alternativos como Cartel Urbano o Vice que se acercan al punk, lo instrumentalizan con conocimientos y contactos. No tienen un interés genuino sino una demanda mediática del momento.

 


 

Publicado enColombia
Barbara Liskov

A nadie se escapa que la mujer también ha sido históricamente invisibilizada en la Ciencia. Lo veíamos recientemente, con el fallecimiento de la gran Margarita Salas. Precisamente por eso, hoy queremos rescatar a otra de las grandes olvidadas: Barbara Liskov. En plena dictadura del big data y el monopolio del algoritmo, son pocas las personas que recuerdan el papel que ha jugado Liskov en esta nueva era, a pesar de haber ganado el Premio Turing en 2008.

Esta doctora en Ciencias de la Computación por la Universidad de Stanford (1968) –la primera mujer en EEUU que lo consiguió-, se convirtió en una pionera, partiendo prácticamente de cero. Su formación en Matemáticas por la Universidad de California en Berkeley supuso un cambio en el modo de abordar la problemática de la programación: en lugar de concebirlo como un problema técnico, lo vio como un problema matemático. De esa manera buscaba darle un sentido mayor y, al mismo tiempo, controlarlo mucho mejor.

Antes de dar este giro, el código informático estaba plagado de instrucciones ‘goto’ (ir a) que redirigían a otra parte del programa cuando se cumple una determinada condición. Liskov cambió esto. Siendo una joven profesora en el MIT, desarrolló junto a su equipo CLU. Se trataba de primer leguaje de programación que no utilizaba instrucciones ‘goto’. A día de hoy, se considera el origen de otros lenguajes modernos como C, C+ o Java (ejecutado por 3.000 millones de teléfonos móviles en todo el mundo y el 97% de los ordenadores).

Ahora, la revista Quanta Magazine recupera el papel protagonista de esta incansable investigadora, pionera también en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, de la que indica que no es una disciplina, sino una aplicación. La carrera de Liskov, como la de cualquier mujer que se ha abierto paso en la Ciencia –que es el espacio que nos ocupa- estuvo repleta de obstáculos desde el pistoletazo de salida.

De hecho, cuando estudiaba en Berkeley, era la única mujer en una clase de 100 alumnos y cuando se graduó recuerda cómo nadie le ofreció un trabajo, mientras sus colegas hombres accedían sin problema a cargos académicos. Sería Fernando Corbató, hijo de la californiana Charlotte Jensen y del español Hermenegildo Corbató (Villareal), quien le daría su primera oportunidad en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, por sus siglas en inglés) en 1971.

Según explica, si en los 10 años anteriores a que ella fuera jefa de Computación en el MIT, el departamento únicamente contrató a una mujer, mientras ella estuvo al frente entre 2001 y 2004 contrató a siete mujeres, a las que califica de excepcionales. En ese sentido, la experta lamenta que “las cosas realmente no son mucho mejores ahora de lo que eran entonces”.

Regular internet

Durante la entrevista mantenida con este medio, Liskov se muestra pesimista con el escenario actual que se ha propiciado en internet, hasta el punto de asegurar que “si tuviera una varita mágica, haría que todo desapareciera”. Recuerda la década de los 80, cuando apenas 15 universidades y un par de laboratorios del gobierno de EEUU estaban conectados a internet. Nadie reprimía su desarrollo y el mantra que imperaba era que cada individuo debía ser responsable de su propio contenido, y no los sitios.

En su opinión, esa actitud antirreprevisa y de autorregulación es la que ha derivado en la actual situación, donde las paparruchas (fake news) ponen y quitan gobiernos y hacen subir a la extrema-derecha. Aunque es verdad que Liskov reclama una legislación más precisa –que no tiene por qué ser tan intrusiva como el recientemente aprobado en España Decretazo Digital-, no es menos cierta que la experta también hace descansar en la tecnología parte de la solución. Según indica, “Facebook tiene un algoritmo sobre la manera en difunde la información. Podría difundir esas informaciones más lentamente o reconocer cuáles no debería moverse” por ser falsas, meros bulos interesados. No parece existir gran interés en hacerlo. Eso tampoco ha cambiado.

 

29 NOVIEMBRE, 2019

Retos para el futuro de la comunicación alternativa en Colombia

Noviembre de 1991 fue la fecha en la que las calles vieron el primer ejemplar del periódico desdeabajo, una propuesta de prensa alternativa que surgió para aportar a la ruptura del cerco mediático que con raíz de décadas ahoga al país. Mes a mes, el trabajo empecinado de un grupo reducido de personas fue dándole vida a este proyecto prolongado durante 263 ediciones, que vistas a la luz del transitar del tiempo completan 28 años en este noviembre del 2019.

Son casi tres décadas de brindar información al conjunto del país donde, sin proponérnoslo, se ha condensado parte de la historia de nuestra Colombia a través de análisis políticos y económicos, que también se acompañan con poesías, crónicas, cuentos, historias, anécdotas y las voces de miles de organizaciones comunitarias y sociales de múltiples regiones, llevándonos a crear una especie de caja de resonancia de las luchas populares colombianas y regionales.

Un proyecto con lectura comunitaria, barrial, local, regional, nacional e internacional. En los 28 años transcurridos nos hemos dado a la brega de construir, más que un periódico, una propuesta de sistema de comunicación alternativa, autogestionado e independiente, que al día de hoy integra la producción mensual de dos periódicos impresos (desdeabajo y la edición para Colombia de Le Monde diplomatique), un proyecto audiovisual que produce como mínimo un video semanal, un diario virtual en la página www.desdeabajo.info –alimentado de manera incansable con noticias nacionales e internacionales–, la producción de uno o dos libros mensuales como parte de un fondo editorial que hasta el momento cuenta con alrededor de 250 libros editados; de la misma manera hemos hecho ejercicios de radio, así como murales en las calles.

Es una labor diaria que tiene como propósito brindar al país otra mirada sobre su cotidianidad, así como la del mundo, en un esfuerzo por una reinterpretación de sucesos y actuaciones del poder, razón por la cual, además, posibilitamos eventos de discusión, seminarios y conversatorios de múltiples aspectos que dan pistas para otra realidad posible aquí, pero también en el entorno inmediato y mediato.

 

La dura realidad como medio alternativo

 

Insistir durante 28 años en el ejercicio de democratizar la información no ha sido fácil. Las dificultades por sortear, de todo orden, pasan por un déficit financiero para mantener el proyecto y sostener a un equipo base –mínimo–, a lo que se suma: la falta de fuentes confiables para soportar la elaboración de artículos con lectura profunda del poder en el país; la incomprensión de los movimientos sociales para compartir la información que poseen sobre cada uno de los sectores donde se mueven; el poco debate que despierta el periódico, así como su reducido uso colectivo, realidad una y otra determinada por la negativa de diversidad de organizaciones para suscribirse y estimular a su militancia la lectura del mismo, decisión en la que pesa con fuerza mayor la ideología; el desinterés de los medios de comunicación también autodefinidos como alternativos para construir una propuesta colectiva con la cual disputar la opinión pública como un solo cuerpo; la reducida importancia que los partidos políticos alternativos le otorgan a los medios comunitarios e independientes; el mínimo o nulo apoyo que se encuentra en los gobiernos locales que se dicen independientes y/o alternativos (para brindar información fidedigna que permita develar los intereses económicos y políticos que han determinado el tipo de ciudades que padecemos, así como la ausencia de una política pública para este tipo de medios).

Dificultades a las que se suma, en la última etapa del periódico, la ausencia de personal especializado para programación y análisis de datos, en procura de establecer con mayor precisión las demandas y aspiraciones de los sectores sociales a los que llegamos. 

 

Una propuesta con proyección de futuro

 

En la actualidad vivimos expresiones múltiples de la cuarta revolución industrial y la tercera revolución científica, y por sus extensiones transformaciones de no poca monta para nuestra especie y el mundo todo, transformaciones con efectos visibles sobre la política, el conocimiento, la naturaleza, la comunicación, es decir la vida, transformada por completo. Comprendiendo este contexto histórico, aprovechando las ventajas que hoy nos ofrece, pero también buscando afectarlo de manera positiva, desdeabajo ha propuesto la construcción en nuestro país de un Sistema Nacional de Comunicación Alternativa (Snca).

Es una propuesta que consideramos fundamental para que entre variedad de experiencias sociales, comunitarias, de derechos humanos y medios alternativos, logremos por fin dar una verdadera disputa de la opinión pública al establecimiento, disputa que trasciende el ejercicio informativo de los medios oficiosos e implica la cultura como conjunto, que sin afectarla es imposible algún proceso de cambio que enraíce. 

Es una realidad que deja al desnudo la prolongada y errática valoración del papel de la cultura en una soñada sociedad otra, así como la fuerte dependencia informativa, histórica y presente que evidencia la fragilidad con la que los sectores dotados de vocación por un país distinto se han apropiado de la realidad del mundo de hoy, el mismo que nos facilita herramientas para lograr la consolidación de un Snca, el cual implica entonces integrar los medios escritos (periódicos, revistas y similares), visuales (televisión y cine), oral (radio), redes sociales, producción de libros, artes, web –adentrándose y ganando solvencia en el manejo de software libre y web profunda–, entre otros, en un proyecto conjunto que estimule la creatividad en el conjunto de la sociedad colombiana, dando cuenta de la existencia de otras rutas, parte y complementarias de las tradicionales, para luchar por vida digna. Otra ruta que en el tema que nos ocupa también es territorio, el cual está en disputa en todo el mundo, para afincar dominios y hegemonías o para romperlos y superarlos.

Este reto del Snca no es difícil de materializar, y no se reduce al factor dinero; más allá de éste implica pensarnos temas cotidianos y sustanciales como la construcción de agendas comunes por cubrir y desplegar, la articulación entorno a producción y difusión de contenidos, así como temas difíciles que todos vivimos como el reto económico, el cual es rompedero de cabeza para todos los medios alternativos y que no será superado con la simple aprobación de una política pública de medios, o la apertura de una licitación para acceder a determinadas convocatorias, pues como lo evidenció la licitación del Mintic para radios comunitarias, quienes accedieron a las licencias tuvieron que cambiar sus rumbos comunicativos, pues en la cotidianidad de su quehacer quedaron endeudados con temas como el pago de derechos a Sayco y Acinpro y de espectro electromagnético –que de por si es limitado a 250 vatios–. La experiencia dejó en claro que quienes pueden acceder a estas emisoras deben tener facilidades económicas para mantenerlas, o como sucedió con varias de las emisoras con asiento en Bogotá: entrar en la lógica de la comunicación mercantilizada (priorizar franjas musicales, vender pautas sin criterio, cobrar a la comunidad por el uso de las franjas, etcétera), que no se diferencia en nada con las emisoras propiedad de los grupos del poder. 

Un tema más complejo: qué comunicación, cómo, con quiénes y para qué, algo que en algún momento deberá discutirse, por ahora no es parte de la agenda ni determina el sí o el no de la preeminencia y potencialidad de un Snca. Por ahora sentimos que su rechazo proviene de factores ideológicos, y no mucho más.

 

Retos para la comunicación alternativa

 

En el mundo de hoy la información es patrimonio del conjunto humano. La información dejó de ser complemento de la política para constituirse en el centro de la sociedad misma, en el factor fundamental para la lucha por vida digna y, con ella, la disputa por la cultura y la opinión pública como un todo. Sin embargo, estamos en un momento complejo en donde brindar información prácticamente se vuelve un crimen. Solo basta ver los casos de Julian Assange –fundador de WikiLeaks– y de Edward Snowden, quienes fueron criminalizados, perseguidos, exiliados y puesto tras las rejas –caso de Assange– por filtrar información que desnuda el control que ejercen los Estados Unidos sobre el conjunto de la humanidad, enterrando la libertad y confirmando así la actual era del capitalismo de vigilancia.

En este panorama la tarea que reta a los medios alternativos es la de generar contenidos de calidad, rigurosos, lo que nos lleva a preguntarnos ¿cómo garantizar un periodismo confiable y que trascienda lo evidente? Hablar de esto implica, quiérase o no, consolidar una forma autónoma de producir comunicación, una forma que no caiga en las ligerezas de la virtualidad, en el vértigo de lo escandaloso que se tapa rápidamente con el siguiente escándalo y la fugacidad de la red –en donde todo debe ser corto–.Decía Ryszard Kapuscinski, maestro del periodismo que “Las malas personas no pueden ser buenos periodistas”, a esto le agregaríamos que las personas sin rigurosidad y capacidad de trascender lo evidente, cuestionando cuando hay que cuestionar, develando los factores del poder y del dominio, tampoco. Nuestro papel debe ser el de hacernos preguntas cada día para entender el funcionamiento del mundo actual. Debemos trabajar para informar con calidad para que la humanidad comprenda la realidad que padece y busque transformarla, porque ese cuento de la objetividad ante la injusticia y la mentira no cabe en la comunicación alternativa.El festejoPara nosotros la celebración de nuestro 28 aniversario de acción ininterrumpida, no es solo de desdeabajo, es colectiva, es del conjunto de procesos sociales, comunicativos y políticos que soñamos con otra sociedad necesaria y posible; y así es porque somos un producto de un proceso social, con todos sus defectos, precariedades y limitantes, entre ellas el (des)encuentro real que se prolonga con muchos procesos sociales y actores políticos que no optan por la acción mancomunada, a pesar de las evidencias de la realidad que así nos reta y emplaza, (des)encuentro que implica desaprovechar acumulados, potencialidades y acciones de diverso tipo.

En tanto somos el resultado de un proceso social que va dando a luz diversos retoños, con nosotros celebran otros procesos comunicativos, y a ellos es a quienes nosotros celebramos, y con ellos a nosotros mismos, en tanto es importante resaltar su existencia, sus visiones, sus logros, sus dificultades, sus disposiciones, para ver cómo logramos entre todos y todas darle cuerpo a un proceso que sin pretender hegemonías le de paso a un Sistema Nacional de Comunicación Alternativa, en el cual y desde el cual, sin negar la existencia de cada cual, hagamos realidad aquello de que la prensa se hace a diario y entre todos, en este caso, prensa escrita, radial, visual, en sus distintas variables y potencialidades que hoy nos ofrece la revolución industrial en marcha.

Veamos que nos dicen algunos de estos otros procesos –otros muchos quedan en nuestra memoria por ser retomados, pero la limitante del espacio impone su razón–, que también se han batido por años por llevar su voz, escrito e imágenes de un país desgarrado, que sueña con justicia, paz y dignidad ampliada y posible de sembrar y recoger sin negar a nadie.

 

 


 

“Aprendimos a ver a las comunidades no como pobrecitos y victimas…”

 

Entrevista a Luis Gabriel Galindo, integrante de Contagio Radio desde hace 10 años.

desdeabajo (da). ¿Cómo nació Contagio Radio (CR)?
Luis Gabriel Galindo (LGG). Antes de ser una radio nosotros eramos una revista de derechos humanos que nació desde la Comisión Inter Eclesial de Justicia y Paz, una organización de derechos humanos que acompaña a comunidades en diferentes regiones del país, y que desde el 2009 se empieza a pensar en un proyecto de radio que se materializó y dio el tránsito de la revista Contagio a la propuesta Contagio Radio (CR), iniciando con un programa noticioso, que se mantiene hasta hoy, que se llama “Otra mirada” en el cual se analizan las diferentes situaciones que en cuestión de derechos humanos se presentan en Colombia.

da. ¿Por qué decidieron trasmitir desde un dial virtual?
LGG. En ese momento veíamos que la conexión a internet se iba aumentando, no solo en las ciudades, también en algunas regiones del país, lo que nos permitía superar la barrera principal que eran los costos para tener una radio en AM o en FM, que eran demasiado altos. Vimos que a través de la web había un lugar para empezar a trabajar y lograr difundir los temas que estaba trabajando la Comisión y también organizaciones de otras regiones, en donde el tema de los derechos humanos era complicado y gracias a la internet podíamos presentar la información que no salía en otros medios.

da. ¿Qué aprendizajes han acumulado al desarrollar la comunicación alternativa con enfoque en derechos humanos?
LGG. Aprendimos no solo de nuestro trabajo como equipo, sino que el aprendizaje constante se ha dado gracias a las personas de las comunidades y a las personas que nos contestan el teléfono a diario. Una de las principales lecciones tiene que ver con aprender a entablar diálogos y aprender a ver a las comunidades no como pobrecitos y victimas, sino como las personas que tienen unas historias en común, que han sufrido la violencia, pero no por ello son personas relegadas, sino que a cada instante están transformando, luchando y creando propuestas. Este aprendizaje constante nos implica seguir aprendiendo de la comunicación con enfoque en derechos humanos, y para esto la cercanía a las comunidades y organizaciones es fundamental.

da. ¿Qué audiencias han logrado crear?
LGG. Inicialmente la audiencia eran organizaciones de derechos humanos, pero con el tiempo se fue ampliando a organizaciones ambientalistas y otros públicos –como las universidades y especialmente los jóvenes. Las personas que más nos escuchan están entre los 25 y 34 años, principalmente en las ciudades, y poco a poco hemos logrado ir llegando a municipios y comunidades que comienzan a acceder a internet.

da. ¿Cuáles son las limitaciones que más les pesan?
LGG. La principal limitación es la financiación, pues sostener un equipo de doce personas no es fácil.

da. ¿Cómo entienden la articulación con otros medios de comunicación alternativos?
LGG. Desde el inicio hemos trabajado con diferentes medios alternativos. En este momento estamos trabajando en una plataforma que se llama “Medios por la Paz”, y allí hemos podido acercarnos y conocer el trabajo de otros; queremos acercarlos un poco más a la radio y también aprender de ellos porque hay medios que están haciendo cosas muy interesantes, y entonces hemos tratado de unirnos, aunque también a veces es difícil porque en los medios pequeños hay mucho egoísmo por los públicos, por los temas que se trabajan, sin embargo hemos venido sorteando eso y vemos a los otros medios como un insumo de información para lo que hacemos.

da. ¿Cómo ven el panorama de los medios de comunicación en Colombia?
LGG. Hay un panorama en el que cada vez más las personas buscan nuevos medios, esto se da porque la sociedad empieza a observar muchos intereses empresariales en los grandes medios. Las redes sociales han permitido un poco que se democratice la información. Vemos un panorama creciente de los nuevos medios de información. Vemos que la gente le apuesta a ver otras cosas, a buscar otras cosas, a consultar y compartir a través de la red, y para nosotros eso es un aliciente porque nuestras entradas a la página web van en aumento año tras año y pues eso nos dice que la gente esta mirando para otros lados, que ya no se come todo el cuento que le echan en televisión.

 


 


 

 

“Tenemos que pasar de la chiva noticiosa, a informar para movilizar a la sociedad”

 

Entrevista a Cesar Galarza, indígena del pueblo Nasa*

desdeabajo (da). ¿En qué momento llega la Acin a la conclusión de que es necesario darle cuerpo a un Tejido de Comunicación?
Cesar Galarza (CG). Creo que tanto como llegar a una conclusión y decir que hay una fecha específica es difícil decirlo, porque en la organización vemos la comunicación más allá que el tema de medios o de las Tics, sino que la comunicación siempre está presente a través de las asambleas, a través de la tulpa. Entonces, la comunicación no es que surgió en un momento especifico, sino que ha estado constante en la organización, permitiéndonos avanzar. En lo particular del medio, hace unos años la comunidad vio la necesidad de avanzar en la creación de emisoras y temas de medios.

da. ¿Cómo relacionan ustedes comunicación, comunidad y territorio?
CG. Bueno, te hablo desde lo personal y también un poco desde lo colectivo. Acá hablamos mucho de tejido y este tema es que cada uno es un complemento necesario para la vida. Sin comunicación no se darían los ejercicios de las comunidades en los territorios. La comunicación va desde los espacios comunitarios y desde nuestra cosmovisión, entonces, la relación territorio, comunidad y comunicación es lo que nos permite seguir perviviendo en nuestros territorios, sin el cual pues no se podría dar ningún tipo de comunicación. Ahí se ve como todo es una relación constante y esencial. Para nosotros la comunicación va desde el mismo sentir, desde ser parte de la tierra.

da. ¿De qué medios se compone el Tejido de Comunicaciones?
CG. Como tal los medios es la emisora Pa’yumat que tenemos a nivel zonal, y hay algunos ejercicios desde lo audiovisual. Hay otros medios que están en la Red-Amcic, donde se articulan todas las emisoras indígenas del país, principalmente del departamento del Cauca y, obviamente, en la zona norte. Nosotros somos 22 territorios y cada uno tiene sus dinámicas de comunicación, algunos tienen sus emisoras, entonces lo que hacemos es que articulamos todos los procesos de comunicación para ir teniendo esa afinidad entre todos y de esta forma no solo comunicar sino movilizar y apoyar a los distintos procesos.

da. ¿Cuáles son las limitaciones que tienen en la actualidad?
CG. Son bastantes. Es bien sabido que cada lucha indígena es dura y el tema de comunicación no ha sido la excepción, de hecho, que el gobierno nos garantice de alguna forma que haya un funcionamiento técnico de una emisora es muy complejo porque no los dan ni los hay y pues nosotros tampoco contamos con la suficiente tecnología para que funcionemos; la red de cobertura es muy cara y eso ha sido una pelea constante para que no nos cobren tanto a nivel del espectro. Otra limitación es el tema económico para mantener un funcionamiento de equipo mínimo porque los recursos son limitados y siempre es una lucha y un rebusque para poder generar esta comunicación.
Otra limitación, bien compleja, es el tema del conflicto que vivimos en el Cauca; nosotros somos uno de los medios que prácticamente informamos a diario la situación del norte del Cauca, y ahí hablamos sobre los asesinatos de la Guardia, amenazas, criticas al Estado, al gobierno y a la fuerza pública, lo que motiva que nos escuche la comunidad y también los malos. Siempre estamos expectantes de lo que pueda pasar con nuestras vidas; las tensiones nos limitan en el manejo de cierta información porque podemos ser víctimas de cualquier bala.

da. En estos momentos, ¿cómo evalúan el ejercicio de la comunicación indígena en Colombia?
CG. Hay dos partes por evaluar: lo primero, y es positivo: la comunicación propia siempre ha estado en los territorios y se mantiene a través de los rituales, lengua, espiritualidad y todos los factores culturales de las comunidades, a pesar de la historia de colonización y de atropellos del Estado y gobiernos, con sus políticas neoliberales, y atentados realizados para acabarnos como pueblos.
Lo segundo, es cómo entienden la comunicación desde afuera, pues es muy complicado porque siempre hay trabas. Cuando exigimos el derecho a la comunicación de los pueblos indígenas, se ha vuelto una lucha constante y una piedra en el zapato del gobierno. A nivel de la información también hay muchas limitaciones porque en este país cuando se informan cosas que van contra el poder pues simplemente te matan. El año pasado la fuerza pública asesinó a una compañera comunicadora del pueblo Coconuco mientras cubría los hechos de liberación de la madre tierra.

da. Y en este ejercicio, ¿cómo entienden la articulación con otros medios de comunicación alternativos?
CG. La lucha debe ser constante y de todos, en ese sentido creemos que los únicos que han hecho que la población realmente este informada con la verdad son los medios alternativos. Nosotros hemos dado espacios de articulación a nivel zonal y regional, así como con otros medios de Cali y Bogotá para informar lo que aquí esta ocurriendo, pero la articulación debe ser cada vez mejor. Tenemos que pasar de la chiva noticiosa, que se vuelve tendencia, a informar para movilizar a la sociedad.

* Integrante de la Acin y del Cric, acompaña el Tejido de Comunicación Acin y se desempeña como comunicador comunitario y productor audiovisual.

 


 


 

“La unidad es uno de los desafíos más grandes que tenemos los medios alternativos

y la sociedad en general”

Entrevista a Laura Langa y Ariel Arango del proyecto de comunicación Entrelazando.

desdeabajo (da). ¿Qué es Entrelazando?
Laura Langa y Ariel Arango (LL-AA). Somos una productora fotográfica y audiovisual independiente que basa su trabajo en contenidos sociales y artísticos en diversos territorios, principalmente en Latinoamérica.

da. ¿Quiénes impulsaron y le dieron vida a Entrelazando?
LL-AA. Entrelazando nació en el 2011 en Argentina como parte de un proyecto itinerante en casa rodante por Latinoamérica. Éramos 4 amigos que desde distintas disciplinas queríamos producir contenidos digitales. Una diseñadora gráfica, un fotógrafo, un documentalista y un programador web. Al proyecto se fueron sumando distintos amigos, la casa rodante la vendimos y el viaje siguió de otra forma. En estos 8 años han pasado por el proyecto una red de grandes amigos y afectos que van más allá de una relación laboral. Cada uno de ellos y ellas le han dado y le seguirán dando vida a entrelazando.

da. ¿Por qué ven la necesidad de crear este proyecto?
LL-AA. Porque por medio de él teníamos la posibilidad de relacionarnos con diversos territorios, generando alrededor de los procesos creativos una comunicación hacia adentro y hacia afuera.

da. En el desarrollo del proyecto, ¿han logrado identificar la audiencia que tienen e identificado los sectores sociales donde más se concentra la misma?
LL-AA. La audiencia en principio es con quienes trabajamos y luego se replica en los lugares donde hemos hecho otros procesos, así como las personas afines al tipo de contenido que hacemos. Nuestro reto, de alguna manera, era crear una red de gente con los mismos intereses. Lo que nos gusta es que quienes siguen nuestra plataforma de algún modo es gente cercana.

da. De acuerdo a sus prácticas y proyectos, ¿cuáles son las limitaciones que más le pesan o limitan?
LL-AA. Más que limitaciones se trata de posibilidades: quizás, en un primer momento, no llegar a grandes audiencias es una limitación, que asumimos más bien como una posibilidad que se abre desde los medios alternativos y es justamente no ser hegemónicos ni funcionales a las agendas oficiales, lo cual nos permite una mayor libertad a la hora crear y elegir los procesos según nuestras convicciones. No nos financian marcas, ni agencias de cooperación, ni trabajamos por encargo. Hacemos lo que nos gusta, con quienes queremos y donde sentimos que podemos aportar. Siempre en acuerdo mutuo.

da. Para ustedes, ¿qué es la comunicación alternativa?
LL-AA. Va por la línea de lo que veníamos hablando. Siempre hemos dudado de los medios oficiales porque más allá de sus trabajadores, dónde siempre habrá gente bien intencionada lo grave es quiénes son los dueños de esos medios, las lógicas con las que operan y los intereses a los que sirven. La comunicación alternativa tiene la posibilidad de alejarse de esas lógicas y estar más enraizada a los territorios y a los procesos sociales y así no jugar el rol meramente informativo sino hacer análisis más críticos y propositivos e, incluso, hacer procesos de largo aliento y no llegar un fin de semana e irse al siguiente encargo.

da. ¿Cuál es el papel que debería cumplir ésta en el momento que atraviesa el país?
LL-AA. Llenar los vacíos que los medios oficiales siempre han dejado. Aportando desde una mirada crítica, no coyuntural, sino que hace seguimiento de lo que sucede y establece relaciones de proximidad con quienes están involucrados. Desde otras narrativas y registros. Y siendo conscientes de que ni la neutralidad ni la objetividad existen. Existen experiencias de comunicación desde los territorios que hoy son fuentes más fiables de lo que está sucediendo en el interior del país –al margen de los temas de moda que la agenda política impone–, muy necesarios para entender lo que está pasando y no quedarse solo con el dato o el hecho aislado.

da. ¿Cómo entienden la articulación con otros medios de comunicación alternativos? ¿Han logrado hacer algunos ejercicios de articulación? De ser así ¿Qué resultados obtuvieron?
LL-AA. La articulación es más necesaria que nunca y no solo entre medios alternativos, sino entre procesos sociales y sectores de la ciudadanía que podrían hacerse eco de este tipo de comunicación. En el 2015 tuvimos una experiencia de articulación con algunos medios y espacios que promovían la resistencia de los Nasa en el norte del Cauca y sin duda el impacto fue mucho más grande, y eso generó un interés muy significativo en diversos territorios nacionales y extranjeros que sin esa articulación no hubiese sido posible. En ese sentido, la unidad es uno de los desafíos más grandes que tenemos los medios alternativos y la sociedad en general en tiempos de tanta polarización, fragmentación y desarticulación. Por supuesto que esa unidad debe estar atravesada por los principios que hemos hablado anteriormente y eso ya hace un gran filtro y plantea el desafío mayor. Y es justamente el punto de partida de esta conversación. ¿por qué y para qué hacemos lo que hacemos?

 


 


 

“Los contenidos que hemos generado son de memoria subterránea”

Entrevista con Marcelo Tiusaba (director) y Carolina Romero (periodista) del Blog Anti.

desdeabajo (da). ¿Por qué empezó este medio de comunicación alternativo para la escena punk?
Marcelo Tiusaba y Carolina Romero (MT-CR). Iniciamos en el 2008 en el auge de los blogs a compartir música en programas P2P como Ares o Soulseek. En esa época conocimos el blog Sudamérica Agoniza, que se enfocaba en la escena punk latinoamericana de los años 80. Nos gustó mucho la idea y tomamos ese blog como referente.

da. ¿Cómo empezaron a consolidar los contenidos y línea editorial?
MT-CR. Las reseñas que hacíamos al principio eran muy amateurs y eran sobre las bandas que nos gustaban. Tratamos de publicar contenidos semanalmente, pero a veces por nuestros trabajos personales no es posible. Funcionamos como dinámica fanzinera, desde la afinidad, cada quien puede proponer el tema y cubrimiento, lo que quiera. Los contenidos que hemos generado son de memoria subterránea, como revisar la historia del punk de Colombia.

da. ¿Cómo ha sido el ejercicio de consolidación de audiencias?
MT-CR. Comenzó siendo un espacio dedicado al punk y con el pasar del tiempo se abrió a otros estilos musicales: rap, garage, postpunk. A veces podemos tener 2000 visitas al mes y al otro 500. Empezó en los términos de lo subterráneo, en una escena que no tiene pretensiones comerciales. El público mayor si es punk y nos apoya compartiendo los contenidos.

da. ¿Cómo ha sido la relación con otros medios de comunicación alternativos?
MT-CR. Republicamos los conciertos de otros medios o contenidos como El Enemigo –un youtuber que hace reseñas de bandas. Hicimos la campaña Ruido Sin Fronteras para invitar a la gente a que enviará sus colaboraciones. Por ejemplo, republicamos contenidos con el colectivo Mentes en Disturbio de Medellín, pero no hemos logrado articular bien la red de parte y parte.

da. ¿Cómo han logrado el financiamiento para el medio de comunicación?
MT-CR. Se hace por medio de fiestas y conciertos para pagar el hosting; con eso sacamos nuestra primera edición impresa, un fanzine con tiraje de 1.000 ejemplares. La idea del Blog Anti nace desde el interés propio y no hay pretensión de lucrarse, el trabajo de todos es voluntario.

da. ¿Cuáles son los nuevos retos del Blog Anti?
MT-CR. Mejorar la continuidad en creación de contenidos. Aprovechar YouTube y hacer video blogs. No dejar de lado la escritura, pero explorar nuevos formatos digitales.

da. ¿Qué piensan sobre los medios alternativos en Colombia?
MT-CR. El internet es una gran herramienta y no se necesita tener una página web, con las redes sociales publicando en Facebook, Instagram o YouTube usted ya puede hacer su propio medio. Hace falta una mayor visibilización y coordinación en la contra-información.

da. ¿Qué piensan sobre los medios hegemónicos en Colombia?
MT-CR. Los acercamientos de esos medios a nuestra escena son muy comercial o se enfocan si hay peleas en los conciertos, algo que venda, amarillistas. Medios de comunicación pseudo-alternativos como Cartel Urbano o Vice que se acercan al punk, lo instrumentalizan con conocimientos y contactos. No tienen un interés genuino sino una demanda mediática del momento.

 


 

Publicado enEdición Nº263
Adriana Gómez, Colgado de la brocha de la serie “Algo pendiente”, 2009.

“No es posible tener verdaderos buenos medios sin verdadera democracia y no se puede tener una buena democracia sin buenos, fiables e independientes medios”.
(parafraseando a Alexis de Tocqueville)

 

Reconocido como un referente de buen periodismo, Noticias Uno es, pese a ello, o precisamente por eso, perseguido y ahora abocado al cierre de sus emisiones. El mes de septiembre nos ha sorprendido con la noticia, dada por el gerente de la productora, de que Noticias Uno, el noticiero del canal televisivo Canal 1 en antena los fines de semana y los festivos, dejará de salir al aire con el agotamiento del 2019, que en octubre ya anuncia su ciclo final.


En sus 18 años en antena, entre 1992 y 2001 funcionaba bajo el rótulo NTC Noticias, el programa ha sido fiel a su lema “La red independiente” y ha demostrado que se puede hacer información seria sin “venderse” al capital o al poder, que tanto da. Su labor ha sido reconocida en diez ocasiones con el premio anual India Catalina de la Industria Audiovisual colombiana al mejor noticiero nacional.


Aunque el canal ha declarado que la decisión de salir del aire es corporativa y los motivos son solamente financieros, parece que detrás de este anuncio hay presiones externas que la motivan. Esas dificultades económicas se presentan por la falta de financiación procedente de anunciantes, y éstos son presionados por otros canales para no inyectar recursos a Canal 1 por contar con un informativo que incomoda.


En las palabras de Ramiro Avendaño, presidente de ese canal televisivo, se puede entrever algo del trasfondo de esa decisión al afirmar que el final del noticiero tiene que ver con “la situación particular de prácticas restrictivas de la libre competencia encontradas en el mercado colombiano de la televisión abierta”. El panorama mediático de Colombia no es transparente ni se desenvuelve bajo la libre competencia. Una muestra de ello es que cincuenta entidades, lo que supone el 75 por ciento de la publicidad del canal, no pueden pautar porque tienen contratos de exclusividad con los dos grandes canales privados. Así lo ha declarado el gerente del noticiero Jorge Acosta.


Noticias Uno no se encuentra entre los programas con mayor índice de audiencia, dicen que apenas un 0,6 por ciento del rating, lo que significa poco más de doscientos mil televidentes, pero en sus 28 años en antena ha obtenido numerosos reconocimientos y premios por la calidad de su periodismo de investigación. Además de los India Catalina, ha recibido el premio nacional Simón Bolívar de periodismo, el CPB del Círculo de Periodistas de Bogotá y el Nuevo Periodismo de la Fundación Gabriel García Márquez en 2010.


Este noticiero fue el que destapó casos como el de la “Yidispolítica”, en el que la congresista Yidis Medina confesaba haber recibido plata por votar a favor de la reelección como presidente del hoy senador Uribe, o el del escándalo detrás de los negocios de la empresa constructora brasileña Odebrecht al obtener grabaciones del contratista Jorge Pizano en las que declaraba las irregularidades en contrataciones de obras con el Estado. Investigación esta última que probablemente provocó la pérdida de la publicidad del Grupo Aval, entidad vinculada a Odebrecht.


Esa gran labor informativa no le ha servido al programa para mantenerse al aire. O tal vez ese compromiso social con el periodismo de verdad es lo que le ha acarreado el cierre. Un programa que se había ganado fama de independiente, riguroso y crítico. Conceptos que en el escenario mediático colombiano son “peligrosos” para la salud de quien los practica.


Según Julián F. Martínez, premio nacional de periodismo Simón Bolívar en 2017 por su libro ChuzaDAS. Ocho años de espionaje y barbarie y exreportero de Noticias Uno, la cancelación de un noticiero que aportaba pluralidad y diversidad a los medios es “un golpe contundente a la columna vertebral de la democracia en Colombia (1)”.


Así son las cosas en este siglo XXI de tecnologías, posverdades y “libertades”. Un informativo que defiende los hechos frente a las creencias, que no “come cuento” con las noticias falseadas (adulteradas) o falsas (que faltan a la verdad de forma premeditada o involuntaria); que no construye la mal llamada opinión pública a partir de las opiniones de quienes mandan, sino que plantea las noticias contrastando las fuentes, poniendo en práctica los cimientos del periodismo clásico, pasará a ser historia cuando amanezca el nuevo año.


Ese es el funcionamiento de la censura hoy. Ya no lo hace a la manera clásica de prohibir o recortar la libertad de expresión, aunque siguen dándose casos como el más reciente de Twitter suspendiendo ciertas cuentas. Actualmente todo es más sibilino, pero más eficaz porque se hace dentro de un sistema que creemos “democrático” que “garantiza” que todo se lleva a cabo dentro de la ley. Aunque esa “ley” sea la del más fuerte. Si no quieres actuar directamente coartando libertades, lo mejor es que lo hagas subrepticiamente de manera indirecta pero exitosa. Presionando a quienes sostienen un programa con sus aportes económicos para que los retiren y así se vea obligado a cerrar.


¿Por qué puede ser molesta la existencia de un programa con tan poca audiencia dentro de un canal que según Kantar Ibope Media, empresa de investigación de medios, apenas alcanzaba en 2018 una cuota de pantalla del 2 por ciento? Porque lo distinto es peligroso, porque la reflexión provoca malestar y porque lo discordante invita a pensar de otra manera y los poderes no quieren que la gente recapacite. Todo eso se acaba eliminando un programa de las características de Noticias Uno, lo que hace que los grandes medios sigan concentrando poder y, en el caso de la televisión, aumentando su cuota de pantalla, “Esa concentración, además, les sitúa (a los medios) a pasos agigantados más cerca de los poderes que de la ciudadanía, lo que dificulta la construcción de una soberanía comunicacional (2)”.


El noticiero que dirige la periodista Cecilia Orozco Tascón “no es un espacio noticioso en el sentido tradicional. Es más bien una unidad investigativa audiovisual especializada en denuncias, que publica historias que otros medios omiten” según recoge la revista Semana (3).


El panorama de concentración mediática y de presiones sobre los medios llamados alternativos (4), no es exclusivo de Colombia. El mundo está en la misma situación al existir seis entidades transnacionales que controlan la comunicación a través de sus miles de emisoras, canales televisivos, medios escritos y editoriales. Ese dominio no es solamente de propiedad y distribución de noticias sino también de creación de contenidos, lo que hace que los discursos dominantes sean los mismos en casi todo el planeta. Como ya dijeran Marx y Engels en La ideología alemana: “Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época (5)”.


Eliminar un medio es, en cierta medida, matar la verdad o, al menos, eliminar una manera de narrar esas verdades que no siempre nos cuentan y que, a veces, nos acechan. Es una acción más de lo que Aharonian (6) llama la guerra de cuarta generación mediante la cual implantan, de manera hegemónica, los imaginarios colectivos, las narrativas y los discursos y las verdades “únicas”, las suyas.


Si queremos que el periodismo no abdique de la función social que tiene encomendada debemos defender los medios críticos, a sus profesionales y a quienes promueven no sólo la libertad de expresión y de información, sino el no tan demandado y necesario derecho universal a la comunicación. Es una lucha desigual en la que la ciudadanía es David frente al Goliath de las corporaciones mediáticas.


¿Cuál es la verdad detrás del anuncio del cierre de Noticias Uno? Crisis económica de la cadena, presiones políticas, decisión comercial… La verdad es que, si nada lo impide, en 2020 desaparecerá de la parrilla televisiva uno de los programas que ha sido referente del periodismo de investigación en los últimos años. Su producción ha calado en la opinión pública, no solamente por lo que informaban sino porque suponía una confrontación con los poderes dominantes.


A partir de ahí, se producirán posverdades, se lanzarán bulos y opiniones, las más de las veces sin argumentos que las respalden, para pintar del color del interés personal de quien las diga lo que convenga en cada caso. Hoy la posverdad es el arma preferida para la desinformación masiva “el arma de desorientación masiva de la opinión pública que emplean los grandes medios de comunicación y todos los líderes políticos (7)”. Es la manera de mantener ocultas las otras verdades, las que no interesan.


Si aceptamos que el periodismo es “una forma de dirección política, y su carácter de clase está determinado por el de la organización social (8)”, la acción sobre Noticias Uno es una manera de presionar a un medio que ve cercenada su salida al aire por una dirección política determinada por la organización económica que le corta el grifo de los ingresos y blanquea lo que en el fondo es, ni más ni menos, pura y dura censura a la libertad de expresión. Condicionan su existir por excusas económicas de trasfondo político.


Noticias Uno es probablemente el penúltimo ejemplo de cómo el poder ejerce toda su fuerza frente a las voces contrarias al statu quo que no se pliegan a los dictados de quienes gobiernan el mundo, ya sea el político, el económico o el mediático. Una muestra más de cómo los poderes establecidos nos quieren condicionar la existencia e imponernos qué ver, qué escuchar, qué leer y qué pensar. A veces, la subordinación se produce sin hacer ruido y bajo la máscara teatral de la democracia.


Tal vez con el cierre de este noticiero se haga más evidente lo que los grandes conglomerados mediáticos y los poderes financieros se empeñan en negar u ocultar, que la información no es inocente, que las noticias son mandatos de quien gobierna y que el periodismo es, cuando no se ejerce libremente, una forma de dirección social. En este mundo neoliberal, capitalista y competitivo se informa para dirigir, para condicionar conciencias y para crear imaginarios colectivos que no cuestionen el poder.

Libertad de prensa

Decía Lenin que la “libertad de prensa” en una sociedad burguesa, hoy diríamos sociedad capitalista de la información, es la que tienen los ricos, los que detentan el poder, de engañar al resto, a la mayoría excluida y explotada. Algo que todo el mundo sabe pero que “casi todos” silencian y esquivan.

Según la clasificación de la libertad de prensa elaborada por la organización Reporteros Sin Fronteras (9) (RSF) para 2019, Colombia ocupa el puesto 129 de los 180 países clasificados con una puntuación de 42,82 ubicándose en la zona “roja” que reúne a los países con una “situación difícil”. Dicho informe se elabora con un cuestionario conformado por una serie de temas como: el pluralismo, la independencia de los medios, el ambiente en el que las y los profesionales llevan a cabo su trabajo, la posible autocensura que se imponen, el marco legal en el que se desempeñan, la transparencia y la calidad de la infraestructura con la que cuentan en sus labores. En ese trabajo se explica para Colombia que las y los periodistas siguen padeciendo “presiones, intimidaciones, actos de violencia”, en un país en el que los medios tienen vinculación con “grandes empresas y con políticos, lo que pone en peligro su independencia editorial y favorece la autocensura”. En el cierre del documento, esta ONG, bajo el título “Un clima de violencia y autocensura”, afirma que “El nuevo presidente, el conservador Iván Duque Márquez, elegido en agosto de 2018, no ha dado señales que permitan pensar que la situación de la libertad de prensa en el país mejorará”. El caso de Noticias Uno es una muestra más de que la situación de los medios y sus profesionales en Colombia está en riesgo.

Permitir la desaparición de voces críticas en los medios es ceder ante las corporaciones mediáticas que gobiernan el mundo. Éstas terminan siendo “armas de propaganda de un modelo que se resiste al cambio y son el sustento del imaginario imperante en torno a la felicidad proporcionada por el consumo (10)” lo que hace crecer la concentración mediática y el pensamiento único que homogeneiza la ciudadanía y anula la capacidad de cuestionar y rebelarse contra las injusticias sociales. La falta de democracia en los medios y la ausencia del derecho a la comunicación son falencias imperdonables de sociedades que se ven determinadas por la información dominante producida por los conglomerados del eduentretenimiento.

Finley Peter Dunne afirmó en el siglo XIX que la tarea del periodista es “tranquilizar al afligido y afligir al tranquilo”. Un siglo después, también en los EE.UU., el Comité de Periodistas Comprometidos, después de encuestar a varios profesionales de los medios, concluyó que: “El propósito esencial del periodismo es dar a los ciudadanos la información precisa y fidedigna que necesitan para desenvolverse en una sociedad libre”.

Eso es lo que perderemos si consentimos que sucedan cosas como el cierre de Noticias Uno y que hagamos como que no ha pasado nada.

 

1. “El fin de Noticias Uno: la muerte de la libertad de prensa”. Disponible en: https://www.youtube.com/revelados
2. Chaves, I. y Gordo, R: “La concentración mediática en Colombia. Para descentralizar la mirada”, en Chaparro, M., Espinar, L. y Gabilondo, V. (coords.) (2019): Transparencia mediática, oligopolios y democracia. Salamanca, editorial Comunicación Social.
3. “Noticias UNO: la voz critica que se apaga”, en revista Semana, 8 de septiembre de 2019. Disponible en https://www.semana.com/nacion/articulo/noticias-uno-saldra-del-aire-crisis-economica-en-los-medios-de-comunicacion/630983
4. “Alternativo”, término utilizado en demasía y que no significa mucho pero por el que nos referimos generalmente a los medios que están enfrentados al poder establecido (nota del autor).
5. Marx, K. y Engels, F. (1974). Obras Escogidas. Moscú, editorial Progreso, 3 tomos.
6. Aharonian, A. (2017). El asesinato de la verdad. Concentración mediática, redes y comunicación popular. Bogotá, La Fogata editorial, Periferia y FILA.
7. Taufic, C. (2012). Periodismo y lucha de clases. Madrid, ediciones Akal.
8. Reporteros Sin Fronteras, Informe sobre la libertad de prensa en Colombia disponible en: https://rsf.org/es/colombia
9. Manuel Chaparro en la introducción de Chaparro, M., Espinar, L. y Gabilondo, V. (coords.) (2019): Transparencia mediática, oligopolios y democracia. Salamanca, editorial Comunicación Social.

*Doctor en Comunicación y Ciencias Sociales
Director de la maestría en Comunicación, desarrollo y cambio social de Uniminuto (Colombia)

Adriana Gómez, Colgado de la brocha de la serie “Algo pendiente”, 2009.

“No es posible tener verdaderos buenos medios sin verdadera democracia y no se puede tener una buena democracia sin buenos, fiables e independientes medios”.
(parafraseando a Alexis de Tocqueville)

 

Reconocido como un referente de buen periodismo, Noticias Uno es, pese a ello, o precisamente por eso, perseguido y ahora abocado al cierre de sus emisiones. El mes de septiembre nos ha sorprendido con la noticia, dada por el gerente de la productora, de que Noticias Uno, el noticiero del canal televisivo Canal 1 en antena los fines de semana y los festivos, dejará de salir al aire con el agotamiento del 2019, que en octubre ya anuncia su ciclo final.


En sus 18 años en antena, entre 1992 y 2001 funcionaba bajo el rótulo NTC Noticias, el programa ha sido fiel a su lema “La red independiente” y ha demostrado que se puede hacer información seria sin “venderse” al capital o al poder, que tanto da. Su labor ha sido reconocida en diez ocasiones con el premio anual India Catalina de la Industria Audiovisual colombiana al mejor noticiero nacional.


Aunque el canal ha declarado que la decisión de salir del aire es corporativa y los motivos son solamente financieros, parece que detrás de este anuncio hay presiones externas que la motivan. Esas dificultades económicas se presentan por la falta de financiación procedente de anunciantes, y éstos son presionados por otros canales para no inyectar recursos a Canal 1 por contar con un informativo que incomoda.


En las palabras de Ramiro Avendaño, presidente de ese canal televisivo, se puede entrever algo del trasfondo de esa decisión al afirmar que el final del noticiero tiene que ver con “la situación particular de prácticas restrictivas de la libre competencia encontradas en el mercado colombiano de la televisión abierta”. El panorama mediático de Colombia no es transparente ni se desenvuelve bajo la libre competencia. Una muestra de ello es que cincuenta entidades, lo que supone el 75 por ciento de la publicidad del canal, no pueden pautar porque tienen contratos de exclusividad con los dos grandes canales privados. Así lo ha declarado el gerente del noticiero Jorge Acosta.


Noticias Uno no se encuentra entre los programas con mayor índice de audiencia, dicen que apenas un 0,6 por ciento del rating, lo que significa poco más de doscientos mil televidentes, pero en sus 28 años en antena ha obtenido numerosos reconocimientos y premios por la calidad de su periodismo de investigación. Además de los India Catalina, ha recibido el premio nacional Simón Bolívar de periodismo, el CPB del Círculo de Periodistas de Bogotá y el Nuevo Periodismo de la Fundación Gabriel García Márquez en 2010.


Este noticiero fue el que destapó casos como el de la “Yidispolítica”, en el que la congresista Yidis Medina confesaba haber recibido plata por votar a favor de la reelección como presidente del hoy senador Uribe, o el del escándalo detrás de los negocios de la empresa constructora brasileña Odebrecht al obtener grabaciones del contratista Jorge Pizano en las que declaraba las irregularidades en contrataciones de obras con el Estado. Investigación esta última que probablemente provocó la pérdida de la publicidad del Grupo Aval, entidad vinculada a Odebrecht.


Esa gran labor informativa no le ha servido al programa para mantenerse al aire. O tal vez ese compromiso social con el periodismo de verdad es lo que le ha acarreado el cierre. Un programa que se había ganado fama de independiente, riguroso y crítico. Conceptos que en el escenario mediático colombiano son “peligrosos” para la salud de quien los practica.


Según Julián F. Martínez, premio nacional de periodismo Simón Bolívar en 2017 por su libro ChuzaDAS. Ocho años de espionaje y barbarie y exreportero de Noticias Uno, la cancelación de un noticiero que aportaba pluralidad y diversidad a los medios es “un golpe contundente a la columna vertebral de la democracia en Colombia (1)”.


Así son las cosas en este siglo XXI de tecnologías, posverdades y “libertades”. Un informativo que defiende los hechos frente a las creencias, que no “come cuento” con las noticias falseadas (adulteradas) o falsas (que faltan a la verdad de forma premeditada o involuntaria); que no construye la mal llamada opinión pública a partir de las opiniones de quienes mandan, sino que plantea las noticias contrastando las fuentes, poniendo en práctica los cimientos del periodismo clásico, pasará a ser historia cuando amanezca el nuevo año.


Ese es el funcionamiento de la censura hoy. Ya no lo hace a la manera clásica de prohibir o recortar la libertad de expresión, aunque siguen dándose casos como el más reciente de Twitter suspendiendo ciertas cuentas. Actualmente todo es más sibilino, pero más eficaz porque se hace dentro de un sistema que creemos “democrático” que “garantiza” que todo se lleva a cabo dentro de la ley. Aunque esa “ley” sea la del más fuerte. Si no quieres actuar directamente coartando libertades, lo mejor es que lo hagas subrepticiamente de manera indirecta pero exitosa. Presionando a quienes sostienen un programa con sus aportes económicos para que los retiren y así se vea obligado a cerrar.


¿Por qué puede ser molesta la existencia de un programa con tan poca audiencia dentro de un canal que según Kantar Ibope Media, empresa de investigación de medios, apenas alcanzaba en 2018 una cuota de pantalla del 2 por ciento? Porque lo distinto es peligroso, porque la reflexión provoca malestar y porque lo discordante invita a pensar de otra manera y los poderes no quieren que la gente recapacite. Todo eso se acaba eliminando un programa de las características de Noticias Uno, lo que hace que los grandes medios sigan concentrando poder y, en el caso de la televisión, aumentando su cuota de pantalla, “Esa concentración, además, les sitúa (a los medios) a pasos agigantados más cerca de los poderes que de la ciudadanía, lo que dificulta la construcción de una soberanía comunicacional (2)”.


El noticiero que dirige la periodista Cecilia Orozco Tascón “no es un espacio noticioso en el sentido tradicional. Es más bien una unidad investigativa audiovisual especializada en denuncias, que publica historias que otros medios omiten” según recoge la revista Semana (3).


El panorama de concentración mediática y de presiones sobre los medios llamados alternativos (4), no es exclusivo de Colombia. El mundo está en la misma situación al existir seis entidades transnacionales que controlan la comunicación a través de sus miles de emisoras, canales televisivos, medios escritos y editoriales. Ese dominio no es solamente de propiedad y distribución de noticias sino también de creación de contenidos, lo que hace que los discursos dominantes sean los mismos en casi todo el planeta. Como ya dijeran Marx y Engels en La ideología alemana: “Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época (5)”.


Eliminar un medio es, en cierta medida, matar la verdad o, al menos, eliminar una manera de narrar esas verdades que no siempre nos cuentan y que, a veces, nos acechan. Es una acción más de lo que Aharonian (6) llama la guerra de cuarta generación mediante la cual implantan, de manera hegemónica, los imaginarios colectivos, las narrativas y los discursos y las verdades “únicas”, las suyas.


Si queremos que el periodismo no abdique de la función social que tiene encomendada debemos defender los medios críticos, a sus profesionales y a quienes promueven no sólo la libertad de expresión y de información, sino el no tan demandado y necesario derecho universal a la comunicación. Es una lucha desigual en la que la ciudadanía es David frente al Goliath de las corporaciones mediáticas.


¿Cuál es la verdad detrás del anuncio del cierre de Noticias Uno? Crisis económica de la cadena, presiones políticas, decisión comercial… La verdad es que, si nada lo impide, en 2020 desaparecerá de la parrilla televisiva uno de los programas que ha sido referente del periodismo de investigación en los últimos años. Su producción ha calado en la opinión pública, no solamente por lo que informaban sino porque suponía una confrontación con los poderes dominantes.


A partir de ahí, se producirán posverdades, se lanzarán bulos y opiniones, las más de las veces sin argumentos que las respalden, para pintar del color del interés personal de quien las diga lo que convenga en cada caso. Hoy la posverdad es el arma preferida para la desinformación masiva “el arma de desorientación masiva de la opinión pública que emplean los grandes medios de comunicación y todos los líderes políticos (7)”. Es la manera de mantener ocultas las otras verdades, las que no interesan.


Si aceptamos que el periodismo es “una forma de dirección política, y su carácter de clase está determinado por el de la organización social (8)”, la acción sobre Noticias Uno es una manera de presionar a un medio que ve cercenada su salida al aire por una dirección política determinada por la organización económica que le corta el grifo de los ingresos y blanquea lo que en el fondo es, ni más ni menos, pura y dura censura a la libertad de expresión. Condicionan su existir por excusas económicas de trasfondo político.


Noticias Uno es probablemente el penúltimo ejemplo de cómo el poder ejerce toda su fuerza frente a las voces contrarias al statu quo que no se pliegan a los dictados de quienes gobiernan el mundo, ya sea el político, el económico o el mediático. Una muestra más de cómo los poderes establecidos nos quieren condicionar la existencia e imponernos qué ver, qué escuchar, qué leer y qué pensar. A veces, la subordinación se produce sin hacer ruido y bajo la máscara teatral de la democracia.


Tal vez con el cierre de este noticiero se haga más evidente lo que los grandes conglomerados mediáticos y los poderes financieros se empeñan en negar u ocultar, que la información no es inocente, que las noticias son mandatos de quien gobierna y que el periodismo es, cuando no se ejerce libremente, una forma de dirección social. En este mundo neoliberal, capitalista y competitivo se informa para dirigir, para condicionar conciencias y para crear imaginarios colectivos que no cuestionen el poder.

Libertad de prensa

Decía Lenin que la “libertad de prensa” en una sociedad burguesa, hoy diríamos sociedad capitalista de la información, es la que tienen los ricos, los que detentan el poder, de engañar al resto, a la mayoría excluida y explotada. Algo que todo el mundo sabe pero que “casi todos” silencian y esquivan.

Según la clasificación de la libertad de prensa elaborada por la organización Reporteros Sin Fronteras (9) (RSF) para 2019, Colombia ocupa el puesto 129 de los 180 países clasificados con una puntuación de 42,82 ubicándose en la zona “roja” que reúne a los países con una “situación difícil”. Dicho informe se elabora con un cuestionario conformado por una serie de temas como: el pluralismo, la independencia de los medios, el ambiente en el que las y los profesionales llevan a cabo su trabajo, la posible autocensura que se imponen, el marco legal en el que se desempeñan, la transparencia y la calidad de la infraestructura con la que cuentan en sus labores. En ese trabajo se explica para Colombia que las y los periodistas siguen padeciendo “presiones, intimidaciones, actos de violencia”, en un país en el que los medios tienen vinculación con “grandes empresas y con políticos, lo que pone en peligro su independencia editorial y favorece la autocensura”. En el cierre del documento, esta ONG, bajo el título “Un clima de violencia y autocensura”, afirma que “El nuevo presidente, el conservador Iván Duque Márquez, elegido en agosto de 2018, no ha dado señales que permitan pensar que la situación de la libertad de prensa en el país mejorará”. El caso de Noticias Uno es una muestra más de que la situación de los medios y sus profesionales en Colombia está en riesgo.

Permitir la desaparición de voces críticas en los medios es ceder ante las corporaciones mediáticas que gobiernan el mundo. Éstas terminan siendo “armas de propaganda de un modelo que se resiste al cambio y son el sustento del imaginario imperante en torno a la felicidad proporcionada por el consumo (10)” lo que hace crecer la concentración mediática y el pensamiento único que homogeneiza la ciudadanía y anula la capacidad de cuestionar y rebelarse contra las injusticias sociales. La falta de democracia en los medios y la ausencia del derecho a la comunicación son falencias imperdonables de sociedades que se ven determinadas por la información dominante producida por los conglomerados del eduentretenimiento.

Finley Peter Dunne afirmó en el siglo XIX que la tarea del periodista es “tranquilizar al afligido y afligir al tranquilo”. Un siglo después, también en los EE.UU., el Comité de Periodistas Comprometidos, después de encuestar a varios profesionales de los medios, concluyó que: “El propósito esencial del periodismo es dar a los ciudadanos la información precisa y fidedigna que necesitan para desenvolverse en una sociedad libre”.

Eso es lo que perderemos si consentimos que sucedan cosas como el cierre de Noticias Uno y que hagamos como que no ha pasado nada.

 

1. “El fin de Noticias Uno: la muerte de la libertad de prensa”. Disponible en: https://www.youtube.com/revelados
2. Chaves, I. y Gordo, R: “La concentración mediática en Colombia. Para descentralizar la mirada”, en Chaparro, M., Espinar, L. y Gabilondo, V. (coords.) (2019): Transparencia mediática, oligopolios y democracia. Salamanca, editorial Comunicación Social.
3. “Noticias UNO: la voz critica que se apaga”, en revista Semana, 8 de septiembre de 2019. Disponible en https://www.semana.com/nacion/articulo/noticias-uno-saldra-del-aire-crisis-economica-en-los-medios-de-comunicacion/630983
4. “Alternativo”, término utilizado en demasía y que no significa mucho pero por el que nos referimos generalmente a los medios que están enfrentados al poder establecido (nota del autor).
5. Marx, K. y Engels, F. (1974). Obras Escogidas. Moscú, editorial Progreso, 3 tomos.
6. Aharonian, A. (2017). El asesinato de la verdad. Concentración mediática, redes y comunicación popular. Bogotá, La Fogata editorial, Periferia y FILA.
7. Taufic, C. (2012). Periodismo y lucha de clases. Madrid, ediciones Akal.
8. Reporteros Sin Fronteras, Informe sobre la libertad de prensa en Colombia disponible en: https://rsf.org/es/colombia
9. Manuel Chaparro en la introducción de Chaparro, M., Espinar, L. y Gabilondo, V. (coords.) (2019): Transparencia mediática, oligopolios y democracia. Salamanca, editorial Comunicación Social.

*Doctor en Comunicación y Ciencias Sociales
Director de la maestría en Comunicación, desarrollo y cambio social de Uniminuto (Colombia)

Publicado enColombia
Martes, 08 Octubre 2019 06:20

5G, realidades y necesidades

5G, realidades y necesidades

La quinta generación de redes móviles (5G) no solo constituye una lógica y, por tanto, previsible evolución respecto a los sistemas precedentes como el 4G, sino que se ha convertido justo antes de su lanzamiento comercial en “el futuro de las comunicaciones tanto móviles como fijas”, en palabras de Richard Sutton.

En realidad, el desarrollo de muchas de las tecnologías que se consideran emergentes, como el internet de las cosas (IoT), la realidad virtual (VR), la realidad aumentada (AR), e incluso de otras cuyas formulaciones se conocen hace décadas, como la computación en la red (cloud computing), la inteligencia artificial (AI) o la gestión virtual de las propias redes (NFV), depende más del modelo de negocio adoptado que del soporte tecnológico, aunque con el 5G van a incrementar sus potencialidades.

Las lecciones aprendidas durante estos primeros 20 años de redes de banda ancha móviles, como el 3G y 4G, demuestran que un cambio profundo y económicamente rentable en las formas de uso y, sobre todo, en su asimilación como experiencia vital del usuario, no se produce únicamente añadiendo más kilobits de subida y bajada.

Otro factor determinante es el coste final de las subastas del espectro que las operadoras tienen que pagar para poder ofrecer el 5G. La exuberancia especulativa que a principios de siglo mostraron las subastas para las frecuencias 3G permitió comprender a los gobiernos que si las barreras de entrada son altas, las inversiones a largo plazo serán menores, lo que repercute en el desarrollo económico.

La norma general, hasta ahora, de las subastas nacionales de frecuencias para 5G es que los gobiernos han optado esta vez por costes más moderados, al poner sobre la mesa grandes porciones de espectro. Por el contrario, en aquellos países que optaron por la escasez artificial que supone trocear excesivamente el espectro (Italia) o reservar buena parte de este para otros servicios (Alemania), los costes aumentaron considerablemente.

Siendo conscientes de que el entusiasmo tecnológico constituye un buen punto de partida para la innovación, pero no siempre un aliado estratégico conveniente si se quieren crear bases sólidas para una reformulación tan profunda como la asociada al 5G, no se debe perder nunca de vista lo que la sociedad y el mercado realmente son en este primer tercio del siglo XXI.

Banda ancha para más

Cada nueva generación de telefonía móvil ha alcanzado un mayor número de usuarios que la anterior. Además, su adopción es muy similar a la observada en otras tecnologías y básicamente sigue la famosa curva de difusión formulada por Robert Everett hace más de 5 décadas. La diferencia fundamental entre los sistemas de telefonía móvil y el resto de las tecnologías no radica por tanto en su forma de adopción, sino en la dimensión alcanzada. Así, el total de usuarios únicos de redes móviles actualmente supone el 67 por ciento de la población mundial (GSMAIntelligence, 2019USCensusBureau, 2019) y el número total de conexiones supera un 4 por ciento al de la población del planeta (Ericcson, 2018).

Esto significa que cuando el 5G comience a ser una realidad para esa minoría de primeros usuarios pioneros (early adopters), algo que no va ocurrir de manera significativa al menos hasta 2020, este sistema de quinta generación tendrá ya un mercado potencial de 8.000 millones de usuarios, a lo que habría que añadir al menos 2.000 millones de conexiones celulares en el internet de las cosas. Por lo tanto, el 5G nace ya con el objetivo de convertirse en el sistema de comunicación con mayor número de usuarios (humanos + máquinas) de la historia, algo que podría ocurrir antes del final de la próxima década.

Un factor importante es que el ritmo de adopción de los sistemas móviles digitales se ha ido incrementado exponencialmente, de modo que cada sistema tarda menos que el anterior en convertirse en el de mayor número de usuarios. Así, el 3G tardó casi 14 años en alcanzar un 30 por ciento de difusión entre los usuarios de redes móviles, pero el 4G en siete años ya había superado ese porcentaje convirtiéndose en el sistema con mayor número de usuarios del mundo a finales de 2017.

El 5G nace con el objetivo de convertirse en el sistema de comunicación con mayor número de usuarios (humanos + máquinas) de la historia.

Las sucesivas generaciones de sistemas móviles han ofrecido básicamente al usuario mayores velocidades, un concepto asumido en la nueva cultura del acceso creada a partir del iPhone de Apple. Este factor aparentemente simple permitió ahorrar a las operadoras cuantiosas inversiones en márketing para trasladar a sus clientes la poderosa idea de que el 3G era más rápido que el 2G, el 4G que el 3G y, por lo tanto, el 5G seguirá esta tendencia.

No obstante, cuando se justifica la evolución de los sistemas móviles por la velocidad de acceso se genera un problema: que cualquier esfuerzo inversor de las operadoras por actualizar sus redes se interpreta al final como una forma de hacer la tubería más ancha y que circulen más bits. Esta visión reduccionista ha permitido situar la innovación justo encima de estas redes y en el dispositivo de acceso. Lo que quiere decir que son las empresas que proveen los servicios más populares (Google, Amazon, Netflix…) y los fabricantes de móviles, los agentes que se perciben externamente como los verdaderos innovadores del mercado.

Sin emitir un juicio arriesgado y sin duda complejo sobre quién innova más en Internet, sí se puede afirmar que, si no se alteran las condiciones actuales del mercado, con el 5G nos dirigimos de nuevo a un escenario donde los que más invierten en su desarrollo corren el riesgo de ser los que menos recojan los previsibles dividendos.

Mismo punto de partida

No obstante, en la progresiva implantación del 5G, operadoras y empresas de servicios en Internet comparten una misma necesidad de partida: ambos necesitan incrementar su número de usuarios y este incremento persigue a su vez dos objetivos. En primer lugar, cerrar la brecha mundial entre los que hoy usan redes móviles y aquellos que acceden a estas pero con sistemas de banda ancha. En segundo lugar, integrar ese remanente del 33 por ciento de la población mundial que permanece ausente de las redes móviles, lo que en términos absolutos equivaldría a integrar más de 2.400 millones de personas, la mayoría de ellos en países en desarrollo o regiones emergentes, sobre una población mundial de 7.500 millones de personas.

No obstante, detrás de estas cifras que llaman al optimismo hay que tener en cuenta que, de ese total de personas no conectadas, al menos un 35 por ciento son niños o ancianos (World Bank, 2017), lo que en principio reduce ese margen razonablemente alcanzable de usuarios desconectados a 1.500 millones.

El 5G supone una mejora en tres factores: la velocidad, la latencia y el número de dispositivos que se pueden conectar simultáneamente.

Para que estos 1.500 millones de adultos dieran un salto de la desconexión al 5G, no solo se tendría que producir un amplio y rápido despliegue de infraestructuras que aumentara la cobertura, sino que los costes de conexión (redes y dispositivos) tendrían que ser considerablemente más asequibles que los actuales, teniendo en cuenta la menor renta disponible en los países en desarrollo donde se sitúa esa brecha.

El tercer y determinante factor diferencial del 5G es la densidad o número de dispositivos que la red sería capaz de atender en condiciones óptimas por unidad de cobertura y tiempo, estimada en un incremento exponencial del 100 por ciento respecto a la generación anterior. Esto haría posible la comunicación efectiva en zonas con alta densidad de población o en situaciones puntuales como eventos masivos, pero también la transmisión simultánea entre cualquier objeto conectado sin mediación.

Triple impacto

La implantación de redes 5G en los principales mercados supondrá un triple impacto:

  • En las tecnologías y en los servicios disponibles.
  • En el propio mercado de las telecomunicaciones.
  • Y, por último, en la aparición de innovaciones inimaginables hasta ahora.

En el primer grupo encontraríamos tecnologías como la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR). El 5G mejorará la experiencia de usuario en las dos al proporcionar mayores velocidades y latencias mejoradas, este último un factor crítico en contenidos populares como los videojuegos.

El segundo impacto está relacionado con el inquietante statu quo actual de las operadoras que en pocos años vieron como las aplicaciones IP se comían literalmente el, durante décadas, cautivo mercado de las llamadas telefónicas y las nuevas formas de expresión personal multimedia (emojis, textos, clips de audio y vídeo) convertían los teléfonos fijos en “jarrones chinos” — valiosos pero sin utilidad—, las líneas fijas residenciales en soportes colectivos para wifi y los teléfonos móviles en computadoras portátiles.

El tercer impacto es a la vez el más amenazante y esperanzador ya que se refiere a todo lo nuevo y desconocido que un sistema global de banda ancha que promete llevarnos al nivel gigabit puede traer. No podemos olvidar que, a pesar de los recientes cuestionamientos de principios como la neutralidad de la red, Internet sigue siendo una red descentralizada donde la innovación no necesita permisos de núcleos centrales y donde las operadoras no tienen que establecer a priori qué usos se le van a dar a la red.

Al igual que un Snapchat o un Instagram eran inconcebibles cuando se pusieron en marcha las redes 3G, las posibilidades tecnológicas del 5G serán un incentivo para los emprendedores que ahora pueden acceder a la misma tecnología y a una creciente disponibilidad de capital menos alérgico al riesgo. Además, la incorporación de miles de objetos cotidianos hasta ahora virtualmente desconectados a la nueva Internet incrementa exponencialmente las posibilidades de aparición de nuevas aplicaciones que signifiquen una ruptura de los modelos comunicacionales que vimos en los sistemas anteriores.

Por su parte, los fabricantes de móviles serán en gran medida los responsables de la primera interpretación del 5G entre los usuarios, ya que sus aparatos son los receptores privilegiados de la primera tecnología de conexión que permite integrarse en esta red. Pero la necesidad que tienen estas empresas de acortar el ciclo de renovación de sus dispositivos, cuya prolongación ha generado un estancamiento de las ventas mundiales, no es un argumento consistente para convencer a esa franja de usuarios pioneros que ya pagan 1.000 dólares por los móviles más avanzados.

Para los usuarios, el factor diferencial del 5G respecto a los sistemas actuales tendrá que venir de nuevos usos tanto de aplicaciones ya existentes como de nuevos entrantes que podrían hacer una interpretación creativa de las potencialidades del 5G —latencia, densidad de conexión, velocidad— para ofrecer no solo una mejora de los servicios existentes, sino de otros cuya demanda es todavía desconocida.

En definitiva, el 5G está destinado a convertirse en el soporte preferente de un Internet que en su tercera fase no solo aspira a cerrar la brecha de las personas desconectadas, sino a generar sinergias con sectores industriales históricamente indiferentes o cuyos canales de venta y procesos de fabricación apenas han variado en estos 25 años de despliegue de redes móviles.

Por Francisco Vacas

Profesor Universidad, Consultor, Universidad Rey Juan Carlos

La versión original de este artículo ha sido publicada en la Revista Telos 111, de Fundación Telefónica.

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation

Martes, 01 Octubre 2019 05:50

¿Adiós al espacio y el tiempo?

¿Adiós al espacio y el tiempo?

Carlos Valle sostiene que el manejo de la política por parte de los grandes medios sustituye hoy a los partidos tradicionales y la realidad pasa a ser la verdad de los medios. Marta Riskin delibera sobre la globalización de la comunicación, sus contenidos y tecnologías, y los efectos en la reconfiguración de los valores de los pueblos.

 

 “Comunicación mundial significa: liberar el espacio para atar el tiempo” afirma el filósofo alemán Norbert Bolz. Está nueva situación ha pulverizado los dos elementos básicos de la vida social. Es lo que Anthony Giddens, sociólogo inglés, afirmaba sobre la globalización: “no tiene que ver, ni siquiera primariamente, con la interdependencia económica, sino con la transformación del tiempo y el espacio en nuestras vidas.”

Los desarrollos tecnológicos han permitido que los medios masivos de comunicación impongan una visión particular del mundo. El acento se pone en los efectos visuales entremezclados por un abrumador movimiento y un incesante cambio de escenario acompañado por el color y el sonido. Se produce así un efecto hipnótico que no llama a la comprensión sino a la contemplación. Hoy es palpable este efecto en el cine. La visión que proveen los desarrollos electrónicos permite una información selecta y con orientaciones peculiares dada las fuentes mayormente concentradas de las que dependen ¿Cómo afectarán estos desarrollos tecnológicos el libre compartir de la información, la soberanía de los países, el contacto directo entre diversos grupos de base? ¿Quién se va a arrogar el derecho de decidir en el ámbito local, nacional, regional y aun mundial a manejar la información según su propio interés? Hay que recordar que en la tradición liberal no se relaciona la libertad de información con el principio de igualdad.

Esta comunicación mundial tiene el propósito de llevar a renunciar a la verdad y a poner la confianza en las fuentes de información. La renuncia a la verdad, si es que se puede hablar de renuncia, presupone, al menos, una incapacidad o imposibilidad de acceder a ella. El manejo de la política por parte de los grandes medios ha ido sustituyendo a los partidos tradicionales, especialmente porque los medios han llegado a ser la plataforma de grandes conglomerados económicos antes que lugares de expresión comunitaria. Así, los políticos o quienes quieran serlo, terminan siendo dependientes de los grandes medios, antes que las de sus propios núcleos políticos porque temen ser condenados o ignorados. Así muchos políticos tienden a evadirse de entrevistas que puedan comprometerlos. Se manejan con un libreto que repiten en toda obligada ocasión. El resultado: la realidad viene a ser la verdad de los medios.

En un esquema de confianza el tiempo y el espacio han perdido su papel rector y las fronteras abolidas por la tecnología. La distinción entre lo local y lo internacional limita la comprensión de lo que sucede en el propio entorno.. Por otra parte, el impacto de un hecho, no importa donde suceda, se acrecienta por la virtual disipación del espacio. Un nuevo hecho tiende a ignorarlo, la evaporación del tiempo es inevitable. Eso provoca una pasividad creciente para asumir los hechos cercanos como realidades que afecten directamente. Son parte de una información que no intenta trascender sino llamar la atención, cuya duración debe ser lo suficientemente impactante para deslumbrar pero con una calidad que destiña a la luz de un nuevo hecho que busca seducir. La presencia progresiva de esta realidad inasible como es el tiempo y la tendencia a tratar como incorpóreo el espacio son dos puntales para el desarrollo de una comunicación por medios cada vez más concentrados, favorecidos por el desarrollo de una tecnología, que se presenta como una ley natural inmodificable para determinar la vida de la comunidad mundial.

Por Carlos Valle. ex presidente de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana

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